11 de septiembre de 2016

S.L.B.: EL DIA DEL MAESTRO - HUMILLACIÓN A LOS JUBILADOS PROVINCIALES - PELIGROSA AGITACIÓN CON PARO INCLUIDO - 58 AÑOS DE PERIODISMO - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO Y UNA OPERETA - DEL POTRO, TODO UN EJEMPLO - CONDUCTAS E INCONDUCTAS URBANAS, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 11/09/16 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

MI ORACIÓN A LA MAESTRA 
 
   Me atropella una desbandada de recuerdos que no vienen en fila sino desordenados y caóticos como son estos tiempos, cada vez que busco en los rincones de la memoria aquellas aulas en donde ahora es un shopping y la solemnidad salesiana del Pio Décimo.
   Por entonces nuestra maestra era la segunda mamá, al menos hasta primero superior y de tercero a quinto grado pasaba a ser la totalidad de la ciencia y el conocimiento, que se espantaba con los horrores de ortografía y la ignorancia que al menos en mi caso lucía -y aún conservo- para los números, odiados por no aportar sorpresas y ser tan insobornablemente exactos.
   Los intrincados tiempos de los verbos eran causantes tanto de cefaleas como de posteriores reprimendas, penitencias o el temible y doloroso reinado de la chancleta.
   Ya en sexto, no era la segunda mamá, pero sí la peor de nuestras censoras, la que nos convencía que el Everest era más alto que el Cerro de las Rosas, y que San Martín con su ejército había cruzado los Andes.
   Y la maestra, frente a nuestro preadolescente explosión hormonal, se transformaba y no me avergüenzo en confesarlo, en un precoz objeto de deseo.
   Por eso no olvido mis primeros viajes imaginarios a  geográficas lejanías, la importancia del Pi 3,1416 o aquella utopía de las frases que según la edulcorada historia, habían pronunciado nuestros próceres al morir.
   Pero tampoco olvido las esculturales piernas de Marta Ceballos, la ternura y los ojazos de Perla Grimaut de Milich, siempre lúcida, que nos dejó unos meses atrás pisando el umbral de la centuria.
   También es gracioso evocar el fervor etílico de un par de maestros que tenía en los salesianos.
   Y ahora valoro más allá del obvio ejemplo sarmientino, el sacrificio y el compromiso de la vocación por enseñar, al menos en aquellos tiempos que la maestra era modelo de autoridad a seguir y respetar, más que compinche para las diabluras o las inconductas de sus alumnos.
   Que educaba, formaba y se llevaba tareas a su casa.
   Que nos instruía para el aula y para la vida en sociedad,  y no como ahora que por imposición de circunstancias son cocineras, confidentes, enfermeras, asesoras de sexo y administradoras.
   Por eso mi homenaje en el cálido recuerdo, no tan solo a quienes con su sentido de la generosa entrega tuvieron la dura tarea de intentar desburrarme, sino a las que me marcaron un camino de decencia, de honestidad, de respeto, de la cultura del trabajo y de compromiso con el prójimo.
   Aquellas lejanas maestras, mis maestras, siguen siendo iguales a las maestras de hoy, con los cambios que sobrevinieron con la avasallante llegada del progreso en las comunicaciones.
   Si hablamos de vocación, cada maestra sabe a conciencia y con saldo positivo cuál es la cuota de sabiduría y amor que ha puesto al servicio de sus alumnos.
   Parece una tontera que después de tantos años, sienta de ellas una maravillosa sensación de presencia; de entrar al aula, de pasar al frente, de borrar el pizarrón y aspirar lo que más se extraña, la bocanada de esa etérea y transparente nube de tiza.
   Mi admiración, mi respeto y mi enorme cariño por ellas.
   Por las maestras de ahora y por las otras, las que quedaron allá, almanaques atrás pero muy presentes en la nostalgia, atesoradas en un rincón de mi alma de alumno.

JUBILADOS PROVINCIALES TOMADOS EN JODA
   Si en el ambiente político cordobés flota la aureola de algunos engaños y mentiras, seguramente el tema de las jubilaciones provinciales se destaca por lejos y sin esfuerzo como la más sólida, por la simple razón que los números, desde que se inventaron, son infalibles.
   Pero parece no entenderlo así uno de los más altos funcionarios de la administración provincial en manos de ¿Unión? por Córdoba y si no me equivoco -no hay que descartar esa posibilidad- es el presidente provisorio de la Unicameral y según tengo entendido, el tercero en la línea sucesoria del Gobernador.
   Lo escuché como al voleo cuando muy suelto de cuerpo y seguramente sin arrugar la frente, el Dr. Oscar Félix González -histórico “todoterreno”- quien una vez sostuvo que la droga encontrada en la policía era para entrenar a los perros, asegurarle a un periodista de Radio Universidad que todos los jubilados provinciales percibían alrededor del 85 por ciento -no el 82- de lo que cobraba “de bolsillo” un activo con el mismo cargo.
   Ejemplos como para ilustrar esa patraña sobran más allá de los casos que involucran a bancarios, pero la realidad matemática muestra fehaciente e inequívocamente que con el perverso modo instaurado para las liquidaciones, con las quitas que se aplican ese porcentaje se adelgaza hasta el 74 y pico por ciento.
   Echar mano a los fondos que debieran ser administrados por los jubilados y no por ocasionales interventores cultores y practicantes de la obediencia debida, arroja estos resultados sumados a la repartija indiscriminada de beneficios que se hizo en la mayoría de las gestiones de cualquier color para premiar y favorecer a los amigos y amigas, activistas y conmilitones.
   No es para pensar en un arranque de ignorancia de tan encumbrado funcionario, pero en honor a la verdad y al respeto que se debe a los más ancianos y vulnerables con escaso poder de protesta, bueno sería que aunque fuera una sola vez, reemplazara su demagogia por la sinceridad.
   No son pobres, comparándolas con el nivel nacional, las mensualidades que reciben los jubilados del cordobesismo, pero para eso aportaron durante 30 años más que cualquier otro pasivo del país.
   Pero si desde el poder esos dineros fueron botín de guerra y afectados a otras aplicaciones, la culpa es de los gobernantes y no de los viejos. Son ellos, los más débiles, los que deben penar en la búsqueda de una justicia que sistemática y caprichosamente se les demora o lisa y llanamente se les niega.
   Y para colmo de males, la charlatanería política se la quiere vender cambiada.
   El gobierno provincial confiscador se adjudica triunfos cuando fue el sacrificio de los jubilados lo que les equilibró la Caja. Así, con el injusto esfuerzo ajeno, cualquiera juega a ser prócer
   Porque si como anunciaron, la Caja de Jubilaciones está saneada y eso es  cierto, ¿podrían  empezar entonces  y  antes  de  volver  a dilapidarlo, a devolver todo lo escamoteado?

