10 de febrero de 2015

¿Llegará ese día de la libertad? ----

VIRTUAL E INÉDITA CONDENA A
PERPETUA EN EL MARCO DE LA
“MEGACAUSA” DEL REGISTRO

Desde poco más de un par de años atrás, en el programa periodístico “Síganme los buenos” que me toca conducir y que emite AM580 Radio Universidad de Córdoba en la tarde de los domingos, asumí el compromiso profesional de ocuparme de la exagerada aplicación de la prisión preventiva en el marco de la “megacausa” del Registro de la Propiedad.
La culpabilidad o la inocencia son cuestiones técnico-jurídicas que manejan fiscales, defensores y camaristas.
Sin embargo y como postura personal, adherí a los reclamos en el sentido que la prisión preventiva, establecida como excepción, se aplicaba y se aplica como regla casi intimidatoria, a contrapelo de los dictámenes y pronunciamientos de caracterizadas organizaciones jurídicas tanto de nuestro país como internacionales.
El menoscabo moral, familiar, social, laboral, etc. emergente de esa medida pretendidamente “cautelar” no se ha tenido en cuenta desoyendo postulados constitucionales básicos y la opinión de calificados pensadores, defensores del espíritu de la libertad.
Se ha producido un hecho que sin dudas destrozará la solemne rutina maquiavélica de encarcelar por las dudas, en esa costumbre de la condena anticipada.
El viernes pasado el Sr. Héctor Cejas recibió una notificación de las tantas que se cursaron a su nombre en los últimos años, proveniente de la Cámara Décima de los tribunales cordobeses, a través de la cual -como si no lo supiera- le informan que fue a juicio en el año 2012 en el marco de la llamada “megacausa” del Registro de la Propiedad.
Le avisan de paso que había sido condenado y luego liberado.
Pero lo más trascendente de ese documento oficial, es el alarde y el uso de la cabal conciencia (y la propia torpeza) sumada a una indudable sapiencia matemática, ya que le notifican que cuatro años contados desde el 16 de mayo de 2010, se cumplen ¡el 30 de febrero (30-02-16) de 2016!
Es una pena y seguramente omisión involuntaria, que en la cédula se omita mencionarle que desde 2010 estuvo “gozando” de prisión preventiva y ¡que ya cumplió su condena el 16 de mayo de 2014!
No hay que descartar que frente al papelón, se pretenda restarle autenticidad a la graciosa notificación.
Lo más triste de todo, es que Héctor Cejas seguramente está afrontando una profunda crisis temporo-espacial porque supone que deberá aguardar su libertad terrenal cuando alguna vez en la historia aparezca el día 30 en el mes de febrero.
Concretamente, el sello inconfundible de una ritual y enfática seriedad jurídica que aporta para la anécdota más que para la jurisprudencia.
¡Que Dios, Alah, Jehová, Adonai, Visnú, los códigos y las leyes nos amparen!
Con tal argumento, ¡qué brillante alegato hubiera pronunciado el Dr. Jorge Ferro!

Gonio Ferrari

8 de febrero de 2015

S.L.B. – Domingo 08/02/15 - DE LA SOTA QUIERE SER DE ACERO - MARCHA DEL 18F DE APOYO A LOS FISCALES - ALTA CORDOBA Y SU PACIENCIA - "COQUI" EL ROMPEDIARIOS - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO - ACUERDOS CON CHINA Y SENTIDO DEL HUMOR - ANDREITA DEL BOCA VISIONARIA, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del domingo 08/02/15 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.
DLS AHORA QUIERE SER DE ACERO


