24 de agosto de 2025

EDICION DOMINICAL ESCRITA DE “SÍGANME LOS BUENOS”,RESPUESTA A LA CENSURA

La “gran familia” de los SRT, investigada
NO FUE EXAGERACIÓN SOSTENER QUE LOS
S.R.T. DE LA UNC ERA “EMPRESA FAMILIAR”
 

   
    La búsqueda de la Justicia, dicha y escrita con mayúsculas, suele ser una simple cuestión de confianza en las instituciones y paciencia en cuanto a su concreción, que es cuando comienza el camino hacia la reivindicación de los ofendidos frente a esa manía que abrazaron muchos argentinos de “familiarizar” conducciones de instituciones estatales o con alguna otra dependencia del Estado, buscando el propio beneficio con la simple y reiterada costumbre de rodearse de parientes y/o allegados en la conducción de esos organismos, para lo cual comprometen presupuestos, soslayan licitaciones, realizan compras directas y otras maniobras que lejos están de ser cubiertas con el lógico y saludable manto del respeto por la ley.
   Ahora resulta que hilando fino, existen elementos como para sostener que alguna razón teníamos en este espacio radial que los escamoteara “entre gallos y medianoche” la conducción de los SRT, Servicios de Radio y Televisión de la respetable y cuatrisecular Universidad Nacional de Córdoba que se llamó durante más de 15 años “Síganme los buenos” y que se instalara con buenas mediciones dentro de la población cordobesa, provincias vecinas y algunos cercanos y también remotos países del exterior.
   Nos censuraron malamente, por la espalda y sin aviso, cuando se nos ocurrió -éste periodista en particular- sostener que los SRT se habían convertido en una “empresa familiar” y existen ahora detalles como para confirmar plenamente aquella revelación que fue tomada por artero motivo para desplazarlo de su espacio, al igual que otros emprendimientos periodísticos porque esos espacios -también lo señalamos en su momento- fueron liberados para albergar allí a su “propia tropa” y disponer de ellos con miras a futuras elecciones.
   Resulta ahora que desde el exilio obligado, que no consiguió acallarnos, vemos con satisfacción que la Justicia se ocupa de ventilar aquella certeza de la “empresa familiar” a la que hacíamos mención y que fuera tomada en su momento a chanza, exageración, equivocación o fruto de alguna “mala entraña” sobreactuada en la defensa de sus auténticos derechos.
   A los efectos de expandir tal actualización de la situación, considero oportuno, en lo personal, la lectura de la página18, sección “Ciudadanos” del diario La Voz del Interior de este domingo 24 deagosto, donde aparecen los detalles de las maniobras perpetradas desde los SRT en beneficio de parientes cercanos y no tanto, de la conducción renovada unos meses atrás, “remanente” del kirchnerismo y que se venían dando con alguna anterioridad.
   Frente a esa situación callaron tanto el gremio de Prensa como legisladores y políticos de todos los colores en una dolorosa actitud de silencio e indiferencia, que incluso comprendió a los casos fatales de Roxana Menéndez, Claudio Ferrer y otras curiosas “inversiones” concretadas que fueron a parar al rincón de las anécdotas y los olvidos.
   Celebramos con mi  tenaz y eficiente equipo de trabajo y producción, esta revelación periodística que coloca las cosas en su lugar, con el ruego personal de no ceder frente a las presiones que seguramente sobrevienen con quienes cometen “el error” de hurgar en las arcanas entrañas de los “errores” perpetrados.
  En tanto para cerrar este capítulo inicial de lo que se supone será un largo proceso de dimes y diretes, este periodista opta por hacerlo con una sentencia de un gran pensador como lo era Eurípides, para que en los SRT procuren instalar hacia la Justicia un ruego de no aflojar, hasta las últimas consecuencias: “A las personas con las que hemos sido injustos, raramente solemos mirarlas con buenos ojos. Al contrario, despiertan en nosotros el deseo de ser todavía más despiadados la próxima vez, aunque sólo sea por suavizar la primera injusticia que cometimos”.
   Reconforta saber, después de todo, que no toda lucha es vana y puedo asegurar que ese es uno de mis más íntimos orgullos…
GONIO FERRARI
Periodista censurado
que todavía piensa…
 
Millonarios del sindicalismo  
URGE UNA “VACUNA” QUE IMPIDA EL
ENRIQUECIMIENTO DE LA DIRIGENCIA
 