PELIGROSA AGITACIÓN NACIONAL Y POPULAR


  La historia nos enseña que más que una apreciación del sempiterno gorilismo, el movimiento obrero argentino fue desde antes de mediados del siglo pasado, la columna vertebral del movimiento peronista.
   Hasta tal punto lo fue y en este sentido desafío a quienes lo nieguen a que conversen con quienes vivimos esos tiempos, que por entonces desde las cúpulas sindicales y desde la conducción partidaria y en los hechos, no se consideraba trabajador a quien no comulgara con la doctrina y los postulados de Juan Domingo Perón, su segunda esposa y los dirigentes partidarios.
   Poco ha cambiado en ese aspecto, alimentado por el desmedido interés, que algunos llaman angurria, de quienes pelean, insultan y llegan a trenzarse a tiros por un cachito así de poder en las organizaciones sindicales, la mayoría alineadas con el actualmente atomizado justicialismo.
   Así fue y quiero consignarlo como un solo ejemplo de barbarie al estilo de Ubaldini, el poseedor de cientos de camperas que regalaba al final de cada mitin, quien instrumentó una serie de paralizaciones del país para socavar los cimientos de la democracia recién recuperada de la mano de Alfonsín.
   Después vinieron los gordos y los flacos, pero siempre todos con vocación de eternidad en sus cargos para lo que se hacían y se hacen reelegir a través de la billetera que engrosan con su poder apretando al Estado, a empresas y al empresariado.
   Y ahora la mayoría de ellos son eso: prósperos empresarios que se solazan de sus propiedades, de los “ahorros”, sinónimo de rapiña que les permiten recorrer el mundo ellos, sus familias y sus queridas con toda la impunidad que vemos a diario.
   Y muchos se valieron de los idiotas útiles para llegar a  bancas del Congreso Nacional o de las legislaturas provinciales donde consagraron su complicidad y su vagancia.
   Ahora motorizan un paro nacional con el pretexto de la inflación, de los tarifazos, de la desocupación y de otros males que ellos observan, olvidándose del mayor de todos que es la corrupción que muchos de ellos encarnaron.
   ¿Por qué no generan un movimiento que aporte trabajo y no que lo espante? ¿Por qué nadie se anima a decretar que el mandato de esos capitostes tenga límite? ¿Por qué son intocables los libros contables de los sindicatos?
   No vengan a joder ahora cuando durante más de una década fueron cómplices de la inflación, de la desocupación, de la desindustrialización del país y mucho también de la corrupción estructural de la que formaron parte.
   La realidad vista desde el equilibrio, muestra que en su momento y a lo largo de doce años no supieron ser bomberos y después de perder el poder político y partidario estudiaron para incendiarios, reviviendo el setentismo.
   Está en la gente amante de la paz, de la cultura del trabajo y del esfuerzo y de la concordia, que los diplomen o los aplacen y los repudien.


