Mostrando las entradas con la etiqueta Economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Economía. Mostrar todas las entradas

24 de julio de 2022

S.L.B.: DEMENCIA POLÍTICA O ENAJENACIÓN CÍVICA VIENEN CRECIENDO DE MANERA ALARMANTE - LA INSEGURIDAD Y EL CAPRICHO, VAN DE LA MANO - SIGUEN EN SOSTENIDO PROGRESO LOS PRECIOS Y LAS CARENCIAS - MEGACAUSA DEL REGISTRO, OSCURIDAD PESE A LOS AÑOS DE VIGENCIA - PROPUESTA PARA UN NUEVO PARADIGMA - APROSS BUROCRATIZADA EN LA ATENCIÓN Y MEDICACIÓN A CRÓNICOS E INCURABLES - NO QUEDAN NI CENIZAS DE AQUELLA COMBATIVA C.G.T. QUE HOY LIDERAN LOS RICACHONES - LA PARTIDA DE FEDERICO HIRSCH, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 24/07/22 emitido en dúplex por AM580 y FM88.5 dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
Incierto panorama que nos rodea
DEMENCIA  POLÍTICA O ENAJENACIÓN  CÍVICA
VIENEN CRECIENDO DE MANERA ALARMANTE
 





   Con un  semblante que mentía por su aparente tranquilidad; con el gesto adusto y la mal disimulada bronca, era fácil entender que no estaba lo que se dice totalmente en sus cabales, sino que el hecho de considerarse aún autoridad, era como si le regalara una imagen de credibilidad, de apoyo popular, de coincidencia con sus principios, pero la realidad trasuntaba la verdadera esencia de las incoherencias que anunciaba; de los planes que pretendía ejecutar; de la manera de retomar poder y alcanzar utópicas metas ya descartadas incluso por el propio devenir de nuestra historia reciente.
   Es como esas personas que sabiéndose en verdad íntimamente débiles, pretenden con la dureza del rostro engañar para ser tomado con rigor y seriedad, cuando seguramente su  análisis lo llevara a creer que el fracaso ya es parte de su vida; el resultado de ciertas actitudes autoritarias que calaron hondo en el alma de los argentinos.
   Cuando es la cordura lo que está en juego, es para pensar que quienes son víctimas de alteraciones mentales están absolutamente seguros de su normalidad inexistente y de contar con asentimiento mayoritario; de imaginar que las masas lo siguen, que están con él, que lo apoyan y que darían su vida por seguir sus postulados.
   Pero el país, nuestra Patria poco a poco lo fue relegando como era su pretendida intención de liderazgo, por sus actitudes autoritarias, inconsultas, por sus fracasos que supieron sumirlo en oscuras introspecciones que incluyeron desacuerdos familiares, nacientes odios en relaciones que tiempo atrás llegaron a ser cariñosas, fraternales, plenas de momentos gratos, como apoyando sentencias como la de Arturo Graf, cuando supo sostener que “El de la locura y el de la cordura son dos países limítrofes, de fronteras tan imprecisas que nunca puedes saber con seguridad si te encuentras en el territorio de una o en el territorio de la otra”.
   Por eso la ola de incertidumbre que se instaló con su fuerza destructiva en el alma de la gente, apenada por las horrendas consecuencias de tantas adversidades sufridas con la crisis económica, la desocupación, la inflación incontrolable aunque escondida, los encierros de la pandemia, las penosas alternativas vividas con la consecuencia de más de 150.000 muertos, la inseguridad incontrolable, el narcotráfico impune y reinante y otros daños colaterales padecidos por los argentinos.
   Sin embargo este personaje que en su tiempo de esplendor despertó simpatía, aunque sus pretensiones eran encabezar un ambicioso proyecto, cometió el pecado de equivocarse en la forma de encarar su ansiado liderazgo y quedó relegado a un plano inferior, aunque luciera galones como para estar por encima.
   Sábato sentenció tiempo atrás que “Estos gestos de heroísmo demencial son los que nos rescatan de tanta iniquidad porque no se puede vivir sin héroes, santos ni mártires”.
   Tan cierto como lo viene mostrando no tan sólo nuestra historia sino la memoria universal, aunque con el atenuante para el caso argentino que una locura compartida ya es de por sí media locura…
   Estamos en las seguras vísperas de situaciones y consecuencias que por su trascendencia pueden ser aplicadas a nuestra recuperación o a la consolidación de un estrepitoso fracaso, aunque no puedo apartar de mis pensamientos aquello de Dumas: “Llamo locura a toda tentativa de conspiración que no llega a buen fin. Si triunfa, a eso que llamo locura lo denominaré sabiduría”.
   Por todos estos detalles que termino de apuntar, bueno sería la recuperación de la cordura en la cúpula del poder, que se cicatricen las heridas que todavía sangran aunque las oculten y que desde ese mismo poder piensen que no están solos, sino que más de 44 millones de argentinos merecemos ser gobernados por mentes lúcidas sin arranques demenciales que pretenden ahuyentar presiones, maledicencias y desencuentros.
  Porque todo esto que acabo de comentarles viene a cuento de la actitud asumida por el procesista militar retirado Aldo Rico, quien ahora busca escudarse en la democracia para apoyar sus demandas de libertades que no supo respetar, vidas que cercenó y la legalidad por las instituciones de la República, cuando fue uno de sus principales, más prepotentes y autoritarios violadores.
   En cuanto a las últimas determinaciones del Sr. Presidente de la Nación, de la Sra. Vicepresidente, del Sr. Gobernador de la provincia de Buenos Aires y de la viajera y floripóndica nueva ministro de Economía que ahora estará -suponemos- de tertulia con doña Georgieva patrona del FMI pidiéndole seguramente mayores plazos para pagar deudas, tendré que ocuparme cuando entre ellos sinceren la situación del país, cuando dejen de jugar a las escondidas y cuando tengan una vocera coherente que informe en lugar de echarle culpas al periodismo y que al menos refleje un panorama verídico que desde el mismo poder siguen ocultando.
   No son tiempos de andar esquivándole el bulto a la realidad ni el culo a la jeringa.
 
