10 de mayo de 2015

S.L.B. – Domingo 10/5/15 – EL NARCOTRÁFICO YA ES PARTE DE LA CAMPAÑA – “LA TOTA” EN LAS LIGAS MAYORES - CIUDAD DE LA ANARQUÍA - PRESIONES CONTRA FAYT Y LORENZETTI - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO DE LA PROPIEDAD - MURIÓ CARLOS ESCHOYEZ - INÚTILES "RAZZIAS" POLICIALES - LOS BARRABRAVAS ESTÁN DENTRO DE LA CANCHA, etc

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 10/5/2015, emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

 NARCOTRÁFICO, PARTE DE LA CAMPAÑA 

   Se ha puesto en marcha  algo parecido a una brigada policial provincial de lucha contra el narcotráfico, como si ese flagelo que está destruyendo sistemáticamente a la sociedad con todas sus implicancias fuera un fenómeno reciente o desconocido.
   Hay que entender los tiempos, su valor y su utilización.
   Una cosa son los tiempos de la gente, plagados de angustias, zozobras e interrogantes porque el crecimiento de esa malvada actividad delictiva es tan demencial, que el menos avispado de los queridos cordobeses conoce dónde y quienes la practican, a la vuelta de cualquier esquina.
   Los tiempos de los políticos son distintos, emparentados con el oportunismo y la generación de impactos mediáticos que conmocionen a la ciudadanía, tomando siempre en cuenta la proximidad de un acto eleccionario.
   Es cuando se arreglan y limpian las calles, se pintan las señales, se agilizan los trámites, se colocan piedras fundamentales, se inauguran pomposamente tramos de obras paralizadas, regresan las moratorias y se acrecientan los subsidios y las “ayudas humanitarias”.
   O sea que el lanzamiento de una fuerza especial, para combatir algo casi invulnerable y ya aposentado al amparo de una impunidad que el poder no ignora aunque la otorgue, desnuda la manipulación de una dramática realidad ahora atacable solo por conveniencia electoralista.
  No es nuevo sostener que la mala policía, su mala conducción y la inoperancia del poder conocen la ubicación de las cocinas, las puertas de entrada de las sustancias base, los lugares de distribución y la trama del menudeo.
   Tanto que cuando días atrás fueron los vecinos de un sector de la ciudad los que aportaron un listado de kioskos de venta, el gesto fue tomado como altruista y solidario con el prójimo, antes que reconocer la propia desidia o la vigencia del “vistagordismo” o la liberación zonal.
   Las elecciones están cerca y hay que moverse, es la consigna que para el gobierno imponen las circunstancias.
   Nada mejor entonces que buscar los flashes, los micrófonos y las cámaras para anunciar “urbi et orbe” otra vez, “la lucha frontal contra el narcotráfico” sin darse cuenta que están firmando su propio diploma a la ineptitud y la inoperancia, que llevan más de una década.
   La demagogia, está visto, tiene una envidiable lozanía.
   La única fuerza imbatible, tan vieja como la espalda pero prolijamente escondida hasta el momento de ser aplicada en beneficio de la ciudadanía, no es otra que el imperio y la fuerza de la ley.
   Hace tiempo que el cordobesismo tendría que haberla desempolvado.

LA TOTA” ASCIENDE A LAS GRANDES LIGAS
   Pocos son los que pueden escandalizarse por ver a un hombre vestido de mujer, porque hasta en los lugares públicos los vemos tomados de la mano o haciéndose arrumacos con otra persona, ya sea -al decir policial- un masculino o una femenina.
   La exacerbación mediática de la condición transexual, gay, lesbi y tantas otras formas de mudar de apariencia, ha encontrado un campo propicio para su propagación popular quitándole en consecuencia esa aureola tabú que campeaba años atrás en el seno de la sociedad con relación a los “marchatrás”, “degenerados”, “pucheros”, “tortas” y todos los otros eufemismos que se utilizaban para rotular a los que descontentos con su sexo de cuna, optaban por mutarlo desde la piel hacia afuera.
   A paso lento se fueron incorporando a una sociedad pacata y conservadora como la nuestra, se blanquearon situaciones que eran sospechas de la chismografía feriera y vecinal, la igualdad de géneros posibilitó documentarse a su elección y ya estaban individualmente como uno más de la comunidad, hasta el punto de obtener empleos tanto privados como estatales en su nueva condición física aunque por la prohibición de ciertas cirugías en el país, conservaban -y conservan- sus atributos originales que a muchos les sobran y a otras les faltan.
   Tal escenario ya entrado el siglo 21 con sus alucinantes progresos tecnológicos, la explosiva vigencia de las redes sociales y esa inédita manera de relacionarse surgida de la pérdida del diálogo superado por el chat, la curiosidad, la inmediatez y las citas casi a ciegas, generadoras de misterios … y de sorpresas.
   Por eso se hace difícil definir a Miguel del Sel, una de las patas del exitoso trío cómico que marcara una etapa en los tablados del país y del exterior apelando a la escatología o a la cochinada lisa y llana, generalmente innecesaria.
   Toda fama salvo honrosas y contadas excepciones, es dueña de su propio tobogán.
   Miguel del Sel, actor y profesor de educación física ingresó a la política, llegó a diputado nacional, pero sus actitudes “artísticas” se transformaron en un collar de calefones que lo sumergieron en una vocación por lo grotesco que nada tiene que ver con la fama ni con el respeto.
   Este candidato a gobernador de Santa Fé en nombre de la derecha macrista, lógicamente se ha lanzado a la campaña proselitista con múltiples contactos periodísticos, con agenda abierta, con todos temas trascendentes.
   El politicómico confesó que "Mi viejo me metía unos cintazos espectaculares y yo salí buen tipo. Cuando me porté mal en la escuela San Cayetano, venía el cura, me llevaban a la dirección, me metían dos varillazos en las patas y terminé abanderado", recordó.
   De paso cuestionó que se haya quitado poder al profesor y "antes el papá era cómplice del maestro y ahora es cómplice del chico que se porte mal".
   Sentido didáctico y pedagógico si los hay, en este caso primo hermano de la violencia y del autoritarismo, aunque es cierta esa fractura operada en la conducta de muchos niños y jóvenes amparados por esa perniciosa complicidad que tienen con sus docentes, ahora compinches, alejados de la vieja tarima desde donde certificaba su autoridad e imponía modales y disciplina…
   Los chicos y jóvenes de ahora -para comodidad de sus mayores- en su mayoría han colocado una especie de barrera informática con los padres y están más apegados a la play, al celular, a la tablet, a twitter y al face, pero no por eso  son merecedores del castigo corporal que preconiza Del Sel.
   Antaño el coscorrón, el tirón de orejas, la penitencia atrás de la puerta, ¡a la cama sin comer!, la privación de golosinas, sin los juegos en la plaza ni el paseo del domingo con cine incluido, dieron lugar a otras penas y castigos, pero jamás se justifica la violencia que pese al parentesco suele ser generadora de traumas insuperables.
   Volviendo a Del Sel, quien se viste de mujer sin ser gay pero quiere ser gobernador, es oportuno comentar que su humorismo es una expresión de creatividad no siempre graciosa y a veces patética, pornográfica, escatológica o desubicada que genera aplausos y en otras ocasiones provoca lástima.
   Del Sel, “La Tota”, no ha hecho otra cosa que trasladar su ordinariez “artística” al escenario de la política, allí donde hay que cuidarse como de hacer pis en la cama y rumiar por lo menos dos veces lo que se piensa decir.
   Y al decir lo que dijo, seguramente olvidó que estaba actuando nada menos que como serio candidato a gobernar una provincia.
   ¿La gente dejó de confiar en los políticos?
   Es bastante probable, porque la verdad sea dicha, políticos genuinamente serios, eran los de antes …

