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16 de septiembre de 2018

S.L.B.: EL DE HOY, UN PROGRAMA DE CARACTERÍSTICAS ESPECIALES - MORENO Y "DADY" BRIEVA UN PAR DE IMPRESENTABLES - MEGACAUSA: LOS PRIVILEGIADOS Y LA IMPUNIDAD - DEMOCRACIA VIGENTE Y OPOSICIÓN ENCEGUECIDA - JOSÉ MANUEL DE LA SOTA Y SU VIAJE AL INFINITO - LOS CUADERNOS SIGUEN HABLANDO, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 16/09/18 emitido en dúplex por AM580 y la FM88.5 ambas de Radio Universidad de Córdoba.

EL DE HOY, PROGRAMA ESPECIAL
   Aunque parezca un despropósito o una desconexión con la realidad, dos aspectos absolutamente distantes entre sí llevan a que modifiquemos el formato clásico de este espacio dominguero que suele destacarse por la emisión de música clásica de todos los géneros y opinión comprometida de lo que viene aconteciendo en lo social, lo político y lo económico de nuestra ciudad, en la provincia y del país todo.
   El fútbol nos alteró la formalidad de aparecer, por así decirlo, en AM y muy frecuentemente en dúplex con la FM88.5 razón por la cual la primera hora de “Síganme los buenos” irá solamente por la frecuencia modulada, aunque es posible escucharnos desde cualquier parte del mundo vía internet.
   Puedo asegurar que es increíble la cantidad de oyentes a los que llegamos, habitantes de remotas lejanías como Kasajistán, Nueva Zelanda o China con la certeza que se trata de argentinos nostálgicos que emigraron o están paseando, lo que nos llena de satisfacción por ser nosotros el vehículo a través del cual se reencuentran de alguna manera con sus pagos y las cotidianas trascendencias.
   Durante la segunda hora, a la finalización del fútbol, saldremos en dúplex para la AM580 y la FM 88.5.
   Un hecho tan trágico como inesperado se sumó a la obligación periodística de atender la demanda de la audiencia frente a una desgracia de magnitud, como es la muerte de quien fuera tres veces gobernador, inventor del cordobesismo, el Dr. José Manuel de la Sota, cuyos restos están siendo velados en la sede del gobierno provincial.
   Continuando con la completísima y prolija cobertura que se iniciara por estos mismos medios anoche y continuara esta mañana, en este espacio seguiremos, por parte de nuestros colegas del Servicio Informativo, junto a donde está la noticia ante la trascendencia histórica de las horas que nos tocan vivir.
   Ha sido una característica, un hecho distintivo, la calidad de las coberturas de este multimedio en los acontecimientos más salientes de los últimos tiempos.
   Y en honor a esa consolidada costumbre, hoy no puede ser la excepción.

GUILLERMO MORENO Y “DADY”
BRIEVA,DOS IMPRESENTABLES
   “Dady” Brieva es un gracioso, es un chistoso profesional con resonante éxito mediático y taquillero durante muchos años, como integrante de un mentado trío humorístico que siempre fue acompañado por la buena fortuna de las salas llenas.
   El que fuera secretario de Comercio Interior en la pasada administración nacional, Guillermo Moreno, supo sobresalir en otro campo, aunque a fuerza de la verdad, resultó en muchas circunstancias más gracioso que este muchacho ex Midachi.
   Recordemos su actuación en Angola cuando les vendió a los lugareños una cosechadora de telgopor, o su autoría que fuera sonoramente festejada, del cotillón anti-Clarín que pagamos todos (diario que seguramente sigue consultando) o sus presiones a los importadores, exportadores o todo aquel empresario que necesitara tener en frente por cualquier trámite o pedido.
   Su otro papelón, cuando participó sonoramente en una asamblea de directores y accionistas del grupo Clarín, sus bravatas en los programas periodísticos a los que por sus reacciones boxísticas fuera invitado porque era más gracioso que la Mole Moli y otros antecedentes que hacen a su curriculum de funcionario.
   Días pasados trascendió que le dirigió una carta al FMI para indicarles de qué manera tenían que negociar con el actual gobierno argentino o algunas sugerencias tan divertidas como esa, posiblemente en su condición de precandidato a la Presidencia de la Nación junto a otros insignes ciudadanos de la talla, por ejemplo, del pacífico y laburante Luis D’Elía.
   Volvamos por un ratitio a Dady Brieva, quien sin parpadear ni ponerse colorado, declaró lo que le encantaría, que a todos los argentinos nos fuera mal.
   Hay que entender su anemia cerebral, porque un tipo que dice hacer humor apelando alternadamente al sexo o a la política como únicos argumentos motivacionales, no es para considerarlo una estrella de la gracia ni de la creatividad.
  Fue beneficiario de jugosos contratos para hacer reir, que le facilitaron conspicuos dirigentes de la administración kirchnerista, con lo que, como argentino, ahora puede asegurar que le fue bastante bien, aunque al divulgarse urbi et orbe ese dañino deseo de maldad lanzado hacia todos nosotros, empezaron a derrumbarse sus contratos actuales en los que seguramente cosecharía buenas rupias.
   Hubo una corriente popular que invitaba a no asistir a sus “shows” pero sería una actitud discriminatoria contra un compatriota que busca ganarse el pan con el sudor de su cerebro: lo mejor es ir a la puerta de cada teatro, aplaudirlo cuando llegue y luego mandarse a mudar, como para demostrarle que no es un ataque a su persona aunque sí a su imbecilidad.
   Y en cuanto al otro impresentable pero no inimputable Guillermo Moreno, baste con recordar que en los tiempos de su esplendor como funcionario, una inspección del Fondo Monetario Internacional reprobó al INDEC y la participación del propio Moreno en el dibujo de las estadísticas oficiales, afirmando la falta total de credibilidad en esos trabajos, señalando ese organismo que “la distorsión del Indec obedece a la manipulación sobre los datos para subvaluar la inflación”, agregando que Si la inflación está subvaluada, el crecimiento de la economía que promociona el Gobierno en Argentina está sobrevaluado”.
   Lo penoso, es que ahora los nostálgicos de poder y de eternidad siguen insistiendo en que la pesada herencia es un invento de los inútiles que nos gobiernan.
   Por todo esto, Guillermo Moreno y Dady Brieva, un solo corazón…

