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24 de septiembre de 2023

S.L.B.: NO TIENE LÍMITES EL GASTO PUBLICITARIO EN LAS CAMPAÑAS POLÍTICAS PRECOMICIALES - ¿SOSPECHAS?: COMO SI LAS IRREGULARIDADES FUERAN NUEVAS EN LAS CÁRCELES CORDOBESAS- BEBÉS MUERTOS EN EL NEONATAL, "MEDITRUCHO" Y OTROS HECHOS, PRUEBAS DE CRECIENTE DESCOMPOSICIÓN INSTITUCIONAL - MEGACAUSA Y EL VICIO DE TRANSFORMAR UNA EXCEPCIÓN EN NORMA - UNA VIDA HUMANA NO PUEDE COSTAR 300.000 PESOS EN LUGAR DE LA PRISIÓN - LOS ENFERMOS SON REHENES DE ANGURRIAS AJENAS, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 797 del dgo 24 de septiembre de 2023 difundido por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba:

 
Al costo lo paga el pueblo argentino
MIENTRAS MÁS NOS ACERCAMOS AL  22/10
NO TIENE LÍMITES EL GASTO DE CAMPAÑAS
 
   Es cierto y absolutamente legal que los partidos políticos reciben apreciables sumas de dinero de la Dirección Nacional Electoral (DINE), aportes que se les asignan para la campaña electoral y para la impresión de boletas de cara a las elecciones generales del cercano 22 de octubre y considero revelador que vamos a los números: 1.418 millones de pesos para las categorías de presidente y parlamentarios del Mercosur a nivel nacional, para empezar.
   En cuanto a los montos de las asignaciones se calculan en función del número de votos obtenidos por cada agrupación política en las PASO y ya entrando en detalles, la fórmula presidencial que recibirá más dinero es la integrada por Sergio Massa y Agustín Rossi de Unión por la Patria, con una suma que totaliza 506 millones de pesos; luego le sigue Juntos por el Cambio de Patricia Bullrich y Luis Petri, que percibe 442 millones; el Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad, con Myriam Bregman y Nicolás del Caño que recibirá un total de 160.8 millones de pesos y un escalón por debajo está ubicado el partido Hacemos por Nuestro País, integrado por Juan Schiaretti y Florencio Randazzo que dispondrá para gastar 157 millones de nuestra alicaída moneda nacional & popular.
   Sin embargo y tomando en cuenta ciertos valores alcanzados en las urnas, el último partido que recibirá ingresos de cara a las elecciones generales será La Libertad Avanza, espacio liderado por Javier Milei y ganador de las elecciones PASO, al que le fue asignada la suma de 153 millones.
   He resumido al máximo el detalle de los cospeles que recibirán las agrupaciones políticas, aunque por conocer ciertas intimidades de los costos de espacios publicitarios a lo largo y a lo ancho de nuestro territorio argentino, esas cifras son monedas comparándolas con los gastos reales de las campañas publicitarias que ocupan la televisión, las radios, los medios gráficos, las redes sociales, pegatinas de afiches, obsequiosos sobres y otros mecanismos aplicados a vender, para cada uno, esa imagen que busca convencer como el mejor del mundo a cada contrincante.
   No estaría del todo mal si todos esos enormes gastos fueran afrontados como es de imaginarnos, por cada agrupación política, pero la realidad nos viene avivando que no es así, porque quienes están en el poder -en cualquiera de sus niveles ya sea municipal, provincial o nacional- promociona ampliamente y exagera hasta el cansancio en las repeticiones, con dineros recaudados como impuestos, o sea que a esas campañas, de cualquiera de los colores con poder, la estamos pagando los ciudadanos pensemos como pensemos y votemos como votemos, porque es una publicidad indirecta, por lo general cargada con la demagogia que para ellos imponen las circunstancias y sus propias y acuciantes necesidades.
   A todo esto hay que sumarles las maratónicas series de inauguraciones, anuncios, planes de ayuda y otras limosnas similares como devolución del IVA, bonos de estímulo por única vez, extensiones de plazos para pagos impositivos y otras gangas que producen un doble efecto, uno positivo y el otro tremendamente negativo.
   Lo bueno es que la gente hasta llega a pensar en una desmedida generosidad del poder, que lleva al ciudadano a una especie de obligación de votar con agradecimiento, aunque la ayuda sea tardía y lo negativo, es que con tamaño despliegue de poderío monetario, aparte de sacrificar la pelusa y la borra que queda en las reservas nacionales, es el propio Estado el que se desfinancia, genera mayor inflación aunque dibujen lo contrario y las consecuencias de tal desbande de nuestros recursos agravará una crisis de la que no conseguimos salir o que se afecten partidas destinadas a educación, salud, seguridad, vivienda y otras que se recortarán para el pago de esas campañas.
   Hacer obras es bueno; son necesarias y ansiadas por la población, pero las consecuencias del endeudamiento en moneda extranjera lleva a cifras espeluznantes y virtualmente impagables, porque ni siquiera alcanzamos a cumplir con los intereses que generan esos compromisos suscriptos en el exterior y tengo entendido que se tomaron sin tratamiento ni aprobación parlamentaria que creo es necesaria.
   En fin, las cartas están echadas, los dados todavía no han mostrado su cara ganadora y es como si los gobernantes argentinos hubieran jugado a la ruleta al número 37 o a los pronósticos de la quiniela universal apostando a letras en lugar de números…
 
