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18 de octubre de 2020

S.L.B.: BIEN VALE PLANTARLE A LA MAMÁ UN BESO ASÍ DE GRANDE - ¿MONITOREO O ESPIONAJE AL PERIODISMO? - LA MEGACAUSA: MADRES ATROPELLADAS - LEWIN Y SU NODIO, QUE SE OCUPEN DE "DADY" BRIEVA - COMERCIO COLAPSADO Y PRIVILEGIOS INADMISIBLES - EL PERONISMO, SU CELEBRACIÓN Y LA LEALTAD, ETC.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” emitido el domingo 18/10/20 en dúplex por AM580 y la FM88.5 ambas de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

Igual que cualquier otro día…
AUNQUE  SEA  UNA  FECHA COMERCIAL,  BIEN  VALE
PLANTARLE HOY A LA MAMÁ UN BESO MÁS GRANDE
     
                                                         
   Debo reconocer, por coherencia en mi manera de pensar con la forma de actuar, que es virtualmente improcedente limitar a un día el reconocimiento eterno y permanente que merecen las mamás pero así son las reglas del juego y del consumo, lo que no impide que en materia de homenajes, lo
concentremos, si, en un día al año.
   ¿Por qué será que teniendo tanto para decir de ella las palabras nunca alcanzan? ¿Por qué será que el cariño, la admiración, la ternura, el respeto, la lucha, el refugio o el amparo sirvan para sintetizarla? ¿Por qué una caricia, una lágrima, una mirada o un recuerdo basten para que tengamos la certeza casi absoluta y milagrosa de su presencia?
   Ella sabe porque así lo siente, que el sacrificio y la entrega son parte vital de su atávica vocación protectora.
   Sabemos y ella también lo sabe, que a la hora de estar junto a nosotros no
existen los enojos, las barreras ni las distancias. Estuvimos muy dentro de su mundo nutriéndonos de su generosidad y de sus ansias por tenernos; por vernos nacer.
   Es la que nos regala el mágico prodigio de la vida, nos quita los miedos, espanta las sombras, comprende lo incomprensible, ahuyenta nuestras penas y es el ser que todo nos perdona aunque mereciéramos que la chancleta hiciera tronar el escarmiento.
   Nada interesa si es casada o soltera, viuda o divorciada.
   Sus méritos como esposa, concubina, arrimada o como le quieran llamar poco importan porque esa mujer, por encima de cualquier vetusto rótulo convencional, es Mamá. Y si abrumados por la angustia buscamos un motivo que nos devuelva la alegría de vivir, más que a nosotros en nosotros la encontramos a ella, así la tengamos o no.  
   Ese es el insondable sortilegio de su amor, porque con ella tal sentimiento
está más allá de lo terrenal; de lo explicable porque asimismo podemos conocerla o no, pero estoy convencido que aquellos que no la conocen, lo mismo respiran por ella y miran por sus ojos.   
   Y quiero evocarla, memoria de por medio, recordando el final de un bello escrito de Isidoro Blastein.
   “Adiós Mamá. Hasta pronto. Trázame un sendero con tu voz y una estela luminosa con tu gesto, resérvame una gruta de ternura y guárdame un lugar en tu regazo. Yo llegaré hasta ti de cuando en cuando a conversar contigo sentado en las estrellas.”
   Ahora, ya, si la tiene cerca, ahóguele la respiración con un besazo y abrácela
hasta que le crujan sus huesitos… Y si no la tiene, nada mejor que compartir con ella, a la cósmica distancia, el húmedo recuerdo de alguna diablura inolvidable.
   Porque siempre está y estará allí peleando por nosotros, cuidándonos, guiándonos, llevándonos de su mano.
   Siempre cerca. En la dicha y en la desgracia; en la risa y en el llanto, presente.
   Siempre nuestra y nosotros de ella, aunque no la veamos volver.
   Siempre… siempre…
 
Para quienes piensan “monitorearnos”
“QUIEN NO QUIERE PENSAR ES UN FANÁTICO; QUIEN
NO  PUEDE PENSAR, ES UN IDIOTA Y QUIEN  NO  OSA
PENSAR ES UN COBARDE”. (SENTENCIA  DE  BACON)
   
   Existen algunos antecedentes inmediatos con relación a ese metejón que siempre anidó en el alma del peronismo: controlar a los medios de difusión y “disciplinar” el pensamiento de los periodistas.   No son para olvidar las presiones y patoteadas más recientes, cuando las hordas moyanistas impedían la salida de los camiones para la distribución de un diario porteño de alcance nacional y los condicionamientos a colegas a través del manejo discrecional de la pauta publicitaria oficial que pagamos todos los argentinos -o todes si se prefiere- pensemos como se nos ocurra pensar.
    Los autoritarios como lo fueron Stalin, Hitler, Mao, Fidel, Chávez, Videla,
Stroessner, Maduro y un extenso etcétera hicieron de las suyas en ese “arte” de la censura a todo pensamiento que no coincidiera con los postulados oficialistas por cuya razón no fueron pocos los colegas perseguidos, secuestrados y maltratados “por portación de ideas”.
   Un intento data de junio de 2014 cuando Doña Cristina entonces Presidente decretó la creación de la Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional poniendo a su frente al filósofo, ensayista, político, presentador de TV y columnista de Página/12 don Ricardo Forster por entonces de 56 años de edad quien lucía como antecedente extra ser cofundador y líder de “Carta abierta”.
   La historia no tendrá mucho para recordar de su actuación porque duró hasta el 10 de diciembre del año siguiente al asumir Macri, cuando Forster aún no había conseguido un fabricante de sellos que concentrara en tan breve espacio la pomposidad de su cargo.
   Y ahora en un reencuentro con el pasado el actual Presidente nominó a la titular de la Defensoría del Público, Miriam Lewin para que tomara a su cargo la conducción de NODIO, nuevo observatorio para registrar, analizar y prevenir el caudal de informaciones y contenidos maliciosos y falsos en los medios de comunicación, para garantizar a la ciudadanía la protección contra noticias tendenciosas.
   El organismo, que contará sin dudas con una importante planta de personal y presupuesto millonario y con desdén por eso del “achicamiento del Estado”, trabajará en la detección, verificación, identificación y desarticulación de las estrategias argumentativas de noticias maliciosas, la identificación de sus operaciones de difusión y los sistemas de alertas", entre otras acciones, "con el objetivo de proteger a la ciudadanía comunicacional" según indicó la nueva funcionaria.
  Llegó tarde para intervenir, entre otras cosas, en el ocultamiento de 3500 muertos y su posterior blanqueo, dejando la duda en el sentido que se estima que ese tipo de maniobra pudiera haberse reiterado más de una vez.
   La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) puso el grito en el cielo remarcando su preocupación por la creación de un organismo que  impondrá prácticas de vigilancia desde el Estado lo que “conlleva un riesgo cierto de que estos sean utilizados como método sutil de disciplinamiento” y que tales actitudes cuando provienen de entes oficiales “que perfectamente pueden utilizar estos mecanismos como actos de censura indirecta”.
   Ni más ni menos.
   Así como lo del talentoso Ricardo Forster pasó virtualmente inadvertido como gestión, bien vale el cuestionamiento que se hace al engendro burocrático que llevará el espionaje liso y llano a un nivel de supuesta legalidad, que -opinión personal y posiblemente pasible de ser calificada como reduccionista y primaria- instauraría una curiosa y folklórica instancia de chismerío de conventillo.
   No hubo escarmiento ni toma de conciencia por lo de Milani ni por otros episodios vinculados con el fisgoneo que llevaron a la práctica tanto el kirchnerismo como algunos adláteres de Mauricio Macri, pese a que en este caso se buscó el piadoso acto de cubrirlo con el blindaje que imponía la
inteligencia previa a un encuentro internacional de primeros mandatarios.
    Aunque hilando fino se me ocurre sentir que desde el poder buscan, como el domador hace con el caballo indómito y cerril, de auscultarle las cosquillas (una especie de censura previa) para clavarle allí “las lloronas” y amansarlo a fuerza de tortura y de dolor.
   La verdad, debiera acelerarse la puesta en marcha y operatividad de ese mentado observatorio que evaluará los dichos periodísticos en radio, televisión y en las redes sociales en función de espionaje abierto para calificar la procedencia o no de los conceptos que se pudieran vertir, lo que sonó más a censura que a control que de todas maneras es innecesario y a la vez violatorio de preceptos constitucionales.
   Una pena, realmente, que ese organismo cuya conducción fue confiada a una señora, periodista de profesión, que no mucho tiempo atrás perpetró la hazaña de sepultar en vida a una artista a quien al ventilarle ciertas intimidades, le asestó un duro golpe a la privacidad con derivaciones oprobiosas y que ahora el poder, la colocó en la vereda opuesta como una especie de moralizadora de una profesión que no necesita apuntadores, manuales de estilo ni que nos metan en la cabeza esa vocación por el libreto que practican varios comunicadores inclinados más a la militancia política e ideológica que a la profesión ejercida sin mordazas.
      ¿Es necesario que el Estado -nosotros- pague toda una estructura exagerada para que se intente enseñarnos a pensar como ellos quieren?
   Suena ridículo porque el resultado puede ser el silencio, que suele estallar más estruendosamente que un alarido.

