17 de septiembre de 2015

Un dibujo que hará historia ------------

LA CONTUNDENCIA DE MENCHI
SÁBAT MATA A LAS PALABRAS

   Dos dibujos de ese genial editorialista del dibujo y la respetuosa caricatura que es Hermenegildo Sábat, símbolo de la síntesis y el trazo que nos sorprende cada día con la artística frescura de sus muchos años trasladada al papel con creativa pasión. 
 
 Tuve el placer que décadas atrás me "retratara" un par de veces, obras que atesoro con el mayor de los afectos y me recuerdan los lejanos tiempos idos de las bienales del humor y la historieta que con notable suceso y de la mano de “Hortensia” se hacían en Córdoba. 
   Al abrir ayer el destituyente y cipayo diario Clarín que tanto molesta al poder desde la portada hasta los chistes de la última página, encontré una magnífica creación del admirado "Menchi".
   Se trata de un resumen de todo lo que se pueda decir a favor o en contra del Dr. Fayt y como ciertos personajes a través de las redes sociales solo se han encargado de ventilar un muestrario de sospechas y su odio -maquillaje de la sorpresa- busqué ofrecerles a todos... y a todas, estos dos plumazos (mi cara es intrascendente) que estoy seguro me eximen de seguir en el empeño de evaluar el comportamiento de esos detractores y el episodio mediático al que puso fin con ese corte de manga el miembro aún erecto de la Corte Suprema, viejito "gagá" al que creían "domesticable" y que como cachorro travieso, les volcó la olla donde querían cocinar su impunidad y en una de esas, si les salía bien, asegurarse el poder inmortal. 
   La realidad y la reacción ciudadana lógica y emergente han sido un duro golpe a esas peregrinas y desmedidas pretensiones, en un país donde últimamente son los iluminados fundamentalistas los que se empeñan en perseguir la utopía de la eternidad en el mando. 
   Y el gestito del Dr. Carlos Fayt que imaginó Sábat, una joya para guardar.
Gonio Ferrari

16 de septiembre de 2015

“Síganme los buenos”

EDICION ESPECIAL
Con motivo de las elecciones municipales del domingo último, no salió al aire la edición habitual del espacio que difunde AM580 Radio Universidad de Córdoba, con la conducción periodística de Gonio Ferrari.
Les ofrecemos ahora esta edición especial con los siguientes temas: La renuncia del Dr. Fayt, Mestre por 4 años más, Algo de la Megacausa del Registro y Ya cumplí 57 años de ejercicio de la profesión. 
¡Hasta el próximo domingo!


FAYT: NO SÓLO UNA RENUNCIA

   Tiempo atrás, su alejamiento hubiera significado el mismo placer al menos en lo estético, que haberse extirpado un forúnculo en el cutis.
   Aníbal Fernández procuró ser ocurrente y quedó como el prontuariado patán que nunca dejó de ser.
   Humillado, devaluado, menoscabado incluso en su condición de caballero de la ley, el más veterano integrante de la Corte Suprema de Justicia de la Nación mantuvo la altivez de su decencia, fue respetuoso con quienes vulneraron prolija y corporativamente esa virtud que debiera ser innegociable y de mil maneras quisieron obligarlo a una renuncia con sabor a huída.
   La paciencia, atributo de los sabios, es a veces una semilla amarga aunque el tiempo implacable a menudo la premia con frutos dulces: “Todo prospera a su hora. No hay que apresurarse”, sostenía Lyn Yutang.
   Para su edad envidiablemente casi centenaria, el Dr. Carlos Fayt demostró reflejos inusuales tanto en lo político como en lo práctico: deja la responsabilidad de su reemplazo en manos de quien ocupe la Presidencia de la Nación en el pos kristinato.
   ¿Serán los mismos? ¿Será el de otro color político?
   El polémico personaje plantó para la historia la seguridad de un estado de excepción, porque con tres miembros los fallos del alto tribunal están obligados a la unanimidad.
   Tantos millones de palabras se malgastaron en pretender debilitarlo para quebrarlo y Carlos Fayt utilizó solamente 40 para anunciarle a la Presidenta que se iba.
   Decir me voy no siempre es irse.
   Así lo hizo el viejito nonagenario a quien acusaron de inútil y gagá, con un estilo que suele ser el privilegio de los inteligentes: me voy, pero cuando yo quiero y no cuando ustedes lo imaginaron llevados por la prepotencia.
   Toda una actitud de legalidad, talento y elevada autoestima, poco frecuentes en la senectud.
   Desde ahora y aunque se vaya, pasará a ser parte de los sueños de muchos.
  Y de las pesadillas de varios… y varias.

HAY MESTRE PARA 4 AÑOS MÁS

   Los sesudos e imprescindibles analistas políticos han venido quemándose los sesos en la evaluación numérica de los resultados del domingo último, con algunas excepciones de estimar la importancia geográfica en la emisión del voto y la consecuencia de sus triunfadores zonales.
   Hacia la periferia se advierte una inclinación por quien resultara segundo y mientras nos vamos adentrando a los sectores menos alejados, la uniformidad de la adhesión al actual Lord Mayor es contundente.
   No faltan malintencionados que relacionan esa separación del electorado en función del incontrolable y accesible comercio de sustancias prohibidas, que viene creciendo frente a la inoperancia del Estado que tiene la obligación de proteger a la ciudadanía pero parece haberse olvidado de hacerlo.
   La cuestión entonces y para disipar cualquier duda que pudiera existir acerca de las intenciones que abrigaban los candidatos al Palacio 6 de Julio, lo trascendente sería conocer oficialmente y no por chismes, rumores o voceros poco serios, el origen de los fondos para haber realizado una de las campañas proselitistas más costosas de los últimos tiempos.
   Partiendo de la base que quien aporta dinero lo hace por inversión y no por generosidad, habría que ir viendo con el tiempo, cómo aparecen los beneficiarios de esa operatoria, sin caer en el error de poner la mira solo en el ganador, sino en lo que vayan logrando todos los que gastaron cifras enormes y en algún caso para obtener paupérrimo resultado electoral y desmedido papelón.
   Mientras no se conozca fehacientemente y como lo manda la ley, de dónde provinieron esas cifras, todo lo que se analice serán solamente especulaciones de cenáculos y mentideros.
   Como vecino, me asiste el derecho de saber si parte de mi dinero fue a una campaña precomicial porque se movieron partidas tanto municipales como provinciales y nacionales y ni qué hablar de cuentas privadas.
   Cuando ese aspecto quede aclarado ante la opinión pública, se terminarán los gurúes y quedará consagrada la verdad.
   Y podremos saber, de paso, qué precio se pagó y quienes dilapidaron por tanta mediocridad a la hora de atacarse y descalificarse, en lugar de luchar con propuestas para mejorar esta ciudad que es de todos.

