Desgrabación de los
comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos”,
edición nº 773 difundida el domingo 9 de
abril de 2023 por Radio Universidad Nacional de Córdoba.
Historia sagrada para el día de la Pascua…
RESPETUOSA
VISIÓN DE LA PASIÓN DE CRISTO EN
VERSIÓN LUNFARDO,
DIGNA DE SER ATESORADA
En esta Pascua de Resurrección, la cristiandad celebra alborozada
y feliz, con toda la pompa después del clásico recogimiento, aquel milagroso
acontecimiento emergente del sacrificio de Jesús. Rondan por el mundo mil expresiones
distintas de abordar el drama de la crucificción, pero ninguno -y esta es una
apreciación netamente personal- tan fuerte y tierna como su versión lunfarda,
más aún por tratarse de la creación de un cordobés no tan conocido como pudiera
suponerse.
Dimas, el buen
ladrón, crucificado a la derecha de Jesús, era galileo y dueño de una posada.
Asaltaba a los ricos para favorecer a los
pobres y aún siendo ladrón, se parecía a Tobías, pues solía dar sepultura a los
muertos, saqueaba a la turba de los judíos; robó los libros de la ley en
Jerusalén, dejó desnuda a la hija de Caifás, que era
sacerdotisa del santuario, y sustrajo el depósito secreto colocado por Salomón.
Gestas, el mal
ladrón, a la izquierda de Jesús, solía con su espada matar a viajeros, y a otros los dejaba desnudos y
colgaba a las mujeres de los tobillos cabeza abajo para cortarles después los
pechos, y tenía predilección por beber la sangre de los miembros infantiles;
nunca conoció a Dios; no obedecía a las leyes y venía ejecutando tales
acciones, violento como era, desde el principio de su vida.
Ya en nuestros tiempos, Enrique Otero Pizarro fue
abogado, juez, educador, ministro y también pintor, poeta y boxeador.
Su
obra literaria no es abundante. Escribió cuentos, teatro y poesía. En
Buenos
Aires, en 1967, se estrenó su drama “El proceso de Don Juan”.
Enrique
Otero Pizarro, que había nacido en Córdoba allá por 1915, fue un atildado
sonetista, parafraseó a Lope de Vega y abordó temas tan delicados y hondos como
el de ciertos pasajes bíblicos que se refieren a Jesucristo, cuya
desacralización no resulta para nada irreverente, aunque sí grotesca por la
conjunción de gracia y patetismo que alcanza especialmente con la utilización
del lunfardo.
Acostumbraba a firmar sus sonetos, que
quedaron inéditos, con el seudónimo Lope de Boedo.
Precisamente de la brillante antología que elaborara Luis Alposte,
es para recordar esta magnífica pieza de Otero Pizarro que don Edmundo Rivero supo
regalarme de su puño y letra, en ocasión de una nota que décadas atrás le
realizara para La Voz del Interior en una de sus visitas a Córdoba.
DOS LADRONES
Hay tres cruces y tres crucificados.
En la más alta, al diome, el Nazareno.
En la de un güin lloraba el chorro bueno
mangándole el perdón de sus pecados.
Escracho torvo, dientes apretados
mascaba el otro lunfa el duro freno
del odio y destilaba su veneno
con el rechifle de los rejugados.
¿No sos hijo de Dios? ¡¡Dale!! ¡¡Bajate!!
¿Sos el rey de los moishes? ¡¡Arranyate!!
¿Por qué no te bajás? ¡¡Dale, che guiso!!
Jesus ni se mosquió. ¡Minga de bola!
Y le dijo al buen chorro estate piola
que hoy zarparás conmigo al Paraíso.
Como se advierte, de ninguna manera se puede
tomar como una expresión ofensiva la utilización de un lenguaje marginal para
un tema de tamaña sacralidad en la historia de los tiempos, sino más bien que
es una manifestación del decir popular abordada con el debido respeto.
Es preferible, siempre, recordar la
veracidad del pasado en una reivindicación de la memoria, sin que mucho importe
la manera de hacerlo porque en definitiva se hace.
