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31 de diciembre de 2023

S.L.B.: CADA UNO DE NOSOTROS, INTÉRPRETE DE LA REALIDAD – EN NADA CAMBIÓ LA PREPOTENCIA DE LA C.G.T. NACIONAL – SEVERA SEQUÍA DEL CORDOBESISMO Y ALCANCÍA VACÍA – LOS PRECIOS DEBIERON APLICAR FRENO Y MARCHA ATRÁS – SOBRE EL ABUSO DE LA PRISIÓN PREVENTIVA – NO SEA QUE ESPAÑA NOS HAGA UN PROBLEMA… - EL DRAMA SOCIAL DEL FRACASO POLICIAL Y SU REMEDIO – DESPEDIDA CON ERNEST RENAN, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 811 del domingo 31/12/23 emitido por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.

 
Casi como una desapasionada confesión
CADA ARGENTINO DEBIERA SER EL AUTOR DE
SU PROPIA INTERPRETACIÓN DE LA REALIDAD
 
   Es tanto y variado lo que se pontifica acerca de la realidad que la sola utilización del vocablo nos encierra en una especie de virtual e íntima cárcel, aunque creamos ser dueños de la llave que abre sus propias puertas, pero no siempre la utilizamos por temor, por desidia, por timidez o por verguenza propia que lleve a despertar el rechazo ajeno, y en tal sentido, es genial un concepto de Hermannn Hesse cuando sostiene que “no hay otra realidad que la que tenemos dentro de nosotros”.
   Y cuando apelamos a la humana valentía de evaluarla hacia adentro y mostrarla hacia afuera, es como si nos invadiera una íntima satisfacción; ese placer de sentirnos plenos y coincidir con una frase de Ernesto Sábato quien tiempo atrás supo comentar, palabra más o palabra menos, que la dura realidad es una desoladora confusión de hermosos ideales y torpes realizaciones, pero siempre habrá algunos empecinados que en sus vidas y en sus obras alcanzan pedazos del Absoluto.
   Algo tan cristalino como una gota de rocío nos pinta de cuerpo y alma, por eso de las satisfacciones que nos regala el simple y cotidiano ejercicio de la evaluación, precisamente, de la realidad que nos toca vivir.
   Es complicado dejar de lado los problemas, las frustraciones, los desengaños, para quedar inmersos en los algodones de la paz, del sosiego y de la armonía cuando alrededor de nosotros vemos el caos, las envidias, la sinrazón y la violencia con lo que se derrumban todas las intenciones de sentirnos plenos.
   Nuestra sociedad argentina es un hervidero de dañinas contradicciones que en su condición de tales nos enfrentan entre compatriotas, y devalúan la felicidad de sentirnos en la plenitud de ese estado que muchos le llaman de esperanzas, después de años de padecimientos para los menos afortunados, aunque una selecta y acomodada minoría afirme lo contrario en su evaluación egoísta, que por la propia fortuna de una existencia sin sobresaltos, olvida el padecimiento de los otros, que sobreviven o sobremueren en un mar de privaciones.
   Parece como que nos costara ser solidarios entre hermanos viviendo en un permanente estado de competencia entre clases, en la que hay que llegar a la ansiada meta de tenerlo todo, a costa de la eliminación del prójimo, cuando ese todo sería más justo si aunáramos la lucha cuyo resultado premiaría a la  sociedad en su conjunto, sin privilegiados ni condenados con anticipación, porque en este barco navegamos juntos aunque existan diferencias.
   Vivimos una realidad alucinante y ciclotímica, plena de dudas, proyectos, promesas, desencuentros y destellos de progreso para unos y de infierno para otros y no nos damos cuenta -o lo sabemos pero optamos por callarnos- que nuestro barco no tiene salvavidas y que si se hunde, el final será para todos.
   Podrán asignarme exceso de fatalismo o inclinado hacia el desencanto, pero nadie puede sostener que la plenitud de un horizonte de bondades está a la vista porque las miserias humanas se empeñan en luchar para ser los únicos que se salven del naufragio.
   Es el momento histórico que la realidad nos debe mostrar unión, solidaridad, respeto y sacrificio, básicos componentes de eso que le llaman patriotismo, por lo que considero oportuno citar una genialidad de Proust quien tuvo la particular visión de sostener que “para hacer soportable la realidad, todos nos vemos obligados a mantener en nosotros algunas pequeñas locuras”.
   Realmente, un campo que nunca tuvimos la oportunidad cívica de conocer…
 
La impaciencia no es la mejor consejera
NADA CAMBIÓ EN EL ESPÍRITU VENTAJERO DE
LA OBESA  DIRIGENCIA  CEGETISTA  NACIONAL
 