Tantas sospechas no son de ahora…
COMO SI  LAS IRREGULARIDADES FUERAN
NUEVAS EN LAS CÁRCELES CORDOBESAS
 
   Sin dudas el mundo carcelario es una especie de universo apasionante de conocer, pero dentro de lo posible desde afuera partiendo de la base de un pensamiento del ilustre Truman Capote, autor de esa cita sentenciosa que dice “Es imposible que un hombre que goza de su libertad, se haga cargo de lo que significa estar privado de ella”.
   Un argumento de hierro que puede llegar a derrumbar muchas intenciones más cercanas al romanticismo de lo desconocido que a una parte de alguna realidad que nos tocara vivir o padecer alguna vez.
   La cárcel -conozco en mi función periodística varias en el mundo- tiene una sorprendente variedad de funcionamientos, porque las hay casi lujosas, otras simplemente vivibles, pero la mayoría son una especie de lenta condena a morir de pena, por violencia interna o por enfermedades contraídas, acerca de las cuales poca atención se brinda a los condenados.
   Si hasta hay casos en que algunos internos mueren por sobredosis de sustancias prohibidas.
   Las cárceles deben ser sitios para reeducación y recuperación de quienes allí están alojados por mandato judicial, aunque esa obligación en pocos lugares se cumple, ya que existen los casos en que se abandonó la cultura del trabajo, ya que la ocupación permanente, eso que le llaman terapia ocupacional, diluye en parte las ansiedades del confinamiento y aporta unos pocos pesos.
   El capital del conjunto de los hacinados en las cárceles mal administradas es nada menos que la desesperación, el ocio, las privaciones y más que nada el pensar y soñar el goce de ir a donde se les cante, en nombre de esa maravilla que se llama libertad.
   ¿Por eso será, me pregunto, que nunca ha podido ser neutralizado el comercio de drogas en los penales argentinos? En unos más y en otros menos, pero es una actividad que está en todas partes.
   En los últimos tiempos esas malas costumbres se han venido financiando con “negocios” por así llamarlos, de pandillas formadas en el interior de las cárceles y dirigidas aunque algunos lo duden, tanto desde afuera como desde adentro, que obtienen a veces abultados botines que tienen a su principal accionista en la impunidad que gozan los pandilleros.
   Entrar alcohol a las celdas es casi imposible; las drogas entran, se comercializan y se consumen porque alguien las ingresa y se paga con dineros conseguidos en delitos tales como engaños, secuestros virtuales y otras maniobras delictivas.
   Y si eso se concreta porque entran los teléfonos celulares, ¿es imposible establecer un rígido sistema de inhibición para esos aparatos? ¿Cómo es posible que sean clandestinos, pero allí están según me comentaron los televisores alta gama o las computadoras portátiles?
  Dejemos de joder, no ofendamos la inteligencia de las autoridades sosteniendo que todo lo que se ve, puede entrar a una cárcel.
   Basta con aplicar la rigidez reglamentaria, tanto para los penados como para todo -dije todo y sin excepciones- el personal o los extraños que tienen acceso a cada penal.
   De lo contrario, ni siquiera soñemos en normalizar una situación que es lamentable, evitable y corregible sólo con aplicar el sentido común, que parece ser una virtud en decadencia…
 
Responsables a mitad de camino…
LO DEL NEONATAL Y EL “MEDITRUCHO”,PRUEBAS
DE CRECIENTE  DESCOMPOSICIÓN INSTITUCIONAL
 
