Mostrando las entradas con la etiqueta Escuela Pública. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Escuela Pública. Mostrar todas las entradas

18 de marzo de 2018

S.L.B.: CRISTÓBAL LÓPEZ, CONTROVERTIDA LIBERTAD - ESCUELAS PÍAS, RIGOR E INTOLERANCIA - LA UNICAMERAL NO QUIERE MEMORIA PERIODÍSTICA - NUEVO "BOLETAZO" EN EL TRANSPORTE URBANO - LA MEGACAUSA Y EL JUEGO DE LOS “INTENTOS” - OBRA SOCIAL DE PRENSA EN ESTADO CRÍTICO - LA "BATICUEVA" DEL CARBÓ, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 18/03/18 emitido en dúplex por AM580 y 88.5FM ambas de Radio Universidad de Córdoba.
CRISTÓBAL  LÓPEZ Y LA DUDA DE SER  SÓLO
UN DEUDOR MÁS, O DELINCUENTE LIBERADO
   Miles de acostumbrados a deberle a medio mundo en compras, impuestos u otras obligaciones contraídas siguen insistiendo en que por la legislación de nuestro país “no existe prisión por deudas” y por esa razón practican el viejo y percudido estilo de esperar la moratoria en lugar de honrar en término los compromisos asumidos.
   Pocas palabras para hablar de la liberación del bueno de Cristóbal López, uno de los emblemas del saqueo en años recientes, porque en verdad sin conocer íntegramente las causas en las que aparece involucrado, sería temerario no sólo juzgarlo porque equivaldría a invadir terrenos ajenos, pero al menos apresurado porque sigue actuando la Justicia, en la que pese a todo hay que confiar.
   Toda la información que circuló alrededor de las propiedades e inversiones de López permite al menos colocarlo en el rincón de las sospechas, especialmente por el corto tiempo en el que llegó a consolidar una fortuna virtualmente incalculable y en gran medida inexplicable de no mediar maniobras al margen de las leyes.
   La situación de ese emprendedor personaje debiera ser tomada como un llamado de atención a la dirigencia sindical, entre otros sectores y ya les comento por qué.
   Dejando de lado momentáneamente la situación puntual de López, el hecho de retener por vía sindical los aportes de trabajadores y no depositarlos en el lugar que corresponde, puede llegar a ser tomado como una deuda; un atraso en el pago; una demora administrativa y a los responsables los calificaría como deudores.
   Pero cuando esos fondos de la gente se aplican a otros destinos como la compra de propiedades, empresas, moneda extranjera, acciones negociables o vehículos de alta gama, el tema ya pasa a ser -se me ocurre y es probable que pueda estar equivocado- un delito de pe a pa, sin atenuantes ni coartadas.
   Y por ciertas vinculaciones de Cristóbal, no sería alocado pensar en la cristiana inventiva franciscosa, casi hermanada con el mercantilizado estilo de nuestros máximos dirigentes gremiales, tan golosos con el dinero de los trabajadores.
   Lo peor de todo es que asoman hechos como si hubieran sido estructurados para potenciar a una oposición atomizada, con personajes que se consideran imprescindibles aunque no encuentren un rumbo coherente.
   No son momentos para malas artes, y menos aún en el tema de las deudas.

