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23 de junio de 2024

S.L.B.: A LA HORA DE PACTAR, QUE PREVALEZCA EL RECÌPROCO RESPETO – YA EN INVIERNO, EXTRAÑEMOS LOS CALORES VERANIEGOS – NUESTRA BANDERA NO MERECE EL MALTRATO DE NADIE - ¿ES CREÍBLE QUE AQUELLOS ‘CUADERNOS’ ERAN INOCENTES? – MEGACAUSA DEL REGISTRO Y UN MANUAL DE BOLSILLO – ES ABRUMADORA LA INÉDITA INSEGURIDAD QUE SIGUE REINANDO – BREVE DESPEDIDA CON LA SABIDURÍA DE CICERÓN, ETC.

 

Comentarios del periodista Gonio Ferrari desde la conducción de su programa “Síganme los buenos” edición nº 836 difundida por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba el domingo 23 de junio de 2024.

 

¿Será finalmente el 9 de Julio?
EL MANOSEADO “PACTO” AUN  PUEDE VER
LA LUZ EN UNA PATRIÓTICA CELEBRACIÓN
 
   Tantas idas y venidas, desde unos meses a esta parte, durante las que fuimos perdiendo tiempo y seriedad, cuando esos factores suelen ser puntales a la hora de evaluar la inteligencia y el desarrollo de una comunidad como la argentina, catalogada como de buen nivel en el concierto internacional .
   Pero así son las cosas cuando se enfrentan como en este caso una mayoría que originalmente fue impensada, para una oposición que no se resignaba ni todavía se acostumbra a su condición de tal, por eso de la soberbia que lleva a creer con firmeza que la batalla está ganada antes de iniciarse la lucha.
   Recién acabo de mencionar los factores tiempo y seriedad, cuando no es mucho el que tenemos -me refiero al tiempo- para buscar una solución definitiva a todos los problemas que nos aquejan y no es momento ni sería absolutamente justo emparentarlo con la herencia y otras excusas, sino de encontrar la manera de superarlos, porque para eso ha sido elegida una nueva conducción que está empeñada en poner orden, dentro del caos emergente de los últimos desgobiernos, sus errores, frustraciones y también de sus engaños.
   Las expresiones contrarias a la normalización del país tienen sus orígenes, seguramente y aunque nadie lo confiese, en el íntimo análisis de la realidad que sin dudas hicieron aquellos que han quedado fuera del espacio donde todo se decide y que en su momento no pudieron superar, fanatizándose en mantener la vigencia de un populismo que a la postre resultó fatal y virtualmente irreversible, con el penoso agregado de su influencia en quienes por mandato popular fueron ungidos en el poder, ahora jaqueado por las diferencias internas de sectores marginados en las urnas y por una dirigencia sindical envenenada de ideología y acostumbrada a la impune prepotencia de sus métodos para imponer demandas, intereses y caprichos.
   Era para el 25 de mayo -fecha patria en nuestra historia- pero no pudo ser porque a despecho de las reglas de la Democracia, se opusieron trabas y obstáculos para entorpecer intenciones libertarias que ya habían sido adelantadas en la campaña proselitista, por lo que el factor sorpresa no fue protagonista ni responsable de una demora que nos hizo perder eso tan valioso que es el tiempo, inútilmente derrochado.
   La ajustada determinación legislativa postergó el tratamiento y la aprobación de medidas vitales, las negociaciones se fortalecieron, algo de consenso salió a relucir, se aflojaron algunas tensiones y por fortuna y hasta ahora, está triunfando la mesura por encima de las imposiciones y más allá de las ansias de eternidad que muestran ciertos dirigentes que no se resignan a reconocer la certeza de los ciclos que pierden actualidad.
   Que sigan las conversaciones, que no se detengan los planteos de diferencias, que podamos mostrarle al mundo la suficiente madurez y entereza cívica, que ayuden a reinsertarnos en un mundo merecidamente hermanado con nuestra necesidad de regresar por auténticos merecimientos y no por compromisos ideológicos, ni por angurria dirigencial a tiempos ya superados.
   Tengamos fe en el triunfo de la racionalidad por encima de los intereses que durante tanto tiempo nos mantuvieron fuera del concierto de las naciones que merecen ofrecer bienestar, seguridad y progreso a sus habitantes, en nuestro caso ya al borde del agotamiento de las esperanzas, lo que ocurrirá si los malos de siempre se empeñan en hacer valer su prepotencia y la necesidad de ser impunes a la hora del juicio de la historia.
 
Hasta el tiempo está loco de atar
ESTAMOS EN INVIERNO AUNQUE HAYAMOS
PASADO CALORES  FUERA DE TEMPORADA
 
   Mi termostato, que lógicamente no funciona como en sus mejores épocas, todavía no me hizo sentir el rigor de una helada.
   Así y todo, el invierno se vino casi  sin aviso, precedido por temperaturas agradables, salvo algunos días que presagiaron el frío inminente, durante ese casi eterno y único otoño que por fortuna gozamos los cordobeses. El invierno tiene para muchos un encanto particular y para otros, muchos también, la incomodidad de tanta ropa encima, el peligro de la gripe, las narices húmedas y la molestia de la escarcha en las veredas.
   Y ahora que llegó, es cuando vemos que se presentan problemas iguales o más graves que en ese otro extremo del calendario, porque el voltaje de 220 baja y daña, mientras aumentan el consumo y el costo de la electricidad hasta valores impensados y en muchos casos sorprendentes.
   En consecuencia, los culpables de esos problemas somos nosotros, los usuarios que sostenemos el sistema porque consumimos en exceso, y no los dueños de la energía que gastan la recaudación en obras que anuncian, a veces colocan la piedra fundamental, lo publicitan a diestra y siniestra pero que jamás alcanzan.
   Y vemos con pena y mucho de impotencia que la historieta se repite: en verano la culpa es de los acondicionadores de aire, de los ventiladores y de las heladeras, mientras que en invierno la responsabilidad por el decadente servicio se la endilgan a las estufas, los caloventores y los calefactores.
   Resumiendo, la culpa es nuestra y jamás de la imprevisión de ellos, que bien se ocupan de cobrar sumas suculentas por una eficiencia que no tienen, pero se olvidan de equiparse para enfrentar algo tan previsible como el calor del verano o el frío del invierno.
   Y no nos respeten como usuarios, porque tienen la soberbia del monopolio y el vecino carece de armas para enfrentarlo.
   Pero si alguna vez las cosas se hicieran con seriedad, y se permitiera la generación de energía por otros prestadores, muy distinta sería la situación.
   No me refiero, de ninguna manera, a la privatización de la EPEC, sino a su modernización tecnológica y a su despolitización, para que alguna vez sea eficiente y con tarifas accesibles, y no con los absurdos excesos actuales que más se destinan al pago de sueldos y premios inmerecidos por la cúpula empresaria, que al sostenimiento del sistema.
   Todavía no se han dado las exigencias propias de un invierno crudo y sostenido y lo penoso es que faltan escasos días para la llegada de una demanda mucho mayor que la actual, para la que y lo estamos padeciendo, no estamos en condiciones de afrontar.
   Porque de última, a ellos poco les importa cobrar la energía más cara del país, porque tienen más de tres millones de rehenes que religiosamente pagan los caprichos de los inoperantes.
   En pocas palabras, porque pagamos nosotros, y ellos –tengo entendido- jamás pagaron mi un mísero kilovatio.
 
