16 de abril de 2015

TRABAJO INFANTOJUVENIL, TRABAJO EN NEGRO, QUÉ ES LO ACEPTABLE Y LOS HIPÓCRITAS QUE NUNCA FALTAN




No es mi pretensión ser tomado como ejemplo, pero mi actividad laboral por necesidad e imperio de circunstancias se inició informalmente antes de los 14 años vendiendo baratijas timbre a timbre por mi querido Barrio Firpo, u ofreciendo funciones de títeres elaborados artesanalmente y proyectando películas hechas a mano en papel manteca con tinta china con la histórica y manual maquinita Cine Graf.
   Lo que ahora se llama “la cultura del trabajo” me sorprendió de niño, aunque no me impidió ser niño, pelotear, colgarme y descolgarme del tranvía en marcha, fabricar cohetes, jugar al carnaval, chinitear “de ojito” e ir a la escuela y fue por trabajar desde tan temprano que no pude terminar el secundario.
   Con 15 años flamantes ya era empleado con relación de dependencia y aportes a la Caja de Jubilaciones, aunque por entonces se decía que no se computaban hasta la mayoría de edad pero esa es otra historia, porque con 19 años y 21 días de vida comencé a escribir formal y profesionalmente comentando rugby en La Voz del Interior.
 
 Pese a que en paralelo tenía otra ocupación en regla, aunque no asistía a clases era un lector empedernido que gastaba su pésima vista en leer “Historia universal de la infamia” y otras creaciones de Borges, ensayos de Descartes, la maravillosa descriptiva de Salgari, sociología de avanzada, poesías de Amado Nervo y cuentos policiales de autores varios mientras inútilmente me empeñaba en la práctica de idiomas.
   Si los adolescentes o jóvenes -como se les quiera llamar- pueden ser habilitados para votar, es que su evolución y la edad también los considera capacitados para trabajar sin ser explotados ni dejar los estudios, más aún con los formidables avances que en educación y formación muestra la tecnología.
   Y es una enorme e insanable hipocresía vociferar en contra del temprano inicio laboral, cuando en realidad esa actitud muchas veces encubre seguir teniéndolos en negro, lejos de la necesaria rectitud para no perder ciertos beneficios que generosamente otorga el Estado.
   Por eso y viendo que el panorama nacional enerva su reprobación cuando a alguien se le ocurre recomendar que los adolescentes pueden trabajar, me viene a la memoria uno de los ejemplos más cálidos que tuviera la satisfacción de gozar: el tipo tenía 13 años y vio que de un viaje por el exterior había traído una cámara de video para mis tareas y le adelanté que buscaría un camarógrafo para que la operara.
   Medio que se enojó y me dijo que él aprendería; que se haría cargo del equipo y que eso no le impediría seguir estudiando. Así lo hizo. Cumplió como un duque. Terminó el secundario, ingresó a la Escuela de Periodismo y egresó Licenciado en Ciencias de la Información aprobando la tesis con un 10, todo eso sin dejar de cargar la cámara en sus hombros ni dejar de divertirse.
   Durante más de tres décadas fue mi compañero de alegrías y desvelos hasta que el destino dejó abiertos dos caminos, uno para cada uno que ahora transitamos: yo por el mío, y  él por el suyo, ambos en lo mismo con esfuerzo, sacrificio, honestidad y compromiso.
   Al haber sido y seguir siendo un adicto al trabajo, a lo mejor sin darme cuenta dejé la heredad positiva que sin robarle la niñez -porque tampoco dejó de gozarla a veces salvajemente- le inculqué esa dignificante cultura del esfuerzo, la dedicación y la responsabilidad, valores que lo formaron y lo sostienen.
   Soy feliz. 
   Inmensamente feliz y orgulloso por haber obrado así con Luciano, mi hijo.
Gonio Ferrari

14 de abril de 2015

Radiografías políticas ------------------------------------------

DOS ENFOQUES DESDE VEREDAS OPUESTAS,
CON DOS CLARAS Y RESPETABLES OPINIONES

Como una expresión de respeto a la diversidad de
pensamiento, es oportuno conocer las posturas de 
dos calificados analistas políticos. Eduardo Aliverti 
que en Página 12 evalúa las elecciones en Salta y
Roberto Cachanosky, en su columna de La Nación 
detalla pormenores acerca de la realidad nacional.

