6 de septiembre de 2015

S.L.B.: 06-09-15- LAS IMÁGENES Y EL MORBO - DE LA SOTA Y SU POLICÍA - VOTAR CON MEMORIA Y CONVICCIÓN - NOVEDADES EN LA CAUSA DEL REGISTRO DE LA PROPIEDAD - EL ACADÉMICO BURRO Y LA EXITOSA ABOGADA - CHICLES PARA TODOS Y TODAS, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del domingo 6/09/15 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

 LAS IMÁGENES Y EL MORBO 

   Todos los seres humanos y negarlo sería una hipocresía, cargamos con una porción de morbo que puede ser desde moderada a francamente alocada y desmedida.
   Y lo vemos a diario en todos los órdenes de la vida y no tan solo con motivo de accidentes, a donde se agolpa la gente ansiosa por no perderse los detalles más macabros del episodio.
   En el cine ocurre lo mismo, con el notable incremento de una filmografía más emparentada con los andrajosos muertos vivientes que con los vivos y sufrientes.
   Es bastante común si hablamos periodísticamente, que en ese ámbito se cometan excesos con el simple y humano propósito de lucro, porque esa mercadería vende más que aquella dedicada a exaltar la vida y los valores como el respeto, la solidaridad y el acatamiento a las leyes.
   Un doloroso caso, demasiado reciente, ha convulsionado al mundo con la imagen del cuerpito de un pequeño sirio, ahogado en el mar luego que sus mayores intentaran huir del infierno que es su tierra, como consecuencia de conflictos armados y atentados a mansalva.
   La inmensa mayoría de las publicaciones gráficas del mundo le dedicaron a las fotografías, durísimas y concluyentes, espacios de alta exposición como sus carátulas o dobles páginas centrales con llamativos titulares.
   Es cuando aparecieron los moralistas y amigos de las odiosas comparaciones, como si esa muerte fuera más importante que otras que acaecen minuto a minuto en cualquier rincón de la Tierra.
   No es cuestión de ponernos en la inútil evaluación de trascendencias según los casos, sino en concluir que el periodismo refleja una realidad que no puede modificar y eso a veces molesta al poder, que tiene en sus manos los mecanismos para mejorar esa realidad pero los intereses de toda índole se lo niegan o condicionan.
   Mostrar las indefensión de una criatura frente al drama no es morbo, sino una gigantesca verdad hecha imagen.
   El niño es inocente.
   No sabe si la culpa es del Destino o de los hombres que pretenden manejarlo.
   De esos hombres que no lo dejaron crecer y lo condenaron a un inmerecido final de mar.
   De esos hombres enceguecidos de poder y destrucción; de fuego y de sangre hermana.
   ¿Para qué mirar su carita de arena y martirio?
   Es mejor atesorarlo en la conciencia y elevarlo al reino de la vida como un íntimo, piadoso y desesperado mensaje destinado a los desalmados que manosean los relojes de la guerra, de la marginación y del desprecio.
   Y es penoso saber que esos mismos miserables le impidieron ser feliz.
   Que el dolor y la paz de los adioses lo acompañen.

DE LA SOTA Y SU POLICÍA 

   ¿Cómo será eso de “aplaudir a la policía” en los barrios, según lo aseguró un exultante gobernador, ex precandidato a la Presidencia de la Nación?
   Parece mentira tamaña ceguera, cuando nos enteramos, entre otras cosas, que los asaltos piraña siguen asolando en Nueva Córdoba y en el centro, que el crecimiento del narcotráfico es imparable, que la droga se vende casi a cara descubierta en cualquier punto de la ciudad y ahora el calificativo de zona roja se ha extendido considerablemente de sur a norte y de este a oeste.
   ¿Quién puede aplaudir a la policía? Posiblemente lo hagan quienes tienen la fortuna de la custodia domiciliaria, de los funcionarios y de quienes están en condiciones de sostener policías adicionales de vigilancia puntual.
   Alta Córdoba, otrora barrio tranquilo, ha sido escenario de hechos inéditos para el sector tales como arrebatos a la luz del día, asaltos domiciliarios, entraderas y salideras, rotura de vidrios y robo de elementos en una panadería a escasos 30 metros de la comisaría, venta de sustancias prohibidas en el corazón del sector y otras lindezas por el estilo.
   La policía es probable que cuente con una conducción de gente honrada, capaz y de carrera, pero poco puede hacer mientras no exista una genuina e integral política de seguridad.
   En pocas palabras existe el material humano, los medios, la tecnología pero lo que no hay es conducción por falta de órdenes que deben surgir del máximo poder provincial.
   Yo también me sentiría seguro si fuera capo de alguna dependencia oficial y tuviera un agente cerca las 24 horas, aunque más no fuera al alcance de mis ojos.
   En eso deben haber pensado en la Gobernación, cuando pocos días antes de las últimas elecciones hicieron viajar a Córdoba a muchos efectivos del interior, para ponerles ese atavío luminoso que los hace visibles incluso de noche, buscando con eso instaurar en la temerosa sociedad una sensación de protección.
   La votación terminó, esos efectivos volvieron a sus orígenes después de haber estado alojados en Córdoba, cobraron sus viáticos y los hechos delictivos volvieron a crecer.
   No hay caso: la demagogia ha incorporado ahora a los uniformados, que ni siquiera se dieron cuenta que estaban siendo política y publicitariamente utilizados.
   Y no para el aplauso…

EL VOTO, LA CONVICCIÓN Y LA MEMORIA

   El próximo domingo los cordobeses votamos para prorrogar la confianza en el actual intendente municipal o para reemplazarlo por otro, de entre los 12 candidatos a sucederlo.
   La campaña ha sido mediáticamente intensa en cuanto al derroche de dineros propios y ajenos en publicidad, pero el fervor de la gente es como si hubiera sufrido una especie de aplastamiento, inédito al menos desde 1983 cuando la recuperación de la democracia.
   Vivimos tiempos difíciles en todos los niveles de la vida argentina porque la inflación nos castiga lo mismo que la desocupación, y la penitencia a la que nuestra provincia debe allanarse por imposición superior.
   Los jubilados padecen en el orden nacional, seguir recibiendo menos dinero que el límite de la pobreza, y en Córdoba deben resignarse a que les confisquen durante seis meses las actualizaciones de sus haberfes.
   En la geografía del cordobesismo nos agobian la innegable inseguridad, el combustible más caro del país y la transformación en penosamente habitual de eso que antes nos sorprendía que es la fabricación, el comercio y el consumo de drogas.
   Nuestra bella ciudad tiene asimismo sus forúnculos y enfermedades tales como la ciclotimia del transporte urbano y sus prestaciones, la inmersión de muchos sectores en la basura cotidiana, el caos eterno de la peatonal ganada por el comercio ilegal y otros problemas que son carencias de años.
   Se ha trabajado y se sigue trabajando, ahora con el estímulo de la cercanía comicial, para una Córdoba que no estaba cuatro años atrás en las mejores condiciones.
   Por eso es que ahora, con la oportunidad del voto en la mano, tenemos la obligación de dejar el DNI en la mesa y  elegir con la convicción personal y la memoria.
   Es la única manera que podamos ser nosotros, los cordobeses, arquitectos y albañiles de nuestro propio progreso.
   O artífices de un demoledor y nuevo desencanto.