La vulgaridad ya fue consumada
NUESTRA ENSEÑA PATRIA NO MERECE QUE
IMPUNEMENTE  SE  LE  FALTE  EL  RESPETO 
 
   Los argentinos no somos lo que se dice un ejemplo cuando de símbolos se habla, porque enarbolamos nuestra Bandera si la recibimos de regalo en alguna promoción comercial, no cantamos el himno sino que lo tarareamos o hacemos playback para lo cual Los Pumas no hace mucho mostraron cómo se lo homenajea, y la Selección Nacional de Fútbol lentamente se viene acostumbrando a ser modelo de lo correcto y lo absurdo -respectivamente- porque es como si Messi nunca lo hubiera cantado en la escuela y ahora al menos lo susurra, y ponernos una escarapela es para los insensibles como si les violaran el corazón.
   Esto no es un ataque de nacionalismo barato, sino la enunciación de una realidad, que por lo general tratamos de pasar por alto cuando somos mayores, porque al hacer memoria advertimos cuán poco se ocuparon de que sintiéramos en el alma los colores celeste y blanco.
   Los intentos de la escuela no siempre se ajustaron a una normativa, o no alcanzaron y en tal sentido poco se ha evolucionado.
   Es en el hogar donde se deben fortalecer los lazos entre la persona y la Patria en la enseñanza diaria, en lo cotidiano, en lo simple, para no llegar a lo que ahora vemos, que se considera más a la bandera de un partido político o al “trapo” de un equipo de fútbol que a nuestra Enseña Nacional, que merece respeto y reverencia, junto al homenaje a su artífice Manuel Belgrano.
   Y la mejor manera de venerarla es ser fieles a los principios,  preceptos, derechos y también obligaciones que encierra en sus pliegues ese sagrado trozo de tela.
   Suena ofensivo cambiar los días en que se escribió nuestra historia porque es un insulto a la memoria, como suele suceder, según caigan las fiestas cívicas, con nuestro ciclotímico almanaque alterado en nombre y beneficio de la promoción turística y un estímulo al consumismo.
   La Patria es para muchos como la familia o la amistad: solo sentimos su valor cuando las perdemos y tampoco se equivoca el pensador Jaime Barylko al sostener que “El abanderado tiene sentido si se integra a todos los elementos simbólicos. Hoy, las fiestas patrias son para lavar el auto”.
   Si a veces, duele ver tal indiferencia, que es la hermana menor de esa otra imperdonable tortura a la que muchos le llaman olvido.
   ¡Qué hermoso es sentir lo que se siente al verla flamear!
   Como indignante resulta que la oración a la Bandera -Aurora- ahora es impune y comercialmente aprovechada para la promoción de una bebida alcohólica.
   Es un pecado e injuria de quienes lo hacen, aunque es más grave la responsabilidad de quienes lo permiten y lo difunden.
 
Si de blanquear delitos se trata…
¿TANTO TIEMPO PARA QUE AHORA SALGAN
CON QUE “LOS CUADERNOS SON LIMPIOS”?
 
   No hace falta exigir tanto a la memoria colectiva para evocar aquellos tiempos idos aunque no tan lejanos, en que saltara a la consideración pública el tema de los cuadernos donde un chofer avispado que tenía registrados ciertos comprometedores detalles de algunas, les llamemos “operaciones”, que ciertos jerarcas hacían para engrosar sus bolsillos sin el esfuerzo del trabajo y del sacrificio.
   Era el tiempo de los cuadernos que adquirieron fama, en que varios capitostes del kirchnerato habían dejado sin siquiera sospecharlo, las huellas ciertas y detalladas que alguien se había ocupado meticulosamente de consignar y registrar con nombres, sumas, direcciones y otros detalles que cuando trascendieron, dieron lugar a un escándalo político mayúsculo, porque tales cuadernos fueron mediáticamente divulgados por un diario porteño al que se asignaba un permanente sesgo opositor.
   Tomó intervención la justicia tiempo atrás, si mal no recuerdo se anticiparon severas condenas, no recuerdo bien si fueron aplicadas, pero otros hechos de más o menos la misma magnitud atraparon la atención popular, y el tema pareció diluirse porque las culpabilidades parecía que habían sido asignadas.
   Pero ahora surgió la novedad que en una nueva instancia del tema, se habría determinado que esas jugosas cifras no eran parte del tráfico de coimas, sino que los generosos que las entregaban lo hacían para sostener campañas proselitistas, con lo que naufragaba en la gente esa satisfacción de advertir que la participación de la señora de los ojos vendados había sido patrióticamente positiva.
   No es cuestión ahora de evaluar la justicia o su carencia para ese caso particular, pero bueno sería que alguna vez, todos los aportes particulares, por lo general empresarios, destinados o fines precomiciales fueran dados públicamente a conocer, para evitar que el tiempo y los silencios se hicieran cómplices para que no se conozcan las identidades de los desprendidos beneficiarios, por aquello tan sabio y corriente que en política, nada es gratis ni se hace sin una contraprestación dineraria o con otra obsequiosa categoría.
   Una buena manera de ahuyentar sospechas aunque existan, y de salvaguardar la riqueza creciente de muchos que, beneficiados por los gobiernos de turno cuando acceden al poder, no tienen cómo justificarla.
 