58 AÑOS DE PERIODISMO SIN PAUSAS

   En mis lejanos comienzos entraba a la redacción de La Voz del Interior en el viejo y señorial edificio de Av. Colón 37 en puntas de pie, sufriendo con cada crujido del piso de parquet que pudiera molestar a los próceres -eran entonces unos viejos como de 40 años- quienes con gesto mentirosamente solemne miraban por encima de sus lentes lo que estaban escribiendo en las ya vetustas Olivetti o Remington.
   Allí varios años, más de dos décadas felices, intensas e inolvidables.
   La buena suerte hizo que cumpliera importantes misiones tanto en el país como en el exterior, recordando con especial cariño las coberturas de los disturbios en México y los Juegos Olímpicos en tierra azteca, en octubre de 1968.
   Los años duros del desgobierno militar me tuvieron como uno de los protagonistas de las páginas diarias y pude vivir momentos tanto de gloria como de miedo que ahora atesoro y que prefiero algún día volcar en un amplio homenaje a la memoria íntegra y no parcial.
   Finalizando los ‘60 debuté en TV con reportajes en  “Meridiano 64” que producía Cine Press, de Julio Serbali para Canal 12, en cuya productora también elaboraba guiones del Semanario Latinoamericano, para cines de todo el país.
   Hice periodismo radial en L.V.3 y en la emisora Municipal.
   Tuve años felices en la corresponsalía de La Razón, de donde surgió mi incorporación al Canal 11 de Buenos Aires (hoy Telefé) y un paso fugaz por los diarios locales Córdoba y Tiempo de Córdoba y la conducción de  espacios periodísticos en Canal 8.
   Me confiaron la dirección del diario Los Principios, decano de la prensa mediterránea por casi dos años y durante el conflicto del Atlántico Sur.
    Fui uno de los fundadores y columnista de Hortensia, la revista de humor cordobés que invadió el país como ninguna otra publicación gráfica lo había logrado.
   Más adelante por mi tarea en la cobertura de la guerra entre Irak y Kuwait que realicé para “Muy buenas noches”, entrega diaria que producía Audiovisión y difundía Canal 10, fui premiado con el Martín Fierro en 1992 y recibí otras varias distinciones anuales que entregaba ACORCA, por mi desempeño en el intimista programa “Conmigo” que emitía la TV por cable, ciclo que duró una década.
   Después trasladé “Conmigo” a la TV abierta con dos ciclos anuales por Canal 10 y desde nueve o diez años hasta ahora produzco y conduzco “Síganme los buenos”.
   El vicio del periodismo ha sido generoso conmigo, al brindarme la posibilidad de conocer buena parte del mundo; sus culturas, su vida y costumbres, al recorrer alrededor de 70 países en estos 58 años de actividad.
   Soy un agradecido al Destino que me ha regalado un premio demasiado valioso, desde aquellos tiempos en que fue necesario trabajar por imperio de circunstancias, siendo casi niño en lugar de estudiar y buscar la graduación, la que no pude concretar porque tampoco había dónde.
    Tengo la suficiente fuerza para levantar la copa del brindis, coincidiendo en lo que comentara Sófocles: “Los dados del Destino siempre caen bien de la mano de Dios”.
   Aunque ese Dios se llame Cristo, Alah, Visnú, Brahama, Jehová o como se te antoje, porque será siempre el mismo Ser, dueño de los relojes, del viento, la calma y las distancias.
    Si me pidieran unas pocas palabras que me definieran, no dudaría en jurar que siempre he sido respetuosamente luchador y salvajemente libre, lo que llevado a simplificar me permite asegurar que soy nada más que un periodista independiente no por imposición de nada ni de nadie, sino por simple e íntima convicción.
   Ver pasar los años y hacer un apasionado repaso de lo vivido, es casi como dar las hurras y empezar a despedirse.
   Sólo puedo asegurar que para eso no tengo ninguna prisa…

ALGO SOBRE LA MEGACAUSA
   Hace algún tiempo, familiares de imputados en la causa del Registro de la Propiedad protagonizaron frente a Tribunales una obra de teatro en la que personificaban a una Justicia enferma, que tras ser atendida por un médico, recibía para curarse la indicación de comprimidos de Constitucionex Forte.
   La fórmula del medicamento incluía  libertad,  racionalidad, legalidad, igualdad,  sinceridad,  honestidad,  imparcialidad,  objetividad e independencia,  en dosis adecuadas para restablecerle la salud logrando que sus acciones patológicas se ajustaran a derecho.
   Dejando de lado la parte cómica, el mensaje es claro y contundente, la Justicia, (o quienes le dan vida) ha mostrado en esta causa y lo dijimos la semana pasada, síntomas de  manía, confusión,  amnesia, desorientación y distorsion de la realidad.
   Y vaya que estará confundida y dislocada  cuando la Constitución desde 1853 impone absoluto respeto por la libertad,  y desde 1994 adhiere a la consigna mundial de juzgar primero y condenar después, mientras  en la rutina de esta causa se encarcela a todos y el juicio sella la condena ya cumplida.
   El combo se completa con la eterna y única comisión especial y su particular convicción para reemplazar cualquier prueba necesaria.
   Es indiscutible entonces  que la solución debe ser urgente y que cada componente del medicamento es indispensable para conseguir la sana justicia  que necesitamos. Lo que desafía la más  avezada imaginación es descubrir cómo administramos a la Justicia esta mágica pildorita.
   Y entrando al pantanoso terreno de los trascendidos, en esta semana o en pocos días más, tomará estado público una situación propia de película, que relaciona a la autoridad con nombre y apellido y ciertas maniobras dolosas perpetradas en el Registro de la Propiedad.


PARA ABOGADOS Y PROCURADORES JUBILADOS

   La conversación con el recientemente electo vocal por los pasivos en la Caja de Jubilaciones de Abogados y Procuradores de la Provincia de Córdoba, Dr. Carlos Ruiz Palacios, se puede encontrar en la segunda parte de los audios, en el costado derecho de este blog.

