Mostrando las entradas con la etiqueta Control. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Control. Mostrar todas las entradas

27 de agosto de 2023

S.L.B.: FUNCIONA A PLENO LA USINA DEMAGÓGICA DE "MASSITA" - TRES PERSONAJES (Y UNA BREVE INTERVENCIÓN DE DADY BRIEVA, SERGIO MASSA Y CARLOS SAUL I DE ANILLACO) - YA DUELEN LOS PRIMEROS AJUSTES ORDENADOS POR EL F.M.I. - LA POLICÍA AFIRMA VOCACIÓN DECORATIVA Y POCO PREVENTIVA - MEGACAUSA DEL REGISTRO Y LAS ARBITRARIEDADES COMO NORMA - INFLACIÓN, DÓLAR Y OTRAS DOLENCIAS IMPULSAN EL REGRESO A PARITARIAS - CONTROL DE PRECIOS, MODALIDAD QUE SIGUE SUMANDO FRACASOS Y ABUSOS CON IMPUNIDAD - DESPEDIDA CON UNA JOYITA DE ALMAFUERTE, ETC.


Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 793 del domingo 27 de agosto de 2023, emitido por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.

 
Hasta octubre el tiempo pasará volando
USINA DEMAGÓGICA DE  “MASSITA” FUNCIONA  A
PLENO, COMO PUNTA DE LANZA DE LA CAMPAÑA
 
   Algunos comentarios son demasiado significativos, porque pintan una realidad que desde el poder se pretende ignorar o cubrir con un poco piadoso manto de olvido o de indiferencia, entre otras alternativas, como lo inédito y absurdo de pedirle a la ciudadanía cuatro años para poner en orden al país, cuando no supieron, en los últimos cuatro años, enmendar lo que ellos mismos consiguieron.
   Todos los remiendos y parches disfrazados de medidas efectistas que se vienen anunciando, seguirán ocupando los discursos y las declaraciones mediáticas, pagando fortunas para ello, en este festival de la demagogia al que le faltan menos de dos meses de vigencia, basándose en el absurdo de eximir de culpas a los que se van y ya se las están cargando a los que vienen.
   Tardíamente se acuerdan, entre otros temas, de los jubilados a quienes les vetaron el 82 por ciento móvil utilizando los fondos recaudados para sostener a los pasivos, en pavadas inoportunas como el fútbol para todos, los autos para todos, la carne para todos, las vacaciones para todos, cuando lo que lograron con tal despilfarro que muchos funcionarios aprovecharon para enriquecerse, fue un penoso crecimiento de la pobreza y la indigencia.
   Y como si nadie antes lo hubiera instrumentado, agregan un subsidio fijo para los viejos, un desembozado y políticamente vergonzante “compravoto”.
   Nada se dice de la creación ni del fortalecimiento del estímulo al trabajo genuino, porque juntan más votos las becas a la vagancia que al no exigir ningún tipo de contraprestación, sepultaron a la dignidad del esfuerzo, del compromiso y del sacrificio, fomentaron la mendicidad y colaboraron al crecimiento del empleo informal y disminuyeron la contratación en blanco con aportes jubilatorios y atención de la salud, dentro de las leyes.
   Duele saber que en nombre de mayores padecimientos, no le quedó al poder otra alternativa que rendirse una vez más a lo que impusiera el FMI para prolongar nuestra agonía institucional, como lo son la obligación de ajustar aún más los salarios del sector laboral tanto público como privado, mayor aumento en las tarifas de servicios y como el tiro del final, practicar también nuevos ajustes en las jubilaciones, cuando ahora son tan misérrimas que ni siquiera alcanzan a cubrir la mitad de lo necesario para no pasar a la triste condición de hambrientos.
   Mientras tanto las cúpulas partidarias siguen con sus batallas internas y para quienes tienen en sus manos gobernar el país, trabajar es una obligación cívica y moral que están dejando, privilegiando intereses de permanecer o de instalarse en posiciones más ventajosas, y en tal aspecto es para sospechar que no son pocos los que de conseguirlo estarán consagrando su propia impunidad.
   Para colmo ahora, la “estrella itinerante” del oficialismo optó por coquetear no tan sólo por una cuestión de votos, sino para rascar de lo que seguramente obtendrá nuestro gobernador en su incorporación a la lucha nacional, aunque desorienta saber si el ideológicamente inestable “Massita” busca respaldo numérico o complicidades.
   Si es por esto último, mejor que ni lo intente porque el “Gringo” no es de comprar espejitos ni vidrios de colores.
   No hablemos de la inflación inmanejable, de los precios enloquecidos ni del dólar blue porque en tales aspectos de nada sirve el palabrerío sino la acción, pero no con la seguidilla de errores y fracasos que se siguen perpetrando.
   Es para rogar, a la luz de la memoria y de los antecedentes históricos que por lo general no mienten, que las concreciones basadas en las promesas y anuncios diarios que anticipó el candidato oficialista, demoren en llegar menos de los 23 años, que tardara en diplomarse en una universidad privada de nuestra capital nacional.
   El título de abogado como se advierte, podía esperar.
   La crisis que hasta ahora no ha podido o no ha sabido superar, nos sigue carcomiendo hasta el alma…
   Y he dejado como epílogo, palabras de tres personajes que en los últimos años mucho tuvieron que ver con la historia de los argentinos, sin que esto signifique una toma de posición pero sí que obre como recordatorio.
   Son de fácil reconocimiento las voces, pero me refiero a Dady Brieva, Sergio Massa y Carlos Saul I de Anillaco.
   Realmente, es para no olvidar.
   Escuche atentamente…
 **********************************************************
El audio al que se hace referencia, de solo 40 segundos puede ser escuchando buscándolo en el sector correspondiente, en la columna del costado superior derecho de este blog.
 **********************************************************
Es sólo el comienzo de otro impacto
“HACIENDO LOS  DEBERES” IMPUESTOS  POR
EL F.M.I. LOS PRIMEROS AJUSTES YA DUELEN
 