NEGACIÓN DE  LA PRISIÓN PREVENTIVA

   En una edición reciente  de La Voz del Interior se publicó un informe relacionado con la decisión de la Cámara Décima de los tribunales cordobeses, en el sentido de mantener la libertad de un grupo de imputados sin sentencia firme expresando que: "El caso conocido en el ámbito judicial como ‘Loyo Fraire’ fue el que cambió el rumbo en Córdoba respecto de la prisión preventiva ya que en 2014 la Corte Suprema le ordenó al Tribunal Superior de Justicia flexibilizar las prisiones preventivas, lo que generó un hito en la Justicia Provincial"  
   Es apropiado recordar que en realidad la Corte Suprema de Justicia de la Nación así como otros organismos de reconocida y respetable opinión, le indicaron al máximo cuerpo cordobés que actuara conforme a derecho, es decir a lo que manda la Constitución, con lo que quedó claro que se estaba abusando de lo excepcional.
   Y esto no es cuestión de opiniones personales ya que la facultad de interpretar las leyes no debe ser mal entendida, ni mucho menos mal utilizada, como la libertad de aplicar criterios particulares o convenientes y esto fue lo que en definitiva les marcaron.
   La semana pasada otra nota del mismo matutino bajo el título de: “Hay 135 condenas por la causa del Registro” dibujó un informe exponiendo números de juicios, condenas y  condenados; fechas, nombres de Jueces y Fiscales. 
   A lo largo de sus 1228 palabras (meticulosamente contadas una por una) ni una sola vez aparece la expresión “prisión preventiva”. 
   No es un dato menor sabiendo que muchísimas condenas se cumplieron sin juicio previo, que el encierro fue masivo y extorsivo y que organismos como el Centro de Estudios Legales y Sociales, el Servicio Paz y Justicia, la Organización de las Naciones Unidas y nuestra propia Corte Suprema de Justicia se expidieron en contra de dicha medida.
   Por lo general cuando la información es incompleta, existe el riesgo de caer a la ausencia de Justicia.

“MI MEMORIA ES MAGNÍFICA PARA
OLVIDAR” SENTENCIÓ STEVENSON

Ya pasó ese día.Ya cumplí 57 años en la profesión y en
consecuencia me asiste el derecho a comentarlo con la
mira en los 60 para el no lejano 8 de setiembre de 2018 

   Malcolm Forbes no era tonto para pensar y tiempo atrás sostuvo que “La jubilación mata más gente que el trabajo”. Como me encantan los manjares, el buen vino, viajar y esquivarle a las penurias, no me jubilé de mi vocación y he seguido firme en su ejercicio, para llegar a cumplir 57 años ininterrumpidos en el periodismo que para mí no es una obligación laboral sino una pasión, una adicción, un saludable vicio.
   Ni me acuerdo por cuántas redacciones de diarios, revistas, radios, noticieros de cine y estudios de canales de televisión he pasado en distintos tramos de mi vida con una curiosa simultaneidad, que a la hora de hacer números, suman una exageración que no es para Guinnes, sino mía: 110 años efectivos.
   No se trata de un acontecimiento social ni es para tapa de diarios, recibir distinciones, reconocimientos, estatuillas, ser ciudadano ilustre o que me envíen almidonados saludos protocolares.
   Los que abrazamos esta profesión, sin dudas la más invadida del universo, sabemos que nuestra lucha es hacia fuera y hacia adentro, contra los oportunistas, los paracaidistas, los improvisados y los avivados de siempre que se cuelgan de una ideología, de un personaje o de una promesa; pontifican aquí y allá, a los cuatro vientos, juegan a que son comunicadores impolutos y por su militancia política, más que por la profesión, reciben jugosos beneficios.
   Puede que para ellos sea divertido, que les permita facturar y socializar mejor que si fueran carpinteros, talabarteros o taxistas -solo por citar casos distintos- pero cuando desnudan su liviandad de conceptos o el compromiso es solo parcial, interesado y sectorizado, es cuando quedan al descubierto los intrusos a los que anteriormente me refería.
   Lo festejé simbólicamente, sin ceremonias, misas de acción de gracias ni nada parecido, sino renovando el cotidiano y rutinario placer de trabajar.
   Todavía tengo amigos de fierro y colegas a los que admiro y frecuento, porque quiero seguir aprendiendo y lo mejor fue celebrarlo evocando momentos, mirando fotos amarillentas, trayendo al alma instantes únicos, recordando a los afectos que me acompañaron y me acompañan: a mi familia que le tocó sufrir las persecuciones que me agobiaron, las presiones, las amenazas y los malos ratos.
   De no ser por ellos, probablemente hubieran tambaleado mis convicciones y al primer traspié hubiera cedido al retiro que era como abandonar el ring.
   Debo ser agradecido con los que me enseñaron, cuando el periodismo se ejercía por vocación propia y elección patronal y no había aulas para cultivarse y aprender.
   No me apena confesar que mi universidad fue la calle. Aprendí de las angustias, conocer el mundo, acercarme al horror, vivir instancias mágicas, llorar a escondidas y ser feliz con la sencillez de un abrazo, de una caricia o de un oportuno consejo.
   Porque pese a los contratiempos, al sufrimiento, a la marginación laboral de algunos sectores, cada uno de nosotros tiene el mejor antídoto contra eso, que es sentirse libre y con la certeza de saberse útil.
   Solo esto quería decirles, como una confesión de vida, que en 57 años de trabajo me colmó de sorpresas.
   En este mundo, aquí donde nadie regala nada salvo que sea un despreciable demagogo, no existe placer mayor que seguir trabajando; no abandonar lo alcanzado, porque la meta está siempre enfrente de nosotros.
   Y los malos momentos, la indiferencia y las traiciones, en lugar de amontonarlos para que te hagan daño, hay que seguir el dictado de Roberto Stevenson, quien tuvo la genialidad de decir “Mi memoria es magnífica para olvidar”.
   A mi edad y con 57 años de periodismo sobre mis hombros y dentro del alma, no es necesario tocarle el timbre a la nostalgia.
   Esa dama sensual e imprescindible, tiene siempre sus puertas abiertas.
   Entrar a visitarla es eternamente una delicia.