   No hace mucho tiempo y siendo tontos sin que nos diéramos cuenta, nunca se nos dio por escudriñar en las súbitas y desmedidas riquezas que muchas veces sin pudor, mostraban los “popes” de la dirigencia gremial argentina y en un exceso de inexistente inocencia, llegamos a pensar que la base de esas fortunas estaba en el sentido del ahorro que se había posesionado de quienes a brazo partido luchaban a veces con desmedido fervor que pasaba a ser violencia para encaramarse en las cúpulas y pasar de la categoría “laburante” a la ansiada, apetecida y ya envidiada figuración de “dirigente”.
   Ahora nos sorprende ver a muchos capitostes sindicales marchar junto a los jubilados que protestan, cuando ellos, desde sus conducciones, poco hicieron en favor de quienes se retiraban para acogerse a todos los “beneficios” que supuestamente recibirían en el “jubileo” de sus existencias terrenas, como jamás tampoco me enteré de la existencia de laburantes ricos y sindicalistas en la pobreza extrema, aparte de conformar una “elite” con vocación de eternidad en sus cargos, hasta el punto que hay algunos casos con más de 30 años gozando del poder y de las chequeras, con las que seguramente pudieron pasar a la gran vida con mansiones, viajes al exterior, servidumbre, autos de alta gama, guardaespaldas y otras gangas, muy superiores, entren otras, a las que resultan agraciados beneficiarios los legisladores especialmente los nacionales.
   La enorme mayoría de los sindicalistas se confiesa fanáticamente peronista y actuar siempre en defensa y apoyo de los trabajadores aunque ahora, muchos de esos “conductores”, sin siquiera ponerse colorados, han pasado a la calificación de “socialdemócratas”.
   ¿Quién los entiende?
   Llegará el día que la situación y las revelaciones derroten a las complicidades y a los silencios, hasta que se conozca toda la verdad y la historia de inexplicables riquezas alcanzadas por ciertos dirigentes gremiales que pese a ser “lacra” dentro de sus organizaciones, viven de reelección en reelección por dos razones aparte de eso que le llaman “respeto” pero que no todos inspiran, que son las dádivas que reciben privilegiados sostenedores de sus renovadas candidaturas.
   Llegará el día que de alguna manera los trabajadores se vacunen contra esos personajes que tanto daño le hacen a la masa de “seguidores” encandilados por sus propias ansias de llegar a tales alturas con el menor de los esfuerzos.
   Que no se enojen entonces los capos” de esas organizaciones, si muchos ya los tilden de “esquimales”, porque nunca, jamás, han transpirado.
GONIO FERRARI
 
Desde el Covid al Fentanilo  
¿ES CULPABLE  DE  FATALES NEGLIGENCIAS
EL ESTADO A LA HORA DE LOS CONTROLES?
 

   Es como si el paso implacable del tiempo hubiera tejido una cortina de imperdonable olvido, transformando en penosa anécdota los miles de casos de muertes evitables como consecuencias de la angurria que prevaleciera por encima de la realidad, cuando desde la cúpula  del poder “nacional y popular” de entonces era un hervidero de intereses a la hora de negociar la compra de vacunas en el exterior, mientras los funcionarios encargados de brindarnos protección vivían más pendientes de los números que manejaban en moneda extranjera, que del sufrimiento de tantos parientes que despedían sin siquiera poder ver a sus familiares embolsados en el negro plástico de lo irreversible.
   Cuando el poder se destaca por su ausencia que es el disfraz de la indiferencia y la ineptitud, lo peor es que con tal ausencia se potencia la gravedad de cualquier situación conflictiva.
   El vértigo del dolor obró en un viraje a la obligada resignación al menos por aquellos enlutados tiempos, hasta que se conocieron las tramoyas en las que incurrieran -en beneficio propio y para desgracia ajena- desde aquel penosamente inolvidable G.G.G. a quien le confiaran la patriótica tarea de ocuparse de la provisión de vacunas con la casi segura recomendación de manejar los números fatales para restarle dramatismo a la situación que nos tocaba vivir. Por eso redondeaban las cifras ocultando la dolorosa verdad de alrededor de cien mil casos fatales.
   Precisamente -tengo entendido- al bueno y eficiente Ginés Gonzalez García no le quedó otra salida que renunciar y si mal no recuerdo lo hizo desde la comodidad que pagamos los argentinos, del hotel que lo alojaba en España y no faltaron los maledicentes que aseguraban que G.G.G. se vio obligado a volverse apresuradamente de España por problemas con el idioma…
   Las alarmas cundieron con los primeros desenlaces fatales y es sorprendente que al menos dentro de lo que se conoce, fueron muy reservados como recónditos y encubiertos secretos de Estado por temor al pánico, pero más por el descrédito hacia la seriedad de un gobierno que optó por el escondrijo a un gravísimo caso de intoxicación masiva. Y algo tardíamente surge el interrogante: ¿se inició de alguna manera por parte del poder central, una investigación seria -seriamente dicho- que terminara adjudicando responsabilidades de tantas muertes, muchas de ellas evitables?
   Algo tardíamente  aquella es la misma pregunta que ronda seguramente en la intimidad de las conciencias de quienes primero escondieron y después “descubrieron” los casos de muertes por Fentanilo o como le quieran llamar, que hasta ahora ronda superando un centenar de desenlaces fatales, y la raíz de tantos crímenes por ahora impunes  está entre las tinieblas del origen y de las complicidades que comparten los verdaderos irresponsables, cultores del “yo no fui”.
   Allá por los confines de la historia, Cervantes supo decir que “necio es y muy necio el que, descubriendo un secreto a otro, le pide encarecidamente que le calle”, aplicando cierta analogía con una inocente pregunta que solía plantear por entonces Lope de Vega: “No guardas tú tu secreto ¿y quieres que otro le guarde?” aunque sin embargo y como culminación de lo que se consideraba arcano, muchos optaron por seguir a Confucio: “El silencio es un amigo que jamás traiciona”.
   Aquello que alguna vez nos tocó afirmar que era un maligno juego de intereses, celos, envidias, codicias y ambiciones viene lentamente caminando por la relajación en su ruta hacia la amnesia y de lo que se conoce, es como si no existieran quienes tienen la desgraciada culpa y la impostergable misión de hurgar a fondo, “hasta el hueso” porque al tamaño costo político que nos reclama la realidad que debemos pagar por inacciones o maniobras dinerariamente redituables para ”los elegidos”, alguien tiene que asumirlo.
   Y uno de los detalles que asoma desde los silencios consagrados, es que aquello de “cero autocrítica” y la memorable maniobra de que “las culpas son todas ajenas” no será para la historia una exclusividad que se cansaran de recitar los responsables de una parte importante de la postración, que al irse del poder desalojados por las urnas, nos dejaran los que ahora sueñan y amagan con volver.
   Y ya que vamos de dicho en dicho fue nadie menos que Juan Perón quien descerrajó en su momento algo que fue tomado como un desafío a la ley: “Para los amigos, todo; para los enemigos, ni justicia” aunque a título personal y por haber soportado una que otra injusticia, me  inclino por la enorme sabiduría de San Agustín, dicha como si en sus tiempos hubiera conocido a los argentinos: “Sin la justicia ¿qué son los reinos sino una partida de salteadores?”
   Algo se avanzó desde menos que la nada para la identificación, búsqueda y resguardo de riguroso y controlado  encierro, con algunos de los implicados en lo que derivaran el espanto de llanto, luto, pesar e impotencia, ahora que podemos llegar a sostener que las cárceles están llenas de atrasados mentales; la mayoría de los criminales inteligentes están libres paseando por las calles o con alguna cuota de poder político, y muchos de ellos están convencidos de ser personas respetables.
   Para esos casos, bien y oportunamente, sin más pérdidas de valioso tiempo en inútiles idas y vueltas que facilitan un visible “trabajo” aplicado a la limpieza de pruebas condenatorias, para esos sátrapas hambrientos de poder y de dinero, enemigos de la vida, cuadraría aquel poco sutil y aplicable pensamiento de Juan Domingo Perón referido a la Justicia.
GONIO FERRARI
Periodista censurado
 