LAS ESCUELAS PÍAS Y LA INTOLERANCIA
 
   El tema no es para entrar en polémicas nacionales ni establecerlo como bisagra de alguna situación, porque se limita a la simpleza de una expresión de rebeldía juvenil por una parte y por la otra, el prusiano rigor de un reglamento escolar más cercano al autoritarismo que a los tiempos que corren.
   La niña de 13 años se subió al tranvía de su propia y desenfadada edad donde todo es dulce y en algunos casos incluyendo al dolor, y en un arranque de audacia entendible se pintó de azul el pelo por una razón que bien puede considerarse atendible: simplemente porque le gustaba y la incorporaba al mundillo de la moda que a su placer elaboran todos los humanos en la más tierna etapa de la vida.
   Llegó a su escuela de siempre cargada de expectativas de recién comenzar la aventura anual de las aulas, pero no pudo entrar porque debía haber respetado el reglamento interno que le prohibía colorearse la cabeza y lo único permitido era el tono natural, como si las o los docentes, sean o no miembros del clero, jamás se la tiñeran.
   Primer impacto que los padres de la niña tomaron serenamente como lógico, ya que en su momento habian suscripto la conformidad con el ordenamiento interno de las Escuelas Pías. A lo mejor la niña no lo tomó de igual manera, firme en su convicción contestataria a la que todos, alguna vez, hemos rendido apasionado culto más allá del paso del tiempo y del peso de los años.
   Seguramente la madurez de sus mayores le impuso a la niña la conveniencia de recapacitar, evaluar, apelar a la lógica y volver atrás abandonando hasta tiempos más propicios su sediciosa e iniciática vocación por el motín, tan cargada de joven firmeza como de inmadurez e inocencia.
   Entonces al día siguiente restituyó a su pelo el color original, ese color que la acompañaba desde que nació y que no alteró a lo largo de una década de asistencia al mismo colegio, donde consolidó compañerismo y cariño con tantas niñas iguales a ella.
   Quienes entendemos a los adolescentes sin necesidad de compartir lo que para muchos mayores, son caprichos pero en realidad representan un precoz alzamiento, vemos que siempre hay para ellos una segunda instancia en sus actitudes de lo que podemos llamar un incruento enfrentamiento generacional.
   Por eso al día siguiente, con el pelito del color de antes, intentó sortear el control de acceso segura de estar cumpliendo con ese anticuado reglamento que en los hechos, representa un exceso si de imponer disciplina se trata, porque eso mejor se alcanza no tan sólo con el rigor sino con el diálogo, la comprensión, la tolerancia recíproca, el respeto y la contención tanto de la escuela como de la familia.
   Se había pelado casi con la cero, un costado de esa cabecita llena de soles, proyectos, colores y mariposas.
   Y tampoco la dejaron entrar, comenzó un novelón tan trivial como estéril que no llevó a ningún destino deseado ni por la niña, sus padres o la propia escuela expulsiva, de la manifiesta rebeldía despojada de maldad por la que persistían tanto las diferencias como la intransigencia de ambas partes.
   Pero el daño a la disciplina y a la buena conducta que se quisieron evitar, consolidaron de manera brutal lo contrario, para una personita de 13 años, como lo es condenarla a una isla rodeada de desconocidos, abandonando afectos cosechados, no a lo largo, sino en tan poco tiempo de vida.
   Sus padres no tuvieron otro camino que cambiarla de colegio, porque la víctima -posiblemente la menos escuchada a la hora de las gestiones de ambas partes- ya había bebido en pocas horas el amargo sabor del rechazo y la certeza del cristal de su inocencia, ultrajado por un exceso casi despótico de meterse en la sacra privacidad de una niña, que en homenaje a su libertad, no debe rendir cuentas a nadie si le gusta la melena larga, el flequillo, los rulos o lucir pelada.
   Ya está.
   Ya pasó…
   No devaluemos la inteligencia ajena, pensando como disculpa que los reglamentos están hechos para cumplirse, más aún por parte de quienes los aceptan en su momento.
   La fragilidad de una criatura con pensamiento propio y en un marco de intolerancia, fue manoseada y tironeada como a una presa indefensa.
   Y ella, me juego la cabeza que es así, no lo merece…