   Debe ser horrible esa humana sensación de terror cuando notas que se está quemando tu casa a donde has encanutado riquezas, honores y ventajas, pero no tienes agua para atacar las llamas, el teléfono está sordomudo y los vecinos miran el incendio sin intervenir, como represalia por algo que hubieran sufrido a consecuencia de acciones u omisiones de quienes ven arder su pasado y lo más importante, que era el futuro acomodado y venturoso.
   Tal puede ser la sintética imagen que advierte la sensibilidad de una dirigencia sindical de alto nivel, acostumbrada ya a la buena vida sin sobresaltos, sumado a la satisfacción que les debe producir haber transitado en poco tiempo y sin demoledores esfuerzos, desde la original condición de laburantes en el caso que lo hubieran sido, a la de prósperos empresarios dueños de bienestar a perpetuidad, seguro de holgura financiera para la familia y las posibilidad cierta, aunque no les fuera necesario, de empinarse políticamente con algún cargo oficial o una banca legislativa.
   Es de imaginar ese sufrimiento en aquellos dirigentes dueños de los aportes de sacrificados y a veces maltratados trabajadores, inquietos y en algunos casos mostrando un cierto grado de desesperación, frente al hecho que legalmente dejen de recibir las cuantiosas sumas de dinero que se apilan en el manejo de la obras sociales, que dejarían de depender tan estrechamente de sus lapiceras y chequeras. 
   Sin dudas es uno de los motivos por los cuales, a sólo una quincena de haber asumido el gobierno democráticamente elegido por una llamativa mayoría, ya decidieron “torearlo” con la declaración de un paro general de actividades como protesta por lo que consideran un despojo y por todo el otro resto, que contiene el abultado paquete de los legales decretos de necesidad y urgencia suscriptos por Milei y sus ministros, donde según la óptica de la dirigencia gremial nacional, se cercenan o modifican conquistas sindicales oportunamente logradas.
   En los fundamentos de la medida de fuerza, no recuerdo haber leído planteos similares en pocos años atrás, cuando la misma columna vertebral del movimiento peronista, pero fiel al kirchnerismo gobernante, guardó ominoso silencio hasta el punto que en los cuatro años de su desgobierno, la misma CGT con los mismos dirigentes actuales, no decretó ni siquiera un sólo paro de actividades como reacción a lo que infructuosamente imploraban las bases.
   Más que evidente la situación que nos lleva a pensar, sin ninguna maldad pero con fundamentos sólidos, que la base de la dura y apresurada protesta sindical es la certeza y sobre todo la inminencia de perder el control de los millones y millones de pesos que  manejan las organizaciones sindicales fuera de cualquier control oficial, eso por una parte, y por la otra esa caprichosa obligatoriedad, para el laburante, de depender de una organización con la que posiblemente no tenga ninguna coincidencia ni afinidad en lo político o en lo ideológico.
   Y como no hubo ningún atenuante o suavizante de la situación en cuanto a las medidas que adoptaría el gobierno ante las amenazas de una alteración del orden público en el día del conflicto, surgieron desde la dirigencia las amenazas de siempre y no me pidan que identifique a sus autores porque ellos y sus actitudes autoritarias  son harto conocidas por sus antecedentes y prontuarios.
   En una reunión de dirigentes gremiales llevada a cabo en Buenos Aires entre los aliados Moyano, Pérsico, Baradel y otros, coincidieron en señalar que podría haber sangre en las calles y tras el anuncio presidencial afirmando que respetando los DNU irían presos aquellos que violaran el derecho de realizar protestas afectando el derecho ajeno como la libre circulación y otros, porque hay derecho a quejarse sin afectar a otros sectores y transgrediendo a los DNU.
   Como detalle anecdótico viene al caso agregar que uno de los principales cánticos que entonaran recientemente en una asamblea de camioneros, poéticamente hablando, decía “traigan al gatito de Milei para que vea, que Moyano no cambia de idea, lleva la bandera de Evita y Perón”.
   Moyano tampoco cambia de mansión en la que vive, pese a que seguramente una de sus preocupaciones más reciente, sea la masiva desafiliación al Sindicato que lidera, luego de conocerse los detalles de los decretos de necesidad y urgencia.
   Que llegara quien llegara al sillón de Rivadavia, tendría la misma necesidad e idéntica urgencia…
 
Alto costo de los derroches inoportunos
‘CORDOBESISMO’ SUFRE UNA SEVERA SEQUÍA FINANCIERA Y ALCANCÍA  EN  ESTADO CRÍTICO
 