Tema que renueva su actualidad
MEGACAUSA DEL  REGISTRO: ENCAMINA SU
VIGENCIA A UN “RÉCORD DE PERMANENCIA”
 
   La Organización de las Naciones Unidas ha editado hace varios años un “Manual de bolsillo” con normas internacionales de derechos humanos para funcionarios, que cualquier juez o fiscal puede consultar, cuyo capítulo once está dedicado a medidas no privativas de la libertad.
   Dicho compendio establece que, en general, las personas que aguardan su juicio no deberán estar detenidas, además de recomendar y alentar el uso de medidas alternativas a la prisión desde la fase anterior al juicio hasta la fase posterior a la sentencia, a fin de evitar la aplicación innecesaria de la prisión preventiva que deberá utilizarse como último recurso, y que, de existir, deberá ser supervisada y evaluada sistemáticamente.     
   Son numerosas las ONG del derecho que han escrito recomendaciones en el mismo sentido y -en el caso particular de la causa Registro de la Propiedad de Córdoba-  se ha dictaminado específicamente la arbitraria aplicación de esta prisión preventiva.
   En números, casi 70 por ciento de imputados están encarcelados durante años, y llegan a juicio con condenas cumplidas. Figura difícil de revertir, porque primero se pena y después se juzga.
   Cabe preguntarse entonces, por qué los funcionarios judiciales de la causa se mantienen tan alejados de estas recomendaciones internacionales a las que el Estado argentino adhiere. Podría indagarse también si existe control sobre la forma en que los magistrados se ajustan al cumplimiento de las normas o, si se realizan estadísticas sobre las prisiones preventivas para compararlas con estándares internacionales, y, sobre todo, si existe alguna acción frente a tantos dictámenes de arbitrariedad recibidos.
   Las respuestas a estos interrogantes ayudarán a dilucidar si tanto exceso, será sólo casual.
 
Las leyes ‘blandas’ poco ayudan
NOS ABRUMA  UNA INÉDITA  INSEGURIDAD Y
EL PODER SIGUE IMPROVISANDO SU ACCIÓN  
 
   Son patéticas y pisando el umbral de lo absurdo las medidas que se toman desde el poder, en su creciente desesperación e impotencia por superar la inseguridad que entre el hampa impune y la inacción oficial, viene creciendo sin que se le encuentre una solución que supere el drama cotidiano de los cordobeses de saberse como comunidad, inermes y desprotegidos frente a la multiplicación de hechos que diariamente vulneran su tranquilidad, esa paz que bien lo recuerdo, supiéramos gozar por entonces.
   La delincuencia potenciada por el crecimiento del narcotráfico y sus previsibles consecuencias y secuelas, “vive de picnic” ante las medidas que se adoptan para combatirla, más cercanas al fracaso que a la efectividad, pese al elevado costo presupuestario que significa la cotidiana adquisición de equipamiento, comunicaciones, tecnología, movilidad, armamento e incorporación de efectivos, con todo lo cual no se ha logrado -pese a los “dibujos” oficiales en contrario- una disminución en las estadísticas reales de la situación.  
    Y si a estos factores le sumamos el enorme costo que significa la exagerada promoción mediática con la que se anuncia cada compra, provisión o gasto que se proclaman como apoyatura en la lucha contra el delito, más se ensombrece un panorama que desde tiempo atrás viene siendo de una oscuridad innegable.
   Son decenas los casos que podemos citar como ejemplos negativos en la materia que le llaman “prevención” que en verdad y a la luz de los resultados no existe, pero basta con citar escuetamente dos de ellos: por razones obvias los controles en los puentes de poco sirven, las fotos con patrulleros que se incorporan tampoco porque no es cuestión de derrochar combustible y menos aún el empecinamiento de lanzar a la calle efectivos inexpertos y sólo durante la luz diurna porque dejan de recorrer la ciudad apenas oscurece, que es cuando los marginales de la ley comienzan “a trabajar” ayudados por la ausencia de vigilancia, desde el momento que la ciudad queda desprotegida y librada al mandato de la delincuencia que parece contar con un mayor nivel de inteligencia de la que se proclama como poseedora el poder, que no le encuentra la vuelta a la realidad.
   En días recientes -y es sólo uno de los tantos ejemplos- a poco más de 100 metros de la comisaría de Alta Córdoba, en la cuadra de Urquiza 1700/1800 robaron varios elementos de bronce de los medidores callejeros del gas domiciliario -cuyo reemplazo debieron afrontar los afectados- y dentro de la misma manzana de tal asentamiento de la fuerza azul se llevaron en actitud destructiva todos los picaportes y elementos similares de las puertas, tanto de familias como de comercios; en las últimas 24 horas fueron robados tres departamentos de las inmediaciones y poco tiempo atrás los ladrones tuvieron tiempo e impunidad para llevarse alrededor de 100 metros de cables aéreos callejeros a la vuelta del mismo asentamiento policial para lo cual deben haber “trabajado” al menos un par de horas nocturnas, sin ser advertidos ni molestados por ninguna patrulla preventiva o ronda que se le parezca y en la calle Fragueiro a la vuelta del precinto y durante la siesta desvalijaron a tres coches allí estacionados y a otro se lo robaron.
   Los vecinos del sector ya se cansaron de reuniones donde las promesas de actuar son las de siempre, como son los de siempre los nulos resultados, y sólo resta que los afectados por  tales hechos vandálicos contra la propiedad, que significan gastos fuera de los presupuestos hogareños, sean afrontados por el Estado provincial apelando a las partidas mal utilizadas, porque aquellos tributan los impuestos que les imponen, pagan sumas aparte cuando se registran retrasos y resulta que esos dineros van a parar a otros destinos que los enunciados, incluyendo los notorios e innecesarios desbordes publicitarios oficiales siempre cargados de anuncios y expectativas mentirosas que no se cumplen.    
   Y si de incoherencias hablamos, hora es de terminar con esa absurda costumbre de afectar el personal bisoño y principiante que dice patrullar “de infantes” hasta el atardecer, y hacerlos recorrer con patrullas nocturnas la ciudad palmo a palmo, para que al menos aprendan a conocerla y los ladrones se sientan molestados en su incontrolada tarea cotidiana de vivir de lo que roban, al amparo de la desidia y la indiferencia que muestra el poder, actitud que ya llegó a superar los límites de la tolerancia.    
   ¿Es así como iniciaron la campaña para quedarse después de terminado el actual mandato?

Gobernantes, a tomar nota…
ENSEÑANZA  DE  CICERÓN, MÁS  CLARA
QUE LAS CASCADAS DE LOS DESHIELOS
 
   Si en la filosofía universal hay conceptos de meridiana sabiduría y simple comprensión, tal es el caso de Cicerón, dueño de un magistral poder de síntesis con relación a cualquier definición que le demandara abordar. Basta con un solo ejemplo para admirarlo en la plenitud de su envidiable cordura, de manera especial cuando sostuvo que “Estos son los preceptos del derecho: vivir honestamente, no ofender a los demás, dar a cada uno lo suyo”. Recomendable para aplicar en los tiempos que vivimos, oportuna y puntual, para conocimiento de aquellos delirantes y fanatizados golpistas.

26 de mayo de 2024

S.L.B.: A VECES ES BUENO Y OPORTUNO PEDIR DISCULPAS ANTICIPADAS – LOS CORDOBESES EN UN ESCENARIO DE PAZ, FRENTE A LO APOCALÍPTICO DE LOS AGOREROS – EL SENTIDO DE PATRIA PASADOS YA 214 AÑOS Y QUE LOS DESENCUENTROS NO SIGAN SIENDO TAN RÁPIDOS NI TAMPOCO IMPLACABLES COMO LOS RELOJES – LA MEGACAUSA DEL REGISTRO ENFRENTA LAS DUDAS ACERCA DE LA TRANSPARENCIA., ETC.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 832 del domingo 26 de mayo de 2024, emitido por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.


