Desgrabación de los comentarios del
periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos”, edición nº 780
emitida el domingo 28 de mayo de 2023 por la AM580 Radio Universidad Nacional
de Córdoba.
El
fanatismo relegó a la historia
LA DESPEDIDA NO ES
PATRIÓTICA SI SE DEJA
COMO HERENCIA UNA
REPÙBLICA ARRASADA
Allá
lejos por 1810, el 20 de mayo fue domingo y ese día desde Europa informaban la
derrota de las tropas españolas ante el ejército de Napoleón y en Argentina se
discutía la convocatoria del Cabildo Abierto, que algunos historiadores
atribuyen al propio virrey Cisneros, como un intento para mantener su
autoridad.
Cornelio Saavedra recordó las palabras que dirigiera al representante
del rey de España en el Río de la Plata: "No señor, no queremos seguir la
suerte de España, ni ser dominados por los franceses y hemos resuelto reasumir
nuestros derechos y conservarnos por nosotros mismos. El que usted dio
autoridad para mandarnos ya no existe y por consiguiente usted tampoco la tiene
ya, así que no cuente con las fuerzas de mi mando para sostenerse en
ella".
El
jueves siguiente, 24 de mayo se crea la Junta y se le asigna a Cisneros el
cargo de presidente y comandante de armas. Ante las protestas indignadas de la
multitud congregada en las puertas del Cabildo, se lo excluye y se vuelve a convocar
al Cabildo para el día siguiente.
La
memoriosa escritora Noemí Goldman en su Historia oculta de la Revolución de
Mayo cuenta la trama de las peleas entre los grandes imperios europeos y la
crisis de la monarquía española o sea, el contexto que dio pie a la
emancipación. Se presentaron las distintas opciones de mandato que debatieron
los revolucionarios y la reacción de los representantes de las provincias que
integraban el Virreinato del Río de la Plata en su reclamo de un gobierno
soberano.
¿Qué pasó el viernes 25 de mayo? Ante el gentío congregado frente al Cabildo
porteño que exigía la renuncia del virrey y la formación de una junta de
gobierno, se dieron a conocer los nombres de la Primera Junta. Cornelio
Saavedra ocupó el cargo de presidente y los vocales fueron Castelli, Belgrano,
de Azcuénaga, Alberti, Matheu y Larrea y
los secretarios elegidos fueron Juan José Paso y Mariano Moreno.
Esta, a someros rasgos, es parte de nuestra rica historia y ahora duele
advertir que al menos en el nivel nacional, pasó virtualmente ignorada la
trascendencia de una de nuestras más celebradas fechas patrias, como lo es
memorar aquellos tórridos días otoñales de la Semana de Mayo del lejano 1810,
con su desarrollo, alternativas, y consecuencias.
La fecha
patria, allá donde fue consagrada, pasó dolorosamente inadvertida, reemplazada
por una concentración política parcial onerosamente instrumentada, que sirvió
para la catarsis de quien buscó apartarse de sus propias culpas, como si no
hubiera sido mentora y protagonista esencial de los últimos años con derrapes y
algunos logros, pero que nos trajeron y dejarán un panorama letal de carencias
y frustraciones, como si fuéramos una republiqueta marginal y no el país
ubérrimo del que pese a todo podemos enorgullecernos.
Alguna vez aquellos que sobre sus conciencias pesa la intimidad mal
escondida del fracaso, la vergüenza de su corrupción y el desaliento para los
sufrientes argentinos de bien, entenderán que la Patria no es el odio ni lo son
las distancias internas, como tampoco lo son la declaración ni la amnesia de
dudosa inocencia propia, como de esquivarle el traste a la jeringa de la
Justicia, con ese perverso e infortunado estilo de sostener que las culpas son
siempre ajenas.
Serán los tiempos jueces de última instancia, la cabal toma de
conciencia y nuestro sacrificio por la recuperación del país, lo que contribuya
a que la ciudadanía no vuelva a padecer la ignominia de otro inmerecido
naufragio.
Injuria
a la inteligencia colectiva
PENOSO QUE EN CAMPAÑA
PROMETAN HACER LO
QUE NO HICIERON A LO
LARGO DE
TANTOS AÑOS
Siempre en el diseño de una campaña proselitista se apela en buena
medida a la demagogia, poniendo en metódico funcionamiento el promesómetro,
elemento del que la mayoría de los políticos jamás se separa porque es el motor
que los mueve en un mar de carencias, que invariablemente aseguran superar si
acceden o ya están cómodos y apoltronados en el poder.
