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12 de noviembre de 2023

S.L.B.: NERVIOS Y ANSIEDADES CRECEN ESTANDO MÁS CERCA DE LAS DEFINICIONES - EL "BLUE" DEMOSTRÓ QUE ESTABA AGAZAPADO Y LISTO A SALTAR - LOS DEBATES/MONÓLOGOS PASARON A SER ESPACIOS PARA ENCONOS - SIGUE LA LUCHA PARA DESTERRAR LOS ABUSOS DE PRISIONES PREVENTIVAS - TRIBUNAL DE CUENTAS DEL "CORDOBESISMO": INQUIETUD POR PERDER LA MAYORÍA PROPIA - EL "PRESIDENTE VIRTUAL", SIN REPAROS POR ASIGNAR FONDOS PÚBLICOS A GASTOS DE CAMPAÑA - DESPEDIDA CON ALUSIONES A LOS ODIOS Y LA HIPOCRESÍA DE CIERTAS "RECONCILIACIONES", ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 804  del domingo 12/11/23 emitido por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba:
 
Broncas que se fueron renovando
NERVIOS Y ANSIEDADES FUERON CRECIENDO A
MEDIDA QUE SE APROXIMAN LAS DEFINICIONES
 
   La política y su ejercicio no siempre es un campo rodeado de flores, encuentros amistosos e intercambio de coincidencias, manifestaciones de distancias ideológicas, sino que es el terreno donde se definen posiciones, estrategias, proyectos y metodología que acerque a la gente, porque la realidad dicta desde el fondo de la historia, que más allá de todas las bondades que pueda representar, allí el dogma suele generar fanatismo y violencia, lo que la empuja a un debate permanente y es por eso que Marcos Aguinis sostiene que cuando un líder se transforma en infalible, deja de ser beneficioso.
   Si nos ponemos a recapitular lo ocurrido con nuestro pasado, tenemos que reconocer, con certeza, que hemos tenido tiempos de bonanza y abundancia en todo sentido, pero más duros han sido los tiempos de crisis y desencuentros, que muchos políticos buscaron sin conseguirlo, la manera de hacer de esa suerte, un estado permanente en la ciudadanía.
   Estamos a una semana de una fecha que puede llegar a ser histórica, como lo es cada comienzo adherido como solución a una crisis, aunque pocas veces hemos venido acumulando tanto sufrimiento y privaciones como en la actualidad, lo que empeora porque tal desgracia separó aún más a los argentinos, que si los dividimos en dos corrientes, está la que lo pasan bien y esa otra reciente mayoría, que es la de los que sufren privaciones y pasan hambre, resultado difícil de entender en un país tan pleno de riquezas como lo es el nuestro.
   Lo peor del caso es que se da un absurdo innegable aunque se pretenda, por la perniciosa vía demagógica, sostener que estamos bien, cuando quien masivamente goza de tal estado es la clase dirigente en los campos de la política, del poder, del empresariado y de los otros sectores apegados al ejercicio de la explotación de sus semejantes, más que a la tarea de gobernar para rescatarlos de la ignominiosa pobreza. Y es cierto e indiscutible que el mayor daño que se le puede hacer a la sociedad, es que la gente astuta se empeñe en pasar por inteligente.
   Los apretados tiempos que vivimos no se arreglan con dádivas, becas a la vagancia o vanas promesas de las que ya estamos hartos, pese a lo cual no escarmentamos y seguimos comprando fantasías, como si el poder hubiera triunfado en su cometido de convertirnos en rebaño, donde la docilidad emparentada con la resignación, les abre los caminos de su bienestar -el bienestar de ellos y de su descendencia tanto política como familiar- a costa del sufrimiento ajeno.
   Al estar muy cerca de una definición que pueda al menos iniciar un camino de la recuperación nacional, es que se agigantan tanto las pasiones como las dudas y es un deber ciudadano no bajar los brazos, seguir peleando y aguzando los sentidos, para dejar de comprar promesas como las tantas que nos vendieron y todavía nos quieren vender desde todas las corrientes del pensamiento.
   Debemos coincidir con aquello que es una ilusión creer que los hombres de Estado pondrán en sus actos la energía que manifiestan en sus discursos, razón por la cual estamos obligados a despertar de los sueños que nos imponen y no ceder frente a ningún espejismo, dado que en política los errores se corrigen pero lo que no se devuelven son las oportunidades.
   Todos los candidatos están nerviosos, algunos irascibles, otros intratables y no faltan los silenciosos, así obligados por falta de argumentos y no es casual que por tales detalles, los nervios y las ansiedades fueron creciendo a medida que se aproximan las definiciones.
   Seamos nosotros, el pueblo, los que sepamos imponerles tranquilidad y cordura, que es una falencia más dañina y perniciosa en ellos que en nosotros.
   Ellos, de todos los colores y tendencias lo saben porque tienen sus antecedentes, pero les resulta más provechoso hacernos creer que lo ignoran.
   En buen romance, al electorado argentino es como si le hubieran dejado con las recientes PASO, sólo dos opciones: Frankestein o Drácula…
 
