17 de agosto de 2014

SLB-170814-A LA MEMORIA DE SAN MARTIN - BUITRES EXTERNOS E INTERNOS - FADEA BOLSA DE TRABAJO - BOMBAS DE ESTRUENDO - LANATA Y FLOR, etc



Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del domingo 17-08-14 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.


HOMENAJE A LA MEMORIA DE SAN MARTIN


   Las versiones escolares sobre la vida y la obra de José de San Martín, por allí no encajan con lo que fue la realidad del Padre de la Patria.
   Por eso cuando uno carga algunos años, en las cuestiones históricas entiende que lo mejor es consultar a distintos autores, más allá de los libros que nos hacían leer.
   Se sabe que nació en los últimos días de febrero en Yapeyú, de donde un par de años atrás habían expulsado a los jesuitas.
   El pueblito lejos estaba de ser un paraíso, sino un asentamiento de indios guaraníes y escasa presencia del hombre blanco.
   Seguramente los únicos españoles eran don Juan de San Martín, designado allí por la corona gobernador intendente, y su familia.
   El enclave era tan poco acogedor, que no se sabe si el nombramiento representaba un premio o un castigo.
   El matrimonio no era noble ni mucho menos.
   Doña Gregoria Matorras no aportó dinero ni alcurnia.
   Vivieron y murieron en un marco de pobreza.
   José de San Martín fue hijo de carenciados.
   No tuvo sangre azul, cuna de oro ni privilegios.
   Hasta se decía que era hijo de una india.
   Los libros de la primaria sostenían que San Martín era hijo de nobles y debía casarse con una dama de la sociedad porteña.
   Se casa con Remeditos, hija de un comerciante ligado a intereses británicos.
   No se dice, pero la familia de ella cuestionaba esa relación.
   Tanto fue así, que al pariente lo nombraban despectivamente  como plebeyo, soldadote, indio o el tape.
   Cuentan que una vez, cuando los Escalada no invitaron a que se sentara a la mesa de la familia al asistente de San Martín, el Libertador se instaló en la cocina para comer con él.
   Y cuando le regalaron un costoso ajuar a la novia, hizo que lo devolviera: la esposa de un soldado no necesitaba esos lujos.
   San Martín formó el Regimiento de Granaderos a Caballo, lo armó y adiestró uno a uno a oficiales y soldados.
   Lo integró con gauchos, indios oriundos de su tierra, artesanos y algunos marineros varados en el puerto de Buenos Aires.
   Después incorporó a un grupo muy reducido de jóvenes de la alta sociedad.
   A este ejército de composición popular se agregaron luego en Mendoza algunos escuadrones de negros, ex esclavos.
   En el actual norte argentino, San Martín hizo buenas migas con otros grandes revolucionarios de la época como Manuel Belgrano y Martín Güemes, ambos despreciados por los poderosos.
    Fue con Güemes que acordó una táctica de pueblo en armas para contener a los realistas que se proyectaban desde el Alto Perú.
   Con Belgrano, abogado y economista, hizo buena amistad y recibió experimentados y oportunos consejos para la lucha contra la minoría conservadora, provinciana y porteña.
   Los libros de la primaria omiten por ejemplo, que Güemes fue muerto por una partida realista, a la que Martín Miguel fue entregado por la oligarquía salteña.
   El guerrillero patriota irritaba a los grandes terratenientes, ya que la aplicación de la Ley Gaucha, una especie de reforma agraria en medio de la guerra, era perjudicial para sus consolidados intereses.
   Tanto se acosó a Manuel Belgrano, que murió pobre y abandonado, cuando había dado generosamente su fortuna a la causa revolucionaria
   Y cuando en la ciudad puerto las masas populares se levantan contra los déspotas de Buenos Aires, los poderosos convocan al Ejército de los Andes para reprimir a los insurrectos.
   San Martín se niega; no acepta ser verdugo de su pueblo y esa desobediencia le cuesta la enemistad de la oligarquía rioplatense y por otro lado el cariño de los patriotas.
   En la proclama de 1820 a sus soldados, entre otras cosas San Martín dijo “la guerra tiene que hacerse como podamos, si no tenemos dinero, carne ni tabaco y cuando se acaben los vestuarios nos vestiremos con balletillas que nos dejen nuestras mujeres.
   Si no, andaremos en pelotas, como nuestros paisanos los indios.
   Seamos libres y lo demás no importa nada.
   Compañeros, juremos no dejar las armas de las manos hasta ver el  país enteramente libre, o morir por ellas como hombres de coraje”.
   Después el penoso exilio y la muerte.
   Fue en Boulogne-sur-mer, de hoy hacen 164 años.
   En estos datos, por supuesto que coinciden los libros.
   Desde entonces, ¡cuánta falta nos hace San Martín!