   La angustia de los argentinos, renovada en estos últimos tiempos por enésima vez, tiene obviamente su razón de ser, ya que sobre la marcha y en medio de una crisis agobiante, nos anuncian que la situación puede empeorar aunque reine un inexplicable optimismo en las altas esferas del poder, ganado a mi modesto entender en el clima de desesperación que sin dudas los abruma, por aquello tan atávico que es ver con proyección de futuro un horizonte demasiado tormentoso y conflictivo.
   No creo que doña Kristalina Georgieva tenga algo para festejar, al enterarse de las más recientes declaraciones divulgadas acerca de las medidas que se adoptarán en lo inmediato, que significan un duro golpe a las economías hogareñas, como lo son -hablando de un círculo netamente familiar- los ajustes salariales, la poda de beneficios, las desmedidas pretensiones de algunos sectores empresarios, acostumbrados a la cachiporra como elemento de presión, y otras novedades no muy gratas como por ejemplo una cuestión tan doméstica como lo es la avivada de los mandamases de la Red de Accesos a Córdoba, cobrando peaje de 300 mangos que perjudica a miles de usuarios, que deben oblar esa suma cada vez que salen o entran, pese a que están dentro del éjido urbano de Córdoba capital.
   Y aquello tan mafioso de amenazar como mecanismo de apriete, lo puntualizo en el tema del transporte urbano de pasajeros, cuya pretensión de 320 pesos el boleto más que un absurdo, es una delirante ridiculez de la que alguien, con argumentos, debe hacerse cargo.
   Ni hablemos entonces de lo que se viene con relación a la tarifa eléctrica, del gas, del agua y de algunos otros servicios esenciales como lo son, por citarlos, la atención médica, precios de los medicamentos, el seguro automotor, las honras fúnebres, las presiones impositivas y todo aquello que esté conectado con la vital recaudación que el poder necesita concreta, para evitar un derrumbe que a poco tiempo de elecciones trascendentales, sería pisar el umbral de la desgracia.
  Massita volvió de su más reciente gira manguera por el imperio del norte, dejando allí la promesa de hacer los deberes que le ordenara el organismo de la usura internacional, seguramente sin pensar el terremoto que significaría, en plena campaña, decirle a la sociedad argentina que los tiempos de mayor desventura aún están por llegar, como anticipando, al estilo Churchill, que seguiremos aportando sangre, sudor y lágrimas.
 
No existe política integral de seguridad
OÍDOS SORDOS: LA POLICÍA SIGUE FIRME CON
VOCACIÓN  DECORATIVA Y POCO PREVENTIVA
 
   Debemos tomar conciencia de la gravedad de una situación insostenible que muestra como alarmante distintivo una mayor violencia urbana en un escenario con sostenido y severo malestar social que suele ser el equívoco justificativo de la inoperancia oficial para combatirla y aportarle soluciones a la gente.
   Hasta poco tiempo atrás, los cordobeses llegamos a pensar que habíamos llegado al límite en materia de azoramiento frente a las permanentes muestras de vivir en un doloroso escenario, donde la inseguridad se impone por sobre las leyes, las promesas oficiales, el fracaso de un cometido mentiroso de protegernos y un alarmante grado de impunidad en el que se mueven a sus anchas los elementos del hampa.
   Sin hacer siquiera un amague de emparentar pobreza con delincuencia, que no me vengan con el percudido verso de la prevención porque la falla está en la base, al no existir la vigencia ni la cercanía de una política integral de seguridad, que privilegie la acción por encima  de la divulgación de algunos éxitos y el ocultamiento de graves sucesos, lo que indica el grado de manipulación de los índices delictivos, con la equivocada intención de transmitir tranquilidad a una sociedad que hace tiempo la perdió y poco se hace por restablecerla.
   Si no fuera por la masiva divulgación mediática de asaltos, entraderas, rapiñas, despojos pirañas, acción de mecheras y otras transgresiones contra la propiedad, quedaría en la población una mentirosa sensación de estar amparada lo que agravaría  la situación al caer en una actitud de confianza que lleva a bajar la guardia y relajar los cuidados.
   Hay casos antológicos en que los autores de tantos delitos aparecen en primerísimo plano para una fácil identificación, pero todo indica que la tecnología tantas veces anunciada como incorporada a la policía no basta para establecer datos certeros de los delincuentes y ponerlos en el lugar que merecen que es la cárcel.
   Párrafo aparte para la creciente participación de menores inimputables cometiendo delitos a cara descubierta, por supuesto amparados en la indemnidad que otorgan leyes obsoletas, percudidas y desactualizadas, lo que indica el atraso que en la materia tenemos los argentinos, cuando en otras civilizaciones más adelantadas optaron por la sabiduría de modificar los instrumentos legales adaptados a la realidad que viven.
   La violencia de la que hacen gala aquellos jóvenes adolescentes que incursionan precozmente en el delito, tiene los mismos fundamentos, porque para ellos seguramente les confiere autoridad de machitos y carteludos el hecho de portar un bufoso y perpetrar desastres que no son penados, y eso es una tremenda injusticia que tiene como multitudinaria y desprotegida víctima a la sociedad decente y no en todos los casos de delitos contra la propiedad interviene en sus  responsables el consumo de sustancias prohibidas, argumento que suele ser mañosamente utilizado por la autoridad.
   Mientras las leyes no sean adecuadas a la realidad y actualizadas con su evolución, seguirán registrándose estos casos, que son mucho más graves por su simple condición de evitables, en un país donde tenemos posiblemente un exceso de legisladores que se inclinan por la indiferencia, porque si así no fuera su actitud, ya tendríamos actualizados todos los instrumentos legales que nos rigen.
   No hacerlo, es incorporar a los tiempos cercanos que ya están encima de nosotros, facilidades delictivas que seguirán haciéndonos daños, en la mayoría de los casos irreparables.
   Y si el poder es indiferente a tales peligros que están a la vista, no provoca otra reacción que el rechazo de la gente y la calificación de inútiles que muchos de ellos han demostrado y merecen.
 