Negación de la autocrítica
LA INSEGURIDAD Y EL CAPRICHO VAN DE LA
MANO  ANTE  UNA  SOCIEDAD  ANESTESIADA
 
   Es para rogar que la anestesia que envuelve a los cordobeses termine alguna vez de embrutecer con sus efectos y la sociedad en su conjunto, asuma que vivimos en un marco de inseguridad jamás padecido, lo que se agrava por el apoyo -llamémoslo de alguna manera- que los malos policías le aplican a eso que desde el poder le llaman sensación porque se sigue negando, desde ese mismo poder me refiero, una realidad que nos castiga sin misericordia.
   Los asaltos, arrebatos, salideras, ataques en las autopistas y en la Circunvalación, estafas telefónicas y toda la gama del delito vienen creciendo de manera exponencial y la ciudadanía choca contra un muro de casi indolencia; de indiferencia ya que la ausencia de autocrítica transforma a todos los funcionarios en impolutos con relación a sus fracasos, aunque las consecuencias las pague nuestra desprotegida ciudadanía y eso que por ahora margino el crecimiento del narcotráfico, sin solución integral a la vista.
   Queda así demostrado por si hiciera falta, que de poco sirven las millonarias inversiones en vehículos, equipamiento, armamento, tecnología moderna, comunicaciones, etcétera, mientras no se legisle, aplique y controle una política integral de seguridad, clamor del que nos hacemos eco desde tiempo atrás sin encontrar respuestas positivas y lo peor, que se niegue tan calamitoso estado refrendado por la zozobra en la que seguimos viviendo.
    Las cosas han llegado a tal estado, que vale repetir eso que de acuerdo con la consagración de las impunidades y los fracasos en la conducción del tema seguridad, se ha llegado al ridículo que los decentes debemos vivir encerrados, enclaustrados entre rejas, mientras los delincuentes andan sueltos y gozando una indemnidad que alguien, poderoso por cierto, les obsequia.
   Es doloroso comprobar apelando a la memoria, que sean tantos los casos de “gatillo fácil” registrados en esta Córdoba hasta en ese aspecto sorprendente, y lo peor es que cuando se juzgaron esos hechos, las condenas aplicadas no han servido como un motivante de acciones para dotar a la fuerza azul de elementos humanos preparados para la función, porque no basta con enseñarles las bondades de la buena puntería con su armamento, sino el conocimiento de las leyes, el fortalecimiento -para bien- del espíritu de cuerpo en la institución y una conducción política que al menos practique la sana autocrítica.
   Es en esa circunstancia que aparecen los baches de gestión, los errores de conducción y aplicación, que bueno sería corregirlos hasta terminar con ellos para que no queden dudas acerca de la utilización actual de las filas policiales como bolsa de trabajo para el cumplimiento de deudas con la militancia del partido gobernante, y en tal sentido es para resaltar y reconocer que en todas las administraciones se aplicó idéntico temperamento.
   Los cordobeses ya estamos agobiados por los fracasos oficiales en materia de prevención y es hora que se practique la autocrítica pero con resultados, y no limitándola a declamaciones altisonantes, que son más cháchara que realidad y es muy simple la ecuación: el funcionario que fracasa y queda demostrado, no debe esperar que le pidan la renuncia sino que por honestidad se debe mandar a mudar, previo pedir disculpas.
   Porque si desde arriba sostienen a quienes no han sabido aportar soluciones a una crisis tan acentuada como las inseguridades que padecemos, es hora de entronizar a especialistas en el tema y no a figurones que encumbró la política.
   La Policía, nuestra policía que no es como algunos deliran diciendo que es una de las mejores del país, necesita profesionales de verdad y no tocadores de oído.
 
Antes le llamaban “carestía de la vida”
NOTABLE  DANZA FÚNEBRE, MARCO PARA
QUE  PROGRESEN  PRECIOS Y  CARENCIAS
 