BUITRES EXTERNOS E INTERNOS

   Estos últimos días han sido vertiginosos en materia de noticias, rumores, comentarios, análisis, descalificaciones y pronósticos optimistas por un lado y agoreros por otro, con relación a esa puesta en escena que ha sido rotulada como la maldición de los fondos buitres y sus consecuencias.
   Como la materia economía no estuvo entre las que fuera un desvelo personal, prefiero referirme a la cuestión desde una ignorancia técnica, alimentada por mi amplia visión de la realidad, pero desde la óptica del ciudadano común que es más una consecuencia que un artífice de la situación.
   Los tenedores de los fondos quieren su dinero, decente o indecentemente negociado, pero debemos entender que son de ellos.
   La justicia neoyorkina hace lo suyo, en una jurisdicción que ella no pidió pero que la tiene, y eso allá se respeta y no es motivo de negociaciones ni de chicanas, como sucede entre nosotros.
   Nuestro gobierno que ha hecho de sus reservas un barril sin fondo, no reconoce estar en jaque desde afuera y desde adentro, pretendiendo vendernos un paraíso que no es tal, y es la realidad vivencial de la gente que padece la crisis, el mejor de los testigos.
   Por último y para tener un cuadro completo, es como si se quisiera escindir del escenario a la situación interna, como si nada tuviera que ver con la apremiante presencia de la disputa internacional.
   El frente interno está deteriorado por su propia realidad y no por Lanata, los medios de la opo o la maledicencia de quienes no comulgan con el modelo nacional y popular, que por lo que nos vamos enterando, se acerca más a Venezuela que a Suiza o Australia, como una vez nos compararon.
   Mientras no lavemos la ropa interior, seguiremos jediendo aunque por encima le pongamos un esmoquin.
   Los buitres internos, igual que los otros, también son hediondos.
   Y una pregunta que me acosa desde hace tiempo: ¿quién nos endeudó tanto desde el 2005 hasta el presente?

BOMBAS DE ESTRUENDO Y JUICIO PARA DOS

   Ahora los señores gremialistas, acostumbrados a que mansamente fuéramos rehenes de sus demandas y caprichos, no quieren que la sensatez retorne a una sociedad cansada de sus desplantes, intimidaciones y violencias.
   Ahora también, sus dirigentes quieren hacernos creer que se pretende a través de la ley limitar el derecho de huelga, cuando lo que se busca es garantizarle a la comunidad la prestación de servicios esenciales, cada vez que se les ocurre avasallar con su derecho al paro y la protesta, los derechos del resto de la gente.
   Eso ocurre porque el sindicalismo agresivo y patotero cree que la violencia les otorga cartel frente a sus bases, y no entienden que esas bases son parte de un pueblo cansado de imposiciones.
   Lo mismo que con el uso ilegal de explosivos, distintivo de las manifestaciones que solo amedrentan a los ciudadanos, perjudican la actividad en general, ocasionan daños en el patrimonio de todos, lastiman a personas tan trabajadoras como ellos, y gozan de la más perversa y estudiada impunidad.
   Alguna vez hay que decir basta, para ponerle final a los abusos que se perpetran en nombre de una libertad pésimamente entendida.
   Dos delegados gremiales han sido imputados por arrojar explosivos en un vehículo de bomberos, durante una protesta del agresivo gremio municipal y deben  responder por ese vandálico acto ante la Justicia.
   No deja de ser un soplo de aire fresco y ruego que se haga extensivo a todos los casos similares aún pendientes, que como burla a las víctimas permanecen dentro de la más absurda y cómplice indemnidad.
   Que ahora esas causas prosperen, es resorte exclusivo de la Justicia, en homenaje al respeto que merecemos como miembros de una sociedad que se dice organizada.

EL TRANSPORTE URBANO HA MEJORADO

   Por allí la gente -y me incluyo- muestra ansiedades frente a situaciones que surgen para superar traumas urbanos, que al demorar en su implementación integral, logran despertar más dudas que aceptaciones.
   Y eso es lo que me parece que está ocurriendo con el transporte urbano de pasajeros, servicio vapuleado por las improvisaciones y los remiendos de siempre, sin llegar a una solución integral que justifique pagar la tarifa más cara del país.
   Conversando con los usuarios, hay coincidencia en que poco a poco, lentamente, va mejorando la prestación por sectores y que las esperas no son ya tan prolongadas y que es una cuestión de ajustes para llegar a lo ideal.
   Es cierto que todo al mismo tiempo, en una ciudad que crece sin planificación como la nuestra, es complicado de conseguir, pero todo indica que vamos por buen camino.
   Es de rogar que la confluencia empresario-sindical no encienda sus turbinas de la angurria, porque sin dudas alguna manera encontrarán de tomarnos otra vez como rehenes para cumplir con su objetivo, que siempre ha sido, es y será seguir embolsando a costillas de las angustias ajenas.
   Y esas angustias son de la gente.