Los salteños, 3% del padrón nacional --------------

UNA LECTURA TÉCNICA CON LA PARTICULAR
IMPRONTA DE LA MEJOR VOZ MICROFÓNICA

Por Eduardo Aliverti
(Columnista de Página 12)
Se largó, y cómo. La comodidad con que se impuso Juan Manuel Urtubey es impactante, y más porque las encuestas no auguraban tanta distancia. Es solamente el inicio. De todas formas, cualesquiera sean los resultados en estos próximos meses, parece muy difícil que pueda cambiar la sensación de que hacia julio y octubre resta saber cómo jugará Cristina. No es la única incógnita. Es la principal.
Los salteños son menos de un 3 por ciento del padrón nacional. La cantidad asoma como poco significativa, y en la previa eso se plasmó en una cobertura nacional moderada. Es un error, al igual que en otros distritos, leer política de tal manera. La voluntad popular es atendible, al margen de la representación que tenga en el total del país, pero además, en el caso de Salta, se manifiesta un escenario acorde con las perspectivas nacionales. Iba de suyo que el choque central era entre el gobernador victorioso, con apoyo manifiesto de Daniel Scioli, bien que no tanto de Casa Rosada, y el senador nacional Juan Carlos Romero, quien ya comandó la provincia durante tres períodos consecutivos. Urtubey es un díscolo real o eventual para los códigos kirchneristas. Ha sabido diferenciarse del modelo porque en algún momento quiso emerger como presidenciable autónomo, con la imagen típica del político joven y pragmático que sería capaz de arrimar cierto aire fresco a la férrea estructura conservadora de la provincia. Romero, con el respaldo de Sergio Massa, abrevó explícitamente en el menemismo y encarna una dinastía familiar-empresarial atravesada por denuncias y cuestionamientos de todo tipo. Por si fuera poco lo acompañó en la fórmula Alfredo Olmedo, un personaje sobre el que se hacen difusas las diferencias entre pintoresquismo y grotesco cavernícola. Quizá por ingredientes como ésos, y por fuera de la disputa para gobernador y vice, Salta comparte con Mendoza la peculiaridad de una buena inserción de la izquierda trotskista, que ayer se ratificó con un porcentaje interesante en la lucha por la gobernación –sumados PO y MST– y otro que quizá se esperaba más largo en la de la intendencia capitalina. Algunos análisis adjudican estas buenas elecciones a un eficiente trabajo de militancia en bases sindicales y franjas sociales más postergadas. Otros prefieren explicarlo a través de sumar el voto frívolamente “antipolítico” de capas medias, desentendidas de compromisos mayores, incluyendo la cuota tradicional de sufragios testimoniales. En la composición social del voto a esa izquierda con discurso radicalizado, tanto como en Córdoba capital, Neuquén y Jujuy, surge un mix de ambos factores. Será interesante profundizar la mirada sobre ese electorado, aunque en lo sustantivo no vaya a alterarse, ni mucho menos, el fiel de la balanza general. La provincia norteña acaba de certificarlo.
Las PASO salteñas mostraron entonces, genéricamente, los grandes trazos de la puja nacional. Un gobernador con el sostén a regañadientes del kirchnerismo puro, pero como sea, y con una amplitud notable que excedió en mucho al alrededor de tercio de electorado que se sabe firme, se ratificó la potencia de que dispone la órbita K. Enfrente, un contendiente del peronismo disidente, o algo así, que para el caso tuvo el soporte de Massa como en otros distritos hay rivales del oficialismo que lo tienen de Macri. En Salta, ambos apoyaron a Romero –con diferente intensidad– y es correcto decir que, para la lectura nacional, Daniel Scioli venció a la doble M. Sin embargo, la falta de un liderazgo claro de la oposición, en términos nacionales, hace que resalten las influencias de cada lugar. La salvedad podría ser Santa Fe, que vota el domingo próximo y donde el cómico Miguel del Sel, quien ya estuvo muy cerca de ser electo gobernador, juega codo a codo hace rato con el alcalde porteño. Tal vez sea el único distrito de peso donde el PRO o la figura de Macri consigan exponer como propios los votos de las primarias, pese a quienes advierten que el éxito del humorista y diputado ausente se debe más a su carisma y recorridas en soledad, por los barrios pobres que al influjo del aparato macrista. En el resto del país hay dispersión del apoyo opositor nacional o, peor aún, rige un festival de movidas y respaldos invertidos que confunden al más pintado. Macri viajó a Salta, sin ir más lejos, para apoyar al candidato capitalino a intendente Alfredo Durand Cornejo, cercano a Romero, pero no terminó de avalar a éste como candidato a gobernador porque fue con Massa. Una muestra de la renovación de la política con que están comprometidos. Sobre la contienda en la capital salteña cabe prestar atención al muy buen desempeño del candidato Javier David, alineado con Urtubey. Lo venció en forma clara la suma de los postulantes por la fórmula de Romero, pero no es tan claro que se haya votado eso y no a los nombres en particular. Quedó allí una escena abierta.
Son primarias, de todos modos, y es mejor no perderlo de vista hacia un octubre frente al que la Presidenta no intervino todavía en forma determinante. Esto es reconocido por todo miembro de la oposición con honestidad intelectual, al tomar nota de que la imagen positiva de Cristina oscila entre 45/55 por ciento incluso entre los relevamientos que encargan sus adversarios. Se recuperó de su caída en pocos puntos cuando el episodio Nisman, y algunos periodistas atribuyen esa reanimación a la capacidad de olvido de la sociedad argentina. Podrían contemplar, caramba, que en realidad primaron las revelaciones en torno de lo tanto que inventaron. A nadie se le ocurre hoy convocar en defensa de las labores del fiscal muerto. ¿Eso es olvido o probanza de que las falsedades no alcanzaron para desgastar? ¿Acaso no debe sumársele la insólita operación de prensa que endilgó a Máximo Kirchner y Nilda Garré la titularidad de una voluminosa, oculta y sospechosa cuenta en el exterior, con el subtexto de una triangulación Argentina-Venezuela-Irán empalmado al panfleto de Nisman? El banco al que involucraron ya desmintió oficialmente esa superchería en lo relativo a la embajadora ante la OEA y, ahora, la cuestión es si ella y el hijo de la Presidenta no habrán armado una empresa fantasma (ya no en portada y como título de cabeza, claro está). El nuevo recurso, según las publicaciones de última hora, es alertar sobre una ampliación de la Corte Suprema manipulada por el kirchnerismo, pero consiste ya en una treta gastada, aburrida, de impacto insignificante en la harén electoral. Es también en la propia oposición donde admiten que no parece haber mayores sobresaltos en el horizonte económico. Con esas cartas en la mesa, los preocupa más la movida cristinista que sus ingenierías electorales. Continúa sin saberse qué hará la Presidenta y, sobre todo, cómo. Por mucho que algún candidato diga que ella le dijo que lo apuntala, de su boca no salió nada que pueda considerarse siquiera como indicio. Deja hacer, si es por los jugadores precandidateados, al punto de que se permiten cruces tan fuertes como los depositados sobre la ambigüedad de Martín Insaurralde. Por el momento siguen vigentes la incombustibilidad de Daniel Scioli, algunas declaraciones altisonantes de Florencio Randazzo, expectativas por si hay preferencias para ubicar en fórmula a jóvenes incondicionales y conjeturas sobre el armado en la provincia de Buenos Aires más dichos hacia un lado u otro. Cristina esperará, se supone, hasta que las circunstancias le impongan un gesto rotundo. Pero también podría esperarse que no lo haga, y no sólo porque ante competencias electorales jamás se aconseja mover con demasiada antelación. Su mayor fortaleza es que sigue concitando apoyo mediante gestión concreta y fijación de agenda. Eso es lo que volcará hacia quien favorezca, fuere que lo haga con acción u omisión.
Diputados aprobó el proyecto del Ejecutivo que estatiza el sistema ferroviario nacional, si de acciones se trata, por mayoría abrumadora. Además continuó el trabajo de la comisión bicameral que investiga el listado de cuentas abiertas en Suiza por el HSBC y el mecanismo que este banco habría facilitado para que más de 4 mil empresas y particulares fugaran divisas por unos 3500 millones de dólares. Fue exhibida una filmina con los titulares de cuentas que serán citados en primer término. Son Cablevisión, Telecom Argentina, Plavenar, Central Térmica Güemes, Instituto Massone, Herbick, Taltech Internacional, Powerco, Exolgan y Neprosil. El listado se amplía con, entre otros, Cambio Mercurio, Banco Velox, Bridas, Multicambio, Havanna, Cía. de Servicios Farmacéuticos. También están mencionados los nombres de Amalia Lacroze de Fortabat y Amalia Amoedo, con fondos por más de 60 millones de dólares y el nombre de Alfonso Prat Gay como “apoderado usuario de Internet” de la cementera. Siempre como debe ser, la cobertura del tema en los medios hegemónicos fue nula o irrelevante. En relación inversamente proporcional, hubo un despliegue abrumador en torno del operativo de desmantelamiento en la feria La Salada. Por razones de pudor profesional cuesta, pero es casi irremediable, destacar algo tan obvio: mientras se trate de truchadas, infracciones, clandestinidad, narco y encubrimientos en torno de sectores marginales, suburbanos, de aspecto externo impresentable ante las buenas conciencias, allí estará el periodismo independiente para darle crédito a su valentía republicana. Sólo allí, porque más allá están sus cuentas publicitarias.
La obviedad se emparienta con aquella otra de que, al fin y al cabo, será cuestión de elegir entre un gobierno con cierta capacidad para marcarles la cancha a los grandes grupos económicos, o uno en el que vuelvan a gobernar directamente ellos.

Roberto Cachanosky (*) en La Nación
ESTA NO ES LA ARGENTINA 
EN LA QUE NACÍ Y ME CRIÉ