LA MEGACAUSA SIGUE CON TODO

   Coincidiendo prácticamente con la renovación de la vigencia partidaria en el Gobierno de la Provincia, desde Tribunales se ha reactivado el movimiento de la causa del Registro.
   Sin poner ni por asomo en tela de juicio la independencia judicial, cierto es, que en este o en cualquier ámbito, la continuidad del color político se convierte en salvavidas, al menos por cuatro  años más, lo que evitará naufragar en la investigación de cualquier irregularidad.
   Así es que luego de resolver algunas casaciones pendientes, para esta semana se ha fijado fecha para iniciar el juicio contra Juan Carlos Fraga,  Ricardo Tozzi y otros imputados, a quienes oportunamente entrevistamos en ocasión de estar presos -ellos, no yo- en la cárcel de Bouwer.
   Y es evidente que este proceso arranca ya con alguna irregularidad cuando tenemos en cuenta que los imputados, escuche bien, estuvieron detenidos  con prisión preventiva durante 3 años, por la sóla sospecha y sin ningún juicio que probara su culpabilidad.
   Ignorándose el principio de inocencia y el mandato del Juicio Previo ya cumplieron una condena.  
   En marzo del año pasado fueron liberados cuando la Corte Suprema de Justicia de la Nación y la Organización de las Naciones Unidas le indicaron al Poder Judicial de Córdoba que  leyera  la Constitución.
   ¡Pavada de tirón, digamos, de orejas!
   El Proceso está vestido con otras particularidades, como que ha sido ignorada la igualdad ante la ley, ya que estos imputados fueron encarcelados prolongadamente a diferencia de funcionarios políticos o familiares  judiciales igualmente sospechados y que, además, fueron mencionados o acusados en la misma causa.
   Fue desatendido el mandato de jueces distintos que puedan preservar la imparcialidad, y la misma Cámara y comisión juzgadora se encargará del caso.
   Además, soslayados los plazos establecidos por la Ley para investigar y juzgar, hasta el punto que la misma comisión cumple una década dando vueltas sobre lo mismo.
   Quizás cobrar por causa resuelta y controlada, en lugar de mensualmente pueda resultar un incentivo, a más de un interesante ahorro de recursos.
   Con todos estos ingredientes es muy probable que lo que en definitiva resulte ausente, sea la Justicia.

EL ASNO ACADÉMICO Y LA ABOGADA EXITOSA 

   Debe ser estresante para un catedrático que por encima de la sabiduría, sus diplomas y blasones, se lo llegue a considerar “burro” o se le aplique cualquiera de las acepciones que aporta la sinonimia española como borrico, jumento, asno, pollino, onagro y algunos otros casi adjetivos si de calificar su trayectoria académica se trata.
   Es para pensar que si es proclive a las depresiones, el profesor Alejandro Corbacho debiera estar al borde del suicidio (genuino y no como otro resonante caso) o del encierro en algún tibetano y anacoreta retiro budista.
   "Keynes y Corbacho o la Historia y el burro" fue el título elegido por la Sra. de Kirchner para empezar en la red del pajarito para retrucar en casi 40 envíos de 140 caracteres cada uno, a quien había tenido la osadía de cuestionar recientes dichos presidenciales con referencias históricas sobre el nazismo, en una columna del recalcitrante opositor que es el diario Clarín.
   Entre otras cosas decía la Sra. en Twitter: “Cuánto mejor nos iría a los argentinos si algunos leyeran y supieran más de lo que escriben y hablan. ¿Vos decís que de Corbacho tampoco se va a acordar nadie? Es lo menos importante, pero… Keynes entró en la historia de la economía mundial”, remató la doña.
   Sería demasiado pesado y presuntuoso para este periodista sin título académico evaluar los conocimientos tanto de uno como de otro de los contendientes, o zambullirse en la repetición de las descalificaciones lanzadas a una red social, porque tal actitud me haría ingresar a un escenario de sainete y conventillo que es lo menos apropiado para buscar el camino de la coherencia.   
   En consecuencia, bueno es dar por conocidos de idéntica manera los dichos de la Jefa del Estado como los del columnista clarinetiano.
   Y con una breve digresión, conviene indicar que de raigambre keynesiana, Axel Kicillof , 44 años, es autor del libro “De Smith a Keynes: siete lecciones de historia del Pensamiento Económico”. Un análisis de las obras originales. El diario La Nación lo ha calificado en varias oportunidades como marxista y según comentan sus seguidores, con el malsano propósito de desgastarlo y restarle legitimidad a sus decisiones, hasta el punto que un editorialista de ese diario llegó al colmo de señalarlo como "El marxista que desplazó a Boudou".
   Y si nuestra Presidenta por un descuido intelectual abrevó en el pensamiento keynesiano, tendría que demostrar al menos algo de preocupación por el creciente e imparable nivel de inflación que atormenta a los argentinos ya que el británico Keynes -a lo mejor su autor preferido- ha sostenido que "A través de un proceso continuo de inflación, los gobiernos pueden confiscar secreta e inobservadamente una parte importante de la riqueza de los ciudadanos … El proceso lleva consigo todas las fuerzas de la ley económica del lado de la destrucción y lo hace de una manera que ni siquiera un hombre de entre un millón es capaz de diagnosticarla”.
   Esta cita textual es el resultado de una de mis trasnochadas costumbre: desempolvar anaqueles depara sorpresas maravillosas, como la encontrada en el libro “Las consecuencias económicas de la Paz” escrito -vaya casualidad- por John Maynard Keynes, Cap. 6, editado en 1919.
  El siguiente párrafo de Corbacho: “En ocasiones, los líderes políticos recurren a las lecciones de la historia para justificar o defender sus acciones. La presidente Cristina Fernández de Kirchner no es ajena a esta práctica. Especialistas han estudiado este fenómeno y concluyen que no está mal usar la historia, el problema es caer en el abuso” fue al decir de los entendidos lo  que más molestó a la Sra. Cristina, como también “Cuando los líderes apelan al pasado sin fundamento de investigación histórica se comportan como “historiadores prácticos-intuitivos”. Lo utilizan en base a una percepción subjetiva, imágenes y conocimiento selectivo… Los expertos sostienen que aquellos que recurren a contar la historia con esa perspectiva muestran una gran confianza en sus afirmaciones y carecen de inhibición para utilizar el pasado en formas diferentes, aunque sepan poco del tema”.
   Después sobrevino el bombardeo via Twitter, que la Sra. como se consigna al principio, titulara "Keynes y Corbacho o la Historia y el burro", lo que originó que Corbacho se refiriera a esa ofensa un día después diciendo "Estoy sorprendido por la ferocidad del ataque. Que me ponga el apodo de burro me sorprende, porque he estudiado mucho este tema. La explicación y la teoría sobre el nazismo no se basa en leer sólo a Keynes, que escribió en 1919 y no vio lo que venía”.
   Y otro periodista buscando que Corbacho se defendiera de su “burrez” le dijo que los argumentos esgrimidos “eran sin duda letra de Axel Kicillof” quien había elaborado su tesis académica sobre la obra de Keynes, a lo que se limitó a contestar con la brevedad de los sabios: “Puede ser, le recomendaría que mire otros libros”. 
   Y a propósito para conocimiento -y de ninguna manera para odiosas comparaciones- hubiera sido ahora oportuno comentar el vastísimo como elevado y documentado curriculum de Alejandro L. Corbacho tanto en nuestro país como en el exterior.
   De última y para no aburrir, buscando la consistencia que cada uno pueda tener de sus conocimientos aplicados tanto al periodismo como a la conducción de un país, sería oportuno tener el placer -sin que se busque lesionar alguna investidura- de ver ese proclamado y exitoso título del que tanta gala se hace y que está rodeado de un halo de misterio que será seguramente alimento para disipar dudas actuales y de las venideras generaciones.