¿La especulación “viene de arriba”?
EL “BLUE” MOSTRÓ  SU  REALIDAD: ESTABA EN
SITUACIÓN CASI PASIVA HASTA QUE DESPERTÓ
 
   Eso del dólar “blue” nacional & popular es para la mayoría de los argentinos un misterio virtualmente insondable, porque sus vaivenes hacen que suframos porque sube, aunque tomando en cuenta lo que solía comentar Perón preguntándose ¿qué les preocupa el dólar si nunca han visto uno? Y tenía razón en cuanto a la mayoría de nuestros compatriotas.
   Hablan por allí con una vocación cercana al delirio de la intención de dolarizar nuestra economía, sin darse cuenta o a sabiendas que ya está dolarizada, al menos para los altos niveles de la producción y de los negocios, hasta el punto que sólo falta que te cobren en dólares en el almacén, en la verdulería o lo haga el carnicero del que sos cliente.
   Porque si es por alquileres o compras inmobiliarias, todo se mueve en función del dólar, lo mismo que el precio de los autos incluyendo los repuestos, gomas, etcétera así sean cero kilómetro o con 10 y más años de antigüedad.
   Y si es casi moneda corriente -y más que corriente, es faltante- sinceremos la situación y lo demos por hecho y ya impuesto en la cotidiana realidad a eso de la dolarización, porque es la práctica usual.
   El billete llegó a superar los 1.250 debilitados pesos nuestros por unidad, luego bajó un cachito, después se estabilizó cerca de los 1.000 y más recientemente bajó para apolillarse al menos hasta ahora, en los 950 pesos.
   ¿Tenemos idea de lo que pueden haber embolsado los que compraron muy barato a mediados de año, amarrocaron hasta hace una semana que vendieron y en estos días volvieron a comprar a valor deprimido?
   Las subas y bajas, se me ocurre que no están atadas al comercio exterior, a la cosecha de soja, a los sembradíos de trigo y de maíz, al valor del ganado en pié, al precio de los medicamentos ni a los incesantes ajustes en los servicios, sino a esa especie de deporte incorporado a nuestra cultura, de preocuparnos apenas sale el sol, por averiguar a cuánto se cotiza el verde por unidad.
   ¿Para qué, si la enorme mayoría, coincidiendo con Perón al menos en eso, nunca lo vio?
   Si así pensamos y llegamos a incorporarlo a nuestros domésticos análisis, nos lleva a pensar que alguien opera en grande para subirlo y bajarlo a su antojo, para beneficiarse con las diferencias diariamente emergentes.  
  ¿Quién maneja entonces el sube y baja del dólar corriente, el físico, el que se guarda en una lata, en el colchón o en algún otro embute casero? Si eso no se digita desde el poder para acumular beneficios personales, hasta sería posible que volviera a creer en los Reyes Magos…
   Y si es verdad eso que se comenta que en Córdoba inventaron el verso del billete verde con cara chica, para despojar de un 10 por ciento o más a quienes intentaban cambiarlos en algunas financieras o agencias de turismo, no creo que hayamos sido tan pícaros los cordobeses para subir y bajar el valor de la moneda norteamericana, que con cara chica o grande, en los Estados Unidos en cualquier negocio aceptan los billetes que no estén dañados ni escritos, como es la sucia costumbre negra, ya entronizada entre nosotros, de faltarle el respeto a nuestro dinero, que no deja de ser un símbolo patrio.
 