LA MEGACAUSA
   Los juicios de la causa Registro de la propiedad continúan y lo preocupante es que siguen desarrollándose bajo las mismas condiciones, esto es, a cargo de una Comisión Especial para juzgarlos, situación claramente prohibida en nuestra Constitución y en el Derecho Internacional.
   Dentro de esta Comisión Especial es repetida la participación del mismo fiscal, quien más allá de cumplir la tarea de investigación que tiene asignada ha participado en todos los juicios cumpliendo, en la práctica, el papel que el Código Procesal asigna a otra persona, el fiscal de Cámara, y que tiene por objeto garantizar la imparcialidad del proceso.
   Opinan muchos juristas con respecto a la actuación fiscal, que resulta difícilmente imparcial un proceso en el cual el órgano que formulará la acusación sea el que ha decidido en su momento si había mérito para ella.
   En otras palabras investiga quien es parte, y por ello mismo, quien es parcial. Además fundamentan que el fiscal no sólo busca las pruebas sino que también se extiende a su valoración.
   Detener al imputado, ordenar su prisión o su libertad son manifestaciones típicas de la potestad de juez, convirtiéndose el fiscal al mismo tiempo en juez y parte.
   La prohibición de que los mismos funcionarios participen en procesos que conozcan de antemano no es un capricho del derecho. La Real Academia Española define la palabra "prejuicio" como opinión previa y tenaz, por lo general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal.
   Desde la perspectiva penal el prejuicio se define como un sesgo o predisposición grave contra el acusado, que puede debilitar de un modo significativo la racionalidad de la decisión, favoreciendo una condena injustificada.
   Así, opinan los conocedores en la materia que un sinfín de información que no refiere a la esencia del debate ni al tema del juicio, sólo busca configurar una predisposición de ánimo en el sentenciador.
   Y esto es lo que ha ocurrido y continúa sucediendo en la causa del Registro: en muchos juicios se han dedicado largas horas a ventilar condiciones personales de los imputados absolutamente ajenas a los hechos juzgados, se han considerado sospechosos los nombres anotados en sus agendas o teléfonos, los amigos de sus amigos aunque no los conocieran, los que les dieron clase en la facultad o los que fueron sus maestros de la escuela.
   Todo sirve a la hora de probar, no está de más recordarlo, la condena ya cumplida en prisión preventiva.
   Cuando estos elementos se erigen como conclusiones en reemplazo de pruebas reales,  todo el trabajo de fundamentación se desvirtúa, dando origen a condenas arbitrarias basadas en la fuerza del prejuicio.
   Dice un reconocido jurista que lo dramático es que "ante una prueba que no prueba nada, sino que sólo genera prejuicio, prácticamente no hay remedio".
   El derecho a la vida, la libertad y la dignidad son propios de la esencia humana.
   En la actualidad el desafío ya no pasa por reconocerlos, sino por efectivizarlos, y el instrumento adecuado para pretender dicha efectivización,  en el sistema democrático, es la garantía del debido proceso.
   Algo que al Sistema Judicial que juzga en nuestra Córdoba la causa Registro de la Propiedad, ha ignorado.

FADEA, BOLSA DE TRABAJO

   Una de las características de este modelo nacional y popular es su curiosa habilidad para inaugurar la nada. Así como el justicialismo cordobés corta cintas a cada pocos kilómetros de caminos gastando más dinero en publicidad y fiestas que en la obra, los jerarcas “K” utilizaron a Fadea como “bolsa de trabajo” para dar empleo a numerosos militantes de su corriente.
   A la vieja Fábrica Militar de Aviones de Córdoba, madre de industrias, orgullo nacional fortalecido con el empeño y la visión del brigadier Juan Ignacio San Martín, le cambiaron sus autoridades surgidas de la administración kirchnerista nacional por inoperante, y con la sombra de algunas maniobras poco claras.
   No fueron pocos los que creyeron que las cosas cambiarían y que la planta finalmente sería recuperada para un ambicioso destino de producción, postergado desde tiempo atrás. Sin embargo y hasta lo que se puede advertir hoy, los relevos operados en 2013 de poco sirvieron, pese al pomposo y difundido acto a mediados de octubre último.
   Allí con el habitual despliegue mediático instrumentado por la corporación oficialista, se mostró un avión de cuyo avanzado modelo se construirían decenas en el mediano plazo.
   Tomado como una de las tantas promesas incumplidas o con la previsible duda de su realización, no dejaba de ser una bocanada de aire fresco sobre el alicaído panorama que se avizoraba en la industria nacional. Ya se registraban empresas con procedimiento de crisis, suspensiones de personal, cierres de fábricas y una creciente conflictividad sindical.
   Todos esos síntomas, que al parecer resbalan en las abigarradas filas del oficialismo, no fueron tomados en cuenta porque la situación lejos de superarse adquirió la fuerza de un alud cuyas consecuencias estamos padeciendo.
   Y sin necesidad de ser apocalípticos, advertimos un agravamiento que ha potenciado el malestar social y la incertidumbre por su capacidad de contagio.
   Siempre desde las usinas del poder se manejó información maliciosa, con la misma “seriedad” que a veces tienen los medios hegemónicos amparados en la penetración de su mensaje. A los argentinos nos vendieron una recuperación emblemática, tendenciosamente apoyada en la historia y los blasones de Fadea.
   Descorrido el velo de la demagogia, nos encontramos ahora con la no sorpresa del fiasco, del engaño, de la charlatanería barata y perniciosa, de la defraudación a la fe y a la esperanza.
   Y una estocada de indignidad a la fragua del trabajo.
   El avión modelo, primo hermano de la motocosechadora de cartón que llevamos a Angola, o la máquina parlante de café que “compró” De la Sota en los albores del cordobesismo, fue desmantelado cuando todavía resonaban en los hangares de Fadea los ruidos y las ovaciones del festejado y mentiroso anuncio.
   Pero el timo no termina allí.
   Fadea está reactivada, aunque industrialmente no fabrique ni un mísero tornillo, según ha trascendido.
   Pero sí está lozana, robusta, galana y altanera, reconvertida en bolsa de trabajo para albergar a parte de los compromisos pendientes con militantes de la primera hora, nuevos adherentes y paracaidistas asumidos por un modelo que dentro de la decadencia industrial, procura barnizar las ajadas paredes en una patética muestra de onanismo ideológico.
   Cientos de nombramientos para no fabricar nada salvo consignas, arengas y culto a esa práctica del alpedismo, no son el mejor camino hacia una recuperación que ansiamos los argentinos y que se viene postergando en algo más de una década dilapidada.
   En algo es necesario reconocer absoluta coherencia: el prolijo y oneroso estilo de seducir a una militancia necesitada de trabajo, pero bastardeada al imponerle la malsana costumbre de la inacción productiva que es hermana de la vagancia.
   Ese avión “desarmable” muestra la imagen impúdica de la prepotencia del poder.
   De pionera, ejemplo y modelo de industrias, sus salvadores transformaron a Fadea en una fábrica de humo.