CHICLES PARA TODOS … Y TODAS


   Días pasados y por cadena nacional número treinta y tantos y sin ninguna conferencia de prensa donde se le pudiera preguntar algo, la Sra. Presidenta dijo haber inaugurado una turbina o algo así que era modelo de tecnología y audacia.
   Una usina a carbón que según los entendidos no puede funcionar por ahora salvo a media máquina, porque le falta un imprescindible elemento catalizador del carbón de Rio Turbio.
   O sea que el acto sirvió al menos para la foto, como sirviera aquella pomposa reapertura de nuestra otrora querida, admirada y respetada Fábrica de Aviones de donde surgieran el Pulqui, los Guaraní, los Rastrojeros, la moto Puma y otras creaciones por entonces si, nacionales y populares.
   Ahora FADEA aparte de operar como bolsa de trabajo para adictos al modelo gobernante diseminados en todos esos grupos de poder con nombres llamativos, se llenó de jefes y de operarios con suculentos sueldos, a pesar de no fabricar ni siquiera arandelas con las devaluadas monedas de un peso  que aún se resisten a circular.
   Roguemos que la turbina sureña cumpla con su cometido energético, más que como pantalla proselitista.
   Y simultáneamente y por teleconferencia, la Sra. Cristina inauguró una fábrica de chicles que si por si no lo saben, el chicle fue según dicen un invento argentino, que en las canchas de fútbol con tribunas de madera en el siglo 20 se vendía como “chuenga” y era de fabricación casera.
   Luego de ponderar que los argentinos consumimos una enormidad, afirmó que ahora masticaríamos chicles industria nacional, producto de la política de sustitución de importaciones.
   Creo que Arcor, empresa argentina, es la mayor fabricante de golosinas al menos en medio mundo, chicles incluídos.
   Y remató sus conceptos diciendo: “Es cierto que algunos todavía consumen más que otros, pero la verdad que muchos padres han comenzado a comprar a sus hijos la primera golosina con la asignación universal por hijo“.
   La verdad, me atraganté con el chicle …


3 de septiembre de 2015

MÁRTIR DE LA ARENA


El niño es inocente.
   No sabe si la culpa es del Destino o de los hombres que pretenden manejarlo.
   De esos hombres que no lo dejaron crecer y lo condenaron a un inmerecido final de mar.
   De esos hombres enceguecidos de poder y destrucción; de fuego y de sangre hermana.
   ¿Para qué mirar su carita de arena y martirio?
   Es mejor atesorarlo en la conciencia y elevarlo al reino de la vida como un íntimo, piadoso y desesperado mensaje destinado a los desalmados que manosean los relojes de la guerra, de la marginación y del desprecio.
   Y es penoso saber que esos mismos miserables le impidieron ser feliz.
   Que el dolor y la paz de los adioses lo acompañen.
G.F. 


1 de septiembre de 2015

El asno académico y la abogada exitosa

DE KEYNESIANOS Y DE BURROS,
COMO PARA REVALIDAR TÍTULOS

   Debe ser estresante para un catedrático que por encima de la sabiduría, sus diplomas y blasones, se lo llegue a considerar “burro” o se le aplique cualquiera de las acepciones que aporta la sinonimia española como borrico, jumento, asno, pollino, onagro y algunos otros casi adjetivos si de calificar su trayectoria académica se trata.
   Es para pensar que si es proclive a las depresiones, el profesor Alejandro Corbacho debiera estar al borde del suicidio (genuino y no como otro resonante caso) o del encierro en algún tibetano y anacoreta retiro budista.
   "Keynes y Corbacho o la Historia y el burro" fue el título elegido por la Sra. de Kirchner para empezar en la red del pajarito para retrucar en casi 40 envíos de 140 caracteres cada uno, a quien había tenido la osadía de cuestionar recientes dichos presidenciales con referencias históricas sobre el nazismo en una columna del recalcitrante opositor que es el diario Clarín.
   Entre otras cosas decía la Sra. en Twitter: “Cuánto mejor nos iría a los argentinos si algunos leyeran y supieran más de lo que escriben y hablan. ¿Vos decís que de Corbacho tampoco se va a acordar nadie? Es lo menos importante, pero… Keynes entró en la historia de la economía mundial”.
   Sería demasiado pesado y presuntuoso para este periodista sin título académico evaluar los conocimientos tanto de uno como de otro de los contendientes o zambullirse en la repetición de las descalificaciones lanzadas a una red social, porque tal actitud me haría ingresar a un escenario de sainete y conventillo que es lo menos apropiado para buscar el camino de la coherencia.    
   En consecuencia, bueno es dar por conocidos de idéntica manera los dichos de la Jefa del Estado como los del columnista clarinetiano.
   