LA CIUDAD DE LA ANARQUÍA 

   No es necesario optar por algún día en especial para corroborar el grado de anarquía que se vive en las calles de la capital cordobesa, que por algún tiempo supo ser ordenada.
   Es atendible el pretexto del crecimiento del parque automotor como asimismo la enorme cantidad de motocicletas que condicionan al tránsito en general.
   Lejos ha quedado aquello de la prioridad del peatón para cruzar esquinas, y la ocupación de las sendas demarcadas para los caminantes son prolijamente ocupadas o desconocidas, incluso por vehículos tales como los del transporte urbano, ambulancias o patrulleros.
   La ausencia casi endémica de inspectores contribuye al desorden que se observa tanto en las calles como en las peatonales, con la vigencia impune de los vendedores ambulantes la mayoría de los cuales, lejos de ser artesanos representan a corporaciones dedicadas a la truchada de productos de marca, al contrabando o a la mercadería de dudosos orígenes.
   Todo esto sucede en una ciudad carente de autoridad que haga cumplir reglas básicas de convivencia, lo que ha hecho perder el disfrute del paseo, de la caminata o de la concurrencia a plazas ahora ocupadas por mercados persas que anulan bancos, fuentes y juegos infantiles.
   Es probable que algo mejore con miras a la elección de autoridades municipales, en una intención de rescatar la vieja imagen de la Córdoba vivible y gozable y no la de ahora, donde reinan la anarquía y el desquicio urbanos.
   No es esta la Córdoba que amamos y de la que tan orgullosos nos sabíamos sentir.

LORENZETTI Y FAYT, PRESIONADOS

   Es tan evidente el perverso juego de presiones que se ejerce sobre la Corte Suprema de Justicia de la Nación desde diferentes sectores del gobierno y de manera especial contra dos de sus miembros, que ya nadie se aventuraría a jurar en la existencia de absoluta independencia entre los poderes del Estado.
   Para estos casos es previsible el juego de intenciones que se barajan en cuanto a las motivaciones de los pedidos de renuncia, de apartamientos y de otras maneras de alejarlos de la Corte, que van desde los enojos como forma de obsecuencia, hasta los miedos por futuras o utópicas acciones penales que se podrían interponer contra encumbrados funcionarios.
   Los únicos que están contentos por este desenfadado y autoritario accionar son  los opositores, desde el momento que con justa razón interpretan que la ciudadanía asiste a una casi inédita expresión despótica, en lo que va de nuestro retorno a la democracia.
   Hasta doña Hebe, que por lo general se habla encima, se apropió de una autoridad por la que nadie la votó, y no encontró otra manera de ofender de las tantas que conoce, tratando de mono a Lorenzetti y de momia al nonagenario Dr. Fayt.
   Es cierto aquello que lo que no mata, fortalece, y más cuando la ofensa proviene de alguien que no puede hablar de justicia, de dignidad ni de honestidad.
   Y cuando se observa tamaña desesperación por operar para llegar a la conformación de una corte, digamos adicta y dócil, es cuando más se fortalecen las sospechas.
   Pretender garantizar la impunidad, suele convertirse en un búmerang que se expresa en las urnas.

LA MEGACAUSA

   Retomando la causa del Registro y sus particularidades, otra de ellas ha sido la forma de clasificar los delitos para atribuir penas.
   Sólo para ampliar nuestra cultura general y sin entrar en detalles reservados para los académicos diremos que el Código Penal al hablar de delitos menciona las figuras de concurso real y concurso ideal.
   El concurso real se aplica cuando una misma persona comete varios delitos independientes que se juzgan en el mismo momento y la diferencia con el ideal no es cosa menor porque esta figura permite sumar los montos de las penas individuales, aún cuando no deben sobrepasar un máximo de 25 años.
   En la causa del Registro los imputados fueron acusados en “combo” con la figura de "concurso real", atribuyéndoles a todos un mismo conjunto de delitos, aún cuando muchos de ellos no hubiesen estado jamás en el lugar en quje se cometieran y amparándose en esta acusación, se les pronosticaron condenas astronómicas que, en algunos casos, llegaron hasta el absurdo de más de cien años.
   La antítesis entre lo “ideal” definido como modelo perfecto que debe servir de norma y lo “real”, o lo que verdadera y efectivamente ocurre, acompaña el devenir de la humanidad y no es ajena al Poder Judicial cordobés, menos aún en esta causa.
   La Justicia, como el arte de dar a cada uno lo suyo, sigue siendo el ideal, y lo real es que aún estamos lejos de alcanzarlo.
   Expresaba José Ingenieros que sin ideales es inconcebible el progreso y la evolución humana y que cuando los ideales se duermen se entra en la mediocracia.  
   La fuerza de esta reflexión nos autoriza a seguir buscando Justicia.