Una anticipada y necesaria aclaración

MI  OBLIGACIÓN  PROFESIONAL  ME  IMPULSA

PEDIR A LOS OYENTES, SEPAN DISCULPARME

 

   Siempre he sido coherente con mis principios en cuanto al ejercicio de esto que es más un vicio que una profesión y me refiero al periodismo.

   Y uno de los detalles que destaca en la actividad es el respeto por el lector, el televidente o el escucha, merecedores de todas las consideraciones posibles porque son el verdadero sostén de cualquier expresión que busque expandirse.

   Confieso y es complicado tan siquiera intentar disimular que no estoy en óptimo estado de salud, aunque mi mal actual no sea contagioso porque pondría en riesgo a tantos voluntariosos compañeros y compañeras, a los que sin necesidad de nombrarlos ustedes bien saben que se trata de locutores y locutoras, operadores y operadoras, técnicos en general y todo el personal que me rodea en esta patriada casi quinceañera que empujamos juntos, en esta casa madre de tantos profesionales como son los SRT de nuestra cuatrisecular Universidad Nacional de Córdoba.

   Intentaremos, lo quiero y necesito intentar en lo personal, por los trascendentales tiempos que estamos viviendo los argentinos, cumplir con esta edición nº 832 de S.L.B. con dignidad profesional, aunque el producto llegue a mostrar fallas, baches y otros detalles negativos que le quiten calidad o lo que dignamente pretendemos y perseguimos como objetivos desde siempre.

   Les agradezco tengan indulgencia a la hora del juicio, pero la intención es mostrar, pese a los errores que podamos exhibir hoy, que todavía conservamos una alta estima por nuestra dignidad periodística.

   Hoy tendremos más música que palabras y eso a veces es necesario.

   Mil gracias a todos y todas…

 

Lejos de lo apocalíptico que muchos querían…

ESCENARIO  DE PAZ: CORDOBESES Y UNA

DEMOSTRACIÓN QUE SOMOS CIVILIZADOS  

 

   Cuando a los argentinos nos toca vivir horas cruciales como las actuales, metidos de prepo por las circunstancias, en una calesita desenfrenada y loca, es que estamos obligados a demostrar nuestro cabal sentido cívico que recuperamos allá lejos, en 1983 cuando pudimos retomar el ejercicio de un estilo de vida tan maravilloso como lo es gozar la Democracia.

   Pocas horas antes, cuando los agoreros de siempre y de manera especial quienes cobran por ser así, fantaseaban miserablemente con una fractura institucional, y se empeñaban en su vieja costumbre de disociar, la serenidad que poco a poco le fue ganando a la estupidez ponía las cosas en su lugar, posibilitando, con absoluto respeto, que pudiéramos transcurrir antes, durante y después de la fecha patria, en una paz lograda mediante previsión, mesura y cumplimiento de las advertencias oportunamente anunciadas, en el sentido que no se tolerarían los excesos o abusos de la fuerza bruta que provinieran de ningún sector.

   Pero como siempre, aquellos que tuvieron años para enriquecerse dentro de las crisis que soportamos todos los argentinos, hicieron todo lo posible para

malograr lo que debía ser y fue, una fiesta cívica donde la madurez y la prudencia, fueron elementos básicos para que no se transformara en el caos que proyectaron, fomentaron, pagaron y fabricaron, y de poco sirvió para enturbiar el doble festejo, que era la coincidencia con aquel día en Tucumán de 214 años atrás y este día en nuestra Còrdoba de hoy, corazón nacional.

   En el comienzo, allá en Buenos Aires donde atiende Dios, el arzobispo tuvo la serenidad de recitar su letanía de reclamos que fue recibida dentro de un ambiente normal frente a lo previsible de sus planteos.

   El presidente fue cauto, se ocupó de anunciar que bajaría impuestos condicionando tal medida, no muy casualmente que digamos, a que se aprobara la “ley bases” y reiteró su convocatoria a la amplitud de un acuerdo, con neta característica multisectorial.

   ¿Que se registraron algunas escaramuzas? Era inevitable,..

   Si tomamos seriamente en cuenta que al ir creciendo en la ciudadanía, esas humanas ansias de alcanzar una superación en todo lo que hace a la deteriorada calidad de vida de los argentinos del llano, porque no son pocos los que amasaron fortunas, muchos de ellos figurando como paladines de los trabajadores, que salieron al ruedo cuando les tocaron las obras sociales y las otras chequeras que manejan con descontrol e impunidad, olvidando su oprobioso silencio de varios años, cuando el salario de los trabajadores se deterioraba día a día mientras ellos viajaban por el mundo, trenzaban políticamente y atendían sus inversiones.

   Por supuesto y consecuentes con sus prontuarios en el capítulo de las censuras, se supone que fueron algunos desubicados  “guardianes de la ley” los que atacaron a dos periodistas de La Voz en la esquina del desaparecido Banco Social.

   Todos los otros detalles de la visita presidencial ya ocuparon generosos espacios tanto en radio como en televisión y también por la redes sociales tanto desde Buenos Aires como localmente, por lo que me parece prudente, en nuestro ánimo de no contribuir al caos, dar por sentado que la ciudadanía ya habrá tomado conciencia de la realidad tras analizar todo lo acontecido, como para aburrirlos ahora con el mismo tema.

   Por eso, nuestra decisión refrescante de apelar a la música maravillosa para que si existen todavía ánimos encrespados, serìa posible recapitular acerca de las más recientes horas en las que, presentes o ausentes del centro de las multitudes, hayan captado las enormes ventajas que para la conciencia ciudadana, contribuye la observancia del orden, del respeto, del silencio sin bombas y del ambiente sin esa ofensiva y dañina negrura que aportan, entre otros detalles, la quema de neumáticos y el daño que provocan.

   El aire es otro ¿verdad?

   Y el espíritu ciudadano, también…

 

Y pensar que han pasado 214 años…

QUE  LOS  DESENCUENTROS  NO  SIGAN SIENDO

RÁPIDOS E IMPLACABLES COMO  LOS  RELOJES

 

   Cada vez que el calendario nos acerca al 25 de mayo se me ocurren tantas cosas para decir, que a la vuelta de los años y recapitulando en la memoria, llego a la conclusión que no hay mucho que revelar sobre la Patria aunque mucho queda -y es la descarnada verdad- para hacer por ella, la recuperación de los valores cívicos, el regreso a la abundancia del trabajo, como asimismo y en sentido opuesto, al final del clientelismo que no es otra cosa que un incentivo a la vagancia y una imperdonable injuria a la dignidad del trabajo, la responsabilidad y el patriotismo.