Y con una breve digresión, conviene indicar que de raigambre keynesiana, Axel Kicillof , 44 años, es autor del libro “De Smith a Keynes: siete lecciones de historia del Pensamiento Económico”. Un análisis de las obras originales. El diario La Nación lo ha calificado en varias oportunidades como marxista y según comentan sus seguidores, con el malsano propósito de desgastarlo y restarle legitimidad a sus decisiones, hasta el punto que un editorialista de ese diario llegó al colmo de señalarlo como "El marxista que desplazó a Boudou". 
   Y si nuestra Presidenta por un descuido abrevó en el pensamiento keynesiano, tendría que demostrar al menos algo de preocupación por el creciente e imparable nivel de inflación que atormenta a los argentinos ya que el británico Keynes -a lo mejor su autor preferido- ha sostenido que "A través de un proceso continuo de inflación, los gobiernos pueden confiscar secreta e inobservadamente una parte importante de la riqueza de los ciudadanos … El proceso lleva consigo todas las fuerzas de la ley económica del lado de la destrucción y lo hace de una manera que ni siquiera un hombre de entre un millón es capaz de diagnosticarla”.
   Esta cita textual es el resultado de una trasnochada costumbre: desempolvar anaqueles depara sorpresas maravillosas, como la encontrada en el libro “Las consecuencias económicas de la Paz” escrito -vaya casualidad- por John Maynard Keynes, Cap. 6, editado en 1919.
   El siguiente párrafo de Corbacho: “En ocasiones, los líderes políticos recurren a las lecciones de la historia para justificar o defender sus acciones. La presidente Cristina Fernández de Kirchner no es ajena a esta práctica. Especialistas han estudiado este fenómeno y concluyen que no está mal usar la historia, el problema es caer en el abuso” fue al decir de los entendidos lo  que más molestó a la Sra. Cristina, como también “Cuando los líderes apelan al pasado sin fundamento de investigación histórica se comportan como “historiadores prácticos-intuitivos”. Lo utilizan en base a una percepción subjetiva, imágenes y conocimiento selectivo… Los expertos sostienen que aquellos que recurren a contar la historia con esa perspectiva muestran una gran confianza en sus afirmaciones y carecen de inhibición para utilizar el pasado en formas diferentes, aunque sepan poco del tema”. 
   Después sobrevino el bombardeo via Twitter, que la Sra. como se consigna al principio,
titulara "Keynes y Corbacho o la Historia y el burro", lo que originó que Corbacho se refiriera a esa ofensa un día después diciendo "Estoy sorprendido por la ferocidad del ataque. Que me ponga el apodo de burro me sorprende, porque he estudiado mucho este tema. La explicación y la teoría sobre el nazismo no se basa en leer sólo a Keynes, que escribió en 1919 y no vio lo que venía”.
   Y otro periodista buscando que Corbacho se defendiera de su “burrez” le dijo que los argumentos esgrimidos “eran sin duda letra de Axel Kicillof” quien había elaborado su tesis académica sobre la obra de Keynes, a lo que se limitó a contestar con la brevedad de los sabios: “Puede ser, le recomendaría que mire otros libros”. 
   Y a propósito para conocimiento -y de ninguna manera para odiosas comparaciones- se hace oportuno comentar que Alejandro L. Corbacho es Ph.D. in Political Science, University of Connecticut (USA); Master of Arts en Ciencia Política y Certificate of Latin American Studies, University of North Carolina at Chapel Hill; Licenciado en Ciencia Política, Universidad del Salvador (Buenos Aires). Fue becario Fulbright, Ford y CONICET. Desarrolló investigación en el Instituto Torcuato Di Tella, CEDES y la Universidad de San Andrés. Ex profesor en las universidades de San Andrés, de Buenos Aires, del Salvador y en el Colegio Militar de la Nación. Fue Secretario Académico de la Carrera de Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires y asesor del Ministerio de Relaciones Exteriores para el proyecto "Historia de las Relaciones Exteriores de la República Argentina". Investigador principal en la obra Historia General de las Relaciones Exteriores de la República Argentina.  Es miembro del Consejo Asesor del Center for Latin American and Caribean Studies (CLACS), y miembro del Consejo Asesor de la Fundación TAEDA, Argentina.
   De última y para no aburrir, buscando la consistencia que cada uno pueda tener de sus conocimientos aplicados tanto al periodismo como a la conducción de un país, sería oportuno tener el placer -sin que se busque lesionar alguna investidura- de ver ese proclamado y exitoso título del que tanta gala se hace y que está rodeado de un halo de misterio que será seguramente alimento para disipar dudas actuales y de las venideras generaciones.
Gonio Ferrari

30 de agosto de 2015

S.L.B.: FREUD SE HARIA UN PIC-NIC - TUCUMÁN NOS DUELE A TODOS - SIGAMOS PERDIENDO TIEMPO - EL MISTERIO DE LA URNA VACÍA - LA MEGACAUSA - CHINA, MAO Y SU SALTO ADELANTE - HOMENAJE EN VIDA A UNA INTENDENTA - ¡BASTA DE MONARQUÍA!, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 30-08-15 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba

