EDICION “DOMÉSTICA” DE “SÍGANME LOS BUENOS”,
RESPUESTA A LA CENSURA APLICADA POR LOS S.R.T.
RESPUESTA A LA CENSURA APLICADA POR LOS S.R.T.
Seguimos el camino trazado desde los orígenes de “Síganme los buenos” más
de una década y media atrás, fieles al compromiso oportunamente asumido con la
creciente audiencia que todavía no ha encontrado respuestas a sus
requerimientos sobre la censura, sorpresiva y silenciosa, que se aplicara al
espacio desde la conducción de los S.R.T. de la U.N. de Cba. el pasado domingo
13 de abril al igual que a otros dos programas “domingueros” (“La voz de
la Paz” y ”Siete mares”) todos integrantes de la grilla de AM580 hasta la fecha
apuntada.
ANTES QUE NADA UN VUELO RASANTE
POR LA REALIDAD DE LOS ARGENTINOS
Lejos estamos de sorprendernos…
VIVIMOS SORDA LUCHA ENTRE LA DEMAGOGIA
Y LO PREVISIBLE QUE YA ESTABA ANUNCIADO
En alusión directa al disturbio, el arrebato, la brusquedad, la furia, la
bestialidad o el salvajismo, sinónimos todos de violencia, Séneca supo sostener
que nadie ha conservado jamás largo tiempo un poder ejercido con tales
procederes, poniendo en relieve que ningún régimen político puede sustentarse
indefinidamente en el simple ejercicio de tales actitudes, ampliamente nocivas
y en la mayoría de los casos, irreparables.
Y tal es, a grandes rasgos, la lucha que pone frente a frente a la demagogia
con el factor sorpresa cuando deja de serlo para transformarse en anticipada
como temida realidad. ¿Es oportuno aceptar esa síntesis, que nos está tocando
asumir como actualidad, que será histórica para los argentinos, resulte lo que
acaso resulte?
El interrogante es tan duro como la desorientación que nos está envolviendo que
no es nueva, porque lo vivido en los últimos años que aún no fueron integrados
a la historia, nos viene preparando para llegar a cualquiera de los dos
extremos que vendrían a ser el éxito que vivimos soñando, o el más penoso,
temido y reiterado de los fracasos.
Aunque sea un simplismo reduccionista plantear la lucha sólo entre dos grandes
enemigos, tantas han sido las opciones que venimos padeciendo, que el resto de
las alternativas vendría a ser un inocente juego de niños que en alguna medida
merecemos, si lo que ansiamos es recobrar la tranquilidad, la paz y la
concordia, lo que sería beneficio sin banderas, escudos ni proclamas, sino lo
que bien merece una comunidad tan castigada como la que somos parte.
¿Por qué la batalla a muerte es entre la demagogia y lo oportunamente
anunciado?
No es complicado encontrar la respuesta acertada porque el resultado elemental
es que, en una sociedad organizada, nadie gana un enfrentamiento de tales
características. Y hurgando entre los sabios encontré duros conceptos, entre
otros, de Pitágoras quien aseguraba que “para aquellos que aspiran al poder, no
hay mejor elemento que la masa de los pobres, cuyo idealismo es alimentado por
el descontento, hijo primogénito de la miseria”.
Un tal Macaulay -político británico ya desaparecido- en cambio sentenció que
“Los más viles ejemplares de la naturaleza humana se encuentran, en todas las
épocas, entre los demagogos”. Por tales posturas es que llegamos a imaginar que
entre la demagogia y lo previsible por haber sido anunciado, no son afines como
para ir de la mano.
Trayendo todos estos claros conceptos a lo nuestro, a la cotidianeidad
argentina, ni siquiera así podemos llegar a la alquimia de pretender unirlos
aunque el objetivo final fuera buscar la recuperación nacional, que vendría a
ser el acceso a la reivindicación de la Patria como Nación que lo fuera -como
ejemplo- en algún esplendoroso pasado.
Porque si es por culpas, la “fabricación de pobres” para después utilizarlos en
los cuartos oscuros es un duro ataque a la dignidad humana, y buscar incendiar
al país cuando asoman los resultados positivos emergentes de las medidas que
oportunamente se anunciaran, son dos despreciables actitudes o conductas por lo
degradantes y nocivas.