   La semana pasada, mientras comíamos les decía a mis hijos, que tienen entre 23 y 28 años, que esta no es la Argentina en la que yo nací y me crié. Me siento como trasladado a un país extraño. Repleta de pobres y manejada por mafias. No es la pobreza lo que me espanta, sino cómo potenciaron esa pobreza hasta llevarla al grado de indignidad en que hicieron caer a mucha gente. Recuerdo que de chico, uno de mis tíos, nos llevaba a mis hermanos y a mí a dar vueltas por las escasas villas miseria que había en Buenos Aires para que viésemos como vivían los pobres. Nadie tenía miedo de pasar por esos lugares. Era gente pobre, humilde pero decente.
Lo que ha hecho el peronismo en general y el kirchnerismo en particular, es generar una fábrica de pobres que viven de los subsidios que les dan los punteros políticos. Someter a la gente a la pobreza y luego mantenerlos con subsidios estatales es una forma de asegurarse el voto de una parte importante del electorado. Si no me votás, el que venga te saca el subsidio. Cuando CFK dice que le deja un país cómodo a la gente e incómodo a los políticos, y agrega: no se dejen quitar sus derechos, lo que en definitiva está diciendo es: construí mi poder en base al clientelismo político fabricando pobres que dependen de los subsidios que les doy. Como no tengo reelección, dejo sembrado un campo minado de subsidios llamados sociales, tarifas artificialmente bajas, distorsiones cambiarias, un gasto público infinanciable y una presión impositiva que destruye la economía. Hasta me animaría a decir que, salvo por sus problemas judiciales, CF no querría seguir en el poder para que no le explote el campo minado a ella. Prefiere dejárselo a otro y no asumir el costo de arreglar el deliberado destrozo económico que hizo.
La oposición sabe que todos estos problemas los va a heredar, así como el kirchnerismo también sabe que si hubiese seguido en el poder los habría heredado. Pero no tengo ninguna duda que, dado lo infinanciable del populismo montado, el kirchnersimo recurriría a la represión y al autoritarismo para frenar el descontento social. Quienes hoy son el clientelismo político del oficialismo, pasarían a ser los enemigos y la represión sería el último recurso que tiene todo sistema populista que va mutando hacia el autoritarismo. Primero construyeron poder en base al clientelismo político y luego tratan de mantener el poder usando el monopolio de la fuerza. Basta con ver al chavismo en Venezuela racionando los alimentos y metiendo preso al pobre hombre que quiso comprar dos pollos en vez de comprar 1 pollo por persona como lo permite la carta de racionamiento.¿Acaso Maduro no metió al ejército a custodiar las mercaderías en los supermercados? ¿De quién la custodian? Obviamente de la gente humilde que tiene hambre y hay que frenarla, si es preciso a los tiros, para que no se revele contra el autoritarismo.¿No es Maduro el que puso control de huellas digitales en las cadenas de supermercados para controlar qué compra la gente? Esos son los aliados del kirchnrismo y ese sería el futuro de Argentina si el kirchnerismo siguiera en el poder. Primero clientelismo y luego palos al que protesta ante la miseria.
Por eso llega un punto en que el argumento del voto deja de tener peso para los regímenes autoritarios como el kirchnerismo o el chavismo y solo tienen forma de sostenerse en el poder mediante la fuerza bruta y el fraude.
Fidel Castro no anunció desde Sierra Maestra que iba a luchar para establecer una feroz dictadura. Primero dijo que combatía la dictadura de Batista, se ganó la simpatía del pueblo y cuando tuvo el poder puso una dictadura peor que la de Batista. Los tiranos son mentirosos por definición.
Ahora bien, ¿qué puede hacer el próximo gobierno para cambiar este estado de cosas? ¿Cómo podemos recuperar esa Argentina en que crecimos y nos criamos, en que trabajar era un valor y robar implicaba el desprecio y sanción de la sociedad? En primer lugar acepto que durante la campaña electoral los partidos opositores no podrán decir todo lo que tienen que hacer porque perderían votos. ¿Cómo conseguir votos diciéndole a la gente que los servicios públicos ya no pueden seguir siendo regalados, que los llamados subsidios sociales tienen que ser revisados y la gente deberá aprender a vivir de su trabajo, o que la legión de empleados públicos que puso el oficialismo tendrán que salir eyectados de sus puestos y ponerse a trabajar en serio? La realidad es que acá hay muchos viviendo del trabajo de unos pocos. Ese fue el truco político del kirchnerismo para acumular poder. El problema es que ese truco ya no puede financiarse. Habrá que asumir la realidad.
De manera que el próximo gobierno, además de arreglar los destrozos que dejará el kirchnerismo tendrá que hacer docencia. Explicarle a la gente que no es viable un país en el que todos consumen y cada vez menos producen, porque lo que se produce para consumir es cada vez menos como consecuencia de la desinversión de todos estos años más las trabas que impone el gobierno a quienes todavía producen. Por empezar, así como a los jubilados les hacen poner el dedo para dar su prueba de supervivencia y poder seguir cobrando la jubilación, a los que reciben planes sociales hay que hacerles poner el dedo y ver cuántos planes sociales cobran. Pero, además, avisarles que si aparece un trabajo tienen que tomarlo porque automáticamente pierden el plan social. El plan social es solo transitorio hasta que consigan un trabajo.
Es obvio que va a haber reacción social. A nadie le gusta que le digan que se acabó la fiesta y tiene que ir a trabajar. Pero comunicando bien esta estrategia, la montaña de subsidios que ya no puede ser sostenida por la gente que trabaja en blanco puede desarmarse. Juan, Pedro y José tendrán que empezar a trabajar una vez que le avisen que hay un trabajo para él.
No hay lugar en el interior del país, particularmente en el NOA y el NEA que cuando voy a dar una charla no pregunte si consiguen mano de obra para trabajar. La respuesta invariablemente es la misma. Sí pero en negro porque nadie quiere trabajar en blanco y perder el subsidio. Con los subsidios que cobran y unas changas que hagan al mes tienen un buen pasar.
Esto es parte del gran desafío que habrá que enfrentar. Reconstruir la cultura del trabajo. Y eso se logra con, por lo menos dos cosas: a) crear las condiciones para atraer inversiones y crear puestos de trabajo y b) licuar los subsidios de manera tal que para el que hoy vive de subsidios vea que consigue más dinero trabajando y que apenas puede sobrevivir con los llamados planes sociales.
No digo que el próximo gobierno pueda cambiar y arreglar todo lo que se destruyó en estos 12 años, pero si espero que gire 180 grados en el rumbo que hoy tiene la Argentina. Mostrarle a la gente que el kirchnerismo no les deja un país cómodo, sino un país que los denigró como seres humanos.
En síntesis, espero que el próximo gobierno gire el rumbo y enfilemos nuevamente hacia aquél país en que nací y me crié, donde trabajar estaba bien visto y ser un vago y mantenido merecía el desprecio de la gente decente. Y que, por supuesto, los corruptos y ladrones iban presos.

(*) Roberto Cachanosky nació el 6 de agosto de 1955. Se licenció en Economía por la Universidad Católica Argentina. Profesor titular de teoría macroeconómica en el máster de Economía y Administración de Empresas del Centro de Estudios y Capacitación Empresarial en la ciudad de Rosario y de economía aplicada en el máster de Economía y Administración del Instituto universitario. Fue columnista de temas económicos en los diarios La Prensa (de 1985 a 1992), El Cronista (de 1992 a 2001), La Nueva Provincia -de la ciudad de Bahía Blanca- (de 1992 a 1998). Actualmente es columnista del diario La Nación. Conduce el programa de TV El Informe Económico, ganador del Premio Santa Clara de Asís en el año 2006. En la actualidad se desempeña como consultor económico y edita un semanario económico en Internet llamado Economía para todos (EPT).

12 de abril de 2015

S.L.B.- Domingo 12/04/15 - DE LA SOTA, UN PASO ATRÁS - LOS VENDEDORES AMBULANTES - LA SERVIL OBSECUENCIA - EL KATANA SAMURAI - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO - LA SRA. CRISTINA Y SU VISITA AL PAPA - COLAPSO EN LAS CLOACAS, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 12/04/15 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

UN PASO ATRÁS
   Víctor Brizuela, un radical de alma, inventó el verbo “repentizar” y casi seguro  nunca pensó que sería aplicado años después por un gobernador peronista.
   En una reacción saludable y políticamente oportuna, el gobernador hizo dar un paso atrás a esa intención de grabar la patente en algunas autopartes y ciertas piezas de las motocicletas, bajo el pretexto que sería una manera de atenuar o terminar con el robo de coches en Córdoba, con una policía que hace tiempo no informa la creciente cantidad de hechos de esa naturaleza que se registran.
   La operación se haría en el interior de puertas, baúl y capot al módico precio de 490 pesos y para el caso de las motos en el cuadro y en otros dos lugares, a 250 pesotes y sería obligatorio para los vehículos nuevos y para concretar, en los usados, el trámite de la transferencia.
   Fue la protesta popular más fulminante de los últimos tiempos, multiplicada mediáticamente con datos relacionados con el costo no para los usuarios, sino para los “afortunados” concesionarios, que se quedan con el 92 por ciento de esas sumas y dejan el 8 por ciento restante para las exhaustas arcas provinciales.
   Cada uno de los aparatitos utilizados para marcar la chapa cuesta alrededor de 3.000 pesos y en la planta dedicada a ese frustrado menester contaban con seis de ellas, más un compresor que aporta el flujo necesario de aire comprimido.
   La capacidad operativa era -y suponemos que lo sigue siendo, pero en “stand by”- de alrededor de 700 vehículos por día, lo que representaría una recaudación diaria de 300.000 pesos si se calculan 500 automóviles y 200 motocicletas y llevando esos números a un mes con 20 días hábiles, llegamos a los 6 millones en ese lapso.
   Realmente un flor de negocio con relación a lo que supone una limitada inversión con bajísimo nivel de riesgo, porque el parque automotor de esta Córdoba caótica es de alrededor de 750 mil autos y vaya Dios a saber cuántas motos.
   Otro sector “laboral” desilusionado es el de los ladrones, que habían optado por cambiar de rubro para dedicarse a llantas, asientos, carburadores, tapas de cilindro, cajas de velocidades, espejos y volantes preferentemente con airbag.
   Las razones del momentáneo fracaso de este brillante negocio son de carácter político, porque nadie entiende cómo se lanzan a una aventura de tales características, cual es el solapado impuesto que encubiertamente esconde, precisamente a 90 días de las elecciones provinciales de incierto pronóstico para todos los segmentos incluyendo al oficialismo.
   A lo mejor -todo es posible- junta más votos suspender la medida que pegar carteles o machacar en radios, canales de TV y gráfica y además resulta menos oneroso, salvo para quienes ganaron la licitación hace un par de años, acondicionaron el galpón, tomaron personal y gastaron altas cifras iniciales en el equipamiento.
   Ahora, el gasto mayor de esos empresarios será sin dudas la contratación de abogados que le hagan un juicio a la provincia por la abrupta desvinculación.
   Pero no hay que desesperar -esto para los inversores- porque gane quien gane se encontrará si es el continuismo partidario, con un mecanismo ya listo para recaudar no tanto pero que ayuda, y si es la oposición, lo aplicará y frente a las lógicas y previsibles protestas tendrá a quien echarle la culpa.
   Seguramente el grabado de piezas queda en pié, habrá que enfundar la parafernalia y tener paciencia porque en materia de “negocios” con base política o ideológica, los inversores y sus padrinos nunca, jamás pierden.
   Pierde la gente y eso a ellos poco les importa.