   Tantos años han pasado desde aquellos primeros escarceos del abuso al consumidor hasta que Perón impulsó la aplicación de una ley “contra el agio y la especulación” que tuvo casi milagrosos resultados porque las penas que se aplicaban a los infractores que se empeñaban en aumentar los precios, iban desde la clausura, pasaban por la multa pecuniaria, el cierre temporal o definitivo del negocio, la pena de encarcelamiento y en caso de extranjeros que se negaban a los mandatos legales, eran prolijamente defenestrados a sus lugares de origen.
   Ahora las cosas han cambiado de tal manera, que hasta resulta folklórico hablar de los aumentos de precios, de los abusos que se perpetran en nombre, por ejemplo, del problema de la reposición de mercadería e insumos y otras pavadas por el estilo.
   Sin embargo, hay que entender al comerciante, cuyo sano y principal objetivo en la vida y en su actividad, es no perder plata, mantenerse en sus utilidades y si es posible, asegurarse un margen digno que le permita subsistir en la vida y en su quehacer comercial.
   Hay que entender asimismo y por ejemplo, que nuestro billete de alto valor, o sea el de mil pesos, equivale y no son macanas, a tres -si, tres- dólares emergentes del mercado marginal o negro, blue, o azul si lo castellanizamos, aunque inexplicablemente el ministerio que maneja y por lo general choca, nuestra economía nacional & popular, sostenga que es un tipo de cambio que no afecta a nuestro devaluado símbolo monetario que es, vulgo mediante, el mango, el “sope” o como lo quieran bautizar.
   Pero alguien tiene la obligación cívica de poner orden en una actividad tan intensa como es la comercial, porque no deja de ser la de mayor contacto con la gente por la simpleza de ese concepto que sostiene que todo se compra y todo se vende.
   El desorden imperante en el tema manejo de los precios nos ha sumido en ridículas situaciones, como el valor astronómico de un par de zapatillas, los quesos ya incomprables, los autos nuevos que han sido encanutados en las terminales porque no saben a qué precio venderlos, y los valores de los repuestos, algunos que son un pedacito de fierro pero que se cotizan en dólares.
   Es probable que en el aspecto precios exista mucho de enajenación mental o desequilibrio matemático, pero no es posible que la ausencia del Estado también se manifieste en ese tema particularmente.
   Porque si es el poder de donde surgen las medidas para ordenar la vida cotidiana de los argentinos, sería hora de dejarse de joder, dejar la imagen precomicial para más adelante y pensar en el bienestar de la gente.
   Ese estado -el de bienestar- es la mejor propaganda que puede lucir un partido político, de cualquier corriente, pero igual en los objetivos que todos: eso de llegar al poder o pretender la eternidad en la cúpula.
 
Es bueno conocer los inicios
LA  MEGACAUSA Y SU SEMANAL  APORTE  PARA
UN INTENTO DE PONER LA SITUACIÓN EN CLARO
 
   En un lugar y en un tiempo que no se han podido establecer, pero probablemente antes de que comenzaran los encarcelamientos seriales, un grupo de personas a quienes todavía no se ha identificado con exactitud, se reunieron para crear la megacausa del Registro de la Propiedad de Córdoba, con la aparente intención de condenar a miles de personas, acusándolas de apropiación de numerosos inmuebles.    
   Para ello, y de común acuerdo, dictaron prisiones preventivas a cientos de trabajadores sin antecedentes penales y sin  fortuna,  que se vieron sorprendidos –imagínese usted vivir algo así- por  la  medida y después, acordaron sostener el encierro  por el plazo de tres años, para lo cual  rechazaron y denegaron sistemáticamente todos los recursos presentados por los aturdidos imputados y sus desorientados abogados, ignorando, además,  el llamado de atención de las organizaciones de derechos, que sugirieron, asombradas, respetar la libertad como garantía fundamental.
   Después, anunciaron el inicio de los juicios y los difundieron amplia y pomposamente en todos los medios. Decidieron invertir el principio de inocencia y que cada imputado tuviera que probar que no era culpable, utilizando la íntima convicción como criterio de prueba para las condenas.  Dividieron los presuntos hechos en múltiples partes, con la intención de construir nuevos juicios y de repetir procesos a los mismos imputados. Todo esto con la finalidad de mantener la causa por años y años. 
   Si bien el relato parece salido de un cuento fantástico, cada frase coincide bastante con la actuación judicial cordobesa, a contramano de las leyes, en la causa del Registro, aunque falta el gran desafío de poner nombre a cada personaje.
  
Seguridad humana y un nuevo Paradigma
BREVE CONVERSACIÓN CON UN EXPERTO EN LA
MATERIA, COAUTOR  DE  INTERESANTE  ENSAYO
 
   Marco Antonio Séptimo es un joven policía retirado, actual escritor adherido a la novela negra, autor de varias publicaciones y experto en el tema seguridad, en condición de la cual me acompañó en la coautoría de un ensayo con formato de libro titulado “La sociedad y los miedos”, miedos de los que me hago cargo de comentar mientras a Marco Antonio le toca ofrecer tres puntos clave para mejorar la seguridad, precisamente, en cualquier sociedad latinoamericana. Este muchacho tiene brillantes antecedentes literarios e integra colectivos de la especialidad no tan solo en nuestro país sino en Perú, Colombia y otros países hermanos, y es frecuentemente invitado a conferencias y seminarios acerca de esa temática.
   Hoy agradecemos el placer de tenerlo con nosotros…
   (El audio de la conversación entre el periodista Gonio Ferrari y el experto en Seguridad, Lic. Marco Antonio Séptimo, puede ser consultado buscándolo en la columna respectiva, parte superior de la columna derecha de este blog).
 
Atención a crónicos e incurables
APROSS Y UNA BUROCRATIZACIÓN QUE POCO
BENEFICIA A BUENA PARTE DE SUS AFILIADOS 