La megacausa sigue firme
LOS PRIVILEGIADOS Y LA IMPUNIDAD
   Hablando de la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, el domingo pasado referimos  como situaciones de “privilegio” el trato diferencial que reciben miembros de los distintos poderes cuando son acusados o denunciados por algo, existiendo para con ellos una benévola interpretación de la ley.  
   Así, citamos el caso del Fiscal y el Juez integrantes de la comisión especial juzgadora en esta causa, denunciados respectivamente por encubrir un accidente de tránsito  y por haber recibido coimas.
   En general, cuando estas denuncias salen  a la luz, hay escasas novedades posteriores, siguiéndoles el  pronto olvido en los medios y el veloz archivo en Tribunales y esta, al evaluar la actualidad,  no parece ser la excepción. 
   Hace unos años una vocal del Tribunal Superior de Justicia presentó a la  causa del Registro como un ejemplo de persecución a los poderosos, mencionando la existencia de poderes económicos, sociales, etc. y como el  entrevistador preguntó entonces por los políticos o funcionarios, la entrevistada reflexionó que “poderoso” es el que puede sobre el que es débil.  
   Parece una elegante salida.  
   Pero cuando repasamos que la mayoría de los trabajadores comunes imputados fueron encarcelados sin juicio alguno, permanecieron en prisión preventiva por años, y en muchos casos fueron condenados  por la íntima convicción de los jueces, con  intensa y sostenida difusión mediática, caemos en la cuenta que no hay salidas posibles.
    Como se lo quiera definir, maquillar, disfrazar o lo que sea, en esta causa faltan los poderosos, todavía amparados en la impunidad de los privilegios.

DE CARA AL FUTURO, PENSANDO Y OBRANDO CON SERIEDAD
   La Democracia no puede vivir sin la oposición, pero una oposición seria puede destruirla.
   Esta frase no es propia sino de un gran pensador como lo fuera Octavio Irineo Paz Lozano, poeta, ensayista y diplomático mexicano -ya desaparecido-  y laureado con el Nobel de Literatura en 1990 considerado uno de los más influyentes escritores del siglo pasado.
   Y no estaba equivocado porque muchas veces las ansias de concentración de poder con toda la sensualidad que ello implica, lleva a los gobernantes a buscar perpetuarse y por otra parte a rodearse de personajes que a la postre resultan contrapesos para la gestión que se pretende materializar y es cuando naufragan todas las buenas intenciones que invariablemente en forma de postulados se anticipan a la sociedad.
   Y es allí donde se mezclan dos elementos antagónicos pero a la vez estrechamente vinculados con cualquier sistema de gobierno, como lo son la honestidad política con claridad ideológica y la despreciable demagogia que para muchos es el andamiaje que sostiene su permanencia.
   Y es la oposición a un régimen legitimado por el sufragio, aunque parezca ridículo, el mejor reaseguro del bienestar general por su inexcusable rol de controladora de la realidad, un cometido que en la mayoría de los casos se transforma en agresividad, sed de revancha y fuente de la instauración del miedo como ominoso anuncio de catástrofes sociales y quiebra económica de un país.
   ¿Y todo para qué? Respuesta obvia a la obviedad de la pregunta, porque aquella sensualidad del poder es cosa del pasado y no se miden riesgos para recuperarla y volver a gozarla a cualquier precio incluyendo el ataque al sistema democrático, en lugar de seguir apostando al dictamen de las urnas que es la más acabada expresión de la voluntad popular.
   Los argentinos somos expertos en crisis tanto en lo individual como en lo colectivo y tuvimos que sufrir demasiado hasta llegar a la recuperación de un sistema de respeto por las instituciones y por la gente: la Democracia que pese a los vendavales se ha seguido sosteniendo, a lo mejor con muletas, pero en pie.
   Viene de perlas cerrar estas apreciaciones con otra célebre frase de Octavio Paz, cuando sostuvo que “Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo… del miedo al cambio”.