LOS VENDEDORES AMBULANTES
   Para muchos cordobeses, los vendedores marginales que operan en la vía pública fuera de los lugares para ellos destinados y al margen de la ley, son una especie de mal necesario y como tales tendríamos que tomarlos.
   Los simplistas miran a esos personajes como el resultado de un problema social que hay que solucionar, permitiéndoles ejercer una competencia desleal cuando existen mecanismos y sitios adecuados para que ejerzan su tarea.
   Pero la realidad demuestra que no todos son buscas que con sacrificio procuran el sustento diario, sino que responden a organizaciones perfectamente aceitadas, que lejos están de la producción artesanal sino que son las piezas finales de una maquinaria de evasión, y en otros casos de reducción de mercadería mal habida o de contrabando.
   Los que invaden el centro cuando el capricho municipal se encrespa contra el intendente, no son los mismos que ocupan el amplio y concurrido parque Las Heras con muy buena acogida por parte de la gente.
  Tampoco son los que virtualmente han tomado la plaza Rivadavia de Alta Córdoba, donde ahora los vecinos no pueden gozarla en su amplitud, porque los kioskos ocupan desde los bancos para descanso hasta los veredones y todo otro sitio que pueda quedar libre.
   Allí se da la mixtura del sacrificado artesano que expone y vende su esfuerzo y la avivada de los vendedores de chucherías made in China, y de esa incorporación al comercio que son los senegaleses, según se dice amparados por su condición de refugiados, pero que en muchos casos son exponentes de la irrespetuosidad y la prepotencia.
   Los vendedores ambulantes son un problema que debe solucionar la municipalidad solo con el peso de la ley, y en salvaguarda de los derechos que protegen a los comerciantes que tributan impuestos, y bastante caros.
   Y si los inspectores por capricho o mandato sindical se niegan a trabajar, la comuna cuenta con un plantel de jefes lo suficientemente numeroso, como para salir a la calle y velar por los derechos de la gente.
   No siempre la culpa es de los empleados, cuando los jefes son concientes de la grave situación y se hacen los desentendidos.
   Ellos también pueden pagar adicionales a la policía para tener a salvo su integridad, una integridad que no pueden gozar los comerciantes y vecinos afectados por esta situación.

MARIOTTO Y LA “OBEDIENCIA DEBIDA”
   Este martes último, la madre y la hermana de nuestra presidenta Sra. Cristina Fernández Vda. de Kirchner recibieron una distinción de manos del vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto, quien ansía ser considerado sucesor de Daniel Scioli en aquel territorio.
   Ofelia Wilhem y Giselle Fernández fueron reconocidas en el Senado de Buenos Aires por el respaldo de ambas a la gestión parlamentaria según la convocatoria, aunque el mérito de las damas fuera ser parientes de la primera mandataria. El acto fue en el Teatro Argentino de La Plata e incluyó a mujeres académicas, deportistas y del arte, entre otras representantes de diversas actividades.
   Las agraciadas recibieron una medalla de oro y en el caso particular de doña Ofelia y de Giselle, se informó que la distinción tuvo por objetivo resaltar la tarea de ambas en la formación de la Sra. de Kirchner.
   "Pienso en Eva Perón y en Cristina como dos mujeres emblemáticas y como ellas tantas compañeras que ponen el mismo temple para sostener a su familia y a sus barrios", dijo en su discurso el vicegobernador Gabriel Mariotto.
   Que nadie piense entonces que el reconocimiento fue por haber contribuido al logro de su condición de exitosa abogada, ni como principal protagonista de esta dudosa “década ganada”, la protección a su cuestionado Vice, la contención de la inflación, su excelente relación con el Papa Francisco o la modernización del país, entre otros aspectos salientes del modelo nacional y popular.
   Porque en realidad, la distinción y las doradas medallas no fueron para la Sra. Presidenta sino para sus dos directos familiares.
   Para un vasto sector de la población argentina es probable que se haya tratado de un acto de justicia, aunque para otros no pocos, fue una acabada y lambiscona expresión de dócil e interesada obsecuencia política de alguien como Mariotto, con vocación de eternidad en su cargo actual o en algo superior.
    Y como siempre me encantó el compromiso de la docencia aunque no pueda ejercerla por carencia de título, no he perdido mi sentido solidario a la hora de facilitar la tarea de mis queridos colegas.
    En tal sentido me he permitido recopilar, con el animo de enriquecer las eventuales crónicas acerca de ese acontecimiento social y político que tuvieran que preparar, una serie de sinónimos con los cuales para no caer en redundancias, podrán referirse al Sr. Vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, don Gabriel Mariotto, dentro de un marco de respeto.
   Apelando al diccionario de la RAE y su anexo de sinónimos encontramos los vocablos sumiso, rendido, sometido, vasallo, fiel, reverente, esclavo, pupilo, manso, obediente, servil y obsecuente, sin que ellos sean todos porque siempre hay que tener la paciencia de hurgar.
   Por eso hurgando en los rincones de mi biblioteca que es un monumento al desorden, un canto al caos, el desbarajuste, el desparramo, la anarquía, el laberinto y el enredo, tuve la fortuna de caer al encanto del lunfardo, ese “slang” rioplatense que muchos dicen dominar aunque ni siquiera son capaces de traducir lo básico.
   No fue una sorpresa, porque tanto en prosa como en verso aparece una sinonimia avasallante para el caso que de ninguna manera me pienso guardar y vamos al grano: olfa, chupamedias, adulador, rastrero, manyaoreja que es un italianismo; lamesuelas, batilana, oleculo, alcahuete, alcaucil y otros no tan caballerosos y educados.
   Me encantaría fracasar en la materia “futurología”, porque ya estoy viendo que en plena campaña a alguien -no creo que a Mariotto porque seguro lo retaron- se le pudiera ocurrir realizar una ceremonia similar y distinguir a D’Elía por su diplomacia y a doña Hebe, por su valiosa contribución a la honestidad, la concordia y el idioma.


MAS DE LA MEGACAUSA

   El principio de igualdad ante la ley, consagrado en el artículo 16 de nuestra Constitución, establece que todos los seres humanos son iguales sin privilegios de sangre, nacimiento, fueros personales ni títulos de nobleza. 
   Sabemos que el Estado a través de la política criminal ejerce el control social, comprendiendo desde la fase legislativa hasta la ejecución de la pena y  Zaffaroni define a la pena como un "hecho político, un hecho de poder".
   Y si de ejemplos se trata nada mejor que la pena sufrida por los imputados en la causa del Registro de la Propiedad, que fueron encarcelados durante años, violentando toda garantía constitucional, sin haber pasado previamente por ningún juicio.
   Los delitos de cuello blanco como el tráfico de influencias, la corrupción y el enriquecimiento ilícito, suelen envolver y complicar a prominentes autoridades públicas.
   El término de empleado público abarca desde el más bajo jerárquicamente hasta los jueces, diputados y presidente de la República, pero sin embargo a la hora de aplicar las leyes la conducta no es igual para todos.
   Lo de la megacausa es un mojón porque mientras que empleados inferiores del Registro fueron imputados y encarcelados por estar en la agenda o en la sábana telefónica de otro imputado, denuncias concretas contra altos funcionarios fueron desoídas o archivadas. 
   Resulta patético escuchar que se atribuya a personas comunes, sin enriquecimiento ni fortuna, daño a la fe pública mientras quienes fueran los verdaderos responsables del momento, sólo cambien de cargo o de destino, sin investigación alguna y libres de sospecha. 
    Sin igualdad y con privilegios de fueros, estamos lejos de la Justicia.