Más allá del triunfazo de ayer
FÚTBOL Y RUGBY, ENORMES DIFERENCIAS
QUE  ES  PRECISO TOMARLAS  EN CUENTA
 

   Es muy cierto que el más popular de los deportes sea una muestra de habilidad, juego en equipo, táctica, jugadas preparadas, rigor de entrenamientos, vida sana, control de los romances, desborde muscular, más de dos pulmones por jugador y otras exigencias, impone una conducta para enfrentar algunas de las alternativas del fútbol pero de manera especial lo atinente a las lesiones que se llegan a padecer, por parte de quienes han hecho de ese deporte una forma de vida y una escalera hacia la fama y la fortuna, sobre todo si sobresalen entre nosotros y luego son “comprados” por equipos extranjeros especialmente europeos, lo que no difiere entre las dos disciplinas porque para el fútbol somos desde hace años un “mercado internacional” de buenos exponentes del balompié así sean avezados practicantes o entrenadores.
   En cuanto al rugby y más allá de la trascendental victoria lograda ayer por Los Pumas en su encuentro en casa propia frente a los temibles neozelandeses, quienes ya los vencieran más 30 veces contra dos o tres victorias de los nuestros y un empate, es bueno establecer algunas diferencias entre fútbol y rugby, para que poco a poco sea mayor la cantidad de seguidores con los que cuenta el deporte de la pelota ovalada.
 
Empezando por lo inmediatamente anterior a un encuentro internacional, la ceremonia de los himnos es eso: una ceremonia plena de respeto porque los jugadores de rugby no mascan chicle, no se acomodan los flequillos, no se sacan los mocos ni hacen “fonomímica” y “playback” con sus canciones patrias mientras los rugbiers se desgañitan y muchos lagrimean entonando sus himnos.
   Durante los encuentros se advierten otras enormes diferencias porque el fútbol es habilidad, creatividad, estado físico, teatralización como de esas lesiones inexistentes pero  reacciones aparatosas como de recibir tres puñaladas en el pecho y dos disparos de revólver en la nuca.
   Párrafo aparte para los árbitros, atados a un viejo concepto del rugby que reza “El árbitro siempre razón y más cuando no la tiene” y nadie osa protestar cintra un fallo del soplapitos aparte que se posee tecnología de apoyo similar al Var para las jugadas confusas.
   En el rugby advierto que existe mayor respeto por el rival y su “barra” en un juego de alto y riesgoso contacto, a fuerza de habilidad y fuerza que muchas veces se confunde con casos de extrema gravedad como producto de la mala intención del adversario.
   Por último, el “tercer tiempo” en el fútbol es por esa pésima costumbre de tomárselas en “estado de guerra” con el adversario en las tribunas, con escenas de violencia, pugilato, tenencia y uso de armas blancas y de fuego y otras lindezas, a diferencia del rugby que al dar por finalizado el enfrentamiento deportivo, todos actúan como buenos amigos, se abrazan y en los vestuarios por lo general comparten birras, scotch y algún vinito con “choris” y otras vituallas.
   Sólo eso, para que alguna vez se comprenda que el rugby, deporte de alto contacto y el fútbol, muestrario de habilidad, equipo, fervor y gambeta, permitan ser desvirtuados por algunos loquitos que nunca faltan y creen que la maldad es un distintivo que los resalta como héroes.
   ¿Algunos delitos graves, perpetrados por jugadores de rugby borrachos y lejos de las canchas? Existieron, pero en mínima comparación con los que protagonizan activos y ex exponentes del fútbol encumbrados o no, incomparables por su gravedad, con los que suelen “distinguirse” algunos rugbiers.
   Porque si es por patotas, existen como “final de fiesta” para muchos, de distintas actividades no tan sólo deportivas.
 