FREUD SE HARIA UN PIC-NIC



   Por eso de hurgar en las mentes ajenas, Freud llegó a impensadas conclusiones que incluso cambiaron el curso de la historia por sus implicancias.
   Lo que hubiera dado Freud en vida, seguramente un elevado precio, por evaluar el contenido y el significado de ciertos actos fallidos cometidos por muchos de nuestros funcionarios, que por ser encumbrados es que más trascienden y se transforman en comidilla de pasillos políticos y mentideros.
   Confundir dentro de un contexto los vocablos “soja” y “droga” puede que desnude ocultas preferencias alimentarias o viciosas, diría algún experto en consultas de diván.
   Y equivocarse en la relación de una heroína como Macacha y no Machaca Güemes evocándola como hermana del libertador del Norte nacional y popular, es navegar por mares cercanos a lo incestuoso, según concluiría algún sicólogo avezado.
   De todas maneras los papelones perpetrados por el ultra mega ministro Anibal Fernández y por nuestro cordobés genuino, ahora aquerenciado sureño y candidato del modelo a la vicepresidencia de la Nación, son insalvables gracias a la insobornable vigencia de los archivos.
   Con toda certeza que algún sicólogo alejado de los postulados “K”, tiene derecho a pensar en el poco respeto que se siente por los interlocutores de ambos jerarcas, o por el auditorio presto a escucharlos.
   Sería prudente que alguno de los cientos que conforman esos parasitarios cuerpos de asesoramiento en actuación, vestuario, manejo de pausas y silencios y creación espontánea de dichos ocurrentes, tenga la patriótica bondad de por lo menos hacerlos estudiar algo del tema al que se habrán de referir en sus discursos o contactos mediáticos.
   No sería otra cosa que un simple homenaje a la seriedad.

SIGAMOS PERDIENDO EL TIEMPO



   Como en una posta olímpica, entre De la Sota y Juan Schiaretti se vienen prestando el poder alternándose en su ejercicio y será la historia la que determine si esa manera de gobernar resulta positiva o no.
   Supongamos que es una brillante manera de asegurarse dos aspectos salientes: la continuidad de los planes, proyectos y realizaciones que pueden haber quedado pendientes y por otra, la certeza que nadie en los próximos cuatro años podrá importunarlos con preguntas capciosas o complicadas.
   En el caso que tomemos tal modalidad -esa de sucederse- como positiva, sería lo ideal que sus directos protagonistas hicieran lo mismo abreviando los períodos de transición y mejorando en consecuencia la calidad de vida de quienes integran el sector de los gobernados.
   ¿De la Sota confiscó por seis meses los aumentos a los jubilados, obligándolos a cobrar monedas ya envilecidas por la inflación? ¿Aplicó un impuesto trucho sobre los combustibles que se comercian en Córdoba? ¿Se olvidó de luchar contra el narcotráfico que es dueño y señor de la provincia?
   Pues bien… el bueno de Juan tiene hasta diciembre, ya que De la Sota es del mismo palo, para arreglar las cosas de manera tal que le aseguren cumplir con las promesas que fueron eje de su campaña que lo llevó a gobernador electo otra vez.
   Que se olvide del faro sin mar, del castigado camino de El Cuadrado, de la presión impositiva, del descontrol en las filas policiales por falta de conducción, del estado de latente conflicto entre los de uniforme azul y de otras situaciones comprometidas.
   Ya que va a suceder a su amigo, que Schiaretti se preocupe, en estos meses que nos separan de diciembre, de unir a los cordobeses en un marco de escenarios positivos dejando de lado todo aquello que desde años vienen prometiendo los dos, nunca hicieron y ahora tienen la oportunidad de obrar con grandeza.
   Y dejarse de
amagar con lo que piensan hacer, porque está visto que en ese aspecto, ambos padecen agudas desmemorias.
   Los tiempos políticos son importantes para ellos.
   Los avasallados tiempos del pueblo son irrecuperables.

TUCUMAN NOS DUELE A TODOS 



   No es la primera vez que desde el poder se instaura directa o indirectamente esa disyuntiva de hierro que es “nosotros o el caos”, por lo general como casi postrer recurso de asegurarse la continuidad incluso en el marco de la ley y con respeto al democrático mecanismo de la elección por la vía del sufragio.
   Por aquello tan viejo que es preferible malo conocido que bueno por conocer, no son pocos los que sucumben al espejismo del demagógico paraíso, especialmente para aquellos elegidos que optaron por aceptar la dádiva disfrazada de inclusión social que reemplaza a la más alta de las dignidades que es el trabajo.
   Y adhiriendo a una modalidad que en los últimos años de la historia argentina no ha sido privativa de algún gobierno sino un distintivo de casi todas las expresiones del populismo, la industria de la vagancia es la que muestra -en las estadísticas serias- un crecimiento que es paralelo al descenso en la calidad de vida de la que fuera tiempo atrás una lozana clase media.
   La decadencia de la educación que ahora nos coloca lejos del liderazgo sudamericano que solíamos lucir con orgullo, es para los entendidos una acabada demostración de la inconsistencia en los cimientos sobre los que se edifica la grandeza de un país y el bienestar de sus habitantes.
   Otro de los alarmantes índices de la decadencia es la penosa fragmentación de la sociedad, allí donde la intolerancia y el autoritarismo han conseguido quebrar fraternas amistades, desuniendo a núcleos familiares otrora férreamente consolidados en las buenas y en las malas.
   La imposición de la duda y del miedo han sido políticas a las que apelaron tanto el fascismo como el comunismo desde su variado abanico del pensamiento, como mecanismo para garantizar fidelidades hacia adentro y prepotencia hacia fuera: se coincide con ellos o se pasa a ser el más despreciable de los enemigos como parte de un sistema perverso sostenido por el terror y la dependencia que inspira.
   El clientelismo es un alimento infaltable que no requiere otro esfuerzo que la sumisión incondicional, y la tácita imposición de multiplicar esa especie de ideología del ocio rentado, lejos de la transpiración y del sacrificio.
   Tal el panorama que globalmente se advierte y se concentra ahora en Tucumán, probablemente a la sombra de uno de los tantos carteles vistos en las manifestaciones que tuvieron como agitado escenario a la plaza principal del jardín de la república: “Cuna de la independencia, tumba de la democracia”.
   Desde cualquiera de las dos veredas que se analice lo ocurrido allí en los últimos días, da lugar a una interpretación desapasionada, para concluir que las exageraciones no tuvieron excepciones en cuanto a su origen: el poder abusó de la represión y la oposición tuvo una desmedida actitud de victimización.
   Cada uno de los sectores buscó capitalizar las anormalidades que se observaron en el acto comicial y sus escandalosas derivaciones, llamando la atención que la justicia lugareña ni la federal hayan intervenido en salvaguarda del respeto a las leyes: quemar urnas no es fraude, maltratar y lastimar a ciudadanos, repartir bolsones casi junto a los centros de votación, falsear cómputos o amasijar a un camarógrafo parece que tampoco. 
   Actas que no coinciden ni por asomo con lo expresado por los sufragantes pasaron a ser un hecho común, lo mismo que las urnas vacías o previamente colmadas, la histeria y la soberbia de la cúpula gobernante y de la primera dama provincial que solo revalidó títulos anteriores en tal sentido, o el intento de “colar” 3000 votos al recinto donde se hacía el escrutinio.
   Un escándalo tan diverso como brutal “se arregló” con un par de sanciones.
   A todos nos duele Tucumán y no es sólo una frase porque desde el poder se revitalizó la vigencia del miedo esgrimido por el feudalismo allí imperante, nacido en la impunidad, el sobresalto y el silencio.
   No es bueno el clima que se pretende instaurar a menos de dos meses de la elección presidencial.
   Porque en esa instancia más que la continuidad o no de un modelo, se jugará la libertad o no de muchos personajes -de una vereda y de la otra- que han prostituido y ultrajado el republicano estilo de ejercer la democracia.
   Sabiamente, años atrás Hugo Wast supo decir “Que nadie se vaya a dormir teniéndote miedo, pues se despertará teniéndote odio. Si quieres que te quieran no te hagas temer”.
   Torturas no son solamente los vejámenes físicos, la capucha y el secuestro.
   Ahora y para muchos en Tucumán, es como si Bussi aún desgobernara.