   La palabra ahorro nos llena la cabeza de citas, recomendaciones, amplias  interpretaciones de su significado, la conveniencia de tenerlo como práctica y mil detalles más que por abrumadores nos impulsan a practicarlo por determinación y en otros casos, por necesidad siempre y cuando se tenga respeto por el futuro.
   Ese vocablo no es de uso ni práctica frecuente en el devenir de la política, ni de la administración de las riquezas de una organización o de una comunidad y menos aún, cuando la tentación de la demagogia llama a su utilización anticipada, con miras a beneficios casi inmediatos como lo puede ser un resultado electoral.
   Se me ocurre que sin dejar de lado el mantenimiento edilicio de una ciudad como la nuestra en permanente crecimiento, demanda un presupuesto amplio porque también son trascendentes otros rubros, tales como educación, atención de la salud, alumbrado público que contribuya a la seguridad, cuidado de calles, transporte incluyendo las zonas olvidadas, todo esto en las ciudades principales de una provincia y con ayuda a todas las comunas con menor cantidad de habitantes.
   Aquí se hicieron muchas obras, carreteras, puentes, circunvalaciones, faros aunque no tengamos mar, caminos que se superponen con otros que todavía pueden ser utilizados y embellecimiento visual de parques, avenidas y plazas, todas obras que podían esperar respetando las prioridades que requerían la afectación de partidas presupuestarias.
  Mucho de lo realizado, fue gracias a un marcado y creciente endeudamiento, y las consecuencias no tardaron en asomarse, aunque se les atribuyera la culpa a otros factores en un intento por “salvar la ropa” y tener los votos que aseguraran la continuidad de una política.
   Que “estamos con las cuentas en rojo” saltó a la vista cuando se registró un retraso en el pago del medio aguinaldo a jubilados y planta de empleados públicos, lo que se acentuara pocos días después, cuando casi se llegó a postergar el pago del salario de diciembre, siempre liquidado para los últimos días del último mes y que ahora corrió el peligro de frustrarse.
   Les puedo comentar que fue notable la demora bancaria en el pago de jubilaciones a los pasivos y a  los activos en el mismo día, hasta el punto que el Banco de Córdoba con toda su mejor voluntad, no alcanzaba a cubrir la oleada de trabajadores estatales que se presentaban a cobrar.
   Tanto fue así que se decidió antes que nada privilegiar a quienes concurrían a depositar dinero en sus cuentas, lo que permitía disponer de efectivo mientras la logística bancaria, al borde de la extenuación, ponía de manifiesto el sacrificio de sus empleados para ir disponiendo de dinero mientras lenta y laboriosamente se recibían los depósitos con lo que al menos se impedía lo que podía llegar a ser un colapso.
   Todo volvió a la normalidad y los cajeros automáticos al borde del agotamiento, fueron recibiendo las cargas que les permitía al menos funcionar “a media máquina”.
   Y si los jubilados y los activos tienen que agradecer haber podido cobrar, cuando se encuentren con algún conocido o ignoto empleado de Bancor, agradézcanle por haber tenido con qué pasar una buena Navidad y un feliz año nuevo.
   La provincia tan endeudada, saldrá de tal situación por el esfuerzo y el sacrificio de sus contribuyentes, porque a todo lo adeudado no lo pagarán los políticos sino nosotros, los cordobeses.
   La gente de Bancor, de todos los niveles, fueron los héroes en una situación de la que pocos se dieron cuenta…
 
Impacto negativo ante la caída de ventas
EL  ACELERADOR DE  LOS PRECIOS ALOCADOS
DEBIÓ FRENAR Y APELAR A LA MARCHA ATRÁS
 
   No vale la pena destinar más espacio del que merece la alocada suba de precios en todo, desde los palillos, las aceitunas, el pan, los combustibles, los autos y todo, todo, incluyendo medicamentos, se están yendo a las nubes con el consiguiente estado de alarma mortal en todos los niveles de la sociedad.
   Los supermercadistas dicen que no son formadores de precios, pero sus productos aumentaron  43 por ciento en este último mes pero no son los únicos culpables, sino que representan el postrer eslabón en la cadena antes del consumidor. La carne aceleró sus valores como un Fórmula Uno y debió poner el freno y luego la marcha atrás porque las ventas descendieron escandalosamente y las cámaras de frío son caras.
   Muchos negocios, por ejemplo en indumentaria también bajaron precios porque cada vez que entraba una persona al local comercial, dueños y empleados lo ovacionaban.
   Resumiendo como les dije al comienzo, para qué seguir hablando de un tema tan sensible que a todos nos afecta, como lo es ese maldito “por las dudas” que volvieron a aplicarnos y resultó estrepitoso fracaso.
   En pocas palabras, doña, vecina, comprador u ocasional adquirente, cuando note que lo están bolsiqueando, arrepiéntase de la compra que pensaba hacer y a menos que sea imprescindible, espere hasta que se corran los nubarrones que ahora nos impiden ver la realidad.
   Si Perón viviera y aplicara como su exitosa Ley contra el agio y la especulación, Bouwer quedaría chico y tendrían que volver a levantar la vieja penitenciaría y reforzar los calabozos de las comisarías. Y aguantar el llanto de los comerciantes extranjeros que cuando se excedían en los precios, les decomisaban la mercadería y a ellos los despachaban hacia su país con un patadón en el tujes.
   Que es lo que ahora se impone…
 
Sobre la causa Registro de la Propiedad
DEMASIADO  DOLOR  CAUSÓ  EL ABUSO POR EL
CAPRICHO DE APLICAR LA PRISIÓN PREVENTIVA
 