No hay peor y más cruel desmemoria que el
olvido.
Este domingo, día de gloria para el
cristianismo: Cristo ha resucitado…
Algo extraído
de la patriótica memoria
AQUEL LEJANO ABRIL DE 1987 BORDEAMOS
EL LÍMITE DE LA DESINTEGRACIÓN NACIONAL
Fueron muchas, demasiadas, horribles, las horas que los argentinos
vivimos en vilo, al borde del desastre con la posibilidad de un retorno a los
tiempos del espanto, del secuestro, de la capucha, de la tortura y de la
muerte.
Allá en el ‘87, cuando la elite militar
argentina aún conservaba poder, armas y nostalgias, ese señor que ocupó la
presidencia de la Nación tuvo el compromiso, la templanza, la valentía y la
grandeza cívica de enjuiciarlos, cuando todavía perduraban entre ellos la
soberbia, la revancha y ansias de impunidad, distintivos de la derrota a manos
de la democracia.
Si la historia, los derechos humanos y el
nunca más tienen un padre, ese es Raúl Alfonsín porque enfrentó a la ignominia
del cuartelazo en días que las sangrantes heridas recién comenzaban a
cicatrizar.
Después, descolgar cuadros de uniformados
era fácil porque ya habían mordido el polvo del fracaso, lo mismo que reflotar
una dudosa paternidad de aquellos derechos humanos, reivindicados por el ejemplar
restaurador de la democracia y de la libertad.
Han pasado muchos años, poco tiempo en la
historia pero suficientes para ser honestos y sinceros cuando miramos hacia
atrás.
Nunca es bueno apropiarse de banderas
ajenas.
Ni siquiera en calidad de préstamo por
algunos años, porque el tiempo, siempre el tiempo y la memoria, son los únicos
e insobornables dueños de la verdad.
Y por aquellos tiempos, la casa, pese a los
anuncios, muy pocas veces estuvo en orden.
Ni siquiera en la actualidad…
Por
encima de los números, la realidad
LA INSEGURIDAD Y EL AVANCE DEL HAMPA
HAN SUPERADO TODAS LAS ESTADÍSTICAS
Aquello de preocuparnos cada mañana al leer
el diario, escuchar la radio o ver los programas tempraneros de la televisión,
y enterarnos de los raides delictivos de pocas horas antes en la ciudad, ha
pasado a ser un penoso recuerdo simplemente por haberse transformado en una
previsible rutina diariamente incrementada al amparo de la impunidad que el
poder le sigue regalando al hampa, aunque por eso de machacar en campaña, se
siguen comprando patrulleros, material de combate y otras onerosas erogaciones que
de poco sirven, salvo para incrementar el abusivo márketing pre eleccionario.
Y de nada sirven, vale repetirlo y no es por
machacar en uno de los puntos más débiles del que supiera ser el arte de
gobernar, sino que es el reiterado llamado de atención frente a la empecinada
carencia de una política integral de seguridad, que deje de lado la propaganda
y la transforme en acción de protección a la ciudadanía, que es el verdadero e
incumplido compromiso con una sociedad harta de remiendos, parches, justificaciones
y explicaciones vanas, que naufragan por el solo hecho que más se gasta en
publicidad precomicial que en prevención.
Los tiempos del bla-bla se terminaron cuando
a través de las estadísticas fuimos tomando conciencia de una realidad
apabullante, y eso que dejamos de lado por archiconocido, ese detalle que de
los hechos delictivos, alrededor de la mitad de ellos no se denuncian, porque
otra de las realidades es que viene creciendo ese absurdo de saber que en
muchas circunstancias, tienen más de eso que le llaman derechos humanos los
delincuentes que los honestos, y la prueba más contundente es que quienes
vivimos dentro de la ley y su debido respeto debemos atrincherarnos en el
encierro, mientras los marginados de la ley siguen sueltos y a sus anchas.