De la Sota promete una férrea lucha contra dos elementos de la vida nacional … & popular que vienen haciendo estragos en la sociedad argentina: la inseguridad y la inflación.
Prometer dura pelea a la inseguridad y la inflación más suena a broma para los cordobeses aunque fuera de nuestro territorio, el dueño de un percudido cordobesismo se empeñe en vender la imagen idílica de una normalidad y una paz inexistentes.
Es una incoherencia, por ejemplo, colocar el acento en la proyectada lucha contra la inseguridad nacional y a lo largo de 12 años de gestión en la provincia tener para mostrar como resultado una multiplicación de los hechos delictivos, el brutal aumento de la violencia para perpetrarlos, el crecimiento exponencial e imparable del narcotráfico y el descontrol existente dentro de la institución policial, cuyo más reciente ejemplo fue la rebelión que naciera en sus filas un año atrás dejando su secuela de saqueos, daño, terror, espanto y desconfianza en la comunidad.
En síntesis, la falta de una política integral de seguridad en Córdoba, situación que lleva más de una década, ha logrado una penosa subversión en el seno de la sociedad: los decentes están entre rejas y los delincuentes gozan las mieles de la libertad y la impunidad.
Es penoso advertir los ataques de amnesia de nuestro gobernador en los “reportajes” que le realizan los medios de Buenos Aires y provoca vergüenza ajena el soberbio nivel de ignorancia que lucen muchos colegas que se limitan al abordaje de temas epidérmicos, previamente establecidos y regulados por ese tentador argumento que es la pauta publicitaria oficial.
Y decir que el gobierno provincial genera inflación no es un disparate.
La aplicación de la tasa vial transformó a Córdoba en el Estado provincial con tarifas más elevadas en los combustibles, certificando que es uno de los factores generadores de inflación, a lo que debemos sumar la tarifa eléctrica más elevada del país, los peajes exageradamente onerosos para el descuido de las rutas donde se aplica, el costo del agua tratada y distribuida por una empresa concesionaria, la presión tributaria maquillada por un descuento ya absorbido por la “actualización” y la repercusión que en el presupuesto familiar tiene el precio del transporte urbano aunque sea de la órbita municipal.
Los jubilados provinciales gozan, posiblemente, de los haberes mensuales más altos, por parte de un organismo hiper endeudado que durante el delasotismo repartió beneficios a mansalva sin el sustento de aportes previos y ahora, tras culpar a la Nación (existe una “deuda cruzada” que no logran conciliar) por su propia ineficiencia administrativa, castiga a los viejos reteniéndoles el pago de las actualizaciones durante seis meses, lo que también representa un generador de inflación por el endeudamiento emergente de la provincia en la toma de dinero para intentar cumplir con sus obligaciones.
Con todos estos antecedentes y seguramente otros que permanecen prolijamente ocultos, el actual gobernador pretendidamente presidenciable no puede aparecer ahora como el salvador de la Patria, pontificando que “El próximo gobierno tendrá que ser duro como el acero para enfrentar la inseguridad y la inflación”.
El actual gobierno provincial debiera responder entonces a la pregunta inevitable: ¿Por qué no lo hizo el peronismo en Córdoba en los últimos 12 o más años de gestión?
La explicación es simple: el promesómetro se activó, porque no era tan marcada la vocación presidencialista del ahora riocuartense “imperialista” por adopción matrimonial.
Si uno de los ejes de la campaña electoral que persigue la quimera del inventor del cordobesismo, es “acerar” la actitud aportando dureza y compromiso para superar la inseguridad y la inflación a nivel nacional, lo mejor que puede hacer es olvidarse de poner como ejemplo la situación de Córdoba.
A menos que le resulte grato hacer pis contra el viento.