Está en nosotros, en nuestro compromiso y especialmente en el sano e
imprescindible ejercicio de la memoria, “hacer cuentas” de los últimos 75 años
de la vida nacional para que las comparaciones, aparte de justas, sean
valederas.
Porque es preferible luchar con el enemigo a la vista, en la mira de nuestras
armas conceptuales y patrióticas, a la hora de diferenciar y cotejar para
convencernos que los demagogos han sido el cáncer de nuestra economía, que nos
mudó desde la envidiada opulencia a lo más indigno de la miseria, lo que bien
puede resumirse en las apreciaciones de un alto dirigente el PJ que tuvo el
desliz de pecar de sincericidio, cuando allá por la década de los
’80 supo referirse a la impunidad para el enriquecimiento apelando al robo al
Estado por parte de dirigentes políticos y funcionarios de humildes orígenes,
que esos personajes así de incorrectos “en vez de preocuparse en cambiar la
situación de la gente, se preocupan en cambiar de casa, de auto y hasta de
mujer”.
Y acerca de mi situación personal, debo reconocer que la Biblia es una generosa
manera de regalarnos sabiduría, nos resulte o no útil, para lo cual hago un
paréntesis por horas escasas en las que otra vez tendremos el pacer de estar
juntos: “No desdeñes las palabras de los viejos, que ellos también aprendieron
de sus padres; ellos te enseñarán la prudencia y a responder en momento
oportuno”.
Eso pretendo hacer y seguir respetando desde la tarima de mis 86 añitos que
desde hoy festejo ¡Salud!
GONIO FERRARI
Periodista censurado
que sigue pensando
Especial para vengativos y
autoritarios
LA MANERA MÁS LENTA,SEGURA
Y BRUTAL DE
MATAR A
UN PERIODISTA ES SILENCIÁNDOLO
“DERECHO A LA INFORMACIÓN, LIBERTAD
DE EXPRESIÓN Y PLURALIDAD”.Art 51de la
CONSTITUCIÓN PROVINCIA DE CÓRDOBA
Al haber
sido infantilmente censurado, sin notificación
formal
alguna y desplazado del espacio de dos horas
(“Síganme
los buenos”) que ocupaba los domingos a la
siesta
desde más de 15 años atrás en la 580AM Radio
Universidad,
dependiente de los SRT, estimo mi derecho
ciudadano
de comentar tal acción despiadada y sin haber
asumido
el duelo, la indignación y la tortura de tal
desvinculación
unilateral porque estimo -no como disculpa
sino en
calidad de respeto hacia la audiencia- que es
oportuno
disipar las dudas que me vienen planteando
desde un
par de semanas atrás, los oyentes sorprendidos
por la
actitud empresaria y el mal trato al que se la somete
sin
fundamentación de tan extrema medida que muchos
consideran
autoritaria, exagerada e ilegal.
Bien
sabemos que cualquier periodista sometido a
presiones
políticas e ideológicas pasa a ser rehén de la
patronal,
más aún cuando los dueños del poder empresario
piensan
distinto con relación a la realidad. Esta actitud se
agrava
ya que esa presión es injuriante, afecta el equilibrio
emocional
y daña la estabilidad familiar del afectado, que
también
merece respeto.
Así como
muchos que en su momento se incorporaran a
ese
engendro del “periodismo militante” por una bien
rentada
convicción cometieron -y siguen perpetrando- un
evidente
y deplorable papel de ficticio arrepentimiento y
hoy,
donde aún se encuentren, reiteran como venganza las
mismas
barbaridades y violaciones a las leyes enfermos de
odio y
frustración, que por su apego a la improvisación y la
generosidad
con parientes y amigos, no supieron superar.
¿Acaso
creen que los mataron? No se equivoquen. Sólo
han
logrado enriquecer memorias y respeto a todas las
leyes
que protegen a los periodistas y cuando se aplican
como
castigos a quienes las burlaron como recurso
postrero
para no perder un poder mal ejercido y un fracaso que se empecinan en no
reconocer, y los resultados están
frescos
y a la vista, hasta el punto de convencerme y
convencer
a la sociedad cordobesa que varios de esos
“ejemplares”
hayan cultivado su grandilocuente sabiduría
en
recintos universitarios.
