29 de abril de 2021

El Día del Animal

MUCHOS SON PARTE DE LA FAMILIA Y
NO SE TRATA DE  UNA  EXAGERACIÓN
 
   Me parece momento oportuno y alegórico para un llamado a la reflexión de aquellos que los maltratan, no tan solo a los carreros con sus pobres y atormentados caballos, sino a quienes en el ámbito hogareño, toman a sus mascotas como blanco para desahogar sus frustraciones personales, su encierro o las humanas diferencias ya sean familiares, vecinales… o matrimoniales.
   No olviden que un animal es un ser vivo.
   No piensa, pero siente el cariño y padece los castigos.
   A este homenaje, lo quiero hacer a nombre de tantos bichitos que andan allí por nuestra vida haciéndola más grata como pueden ser el Boby, Capitán, Zocotroco o Sultán si son perros; Caruso si es canario, Rayo si es tortuga, Chispa si es yegua o Chiara, Cleto, Bianca, Niki o Grisha en el caso de gatas y gatos sean del origen que fuere pero sobre todo al macho Fellini, mi pantera negra, ojos amarillos, marca techo, 21 años de edad y ocho vidas ya gastadas de las nueve que tuvo al nacer, quien es una compañía invalorable, ejemplo de fidelidad y garantía de ronroneo.  
   Aprendamos a quererlos y sobre todo a respetarlos, porque nos brindan su afecto sólo a cambio de un poco de comida, algo de agua,  muchas caricias y tolerancia a su condición de irracionales aunque algunos tengan instintivo criterio superior al de muchos humanos.
   Parece mentira, pero cuando uno recibe de ellos eso que para nosotros es amor, hasta puedo jurar que se les nota en la cara, aunque no sonrían pero te miran con un enorme agradecimiento en sus ojitos…
   Los cordobeses, creo que desde siempre, nos inclinamos por esa curiosa propensión a colocar sobrenombres pensando en los animales.
   Tengo los casos del Negro Araña, el Oso Tobi, el Cabrito Toledo, el Monito Carrizo, el Pavo Tobi, el Chivo Oulton, el Larva Milich, el Canguro Gamboa, el Pájaro De Allende, la Vaca Potenza, el Piojo Godino, el Caballo Loco Arroche, el Cuca(racha) Argañaraz, el Pato Cecchetto, el Cabeza de Chancho, la Gallina Sarmiento, el Pescado Ayen, el Puma Muller, el Gato Villalba, la Vizcacha Guerrieri, el Charabón Recalde, la Rata Ramos, el Lagarto Guizardi, el Pato Fernández o el Ladilla Rodriguez y muchos más. 
   Seguramente me olvido de ciertos ejemplares, y pido perdón si es que no me acuerdo de saludarlos ya sean gatos, perros, conejos, tortugas, canarios, cuisis, iguanas, itas, comadrejas, tejones, hurones, pollitos, arañas, potrillos, yeguas, peces, loros, culebras, cabritos, vizcachas, pumas, ranas, patos, curucuchas o grillos.
   Y recordemos que tener bajo tu dependencia a un animal, supone cuidarlo y protegerlo en su indefensión, frente a un mundo agresivo y ante personas que los explotan, los maltratan y los dejan morir.
   Extendamos asimismo el recuerdo cariñoso hacia los que nos dejaron y nadie me niegue -al menos para el humano sensible- la existencia de un duradero pesar frente a las ausencias.
   Vemos a diario en nuestras calles ejemplos lastimosos y parece que la Ley Sarmiento que ampara a los animales, no existiera por su aplicación tardía y caprichosa frente a una autoridad que prefiere mirar hacia otro lado (total, son animales) “y tienen cosas más importantes que hacer por los humanos” como por ejemplo hacer poco.
   Los bichos (dicho sea con cariño) abandonados porque sus amos no cuentan con recursos para mantenerlos, es otra de las lacras que sacude nuestra sensibilidad. Los animales son a veces los intermediarios por los que la Naturaleza con su sabiduría suele darnos algunas lecciones.
   Descartes decía que el mono es tan inteligente, que no habla para que no lo hagan trabajar y Chesterton, anticipándose a lo que vemos en televisión, reconocía pertenecer a esa clase de animales en los cuales la cola es importante.
   Debemos tener la grandeza de respetar a todos los seres vivos ¿no pensantes? aunque creamos que no razonan pues de sus conductas y pese a que muchos no lo tomen por cierto, suele ocurrir que secretamente ponemos en duda nuestra propia capacidad de pensar …y de sentir.
   Hoy para ellos, sin collar o la correa más larga, doble ración y el perdón, aunque el pichicho se confunda y piense que tu pantalón es un árbol o tu felino se ensañe con los sillones o las cortinas.
   Por eso y aprovechando la celebración, hagamos de paso un merecido, ritual y masivo desagravio a la lora, que inocentemente y sin que ella lo sepa, los malhablados se han apropiado de sus partes pudendas transformándolas en destino para aquellos, así sean amigos o adversarios, que odian o al menos molestan.
   A la lora argentina ¡salud!
Gonio Ferrari

25 de abril de 2021

S.L.B.: DEMORAS, SILENCIOS E IMPROVISACIONES EN EL ESQUEMA VACUNATORIO - YA SE HABLA DE UN BOLETO DE 100 PESOS EN EL TRANSPORTE URBANO - LAS AMENAZAS PARA EL COBRO DE TRIBUTOS NO CEDEN - ¿NO HAY MANERA DE DISMINUIR LA CRECIENTE INSEGURIDAD? - LA MEGACAUSA CON "DERRAPES" PARA UN JUGOSO ANECDOTARIO – NO HAY QUE ESQUIVAR LAS COMPARACIONES - DOS BECARIOS DE LA BUENA ESTRELLA: BOUDOU Y GRABOIS, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 670 que emitiera la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba, el domingo 25/04/21