Megacausa Registro de la Propiedad
PRISIÓN PREVENTIVA: PÉSIMA COSTUMBRE DE
HABER TOMADO LA EXCEPCIÓN COMO NORMA
 
   La Real Academia Española, querida amiga tan frecuentemente consultada por nosotros, dice que “arbitrario” es algo sujeto a la libre voluntad o al capricho, antes que a la ley o a la razón, y que un capricho es una determinación que se toma por antojo, por humor, o por deleite en lo extravagante y original.
   El término “arbitrario”  ha sido utilizado infinidad de veces en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba por imputados, defensores, organizaciones no gubernamentales intervinientes, por el Grupo de Trabajo contra la detención arbitraria de las Naciones Unidas y por la Procuración y la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
   En todos los casos se dictaminó como arbitraria la prisión preventiva sistemática de la causa, sosteniendo que no se ajustaba a la Constitución ni a los acuerdos internacionales y reconociendo que carecía de fundamentos y de explicaciones, siendo incorrecta e injusta.
   También se han considerado arbitrarios los interminables plazos de investigación, los testigos anónimos, los encierros reconociendo que no existen pruebas, la contradictoria rotulación de la causa como una sola y  muchas al mismo tiempo, para mantener la comisión especial de juicio, la indiferencia ante fallos internacionales, etc, etc.
   Y es asimismo para destacar la desigual y arbitraria actitud judicial, que mientras imputa a cualquier ciudadano común por ser familiar, vecino, compañero, o venderle un celular a otro imputado, ignora denuncias concretas contra poderosos. 
   ¿Será que estas acciones responden a un antojo, humor o deleite particular más que a la ley o a la razón? ¿Puede aceptarse un sistema judicial con estos atributos? ¿Quién debe controlarlo y además repararlo?  Porque de ser así, todos los ciudadanos estamos en serio peligro. 
 
El asalariado, víctima más perjudicada
INFLACIÓN, DÓLAR Y NUEVAS  DOLENCIAS YA
IMPULSAN URGENTE LLAMADO A PARITARIAS
 
   Más allá de preguntarnos sobre quién o quienes recaería la responsabilidad de responder por el incierto panorama económico que nos abruma, la simple enunciación de sus consecuencias es que más nos descoloca y nos hunde en incertidumbres que en realidad no merecemos por ser habitantes de un país ubérrimo, rico por donde lo miremos, con solo evocar nuestras riquezas tales como el variado clima, la agricultura, la minería, la desaprovechada pesca de la que sí se aprovechan otras potencias, nuestra fama por lo que produce la pampa húmeda y otros factores naturales o heredados, que en algún momento no muy lejano nos calificaron como potencia mundial.
   Lo penoso de la actualidad es ver desnutrición infantil, desocupación, pobreza e indigencia crecientes, problemas edilicios en escuelas y centros de salud, carencias en muchas actividades, disminución alarmante del valor de nuestra moneda y todas sus contracaras, con parte de un empresariado opulento, dirigencia gremial obesa de ahorros según dicen, políticos y altos funcionarios que tienen asegurado su futuro y el de varias generaciones que les sigan la estirpe, todo esto en un escenario de inexplicable pobreza que muestra su rostro descarnado en la gente que vive a la intemperie, eternos inopes que buscan el inexistente abrigo de las plazas y otros rincones urbanos, conformando un panorama que duele a la mayoría, mientras muchos ejemplares de la dirigencia mirando hacia otras direcciones hacen como que tales situaciones no existieran.
   Las maniobras internas que se perpetran manipulando nuestra moneda son de niveles escandalosas, como es llamativo e indignante el alevoso silencio de la mayoría de los otrora combativos y contestatarios dirigentes sindicales, que por el cinco por ciento de los problemas que ahora nos castigan ya querían incendiar el país y es para preguntarnos, con el peligro de ya tener la respuesta ¿es que acaso aquellos líderes están de vacaciones en el verano de Miami?
   En cuanto a la inflación no vamos a descubrir la pólvora si sostenemos que la genera un sector productivo, otro empresarial y las otras etapas intermedias donde aplican su peaje hasta llegar a la ciudadanía consumidora.
   Las paritarias por así llamarlas se hacen en silencio, como buscando amparar a quienes poco se inclinaron por aquella modalidad que solía ser el caballito de batalla, y ahora solo obra de silente pantalla, que pretende cubrir la indiferencia de un ideologizado sindicalismo oligarca, en realidad más garca que oli…
   Buscando las razones, las explicaciones o las conclusiones de tales olvidos o displicencias, llegamos a la conclusión que a los cómplices rentados de estos sufrimientos, les resulta mucho más fácil y carteludo culpar a la sequía, al Fondo Monetario, al Covid o a Macri…
   Porque en forma de pensamiento paralelo, la responsabilidad real y absoluta es de todos aquellos, de cualquier estamento que signifique poder, que piensan y sostienen que la autocrítica es una mariconería…
 