13 de septiembre de 2015

MIGUEL DE SAN VICENTE DE VIAJE CON SU MAGIA


   Era una delicia conversar con este tipo de talento integral, acelerado, ansioso, que vivía en la permanente y renovada búsqueda de cosas viejas que por ser parte del pasado a veces se refugiaban en la humana ingratitud de los olvidos.
   Y eso hacía Miguel Iriarte, Emperador de San Vicente, consumado e inconstante peluquero que regaló a los escenarios las costumbres, los dichos, las alegrías y los dramas que eran parte de ese otro escenario enorme que es la vida; la vida cercana, la de sus vecinos, la de quienes caminaban y madrugaban aquellas calles con poca luz y aliento a curtiembre y corso.
   Si la existencia de un ser tan especial se midiera en pocos segundos, es para concluir que Miguel nació en San Vicente, voló al Actor Studio de Nueva York y volvió a San Vicente para morir entre los suyos y crear por merecer, en ese instante, un agradecido monumento como pionero del cordobesismo, un título que por su origen y trascendencia no merece ser utilizado más allá de su propio y contundente significado cimentado en eso que algunos le llaman costumbrismo pero que en realidad es lisa y llana historia.
   Esa historia será con el tiempo la encargada de ventilar las mil peripecias del personaje, agudo y pertinaz observador, captador de gestos, ladrón de dichos y partero de actores y de actrices que para el cordobesismo auténtico inmortalizaron creaciones como San Vicente Super Star, 15 caras bonitas 15, Eran cinco hermanos y ella no era muy santa, que incluso despertaron polémicas y envidias en el mundillo farandulero que no alcanzaba a entender que ese negrito de barrio tuviera la magia autodidacta de consumar éxitos como esos, de tamaña taquilla y resonancia.
   Peor aún, cuando se iban enterando que Iriarte conducía talleres y armaba grupos teatrales en la Colonia Vidal Abal de Oliva, en ALPI, en cárceles para hombres y para mujeres y en los Hogares de Día, instituciones destinadas a la contención y atención de ancianos sin cobrar ni un cospel, digiriendo con frecuencia las demagógicas promesas de los dueños del poder.
   Miguel Iriarte fue un capo desde las tijeras hasta las tablas; desde el peine hasta la emoción; desde su desinteresada docencia hasta la amistad fraternal; desde su humildad hasta el compromiso de la adopción.
   Es ahora cuando más se merece una lágrima… y un aplauso.
Gonio Ferrari


11 de septiembre de 2015

DIA DEL MAESTRO


   Cuando activo esa parte del cerebro que me maneja la memoria y regreso hacia lo que fue mi escuela primaria, llego a una especie de bloqueo porque a una de las que fui ahora es un shopping y la otra, el Pío Décimo de los salesianos, se me traspapeló en la bruma de los almanaques.
   Soy de los tiempos en que la maestra, hasta segundo grado, era nuestra segunda mamá.
   De tercero a quinto era la persona que más sabía de la vida y sobre todo la que no perdonaba los horrores de ortografía, mi desequilibrio matemático o los equivocados tiempos de los verbos.
   Ya en sexto cuando Bariloche era sólo una postal, ella con su dulzura dejaba de ser la segunda mamá, la peor de nuestras censoras, la que nos convencía que el Everest es más alto que el Cerro de las Rosas, y que San Martín había cruzado los Andes, para transformarse mágicamente -frente a nuestra explosión hormonal- en un precoz objeto de deseo.
   Así es como no olvido mis primeros viajes imaginarios a los más recónditos rincones del planeta, la importancia del Pi 3,1416 o aquella fantasía de las frases que según la historia poco creíble, habían pronunciado nuestros próceres al morir.¿Imaginan eso de “muero contento …” dicho por un soldado atravesado por diez bayonetazos y cosido a tiros?
   Tampoco son parte de mis amnesias las torneadas piernas de Marta Ceballos, los ojazos y la ternura de Gloria Perla Grimaut de Milich que hizo su viaje final pocos días atrás: ella siempre lúcida y coqueta, hija del gran Azor Grimaut y madre de Carlitos “La Larva” que es mi amigo y de Cristina.   
   También debo confesar que me resulta inolvidable el fervor etílico que lucía un par de maestros que tenía en los salesianos y son parte de mis nostalgias como ejemplos docentes la Mima, Rosalba y Lucy Scanferlatto.
   Es cuando valoro más allá del histórico ejemplo sarmientino, la dedicación y el compromiso de aquel fanatismo por enseñar, al menos en aquellos tiempos que la maestra no era “la seño” sino un modelo a seguir más que compinche para sus alumnos.
   Que solo educaba y aparte se llevaba tareas a su casa.
   Porque nos instruía para el aula y para la vida, a diferencia de la actualidad que son cocineras, confidentes, enfermeras, asesoras en materia de sexo y administradoras.
   Antes si el niño tenía malas notas, el culpable era el niño, como nunca debió ser de otra manera.
   Ahora si el niño no pasa de grado, la culpa es de la maestra, muchas veces obligada a soportar agresiones del grupo familiar de algún descarriado.
   Por eso mi homenaje, no tan solo a quienes tuvieron la dura tarea de intentar desburrarme, sino a las que me marcaron un camino de decencia, de honestidad, de apego al trabajo, de respeto y de compromiso con el prójimo.
   Aquellas maestras, mis maestras, siguen siendo iguales a las maestras de hoy, con los cambios lógicos que sobrevinieron con el progreso y la abrumadora tecnología.
   Porque si hablamos de vocación, cada maestra sabe íntimamente cuál es la cuota de entrega que ha puesto al servicio de sus alumnos.
   Al cantar “Aurora” dudábamos si “…alta en el cielo un águila guerrera” era la Bandera o nuestra maestra.
   Mi admiración, mi respeto y mi cariño por ellas.
   Por las de ahora y por las otras, las que quedaron allá lejos pero muy dentro de mí, atesoradas en un rincón de mi alma de niño.
Gonio Ferrari