Desorientación y expectativas
LA POLÍTICA DEL PARCHE REAFIRMA EL ESTILO DE
IMPROVISACIÓN  EN  EL  ESQUEMA  VACUNATORIO
 
   Es entendible que en tiempos de apuros y de prisas es como si los relojes y los almanaques aceleraran su marcha inexorable para pulverizar urgencias, adormecer esperanzas o condicionar para bien o para mal la vida de cualquiera de nosotros.
   En estos luctuosos tiempos de pandemia nos queda la impresión del vértigo, de algo así como si estuvieran juntos dos o tres martes, o sábados, como si ese tiempo se hubiera ocupado de saltearlos para envejecernos sin que nos diéramos cuenta.
   Para aquellos rehenes de la paciencia ilimitada de esperar la prometida segunda dosis, es como si más aún se abreviaran los días porque se suman de a dos o de a tres o más, alentados por esa presunción del olvido, o de la falla administrativa, o de la mentira lisa y llana de ir postergándolos en algunas ocasiones, por ser parte de aquella generación por muchos considerada descartable y no me acusen de ser exagerado, porque de esos casos hay cifras y testimonios.
   El tema es que se plantean las dudas más extremas que van desde la falta de vacunas, las equivocaciones en los envíos, las cancelaciones de vuelos, la reprogramación del esquema vacunatorio y de otros factores conexos a esta tarea ciclópea de inmunizar a casi 45 millones de personas, de seres humanos, de prójimos, cumpliendo con los anuncios oportunos de meses atrás, para que ahora la realidad nos convenza que fueron gruesos errores o el simple y pernicioso ejercicio de la demagogia.
   “Mirar el rio hecho de tiempo y agua y recordar que el tiempo es otro río, saber que nos perdemos como el río y que los otros pasan como el agua”, supo decir Jorge Luis Borges en uno de sus celebrados e históricos poemas y no es un desubique citarlo porque para muchos de los que mandan, las demoras son sólo contingencias que de ninguna manera los afectan en SU salud.
   La seriedad impone terminar con los parches y los remiendos a los que desde tiempo atrás hacemos alusión porque siguen existiendo y pocos son los que se hacen cargo de su propia responsabilidad, afirmándose en esa penosa costumbre de evitar la autocrítica y sostener que los errores siempre son ajenos.
   Una manera de agradecer la dura tarea de los equipos de salud, su sacrificio, su entrega, su contacto permanente con el contagio y sus consecuencias, decenas de ellas que terminaron en casos fatales, es mejorar la calidad del operativo para que nadie siquiera vuelva a pensar en un relajamiento, sino en un refuerzo en la voluntad de ser eficientes.
   Dejemos de lado todo aquello que en su momento llevó a comparaciones de tipo dinerario exponiendo lo que reciben los beneficiarios de planes, los presos en las cárceles, el festival de subsidios y los pocos pesos que se dispusieran para quienes viven más cerca de la fatalidad que de la vida, y exijamos del poder una necesaria cuota de seriedad y amplitud, especialmente a la hora de informar a un país plagado de expectativas, de miedos y de encierros.
   Que por favor las autoridades retomen el perdido respeto a los tiempos.
   Y que se graben en el alma esas sencillas palabras de un grande de la literatura universal como lo fue Sèspier, o mejor dicho Shakespeare para que lo entiendan todos los gobernantes: “El tiempo es un magistrado muy antiguo que más tarde o más temprano llama a todos a su tribunal”.
 
Transporte urbano
DEMORÓ DEMASIADO PERO AL FINAL SE CONCRETÓ LA
PREVISIBLE  EXIGENCIA DE UN AUMENTO  INOPORTUNO
 
   Desde el 1 de enero de este año, la tarifa vigente para el boleto del transporte urbano de pasajeros está “enyesado” en 43 pesos, aunque realmente no haya sido utilizado con la intensidad que suele ser habitual en aquellos tiempos sin pandemia que tantas actividades limita o condiciona
   Es absolutamente cierto que la vorágine inflacionaria no hizo excepciones y que todo, absolutamente todo aquello que tiene precio, sufrió aumentos en algunos casos brutales y alejados de la realidad, aunque desde algunos sectores se esgrimiera la excusa que se trataba de productos estacionales y en tal sentido, me permito imaginar que el transporte colectivo también lo es en cierta y justa medida, por aquello de la demanda en períodos de actividad escolar.
   Y como actualmente vivimos y padecemos tiempos de ajustes de manera especial en los servicios a la comunidad, era de extrañar que los empresarios del transporte de pasajeros de Córdoba, siempre más preocupados en elevar las tarifas que en mejorar sus prestaciones de modo especial para hacer más rentable la actividad, no hubieran reaccionado en demanda de conciliar la implantación de un nuevo precio del boleto.
   Por allí trascendieron algunas intenciones alentadas desde el sector empresario del transporte colectivo, que hablan de una tarifa técnica, en caso de ser actualizada, de alrededor de 100 pesos y es para suponer que para el pasajero sería menor, por eso de los subsidios estatales que cubren parte del valor total del pasaje urbano.
   Se sabe que existen conversaciones con el poder concedente que es la Municipalidad, donde reconocen –tonto sería negarlo- que el panorama económico ha cambiado de tal manera que es imposible en muchas actividades mantener los valores que regían a comienzos de este año.
   Si bien el servicio -me comentaron que dicen en la FETAP- se cumple en un 85 por ciento lo que mucho dista de la realidad, si es que alguien se toma el trabajo de controlar las paradas, ha sufrido algunas alteraciones en los recorridos y disminuye sensiblemente por no sostener que desaparece, a medida que las oscuridades van venciendo a la luz diurna.
   Pero falta un detalle, o sea la repetición histórica de la mancomunada dupla demandante de aumentos que conforman, juntas y asociadas a tal efecto, la FETAP y la dirigencia sindical de la UTA, siempre dispuesta a dar ese empujón que se requiere para que una multitud de rehenes presione ante la comuna, para que una vez más y nunca se sabe por cuánto tiempo, los dejen de a pié.
   Absurdo sería que en tiempos de pandemia, cuando la sociedad reclama actitudes solidarias, alguna de ellas despertara en el sector empresario y cediera aunque más no fuera un mínimo porcentaje en beneficio del usuario, que es el más afectado por un sistema perverso que lo utiliza y basta con ver los resultados de las demandas y de los caprichos de la FETAP y de los gremialistas de la UTA.
   La historia nos viene mostrando que a esa solidaridad, un montón de veces, también la dejaron a pata…
 