CRISTINA Y EL PAPA
   Estuve leyendo con detenimiento un escrito que su autor pomposamente tituló “Carta abierta al Papa Francisco”, donde resumiendo, le cuestiona que vaya a recibir otra vez la visita de la presidenta Cristina de Kirchner en el Vaticano.
   Como si el pontífice fuera un mozalbete sin experiencia, mi comprovinciano y colega Alfredo Leuco pretende torcer decisiones que en este caso, más que Francisco, toma Jorge Bergoglio, ex máxima autoridad de la Iglesia Católica en nuestro país, y perfecto conocedor del paño.
   Francisco ya lo reconoció días atrás, que los políticos argentinos, de todos los colores, lo habían usado con el pretexto de las visitas aparentemente desinteresadas que luego se tradujeron en declaraciones altisonantes, difusión masiva de fotografías y en algunos casos extremos pasó a ser figura en remeras y otras vestimentas.
   Advertir de ciertos exagerados peligros a un dignatario que ha sabido neutralizarlos a todos, es como ofender su capacidad de raciocinio, su calidad diplomática y lo que es más, su condición de jefe máximo -con perdón de la palabra así utilizada- de la iglesia Católica.
   A lo mejor el Papa recibe a la Señora porque esta vez y hasta ahora no es candidata a nada y en ese caso los intereses propagandísticos quedarían desvirtuados, relegados a un mero plano social y diplomático por tratarse hasta ahora de una jefa de Estado.
   Jorge Bergoglio es grandecito, ha sabido capear más de un temporal que le vino desde adentro, como las barbaridades que se dijeron de él desde afuera, por parte de quienes ahora dicen respetarlo después de haberlo humillado y vilipendiado, de lo que jamás se disculparon.
   Dejen que reciba a la Sra. Presidenta como lo haría con Morales, Castro, Pútin, Bachelet, Dïlma o Maduro.
   Jugando como local allá en la Santa Sede, Francisco será quien ahora ponga los puntos sobre las íes, de las tantas íes que el Papa ha venido atesorando celosamente desde mucho antes de aquella histórica fumata blanca.
   Es Papa, es bueno, es diplomático, es condescendiente y es sobre todo política e ideológicamente indulgente.
   Y de cándido, ya lo verán, no tiene nada.

SOBRE EL SAMURAI


   Nunca consideré prudente ni aconsejable tratar como “justiciero” a nadie que hiciera justicia por mano propia y menos aún cuando existe una lamentable y sangrienta violencia de por medio.
   Aunque nuestra Justicia tenga el rótulo de ser lenta, pachorrienta, burocrática y siestera, preserva esa majestad que como justicia y todo lo que encierra el término, luce en incontables circunstancias.
   Yendo a los hechos y opinando más desde la lógica que desde la pasión, la indignación, la impotencia o la bronca, me permito opinar que el ser humano, por lo general, reacciona defendiendo lo suyo cuando advierte que nadie más lo hace por él.
   Cuando es el Estado el que debe proveer seguridad y amparo por las vidas y los bienes de la comunidad, y ese cometido está lejos de cumplirse, las actitudes individuales por desesperación son la consecuencia lógica.
   Porque si existiera prevención policial en lugar de pasear patrulleros y controlar a los laburantes que se desplazan en motos, la policía desbaratara las madrigueras donde bien conoce que están los delincuentes, estos episodios serían solo cosa de la televisión o del cine.
   Si la policía actuara en serio y sin ataduras de ninguna clase contra el escandaloso crecimiento de la fabricación, alargamiento, distribución, venta y consumo de sustancias prohibidas, el índice delictivo descendería hasta el punto de poder mostrarlo a la comunidad, acción que desde hace tiempo se oculta bajo siete llaves, por vergüenza propia o para esconder la propia incapacidad de combatirlo.
   Un hombre reaccionó violentamente dentro de su casa, después que lo redujeron a la impotencia y torturaban a su familia.
   ¿Tendrá idea el fiscal actuante de lo que eso significa?
   ¿Puede un juez colocarse tan solo un instante en el lugar de la víctima y buscar protegerla, en lugar de investigarla como ahora lo está haciendo?
   Es obvio que el procedimiento es legal, que se ajusta a las leyes, pero vivimos instancias lamentables y horrendas en que la ley casi no existe, superada por el mayor poder de quienes la violan.
   El hombre de Cerro Norte, modesto laburante, no tiene la culpa de la inoperancia preventiva de quienes debieran ampararlo.
   El es solo una consecuencia.
   Una consecuencia filosa, pero consecuencia al fin.
  
CLOACAS COLAPSADAS
   La ciudad puede tener muchos problemas como el caos urbano, el reinado de las tinieblas, el descuido de parques y plazas, la desatención de los semáforos, las casi permanentes paralizaciones parciales o totales del transporte de pasajeros o las diarias injurias a las que nos someten las dos empresas que dicen -y cobran muchísimo por no hacerlo- que son responsables de la recolección de residuos domiciliarios y limpieza de calles.
   Todos esos dramas que ya son parte de la penosa rutina de los cordobeses capitalinos, son menores y casi podemos decir insignificantes, cuando se comparan con el colapso de la red cloacal y sus consecuencias insalubres y poco atractivas al olfato.
   No es grato para nadie vivir acosado por las heces y su peligrosa condición de apestante del ambiente.
   Es cierto que se ha hecho bastante encarando obras que no se ven y casi no sirven para florearse en una campaña electoral, pero que son, básicamente, para mejorar nuestra calidad de vida.
   Lo que ahora se impone es una toma de conciencia de los vecinos que deben entender que esos sistemas a veces colapsan por la ignominia de arrojar a las colectoras elementos que entorpecen su funcionamiento.
   La mala leche de sostener que si colapsa el sistema tiene la obligación de arreglarlas la municipalidad porque para eso se pagan impuestos, es de una triste bajeza cívica.
   Y peor aún, cuando es fácil advertir, que más allá del daño pretendidamente atribuido a descuidos, no es otra cosa que indisimulable sabotaje, de aquellos que nunca faltan a la hora de oponer posturas políticas o ideológicas.
   La ciudad es de todos, todos tenemos la obligación de cuidarla porque serán quienes nos sucedan los que la gozarán como nosotros alguna vez la gozamos.

   La ciudad no es de Mestre, ni será de Dómina, de Olga ni de Mongo, sino que seguirá siendo nuestra, de los que la amamos, la cuidamos y la respetamos.

8 de abril de 2015

Medallas de oro “K” ---------------

LO DE MARIOTTO MAS QUE 
INFORTUNIO FUE UN HIMNO
A LA “OBEDIENCIA DEBIDA”