MARCHA DE APOYO A FISCALES


Tiempo atrás, con la vigencia de los cacerolazos en las principales ciudades del país, cundió el pánico en el seno del gobierno nacional, por tratarse de la primera expresión de protesta que no nacía de la inexistente oposición sino por generación espontánea y por vía de las redes sociales.
Dejando de lado que los simpatizantes de ese estilo eran las señoras de los countryes que golpeaban sus Essex o de los otros, que mandaban a las manifestaciones a sus empleadas domésticas según lo evaluaban los cerebros del poder, no dejaba de ser una multitudinaria expresión de rechazo a la gestión.
Y eso que aún no había ningún muerto para facturar.
Ahora está el muerto y nada menos que un Fiscal de la Nación, cuya desaparición física por asesinato o por suicidio no mereció siquiera unas pocas líneas de pésame por parte de las autoridades del modelo nacional & popular.
En pocas palabras, una actitud que esconde la mezquina postura que solo son valiosos los muertos de la propia tropa y que en la bolsa de los sentimientos, los muertos del sector que piensa distinto cotizan siempre en baja.
Debe ser por eso que apenas comenzó a circular la convocatoria para el 18 de este mes, para expresar el luto ausente desde el poder y la bronca concentrada en la mayoría, se encendió una luz de alarma que raudamente viajó hasta la China, lugar que había acogido a quien desde un cierto apresuramiento e ignorancia consideran indirecta responsable de esa muerte.
La honda preocupación de quienes pretenden mostrarse despreocupados y nadie les cree, es que las anunciadas concentraciones puedan ser tomadas como una especie de plebiscito, justo ahora que comienza con todo su vigor y su bronca, un año electoral para definiciones históricas.
Roguemos que aquellos nostálgicos del 54 por ciento no opten por el ninguneo o la descalificación de esta iniciativa que es tan popular como sus postulados originales que no alcanzaron a concretarse.
Porque sumarle más violencia a la violencia moral que padecemos los argentinos, es acelerar una descomposición institucional que a esta altura de los hechos sería necio negar u ocultar.
Justo ahora, cuando lo que más necesitamos es unión, comprensión, respeto y vigencia de las leyes.
En el poder, aunque no les guste, deben tomar a la convocatoria para el 18 de este mes, como un sano y necesario ejercicio de una democracia todavía en maduración.
Hay veces que la historia se ha escrito más con silencios que con gritos.

ALTA CÓRDOBA Y SU PACIENCIA

Más de tres meses atrás, el fantasma de Rio Tercero comenzó a merodear por Alta Córdoba, con la explosión de una fábrica donde se almacenaban variados materiales, incompatibles con la seguridad, que hicieron volar todo en cientos de metros a la redonda, con la enorme fortuna de no ocasionar víctimas fatales directas.
La convulsión inicial nacida en el espanto fue atendida de manera correcta y diligente por los organismos estatales, se solucionaron algunos problemas, los más acuciantes, y como siempre ocurre, entró a movilizarse esa infaltable corriente de promesas e intenciones que caracteriza a cualquier gobierno.
Queda mucho por hacer y la gente sigue en la obligada e indignante espera de retornar a una normalidad, que le quitara la irresponsable imprevisión estatal por la falta de controles.
Esa impotencia que se ha hecho carne en la gente, aumenta de manera considerable cuando se advierten los enormes gastos que se hacen en publicidad oficial, pretendiendo posicionar eventuales candidatos, tanto en la esfera municipal como provincial y nacional.
No hay caso.
La materia prioridades, es la que siguen arrastrando como previa todos aquellos que han subvertido los valores de la democracia, creyendo y practicando la injusticia de pensar que el pueblo está a su servicio, cuando debiera ser al revés.
Alguna vez ese pueblo, como tantas veces ha ocurrido, agotará su paciencia.