Insensibilidad oficial en pandemia
NO AFLOJAN LAS AMENAZAS COMO ESTILO
IMPUESTO A LA RECAUDACIÓN TRIBUTARIA
 
   Hay que entender la crítica situación de las economías provinciales, para lo que basta una somera mirada a una realidad social que se complica a medida que transcurren los días sin que se avizoren soluciones, aunque se busque atemperar las tensiones con anuncios no siempre consistentes sino más bien esperanzadores de tiempos mejores.
   Porque al supermercado, a la despensa, el surtidor de combustible, a las escuelas privadas o a la feria barrial hay que ir con dinero contante y sonante dado que esas esperanzas que son moneda corriente, no sirven como medio de pago.
   En la misma medida que el drama individual o familiar pero multiplicada por millones -especialmente de dólares- es la preocupación de los gobernantes para cumplir con las previsiones presupuestarias sin dejar las obras necesarias, pendientes, en ejecución e imprescindibles para la gente, la atención de la salud, la seguridad, la justicia, la educación y los servicios que reclama cualquier comunidad.
   Es una simple cuestión de prioridades y la gente, el pueblo, es la principal.
   Debe ser por eso que pocas veces mirando hacia atrás podamos recordar algo parecido a la actual desesperación estatal por recaudar y esto se advierte en todos los niveles tanto nacional como provincial y municipal.
   Se instrumentaron planes flexibles para ponerse al día con las obligaciones tributarias, se legislaron quitas en muchos casos apreciables, financiaciones extendidas y otras ventajas para que el ciudadano se pusiera al día y fuera bajando el nivel de endeudamiento generalizado, porque la consigna ahora parece ser pague ya, aunque pague menos de lo que debe, pero pague ya, hoy, a lo sumo mañana, pero déjele dinero a un Estado exhausto y comprometido seriamente por los requerimientos propios de la atención de una situación pandémica como la que padecemos.
   Pero que las cosas se hagan con suavidad y respeto, debiera ser una obligación del Estado y no apelar a la amenaza directa de acciones judiciales, secuestro de bienes, remates y otras consecuencias con las que aprieta a gente mucho más necesitada que ellos, que tienen la maquinita y no siempre la utilizaron para beneficiar a la ciudadanía.
   Es cierto que los procuradores viven de eso, pero no es cuestión de aprovecharse de esta situación extrema para asestarle en la cabeza y en el corazón de la gente, una severa preocupación más.
   Para mucha gente, esas amenazas de ejecución son peores que el virus, porque a la vacuna, que es la sensibilidad social, la tienen los que mandan, que son quienes los están amenazando.
   Porque a eso, por lo general, lo hacen los desalmados.
   Y los usureros…
 
Parece que las soluciones no existen
¿ES QUE EL PODER  NO  ENCUENTRA  LA  MANERA POR
LO MENOS DE DISMINUIR LA INSEGURIDAD CRECIENTE?
 
   A decir verdad, muchos fuimos los cordobeses que celebramos por acertadas, las últimas modificaciones impuestas por las autoridades provinciales en su intento por optimizar los servicios policiales y por ende, hacer que la inseguridad cediera terreno a un perdido y añorado ambiente de decencia ciudadana y un fracaso de los mercaderes de la violencia, del asalto, del crimen y del daño.
   Poco es lo que se ha conseguido en materia de recuperación de la tranquilidad porque los delitos no han disminuido en su cantidad, han aumentado en cuanto a su violencia y la ciudadanía vive sobre ascuas y ha pasado a ser determinación de riesgo salir con la certeza absoluta de regresar indemne.
   Los narcos se florean por las calles y de noche atruenan con sus poderosos coches, sus ruidosas motos que cuestan más que esos autos, se sabe dónde están sus madrigueras, quienes son sus operadores para el estiramiento, venta mayorista y al menudeo pero es secreto el detalle de quienes los apadrinan para consagrarles de tal manera una impunidad tan dañina y mortal.
   ¡Bahh! La gente no es tonta, tiene sus sospechas y las afirma en algunos súbitos enriquecimientos, en ciertos despliegues de poderío y en otros detalles que no se les debieran pasar por alto a las autoridades, enamoradas ahora de la compra de insumos y nuevo material para la fuerza azul, de la anunciada formación profesional de los candidatos a los que convoca y de otros espejitos y piedritas de colores con las que muchos se hipnotizan.
   Los barrios que antes fueron catalogados y estigmatizados han recuperado cierta tranquilidad no porque hubieran conquistado la paz, sino porque la situación se igualó para abajo: toda la ciudad es ahora una gigantesca e incontrolable zona roja donde el delito reina por encima de la decencia, de la tranquilidad quebrada y de la paz que ya no existe.
   Se han probado varios sistemas de ataque a la delincuencia en lugar de centrar el esfuerzo y el gasto en la prevención, pero se insiste en sostener que se acude con urgencia a un hecho, cuando con la prevención adecuada, ese hecho se hubiera evitado.
   En fin, son puntos de vista de los técnicos, pero el común de la gente no necesita asesores, magos, siquiatras o estudiosos para llegar a la conclusión que únicamente la presencia de policías honestos y comprometidos con la ética, es lo que ahuyenta a los malvivientes.
   Y otro detalle, que alguna vez se coordine con la Justicia una actuación diligente, sin trabas ni tantas exigencias hacia aquellos ciudadanos voluntariosos que quieren ayudar no en función de batidores, sino de custodios de sus semejantes, pero les exigen tantos detalles de los sospechoso o ejecutores de un delito, que la pérdida de tiempo asegura el fracaso de ese cometido de colaborar.
   Es para rogar que esas intenciones de profesionalizar y adecentar en serio a la fuerza, tarea que lleva su tiempo, esfuerzo y sacrificio, no se detenga, en homenaje a toda la gente que sufrió y sufre a la delincuencia y a los abnegados policías que perdieron sus vidas precisamente por falta de protección y de vigencia de una política integral de seguridad.
   Roguemos que de aquí a un año no tengamos que usar este mismo comentario porque las cosas en nada cambiaron…
 
