Desgrabación de los
comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos”
edición nº 793 del domingo 27 de agosto de 2023, emitido por la AM580 Radio
Universidad Nacional de Córdoba.
Hasta octubre el tiempo pasará volando
USINA DEMAGÓGICA DE “MASSITA”
FUNCIONA A
PLENO, COMO PUNTA DE LANZA DE LA CAMPAÑA
Algunos comentarios son demasiado
significativos, porque pintan una realidad que desde el poder se pretende
ignorar o cubrir con un poco piadoso manto de olvido o de indiferencia, entre
otras alternativas, como lo inédito y absurdo de pedirle a la ciudadanía cuatro
años para poner en orden al país, cuando no supieron, en los últimos cuatro
años, enmendar lo que ellos mismos consiguieron.
Todos los remiendos y parches
disfrazados de medidas efectistas que se vienen anunciando, seguirán ocupando
los discursos y las declaraciones mediáticas, pagando fortunas para ello, en
este festival de la demagogia al que le faltan menos de dos meses de vigencia,
basándose en el absurdo de eximir de culpas a los que se van y ya se las están
cargando a los que vienen.
Tardíamente se acuerdan, entre otros temas, de los jubilados a quienes
les vetaron el 82 por ciento móvil utilizando los fondos recaudados para
sostener a los pasivos, en pavadas inoportunas como el fútbol para todos, los
autos para todos, la carne para todos, las vacaciones para todos, cuando lo que
lograron con tal despilfarro que muchos funcionarios aprovecharon para
enriquecerse, fue un penoso crecimiento de la pobreza y la indigencia.
Y como si nadie antes lo hubiera
instrumentado, agregan un subsidio fijo para los viejos, un desembozado y
políticamente vergonzante “compravoto”.
Nada se dice de la creación ni del
fortalecimiento del estímulo al trabajo genuino, porque juntan más votos las
becas a la vagancia que al no exigir ningún tipo de contraprestación,
sepultaron a la dignidad del esfuerzo, del compromiso y del sacrificio,
fomentaron la mendicidad y colaboraron al crecimiento del empleo informal y
disminuyeron la contratación en blanco con aportes jubilatorios y atención de
la salud, dentro de las leyes.
Duele saber que en nombre de mayores
padecimientos, no le quedó al poder otra alternativa que rendirse una vez más a
lo que impusiera el FMI para prolongar nuestra agonía institucional, como lo
son la obligación de ajustar aún más los salarios del sector laboral tanto
público como privado, mayor aumento en las tarifas de servicios y como el tiro
del final, practicar también nuevos ajustes en las jubilaciones, cuando ahora
son tan misérrimas que ni siquiera alcanzan a cubrir la mitad de lo necesario
para no pasar a la triste condición de hambrientos.
Mientras tanto las cúpulas
partidarias siguen con sus batallas internas y para quienes tienen en sus manos
gobernar el país, trabajar es una obligación cívica y moral que están dejando,
privilegiando intereses de permanecer o de instalarse en posiciones más ventajosas,
y en tal aspecto es para sospechar que no son pocos los que de conseguirlo
estarán consagrando su propia impunidad.
Para colmo ahora, la “estrella
itinerante” del oficialismo optó por coquetear no tan sólo por una cuestión de
votos, sino para rascar de lo que seguramente obtendrá nuestro gobernador en su
incorporación a la lucha nacional, aunque desorienta saber si el
ideológicamente inestable “Massita” busca respaldo numérico o complicidades.
Si es por esto último, mejor que
ni lo intente porque el “Gringo” no es de comprar espejitos ni vidrios de
colores.
No hablemos de la inflación
inmanejable, de los precios enloquecidos ni del dólar blue porque en tales aspectos de nada sirve el palabrerío sino la
acción, pero no con la seguidilla de errores y fracasos que se siguen
perpetrando.
Es para rogar, a la luz de la
memoria y de los antecedentes históricos que por lo general no mienten, que las
concreciones basadas en las promesas y anuncios diarios que anticipó el
candidato oficialista, demoren en llegar menos de los 23 años, que tardara en
diplomarse en una universidad privada de nuestra capital nacional.
El título de abogado como se
advierte, podía esperar.