FRUSTRADA INICIATIVA TESTIMONIAL
   Ocurre a veces que la honestidad y la franqueza profesional actúan en contra de quienes las practican y empuja a ciertas actitudes gubernamentales que, pensando finito, rozan la deplorable práctica de la censura previa en uno de sus costados más burdos que es el de los pretextos insostenibles por lo infantiles.
   En la Unicameral del cordobesismo surgió la interesante iniciativa de realizar actividades alusivas a un nuevo aniversario del golpe de aquel aciago 24 de marzo del ’76, que entre otras cosas contemplaba la habilitación de una muestra fotográfica con imágenes de entonces y la participación de periodistas que tuvimos a cargo la cobertura de todo lo acontecido en aquellos tiempos del desprecio por la vida, del secuestro, de la tortura, de la capucha, las ejecuciones y la desaparición.
   Y al sostener que casi lo mismo ocurrió tanto en una vereda como en la otra, lejos de un intento por aludir a la teoría de los dos demonios sino como un homenaje a la Justicia y a la memoria, vale aclarar que al menos en mi caso personal valoro la vida sin colores ni banderías políticas o ideológicas, repudiando al terrorismo de Estado por su consagrada impunidad y reconociendo por vivencias y no por chismes, que fueron tan criminales los que vestían uniforme como aquellos a los que se  consideraba románticos y patrióticos luchadores populares.
   No es necesario abundar al respecto en mayores consideraciones porque la historia y la memoria son los mejores jueces.
   El tema es que invitados a una charla previa para ajustar detalles de esa actividad que se realizaría en  la sala Regino Maders de la vieja Legislatura en cuyo frente y sobre la peatonal se montaría la muestra gráfica y documental, se acordaron tanto el lugar como la fecha y el horario generándose una interesante conversación mechada con recuerdos y nostalgias de aquellos años de plomo.
   En homenaje a la verdad los periodistas allí presentes y ante dirigentes políticos de la casa, coincidimos que en realidad el terrorismo de Estado nació allá por el ’74 con la impune actuación de las tres “A” de López Rega, en pleno gobierno democrático con el Partido Justicialista en el poder y a eso no me lo contaron, no toco de oído sino que me tocó vivirlo.
   Y no es gorilismo: es historia.
   O sea, el mismo signo político que desde casi un par de décadas atrás viene gobernando en la provincia de Córdoba, con mayoría en la Unicameral.   
   Todos muy entusiasmados con integrar una mesa pública y sin restricciones para un ejercicio de la memoria, que es en definitiva, precisamente, el lápiz de esa y de todas las historias.
   Este martes o miércoles pasado me llamaron por teléfono desde la Unicameral para avisarme que esa actividad no se haría, pretendiendo justificar tal decisión con el traslado de muchas de los actos alusivos al espacio de La Perla y que no había lugar para el encuentro que habíamos acordado.
   No es para cortarse las venas, pero bien sirve para pensar que todavía y pese a la recuperada democracia, subsisten algunos nichos de sectarismo autoritario que el cordobesismo no ha sabido o no ha podido neutralizar.
   Y eso, puedo asegurarlo, no deja de ser penoso.

EL NUEVO “BOLETAZO” ESTABA CANTADO
   Cuando unas pocas semanas atrás evaluábamos la pésima calidad del servicio de transporte urbano en la ciudad de Córdoba, sosteníamos que como siempre, se trataba de una maniobra urdida y ejecutada por el sector empresario para presionar al poder concedente que es la municipalidad, a un nuevo ajuste en el precio del boleto actualmente cotizado al doble que el que se aplica en la capital federal, con la diferencia que allá es un servicio ejemplar y entre nosotros, decir que llega a la categoría de lamentable, es un acto de generosidad.
   Así son las cosas, con la reiterada pretensión de la FETAP de llevar el precio del viaje a más de 17 pesos, verdadero robo a los usuarios que históricamente continúan siendo rehenes de los caprichos ora de las empresas, ora del gremio de los choferes cuando se les antoja reclamar ajustes de sus salarios, transformando sus demandas en batallas de una guerra no declarada entre trabajadores, porque el daño que reciben los que necesitan del vital servicio, no hace mella en la conciencia de quienes lo perpetran con dolorosa indiferencia.
   Un boleto carísimo para esperas absurdas que no están en la memoria, sus responsables hayan sufrido las penalidades que seguramente establecen los acuerdos, con lo que se consolida una enfermiza impunidad de la que son cómplices las tres patas del transporte urbano: los empresarios angurrientos que jamás pierden porque son ellos quienes regulan las frecuencias a su antojo, los dirigentes de la UTA que se asocian para su demanda paralela con cada reajuste tarifario y la Municipalidad que mira hacia otro lado cuando cuenta con elementos legales como para poner las cosas en orden e impedir que los pasajeros, auténticos sostenedores de un servicio perverso y ciclotímico, sean los eternos perjudicados.
   La cláusula que entiendo está vigente para los aumentos automáticos, no deja también de ser una afrenta a la realidad, porque perjudica a los más humildes que deben resignarse a ver y padecer que el precio del viaje sube y sube, frente al estancamiento de sus salarios.
   Hacer campaña con obras en ciertos casos inoportunas puede que arrime votos a las pretensiones electorales de las autoridades, pero es más lo que resta eso de desentenderse del clamor popular y del sufrimiento de los que menos tienen.
   Y una apelación a la memoria reciente, cuando muchos de los trasnochados de la UTA “hicieron la plancha” por diez días dañando el bolsillo de miles de laburantes que perdieron beneficios por culpa de los angurrientos sindicalistas.
   Con la hipocresía que imponían las circunstancias se anunciaron y concretaron sanciones para los díscolos, que incluían cesantías con causa, pero la benevolencia aliada a la complicidad gremial-empresaria y con el vistagordismo municipal, se mataron de risa de las víctimas que habían provocado y allí están, otra vez, los que en cualquier momento y con la impunidad habitual tomarán nuevos rehenes para apoyar sus caprichos.
   Pareciera que los malos políticos olvidaran que ellos, los trabajadores y todos los vecinos humillados por el pésimo y exageradamente caro transporte y el maltrato de sus prestadores, también votan…