Megacausa del Registro de la Propiedad
RISUEÑOS “DERRAPES” COMO PARA ENTENDER
VARIAS  DUDAS QUE RODEAN A ESTA CUESTIÓN
 
   De tantos años de reclamos se pueden rescatar curiosas perlitas del accionar judicial en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba. Una de ellas cuando un testigo, citado por la misma Fiscalía, manifestó que un alto funcionario a cargo, a quien mencionó con nombre y apellido, no podía desconocer lo que sucediera en el Registro, ya que nada se hacía sin consultarlo, motivando que los camaristas de la comisión especial, ordenaran apagar la cámara de filmación, que no era de ningún canal, sino contratada por el Poder Judicial a pedido de los imputados del juicio.
   Otra más cuando una mujer, trabajadora de un campo, manifestó que el primer día del juicio, después que le leyeron la acusación, dijo que se hacía cargo porque su Asesor, el defensor oficial del estado, le dijo que tenía que mentir, porque si no, la iban a meter presa.
   Hay otras, como el escrito del Juez de Control que mantiene a dos imputados en prisión reconociendo que no existen pruebas contra ellos, ni testigos que los acusen, ni firmas, ni escrituras de su parte, pero que él está convencido de su culpabilidad, o el caso del hombre acusado de apropiarse de un inmueble de su legítima propiedad, al que después de juzgarlo y condenarlo se lo devolvieron.
   Y de respetable tamaño e incidencia, el novelón judicial en el que el Fiscal de la causa acusó al Juez de haber cobrado coimas para liberar a un preso y el Juez le respondió reprochándole todas las veces que le había dado la razón (evidentemente por sus palabras, sin que la tuviera). Hay muchas más, como para hacer un collar, que difícilmente podrá ostentar o lucir justicia. 
 
Cómo estamos con relación al mundo
HAY  SITUACIONES  EN  QUE  COMPARAR ES UNA
FORMA DE AYUDAR A QUE MEJOREN LAS COSAS
 
   Vivimos en una sociedad altamente competitiva en todos los aspectos más allá de lo deportivo porque en política, en economía, en medición de inflación, pobreza o desocupación nos desvivimos por ser los mejores o al menos solemos conformarnos con ocupar un lugar en el podio y los menos pretenciosos son felices con no ser los últimos de la tabla, esos con destino al descenso de categoría.
   El tema Covid 19 no es una competencia como para que podamos enorgullecernos acerca de los índices de mortalidad por número de habitantes, cuando nuestra preocupación debiera concentrarse en mejorar las prestaciones sanitarias para que pudiéramos salir airosos y felices por el logro de la supervivencia, que es en realidad el claro objetivo que cada uno de nosotros atesora en el fondo del alma. No es cuestión de mutar el hecho de sobrevivir por la desgracia de sobremorir, porque eso equivale a entregarse a la fatalidad sin luchar.
   Las estadísticas mundiales batallan por erigir a sus protagonistas en líderes universales, cuando el objetivo de la Humanidad en su conjunto y sin excepciones debiera ser acrecentar el sentido solidario para salvarnos los que podamos, pero sin olvidar al prójimo sufriente que está disminuido por cualquier razón para encarar su lucha contra la adversidad.
   Serìa de imbecilidad absoluta y de egoísmo irreparable bajar los brazos, por aquello de nuestro natural instinto de conservación, pero que sea sin egolatrías ni tontos individualismos porque todos, ahora, somos de riesgo sin respetar edad, condición social, conductas negacionistas ni actitudes de rebeldía.
   No perdamos de vista las tendencias dominantes ni los ejemplos así sean lejanos, porque es una buena manera de nutrir conocimientos acrisolando experiencias ajenas, pero lo hagamos sin el espíritu ni la práctica de una competencia absurda.
  Poco importa si estamos décimos, terceros o encabezando los números fatales de muertes, de contagios o de internados y nos hagamos fuertes en el acatamiento de quienes desde el poder nos guían, siempre y cuando los objetivos no sean ideológicos o políticos ni persigan metas personales o partidarias.
   No es un campeonato mundial ni una competencia universal, eso de pelearla al lado de la ciencia para quedarnos en este mundo, sino se trata de darle una manito casi insignificante individualmente pero sumamente valiosa en su conjunto, a las generaciones que vienen después de la nuestra.
   En cuanto a estadística de supervivencia pos-Covid al menos estamos dentro de los 15 líderes aunque se trate de una paraguaya nacionalizada argentina hace décadas: se trata de doña Casilda Benegas, actualmente radicada en Mar del Plata, ciudad en la que se vacunó después de haber sido atacada por el virus unos meses antes.
   Sería una noticia más dentro del cúmulo de buenas y malas nuevas con las que mediáticamente tanto se nos abruma y bombardea sin misericordia.
   Lo cierto es que el caso de “la abuela Coca” es más que especial, por tratarse de un claro ejemplo de supervivencia: la vacunaron unos días atrás, cuando cumplió… escuche bien… cuando cumplió 114 años.
   También ocupa el tercer puesto de América Latina y el 13° del mundo en cuanto a longevidad.
   La mujer más longeva de Argentina es un himno a la vida…  
 
Grabois y Boudou, afortunados…
DOS “BECARIOS” DE  LA BUENA SUERTE, LA “CÁRCEL”
CONFORTABLE Y LA BENDICIÓN DEL PAPA FRANCISCO
 