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EL EJEMPLO DE DEL POTRO

   No llegó a donde quería llegar venciendo no tan solo a sus rivales sino a la mala suerte, que lo llevó al quirófano en varias oportunidades y no fueron pocos los que ya daban por sentado el triunfo del bisturí sobre el espíritu de lucha del tandilense.
   Su desempeño en el abierto de los Estados Unidos fue un ejemplo de constancia con un elevado sentido del desafío que le imponían las circunstancias adversas, dejando de lado los aspectos monetarios porque Del Potro ya hizo una buena diferencia como para vivir solo pendiente de ese detalle.
   Jugó contra su muñeca en rehabilitación, contra el cansancio de jugar casi bestialmente sin el reposo necesario, de tener que vendarse los pies porque se le caían las uñas…
   Es demasiado para un grandote con cara bonachona y casi inocente que se metió al público yanky en el bolsillo con su espíritu de entrega deportiva y sacrificio físico.
   Llegó mucho más allá de lo que agoraban los optimistas e impuso silencio a los que le vaticinaban un fracaso y su ingreso a la inactividad de colgar la vincha y la raqueta.
   Todo un ejemplo para que lo valoren especialmente las nuevas generaciones de tenistas, que seguramente han incorporado a “la torre de Tandil” al privilegiado espacio de sus modelos a seguir.
   Allí llegó a los cuartos de final, pero es como si hubiera iniciado una positiva carrera para regresar al casi exclusivo y apetecible círculo de los 10 mejores tenistas del mundo.
   Se me hace que en la Copa Davis, Del Potro será una sensación mayor, y bien que se lo merece.

CONDUCTAS E INCONDUCTAS URBANAS

   A veces ni nos damos cuenta cuando se entrecruzan la solidaridad, el cariño y la sensibilidad con la mala onda y el casi desprecio por aquellos que por su edad no están en las mejores condiciones físicas y requieren una mayor consideración por parte de la sociedad.
   Un chofer de ómnibus de nuestro transporte urbano de pasajeros de la línea 10, empresa Coniferal, Julio González, estuvo un tiempo tratando lentamente de quebrar la timidez de un niño peruano, cerrado y con vocación de silencio, que era habitual pasajero de su coche.
   Esa tarea de acercamiento en base a simples conversaciones derivó en amistad genuina y sincera pese al bache generacional, aunque los unía -se me antoja pensar- una íntima certeza por su respeto al prójimo.
   Deben haber sucedido algunas otras instancias previas que no conozco, hasta que un día Julio Gonzalez, el chofer de ómnibus, sorprendió la humildad de Gian Carlos, el niño peruano, regalándole un flamante par de las zapatillas que por una confesión anterior, con lo que el muchachito soñaba.
   Y los dos terminaron felices, abrazados, sintiendo la enorme satisfacción de la buena obra en sus dos extremos: el que la genera y quien la recibe jubiloso, hasta el punto que el caso llegó a ser noticia nacional.
   Pero como en la vida no todo es color de rosa, otro episodio simple, casi intrascendente, ocurrió en Alta Córdoba más precisamente en la calle Urquiza por donde pasa el trole “A” en dirección al centro.
   Uno de esos coches, sin patente y solo identificable por el número 30 se detuvo en una de las paradas, ascendieron algunas pasajeras y una señora de edad y con problemas para desplazarse, pidió si alguien podía facilitarle el boleto que ella lo pagaría.
   Varios asintieron menos la operadora del trole, de esas damas que por lo general son un canto a la dulzura y la buena educación con su saludo a cada pasajero.
   No quiso esperar, dejó plantada a la mujer de humilde aspecto  ayudada por un bastón, y prosiguió su marcha sin atender al airado reclamo de otras pasajeras solidarias con la desplazada pasajera.
   Una pena, porque cuando la situación en general impone consolidar la solidaridad, nunca falta algún odioso o desubicada que derrumba esa valiosa obligación.
   Esto no es una botoneada para que echen o sancionen a la operadora porque la UTA se encargará de defenderla con sus abogados, sino para que en la empresa le enseñen a ser gente y le recuerden que también ella, algún día, llegará a ser mayor, tan afectada como para merecer la ayuda del prójimo.

8 de septiembre de 2016

58 años de ejercicio del periodismo ---------

“SOLO ES DIGNO DE LIBERTAD AQUEL
QUE SABE CONQUISTARLA CADA DIA”

   Más que una sentenciosa frase de Goethe, es una forma de asumir un compromiso con la sociedad y fortalecer la íntima convicción de su aplicación a la tarea cotidiana de informar y de opinar. Hacerla propia es una actitud de respeto hacia la profesión y a una forma de vida que aborrece los yugos, las injusticias y los silencios impuestos.
   No debe existir en la vida un placer más pleno y maravilloso que sentirse libre y tener cada día un motivo para festejarlo en la fragua del trabajo, que es la mejor manera de dignificar la condición humana.
   Bien valen un brindis y un abrazo: ¡Salud!