   Es posible que la mención del título causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, se asocie en los oyentes de manera automática con la prisión preventiva, dado que la expresión se ha repetido alrededor de 800 veces entre los comentarios.
    Y no podría ser menor teniendo en cuenta que a esta situación se han referido el Colegio de Abogados de Córdoba, la Federación Argentina de Colegios de Abogados, el CELS, el Servicio Paz y Justicia de Pérez Esquivel, el INECIP en Córdoba, la Organización de las Naciones Unidas, a través de su Grupo de Trabajo contra la Detención Arbitraria, la Procuración de la Nación y la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
    Estos últimos dos organismos, como máximas autoridades judiciales, dictaminaron que la prisión preventiva dictada poseía una fundamentación sólo aparente, no ajustada a requerimientos constitucionales, que era arbitraria y dogmática, implicando incorrección e injusticia, y no daba explicaciones ni exponía el razonamiento realizado.  
   También agregaron que el tiempo excesivo de prisión preventiva equivalía a condenas, pese a la inocencia previa a un juicio. Exactamente lo mismo, vía consejo, sugerencia, recomendación, o cómo se le quiera llamar, habían dicho los otros entes consultados y sin embargo, en Córdoba parece manejarse otra realidad, ya que, por ejemplo, un informe sobre la causa emitido por el Ministerio de Finanzas y otro publicado coloridamente en un diario, destacan el número de juicios realizados y la cantidad de condenados, sin mencionar ni una sola vez la figura de la prisión preventiva sistemática, que paradójicamente identifica la causa en cualquier otro ámbito del derecho, nacional o internacional, en el que se la nombre.
    ¿Será que no han podido aún ver, escuchar, olfatear, degustar y palpar todos estos fallos? Porque de continuar tan particular ausencia, ceguera y sordera pertinaces, con tan grave y sostenida omisión de los sentidos será imposible un aconsejable, imprescindible e inevitable acceso a la verdad.
   Y hay en tal sentido, como ofrenda de un año más de nuestra prédica, en desnudar el abuso que se perpetra con la cantidad de casos en que la prisión preventiva ha pasado a ser norma, siendo que es una excepción, les comento que como recién expresé, a título de ofrenda, agrego pensamientos que divulgaran personajes de la historia.
   San Bernardo supo sostener que “Es mejor que estalle un escándalo a que se descuide la verdad” y George Braque tenía la certeza que “La verdad existe, sólo se inventa la mentira”.
   Aparte, cuando entramos en la duda acerca de ciertas resonantes apreciaciones, bien vale tomar como relativa una sentencia de San Juan y de su postulado asegurando que “Sólo la verdad os hará libres”.
   En esta causa, no todos se inclinan por tomarla con seriedad…
 

Los cambios de nombres de poco sirven
MÁS QUE BUSCARLE LOS  MOTIVOS, SE IMPONE
SUPERAR  EL  DRAMA  DEL FRACASO  POLICIAL
 
   A lo largo del 2023 que hoy llega a su fin, el tema que más debimos abordar fue todo lo relativo a la creciente inseguridad que no dejó de crecer, como tampoco decreció la ofensiva cantidad de efectivos de la fuerza azul que cayeron por formar parte de gavillas delictivas y estafándonos a todos los que pensábamos que eran impolutos, pero ofendieron a toda la sociedad que confiaba en ellos y en su honestidad.
   Es lamentable que tal actitud de parentesco con el hampa, por su efecto de expansión, salpique a todos los integrantes de la Policía de Córdoba que para los insensibles pasan a ser sospechosos de todo, cuando en esas filas existen hombres y mujeres sacrificados en el cumplimiento del deber, fanáticos del respeto hacia la ley e irreprochables en sus comportamientos, pero la meledicencia los condena injustamente.
   Es por esos efectivos, abnegados servidores, que la Justicia tiene la imperiosa obligación, caiga quien caiga, sin amiguismos políticos ni galones partidarios actuales o pasados, de poner en claro la participación de cada descarriado en acciones penadas por la ley.
   Es el mejor homenaje que se les puede rendir a quienes en cumplimiento de su deber, cayeron en la lucha contra la delincuencia organizada y tolerada por quienes no supieron honrar el uniforme ni su propia dignidad, para que el accionar intachable pase a ser lo corriente y no la excepción.
   ¿Los fracasos anteriores? Siempre sostuvimos el mismo juicio crítico resumido en una frase que nos hartamos de repetir: si la policía no puede, no sabe o no la dejan limpiar la mugre de adentro, nada podrán hacer con la mugre de afuera.
   El éxito asegurado, es para cuando se diseñe, se aplique y se controle la vigencia de una auténtica política integral de seguridad, porque si la Policía de Córdoba no deja esa costumbre impuesta de ser bolsa de trabajo para la militancia política, nada cambiará.
   Y la angustia de los cordobeses; nuestra intranquilidad y el desprecio por la ley, nos seguirán doliendo hasta el alma si nada cambia.
   Por nosotros y por ellos, hombres y mujeres de azul…

La despedida con  felices augurios
¡HASTA EL AÑO QUE VIENE, CON
PALABRAS  DE  ERNEST  RENÁN!