COQUI, EL ROMPEDIARIOS


El que se encula pierde, reza un dicho producto del “malhablaje” grosero y chusma de esos que están divorciados del idioma sin haberse casado nunca con él.
Un acerto que sin dudas ignora el inefable super ministro Jorge alias “Coqui” Capitanich, a quien posiblemente en forma apresurada ya empiezan a identificarlo más por el alias que por su nombre, temperamento que por lo general se aplica a los marginados de la ley.
Dijo, acusó, rompió diarios, habló de complot destituyente, de mafias mediáticas, de operaciones políticas para “serruchar el piso” del gobierno, cuando es uno de quienes más usan el serrucho haciéndolo ir y venir en la plataforma de madera balsa en la que ellos están aposentados y creyendo que dese allí comandan los inciertos destinos de la República.
La realidad que le llegó por boca de su “coequiper” Gils Carbó, debió llamarlo a la sana reflexión, actitud que suelen asumir los funcionarios inteligentes, lo que no es el caso del gobernador en suspenso de una provincia tan hambreada como desatendida, donde según sus apreciaciones la desnutrición infantil no existe.
Era cierto lo que sostenían los periodistas en sus notas, esas notas que despertaron la ira, la intolerancia, el autoritarismo salvaje igual al que exhibían los dueños del poder allá desde el ’76 hasta el ’83.
Pero ni siquiera existió la caballerosidad del inexacto que se disculpa, la falsa humildad del equivocado ni la actitud hipócrita y mentirosa de quien por pegarle al clavo le pega al dedo y sostiene que no le dolió.
Si Capitanich es la imagen del gobierno; si es lo que exportamos como modelo de tolerante y mesurado vocero, justificador de errores o ariete contra los que piensan distinto, de poco valdrá todo lo que se haga posiblemente con buena intención para ubicarnos en el mundo como país serio, respetuoso de las leyes y en especial de las libertades, si es que la libertad plena de pensar y de expresarse, para el kirchnerismo está entre ellas.
Lo mejor que puede hacer Jorge alias “Coqui” Capitanich es bajar su cabezota empecinada, morderse la lengua antes de acusar, denostar y descalificar; pedir disculpas haciendo de cuenta que es un grande, renunciar y volver a su Chaco donde tanto necesitan de su proclamada como escondida inteligencia.
Las sombras de los desnutridos, de los famélicos, de los postergados que según Coqui no existen, lo están esperando.

LA MEGACAUSA


Apareció publicada esta semana la agenda judicial para el año en curso, anunciando que en la Cámara Décima se seguirán ventilando las cuestiones relacionadas con la causa del Registro de la Propiedad, en cuyo marco se han producido curiosas situaciones con respecto a los plazos legales y al cómputo de los tiempos de prisión.
Al Poder Judicial compete la difícil tarea de administrar justicia y por su intermedio el Estado monopoliza el ejercicio del poder punitivo, poder que a su vez debe tener límites claros y precisos a fin de evitar las arbitrariedades y salvaguardar los derechos de todos los ciudadanos.
El Derecho Procesal Penal establece dentro de estas limitaciones el derecho a ser juzgado en un plazo razonable.
El plazo razonable no es un capricho.
En la bibliografía, data desde el derecho romano que establecía sanciones más leves, para las personas que habían estado bajo acusación por un largo tiempo.
En el año 1778 la Declaración de los Derechos del Hombre estableció que toda persona sospechada tiene derecho a conocer la causa de su acusación y a ser juzgada rápidamente por un jurado imparcial.
Este indiscutible derecho humano al plazo razonable ha sido consagrado por el Derecho Internacional y plasmado en nuestra Constitución como protección frente al estado de incertidumbre y angustia que la sospecha genera en la persona imputada. 
Existe una interesante biblioteca de fallos que condenan la inobservancia de esta garantía y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el año 2007 consideró que superadas  las dos terceras partes del mínimo legal previsto para el delito imputado, se presume "prima facie" que el plazo es irrazonable.
Esta observación de dicho prestigioso organismo resulta de fundamental trascendencia ya que, aplicada a la causa del Registro y teniendo en cuenta que los delitos investigados en la mayoría de los imputados tienen mínimos legales de 6 meses, los 10 años de tener a las mismas personas bajo sospecha resulta irrazonable e irracional.
Y sin razón no queda lugar para la justicia.