   Quiero antes de empezar este comentario con su carga crítica pero muy fundamentada, dejar a salvo la calidad prestacional del Hospital Ferreyra, del Parque Sarmiento, sostenido por la Administración Provincial de Seguros de Salud (APROSS) que como se puede advertir no es una obra social sino para que lo tengamos en claro, una administradora de seguros de salud, y vale reiterarlo que así lo consigna su nominación.
   Naturalmente es una dependencia con elevada carga de personal, que sirve a los empleados activos por el Estado provincial, sus familiares y jubilados y pensionados de idéntico origen.
   Últimamente la Apross lanzó una convocatoria para afiliar a quienes buscaban un servicio de esa naturaleza pero sin depender del empleo estatal provincial o sea afiliaciones masivas a valores monetarios tentadores, pero que lógicamente la demanda influiría en el manejo financiero del organismo asistencial.
   Desde entonces es como si hubieran ajustado los mecanismos de atención no en su calidad sino en su prestación, apareciendo obstáculos que para muchos afiliados resultan difíciles de entender, gestionar por carencia de conocimientos en materia de computación y para muchos, inexplicables por su tufillo de selectividad, que a veces por agotamiento del paciente, lo lleva a la resignación de claudicar con lo que pierde, por ejemplo, el descuento en los medicamentos y en otros detalles propios, en este caso, de los afectados por males crónicos e incurables como lo pueden ser la diabetes, la hipertensión o la hipotensión, aunque en el tema oncológico las coberturas son complicadas de obtener, pero más sencillas de aplicar.
   No todos los jubilados están en condiciones de llenar extensos y complicados formularios para tramitar sus derechos que venían siendo propios y adquiridos, ahora invadidos por otro tipo de adherentes, cuando ocurre que por la condición crónica de las enfermedades que apuntamos, no es para considerar imprescindible la confirmación científica de tal estado y lo contrario sería, si, parte de un milagro ante la perspectiva que el paciente hubiera superado el mal crónico.
   Así las cosas, lo que se advierte es un necesario incremento de la burocracia en un aspecto que debiera ser más dinámica, a lo que sería necesario agregarle mucho de sensibilidad porque no es cuestión de desatender, para fortalecer las condiciones económicas de una prestación.
   La burocracia, en el caso de las enfermedades crónicas e incurables, es un agravante que el paciente no merece padecer.
 
¿Te acordás hermano?
NI LAS CENIZAS QUEDAN YA DE AQUELLA C.G.T.
COMBATIVA, HOY LIDERADA  POR  RICACHONES
 
   Cuando uno recuerda con mucho de indignación y nada de nostalgias sino de bronca acumulada, aquellos más de 10 paros que el bueno de Saul Ubaldini, apodado “Campera Kid” organizara contra el gobierno de Raul Alfonsín, restaurador de la Democracia en el país, nos invade y me invade en lo personal, una sensación parecida a lo inexplicable, a lo absurdo, a lo canallesco por esas acciones encaradas por la que fuera y sigue siendo “la columna vertebral del movimiento nacional justicialista” resumido en tres letras: C.G.T.
   Alli anidó una nueva casta dirigencial  ambiciosa, angurrienta y con crecientes y sólidos vínculos con sectores del empresariado de donde surgían suplementos dinerarios como para que envidiara un emir y apenar a los trabajadores que confiaban en eso que le llamaban combatividad, que era en realidad apego al poder y utilización de la actividad sindical para encumbrarse en la política partidista.
   Es por eso que se entiende, aunque no necesite que lo explique, ese apetito enfervorizado por la eternidad en las cúpulas, y tenemos casos emblemáticos que conocemos todos, y a los alcanzados por esa bonanza ni se les sonroja la cara porque hay casos que rozan lo vergonzoso.
   Está bien que se registraron excepciones, aisladas pero conocidas, que dignifican y enaltecen en sumo grado la actividad y el sacrificio de la dirigencia cegetista, aunque algunos de cuyos exponentes hasta llegaron a compartir buenas migas con capitostes de la sangrienta dictadura militar, pese a que no fueron pocos los auténticos sindicalistas que dieron su vida por la causa que abrazaban, en manos de los torturadores y asesinos.
   Mire, la verdad, no es mucho el tiempo que vale la pena dedicar a un tema que es motivo de creciente indignación.
   La pregunta que carcome el cerebro y la memoria, es ¿dónde está la dirigencia combativa que al menos alzaba su voz contra las injusticias?
   ¿A dónde carajo fue a parar aquel ahora legendario espíritu de lucha por los asalariados?
   ¿A cuánto se cotiza la adhesión a la miseria ajena cuando tienen asegurada la riqueza de ellos y de varias generaciones de parientes?
   Provoca tanta bronca mezclada con impotencia, que no vale la pena embriagarse de estrés por las inconductas y los afanes -dicho el término en su amplio sentido-  de quienes pasaron a ser serviles de un sistema, abandonaron a sus trabajadores y arriaron las banderas por las que tantos murieron o cayeron a la más indigna e inmerecida de las miserias.
   Si hay una Justicia divina, tendrá con ciertos personajes una tarea maravillosa al juzgarlos y condenarlos.
 
Hombre del deporte y de la política
EL DR. FEDERICO  HIRSCH  PARTIÓ, DEJANDO
IMAGEN DE GRAN MÉDICO Y BUENA PERSONA
 
   Es complicado despedir a una persona que por sus valores humanos, no hubiera merecido el sufrimiento y menos todavía ser víctima de un adiós físico, aunque deje en la memoria de quienes lo conocimos su imagen de bondad, compromiso, profesionalidad, respeto y fanatismo deportivo.
   Federico Hirsch, médico huesólogo y musculólogo como me gustaba definirlo, fue durante mucho tiempo el dueño y señor de los moretones, lastimaduras, fracturas, calambres, masajes, radiografías, infiltraciones, yesos y curaciones de muchos futbolistas que lucieron la camiseta albiazul de Barrio Jardín.
   Federico figuraba en el inventario del Club.
   Siempre amable, científicamente prolijo, tranquilizador de temores de los más bisoños, resolvedor de problemas, en una palabra una especie de santo del deporte.
   También en su quehacer político supo destacarse por coherencia, limpieza de mensaje y fervor por la bandera de la Unión Cívica Radical que abrazara Federico.
   Estoy seguro porque alguna vez lo conversamos y con cierto humor, llamémosle gris, que donde fuera a parar al descarnar, en el cielo no tendría trabajo por eso de la automedicación sagrada y en el otro extremo, porque el fuego a todo lo cambia.
   Se fue, sintetizando, un tipo que para ser considerado buena persona, no necesitó partir para no volver…