La crisis que hasta ahora no ha
podido o no ha sabido superar, nos sigue carcomiendo hasta el alma…
Y he dejado como epílogo, palabras
de tres personajes que en los últimos años mucho tuvieron que ver con la
historia de los argentinos, sin que esto signifique una toma de posición pero
sí que obre como recordatorio.
Son de fácil reconocimiento las
voces, pero me refiero a Dady Brieva, Sergio Massa y Carlos Saul I de Anillaco.
Realmente, es para no olvidar.
Escuche atentamente…
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El
audio al que se hace referencia, de solo 40 segundos puede ser escuchando
buscándolo en el sector correspondiente, en la columna del costado superior
derecho de este blog.
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Es sólo el comienzo de otro impacto
“HACIENDO LOS
DEBERES” IMPUESTOS POR
EL F.M.I. LOS PRIMEROS AJUSTES YA DUELEN
La angustia de los argentinos,
renovada en estos últimos tiempos por enésima vez, tiene obviamente su razón de
ser, ya que sobre la marcha y en medio de una crisis agobiante, nos anuncian
que la situación puede empeorar aunque reine un inexplicable optimismo en las
altas esferas del poder, ganado a mi modesto entender en el clima de
desesperación que sin dudas los abruma, por aquello tan atávico que es ver con
proyección de futuro un horizonte demasiado tormentoso y conflictivo.
No creo que doña Kristalina
Georgieva tenga algo para festejar, al enterarse de las más recientes
declaraciones divulgadas acerca de las medidas que se adoptarán en lo
inmediato, que significan un duro golpe a las economías hogareñas, como lo son -hablando
de un círculo netamente familiar- los ajustes salariales, la poda de
beneficios, las desmedidas pretensiones de algunos sectores empresarios,
acostumbrados a la cachiporra como elemento de presión, y otras novedades no
muy gratas como por ejemplo una cuestión tan doméstica como lo es la avivada de
los mandamases de la Red de Accesos a Córdoba, cobrando peaje de 300 mangos que
perjudica a miles de usuarios, que deben oblar esa suma cada vez que salen o entran,
pese a que están dentro del éjido urbano de Córdoba capital.
Y aquello tan mafioso de amenazar
como mecanismo de apriete, lo puntualizo en el tema del transporte urbano de
pasajeros, cuya pretensión de 320 pesos el boleto más que un absurdo, es una
delirante ridiculez de la que alguien, con argumentos, debe hacerse cargo.
Ni hablemos entonces de lo que se
viene con relación a la tarifa eléctrica, del gas, del agua y de algunos otros
servicios esenciales como lo son, por citarlos, la atención médica, precios de
los medicamentos, el seguro automotor, las honras fúnebres, las presiones impositivas
y todo aquello que esté conectado con la vital recaudación que el poder
necesita concreta, para evitar un derrumbe que a poco tiempo de elecciones
trascendentales, sería pisar el umbral de la desgracia.
Massita volvió de su más reciente
gira manguera por el imperio del norte, dejando allí la promesa de hacer los
deberes que le ordenara el organismo de la usura internacional, seguramente sin
pensar el terremoto que significaría, en plena campaña, decirle a la sociedad
argentina que los tiempos de mayor desventura aún están por llegar, como
anticipando, al estilo Churchill, que seguiremos aportando sangre, sudor y
lágrimas.
No existe política integral de seguridad
OÍDOS SORDOS: LA POLICÍA SIGUE FIRME CON
VOCACIÓN
DECORATIVA Y POCO PREVENTIVA
Debemos tomar conciencia de la
gravedad de una situación insostenible que muestra como alarmante distintivo
una mayor
violencia urbana en un escenario con sostenido y severo malestar social que
suele ser el equívoco justificativo de la inoperancia oficial para combatirla y
aportarle soluciones a la gente.
Hasta poco tiempo atrás, los
cordobeses llegamos a pensar que habíamos llegado al límite en materia de
azoramiento frente a las permanentes muestras de vivir en un doloroso escenario,
donde la inseguridad se impone por sobre las leyes, las promesas oficiales, el
fracaso de un cometido mentiroso de protegernos y un alarmante grado de
impunidad en el que se mueven a sus anchas los elementos del hampa.