Megacausa del Registro, infaltable
VARIOS “CUANDO” ENSOMBRECEN UN
PANORAMA  QUE  RECLAMA CLARIDAD
 

   Enseña la Real Academia Española que el absurdo es algo contrario y opuesto a la razón, que no tiene sentido, resulta contradictorio, arbitrario y disparatado. Esta definición trae de inmediato a la mente la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba y sus curiosas situaciones.
   Como ejemplo de ello: Cuando un juez dice que no tiene ninguna prueba contra un imputado, pero igual lo encierra en prisión preventiva por su convicción. Cuando se acusa a personas por figurar en una agenda, en un contacto de teléfono, por ser compañero, familiar, vecino o cercano a otro imputado. Cuando se encarcela sistemáticamente a estas personas durante tres años sin llevarlas a juicio. Cuando los imputados llegan a juicio con la condena ya cumplida.
   Y seguimos con los “cuando”: Cuando se designa una comisión especial para juzgar los casos, algo prohibido por la Constitución, en lugar de los jueces que por sorteo corresponden. Cuando se sostiene que la causa es una sola y que son distintas a la vez (así como se escucha) a fin de que la comisión se haga cargo de todos los juicios. Cuando se juzga repetidamente a los mismos imputados. Cuando la fiscalía cita las palabras de testigos anónimos que nadie puede ver, conocer, citar, ni mucho menos confrontar. Cuando se acusa de confabularse y ser una banda a personas que no se conocen ni se comunican entre sí. 
   Casi es el último “cuando”, sin ninguna certeza: Cuando se ignoran las acusaciones de los testigos contra altos funcionarios. 
   Estas situaciones reúnen varios requisitos del absurdo, un atributo que ejercido por un Poder Judicial debiera ser motivo de profundo y severo análisis.
 
 
No es “adiós”. Es ¡hasta pronto!
ÍNTIMO  MENSAJE DESTINADO A
NUESTROS FIELES SEGUIDORES
  

   Giácomo Leopardi, poeta y filósofo italiano, supo sentenciar años atrás -muchos- que “Siempre oprime dolorosamente el corazón humano, aunque sea extraño, el que se va y dice adiós para siempre”. No es mi caso porque nunca me fui de donde estuve feliz y respetado hasta que… Por eso opto, en esta instancia, inclinarme por un proverbio árabe que posee la fuerza de una verdad enorme: “Sólo el que tiene el pié sobre la brasa sabe lo que es la quemadura”.
   Con mi enorme agradecimiento…
GONIO FERRARI
Periodista en reposo

Nos preparamos para reaparecer

 

MAÑANA DOMINGO, NUEVA ETREGA
DE ‘SÍGANME LOS BUENOS’ EDICIÓN
ESCRITA DEL ESPACIO CENSURADO


    Este domingo -mañana 24/08- haremos una nueva incursión mediática, en “formato escrito”  como  es nuestra  costumbre desde los inicios en los no tan lejanos  15 años atrás, sin publicidad oficial, aplausos  pagos, mordazas  ni  condicionamientos,  con la conducción periodística de Gonio Ferrari apoyado por un avezado equipo de producción que  ha  preparado  para  esta  ocasión, entre otros temas vigentes, LA DIRIGENCIA SINDICAL Y SU VOCACIÓN DE ETERNIDAD, EN  TANTO  LAS CARENCIAS  NO  CESAN DE DOBLEGAR A LOS TRABAJADORES -OTRA PESTE QUE NO FUE ATENDIDA MIENTRAS SUS CAUSANTES  “LIMPIABAN”  EL  ESCENARIO  - EL MAQUILLAJE  QUE AFEA A UNA CIUDAD  CON  INCLINACIONES HACIA LO BELLA QUE FUE - FÚTBOL Y RUGBY: LAS  NOTABLES  DIFERENCIAS  QUE ES OPORTUNO HACERLAS CONOCER Y RESPETAR -EL SENADO NACIONAL “SE RASCA PARA ADENTRO” E INJUSTAMENTE  SE AUTOPREMIAN CON MÁS DE 10 MILLONES MENSUALES MÁS ALGUNOS OTROS BENEFICIOS Y GANGAS.

   Para encontrarnos,  desde las 16 hs. de mañana domingo, buscándonos en nuestro propio blog  www.gonioferrari.org  o  simplemente en www.gonioferrari periodista. Agradecemos de todo corazón y con cariño que nos sigan eligiendo.