Se llegó
-entre otras curiosidades- al delirio de “comprar”, alquilar o contratar dos
autobombas anti incendios y pasear allí a una “estrella” del firmamento “K”
anunciándolo como conductor de un
espacio
de TV por Canal 10 que sería único, inédito, jamás
visto,
inimitable, etc. y jamás ni siquiera se vio un capítulo y
aquella
“luminaria” a la que le opacaron el debut y su fama,
terminó
siendo impune acosador de compañeras, quien
buscó
refugio en los brazos generosos de doña Hebe y su
radio
porteña, la de los “sueños compartidos”, que se
transformaron
en históricas pesadillas.
Sería
mejor, para no angustiar exageradamente a
quienes
llevan peso en sus conciencias, citar al menos dos
casos
emblemáticos de pernicioso “vistagordismo” de la
cúpula
directiva: los motivos, las causas y las
consecuencias
de esa brutal costumbre de muchos que en
la
historia no tan lejana buscaron silenciar a periodistas: los
evitables
decesos -víctimas de “congelamiento laboral” y
sus
consecuencias- de los queridos colegas Roxana
Menéndez
y Claudio Ferrer. Sería un homenaje a la
memoria
de ambos que esos casos fueran puntillosamente
aclarados
y castigados sus culpables e instigadores.
Injusto sería -ya que estamos- dejar de lado la desvinculación de Alejandro
“Toto” Colombo, un símbolo de la radio, con más de 30 años de experiencia que
fue apartado del micrófono cuando aún conserva las bondades de su voz potente y
requerida, a quien le cerraron las puertas cuando mucho le queda por ofrecer en
materia de honradez en cargos gerenciales y calidad profesional.
Mientras tanto, sepan que tengo tiempo y paciencia
suficientes
para esperar aunque más no fuera, una
explicación
amistosa acerca de mi situación.
Les comento, por si todavía y pese a mis 66 años
ininterrumpidos
de la práctica y el goce del periodismo con
salvaje
libertad -en tal sentido en los SRT nunca me
condicionaron
salvo algunos ya apuntados intentos
individuales-
sigo siendo un ciudadano que sólo reclama
respeto
y más que nada, justicia.
GONIO FERRARI Periodista
En nuestro S.L.B. del domingo
28/07/24
CUANDO LA CRISIS SE
ACERCABA INTENTAMOSADVERTIRLO, PERO NO FUIMOS ESCUCHADOS
Por lo general, los analistas de cualquier situación de crisis, tienen su particular manera de evaluarlas una vez que se han desatado, pormenorizando eventuales motivos, circunstancias, resultados y dramas emergentes de tan conflictiva instancia.
Sin embargo, a la hora de buscarles salidas decorosas, cuando es más de uno el actor de lo que viene ocurriendo, pocas veces se opta por evaluar con la misma óptica y desapasionadamente, los orígenes de la que está aconteciendo pero respetando a rajatabla las razones y los hechos que la motivaron.
Y me voy a permitir y ruego que los oyentes opten por la misma actitud, aportar un valioso comentario acerca de las crisis.
“La evolución de la Humanidad viene marcada por la alternancia de cuatro clases de grupos sociales: los menesterosos, los guerreros, los intelectuales, los logreros; éstos se caracterizan por la comercialización de todo tipo de valores y por un desmedido culto al enriquecimiento personal; cuando los demás ven que los ricos obtienen más rápidos beneficios con negocios especulativos, no productivos, tienden a imitarlos.
Los estafadores medran y los planes quiméricos para sacarle dinero a la gente. Los logreros triunfan cuando la autoridad política se desentraliza, revelándose incapaz de controlarlos. La mentalidad adquisitiva se transmite a todos los sectores de la sociedad. Las artes, ciencias, valores espirituales, acaban siendo objeto de comercio y transacción. La inevitable degradación de esta sociedad y sus corruptelas acaban provocando que intelectuales, guerreros y menesterosos se junten para derrocar a los logreros.
Naturalmente los guerreros toman el mando y todo el ciclo vuelve a comenzar. El desastre vendrá marcado por la deflación, es que la gente cada vez tiene menos para comprar los productos debido al elevado paro y escasa actividad empresarial… si se produce una depresión en el futuro próximo, no sólo sobrevendrá un colapso económico sino que, además, acarreará la transformación de la estructura política”.
Todo lo que acabo de leerles no es una ocurrencia propia sino la palabra de Ravai Barra, profesor de teoría económica hindú, residente en los Estados Unidos de Norteamérica.