CONVULSIONADA FARANDULA


   Estoy seguro que no aporto ninguna novedad si sostengo que Lanata tiene la curiosa habilidad de buscar situaciones polémicas para agigantar el debate, más allá de los K, del judicialmente acosado vicepresidente que tenemos, de las fotos hot de su novia ni de las mentiras de los medios hegemónicos y destituyentes.
   La cuestión gira en torno de Roberto Carlos Trinidad, nacido machito en el Chaco, pero que por esas vueltas y vericuetos de la vida es ahora Flor de la V, sex symbol argentino, lo que revela peligrosamente la falta de mujeres que merezcan ocupar ese lugar.
   El gordo vocero de Magneto dijo textualmente: "Hablando de los documentos, ¿por qué hay que poner sexo? Vos sos una persona, después, con quién te acostás, es un problema tuyo. Eso que te den el documento de mujer y sos trava, no sos una mina, sos un trava con documento de mina. Yo no te voy a discriminar, te voy a dar trabajo, pero no sos una mina...Cuando a Flor de la V le dan el documento y dice soy mujer, soy madre, disculpame: no sos; en todo caso sos padre".
   Atajando las bombas que me van a tirar acusándome de discriminador, fascista, retrógrado, desubicado y carente de criterio, me parece que en este caso Lanata fija su posición tan respetable como la de cualquier otro: la suya, la del vecino o la mía.
   Esa ahora señora, Carlitos para los amigos y dejando de lado porque no viene al caso su calidad profesional si la tiene, no es mujer y menos es madre, independientemente de lo que ella -o él- lo sienta, porque biológicamente no es madre ni genéticamente es mujer.
   Los paladines de los derechos humanos que militan en asociaciones de gays, travestis, lesbianas, trans y denominaciones por el estilo, no pueden caer en la absurda intolerancia de no aceptar la realidad.
   Personalmente y a esto lo confieso sin reservas, poco me interesa que Florencia, o Carlitos piense que es mujer porque es su íntima elección, pero nos convenzamos que no es mujer y si caben dudas, nada mejor que la ciencia para dilucidar el entredicho.
   Y si no es mujer, naturalmente no es madre.
   ¿Es madre del cariño?
   Eso si, es parte de su privacidad.
   A la hora de arrugar sábanas, cada uno es dueño de hacerlo como se le antoje.

14 de agosto de 2014

Fadea y su modelo desarmable -------- NO ES UNA FABRICA DE AVIONES PERO SI UNA BOLSA DE TRABAJO



Una de las características de este modelo nac&pop
es su curiosa habilidad para inaugurar la nada. Así
como el justicialismo cordobés corta cintas a cada
pocos kilómetros de caminos gastando más dinero
en publicidad y fiestas que en la obra, los jerarcas
“K” utilizaron a Fadea como “bolsa de trabajo” para
dar empleo a numerosos militantes de su corriente.