   Es tan cierto aquel dicho popular que sostiene aquello que muchos nacen con estrellas y otros estrellados, y no hace otra cosa que resumir parte de una realidad cotidiana no tan sólo de los argentinos, sino de cualquier ser humano, desde los esquimales del frío hasta los abrasados por los soles de todos los desiertos.
   En los últimos tiempos, si alguien ahondara en la búsqueda de especímenes representativos de esas dos resultantes de la vida y dejando por respeto a los que ya partieron, a los estrellados, para encontrar dos exponentes de los nacidos con estrellas, nos bastaría con mencionar a este emprendedor y vaticano muchacho de apellido afrancesado que no sé si llamarlo Grabois o Graboá, ustedes me sabrán perdonar mi derrape idiomático, en realidad uno de tantos.
   Y el otro caso, vaya casualidad, algo tiene que ver con los galos, porque aunque en su documento diga “Amado” sus íntimos le dicen cariñosamente “Aimée” y de apellido Boudou o Budú.
   Uno de ellos, y aunque a lo mejor dentro de un tiempo le pudiera hacer falta, en lugar de hacer realidad aquello de “hacete amigo del juez” optó por algo muchísimo más elevado y carteludo por excelencia, como haberse hecho amigo del Papa Francisco.
   En el otro caso quien para muchos inexplicablemente llegó a donde llegó, es probable que con el paso del tiempo y las gracias de las prescripciones, despierte más envidias que rechazos, dada su vocación por la multiplicación de billetes, dado que está preso con condena firme por haber intentado vender la maquinita enorme que los imprime.
   Lo que son las cosas y los juegos del destino: uno ahora pese a que se imaginaba dentro de este gobierno nacional & popular como ministro de algo, ha sido nombrado en un cargo de no sé qué ni viene al caso, en el mismísimo Vaticano.
   Dejará entonces de incitar a la toma de tierras, cortes de rutas, aprietes en general y acciones prepotentes, para no perder la santidad que sin dudas le ha sido conferida.
   Y Aimée, o Amado a secas, podrá gozar de sus ahorros conseguidos en la función pública porque ahora la juega de decente y nos quiere enseñar a los periodistas cuál es la mejor manera de informar sin distorsionar la verdad.
   ¿Sabe qué estoy sospechando? Y no lo tome como palabra santa ni conocimiento supino, sino por mera intuición: es capaz de sostener que sus motos Harley y otros bienes como propiedades, seguramente campos y algún autito con patente en un lejano pueblito, son la emergente del cobro en dólares de sus recitales como músico y cantante.
   No me vaya a batir que se lo conté, pero me comentó uno de sus ex amigos (porque perdió a varios pero ganó cómplices) supo confiarme que en un recital ejecutó como cinco temas sin parar y la gente ya mostraba algunos gestos de incomodidad y fastidio.
   Interrumpió su recital e inocentemente preguntó ¿qué quisieran escuchar ahora?
   Cuando alguien desde la platea le contestó “¡la radio!” el festival se terminó.
   Pese a todo él y Grabois o Grabuá pueden considerarse afortunados…

18 de abril de 2021

S.L.B.: MERECIDO DESAGRAVIO A LOS HEROICOS EQUIPOS DE SALUD - NOS PROMETIERON TANTO Y TUVIMOS POCO - EL ESTADO Y SU GROSERA DESESPERACIÓN POR RECAUDAR - PRIORIDADES: ¿LA OBRA PÚBLICA POR ENCIMA DE LA SALUD? - MEGACAUSA Y LAS CHICANAS EN VIGENCIA - PRESENCIALIDAD O VIRTUALIDAD EN LA EDUCACIÓN, EL GRAN DILEMA - SEGUIMOS EN CONDICIÓN DE REHENES DEL POPULISMO.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” emitido el domingo 18/04/21 en dúplex por AM580 y la FM88.5 ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

Frente a injustos menoscabos
LOS EQUIPOS DE SALUD VINCULADOS EN LA LUCHA
CONTRA  LA  PANDEMIA  MERECEN UN DESAGRAVIO
 
   Nada mejor que apelar a nuestra canción patria para que al menos hagamos un intento por desagraviar a todos los integrantes del numeroso plantel de hombres y mujeres integrantes de los equipos de salud que vienen luchando a brazo partido, mezclados entre el sufrimiento, la muerte y los adioses que marchan imponiendo esta pandemia que parece retroalimentarse con la misma tragedia mundial que está provocando.
  En lo personal y aunque no fuera por culpa propia, quiero desagraviar a los médicos, enfermeras, camilleros y trabajadores de otras actividades conexas y esenciales que estén integrados a esos sacrificados equipos que lucen una monumental entrega y compromiso, pese a inexplicables y siempre reclamadas falencias en cuanto a elementos y medicamentos, lo que no es privativo de la actual gestión sino que se viene padeciendo desde el principio de los tiempos.
   Desde la pequeñez humana y la anemia intelectual nuestros héroes han sido menoscabados con ruindad, cuando realmente no alcanzan las palabras que lleguen a significar un patriótico agradecimiento por su entrega; por su sacrificio; por afrontar un peligro que hecho virus, se cobró las vidas de muchos de ellos, anónimos paladines en una lucha desigual.
   No se trata de un ataque de patriotismo de mi parte, porque prefiero hacerlo como una demanda de justicia contra todos los imbéciles de arriba, del medio y de abajo que sólo piensan en salvarse ellos aunque el resto sucumba arrastrado por la ineptitud del poder y sus abusos perpetrados en nombre de la pandemia.
   Una pandemia que involuntaria y piadosamente maquilló otros sufrimientos que nos agobian; la inflación descontrolada que destrozará todos los pronósticos de quienes se proclaman entendidos; de la creciente inseguridad y el crecimiento exponencial e imparable del narcotráfico; de la insensibilidad gubernamental que pese a la crisis que padecemos y que a ellos no parece afectarlos, que siguen con su escalada de ajustes en los servicios y frente al descontrol de los precios en general y se extralimitan en la presión tributaria cuando la sociedad argentina camina por la cornisa de su fragmentación, sin que asomen siquiera gestos de humanizar la economía y de no seguir fabricando pobreza ni indigencia.
   Mi reverencia a esos profesionales o voluntarios de la salud que no miden su cansancio, su decepción ni su sacrificio en esta tarea ciclópea de luchar contra dos enemigos brutales y deshumanizados: el virus maligno que crece y crece y la deshonestidad de quienes, al menos por agradecimiento y por vergüenza propia, debieran estar erigiendo ya, monumentos a quienes dejaron su vida por sus semejantes.
   La redención es sólo cuestión de tiempo más allá de todas las demagogias.
 