MURIO CARLOS “EL BRUJO” ESCHOYEZ 

   Conversar con Carlitos Eschoyez significaba, al menos para mi, abrir a cada instante y con cada frase, recuerdo o sentencia de vida, una caja de sorpresas.
   Carlos Eschoyez, dueño y señor de nubarrones, soles, vientos y tormentas, se adelantó en el camino e inició el viaje inexorable después de haber cumplido con un objetivo fundamental, que es servir al prójimo, trabajar con fervor y ser una buena persona.
   Lejos en la distancia quedó su Chaco natal y su placer por desentrañar lo impenetrable de su geografía.
   Carlos se aquerenció en Córdoba, dejó semillas, crió plantas y transformó una ocupación que por lo general la gente pasaba por alto, en material de permanente consulta para cualquier actividad que se quisiera encarar: avizorar el tiempo, sus variaciones y caprichos.
   Nos dejó a los 81 años, precisamente él, un hombre del tiempo pero sin tiempos, entusiasta de la creatividad en lo suyo, que fue transmitiendo generosamente a una joven legión de seguidores.
   Y por allí andará, con un destino que imagino de bonanza y placeres, cobrando los intereses que generaron las inversiones terrenales que hiciera en su condición de buen tipo.
   Y como tal, asesorando a San Pedro.
   Un viejo santo, dueño de todos los cielos, los relámpagos y los truenos, que jamás habrá imaginado que contaría con un brujo para que lo orientara.

INÚTILES RAZZIAS POLICIALES 

   Parece que lo importante para recobrar algo de la buena imagen que alguna vez tuvo, la policía no hace otra cosa que mostrarse; hacerse ver; las balizas siempre encendidas aunque haya barrios que las ven solo de vez en cuando.
   Es la única manera de entender el significado, la importancia y la conveniencia que desde la fuerza se asigna a los previsibles e inútiles controles en los puentes, o a quedarse estacionados frente a los precintos, como si se estuvieran preparando para un desfile.
   La consigna entonces es mostrarse; es ser noticia por lo que la gente ve, escondiendo la otra cara que es la cantidad de delitos que no informan o los graves hechos que se atesoran en las paredes de la jefatura.
   Y no me pidan ejemplos, porque sobran, más allá de los robos, o el estallido de un cajero automático ocurrido hace pocas horas, otro de los hechos prolijamente guardado.
   Las razzias en barrios humildes, acción rediviva del estilo militar de cualquier dictadura, sirven solamente para lo que apuntamos antes: a mostrarse y hacer creer que con eso hacen prevención, deteniendo a indocumentados o ciegos, en una acción tremendamente más ofensiva que útil a la sociedad.
   Con sentido demagógico, sería entonces aconsejable, si quieren ser noticia, que allanaran también barrios coquetos o cerrados, porque el hecho de vivir allí no le otorga certificado de honestidad a nadie.
   La única acción preventiva, comprobada por los hechos y por la historia, es la costumbre del gato y del ratón.
   Los ratones no salen de sus cuevas cuando saben que el gato los está esperando.
   Eso es lo que debe hacer la policía: evitar que los ladrones salgan de sus madrigueras porque la policía sabe donde están, y no parar nunca de recorrer la ciudad, centro y barrios, gastando la nafta que pagamos todos.
   Así nadie dejará de verlos, que es lo que quieren.

LOS BARRABRAVAS ESTÁN ADENTRO

   Debo aclarar antes que nada, que no soy fanático de River ni de Boca y que mi corazón deportivo late por los colores y la historia de un club cordobés, por encima de cualquier preferencia foránea.
   Soy simplemente un amante del buen fútbol que se emocionó con las travesuras de Maradona, las diabluras de Bochini, los tiros libres de Willington o la modernizada magia de Messi.
   Por eso es que me duele cuando se trata del fútbol violento.
   No me refiero a los barrabravas, al decir de los malos dirigentes, incontrolables lo que es mentira, porque basta el ejemplo de lo que lograron los ingleses con los hooligans.
   Me preocupa la violencia adentro de la cancha, la que protagonizan los jugadores muchas veces con la silenciosa complicidad de los malos árbitros, esos que se aterran con solo pensar en otorgarle un penal a los visitantes, en los últimos minutos de un empate.
   Me dolió ese mal modelo del anti fútbol que privilegia la plancha por encima de la gambeta, la patada voladora más que la filigrana del balón casi atado a los pies o el codazo alevoso que intenta neutralizar a un cabeceador.
   A todo eso tuve la desgracia de ver en el último partido entre Boca y River o River y Boca, ante un árbitro más cagón que permisivo, excesivamente tolerante frente a infracciones que se cometían a un metro de su silbato.
   Esa actitud, es más peligrosa que la de los barrabravas.

   Simplemente, porque el soplapitos esconde una autoridad que no sabe ejercer.