Pero
vamos a los hechos sin otro preámbulo que el caradurismo de asegurar un combate
contra la triunfante, desarrollada y creciente delincuencia, cuando han tenido
varios años para terminar con ella o al menos atemperar ese nocivo efecto y
consecuencia de la impunidad que el mismo poder, por errores u omisiones o ambas
actitudes a la vez metódicamente le fue obsequiando al hampa.
Entre tanto y como para distraer a la ciudadanía, se cansaban y aún se
cansan de asegurar que el panorama no es tan preocupante, en una actitud de
soberbia que es una dolorosa ofensa a la inteligencia colectiva y una enorme
falta de respeto hacia las víctimas, sobrevivientes o no, de una guerra en la
que la conducción de las fuerzas de la legalidad ni siquiera se despeinaron, y
allí están apoltronados en sus despachos mientras la ciudad maquillada de
colores y muchos barrios condenados a las penumbras, esperan que alguna vez se
cumplan tantas incumplidas promesas de protegerlos.
Es
cierta porque la padecemos, esa infamia cívica que sostiene que en las campañas
precomiciales todo vale, como lo estamos sufriendo ahora.
No
es macaneo sostener que desde todos los colores de las ideologías se comulga de
manera casi idéntica a la hora de prometer sin reconocer haber derrapado en el
mismo intento tantas veces, pero los señores políticos debieran tener la
grandeza, al menos algo de grandeza si no es mucho pedir, de practicar la
autocrítica como acto de honradez cívica y como vacuna a la acostumbrada
charlatanería discursiva dándose manija a una gestión con más dudas que
certezas.
Los
cordobeses estamos hartos que nos charlen, que nos distraigan con rutas,
puentes, plazas y maquillajes en toda la geografía provincial, que de ninguna
manera nos hacen sentir seguros.
De
lo que si estamos penosamente seguros, que si la ciudadanía evalúa con memoria
y sin fanatismos la forma angustiante en que vivimos, cautivos de una
alucinante precariedad de protección, debemos prepararnos para ver que no
faltará quien enarbole la bandera de la victoria de los marginales de la ley,
como lo hicieron en Rosario.
Porque si a lo largo de tantos años no supieron, no quisieron, no los
dejaron o no fueron capaces de dominar la situación con el poder de la ley en
la mano, es injurioso que ahora, persiguiendo votos, juren que podrán hacerlo.
Han
cedido virtualmente 200 hectáreas
ALGUIEN DEBE
EXPLICARNOS A LOS ARGENTINOS
POR QUÉ ESA CURIOSA
FRATERNIDAD CON CHINA
Por
un espacio de medio siglo renovable, gratuitamente y liberada del pago de
tributos, Argentina le cedió a China 200 hectáreas que ahora significan una especie
de infranqueable isla enclavada en nuestro sur, provincia de Neuquén, donde
construyeron e instalaron una estación espacial, naturalmente sospechada de
espionaje a 40 kilómetros de un pueblo llamado Las lajas con menos de 10 mil
habitantes, a poco menos de un centenar de kilómetros del complejo Vaca Muerta,
todo lo que configura haber establecido un enclave extranjero, soberano por el
tipo de cesión, en nuestro territorio.
Ellos, los ocupantes legalizados por el poder nacional & popular no
están obligados a cumplir con los tributos habituales, cargas aduaneras e
impuestos al consumo como lo es el IVA con el que todos cumplimos, aparte de
haberles cedido un radio de 100 kilómetros a la redonda de la base para
encriptar ciertas bandas de comunicaciones.
Desde allí, con su antena que tiene la altura de un edificio de 16 pisos
y 35 metros de diámetro ellos pueden curiosear el espacio, paso y circulación
de los satélites e interceptar comunicaciones ajenas. No son las únicas
ventajas de nuestra generosidad porque les hicimos la gauchada de limitar la
presencia allí de algún argentino porque para acceder al predio, es
imprescindible una autorización expresa del gobierno… del gobierno chino
estando en nuestra Patria, luego de una autorización gestionada con tres meses
de anticipación.
En
la base no hay ni un compatriota nuestro allí donde vive menos de medio
centenar de chinos los que se manejan con respeto y acatamiento a las leyes
laborales de su país, aunque a su tarea la realicen en territorio argentino, si
es que esas 200 hectáreas no han pasado a dominio chino.