   Si hacemos números veremos que ya superamos ampliamente los dos siglos como Nación y nos queda la desagradable impresión de haber desaprovechado las valiosas lecciones de nuestra propia historia y si le buscamos el origen a esta afirmación bastaría recordar que ya en la escuela primaria desde mediados del siglo pasado -por citar una fecha de referencia- nos vienen metiendo en la cabeza desde allá lejos, en algo parecido a la simpleza sin complicaciones, transformándonos en cómplices y encubridores de los desmemoriados o amnésicos, procurando hacernos entender que la Patria es la bandera, la escarapela, el Himno Nacional o los retratos sonrientes de candidatos o candidatas a gobernarla.

   Esto viene porque desde sus albores los políticos coinciden, pensando a la Patria como la construcción de una gigantesca obra para nuestro bienestar y para todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar su suelo.

   Y cada 25 de Mayo desde que me acuerdo, hoy a 214 años de aquella gesta, vuelvo a considerar oportuno pensar en voz alta y a mi modesto entender qué es la Patria, sin grietas ni odios; sin rencores ni venganzas, desde mi simple condición de ciudadano.

   Debe ser la Patria el paraíso donde podamos vivir en paz y en libertad porque representa decencia, trabajo, entrega y sacrificio.

   La Patria no es el bolsón, el subsidio o la beca para no trabajar.

   Es honestidad a ultranza; entrega, amor por las raíces y generosidad con nuestro prójimo.

   La Patria es construir y no mentir y es un compromiso con el futuro de todos, más allá de cualquier diferencia o distancia porque es buscar el bien común.

   Es gobernar y obrar sin soberbia ni autoritarismo.

   La Patria es administrar honradamente lo que tenemos y elaborar aquello que necesitamos.

   La Patria, por muchos burdamente devaluada en su concepto, es educación, seguridad, justicia, trabajo y salud para todos, sin elegidos ni marginados.

   La Patria también es el respeto a los que piensan distinto y a la Patria la hacemos en la ciudad y en el campo.

   La transpiramos en la calle, en las escuelas y en el surco.

   Más nos demandará llegar a gozarla, cuanto más tardemos en empezar a construirla.

   Peligrosamente nos estamos resignando a perder demasiado tiempo mientras seguimos aguardando la bonanza de aquella Revolución que se inició en 1810.

   La Patria no crece porque mediáticamente se lo declame.

   La Patria no es un reñidero para que desborden las pasiones y triunfe la intolerancia.

   La Patria es el diálogo, el debate, el disenso, la discusión.     No es de civiles ni de militares, sino de argentinos.

   La Patria no ha sido ni será el fútbol para todos ni el mundial cada cuatro años.

   La Patria no es Menéndez ni Videla, pero tampoco lo son Firmenich ni Grabois.

   No lo es de los ricos ni de los pobres, sino de los ciudadanos probos y honestos.

   La Patria no es de los enriquecidos dirigentes sindicales ni de los que se creen inteligentes por aparecer diariamente en la TV y que en lugar de  producir viven pensando paralizar el país por caprichos sectoriales o como apoyo a políticas equivocadas que impone el poder y eso no es patriotismo.

   Porque a la Patria la dignificamos con el trabajo, y cuando disminuye o no hay, es necesario crearlo, porque la Patria es producción más que dádivas.

   La Patria es también rebeldía ante la injusticia, cariño por lo nuestro y respeto hacia el prójimo.

   La Patria envilecida por la corrupción, solo se cura con justicia honestamente independiente y no con la obediencia debida de algunos jueces.

   Esta Patria será grande cuando estemos unidos, y juntos derrotemos a los fantasmas de la discordia y las miserias que se fortalecen con los resentimientos.

   Parece cosa de locos y para sociólogos, que la Patria todavía no tenga definida su identidad.

   La va a tener, cuando podamos coincidir pobres y ricos, ciudad y campo, profesionales y estudiantes, civiles y militares, peronistas y radicales, izquierda y derecha, rubios y morochos, para convencernos que la única bandera del país debe ser la celeste y blanca  del  esfuerzo y del sacrificio con decencia.

   Será el día maravilloso y mágico que marcará la verdadera fecha de nuestro alumbramiento como Nación.

   Trabajemos unidos, codo a codo y empecemos ya, desde arriba hacia abajo, para que la desunión y los desencuentros que nos reprocha la historia no sigan siendo -como ahora- más rápidos e implacables que los relojes.


Megacausa del Registro de la Propiedad

LA TRANSPARENCIA SEGÚN LO ESTIMAN EN

WASHINGTON LO QUE OSCURECE LA CAUSA

 

  Se dice que algo transparente es claro, evidente y se comprende sin duda o ambigüedad, agregando que un cuerpo transparente permite ver los objetos con nitidez a través de él. 

   En la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, donde se manejan demasiadas situaciones especiales, se pueden enumerar algunas de ellas bastante curiosas en las audiencias, como los casos de que testigos convocados por la misma fiscalía declaren no conocer los hechos motivo del juicio o no haber estado en el lugar, que no recuerden lo que habían declarado previamente, o que su testimonio se base en cosas que escucharon decir. 

   Resulta llamativo que a lo largo del proceso no se cite ni interrogue a ningún alto funcionario o responsable de la repartición y quizás inédito, que se ordenara apagar las cámaras de filmación en un juicio al mencionarse ciertos nombres, todo esto sumado al sello particular de la prisión preventiva sistemática, la condena anticipada y la comisión especial que la confirma, un tríptico convertido ya en su marca registrada o en una especie de ADN de este caso tan sugestivamente especial. 

   Este combo del accionar judicial configura situaciones poco claras, nada evidentes, dudosas, ambiguas y difíciles de comprender y poco nítido puede verse a su través.

   La Fundación para el Debido Proceso Legal, organización con sede en Washington, destaca que la transparencia es condición fundamental para la independencia judicial que garantiza la justicia, y a tenor de esta definición podría pensarse que algo empaña la transparencia judicial en este proceso y hasta tanto no se limpie, será bastante difícil hablar de justicia.


19 de mayo de 2024

S.L.B.: LO DE CARMONA NO LLEGÓ A SU FINAL PORQUE ABRIÓ EL CAMINO A UNA NUEVA CAUSA – SE SUPONE QUE EL ”TANGO 01” ESTÁ DESTINADO A VIAJES OFICIALES Y NO PRIVADOS – PUEDE QUE EL 25 DE ESTE MES SEA HISTÓRICO POR LA CLAUDICACIÓN POR TEMOR AL FRACASO – ACHICAR EL ESTADO TIENE SUS BEMOLES Y MÁS SI EL RESULTADO ES QUE TRIUNFE LA MISERIA – LOS PRIVILEGIOS EN LA JUSTICIA CORDOBESA – QUE LA INFLACIÓN ESTÉ EN BAJA NO CONMUEVE AL EMPRESARIADO – DESPEDIDA CON UNA SOLA PALABRA, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 831 del domingo 19/05/24 emitido por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.