   Este martes último, la madre y la hermana de nuestra presidenta Sra. Cristina Fernández Vda. de Kirchner recibieron una distinción de manos del vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto, quien ansía ser considerado sucesor de Daniel Scioli en aquel territorio.
   Ofelia Wilhem y Giselle Fernández fueron reconocidas en el Senado de Buenos Aires por el respaldo de ambas a la gestión parlamentaria según la convocatoria, aunque el mérito de las damas fuera ser parientes de la primera mandataria. El acto fue en el Teatro Argentino de La Plata e incluyó a mujeres académicas, deportistas y del arte, entre otras representantes de diversas actividades.
   Las agraciadas recibieron una medalla de oro y en el caso particular de doña Ofelia y de Giselle, se informó que la distinción tuvo por objetivo resaltar la tarea de ambas en la formación de la Sra. de Kirchner.
   "Pienso en Eva Perón y en Cristina como dos mujeres emblemáticas y como ellas tantas compañeras que ponen el mismo temple para sostener a su familia y a sus barrios", dijo en su discurso el vicegobernador Gabriel Mariotto.
   Que nadie piense entonces que el reconocimiento fue por haber contribuido al logro de su condición de exitosa abogada ni como principal protagonista de esta dudosa “década ganada”, la protección a su cuestionado Vice, la contención de la inflación, su excelente relación con el Papa Francisco o la modernización del país, entre otros aspectos salientes del modelo nacional y popular.
   Porque en realidad, la distinción y las doradas medallas no fueron para la Sra. Presidenta sino para sus dos directos familiares.
   Para un vasto sector de la población argentina es probable que se haya tratado de un acto de justicia, aunque para otros no pocos, fue una acabada y lambiscona expresión de dócil e interesada obsecuencia política de alguien como Mariotto, con vocación de eternidad en su cargo actual o en algo superior.
    Y como siempre me encantó el compromiso de la docencia aunque no pueda ejercerla por carencia de título, no he perdido mi sentido solidario a la hora de facilitar la tarea de mis queridos colegas.
    En tal sentido me he permitido recopilar, con el animo de enriquecer las eventuales crónicas acerca de ese acontecimiento social y político que tuvieran que preparar, una serie de sinónimos con los cuales para no caer en redundancias, podrán referirse al Sr. Vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, don Gabriel Mariotto, dentro de un marco de respeto.
   Apelando al diccionario de la RAE y su anexo de sinónimos encontramos los vocablos sumiso, rendido, sometido, vasallo, fiel, reverente, esclavo, pupilo, manso, obediente, servil y obsecuente, sin que ellos sean todos porque siempre hay que tener la paciencia de hurgar.
   Por eso hurgando en los rincones de mi biblioteca que es un monumento al desorden, un canto al caos, el desbarajuste, el desparramo, la anarquía, el laberinto y el enredo, tuve la fortuna de caer al encanto del lunfardo, ese “slang” rioplatense que muchos dicen dominar aunque ni siquiera son capaces de traducir lo básico.
   No fue una sorpresa, porque tanto en prosa como en verso aparece una sinonimia avasallante para el caso que de ninguna manera me pienso guardar y vamos al grano: olfa, chupamedias, adulador, rastrero, manyaoreja (italianismo), lamesuelas, batilana, oleculo, alcahuete, alcaucil y otros no tan caballerosos y educados.
   Por eso e intentando por mi parte fracasar en la materia “futurología” ya estoy viendo que en plena campaña a alguien -no creo que a Mariotto porque seguro lo retaron- se le pudiera ocurrir realizar una ceremonia similar y distinguir a D’Elía por su diplomacia y a doña Hebe, por su valiosa contribución a la honestidad, la concordia y el idioma.
Gonio Ferrari

Un impuesto encubierto ----------

“NEGOCIO” CONDICIONADO
AL RESULTADO ELECTORAL

Víctor Brizuela, un radical de alma, inventó el verbo
“repentizar”. Casi seguro que nunca pensó que sería 
aplicado años después por un gobernador peronista.

   En una reacción saludable y políticamente oportuna, el gobernador hizo dar un paso atrás a esa intención de grabar la patente en algunas autopartes y ciertas piezas de las motocicletas, bajo el pretexto que sería una manera de atenuar o terminar con el robo de coches en Córdoba, con una policía que hace tiempo no informa la creciente cantidad de hechos de esa naturaleza que se registran.
   La operación se haría en el interior de puertas, baúl y capot al módico precio de 490 pesos y para el caso de las motos en el cuadro y en otros dos lugares, a 250 pesotes y sería obligatorio para los vehículos nuevos y para concretar, en los usados, el trámite de la transferencia.
   Fue la protesta popular más fulminante de los últimos tiempos, multiplicada mediáticamente con datos relacionados con el costo no para los usuarios, sino para los “afortunados” concesionarios, que se quedan con el 92 por ciento de esas sumas y dejan el 8 por ciento restante para las exhaustas arcas provinciales.
   Cada uno de los aparatitos utilizados para marcar la chapa cuesta alrededor de 3.000 pesos y en la planta dedicada a ese frustrado menester contaban con seis de ellas, más un compresor que aporta el flujo necesario de aire comprimido.
   La capacidad operativa era -y suponemos que lo sigue siendo, pero en “stand by”- de alrededor de 700 vehículos por día, lo que representaría una recaudación diaria de 300.000 pesos si se calculan 500 automóviles y 200 motocicletas y llevando esos números a un mes con 20 días hábiles, llegamos a los 6 millones en ese lapso.
   Realmente un flor de negocio con relación a lo que supone una limitada inversión con bajísimo nivel de riesgo, porque el parque automotor de esta Córdoba caótica es de alrededor de 750 mil autos y vaya Dios a saber cuántas motos.
   Otro sector “laboral” desilusionado es el de los ladrones, que habían optado por cambiar de rubro para dedicarse a llantas, asientos, carburadores, tapas de cilindro, cajas de velocidades, espejos y volantes preferentemente con airbag.
   Las razones del momentáneo fracaso de este brillante negocio son de carácter político, porque nadie entiende cómo se lanzan a una aventura de tales características, cual es el solapado impuesto que encubiertamente esconde, precisamente a 90 días de las elecciones provinciales de incierto pronóstico para todos los segmentos incluyendo al oficialismo.
   A lo mejor -todo es posible- junta más votos suspender la medida que pegar carteles o machacar en radios, canales de TV y gráfica y además resulta menos oneroso, salvo para quienes ganaron la licitación hace un par de años, acondicionaron el galpón, tomaron personal y gastaron altas cifras iniciales en el equipamiento.
   Pero no hay que desesperar -esto para los inversores- porque gane quien gane se encontrará si es el continuismo partidario, con un mecanismo ya listo para recaudar no tanto, pero que ayuda y si es la oposición, lo aplicará y frente a las lógicas y previsibles protestas tendrá a quien echarle la culpa.
   Seguramente el grabado de piezas queda en pié, habrá que enfundar la parafernalia y tener paciencia porque en materia de “negocios” con base política o ideológica, los inversores y sus padrinos nunca, jamás pierden.
   Pierde la gente y eso a ellos poco les importa.
Gonio Ferrari

7 de abril de 2015

¡Un policía en cada ómnibus! -----

LA BRIGADA ANTI INSULTOS
YA ESTÁ EN PLENA GESTION

   Mientras los ladrones saquean departamentos y negocios a plena luz del día en el corazón de la ciudad, la policía debe destinar efectivos para cuidar que los pasajeros no insulten a los esforzados choferes del transporte urbano.
   Es uno de los tantos contrasentidos que caracterizan a esta Córdoba agobiada por la inseguridad creciente, que es hija dilecta de la impunidad y de la falta añeja y absoluta de una política integral que garantice los bienes y la vida de sus habitantes.
   Más de una decena de comercios fue desvalijada a escasos metros de la plaza San Martín y en Nueva Córdoba, sin tomar en cuenta todos los otros casos en que las víctimas de los despojos prefieren no denunciar, por la inutilidad del trámite y las consiguientes molestias que ocasiona tener que frecuentar oficinas donde no se les aporta ninguna solución.
   A todo esto, el gobierno se preocupó por acceder al capricho de un sector de la UTA, cuyos afiliados y por propias culpas, son víctimas de insultos y agresiones menores por parte de quienes, como resultado de los paros salvajes y las asambleas imprevistas, pierden buena parte de sus salarios al no cobrar presentismo ni puntualidad.
   Con idéntico criterio, habría que disponer de un policía en cada taxi, remisse, farmacia, maxikiosco, óptica, veterinaria, gomería, estudio jurídico, hotel por hora, supermercado, taller mecánico, carnicería, almacenes barriales y acompañar a cada ciudadano que sale de cualquier banco, con dinero o no.
   De la situación, que para algunos ha llegado al límite, no hemos sufrido todavía el máximo de su rigor porque la delincuencia ha tomado nota de las increíbles facilidades que otorga la ciudad para sus actividades, y doblará su apuesta de terror, incertidumbre, espanto e impotencia.
   Y eso que la palabra “narcotráfico” -incuestionable ganador de esta batalla-  no ha sido mencionada pero es la madre, el padre, los abuelos y los hermanos de la penosa e inédita angustia que azota a los cordobeses ya cansados de ver que el “promesómetro” preelectoral ya se puso en marcha con amagues de aplicar medidas, cuando han dejado pasar más de una década advirtiendo de qué manera crecían las estadísticas serias y sinceras, contra la deformación oficial de los números o el más bochornoso de los silencios.
   Los muchachos de los bondis ya podrán trabajar tranquilos, que al primer insulto el policía que los acompaña procederá con todo el rigor de la ley, esposará al agresor, le pintarán los dedos, quedará libre a la media hora y será el gobierno el directo beneficiario del impacto proselitista de esta medida.
   Lo peor de todo, es que los ladrones están más felices que los choferes de la UTA, porque como si hicieran falta más facilidades, les están alfombrando el camino para intensificar su “trabajo” y mejorar las utilidades.
   Total y resumiendo, los ciudadanos seguimos siendo rehenes por partida doble, ahora con un agravante: antes nos dejaban de a pié por un paro salvaje y ahora a lo mejor nos llevan y nos traen, para encontrarnos al regreso con que nuestra casa o negocio han sido saqueados a plena luz.
   Y a lo mejor a pocos metros de la Jefatura, en la peatonal o en cualquier barrio.
Gonio Ferrari