Doloroso silencio ante las demoras
NOS PROMETIERON 20 MILLONES DE VACUNADOS
PARA  FEBRERO Y AHORA NO LLEGAN A 7.000.000
 
   Haciendo memoria y hurgando en los archivos, ya es historia aunque sea tan reciente, que el jueves 10 de diciembre del año pasado nuestro presidente el Dr. Alberto Fernández anunciaba desde Casa Rosada, que el Gobierno nacional había firmado el acuerdo con la Federación Rusa para la llegada al país de la vacuna Sputnik V que permitirá inmunizar, entre enero y febrero, a 10 millones de personas, en el marco de las medidas que se llevan adelante contra el coronavirus COVID-19.
   A esas partidas se agregarían otras marcas del imnunizante y no alcanzo a memorar en detalle, pero era una cifra que se echó a rodar más probablemente originada por el destituido ministro de salud don Ginés Gonzalez Garcia, que hacía mención a unos 20 millones de argentinos que estarían inmunizados a finales de febrero, del reciente mes de febrero, no del año que viene.
   “En el día de ayer hemos suscripto el contrato con el Fondo Soberano de la Federación Rusa, que nos garantiza la provisión de vacunas rusas para la Argentina”, indicó textualmente el primer mandatario ese mismo día de diciembre 2020 en la Sala de Conferencias, donde estuvo acompañado por el ministro de Salud que aún se lucía en el gabinete antes de su derrape con los vacunatorios para elegidos.
   Y arriesgó al anunciar que “Vamos a poder contar con las dosis suficientes para poder vacunar entre enero y febrero a 10 millones de argentinos y argentinas. Los tiempos de entrega se estiman en una primera remesa de 600 mil dosis para vacunar a 300 mil personas antes de fin de año, en enero con dosis suficientes para 5 millones de personas, y en febrero se completará el resto de las dosis necesarias para alcanzar la vacunación de personas que estamos previendo”.
   En la misma ocasión el Dr. Fernández puso en claro que se trataba del tercer contrato que la Argentina firmaba, ya que el primero fue con AstraZeneca de la Universidad de Oxford, el segundo con Covax, que es una dependencia creada por las Naciones Unidas, y el tercero es precisamente el que fue suscripto con el Fondo Soberano” de Rusia, aparte de más factorías de otros países.
    La cuestión protocolar no estuvo ausente y nuestro Presidente recalcó su agradecimiento a su colega ruso Putín “porque -dijo textualmente- se ocupó personalmente de ayudar para la firma del acuerdo, y luego formuló “un llamado a la reflexión a todos los argentinos” para que “entendamos que estas vacunas nos van a permitir vacunar a las personas en riesgo antes que a nadie, que son un total de alrededor de 13 millones de personas”.
   El por entonces titular del restituido ministerio que imprudentemente Macri transformó en secretaría, el inefable GGG, informó en esa misma ceremonia de anuncios que funcionarios de su cartera ya están trabajando en todas las provincias con las autoridades locales y aseguró: “Nunca en la historia hubo una vacunación tan masiva y amplia que va a ser de 60 millones en el primer semestre, lo que es un desafío logístico, operativo y de programación de una magnitud no conocida”.
   A esa cifra, no la podremos alcanzar ni siquiera incluyendo a los aprovechados beneficiarios de la vacunación privilegiada.
   Esos números irreales no tomaron en cuenta la escasa confianza que inspiramos en el contexto internacional, más allá de las afinidades ideológicas, y de la desorganización reinante en todos los mecanismos que nuestro país viene aplicando, tozudamente, en el tratamiento de cuestiones tan delicadas como lo son la salud, el bienestar y la supervivencia de casi 45 millones de argentinos.
 
Grosera desesperación por recaudar
PARECIERA QUE EL ESTADO NO SE HUBIERA
ENTERADO QUE VIVIMOS TIEMPOS DIFÍCILES
 