Ellos sostienen ser amantes de la paz aunque la estación en nuestras
tierras cumpla órdenes de su Ejército Popular de Liberación. Mire de lo que nos
enteramos por casualidad, cuando quienes suscribieron el acuerdo seguramente
lucen elevados cargos dentro del poder argentino y llama la atención que una
cesión de tal envergadura no haya sido divulgada en su momento, aunque tengo
entendido que para una operación de esas características no basta con la firma
de un par de funcionarios de poca monta, sino con la participación de otras
encumbradas personalidades gubernamentales.
En
una de esas, no perdamos las esperanzas, los responsables de ese enclave del
gigante asiático en nuestro sacrosanto territorio, convocan a una gigantesca
reunión informativa para que podamos sacarnos algunas dudas menores que sobre
ese tema nos acosan.
Todo
indica que nuestras autoridades, no es mucha la trascendencia que le asignan,
aunque ellos, para entrar a China, tengan que superar una maldita burocracia
que ellos, aquí entre nosotros, no están padeciendo.
Andá
y tratá de entrar a China sin tus papeles al día…
Una
sola pregunta antes de darme por desorientado: ¿quién o quiénes firmaron ese
acuerdo tan generoso para concretar esta curiosa y escondida fraternidad?
El
tenaz ocultamiento de una gesta
A 54 AÑOS DEL “CORDOBAZO” SE TORNA DIFÍCIL
SUPERAR CIERTAS AMNESIAS DEL OFICIALISMO
NOS
USARON JUNTO AL CORDOBAZO Y
LUEGO
FUIMOS DESTINADOS AL RINCÓN
DONDE
MORAN LAS INTRASCENDENCIAS
Bien
sabemos que los políticos ávidos y sedientos de poder y más apegados al culto
de los olvidos que al respeto por la memoria y la historia, suelen tener
actitudes casi infantiles por lo burdas y reprobables, que pueden ser
consideradas travesuras de bisoños u ofensas al pasado y al presente que se
esconde en los ayeres.
Eso
de la fragilidad a la hora de las evocaciones suele ser el mecanismo que mejor
fortalece a las amnesias y de manera especial, cuando de por medio existen
generosas promesas que forman parte de la acostumbrada demagogia que a la hora
de las frustraciones, para muchos se toma con indiferencia pero esa actitud no
es positiva cuando está de por medio la memoria colectiva de la ciudadanía.
De
aquellas coberturas periodísticas durante los años de plomo cuando la
ilegalidad de los cuartelazos había pasado a ser una forma de gobierno, somos
pocos los sobrevivientes en esta Córdoba que supo centralizar la protesta
nacional, probablemente alentada por las convulsiones que ocurrían en Francia,
en Grecia y en otros puntos de la geografía universal,
La
riesgosa tarea de ver, fotografiar, filmar y trasladar luego al consumo de la
población esas situaciones críticas en el afán de documentar la realidad, tuvo
en un grupo de periodistas, fotógrafos y camarógrafos su punto cúlmine el 29 de
mayo de 1969 con lo que la historia bautizó “Cordobazo”, expresión de
resistencia a un régimen autoritario, militarizado y proclive a cercenar
derechos de las clases menos afortunadas.
Años
atrás nos nucleamos tomando el número 29 (en homenaje al día) y por ser tal el
número de colegas sobrevivientes de aquellas jornadas de violencia y reivindicación,
integrados como “29 Testigos de la Historia”.
Nunca pusimos en discusión la paternidad de la gesta porque cada sector
involucrado lo hizo por su cuenta, sobre todo por aquello que las victorias
tienen muchos padres y las derrotas son huérfanas. Expresión de la
espontaneidad popular por una parte y organización gremial y estudiantil por
otra, más la participación de sectores políticos especialmente de izquierda.
Quisimos aportar nuestras impresiones y experiencias para contribuir a
la fidelidad del relato, pero parece mentira que en Córdoba, mencionada
universalmente por aquellos fastos heroicos, al menos de parte de sus
autoridades prevaleció la mezquindad ideológica afianzada en sus propias dudas
actuales, mostrando algo parecido al temor por las revelaciones que iban
apareciendo al tomarse las cosas, los detalles y los hechos sin interferencias
de bisoños historiadores, “tocadores de oído” y una casta periodística más
apegada a Google que al estudio, la consulta de archivos o las declaraciones
desapasionadas de sus principales protagonistas, que en definitiva fuimos los
hombres de prensa con nuestra mirada abarcativa de los acontecimientos.