5 de abril de 2015

S.L.B. – Domingo 05/04/15 - FELICIDAD DE PASCUA - BRITÁNICOS EN ALERTA - SE LES ESCAPÓ LA TORTUGA - LA BASURA, SIN SOLUCIÓN - MEGACAUSA DEL REGISTRO - DOÑA HEBE PROMOTORA DE CANDIDATOS - BANCAS O FUEROS, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 5/4/15 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.


FELICES PASCUAS

   Si a la festividad pascual de hoy la despojáramos de sus connotaciones religiosas, quedaría solo el marco de la reunión familiar, ampliamente convocante, bulliciosa y por lo general dentro de un tentador escenario gastronómico donde el lucimiento es para el ácido úrico y el colesterol.
   Es por eso que al enfocarlo desde el mirador de la fe, es el reencuentro con la vida; es la resurrección de los valores y es, en suma, un anhelo de reconciliación universal.
   Roguemos que al menos sirva para eso.
   En el seno de la familia, que es la base de la sociedad, las rencillas y las diferencias terminan cuando prevalece el atávico y fraternal concepto de unión que la consolida; el amor, la tolerancia y el sentido solidario.
   Se me hace que comparándola con la ciudad ocurre lo mismo, pero en escala mayor, porque la ciudad es la casa grande, de la gran familia, donde convivimos.
   Ni que hablar entonces de la situación en la provincia y en el país, que nos demandan siempre mayor indulgencia, para combatir la propia y cerrada incomprensión que por lo general  se ha enquistado en muchos de quienes nos gobiernan.
   Que esta Pascua, fiesta religiosa para la mayoría, y sin distinción de creencias, sirva también a la hora de plantearnos la reconciliación nacional, en momentos críticos para los argentinos postergados y marginados, pese al maquillaje de frescura y lozanía que se busca imponer.
   Porque para convivir en un espejismo, los que hemos llegado a cierta edad ya no soportamos la cosmética.
   Y menos aún, como mágica solución a los problemas.
   Enrique Otero Pizarro, nació en Córdoba allá por 1915, fue un atildado sonetista, parafraseó a Lope de Vega y abordó temas tan delicados y hondos como el de ciertos pasajes bíblicos que se refieren a Jesucristo.
    Para nada irreverente resulta su desacralización, aunque sí grotesca por la conjunción de gracia y patetismo que alcanza especialmente con la utilización del lunfardo.
   El drama del Gólgota en la visión de Otero Pizarro y en el argot rioplatense, es una magnífica creación que llamó

DOS LADRONES

Hay tres cruces y tres crucificados.
En la más alta, al diome, el Nazareno.
En la de un güin lloraba el chorro bueno
mangándole el perdón de sus pecados.

Escracho torvo, dientes apretados
mascaba el otro lunfa el duro freno
del odio y destilaba su veneno
con el rechifle de los rejugados.

¿No sos hijo de Dios? ¡¡Dale!! ¡¡Bajate!!
¿Sos el rey de los moishes? ¡¡Arranyate!!
¿Por qué no te bajás? ¡¡Dale, che guiso!!

Jesus ni se mosquió. ¡Minga de bola!
Y le dijo al buen chorro estate piola
que hoy zarparás conmigo al Paraiso.

BRITÁNICOS EN ALERTA

   Suena a exabrupto, exageración o cuanto menos a sobreactuación, sostener que todos los medios que critican al modelo sean algo así como bombarderos que sin piedad, se ensañan contra el gobierno nacional.
   De la misma manera se puede calificar al temor británico que pudiéramos intentar una nueva ocupación de nuestras irredentas Islas Malvinas, porque tenemos menos armas que la Madre Teresa y fuerzas armadas limitadas a tareas de limpieza de cuarteles y lustrado de los pocos aviones que todavía vuelan.
   El Vaticano tiene más soldados que nosotros y con solo un batallón de inspectores municipales, los ingleses podrían repeler cualquier trasnochada tentativa al estilo galteriano, y para colmo que está bastante limitada la entrada de auténtico scotch al país, como para aportarle valor a una etílica aventura como la del 82.
   Nos podemos quedar tranquilos, porque más allá del terror que puede haber provocado, por ejemplo en la Cámara de los Lores, la advertencia de no poner ni una mísera libra más en armamento, los británicos como buenos, eternos e insuperables piratas no se molestarán en hacernos conocer el destino de sus dineros.
   Y si quieren poner una torreta cada cincuenta metros, minas terrestres, más radares, trincheras y toda la parafernalia bélica que se les ocurra lo harán porque no hay nada ni nadie que se los impida, ni siquiera las Naciones Unidas cuyas recomendaciones de diálogo se han cansado de ignorar.
   Roguemos que prospere la vía diplomática sin regalarles peluches a los kelpers o saludarlos para el Día de la Reina u otros festejos que tienen los británicos en su calendario.
  Cualquier cosa, menos sucumbir a la tentación de reiterar aquello de “que venga el principito” apoyada en la vocación de permanencia o eternidad que es un distintivo de los iluminados.
   Aquel capricho nos salió demasiado caro y doloroso.

SE ESCAPÓ LA TORTUGA

   El tipo había cometido un atraco, se tiroteó con la policía y al final resultó herido de bala por lo que debió ser internado en el Hospital de Urgencias, celosamente custodiado por un centinela policial a la vista, como se dice.
   No estaba en tarlipes pero es de suponer que al menos tenía puesta la mínima ropa interior.
   Para colmo, al lado de su cama debieron ubicar esa delgada columna metálica que sostiene la bolsa con el suero y algún otro medicamento que se les administra a los enfermos.
   Con todas esas incomodidades, especies de anclas para la libertad, el asaltante se las tomó de su cama así como estaba, agarró la bolsa del suero y desapareció de la escena.
   Por supuesto que lo buscaron dentro del hospital y en las inmediaciones, pero es de suponer que no se iba a quedar esperando que lo recapturaran.
  Comenzaron a tejerse especulaciones, que había contado con ayuda exterior y todas esas hipótesis que la desesperación incorpora al escenario de una fuga con características tan inusuales como risueñas.
   El policía encargado de la custodia fue colocado en situación pasiva, el tema pasó a la órbita de asuntos internos de Jefatura y seguramente se hará pasible a una severa sanción, nada más ni nada menos que por haberse quedado dormido en lugar de estar atento al más mínimo movimiento del asaltante a su cuidado.
   Sin embargo, se me ocurre que hay un detalle que puede acudir en defensa de ese policía ahora sujeto a castigo.
   Preguntarse cuántas horas llevaba sin dormir, porque con toda certeza estaba allí, en ese puesto, después de haber cumplido con algún servicio adicional o recargo de funciones ordenado por la superioridad.
   Es lo que siempre hemos sostenido, que el policía necesita dignificar su sueldo para evitar el embrutecimiento que significa eso de los adicionales, sobre la tarea habitual.
   De esa manera el efectivo no sirve en su horario  normal ni en el adicional, porque está doblegado por el cansancio tanto en uno como en el otro.
   Alguna vez eso de los adicionales, será solo un mal recuerdo y lo cumplirán, si es necesario, sacrificando algún franco, pero nunca más pegándolo a sus obligaciones diarias.
   Así se dignifica al policía, se respeta la vida y se evita que ocurran patéticos episodios como el que nos ocupa, que se les escapa la tortuga.