Pasan los días y crecen los odios
LOS DEBATES FUERON CRECIENDO Y PASARON
A SER ESPACIOS PARA  ESCONDIDOS ENCONOS
 
   Vez pasada, cuando nos tocó seguir el desarrollo de eso que mal le llamaron debate, porque fue simple y llanamente una tediosa retahíla -diría un conocido abogado- de monólogos en sonsonete, más cercanos al aburrimiento que a la expectativa de asistir a un intercambio de ideas y posiciones; a la respetuosa confrontación de posturas; a las necesarias chicanas que nunca deben faltar y en síntesis, transformando eso anunciado como debate, en una interminable sucesión con activación de cada uno de los promesómetros en pugna, para terminar resultando una hibridez mal llevada, sin beneficios ni perjuicios para nadie.
   Cuando los problemas junto a otros temas avanzaron y las situaciones en general tendieron a cobrar mayor gravedad, se dieron los otros debates que si, permitieron ese “espadeo” con la inteligencia obvia de cada participante, dejando entrever la silenciosa y oculta participación de sus equipos especializados en esas lides.
   En ningún caso se dieron expresiones de violencia física, más allá de algunas sutiles ofensas o velados reclamos, que tenían su disimulada fuerza conceptual pero que sirvieron para enriquecer las posiciones, y desnudar falencias pero también descubrir insospechados talentos.
   Expresiones de anhelos no faltaron, porque en el ejercicio y la práctica de la demagogia ese capítulo es considerado infaltable, pero no tuvo, lo digamos burdamente, ese “piripipí” de la picardía que ni siquiera la solemnidad del escenario puede servir para ocultarla cuando nadie habló, por ejemplo, de la creciente pobreza.
   Ionescu sostenía que “ser pobre en nuestro mundo civilizado es un pecado; es inmoral. Los pobres son castigados y los ricos reciben todas las recompensas y privilegios. Y esto es así con independencia de todo lo que predican las filosofías y las doctrinas” y vaya si le asistía la razón.
   Y para reforzar conceptos que al parecer no preocupan a cierto nivel dirigencial, habrá que coincidir con Santiago Kovadloff cuando dice que puede aceptar que la pobreza sea eliminada gradualmente. Y como es de esperar, bien vale que el mismo pensador pregonaba “pero que no exista el hambre, porque entonces estaría aceptando la negación del derecho a la transformación y en consecuencia, si la democracia ha naturalizado el hambre, me termino replanteando si debo llamar democracia al sistema en que vivo”.
   Conceptos demasiado duros para la realidad que padecemos, siempre y cuando recordemos aquello de que con la democracia se vive, se estudia, se progresa y otros aditamentos que llevan a este sistema a la cúspide de las pretensiones terrenales de cualquiera.
   Estamos a una semana de presenciar el último round de un combate que me aventuro a suponer que será, pese al respeto que debiera ser parte esencial de sus contenidos, en alguna medida deje heridos y renovación de viejos y nuevos rencores, que suelen ser los alimentos preferidos de quienes no se acostumbraron al respeto por el pensamiento ajeno; por las posturas adversas a las propias y ganados por el fanatismo cometen la imperdonable imprudencia de transformar el ring de la oposición de ideas y proyectos, en un campo de batalla donde después hay que pasar a recoger víctimas.
   O que suceda con algunos fallos de resonantes encuentros boxísticos en que los jueces y para este caso la ciudadanía, dicte su fallo en función del último round dejando de lado todo lo que ocurriera en los anteriores.
   No es bueno que de los intercambios de ideas, si son civilizados, no queden como ejemplos de civismo y se trasformen en olvidables sucesos que nada aporten a la solución de los mil problemas que padecemos los argentinos.
   No es una simple cuestión de civismo barato ni de emular a brabucones ni patoteros dominados por el fanatismo.
   Entonces me voy a permitir recrear parte de un comentario que firmara, allá por el año 2001 en el diario La Nación, don Emilio J. Cárdenas: “Una casi institucionalizada cuota de resentimiento existencial es una de las razones de lo que nos ocurre. Esto es grave porque el resentimiento fluye de la envidia, alimenta odios y construye malicia. Los resentimientos, por enfermos e insaciables, son destructivos. Necesitan permanentemente blancos y víctimas. Se niegan a reconocer los valores y los éxitos de los demás. Rechazan la admiración que transforman en burla. Generalizados, provocan pesimismo, derrotismo y corroen el plexo social, impidiendo la cohesión. Demonizan a los líderes. Atacan a todo aquel que, por algún motivo triunfe. Peor aún, alimentan una y otra vez las utopías igualitarias. Desgraciadamente cuando hay en la sociedad continuos excesos de frivolidad, tendencia a la ostentación de lujos innecesarios, ausencia de sobriedad y hasta una suerte de insensibilidad hacia el prójimo, es difícil combatir el resentimiento”.
   No creo que sea necesario agregarle ni una palabra ni otro concepto, siempre y cuando nuestra clase dirigente en la política, termine por comprender, digerir y practicar eso del respeto por el pensamiento del prójimo.
 