JOSE MANUEL DE LA SOTA, AL INFINITO

   Era un joven pujante, dicharachero, contador de cuentos y de anécdotas, algo desafinado baladista pero a la hora de la pasión política, el más despiadado y cerebral de los analistas.
   Fanático del progreso, enfermo del estudio, compinche y protector de sus amigos, encefálico y meníngeo estudioso de la sociedad, con una cuota de esa infaltable demagogia que a todos nos acompaña, en unos secretamente y en otros a flor de piel y de discurso.
   No es la casualidad la que allana esos difíciles e intrincados caminos que llevan al poder desde el más humilde y laburante de los ediles, hasta el magnífico portador del bastón de mando, la banda azul y blanca cuyo sol se mueve cuando el corazón, por llevarla, se desboca.
   En la mayoría de los casos es el veredicto inapelable y no siempre respetado de las urnas, el que encumbra o sepulta; el que premia o castiga; el que aplaude o abuchea y a él le tocó vivir casi todas estas sensaciones y sentimientos, pero nunca se detuvo porque era como esos boxeadores que terminan con la cara sin formas pero el espíritu de lucha sigue intacto, como si después del nocaut esperaran otro round.
   No se ocupa, tampoco la casualidad está ausente en estos casos, la gobernación de una provincia complicada, progresista, universitaria, industrial, no conformista y contestataria como lo es Córdoba a lo largo de tres mandatos ni se pelea por la Presidencia de la Nación si los galardones del curriculum no alcanzan.
   Pero era así, “Gallego” de apodo casi formal y extendido, “Peluquín” para sus detractores y sólo José Manuel para quienes se acercaban a su gesto amistoso de mano tendida o lo enfrentaban en el fragor de cualquier lucha.
   Fue el inventor del cordobesismo y artífice imprescindible de ese curioso y hasta ayer vigente “tomala vos, dámela a mí” con el Gringo Schiaretti.
   Y se fue, estrepitosamente como ingresó a ese mundo misterioso, apetecido, soñado y envidiado de la política en su más elevado nivel, que supo transitar haciéndose tiempo para intercalar esa su vocación, con la diplomacia lo que le valió la conquista de sólidas relaciones bilaterales con Brasil.
   Era su capricho entre otros por ver grande a su provincia, la expansión de carreteras, autopistas y todo lo que sirviera para acercar y eliminar las distancias geográficas y por eso entre otras, la autopista a Rio Cuarto que lo llevaba a donde era su actual domicilio formal.
   Y vaya ironía, el “Gallego” que por la traza de esa ruta y sus garantías de seguridad reclamaba que se elevara la velocidad máxima hasta los 130 kilómetros por hora, fue seguramente ese factor el que le quitó la vida…
   En lo personal, alguna vez fuimos amigos, compartimos momentos gratos y angustias como todos los argentinos de estos tiempos, hasta que algunas de sus espadas no aceptaban el ejercicio de la crítica y obraron en consecuencia quitándolo de la lista de mis respetados afectos.
   Pero esas son cosas entre dos personas que discrepando se respetaban y aún se respetan.
   Me dolió su partida, porque la vida ni la suerte le dieron ni me dieron el enorme placer de una cálida despedida.
   Y me juego la cabeza, esa que hace decir lo que el alma piensa, que le hubiera encantado, y a mí también, un fuerte apretón de manos…