A propósito, vale aclararlo, de todo lo que se dice y se comenta mediáticamente acerca de la conflictiva situación surgida en estos Servicios de Radio y Televisión de la Universidad Nacional de Córdoba.
Debo confesar todo lo que voy aprendiendo acerca de evaluar, siempre, siempre, los motivos, las acciones, los errores y las travesuras que llevaron a un estado de postración.
¿Usted se dejaría intervenir quirúrgicamente sin que su cirujano tuviera un informe completo de su dolencia y un precio diagnóstico?
No sé usted, pero yo no lo aceptaría…
Muchas veces la cobardía de la censura
dignifica más a quien la padece
Nos hartamos de reiterarlo
ESTABAMOS EN LO CIERTO
Y DESDE
EL PODER IGNORARON ADVERTENCIAS
Se viene corriendo el telón negro que tapaba la realidad de lo absurdo que
existía en el seno policial, si partimos desde la "desaparición" de
demasiadas armas -costosas y flamantes-asignadas a la fuerza
"guardadas" en la propia Jefatura que al poco tiempo
"aparecían" en poder de asaltantes, homicidas, en fin, hampones,
porque alguien se las "alquilaba" al igual que a “estrellas” del
creciente y descontrolado narcotráfico, cuando cualquier cordobés sabe, conoce
y se indigna frente a la indiferencia gubernamental, la ubicación, el
funcionamiento y las ventas -incluso a notorios menores de edad- en
cualquier barrio sin hacer excepción de todos los sectores urbanos. Lo sostuvimos en repetidas placas consignando que “Si la policía no puede, no
sabe o no la dejan limpiar la mugre de adentro, menos podrá hacerlo con la
mugre exterior”. No nos escucharon o lo escucharon y "se hicieron los
osos" respondiendo con onerosas compras directas de equipos ¿con o sin
licitación?, frecuentes cambios de nombres, desfiles callejeros para mostrar
decenas de patrulleros nuevos que posteriormente no operaban como pomposamente
lo anunciaban, por falta de combustible y de repuestos para los que se
accidentaban, e invirtiendo dinerales en publicidad no tanto a los periodistas,
sino a los medios "ensobrados" y necesitados de apoyo económico
especialmente en las campañas precomiciales, gastos que pagamos todos -pensemos
como pensemos- a través de la presión tributaria y del elevado precio de
ciertos servicios. Algo se ha corrido la moda del engaño, de la especulación partidista y del
escondite y es de esperar que ahora les entre en las cabezas de los que dicen
que saben pero lo disimulan, que nada cambiará mientras seriamente no se
estudie, se legisle, se aplique y se controle el cumplimiento y la vigencia de
una política integral de seguridad alejada de la conducción netamente política
y se enrole en la sabiduría de los especialistas nivelados hacia arriba. Que la
policía abandone su estilo de "fuente de trabajo para la militancia"
y se profesionalice en la sapiencia técnica que necesita y reclama a gritos la
sociedad cordobesa, existiendo la posibilidad de lograr tan ansiados objetivos
en el nivel universitario. No nos escucharon en su momento y con bastante antelación. Personalmente
marginaron a algunos "molestos moscardones" que ventilaban
(ventilábamos) anormalidades y omisiones, con ese falsamente vetusto y
edulcorado verso de los "periodistas acreditados", cuando nuestra
acreditación es simplemente el ejercicio honesto de la profesión, así no
estemos acreditados por el Papa, el presidente de la Nación, el gobernador,
algún ministro figurón, el jefe de policía de turno o "Mongo
Aurelio". Aparece una tenue luz sobre un tema complicado, que viene siendo silenciado
hasta que la consagración de la impunidad de la que muchos hicieron gala,
parece irse retirando del complejo escenario de una inseguridad y
deshonestidad que no merecemos. Y uno de los penosos efectos/consecuencia es el error que muchos cometen, de
generalizar la autoría de maniobras de neto corte maffioso penadas por las
leyes, perjudicando injustamente a los sacrificados efectivos de la fuerza azul
que cumplen decentemente con su arriesgado deber. No es, al menos por ahora, pretender reinstaurar la vigencia de aquel sonoro
“que se vayan todos”… Roguemos que nadie coloque palos en la rueda del esclarecimiento de un panorama
sombrío, nefasto, peligroso e inmerecido que los cordobeses venimos padeciendo. Y
que sepan las autoridades que aunque "descalifiquen" o borren de sus
"secretos" registros a los periodistas no acreditados, aunque les
pese, con acreditaciones o no, seguimos y seguiremos siendo periodistas.Gonio Ferrari
La memoria es el lápiz de la historia
HURGANDO RECUERDOS, ES BUENO DE VEZ
EN CUANDO REVIVIR EMOCIONES BÉLICAS
(Ante la atroz posibilidad de una nueva guerra, simple homenaje a la memoria y el profesionalismo de los corresponsales -periodistas, camarógrafos y fotógrafos-
que no volvieron de Gaza)
G.F.