30 de agosto de 2020

S.L.B.: A LA CENSURA LE PISARON EL FRENO - ¿HABRÁ UNA IMPOSTERGABLE ALZA TRIBUTARIA? - FERIAS: SOLUCIÓN PARA ALGUNOS Y MOLESTIAS A LOS VECINOS - MEGACAUSA: EL ESTILO "SHOPPING" Y DELIVERY - ALGÚN DÍA VOLVEREMOS A LA NORMALIDAD - HAY QUE SUPERAR EL CAOS URBANO - PERSISTEN LOS SILENCIOS INEXPLICABLES QUE SON UNA TORTURA, ETC.


Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos”, edición n° 636 del 30/08/20 emitida en dúplex por AM580 y la FM88.5 ambas de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

¿Pensaron que era “negociable”?
A LA CENSURA POR LO MENOS LE PISARON EL
FRENO Y PLANCHARON  EN  OBLIGADA PAUSA
   Por allí se me antoja pensar que el silencio, la mayor de las persecusiones según Pascal, es primo o cercano pariente de la censura, esa costumbre de los autoritarios y déspotas que ha perdido a todos aquellos a quien quiso servir, que es la que obliga a sostener que frente a esos casos al silencio hay que gritarlo.
   Uno de los puntos que en los últimos días marcó lo que bien pudo considerarse como básico y objetivo de la trama que llevaría según los más fanatizados y necesitados del oficialismo al control de la opinión pública o publicada, como se la prefiera catalogar, fue perdiendo consistencia frente a la pesada artillería que se le descerrajara en un país que por su propia idiosincrasia, tiene a la libertad como uno de sus mayores baluartes del pensamiento y de la vida misma.
   Una ocurrencia izquierdosa que fuera entronizada en regímenes totalitarios, aunque casos hubo de su aplicación por el fascismo, empujaba también a la autocensura tan gravosa para el ejercicio de esa libertad de pensar y de decir, naufragó y no faltaron quienes llegaron a sostener que era la prenda de negociación para la instauración de la reforma judicial.
   Por fortuna uno de los mentores se esa alocada idea debió retroceder en ojotas, y aquella pretensión de imponer silencios fue a parar y roguemos que no sea en forma temporaria para aquietar la indignación que provocara, al desván de esas cosas que se guardan por las dudas que más adelante se puedan utilizar.
   Ya conocemos porque la historia no se escribe sólo para testimoniar actitudes sino también para testificar aquello que el buen sentido y el respeto por la libertad fue descartando al ver lo que sucedía en la Rusia soviética, en la China maoísta, en la Cuba castrista, en la caribeña Venezuela, en la sufrida Albania y en algunos otros confines de la geografía terrestre.
   Por ahora, los altos funcionarios judiciales no podrán acusar a los medios periodísticos de perseguirlos, acosarlos y endilgarles culpas, aunque persisten otros mecanismos legales que garantizan el respeto a la ley.
   El tratamiento del proyecto oficialista, dejando de lado todo el chusmerío que lo acompaña y las motivaciones ciertas o sospechadas que se le asignan, debe quedar para el terreno anecdótico por el poco vuelo adquirido en el debate, mediocremente asistido por una tecnología a la que ni los legisladores están acostumbrados, pesado y a veces con demasiada carga de ironía, pero que en algunos casos tradujo la urgencia, sumada a la necesidad, llamémosle de libertad, de algunos personajes a lo que aludimos recién.
   A la hora de la votación con resultado previsible no se registraron mayores sorpresas, porque el plato fuerte será el tratamiento, la consideración y la votación en el seno de los Diputados, porque aparte de ser trascendente lo que está en juego, están de por medio las monedas de cambio, por así decirlo, con las que tientan desde el poder para conseguir los votos necesarios.
   Algunas posturas ya se han adelantado incluyendo la de nuestros representantes de la provincia, aunque siempre e invariablemente a último momento suelen surgir promesas, apresurados compromisos o veladas amenazas de condicionar la ayuda financiera nacional lo que suele alterar mágicamente temperamentos que se consideraban sólidos.
   Después de todo, cualquiera que sea el resultado del trámite pendiente, agradezcamos poder gozar y conocer todo lo que ocurra, porque no podrán aquellos cultores de la mordaza, obligarnos a ignorar lo que dijeron, callaron o juraron cumplir.