LOS ACUERDOS CON CHINA Y EL HUMOR

Es doloroso saber que Argentina últimamente adquiere notoriedad por vía del escándalo o el ridículo, pese a que la propaganda oficial pretende hacernos creer que estamos en boca de todo el mundo por las bondades que a la población le aporta este modelo.
En tal sentido me parece oportuno reiterar que lo bueno que se hace desde el poder, no es más que cumplir con parte de lo prometido y no para montarse en el éxito, solo por haber respetado la obligación de hacer las cosas bien.
Con China se firmaron alrededor de 20 acuerdos tanto económicos como de ayuda para la concreción de obras de infraestructura que tanto necesitamos.
Hubo algunos delirios de cierto tendencioso imaginario popular que alertaban sobre la cesión de 600 mil hectáreas en el Sur y la instalación de una base militar china por aquellas latitudes.
Y aunque suene reduccionista, si algo trascendió en detalles con relación al extenso viaje presidencial, fue lo que en forma personal evalúo como una boba niñería o travesura de adolescente: el twit presidencial remedando lo que nosotros pensamos livianamente, es la milenaria fonética de aquella gente de ojos como puñalada en un tarro y mujeres con piel de porcelana.
Gran escándalo gran, en el que intervinieron infaltables intérpretes de mensajes, actrices de cine, deportistas y políticos que pretendían conferirle al episodio el risueño y exagerado status de conflicto internacional.
Los chinos, para nosotros silenciosos por naturaleza, acostumbrados a la censura y en muchos casos violentos y mafiosos -como tantos argentinos- buscaron minimizar la situación, porque ellos tienen prohibida la red del pajarito.
Pero tienen una propia llamada Weibo a través de la cual se expresan masivamente.
Los que consideraron ofensiva a la travesura presidencial dijeron “Los de países pequeños no tienen cabeza. Para pedir dinero sí que quieres venir a China hasta en silla de ruedas”.
Son chinos, pero no tan complacientes, diplomáticos ni ceremoniosos.

ANDREITA DEL BOCA, LA VISIONARIA

Nunca se sabe cuándo son una verdad o fruto de una invención, los dichos de algún famoso porque siempre hay alguien que se beneficia o se perjudica con ellos y al final quien queda desubicada -sea real o macaneo- es la persona a quien se asigna una frase que pretende ser parte de la celebridad.
Porque si es cierto que la ex primera actriz Andrea del Boca dijo entre otras cosas y como elogio a la militancia joven que “Máximo Kirchner es el candidato mejor preparado para dirigir los destinos del país”, alguien debiera decirle a la ex nena que desayunar con Fernet provoca esos efectos, lo mismo que una mala noche de sexo ausente o de excesos libidinosos o de abstinencia de pastillas para ayudar a dormir o de pensar en el descubierto bancario o en los dineros atesorados en los paraísos fiscales.
El muchacho aludido por lo que se conoce de su escueto curriculum, todavía tiene los plásticos de fábrica en los hombros y aquellos que no lo aprecian ni le reconocen antecedentes laborales lo llaman poco cariñosamente “El Esquimal” porque no ha transpirado nunca.
Así resulta más complicado pensar en su postulación política, que en otro terreno bien pudiera mirar en dirección a la presidencia de algún centro vecinal, club de barrio, banda rockera o grupo juvenil con ciertas aspiraciones, siempre y cuando sus obligaciones no lo sometan al riesgo de exponer la debilidad cartilaginosa de su rodilla, no recuerdo si izquierda o la otra.
Pese a los asombrosos progresos de la tecnología cercanos al milagro, es imposible por ahora gobernar desde la placentera y obesa comodidad de una “play station” o mediante comunicados redactados por tantos de sus conmilitones donde se destaca ese ínclito personaje de su amistad cuya función es enseñarnos a pensar.
Pero mejor y a la hora de integrar un hipotético equipo de trabajo y conducción -me quiero permitir un consejo a Máximo- ni pensar en “Coqui” a la hora de comunicar sucesos porque de sapo en sapo devorados demostró que a lo bueno lo transforma en malo y a lo malo en peor. Mejor que vuelva a convivir con sus amigos los tobas, wichís, mocovíes y qom que lo adoran.
Volviendo a la blonda Andreita jamás olvidemos por ingratitud que hizo llorar a un par de generaciones, hasta que ya crecidita y bien vinculada advirtió que la docencia teatral era su futuro para lo cual se hizo preparar el consabido facturero y así fue que enseñó a gesticular, a manifestarse; los mohines, a llorar y a inspirar lástima que para algunos es el umbral de la ternura y para otros, el ingreso a la hipocresía.
Y allí anda ella, feliz y bien pagada, codeándose con lo más encumbrado del poder, mientras piensa que todos somos imbéciles que todavía creemos en sus lágrimas de antes, en sus mohines de antes, en su ternura de antes y en su inocencia ya perdida, aunque haya formalizado una transferencia imposible de tomar con seriedad.
Porque no es necesario que nadie, ni siquiera Andreíta, nos enseñe a sufrir.