Será el tiempo quien dirá en qué momento nos volveremos a encontrar en el aire, siempre y cuando sean aires de libertad y de respeto.
HURGANDO RECUERDOS, ES BUENO DE VEZ
EN CUANDO REVIVIR EMOCIONES BÉLICAS
(Ante la atroz posibilidad de una nueva guerra, simple homenaje a la memoria y el profesionalismo de los corresponsales -periodistas, camarógrafos y fotógrafos-
que no volvieron de Gaza)
No quiero hablar de judíos ni de palestinos.
No quiero hablar de razones, derechos ni apetitos
territoriales.
No quiero hablar de los cuerpos destrozados, del clamor de
los heridos, ni del olor de los muertos.
Quiero hablar de ellos, que sin ser soldados y sin
responder a ninguno de los bandos que solo piensan en matarse, están allí, en
el centro del espanto, donde no caben las retiradas dignas ni las pausas que de
vez en cuando otorgan los impiadosos bombardeos.
Quiero hablar de ellos, los periodistas que les toca ser
testigos de la masacre anunciada, planificada y ejecutada con precisión
quirúrgica, para vergüenza del género humano, si es que algo de vergüenza nos
queda.
Y si es que en realidad somos humanos.
Pero sobre todo, quiero hablar de los que no volvieron,
porque su compromiso profesional los arrancó de la prudencia y los llevó ese
pasito más adelante, que equivale a pisar el umbral del no regreso; de la
dolorosa eternidad.
Me puse a pensar, en un duro ejercicio de la memoria,
de las angustias y de las nostalgias, cuáles pueden ser los motivos que a
veces nos llevan a las entrañas mismas del peligro; a esa ominosa e inútil
trituradora de carne que es la guerra.
Y entonces evalúo el porqué dejaron allí sus cuerpos, sus
anhelos, sus temores y sus imágenes.
Pienso que no volvieron porque posiblemente no hubo quien
les dijera que preferían esperarlos aquí; que les aconsejaran que no fueran;
que les metieran en la cabeza la prudencia y el miedo, que son los padres de la
supervivencia.
Que antes, sinceramente, les dijeran de su amor.
Porque a lo mejor es lo que ansiaban escuchar para no ir, y
quedarse juntos, cerca de la lumbre y lejos del horror, ese horror que a veces
no encuentra palabras y su único idioma son las imágenes y el drama que
encierran.
Los que no volvieron, ¿son mártires, o héroes?
No.
Son, simplemente, previsibles víctimas de su propio
compromiso o de algún recóndito desamor que no supo retenerlos entre nosotros,
los que estamos vivos.
Por lo menos, vivos hasta el próximo desafío.
Esos retos que surgen en cualquier momento y despiertan esa
vocación casi insana, demencial, de estar cerca del riesgo, como si fuera una
inocente aventura.
La verdad, es como una especie de suicidio, al que muchos
llegan alegremente, tal si se tratara de un trabajo más.
Sin embargo, la mayoría de esos corresponsales razona, sabe
y entiende cabalmente, que se están suicidando.
Nunca, nadie, jamás, descubrirá por qué lo hacen.
Por los que no volvieron e injustamente pocos recuerdan,
levanto mi copa con las burbujas que presagian el inevitable reencuentro o la
despedida sin tiempos....
G.F.
Será el tiempo quien dirá en qué momento nos volveremos a encontrar en el aire, siempre y cuando sean aires de libertad y de respeto.
Siempre en la historia de la humanidad terminan ganando los malos porque los "buenos" prefieren silenciarse so riesgo de perder mucho, hasta la vida
ResponderBorrarUna verdad casi bíblica...
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