¿No resultan hartantes los derrapes?
EL CONTROL DE PRECIOS CONTINÚA SUMANDO
FRACASOS Y LOS  ABUSOS  GOZAN  IMPUNIDAD
 
   ¿De cuántas maneras, formas, estilos o estrafalarios procedimientos desde el poder se ha pretendido, caprichos mediante, controlar los precios de venta al público desde los escarbadientes, el azúcar, la lechuga, los medicamentos de venta libre, las escobas, las gaseosas, la yerba, el pan, el agua sin gas y toda la variedad de productos que son necesarios para la más común y corriente de las vidas hogareñas?
   En tal sentido y acerca de los resultados, siempre también salvo una o dos honrosas excepciones, se vociferó que habían resultado un éxito, lo que equivalía a reconocer rotundos fracasos, salvo un caso emblemático que por mi edad me tocó vivir, allá por mediados del siglo pasado, cuando una ley del peronismo de entonces -porque ahora dejó de ser tal por estar tan ramificado, invadido y bastardeado- puso las cosas en vereda y mediante lo que se anunció como Ley contra el agio y la especulación, se aplicaron sanciones a quienes la violaron, que iban desde la clausura del local comercial, elevadas multas en dinero efectivo, calabozo para los infractores, el decomiso de la mercadería y en el caso de los comerciantes extranjeros establecidos entre nosotros, la lisa y llana expulsión del país.
   Aquí entre nosotros en estos últimos y sufridos tiempos hemos asistido a la implantación de varios modelos de control que resultaron, uno a uno, reiterados derrapes y papelones porque nunca se logró encasillar dentro de la ley a los infractores.
   Se utilizaron nombres de fantasía destinados al impacto mediático, tan variados como precios cuidados, precios bajo control, precios justos y otras designaciones nada imaginativas como inútiles, que jamás consiguieron los efectos tanto prometidos como deseados.
   Ahora, en pleno camino al desastre con el valor adquisitivo de nuestra adelgazada moneda, cuyo valor más alto y recientemente implantado con el que no se alcanzan a comprar ni tres dólares, se advierte algo parecido a una salida indecorosa o financieramente necesaria para el último trámite de la comercialización de una enorme cantidad de productos, que retirar los precios cuando la mercadería está en exhibición.
   Tengo entendido que existe la obligatoriedad de mostrar, en la mercadería, todos los precios y en caso de cuotas, los detalles de los mecanismos de financiación y su costo.
   Además y como si algo le faltara a las penurias ciudadanas, muchos comercios aplican interés incluso a los pagos con tarjeta en una única cuota y recargos cuando se trata del descuento en mensualidades.
   Los avivados comerciantes sostienen que proceden de esa manera porque los bancos que financian esos plásticos o las empresas responsables, les realizan descuentos y les pagan en varios días.
   Es muy simple: si al comerciante no le resulta operar con tarjetas de crédito, que se salga del sistema, deje al lado las avivadas y pruebe cómo le va si únicamente cobra con dinero efectivo.
   Pero reírse de la ley, no es correcto, legal ni elegante…
 
Despedida hasta dentro de una semana
PEDRO PALACIOS LITERARIAMENTE LLAMADO
ALMAFUERTE,
NO ERA HOMBRE DE CALLARSE
 

   Autor de un sinnúmero de escritos y hurgando en los meollos de sus metáforas y sutiles mensajes sabiamente ocultos, separamos estos versos de su poema “Ella ve…”:
 
Ella busca la vida del ángel,
de la simple función soberana,
del dominio total de las olas
que al cerebro ciñen turbantes de llamas:
y al sermón del trabajo que suelen
predicar los que nunca trabajan,
magistrales modelos opone
de trágicos robos, de finas estafas!
 
Gonio agradece: Final de la edición nº 793 de SLB y no lo olvide:  pase  lo  que  pase y cueste  lo  que cueste, jamás deje  de ser feliz. Como siempre agradezco a mi locutora Mariela Kusik, al operador Conrado Vicens, a Sabri Bustos encargada
de las noticias, a  la polifuncional Celeste Pereyra y a Oji en la posproducción. Siga en la 580, ahora llega “La voz de la paz” con Lalo  Wainberg y Lita Sued. Siga con esa grata compañía…   Y no quiero olvidarme: gestión modestamente: Gonio Ferrari ¡y equipazo! Hasta el próximo domingo y muchas gracias…

 

12 de febrero de 2023

S.L.B.: NINGÚN FUNCIONARIO ESTÁ ATORNILLADO EN SU SILLÓN - SEGUIR EL MODELO VENEZOLANO ES CONFESAR ADHESIÓN A LA DECADENCIA - ¿AUN ESTAMOS A TIEMPO DE NO EMPARDAR A ROSARIO EN ESTADÍSTICAS DELICTIVAS? –PRECIOS ALOCADOS EN LA PROXIMIDAD DE CLASES - ¿PUEDE ALGUIEN EXPLICAR LA DESAPARICIÓN DEL “CAMBIO CHICO” EN NUESTRA ZARANDEADA MONEDA? – DESPEDIDA DE HOY CON ANTONIO MACHADO, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” nº 765 del domingo 12/02/23 emitido por la AM580, Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
Poco novedoso control de precios
SI SEGUIMOS EL MODELO VENEZOLANO ES
QUE HEMOS OPTADO POR LA DECADENCIA
 