Tampoco es cuestión de hacer sinónimos entre
pobreza y delincuencia porque pese al exponencial crecimiento de la indigencia,
no son precisamente los necesitados quienes delinquen, sino que la situación se
agrava porque es cada vez más precoz el ingreso al delito y también porque
asoma una peligrosa tendencia, que es el acostumbramiento a la vagancia, al
derrumbarse la dignidad del esfuerzo, bombardeada por la enormidad de subsidios
y becas a la ociosidad, con lo que el poder intenta disfrazar su escaso
compromiso de propiciar la creación de genuinas fuentes laborales, más allá de
las que con el alimento de la demagogia, engorda el asistencialismo.
Mientras no se legisle seriamente en procura
de la implantación de una auténtica política integral de seguridad, con una
imprescindible profesionalización de la fuerza policial que incluya un severo
control de valores y antecedentes, la delincuencia seguirá creciendo y eso que
el narcotráfico pocos años atrás era una remota posibilidad y por las omisiones
oficiales, es ya un rubro instalado.
Porque seguir con el verso de asegurarnos
tranquilidad y paz, es menoscabar no tan sólo la inteligencia de la gente, sino
burlarse de una situación real, pero que al desconocerla, ignorarla o
esconderla, no se consigue otro resultado que el fracaso, el mismo fracaso que
ahora la sociedad cordobesa viene padeciendo.
Registro
de la Propiedad “cordobesista”
MEGACAUSA:PASÓ A SER
TEMA DE ARCHIVO
AL INGRESAR A LOS
GRISES DE LA HISTORIA
Dice un refrán popular que el sentido común
es el menos común de los sentidos, poniendo en claro el diccionario que dicho
sentido es una especie de capacidad natural para juzgar los acontecimientos de
forma lógica y razonable, evitando el absurdo.
En la causa del Registro de la Propiedad de
Córdoba, surge casi de manera inevitable preguntarse qué sentido utiliza un
juez que dice que no tiene ninguna prueba contra un imputado, pero igual lo
encierra en prisión preventiva, o qué sentido le dice que una persona que no
tiene antecedentes penales ni fortuna es un peligroso delincuente que participa
en negocios millonarios.
Inquieta asimismo saber con qué sentido se
encierra a personas inocentes durante tres años sin llevarlas a juicio, o se
designa una comisión especial en lugar de los jueces que por sorteo
corresponden. Y más aún, con qué sentido será que se ignoran las acusaciones de
los testigos contra poderosos y altos funcionarios del momento.
Es probable que todo ciudadano piense que
los jueces actúan aplicando el sentido común bajo el nombre de “sana crítica
racional”, y por si acaso les faltara, apegándose rigurosamente a la ley. Es
así que, en un reciente reportaje de televisión, un conocido camarista de la
justicia provincial afirmó que un juez es imparcial cuando resuelve por la
prueba y dentro de la ley, y sólo llega a esa decisión imparcial si es
independiente.
Sin embargo, lo actuado en la causa,
(prisión sin pruebas, encierro sin juicio, etc.) en un ejercicio de pura
imaginación, exhibe al sentido común corrido a zapatazos de los Tribunales, a
la Ley escondida en algún estante y a la
imparcialidad e independencia encerradas bajo llave. Y esto, por estricta
cuestión de Justicia, dicho sea con mayúsculas, exige encontrar el sentido
utilizado.
¿Quién
paga la exagerada figuración?
SER PARTE DE LAS
REDES SOCIALES, COSTO
DEMASIADO CARO PARA
LOS CORDOBESES
Sin contar con estadísticas certeras pero
guiándonos por lo que vemos a diario, no es complicado evaluar que la
publicidad digital sea actualmente uno de los rubros que más viene creciendo en
lo que a promoción se refiere, por varios detalles sugestivos que el común de
la gente viene advirtiendo, alimentada por las experiencias en tal sentido y
tomando en cuenta que esa publicidad entra a los hogares sin que la llamen y se
entromete en cualquier programa aunque no haya sido convocada.