BASURA SIN SOLUCIÓN

   La cuestión de la basura en esta ciudad de Córdoba ha pasado a ser un tema tragicómico, especialmente en este último fin de semana largo en que la porquería embolsada invadió el centro y muchos barrios.
   Pero si uno se ocupa de hurgar en las páginas de diarios, escuchar radio y mirar televisión, es sorprendente encontrarse con publicidad institucional de Lusa y Cotreco y más aún, enterarse del esquema para la recolección domiciliaria de basura que por lo general no se cumple.
   Días pasados se anunció desde la Municipalidad que se había logrado un acuerdo, que había indemnizaciones de por medio, que la prestación se normalizaría y otros anuncios que murieron en su condición de tales, porque la basura, las bolsas negras y el olor a mierda siguen reinando en las calles de esta docta y mugrienta ciudad.
   Es como si el poder concedente, que es la comuna, interviniera en la interna sindical de los recolectores que han tomado de rehenes a los vecinos y nada les importa haberse transformado en multiplicadores de pestes.
   Alguien tiene que hacer algo para que esta situación se normalice, ya sea cancelando la concesión para un servicio que es lamentable pese a lo oneroso que nos resulta, o aplicando multas por incumplimiento, que luego no se negocien con la empresa en los despachos oficiales.
   Se nos prometió un servicio de excelencia, a un  costo realmente excesivo y solo se cumple con el pago, mientras los vecinos siguen esperando algo de coherencia que les garantice terminar con eso de vivir rodeados de porquerías.
   El que se atrasa en el pago de impuestos, debe hacerlo después con recargos, que jamás se aplican a la hora de sancionar a los charlatanes que nos aseguraron que tendríamos una ciudad limpia.
   Mientras tanto, seguimos siendo víctimas de la desidia, el abuso y la improvisación.

LA MEGACAUSA

   Con relación a la marcha de la megacausa del Registro de la Propiedad considero oportuna una reflexión en este día de júbilo pascual, y el comentario está relacionado con historias de muchos personajes que conocieron el rigor de la prisión tales como Jesús, Gandhi, Mandela, Luther King y muchos otros.
   Esto permite comprender que el encarcelamiento es una situación que muchas veces acontece, selectivamente, en beneficio de quienes ostentan el poder 
   El abolicionismo penal es una doctrina que predica la hipótesis de un mundo donde hombres y mujeres pudieran resolver sus problemáticas cotidianas, sin necesidad de recurrir al sistema penal. 
   Según sus autores la autoridad dominante coloca sobre determinadas conductas la etiqueta “delito" a los fines de tener el control. 
   Lo que es “delito” hoy, puede dejar de serlo mañana. 
   Lo que es “delito” en España, puede no serlo en Argentina y viceversa. Todo dependerá del ánimo de los poderosos de turno. 
   De ahí, concluyen, la categoría “delincuente” representa una construcción política estatuida con el propósito de generar enemigos sociales, que justifiquen la vigencia del aparato represivo del Estado. 
   Algunos van más allá y hablan del brutal crecimiento de la industria carcelaria y del negocio de los presos. 
   Reflexionan que en muchos casos los directamente involucrados pasan a tener un protagonismo secundario, para convertirse en objetos que permiten que la maquinaria estatal en movimiento no sea interrumpida. 
   Hace ya tres años que nos ocupamos del fenómeno del encarcelamiento masivo como prisión preventiva ocurrido en la causa del Registro, en la que también resultan curiosos otros hechos como el considerar prácticamente un "delito" hablar por teléfono o tener anotado en una agenda a otro imputado, el escrache pomposo y mediático de los "delincuentes" presos, aún antes de haber sido juzgados, la paradójica figura del Juzgador como víctima y la repetida comisión especial que mantiene la maquinaria revolviendo los mismos imputados.
   Bueno sería, ya que estamos, reflexionar si esto también ocurre "en beneficio de alguien".
   A ese “alguien” tenemos que llegar alguna vez. 

DOÑA HEBE PROMOTORA

   Doña Hebe, acostumbrada a caerle simpática a la mayoría de los argentinos al menos unos años atrás y antes de tantos sueños compartidos, mantiene su estilo diplomático a la hora de hacer política manejando nombres a futuro.
   Mal no le ha ido en la vida porque los subsidios que recibió y aún percibe tanto del tesoro nacional que es de todos, como de organismos extranjeros por su lucha tesonera en defensa de los derechos humanos, le permiten un buen pasar, conocer el mundo y ahorrar algunos cospeles que, según me comentaron, invierte en operaciones inmobiliarias.
   Profunda y espiritual en sus conceptos sentenció que la oposición está aterrada con solo sospechar el nombre de cualquier candidato oficialista a nivel nacional, en una especie de intencional instauración del temor al cambio que puede llegar a darse.
   Más allá de hacerle saber que el cuco no existe y que el viejo de la bolsa es una fantasía para hacerles tomar la sopa a los niños, alguien de su palo debiera decirle que esos son los argumentos que utilizaba la maquinaria nazi para la instalación del miedo en la sociedad, antes de promediar el siglo pasado.
   La izquierda stalinista y la cubana hicieron lo propio al igual que el chavismo en Venezuela y el maoísmo chino o albanés haciendo correr mucha sangre en escenarios de crudo autoritarismo.
   Que alguien por favor le diga a esta dama de cartón corrugado que los argentinos aprendimos pagando elevado costo, a no tener miedos cívicos ni dejarnos dominar por la imposición de silencios; que gritamos en la calle, en el trabajo y en las urnas.
   Que las bravatas y las amenazas eran los argumentos y las prácticas de López Rega, de Videla, de Massera, de Viola, de Menéndez, de los malos dirigentes sindicales que devinieron en prósperos empresarios y de sus rentados acólitos.
   Después de todo, pronosticar que nos iremos a la mierda si no gana las elecciones este nuevo peronismo que nos gobierna, no es otra cosa que confesar una alarmante debilidad de conceptos, programas y argumentos y es ofender a la mayoría de los argentinos.
   No vaya a ser que con el tiempo, esta distinguida dama, incurable diarréica verbal, deba clamar por una pelela para depositar allí todos sus arrepentimientos.
   Igual que le ocurrió con nuestro Papa Francisco, por si no lo recuerda.

¿BANCAS O FUEROS?

   El empecinamiento menemista por volver a ocupar la gobernación riojana mueve a especulaciones no tan angustiantes como las que seguramente se ha venido planteando Carlos Saul I de Anillaco, a quien se le termina el mandato legislativo que resultó funcional al kirchnerismo en varias reñidas votaciones.
   Por eso tan cierto que la política es el arte de lo posible, el ciudadano se pregunta si tales pretensiones se fundamentan en la vocación de servicio -que es una forma de patriotismo- o en el miedo a esa señora de balanza y ojos vendados que a veces administra justicia.
   El tema en muchos casos, es que la duda domina al ciudadano, que no sabe si el candidato busca acceder a una banca con legítimas aspiraciones de servir al prójimo, o se ilusiona en alcanzar el escaño que le asegure que nadie mirará su desempeño hacia atrás.
   La falta de alternancia de los colores políticos en el poder es lo que a veces mueve a suspicacias por eso de la garantía implícita de no investigar el pasado de nadie, si se trata de personajes de la misma corriente de pensamiento.
   Todos se han lanzado en campaña a una pileta sin agua y no pueden desconocer que han violado la ley electoral que estipula plazos y tiempos para hacerlo.
   En las paredes ya abruman con las pegatinas y las pintadas, mientras que por teléfono nos acosan con pretendidas encuestas que no son tales, sino descaradas maniobras proselitistas.
   ¿Qué pasará?
   Nada, porque les impondrán una sanción más efectista que merecida, pagarán la multa, pero la travesura ya está hecha y es imposible dar marcha atrás al promesómetro que todos pusieron en acción.
   Lo que se llama tener la sartén por el mango, y el mango también.