Megacausa del Registro
VARIAS REFERENCIAS DE MADRES QUE
SUFRIERON  ATROPELLOS  JUDICIALES
   A propósito de este día especial me vinieron a la mente los casos de tantas mujeres/madres en las que hizo blanco el abuso sistemático de prisión preventiva utilizado en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba.
   Entre ellas -bien lo recuerdo- una señora con diagnóstico de Parkinson, con un hijo padeciendo severa enfermedad y alta dependencia de sus maternales e imprescindibles cuidados. ¿Cuál sería la necesidad de encerrarla por las dudas? Y si es por casos, hay más: Una empleada jubilada por cáncer de mama, con indicación de control médico permanente y otra más, por si hiciera falta, con cáncer avanzado, que fue juzgada después de años de encierro mientras realizaba las sesiones de quimioterapia.
   ¿A dónde escaparía con semejantes drogas colgadas?  A otra se le negó la prisión domiciliaria solicitada para ayudar a su hija adolescente a salir de la adicción en que había caído. Varias murieron mientras estaban presas.
  Reitero que hablo de prisión sin juicio.  
   Y con acusación de delitos leves. 
   A una abogada defensora le allanaron su estudio jurídico durante el juicio, secuestrándole una caja con las pruebas, en una acción tan ilegal como antiética. Hace un ruido ensordecedor tanto atropello. Muchas veces se ha recomendado al Estado argentino la utilización de medidas alternativas a la prisión preventiva.
   ¿Ninguna podría haberse aplicado a las imputadas enfermas o mayores, o incluso a tantos otros, con arraigo, sin fortuna y sin antecedentes penales?  
   Con tanta irracionalidad no resulta nada delirante pensar que alguna intencionalidad y/o beneficio acurruca el mediatizado espectáculo de cientos de presos.
 
Y si el clown cumple su fantasía?
LA  SRA. LEWIN  Y  SU  NODIO  DEBIERAN
OCUPARSE DEL CÓMICO “DADY” BRIEVA
 
   “Todo delito que no se convierte en escándalo no existe para la sociedad” supo sostener Heine con toda razón y ese es el temor, que desde un sector del poder se busque minimizar, esconder y pasar al olvido la barbaridad que públicamente cometió “Dady” Brieva, clown de un trío otrora mentado, aunque ahora el gracioso sostuvo públicamente ser “un soldado” de la actual vicepresidente de la Nación.
   Refiriéndose sin dudas a la caravana o acto de protesta llevado a cabo por un sector opositor al gobierno nacional, realizado en la Avenida 9 de Julio de Buenos Aires, la más ancha del mundo, dijo graciosamente “unas ganas de agarrar un camión y jugar al bowling por la 9 de Julio, no te das una idea…” refiriéndose al escenario de esa manifestación popular dando rienda suelta a su atropelladora fantasía.
   Y si queda alguna duda de lo que dijo porque a veces aclaran que no dijo lo que dijo o dijeron que no lo había dicho, nada mejor que escucharlo…
   El audio que se anuncia puede ser escuchado en el sector correspondiente, ubicado en la parte superior de la columna derecha de este blog  
Bahhh… A lo mejor es una exageración calificarlo como “popular” porque un ministro del gabinete nacional dijo que los asistentes no eran gente… que no eran parte del pueblo en una abierta actitud más que despreciativa abiertamente discriminatoria, antisocial y elemento para el ensanchamiento de esa grieta que no muchos están interesados en superar, y que seguramente hubiera pasado a integrar el catálogo de las “bolufrases” del acervo argentino.
    Fríamente evaluado sería tomarlo como que viene de un fantoche y especialmente si se nos ocurre coincidir con una genialidad de Solzhenitsyn: “Ya se sabe. Cuando la carne está podrida de nada sirve sazonarla. Es para vomitar”.
   En las últimas horas el caricato salió al cruce de las críticas que se levantaron desde todos los sectores incluyendo a una parte del oficialismo y consideró que quienes cuestionaban su amenazante exabrupto carecían por completo de sentido del humor, ante lo que se me ocurre una cita en este caso de Chamfort: “Hay personas que siempre quieren ir delante de todos, elevarse a cualquier costo por encima de los demás. Con tal de figurar en lugar preeminente todo lo darán por bueno: la plataforma de un charlatán, el escenario de un teatro, un trono, un patíbulo les servirán igualmente si desde allí atraen las miradas de la gente”.
   Pero esas miradas lejos del adorno de la aprobación fueron de indignación, bronca e impotencia por la amenaza que representaban o la incitación al delito o la instigación a cometer alguna de esas barbaridades, que el terrorismo internacional perpetró en la rambla de Barcelona donde tres locos “jugaron al bowling” según la calificación del impresentable bufón nacional & popular con un saldo de al menos 14 víctimas fatales.
   No es una evaluación exagerada porque también las raíces del atentado a la revista francesa Charlie Hebdo con saldo de 12 muertos fueron similares y hay tantos loquitos sueltos que sólo faltaría que alguno de ellos buscara obrar por incitación.
   El mamarracho tendrá propiedades en Miami, campos en Argentina, departamentos en Puerto Madero y en Punta del Este, automóviles de alta gama y una bien pertrechada cuenta bancaria aquí y en el exterior, pero la verdad, no deja de ser un pobre tipo a quien, para colmo, los yankys le cancelaron por las dudas la visa que lucía en su pasaporte.
   Tomando en cuenta lo carteludo que “Dady” Brieva se considera, no es para augurar el éxito a cualquier repudio o sanción que le pudiera corresponder a través de la pachorrienta Justicia.
   Aunque no es para tenerle lástima y por las relaciones y la impunidad que viene cosechando, es para tenerle miedo.
 