8 de mayo de 2015

REPORTAJE A LUCIANO BENJAMÍN MENÉNDEZ

7 de mayo de 2015

“La Tota” derrapó sin disculpas -----------

CUANDO EL CINTURÓN DEL PADRE 
TENÍA CAPACIDAD DE CONVICCIÓN

  En los tiempos que vivimos, pocos son los que pueden llegar a escandalizarse por ver a un hombre vestido de mujer, porque hasta en los lugares de alta concentración de público los vemos tomados de la mano o haciéndose arrumacos con otra persona, ya sea -al decir policial- un masculino o una femenina, oká cuteache.
   Últimamente en la televisión la exacerbación de la condición transexual, gay, lesbi y tantas otras formas de mudar de apariencia, ha encontrado un campo propicio para su propagación popular quitándole en consecuencia esa aureola tabú que campeaba años atrás en el seno de la sociedad con relación a los “marchatrás”, “degenerados”, “pucheros”, “tortas” y todos los otros eufemismos que se utilizaban para rotular a los que descontentos con su sexo de cuna, optaban por mutarlo desde la piel hacia afuera.
   Con los años y a paso lento se fueron incorporando a una sociedad pacata y conservadora como mayormente es la argentina, se blanquearon miles de situaciones que solo eran sospechas de la chismografía feriera y vecinal, la igualdad de géneros les posibilitó documentarse a su elección y clin caja, ya estaban individualmente como uno más de la comunidad, hasta el punto de obtener empleos tanto privados como estatales en su nueva condición física aunque por la prohibición de ciertas cirugías en el país, conservaban -y conservan- sus atributos originales que a muchos les sobran y a otras les faltan.
   Tal el escenario ya entrado el siglo XXI con sus alucinantes progresos tecnológicos, la explosiva vigencia de las redes sociales y esa inédita manera de relacionarse surgida de la devaluación del diálogo superado por el chat, la curiosidad, la inmediatez y las citas casi a ciegas, generadoras de misterios … y de sorpresas.
   Por eso se hace difícil definir a Miguel del Sel, una de las patas del exitoso trío cómico que marcara una etapa en los escenarios del país y del exterior apelando muchas veces a la sutil escatología o a la cochinada lisa y llana, generalmente innecesaria.
   Toda fama salvo honrosas y contadas excepciones, es dueña de su propio tobogán que algunos se encargan de enjabonar creyendo que el piso de la realidad, la inteligencia y el buen gusto no se ven tan próximos.
   Miguel del Sel, actor y profesor de educación física ingresó a la política, llegó a diputado nacional porque su notoriedad le aportó votos, pero sus actitudes “artísticas” se transformaron en un collar de calefones que lo fueron sumergiendo en eso que se llama vocación por lo grotesco que nada tiene que ver con la fama ni con el respeto.
   El ahora candidato a gobernador de Santa Fé, “La Tota”, en nombre de la derecha macrista, lógicamente se ha lanzado a la campaña proselitista que le demanda una preocupante y vulnerable asiduidad de contactos con medios periodísticos, ocasiones en las que por eso de la “agenda abierta” todos los temas son trascendentes.
   Y palabra más, palabra menos, el politicómico confesó que "Mi viejo me metía unos cintazos espectaculares y yo salí buen tipo. Cuando me porté mal en la escuela San Cayetano, venía el cura, me llevaban a la dirección, me metían dos varillazos en las patas y terminé abanderado", recordó.
   De paso cuestionó que se haya quitado poder al profesor y "antes el papá era cómplice del maestro y ahora es cómplice del chico que se porte mal" y pidió que vuelva "la normalidad" al país y “si hay un pibe que se porta mal, se le ponen amonestaciones y si no habrá que rajarlo del colegio y que pierda el año" y la remató con estos conceptos: "¿Por qué los padres están tan permisivos? Viene un pibe y por ahí lo escupe y le pega al padre pero dicen: 'Bueno, pero es buen chico'. ¿Qué buen chico? Metele un buen cocazo y no jode más".
   Sentido didáctico y pedagógico si los hay, en este caso primo hermano de la violencia y del autoritarismo, aunque es cierta esa fractura operada en la conducta de muchos niños y jóvenes amparados por esa perniciosa complicidad que tienen con sus docentes, ahora compinches, muy alejados de la vieja tarima desde donde certificaba su autoridad e imponía modales y disciplina…
   La escuela está para instruir no tan solo en sabiduría sino en modales y conductas sin aplicar la rigidez aunque sí el sentido del respeto.
   Los chicos y jóvenes de ahora -para comodidad de sus mayores- en su mayoría han colocado una especie de barrera informática con los padres y están más apegados a la play, al celular, a la tablet, a twitter y al face, pero no por eso  son merecedores del castigo corporal que preconiza Del Sel, experiencia padecida en carne propia en el siglo pasado y a lo mejor por merecerlos.
   Antaño el coscorrón, el tirón de orejas, la penitencia atrás de la puerta, ¡a la cama sin comer!, la privación de golosinas, sin los juegos en la plaza ni el paseo del domingo con cine incluido, han dado lugar a otras admoniciones y castigos, pero jamás se justifica la violencia que pese al parentesco suele ser generadora de rencores insuperables.
   Volviendo a Del Sel, quien se viste de mujer sin ser gay pero quiere ser gobernador, es oportuno comentar que su humorismo es una expresión de creatividad no siempre graciosa y a veces patética, pornográfica, escatológica o desubicada que genera aplausos y en otras ocasiones provoca lástima.
   Del Sel, “La Tota”, no ha hecho otra cosa que trasladar su ordinariez “artística” al escenario de la política, allí donde hay que cuidarse como de hacer pis en la cama y rumiar por lo menos dos veces lo que se piensa decir.
   Y al decir lo que dijo, seguramente olvidó que estaba actuando nada menos que como serio candidato a gobernar una provincia.
   ¿La gente dejó de confiar en los políticos?
   Es bastante probable, porque políticos eran distintos los de antes …
Gonio Ferrari