     

5 de enero de 2020

S.L.B.: ESTREPITOSA CAÍDA DE LA PIROTECNIA - PRECIOS ¿CONGELADOS? RUMBO AL FRACASO - INFLACIÓN Y POBREZA, TÉRMINOS AHORA EN DESUSO - LOS ZAPATITOS DE LA JUSTICIA ESPERAN REGALOS - CONCEJALES DE CÓRDOBA CONDICIONAN A PERIODISTAS - NOCHE DE REYES Y AMANECER MÁGICO - SE FUE UN AÑO Y EL NUEVO LLEGÓ PLAGADO DE DUDAS, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” n° 602 del 5/1/20 difundido en dúplex por AM580 y FM88.5 ambas de Radio Universidad de Córdoba.

La pirotecnia en retirada
POCO A POCO, EL ESPLENDOR  DE  LAS  LUCES
VIENE REEMPLAZANDO AL ESTRUENDO DAÑINO
   Desde que siendo menos que adolescente me tocaba fabricar mis propios cohetes y petardos, allá en el viejo barrio Firpo, el Pasaje Italia lejano en los tiempos, el recuerdo de los últimos días de diciembre me trae imágenes de cielos iluminados tanto por la solvencia económica de quienes se proveían de pirotecnia venida de afuera, hasta los pistines que teníamos más creatividad en el manejo del azufre, del clorato de potasio, del carbón molido y de otros insumos imprescindibles, muchos de los cuales ni siquiera tenían mechas porque eran prolijamente colocados para su estallido en las vías por donde andaba el ruidoso tranvía 7 en la Augusto López.
   Y desde mediados del último mes el cielo nocturno lucía esa luminosidad permanente del exceso no tan solo de luces multicolores, sino de estrepitosos sonidos y ruidos atronadores que molían los oídos, torturaban a las mascotas y ocasionaban accidentes evitables a veces, con saldos lamentables en vidas y en bienes.
   La importación de pirotecnia fue ganando espacios y se transformó en un gigantesco negocio, pero alejado de todo aquello que significara control del uso y de los abusos, como así también de limitar la potencia de los explosivos utilizados con frecuencia e impunidad en las protestas callejeras y en muchos otros casos como armas contra la autoridad.
   La toma de conciencia fue ganando espacios de a poco y la sociedad comprendió tanto el mensaje como el peligro en el que vivíamos, y poco a poco fue reduciendo sus partidas hogareñas destinadas a las noches del 24 y del 31 y a la vez los vendedores de los fuegos de artificio montaban sus puestos de venta en garajes, en la calle y en cualquier lugar donde los pudieran exhibir.
   Surgieron y prosperaron empresas dedicadas a usar esos adornos visuales en cumpleaños, en espectáculos deportivos, en casamientos y cualquier otra reunión de familia, de amigos o de empresas donde algo se festejaba.
   No me quiero acordar, por la pena y el dolor que provoca, de lo acontecido en Cromañón con esa terrible como evitable consecuencia de casi 200 muertos.
   Pese a ello los accidentes se repitieron aunque lejos de tal gravedad y era común padecer en cada día posterior a los desbordes, los informes periodísticos acerca de víctimas fatales, heridos graves, niños afectados y mascotas que nunca regresaron a donde vivían.
   Han prevalecido algunos factores que contribuyeron a terminar con un peligro que pocas veces el poder se encargó de neutralizar porque era desoído o superado, porque el costo nos colocaba ante la opción de las cañitas voladoras o el menú y por ese atávico instinto de conservación que tenemos los seres humanos.
   En este último diciembre, si hubo un gran ausente fue ese: el desborde de explosiones y si el cielo esporádicamente robó colores, fue porque las luces ganaron su callada lucha contra las detonaciones.
   En la guerra contra el descontrol, esta vez ganó la sociedad con armas tan simples como la mesura, la memoria y el respeto por las vidas ajenas y sus bienes.