Tribunal de Cuentas y oposición
UNA  ESPECIE DE  PRISA POR AFIRMARSE  ANTE
LA INMINENCIA DE PERDER LA MAYORIA PROPIA
 
   Aquel o aquella que íntimamente se sienta limpio de conciencia, poseedor de conducta intachable, respetuoso de la ley y ciudadano probo, de ninguna manera tiene que perder el valioso tiempo que es parte de la vida, en inquietarse por lo que digan o juzguen los demás, y eso es tan viejo y gastado como la espalda o el agujero del mate.
   Todo venía desarrollándose muy bien, la provincia crece en caminos, puentes y otras obras aunque están en deuda con los temas educación, salud y más especialmente con la cuestión de la creciente inseguridad, para lo que no encuentran soluciones válidas ni siquiera con la sucesión de fracasos que se vienen perpetrando, en esa área tan conflictiva de la sociedad cordobesa, ganada por el miedo a la delincuencia y por la creciente y no atendida desconfianza en quienes debieran combatirla.
   Ahora, como si los cordobeses no tuviéramos de qué afligirnos y preocuparnos se suma un detalle que lleva a una situación, llamémosle médicamente, “de pronóstico reservado” y relacionado con el Tribunal de Cuentas de la Provincia, organismo que desde el poder quieren modificar en su estructura y funciones, porque se advierte algo parecido a una intención de esquivarle el traste a la jeringa del control integral de la situación provincial, y uno de sus puntos más calentitos, que es el manejo de sus gastos, designaciones y tengo entendido que asimismo en otros rubros.
   Desde la cúpula del cordobesismo se pretende aprobar un nuevo marco normativo, amparándose en la modernización de los controles, mientras que la oposición desde su vereda sostiene que intentan desmantelarlo aportando como explicación que se debe a que el juecismo, desde el 10 de diciembre será mayoría, y eso no sería conveniente para las cifras y otros números de la gestión que se supone se manejan en el ámbito oficialista.
   Se han cruzado dardos entre unos y otros: desde las bancas dueñas del poder provincial sostienen que en la normativa nada raro existe y acusan a la oposición de montar un show para transmitirle algo irreal a la comunidad.
   Uno de los electos para el reemplazo sostiene que “se quieren llevar puesto el Tribunal de Cuentas. Nos dicen irresponsables por no querer ser cómplices de este proyecto de ley”.
   La disputa por ahora se desarrolla mediáticamente y las cosas se pondrán en claro, luego que asuman las autoridades democráticamente elegidas para tomar las riendas de este corcel casi desbocado que es nuestra querida provincia.
   Después de todo y para no ser ni siquiera parte espectadora de este sainete que promete pese a todo ser jugoso, y teniendo la paciencia de esperar los resultados de todo lo que estos sectores en pugna están trabajando, he optado por circunscribir el diferendo que dejará su saldo de heridos e ilesos, en una sola pregunta con la intención que sea el poder quien la responda.
   Si todo está correctamente hecho; si la decencia no ha sido vulnerada; si todo ha sido realizado honestamente; si no existen fisuras ni dudas acerca de los procedimientos llevados a cabo y si desde arriba tienen la certeza de haber obrado respetando la ley, ¿de qué carajo pueden preocuparse?
   Si todo ha sido correcto, debieran rogar que los nuevos integrantes del Tribunal de Cuentas asuman sus cargos y frente a ellos y ante la ciudadanía puedan demostrar la limpieza de su cometido.
   Todo lo demás, son espejitos y vidrios de colores…
 