5 de mayo de 2015

Cabal muestra de oportunismo ---------

EL NARCOTRÁFICO YA ES PARTE
DE LA CAMPAÑA PREELECTORAL
   Hay veces que los anuncios, por la manera que tienen de ingresar a la consideración pública, asumen un significado enorme aunque solo sean la velada confesión de algo que antes no se hizo por alguna razón, y ahora es aconsejable impactar a la ciudadanía diciendo que se hará.
   Ni más ni menos es lo que está ocurriendo con la puesta en marcha de algo parecido a una brigada policial provincial de lucha contra el narcotráfico, como si ese flagelo que está destruyendo sistemáticamente a la sociedad con todas sus implicancias fuera un fenómeno reciente o desconocido.
   Pero hay que entender los tiempos, su valor y su utilización.
   Una cosa son los tiempos de la gente, plagados de angustias, zozobras e interrogantes porque el crecimiento de esa malvada actividad delictiva es tan demencial, que el menos avispado de los queridos cordobeses conoce dónde y quienes la practican, a la vuelta de cualquier esquina.
   Pero los tiempos de los políticos son distintos, emparentados con el oportunismo, la obtención de ventajas y la generación de impactos mediáticos que conmocionen a la ciudadanía, tomando siempre en cuenta la proximidad de un acto eleccionario.
   Es cuando se arreglan y limpian las calles, se pintan las señales, se agilizan los trámites, se colocan piedras fundamentales, se inauguran pomposamente tramos de obras paralizadas durante excesivo tiempo, regresan las moratorias y se acrecientan los subsidios y las “ayudas humanitarias”. 
   O sea que el lanzamiento de una fuerza especial, para combatir algo casi invulnerable y ya aposentado al amparo de una impunidad que el poder no ignora aunque la otorgue, desnuda la manipulación de una dramática realidad ahora atacable solo por conveniencia electoralista.

 No es nuevo ni se pretende descubrir la pólvora, el sostener que la mala policía y su mala conducción y la mala dependencia del poder, saben acabadamente la ubicación de las cocinas, las puertas de entrada de las sustancias base, los lugares de distribución y la trama de venta al menudeo.
   Tanto es así que cuando días atrás fueron los vecinos de un sector de la ciudad quienes aportaron un listado de kioskos de venta, ese gesto fue tomado como altruista y solidario con el prójimo, en lugar de reconocer la propia desidia o la perniciosa vigencia del “vistagordismo” o la liberación zonal.
   Las elecciones están cerca y hay que moverse, es la consigna que para el gobierno imponen las circunstancias.
   Nada mejor entonces que buscar los flashes, los micrófonos y las cámaras para anunciar “urbi et orbe” ooootra vez, “la lucha frontal contra el narcotráfico” sin darse cuenta que con eso están firmando su propio diploma a la ineptitud y la inoperancia que lucen antigüedad superior a una década.
   No hay caso: la demagogia muestra una envidiable lozanía.
   La única fuerza imbatible, tan vieja como la espalda pero prolijamente escondida hasta el momento de ser aplicada en beneficio de la ciudadanía, no es otra que el imperio y la fuerza de la ley.
   Hace tiempo que el cordobesismo tendría que haberla desempolvado.
Gonio Ferrari

3 de mayo de 2015

S.L.B- Domingo 3/5/15 – DIA DEL TRABAJADOR – LANZARON CAMPAÑAS - ¿FALTA DE COHERENCIA O EXCESO DE HIPOCRESÍA? – MENDIOLAZA, DRAMA MAL ATENDIDO (TEXTO COMPLETO DE LA CARTA DE LOS VECINOS DE MENDIOLAZA AL PAPA FRANCISCO.)– LA MEGACAUSA – DIA DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN – ITV CICLOTÍMICA – CARROS, CABALLOS Y PERROS URBANOS, etc.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” emitido el 03-05-15  por AM580 Radio Universidad de Córdoba

DIA DEL TRABAJADOR
   El viernes último fue el día nuestro, de los que abrazamos la cultura del trabajo, que no deja de ser una innegociable convicción que nos enaltece ante la sociedad.
   No hay para qué extendernos en discursos, sino más bien en una especie de enunciación de principios, que hacen a la dignidad de trabajar.
   Es día propicio para ofrecer un humilde reconocimiento a todos los dirigentes sindicales que ofrendaron buena parte de sus vidas en la diaria fragua de la lucha gremial, sin claudicaciones ni privilegios; a los que siguieron siendo ejemplo de fervor laboral en su trabajo cotidiano y no vivieron prendidos a la licencia que contempla la ley, en cuyo nombre se cometen tantos abusos.
   Quiero eximir de este reconocimiento, por estrictas cuestiones de justicia, a los que se sirven de su condición de dirigentes en provecho propio, de sus familiares, de los amigos y de las amigas, porque no merecen figurar en el cuadro de honor de los honestos.
   Quiero, en definitiva, valorar el esfuerzo de tantos hombres y mujeres que se dignifican laburando, sacrificando su descanso, buscando siempre algo más para hacer; para sentirse útiles, para saberse capaces, que es la manera más maravillosa de sentirnos libres y comprometidos con el futuro.  
   El actual marco referencial no es el mejor, con el creciente número de desocupados reflejado en las estadísticas serias, el deterioro del salario en su poder de compra, una inflación tan agazapada como negada que nos castiga sin misericordia y la injuria que significa la confiscación de una parte del salario, disfrazada de impuesto a las ganancias.
   Por otra parte las becas a la vagancia (algunos les llaman planes sociales o subsidios) no hacen otra cosa que robar la poca nobleza que les queda a muchos argentinos, que prefieren eso: la dádiva en lugar de transpirar, precisamente para enaltecer y adecentar lo que cobran.
   Debemos reconocer también la culpa de muchas empresas que cuentan con dos curiosos mecanismos destinados a la reducción de sus planteles: las tecnologías aplicadas a mansalva y el ultraje del pago en negro, no para beneficiar al trabajador sino como otra perversa manera de evadir tributos e impuestos que el Estado necesita.
   Seguramente con la madurez democrática que aún no hemos alcanzado pese a sus 32 años ininterrumpidos de vigencia, llegará el momento en que la sinceridad se coloque por encima de la especulación.  
   Y se haga carne en los argentinos aquello que sostenía Perón como parte de sus 20 verdades: “No existe para el peronismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan; el trabajo es un derecho y es un deber, porque es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume”.
    Y Ghandi, que de luchas y sacrificios algo sabía, sostuvo tiempo atrás que “Dios ha creado al hombre para que gane su sustento trabajando, y ha dicho que aquel que come sin trabajar, es un ladrón”.