EL MISTERIO DE LA URNA VACÍA


   Sobre que éramos pocos, la nona tuvo un atraso.
   El panorama posterior a los comicios tucumanos se enrareció de tal manera que desde todos los sectores se visualizaban probables fraudes en contra, con mil maniobras imaginables.
   Así fueron pasando las urnas quemadas, los bolsones que se repartían a la vuelta de las escuelas donde se votaba, las urnas ya repletas de votos que llegaron a las mesas, las conductas de algunos fiscalizadores, la tardanza en dar a conocer los números y otras modalidades de la trampa, inéditas o conocidas.
   Pero faltaban dos, al menos hasta ahora.
   Una, la urna vacía que apareció en el recinto donde se realiza el tedioso escrutinio y la otra, esa encendida sospecha que cae sobre quienes procesaron  las comunicaciones desde el correo hasta el centro de cómputos.
   Y aquí entran a jugar las versiones que descalifican o santifican al sector adversario, más que nada en un intento por quitarse la molesta opresión que provoca la soga alrededor del cuello.
   Las malas lenguas -esas que nunca faltan con su origen y destino de conventillo- aseguran que se perpetraron innumerables travesuras con  muchos de los telegramas que procesaba el personal de Correo Argentino, lo que contribuía especialmente en puntos del interior, que a veces el oficialismo obtenía tantos votos a cero de sus adversarios, dando a entender que ni siquiera el fiscal de mesa había votado por su partido.
   Algún viso de seriedad tuvo entonces esa rareza, cuando se supo que los encargados de esa operación en el correo, estaba a cargo de militantes de La Cámpora.
   Hay veces que contra argumentos tan sólidos, es inútil siquiera seguir preguntando.

MÁS DE LA MEGACAUSA

   Continuando con la bibliografía de las Naciones Unidas, organismo que se ocupa arduamente del tema prisión preventiva, éste cuestiona entre otras cosas: ¿Cuál es la política de la Fiscalía en materia de prisión preventiva? ¿Solicita la prisión en todos los casos en que sea posible o existen protocolos que permiten valorar el riesgo potencial de fuga del acusado y el peligro que éste entraña? ¿Se utiliza la prisión preventiva prolongada para conseguir declaraciones de culpabilidad?
   Las preguntas son textuales y parecen haber sido escritas para la causa del Registro, en la que la prisión preventiva fue seriada, sistemática y prolongada, convirtiéndose en herramienta extorsiva para forzar culpables.
   Se plantea, además, que la responsabilidad no se agota en la Fiscalía, ya que corresponde a un Tribunal decidir si el acusado deberá permanecer o no en prisión preventiva  y evaluar su duración.
   Por eso pregunta: ¿Establece la legislación el plazo máximo de prisión preventiva? ¿Cuál es? ¿Se pueden ampliar los plazos? ¿Quién toma la decisión y en función de qué criterios lo hace?
   El documento recuerda  que Las Reglas de las Naciones Unidas prevén que “sólo se recurrirá  a la prisión preventiva como último recurso”.
   También a medida...en esta causa los imputados superaron el máximo de prisión establecido por la ley, y, agravando el hecho de ya haber convertido en regla lo que debe ser excepcional, el máximo tribunal cordobés autorizó más cárcel aún, alegando una cuestionada "causa compleja".
   Concluye el organismo internacional que el uso o el abuso de la detención es un indicador de la calidad de Justicia que el sistema dispensa y el rigor con que los jueces apliquen las normas y reglas internacionales es un reflejo de su integridad, así como de la de los Tribunales y del sistema judicial.
  Como el abuso de la prisión preventiva y el distanciamiento de la normativa internacional son objetivos y verificables, la más elemental comprensión de texto permite inferir la "calidad" de Justicia y la "integridad" judicial dispensados en la causa.