En la Megacausa del Registro
SIGUE LA LUCHA CON EL CLARO PROPÓSITO DE
DESTERRAR  ABUSOS  DE  PRISIÓN  PREVENTIVA
 
   Completando el relato de los dictámenes emitidos por la Procuración General de la Nación ante los Recursos de Queja presentados contra de la prisión preventiva dictada en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, podemos agregar que, además de establecer que de manera dogmática  se restó relevancia a las condiciones personales de los imputados y se aludió a la supuesta conformación de una organización con capacidad y contactos para burlar los controles del Estado, sin explicar a qué controles y contactos se pretendió hacer referencia, se remarcó, que también de manera dogmática se aludió a la complejidad de la causa  para extender el encierro más allá de su plazo original, omitiendo las exigencias de la Constitución  y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que ha expresado que los jueces deben valorar periódicamente si la medida cautelar todavía es necesaria y si es proporcional.
   Estas observaciones llevaron a la Corte Suprema de Justicia de la Nación a revocar lo actuado en Córdoba y con relación a esta situación, vale agregar que la Real Academia Española a la que tanto acudimos, define dogmatismo como la presunción de quienes quieren que su doctrina o sus aseveraciones sean tenidas por verdades sin duda ni contradicción y en lo jurídico, como la no atención al orden y a la estructura de los códigos.
   Cabe preguntar entonces ¿tenemos en Córdoba esa doctrina propia, ausente de cuestionamientos o contradicción? ¿Puede permitirse al Poder Judicial la no atención al orden y estructura de los Códigos, esto es, a la ley vigente?. La Corte está diciendo que esto sucede aquí, en Córdoba, pese a que alguien debiera controlar, sin distracciones, ni mirando en otra dirección.
 
Demagogia demasiado evidente
EL “PRESIDENTE VIRTUAL” NO  TUVO  REPAROS
EN ASIGNAR FONDOS PÚBLICOS A SUS GASTOS


   Ya forma parte de lo anecdótico para quienes tengan la suerte de escribir nuestra historia con el paso de los años, la situación que vivimos los argentinos con algo que si lo pensábamos tiempo atrás, no mucho ni más de cinco o seis años, nos viene sucediendo con las máximas autoridades de la Nación, es decir el Sr. Presidente y la Sra. Vicepresidenta, ambos en pleno ejercicio de los poderes que les confiriera el sistema democrático y sus expresiones populares en cuanto a la elección.
   O los dos, respetando como siempre me tocó hacerlo, las investiduras de ambos, es para preguntarnos si han tenido una especie de retorno a la niñez y están jugando a las escondidas, si no quieren interferir en las acciones de quienes deben resolver las mil cuestiones problemáticas que nos afectan, que deben intentar que en el tesoro nacional y para cumplir con los millonarios compromisos contraídos haya más billetes que pelusa y basura en los pisos, donde alguna vez reinaron los lingotes de oro, o es simplemente un humano contagio con la holgada pasividad de la dirigencia sindical frente a la crisis que ellos, seguramente no figuran como víctimas.
   Y lo más notable y notorio es que sin haberse registrado, que se sepa, ninguna ceremonia formal como es el rito y la costumbre republicana, en cuya solemne instancia se transfiere constitucionalmente el poder, el bastón de mando y los otros simbólicos elementos ceremoniales pasan al destinatario o destinataria de los cargos no cubiertos por las razones que se quieran invocar.
   El problema a mi entender es otro: que lisa y llanamente, sin pedir permiso, ponerse colorado ni haber pasado por el Congreso, la cúpula del gobierno nacional está en manos, mire vea, de quien ahora quiere asentar sus glúteos en el codiciado sillón de Rivadavia y gozar de la residencia de Olivos, incluyendo algunos paseos en  cualquiera de los costosos vehículos que adquiriera su esposa a precios poco acomodados para nuestras existencias monetarias nacionales & populares.
   Está visto y a quien quiera le discuto esta certeza, que quien gobierna es la generosidad monetaria de Massita, que enternecido por el sufrimiento de los jubilados, les acercó algunos cospeles que sin dudas serán devorados por la inflación que él esconde y que se viene; aumentó las asignaciones del festival de manchancha, en lugar de procurar la creación y el sostenimiento de demanda laboral digna que contribuya a disminuir el desempleo, y casi me olvido de un detalle que, me extraña no haya despertado reacciones de, entre otros, el movimiento obrero y sus privaciones.
   Me refiero a los enormes y multimillonarios gastos que se están haciendo en propaganda preelectoral, solventados con dineros del Estado, ese Estado en estado calamitoso en su economía, que pese a todo, somos todos los argentinos porque el Estado somos todos, redundancia mediante...
   Ya pasa a ser escandalosa la repartija de televisores, celulares, heladeras, lavarropas y otros artefactos, de los que son beneficiarios aquellos que prometen asegurar el voto a su benefactor, aunque algunos avivados sostengan que reciben los regalos pero después votan por quien se les canta.
   Sea como fuere, alguien de la oposición y casi propongo al hijo del venerado Alfonsín o al indisciplinado Leopoldito Moreau, quien en su momento fue calificado como “uno de sus mejores cuadros” por el mismísimo Raúl Alfonsín, para navegar ahora por el cuestionable cauce de las ideológicas traiciones.
   El Dr. Fernández está funcionalmente momificado y en cuanto al protocolo de la transmisión del mando, si le toca ser ungido al dispendioso Massita, al menos tengo la certeza que el licenciado presidente le entregará el bastón, y el reemplazante tendrá alguien que se lo reciba.
 