Alto porcentaje del comercio, colapsado
MATAN  A  BARES, CONFITERIAS, ETC, COMO
SI CARAVANAS POLÍTICAS, EL FÚTBOL Y LAS
PLAZAS  COLMADAS NO FUERAN DE RIESGO
 
   Por allí no terminan de entenderse algunas determinaciones que adopta el poder según declaman desde allí, para salvaguardar la salud pública en estas duras épocas de pandemia, zozobra y amenazas que es cuando se ponen a prueba temple, buena voluntad y acción.
   A la luz de la realidad que nos toca vivir ha quedado demostrado que el severo encierro no ha sido la mejor opción, porque como simple espectador de lo cotidiano entristecen las secuelas, las alteraciones de carácter, la agresividad manifiesta, la intolerancia y lo más preocupante, la desesperanza generalizada. Vale reiterar que las cosas se hicieron al revés por impericia o ignorancia, porque en lugar de comenzar por los sectores más vulnerables  -geríatricos y barrios marginales- se optó por enclaustrar al resto.
   El mal calculado aislamiento obligatorio fue derrumbando día a día las expectativas del COE en cuanto a la llegada del pico de los contagios y de las muertes, tras lo cual se calculaba que llegaba el amesetamiento y desde allí las cifras comenzarían a declinar, pero nada de eso ocurrió.
   Hay más contagios, cada vez es más comprometido el número de camas disponibles y el agotamiento del excelente material humano que viene luchando a brazo partido es fácil de advertir.
   Y frente a este panorama que muchos consideran desolador, sorprenden algunas medidas, más vinculadas con el capricho que con el error, porque partiendo de una lógica elemental no es posible que se flexibilicen los deportes de conjunto, que se practique el vistagordismo en cualquiera de las plazas de la ciudad y del interior y que la autoridad opte por una escandalosa ceguera, como ocurrió en estas últimas horas frente al desplazamiento de decenas de ómnibus que desde los cuatro puntos cardinales se movilizaron hacia la ciudad de Buenos Aires para asistir a un acto político.
   No es para entrar al análisis menudo de justificarlo por la necesidad de dinero,
en los casos en que se entregaba a cada manifestante unos pesos para asegurarse nutrida adhesión, llamémosle popular, a la convocatoria moyanista.
   El atentado perpetrado contra la salud pública, que con seguridad será minimizado por la conducción panzista, merece no ya la sanción porque el mal del potencial contagio ya ha sido perpetrado, pero se impone evitar la repetición de situaciones parecidas.
   A la Iglesia Católica le impusieron cepos que no se aplicaron a otros cultos, hasta que la autoridad eclesial cordobesa se plantó frente al cordobesismo que olímpicamente se había lavado las manos dejando la decisión en manos de la Nación, en una medida que ofende al federalismo y refirma el voto de silencio imperante en el más alto nivel, de cero contacto con medios periodísticos, salvo
aquellos comprometidos mediante la jugosa publicidad oficial.
   Mientras tanto, vemos con pena e indignación la sucesión interminable de cierres, ominosa imagen de fracaso comercial por causas extrañas y por el escaso apoyo del poder a los empresarios doblegados por la crisis, porque si las limitaciones son para todos, es injusta la presencia de sectores privilegiados.
   Para qué cuernos quiero ver fútbol si me impiden visitar a mi familia, si no puedo darme el placer de un café o de compartir una mesa de truco.
   Es hora de actuar con coherencia y espíritu de igualdad porque en esta lucha, para padecerla, estamos todos juntos y así debemos estar a la hora de pelear por nuestra supervivencia.
   De lo contrario, nos demos ya por perdidos…
                                                           
Lejano 17 de octubre del ‘45
CELEBRÓ AYER EL PERONISMO AUTÉNTICO Y
ORIGINAL EL  DÍA DE  LA LEALTAD A SU LIDER
 

   Las imágenes de aquel octubre del ‘45 nos traen otra vez a la memoria el fervor de la gente por su líder, los pies inflamados por la caminata metidos allí en el agua de las fuentes de la Plaza de Mayo y el grito de rebeldía que nacía desde el fondo de cada pecho.
   Es allí que con la memoria nos invade una nostálgica y apartidaria admiración y digo admiración por la convicción; por la lucha inicial contra una oligarquía
terrateniente poderosa, soberbia, negrera y de nariz parada, casta que con frecuencia viajaba a Europa llevando su propia vaca en el barco para asegurarse la provisión de leche.
   Aquellos agobiados trabajadores de rostros y cuerpos cansados por la explotación, bolsillos exhaustos, esperanzas en vías de extinción y derechos impunemente vulnerados fueron los que marcaron el rumbo hacia la redención por entonces cercana al milagro.
   Ellos y nadie más merecen quedar en la historia como legítimos forjadores de la lealtad: lealtad a sus principios, lealtad a su lucha, lealtad a su propio sacrificio; lealtad al valor inconmensurable de su compromiso con un ideal.
   Los argentinos a veces cometemos la imprudencia de alterar y devaluar básicos conceptos, y algunos delirantes todavía quieren hacernos creer que
ciertos personajes, estén o no con nosotros, son más importantes que las instituciones de la República o que la Patria misma.
Ese generoso deporte nacional de endiosar ha llevado a la desilusión de muchos, habituados a fabricar patéticas deidades de cartón, charlatanes iluminados con alma mentirosa y demagógica. La lealtad debe inclinarse hacia la honorabilidad de principios, hacia la ética, hacia la honestidad, hacia la sana y productiva cultura de la productividad y la creación; del sacrificio y de una actitud constructiva hacia la sociedad. Cuando lo que se impone es la generación de trabajo, no ha sido, no es positivo ni beneficia al país volver a ser leales al bolsón, a la beca indigna, al subsidio politizado ni a ninguna expresión de dádiva consolidando al populismo por encima del esfuerzo.
   Lealtad es el inclaudicable y honrado cumplimiento de las leyes, la fidelidad a l
a verdad, el respeto por el prójimo y el ejercicio del honor y de la hombría de bien y lo contrario es politiquería no siempre barata porque la historia de siempre, nos viene enseñando y a veces con secuelas de dolor, que los espejismos nos han salido demasiado caros.
 