CHINA Y SU SALTO ADELANTE



   Según sostienen los historiadores que algo conocen, Mao
Zedong fue responsable de la muerte de más de 70 millones de personas en tiempos de paz, más que ningún otro líder del siglo XX.
   Más allá de lo que haya cambiado China en el último cuarto de siglo, con sus rascacielos  imponentes en Shanghai y los nuevos ricos estrenando mansiones en las afueras de Beijing, los años no han pasado.    
   El pequeño “Libro rojo” en el que Mao plasmó sus teorías se vende en tiendas de recuerdos y su imagen paternal adorna los billetes de 100 yuanes.
   El Gran Salto Adelante fue una serie de medidas económicas, sociales y políticas implantadas en la República Popular China por el gobierno del Partido Comunista de China a finales de la década de 1950 y principios de la del ‘60 para aprovechar el enorme capital humano del país para la industrialización.
   El fracaso de estas medidas, unido a una serie de catástrofes naturales, produjo una hambruna que, según la mayoría de las estimaciones, provocó la muerte de entre 20 y 30 millones de personas.
El Gran Salto Adelante tomó diferentes elementos de la historia de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas para combinarlos en una única y original fórmula china. La idea era la de colectivizar y crear comunas como unidades económicas autosuficientes, que incorporaban la industria ligera junto a proyectos de infraestructuras.
    Influyó asimismo la herencia histórica de China, en la que la lealtad de las autoridades locales al centro del poder se demostraba obteniendo buenos resultados en la implantación de las políticas impulsadas por éste, al igual que hacía la pequeña nobleza en los tiempos imperiales.
   La docilidad del campesinado chino y el culto a la personalidad en la figura de Mao y la confianza que el pueblo sentía hacia él, llevó a estos campesinos a un paroxismo colectivo de trabajo.
   Durante un tiempo, explotando el recurso natural más importante de China, pareció que el gran salto funcionaba y en 1958, las cosechas fueron enormes y el gobierno requisó una cantidad récord de cultivos.
   El año siguiente fue desastroso para la agricultura a causa del mal tiempo y de la diversificación del trabajo en las granjas, pero los requisitos del gobierno no disminuyeron, de modo que los campesinos, sin comida, empezaron a morir de hambre (entre 1959 y 1962 murieron veinte millones).
   Mao reconoció el desastre, pero se negó a disculparse. Explicó a sus partidarios que Confucio, Lenin y Marx también habían cometido errores.
   Es para rogar que trasladado este modelo o parte de él a los tiempos actuales y a nuestra tierra, no tengamos que padecer sus penosas consecuencias finales, aunque los pasos intermedios se vengan dando con alto grado de similitud.
   Se me ocurre pensar que los argentinos merecemos un destino mejor que el de tantos millones de desafortunados allá, en las antípodas geográficas, culturales, ideológicas y políticas.

HOMENAJE EN VIDA


      La intendenta de Laguna Blanca, en la provincia del Chaco, aceptó chocha y gustosa que los vecinos le pusieran su nombre a una escuela inaugurada días atrás en esa población siguiendo los postulados históricos del peronismo de antaño, cuando todo lo que se inauguraba, se descubría o trascendía, llevaba el nombre del general gobernante o de su segunda esposa.
   Como la situación de la intendenta chaqueña va más allá de su óptima relación con el ex lenguaraz nacional y popular Coki Capitanich, gobernador asimismo de esa provincia donde cientos de nativos pasan necesidades, es para ganar tiempo y contarles una pequeña historia que el gorilismo del siglo pasado hacía correr.

  Decían que un ciudadano fue al registro civil de su pueblo, para pedir que le cambiaran nombre y apellido.
   Le explicaron que eso podía darse sólo en casos excepcionales, a la vez que le pidieron refiriese el suyo.
   Mire, jefe, dijo el ciudadano. Me llamo Juan Barrionuevo, pero quiero llamarme Juan Perón.
   ¡Usted está loquito” le gritó el funcionario del registro civil, a la vez que le requería fundamentos.
   Le cuento jefe. Se lo pido, porque a todos los barrios nuevos le pusieron Perón.
   Es solo un cuentito, pero alguien tendría que hacérselo conocer a Claudia Lorena Panzardi, intendenta de Laguna Blanca, Chaco, quien ha comenzado a transitar por la senda de donde no se regresa. 



¡BASTA DE MONARQUÍA!
   

   En el país existe más de un centenar de fiestas populares que incluyen concursos de belleza y elección de reinas, princesas y miss simpatía y de otros rubros y en su mayoría, estos certámenes son impulsados por organismos nacionales, provinciales o municipales, con el fin de fomentar el turismo local o de promocionar la producción regional.
   Ahora ese festivo panorama corre el riesgo de sufrir notables cambios, porque un proyecto de ley de la diputada nacional Gloria Bidegain, del Frente para la Victoria busca regular estos concursos para terminar con los estereotipos de género.
   La comisión de cultura de la Cámara de Diputados discutió la iniciativa de la legisladora y la aprobó con dictamen favorable y ahora tiene que tratarse en la comisión de familia y, de aceptarse, pasará al recinto.
   “La violencia no empieza con el crimen que es la forma más extrema, sino que comienza con la cosificación y la violencia simbólica. La movilización “Ni Una Menos” demostró que estamos en un momento terrible y esta es una de las formas para propiciar cambios culturales”, comentó la legisladora Bidegain.
   La diputada contó que la idea del proyecto surgió cuando la invitaron a ella y a sus pares, Luis Basterra y Juliana Di Tullio, a una fiesta popular en una provincia.
   “Quedamos shockeados viendo que a las chicas se las trataba como en un remate de ganado. Ahí dijimos ´tenemos que hacer algo´ y comenzamos a trabajar en la propuesta”, relató.
   De aprobarse la norma, las miss, princesas y reinas serán reemplazadas por la figura de “representantes”. No es el fin de los concursos pero sí de las coronas, los cetros y las bandas de las reinas.  “Se acaba con todo ese lenguaje monárquico”, dijo la diputada del Frente para la Victoria y detalló: “No queremos prohibir esas celebraciones sino regularlas”.
   Maravillosa la iniciativa de estas damas legisladoras, aunque hayan pasado por alto un detalle fundamental: el respeto por las prioridades.
   Porque antes que eso, debieran fijarse en la marginación femenina en distintos ámbitos, en la desatención de las madres jóvenes en provincias pobres; en los ataques contra mujeres para los que el botón antipánico no alcanza a evitar muertes; en la desnutrición de ciertas comunidades aborígenes y vecinas de las grandes urbes y en otros casos que son absolutamente más trascendentes.
   Todo esto, siempre y cuando no se descubra que la intención oculta de las autoras de ese proyecto inútil, busquen notoriedad por intermedio de las mujeres.

   Y eso si, sería cosificarlas políticamente.