   Poco a poco se va diluyendo el espanto de todo aquello que fuera surgiendo a medida que transcurrían los días y se iban conociendo nuevos casos de sospechosas muertes en un centro asistencial infantil, oportunamente considerado modelo en cuanto a su arquitectura, equipamiento y calidad profesional de quienes allí se desempeñaban.
   Y digo diluyendo esa terrible sensación de saber que todo eso pudo haberse evitado, si en realidad se hubiera reaccionado ante el primero de los casos, con la premura de lo acaecido cuando las muertes de bebés fueron aumentando en número, dentro de un creciente dramatismo que envolvió primero a la sociedad cordobesa y adquirió luego difusión mundial.
   Otro de los casos en que fallaron los controles, la prevención y todos los mecanismos existentes aunque no utilizados y requeridos para confiar en una persona la salud ajena, se dio con el pibe con cara de pibe, que de alguna manera convenció a muchos que era médico y algún inconsciente o inútil funcionario le firmó la documentación que lo ponía a cargo de un espacio importante en plena pandemia por el coronavirus.
   La verdad, de verle la cara, en lo personal ni siquiera le hubiera dejado a un mocoso de esas características siquiera que me pusiera una curita en un raspón, pero aquí, en esta Córdoba para todo sorprendente, hasta tenía personal a cargo, firmaba certificados incluyendo de defunción y lo más peligroso, tenía un arma letal: el recetario.
   Y a la hora de sumar casos que de alguna manera se conectan por su evolución y consecuencias, no olvidemos eso que le llamaron accidente, al que protagonizara la tercera autoridad de la provincia en el sinuoso y respetable Camino de las Altas Cumbres con luctuoso resultado y un manejo pasmosamente lento de terminar, con los peritajes al vehículo que ilegalmente conducía el funcionario, acerca de lo cual nadie se preocupó en averiguar y poner en claro, qué contenían los bolsos que se extrajeron del coche accidentado, pese a la custodia policial y la prohibición de violarla, que no se respetó.
   Y si le sumamos el penoso caso de Blas Correa, asesinado por un policía que contó luego con la complicidad de quienes pretendieron alterar sustancialmente la escena del crímen, llegamos a la conclusión -sin tomar otro caso más reciente de violencia policial- que estamos viviendo una peligrosa como casi oculta descomposición institucional que se pretendió suavizar sin resultados, porque los casos llegaron a encimarse siendo imposible quitarles ese pecaminoso rótulo.
   Los tiempos eleccionarios distrajeron la atención, las mentes cordobesas se ocuparon de otras cuestiones, la crisis económica y las peleas entre los políticos se ocuparon de dispersar ciertas legítimas inquietudes y aquí estamos, esperando que la Justicia supere su siestera pachorra y juzgue de manera que los cordobeses, muchos ya desencantados, volvamos a creer en ella.
   En ella y en su majestad…
 
Megacausa Registro de la Propiedad
EL VIEJO VICIO DE TRANSFORMAR LO QUE ES UNA
EXCEPCIÓN EN APLICACIÓN DE PENA  ANTICIPADA
 
   Al caso comentado la semana pasada sobre la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba podemos sumar el de un señor oriundo de Santa Fe que permaneció  años en prisión preventiva, negándosele incluso un traslado a su provincia para poder estar más cerca de su familia.
   Como respuesta a su reclamo la Corte Suprema de Justicia de la Nación estableció la inconstitucionalidad de la prisión preventiva cuando faltaba sólo un mes para cumplir los tres años, pero la comisión especial de la causa fijó una fianza desmesurada que no pudo pagar, por lo que debió permanecer hasta el último día preso, siempre sin juicio.
   Este señor falleció tiempo después sin haber sido nunca juzgado, por lo que no existe sentencia en su contra. Según el Código Penal, un fiscal tiene tres meses para realizar la investigación y puede solicitar otros tres que, en casos de suma gravedad, aunque éste no sería el caso, se pueden extender a 12. Ninguno de dichos plazos se cumplieron ni un poquito, existiendo, por el contrario, una prisión preventiva sistemática y prolongada convertida en condena previa para vivos y fallecidos.
   Ninguna Institución consultada compartió ni avaló este proceder del Poder Judicial cordobés y la Corte Suprema lo dictaminó arbitrario. Entonces ¿Qué factor demora los juicios en tiempos legales para establecer la verdad perpetuando el encierro previo?  
   El diccionario menciona los términos tortura y saña como dolor inflingido a alguien buscando una confesión o para castigar, y los asocia a acciones carentes de humanidad teñidas de rencor, resentimiento, crueldad, enojo…  
   ¿Podría pensarse en semejantes actitudes desde un Poder Judicial? y surge entonces la pregunta inevitable: ¿Quién establece los límites entre lo necesario y lo intencional?   
La línea parece bien delgada, y en esta causa borrada, lo que la coloca fuera de la ley y demasiado lejos de cualquier Justicia.
 
El dolor de soportar una injusticia
UNA VIDA HUMANA  NO  PUEDE COSTAR  LA
MISERIA DE $ 300.000 EN LUGAR DE PRISIÓN
 