6 de septiembre de 2016

Crisis en la salud pública ------------------

DESGRACIA Y NECESIDAD AJENAS
COMO VIL ELEMENTO DE PRESIÓN

   La verdad no conozco los motivos que han llevado a que la salud pública ingrese a un campo deplorable como lo es utilizar las enfermedades, las desgracias y los apremios de una urgencia para presionar al gobierno o a quien fuera para alcanzar objetivos que en los papeles pueden ser justos, pero los métodos que se aplican se acercan más al delito y al repudio que a la justificación.
   No conozco tampoco ni viene al caso si los que restringen sus servicios que estaban comprometidos con bastante antelación son médicos clínicos, especialistas, enfermeros o expertos en chatas y papagayos, porque todos hacen al conjunto de recuperar la salud y alejar la enfermedad para volver a un maravilloso estado de bienestar.
   Tomar como rehén a la salud del prójimo es una bajeza imperdonable, así lo practiquen por vía de protestas gremiales o cuando la acción es corporativa manejada desde la colegiación, muchos de cuyos integrantes olvidaron el meneado “juramento hipocrático” para caer en la penosa costumbre de erigirse en salvadores de vidas sólo cuando se les satisfacen sus demandas o caprichos.
   Y si es por repartir culpas, el Estado con una perniciosa actitud especulativa y abandónica empuja a los artífices de aquel bienestar a la banquina de la impotencia porque a decir verdad, no son muchos los elementos con los que cuentan para presionar, hacerse escuchar y negociar con sentido humanitario y aunque más no fuera una pizca de la perdida solidaridad.
   Si faltan insumos, si las condiciones edilicias no son las óptimas, si se vencen los contratos, no son problemas por los que se pueda culpar a la ciudadanía que paga sus impuestos para recibir una atención como la que se merece por tributar bajo presión y que el poder afecte después esos dineros a cualquier rubro, menos para los declamados por lo general en las campañas proselitistas.
   Es una bajeza moral someter a la impotencia a quien se sacrifica viajando repetidamente desde el interior o desde un barrio alejado para encontrarse con el insultante “No hay turnos” o frente a la negativa de la consulta y de ninguna manera es válido pretexto eso de “atender solo las urgencias” porque para un enfermo, y más si es pobre, todas, absolutamente todas son urgencias.
   Seguramente quienes motorizan las protestas salvajes que atentan contra la salud pública son personas sanas y sin apremios en materia de atención médica.
   Pero son potenciales enfermos cuando utilizan las dolencias y los padecimientos del prójimo -y peor aún cuando se trata de niños- para potenciar sus pretensiones, en un marco de doloroso egoísmo.
   Los enfermos desplazados por indiferencia sindical, colegiada o estatal no tienen la culpa.
Gonio Ferrari

4 de septiembre de 2016

S.L.B.: EL CRUEL DESPOJO A JUBILADOS EN CORDOBA - MESSI, VENEZUELA, CUBA Y LOS MIEDOS - JAQUE MATE AL NARCOTRÁFICO - LOS GOLPISTAS DE PACOTILLA - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO - PROTESTAS, PROTESTAS Y MÁS PROTESTAS - "CHUÑO" CACERES Y LA HORA DE LOS ADIOSES - LA ASESORÍA PREVISIONAL, UN SERVICIO NECESARIO, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del domingo 04/09/16 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.


DESPOJO A LOS VIEJOS, CORRUPCIÓN LEGALIZADA


   Puede que la razón principal del desquicio financiero anidado en la Caja de Jubilaciones y Pensiones de la Provincia de Córdoba tenga sus raíces en más de dos décadas de intervención, después que la conducción del organismo le fuera escamoteada a los verdaderos merecedores de su administración que son los propios -de alguna manera hay que llamarlos- “beneficiarios” de un sistema que ha devenido en perverso, no por los montos que se perciben, que son la envidia del país, sino por los caprichosos recortes que metódicamente se les hacen.
   Hay que entender al poder, que cuenta con una caja de fácil acceso a la que aportan afiliados cautivos y sin posibilidades de evasión, razón por la cual la recaudación es absolutamente previsible, tan previsible como permeable a la rapiña con afectación a otros rubros, menos al que está genuinamente destinada.
   Sin embargo a veces la sorpresa golpea a los jubilados provinciales cuando en el marco de la cara y repetida propaganda oficial, es el propio gobernador quien hace alarde de las mensualidades que se pagan sosteniendo que se trata del 82 por ciento móvil que corresponde.
   En honor a la verdad, eso ocurre no por generosidad sino que fueron cordobeses quienes realizaron los mayores aportes a lo largo de tres décadas, lo que también marca una verdad incontrastable.
   Pero una travesura en los números, a cargo de avezados manipuladores que luego
resultarían premiados con cargos de alto nivel, fue estructurada de tal manera que derrotó a las matemáticas y el marco de una ley abiertamente inconstitucional como lo es la 10.333 aquel cacareado 82 por ciento se transformó en la indignidad del 73 por ciento por una curiosa manera de liquidar caprichosamente y al montón, sin respetar la relación con lo que cobra un activo.
   Y es tragicómico que ahora se culpe precisamente a quienes son destinatarios de esa maniobra, en un cínico afán de transferir responsabilidades por la desfinanciación de una caja que durante mucho tiempo y en nombre de las campañas políticas repartió jubilaciones a destajo a gente que nunca aportó un mísero peso.
   No es que los jubilados de Córdoba tengan el privilegio de mensualidades superiores a los del resto del país, sino que con sus aportes de años atrás sostuvieron un sistema solidario que naufragó por la pésima administración.
   Le prestaron dinero a la Caja para que lo cuidara con proyección de futuro y lo manejaron de tan pésima manera que ahora se padecen las consecuencias.
   Lo injusto del caso, es que el sufrimiento es para los viejos.