LANZARON CAMPAÑAS 
 Por fin ya están todos en carrera, algunos solos, otros mezclados y otros entreverados sin que la propia militancia de cada uno alcance a entender eso de la marginación, privilegiada por la notoriedad de varios personajes ajenos al elitista y ahora “fashion” mundo de la política.
   Los que como expresión individual entendieron que no les alcanzaba, buscaron ruedas de auxilio aunque fueran de otra medida, otra marca y otra calidad.
   Poco importaron las coincidencias o no en materia programática, sino que hicieron prevalecer las ansias sumatorias por encima, en varios casos, de las propias banderas durante tantos años enarboladas y sostenidas contra los embates de la anti democracia.
   Es así como advertimos la desorientación de los ciudadanos que ya se mezclan y se pierden en conceptos antes desconocidos como las Paso, las primarias abiertas, elecciones internas y otras figuras que no alcanzan a entender, cuando debiera ser el Estado el encargado de bombardear con instrucciones cívicas, más que con la vigencia del promesómetro.
   No basta con poder acceder a los padrones desde el hogar, si no tienen Internet domiciliaria y peor aún, no saben para qué tienen que cumplir con el deber de sufragar, que no deja de ser un derecho que se nos impone en lugar de respetarse la libertad individual de cada uno, en cuanto a votar o no votar.
   Ya están todos en carrera y la lucha promete ser encarnizada no tan solo en las urnas, sino desde los prolegómenos de cada elección, donde lamentablemente por encima de las propuestas, el diálogo o el debate, prevalece ese poderoso caballero que es don dinero.  
   Estamos cada vez más cerca de la saturación de promesas.
   Por suerte, la realidad se ha encargado de vacunarnos contra esa vieja y percudida costumbre peronista, radical, conservadora, fascista y comunista, materia en la que todos, históricamente, se han esmerado en coincidir.

  ¿POCA COHERENCIA O MUCHA HIPOCRESÍA?

   Cuando los anuncios preelectorales sacuden la modorra de lo medianamente previsible, las sorpresas suelen copar la consideración pública llevando a la toma de posiciones que van desde la descalificación más absoluta hasta la casi beatificación de una persona, como sucede con “Cacho” Buenaventura, radical de origen, asalariado publicitario del delasotismo y ahora candidato a la vicegobernación por las huestes del kirchnerismo villamariense en particular y nacional y popular a nivel nacional.
   ¿Se lo imaginan dirigiendo un debate áspero en la unicameral?
   Es un caso patético de aprovechamiento de la notoriedad ajena por carencia de la propia.
   Es cuando con justa razón nos preguntamos qué aportaron a la gente, al país y a la historia personajes como Reuteman, “Palito” Ortega, Del Sel, “Pichi” Campana, Irma Roy, Moria Casán, Blanquita Rossi, Arturo Miguel Heredia, el “Motonauta” Sciolli y otros más que por mandatos extraños incursionaron en otros escenarios muy distintos a los que ellos frecuentaron con éxito dispar.
   No es el de Cacho el primer caso, y con la clase política que tenemos, es para asegurar que no será el último.
   Allá por 1922 tomó estado público una importante defraudación a la aduana de Buenos Aires, lo que ahondaba las diferencias entre los radicales personalistas y los antipersonalistas y para calmar las aguas, el presidente Yrigoyen designó como candidato a sucederlo al entonces embajador en Francia, el aristócrata Marcelo de Alvear, para las elecciones de abril.
   El radicalismo cordobés decidió no presentar postulantes a la gobernación ni a la renovación de la legislatura, con lo que los demócratas se aseguraban la victoria en ambas cámaras y dejaba el interés de la ciudadanía en la tercera diputación por la minoría.
   Más por broma que por ambición política, los estudiantes y jóvenes profesores que convivían en el Barrio Clínicas y coincidían en la Facultad de Medicina (todos partícipes de la Reforma Universitaria) formaron el Partido Bromosódico y no tardaron en ungir a un candidato.
   El tipo era Enrique Badessich, inventor de instrumentos de guerra, poeta, extravagante, irreverente y anticlerical, a través de quien pretendían impactar en la esclerosada sociedad cordobesa.
    Lucía sombrero de ala ancha, amplios gabanes y escandalosas corbatas.
    Se burlaba del clero y de los más rancios apellidos de la época y terminada su campaña se fortaleció el Partido Bromosódico Independiente, apoyado por la masonería, los evangélicos, el estudiantado y los obreros liberales.
   Las autoridades electorales tuvieron que aceptar al partido, con su postulante Badessich a la cabeza, participó de los comicios del 26 de marzo, cuyo escrutinio fue seguido por el candidato instalado en la Legislatura, devorando gigantescos sánguches de salame.
   Los resultados llevaron al escándalo y al desconcierto de los que eran políticos
profesionales y viejos caudillos en el arte de conseguir votos, cuando el bromosódico resultó tercero relegando a católicos, radicales y socialistas.
   Fue todo tan conmocionante que un sector de la ciudadanía calificó al electo como “un personaje colocado fuera de la razón", que había obtenido su diploma con recursos grotescos y propósitos festivos, motivos más que suficientes para rechazarlo en nombre de la cultura y del decoro del país", opinión que no todos compartieron y encumbrados intelectuales como José Ingenieros, Deodoro Roca y Gregorio Bergman lo agasajaron con una comilona en Alta Gracia en cuyo transcurso ponderaron “su satisfacción ante la burlona bocanada de aire renovador que su irreverente estilo conllevaba”.
   Allí mismo Badessich anunció más de cien proyectos que había elaborado para elevar a la Legislatura, entre los que sobresalían el amor libre, el acortamiento de los hábitos sacerdotales (para ellos y ellas) y con la tela economizada, hacer ropa para los chicos pobres; separación de la Iglesia del Estado, implantación de la República Cordobesa, la supresión del Ejército por antisocial y anacrónico, electrocución de los bacilos del tifus que hacían estragos en la capital y en Río Tercero y la eliminación de las esquinas para evitar los choques.
   Pero el 27 de abril ante la presión de los ultraconservadores y los derrotados, la Comisión de Poderes de la Cámara de Diputados dictaminó que Badessich era “una persona notoriamente incapacitada para desempeñar las funciones de legislador” y se rechazó su diploma “Por decoro del cuerpo”.
   Que nadie venga ahora a intentar hacernos creer que lo de Cacho Buenaventura es casi inédito. A lo mejor es la excepción de todo lo sabido, el más rotundo de los fracasos, la más penosa de las experiencias o el más indigesto sapo que pueda tragarse el kirchnerista villamariense.
   Badessich murió en Buenos Aires el 8 de agosto de 1961 y muchos, todavía, lo tienen como ejemplo de la sinceridad al poder.