Estás viendo un informe sobre un hecho
saliente en Quebec, o en Caracas, o en Jujuy y notas que te sorprende la
caripela de algún candidato a algo, y no te alcanzan los dedos buscando en el
teclado de tu PC o en la estrechez del celular, una alternativa que te
salvaguarde de ese acto de invasiva prepotencia que no deja de ser una afrenta
a la privacidad.
El tema con relación a estas apreciaciones,
no es sólo cuestionar los casi 8 millones y medio de pesos que, se comenta,
invirtió el gobierno del cordobesismo -sólo en marzo- propiciando a través de
féisbuc e Instagrán que los voten a ellos cuando llegue el momento, ni los 42
millones de mangos que contrató en promociones la Municipalidad de Córdoba por
tercer mes consecutivo.
El tema es la oportunidad en que hacen esos
gastos no prioritarios para la ciudadanía, porque oficialmente aún no comenzó
formalmente la campaña y es para preguntarnos por curiosidad y con algo de
asombro ¿qué nos espera para cuando la campaña se inicie en serio?
Y otro detalle: bueno sería que desde el
poder se informara si a esas erogaciones en publicidad digital política y
partidista las paga el partido político o si lo hacen con el dinero de las
arcas oficiales.
O sea que la paguemos nosotros, los
castigados contribuyentes, pensemos como pensemos…
Algún día tendremos
que pagar…
AXEL KICILLOF,
POR DEUDAS QUE
CONTRAJERA,
NOS TERMINARÁ RESULTANDO DEMASIADO CARO
Realmente provoca escalofríos tomar
conciencia que estamos hasta la manos, endeudados hasta la coronilla y
comprometidos en miles de millones de dólares por obligaciones contraídas, a
los que se suman los fallos adversos de la justicia norteamericana que también
forman parte de nuestro ADN de patear los compromisos hacia adelante, maniobra
equivalente a dejar campo minado del que tendrá que hacerse cargo la
administración resultante de las próximas elecciones, sean o no del palo de la
actual, sumida en una desesperación reforzada por la desorientación y la tenaz
lucha interna por prevalecer y eternizarse.
En tal sentido debo reconocer que toda la
información relativa con esta cuestión proviene de informes mediáticos, que lo
mismo deben ser tomados en cuenta como orientación que guíe hacia la verdad
absoluta, de la cual son sólo dueños el paso del tiempo, las investigaciones que
se están haciendo y la seriedad que se imponga a la hora de las definiciones
que por ahora, se me antoja que sus preliminares son parte de la campaña
proselitista que amenaza -y así lo viene mostrando- con ser despiadada.
Uno de los detalles, que hay más de 30 mil
millones de dólares comprometidos en juicios causados por el kirchnerismo,
entre los que se cuentan la expropiación de YPF que data del año 2012, la deuda
con los holdouts, la subestimación del PBI, el dólar futuro y el arreglo
suscripto con el Club de París.
En menos de una semana, el Estado argentino fue
intimado a pagar más de 1.300 millones de
dólares en Londres y una suma aún no determinada -pero de miles de
millones- en Nueva York y estas sumas no son chauchas…. Los problemas con la
liquidación de los cupones ya acumulan 2.650 millones de dólares entre Londres
y Nueva York, según lo comentara Alfonso Prat Gay, ex ministro de Hacienda y
Finanzas y aún restan apelaciones que se supone dilatarán todos los procesos.
En el caso de YPF, el pago se tendría que hacer en 2024, equivalente a una
bomba con mecha corta.
Las negociaciones de este asunto fueron
comandadas también por Kicillof y a nuestro país le costaron una bagatela que
superó los 35.000 millones de verdes, según el mismo Prat Gay, quien sucedió en el
Ministerio de Economía al propio Kicillof cuando arrancó el gobierno de
Mauricio Macri y la expropiación de YPF resulta una de las fuentes más altas de
erogaciones.