La presión insoportable
LA CRISIS EN NUESTRA ECONOMÍA LLEVA AL
RIESGO  DE  IMPONER  UN  ALZA TRIBUTARIA
   Ya desde el momento que los combustibles aumentaron poco en realidad, alrededor de un 7 por ciento días pasados, era para suponer que todo se iría hacia arriba empujado por ese incremento aunque en realidad no se necesita de tal estímulo para que los precios aumenten.
   Desde la Confederación General Empresaria de la República Argentina se propuso una serie de medidas para reformular tributos que afectan a importantes sectores, y aseguró que “el país se merece una verdadera reforma tributaria, pero para salir de la pandemia necesitamos medidas urgentes”.
   No es que se mezclen las cosas, sino que a veces se hace necesario acudir al tecnicismo de los entendidos para comprender la realidad y en este sentido, el Presidente de la Confederación General Empresaria de la República Argentina, Marcelo Fernández, manifestó que “la reforma tiene que ver con un modelo de país y una estructura productiva que aún no se ha explicado en el marco de lo que el gobierno llamó ‘pacto social’, o en la constitución del Consejo Económico y Social, en el que se establezcan objetivos y herramientas”.
   Agregó que “Desde la entidad entendemos que una reforma o una reformulación de los tributos es necesaria en lo inmediato” y que en este sentido, Fernández explicó que “para bajar el impuesto de cargas sociales, recomendamos no hacerlo en forma directa, sino tomar las cargas sociales a cuenta del IVA, ya que de esta manera no se desfinancia a la seguridad social, y se fomenta a las empresas en blanco, que se ven favorecidas con la disminución de las cargas mientras se blanquea la economía”.
   Con respecto al régimen monotributista,  se propuso “reconocer la relación de trabajo-trabajo, ya que un trabajador monotributista puede contratar a otro trabajador, pero tanto por los costos de cargas sociales, como si factura para cubrir ese salario, puede pasarse de categoría y no le queda otra que contratar en negro y no registrar ventas para poder pagar”.
   Además, Fernández aclaró que “los beneficios por tiempo determinado para la contratación de nuevo personal no suele incentivar a tomar más trabajadores, ya que se trata de rebajas pasajeras que no se suelen tomar en el precio, y menos para la exportación o contratos de venta a largo plazo.
   En esta línea, añadió que “lo único que hace que un empresario contrate empleados es el aumento de ventas o la generación de nuevos mercados, por lo tanto, es más importante que las reducciones sean menores, pero que abarquen a todo el personal y para siempre, así mejora su competitividad y esto sí genera mercado. De otra manera, es ponerle plata en el bolsillo a quien no lo necesita”.
   Estas y otras propuestas surgen de la ventaja de las charlas virtuales, donde empresarios de todas las federaciones del país participan y hacen su aporte.
Desde Empresarios Nacionales por el Desarrollo, emitieron un comunicado en el que consignan  que  del  monitoreo permanente que realizan cada 15 días desde el 20 de Marzo, fecha de inicio de las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio para defender a la sociedad del coronavirus, pudieron establecer que de cada diez empresas pymes 8 apoyan el aporte extraordinario a las grande fortunas. 
   Consultados las pymes sobre la iniciativa del gobierno de impulsar un aporte extraordinario a las grandes fortunas para reforzar los ingresos del Estado un 78 por ciento de las pymes está de acuerdo en aplicar un impuesto a la riqueza para afrontar la crisis provocada por la pandemia.
   Al respecto de la reactivación económica un 3,7% de las pymes considera que llevará menos de 6 meses mientras que un 90% afirma que llevará más 6 meses y en rigor, se empiezan a sintonizar las expectativas de recuperación económica con aplicación de las nuevas vacunas para el covid-19 a partir del 2021.
   Resumiendo y pensando sin tanta estadística y detalles, es para asegurar que la presión tributaria continuará en alza pero nadie dijo de qué manera la ciudadanía tan castigada por un cúmulo de situaciones negativas, podrá soportarla.

Instalación de ferias callejeras
ES  SOLUCIÓN PARA ALGUNOS PERO TAMBIÉN
REPRESENTAN UNA MOLESTIA A LOS VECINOS
   Tiempo atrás, cuando primero con cierta timidez hasta que el crecimiento constante lo transformó en un problema urbano, la feria que poco a poco fue instalándose en el Parque Las Heras significó un agudo dolor de cabeza para las autoridades municipales, pese a tomar conciencia que no eran 5.000 puestos instalados como sostenían quienes ocuparon ese predio sino muchos menos.
   Lo mismo el terreno en la noche de cada domingo lucía más parecido a tierra arrasada que a un parque habilitado para la gente: basura por kilos y kilos, desperdicios de toda clase, la mala costumbre de transformar ciertos conductos en cloacas, la utilización de árboles para apoyar las instalaciones precarias y otros inconvenientes que fueron minando la paciencia de los vecinos.
   Llegaron algunas soluciones temporarias y poco consistentes como la intención de llevarlos a otros sitios, pero esos anuncios fueron tomados con una enorme carga de rebeldía, razón por la cual siguieron instalándose en el lugar y no se trataba tan solo de artesanos como se pretendió hacer creer, sino una especie de mercado donde se comerciaba de todo, especialmente prendas de vestir tanto de legal como de dudosa procedencia, especialmente en lo que hacía a prendas de vestir o artículos importados.
   Pasó el tiempo y la autoridad municipal que como todo debutante busca impactar a su público, instauró la modalidad de los gazebos, o sea pequeñas carpas, para que allí en un número determinado se instalaran quienes usurparan tiempo atrás terrenos que son de todos.
   Alambraron el parque, arreglaron las veredas, pintaron la calle e instalaron la feria formalmente, pese a que no todos sus ocupantes estaban conformes porque aspiraban a lugares más cercanos al centro, por lo que se explica la permanente ocupación que hacían de las calles peatonales.
   Ya están allí, supongo que plenamente contentos, pero los vecinos que se quejaban por los anteriores ocupantes, levantan ahora su malestar contra las autoridades municipales porque les han reducido el trazado de la calle, provocan superpoblación de vehículos, no pueden operar en sus propias cocheras y el temor es por el estado en que eventualmente pueden quedar esas cuadras entre los dos puentes.
   Es cuestión de tranquilizar los ánimos, permitir que se pueda ejercer la libertad de trabajar especialmente en tiempos de agudas necesidades, pero sin perder el respeto por los auténticos propietarios de esa parte de la ciudad que son los vecinos.
   Si la Municipalidad no controla su correcto uso y a la postre resultan afectados los vecinos, se habrá cometido una gran injusticia y sería hora que el tema se considerara de otra manera, buscando alternativas que no perjudiquen a nadie.
   No será simple, pero peor es permitir que se dañe a quienes no lo merecen.