9 de septiembre de 2015

Aniversario para mi orgullo --

HAN PASADO 57 AÑOS DE
PERIODISMO SIN PAUSAS 

  Es tanto lo que ha pasado por la vida; lo bueno y lo malo, lo grato y lo dramático, lo feliz y lo olvidable, que repasar estos 57 años de ejercicio ininterrumpido de esta viciosa pasión que es el periodismo me obliga más que a un honesto ejercicio de la memoria, a la evocación de instantes mágicos cuya calificación será parte de la historia aún no escrita. 
   En mis lejanos comienzos entraba a la redacción de La Voz del Interior en el viejo y señorial edificio de Av. Colón 37 en puntas de pie, sufriendo con cada crujido del piso de parquet que pudiera molestar a los próceres -eran entonces unos viejos como de 40 años- quienes con gesto mentirosamente solemne miraban por encima de sus lentes lo que estaban escribiendo en las ya vetustas Olivetti o Remington.
   Se me cruzan ahora las caras de todos -no había mujeres-pero no los nombro por temor a olvidarme de alguno, no tan solo de los escribas sino de linotipistas, fotógrafos, fotograbadores, matriceros, regentes, ordenanzas, operarios de la rotativa y de expedición y administración lo que sería una soberana injusticia.
   Allí varios años, más de dos décadas felices, intensas e inolvidables, que me llevaron a escribir sobre deportes, policiales, sociales, espectáculos, catástrofes, política y algún otro rubro que abrazara tales como corrección, diagramación, las pizarras callejeras con las últimas noticias “a la tiza” y algo muy poquito de fotografía.
   Hasta tuve el gusto de escribir contadas editoriales.
   La buena suerte hizo que cumpliera importantes misiones tanto en el país como en el exterior, recordando con especial cariño las coberturas de los disturbios en México, los Juegos Olímpicos en tierra azteca allá por octubre de 1968 y las peleas que protagonizaran en Nueva Orleans nuestros compatriotas Ramón La Cruz y Víctor Emilio Galíndez, al igual
que la participación -un tiempo más tarde- de Carlos Reuteman en varios “Grand Prix” de la Fórmula 1.  
   Los años duros del desgobierno militar me tuvieron como uno de los protagonistas de las páginas diarias y pude vivir momentos tanto de gloria como de miedo que ahora atesoro y que prefiero algún día volcar en un amplio homenaje a la memoria. 
   Finalizando la década de los ‘60 debuté en TV realizando reportajes en el programa “Meridiano 64” que producía Cine Press, empresa de Julio Serbali, para quien también elaboraba los guiones del Semanario Latinoamericano, que se proyectaba en cines de todo el país.
   En forma simultánea pasé varios años en LV3 Radio Córdoba y unos pocos en la que fuera LV17 Radio Municipal. Luego de mi traumática y no deseada pero impuesta desvinculación de La Voz tuve años felices en la corresponsalía de La Razón, de donde surgió mi incorporación al Canal 11 de Buenos (hoy Telefé) y un paso fugaz por los diarios locales Córdoba y Tiempo de Córdoba
y la conducción de dos espacios periodísticos en Canal 8: “Antesala” y “Cuestionario”, con participación en el noticiario de esa señal.
   Tuve a cargo la dirección del diario Los Principios, decano de la prensa mediterránea por casi dos años y durante el conflicto del Atlántico Sur. Cerrado el diario ingresé al multimedio América de Buenos Aires cubriendo para la radio y los canales CVN de cable y América, abierto.
   Simultáneamente me había tocado ser uno de los fundadores y columnista de Hortensia, la revista de humor cordobés que invadió el país como ninguna otra publicación gráfica lo había logrado.

 Más adelante por mi tarea en la cobertura de la guerra entre Irak y Kuwait que realicé para “Muy buenas noches”, entrega diaria que producía Audiovisión y difundía Canal 10, fui premiado con el Martín Fierro en 1992 y recibí otras varias distinciones anuales que entregaba ACORCA, por mi desempeño en el intimista programa “Conmigo” que emitía la TV por cable, ciclo que duró una década.
   Paralelamente en Radio Universidad conduje “Casi humanos” y luego en Radio Nacional “El lunes que viene” y “Despidiendo al sol”.
   En los primeros años de este siglo llevé “Conmigo” a la TV abierta con dos ciclos anuales por Canal 10 y desde unos siete u ocho años a la actualidad tengo la responsabilidad de producir y conducir “Síganme los buenos”, espacio periodístico con música clásica de diferentes géneros y opinión comprometida, verdadera tribuna del pensamiento libre sin mordazas ni condicionamientos.
   Algunos tiempos libres estuvieron dedicados a la elaboración de videos documentales tanto por encargo de empresas como para gobiernos extranjeros.
   El vicio del periodismo ha sido generoso conmigo, al brindarme la
posibilidad de conocer buena parte del mundo; sus culturas, su vida y costumbres, al recorrer alrededor de 70 países en estos 57 años de actividad sin pausas, más allá de alguna que otra vacación y uno que otro crucero que colmaba mi pasión por lo infinito del mar.
   Soy un agradecido al Destino que me ha regalado un premio demasiado valioso, desde aquellos tiempos en que fue necesario trabajar por imperio de circunstrancias, siendo casi niño en lugar de estudiar y buscar la graduación, la que no pude concretar .
   Mi máximo logro fue constituir una familia que lo ha sido y es parte de mi inviolable e innegociable privacidad.   
   Tengo la suficiente fuerza para levantar la copa del brindis, coincidiendo en lo que comentara Sófocles: “Los dados del Destino siempre caen bien de la mano de Dios”. 
   Aunque ese Dios se llame Cristo, Alah, Visnú, Brahama, Jehová o como se te antoje, porque será siempre el mismo Ser, dueño de los relojes, del viento, la calma y las distancias.
   Sabio también fue quien sostuvo que “cuanto antes nos percatemos de que nuestro destino está en nosotros mismos y no en las estrellas, tanto mejor para nosotros”.
   Si me pidieran unas pocas palabras que me definieran, no dudaría en jurar que siempre he sido respetuosamente luchador y salvajemente libre, lo que llevado a simplificar me permite asegurar que soy nada más que un periodista independiente no por imposición de nada ni de nadie, sino por simple e íntima convicción.
   Ver pasar los años y hacer un apasionado repaso de lo vivido, es casi como empezar a despedirse.
   La verdad, en tal sentido no tengo ningún apuro.
G.F.