   A la vieja Fábrica Militar de Aviones de Córdoba, madre de industrias, orgullo nacional fortalecido con el empeño y la visión del brigadier Juan Ignacio San Martín, le cambiaron sus autoridades surgidas de la administración kirchnerista por inoperante, y con la sombra de algunas maniobras poco claras.
   No fueron pocos los que creyeron que las cosas cambiarían y que la planta finalmente sería recuperada para un ambicioso destino de producción, postergado desde tiempo atrás. Sin embargo y hasta lo que se puede advertir hoy, los relevos operados en 2013 de poco sirvieron, pese al pomposo y difundido acto a mediados de octubre último.
   Allí con el habitual despliegue mediático instrumentado por la corporación oficialista, se mostró un avión de cuyo avanzado modelo se construirían decenas en el mediano plazo.
   Tomado como una de las tantas promesas incumplidas o con la previsible duda de su realización, no dejaba de ser una bocanada de aire fresco sobre el alicaído panorama que se avizoraba en la industria nacional. Ya se registraban empresas con procedimiento de crisis, suspensiones de personal, cierres de fábricas y una creciente conflictividad sindical.
   Todos esos síntomas, que al parecer resbalan en las abigarradas filas del oficialismo, no fueron tomados en cuenta porque la situación lejos de superarse adquirió la fuerza de un alud cuyas consecuencias estamos padeciendo y sin necesidad de ser apocalípticos, advertimos un agravamiento que ha potenciado el malestar social y la incertidumbre por su capacidad de contagio.
   Siempre desde las usinas del poder se manejó información tendenciosa, con la misma “seriedad” que a veces tienen los medios hegemónicos amparados en la penetración de su mensaje. A los argentinos nos vendieron una recuperación emblemática, tendenciosamente apoyada en la historia y los blasones de Fadea.
   Descorrido el velo de la demagogia, nos encontramos ahora con la no sorpresa del fiasco, del engaño, de la charlatanería barata y perniciosa, de la defraudación a la fe y a la esperanza.
   Y una estocada de indignidad a la fragua del trabajo.
   El avión modelo, primo hermano de la motocosechadora de cartón que llevamos a Angola o la máquina parlante de café que “compró” De la Sota en los albores del cordobesismo, fue desmantelado cuando todavía resonaban en los hangares de Fadea los ruidos y las ovaciones del festejado y mentiroso anuncio.
   Pero el timo no termina allí.
   Fadea está reactivada, aunque industrialmente no fabrique ni un mísero tornillo, según ha trascendido.
   Pero sí está lozana, robusta, galana y altanera, reconvertida en bolsa de trabajo para albergar a parte de los compromisos pendientes con militantes de la primera hora, nuevos adherentes y paracaidistas asumidos por un modelo que dentro de la decadencia industrial, procura barnizar las ajadas paredes en una patética muestra de onanismo ideológico.
   Cientos de nombramientos para no fabricar nada salvo consignas, arengas y culto a esa costumbre del alpedismo, no son el mejor camino hacia una recuperación que ansiamos los argentinos y que se viene postergando en algo más de una década dilapidada.
   En algo es necesario reconocer absoluta coherencia: el prolijo y oneroso estilo de seducir a una militancia necesitada de trabajo, pero bastardeada por el estilo de imponerle la malsana costumbre de la inacción productiva que es hermana de la vagancia.
   Ese avión “desarmable” muestra la imagen impúdica de la prepotencia del poder.
   De pionera, ejemplo y modelo de industria, sus “salvadores” transformaron a Fadea en una fábrica de humo.

Gonio Ferrari

10 de agosto de 2014

SLB-100814-LA ABUELA Y SU NIETO - DIA DEL NIÑO - MALVERSACION DE FONDOS PUBLICOS - UNA TERMINAL DE MÁS - LA MEGACAUSA - SCOTTO Y SU 15 POR CIENTO - PAÍS DEL TRIGO Y DE LAS VACAS - JUBILADO MULETO, etc



Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 10-08-14 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

LA ABUELA Y SU NIETO



   La señora Estela Carlotto, a todas luces distanciada de doña Hebe de Bonafini, defensora de los derechos humanos y ahora exitosa emprendedora inmobiliaria, debiera reconciliarse con la historia, recordar las acusaciones con las que estigmatizó a los hijos de Ernestina Herrera de Noble, dueña del enorme multimedio que miente y miente, y pedir humildemente las disculpas del caso, para no empañar la alegría nacional por la recuperación de su nieto, después de una frenética y apasionada búsqueda de más de tres décadas.
   Solo un padre de padre o madre tiene autoridad para explicar lo que es un nieto; lo que se siente por él, lo que se preocupa por él, lo que se alegra por él, lo que se ansía verlo, lo que se sufre por él.
   Ni un padre o madre -solamente- tienen autoridad para hablar suponiéndose abuelos y por más experiencia, calle o estaño que puedan tener.
   Hablo con autoridad, en este caso en condición de abuelo que es casi ser padre dos veces.
   Por ellos, por mis nietos, juro que sería capaz de matar.
   Y no es una bravuconada, porque estoy seguro que cualquier abuelo, dos veces padre y sin ninguna hipocresía, piensa exactamente igual.
   Pero la alegría que ha generado el hallazgo, nos lleva a pensar en las penurias de esa empeñosa abuela que nunca bajó los brazos y que se preocupó también por asegurar el futuro de sus hijos: Remo, Diputado Nacional, el otro varón como Concejal y su hija Susana, administrativa en el Ministerio de Justicia.
   La adhesión de esta última y de la secuestrada y asesinada Laura, madre del nieto recuperado, allá por los años de la épica setentista, se inclinaba a Montoneros bajo las órdenes del romántico patriota Mario Firmenich, lo que bien sabemos, fue innegable actor de la histórica gesta.
   No es hora propicia para revolver en el recuerdo hechos ya superados por el tiempo, que es el padre de todas las cicatrices y de muchas resignaciones.
   Es el momento del festejo, de la euforia, del discurso restaurador, de los abrazos, de las evocaciones y de los ruidosos y multiplicados homenajes.
   Por la grandeza de la Patria, la salud de la República y por el sentido de Justicia sin parcialismos que tanto necesitamos recuperar, bueno sería entrar alguna vez en tiempos de reconciliación.
   Al menos, en tiempos de respeto integral a la memoria, y también a la historia.