MESSI, VENEZUELA Y CUBA



   Finalmente y por lo que se sabe, nuestro orgullo nacional y símbolo futbolístico no formará parte del plantel que viajará a Caracas para enfrentarse con el equipo nacional bolivariano en la semana próxima, como parte de las eliminatorias para el mundial de fútbol del 2018 en Rusia.
   Muchas fueron las versiones que se tejieron en torno de dicha ausencia e incluso se habló del malestar que provocaba en el Barza, su club de origen, la presencia de Messi en un sitio que está viviendo un estado de convulsión cívica por la abierta lucha que mantienen pro chavistas y antimaduros.
   Es bueno siempre acudir a la memoria para encontrar explicaciones a ciertas actitudes de las estrellas de cualquier índole, así sean deportistas como artistas o personajes que de alguna manera sobresalen por el común de la gente, porque el miedo no distingue en quien se anida.
   La inestabilidad social de un país es la madre del caos y por lo general de la carencia de garantías absolutas, en especial para los extranjeros, y más cuando se trata de ídolos mundiales como es el caso de nuestro actual número 10.
   Allá por el tramo final de la década del ’50, creo que en 1958 los guerrilleros del Movimiento 26 de Julio que comandaba Fidel Castro en Sierra Maestra, secuestraron a Juan Manuel Fangio, nuestro quíntuple campeón mundial de automovilismo y lo mantuvieron en cautiverio unas 27 horas hasta que terminó el Gran Premio de Cuba, que en realidad duró cinco vueltas porque fue terminado cuando se despistaron dos participantes ocasionando seis muertos y varios heridos.
   El objetivo de los captores era popularizar su movimiento e impedir que lo hiciera el presidente Fulgencio Batista, con su imagen desgastada, para lo cual había invitado al Chueco de Balcarce.
   Pero el tema conectado con la determinación de Messi de no viajar a Caracas, más tiene que ver con el secuestra del que resultara víctima otro futbolista argentino por muchos años indiscutible ídolo de los españoles: Alfredo Di Stéfano, estrella del Real Madrid.
    Milicianos de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Venezuela se lo llevaron del hotel Potomac en el año 1963 con el pretexto que lo hacían, disfrazados de policías, por una cuestión de tráfico de narcóticos aunque al revelar sus intenciones le dijeron “No tenemos nada contra usted y lo hacemos simplemente para que la prensa se ocupe de nosotros. El gobierno prohíbe a los diarios hablar de las Fuerzas de Liberación Nacional. Estará unas horas con nosotros y después lo devolveremos. Nadie quiere hacerle daño”.
   Y así fue, porque tres días después lo dejaron, ileso, en el centro de Caracas, Di Stéfano paró un taxi y se hizo llevar a la embajada española.
   Los tiempos han cambiado pero a veces los escenarios político sociales son tan parecidos, que los temores de Messi de ninguna manera son infundados y hay que comprenderlo.
   El miedo, venga como venga, no es zonzo.

JAQUE MATE AL NARCOTRÁFICO
  

   Hacía tiempo que los medios no se ocupaban de tantos procedimientos de la policía en la lucha contra el narcotráfico por la sencilla razón que no existían, o los secuestros de droga eran tan insignificantes, que más de satisfacer la curiosidad ciudadana, instalaba dudas sobre la importancia o no de requisar unos pocos gramos de sustancias prohibidas.
   Es un buen comienzo para una postergada lucha que en honor a la verdad, no parecía formar parte de las prioridades para quienes manejan el tema seguridad en esta castigada provincia, donde el hampa se ha fortalecido a sabiendas de la autoridad que miraba hacia otro lado, como aquel dicho del perro de la mala costumbre.
   Tomando el tema con seriedad profesional, todo indica que se ha impuesto la convicción que la droga potencia a los delincuentes, les otorga un falso valor que traducen en agresividad sin límites y con absoluto desprecio por la vida ajena.
   El componente de droga ya domina en la mayoría de los delitos que se cometen y eso en forma paralela ha traído el comercio de armas, tanto robadas como alquiladas, lo que explica el nido de corrupción descubierto en dependencias policiales donde inexplicablemente o no tanto así, faltan pistolas, revólveres y metralletas.
   El éxito en la lucha contra el flagelo del narcotráfico se logrará cuando se cumplan los dos objetivos primordiales: la limpieza interior de la policía y con la decencia y el compromiso como armas, se lo elimine o al menos se disminuyan sus letales efectos.
   La ciudadanía, si esto termina por concretarse, estará agradecida al sentir que su policía la proteje y no la entrega al mejor postor del hampa, que son el narcomenudeo, el estiramiento de sustancias, la importación por falta de controles y la venta en todos los estratos de la sociedad.