                                                                                                    Gonio Ferrari y equipo

 

 

17 de agosto de 2025

LA INJUSTICIA, LOS ODIOS Y LAS ENVIDIAS NOS EMPUJAN A SER PARTE DE LA CLANDESTINIDAD

 EDICION “DOMÉSTICA” DE “SÍGANME LOS BUENOS”,
RESPUESTA A LA CENSURA APLICADA POR LOS S.R.T.

 

   Seguimos el camino trazado desde los orígenes de “Síganme los buenos” más de una década y media atrás, fieles al compromiso oportunamente asumido con la creciente audiencia que todavía no ha encontrado respuestas a sus requerimientos sobre la censura, sorpresiva y silenciosa, que se aplicara al espacio desde la conducción de los S.R.T. de la U.N. de Cba. el pasado domingo 13 de abril al igual que a otros dos  programas “domingueros” (“La voz de la Paz” y ”Siete mares”) todos integrantes de la grilla de AM580 hasta la fecha apuntada.
 
ANTES QUE NADA UN VUELO RASANTE
POR LA REALIDAD DE LOS ARGENTINOS
 
Lejos estamos de sorprendernos…
VIVIMOS SORDA LUCHA ENTRE LA DEMAGOGIA
Y LO PREVISIBLE QUE YA ESTABA  ANUNCIADO
 
   En alusión directa al disturbio, el arrebato, la brusquedad, la furia, la bestialidad o el salvajismo, sinónimos todos de violencia, Séneca supo sostener que nadie ha conservado jamás largo tiempo un poder ejercido con tales procederes, poniendo en relieve que ningún régimen político puede sustentarse indefinidamente en el simple ejercicio de tales actitudes, ampliamente nocivas y en la mayoría de los casos, irreparables.
   Y tal es, a grandes rasgos, la lucha que pone frente a frente a la demagogia con el factor sorpresa cuando deja de serlo para transformarse en anticipada como temida realidad. ¿Es oportuno aceptar esa síntesis, que nos está tocando asumir como actualidad, que será histórica para los argentinos, resulte lo que acaso resulte?
   El interrogante es tan duro como la desorientación que nos está envolviendo que no es nueva, porque lo vivido en los últimos años que aún no fueron integrados a la historia, nos viene preparando para llegar a cualquiera de los dos extremos que vendrían a ser el éxito que vivimos soñando, o el más penoso, temido y reiterado de los fracasos.
   Aunque sea un simplismo reduccionista plantear la lucha sólo entre dos grandes enemigos, tantas han sido las opciones que venimos padeciendo, que el resto de las alternativas vendría a ser un inocente juego de niños que en alguna medida merecemos, si lo que ansiamos es recobrar la tranquilidad, la paz y la concordia, lo que sería beneficio sin banderas, escudos ni proclamas, sino lo que bien merece una comunidad tan castigada como la que somos parte.
   ¿Por qué la batalla a muerte es entre la demagogia y lo oportunamente anunciado?
   No es complicado encontrar la respuesta acertada porque el resultado elemental es que, en una sociedad organizada, nadie gana un enfrentamiento de tales características. Y hurgando entre los sabios encontré duros conceptos, entre otros, de Pitágoras quien aseguraba que “para aquellos que aspiran al poder, no hay mejor elemento que la masa de los pobres, cuyo idealismo es alimentado por el descontento, hijo primogénito de la miseria”.
   Un tal Macaulay -político británico ya desaparecido- en cambio sentenció que “Los más viles ejemplares de la naturaleza humana se encuentran, en todas las épocas, entre los demagogos”. Por tales posturas es que llegamos a imaginar que entre la demagogia y lo previsible por haber sido anunciado, no son afines como para ir de la mano.
   Trayendo todos estos claros conceptos a lo nuestro, a la cotidianeidad argentina, ni siquiera así podemos llegar a la alquimia de pretender unirlos aunque el objetivo final fuera buscar la recuperación nacional, que vendría a ser el acceso a la reivindicación de la Patria como Nación que lo fuera -como ejemplo- en algún esplendoroso pasado.
   Porque si es por culpas, la “fabricación de pobres” para después utilizarlos en los cuartos oscuros es un duro ataque a la dignidad humana, y buscar incendiar al país cuando asoman los resultados positivos emergentes de las medidas que oportunamente se anunciaran, son dos despreciables actitudes o conductas por lo degradantes y nocivas.
   Está en nosotros, en nuestro compromiso y especialmente en el sano e imprescindible ejercicio de la memoria, “hacer cuentas” de los últimos 75 años de la vida nacional para que las comparaciones, aparte de justas, sean valederas.
   Porque es preferible luchar con el enemigo a la vista, en la mira de nuestras armas conceptuales y patrióticas, a la hora de diferenciar y cotejar para convencernos que los demagogos han sido el cáncer de nuestra economía, que nos mudó desde la envidiada opulencia a lo más indigno de la miseria, lo que bien puede resumirse en las apreciaciones de un alto dirigente el PJ que tuvo el desliz de pecar de sincericidio, cuando allá por la década de los ’80 supo referirse a la impunidad para el enriquecimiento apelando al robo al Estado por parte de dirigentes políticos y funcionarios de humildes orígenes, que esos personajes así de incorrectos “en vez de preocuparse en cambiar la situación de la gente, se preocupan en cambiar de casa, de auto y hasta de mujer”.
   Y acerca de mi situación personal, debo reconocer que la Biblia es una generosa manera de regalarnos sabiduría, nos resulte o no útil, para lo cual hago un paréntesis por horas escasas en las que otra vez tendremos el pacer de estar juntos: “No desdeñes las palabras de los viejos, que ellos también aprendieron de sus padres; ellos te enseñarán la prudencia y a responder en momento oportuno”.
   Eso pretendo hacer y seguir respetando desde la tarima de mis 86 añitos que desde hoy festejo ¡Salud!
                                                            GONIO FERRARI
Periodista censurado
que sigue pensando
 