   Suele ocurrir que en los países que viven situaciones angustiantes ya sea por guerras, conmoción interna, desastres naturales u otros factores negativos y el sufrimiento de la población es notorio, sus autoridades se esmeran en paliar los padecimientos mientras se estudian, se buscan y se instrumentan soluciones primero coyunturales y luego en plazos más extendidos.
   Ejemplos en ese sentido hay muchos y apelando a una actitud que puede sonar a reduccionista, bien vale citar ejemplos como Japón y su maravilloso resurgimiento tras ser víctima de la destrucción atómica por parte de los gendarmes universales -me refiero a los EE.UU. de Norteamérica- o de la Alemania nazi que tras la sangrienta derrota cicatrizó sus heridas tanto físicas como materiales, económicas, edilicias e ideológicas y es ahora potencia que muestra dirigir las tendencias que se imponen en la nueva Europa.
   Pero aquí los argentinos solemos destacarnos por ser algo así como excepciones en cuanto a modelos que se viven en otras geografías, porque siendo un país potencialmente rico, ubérrimo, bendecido por los climas, poseedor de un enorme litoral marítimo que aprovechan los japoneses y los chinos, yacimientos casi a flor de superficie, campos de trigo, explosión sojera, ganadería que es la envidia universal y en general buena gente, vivimos pasando de una postración a otra; de un fracaso a otro; de una decepción al siguiente desencanto.
   El tema no es buscar culpables porque cada argentino tiene ya clavado en su ADN la culpabilidad de este, de aquel, de aquella o de aquellos y no hay manera de evitar la estigmatización de los acusados por los desastres que padecemos, pese a todas las bondades que la naturaleza nos ha regalado y sigue obsequiando.
   Todo este palabrerío, con la intención que alguien me explique, en base a la coherencia y alguna experiencia, por qué vivimos acosados y cercados por un Estado hambriento de dinero, pésimo administrador de recursos, ávido de recaudar y pijotero a la hora de brindar lo que recoje, en beneficio de la ciudadanía.
   Todo esto viene a cuento de la exagerada y para muchos incomprensible presión tributaria, que ni siquiera cede ante el espanto de la situación que se vive y no es un tema de mostrar permanente mala onda, desencanto o frustración, sino la expresión de una auténtica actualidad.
   En pocas palabras a nivel nacional siguen jugando con los bigotes del león y reiterando aumentos -sólo el de la nafta ya es brutal por sus derivaciones- y la Provincia que necesita recaudar porque su presupuesto corre el riesgo de perder las muletas que le presta la Nación, estamos en año electoral, el Gringo intenta jugar sus cartas y optó por hacer caminos cuando ahora debiera comprar vacunas, o no tendrá gente cordobesa o visitantes que puedan gozar las rutas encantadas ni los paisajes circundantes.
   Y además por su parte la Municipalidad ha lanzado una campaña que bien puede ser tomada como ofensiva cruel y descarnada: los contribuyentes que durante años no han recibido acciones ni beneficios que debieran haberse solventado desde el Palacio 6 de Julio, han sido sorprendidos no con intimaciones sino con groseras amenazas de embargos, secuestros, juicios y otras acciones que si bien son parte de la ley, también es ley no escrita que el ciudadano debe ser respetado como tal y no que está al servicio y capricho de autoridades insensibles a quienes les importa un carajo el sufrimiento ajeno.
   Y la gente está sufriendo demasiado.
   Menos los privilegiados, claro…
 
La megacausa del Registro
ES PARA DUDAR QUE LAS CHICANAS SÓLO
SEAN UN PRIVILEGIO DE LOS DEFENSORES
 
   Según la Real Academia Española una chicana es una artimaña o procedimiento de mala fe. En la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba el Poder Judicial ha utilizado este término para justificar la notoria mora en un ámbito que debiera ser más dinámico, alegando que los largos plazos en la resolución de causas son motivados por las chicanas interpuestas por los abogados defensores cuando ejercen el constitucional derecho a la legítima defensa.
   Sin embargo, es importante conocer algunos números y a ellos es necesario remitirse: cuando el Fiscal dicta la prisión preventiva contra un imputado, el defensor tiene tres días para apelar esa decisión, es decir, presentar un escrito al Juez superior, exponiendo motivos y fundamentos a favor de su libertad.
   Tres días o queda firme. Pero una vez presentado ese descargo, no existe un plazo real establecido para que el juez responda, y muchas veces pasan meses hasta que lo hace.
   Si este juez confirma la prisión, pero el imputado sigue defendiendo su inocencia, acude a una Cámara Superior y tiene ahora un plazo de cinco días para escribir o queda firme. Pero la Cámara tampoco tiene un plazo estricto y suele demorar muchos meses más.
   Y si confirmado por la Cámara, el imputado persiste, acude entonces al Tribunal Superior de Justicia para lo cual cuenta con 15 días o queda firme, y esa respuesta suele demorar años. 
   Si a estos datos objetivos sumamos la cuasi chicanera justificación de los encierros con indicios, datos insuficientes, testigos anónimos, hipótesis o convicciones personales, y la consideración de la causa como una sola y como muchas al mismo tiempo, permitiendo que los mismos jueces, conformando una comisión especial, persigan a los mismos imputados, es casi obligado concluir que la declamada chicana se encuentra detrás de la barandilla.
   Si no es así y desde el poder se lo sostiene, es para enloquecer a cualquiera por desorientación… 
 
A la hora de las prioridades
ES PENOSO ADVERTIR QUE LAS OBRAS PÚBLICAS
PREVALECEN   SOBRE LA ATENCIÓN DE LA SALUD
 
   En un comentario anterior, cuando se hicieron referencias a la exagerada presión que se ejerce sobre la ciudadanía para el pago de impuestos, el propio tema llevó a mencionar a la Provincia y a la municipalidad como enfermos de angurria por la poca sensibilidad que muestran ambos niveles a la hora de amenazar para que el ciudadano cumpla con el pago de los impuestos.
   Pero no era tan solo ése el argumento, sino que bien vale recordarle a las autoridades que si cualquiera de los funcionarios va a una carnicería y pide dos kilos de costillas de ternera, los paga y luego le entregan dos ruedas de osobuco aunque incluyan el caracú, es obvio que se sentirá estafado, pataleará, irá a Lealtad Comercial, le dirán que se van a ocupar pero el carnicero, o el almacenero que le entregue una botella de agua cuando usted pagó un tinto de marca no recibirá ninguna sanción, salvo la del consumidor que nunca pisará su negocio porque su conciencia y memoria le indicaron que si tenía que votar por un carnicero y un almacenero, tendría que elegir a otros candidatos.
   Así de simple esta especie de parábola porque el cordobés paga impuestos provinciales y municipales y tiene inseguridad cuando debieran protegerlo, no pasa el ómnibus cuando tiene que ir a trabajar, la Justicia le demora dos años un trámite que demanda un mes, las calles son un asco de mugre, la luz se le corta en verano por culpa del calor y en invierno a causa del frio… ¿me entiende que no es caprichosa la comparación?
   Lo mismo ocurre cuando el ciudadano se toma el trabajo poco grato de evaluar el sentido del respeto por las prioridades que tienen sus gobernantes y es allí donde derrapan los más pintados, porque en la provincia se gastan enormidades de dinero en campañas publicitarias que es publicidad preelectoral que pagamos todos, en rutas que si bien son necesarias hay otros dramas màs acuciantes que beneficiar a los automovilistas o usuarios que aparte deben pagar los peajes y el negocio es para esas empresas; la municipalidad ilumina la ciudad en partes de vez en cuanto para hacerse ver; tapa los baches con un moderno producto que en casos comprobados duraron tres o cuatro días hasta que llovió y no hay manera de movilizar la administración de Justicia, ni la prevención policial, ordenar el caos urbano ni de cumplir con todas las obligaciones de la comuna, pese a su planta de personal de más de 15.000 empleados.
   ¿Se entienden ahora lo que son las prioridades?
   Tendremos caminos sin gente, vecinos sin casas, comerciantes sin negocios, taxistas sin pasajeros y otros males, si continúa este festival publicitario de obras y servicios que no son prioritarios mientras se descuida, por ejemplo, la provisión de insumos en todos los órdenes.
   No me vengan con que las prioridades no son tantas…
   A esa actitud egoísta la sostienen quienes no piensan en su prójimo…
   En muchos casos, hay funcionarios incursos en esa actitud.
   “Gringo”, no me falle ni le falle a todos los cordobeses que lo eligieron… Demore los caminos, la circunvalación y otros proyectos… Apúrese a comprar vacunas ahora que puede hacerlo… ¡No sacrifique nuestra autonomía…!
 