27 de agosto de 2015

TUCUMÁN TIENE QUE DOLERNOS A TODOS

“Que nadie se vaya a dormir teniéndote miedo,
pues se despertará teniéndote odio. Si quieres
que te quieran no te hagas temer”.(Hugo Wast)

   No es la primera vez que desde el poder se instaura directa o indirectamente esa disyuntiva de hierro que es “nosotros o el caos”, por lo general como casi postrer recurso de asegurarse la continuidad incluso en el marco de la ley y con respeto al democrático mecanismo de la elección por la vía del sufragio.
   Por aquello tan viejo que es preferible malo conocido que bueno por conocer, no son pocos los que sucumben al espejismo del demagógico paraíso, especialmente para aquellos elegidos que optaron por aceptar la dádiva disfrazada de inclusión social que reemplaza a la más alta de las dignidades que es el trabajo.
   Y adhiriendo a una modalidad que en los últimos años de la historia argentina no ha sido
privativa de algún gobierno sino un distintivo de casi todas las expresiones del populismo, la industria de la vagancia por depresión de la demanda es la que muestra -en las estadísticas serias- un crecimiento que es paralelo al descenso en la calidad de vida de la que fuera tiempo atrás una lozana clase media.
   La decadencia de la educación que ahora nos coloca lejos del liderazgo sudamericano que solíamos lucir con orgullo, es para los entendidos una acabada demostración de la inconsistencia en los cimientos sobre los que se edifica la grandeza de un país y el bienestar de sus habitantes.
   Otro de los alarmantes índices de la decadencia es la penosa fragmentación de la sociedad, allí donde la intolerancia y el autoritarismo han conseguido quebrar fraternas amistades, desuniendo a núcleos familiares otrora férreamente consolidados en las buenas y en las malas.
   La imposición de la duda y del miedo han sido políticas a las que apelaron tanto el fascismo como el comunismo desde su variado abanico del pensamiento, como mecanismo para garantizar fidelidades hacia adentro y prepotencia hacia fuera: se coincide con ellos o se pasa a ser el más despreciable de los enemigos como parte de un sistema perverso sostenido por el terror y la dependencia que inspira.
   El clientelismo es un alimento infaltable que no requiere otro esfuerzo que la sumisión incondicional y la tácita imposición de multiplicar esa especie de ideología del ocio rentado, lejos de la transpiración y del esfuerzo.
   Tal el panorama que globalmente se advierte y se concentra ahora en Tucumán, probablemente a la sombra de uno de los tantos carteles vistos en las manifestaciones que tuvieron como agitado escenario a la plaza principal del jardín de la república: “Cuna de la independencia, tumba de la democracia”.
   Desde cualquiera de las dos veredas que se analice lo ocurrido allí en los últimos días, da lugar a una interpretación desapasionada, para concluir que las exageraciones no tuvieron excepciones en cuanto a su origen: el poder abusó de la represión y la oposición tuvo una desmedida actitud de victimización.
   Cada uno de los sectores buscó capitalizar las anormalidades que se observaron en el acto comicial y sus escandalosas derivaciones, llamando la atención que la justicia lugareña ni la federal hayan intervenido en salvaguarda del respeto a las leyes: quemar urnas no es fraude, maltratar y lastimar a ciudadanos, repartir bolsones casi junto a los centros de votación, falsear cómputos o amasijar a un camarógrafo parece que tampoco.  
   Actas que no coinciden ni por asomo con lo expresado por los sufragantes pasaron a ser un hecho común, lo mismo que la histeria y la soberbia de la cúpula gobernante y de la primera dama provincial que solo revalidó títulos anteriores en tal sentido, o el intento de
“colar” 3000 votos al recinto donde se hacía el escrutinio.
   Un escándalo tan diverso como brutal “se arregló” con un par de sanciones.
   A todos nos duele Tucumán y no es sólo una frase porque desde el poder se revitalizó la vigencia del miedo esgrimido por el feudalismo allí imperante, nacido en la impunidad, el sobresalto y el silencio.
   No es bueno el clima que se pretende instaurar a menos de dos meses de la elección presidencial.
   Porque en esa instancia más que la continuidad o no de un modelo, se jugará la libertad o no de muchos personajes -de una vereda y de la otra- que han prostituido y ultrajado el republicano estilo de ejercer la democracia.
   Torturas no son solamente los vejámenes físicos, la capucha y el secuestro.
   Ahora y para muchos en Tucumán, es como si Bussi aún desgobernara.
Gonio Ferrari

25 de agosto de 2015

En su día ---------------------------

ELOGIO DEL PELUQUERO/A

   Tiempo atrás, cada lunes era el día que los peluqueros no trabajaban ni siquiera a puertas cerradas, salvo para alguna emergencia bien justificada como podía ser una boda -y más si era “de apuro”- u otra fiesta que demandara sus servicios.
   Ahora atienden todos los días.
   Antes había para hombres y para mujeres.
   Ahora los hay unisex, o sea para los tres sexos. 
   O cuatro.
   Antes un buen porcentaje de los peluqueros para damas apenas se iniciaban ya ingresaban a ser sospechados en el campo de sus preferencias sexuales, a donde por la sola portación de tijeras, peines y ruleros, no contaban con la aceptación de esos asesores en política, economía, deportes y comidas que eran los verborrágicos peluqueros de barrio, solo para hombres.
   Los años, las costumbres, la cultura y las exigencias de mercado y consumo contribuyeron a unificarlos en la profesión y ahora “coiffure” o “estilistas” la mayoría, salvo la
excepción de los veteranos al borde de colgar tijeras y navajas (ya nadie se hace afeitar) no hacen distingos si de atender se trata, ya sean -diría un policía- masculinos o femeninas.
   La vocación por esa novedad de los “metrosexuales” coloca a los muchachos y algunos otros no tan péndex al borde de la mariconería de antaño, lanzados a la depilación, el cuidado de las uñas y una que otra mechita, “clarito” o reflejo piloso que los haga distintos.
   El peluquero ya asexuado en los tiempos que corren, es un protagonista vital en la vida de cualquier persona.
   No tomemos en cuenta el poder adquisitivo del cliente o clienta, porque una mujer coqueta sacrifica cualquier alternativa siempre y cuando se asegure una hora y pico asándose los sesos en el secador, sometida a ese rito casi religioso de la decoloración, la tintura o la planchita.
 
 Y así saldrá oronda, contenta y realizada para que la miren sus vecinas y la envidien aquellas acostumbradas o resignadas a exhibir crenchas desprolijas.
   El/la peluquero/a habrá cumplido con su cometido: hacer feliz a una mujer que de paso lo/la puso al día de todos los chismes, la mejor película, andanzas de anónimos o identificados patas de lana, deudas, desengaños, flirteos y ocultas relaciones del prójimo.
   Porque más allá de pelucas, bucles, tinturas, flequillos, crestas, ruleros y champuses, el peluquero no deja de ser un confesor de cabotaje y sin sotana, personaje ambiguo o no, respetable e imprescindible en nuestra sociedad.
   ¡Feliz día!
Gonio Ferrari