 
No siempre una sentencia impone olvidos
EL “CASO CARMONA” NO LLEGÓ A SU FINAL SINO
QUE ABRIO EXPECTATIVAS DE UNA NUEVA CAUSA
 
   Son tantas las corrientes de agua que han pasado raudamente, corrido por encima, a los costados y subterráneamente del tema Roberto José Carmona y sus condenas de cárcel a perpetuidad, que es complicado encontrar casos similares en la historia delincuencial argentina, salvo aquellas situaciones que involucraron a políticos de renombre o personajes de tiempos pasados que ingresaron a la memoria colectiva por sus prontuarios.
   No descartemos a los uniformados de cualquier fuerza armada, policial o de gendarmería, porque esos son casos aparte y no es para mezclarlos con la delincuencia común, por lo que Carmona ha pasado a ser una especie de símbolo o modelo de lo que un ciudadano no debe ser, y menos hacer alarde de ser así.
   Porque si nos llevamos por el almanaque o calendario mezclando conceptos con los milagros que pregonan algunas religiones, coincidiríamos en que el criminal recientemente condenado debería resucitar dos veces, para cumplir con la más  reciente de las sanciones que le aplicara la justicia cordobesa al salir -al menos momentáneamente- de su casi folklórico  letargo o prolongada siesta mediterránea.
   Al ventilarse el sonado caso que no es para asegurar que vio su fin con el espantoso asesinato del que resultara inocente víctima el joven taxista, se llegó a pensar que llegaba a su culminación una de las escaladas criminales más resonantes que caben en la memoria de los cordobeses, pero no es tan así.
   Y no lo es porque ha quedado abierta otra puerta que nos puede llevar a dilucidar otras cuestiones pendientes, como lo son el cumplimiento o no de los preceptos constitucionales con relación a los presidios y sus habitantes, las conductas que debe implementar el poder en tal sentido, el reconocimiento del inocultable enriquecimiento de algunos vivillos, a través de la venta y el consumo de sustancias prohibidas en las penitenciarías, el inaudito uso de celulares por medio de los cuales desde atrás de los barrotes se perpetran estafas, secuestros y otros delitos de gravísimas consecuencias ciudadanas.
   Tomemos como beneficio de otras situaciones -y es de rogar que la Justicia también lo haga- lo acontecido con Roberto Carmona, porque los detalles que rodearon y todavía rodean a sus circunstancias de los tiempos más recientes, desnudan impensadas aunque sospechadas alternativas de delitos que se cometen allí, donde están alojados los violadores de la ley, de cuyos encierros se aprovechan los infaltables oportunistas de siempre.
   Aquello que no hay mal que por bien no venga, es aplicable a una pasmosa realidad que algunos funcionarios se empeñan en negar, cuando la vemos y la sufrimos en esta ciudad dominada por el hampa, el narcotráfico y otras malarias, sin que se consiga al menos disminuir los índices delincuenciales, porque para lograr tan ansiado e impostergable beneficio no bastan las costosas inversiones de material ni el nombramiento de tantos efectivos, mientras no se implemente, más por desesperación ciudadana que por urgencia, una política integral de seguridad, profesionalización y no partidización política del personal y una profunda limpieza interna, sin amiguismos ni compromisos de ninguna naturaleza, de la mugre interior que ensucia  a los correctos y sacrificados policías que tienen acabada conciencia y práctica, de lo que es jugarse la vida en el cumplimiento del deber.
   Para esos propósitos y objetivos, estoy plenamente seguro que también sirvió el juicio y el castigo que involucrara a Roberto Carmona.
 
Aunque antes se usara para llevar el diario…
SE SUPONE QUE EL AVIÓN PRESIDENCIAL ‘TANGO
01’ FUE DESTINADO AL USO EN VIAJES  OFICIALES
 
   La verdad no es un tema de tamaña trascendencia como para evaluar, tomar en cuenta, protestar si se encuentran razones valederas y recibir explicaciones o justificativos al respecto, pero sirve al menos para que dejemos de joder con cuestionar conductas ya pasadas, pero que curiosamente se reiteran en el presente cuando no se las toma como “travesuras”.
   Se supone y pido disculpas por no tener a mano lo que seguramente es una especie de manual de uso, las disposiciones estatales vigentes para la utilización de nuestro avión insignia que vendría a ser el “Tango 01”, una fantástica aeronave a la que se le incorporó un confort digno de los jeques árabes, aunque no tenga cristalería de lujo ni cubiertos de oro, directamente opuesto a la sencillez, el recato y le cuidado del dinero estatal, como durante tanto tiempo exhibiera entre otros el ex presidente de Uruguay Tabaré Vazquez.
   Tanto es así que no hace mucho, el año pasado precisamente, un especialista de mi amistad, vinculado con Ezeiza y por ende con ciertas características no divulgadas de nuestra mayor aeronave, llegó a comentarme que es tan completa, agregándole como detalle gracioso por lo exagerado, que lo único que le faltaba a nuestro “Tango 01” era un sótano para atesorar vinos y botellas con burbujas.
   Pero lo que ahora nos pone a ese gigantesco jet en posición de crítica hacia su utilización, es mediante una inocente pregunta que muchos ciudadanos me hicieron: ¿esa aeronave de lujo que sólo para decolar demanda un gasto cercano a los 25.000 dólares, está reservada exclusivamente para ser utilizada en misiones oficiales que integre el Presidente de la Nación?
   No tuve respuesta como ahora tampoco la tengo, pero para muchos lo que es mi maldita memoria, me llevó a recordar que la Sra. ExElla sabía fletar esa maquinaza para que le llevara los diarios del día desde la capital federal hasta el extremo sur de nuestro territorio nacional & popular, o para trasladar -al menos eso se comentó una vez- a su ahorrativa hija y un grupo de amigas a una fiesta también por aquellas geografías sureñas.
   Seguramente ella gestionó y obtuvo los acuerdos necesarios para esa acción, pero ahora nos encontramos -si es que se trata de un comentario veraz y serio- que nuestro máximo libertario presidente lo habría dispuesto para hacer “un pique” hasta España donde debía presentar un libro de su autoría, lo que no suponía misión oficial pero si trascendente al menos para el Dr. Milei.
   Qué bueno sería, llegado el caso, que se imitara el recato de Tabaré Vázquez, que siendo presidente de la hermana República de Uruguay, incluyendo comitiva, se movilizaron siempre en un avión de línea común y corriente.
   Tan común y corriente como era la personalidad de ese admirado político, auténtico y patriótico orgullo para sus conciudadanos.
   ¿Tenemos todavía la manija de Aerolíneas Argentinas?
   Me encantaría, personalmente, que no la hubiéramos entregado.
 