Sin hacer siquiera un amague de
emparentar pobreza con delincuencia, que no me vengan con el percudido verso de
la prevención porque la falla está en la base, al no existir la vigencia ni la
cercanía de una política integral de seguridad, que privilegie la acción por
encima de la divulgación de algunos
éxitos y el ocultamiento de graves sucesos, lo que indica el grado de
manipulación de los índices delictivos, con la equivocada intención de
transmitir tranquilidad a una sociedad que hace tiempo la perdió y poco se hace
por restablecerla.
Si no fuera por la masiva
divulgación mediática de asaltos, entraderas, rapiñas, despojos pirañas, acción
de mecheras y otras transgresiones contra la propiedad, quedaría en la
población una mentirosa sensación de estar amparada lo que agravaría la situación al caer en una actitud de
confianza que lleva a bajar la guardia y relajar los cuidados.
Hay casos antológicos en que los
autores de tantos delitos aparecen en primerísimo plano para una fácil
identificación, pero todo indica que la tecnología tantas veces anunciada como
incorporada a la policía no basta para establecer datos certeros de los
delincuentes y ponerlos en el lugar que merecen que es la cárcel.
Párrafo aparte para la creciente
participación de menores inimputables cometiendo delitos a cara descubierta,
por supuesto amparados en la indemnidad que otorgan leyes obsoletas, percudidas
y desactualizadas, lo que indica el atraso que en la materia tenemos los
argentinos, cuando en otras civilizaciones más adelantadas optaron por la
sabiduría de modificar los instrumentos legales adaptados a la realidad que
viven.
La violencia de la que hacen gala
aquellos jóvenes adolescentes que incursionan precozmente en el delito, tiene
los mismos fundamentos, porque para ellos seguramente les confiere autoridad de
machitos y carteludos el hecho de portar un bufoso y perpetrar desastres que no
son penados, y eso es una tremenda injusticia que tiene como multitudinaria y
desprotegida víctima a la sociedad decente y no en todos los casos de delitos
contra la propiedad interviene en sus
responsables el consumo de sustancias prohibidas, argumento que suele
ser mañosamente utilizado por la autoridad.
Mientras las leyes no sean
adecuadas a la realidad y actualizadas con su evolución, seguirán registrándose
estos casos, que son mucho más graves por su simple condición de evitables, en
un país donde tenemos posiblemente un exceso de legisladores que se inclinan
por la indiferencia, porque si así no fuera su actitud, ya tendríamos
actualizados todos los instrumentos legales que nos rigen.
No hacerlo, es incorporar a los
tiempos cercanos que ya están encima de nosotros, facilidades delictivas que
seguirán haciéndonos daños, en la mayoría de los casos irreparables.
Y si el poder es indiferente a
tales peligros que están a la vista, no provoca otra reacción que el rechazo de
la gente y la calificación de inútiles que muchos de ellos han demostrado y
merecen.
Megacausa Registro de la Propiedad
PRISIÓN PREVENTIVA: PÉSIMA COSTUMBRE DE
HABER TOMADO LA EXCEPCIÓN COMO NORMA
La
Real Academia Española, querida amiga tan frecuentemente consultada por
nosotros, dice que “arbitrario” es algo sujeto a la libre voluntad o al capricho,
antes que a la ley o a la razón, y que un capricho es una determinación
que se toma por antojo, por humor, o por deleite en lo extravagante y original.
El
término “arbitrario” ha sido utilizado infinidad de veces en la causa del
Registro de la Propiedad de Córdoba por imputados, defensores, organizaciones
no gubernamentales intervinientes, por el Grupo de Trabajo contra la detención
arbitraria de las Naciones Unidas y por la Procuración y la Corte Suprema de
Justicia de la Nación.
En
todos los casos se dictaminó como arbitraria la prisión preventiva sistemática
de la causa, sosteniendo que no se ajustaba a la Constitución ni a los acuerdos
internacionales y reconociendo que carecía de fundamentos y de explicaciones,
siendo incorrecta e injusta.