   La lealtad a principios básicos de convivencia es la mejor garantía que tenemos para recuperar todos los valores que se han ido perdiendo o dilapidando por los caminos del tiempo. La lealtad no es un invento de nadie, ni es el himno o la bandera de ningún político. 
   A la lealtad -como muchos creen- no la inventó Perón, pero en la historia de los argentinos su nombre y la evocación caminan en paralelo al fervor que inspiraba. Y si recorremos los pasillos de la memoria, es posible que no alcancemos a encontrar otro ejemplo comparable a la comunión de pensamiento que unía al viejo líder con los seguidores de sus postulados, pese
a las ramificaciones posteriores de su doctrina en el amplio espectro de las ideologías.
   La lealtad es nobleza, honradez, franqueza y rectitud, atributos que no siempre se respetan en su práctica cuando los autoritarios se encapsulan en sus caprichos y egoísmos olvidando injustamente a quienes los llevaron a encumbrarse.
   Porque la lealtad es también generosidad y desprendimiento.
   La lealtad, en suma, es simplemente una patriótica y saludable manera de sentir, de obrar y de vivir más allá de la política, con la mirada y el esfuerzo puestos en el venturoso futuro que después de tanto penar nos merecemos los argentinos.

9 de julio de 2019

Murió Fernando de la Rúa


LOS  DEL “CLUB  DEL  HELICÓPTERO”  SON
NEGADORES DEL “CLUB DE LA CAÑONERA”

 Personalmente quiero adherir a los conceptos del colega y amigo Luis Beresovsky: “QEPD Sr. Pesidente constitucional, elegido por el pueblo y derrocado por quienes, con su ambición personalista robaron el país y particularmente la Provincia de Buenos. Nunca olvidaré la cara de alegría de los gobernadores peronistas reunidos en San Luis, mientras en sus propias provincias el caos programado producía muertes. De que te sirvió Rodriguez Saa, de que te sirvió Duhalde, de que te sirvió Ruckauf, de que te sirvió De la Sota? El banquete se lo comieron otros y el país se derrumbó”.
 Por gentileza de la colega Cristina Castello, conceptos de Sergio R. Palacios: “Buen viaje Fernando. Queda el buen recuerdo personal y el saber que la tuya fue una vida honesta. Vivió siempre del producido de su trabajo de abogado. Por si no lo saben “fue un abogado exitoso” de los de verdad. Brillante legislador que dejó leyes hoy con plena vida. Condenada su Presidencia por esa sentencia de muerte por goteo de la economía que fue la “convertibilidad”. Muchos errores. Pero errores políticos no mafia o saqueo. Nadie estudia o revisa esos días porque muchos de los conspiradores que desde los errores montaron su salida con sangre, hoy caminan y son protagonistas de la política”.
Desde su libertad de opinar en redes sociales, el post de Marcelo Conejero:En la Argentina cuando falleces sos bueno en el acto, mis condolencias van a las familias de los muertos que el MÁS INÚTIL de la política Argentina no supo detener a tiempo 38 muertos evitables, y un juicio donde dejo libre a un asesino”.
Gonio Ferrari: murió un hombre, animal político, a quien ciertos grupos sectarios no dejaron gobernar y dieron lugar a una seguidilla de fracasos que todavía estamos lamentando. Un hombre que cometió errores, que incurrió en omisiones y que toleró demasiado, en nombre de la libre expresión, todas las injurias e irrespetuosidades de las que fue callada víctima. Un par de veces pude reportearlo en mi condición de periodista y me encontré con un tipo sencillo, llano y dispuesto al diálogo sin condicionamientos ni libreto impuesto. Estos
momentos de congoja no son para pasar facturas, pero no olvidemos jamás algunas de ellas: Tinelli pese a todo todavía está suelto y quiere ser Presidente; los responsables de 52 muertos en la Estación Once dicen ser inocentes y De la Rúa no fue frecuente visitante de Comodoro Py, ni de conventos financieros, ni de hoteles en el Sur ni acusado por el hambre en el Chaco ni accionista del tesoro vaticano. No buscó asilo en el extranjero ni viajó al exterior para curar su enfermedad. Tengamos entonces la grandeza del respeto y evoquemos la actitud cívica de Balbín al despedir en nombre del Congreso Nacional, los restos de Juan Domingo Perón. Que los responsables de su último viaje en helicóptero desde la terraza de la Casa Rosada ejerciten también la memoria y no caigan en su habitual amnesia: Perón en el ’55 huyó y se refugió en una cañonera paraguaya. Esto no es gorilismo. Se trata simplemente de parte de nuestra historia. En lo personal, mis condolencias a la familia de Fernando De la Rúa.
Gonio Ferrari



26 de julio de 2018

Una historia de 2 x 4 --------------

EVA PERON Y EL TANGO
 
   Entre las tantas pasiones argentinas sobresalen dos: el tango y Eva Perón. La música por su carga emotiva que se la define como “un sentimiento que se canta y se baila” y Evita, un símbolo de las clases más postergadas por encima de la vieja oligarquía terrateniente.