   Realmente, eso de ponerle valor a una vida humana es una torpeza si queremos ser indulgentes, pero más que nada es una ofensa; una dura e incalificable ofensa porque cuando desaparece es caer en la nada: es despersonalizarse y sentirse descartable, desechable, inútil y de escaso valor.
   “El valor supremo de la vida está en perderla a tiempo y con gracia. De otro modo la vida que no se pone a carta ninguna y meramente se arrastra y prolonga en el vacío de sí misma ¿qué puede valer? ¿Va a ser nuestro ideal la organización del planeta como un inmenso hospital y una gigantesca clínica?” sostenía Ortega y Gasset.
   Es probable que a quienes como dependientes de un centro asistencial privado les tocó decidir que no aceptarían a un joven baleado por la policía, para brindarle los primeros auxilios que hasta hubieran servido para salvarlo, se negaron a recibirlo, habrán tenido otro concepto de esa maravilla que se llama vivir, o que la ignorancia les impidiera razonar acerca de un dilema tan primario, o que estuvieran en situación de obediencia debida, o que simplemente fueran poseedoras de eso tan nefasto, que con relación al prójimo, le llaman escasa sensibilidad.
   La cuestión es que recientemente como una de las derivaciones del caso Blas Correas, tengo entendido que una de las personas a las que se acusó de negligencia, ignorancia o algo parecido y que formaban parte del plantel profesional de la Clínica Aconcagua, en su paso por la Justicia recibió creo que una de ellas o ambas, en lugar de la condena por el eventual delito que hubieran cometido al abandonar a una persona a su suerte, una penalidad consistente en una multa de 300 mil pesos, como si en lugar de un delito hubieran cometido una infracción de tránsito o incorrecto estacionamiento.
   Es probable que la pena aplicada esté contemplada en las leyes, que existan interpretaciones que la acepten, que haya sido un acuerdo de partes o lo que fuere, pero de cualquier manera suena ridículo haber tasado la vida de un joven inocente, pleno de proyectos y futuro, en una suma equivalente a lo que cuesta un artefacto doméstico, un pasaje de ida y regreso a Rio de Janeiro o dos entradas al recital de algún famoso que nos visite.
   La indignación que me provoca, por lo injusto de esa instancia, me lleva a recordarles a todos los que participaron de ese trámite jurídico, un conjunto de sabias palabras porque “la vida es una oportunidad, aprovéchala; belleza, admírala; beatitud, saboréala; un sueño, hazlo realidad; un reto, afróntalo; un deber, cúmplelo; un juego, juégalo; preciosas, cuídala; riqueza, consérvala; amor, gózalo; un misterio, desvélalo;  promesa, cúmplela; tristeza, supérala; un himno, acéptalo; una tragedia, domínala; una aventura, arróstrala; la felicidad, merécela; la vida es la vida, defiéndela”, palabras de la Madre Teresa de Calcuta.
   Y también que jamás olviden esa última sentencia que bien vale repetirla: “la vida es la vida, defiéndela”.
 
Inhumana manera de lucrar con el dolor
PREVISIBLE  CONSECUENCIA: LOS  PACIENTES
AHORA SON REHENES DE ANGURRIAS AJENAS
 
   Han sido los médicos de todo el país quienes anunciaron el cobro de un bono por consulta, a consecuencia que, de lo que reciben por la atención, sólo cubre una parte ínfima de lo que vale su servicio, lo que no deja de ser  otro duro golpe al castigado y en muchos casos exhausto bolsillo de los argentinos en medio de la incontrolable inflación.
   "Hoy, los médicos decimos ¡basta! Basta de imponernos un valor no digno para nuestros honorarios, basta de demoras en los pagos, basta de débitos injustificados, y basta de no tener control sobre el valor de nuestro trabajo", advirtieron.
Ese adicional, que será un nuevo dolor de cabeza extra para millones de argentinos, y se anticipó que podría tener un piso de 6.000 pesos por consulta, valores que actualizarán cada dos meses y fue una determinación que comunicaron más de 30 sociedades y federaciones médicas de distintas especialidades de todo el país.
   Lo llaman "bono complementario no reintegrable", que deberán abonar los pacientes para que los profesionales puedan llegar al piso de 6.000 pesos por consulta que, según reclaman, no estarían alcanzando.
   Y vaya casualidad al anuncio lo hicieron a través de un comunicado enmarcado en el "Día de la Sanidad".
"Este 21 de septiembre, los médicos de la República Argentina no tenemos motivos para celebrar. Estamos atravesados por una triste realidad: una crisis que ha llevado los honorarios médicos al nivel más bajo de la historia" y alertaron en el sentido que "La consulta médica es un acto fundamental en el que atendemos las necesidades de nuestros pacientes, diagnosticamos enfermedades y trabajamos en su recuperación. También es el acto mediante el cual percibimos un honorario profesional que nos permite vivir dignamente", sigue el documento. "No es un coseguro. No es un adicional. No es un copago. Dicha diferencia es un 'bono complementario no reintegrable'", aseguraron, lo que sugiere que tampoco pretenden facturarlo.
   El texto lleva las adhesiones de 33 entidades, y dijeron
que "a partir de este momento el precio del servicio, el valor de nuestros honorarios estará en manos de los propios médicos, a través de nuestras asociaciones, cámaras, consejos, federaciones y sociedades médicas que nos representan".
   Es mucho lo que hay para decir de tal actitud, en un momento en que el poder está enfrascado en otros problemas que en algunos casos alcanzan la dimensión de dramas, como para ocuparse de esto tan vital como lo es la salud, ya sea en su atención pública como privadas.
   El Estado debe atender a la comunidad. Cómo lo harán, es cuestión de ellos como especialistas en gestión, pero no hay que olvidar el arma poderosa que tienen los médicos para ganar ésta y cualquier otra batalla, que es la condición de rehenes que tenemos alrededor de 44 millones de habitantes de este suelo patrio.
   Ni siquiera quieren facturar, con lo que no pagarían impuestos y el poder no ha puesto claridad acerca de su posición frente a la contingencia.
   Sea como fuere, a esa suma muchos ya la están cobrando.
   Por las dudas, habrá que ir estudiando las cuotas para servicios funerarios y en tal sentido, roguemos que no sean tan exageradas.
   No es cuestión de malpensar que el gobierno poco hará para solucionar este problema, porque en una de esas sostiene que somos demasiados habitantes…
 