Especial para vengativos y autoritarios
LA MANERA MÁS LENTA,SEGURA Y BRUTAL DE
MATAR A UN  PERIODISTA  ES  SILENCIÁNDOLO
 
DERECHO A LA INFORMACIÓN, LIBERTAD
DE EXPRESIÓN Y PLURALIDAD”.Art 51de la
CONSTITUCIÓN  PROVINCIA  DE CÓRDOBA



Al haber sido infantilmente censurado, sin notificación
formal alguna y desplazado del espacio de dos horas
(“Síganme los buenos”) que ocupaba los domingos a la
siesta desde más de 15 años atrás en la 580AM Radio
Universidad, dependiente de los SRT, estimo mi derecho
ciudadano de comentar tal acción despiadada y sin haber
asumido el duelo, la indignación y la tortura de tal
desvinculación unilateral porque estimo -no como disculpa
sino en calidad de respeto hacia la audiencia- que es
oportuno disipar las dudas que me vienen planteando
desde un par de semanas atrás, los oyentes sorprendidos
por la actitud empresaria y el mal trato al que se la somete
sin fundamentación de tan extrema medida que muchos
consideran autoritaria, exagerada e ilegal.
Bien sabemos que cualquier periodista sometido a
presiones políticas e ideológicas pasa a ser rehén de la
patronal, más aún cuando los dueños del poder empresario
piensan distinto con relación a la realidad. Esta actitud se
agrava ya que esa presión es injuriante, afecta el equilibrio
emocional y daña la estabilidad familiar del afectado, que
también merece respeto.
Así como muchos que en su momento se incorporaran a

ese engendro del “periodismo militante” por una bien
rentada convicción cometieron -y siguen perpetrando- un
evidente y deplorable papel de ficticio arrepentimiento y
hoy, donde aún se encuentren, reiteran como venganza las
mismas barbaridades y violaciones a las leyes enfermos de
odio y frustración, que por su apego a la improvisación y la
generosidad con parientes y amigos, no supieron superar.
¿Acaso creen que los mataron? No se equivoquen. Sólo
han logrado enriquecer memorias y respeto a todas las
leyes que protegen a los periodistas y cuando se aplican
como castigos a quienes las burlaron como recurso
postrero para no perder un poder mal ejercido y un fracaso que se empecinan en no reconocer, y los resultados están
frescos y a la vista, hasta el punto de convencerme y
convencer a la sociedad cordobesa que varios de esos
“ejemplares” hayan cultivado su grandilocuente sabiduría
en recintos universitarios.
Se llegó -entre otras curiosidades- al delirio de “comprar”, alquilar o contratar dos

autobombas anti incendios y pasear allí a una “estrella” del firmamento “K” anunciándolo como conductor de un
espacio de TV por Canal 10 que sería único, inédito, jamás
visto, inimitable, etc. y jamás ni siquiera se vio un capítulo y
aquella “luminaria” a la que le opacaron el debut y su fama,
terminó siendo impune acosador de compañeras, quien
buscó refugio en los brazos generosos de doña Hebe y su
radio porteña, la de los “sueños compartidos”, que se
transformaron en históricas pesadillas.
Sería mejor, para no angustiar exageradamente a
quienes llevan peso en sus conciencias, citar al menos dos
casos emblemáticos de pernicioso “vistagordismo” de la
cúpula directiva: los motivos, las causas y las
consecuencias de esa brutal costumbre de muchos que en
la historia no tan lejana buscaron silenciar a periodistas: los
evitables decesos -víctimas de “congelamiento laboral” y
sus consecuencias- de los queridos colegas Roxana
Menéndez y Claudio Ferrer. Sería un homenaje a la
memoria de ambos que esos casos fueran puntillosamente
aclarados y castigados sus culpables e instigadores.
   Injusto sería -ya que estamos- dejar de lado la desvinculación de Alejandro “Toto” Colombo, un símbolo de la radio, con más de 30 años de experiencia que fue apartado del micrófono cuando aún conserva las bondades de su voz potente y requerida, a quien le cerraron las puertas cuando mucho le queda por ofrecer en materia de honradez en cargos gerenciales y calidad profesional.
   Mientras tanto, sepan que tengo tiempo y paciencia
suficientes para esperar aunque más no fuera, una
explicación amistosa acerca de mi situación.
   Les comento, por si todavía y pese a mis 66 años
ininterrumpidos de la práctica y el goce del periodismo con
salvaje libertad -en tal sentido en los SRT nunca me
condicionaron salvo algunos ya apuntados intentos
individuales- sigo siendo un ciudadano que sólo reclama
respeto y más que nada, justicia.
                                                                               GONIO FERRARI Periodista