   Todo indica que la maquinaria de las usinas de la creatividad han entrado a una crisis por lo que se advierte terminal, a la luz de los resultados obtenidos cuando apreciamos, por ejemplo, que ya no quedan maneras de parecer innovadores, frente al drama de los precios alocados que diariamente nos vienen castigando sin ninguna misericordia y socavando el respeto por un poder político que alegremente sostiene que es un tema que lo tienen bajo control.
   Y a tono con esa fantasía a esa tramoya la pretenden apoyar con una estadística que seguramente elaboró Piñón Fijo (aunque lo dudo porque es un tipo serio) o bajo la carpa de algún circo, porque adhieren a la broma de mal gusto que asegura que nuestra economía, a la que el delirio tomó como modelo en el mundo, ha crecido tanto como la de los chinos.
  Decididamente, estamos en una etapa en que progresamos hacia atrás, lo que no es un contrasentido ni un absurdo, porque lo padecemos todos los días en disímiles terrenos de la vida cotidiana de nosotros, los argentinos que pese a todo no conseguimos acostumbrarnos a los dislates, los versos y las mentiras con pretensiones de credibilidad que los hechos se encargan de destruir.
   ¿Cuántos experimentos sobre control de precios venimos padeciendo en los últimos años de crisis?
   ¿Qué obtuvimos de positivo, aparte de esa penosa certeza de sentirnos usados como cobayos, defraudados en nuestras esperanzas y sin que viéramos el más mínimo de los resultados?
   Pero esta técnica profusamente mediática y distractiva no fue una política aislada, sino aplicada por todos los colores políticos salvo una o dos honrosas excepciones, porque en el año 1953 impusieron una lista de precios máximos y ya en un par de minutos le voy a refrescar la memoria de aquellos tiempos.
   Allá por el 75 hubo un drástico congelamiento de precios y en el 83 otro, pero por un término de 40 días y de allí saltamos al 2014, con esa patraña de los precios cuidados de lo que se burlaron solidariamente el sector industrial como la cadena de comercialización y pese al derrape, con el mismo título nos charlaron en el 2020 con precios máximos, reiterados en el mismo año como “precios cuidados”.
   ¿Qué productos bajaron sus precios? Probablemente hayan sido los rotores para helicópteros, los estropajos artesanales, el nabo híbrido importado de las Bahamas o el champú para los calvos, con el agravante que todo el resto de la mercadería desde la lechuga, los autos usados, los departamentos y casas de barrios cerrados, el matambre de ternera, la nafta se fueron para arriba.
   Pero al colmo lo vivimos poquito tiempo atrás, cuando los funcionarios del área asomaron sus narices y pletóricos de orgullo anunciaron la novedad de la instauración de los “precios justos” aún vigentes pero prolijamente escondidos y nada respetados.
   Hagamos un paréntesis en esta historia, con merecido homenaje a la memoria de Juan Domingo Perón, quien a mediados del siglo pasado metió presos a comerciantes violadores de la ley, decomisó toneladas de mercadería y expulsó del país a los extranjeros que en sus comercios violaron la promulgada ley peronista “contra el agio y la especulación”.
   Todas las ediciones posteriores, cada una de ellas un penoso fracaso.
   Volvamos entonces a la actualidad: siempre imaginativos, lanzaron desde el poder eso de “precios justos” sin tomar en cuenta la inmediatez de las redes sociales y las comunicaciones con sus progresos: ese mismo plan, los vigentes “precios justos” fueron idea de un régimen cuya economía no es floreciente ni mucho menos: fue un invento del inefable Maduro, en Venezuela, y así les va…                    
 
Márgenes que diariamente se estrechan
¿AÚN ESTAMOS A TIEMPO DE NO EMPARDAR A
ROSARIO EN  LAS ESTADÍSTICAS  DELICTIVAS?
 