                Gonio agradece: Final de la edición nº 797 de SLB y no
                lo olvide:  pase  lo  que  pase y cueste  lo  que cueste,
                jamás deje  de ser feliz.   Como  siempre, agradezco  a
                Mariela Kusik, a Conrado Vicens, a Sabri  Bustos, a  la
                polifuncional Cele Pereyra y a Oji en posproducción.
                Siga en la 580 con  la  grata compañía de  Lita Sued y  
                Lalo Wainberg, quienes nos regalan ‘La voz de la paz’.  
                Gestión  (modestamente): Gonio Ferrari  ¡y equipazo!

 

2 de abril de 2023

S.L.B.: MALVINAS Y EL DOLOR QUE PERDURA–SEGUIMOS PELÁNDONOS LAS RODILLAS ANTE EL F.M.I. –JUGOSA CONVERSACIÓN CON EL DR. LUIS JUEZ – NO CESAN LAS DUDAS EN LA MEGACAUSA DEL REGISTRO DE LA PROPIEDAD– EL CASO BLAS CORREAS ASESINADO POR LA POLICÍA, VÍCTIMA DE VIOLENCIA INSTITUCIONAL – IMITANDO LOS “TOURS” A LAS FAVELAS CARIOCAS, SE IMPLANTARIA EN CÓRDOBA UN SERVICIO SIMILAR , ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 772 emitido el domingo 2 de abril de 2023 por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
Honra a nuestros héroes
MALVINAS,  A  41 AÑOS Y SIN  SALDAR  UNA
DEUDA PENDIENTE POR AQUEL SACRIFICIO
 
   Poco ha hecho el paso del tiempo para mitigar el dolor que dejara la guerra de Malvinas, especialmente en las familias de quienes dejaron allí sus esperanzas, su espíritu de lucha y su propia vida.
   Han pasado 41 años y aún se escuchan cada día con menos esperanzas, los reclamos de los sobrevivientes, muchos marginados del mercado laboral, desatendidos en sus requerimientos de tardío apoyo sicológico y no pocos transformados casi en parias, mientras para otros sectores continúa el indecoroso festival de subsidios a la vagancia o al aplauso.
   Como si la historia reconociera más méritos patrióticos a quienes se decían románticos y armados setentistas, que a los que debieron ir a enfrentar la superioridad británica apoyados por una tecnología bélica notoriamente obsoleta e insuficiente, empujados al previsible infierno por el desborde etílico del entonces presidente usurpador del despacho principal de la Casa Rosada.
   No todo está claro en los tantos grupos de ex combatientes, quienes todavía pese al tiempo transcurrido transitan, algunos como oxidados autómatas, las oficinas públicas donde ellos y sus descendientes, piensan que van a encontrar un reconocimiento a su sacrificio, a la ofrenda que hicieron a nuestra Patria más allá de los homenajes que les ofrendan cada 2 de abril.
   Algunos problemas internos los desunen, cuando la memoria de los vivos y el respeto por los muertos, debiera ser el motivo aglutinante. Una deuda no saldada que incluye a quienes, también movilizados, debieron permanecer en el continente prestos a viajar hacia las islas.
   Algún día llegará la hora de la redención para aquellos que no vacilaron en colocarse muy junto a la muerte, amparados por nuestra bandera, el paupérrimo armamento, el frío calando el alma, pero con el heroísmo de no llegar a congelar  sus convicciones por las que muchos dejaron allá lejos sus vidas y con ellas sus proyectos, sus seres queridos, en fin, su Patria por la que tan valientemente lucharon.
   Será la hora en que unidos y no tan engañados, como estuvimos al menos aquel ya lejano 2 de Abril, entonaremos nuestro Himno y lo haremos recordando el sacrificado valor de los soldados argentinos.
   Si no hubiera sido por la derrota y el sacrificio de tantos jóvenes inexpertos, guiados por quienes siquiera habían jugado a la batalla naval en papel cuadriculado, todavía tendríamos régimen de facto.
   Una de las patas de la democracia recuperada tiene el multitudinario nombre de los titanes del ’82 -que fueron lágrimas y luto y ahora son cenizas, orgullo, ejemplo y recuerdos- cuyo fracaso militar significó que empezáramos a ver una luz de esperanza al final del oprobioso túnel de nuestra historia, de aquellos años de plomo, de secuestro, de capucha, de tortura y de muerte.
   Por todo eso, y pidiéndoles perdón, bien vale reiterar el ruego que sean eternos nuestros héroes, que muchos compatriotas supieron olvidar.
 