                                                                  

En nuestro S.L.B. del domingo 28/07/24                                                                                                                        

CUANDO LA CRISIS SE ACERCABA INTENTAMOS
ADVERTIRLO, PERO  NO FUIMOS  ESCUCHADOS
 
   Por lo general, los analistas de cualquier situación de crisis, tienen su particular manera de evaluarlas una vez que se han desatado, pormenorizando   eventuales motivos, circunstancias, resultados y dramas emergentes de tan conflictiva instancia.
   Sin embargo, a la hora de buscarles salidas decorosas, cuando es más de uno el actor de lo que viene ocurriendo, pocas veces se opta por evaluar con la misma óptica y desapasionadamente, los orígenes de la que está aconteciendo pero respetando a rajatabla las razones y  los hechos que la motivaron.
   Y me voy a permitir y ruego que los oyentes opten por la misma actitud, aportar un valioso comentario acerca de las crisis.
   “La evolución de la Humanidad viene marcada por la alternancia de cuatro clases de grupos sociales: los menesterosos, los guerreros, los intelectuales, los logreros; éstos se caracterizan por la comercialización de todo tipo de valores y por un desmedido culto al enriquecimiento personal; cuando los demás ven que los ricos obtienen más rápidos beneficios con negocios especulativos, no productivos, tienden a imitarlos.
   Los estafadores medran y los planes quiméricos para sacarle dinero a la gente. Los logreros triunfan cuando la autoridad política se desentraliza, revelándose incapaz de controlarlos. La mentalidad adquisitiva se transmite a todos los sectores de la sociedad. Las artes, ciencias, valores espirituales, acaban siendo objeto de comercio y transacción. La inevitable degradación de esta sociedad y sus corruptelas acaban provocando que intelectuales, guerreros y menesterosos se junten para derrocar a los logreros.
   Naturalmente los guerreros toman el mando y todo el ciclo vuelve a comenzar. El desastre vendrá marcado por la deflación, es que la gente cada vez tiene menos para comprar los productos debido al elevado paro y escasa actividad empresarial… si se produce una depresión en el futuro próximo, no sólo sobrevendrá un colapso económico sino que, además, acarreará la transformación de la estructura política”.
   Todo lo que acabo de leerles no es una ocurrencia propia sino la palabra de Ravai Barra, profesor de teoría económica hindú, residente en los Estados Unidos de Norteamérica.
   A propósito, vale aclararlo, de todo lo que se dice y se comenta mediáticamente acerca de  la conflictiva situación surgida en estos Servicios de Radio y Televisión de la Universidad Nacional de Córdoba.
   Debo confesar todo lo que voy aprendiendo acerca de evaluar, siempre, siempre, los motivos, las acciones, los errores y las travesuras que llevaron a un estado de postración.
   ¿Usted se dejaría intervenir quirúrgicamente sin que su cirujano tuviera un informe completo de su dolencia y un precio diagnóstico?
   No sé usted, pero yo no lo aceptaría…

  

Muchas veces la cobardía de la censura
dignifica más a quien la padece
 
Nos hartamos de reiterarlo
ESTABAMOS  EN  LO  CIERTO  Y  DESDE
EL PODER IGNORARON ADVERTENCIAS
 