8 de septiembre de 2015

Nueva extorsión de la UTA ---------

LA ANGURRIA DEL EGOISMO
DERROTÓ A LA SOLIDARIDAD

   En los últimos tiempos, la mejor noticia para los cordobeses al despertarnos es saber que los célebres duques de la UTA están dispuestos a trabajar.
   La costumbre impuso una grieta que distancia en la condición obrera a los choferes de la UTA y al resto de la masa trabajadora cordobesa, por los permanentes perjuicio que aquellos ocasionan a sus pares con sus atropellos, caprichos y otros actos de prepotencia.
   El último registrado -que seguramente no será el último- fue hace pocos días cuando los chicos malos de los ómnibus extorsionaron con lo de siempre: dejar de a pié a los usuarios si no les pagaban los días que habían estado panza arriba gozando del alpedismo mientras el resto de los trabajadores perdía los premios a puntualidad y presentismo.
   El resultado fue el de siempre: ganaron quienes no lo merecían, porque como si esa injuria no fuera suficiente, incluso recuperan ellos, los insensibles a quienes poco y nada les importa del resto de sus pares laburantes, el premio por presentismo que les pagan las empresas que muchas veces por conveniencia son veladas cómplices de sus desplantes. 
   Seguramente en el pliego de condiciones de la prestación, debe figurar alguna atribución del poder concedente -la “Muni”- que al menos asegure a los vecinos la prestación mínima del servicio y si no se la aplica, es por ese temor al conflicto en las calles, aunque la gente padezca la irracionalidad de cada una de las habituales tropelías sindicales. 
   Mientras no exista una actitud responsable y seria desde la conducción municipal, y el ministerio de Trabajo siga en su modorra, comntinuará la vigencia de este festival de la irracionalidad, que una vez más mostró el triunfo de los lunáticos y veleidosos en perjuicio de los sacrificados trabajadores.
   Los rabiosos e implacables han vuelto a derrotar a los solidarios. 
Gonio Ferrari



6 de septiembre de 2015

S.L.B.: 06-09-15- LAS IMÁGENES Y EL MORBO - DE LA SOTA Y SU POLICÍA - VOTAR CON MEMORIA Y CONVICCIÓN - NOVEDADES EN LA CAUSA DEL REGISTRO DE LA PROPIEDAD - EL ACADÉMICO BURRO Y LA EXITOSA ABOGADA - CHICLES PARA TODOS Y TODAS, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del domingo 6/09/15 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

 LAS IMÁGENES Y EL MORBO 

   Todos los seres humanos y negarlo sería una hipocresía, cargamos con una porción de morbo que puede ser desde moderada a francamente alocada y desmedida.
   Y lo vemos a diario en todos los órdenes de la vida y no tan solo con motivo de accidentes, a donde se agolpa la gente ansiosa por no perderse los detalles más macabros del episodio.
   En el cine ocurre lo mismo, con el notable incremento de una filmografía más emparentada con los andrajosos muertos vivientes que con los vivos y sufrientes.
   Es bastante común si hablamos periodísticamente, que en ese ámbito se cometan excesos con el simple y humano propósito de lucro, porque esa mercadería vende más que aquella dedicada a exaltar la vida y los valores como el respeto, la solidaridad y el acatamiento a las leyes.
   Un doloroso caso, demasiado reciente, ha convulsionado al mundo con la imagen del cuerpito de un pequeño sirio, ahogado en el mar luego que sus mayores intentaran huir del infierno que es su tierra, como consecuencia de conflictos armados y atentados a mansalva.
   La inmensa mayoría de las publicaciones gráficas del mundo le dedicaron a las fotografías, durísimas y concluyentes, espacios de alta exposición como sus carátulas o dobles páginas centrales con llamativos titulares.
   Es cuando aparecieron los moralistas y amigos de las odiosas comparaciones, como si esa muerte fuera más importante que otras que acaecen minuto a minuto en cualquier rincón de la Tierra.
   No es cuestión de ponernos en la inútil evaluación de trascendencias según los casos, sino en concluir que el periodismo refleja una realidad que no puede modificar y eso a veces molesta al poder, que tiene en sus manos los mecanismos para mejorar esa realidad pero los intereses de toda índole se lo niegan o condicionan.
   Mostrar las indefensión de una criatura frente al drama no es morbo, sino una gigantesca verdad hecha imagen.
   El niño es inocente.
   No sabe si la culpa es del Destino o de los hombres que pretenden manejarlo.
   De esos hombres que no lo dejaron crecer y lo condenaron a un inmerecido final de mar.
   De esos hombres enceguecidos de poder y destrucción; de fuego y de sangre hermana.
   ¿Para qué mirar su carita de arena y martirio?
   Es mejor atesorarlo en la conciencia y elevarlo al reino de la vida como un íntimo, piadoso y desesperado mensaje destinado a los desalmados que manosean los relojes de la guerra, de la marginación y del desprecio.
   Y es penoso saber que esos mismos miserables le impidieron ser feliz.
   Que el dolor y la paz de los adioses lo acompañen.

DE LA SOTA Y SU POLICÍA 

   ¿Cómo será eso de “aplaudir a la policía” en los barrios, según lo aseguró un exultante gobernador, ex precandidato a la Presidencia de la Nación?
   Parece mentira tamaña ceguera, cuando nos enteramos, entre otras cosas, que los asaltos piraña siguen asolando en Nueva Córdoba y en el centro, que el crecimiento del narcotráfico es imparable, que la droga se vende casi a cara descubierta en cualquier punto de la ciudad y ahora el calificativo de zona roja se ha extendido considerablemente de sur a norte y de este a oeste.
   ¿Quién puede aplaudir a la policía? Posiblemente lo hagan quienes tienen la fortuna de la custodia domiciliaria, de los funcionarios y de quienes están en condiciones de sostener policías adicionales de vigilancia puntual.
   Alta Córdoba, otrora barrio tranquilo, ha sido escenario de hechos inéditos para el sector tales como arrebatos a la luz del día, asaltos domiciliarios, entraderas y salideras, rotura de vidrios y robo de elementos en una panadería a escasos 30 metros de la comisaría, venta de sustancias prohibidas en el corazón del sector y otras lindezas por el estilo.
   La policía es probable que cuente con una conducción de gente honrada, capaz y de carrera, pero poco puede hacer mientras no exista una genuina e integral política de seguridad.
   En pocas palabras existe el material humano, los medios, la tecnología pero lo que no hay es conducción por falta de órdenes que deben surgir del máximo poder provincial.
   Yo también me sentiría seguro si fuera capo de alguna dependencia oficial y tuviera un agente cerca las 24 horas, aunque más no fuera al alcance de mis ojos.
   En eso deben haber pensado en la Gobernación, cuando pocos días antes de las últimas elecciones hicieron viajar a Córdoba a muchos efectivos del interior, para ponerles ese atavío luminoso que los hace visibles incluso de noche, buscando con eso instaurar en la temerosa sociedad una sensación de protección.
   La votación terminó, esos efectivos volvieron a sus orígenes después de haber estado alojados en Córdoba, cobraron sus viáticos y los hechos delictivos volvieron a crecer.
   No hay caso: la demagogia ha incorporado ahora a los uniformados, que ni siquiera se dieron cuenta que estaban siendo política y publicitariamente utilizados.
   Y no para el aplauso…