En la Megacausa del Registro
TEMA  SIEMPRE  VIGENTE EN  UN ESCENARIO DE
ABUSO CONSTANTE DE LA PRISIÓN PREVENTIVA
   Genera cierta intriga pensar que en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba pudieran existir disposiciones predeterminadas desde afuera que menearan los hilos del circuito judicial porque la verdad, existen, sí, hechos sumamente curiosos y diferentes a los procedimientos habituales.
   El uso y el manejo sistemático y sostenido de la prisión preventiva utilizada como regla ha atrapado a los imputados en un colosal y obligado espectáculo de condenas con modalidad shopping y en muchos casos tipo delivery, en el que los acusados encerrados son extorsivamente tentados con ofertas al estilo de "traiga un nuevo sospechoso y llévese unos meses de descuento" o "acepte todo lo que el fiscal lea y salga para las fiestas".
   También se ofrecen cupones tipo dos por uno como "benefíciese con dos juicios por cada delito sospechado" o promociones exclusivas como "declárese culpable y reciba rebajas de hasta 50 por ciento" o "aporte nuevos datos, aunque sean imaginarios y obtenga un descuento extra, acumulable con otras promociones". 
   Y todo rematado con el apremiante "no se pierda esta oportunidad, hable ya, o le garantizamos que se arrepentirá". 
   Así de tragicómico como real y aunque muestre costados que para algunos puedan sonar exagerados, en esta polémica causa la prisión preventiva es el pasaporte que garantiza la efectiva vigencia del mega show, que evidentemente por su continuidad ha de seguir proporcionando suculentas ganancias a los desconocidos marionetistas.  

Ansiedades en dudosos encierros
NO DESESPEREMOS: ALGÚN DÍA TENDREMOS LA
DICHA  DE  HABER RECOBRADO LA NORMALIDAD
   La situación casi se asemeja a la vieja, histórica y mundial imagen de la zanahoria delante de la cabeza del burro o del caballo, que se aleja permanentemente pese a la proximidad de aplicarle un tarascón que calme las lógicas y animales ansiedades.
   Recuerdo que mis tías atropelladas por los años solían sostener y decirme que la paciencia tiene un límite, coincidiendo con Kant cuando se le ocurrió sentenciar que la paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte.
   Y a esa casi indescifrable certeza estamos sometidos en cualquier rincón del planeta por ese maldito y minúsculo bicho que nos tiene locos, que nos hace avanzar un paso, gozar el placer del progreso y luego debemos retroceder tres pasos o más no siempre por culpas propias sino por la irresponsabilidad de algunos descerebrados, algunos con poder y otros del montón, que adoptan determinaciones lesivas para la sociedad de la que forman parte.
   Desde hace tiempo hemos asumido una esclavitud para la mayoría desconocida salvo para los japoneses que en sus pagos forma parte de la habitualidad, porque ahora vivimos pendientes del barbijo, de tener dos o tres y uno en cada bolsillo por las dudas, buscar los que más se adecuen a la moda vigente en materia de diseños y ese otro rito de alcoholizarnos las manos de tal manera que llegamos a pensar en una especie de cirrosis entre los dedos.
   Aún gozamos de libertad para protestar siempre que lo hagamos dentro de la ley, pero ajustados siempre al ejercicio de la democracia que tanto dolor y sinsabores nos costara reconquistar después de los oscuros años del desgobierno militar.
   Algunos sostienen que la democracia no sirve, pero allá ellos con su respetable percepción de lo cotidiano.
   Pero ahora nuestro presidente -que para muchos tiene la función de vice, por una supuesta cuestión de invertir los cargos- ha cuestionado las movilizaciones masivas contra el Gobierno aunque en realidad no hayan sido instrumentadas por la oposición y aseguró que "cada vez que hubo marchas, 15 días después crecieron los casos de coronavirus". Tal pretexto se veía venir, o velada explicación de las crecientes estadísticas que no estaban en los cálculos del equipo de especialistas encabezado por el ministro Ginés González García.
   Comentó al respecto que "Estamos en una pandemia y el mundo lo padece, y todos los días vemos cayendo amigos contagiados. Ahora quiero calmar los ánimos y que se entienda que estamos en situación crítica", advirtió Fernández, como si hiciera falta, en una entrevista periodística.
   Para el jefe del Estado, "cada uno tiene derecho a reclamar, pero hay que aprender a reclamar en pandemia, no puede haber manifestaciones. Prefiero que salgan a los balcones y golpeen las cacerolas" y puso como ejemplo lo que ocurrió en Avellaneda, Santa Fe, que "no tenía ningún caso y marcharon por Vicentin y la libertad, y ahora el intendente tiene coronavirus". Y lo de Vicentín fracasó.
   En realidad es para pensar que de vez en cuando conviene mirar hacia adentro más que por la tapia lo que hacen los vecinos, porque no son pocos los funcionarios del oficialismo que cayeron en las redes de la peste.
   "Yo hubiera preferido esperar un poco más y él me planteó una presión grande de los comerciantes” dijo refiriéndose a Rodriguez Larreta agregando que “no quiero cargar la responsabilidad sobre él porque es una decisión que tomamos, pero estamos muy lejos de ganar la batalla", insistió.
   Aquí no se trata de una simple cuestión de paciencia o de contagios, sino de coordinar una tarea conjunta sin tener en marcha sólo el motor de su ideología política, porque el corona no se fija si sos fernandista, macrista, cristinista o abstemio de la política.
   La lucha es despiadada y siguiendo el pensamiento de Lyn Yutang “Todo prospera a su hora. No hay que apresurarse” y en tal sentido bueno sería adoptar una percepción que los alemanes tienen de la paciencia, al sostener que es una planta amarga pero tiene frutos dulces.
   “Todo poder humano se forma de paciencia y de tiempo” lo dijo Balzac y respetemos ese concepto, porque está visto que la impaciencia es lo que empuja a mucha gente al apresuramiento de hacer cosas que la ciencia y el sentido común vienen prohibiendo.
   Todo es cuestión, por encima de las impaciencias, de querernos un poquito…