Como
entidad sin fines de lucro pero sí de reivindicar el respeto hacia la historia,
se nos brindó cierto apoyo como un pequeño subsidio (por única vez) para el
funcionamiento, el préstamo de un local para reuniones y nos tocó participar en
encuentros a distintos niveles en escuelas y otros centros comunitarios.
Hasta hicimos una muestra de elementos profesionales relacionados con la
cobertura de aquellos tiempos en que la tecnología era más artesanal que
científicamente desarrollada, y con sus lógicas limitaciones que se suavizaban
con el fervor y el compromiso de quienes nos tocaba cubrir los sucesos.
En
la conmemoración número 49° de cinco años atrás no faltaron los “cara de
cemento” -políticos en decadencia y aprovechados sindicalistas- que quisieron
vender un protagonismo que no tuvieron.
Últimamente algunos hombres de prensa de aquellos años fuimos convocados
desde el poder legislativo provincial para conversar -decir “disertar” nos
pareció exagerado- con motivo de un
nuevo aniversario del nefasto cuartelazo del 24 de marzo, apenas hicimos notar
que el rigor de la historia y el respeto por la memoria nos indicaba que el
terrorismo de estado nació allá por 1973 durante un gobierno constitucional y
peronista y no en 1976, aquel proyecto de tenernos como testigos se diluyó en
una endeble disculpa burocrática que no convenció a nadie.
Y
nunca más ni siquiera atendieron los reclamos de “29 Testigos…” por el abandono
al que fuéramos condenados, cuando los pueblos necesitan apegarse a la verdad
del pasado para evitar la repetición de errores en el presente y con miras al
futuro. Y unos años atrás la Sra. Alejandra Vigo activó su promesómetro
preelectoral, derivó el tema a la Agencia Córdoba Cultura y nunca más se supo.
El 17 de abril del 2018 “Testigos
de la Historia” cumplió con el trámite burocrático de solicitar una audiencia a
la Dra. Nora Bedano, titular de esa agencia, sin que desde el organismo
estatal, al menos por respeto a la historia, se dignaran a contestar aunque
fuera por educación, ni una mísera línea. Nos olvidaron y nos escondieron.
Pero
no podrán, aunque se empeñen, borrar de nuestras memorias aquellos complicados
años en que la mayoría de los políticos actuales eran jovencitos con
aspiraciones de poder. Porque será la misma historia la que con el tiempo
inexorable, innegociable e inclaudicable con la verdad, demuestre que de
aquellos años y de los actuales, más que testigos, fuimos protagonistas.
Y
entonces para los delirantes ya no quedarán espacios para deformar la realidad
ni plantarse en sus pechos -como ahora- condecoraciones inmerecidas. El tiempo
nos demostró, sin que signifique en lo personal ningún menoscabo, que para el
poder era más impactante crear un museo del cuarteto, minimizando la
trascendencia de una gesta como lo fue el Cordobazo, en alguna medida condenado
a los olvidos.
Megacausa del Registro sigue activa
LA
PRACTICA DE LA SAÑA SE SUPONE QUE
ES
LESIVA Y AFECTA HUMANOS DERECHOS
Nuevamente y con seguridad no será la última vez que acudimos al
diccionario de la Real Academia Española, para escudriñar acerca del vocablo
“saña” que ese libraco imprescindible la define como intención rencorosa o
cruel, furor y enojo ciego.
Las palabras
rabia, ira, fiereza y furia son sus sinónimos y la saña se asocia a distintas
acciones carentes de cualquier tipo de humanidad que aumentan el dolor de la
víctima, pudiendo ser ejercidas por diferentes actores.
Este
término se adueña automáticamente de la mente, cuando se repasan ciertas
acciones ocurridas en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, como
las dirigidas a algunas personas, que pese a no poseer antecedentes penales,
fueron mantenidas en prisión preventiva prolongada siendo mayores de edad,
padeciendo enfermedades graves o con hijos discapacitados a cargo, destacándose
por su crueldad, el caso de una mujer con cáncer terminal que fue juzgada
estando presa y en medio de sus sesiones de quimioterapia, permitiéndole que
regresara a su casa un mes antes de morir.