¿Presencialidad o virtualidad?
EL DILEMA EN LA EDUCACIÓN  MANEJADO ENTRE LOS
GREMIALISTAS Y UN PODER PRESO DE SU CICLOTIMIA
 
   Es probable que de medio a medio esté equivocado, pero por allí, cuando veo, leo o escucho declaraciones de algunos dirigentes sindicales, se me enciende una luz de alarma por advertir demasiada tendencia por encerrarse o mejor dicho por aconsejar que nadie concurra a las escuelas y siga la modalidad del uso de tecnología para evitar las clases presenciales.
   ¿Es que en cada hogar hay una computadora?
   ¿Es que aquellas entregas masivas anunciadas en su momento por distintos gobiernos no alcanzaron a cubrir ni siquiera un mínimo porcentaje como para comprender a un buen número de alumnos?
   Realmente pareciera que poco se tienen en cuenta los consejos de los científicos y epidemiólogos que sostienen que en las aulas es muy bajo el peligro de contagio mientras se respeten los protocolos establecidos para esos recintos.
   Es probable que la intención sindical sea exageradamente en procura de proteger a los docentes, lo que es absolutamente válido, siempre y cuando no se margine a los destinatarios de la educación, de la formación, de la instrucción.
   Los alumnos y sus padres ya llevan demasiado tiempo en cada uno de sus claustros, los niños han cambiado sus conductas, los mayores todos sus hábitos, la dinámica del hogar es tan distinta y costosa que ahora reclama de la inteligencia de quienes debieran tener en cuenta todos esos detalles.
   Todo indica también que el componente político juega un papel preponderante por eso de la generalizada intención de los dirigentes de eternizarse en el poder -por algo será- que mostrándose como duros e intransigentes conseguirán el apoyo de las bases.
   Esas bases están lo suficientemente desgastadas y agobiadas por una realidad lacerante como para exigir ser tratadas como personas, dignas de consideración y más que nada de respeto, de manera especial por el elevado porcentaje de mujeres que abrazaron esa maravillosa vocación por enseñar.
   Desde el poder mientras tanto, se advierte un marcado grado de ciclotimia e indecisión, sin dudas debidas a compromisos políticos con algunos dirigentes de gremios de la educación.
   En lo personal, si las garantías científicas lo acompañan, nada mejor que volver a la presencialidad por dos razones fundamentales.
   Sería decadente perder un año de escuela con posibilidad que sean dos y alguien debe colaborar con medidas acertadas para reorganizar cada hogar, alterado en sus costumbres y rituales por la diversidad de horarios y de direcciones que deben atender.
    Y algo trascendente por encima de todos los argumentos: hacerlo a través de la virtualidad conlleva el inmerecido acto de segregar a un sector del alumnado que ha visto y ve las computadoras solamente en las publicidades.
   Eso sí que configura una tremenda injusticia.
 
Debemos recuperar la dignidad del trabajo
SEGUIMOS SIENDO REHENES DE  LOS PLANES EN
LUGAR DE OPTAR POR LA CREACIÓN DE EMPLEO
 
   “Dios ha creado al hombre para que gane su sustento trabajando y ha dicho que aquel que come sin trabajar, es un ladrón”, maravillosa definición de un ejemplo de vida, de sacrificio, de lucha pacífica, el genial Mahatma Gandhi.
   Por eso es que duele y lastima a los ojos y al alma de los ciudadanos que al menos tenemos incorporada la cultura del esfuerzo y abdicamos de todo aquello que se logra si no es merced al trabajo o de ver actitudes ventajeras y oportunistas que rodean a la demanda de tarea digna.
   Por un lado los fabricantes de pobres como el poder y la Iglesia Católica que luego mediante los subsidios y los planes son atendidos y tomados en cuenta para ser luego transformados en rehenes del culto, de las urnas y de sus candidatos.
   Se entiende el estado de postración de los segmentos más carenciados de la sociedad, pero no se entiende la indiferencia de quienes debieran atenderlos respetando la dignidad, con la creación de demanda laboral y no con un festival de limosnas como las que reinan por estos tiempos entre nosotros.
   Bien vale cerrar el comentario, porque ahora es cuestión de hacer y no de tanto hablar, con un versito que me enseñaron cuando era pequeño, con 13 años y ya trabajaba:
      “Debe trabajar el hombre para ganarse el pan; pues la miseria en su afán de perseguir de mil modos, llama a la puerta de todos y entra en la del haragán”. Lo dijo don José Hernández, el del Martín Fierro, por si no le suena…