EL VOTO, LA CONVICCIÓN Y LA MEMORIA

   El próximo domingo los cordobeses votamos para prorrogar la confianza en el actual intendente municipal o para reemplazarlo por otro, de entre los 12 candidatos a sucederlo.
   La campaña ha sido mediáticamente intensa en cuanto al derroche de dineros propios y ajenos en publicidad, pero el fervor de la gente es como si hubiera sufrido una especie de aplastamiento, inédito al menos desde 1983 cuando la recuperación de la democracia.
   Vivimos tiempos difíciles en todos los niveles de la vida argentina porque la inflación nos castiga lo mismo que la desocupación, y la penitencia a la que nuestra provincia debe allanarse por imposición superior.
   Los jubilados padecen en el orden nacional, seguir recibiendo menos dinero que el límite de la pobreza, y en Córdoba deben resignarse a que les confisquen durante seis meses las actualizaciones de sus haberfes.
   En la geografía del cordobesismo nos agobian la innegable inseguridad, el combustible más caro del país y la transformación en penosamente habitual de eso que antes nos sorprendía que es la fabricación, el comercio y el consumo de drogas.
   Nuestra bella ciudad tiene asimismo sus forúnculos y enfermedades tales como la ciclotimia del transporte urbano y sus prestaciones, la inmersión de muchos sectores en la basura cotidiana, el caos eterno de la peatonal ganada por el comercio ilegal y otros problemas que son carencias de años.
   Se ha trabajado y se sigue trabajando, ahora con el estímulo de la cercanía comicial, para una Córdoba que no estaba cuatro años atrás en las mejores condiciones.
   Por eso es que ahora, con la oportunidad del voto en la mano, tenemos la obligación de dejar el DNI en la mesa y  elegir con la convicción personal y la memoria.
   Es la única manera que podamos ser nosotros, los cordobeses, arquitectos y albañiles de nuestro propio progreso.
   O artífices de un demoledor y nuevo desencanto.

LA MEGACAUSA SIGUE CON TODO

   Coincidiendo prácticamente con la renovación de la vigencia partidaria en el Gobierno de la Provincia, desde Tribunales se ha reactivado el movimiento de la causa del Registro.
   Sin poner ni por asomo en tela de juicio la independencia judicial, cierto es, que en este o en cualquier ámbito, la continuidad del color político se convierte en salvavidas, al menos por cuatro  años más, lo que evitará naufragar en la investigación de cualquier irregularidad.
   Así es que luego de resolver algunas casaciones pendientes, para esta semana se ha fijado fecha para iniciar el juicio contra Juan Carlos Fraga,  Ricardo Tozzi y otros imputados, a quienes oportunamente entrevistamos en ocasión de estar presos -ellos, no yo- en la cárcel de Bouwer.
   Y es evidente que este proceso arranca ya con alguna irregularidad cuando tenemos en cuenta que los imputados, escuche bien, estuvieron detenidos  con prisión preventiva durante 3 años, por la sóla sospecha y sin ningún juicio que probara su culpabilidad.
   Ignorándose el principio de inocencia y el mandato del Juicio Previo ya cumplieron una condena.  
   En marzo del año pasado fueron liberados cuando la Corte Suprema de Justicia de la Nación y la Organización de las Naciones Unidas le indicaron al Poder Judicial de Córdoba que  leyera  la Constitución.
   ¡Pavada de tirón, digamos, de orejas!
   El Proceso está vestido con otras particularidades, como que ha sido ignorada la igualdad ante la ley, ya que estos imputados fueron encarcelados prolongadamente a diferencia de funcionarios políticos o familiares  judiciales igualmente sospechados y que, además, fueron mencionados o acusados en la misma causa.
   Fue desatendido el mandato de jueces distintos que puedan preservar la imparcialidad, y la misma Cámara y comisión juzgadora se encargará del caso.
   Además, soslayados los plazos establecidos por la Ley para investigar y juzgar, hasta el punto que la misma comisión cumple una década dando vueltas sobre lo mismo.
   Quizás cobrar por causa resuelta y controlada, en lugar de mensualmente pueda resultar un incentivo, a más de un interesante ahorro de recursos.
   Con todos estos ingredientes es muy probable que lo que en definitiva resulte ausente, sea la Justicia.