EL DIA DEL NIÑO 



    Allá en mi lejana infancia me pedían que me portara bien, pero cuando era niño veía que Tarzán usaba solo un mínimo taparrabos, Cenicienta volvía pasada la medianoche, Pinocho era demasiado mentiroso, Aladino dejaba sus dudas, la Bella Durmiente era vagoneta, Blancanieves se hacía la dama pero vivía con siete amantes, Caperucita le mentía a su mamá, Betty Boop lucía un curioso look de trola y Popeye fumaba hierba parecida al cannabis sativa.
    Dentro de todos esos malos ejemplos, considero que salí bastante honesto, buen ciudadano, laburador y decente…
    Pero cuando uno cree que dejó de ser niño, es el momento en que más niño uno se siente.
    Porque el camino del desamor, de la indiferencia, de los relojes apresurados y de las envidias, siempre nos hace volver al desamparo de la infancia perdida, nunca olvidada.
    No es bueno ni aconsejable llorar cuando se ha dejado de ser niño, siéndolo y escondiendo sonrojada vergüenza.
    Es tan cierto que de niño se busca en la magia de un juguete, de la play station o de la tablet, el reemplazo de los afectos.
    Por eso nunca condenes al pasado tu rebeldía de niño, tus caprichos de niño, tus sueños ni tus lágrimas de niño.
    Ser así te hará seguir siendo niño y harás de tu intemperie, de tu desorientación o de tu extravío un abrigo íntimo y seguro.
    Nunca desconozcas, escondas ni traiciones al niño que llevas aprisionado en el alma.
    Porque tienes un corazón de juguete y juro que algún día te pediré que me lo regales.
    O que me lo prestes.
    No lo quiero para jugar, porque con la torpeza de mis años tengo miedo de romperlo.
    Lo quiero para tenerlo, apretado y conmigo hasta morir.
    Es la única manera que me parece lógica y maravillosa, para nunca dejar de ser niño.

MALVERSACION DE CAUDALES PUBLICOS

   Saber que los bomberos voluntarios tienen que organizar rifas, kermesses, bailes y otras actividades para sostenerse y bancar sus costos operativos, se contradice con la incautación que mensualmente hace la provincia a cada usuario de la electricidad distribuida por EPEC.
   No voy a entrar en el tecnicismo de las cifras, pero diez pesos por factura no es poco si lo multiplicamos por la cantidad de usuarios, con lo que llegamos a cifras no astronómicas pero bastante importantes.
   Y sin embargo, la queja se generaliza frente a micrófonos y cámaras, siempre cuando se avecina el indeseado tiempo de los incendios de campos, sobre todo en este agosto de vientos y pronunciada sequía.
   ¿A dónde va el dinero que se recauda?
   Una visión reduccionista sería que está sosteniendo la intensiva campaña delasotista por plasmar el sensual delirio presidencialista para el año próximo, pero caeríamos en el prejuicio más simple y evidente.
   Vaya a donde fuere esa masa de dinero, va a cualquier parte menos al destino que se le asignara desde la unicameral, creo, en uso de la tiranía del número y la imposición del Ejecutivo.
   La oposición,  casi inexistente y con menos peso que una tutuca, a veces se preocupa al calor de las llamas, pero casi nunca cuando debe reclamar por las políticas preventivas que evitan los desastres y los dramas y no hay caso: caemos siempre a lo mismo: somos una sociedad y conducción gubernamental con soluciones pos mortem.
   Es necesario que la tragedia nos visite, nos castigue y nos enlute, para que quienes mal administran nuestros dineros, muevan las cachas y actúen correctamente.
   Para eso nos confiscan mensualmente unos pesos y los malversan aplicándolos a otros destinos no prioritarios, mientras reciben sueldos y prebendas que no merecen.
   La destrucción, el duelo y las cenizas son los mejores testimonios para hacer que al menos, se pongan colorados.