LOS CUADERNOS SIGUEN HABLANDO
   Contra la opinión de muchos asustados o apremiados por las revelaciones de las fotocopias de los famosos cuadernos que habría escrito con excelente redacción un humilde remissero, comprometiendo a funcionarios, empresarios, banqueros y otras gentes que brillaron durante la vigencia del kirchnerismo, no se apagó todavía la llama con la que vienen calcinando a diestra y siniestra.
   A tal punto están quemando gente, que se ha debido reforzar al personal que custodia las filas de arrepentidos que ahora buscan atemperar el rigor de la ley, ofreciéndose como colaboradores para la investigación.
   Así las cosas, sin dejar de lado que ha recrudecido en la actualidad el tema Nismann con el descubrimiento de algunas novedades respecto de este muchacho Lagomarsino, no es del todo auspicioso el futuro inmediato de muchos sospechados de haber engordado sus alcancías a costillas del Estado y su selectiva generosidad.
   Por eso de la vigencia de las fotocopias de aquellos cuadernos, hasta la Sra. tendrá que volver este semana a Comodoro Py -y ya pidió por favor a la militancia que no la acompañe porque sabe arreglárselas solita- para enfrentarse con su indagador de turno, con relación a ciertos números que no cierran  en eso tan meneado de la ruta del dinero que se manejaba como jugoso emergente de un sistema de “pague hoy la coima que cobró, guárdese su diego y nos hagamos ricos todos”.
   Y por allí también andan rondando otras causas en otros juzgados lejanos a Bonadío, con idénticas intenciones de poner en claro muchos temas pendientes, incluso algunos que salpican a Córdoba y sus gobernantes.
   Otro emergente de esos cuadernos cuyos originales no se encuentran por ninguna parte, es lo que vino aconteciendo con los sueños compartidos de la carismática y bienhablada doña Hebe que tuvo varias derivaciones, entre ellas la gente ilusionada con el techo para toda la vida que se quedó sin techo, amparo ni protección y los cientos de trabajadores de esas obras que no se hicieron, fueron cobradas, pero ellos se quedaron sin laburo.
   Ya es viejo y percudido calificar que esos sueños se transformaron en pesadillas, salvo que uno tenga la sensibilidad de ubicarse en el lugar de los afectados, burlados en sus ilusiones y humillados al derivarlos a la intemperie, el abandono y la indiferencia.
   Las causas en trámite avanzan y seguirán avanzando, pese a las trabas legales y de las otras que se vienen sucediendo sin pausa, porque hay que entender el pánico que agobia a quienes sabiéndose culpables o responsables de los despojos, sufren por anticipado lo que la ley pueda aplicarles y con un agravante: que al no estar preparados para la derrota, tampoco lo estuvieron para enfrentar a la Justicia.
   Pero en la vida, todo llega a su tiempo.

   Y en todo sentido, para que tomen nota los delirantes del helicóptero, es una herejía pretender ganarle a los relojes.

7 de agosto de 2016

S.L.B.: HEBE, LA EX REBELDE Y SUS ESCUDOS - POLICÍAS A LA VISTA - EL GORDO MESA, DE VIAJE - MORENO, UN FANTOCHE IRASCIBLE - LOS BIENES OCULTOS - LA MEGACAUSA Y CONCEPCIÓN ARENAL - PARETO, GRAN EJEMPLO EN MINIATURA - HERMOSEAR CADA BARRIO, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 07-08-16 que emite AM580 Radio Universidad de Córdoba.