   Cualquiera pudiera llegar a pensar que son escasos los lazos que pueden unir al tango con la histórica figura de María Eva Duarte de Perón, Evita, la abanderada de los humildes, la Jefa Espiritual de la Nación, segunda esposa de quien fuera tres veces presidente constitucional de Argentina, venerada hasta el punto de intentar convertirla en santa por parte de sus seguidores y resistida por los segmentos económicamente más poderosos del país.
   Y fue una señera figura del tango quien posibilitó que Eva Perón llegara a la gran ciudad allá por 1935 procedente de Junín, a donde la familia Duarte -Eva y cuatro hermanos- se había trasladado desde su natal población de Los Toldos, en la provincia de Buenos Aires.
   Esa figura de la música popular, según refieren algunos historiadores porque la mayoría de las precisiones biográficas fueron neutralizadas con el advenimiento de Eva Perón al poder, no era otra que el cantante Agustín Magaldi. Eva, nacida en 1919, por entonces no había cumplido 16 años cuando se quedó en la ciudad de las luces con el modesto equipaje de su vocación de actriz, escasos recursos económicos y un más que discreto nivel de educación.
   Triunfa en el campo actoral y los estudiosos asignan ese logro a dos factores: la falta coyuntural de mayores talentos en esa actividad y la notoriedad que le aportaba su participación en un programa radial con elevado nivel de audiencia.
   Su destino se aleja de las tablas cuando corría enero de 1944. La tragedia se había abatido impiadosamente sobre la ciudad cuyana de San Juan, asolada por un terremoto que arrojó miles de víctimas fatales, destrucción casi total y dolor e intemperie para los sobrevivientes.
   Y en un festival que la comunidad artística realizaba para recaudar fondos destinados a los damnificados, María Eva Duarte conoce al entonces coronel Juan Domingo Perón, un mes después ya convivían y regularizarían su situación sentimental dos años más tarde, contrayendo matrimonio en la intimidad y sin trascendencia pública.
   Otros dos años más transcurren hasta que Perón, militar y político ascendente, resulta electo Presidente de la Nación y es la primera dama quien abraza la causa de los desposeídos, motorizando una intensa actividad tanto en el campo político como en el social.
   Y todo esto acontece en el devenir de lo que ha sido denominada como la década de oro del tango, por el surgimiento de grandes orquestas típicas, el crecimiento abrumador de los locales para bailarlo, los clubes sociales y los salones donde solo se danzaba la música en boga.
   Paralelamente comienzan a surgir canciones con letras y títulos que homenajean tanto a Perón como a su esposa. Es probable que la primera manifestación creativa de los tangueros haya sido la marcha 4 de Junio, de los hermanos Francisco y Blas Lomuto, registrada por la orquesta de Francisco Lomuto con las voces de los cantores Alberto Rivera y Carlos Galarce, y grabada el 6 de junio de 1944.
   El 18 de septiembre de ese mismo año el sello Odeon pone a la venta la milonga de Enrique Lomuto, quien firmó con el seudónimo Julio Duval, Argentino cien por cien con letra de Ruben Fernandez de Olivera, conocido como Tabanillo, cuyo nombre real era Rubén Nicolás Fernández Barbieri. La orquesta era la de Francisco Lomuto con la voz de su cantor Roberto Torres.
   Luego vino la Marcha Peronista, de Rodolfo Sciamarella, registrada por Héctor Palacios acompañado por la orquesta de Miguel Zepeda, que nada tiene que ver con Los muchachos peronistas, la marcha emblemática del partido político que encabezaban Juan Perón y su esposa María Eva Duarte.
   Muchos de estos temas no se incorporaban al circuito comercial, sino que se grababan con el objetivo de ser obsequiados y también para su difusión en los actos proselitistas.
   Oda a Perón fue realizada sobre la melodía del vals Mis harapos, de Marino García, y una letra de ocasión de autor anónimo. La grabación fue realizada por el cantor Alberto Marino acompañado con guitarras en 1947 y hubo otra versión a cargo de Antonio Tormo.
   Rodolfo Sciamarella también fue autor de la letra de Evita Capitana, sobre la música de Los muchachos peronistas  en una versión vocalizada por Juanita Larrauri acompañada por la orquesta dirigida por Domingo Marafiotti y un coro a cargo de Héctor María Artola. Y una versión similar pero solo instrumental estuvo a cargo de la orquesta del Teatro Colón, más otra con Emilio Rios y su banda con la voz de Susy Diéguez.
   El tango Descamisado, de Antonio Helú y Enrique Pedro Maroni fue grabado por el cantante Héctor Pacheco acompañado por la orquesta de Alfredo Attadia, en una placa no comercial que en su lado B contenía Peronista, con los mismos intérpretes. Otro vinilo con La descamisada, una milonga que canta Nelly Omar con la orquesta de Marafiotti para el sello RCA Víctor, año 1951, contenía Es el pueblo, un tango con la misma vocalista acompañada por el coro de Fanny Day. También por entonces fue editada Marcha de la construcción con música y letra de Sciamarella, cantada por Hugo Marcel.
   En los estudios Ayacucho, el 1 de agosto de 1951, se realizó una grabación particular del tango Madrecita de los pobres, en directa referencia a Eva Perón, con la autoría de Félix Scolatti Almeyda y Alfonso Tagle Lara, y la voz de Irene de la Cruz. Esta versión no llegó a comercializarse.
   Hugo del Carril grabó Canto al trabajo, una marcha de Cátulo Castillo y Oscar Ivanisevich, acompañado por la orquesta del Teatro Colón dirigida por Alejandro Gutierrez del Barrio, el 25 de noviembre de 1948. La misma orquesta hizo otra versión instrumental, dirigida por Luis Ochoa, con el coro mixto del Colegio Militar y del Conservatorio Municipal. También Hugo del Carril, un cantor casi emblemático del peronismo, en 1949 grabó Versos de un payador a la Sra. Eva Perón y Versos de un payador al General Juan Perón, ambos con ritmo de milonga y letra de Homero Manzi. El cantante Oscar Alonso, tiempo después, grabó los mismos temas.
   Sciamarella también fue autor de Marcha del Plan Quinquenal, con la voz de Héctor Mauré y la orquesta de Silvio Vernazza y el coro de Fanny Day, en el año 1953. Alberto Marino, en 1953, cantó Peron-Ibañez, un tango con letra de P. Santillán, adosado a la melodía de Los muchachos peronistas.
   En homenaje a los juegos deportivos inaugurados el 20 de agosto de 1950, Sciamarella y Carlos Petit crearon la Marcha del Primer Campeonato de Fútbol Infantil Evita, con la orquesta de Silvio Vernazza, cantada por el Coro de Niños Santa Cecilia, destacándose la voz solista de un pequeño que por entonces tenía 12 años y con el tiempo se convertiría en una estrella internacional del canto popular: Luis Aguilé.
   María Eva Duarte de Perón, Evita, falleció a  las 20,25 del 26 de julio de 1952 a la edad de 33 años, víctima de cáncer.
   En ese instante, se transformó en mito nacional.

Gonio Ferrari
(Nota publicada en el portal
Tangocity.com  apelando  a

diversas fuentes históricas)

1 de julio de 2018

S.L.B.: FINAL DE SELECCIÓN PARA MESSI Y OTROS APELLIDOS - JUAN PERÓN Y LA INMORTALIDAD - LA PREPOTENCIA Y EL RESPETO A LAS INVESTIDURAS - LUCES QUE NO TENEMOS LOS VECINOS Y LA MUNICIPALIDAD TAMPOCO - MEGACAUSA, LOS RECURSOS Y LAS DIFERENCIAS – EL "POLLO" SOBRERO, UN GOLPISTA DESPLUMADO - ARTURO ILLIA, UN MODELO DE DECENCIA, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 1 de julio de 2018, emitido en dúplex por AM580 y la FM 88.5 ambas de Radio Universidad de Córdoba.