Inocultable y diaria devaluación
SEGUIMOS PELÁNDONOS LAS  RODILLAS ANTE
LAS CONDICIONES QUE NOS PLANTEA EL F.M.I.
 
   Existen entre nosotros situaciones francamente inentendibles, o incomprensibles, o si se prefiere, cargadas con tantas y variadas dudas que generan mayores confusiones dentro del caos que nos domina a los argentinos, entendiendo como tal nuestra permanente preocupación por la inseguridad, el doloroso crecimiento de la pobreza, los forúnculos de corrupción que vienen reventando y los que por ahora son mugrienta amenaza, la inflación que antes trotaba y ahora es galopante y por otros factores negativos que nos atormentan.
   Es por estos detalles salientes que sumándoles el sano y desapasionado ejercicio de la memoria, nos ataca la tristeza de advertir que vivimos en un ambiente donde reina por encima de todo, la angustia de notar que incluyendo al poder y sus dignatarios, navegamos por un mar de contradicciones, desacuerdos, arrepentimientos por acciones pasadas y principalmente, un aire en el que la desorientación es primera actriz.
   Espero que la memoria no me ponga una zancadilla porque creo recordar -eso es que hice pasar nuevamente por el corazón, o sea “recordis”- que no mucho tiempo atrás me harté de escuchar proclamas originadas en las usinas del pensamiento kirchnerista rechazando todo intento, aunque fuera de aproximación, con el Fondo Monetario Internacional, organismo al que desde hace tiempo designo como fondo monetario intramuscular, porque inevitablemente nos vacuna.
   Y esos repudios al mayor de los usureros universales, partían mayoritariamente de los sectores más izquierdosos de esa corriente de pensamiento, con los agregados de calificativos descalificadores, acusaciones de abusos, y promesas de romper con ellos cualquier tipo de relación que se intentara desde nuestra desesperación nacional &  popular.
   Advierto, por si hiciera falta algo de inteligencia, de qué manera han cambiado las cosas y el enfoque que ahora prevalece desde esos mismos sectores, que celebran la renovación de nuestra dependencia con el FMI pero la justifican, porque siguen sosteniendo que es para saldar cuantiosas deudas que heredaron, o sea el mismo percudido pretexto que todos los gobiernos han utilizado en un vano intento por salvar la ropa propia.
   Lo peor de esta situación y pido disculpas por el reduccionismo argumental que implica este juicio de valores, que las simpatías recogidas de la conducción del organismo internacional, hacia los funcionarios que ya sacaron abono mensual para viajar a la luminosa Nueva York, a Washington o a donde les indicaran, no es otra cosa que parte de la hipocresía de cualquier prestamista de barrio, que prefiere tener deudores de plazos indefinidos antes que incobrables que nos obliguen otra vez, por ejemplo, a no usar el avión insignia o mantener en el puerto a la fragata Libertad para evitar que ambos medios de traslados masivos puedan ser interdictos, embargados e inmovilizados.
   O sea que, hablando con sencillez y sin rebusques, lo ideal sería aceptar el fangote que estamos debiendo pero en silencio, porque cada vez que las autoridades nuestras ponen el grito en el cielo quejándose por la alevosía de los intereses o servicios, desde el norte nos aprietan el torniquete de “ultimo aviso” y nos empujan a lo inevitable de una devaluación.
   Esa es una mala palabra y así lo han entendido los capos de nuestra vapuleada economía, apelando a un mecanismo que ellos creen y están convencidos que es inteligente: la devaluación diaria, lenta, imparable, inmanejable, ofensiva, hiriente e insuperable, como si de a poquito nos fueran haciendo lo del perrito distraído.
   Y no me pidan que les cuente detalles de ese método canino, porque todos lo conocemos.
 
 
Un candidato confiesa sus preocupaciones
INTENTAMOS QUE LUIS JUEZ NOS AYUDE A PONER 
EN CLARO SITUACIÓNES  QUE  NOS DESORIENTAN
 
   El Dr. Luis Juez, abogado penalista, ex intendente de la capital cordobesa y frustrado por muy pocos votos en su intención de llegar a la gobernación de la provincia mediterránea, pero que recientemente ha sido ungido como candidato de la coalisión Juntos por el Cambio para reemplazar al Contador Juan Schiaretti en la gobernación cordobesa, mantuvo una extensa y animada conversación con el periodista Gonio Ferrari.
   En su transcurso se abordaron temas de candente actualidad como el caso Blas Correas, la demora de cinco meses por peritar el coche con el que se accidentara con saldo fatal en las Altas Cumbres la tercera autoridad de la Provincia Dr. González, las prioridades de la oposición en los años que lleva gobernando, el endeudamiento en moneda extranjera, el brutal crecimiento de la inseguridad y del narcotráfico, la gravedad del dictamen de la Justicia cordobesa que calificó al crimen de Blas como “violencia institucional” que se debe investigar, la poco acertada conducción policial y otros temas de elevada importancia y a tener en cuenta para las elecciones que se llevarán a cabo en junio próximo. El audio completo con el reportaje puede ser ubicado en el sitio correspondiente, parte superior de la columna del costado derecho de este blog.
 