HEBE, LA EX REBELDE



   No caigamos a la torpeza revisionista de cuestionar lo que hicieron con sus armas y sus ideas los románticos hijos de doña Hebe, ni plantear dudas acerca de eso que tanto hablan sobre la supervivencia de la que estarían gozando en Europa, porque sería -dicho con toda justicia- restarle méritos a la lucha por los derechos humanos de esta señora, quien para no pocos es un símbolo.
   El problema radica en la coherencia o no de sus actos; en el respeto o la costumbre del insulto; en el pedido de verdad y memoria, cuando su visión de la historia es parcial, mentirosa y manipulada al antojo y acomodo de su ideología.
   Porque en realidad y con el tiempo, tanto la memoria como la historia guardarán a las dos Hebe: la luchadora a brazo partido contra las dictaduras -no todas- y por otro carril, su condición de empresaria de un emprendimiento social en el que emparentó a dos justiciados parricidas en una temeraria actitud de sobreprotección, que terminó en la sospecha de una asociación ilícita voraz y desvergonzada, para la administración de dineros que no eran propios sino de la gente.
   La Justicia no la citó ya por segunda vez en su carácter de adalid de los derechos humanos sino por los desmanejos y el desvío de fondos en el plan de viviendas “Sueños compartidos” que terminó siendo una pesadilla, originariamente sustentado en una solidaridad que se evaporó, corporizándose después en el dispendioso lujo que al amparo de la impunidad de entonces lució Sergio Schoklender, su amadrinado.
   Hebe no concurrió al trámite judicial de la indagatoria  porque la consideró absolutamente injusta y repugnante moralmente ya que la trayectoria de Madres ha sido ejemplar dijo entonces, un concepto tan amplio como discutible, habida cuenta de varias actitudes poco amigables asumidas contra quienes osaran cuestionarle su marcada agresividad.
   La convocaron por otro tema, pero ella que viene arrastrando esa vieja costumbre de victimizarse, encontró una manera ideal de sentirse perseguida, acosada y acusada e hizo todo lo posible para que llegaran a conducirla “por la fuerza pública” para generar escándalo, cuando es un deber cívico responder con la presencia y no esquivar a la Justicia.
   Para ella todo el que no comulga con su manera de pensar es un fascista y llegó a decir que los que fueron a pelear en Malvinas debieran haber muerto, sin olvidar su escatológica y asquerosa performance teatral en la que participaron sus seguidores, tomando como baño el frente y el altar de la Catedral de Buenos Aires, aunque esa vergüenza internacional fue casi ignorada por el Papa Francisco.
   Disponer en beneficio propio o de terceros de los fondos públicos asignados a un destino social es un delito, y doña Hebe pese a sus años en los que muchos justifican sus desequilibrios emocionales y su incontenible verborragia a veces cloacal, tiene la obligación de responder dejando de lado las especulaciones y sus enfoques personales que descalifican a la Justicia.
   Que no olvide esta doña, que es un trámite con el que se busca esclarecer maniobras que ocasionaron daño, tristeza y mayor marginación a quienes resultaron afectados por la angurria y el saqueo de que resultaron víctimas.
   Indignación provocó ver que legisladores nacionales de militancia kirchnerista, artífices de las leyes, se abroquelaran en torno de doña Hebe para ayudarle a infringir la ley.
   Finalmente anunció que se presentará a declarar y es de esperar que cumpla con el trámite.
   Nadie por ahora le reclama por los mártires inocentes -más allá de quienes vestían uniforme militar y eran parte del terrorismo de Estado- inmolados en nombre de una apetencia de poder a través de las armas.
   Esa es otra historia escrita con sangre y aún pendiente de Justicia.

POLICÍAS A LA VISTA


   Los policías en las comisarías o en los cuarteles a los que pertenecen no sirven para la acuciante necesidad de prevención que tiene la sociedad cordobesa, y a esa situación la padecíamos desde tiempo atrás por la carencia de una auténtica política integral de seguridad.
   Tanto machacar y machacar con el mismo tema, de algo sirvió porque en la actuación de la policía se advierte un importante giro que dejó casi en el olvido aquel apiñamiento en las oficinas en desmedro del patrullaje que es el mejor ahuyentador contra la gente del hampa.
   Volver a las viejas rondas barriales sin esos absurdos cambios de personal que no se terminaban de adaptar a un escenario cuando los cambiaban, es una saludable medida porque el policía se integra al barrio; es parte de su paisaje y se incorpora a una relación más estrecha con los vecinos.
   Los vehículos recientemente adquiridos, tanto patrulleros como camionetas, motos y bicicletas, no deben estar inmóviles frente a las dependencias, sino circulando y mostrándose para que sean  los delincuentes quienes tengan que esconderse o retirarse del sector.
   En la lucha contra el narcotráfico, si bien no se advierte que hubiera alcanzado la intensidad necesaria, al menos se conocen algunos procedimientos exitosos en el ataque al comercio de droga al menudeo, o sea atacando el mal desde abajo hacia su cúpula.
   Es probable que evaluando estadísticas alimentadas por los medios periodísticos, no sean tan notables los progresos, pero entendamos que con solo estabilizar el número de hechos delictivos el nuevo estilo de protección ciudadana debe ser considerado casi como un triunfo.
   Son el tiempo y los presupuestos que alcancen, los elementos básicos para que recuperemos la seguridad perdida.

EL GORDO MESA, DE VIAJE


   Juan Carlos Mesa mantuvo un estrecho amor con Córdoba, esta Córdoba que lo vio crecer, proyectarse hacia las luces y escenarios porteños y luego triunfar, lo que no es sencillo para un mediterráneo en medio de aquella jungla que siempre es impiadosa con los invasores provincianos.
   Desde El despertador por la vieja Radio Splendid que ahora es nuestra radio, el Gordo Mesa fue un suceso que se dio el lujo de elegir para quien hacer libretos para hacer reir sin apelar a la política o al sexo, que es lo más fácil.
   Y así los favorecidos entre otros fueron Pepe Biondi, Jorge Porcel, Alberto Olmedo, Tato Bores, Joe Rígoli y Juan Verdaguer, aunque Mesa incursionó también en el tango, escribiendo un vals cuyo nombre no recuerdo, pero que grabó el Polaco Roberto Goyeneche.
   Memorables fueron Mesa de Noticias, Los Campanelli, Humor redondo, La tuerca y otras creaciones en las que intervino la gracia incontaminada del Gordo Mesa y al respecto pocos recuerdasr que su hermano Edgardo hacía de agente de policía en La gran vía, un exitoso programa de la radiofonía cordobesa.
   Y menos aún son los que lleguen a recordar que su papá, don Mesa, era portero cuando esta radio con otro nombre estaba en el Pasaje Muñoz.
   El Gordo, como sostienen en el ambiente de los escenarios, se fue de gira.
   Quiera Dios que ande por allí divirtiendo a quienes se le acerquen, porque era un tipo extremadamente generoso en brindar su sabiduría de calle, esa sabiduría en la que solo se diploman los sanos de espíritu.
   Y en ese sentido, Juan Carlos Mesa era todo un ejemplo.
  