UNA TERMINAL DE MÁS

   El anuncio del levantamiento de la terminal de minibuses que opera en el viejo Mercado Sud, generó una polvareda de protestas alentadas, como es lógico, por los intereses sectoriales que juegan en dicho escenario.
   Los comerciantes del sector pusieron el grito en el cielo y puntualizaron sus razones, especialmente por el temor de una sensible merma en la circulación de público, sobre todo turistas que llegan desde el interior provincial.
   Las empresas que pasan por las acotadas plataformas dicen que Estercita, la nueva terminal de ómnibus así bautizada por aquello que dice el tango “los hombres te han hecho mal”, tiene problemas de acceso y egreso, es necesario caminar 300 metros entre las boleterías y los coches, su playa de estacionamiento presenta problemas de accesibilidad y lo más grave, que cuando llueve es preferible quedarse a la intemperie para mojarse menos.
   Pero la terminal número 2 está, costó carísima -no existe la obra pública barata- y no queda otra que usarla, siempre que la adecuen a las necesidades de los usuarios y de las empresas de transporte que la utilizan.
   No es posible que se haya hecho un gasto tan enorme y que a 500 metros exista otra terminal que pretenda reemplazarla, haciendo que aquella sea onerosa pero inútil.
   Dejarla como está y no funcionalizarla como es debido, será más inexplicable que el faro, ese emprendimiento millonario que al menos por ahora, solo sirve para que la gente se pregunte para qué cuernos está.
   El cemento que se gastó allí, buen hubiera servido para un puente, o para un par de dispensarios.
   Ambas construcciones son más necesarias que esa mole, monumento del cordobesismo a la sinrazón.

LA MEGACAUSA

   Las últimas novedades en la megacausa estarían indicando que la Fiscalía ha incursionado en nuevos allanamientos para los viejos imputados y viejos, no por edad sino por ser los mismos que hace muy poco salieron de prisión,  en la que permanecieron sin el debido juicio previo  y cuyas causas, en muchos casos, deben ser revisadas.
   Incluso no se puede dejar de advertir que habiendo pasado los últimos años en la cárcel, si el procedimiento está motivado en hechos anteriores, resulta bastante curiosa la falta de investigación durante los largos años de prisión preventiva.
    Nuestra Constitución establece cuales son los valores y bienes individuales y sociales, como la vida, la libertad, la seguridad, etc, que deben ser tutelados y reparados en caso de ser vulnerados, encargando al sistema penal la investigación, persecución y castigo de las conductas que  por perjudicar a terceros, se definen como delitos. Al investigar el delito se deben resguardar los intereses de la víctima y los derechos del acusado, juzgar imparcialmente y si corresponde, penar en las condiciones que establece el sistema constitucional. Salvo excepciones, nadie debe ser penado sin juicio previo.
   Nuestra Constitución y sistema jurídico imponen aplicar un derecho penal de acto, es decir, se pena por lo que se hace o se deja de hacer, no por lo que se es, se cree o se piensa, ni por condiciones o situaciones personales. Además, las conductas punibles deben describirse con precisión y  verificarse con pruebas.
   Pero en la causa del Registro ocurre todo lo contrario ya que los imputados, sospechados y acusados de delitos excarcelables, cumplieron largas condenas en forma de prisión preventiva, llegando a juicio  prácticamente con una "pena cumplida" y sin tener antecedentes, se los construyeron, atribuyéndoles distintos hechos en el mismo período de tiempo.
  Pese a que la mayoría no se conocían, la redacción fiscal los convirtió en peligrosas y organizadas bandas, en las que sólo cabe la comunicación telepática.
   Se conformó una comisión especial para juzgarlos y condenarlos con o sin pruebas y pomposo despliegue mediático.
   Parece que, ahora, la historia continúa buscando atribuir más delitos a los condenados en este cuestionado proceso, aplicando un peligroso derecho penal de autor, que Zaffaroni describe como el reproche de la "existencia misma de la persona". 
   Perseguir delitos y a sus autores no es lo mismo que perseguir personas y buscarles delitos porque lo primero es mandato constitucional, lo segundo es violación de dicho mandato, amenaza para el estado de derecho y  la seguridad de los ciudadanos, y un abuso de poder que debe ser investigado y sancionado.
   Lo peligroso, después de todo, es que se consolide esa tendencia.

¿Y EL 15 POR CIENTO QUE LA VOTÓ?