El caos urbano en la capital mediterránea
ALLÍ  ES  DONDE SE IMPONEN LAS SOLUCIONES  QUE
PERDUREN Y SUPEREN AL TIEMPO Y A LOS CAMBIOS

   Sería un despropósito descalificar desde el vamos lo que se está haciendo para modificar de manera tan sustancial el ordenamiento urbano de una ciudad tan especial en su traza como lo es Córdoba, porque si los resultados son aceptables, muchos tendrían que comerse sus propias críticas.
   No debemos repudiar todo lo nuevo que se pueda hacer, al menos mientras no tengamos a mano aunque más no fuera un atisbo de los resultados, porque por ejemplo aislar virtualmente al centro de la ciudad con las emergentes secuelas en lo económico y en otros órdenes, suena más a descabellado que al resultado de algunos sesudos estudios.
   Partamos de la base cierta que al cordobés medio le encanta tomar el bondi en la puerta de su casa y que lo deje, en otra puerta, la de su destino y eso en las grandes urbes ya pasó de moda por lo complicado de satisfacer tamaña pretensión.
   Lo que sí es necesario evaluar, es el impacto sobre el comercio afectado por ese aislamiento, para colmo un segmento de la actividad lucrativa sobre la que pesa una gravosa carga tributaria y pongamos un solo ejemplo: se beneficia a tres exponentes de bar y restaurante pero caen en desgracia al menos 12 o 15 comercios de distintas actividades, todos los cuales viven del movimiento que generan el paso y parada de ómnibus del transporte urbano de pasajeros.
   Dejemos de lado el tema de taxis y remises, de los camiones de caudales en plena zona bancaria y de otras actividades que necesitan vitalmente no estar aisladas.
   Deberá la Municipalidad estudiar en profundidad caso por caso y buscar una solución conveniente y decorosa para cada afectado por el nuevo ordenamiento, siempre y cuando a la comuna la anime un estricto, humano y necesario espíritu de justicia.
   En las otras zonas, caso de los mercados céntricos y de otras arterias afectadas por el bloqueo, deberá ponerse el acento en los beneficios que otorga ese cambio a todos, salvando de alguna manera los inconvenientes y perjuicios que ocasiona.
  Y no bastará con las excenciones impositivas, con las tasas diferenciales que se puedan aplicar, sino con la sensibilidad social y el correcto criterio superador que se requieren para sostener medidas que afecten a una parte de la ciudadanía, sin que se la compense de alguna manera.

Los casos de Blas y de Solange
HAY SILENCIOS  INEXPLICABLES  QUE  TODAVÍA SON
UNA TORTURA PARA LA SOCIEDAD “CORDOBESISTA”
   Que oficialmente se conozca, no hubo condolencias directas con los familiares, nadie del gobierno se acercó no tan solo con el consuelo sino con la palabra de ánimo; con algún concepto cercano al  ruego de resignación; con el corazón en la mano de quienes tienen la obligación de poseer sensibilidad más humana que social.
   Siguen los trámites, los estudios, las especulaciones, los ocultamientos, las tramoyas urdidas dentro de la policía o entre quienes se aferran más a los protocolos que al dolor que provocan, los contrasentidos de los maquiavélicos que dibujaron un hecho irreal y todo con el pesar tremendo e insuperable de varias familias a quienes entre la fatalidad, el descontrol y la burocracia les arrancaron de su seno a seres queridos.
   Los casos del joven Blas y de la sufriente Solange aún recorren los intrincados caminos del poder y de los tribunales de los hombres, a veces divorciados de la justicia del Supremo.
   Ya pasaron a ser evocación, recuerdo, lágrimas e indignación frente a sonoros silencios e indiferencias que procuramos descifrar sin entenderlo.
   Cuando es la autoridad la que debe enfrentar una realidad precisamente para descubrirle hasta sus más mínimos gestos, esa omisión es la que al ciudadano le duele casi tanto como la tragedia misma, en este caso dos tragedias vividas en tan pocos días.
   Ya lo dijimos el domingo pasado: muchas veces duelen más las ausencias, cuando es imposible comprenderlas.
   Es para pensar que Martín Descalzo tiene razón cuando pontifica que el ser humano es más ancho que sus esperanzas. Decimos no resistiré más; si llega una gota más de dolor estallaré. Y luego llega, no una gota sino un chorro de espanto. Y resistimos. Seguimos resistiendo. También seguimos diciendo que ya no podemos más, que estamos en las últimas. Pero sabiendo que la goma del corazón se estirará más sin romperse.
   Porque a veces, esa goma tiene la fragilidad de los silencios y también de los olvidos…