MENDIOLAZA, LOS OLVIDOS Y EL PAPA

   A mediados de febrero, cuando la naturaleza se abatió sin piedad sobre nuestras vecinas sierras chicas, las consecuencias fueron tan tremendas que todavía no ha sido posible siquiera relevar la totalidad de los daños materiales provocados.
   De inmediato y junto con la notable solidaridad de la gente se echaron a rodar los mecanismos estatales de la foto en el barro, las promesas y la oculta intención del aprovechamiento de la desgracia ajena para la utilización en la campaña proselitista.
   Los punteros estatales recorrieron, en este caso puntual el barrio Los Cigarrales de Mendiolaza relevando daños y pérdidas entre los vecinos, llenando planillas y prometiendo ayuda.
   La ayuda, al menos allí, nunca llegó y esas fichas del demagógico relevamiento fueron encontradas días después por los vecinos, tapadas con piedras y yuyos.
   Allí en Los Cigarrales, 300 vecinos, 300 queridos cordobeses lo perdieron todo y muchos incluyen las esperanzas y el respeto que tenían por quienes debieron ayudarlos, contenerlos, alojarlos y solucionarles todos los problemas emergentes del desastre.
   Comentaban algunos vecinos del sector que ni siquiera la municipalidad lugareña se ocupó del drama, hasta el punto que el intendente -creo que se trata de Salibi- pasaba en su auto pero no se detenía a evaluar de cerca las consecuencias del meteoro y de la propia desidia.
   Agotaron tanto aquellas esperanzas como la paciencia, al ver que la solidaridad oficial los había marginado en muchos aspectos y optaron por elevar sus angustias al Papa Francisco, enviándole una extensa carta al Vaticano.
   Al texto completo de ese documento lo pueden encontrar en www.gonioferrari.com y es para rogar que las autoridades también la lean.
   En una de esas, les sirve para reaccionar, mover las cachas y ponerse a trabajar en serio, sin marginar a nadie y poniendo el hombro y la chequera, porque los dineros públicos, nuestros dineros, no están solamente para las campañas proselitistas y la juntada de votos.

TEXTO COMPLETO DE LA CARTA DE LOS VECINOS DE MENDIOLAZA A S.S. FRANCISCO.
Click sobre la foto para ver en tamaño normal






LA MEGACAUSA Y LAS BANDAS

   Con diferentes posturas en la jurisprudencia, el vocablo banda hace referencia a la presencia de  tres o más personas organizadas con el fin de delinquir, con una concreta distribución de tareas, una jefatura o conducción claras y con la conciencia individual de pertenencia y adhesión al grupo.
   Los fallos de altos tribunales coinciden en afirmar que no cualquier cosa es banda, destacando en general como atributos esenciales la permanencia y pertenencia.
   La Real Academia lo define como grupo de gente armada o pandilla de comportamiento agresivo.
   En la causa del Registro el término fue empleado como una especie de "palabra mágica" que permitió en cualquier instancia y a cualquiera de los siempre mismos funcionarios,  justificar cualquier decisión.
   Al mejor estilo Alí Babá frente a la cueva la frase “forman parte de una banda” abrió la puerta a las más variadas y cuestionables acciones: imputación a cualquier conocido o vecino, prisión preventiva de años sin juicio alguno, condenas efectivas mayores que las de un homicidio, elevadas multas, inhabilitación profesional prolongada e inacabable persecución penal.  
   Lo que con ligereza afirmó la teoría, no encontró la prueba objetiva y verificable que la ciencia seria exige. La comunicación, la organización y la pertenencia a la gigantesca “banda” de no menos de 200 personas, residentes en diferentes lugares y en general desconocidos entre sí, quedó para el terreno de la telepatía, la clarividencia, la novela y la ficción.
   Por el contrario, podríamos afirmar que la “comisión especial” encargada de los casos sí responde a los presupuestos de organización, jerarquía, permanencia y pertenencia y de ninguna manera ni por asomo, se nos ocurre pensar que el Poder Judicial tenga fines delictivos, pero teniendo en cuenta que sus acciones han sido declaradas inconstitucionales por la Corte Suprema de Justicia de la Nación y por los organismos de derechos humanos, es lícito preguntarnos cuál es el verdadero fin de esta curiosa y sorprendente actividad que continúa. 

DIA MUNDIAL DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN


   Suele ser un argumento de los gobiernos autoritarios, sostener que le esta otorgando a los medios periodísticos y por ende a la ciudadanía, el beneficio o la gracia de poder decir lo que se les antoje.
   La necedad está en que ningún gobierno debiera asumir esa temeraria potestad, porque es un derecho consagrado como básico en los genuinos sistemas democráticos.
   Cuando desde el poder se pregona la generosidad de dejarnos opinar o hablar, es cuando más se esconde la censura disfrazada de varias sutiles maneras, como son el condicionamiento económico a través de la pauta publicitaria oficial, la discriminación a la hora de informar o el perverso y tan aplicado sistema de premios y castigos.
   Existe entre nosotros y ya es conocida por su práctica habitual, la malsana costumbre de suponer que con la onerosa y por lo general inoportuna publicidad de los actos de gobierno, que es un disfraz de promoción partidaria, se compran aplausos.
   O que con los montos exagerados que se destinan a los medios de mayor audiencia, se pagan silencios.
   Ambas posturas, en definitiva, son dos de las visiones que nos aporta esa insuperable vocación por la hipocresía que caracteriza a muchos de nuestros políticos, y más aún cuando manejan eso tan sensual que es el poder.
   Al final de cuentas el hecho de sentirse salvajemente libre está en cada uno de nosotros, con una sutil diferencia: los que tomamos esa actitud como una forma de vida, y los grises que buscan siempre quedar bien con Dios y con Satanás, en la utopía de transmitir una imagen de libertad.
   Y al hablar de libertad de expresión, mi abierto y sincero desprecio profesional por los que se dicen colegas y están enrolados en la inédita y obsecuente figura del periodismo militante, cuando la realidad muestra que han prostituido el compromiso con el equilibrio, para erigirse en casi fanatizados propagandistas de un determinado modelo.
   Por suerte, nos conocemos casi todos.