¿Síndrome de miedo o desorientación?
PUEDE  QUE  EL  PRÓXIMO 25 SEA  HISTORICO POR
LA CLAUDICACIÓN ANTE EL RIESGO DEL FRACASO
 
   Tanto es lo que se puede decir de los miedos, hasta el punto -por ejemplo- de coincidir con Alain, dueño de un acerto tan breve como terminante e indiscutible conceptualmente para los agitados tiempos políticos que vivimos los argentinos, al sostener que “El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar el miedo”, aunque muchos sostengan que la claudicación libertaria ante la inminencia de un fracaso en el anunciado, programado y estructurado, de la convocatoria de lanzar desde Córdoba los postulados de acciones con miras al futuro, transforman aquel ovacionado adelanto en una justificación por algo trascendente, como también suele serlo una sospechada e inoportuna claudicación.
   Escuchando el optimismo del presidente Milei, muchas veces exagerado, impulsa a pensar en que todo, por eso de la previsión inteligente estaba encaminado, conversado y virtualmente comprometido para que el encuentro terminara coronado por el éxito, todos felices y contentos, acciones en alza y consolidación de las posiciones alcanzadas con el triunfo en las urnas en aquel ahora lejano final del 2023.
   ¿Qué fue lo que sucedió y está sucediendo en las negociaciones previas al viernes venidero? es por el momento uno de los secretos más imprevistamente escondidos en el más elevado nivel gubernamental, porque han sido tantas y variadas las posturas adelantadas por cada sector del oficialismo, que para muchos era previsible una cierta cercanía al desencuentro.
   No son momentos de especulaciones asociadas, ingredientes imprescindibles para este tipo de situaciones aquí y en cualquier parte del universo, sino de tomar decisiones valientes -no como las apresuradamente adelantadas- en lugar de haber optado, ahora y tardíamente, por esas vacilaciones que rompen cualquier equilibrio en las situaciones que con la fecha encima, prefieren navegar por un mar de incertidumbres y sin definir de manera terminante, coherente, adulta y sincera, y  sin especulaciones que consoliden la decepción, que es en política el umbral del descalabro que es a la vez sinónimo del naufragio, la derrota y la frustración que son las menos deseadas de las consecuencias, porque la realidad las ubica en el inseguro plano de las improvisaciones, de las que ya estamos hartos los argentinos, si es que respetamos aquel viejo dicho que el miedo es padre de la crueldad o lleguemos a coincidir con Maquiavelo  y su certeza, quien afirmaba que los fantasmas dan más miedo de lejos que de cerca.
   No vivimos tiempos de titubeos aunque las incertidumbres sean los elementos que gobiernan, cuando estamos frente a un compromiso histórico de superar patrióticamente los turbulentos tiempos, que tanto daño inmerecido le han asestado a la sociedad argentina.
 
Luego de tantas caídas, es doloroso levantarse
ACHICAR EL ESTADO TIENE SUS BEMOLES CUANDO
EL  RESULTADO ES DEJAR QUE  GANE LA POBREZA
 
   Es muy cierto como lo sostenía el Dante que “pasa el tiempo y el hombre no se dá cuenta” que había irregularidades por 65 mil millones en la compra de medicamentos oncológicos; que 9.000 personas que cobraban el “plan potenciar trabajo” eran empleados públicos y que el 55 por ciento de los comedores registrados que fueron relevados no existen, como que Grabois manejaba una caja de 244 millones de dólares durante el gobierno anterior, o que Belliboni por su parte, manejaba una caja de 5 mil millones de pesos y extorsionaba a la gente y que en el Chaco operaba una red de trata de mujeres a cambio del cobro de planes y que luego, en un ataque de generosidad supieron que en Anses pagaron hasta $1.700 millones mensuales por sobre precios en contrataciones de seguros.
   La información otrora reservada que anda dando vueltas por las cabezas de los argentinos de bien, asegura tras leer a Emerson, tan cierto eso que decía que “los años enseñan muchas cosas que los días jamás llegan a conocer.
   Los argentinos, con mucho de espanto retroactivo, nos venimos enterando, porque Kicillof  “pudió” llegar a que se reconociera que el movedizo gobernador bonaerense gastó $170.000 millones en programas llamados "Haceme tuyo” o “Juguemos piola", proveyendo gel de íntimos usos y asumiendo otros gastos disparatados y no prioritarios.
   Imperativo sigue siendo, siguiendo la palabra y el plan de acción que es
nuestra obligación -y por ende la de ellos también- en cuanto al achicamiento del Estado, y asimismo supimos de la existencia de un delegado en el exterior que cobraba 13 mil dólares al mes desde hace ¡31 años! y otro recibía 9.000 en billetes verdes sin haber siquiera trascendido por nuestra parte a qué se dedicaban.
  Y continuando con el peligroso y duro trajín de achicar, se supo que ese tal Pérsico se transfirió (él a él mismo) 88 millones de dólares del Estado a su cooperativa y que subsistía un negocio montado con la toma de tierras, operado por agrupaciones sociales, lo que dejó de ser sorpresa al trascender la existencia de un consejo campesino indígena con 964 empleados, 208 vehículos y dos sedes, que le costaba al país 9 mil millones al año y resultó una minucia enterarse que regalaron 2 hectáreas del parque nacional Nahuel Huapi a un abogado de dudosa procedencia, amigo de Grabois, medida que aprobaron 16 días antes del 10 de diciembre último, fecha final del kirchnerato.
   Dentro de todo lo que a veces maliciosamente trasciende, desde algunos sectores involucrados en dudosas maniobras supimos que se pagaron 171 millones de pesos por 500 mil guardapolvos escolares que nunca existieron, de los que sólo se fabricaron 3.000 estafando, inventando o usando a cooperativas para poder extender las facturas que exige la ley, lo que se complicó al trascender que 11.000 cooperativas que financiaba el estado no existen y acerca de otras 4.500 se está investigando si existen o no.
   Quiso ser novedad pero es vieja y percudida historia que algunos canales de TV sin la pauta oficial, no serían muy viables financieramente, lo que la realidad viene demostrando con solo escudriñar los desastres que se perpetran en nombre de una dudosa cultura, con difusión en las pantallas chicas y en otro terreno, ya se sabe que tampoco existieron los recitales gratuitos porque pagaban entre 150 mil a 350 mil dólares a determinados artistas para bajar entre, tema y tema, adoctrinamiento a los jóvenes.
   Que hubo malversación por USD 341 millones en la entrega de las Becas Progresar ya se sabía; que lo financiaban con un préstamo internacional y no habría un registro o control sobre los fondos y que las provincias no ejercían su función indelegable de pagar a los docentes, porque se gastan los presupuestos en otras prioridades, dándose el caso que ciertas provincias, que sólo si recibían dinero discrecional del gobierno nacional, hacían alguna obra en su jurisdicción, y si eran amigos del gobierno anterior, recibían más sumas de dinero sin control ni justificación.
   Tal panorama de despilfarro y tirar manteca al techo se agravó cuando nos enteramos que antes de dejar el gobierno se robaron 174 notebooks nuevas, por un valor de 290 millones, pagábamos planes a 3.000 personas que no viven en Argentina lo que se perpetraba manoteando de nuestras tan franeleadas arcas, sumas que redondeaban los 5.800 millones, agregando entre otros gastos menores que para concretar la realización del recital “lolapalloza”, un municipio bonaerense perdía $60 millones,  aunque recibía a cambio y como generosa cortesía, cientos de entradas.
   Vivimos un sombrío panorama, con el futuro condicionado por dudas que nos acosan y realidades que  cercenan la patriótica voluntad de emerger de tanto saquéo y de tamaña rapiña ilegal de lo ajeno, definitivamente nuestro; de todos nosotros, los argentinos.
   No será impidiendo el crecimiento del alumnado universitario restringiendo recursos, inventando espejismos ni desoyendo las demandas de una mayoría de la población de un país rico como el nuestro, pero que viene arrastrando el lastre de gobiernos dispendiosos y enemistados con un crecimiento que por momentos fue desbordante, hasta que aparecieron los mentores de un desarrollo ficticio, misterioso e intrascendente y que pretendieron erigirse en un monumento al progreso, cuando sólo progresaron la pobreza, las carencias y las desoídas necesidades de un pueblo que no merece el castigo del hambre ni de la miseria.
 