Estampida de precios
NO SIRVE CONGELAR. YA LOS VIVOS DE
SIEMPRE  HICIERON SU BUEN COLCHÓN
   Todos, absolutamente todos los gobiernos aunque es probable que pueda estar olvidando a alguno, apelaron a la declamación del congelamiento de precios para neutralizar al menos desde la demagogia, las escaladas de ajustes que se vienen abatiendo sobre la sociedad argentina desde tiempos inmemoriales.
   Si precisamente la memoria no me juega una de sus trampas, la última vez que recuerdo haber visto de cerca las consecuencias de la actuación del Estado para neutralizar abusos, fue cuando Perón puso en vigencia aquella ley que llamaron “contra el agio y la especulación” a mediados del siglo pasado.
   Se establecieron precios testigo y no recuerdo si habían sido rotulados como máximos, pero la cuestión era que si se detectaba algún comercio donde los valores de venta al público estaban por encima de lo establecido, las sanciones eran durísimas e incluían la clausura definitiva, en muchos casos la cárcel y en las situaciones de transgresión que involucraban a  comerciantes extranjeros, el pago de elevadas multas y la casi automática deportación.
   Trasladando aquella situación a nuestra actualidad mediterránea, es para asegurar que el Estadio Kempes no alcanzaría para alojar a los empresarios vivillos, de todos los rubros, que desde siempre viven fabricando y colocando “colchones” que les aseguren rentabilidad, aunque el abuso sea la lana que los llena y los transforma en mullidos lugares donde asentar el tujes asegurado contra las contingencias de nuestra vacilante economía.
   Párrafo aparte y con claro sentido de justicia para los que no cayeron en la trampa de la ilegalidad y que pagaron, pagan y seguirán pagando las consecuencias de su honestidad: son aquellos que cumplen con los impuestos, que no remiten sus utilidades afuera postergando al personal, que no bajan la calidad de sus productos a la vez que aumentan sus precios y que, en definitiva, cumplen íntegramente con la ley.
   Son los más sufridos; los que por ser decentes terminan fundidos y marginados de un sistema canibalizado, donde prevalecen los más hambrientos y se cagan de hambre los que hacen la comida.
   Desde el productor hasta llegar al consumidor, en cada una de las tantas etapas de comercialización, hay un cabrón que cobra peaje y artificialmente va elevando el precio final. Contra eso es virtualmente imposible luchar porque no quedan señas, aunque si las inspecciones fueran más intensas y se adecentaran eliminando la tentación del famoso “por las dudas” y el casi institucionalizado “diego”, distinto y más auspicioso sería el panorama.
   Eso de congelar por seis meses, por 30 días, por 48 horas o por uno o dos años es la misma patraña con distintos enunciados pero con un solo y común resultado que es el fracaso.
   Porque si se hace, entre otros, con los servicios públicos, llegará el momento que serán insostenibles por los costos foráneos y por las demandas salariales emergentes de una desvalorización de nuestro salario, a donde ya tendremos enquistada la inflación.
   Que las cosas se hagan de manera tal que el jaque mate sea contra los inescrupulosos y no como siempre, que a la fiesta de los indecentes la paguemos los laburantes.

Inflación y pobreza, temas “tabú”
¿ES QUE NADIE QUIERE ACORDARSE DE
AQUELLOS ARGUMENTOS DE CAMPAÑA?
   Resulta patéticamente gracioso recordar con mucho de legítima indignación, aquel rimbombante anuncio macrista de la “pobreza cero” cuando la indigencia abatida sobre los argentinos se había encaramado a valores virtualmente inéditos en nuestra historia, al menos de la más reciente.
   Dejemos de lado todas las trabas que se opusieron a la materialización de tan exagerado anuncio que no obstante la poca confianza en su concreción que inspiraba, era tomado como una buena base en el arsenal de propaganda grandilocuente que maquina cualquier corriente política antes de algún acto eleccionario y más aún si su objetivo es quedarse.
   Naturalmente y como era lógico, la contrapartida de la oposición de entonces que ahora es gobierno,  utilizó ese argumento que le estaba regalando el equipo que tendría a su cargo acceder a ese ambicioso logro y que ni siquiera consiguió -bahh, en realidad algo poco hizo- para recuperar en la población más postergada eso que se le llama vida digna. 
   Otro tanto viene sucediendo con una odiada palabreja que pareciera haber abandonado el vocabulario corriente de los argentinos: me refiero al término “inflación”, posiblemente el más utilizado también por el ahora agrandado remanente “K”, en aras de prometer aquel viejo cuento de un solo dígito o algún otro delirio semejante.
   Lo cierto, palpable y a la vez inaudible, es que esa palabra es como si se hubiera mandado a mudar de vacaciones, tan necesarias para superar su desalmada utilización y el emergente desgaste o lo que califican como fatiga de material en los años más recientes.
   Pero lo que son las cosas con las rarezas de los comportamientos argentinos en todos sus aspectos, sobresaliendo en aquellos de la utilización de situaciones para comparar cualitativamente distintos períodos de nuestra historia.
   Los que poco tiempo atrás vociferaban de la inflación imparable e incontrolable del macrismo, han dejado de hablar de eso mismo, de inflación, y se apresuraron en un alarde de falta de imaginación, de hacer suyo aquel percudido argumento de la herencia recibida.
   Los impuestazos y tarifazos de ahora, se han suavizado pasando a ser reacomodamientos o medidas necesarias.
   Pero si en esta situación faltaba un elemento que agregara algo de comicidad negra al drama cotidiano de los argentinos, surgió el milagro que partiendo desde la compatriota santidad del Vaticano, llegó de la mano generosa de la Universidad Católica Argentina -supongo que esa es la escala de autoridades dentro de la Iglesia Católica- una gratísima nueva, como lo puede ser divulgar la estadística de haber alcanzado en 20 días de gestión, el místico y portentoso prodigio de haber bajado en más de 10 puntos los índices de pobreza que nos estigmatizaban y nos dolían.
   Que en tiempos precomiciales éramos pobres de toda pobreza casi la mitad del país, fue otro de los caballitos de batalla, o argumento de campaña días antes de la segunda vuelta electoral.
   Queda entonces comprobado y expuesto a la consideración e inclusión en la historia de los tiempos, que las quimeras no son todas inalcanzables, siempre y cuando su empuje declamatorio provenga de quien fuera inicialmente descalificado por su elección, y luego le invistieran algo cercano a la santidad, en la instancia que más que desplegar actividad política, se inclinara por el activismo partidista.
   ¿Fue una travesura mal calculada?
   Sea como quiera que haya sido, no deja de ser la confirmación que de la pobreza todos se ocupan, incluyendo a quienes la fomentan, la denuncian y especulan con ella.