LA MEGACAUSA Y EL JUEGO DE LOS “INTENTOS”
   Mientras por un lado son noticia los proyectos para acortar los tiempos de los procesos judiciales, incluso contemplando sanciones, jury y remoción de cargos para los funcionarios que no cumplan con los plazos establecidos, en esta semana se informó sobre la continuidad de un juicio al único ex director del Registro de la Propiedad juzgado en el marco de la causa homónima en Córdoba.
   No es novedad que en esta causa no se ha cumplido, por parte del Poder Judicial, con ningún plazo establecido, que desde hace más de diez años se juzga repetidamente a los mismos imputados por lo mismo, que la mayoría son ciudadanos comunes que viven de su trabajo diario y que no existen altos funcionarios en el banquillo pese a haber sido denunciados.
   Pero, además, se juzga a las personas por el “intento” de apropiación de diferentes inmuebles, que nunca llegaron a sus manos, ni  les redituaron ninguna fortuna.
   Más aún, casi no existen personas o querellantes particulares que los acusen. No queda claro, entonces, cuáles son los negocios millonarios que tanto se proclaman y, más grave aún, quiénes son los responsables.
   La causa actualmente juzgada lleva el nombre de un legislador que fue sobreseído hace años quizás por entenderse que “no intentó” como se acusa a los otros.
   Es difícil comprender qué se “intenta” con esta causa largamente sostenida en el tiempo, pero sería  muy beneficioso que el Poder Judicial “intentara” ajustar los tiempos y también el derecho a lo legalmente establecido, para que de una vez se encuentre Justicia.


En el curso de esta edición de “Síganme los buenos” formuló declaraciones el Dr. Carlos Ruiz Palacios, vocal por los jubilados de la Caja de Jubilaciones y Pensiones para Abogados y Procuradores de la Provincia de Córdoba. El Dr. Ruiz Palacios se explayó acerca de las eventuales reformas que se aplicarían en el ámbito de la Justicia cordobesa con el propósito -así lo sostienen desde el poder- de dinamizar el tramiterío y abreviar los juicios, en muchos casos casi eternos. Los conceptos de la conversación que mantuvieron el Dr. Ruiz Palacios y el periodista Gonio Ferrari, pueden ser consultados en la columna de los audios, ubicada en el costado derecho de este blog.
*********************************************************************************