    Desde muchos años atrás, cuando cursaba mi incompleto ciclo de estudios secundarios en el viejo, querido y añorado Monserrat, recuerdo muchas discusiones a veces acaloradas que solía tener con un alumno rosarino de otro curso, con quien solíamos intercambiar antipatías a la hora de los recreos.
    Que Córdoba es mejor, que Rosario es la ciudad más grande y poblada fuera de Buenos Aires, que allá tenemos río ancho y puerto y aquí un hilito de agua que se enloquece con las lluvias y las crecientes, pero aquí tenemos sierras, que Ñuls y Rosario Central no le llegaban ni a los tobillos a Talleres y a Belgrano y pavadas por el estilo -ahora decimos que son pavadas- que a nada positivo conducían.
   Aquello quedó en la bruma de los tiempos y ahora nos separan, cada día con menor distancia, la vigencia y el espanto de la inseguridad; de vivir en tierra de nadie, en zonas liberadas y con la amenaza siempre renovada y latente del imparable crecimiento del narcotráfico, como una de las más violentas expresiones de lo delictual, al amparo de una impunidad tan negada desde el poder, como evidente para cualquier cordobés.
   Y el penoso resultado de esta ofensiva e irresuelta realidad es el fracaso de la tarea preventiva, si es que de alguna manera se encaró, y de la fantasía de gastar dinerales en elementos de lucha para resultados cada vez más catastróficos y magros porque no existe una política integral de seguridad y esto que sostengo no es ninguna exageración, y desafío desde la jefa de Policía, sin es que todavía está, hasta al propio gobernador, para ver si alguna vez tienen la grandeza de enfrentarse mediáticamente con una realidad negada, escondida o maquillada con el falso apoyo de estadísticas amañadas o dibujadas.
   Uno de cada dos cordobeses, dicen que ha quedado demostrado, en los últimos tiempos ha sido víctima de algún hecho delictivo y eso de comprobarse, es gravísimo porque destroza todo un discurso triunfalista y exagerado, para colmo en un año electoral y con la inseguridad reinante como el principal flagelo que padece la ciudadanía.
   Dejemos de lado por ahora esa lamentable estadística de policías infieles con la fuerza azul porque ese es otro tema, pero por favor, es el clamor de la ciudadanía, rómpanse el alma por proteger a quienes con impuestos exagerados ,aportan para los sueldos de todos esos servidores públicos que en la intimidad y tratando que nadie de adentro los escuchen, reconocen que no tienen armamento, que el combustible para los móviles escasea, que los patrulleros con fallas mecánicas no son reparados y otros detalles que suman para avalar la decrepitud de la tarea, especialmente preventiva.
   Al paso que vamos y por ser ahora más grandes que Rosario, estamos demasiado cerca frente al riesgo de vernos superados más aún por la violencia que nadie se anima, o no puede instrumentar medidas para controlarla y díganme si exagero que cualquier cordobés medianamente despierto sabe dónde, quienes, a qué hora, cuánto cuesta y cómo se comercializa cualquier merca de las prohibidas,  y me digan cuántos “delívery” de la blanca y de marihuana pasan por sus narices, datos que lógicamente no desconocen las autoridades que parecen seguir durmiendo sobre laureles que por omisión no merecen.
   No quiero para mi Córdoba llegar a ser como Rosario.
   Quiero para mi Córdoba poder vagar de noche, pasear por sus peatonales, parques y plazas y no vivir con el cagazo permanente del ataque de un hampa que se ha hecho más fuerte al amparo de la impunidad.
   Una impunidad que pocos entienden, pero a la pregunta sobre quiénes lo saben, los cordobeses se la harán a las urnas.
 
Canasta escolar y clases cercanas…
LOS  PRECIOS  DISPUTAN UNA CARRERA Y LOS COMERCIANTES VAN A PERDER POR ANGURRIA
 
   Esa vieja táctica comercial que consiste en crear nuevas modas e instar a inclinaciones por gustos distintos de vestir, maquillarse, peinarse o de alguna manera variar estilos y costumbres, ha venido sirviendo para estimular las ventas en todos los rubros dejando atrás el riesgo del “clavo” con mercadería no vendida y en consecuencia desactualizada porque lo que se impone es renovarla.
   Por eso se entiende al recordar que un tiempo atrás los pantalones de hombre eran “bombilla”, tiempo atrás mutaron a “Oxford” o “marineros” y después adquirieron el estilo “chupín” y otras designaciones que los distinguían, lo que en una ciudad seca pero consumista al fin, la renovación de vestuario era y sigue siendo virtualmente anual.
   Con las mujeres ocurre lo mismo y en cuanto a los colores, porque los artífices de la moda imponen un año el tono pastel, después mutan a la gama de los turquesas o rojo y así van modificando la masividad de la vestimenta y por consiguiente el gasto emergente para no perder la evolución de lo que se usa.
   Sin embargo se me ocurre que con los útiles escolares la realidad es otra porque los cuadernos siguen siendo iguales de rayados, cuadriculados o lisos, las carpetas conservan el mismo formato, las biromes son todas iguales salvo las marcas, las fibras se inclinaron por tonos más brillantes y flúo y en general las canoplas siguen siendo canoplas aunque les varíen el formato y otros detalles que obliguen a su actualización y los niños en ese aspecto suelen ser enfermizamente exigentes, siempre que los papis tengan con qué.
   Pero lo que más llama la atención es el tema de las mochilas, tan generalizado para el uso corriente y no tan solo escolar y es para estimar que un bajísimo porcentaje de mujeres no las usa y basta con pararse en cualquier esquina del centro para corroborar una estadística innecesaria.
   Es cuando nos preguntamos con asombro: ¿los precios exorbitantes de las mochilas han sido acordados por el conjunto de los fabricantes?
   La verdad no creo que sean tantos entre nosotros, porque una mochila fabricada por ejemplo en China, con todos los chiches, luces, adelantos, brillos, rueditas, frenos, etcétera, seguramente no supera los 10 dólares de costo con flete incluido, pero en nuestro medio se comercializan en muchos casos a valores superiores a los -escuche bien- ¡90 mil pesos! y cifras parecidas, hacia abajo y hacia arriba.
   Lo bueno para los comerciantes que especulan con el cercano comienzo de las clases, es que cuentan con un apreciable margen de utilidades para “liquidar” por así decirlo, en los días previos inmediatos y en las dos o tres semanas del dictado de clases.
   Pero clavos, lo que se llaman clavos, es difícil que los tengan, porque el material no se degrada, los lápices no de echan a perder y los precios quedarán esperando hasta el próximo período lectivo.
   Lo que alguien debiera controlar, y sería en beneficio de la sociedad y si es que existen facultades para hacerlo, las reales utilidades que se logran, la documentación con relación a las importaciones y todo lo que necesita ser declarado en materia impositiva.
   Así al menos, el sistema sería sincero y no sujeto a tantas dudas y también a privaciones que los niños, sobre todo, no merecen…
 