EL ASNO ACADÉMICO Y LA ABOGADA EXITOSA 

   Debe ser estresante para un catedrático que por encima de la sabiduría, sus diplomas y blasones, se lo llegue a considerar “burro” o se le aplique cualquiera de las acepciones que aporta la sinonimia española como borrico, jumento, asno, pollino, onagro y algunos otros casi adjetivos si de calificar su trayectoria académica se trata.
   Es para pensar que si es proclive a las depresiones, el profesor Alejandro Corbacho debiera estar al borde del suicidio (genuino y no como otro resonante caso) o del encierro en algún tibetano y anacoreta retiro budista.
   "Keynes y Corbacho o la Historia y el burro" fue el título elegido por la Sra. de Kirchner para empezar en la red del pajarito para retrucar en casi 40 envíos de 140 caracteres cada uno, a quien había tenido la osadía de cuestionar recientes dichos presidenciales con referencias históricas sobre el nazismo, en una columna del recalcitrante opositor que es el diario Clarín.
   Entre otras cosas decía la Sra. en Twitter: “Cuánto mejor nos iría a los argentinos si algunos leyeran y supieran más de lo que escriben y hablan. ¿Vos decís que de Corbacho tampoco se va a acordar nadie? Es lo menos importante, pero… Keynes entró en la historia de la economía mundial”, remató la doña.
   Sería demasiado pesado y presuntuoso para este periodista sin título académico evaluar los conocimientos tanto de uno como de otro de los contendientes, o zambullirse en la repetición de las descalificaciones lanzadas a una red social, porque tal actitud me haría ingresar a un escenario de sainete y conventillo que es lo menos apropiado para buscar el camino de la coherencia.   
   En consecuencia, bueno es dar por conocidos de idéntica manera los dichos de la Jefa del Estado como los del columnista clarinetiano.
   Y con una breve digresión, conviene indicar que de raigambre keynesiana, Axel Kicillof , 44 años, es autor del libro “De Smith a Keynes: siete lecciones de historia del Pensamiento Económico”. Un análisis de las obras originales. El diario La Nación lo ha calificado en varias oportunidades como marxista y según comentan sus seguidores, con el malsano propósito de desgastarlo y restarle legitimidad a sus decisiones, hasta el punto que un editorialista de ese diario llegó al colmo de señalarlo como "El marxista que desplazó a Boudou".
   Y si nuestra Presidenta por un descuido intelectual abrevó en el pensamiento keynesiano, tendría que demostrar al menos algo de preocupación por el creciente e imparable nivel de inflación que atormenta a los argentinos ya que el británico Keynes -a lo mejor su autor preferido- ha sostenido que "A través de un proceso continuo de inflación, los gobiernos pueden confiscar secreta e inobservadamente una parte importante de la riqueza de los ciudadanos … El proceso lleva consigo todas las fuerzas de la ley económica del lado de la destrucción y lo hace de una manera que ni siquiera un hombre de entre un millón es capaz de diagnosticarla”.
   Esta cita textual es el resultado de una de mis trasnochadas costumbre: desempolvar anaqueles depara sorpresas maravillosas, como la encontrada en el libro “Las consecuencias económicas de la Paz” escrito -vaya casualidad- por John Maynard Keynes, Cap. 6, editado en 1919.
  El siguiente párrafo de Corbacho: “En ocasiones, los líderes políticos recurren a las lecciones de la historia para justificar o defender sus acciones. La presidente Cristina Fernández de Kirchner no es ajena a esta práctica. Especialistas han estudiado este fenómeno y concluyen que no está mal usar la historia, el problema es caer en el abuso” fue al decir de los entendidos lo  que más molestó a la Sra. Cristina, como también “Cuando los líderes apelan al pasado sin fundamento de investigación histórica se comportan como “historiadores prácticos-intuitivos”. Lo utilizan en base a una percepción subjetiva, imágenes y conocimiento selectivo… Los expertos sostienen que aquellos que recurren a contar la historia con esa perspectiva muestran una gran confianza en sus afirmaciones y carecen de inhibición para utilizar el pasado en formas diferentes, aunque sepan poco del tema”.
   Después sobrevino el bombardeo via Twitter, que la Sra. como se consigna al principio, titulara "Keynes y Corbacho o la Historia y el burro", lo que originó que Corbacho se refiriera a esa ofensa un día después diciendo "Estoy sorprendido por la ferocidad del ataque. Que me ponga el apodo de burro me sorprende, porque he estudiado mucho este tema. La explicación y la teoría sobre el nazismo no se basa en leer sólo a Keynes, que escribió en 1919 y no vio lo que venía”.
   Y otro periodista buscando que Corbacho se defendiera de su “burrez” le dijo que los argumentos esgrimidos “eran sin duda letra de Axel Kicillof” quien había elaborado su tesis académica sobre la obra de Keynes, a lo que se limitó a contestar con la brevedad de los sabios: “Puede ser, le recomendaría que mire otros libros”. 
   Y a propósito para conocimiento -y de ninguna manera para odiosas comparaciones- hubiera sido ahora oportuno comentar el vastísimo como elevado y documentado curriculum de Alejandro L. Corbacho tanto en nuestro país como en el exterior.
   De última y para no aburrir, buscando la consistencia que cada uno pueda tener de sus conocimientos aplicados tanto al periodismo como a la conducción de un país, sería oportuno tener el placer -sin que se busque lesionar alguna investidura- de ver ese proclamado y exitoso título del que tanta gala se hace y que está rodeado de un halo de misterio que será seguramente alimento para disipar dudas actuales y de las venideras generaciones.

CHICLES PARA TODOS … Y TODAS


   Días pasados y por cadena nacional número treinta y tantos y sin ninguna conferencia de prensa donde se le pudiera preguntar algo, la Sra. Presidenta dijo haber inaugurado una turbina o algo así que era modelo de tecnología y audacia.
   Una usina a carbón que según los entendidos no puede funcionar por ahora salvo a media máquina, porque le falta un imprescindible elemento catalizador del carbón de Rio Turbio.
   O sea que el acto sirvió al menos para la foto, como sirviera aquella pomposa reapertura de nuestra otrora querida, admirada y respetada Fábrica de Aviones de donde surgieran el Pulqui, los Guaraní, los Rastrojeros, la moto Puma y otras creaciones por entonces si, nacionales y populares.
   Ahora FADEA aparte de operar como bolsa de trabajo para adictos al modelo gobernante diseminados en todos esos grupos de poder con nombres llamativos, se llenó de jefes y de operarios con suculentos sueldos, a pesar de no fabricar ni siquiera arandelas con las devaluadas monedas de un peso  que aún se resisten a circular.
   Roguemos que la turbina sureña cumpla con su cometido energético, más que como pantalla proselitista.
   Y simultáneamente y por teleconferencia, la Sra. Cristina inauguró una fábrica de chicles que si por si no lo saben, el chicle fue según dicen un invento argentino, que en las canchas de fútbol con tribunas de madera en el siglo 20 se vendía como “chuenga” y era de fabricación casera.
   Luego de ponderar que los argentinos consumimos una enormidad, afirmó que ahora masticaríamos chicles industria nacional, producto de la política de sustitución de importaciones.
   Creo que Arcor, empresa argentina, es la mayor fabricante de golosinas al menos en medio mundo, chicles incluídos.
   Y remató sus conceptos diciendo: “Es cierto que algunos todavía consumen más que otros, pero la verdad que muchos padres han comenzado a comprar a sus hijos la primera golosina con la asignación universal por hijo“.
   La verdad, me atraganté con el chicle …


3 de septiembre de 2015

MÁRTIR DE LA ARENA


El niño es inocente.
   No sabe si la culpa es del Destino o de los hombres que pretenden manejarlo.
   De esos hombres que no lo dejaron crecer y lo condenaron a un inmerecido final de mar.
   De esos hombres enceguecidos de poder y destrucción; de fuego y de sangre hermana.
   ¿Para qué mirar su carita de arena y martirio?
   Es mejor atesorarlo en la conciencia y elevarlo al reino de la vida como un íntimo, piadoso y desesperado mensaje destinado a los desalmados que manosean los relojes de la guerra, de la marginación y del desprecio.
   Y es penoso saber que esos mismos miserables le impidieron ser feliz.
   Que el dolor y la paz de los adioses lo acompañen.
G.F. 