MORENO, PATOTERO DE LA NOSTALGIA



   Amplia y generosa es la definición del término “idiotez” que aporta la Real Academia Española señalando que se trata de una grave insuficiencia del desarrollo de las facultades intelectuales, morales y volitivas, que “es de origen congénito y traduce un desarrollo incompleto del cerebro”.
   Agrega otras consideraciones entre las que se destacan que “aparte de las anomalías cerebrales, en los idiotas se observan algunas deficiencias …movimientos convulsivos incontrolables y que pueden presentar tendencias destructoras … no son curables y sobre ellos no actúa el tratamiento psicopedagógico, cerrando la explicación al consignar que “cuando la idiotez no es total puede enseñárseles a valerse por si mismos por lo menos para lo más elemental e indispensable, siempre que se los vigile, si es que presentan tendencias destructoras”.
   Guillermo Moreno, encumbrado funcionario del esplendor “K”, supo viajar a Angola creyendo que los africanos pobres, desnutridos y de pocas ropas usar, le iban a comprar los tranvías y las cosechadoras de cartón que llevaba como muestras, acompañando una nutrida (como todas) misión oficial argentina encabezada por La Que Quiere Volver.
   Las máquinas agrícolas que llevaron al continente negro eran de cartón y procedían de una fábrica que por entonces, año 2012, ya estaba en proceso de quiebra.
   El mismo Moreno, con rango casi de super ministro, manejó la economía del país durante algunos años y fue el inventor del cotillón anti Clarín que consistía en cartelería, globos, medias, llaveros y encendedores que lucían la inscripción “Clarín miente”, con cuyos afiches también había empapelado su despacho oficial.
   Cruel, atropellado, vehemente patotero con quienes tenían la “suerte” de llegar hasta su escritorio para que les permitiera abrir parciales importaciones, con lo que evitarían caer en la inactividad industrial y sus consecuencias sociales y laborales, se consideraba el dueño absoluto de la verdad.
   Violento, intolerable y prepotente, no supo explicarle a un economista hace pocas horas en un programa televisivo, cómo era eso de reconocer durante su actuación oficial una inflación del 10 por ciento, cuando el sueldo del funcionario se había incrementado en un 30.
   Abandonado por los argumentos, el que fuera una de las principales “espadas” del kirchnerismo desde su apogeo hasta la decadencia, no tuvo otra alternativa que actuar como pandillero al que le han insultado la madre y la emprendió con denuestos a quien civilizadamente le reclamaba una respuesta, después de sostener que las cifras de años atrás eran una mentira.
   Moreno se levantó de su sillón y amenazando con su índice trató de “idiota” a quien le pedía definiciones técnicas y políticas que el loquito no encontró en su repertorio de imbecilidades que tiene instalado en lo que le queda de cerebro y hasta se erigió en “propietario” del programa televisivo vociferando la “expulsión” del periodista economista.
   Lo que Moreno de ninguna manera reconocería, es haber sido como siempre que se queda sin respuestas, incorrecto e irascible, tendencia que suponemos suaviza en sus habituales visitas al misericordioso y olvidadizo Francisco en Roma, a quien frecuenta y hace alarde de ello.
   Y si Moreno fuera equilibrado como para reconocer su indisimulable idiotez que pretende advertir en el prójimo, se inclinaría por insertarse en el sector de los inútiles, a la luz de los resultados que arrojara su lastimosa gestión.
   Porque con su personalidad y sobreactuaciones rayanas en la demencia, ni siquiera sería bienvenido entre los idiotas útiles.