También se han considerado arbitrarios los interminables plazos de
investigación, los testigos anónimos, los encierros reconociendo que no
existen pruebas, la contradictoria rotulación de la causa como una sola y muchas al mismo tiempo, para mantener la
comisión especial de juicio, la indiferencia ante fallos internacionales, etc,
etc.
Y es
asimismo para destacar la desigual y arbitraria actitud judicial, que mientras
imputa a cualquier ciudadano común por ser familiar, vecino, compañero, o venderle
un celular a otro imputado, ignora denuncias concretas contra poderosos.
¿Será que estas acciones responden a un antojo, humor o deleite
particular más que a la ley o a la razón? ¿Puede aceptarse un sistema
judicial con estos atributos? ¿Quién debe controlarlo y además
repararlo? Porque de ser así, todos los ciudadanos estamos en serio
peligro.
El asalariado, víctima más perjudicada
INFLACIÓN, DÓLAR Y NUEVAS
DOLENCIAS YA
IMPULSAN URGENTE LLAMADO A PARITARIAS
Más allá de preguntarnos sobre
quién o quienes recaería la responsabilidad de responder por el incierto
panorama económico que nos abruma, la simple enunciación de sus consecuencias
es que más nos descoloca y nos hunde en incertidumbres que en realidad no
merecemos por ser habitantes de un país ubérrimo, rico por donde lo miremos,
con solo evocar nuestras riquezas tales como el variado clima, la agricultura,
la minería, la desaprovechada pesca de la que sí se aprovechan otras potencias,
nuestra fama por lo que produce la pampa húmeda y otros factores naturales o
heredados, que en algún momento no muy lejano nos calificaron como potencia
mundial.
Lo penoso de la actualidad es ver
desnutrición infantil, desocupación, pobreza e indigencia crecientes, problemas
edilicios en escuelas y centros de salud, carencias en muchas actividades,
disminución alarmante del valor de nuestra moneda y todas sus contracaras, con
parte de un empresariado opulento, dirigencia gremial obesa de ahorros según
dicen, políticos y altos funcionarios que tienen asegurado su futuro y el de
varias generaciones que les sigan la estirpe, todo esto en un escenario de
inexplicable pobreza que muestra su rostro descarnado en la gente que vive a la
intemperie, eternos inopes que buscan el inexistente abrigo de las plazas y
otros rincones urbanos, conformando un panorama que duele a la mayoría,
mientras muchos ejemplares de la dirigencia mirando hacia otras direcciones hacen
como que tales situaciones no existieran.
Las maniobras internas que se
perpetran manipulando nuestra moneda son de niveles escandalosas, como es
llamativo e indignante el alevoso silencio de la mayoría de los otrora
combativos y contestatarios dirigentes sindicales, que por el cinco por ciento
de los problemas que ahora nos castigan ya querían incendiar el país y es para
preguntarnos, con el peligro de ya tener la respuesta ¿es que acaso aquellos
líderes están de vacaciones en el verano de Miami?
En cuanto a la inflación no vamos
a descubrir la pólvora si sostenemos que la genera un sector productivo, otro
empresarial y las otras etapas intermedias donde aplican su peaje hasta llegar
a la ciudadanía consumidora.
Las paritarias por así llamarlas
se hacen en silencio, como buscando amparar a quienes poco se inclinaron por
aquella modalidad que solía ser el caballito de batalla, y ahora solo obra de
silente pantalla, que pretende cubrir la indiferencia de un ideologizado sindicalismo
oligarca, en realidad más garca que oli…
Buscando las razones, las
explicaciones o las conclusiones de tales olvidos o displicencias, llegamos a
la conclusión que a los cómplices rentados de estos sufrimientos, les resulta
mucho más fácil y carteludo culpar a la sequía, al Fondo Monetario, al Covid o
a Macri…
Porque en forma de pensamiento paralelo, la
responsabilidad real y absoluta es de todos aquellos, de cualquier estamento
que signifique poder, que piensan y sostienen que la autocrítica es una
mariconería…
¿No resultan hartantes los derrapes?