6 de febrero de 2015

de la Sota contra inseguridad e inflación



¿TRAS 12 AÑOS EN EL GOBIERNO
RECIÉN ADVIERTEN QUE HAY QUE
APLICAR LA DUREZA DEL ACERO?


Las amnesias políticas a veces desdibujan la mejor de las
gestiones con solo un paseo por la memoria y una mirada
desapasionada hacia la realidad. El ahora presidencialista
del cordobesismo parece haber caido en cuenta que debe
hacer en el país lo que no supo hacer en nuestra Córdoba.

   De la Sota promete una férrea lucha contra dos elementos de la vida nacional … & popular que vienen haciendo estragos en la sociedad argentina: la inseguridad y la inflación, siempre y cuando pasemos por alto la intolerancia, el endeudamiento, la corrupción, la pérdida de puestos de trabajo, la desindustrialización y otros factores negativos que anden rondando por allí.
   Es probable que por una actitud netamente machista relegue a un segundo plano algunas carencias de productos de exclusivo uso femenino con inevitable frecuencia mensual, instancia cuya falta suele generar enormes alegrías hogareñas en muchos casos y preocupación con sentimiento de culpa  y “yo no fui” en otros.
   Eso mismo viene sucediendo en Venezuela desde varios meses atrás, e inquieta sobremanera que como en muchos otros aspectos, sea ese también el rostro anticipado de Argentina.
   De la Sota le puso la montura de acero a un caballito de batalla solo aplicable a la campaña proselitista con miras a plasmar sus delirantes ansias presidencialistas, porque prometer dura pelea a la inseguridad y la inflación más suena a broma para los cordobeses aunque fuera de nuestro territorio, el dueño de un percudido cordobesismo se empeñe en vender la imagen idílica de una normalidad y una paz inexistentes.
   Es gracioso advertir los ataques de amnesia de nuestro gobernador en los “reportajes” que le realizan los medios de Buenos Aires y provoca vergüenza ajena el soberbio nivel de ignorancia que lucen muchos colegas que se limitan al abordaje de temas epidérmicos, previamente establecidos y regulados por ese tentador argumento que es la pauta publicitaria oficial.
   Decir que el gobierno provincial genera inflación no es un disparate, porque un simple y elemental planteo matemático y sin un sencillo rigor científico, bastan para sostener tal afirmación.
   La aplicación de la tasa vial que transforma a Córdoba en el Estado provincial con tarifas más elevadas en los combustibles certifica que es uno de los factores generadores de inflación, a lo que debemos sumar la tarifa eléctrica más elevada del país, los peajes exageradamente onerosos para el descuido de las rutas donde se aplica, el costo del agua tratada y distribuida por una empresa concesionaria, la presión tributaria maquillada por un descuento ya absorbido por la “actualización” y la repercusión que en el presupuesto familiar tiene el precio del transporte urbano -aunque sea de la órbita municipal- excesivamente costoso para un servicio mediocre y ciclotímico, sujeto a caprichos y prepotencias tanto sindicales como empresarias.
   Los jubilados provinciales gozan, posiblemente, de los haberes mensuales más elevados del país, por parte de un organismo hiper endeudado que durante el delasotismo repartió beneficios a mansalva sin el sustento de aportes previos y ahora, tras culpar a la Nación (existe una “deuda cruzada” que no logran conciliar) por su propia ineficiencia administrativa, castiga a los viejos reteniéndoles sus actualizaciones jubilatorias durante seis meses, lo que también representa un generador de inflación por el endeudamiento emergente de la provincia en la toma de dinero para intentar cumplir con sus obligaciones.
   Con todos estos antecedentes y seguramente otros que permanecen prolijamente ocultos, el actual gobernador pretendidamente presidenciable no puede aparecer ahora como el salvador de la Patria, pontificando que “El próximo gobierno tendrá que ser duro como el acero para enfrentar la inseguridad y la inflación”.
   Si  el actual gobierno provincial no acepta ser considerado “mantequita”, debiera responder entonces a la pregunta inevitable: ¿Por qué no lo hizo el peronismo en Córdoba en los últimos 12 o más años de gestión?
   La explicación es abrumadoramente simple: el promesómetro se activó ahora, porque antes no era tan marcada la vocación presidencialista del ahora riocuartense “imperialista” por adopción matrimonial.
   Y los “slogans” corren por cuenta de  profesionales extranjeros de la opinión y la “venta política de un candidato”, absolutamente ignorantes del quehacer cordobés con lo que demuestran que a veces se puede ser profeta en la tierra de uno, aunque desde el propio poder desvirtúen eso tan trillado del “compre Córdoba” que en muchos aspectos siempre fue un verso más incluyendo a la creatividad publicitaria.
Gonio Ferrari