Axel Kicillof y como compensación a la
española Repsol le reconoció 5.000 millones por su participación en la
petrolera y aún resta conocer cuánto se
le pagará al fondo Burford por la expropiación de YPF, aunque algunos cálculos
elaborados con prudencia, mencionan unos 3.500 millones pese a que Burford
demandaba una compensación que rondaba los 14.000 millones, siempre hablando en
moneda verde. Estimaciones prudentes hablan de US$ 3.500 millones, aunque
Burford había pedido una compensación de US$ 14.000 millones y un detalle:
Kicillof se quejó a la justicia yanky por su fallo sobre Repsol.
Y seguimos abrumados por los números: en
2015, hubo un fallo a favor de los acreedores de la deuda argentina que no
habían ingresado a las reestructuraciones de la deuda pública de 2005 y 2010.
Se los llamó “holdouts” y el kirchnerismo los denominó “fondos buitres”.
Los acreedores obtuvieron sentencia
favorable: la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner desconoció ese fallo
aunque después la administración macrista
puso los tejos -se dice- en su afán por recuperar el acceso al crédito externo,
lo que no era posible con los embargos de los holdouts sobre los bienes
argentinos, tal lo sucedido, por ejemplo, con la Fragata Libertad.
También Kicillof fue parte de una
renegociación como ministro de Economía, con el Club de París, integrado
por acreedores europeos y al 30 de abril
de 2014 la deuda vencida impaga con ese organismo ascendía a 4.955 millones de
dólares pero el acuerdo fue por 9.690 millones porque la diferencia estaba en
intereses vencidos por 1.102 millones verdes, más intereses por la mora en
cancelar, moratorios por 3.633 millones de esa moneda universal que es el dólar
estadounidense.
O sea que sintetizando, la cuenta de
intereses se agrandó en un 95 por ciento agregado al capital adeudado, lo que
los técnicos estimaron se trataba de excesivos intereses moratorios.
Como parte de la reestructuración de deuda
de 2005, el ex ministro de Economía Roberto Lavagna ofreció un cupón “atado al
crecimiento”, ya que los acreedores cobrarían un beneficio si el país crecía
por arriba del 3,26% anual. Durante los primeros años, se cumplió. Pero luego
el Indec modificó sus estadísticas, de la mano de Guillermo Moreno, experto en
dibujar y ahora crítico por igual de Alberto Fernández y de Cristina, todo lo
que derivó en otro pleito cuyo costo rondará los 2.650 millones de dólares.
También está la denominada causa de “dólar
futuro”. El Banco Central vendía dólares así rotulados -para cuando hubiera
terminado su gestión, después de diciembre de 2015- a un precio que terminó
siendo inferior a la cotización alcanzada en ese momento. El Gobierno usaba el
dólar oficial (de $ 10 por ese entonces), aunque la cotización “informal” del
billete -la que usaban ahorristas y muchos actores económicos- era de $ 15 y para
superar esa instancia trascendió que la administración gatuna pagó alrededor de
3.500 millones de dólares. La renegociación de la deuda soberana bonaerense
también fue un error, según Prat Gay. El ex ministro y legislador entiende que
el gobernador le agregó 2.764 millones de verdes a la deuda.
"Las obligaciones de pago en los
primeros 10 años pasaron de US$ 3.860 millones en la oferta original a US$
6.624 millones" en la que finalmente fue aceptada por los acreedores,
según lo detalló el político opositor.
Resultar en mi caso tan abrumado de números, dólares,
incumplimientos y esquives instrumentados por ese genio de la Economía que es
Kicillof, me ha llevado a la conclusión que ni loco le compraría un auto usado.
POÉTICA
DESPEDIDA DE “SÍGANME LOS BUENOS”
EDICIÓN
773: PALABRAS DE GABRIELA
MISTRAL
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En el final
de la edición nº 773 de “Síganme los buenos” por Radio Universidad de Córdoba,
se difundieron interesantes y comprometidos conceptos de Gabriela Mistral. El
audio de tal intervención puede ser encontrado en la columna correspondiente,
parte superior derecha de este blog.
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