  Se viene corriendo el telón negro que tapaba la realidad de lo absurdo que existía en el seno policial, si partimos desde la "desaparición" de demasiadas armas -costosas y flamantes-asignadas a la fuerza "guardadas" en la propia Jefatura que al poco tiempo "aparecían" en poder de asaltantes, homicidas, en fin, hampones, porque alguien se las "alquilaba" al igual que a “estrellas” del creciente y descontrolado narcotráfico, cuando cualquier cordobés sabe, conoce y se indigna frente a la indiferencia gubernamental, la ubicación, el funcionamiento y las ventas -incluso a notorios menores de edad-  en cualquier barrio sin hacer excepción de todos los sectores urbanos. 
   Lo sostuvimos en repetidas placas consignando que “Si la policía no puede, no sabe o no la dejan limpiar la mugre de adentro, menos podrá hacerlo con la mugre exterior”. No nos escucharon o lo escucharon y "se hicieron los osos" respondiendo con onerosas compras directas de equipos ¿con o sin licitación?, frecuentes cambios de nombres, desfiles callejeros para mostrar decenas de patrulleros nuevos que posteriormente no operaban como pomposamente lo anunciaban, por falta de combustible y de repuestos para los que se accidentaban, e invirtiendo dinerales en publicidad no tanto a los periodistas, sino a los medios "ensobrados" y necesitados de apoyo económico especialmente en las campañas precomiciales, gastos que pagamos todos -pensemos como pensemos- a través de la presión tributaria y del elevado precio de ciertos servicios.
  Algo se ha corrido la moda del engaño, de la especulación partidista y del escondite y es de esperar que ahora les entre en las cabezas de los que dicen que saben pero lo disimulan, que nada cambiará mientras seriamente no se estudie, se legisle, se aplique y se controle el cumplimiento y la vigencia de una política integral de seguridad alejada de la conducción netamente política y se enrole en la sabiduría de los especialistas nivelados hacia arriba. Que la policía abandone su estilo de "fuente de trabajo para la militancia" y se profesionalice en la sapiencia técnica que necesita y reclama a gritos la sociedad cordobesa, existiendo la posibilidad de lograr tan ansiados objetivos en el nivel universitario.
  No nos escucharon en su momento y con bastante antelación. Personalmente marginaron a algunos "molestos moscardones" que ventilaban (ventilábamos) anormalidades y omisiones, con ese falsamente vetusto y edulcorado verso de los "periodistas acreditados", cuando nuestra acreditación es simplemente el ejercicio honesto de la profesión, así no estemos acreditados por el Papa, el presidente de la Nación, el gobernador, algún ministro figurón, el jefe de policía de turno o "Mongo Aurelio".
  Aparece una tenue luz sobre un tema complicado, que viene siendo silenciado hasta que la consagración de la impunidad de la que muchos hicieron gala, parece irse retirando del complejo escenario de una inseguridad  y deshonestidad que no merecemos.          
   Y uno de los penosos efectos/consecuencia es el error que muchos cometen, de generalizar la autoría de maniobras de neto corte maffioso penadas por las leyes, perjudicando injustamente a los sacrificados efectivos de la fuerza azul que cumplen decentemente con su arriesgado deber.
   No es, al menos por ahora, pretender reinstaurar la vigencia de aquel sonoro “que se vayan todos”…
  Roguemos que nadie coloque palos en la rueda del esclarecimiento de un panorama sombrío, nefasto, peligroso e inmerecido que los cordobeses venimos padeciendo.
  Y que sepan las autoridades que aunque "descalifiquen" o borren de sus "secretos" registros a los periodistas no acreditados, aunque les pese, con acreditaciones o no, seguimos y seguiremos siendo periodistas.
Gonio Ferrari
 

La memoria es el lápiz de la historia
HURGANDO RECUERDOS, ES BUENO DE VEZ
EN  CUANDO  REVIVIR  EMOCIONES BÉLICAS
 
(Ante la atroz  posibilidad de una nueva guerra, simple homenaje a la memoria y el profesionalismo de los corresponsales -periodistas, camarógrafos y fotógrafos-
que no volvieron de Gaza)
 
 No quiero hablar de judíos ni de palestinos.
   No quiero hablar de razones, derechos ni apetitos territoriales.
   No quiero hablar de los cuerpos destrozados, del clamor de los heridos, ni del olor de los muertos.
   Quiero hablar de ellos, que sin ser soldados y sin responder a ninguno de los bandos que solo piensan en matarse, están allí, en el centro del espanto, donde no caben las retiradas dignas ni las pausas que de vez en cuando otorgan los impiadosos bombardeos.
   Quiero hablar de ellos, los periodistas que les toca ser testigos de la masacre anunciada, planificada y ejecutada con precisión quirúrgica, para vergüenza del género humano, si es que algo de vergüenza nos queda.
   Y si es que en realidad somos humanos.
   Pero sobre todo, quiero hablar de los que no volvieron, porque su compromiso profesional los arrancó de la prudencia y los llevó ese pasito más adelante, que equivale a pisar el umbral del no regreso; de la dolorosa eternidad.
   Me puse a pensar, en un duro ejercicio de la memoria,  de las angustias y de las nostalgias, cuáles pueden ser los motivos que a veces nos llevan a las entrañas mismas del peligro; a esa ominosa e inútil trituradora de carne que es la guerra.
   Y entonces evalúo el porqué dejaron allí sus cuerpos, sus anhelos, sus temores y sus imágenes.
   Pienso que no volvieron porque posiblemente no hubo quien les dijera que preferían esperarlos aquí; que les aconsejaran que no fueran; que les metieran en la cabeza la prudencia y el miedo, que son los padres de la supervivencia.
   Que antes, sinceramente, les dijeran de su amor.
   Porque a lo mejor es lo que ansiaban escuchar para no ir, y quedarse juntos, cerca de la lumbre y lejos del horror, ese horror que a veces no encuentra palabras y su único idioma son las imágenes y el drama que encierran.
   Los que no volvieron, ¿son mártires, o héroes?
   No.
   Son, simplemente, previsibles víctimas de su propio compromiso o de algún recóndito desamor que no supo retenerlos entre nosotros, los que estamos vivos.
   Por lo menos, vivos hasta el próximo desafío.
   Esos retos que surgen en cualquier momento y despiertan esa vocación casi insana, demencial, de estar cerca del riesgo, como si fuera una inocente aventura.
   La verdad, es como una especie de suicidio, al que muchos llegan alegremente, tal si se tratara de un trabajo más.
   Sin embargo, la mayoría de esos corresponsales razona, sabe y entiende cabalmente, que se están suicidando.
   Nunca, nadie, jamás, descubrirá por qué lo hacen.
   Por los que no volvieron e injustamente pocos recuerdan, levanto mi copa con las burbujas que presagian el inevitable reencuentro o la despedida sin tiempos....
  
G.F.
Será el tiempo quien dirá en qué momento nos volveremos a encontrar en el aire, siempre y cuando sean aires de libertad y de respeto.