5 de febrero de 2015

de la Sota y su equipo


NÂO DIZ A MIM O
QUE QUER FAZER
 Es para que nos vayamos entendiendo, porque la
gente que motoriza la campaña presidencial del
artífice del cordobesismo, declama lo que piensa
hacer pero no menciona todo lo que no se hizo.

   Es una incoherencia, por ejemplo, colocar el acento en la proyectada lucha contra la inseguridad nacional y a lo largo de 12 años de gestión en la provincia tener para mostrar como resultado una multiplicación de los hechos delictivos, el brutal aumento de la violencia para perpetrarlos, el crecimiento exponencial e imparable del narcotráfico y el descontrol existente dentro de la institución policial, cuyo más reciente ejemplo fue la rebelión que naciera en sus filas un año atrás dejando su secuela de saqueos, daño, terror, espanto y desconfianza en la comunidad.
   Ni qué hablar de los delitos que vienen cometiendo miembros de la fuerza o aquellos que se consuman enfrente mismo de la Jefatura, en las cuadras donde están instaladas las comisarías o en pleno casco chico de la ciudad; en concurridos centros de compras y a la luz del día aprovechando la insuperable ausencia de la policía como elemento preventivo y disuasivo.
   Uno de los detalles más significativos de la inseguridad reinante, que desde el poder se pretende minimizarla a nivel de sensación, es que los herreros no dan abasto en su sostenida tarea de fabricación y colocación de rejas tanto en domicilios como en comercios, al igual que el auge de los variados y costosos sistemas de alarmas y monitoreos a distancia que de poco sirven porque las alertas por lo general llegan, pero la policía no responde o concurre cuando los ladrones ya se esfumaron.
   En síntesis, la falta de una política integral de seguridad en Córdoba, situación que lleva más de una década, ha logrado una penosa subversión en el seno de la sociedad: los decentes están entre rejas y los delincuentes gozan las mieles de la libertad y la impunidad.
   Las deudas pendientes son cuantiosas en materia de hechos delictivos sin sanción y no son pocos los casos emblemáticos como por ejemplo el asesinato de Nora Dalmasso en Rio Cuarto y varios homicidios y “desapariciones” en la capital y en otros puntos de la provincia, dejando para la estadística una enorme cantidad de hechos contra la propiedad que jamás fueron resueltos.
   Córdoba pese a la negativa oficial en este sentido, es una provincia insegura, acosada por el narcotráfico creciente y sostenido y pareciera que no alcanzan todos los esfuerzos que se dice está realizando el poder, cuando vemos que solo es “marketing” que esconde el propósito de quitarle entidad a la grave situación que la policía no sabe, no puede o no quiere revertir.
   A través de curiosas comparaciones se busca convencer a los cordobeses que estamos mejor que en Río de Janeiro, Caracas, Los Angeles, Bogotá, El Cairo o alguna otra ciudad del mundo, esquivando el compromiso de solucionar las cosas aquí, que es donde vivimos.
   Si uno de los ejes de la campaña electoral que persigue la quimera presidencialista del inventor del cordobesismo, es “acerar” la actitud aportando dureza y compromiso para superar la inseguridad a nivel nacional, lo mejor que puede hacer es olvidarse de poner como ejemplo la situación de Córdoba.
   Entendemos, por el ejercicio de la memoria, que el equipo “importado” que tiene a su cargo la estructuración de la campaña proselitista posee quilates para exhibir en cuanto a sus exitosos antecedentes, aunque también comprendemos el porqué haber elegido a profesionales foráneos: es difícil que algún especialista cordobés y conocedor del paño y de la realidad mediterránea, pueda asumir el compromiso de complicarse el futuro y la vida con una gigantesca mentira.
Gonio Ferrari