La Megacausa del Registro y su lozanía
EL HECHO DE REVISAR UNA ACTUACIÓN
NO ES OTRA COSA QUE HACER JUSTICIA
 
   Ver con atención y cuidado, someter algo a nuevo examen para corregirlo, enmendarlo o repararlo y actualizar o poner al día, son distintas acepciones con las que nuestro diccionario -fiel y consultado amigo que nos ayuda a entender algunos aspectos tortuosos de curiosas escrituras- define al término revisar.
   Sus sinónimos son los vocablos observar, inspeccionar, explorar, investigar, controlar, comprobar, reconocer, considerar y verificar, entre otros. este despliegue de acciones, largamente reclamado por muchas personas imputadas en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, podría encomendarse a alguna visita especializada de Naciones Unidas.
  ¿Por qué? es entonces el interrogante que cabe.
   Porque existen cosas que llaman la atención, como la prisión de trabajadores comunes durante años, sin que pasaran previamente por juicio, incluso sin denuncia de víctimas, ni querellantes particulares, mencionando, como lamentable ejemplo, el caso del juez que encerró a imputados escribiendo que no tenía pruebas, pero él estaba convencido. Porque queda fuera de las leyes que se nombrara una comisión especial para todos los casos, en lugar de jueces por sorteo y que no se respetara la doble instancia con otro fiscal al llegar a juicio.
   Más aún, porque hace ruido el “vistagordismo” judicial para con los funcionarios y responsables de altos cargos, jamás citados ni molestados, pese a ser señalados y denunciados reiteradamente en muchos casos. También, porque numerosas organizaciones de derechos, locales, nacionales e internacionales, como nuestra Corte Suprema de Justicia de la Nación y la Organización de las Naciones Unidas, dictaminaron la existencia de arbitrariedades en la causa.
   Por todo esto, y ante la anestesia local de cualquier sentido, pedir una vez más a esta instancia internacional que observe, inspeccione, explore, investigue, controle, compruebe, reconozca, considere y verifique lo actuado en la causa, no es ningún delirio ni es pretender el triunfo por cansancio, sino la urgente necesidad de enmendar y reparar el perdido equilibrio de la justicia.
   Y si tenemos el diccionario abierto y buscamos los sinónimos del vocablo “equilibrio”, veremos que por la realidad que nos abruma, los conceptos igualdad, armonía, proporción, ponderación, estabilidad, contrapeso, vendrían a ser inútiles términos olímpicamente pasados por alto.
 
No nos equivoquemos …
NADIE ESTÁ ATORNILLADO NI ES INTOCABLE
EN  SU  HABITUAL DESTINO DE COMPROMISO
 
   Es nuestra historia, elemento base de la docencia bien entendida, el factor que mejor nos enseña con su sabiduría y más que nada por su insobornable memoria, los errores cometidos y por su omisión, cuál es el camino ideal para no repetirlos bobamente y sin justificaciones ni molestos cargos de conciencia.
   Muchos de los exponentes de nuestra política partidista pueden ser tomados, no todos como ejemplos dignos de ser imitados, pero sí como modelos de gestiones olvidables que suele ser el maquillaje del fracaso jamás asumido ni patrióticamente reconocido.
   No se trata de enumerarlos ahora por cuestión de respeto hacia el tiempo que disponemos, y más aún porque basta con evocar cada uno de esos tristes y traumáticos casos, para trasladarlos a un eventual futuro de reiterar los fracasos por caer en reincidencias, sin tomar en cuenta aquello del tropezón con la misma piedra.
   Que sea el oyente quien evalúe y premie o castigue de acuerdo con su buen criterio, teniendo presentes varios apellidos y gestiones llevadas a cabo, y no me pidan que aporte fechas porque no son necesarias y me vienen a la cabeza Perón, Menem, Rodriguez Saa, Capitanich, Insfran, De la Rua, doña Cristina, Angeloz, Schiaretti y otros más recientes que vienen demostrando por encima de sus ansias, una especie de indisimulada desesperación por atornillarse a sus cargos.
   Si bien aquello de la sensualidad del poder y su atracción a veces fatal fue parte de la historia, cuando analizamos la situación de cada uno de los nuevos postulantes a la eternidad de la batuta en sus manos, advertimos que las gestiones cumplidas u omitidas, pudieron tener algún brillo inicial pero se fueron destiñendo no tan solo por el paso del tiempo, sino por la erosión provocada a veces con alguna malignidad desde adentro, gobernantes aburguesados y sospechados de haber incrementado sensiblemente sus patrimonios y no por ahorros sino a través de otros mecanismos que lejos están de ser investigados.
   No estoy con aquellos conceptos de Lord Acton en lo que sostenía que el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente, más me acerco a Lyn Yutang, autor de aquella temeraria frase que el máximo del poder es la iniciación de la decadencia.
   Consideración aparte cuando sobresale el egoísmo y una vocación de eternidad que actúa como “tapón” de las legítimas aspiraciones de una entusiasta militancia joven, de la que se aprovechó la gerontocracia partidaria y en este aspecto, no existen diferencias dentro del amplio espectro de las ideologías.
   La realidad, esa cruda realidad que tiene la pésima costumbre de cachetearnos demasiado seguido cuando pensamos que tenemos derecho a la felicidad sin restricciones hace que me incline por Morón Alcain, quien sintetiza que se dominan las cosas, las circunstancias y, lo que es mucho más, a los hombres; se goza de esa sensación de estar por encima de los demás, de tener sus halagos, sus privilegios. El poder encandila y enceguece al que es dominado por él.
   Todo en la vida es perfectible y no es bueno resignarse a una negatividad que nos daña, que condiciona el futuro y nos provoca un pernicioso abatimiento. Es probable que los chinos en las antípodas, piensen totalmente al revés que nosotros, pero si lo sostienen es por algo de todo lo que les ha tocado padecer: ellos, según un antiguo proverbio, están seguros que el poder es el mayor enemigo de su dueño.
 