MESSI, LOS HISTÓRICOS Y
EL  DOLOR  DE YA NO SER
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   Pocas palabras porque no valen la pena, sobre todo al comprender y asumir con madurez y sin fanatismos que el fútbol es un juego y no una instancia de vida o muerte entre los pueblos, las ciudades o los barrios.
   El clásico triunfalismo argentino padeció un duro golpe no de nocaut, pero sí doloroso como para hacerle pisar una realidad palpable pero el existismo exacerbado la ignoraba.
   Para Argentina terminó el mundial de Rusia.
   Ya hicieron las valijas los jugadores, el cuerpo técnico, los que se quedaron con poco dinero y la legión de periodistas que fueron en parte responsables de endiosar a un equipo mediocre y tan vulnerable como cualquier otro.
   Los históricos tras el golpe que le asestaron a la endeble autoridad de Sampaoli, producto del desmanejo institucional de la AFA o de su manejo mafioso, se enteraron que no eran lo mejor y así lo demostraron sepultando ilusiones y esperanzas.
   Para ellos se terminó la Selección que supo ser orgullo.
   Se terminó Messi; se terminaron otros apellidos.
   Por entrega y pudor deportivo, en lo personal quiero dejar aparte a Mascherano y a quienes llevaron más de paseo que para integrarse al equipo, los casos de Dybala, Pavón, Guzmán, Ansaldi y algún otro.
   De paso, proponer para Director Técnico a Mascherano, quien quiso erigirse en líder de un plantel disociado por envidias, intrigas y otros intereses.
   Y a Sampaoli, que le brinden una prolija patada en el tugges y le obliguen a devolver lo malcobrado.
   Y al “Chiqui” Tapia, capo de la AFA, que se borre por inútil.
  ¡Que viva el fútbol!
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JUAN PERÓN A 44 AÑOS DE SU
INGRESO A LA  INMORTALIDAD
   Aquel gris día inaugural de julio de 1974 moría una parte de la vívida historia argentina para hacer nacer simultáneamente, un mito que nos viene acompañando y así lo seguirá haciendo por los años y los años; que seguirá siendo utilizado por unos, bastardeado por otros, amado y odiado.
   Con sus iniciales banderas que abrevaran allá lejos y en el tiempo en la derecha del viejo continente, fue Perón quien primero aplicó masivamente esa desusada costumbre de implantar la justicia social que produjo un saludable cambio en los argentinos.
   El tres veces ungido por abrumadoras mayorías para ocupar la más alta magistratura del país supo nacionalizar, industrializar y regalar progreso, ubicándonos dentro de las principales potencias del mundo.
   En cuanto a otros aspectos de su vida o de su gestión, no son pocos los argentinos que le endilgan la culpa de los males actuales, de las crisis, de los desencuentros, de las caprichosas variaciones ideológicas.
   No son pocos asimismo los que recuerdan pero prefieren no mencionar, aquellas amistades que lo rodearan, tan nefastas de un extremo al otro del pensamiento como lo fueron López Rega, Firmenich y algunos más, todos insignes referentes del caos, de la violencia y del desencuentro y las grietas entre los argentinos.
   Es probable que Perón sea el personaje histórico más controvertido; el que despierta pasiones y odios: el paladín de las lealtades para unos y el artífice de las traiciones para otros.
   Y como si se quisiera cubrir una parte de la historia con un manto no siempre piadoso, es imposible borrar de sus páginas de vida y de su orgullo, que antes que político fue militar de la Nación.
   Así las cosas, sin pretender ser reduccionista, se me antoja que de ninguna manera se lo puede soslayar como padre de un movimiento inicial, que con el tiempo se transformó en religión, en culto, en fanatismo y por eso llama la atención el halo que ahora rodea su memoria, que es ese fantasma parecido al olvido.
   Sus retratos ya no son tantos.
   La marcha casi no se canta, porque ahora al capital no hay que combatirlo, sino acostumbrarnos forzadamente a convivir con él.
   Los principios sociales se ven eclipsados por el clientelismo, la dádiva y el aliento al subsidio que llegaron a ser veladas incitaciones a la vagancia, a la desindustrialización y la desocupación.
   Pero no me parece justo, en homenaje a la historia, que no haya tantos actos recordatorios que exalten la figura y la memoria del tres veces presidente a 44 años de su desaparición física.
   Porque a veces la superficialidad ideológica, la ambición desmedida, la apropiación de consignas y la vocación por la impunidad de los vivos, suelen ser más fuertes que el respeto por los grandes muertos.
   Se los puede endiosar, se los puede odiar, pueden ser ejemplos o pésimos modelos a evitar, pero olvidarlos no deja de ser una injusticia y una afrenta a la memoria.
   Y apropiarse de sus banderas es peor, tanto como usurpar derechos humanos que son de todos, al menos de los que sufrimos la pesadilla militar y no por eso  sucumbimos a los cantos de sirena que entonaban los que en nombre y por mandato de Perón, vendían su imagen de románticos.
   Perón los echó de la Plaza, cuando debió marginarlos de la historia.
   Han transcurrido 44 años y todavía, algunos de los tantos que se disfrazaron de peronistas,  no terminan de matarlo.

LA PREPOTENCIA  CONTRA LA INVESTIDURA
ES UNA GRAVE AFRENTA A LA DEMOCRACIA
   Al ser la Democracia el gobierno del pueblo, duele cuando se la ataca a veces de las maneras más burdas o violentas como por ejemplo con la agresión contra cualquiera que por legítimo derecho consagrado por las urnas, la esté ejerciendo.
   Se puede coincidir o no; simpatizar a no con Juan Schiaretti, con su gobierno o con su gestión, pero las diferencias se desmadran cuando las actitudes hostiles pretenden reemplazar la vigencia del diálogo respetuoso, de la confrontación inteligente o de las discrepancias llevadas a una mesa de negociación.
   Si bien es entendible que los ánimos crispados del sindicalismo lucifuercista y de otros ámbitos llevan a muchos de sus trabajadores a perder la calma y la compostura, está en la dirigencia evitar que se generen situaciones de violencia en que suelen caer los inadaptados, mostrando un costado que debieran al menos disimular: la falta de argumentos que destierren en la sociedad la certeza del privilegio y del abuso de lo que toman como beneficio o conquista gremial.
   Lo repudiable y a la vez penoso en los tiempos que vivimos con el goce y la práctica de garantías constitucionales, es el ataque contra la investidura de quien gobierna la Provincia no por imposición de nadie, salvo de las urnas con su veredicto inapelable.
   Apedrear el vehículo en el que se trasladaba a un acto el mandatario provincial, más allá de configurar un episodio de prepotente cobardía, desnuda la impotencia de oponer la razón en los reclamos por encima de la agresión.
   La dignidad que adquiere un funcionario elegido por el pueblo debe ser inviolable porque es más que nada una demostración de confianza de la mayoría que lo elije y es una abyección desvirtuar la validez suprema del mandato popular, aunque existan motivos legítimos para la protesta civilizada o esa acción fuera el resultado de discrepancias que deben ser tratadas en la mesa de negociaciones.
   Por suerte existen mecanismos al amparo de la Justicia para que los responsables de esas embestidas inoportunas, reciban el tratamiento que la ley impone para tales excesos.
   No importan las banderas, los estandartes o las consignas que alentaran a los revoltosos, porque lo trascendente es, realmente, salvaguardar el respeto innegociable por las investiduras.
   Porque injuriarlas es un penoso síntoma de fanatismo.