Si los Reyes Magos pudieran…
LA MEGACAUSA DEL REGISTRO INGRESA A
UN AÑO MÁS DE CUESTIONABLE  VIGENCIA
   Domingo a domingo han motivado los comentarios sobre la causa del Registro.de la Propiedad de Córdoba la prisión preventiva sistemática y sostenida durante años sin ningún juicio de casi el 70 por ciento de los imputados, pese a ser gente común y sin antecedentes, el manejo de la causa por una comisión especial, la particularidad judicial de convertir un hecho en cien, reimputando a los mismos protagonistas y la desigualdad  de accionar del Poder Judicial -por evidente y reiterada omisión- para con políticos y poderosos.
   No parecería algo descabellado ocuparse de este tema dado que expertos tanto en el orden nacional como internacional que tuvieron acceso a la causa, condenaron duramente las medidas sosteniendo que en nada se amoldan al derecho vigente.
   Por eso ahora, dada la exasperante y enojosa lentitud del Poder Judicial en responder a los reclamos y en la víspera de la fiesta, sería buena una ayudita de los Reyes Magos para alcanzar esta Justicia pendiente.
   Entonces  en la cartita de los zapatos podríamos pedir una Justicia sin abusos, que  respete la libertad; sin condenas anticipadas, que respete la inocencia; sin comisiones especiales ni opiniones preconcebidas, que decida con imparcialidad; sin tergiversaciones, que busque la verdad; sin abultados expedientes, que hable con claridad  y transparencia;  sin arbitrariedad, que se guíe por la lógica y el sentido común;  sin íntima convicción, que resuelva con objetividad; sin privilegios, que juzgue con equidad y  sin intereses, que trabaje con integridad  evitando daños y pérdidas irreversibles.
   No creo que sea fácil, pero ellos al menos con los niños, son magos.
   Y con los funcionarios denunciados, parece que también.

Concejo Deliberante encriptado
DIFÍCIL ACOSTUMBRAR AL PERIODISMO
A UNA ESPECIE DE “ESTADO POLICIAL”
   La verdad me pareció tan puntualmente atendible por tratarse de colegas, como intrascendente por provenir de un organismo estatal cuyos integrantes parecieran estar alejados del respeto por las libertades consagradas, y más aún por la libertad de expresarse y opinar, que es la función del periodismo, para lo cual nada mejor que tener abiertas las puertas del poder, sin agachadas ni escondrijos que perjudiquen su tarea de informar.
   Es probable por eso de los tiempos vertiginosos que corren los políticos incorrectos para que nadie les pise la cabeza, que haya sido una medida inconsulta, desubicada, inoportuna y más cercana a la pavada que a su puesta en práctica con todas las limitaciones que implicaría “encarrilar” a los periodistas y condicionarles el acceso a las fuentes de información.
   Días atrás me comentaron que en el Concejo Deliberante de la ciudad habían implantado, virtualmente, una especie de “estado policial” donde todos los periodistas verían acotado su radio de acción, debiendo informar internamente cada paso que daban.
   Eso equivaldría más o menos a pretender que todos los políticos cumplieran, entre otras cosas, con su declaración patrimonial antes de asumir y después de apartarse de la función pública.
   La cuestión es que habiendo tantas y tantas cosas que atender en una ciudad ganada en muchos aspectos por el caos, la preocupación de ciertos ediles sería el chusmerío del “qué dirán de mí”, lo que transformaría su gestión en una liviandad de chismes de feria barrial o del momento de barrer la vereda.
   El acceso irrestricto -con ciertas lógicas, mínimas y atendibles limitaciones- a todas las dependencias del cuerpo legislativo comunal, consagraría por si hiciera falta, la libertad de acudir a las fuentes sin la necesidad de estar sorteando barreras burocráticas y caprichos personales o quebrando algunas estrechas relaciones que le restan equilibrio a la gestión de informar.
   Es el concepto equivocado donde abrevan aquellos creyentes que el autoritarismo exacerbado y el control desmedido son bretes de contención,
   Uno de los errores está en aquella equivocada consagración del “periodista acreditado” que es una burda maniobra selectiva que desplaza a quienes ejercen la profesión, sin necesidad de estar registrados porque hacerlo, no deja de ser un acto discriminatorio.
   A la condición de periodista no la otorga la Presidencia de la Nación, ni la Gobernación de Córdoba, ni la Municipalidad ni su Concejo Deliberante.   
   El periodista, de hecho, está acreditado por su tarea.
   Sería bueno que el poder alguna vez lo entendiera y lo respetara.