OBRA SOCIAL DE PRENSA, EN AGUDA CRISIS
   Supo ser un genuino orgullo, años atrás, la calidad de prestaciones de la obra social que amparaba a los trabajadores de prensa de Córdoba, con un alto nivel en cuanto a la atención a sus afiliados.
   Algo debe haber cambiado en la conducción si en la actualidad evaluamos precisamente los servicios que poco a poco se les han venido retaceando a los colegas, debido a la falta de pago a los profesionales de la salud que los atendían.
   Particulares, sanatorios, farmacias e institutos especializados han ido abandonando la grilla de prestadores primero por el retraso en las liquidaciones y luego, lisa y llanamente la negativa a atender a los aportantes, frente al incumplimiento por parte de la obra social, del pago mensual que era parte del compromiso oportunamente acordado y regido por la ley respectiva.
   Hay un caso judicializado por la negativa de la obra social a cubrir ciertos servicios y medicamentos a dos hermanitos que padecen fibrosis quística, y pese a una orden judicial, el organismo sindical habría incurrido en desacato.
   A la hora de las excusas y como lamentablemente se hizo costumbre en muchos aspectos de la vida nacional, la culpa de cualquier desastre siempre era y es de los otros, por esa maldita tendencia a eludir el sano ejercicio de la autocrítica como primer paso para enfrentar y solucionar cualquier crisis.
   Sea como fuere, parece que también habrían incidido otros errores por parte de la conducción del Cispren, sigla del Círculo Sindical de la Prensa de Córdoba, politizada e ideologizada al servicio de un sectordeterminado, que habría llevado a la Administración Federal de Ingresos Públicos, AFIP, a la intervención de la Justicia porque debido a alguna razón sin dudas fundada, dicho organismo habría planteado el cobro de obligaciones para lo cual, precisamente la Justicia, se habría visto obligada a embargar y secuestrar bienes como computadoras y otros elementos, en el, local de Obispo Trejo al 300.
   Aunque tal situación no trascendió públicamente llama la atención que la conducción gremial no haya informado acerca de lo ocurrido, que conlleva un perjuicio porque en lugar de contribuir a la recuperación de las prestaciones, esa alternativa ha empeorado el panorama sumiendo en un desamparo casi total a una importante masa de afiliados.
   Son los responsables del manejo de esa obra social quienes deben aportar, más allá de la solución a esta instancia de deterioro, las explicaciones acerca del manejo de los fondos porque si no pagaron en su momento lo que debían, es porque la administración incurrió en falencias que pueden rozar lo delictivo.
   Es ridículo que un gremio que aglutina a gente vinculada con la comunicación, persista en la práctica de un silencio abrumador, que acrecienta las sospechas de malos manejos de dineros ajenos y el perjuicio que ello ocasiona.
   Es absurdo que el gremio de prensa, en tiempos de democracia, se aferre a un mutismo tan inexplicable.

LA “BATICUEVA” DEL ALEJANDRO CARBÓ
   A esta cuestión la adelantamos en el curso de la semana, pero bien vale recordarla como homenaje a una situación más que curiosa.
   Es harto conocida la preocupación del gobierno de la provincia en su “lucha sin cuartel contra la delincuencia”, para lo cual utiliza una de sus mejores armas que es el ocultamiento de hechos gravísimos con lo que consigue suavizar las estadísticas y seguir vendiendo esa falsa y peligrosa imagen de seguridad cuando no existe.
   Pero no es la única preocupación que se abate sobre el castigado cordobesismo, ahora beneficiado con una sucesión de obras necesarias aunque algo inoportunas, salvo para vender en épocas preelectorales como anestésico de una realidad apremiada por otros severos problemas prolijamente descuidados.
   En los últimos tiempos, la cuestión de la invasión permanente de murciélagos en el Colegio Alejandro Carbó ha desnudado algo que era una certeza pero que ladinamente se escondía bajo un manto de complicidades y silencios: como siempre, los tres meses de vacaciones sirvieron para la patriótica practica del alpedismo mientras muchas escuelas seguían con agudas falencias edilicias, de mobiliario y de otras carencias simples de superar sólo con buena voluntad y correcta gestión.
   Pero no.
   A último momento se avivaron que los murciélagos ooootra vez se habían adueñado de una de las escuelas más emblemáticas, activas y concurridas de la provincia y pretendieron desalojarlos en una semana.
   Tropezaron con los proteccionistas que se empeñan en sostener y aconsejar que esos bichos son buenos, que hay que acostumbrarse a convivir con ellos pese a ser en muchos casos portadores de pestes, pero a ninguno de esos defensores se les dio por llevarse cuanto menos cinco o seis murciélagos a sus casas, para que ellos, los chicos y los vecinos se deleitaran con el vuelo majestuoso, el olor y la caca de estos mamíferos voladores.
   Es probable que la ciencia esté del lado de quienes sostienen la bondad de los animalitos, pero la realidad, nuestras costumbres y los riesgos tienen otra perspectiva al analizarse la situación. No sería suficiente el reclutamiento de “guasones” para combatirlos, porque seguramente el pretexto sería utilizado por las áreas de (in)seguridad y (des)gobierno para ubicar a los parientes, amigotes, amigas, activistas y partidarios con atractivos sueldos y poco esfuerzo.
   Es para pensar que las autoridades de Educación, al menos sospechadas de inteligentes cuentan entre los servicios que contrata, con alguna empresa encargada de controlar pestes y si eso no se hace, es porque no la tienen o si la tienen no le pagan.
   La notable imprevisión tuvo lógicos resultados con un daño directo a la educación del alumnado y la vida y costumbres de sus mayores, que a ciencia cierta no saben, diariamente, si las clases se dictan o el colegio permanece cerrado por la invasión que seguramente enviara el espíritu de un Batman dañino, superior y anticordobesista.
   Si esto fuera la primera vez que ocurre, bien valdría un voto de apoyo a las autoridades lógicamente afectadas por una situación imprevista, porque los murciélagos no suelen avisar con anticipación el lugar donde se aposentarán, se reproducirán, provocarán asco y por otra parte, lástima, consideración y respeto de los proteccionistas.
   Cada año es la misma historieta: muchas escuelas que arrancan el ciclo lectivo con deficiencias que debieron solucionarse con tiemplo durante los tres meses de receso o la porquería de tener que aguantar el insalubre vuelo y la presencia de bichos que a lo mejor son útiles para comerse los insectos, pero no caen simpáticos a los niños, a los jóvenes ni a los padres que deben tolerarlos dentro de una escuela.