LA MEGACAUSA SIGUE ACUMULANDO
SITUACIONES  CURIOSAS  E  INÉDITAS
   En esta semana ha sido noticia que el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba concedió al ex intendente Kammerath la posibilidad de presentar ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación un recurso extraordinario para que revise su sentencia, con lo cual no quedaría firme aguardando la palabra final del máximo tribunal.  
   Cuando, por el contrario, no se concede este recurso y el imputado insiste en su reclamo, debe acudir ante la Corte en situación de queja, pero la provincia considera el asunto cerrado poniendo en marcha la decisión tomada.  
   Y así ocurrió en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba en el caso de varios imputados contra quienes el Tribunal Superior de Justicia permitió prisiones preventivas de hasta tres años sin haber sido juzgados, y cuando solicitaron autorización para reclamar en la Corte, se las negaron.
    Por tanto, debieron acudir al Tribunal Supremo en queja, queja que además,  viajó legitimada por numerosas Organizaciones No Gubernamentales que se pronunciaron en contra del  abuso de esta prisión. El resultado de dicha queja es conocido,  porque la Corte avaló el reclamo y le indicó al  Tribunal Superior cumplir con la normativa legal en la materia, que establece la libertad previa al juicio.
   Lamentablemente los tiempos de estos procedimientos son tan dilatados que la larguísima prisión ya estaba prácticamente cumplida y la libertad penosamente perdida.
   En los últimos tiempos se ha manifestado desde el Poder Judicial la necesidad de generar una relación de mayor hospitalidad  y confianza con la comunidad, situación que difícilmente podrá lograrse si desde el interior de sus despachos no se cumple con las leyes en igualdad para todos.
   ¿Cuándo llegará ese mágico día?

LAS LUCES QUE LE FALTAN AL GOBIERNO
MUNICIPAL SON NUESTRAS OSCURIDADES
   A veces son abrumadoramente agobiantes las publicidades oficiales anunciando obras, mejoras, adelantos, proyectos o iniciación de trabajos, todo lo que se multiplica en etapas preelectorales.
   Es cuando más se aceitan los mecanismos de la promesa que motorizan la captación de votos, aunque los desencantos hayan sido la resultante de tan costosa cháchara.
   Y cuando los frentes de problemas se van sumando en una ciudad como la nuestra, es que más se notan los desaciertos y el incumplimiento de lo anunciado tiempo atrás.
   Se proclamó tantas veces la solución al problema del transporte urbano, que la gente ha caído a un plano de resignación por impotencia, mientras sigue juntando bronca e indignación frente al tema irresuelto de la recolección de residuos, del caos urbano, de las cloacas reventadas y de otras carencias urbanas.
   Pero lo más acuciante por su parentesco con la inseguridad, son los barrios y todos los sectores sumidos en las oscuridades por falta de alumbrado público, pese a que se anuncia el cambio de miles de luminarias por lámparas led, de mayor duración y menor consumo.
   Es cierto que el vandalismo hace lo suyo, porque los ladrones necesitan tinieblas, pero algún mecanismo de protección se debe implementar para evitar los reiterados destrozos en las redes de alumbrado céntricas y barriales.
   Hay un caso emblemático que lleva al menos tres años sin solución y es el de las oscuridades en Alta Córdoba, verdaderas bocas de lobo, reino de arrebatos, entraderas, salideras, robos de vehículos y toda la gama de delitos que nos podamos imaginar.
   Y dentro de ese panorama desolador, tomemos como emblema a tres cuadras, las de Fragueiro entre el 1700 y el 1900 vecinas a la Plaza Rivadavia, consideradas las de mayor movimiento comercial del sector por la presencia de numerosas firmas y negocios importantes: por lo menos desde tres años a esta parte, si no fuera por las luces que dentro de sus horarios de atención encienden los comerciantes, la oscuridad sería completa y absoluta.
   Eso si: la Muni viene agobiando e insistiendo con impuestos y tasas por servicios que no presta, porque también allí se revientan las cloacas y el río de caca corre atrayendo a los vecinos y turistas  en la esquina de Fragueiro con Antonio del Viso.
   La gestión municipal con tantos frentes en su contra por impericia, ignorancia o falta de presupuesto -casi el 70 por ciento de lo que se recauda se destina a sueldos- debiera respetar el compromiso asumido de atender primordialmente todos aquellos aspectos de su incumbencia, emparentados con la lucha contra la inseguridad.
   Pero si lo importante para la Municipalidad son otras obras de mayor impacto en la gente, en detrimento de una añeja demanda, que no espere apoyo electoral y vaya evaluando que los vecinos, por sufrimientos y carencias, están pensando cada vez con mayor fuerza en eso que le suelen llamar rebelión fiscal.
   Porque no es justo que la gente pague onerosa y puntualmente por servicios que no recibe.

LO QUE NOS FALTABA: LA APARICIÓN
DE UN  RARO  GOLPISTA DE OPERETA
   Llama la atención que al amparo de la democracia y las libertades que garantiza, algunos personajes le den rienda a sus históricos instintos golpistas, en la íntima certeza de no acceder jamás al poder a través del democrático sistema del voto.
   En realidad no hay que tomarlos como peligrosos, sino más bien y con indulgencia, como elementos del folklore político en un país como el nuestro que en ese aspecto no tiene muchas sorpresas para ofrecer, pero siempre hay alguna que rompe la monotonía de lo tradicional.
   El “Pollo” Sobrero supo estar en Córdoba en aquellos días calientes del salvaje paro instrumentado en disidencia con la conducción local de la UTA por ese otro muchacho de mente acelerada de apellido Marín, que se erigió en paladín de un movimiento que terminó con la cesantía de más de un centenar de sus compañeros choferes y varias compañeras trolebuseras.
   El tema fue que al apersonarse Sobrero a la barricada de Avenida Vélez Sársfield se topó de una con Marín quien lo abrazó en una pretendida demostración de agradecimiento a algún apoyo recibido -que no existió- y todavía está en la memoria la cara de disgusto del porteño por sentirse gratuitamente calcinado e incinerado porque así quedaba enfrentado a la conducción nacional de la Unión Tranviarios Automotor.
   Eso al menos en lo risueñamente anecdótico, aunque luego la debilidad del poder permitió que quienes tanto daño le hicieron a buena parte de la masa trabajadora cordobesa, al privarla de movilidad para concurrir a sus obligaciones, fueran paulatinamente reincorporados como para que con el tiempo, seguramente puedan reincidir en su actitud disociadora del resto.
   Y ese “aparato” por designarlo de alguna manera, quien supo confesar que su peluquero le había deteriorado su imagen, no  tuvo mejor idea para intentar destacarse que incitar a la rebelión que terminara antes de tiempo con el mandato legítimamente obtenido a través del voto popular, por las autoridades nacionales.
   Cuando desde todos los sectores se ha venido repudiando aquella vieja costumbre, gracias a Dios desterrada con el “nunca más”, de apropiarse del poder mediante la violencia armada al menos del sector militar que tantas veces desconociera una Constitución a la que jurara defender, aparecen estos monigotes, revolucionarios de telgopor, delirantes trasnochados incapaces de gobernar ni en su casa.
   Pero debemos tener cuidado porque no son tan inofensivos como cómicos, porque suelen esmerarse en sembrar semillas en los sectores más postergados de la sociedad argentina, allí donde anidan muchas carencias y algunas esperanzas.
   Ese es el peligro de seguir a cualquier loquito que se disfraza de líder y no lo sigue ni la familia…
   Bueno… algo rescatable en el encendido discurso del mandamás de la Ferroviaria en Buenos Aires, el lanudo -o plumudo en este caso- “Pollo” Sobrero, trotskysta en ideología y violento en sus procederes, cuando dijo que iba a trabajar hasta acabar con el gobierno nacional.
   Positivo: al menos prometió que iba a trabajar…        