Vigilia con un ojo abierto
LLEGAN LOS  REYES MAGOS Y
LA NOCHE SERÁ INOLVIDABLE
   Esta noche millones de criaturas -cada vez de menor edad- van a renovar el rito milenario de la espera.
   Esa vigilia tensa, nerviosa, sumida en cabeceos de sueño, despertares de un solo ojo, curiosidad por el misterio y sospechas por alguna recóndita certeza precoz.
   Será la noche en que los mayores escondan más nervios y ansiedades que los pequeños, por eso de que todos, aunque tengamos más pasado que futuro, guardamos un niño ansioso adentro del alma.
   Me viene al recuerdo la noche previa, cuando juntábamos el pastito para los camellos y preparábamos la jarra de agua para Melchor, Gaspar y Baltasar.
   Ahora para muchos son Malchoro, Garpar y Basaltar.
   Era el ritual de la fantasía, porque sabíamos que tendríamos un despertar de trompos, fútbol con tientos, autitos Matarazzo o un ovillo de hilo para el barrilete.
   Para ellas el muñeco malcriado, la pepona con pelo de lana o el juego de ludo para pelear con los hermanos.
   Los tiempos han cambiado.
   Las cartas que enviábamos con el pedido, interceptadas por los padres, eran el previsible camino hacia el milagro.
   Ahora, que los chicos las mandan por Internet, desorientan a cualquiera para sumirnos en una especie de incertidumbre cibernética: no sabemos si pidieron una laptop, un play station, un reproductor de MP3, un celular satelital o un secreto abono al Canal Venus.
   Gracias al progreso, los reyes ahora vienen en 4x4.
   La de hoy para los niños es la noche universal de la magia y lo pido por Dios, que a nadie se le ocurra destruir en los esperanzados, ese secreto que fue parte de nuestras lejanas ilusiones.
   Si todavía, y no me lo niegue, recordamos haber visto a los tres monarcas, entre sueños, entrando y saliendo de casa con sus camellos pisando las baldosas. 
   A los Reyes Magos, por el agua de los cielos y el pastito de los campos quiero pedirles un reloj sin agujas ni números, porque unas y otros son implacables.
   La mía no es ni por asomo, vocación de eternidad.
   Son sólo mis humanas y terrenales ansias de vivir.

Un año más para unos; un año menos para otros
RECUPERAR VALORES Y NO PERDER LAS
ESPERANZAS  ES  NUESTRA OBLIGACIÓN
   Terminó un año duro para muchos, positivo para otros muchos, pero implacable para todos porque no es otra cosa que ir despidiendo tiempos irrepetibles: en la historia de la Humanidad ningún instante ha sido igual a otro.
   Y en ese intermedio de llegar y de partir está eso que le llamamos la vida, sucesión de placeres o pesares y así son las cosas según se las mire a través del cristal del optimismo, o con el oscuro filtro que muchas veces impone la realidad. Lo más importante de todo es abrir las puertas a la esperanza, a la unión, a la solidaridad a veces desdibujada, que es preciso recuperar, al igual que otros valores innegociables como la decencia, el compromiso con el prójimo y el respeto por quien piensa distinto. 
   Es tonto pelearse cuando los que pelean van en la misma dirección de la felicidad que es el rostro de la grandeza que no es una utopía, desde el momento que los felices existen.
   Los amigos y los enemigos y entre sí los adversarios son iguales por su inexorable y riguroso sentido de la viceversa. Lo maravilloso, lo positivo, es el alucinante desafío del futuro.
   Y atesoramos desde siempre aunque sin reconocerlo una secreta e íntima envidia hacia quienes los años no les preocupan.  Lo malo es que así como los tiempos, nosotros también pasamos. Se fueron primero los que ya no están, tanto los años como ellos.   
   Y nosotros también partiremos.
   Así son los años y es así la rueda implacable de la vida y de la historia. Recibamos al debutante con cariño y procuremos nosotros, los protagonistas de la vida, que sea mejor que su antecesor. Será un año más para unos y un año menos para otros.
   Hermanados mirando hacia adelante.
   Por nosotros, por ustedes y por todos los militantes de la ilusión, bien vale un brindis.