Megacausa del Registro de la Propiedad
PASA EL TIEMPO MIENTRAS SE FORTALECEN  LAS
DUDAS QUE RODEAN A UNA DILATADA SITUACIÓN
         
                                                             
   Un interesante y meduloso dictamen elaborado por la Organización de las Naciones Unidas en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, que marcha camino a un nuevo record Guinness, expresa entre sus fundamentos que la duración de la privación de libertad y del proceso imputable a la autoridad judicial, (esto es la prisión preventiva sistemática que a menudo se comenta) constituyen una violación al principio de ser juzgado en un plazo razonable y sin dilaciones indebidas, por lo cual considera como arbitrario el accionar judicial, recomendando no sólo la inmediata libertad, sino también la reparación del daño causado.  
   Y no fue el único, ya que todos los Organismos entendidos en la materia consultados y finalmente la Corte Suprema de Justicia de la Nación llegaron al mismo diagnóstico: un accionar judicial arbitrario.
   No queda en consecuencia más remedio que acudir otra vez a la Real Academia Española, mi fiel y dilecta amiga, para entender que arbitrario es algo sujeto a la libre voluntad o al capricho, antes que a la ley o a la razón, y ahondando un poco más, que un capricho es una determinación que se toma inspirada por un antojo, por humor, o por deleite en lo extravagante y original.
   ¿Pueden aceptarse semejantes definiciones para una actuación judicial?  ¿Será entonces que los encierros sistemáticos, la comisión especial para juzgar, las causas que son una sola y muchas al mismo tiempo, los testigos acusadores anónimos que nadie puede confrontar, o las condenas basadas en íntima convicción dependen de un antojo, humor o deleite particular? ¿Podemos tener los cordobeses un sistema judicial con semejantes atributos?  
   ¿Quién debe controlarlo? Porque de ser así, todos los ciudadanos estamos en peligro.
 
El caso Blas y la violencia institucional
LA JUSTICIA SERÁ  PLENA CUANDO SE JUZGUE
A QUIENES SILENCIOSAMENTE LA EJERCIERON
 
   Más allá de lo altamente emotivo, del rigor de la aplicación de los códigos y de la manera con que la población cordobesa y diría de todo el país, siguió las alternativas del caso Blas Correas, ha pasado a ser de trascendencia mayor lo que puede llegar a resultar si es que, de verdad y seriamente, y no con la acostumbrada pachorra, se cumple con el requerimiento de investigar lo del crimen policial, como resultado de violencia institucional.
   La interpretación en tal sentido es gravísima, porque vendría a ser el comienzo de un saneamiento real, efectivo, imprescindible y postergado y aunque desde la conducción de la fuerza azul se siga insistiendo en que es una de las mejores policías del país, tal argumento digamos “de venta” se derrumba con cada participación delictiva de efectivos desleales con la institución provincial.
   El maldito juego de encubrimientos, complicidades, pactos de silencio y otros acuerdos
Córdoba repudiables, fue quedando al descubierto, confirmando sostenidas y crecientes sospechas que abrumaban a la ciudadanía y la habían llevado a un estado de ridícula interpretación, basada en la realidad al entender la certeza que por inacción policial los decentes debíamos estar entre rejas que nos protegieran, mientras los delincuentes gozaban de una inmerecida libertad, al amparo de la impunidad que gozaban y muchos aún gozan, que nunca es gratuita, como ahora inoperancia del poder.
   Es cierto que la verticalidad de ciertas instituciones ordena piramidalmente su funcionamiento y el reparto de las responsabilidades, pero estamos en una situación peor que alarmante, a la luz de los sucesos que vemos reiterarse diariamente mientras se gastan dinerales en equipamiento, vehículos, comunicaciones, armamento y otras cuantiosas erogaciones que de poco sirven porque el hampa no detiene su crecimiento, y para crecer de esta manera, es un objetivo que sólo se logra con indemnidad.
   Y bien vale insistir con nuestro argumento ya casi oxidado por lo antiguo: nada mejorará en materia de protección a la ciudadanía mientras no se legisle, aplique y se controle la instauración de una política integral de seguridad que contemple como fundamental la profesionalización intelectual y física del elemento humano, su limpieza de prontuario y que no sea un organismo para cubrir la demanda laboral de la militancia o amistades de los funcionarios.
   Duele en el alma que la muerte de un joven por balas policiales haya sido la gota que colmara el vaso de la paciencia ciudadana, ya harta de la desprotección con sus peligrosas y sangrientas consecuencias, dentro de una comunidad donde la palabra “droga” que era la excepción en las conversaciones, haya pasado ahora a ser figura preponderante en el vocabulario cordobés.
   Bien vale entonces ser justos resaltando el holocausto de Blas, porque al amparo de su martirio que la insensibilidad de algunos se negó a mitigar, sumado al dolor de su familia y el pesar de todos, la Justicia cuenta ahora con elementos como para encarar de una buena vez el saneamiento de la institución, a grado tal que recupere el perdido respeto que tiempo atrás recibía de los cordobeses.
   Esperemos entonces que la señora de la balanza y los ojos vendados haga lo suyo, sin dependencias, presiones, amiguismos ni compromisos políticos o ideológicos.
   Pese a quien le pese y caiga quien caiga, es hora de pensar y actuar con grandeza ciudadana y no con enanismos sectoriales.
   Los cordobeses no meremos vivir -y no es exageración- con el fantasma del peligro carcomiéndonos las entrañas.
   Eternamente quedaremos en deuda con Blas…
 