ITV CICLOTÍMICA
   Lo de las marchas y contramarchas para la aplicación de una medida suena casi a vacío de poder, como si no hubiera espalda política para instrumentarlas sin dudas ni temores.
   Eso está ocurriendo con la cacareada y descacareada puesta en vigencia de las penas para quienes no han cumplido en sus vehículos con la Inspección Técnica Vehicular, uno de los tantos instrumentos recaudatorios que la modernidad de gestión ha instaurado.
   Se anunció que empiezan a multar y después se dice que lo harán más adelante.
   Es claro, que el poder no quiere asumir el papelón de exigir buen estado de los autos, cuando las calles son un desastroso y lamentable muestrario de cráteres y aljibes, que solo se superan, siempre, en tiempos previos a elecciones.
   Es por lo único que los argentinos deseamos que haya elecciones, por lo menos cada dos meses.


CARROS, CABALLOS Y PERROS URBANOS
   Si no me equivoco fue el hermano de nuestro actual intendente que como legislador nacional presentó en el Congreso un proyecto para  reglamentar o al menos ocuparse de la existencia urbana de carros tirados por caballos y la proliferación de perros abandonados a su suerte.
   Creo que con el tema no pasó nada.
   Los carros y sus caballos al servicio de cartoneros y cirujas representan un agudo problema social por tratarse de una fuente laboral para muchos marginados, y a la vez son un peligro circulando por las calles en horarios de máxima congestión o en las penumbras de una ciudad pésimamente iluminada.
   Impedirles trabajar empeoraría su situación, razón por la cual hay que enfocar el problema teniendo en cuenta la vulnerabilidad del sector, para encontrarle soluciones adecuadas.
   Lo que no parece tener salida es la desmedida presencia de perros abandonados no tan solo en el centro de la ciudad sino en cualquier barrio, representando a veces un peligro por la agresividad que se manifiesta en ataques a los vecinos.
   Se habían instrumentado mecanismos de castración gratuita pero están desactivados, según se comenta por falta de presupuesto y a veces por cuestiones de luchas que entablan los conservacionistas y los que buscan la protección del prójimo, dejando de lado una interna que subsiste entre los veterinarios y los negocios del ramo.
   De cualquier manera, una ciudad como la nuestra que pretende ser ordenada, limpia y segura, no puede permitirse ni carros con tracción a sangre ni perros que signifiquen un peligro tanto de ataques como de pestes.

   Alguna vez, seamos una Córdoba en serio.

1 de mayo de 2015

DIA DEL TRABAJADOR




   Hoy es el día nuestro, de los que abrazamos la cultura del trabajo, que no deja de ser una innegociable convicción que nos enaltece ante la sociedad.
   No hay para qué extendernos en discursos, sino más bien en una especie de enunciación de principios, que hacen a la dignidad de trabajar.
   Es día propicio para ofrecer un humilde reconocimiento a todos los dirigentes sindicales que ofrendaron buena parte de sus vidas en la diaria fragua de la lucha gremial, sin claudicaciones ni privilegios; a los que siguieron siendo ejemplo de fervor laboral en su trabajo cotidiano y no vivieron prendidos a la licencia que contempla la ley, en cuyo nombre se cometen tantos abusos.
   Quiero eximir de este reconocimiento, por estrictas cuestiones de justicia, a los que se sirven de su condición de dirigentes en provecho propio, de sus familiares, de los amigos y de las amigas, porque no merecen figurar en el cuadro de honor de los honestos.
   Quiero, en definitiva, valorar el esfuerzo de tantos hombres y mujeres que se dignifican laburando, sacrificando su descanso, buscando siempre algo más para hacer; para sentirse útiles, para saberse capaces, que es la manera más maravillosa de sentirnos libres y comprometidos con el futuro.  
   El actual marco referencial no es el mejor, con el creciente número de desocupados reflejado en las estadísticas serias, el deterioro del salario en su poder de compra, una inflación tan agazapada como negada que nos castiga sin misericordia y la injuria que significa la confiscación de una parte del salario, disfrazada de impuesto a las ganancias.
   Por otra parte las becas a la vagancia (algunos les llaman planes sociales o subsidios) no hacen otra cosa que robar la poca nobleza que les queda a muchos argentinos, que prefieren eso: la dádiva en lugar de transpirar, precisamente para enaltecer y adecentar lo que cobran.
   Debemos reconocer también la culpa de muchas empresas que cuentan con dos curiosos mecanismos destinados a la reducción de sus planteles: las tecnologías aplicadas a mansalva y el ultraje del pago en negro, no para beneficiar al trabajador sino como otra perversa manera de evadir tributos e impuestos que el Estado necesita.
   Seguramente con la madurez democrática que aún no hemos alcanzado pese a sus 32 años ininterrumpidos de vigencia, llegará el momento en que la sinceridad se coloque por encima de la especulación.  
   Y se haga carne en los argentinos aquello que sostenía Perón como parte de sus 20 verdades: “No existe para el peronismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan; el trabajo es un derecho y es un deber, porque es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume”.
    Y Ghandi, que de luchas y sacrificios algo sabía, sostuvo tiempo atrás que “Dios ha creado al hombre para que gane su sustento trabajando, y ha dicho que aquel que come sin trabajar, es un ladrón”.
Gonio Ferrari