Megacausa del Registro de la Propìedad
LA SUBSISTENCIA DE IRRITANTES PRIVILEGIOS
¿CONDICIONA A LA SRA. DE OJOS VENDADOS?
 
   Retomando el tema de mecanismos de revisión de errores judiciales y la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, surge mencionar el caso en donde el Juez de Control de esta causa fuera denunciado por su colega Fiscal por recibir coimas, con el desenlace de una veloz investigación que archivó la denuncia, evitando mayores comentarios, ni sanciones a ninguna de ambas partes. 
   El abogado defensor del Juez denunciado destacó en su descargo su larga trayectoria, y en este punto es inevitable repasar la diferencia de trato que reciben ante similares situaciones los ciudadanos comunes imputados en la causa. Entre ellos, hay cientos de profesionales con trayectorias impecables,
sin antecedentes penales, sin ninguna fortuna, sin ninguna denuncia, sin ser nombrado por ningún testigo, y más aún, sin ninguna prueba en contra, como reconoció en el escrito comentado la semana pasada este mismísimo juez.
   Sin embargo, estos atributos no pesaron para respetar la constitucional inocencia y evitar la prisión preventiva sin juicio. Es más, existe una suerte de indefensión para estos acusados a la hora de reclamar algún abuso por parte de los Tribunales, que exige transitar un largo y burocrático camino en el que cuentan con muy pocos días para argumentar su desacuerdo y con plazos indefinidos para esperar la respuesta de los organismos de control.
   Y si finalmente esos organismos les otorgan la razón, como ocurrió, no existen disculpas ni reparación, pese a los daños ya ocasionados. Si eso de investigar los hechos de corrupción es Justicia, la igualdad en el trato y el hacerse cargo de los errores y de sus víctimas también lo es.
   Y en honor a esa Justicia, debería hacerse con el mismo empeño y la misma celeridad con que se archivó la denuncia contra este Juez.
 
Nuestro sueño de volver a un solo dígito
QUE LA INFLACIÓN ESTÁ EN BAJA NO ES UN
DETALLE QUE CONMUEVA A COMERCIANTES
 
   Está todavía fresco y ofensivo lo de aquellos tiempos no tan lejanos, cuando debíamos digerir o reventar de impotencia, cada vez que se divulgaban los índices inflacionarios prolija y diligentemente dibujados en la cueva del Indec, donde me comentaron habían sido moradores Alí Babá y sus muchachos que eran más de cuarenta porque cubrían a todo el país con sus embustes.
   Resultaba complicado asumir que un producto que comprábamos a la mañana, unas horas más o en el mejor de los casos al día siguiente ya tenía aplicado el incremento, determinado por lo que mentía el poder, con el agregado del argentino “por las dudas” que tanto daño le hacía al bolsillo de nativos de estas latitudes, para lo cual no existían los remedios ni las reparaciones y es cuando se imponían dos alternativas: no comprar aunque fuera necesario o resignarse a no contar con el producto por más que fuera imprescindible.
   Y como no encontrábamos explicaciones válidas o pretextos que justificaran nuestra creciente inopia, nos obligaban a transitar en dirección a la pobreza mayor; al sufrimiento familiar y a esa molesta certeza de padecer injustamente la miseria en un país nacional & popular tan lleno de todo lo que podíamos imaginar y ansiar, pero poseedores individuales de casi nada.
   La consigna fue siempre terminar con la destructiva inflación, con la enorme diferencia que el empresariado, manejador de su “stock” de mercadería tenía las de ganar, porque el asalariado sufría con espanto el deterioro de sus bolsillos y la injusticia de las carencias agobiantes.
   Algunos pretendidos salvadores, alternativamente, anunciaban que habían conseguido domar los números que destruían nuestra moneda, pero eran solo espejismos que debíamos soportar a sabiendas de lo nocivos que resultaban y nos seguían empujando hacia la miseria que estaba al alcance de nuestro sufrimiento tanto en la clase media como la debacle en los sectores más vulnerables.
   Figurando en el podio inflacionario universal, lo que no era para ningún orgullo, pedaleamos hasta que entramos al menos a la pre ante-antesala de una solución, que será el si a la fatalidad o la lucha callejera por alcanzar un pedazo de pan, lo que no es una exageración y basta con tener algo, sólo algo de buena y reciente memoria.
   Estamos en un solo dígito y con menos de 9 en el índice que más nos inquieta. Roguemos que los comerciantes de todas las actividades tomen nota y contribuyan dentro de su atávica costumbre de no perder o de salir empatados, a que la recuperación nos alcance a todos, con lo que ellos también serán beneficiarios.
   Y que desde el poder, evoquen y admiren aquella  ley contra el agio y la especulación que aplicara el General Perón siendo primer mandatario argentino, que dio resultados que pocos esperaban.
   Ahora, renovada la situación agobiante de entonces, estamos volviendo a tener algo -no mucho- de eso que le llaman paciencia pero ahora por haberse agotado, no es otro sentimiento que las esperanzas…