Se impone una visión sincera de la realidad
BUENO SERIA  MOSTRAR LOS NEGATIVOS EFECTOS
QUE NO HAN ENORGULLECIDO AL ‘CORDOBESISMO’
 
   La ciudad, en realidad la provincia, es mucho lo que tiene para mostrar tanto a su habitantes como a los turistas que nos visitan haciendo honor a ese eslogan que sostiene que Córdoba, siempre está de temporada.
   Aunque el invierno sea inclemente, aunque abrase el sol del verano, tenemos las panaceas del calor humano como óptimos anfitriones que somos y la frescura de nuestros lagos, cascadas, ríos y arroyos de los que es prudente y menester cuidarse cuando se enojan y hacen tronar su autoridad en las crecientes.
   Hay rutas maravillosas con trazados en medio de las serranías de generoso verdor en primavera, los eternos ocres otoñales y esos inviernos en que la nieve de las alturas nos convierte en creativos escultores con obras a plazo fijo, para las que nos damos maña con cualquier elemento que contemos para dotarlas de narices, orejas, gorras, barba o bastones.
   Hay poblados de ensueño, envidiables visualmente comparándolos con paisajes de otras lejanías, pero son más bellos los nuestros, precisamente porque son eso: nuestros.
   Pero hay sin embargo algunas carencias que son consecuencia de los olvidos estatales, de ciertas demagogias no cumplidas, de un marcado desprecio por el respeto que nos debemos los seres humanos: me refiero a ciertas construcciones que se hicieron como panacea contra la falta de techo y ahora poco a poco, se vienen derrumbando pero con un agravante: sus ocupantes están en el interior de esas construcciones, algunas de las cuales fueron levantadas por acciones sindicales.
   Por eso, cuando se habla de excursiones diurnas o nocturnas en ómnibus descapotables y con romántica luz de luna, como en las más bellas ciudades del mundo, en Córdoba tenemos para ofrecer uno de esos paseos, pero distinto a cualquiera de los otros que se ven por el mundo: Una recorrida por las obras que se hicieron mal, por las que no se terminaron, por las que colapsaron antes de tiempo, en fin, por los desaciertos que nunca encuentran a sus culpables.
   Y ese turismo urbano llevaría turistas hasta llegar al Barrio SEP, sigla que corresponde al Sindicato de Empleados Públicos, un complejo de torres que poco a poco se vienen derrumbando por deterioro, equivocada construcción y mezquino mantenimiento hasta el punto que las paredes se rajan, las cañerías se revientan, los techos amenazan con venirse abajo y la gente, sus habitantes, deben soportar todo ese martirio.
   A menos que se apuren de ese sindicato poderoso, de la Municipalidad de Córdoba cuyo intendente quiere ser gobernador y de Aguas Cordobesas, que tengo entendido es la proveedora de agua al predio.
   Porque si no lo hicieran, es probable que las excursiones en un futuro cercano, sean a las ruinas de eso que ahora amenaza con venirse abajo…
   Alguien debe solucionar ya, ese drama vecinal.
  
El tribunal más imparcial será la historia
SERÍA APRESURADO AVENTURARNOS A EVALUAR
CAUSAS Y EFECTOS DE LA DECISIÓN DE M. MACRI
 
   La verdad, teníamos este asunto como uno de los temas principales para nuestra edición de hoy, pero por circunstancias que tienen que ver con eso que le llaman tiempo, no alcanzamos a contar con los minutos necesarios como para desarrollar con seriedad y amplitud esta cuestión que dejamos pendiente para el domingo próximo.
   Se trata nada más y nada menos que evaluar la determinación del ex presidente Mauricio Macri de dejar de lado las pretensiones, si es que las tenía realmente, de competir en las elecciones de este año para optar a repetir su mandato el frente de los destinos de nuestro país.
   Para el domingo próximo, seguramente agregaremos aportes de importantes personalidades de la política, posiblemente la participación de algunos colegas y dentro de nuestras posibilidades, con la palabra del propio Macri, no de su primo, y de algún dirigente peronista que evoque un gesto idéntico que tuviera, el del renunciamiento, la Sra. María Eva Duarte de Perón, un lejano 22 de agosto de 1951.