PASARON 52 AÑOS DE UNA INFAMIA QUE
ALTERÓ LA HISTORIA DE NUESTRO  PAÍS
   Recordemos con patriótico pesar que el 28 de junio de 1966, la soldadesca del onganiato junto a un periodismo golpista y luego arrepentido, encarnado entre otros por Jacobo Tímerman y Tomás Eloy Martínez y la ayuda de algunos sectores clericales, derrocó de la Presidencia de la Nación al más cruzdelejeño que porteño Dr. Arturo Umberto Íllia.
   Hasta la Casa Rosada se llegó un contingente militar que previamente había aterrorizado a los pocos transeúntes de la fría noche con su despliegue de tanques, camiones, ametralladoras y toda la parafernalia pagada por el pueblo pero utilizada para atacar a la democracia, como casi siempre ha venido ocurriendo.
   Fue el coronel César Luis Perlinger el encargado por sus superiores de amenazar con un desalojo armado y violento al presidente constitucional Dr. Íllia, quien le reprobó tal actitud tratándolo de vulgar sedicioso, que deshonraba el uniforme.
   Penoso fue este tramo de nuestra historia en que prevalecieron la violencia instaurada desde el poder de las armas, con absoluto desprecio por las libertades, luego de derrocar a un gobierno que entre otros logros, hizo crecer el producto bruto interno en alrededor de un 10 por ciento en cada uno de los tres años en que duró la democracia.
   Por primera y es para estimar que por única vez, el presupuesto para educación superó el 25 por ciento.
   Así y todo los estudiantes universitarios en todo el país fueron duramente reprimidos y numerosos científicos, intelectuales, investigadores y académicos  terminaron siendo condenados al exilio.
   Onganía tuvo relaciones carnales con  las corporaciones y ya ataviado como tiranuelo con pretensiones monárquicas les otorgó a los sindicatos el manejo discrecional de las obras sociales y le obsequió a jueces la eximición del pago del impuesto a las ganancias.
   Desde entonces se acentuó la tendencia en la mala dirigencia sindical, de utilizar al gremio y a sus trabajadores como trampolín para sumergirse en el mundo empresarial y amasar cuantiosas fortunas, pésima costumbre que aún ahora goza de lozana vigencia.
   Y los capitostes de la justicia, ya de por si en la mayoría de los casos reservada a la alcurnia y los apellidos patricios, pasaron a conformar el privilegio de su propia casta que desterró la obligación moral de tributar impuestos y gozar de otras prerrogativas que irritan a la sociedad.
   Aquellos trasnochados que falsamente en nombre de una Patria que no representaban sino que injuriaban, terminaron con un gobierno democrático que estaba mostrando señales de mejoras en lo económico, político, educacional y en otros aspectos de la vida ciudadana, claudicó en sus falsos objetivos y terminó siendo parte de una interna militar que lo cocinó en su propia salsa.
   Recordemos a Íllia en su grandeza, honestidad y humildad, hombre probo, respetuoso y progresista que hasta permitía el diario insulto de sus opositores que lo ridiculizaban y descalificaban como gobernante, porque nunca se rindió a los designios de las corporaciones ni de las componendas entre el poder y la dirigencia sindical…
   A 52 años de aquel delirio uniformado, el homenaje que merece un grande de nuestra historia como lo fue el médico Arturo Umberto Íllia, ejemplo y modelo digno de ser imitado.
   Y colocado también en el sitial de prócer que bien conquistó.

EPEC Y LUZ Y FUERZA NO GANAN NI
PIERDEN: PIERDEN  LOS  USUARIOS
   Por el momento aparecen como irreconciliables las posturas tanto del gobierno de la Provincia y la conducción de la autárquica Empresa Provincial de Energía y el poderoso Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba en el conflicto -uno más- que se desatara en los últimos días.
   Finalmente el tema fue judicializado por las partes y bueno sería aguardar el dictamen de la Justicia, no obstante lo cual continúan los encuentros conjuntos en procura de encontrar una salida decorosa para los sectores en conflicto, lo que suena como absolutamente positivo y razonable
   Sin embargo a la hora de evaluar integralmente la situación, se vería con agrado que quienes luchan cada uno sustentando posiciones propias, no se olviden del sector al que menos en cuenta se lo tiene y que es a la postre el sostenedor de un sistema que hace agua por los cuatro costados.
   Estoy hablando del usuario, convidado de piedra y legítimo como el que más, principal actor de este sainete que en el tira y afloja entre políticos, técnicos, chantas, sindicalistas y otros actores, resulta el más directamente perjudicado.
   Los cordobeses, si los números que se conocen son exactos, estamos pagando por lejos la electricidad más cara del país y como ejemplo, citemos que cuesta al menos cinco veces más cuando hacemos comparación con Capital Federal y lo que allá se paga en consumo familiar.
   Es probable que mucha de la culpa sea la dispendiosa e histórica administración de la EPEC en casi las dos últimas décadas, con actualizaciones tecnológicas salteadas y esporádicas, desde que se aplicó la costumbre de sufrir mala calidad del servicio culpando al calor en verano y al frío en invierno, como si eso no fuera previsible.
   Todavía en espera seguramente en vano, el funcionamiento pleno de la central Pilar y otras mejoras en el equipamiento que son sólo remiendos al crítico estado de las instalaciones.
   Muchos dicen que la culpa es de los altos salarios y los exagerados beneficios que recibe el personal, que lo transforma en más privilegiados que los legisladores, pero la incidencia de esos detalles en los números no es lo significativo que se pudiera suponer.
   ¿Y entonces?
   Dejemos que las cosas se diluciden en los niveles judiciales, suponiendo que sea real y verdadero aquello de la independencia de los poderes y la nula injerencia del gobierno en este agudo diferendo que tanto daño ocasiona a la sociedad.
   Eso de vivir pendientes de los cortes de luz, de las dañinas sobrecargas y de otras situaciones francamente evitables, no creo que sea para pensar que los cordobeses las merecemos.
   Llevamos demasiados años penando con prestaciones lamentables, por parte de una empresa plagada de conflictos, que para colmo se olvida del actor más importante en su vida.

   Se olvida del usuario.