1 de septiembre de 2015

El asno académico y la abogada exitosa

DE KEYNESIANOS Y DE BURROS,
COMO PARA REVALIDAR TÍTULOS

   Debe ser estresante para un catedrático que por encima de la sabiduría, sus diplomas y blasones, se lo llegue a considerar “burro” o se le aplique cualquiera de las acepciones que aporta la sinonimia española como borrico, jumento, asno, pollino, onagro y algunos otros casi adjetivos si de calificar su trayectoria académica se trata.
   Es para pensar que si es proclive a las depresiones, el profesor Alejandro Corbacho debiera estar al borde del suicidio (genuino y no como otro resonante caso) o del encierro en algún tibetano y anacoreta retiro budista.
   "Keynes y Corbacho o la Historia y el burro" fue el título elegido por la Sra. de Kirchner para empezar en la red del pajarito para retrucar en casi 40 envíos de 140 caracteres cada uno, a quien había tenido la osadía de cuestionar recientes dichos presidenciales con referencias históricas sobre el nazismo en una columna del recalcitrante opositor que es el diario Clarín.
   Entre otras cosas decía la Sra. en Twitter: “Cuánto mejor nos iría a los argentinos si algunos leyeran y supieran más de lo que escriben y hablan. ¿Vos decís que de Corbacho tampoco se va a acordar nadie? Es lo menos importante, pero… Keynes entró en la historia de la economía mundial”.
   Sería demasiado pesado y presuntuoso para este periodista sin título académico evaluar los conocimientos tanto de uno como de otro de los contendientes o zambullirse en la repetición de las descalificaciones lanzadas a una red social, porque tal actitud me haría ingresar a un escenario de sainete y conventillo que es lo menos apropiado para buscar el camino de la coherencia.    
   En consecuencia, bueno es dar por conocidos de idéntica manera los dichos de la Jefa del Estado como los del columnista clarinetiano.
   
Y con una breve digresión, conviene indicar que de raigambre keynesiana, Axel Kicillof , 44 años, es autor del libro “De Smith a Keynes: siete lecciones de historia del Pensamiento Económico”. Un análisis de las obras originales. El diario La Nación lo ha calificado en varias oportunidades como marxista y según comentan sus seguidores, con el malsano propósito de desgastarlo y restarle legitimidad a sus decisiones, hasta el punto que un editorialista de ese diario llegó al colmo de señalarlo como "El marxista que desplazó a Boudou". 
   Y si nuestra Presidenta por un descuido abrevó en el pensamiento keynesiano, tendría que demostrar al menos algo de preocupación por el creciente e imparable nivel de inflación que atormenta a los argentinos ya que el británico Keynes -a lo mejor su autor preferido- ha sostenido que "A través de un proceso continuo de inflación, los gobiernos pueden confiscar secreta e inobservadamente una parte importante de la riqueza de los ciudadanos … El proceso lleva consigo todas las fuerzas de la ley económica del lado de la destrucción y lo hace de una manera que ni siquiera un hombre de entre un millón es capaz de diagnosticarla”.
   Esta cita textual es el resultado de una trasnochada costumbre: desempolvar anaqueles depara sorpresas maravillosas, como la encontrada en el libro “Las consecuencias económicas de la Paz” escrito -vaya casualidad- por John Maynard Keynes, Cap. 6, editado en 1919.
   El siguiente párrafo de Corbacho: “En ocasiones, los líderes políticos recurren a las lecciones de la historia para justificar o defender sus acciones. La presidente Cristina Fernández de Kirchner no es ajena a esta práctica. Especialistas han estudiado este fenómeno y concluyen que no está mal usar la historia, el problema es caer en el abuso” fue al decir de los entendidos lo  que más molestó a la Sra. Cristina, como también “Cuando los líderes apelan al pasado sin fundamento de investigación histórica se comportan como “historiadores prácticos-intuitivos”. Lo utilizan en base a una percepción subjetiva, imágenes y conocimiento selectivo… Los expertos sostienen que aquellos que recurren a contar la historia con esa perspectiva muestran una gran confianza en sus afirmaciones y carecen de inhibición para utilizar el pasado en formas diferentes, aunque sepan poco del tema”. 
   Después sobrevino el bombardeo via Twitter, que la Sra. como se consigna al principio,
titulara "Keynes y Corbacho o la Historia y el burro", lo que originó que Corbacho se refiriera a esa ofensa un día después diciendo "Estoy sorprendido por la ferocidad del ataque. Que me ponga el apodo de burro me sorprende, porque he estudiado mucho este tema. La explicación y la teoría sobre el nazismo no se basa en leer sólo a Keynes, que escribió en 1919 y no vio lo que venía”.
   Y otro periodista buscando que Corbacho se defendiera de su “burrez” le dijo que los argumentos esgrimidos “eran sin duda letra de Axel Kicillof” quien había elaborado su tesis académica sobre la obra de Keynes, a lo que se limitó a contestar con la brevedad de los sabios: “Puede ser, le recomendaría que mire otros libros”. 
   Y a propósito para conocimiento -y de ninguna manera para odiosas comparaciones- se hace oportuno comentar que Alejandro L. Corbacho es Ph.D. in Political Science, University of Connecticut (USA); Master of Arts en Ciencia Política y Certificate of Latin American Studies, University of North Carolina at Chapel Hill; Licenciado en Ciencia Política, Universidad del Salvador (Buenos Aires). Fue becario Fulbright, Ford y CONICET. Desarrolló investigación en el Instituto Torcuato Di Tella, CEDES y la Universidad de San Andrés. Ex profesor en las universidades de San Andrés, de Buenos Aires, del Salvador y en el Colegio Militar de la Nación. Fue Secretario Académico de la Carrera de Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires y asesor del Ministerio de Relaciones Exteriores para el proyecto "Historia de las Relaciones Exteriores de la República Argentina". Investigador principal en la obra Historia General de las Relaciones Exteriores de la República Argentina.  Es miembro del Consejo Asesor del Center for Latin American and Caribean Studies (CLACS), y miembro del Consejo Asesor de la Fundación TAEDA, Argentina.
   De última y para no aburrir, buscando la consistencia que cada uno pueda tener de sus conocimientos aplicados tanto al periodismo como a la conducción de un país, sería oportuno tener el placer -sin que se busque lesionar alguna investidura- de ver ese proclamado y exitoso título del que tanta gala se hace y que está rodeado de un halo de misterio que será seguramente alimento para disipar dudas actuales y de las venideras generaciones.
Gonio Ferrari