   De la intrascendencia siempre se obtiene algún resultado y el caso de la Dra. Scotto es un claro y cercano ejemplo.
   Sostienen los políticos en sus discursos encendidos de promesas, proyectos e intenciones, que un voto equivale al compromiso del candidato con su elector, una especie de contrato bilateral que se empeña en proclamar que cumplirá contra viento y marea.
   A veces o casi siempre ocurre que el hombre no maneja los vientos ni las mareas, sino que suele ser una víctima de su furia y su vocación destructora y destituyente, palabreja que desde el discurso único se endilga a todo aquel que osa pensar distinto.
   La historia algunas veces nos recuerda generosamente que el canibalismo político provoca molestas indigestiones que llevan a dejar la trinchera, el comité, la unidad básica o la banca.
   La ex rectora, versión estudiosa, pulida e intelectualizada de Blanquita Rossi, seguramente no asumió el desarraigo del aplauso cuando jugaba como local, se sintió desplazada por el poder portuario, o no le cumplieron el compromiso de ungirla presidente de la Comisión de Educación si respetamos su certeza de estar para más.
   Esas son razones personales más que atendibles, como para olvidarse de aquel vigente contrato, que la eligió para un escaño entre el exquisito rebaño de los Diputados Nacionales sumisos al poder.
   Puede que su rebeldía estudiantil no haya quedado tan lejana, porque asumir en estos momentos una postura de características para muchos disociadora, la ubica en la vereda de enfrente de los kirchneristas de paladar negro que por lo general operan en Buenos Aires, más cerca del poder.
   A lo mejor migra a otra corriente, o se fortalece en la intención de volver al rectorado de nuestra cuatrisecular Universidad, donde tiene las puertas abiertas, Tamarit dixit.
   Sea como fuere por razones personales, políticas o ideológicas, la actitud de la Dra. Scotto se inscribe a lo mejor en su honestidad por ser fiel al modelo nacional y popular pero más que nada a sus propias convicciones.
   Hay un 15 por ciento del electorado que la sigue esperando.

PAÍS DEL TRIGO Y DE LAS VACAS



   Del granero del mundo solo queda para algunos cultores de la nostalgia, el dulce recuerdo de los tiempos idos.
   De las pampas pobladas de ganado vacuno y de cuando los gauchos mataban un animal para comer solo un corte y dejarlo luego al hambriento capricho de cuervos, zotes y caranchos, únicamente sobrevive la leyenda frente a una sojera y rentable realidad.
   Porque suena ridículo y difícil de digerir, que el pan y un buen asado, un puchero de falda o un matambre hayan pasado a transformarse en artículos casi suntuarios y alejados cada día más del bolsillo nacional y popular, pese a los precios cuidados y otros mecanismos de velado control de precios tan inútiles como demagógicos.
   No es necesario que seamos todos economistas para ponernos en el trabajo de hurgar el recorrido del pan y de la carne, desde el trigo en un caso y a partir de la vaca en el otro, hasta llegar al consumidor.
   Con cada etapa, cualquiera de ellos va sumando costos y al llegar al extremo se transforma en oneroso, porque tramo por tramo acumuló ganancias para alguien, lo que no es censurable, aunque sí lo es el porcentaje.
   La intermediación todo lo encarece.
   El paso de mano en mano, a veces sin ser necesario, altera el valor real de muchos productos y los coloca en condición de casi inalcanzables y con la leche tenemos el ejemplo más claro y contundente.
   Es notable la diferencia entre las monedas que recibe el productor y el precio en góndola, entendiendo que no se pretende la gratuidad sino un incremento razonable en cada una de las etapas imprescindibles.
   Eramos el granero del mundo y los planteles de ganado despertaban la envidia universal.
   Alguien debiera poner orden en esta cuestión y terminar con las ociosas intermediaciones, que solo contribuyen a que el pan y la carne se alejen cada día más de nuestra histórica y placentera rutina alimentaria.

EL FIRMANTE AUTORIZADO

   La Caja de Jubilaciones de la Provincia convocó a los beneficiarios que todavía no cuentan con un “firmante autorizado” en la caja de ahorros donde se deposita su haber, a que realicen el trámite correspondiente señalando que al designar a una persona de confianza como  “apoderado”, el beneficiario habilita a que un tercero pueda realizar todo tipo de trámites ante la institución bancaria. 
   Agrega que puede resultar muy útil ante situaciones de viajes, enfermedades o cualquier otro tipo de dificultad que se le presente al titular y le hace más ágil y fácil el cobro ya que el beneficiario que tenga registrado un “firmante autorizado” queda liberado de los controles de supervivencia. 
   Para realizar el trámite, el beneficiario y la persona de confianza, deben asistir juntos, provistos ambos del DNI, dentro de los horarios habituales a la sucursal del Banco en donde cobra sus haberes. El “firmante autorizado” deberá presentar, además de su documento, un impuesto o servicio que permita verificar el domicilio.
   Resumiendo y reiterando, esto se ha instrumentado ante el descontrol que existe con el cobro fraudulento de muchos beneficios, trasladando esa tarea al beneficiario que debe realizar un molesto trámite burocrático.
   Con un accesible cruzamiento de datos entre la Caja y el Registro Civil, muchos muertos dados por vivos o demasiado pícaros dejarían de cobrar.
   A la injuria de hacerlos esperar seis meses para percibir los aumentos, ahora se suma esta otra, que me lleva a pensar en lo que hacen Lusa y Cotreco, transfiriendo a los vecinos la responsabilidad de separar la basura, lo que aliviana las obligaciones de una prestación que ya es, por lo que se aprecia en el mugroso paisaje urbano, más que lamentable.