A
otros, se les negó traslado a una cárcel de su provincia, obligando a las
familias a viajar cientos de kilómetros para la visita, y recuerdo un caso en
el que faltando quince días para cumplir los tres años de prisión preventiva y
ya habiéndose recibido el Fallo de la Corte Suprema, que estableció la
arbitrariedad de las prisiones, se le fijó una fianza impagable que hizo
continuar el encierro.
¿Podrá hablarse de furor, enojo, rabia o crueldad de origen judicial? En
la otra cara de la moneda nos encontramos con altos funcionarios del momento,
denunciados, acusados y señalados en los juicios, que gozaron de libertad, no
fueron citados ni molestados, y sus causas se sobreseyeron y archivaron en
tiempo exprés, en clara actitud de benevolencia, indulgencia, tolerancia y
comprensión, todos antónimos de la palabra saña.
Estas actitudes, al menos por su manifiesta crueldad que lesiona básicos
derechos humanos, merecen revisión y
control, para retomar la confianza y recuperar la Justicia independiente que la
Patria merece.
Más
derrochan ante otras prioridades
PREVISIBLE CATARATA DE INAUGURACIONES EN
LOS TIEMPOS MÁS
CERCANOS AL ACTO COMICIAL
Que
nadie ose indicarme que el tema de las inauguraciones aunque las obras no estén
terminadas, ha sido una costumbre que jubilosamente abrazaron todos los
partidos políticos a lo largo de nuestra rica historia, salvo algunas aisladas
excepciones.
No
se puede tomar como lógica esa situación si nos atenemos a la complejidad de la
situación social del país y de la mayoría de sus habitantes, con casi un 60 por
ciento de pobreza, inflación galopante que interanualmente ocupa con holgura tres cifras, la penosa situación
de los jubilados a los que les tiraron un hueso a mitad de año, un poco antes
de las elecciones en que muchos tendrán que mandarse a mudar, otros dirán que
hubo fraude, los menos optarán por la resignación porque íntimamente ya se
sabían derrotados, o los eufóricos de siempre, que suelen mamarse antes de
tener los resultados finales.
Y en
este pintoresco panorama sobresale el alevoso derroche que se hace en
publicidad, especialmente por parte de los sectores pertenecientes al poder,
que es donde están las chequeras generosas y las lapiceras con eterna carga de
tinta.
Alguna vez se legislará limitando estos descomunales gastos y de manera
especial en aquellos sectores que son momentáneos dueños del poder, que
dilapidan a diestra y siniestra no el dinero de sus agrupaciones políticas,
sino los dineros que son del pueblo; de la gente que tributa para alcanzar
otros beneficios, mejores servicios, mayor protección, cuidado de la salud y
tantos otros aspectos que una vez dilucidadas las cifras de las urnas, empujan
todas las promesas desparramadas, en dirección a los olvidos.
Alguna vez y rogamos que no haya
demoras, que el buen criterio y la mesura se impongan sobre la angurria por un
sillón o por atornillarse donde llegaron.
Si
fuera posible, me encantaría vivir esos tiempos…
Creador y cantor, nos dejó en silencio
PARA ACOMPAÑAR LA
ÚLTIMA GIRA QUE INICIARA
DANIEL TORO NAVEGANDO
HACIA LA ETERNIDAD
Cuando pasadas las medias noches, hora de
brujas, se aquerenciaba en las peñas cordobesas el duende de las canciones
plenas de paisajes, caminos andados y compromisos a la hora de opinar, salíamos
del diario donde trabajábamos con mi fraternal amigo Roberto Taborda rumbo a esos lugares que para nosotros eran
santuarios. Allí reinaban la camaradería, el canto argentino, los vinos
servidos en pinguinos, la poesía, guitarras y bombos.
Y
nos deleitábamos con la generosidad de tantos bises cuando el lugar se colmaba
con la plenitud de las canciones, con las que Daniel Toro deleitaba en su
condición de salteño por nacimiento y cordobés injertado porque supimos apropiarnos
de él, sin que se resistiera, apoyado en los aplausos que cosechaba con su
sencilla y poética expresividad y la contundencia de su voz.
Eran
aquellos tiempos de trasnochadas sin peligros ni acechos, que permitían que la
gente madrugara en las calles y volviera indemne a sus casas.
Aquel Daniel Toro ascendente por méritos propios, triunfador en multitud
de escenarios, jamás perdió ni modificó su humildad que traía desde la cuna,
erigiéndose en un personaje folklórico más allá de su condición de artista, por
el hecho de ser tan buena persona.