IMPRESENTABLES GOLPISTAS DE PACOTILLA


   Primero fue una sensación de preocupación escuchar las tontas y aparatosas amenazas de doña Hebe que al amparo de sus años y desde la impunidad de una “chapa” de luchadora primero por los desaparecidos y luego por sus rentables “sueños compartidos”, se fue agrandando a medida que su neurona adelgazaba en lucidez y rendimiento.
   Pero últimamente, es como si algún ser superior a ese nivel intelectual -no hace falta escalar demasiado- hubiera enviado a sus huestes a cumplir con el histórico mandato que luce el filo de cualquier sartén: romper los huevos. Y con todo empeño y mayor esmero lo están haciendo para cocinar la tortilla más enorme que recuerde la historia nacional… y popular, que será prolijamente deglutida nada menos que por sus propios cocineros, sin participación del 51 por ciento de los comensales.
   Porque si la primera línea de combate está integrada por la desbocada señora madrina de los parricidas acompañada por la intelectualidad y la diplomacia de D’Elía, el guitarrero talento de Boudou, el impoluto Aníbal, la prudencia de Esteche, el patriótico compromiso de Moreno, la guerrera logística de Lázaro y el ahorrativo apoyo de Milagro, todo con la mirada papal, será mejor que vayan envaselinando las astas de sus banderas para evitar las irritaciones que provocan los abortos de planes así apoyados por la ciudadanía.
   Aquel golpismo con el que deliraban desde la doña Que Ahora Quiere Volver hasta el último de sus planeros militantes, es como si hubiera cambiado su uniforme macrista para vestirse con las pilchas de los nostalgiosos perdedores que aún no se resignan al mandato de las urnas y juegan a la peligrosa ronda que los coloca a la par de Onganía, de Videla o de tantos otros trasnochados que a través de la violencia asaltaron el poder despreciando el indiscutible dictamen de la mayoritaria voluntad popular.
   Si los cerebros de la sedición son Máximo el hijo pródigo, Brancatelli, De Pedro, Zanini y sus otros secuaces podemos dormir tranquilos porque a decir verdad, arrastran menos gente que una topadora de telgopor y más que nada, porque los argentinos de bien no añoran el sangriento setentismo, la violencia como costumbre, el secuestro como generador de fortunas o el despertar cada noche con el maléfico e inolvidable estruendo de los atentados.
   La programación y ejecución de un acto de rebeldía no tan solo requiere del apoyo popular, sino inteligencia y compromiso a la hora de fundamentarlo ante la sociedad, demasiado castigada por las consecuencias del saqueo y la corrupción estructural que poco a poco viene apareciendo cada vez que levantamos una puntita de la alfombra de impunidad, allí donde las ocultaron por más de una década.
   Los desvaríos de los enardecidos que se inclinan por la degollina de quienes consideran enemigos en lugar de adversarios, se calmarán cuando la Justicia encarcele a quienes lo merezcan y absuelva a los que comprobaran su decencia. Es el único antídoto contra esos revolucionarios de cartón que pretenden recuperar sus privilegios mediante la brutalidad que acompaña a su fanatismo, porque no aceptan el ejercicio de la Democracia cuando a través de ella se alejan de las mieles y la sensualidad del poder.
   La conmovedora caricatura del golpe de estado se autodestruye a la sombra de su propia ridiculez, porque una murga como la que la viene ensayando no está en condiciones de ofrecer un concierto para la historia.
   Con un rejuntado de instrumentos es imposible, por ejemplo, hacer una exitosa versión de la 9na. Sinfonía de Beethoven.
   Ni siquiera, de “Quien se ha tomado todo el vino”.

LA MEGACAUSA DEL REGISTRO


   Esta semana la causa del Registro ha vuelto a ser noticia cuando algunos abogados e imputados  denunciaron falta de claridad en el manejo de dinero e irregularidades con respecto a la designación de peritos de oficio.
   En el caso concreto del dinero, afirman que suculentas sumas que fueron depositadas en la  Justicia en concepto de fianzas y debieron ser devueltas, literalmente se esfumaron, por lo que solicitan una investigación seria al respecto.
   La Justicia, en esta  controvertida causa, viene manifestando preocupantes signos patológicos: una manía de prisión preventiva  asfixia la libertad, encerrando sistemáticamente a los imputados. 
   La confusión  invade el raciocinio, persiguiendo a conocidos de los imputados como nuevos sospechosos y una intensa  amnesia  ahoga la legalidad, ignorándose las leyes y la Constitución.
   La desorientación  suprime la igualdad, privilegiando a funcionarios y familiares del Poder Judicial y peligrosas distorsiones de la realidad bloquean la objetividad e imparcialidad, fundamentándose  dudosas condenas en la íntima convicción de una única comisión especial.  
   Aunque, como  con cualquier enfermo, se debe intentar un tratamiento urgente para  evitar que se transforme en un mal crónico y sin cura, lo cierto es que, en estas condiciones, sus acciones constituyen un peligro y por ello en el caso concreto de las denuncias formuladas, lo mejor sería una exhaustiva investigación por algún organismo externo, que pueda evaluar y dictaminar con total independencia.
   Juguemos entonces con espíritu y vocación de justicia e imaginemos que pasaría si se decidiera encarcelar a los magistrados denunciados por las dudas… tal como ellos hacen con los imputados del Registro de la Propiedad.
   En una de esas, así también ¿sería justicia …? 