   Está visto también en este caso que el gobierno de la provincia se empeña, año tras año, en tropezar siempre con la misma piedra.

14 de abril de 2017

La escuela pública ------------------------

RECUERDOS  DESDE “MAMÁ  ME
MIMA” Y “EVITA ME AMA” HASTA
“LOS JÓVENES Y LAS JÓVENAS” 


   En lo más tierno de la memoria -cuando hemos pasado cierta edad y no nos gustan los que te la cuentan en colores-  atesoramos aquellos años dorados de la infancia, al menos quienes la vivimos durante esos años difíciles, tan difíciles como todos los tiempos argentinos, que tuvieron brevísimos tiempos de bonanza como para  tomar aire, hacer envión y seguir viviendo.
   No me lo contaron. Fui alumno de escuela pública.
   Me tocó vivir esos avatares de la afiliación obligatoria, de la asistencia compulsiva a los actos porque pasaban lista, de la cesantía a quienes no eran simpatizantes… y no debemos ser muchos los que recordamos que dejaron en la calle a un padre de 9 hijos, todos menores, que trabajaba en la construcción del dique Los Molinos, y se ubicó del lado de la Iglesia cuando la atacaron desde el oficialismo de entonces. Solo UN ejemplo que sirva de vergonzoso símbolo y esto no es gorilismo: es historia.
  En los textos de la primaria, tanto ilustraciones como contenidos eran abierta propaganda partidaria y los archivos son contundentes, como lo era la lectura y el análisis obligatorios de “La razón de mi vida”, libro “autobiográfico” atribuido a la Sra. Eva Perón, pero que en realidad escribió el periodista español de nacimiento y luego afincado en Brasil, Manuel Enrique Pennella Da Silva (fallecido en 1969 a los 59 años de edad) según refieren los historiadores más serios.
   En cuarto grado había otro libro de lectura, “La Argentina de Perón” y “Alelí” otro de los “manuales” obligatorios para el primer nivel, con textos imposibles de catalogar como pedagógicos, tales como “Viva Perón. Perón es un buen gobernante. Manda y ordena con firmeza. ¡Viva el líder! ¡Viva la bandera argentina! El líder nos ama a todos.  ¡Viva la bandera Argentina! ¡Viva el general Perón!”.
    Angela C. de Palacio fue la autora también para cuarto grado de “La Argentina de Perón” -aparecido en marzo de 1954- con ilustraciones propias del folklore peronista. Contenía un poema, titulado Tu obsequio, relato de ultratumba que decía: “He recibido el obsequio/ que mandas, querida Evita/ Desde aquí yo te bendigo/ mi segunda madrecita/ Eres mujer, eres ángel/ con un corazón hermoso/ que miras por los ancianos/ para que sean dichosos/ Con Perón y con Evita/ desde este humilde rincón/ ¡que Dios bendiga a esos seres!/ lo pido de corazón/ ¡Evita! ¡Evita querida!/ siempre estoy pensando en ti/ Si no fuera por tu amparo/ hoy ¿qué sería de mí?”.
   El tiempo pasó como pasaron los gobernantes que no alcanzaron pese a sus empeños a apagar esa llama de peronismo que aún ardía en el país. Claro está que al regreso a la vigencia del movimiento aquel estilo se mantuvo parcialmente, alentado por los viejos militantes hasta que ciertos vientos fueron alterando el eje ideológico.
   Sin Evita no era lo mismo porque la figura de María Estela “Isabelita” no le llegaba ni a la planta del pie en el recuerdo y los talones de la Abanderada de los humildes le quedaban demasiado altos. Surgieron otros personajes igualmente inolvidables como olvidables. El viejo líder que en su inteligencia era consciente de “estar plumereando el nicho” con la gloria a su alcance, usó en provecho propio a un sector extremo de sus acólitos y luego les mostró tarjeta roja en una tarde memorable.
   La penetración ideológica en las escuelas no era tan escandalosa y sus mentores prefirieron hacerlo de maneras más discretas, como por ejemplo adoctrinando en los últimos tramos de la secundaria y más en el nivel universitario, cuando los estudiantes están más cerca de votar.