EL CONTROL DE PRECIOS CONTINÚA SUMANDO
FRACASOS Y LOS ABUSOS
GOZAN IMPUNIDAD
¿De cuántas maneras, formas,
estilos o estrafalarios procedimientos desde el poder se ha pretendido,
caprichos mediante, controlar los precios de venta al público desde los escarbadientes,
el azúcar, la lechuga, los medicamentos de venta libre, las escobas, las
gaseosas, la yerba, el pan, el agua sin gas y toda la variedad de productos que
son necesarios para la más común y corriente de las vidas hogareñas?
En tal sentido y acerca de los
resultados, siempre también salvo una o dos honrosas excepciones, se vociferó
que habían resultado un éxito, lo que equivalía a reconocer rotundos fracasos,
salvo un caso emblemático que por mi edad me tocó vivir, allá por mediados del
siglo pasado, cuando una ley del peronismo de entonces -porque ahora dejó de
ser tal por estar tan ramificado, invadido y bastardeado- puso las cosas en
vereda y mediante lo que se anunció como Ley contra el agio y la especulación,
se aplicaron sanciones a quienes la violaron, que iban desde la clausura del
local comercial, elevadas multas en dinero efectivo, calabozo para los
infractores, el decomiso de la mercadería y en el caso de los comerciantes
extranjeros establecidos entre nosotros, la lisa y llana expulsión del país.
Aquí entre nosotros en estos
últimos y sufridos tiempos hemos asistido a la implantación de varios modelos
de control que resultaron, uno a uno, reiterados derrapes y papelones porque
nunca se logró encasillar dentro de la ley a los infractores.
Se utilizaron nombres de fantasía
destinados al impacto mediático, tan variados como precios cuidados, precios
bajo control, precios justos y otras designaciones nada imaginativas como
inútiles, que jamás consiguieron los efectos tanto prometidos como deseados.
Ahora, en pleno camino al desastre
con el valor adquisitivo de nuestra adelgazada moneda, cuyo valor más alto y
recientemente implantado con el que no se alcanzan a comprar ni tres dólares,
se advierte algo parecido a una salida indecorosa o financieramente necesaria
para el último trámite de la comercialización de una enorme cantidad de
productos, que retirar los precios cuando la mercadería está en exhibición.
Tengo entendido que existe la
obligatoriedad de mostrar, en la mercadería, todos los precios y en caso de
cuotas, los detalles de los mecanismos de financiación y su costo.
Además y como si algo le faltara a
las penurias ciudadanas, muchos comercios aplican interés incluso a los pagos
con tarjeta en una única cuota y recargos cuando se trata del descuento en mensualidades.
Los avivados comerciantes
sostienen que proceden de esa manera porque los bancos que financian esos
plásticos o las empresas responsables, les realizan descuentos y les pagan en
varios días.
Es muy simple: si al comerciante
no le resulta operar con tarjetas de crédito, que se salga del sistema, deje al
lado las avivadas y pruebe cómo le va si únicamente cobra con dinero efectivo.
Pero reírse de la ley, no es
correcto, legal ni elegante…
Despedida hasta dentro de una semana
PEDRO PALACIOS LITERARIAMENTE LLAMADO
ALMAFUERTE, NO ERA HOMBRE DE
CALLARSE
Autor de un sinnúmero de escritos
y hurgando en los meollos de sus metáforas y sutiles mensajes sabiamente ocultos,
separamos estos versos de su poema “Ella
ve…”:
Ella busca la
vida del ángel,
de la simple
función soberana,
del dominio total
de las olas
que al cerebro
ciñen turbantes de llamas:
y al sermón del
trabajo que suelen
predicar los que
nunca trabajan,
magistrales
modelos opone
de trágicos
robos, de finas estafas!
Gonio agradece: Final de la edición nº 793 de SLB y no lo
olvide: pase lo
que pase y cueste lo que
cueste, jamás deje de ser feliz. Como
siempre agradezco a mi locutora Mariela Kusik, al operador Conrado Vicens, a
Sabri Bustos encargada
de las noticias, a
la polifuncional Celeste Pereyra y a Oji en la posproducción. Siga en la
580, ahora llega “La voz de la paz” con Lalo
Wainberg y Lita Sued. Siga con esa grata compañía… Y no quiero olvidarme: gestión modestamente:
Gonio Ferrari ¡y equipazo! Hasta el próximo domingo y muchas gracias…