PROTESTAS, PROTESTAS Y MÁS PROTESTAS


   Cuando la desmemoria se impone por encima de las propuestas, es que la ciudadanía no alcanza a comprender la identidad de ciertas protestas echadas a vuelo ahora, cuando estamos pagando las consecuencias de la década saqueada.
   Probablemente tengan razón aquellos que se quejan que los tiempos se acotan para seguir utilizando la excusa de la herencia recibida, pero el legado negativo es tan enorme, que pasará un tiempo razonable para tomar conciencia de la inexistencia de los milagros, que solo son reales aunque no palpables, en los catecismos de cualquier religión.
   Todo indica que la consigna de los melancólicos y no resignados ex gobernantes es enturbiar el panorama, crear conflictos, inventar situaciones que en verdad ellos mismos generaron, cuando eran dueños del poder que manejaban al capricho de una dirigencia más ávida en rapiñar que en gobernar con proyección de futuro.
Una especie de saltamontes, que busca multiplicarse en el seno de una sociedad aún impactada por toda la corrupción que viene apareciendo, como la sucesión de una película de terror proyectada en capítulos diarios.
   Pese a un panorama que más se acerca a la desolación y a la impotencia, por fortuna la respuesta a cada convocatoria viene mostrando una creciente anemia de participantes sobre todo al tomar en cuenta la catadura de algunos convocantes, que están mucho más cerca de la condena y los barrotes que del regreso a sitiales de privilegio.
   Cuando la situación impone la masiva dedicación al trabajo o a su búsqueda, vemos con angustia que la inutilidad de las marchas es tan lacerante que mueve a indignación por las consecuencias que acarrean en la vida cotidiana de los argentinos ahondando las diferencias en un campo que tendría que ser de concordia, tolerancia y memoria.
   No es prudente ni oportuno seguir sembrando la cizaña del desencuentro cuando la situación nos demanda mayor hermandad por encima de las mezquinas, e irreductibles posturas de muchos nostálgicos, que ni siquiera han tenido la grandeza cívica de la autocrítica, que suele ser el comienzo del sinceramiento de una realidad como la nuestra.
   Con cualquier signo político y desde el fondo de la historia la verdad es sólo una: si al gobierno y al país les va bien, nos irá bien a todos, pensemos como pensemos.
   Lo contrario es instaurar un egoísmo que nos arrastrará al caos, cuando estamos intentando zafar de las angustias de la inflación, de la desocupación, de la desinversión, del endeudamiento heredado y acrecentado, de la desconfianza internacional que aleja a los inversores y de la actitud de derrota que muestran algunos acostumbrados al dinero fácil y que ahora están obligados a trabajar.
   Las marchas son una legítima y constitucional expresión del pueblo, siempre que sean pacíficas y no empañadas por ataques a derechos del prójimo o por enfrentamientos tan estúpidos como inconducentes.
   La inactividad de quienes debieran producir, es un síntoma de inmadurez ciudadana y una muestra de la perdida solidaridad que nos está desuniendo cada día más.
   Y con eso, no vamos a ninguna parte salvo al abismo.

“CHUÑO” CÁCERES, PASEANDO LIENDRES

   Nos dejó el “Chuño” Cáceres.
   Jamás apeló a la torpeza o a la guasada para hacer reír; para entretener y pasar gratos momentos de distensión en este mundo enloquecido y atormentado por las urgencias.
   El Chuño Cáceres era feliz poseedor del don de la creatividad sin agresiones; del humor sin el infaltable sexo y de la genialidad sin la cómica inclusión de alusiones políticas porque siempre fue un exponente del respeto por su público.
   Su alto sentido de la solidaridad y del compromiso hicieron de este entrañable personaje una especie de ícono cordobés, pese a la nutrida competencia que existe en un rubro donde la mera condición de haber nacido aquí transforma en humorista a más de un amargo.
   Peleó mientras pudo contra el mal que le carcomía las entrañas sin alcanzar a lesionar su espíritu de amigo cabal; de luchador contra la adversidad y la injusticia.
   Seguramente el Dueño de Todos los Relojes le mandó una desgracia que pusiera a prueba su integridad y el Chuño pese a descarnar, nunca perdió su ánimo batallador ni la actitud positiva que caracterizó a cada uno de sus actos terrenos. 
   Y el mismo Barba, entonces, lo coronó con una aureola de bondad por demostrar su entereza al asumir el brutal e inmerecido sufrimiento con la calma y el estoicismo de los grandes.
   El Chuño Cáceres no necesitó morirse para transformarse mágicamente en buena persona, como habitualmente ocurre en nuestra hipócrita sociedad donde cada vez es más complicado obtener en vida el diploma de la decencia.
   Nunca fue distinto, y ese es el enorme valor de su legado.
   Aprovechando sus dichos, el Chuño sacó sus liendres a pasear…
   Sonriamos al evocarlo, mientras ahora descansa en paz.

UN SERVICIO NECESARIO


   La desorientación aparece como el primer obstáculo para la plenitud de aquellos que bien o mal, han alcanzado eso que se le llama el beneficio jubilatorio, suplicio para quienes ni siquiera han superado la línea de pobreza con lo que reciben mensualmente.
   Por eso y tomando en cuenta que los medios periodísticos tienen la obligación moral de brindar servicios, desde este espacio iniciaremos una campaña de esclarecimiento con relación a todo lo atinente a jubilaciones y pensiones tanto provinciales como nacionales.
   Es una suerte contar en nuestro plantel con la sabiduría y la calidad didáctica del abogado Héctor Mario Silvestro, nuestro amigo, de quien preferimos no divulgar su extenso curriculum porque nos llevaría un programa entero.
   Y como a veces los tiempos no acompañan en “Síganme los buenos” para satisfacer todas las consultas de los oyentes, estamos preparando una acción comunitaria que consistirá en un contacto directo con los interesados en gestionar esos beneficios o en conocer la marcha de sus trámites y su proyección.
   Ya hicimos exitosas experiencias gracias a la generosidad de la gente del Café con Dios, de Trejo 19 y ahora nuestro objetivo es brindar este servicio gratuito de asesoramiento en los lugares o instituciones que lo necesiten.
   Basta con que se contacten con nosotros a través de este espacio o que nos visiten directivos de centros vecinales, bibliotecas, clubes, centros de jubilados u otros organismos, para establecer fecha y lugar de nuestra presencia.
   Nos pone muy contentos sentirnos útiles no tan solo para brindarles música y opinión sino para tender una mano a quienes  lo necesiten.