Daniel
Toro partió hace pocos días.
Ya
es recuerdo, siendo de esos tipos entrañables que se hacen añorar, aunque
caminos y distancias nos mantuvieran alejados.
La
esencia del folklore tiene la buena suerte que ese símbolo de la argentinidad que
en vida fuera Daniel Toro, dejara su semilla para un permanente germinar de
música y poesía, en la calcada voz de su hijo Facundo, quien demuestra en cada
canción la auténtica y sensible impronta de su herencia.
Daniel tendrá siempre consigo una canción y una lágrima, para ser
adornado en nuestra memoria con el cariño y la admiración que inspirara.
Falta
solamente que el INADI me rete…
MANUEL BELGRANO
HUBIERA MUERTO DE PENA
AL VER MANCILLADA
NUESTRA ENSEÑA NACIONAL
El
filósofo y educador Jaime Barylko supo sostener que “El abanderado tiene
sentido si se integra a todos los elementos simbólicos. Hoy las fiestas patrias
son para lavar el auto” y duele reconocer que así es, la cruda realidad.
Algunos creen que nuestros símbolos patrios son adornos del ambiente
donde los colocan, restándoles su verdadera trascendencia y eso debe haberles
ocurrido a las autoridades municipales del cordobesismo capitalino cuando les
arriaron la Enseña Nacional en el Parque Sarmiento y la reemplazaron con una
colorida tela identificada con un movimiento que ampara a travestis, lesbianas
y otros ejemplares de esas para muchos curiosas tendencias.
A
esa bandera del movimiento colectivo LGBT o algo parecido la retiraron del
lugar que invadieron, en una primera ofensa que se diluyó en su propia
inconsistencia después de algunas refriegas entre sectores antagónicos.
Pero
ahora parece que no escarmentaron, porque vaya sorpresa, en el balcón principal
del Cabildo cordobés estuvo ondeando una bandera multicolor con las mismas características
y representatividad junto a un ataviado soldado que seguramente estaba allí de
custodia cumpliendo órdenes.
¿A
quién se le habrá ocurrido reiterar una provocación inconducente, artera y absurda,
como reemplazar nuestra Bandera por un trapo colorido y sectorial, de mensaje
subliminal poco aceptado, allí donde el poder de decisión está en la cúpula
municipal por jurisdicción?
No
quiero cometer la torpeza de la discriminación, pero hay actitudes que merecen
límites, y para colmo se exhibió en una columna de la recientemente inaugurada
Maternidad Provincial una pintura de un hombre embarazado y amamantando…
Mire, la verdad, prefiero dejar el tema allí, esperando ver el curso que
seguirá una denuncia en tal sentido presentada ante la Justicia cordobesa.
No
soy adepto a los cuestionamientos en cuanto a inclinaciones o tendencias
sexistas, pero para aquellos que las tengan y se enorgullezcan de ellas, habría
que hacerles saber que no es elegante ser elementos multiplicadores de
actitudes repudiadas por la mayoría.
Seguramente, como en tantos otros aspectos, a la autoridad municipal le
puede llegar a importar un pito la ofensa perpetrada contra nuestra Bandera.
Roguemos
que no sea así y que sus responsables, si los hay y no están demasiado ocupados
en la campaña, tramiten la situación en consecuencia…
Personaje
merecidamente inolvidable
DESPEDIDA CON
GENIALES PALABRAS DEL MEXICANO
MARIO MORENO “CANTINFLAS”
Hoy
tenemos una despedida tan breve como contundente que la quiero compartir con mi
audiencia, especialmente por la calidad de quien lo dijo: “Argentina está
compuesta por millones de habitantes que quieren hundirla, pero no lo logran”
supo comentarme en un fugaz encuentro en México allá por el año 1968, cuando me
tocó realizar la cobertura periodística de los disturbios estudiantiles y
seguidamente los juegos olímpicos.
Este ha sido el final de la edición nº 780 de SLB y no
lo olvide: pase lo que pase y cueste lo que cueste,
jamás deje de ser feliz. Como siempre, agradezco a
Mariela Kusik , Manu Salto “oper muleto”, a Sabrina
Bustos, la polifuncional Cele Pereyra y Oji en la tarea
de posproducción. Siga en la 580, llega “La voz de la
paz” con Lita y Lalo.
Gestión, modestamente: ¡Gonio Ferrari y equipazo!
Chau, buenas tardes y hasta el próximo domingo…