Billetes de 5, 10, 20 y 50 pesos, volaron…
¿ALGUIEN PUEDE EXPLICAR LA DESAPARICIÓN
DEL “CAMBIO CHICO”  EN  NUESTRA  MONEDA?
 
   Tiempo atrás, y no son muchos los años que tomo como referencia y posiblemente por el impacto que representa reconocer que no ha pasado tanto tiempo desde entonces, que pagar con monedas era parte de la diaria rutina argentina y un explicable motivo más que seguro para culpar al autor de la deformación y rotura de los bolsillos de sacos, camperas y pantalones.
   Pero las monedas no es que pasaron de moda, sino que con lo que sospecho fue por inteligencia y matemáticas, desde el poder se entendió que el valor metálico de las chirolas era y sigue siendo mayor que el valor monetario que el destino, la inflación y las carencias le venían asignando.
    En definitiva, las monedas quedaron destinadas a dos sectores: el banco emisor que sabrá qué hacer con ellas y para dominio de los coleccionistas, y en tal sentido es aconsejable si intentan venderlas, por ejemplo, en la feria de San Telmo, en Buenos Aires, porque aquí casi no vale la pena preguntar porque el valor está siempre localmente deprimido.
   Quedan los billetes, cuyo mayor exponente no alcanza ni para cambiar por menos de tres dólares del mercado marginal, y ahora salieron con el anuncio de los billetes de 2.000 mangos, o sea que si la inflación continúa su ritmo actual aunque no se incremente, en abril con el papel nuevo podremos comprar menos de 5 dólares, los cajeros automáticos tendrán problemas porque su capacidad de almacenamiento se reduce frente a la demanda y el traslado de dinero que antes se hacía por avión, los costos me comentan que obligaron al traslado por tierra, sistema que poco duró.
   Y allí surgió otro inconveniente porque para hacerlo se necesitan vehículos especiales equipados con seguidores satelitales, personal de relevo, custodia estrecha a esos vehículos y otros detalles -viáticos por ejemplo- que encarecerían sobremanera esa práctica de distribuir los billetes por tierra aunque no quedarían otras alternativas.
   Y es que uno obligadamente se pregunta, si quitarle un par de ceros a nuestro raquítico peso mejoraría la situación, pero a las autoridades les mencionan la palabra “devaluación” y se les encrespan hasta los pelos del cutis, así que tendríamos que darlo por descartado como solución.
   ¿No será acaso que se espera un nivel tal de descontento, que no quede otra alternativa que devaluar?
   No es cuestión de vivir desconfiando, pero la verdad, que la realidad no nos deja suficiente margen como para pensar que algún funcionario puede tener la solución mágica y a bajo costo, para que podamos andar con el dinero en los bolsillos o caer al modelo venezolano de llevarlo en carretillas.
   Otra que se me ocurre la mejor, es emitir de una vez por todas los billetes de 5.000 pesos, de 10.000 y dejarse de joder con que de hacerlo así, desde arriba estarían reconociendo una inflación que siempre intentaron ocultar.
   Pero aquí, eso es pretender esconder un elefante atrás de una ita…
 
Nos volvemos a encontrar en 7 días…
EN  LA POÉTICA  DESPEDIDA  DE  ESTE  DOMINGO
OPTAMOS POR UNA JOYA DE ANTONIO MACHADO
 
   En lo personal es una manera cercana a eso tan necesario para aflojar tensiones, después de un par de horas de intenso abuso del cerebro, de la garganta y de la paciencia de nuestra audiencia, siempre generosa en su dominical participación.
   Es por eso que opté por despedirme por siete días, a través de creaciones ajenas y en este caso encontré esta maravilla de Antonio Machado que la quiero compartir:
 
LA TITULÓ PARÁBOLAS…
 
Era  un niño que soñaba un caballo de cartón.
Abrió los ojos el niño y al caballito no vio.
 
Con un caballito blanco el niño volvió a soñar;
y por la crin lo tenía… ¡Ahora no te escaparás!
 
Apenas lo hubo tenido, el niño se despertó.
Tenía el puño cerrado. ¡El caballito voló!
 
Quedóse el niño muy serio pensando que no es verdad
un caballito soñado. ¡Y ya no volvió a soñar!
 
Pero el niño se hizo mozo y el mozo tuvo un amor,
y a su amada le decía: ¿tú eres de verdad o no?
 
Cuando el mozo se hizo viejo pensaba: todo es soñar,
el caballito soñado y el caballo de verdad.
 
Y cuando vino la muerte, el viejo y su corazón
preguntaba: ¿tú eres sueño? ¡Quién sabe si despertó!