LA MEGACAUSA Y LA HISTORIA


   En 1877 la escritora, periodista y abogada española Concepción Arenal escribió y lo voy a leer textualmente: "Imponer a un hombre una grave pena, como es la privación de la libertad, una mancha en su honra, como es la de haber estado en la cárcel, y esto sin haberle probado que es culpable y con la probabilidad de que sea inocente, es cosa que dista mucho de la justicia”.
   Pero no quedó allí el asunto, porque Concepción en su trabajo Estudios Penitenciarios agregó: “Si a esto se añade que deja a la familia en el abandono, acaso en la miseria; que la cárcel es un lugar donde, si no es muy fuerte, pierde la salud; donde, si enferma no tiene conveniente asistencia; donde, confundido con el vicioso y el criminal, espera una justicia que no llega, o llega tarde, entonces la prisión preventiva es un verdadero atentado contra el derecho y una imposición de la fuerza.
   Sólo una necesidad imprescindible y probada puede legitimar su uso, y hay abuso siempre que se aplica sin ser necesaria y que no se ponen los medios para saber hasta dónde lo es".
   ¡Cómo si hubiera evaluado la causa del Registro! Los Tribunales de Córdoba, con la prisión preventiva sistemática impuesta a los imputados en esta causa, por mera presunción, sin ningún pesar por manchar su honra, dejando familias en el abandono y la miseria, y arrancando la salud y hasta la vida, reproducen, como detenidos en el tiempo, el  atentado y el abuso reprochado  hace más de un siglo.
   A lo mejor a eso lo confunden con su justicia. 

LOS BIENES OCULTOS



   Pispiando los diarios, estuve leyendo que no son pocos los funcionarios que aún no han hecho públicas sus declaraciones de bienes, a esas que les llaman “juradas” pero que suelen ser motivo de algunas omisiones no siempre involuntarias.
   Al ser una obligación, es para suponer que el trámite es exigible de cumplimiento y que existirían plazos para hacerlo, pero los olvidos a veces son tan prolongados que la gente también se olvida de las cuentas pendientes de muchos dirigentes de la política, que zafaron hasta la terminación de su mandato o el pase a la inactividad.
   ¿Sirve de algo esa planilla donde juran tener eso y nada más en ahorros, viviendas, inversiones, vehículos y otros bienes, más la confesión de deudas?
   Uno se hace la inocente pregunta porque por allí, recordando, viene a la memoria alguna declaración de años atrás de cualquier dirigente equis que mostraba pertenencias sencillas, y pasado un par de años aparecen con riquezas impropias o que estuvieron ocultas durante el paso de esos personajes por dependencias estatales, luciendo nivel dirigencial.
   Esto ha ocurrido, está ocurriendo y ocurrirá siempre, sin hacer distingos de banderías ni inclinaciones ideológicas, por la simple razón que aquí no existe la aconsejable práctica del seguimiento patrimonial de quienes dejan el poder.
   Cuando ello ocurra -posiblemente nunca porque los intereses son cuantiosos y apetecibles- podría llegar a repetirse algún ejemplo como el de Arturo Umberto Illia, que dejó la presidencia por desalojo militar, más pobre que cuando asumió y hasta tuvo que vender su viejo autito para subsistir.
   Después de ese modelo, en la política argentina se dieron el cómplice placer de romper el molde.

PARETO, GRAN EJEMPLO EN MINIATURA


   Escaso metro y medio, la mitad de mi peso, un corazón enorme y un temple de hierro, destaca la pequeña y gran figura de Paulita Pareto, una yudoca que se dio el gusto de vencer a una de las inventoras de ese deporte, porque creo que era japonesa.
   La primera medalla de oro conquistada por una argentina en toda la historia de los juegos olímpicos, la primera en Rio 2016 y la primera en el día inicial de las disciplinas en la “cidade maravilhosa”, donde todo es alegría pese a la crítica realidad del país anfitrión, en una demostración de la independencia que existe entre el deporte y la política.
   La Peque Pareto, que dicho sea de paso es médica, se ha erigido en ejemplo de constancia, dedicación y sacrificio más aún cuando cuenta las visicitudes para cumplir con sus dos inclinaciones en la vida: ser yudoka y no descuidar su profesión porque es fanática de ambas.
   Es una ternura verla en dos actitudes recientes: su emoción en lo alto del podio al cantar el himno y ver ascender nuestros colores patrios, llorar y eso de morder la medalla para cerciorarse que es oro.
   Un ataque de inocencia que la pinta de cuerpo -bah, de cuerpito entero- como modelo a seguir por quienes se empeñan en alcanzar una meta.
   Parece mentira, con un metro y medio y 48 kilos, que sea tan grande y ejemplar, casi como un monumento a la humildad.
   La humildad de los elegidos.