   Pasó lo que pasó, desde el comienzo del reinado cristinista existió una enfermiza
preocupación por captar el sufragio de esa franja etaria apelando a mil subterfugios -muchos legales y otros no tanto- con tal de sumar en los pronósticos y asegurarse la victoria electoral.  
   Apareció La Cámpora -resabio izquierdoso- llevando su plataforma a los chicos a los que sólo les preocupaban la play, el viaje a Bariloche y el sexo opuesto y allí aprovechando “la edad del pavo” plantaron la demagogia de su semillita y hasta perpetraron la reiterada torpeza documentada de izar su bandera junto a la sagrada Enseña Nacional en varias escuelas.
   Muchos emprendimientos tanto propios como ajenos y privados tuvieron que llevar, bajo presión, los nombres “K” como anteriormente se hiciera con Juan y con Eva Perón, bautizando así a mediados del siglo pasado desde provincias, hasta paradas de ómnibus en remotos lugares de la geografía argentina.
   La Cámpora reclutó y subyugó a una parte de la juventud, asignándole emprendimientos que en algunos casos fueron positivos, pero toda esa tarea benéfica se diluía cuando aparecían ataviados con ropas tipo uniforme para hacerse ver y en otros casos con alarde de armamento y de preparación para una recreación de la lucha armada que tanto daño le hizo al país y a sus instituciones. Los “K” se esmeraron en divulgar cada acción que consideraban de ayuda social, cuando lo saludable imponía quitarle toda connotación partidaria porque los fondos eran del Estado y no de esa corriente política.
   Puede que estén quedando en el archivo muchas otras situaciones en que desde el poder se llevó a la confusión en cuanto al Estado y al partido gobernante. La enorme influencia sindical en el gobierno fogoneó demandas apenas cambiaron las autoridades tras elecciones limpias, quedando relegado el FPV que preso de su soberbia no se preparó para la derrota ni se resignó a perder el poder y la impunidad.
   Entonces llegaron los tiempos de la impaciencia y la agitación, por la insana pretensión del milagro que pusiera orden al desquicio de la herencia, una bomba de tiempo de acción retardada que día a día estallaba en conflictos que iban -y siguen- saltando de sector en sector de la sociedad argentina, y la actividad educativa no fue la excepción, porque es en ese gremio -bastión “K”- donde se atrincheraron los soldados de la derrota en apoyo de su jefa quien mostraba una débil imagen ante el avance de la Justicia en causas que la involucran.
   Se victimizaron cuando la policía impuso orden, a lo que llamaron represión, frente al alzamiento -operación partidista- del que participaron más activistas de otras esferas que de la docencia, como para disminuir el impacto del fracaso dirigencial en la provincia de Buenos Aires. En realidad, mucho les
dolió la férrea actitud de la gobernadora Vidal, aunque la Sra. Sonia Alesso, de CTERA, haya amenazado que “…con Baradel vamos a poner la carpa y vamos a dar clases cuando y donde se nos cante el culo”.
   Toda una finura.
   Y ahora para el cierre, tras conocerse un informe de la Universidad de Belgrano que ubica a Argentina como líder mundial en ausentismo docente (casi 2 puntos más que Brasil, 2,3 más que en Chile, 3,7 más que Perú y 59 veces mayor que en Corea del Sur), aparecen Baradel con todas las dudas que ofrece y la ministra de Educación de Santa Cruz, dirigiéndose en un discurso “a los jóvenes y las jóvenas”.
   Todo lo apuntado ha venido ocurriendo en la sufrida escuela pública, lo que desmerece el enorme y monumental trabajo de la mayoría de los docentes, su compromiso con la sociedad y su sacrificio cotidiano, aunque alguna vez e injustamente hayan sido acusados de trabajar 4 horas por día y tener tres meses de vacaciones.
Gonio Ferrari