3 de febrero de 2015

Súper Ministro Capitanich



SUS GASTOS EN CINTA “SCOTCH” SON
PARTE DEL PRESUPUESTO NACIONAL


No debe existir una tarea más engorrosa, incómoda ni anti
higiénica que remendar un billete de los tantos en estado
deplorable que circulan entre nosotros. Hacerlo con varias
hojas de diarios es un patriótico cometido que la realidad
le confió al lenguaraz del modelo nacional & popular, ese
pulcro personaje que dio lástima desgobernando al Chaco.

   El que se encula pierde, reza un dicho producto del “malhablaje” grosero y chusma de esos que están divorciados del idioma sin haberse casado nunca con él.
   Un aserto que sin dudas ignora el inefable super ministro Jorge  (alias “Coqui”) Capitanich, a quien posiblemente en forma apresurada ya empiezan a identificarlo más por el alias que por su nombre, temperamento que por lo general se aplica a los marginados de la ley.
  Dijo, acusó, rompió diarios, habló de complot destituyente, de mafias mediáticas, de operaciones políticas para “serruchar el piso” del gobierno, cuando es uno de quienes más usan el serrucho haciéndolo ir y venir en la plataforma de madera balsa en la que ellos están aposentados y creyendo que dese allí comandan los inciertos destinos de la República.
   La realidad que le llegó por boca de su “coequiper” Gils Carbó, debió llamarlo a la sana reflexión, actitud que suelen asumir los funcionarios inteligentes, lo que no es el caso del gobernador en suspenso de una provincia tan hambreada como desatendida, donde según sus apreciaciones la desnutrición infantil no existe.
   Era cierto lo que sostenían los periodistas en sus notas, esas notas que despertaron la ira, la intolerancia, el autoritarismo salvaje igual al que exhibían los dueños del poder allá desde el ’76 hasta el ’83.
   Pero ni siquiera existió la caballerosidad del inexacto que se disculpa,  la falsa humildad del equivocado ni la actitud hipócrita y mentirosa de quien por pegarle al clavo le pega al dedo y sostiene que no le dolió.
   Si Capitanich es la imagen del gobierno; si es lo que exportamos como modelo de tolerante y mesurado vocero, justificador de errores o ariete contra los que piensan distinto, de poco valdrá todo lo que se haga posiblemente con buena intención para ubicarnos en el mundo como país serio, respetuoso de las leyes y en especial de las libertades, si es que la libertad plena de pensar y de expresarse, para el kirchnerismo está entre ellas.
   Lo mejor que puede hacer Jorge (alias “Coqui”) Capitanich es bajar su cabezota empecinada, morderse la lengua antes de acusar, denostar y descalificar; pedir disculpas haciendo de cuenta que es un grande, renunciar y volver a su Chaco donde tanto necesitan de su proclamada como escondida inteligencia.
   Las sombras de los desnutridos, de los famélicos, de los postergados que no existen, lo están esperando.
Gonio Ferrari