HERMOSEAR CADA BARRIO


   Cada vez que debo reconocer y resaltar mi condición de cordobés, pública o privadamente, proclamo que Argentina es mi país pero Córdoba es mi Patria.
   Y dentro del territorio de los afectos de cada uno, el barrio es el lugar donde se vive, se sufre, se goza, se enamora, se divorcia o se muere, pero es esa la pequeña geografía que nosotros tenemos.
   Nada mejor entonces que embellecer esa parte del alma individual que es el barrio, la calle de uno, los rincones más escondidos que atesoran secretos y vivencias de toda una vida.
   La mejor manera de hacerlo es en complicidad con los vecinos que tengan el mismo placer se sentirse felices por el escenario de su vida como tales, es decir cuidar las veredas, mantenerlas limpias, no abandonar los frentes y procurar iluminar allí donde el Estado muestra la desidia de su ausencia.
   En la calle Fragueiro de Alta Córdoba, muy cerca de una de las plazas más concurridas de la ciudad, un grupo de pobladores de ese sector ha empezado a encarar una tarea en tal sentido y ya verán que para la primavera y el verano, habrá cambiado la fisonomía solo con el placer de innovar y embellecer.
   Es para rogar que cuando llegue esa concreción aquel Estado ausente no lo impida o lo trabe, y sea imitada por otros barrios y otras calles, para que cuando les pregunten donde viven, tengan el placer de contestar que son felices pobladores de un pedacito de hermosura, orden y limpieza que entre todos supieron conseguir.


4 de agosto de 2016

Guillermo Moreno, el iracundo --------

UN PENOSO HIMNO A LA IDIOTEZ

  Amplia y generosa es la definición del término “idiotez” que aporta la Real Academia Española señalando que se trata de una grave insuficiencia del desarrollo de las facultades intelectuales, morales y volitivas, que “es de origen congénito y traduce un desarrollo incompleto del cerebro”.
  Agrega otras consideraciones entre las que se destacan que “aparte de las anomalías cerebrales, en los idiotas se observan algunas deficiencias …movimientos convulsivos incontrolables y que pueden presentar tendencias destructoras … no son curables y sobre
ellos no actúa el tratamiento psicopedagógico, cerrando la explicación al consignar que “cuando la idiotez no es total puede enseñárseles a valerse por si mismos por lo menos para lo más elemental e indispensable, siempre que se los vigile, si es que presentan tendencias destructoras”.
  Guillermo Moreno, encumbrado funcionario del esplendor “K”, supo viajar a Angola creyendo que los africanos pobres, desnutridos y de pocas ropas usar, le iban a comprar los tranvías y las cosechadoras de cartón que llevaba como muestras, acompañando una nutrida (como todas) misión oficial argentina encabezada por La Que Quiere Volver.
  Las máquinas agrícolas que llevaron al continente negro eran de cartón y procedían de una fábrica que por entonces, año 2012, ya estaba en proceso de quiebra.
  El mismo Moreno, con rango casi de super ministro, manejó la economía del país durante algunos años y fue el inventor del cotillón anti Clarín que consistía en cartelería, globos, medias, llaveros y encendedores que lucían la inscripción “Clarín miente”, con cuyos afiches también había empapelado su despacho oficial.
  Cruel, atropellado, vehemente patotero con quienes tenían la “suerte” de llegar hasta su escritorio para que les permitiera abrir parciales importaciones, con lo que evitarían caer en la inactividad industrial y sus consecuencias sociales y laborales, se consideraba el dueño absoluto de la verdad.
  Violento, intolerable y prepotente, no supo explicarle a un economista hace pocas horas en un programa televisivo, cómo era eso de reconocer durante su actuación oficial una inflación del 10 por ciento, cuando el sueldo del funcionario se había incrementado en un 30.
  Abandonado por los argumentos, el que fuera una de las principales “espadas” del kirchnerismo desde su apogeo hasta la decadencia, no tuvo otra alternativa que actuar como pandillero al que le han insultado la madre y la emprendió con denuestos a quien civilizadamente le reclamaba una respuesta, después de sostener que las cifras de años atrás eran una mentira.
  Moreno se levantó de su sillón y amenazando con su índice trató de “idiota” a quien le pedía definiciones técnicas y políticas que el loquito no encontró en su repertorio de imbecilidades que tiene instalado en lo que le queda de cerebro y hasta se erigió en “propietario” del programa televisivo vociferando la “expulsión” del periodista economista.
  Lo que Moreno de ninguna manera reconocería, es haber sido como siempre que se queda sin respuestas, incorrecto e irascible, tendencia que suponemos suaviza en sus habituales visitas al misericordioso y olvidadizo Francisco en Roma, a quien frecuenta y hace alarde de ello.
  Y si Moreno fuera equilibrado como para reconocer su indisimulable idiotez que pretende advertir en el prójimo, se inclinaría por insertarse en el sector de los inútiles, a la luz de los resultados que arrojara su lastimosa gestión.
  Porque con su personalidad y sobreactuaciones rayanas en la demencia, ni siquiera sería bienvenido entre los idiotas útiles.

Gonio Ferrari