Bastan solamente 14 palabras…
DESPEDIDA CON ALUSIONES A LOS ODIOS Y LA
HIPOCRESÍA DE  CIERTAS “RECONCILIACIONES”
 
   Volvemos a la realidad para nuestra despedida con unas pocas palabras acerca de eso tan necesario que es la reconciliación -cívica en este caso- para aplicar en los difíciles tiempos que nos toca vivir. La verdad, no recuerdo quién supo hacerme el comentario, pero sus 14 palabras con su contundente e indiscutible brevedad supieron impactarme hasta dejármelas de manera indeleble en mi memoria: “Cuando todos los odios han salido a la luz, todas las reconciliaciones son falsas”.

13 de octubre de 2019

S.L.B.: DESORIENTACIÓN AL MEZCLAR LA DESOCUPACIÓN CON EL NARCOTRÁFICO - BASURA EN CÓRDOBA, UN DRAMA AGOBIANTE - LLEGAN LOS DEBATES CUANDO YA TODO ESTÁ DICHO O PROMETIDO - MEGACAUSA DEL REGISTRO, JUSTICIA Y APARIENCIAS - LA USURA EN LOS PLANES DE AHORRO PARA COMPRAR AUTOS - "PODARON" VIAJES GRATUITOS PARA ADULTOS MAYORES - MERECIDA JUSTICIA PARA EL PERSONAL DOMÉSTICO, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” difundido el domingo 13/10/19 en dúplex por AM580 y 88.5FM ambas de Radio Universidad de Córdoba.

¿Cita desafortunada o confesión de impotencia?
DESOCUPACIÓN MEZCLADA CON NARCOTRÁFICO
ES LA PENOSA SÍNTESIS DE  LA DESORIENTACIÓN
   Aunque no gritó pero sonó como un grito, cobró vigencia aquel dicho que gritar refuerza las cuerdas vocales pero debilita el argumento o la afirmación que la discreción en el discurso cuenta más que la elocuencia, o que es una ilusión creer que los hombres de Estado pondrán en sus actos la energía manifestada en sus discursos, más allá del concepto de Montesquieu, quien supo afirmar que lo que falta a los oradores en profundidad lo dan en longitud.
   Es que el joven ex ministro de Economía de la Nación, cargo sensible si los hay, explicó a su manera el avance de la desocupación en nuestro país, un país que durante la vigencia de Axel Kiciloff lucía un índice mentiroso dibujado por el Indec que lo fijaba en un dígito, pero sin explicar que tomaban como fuerza productiva a los beneficiarios de planes y subsidios, con lo que se afectó seriamente eso que le llaman la cultura y la dignidad del trabajo.
   Por eso fue que sorprendió la sesuda explicación del ahora candidato a gobernar la provincia de Buenos Aires, cuando afirmó que de la gente que se quedaba sin laburo, muchos optaban para subsistir, por la comercialización de droga con lo que suscribió que la desocupación es capaz de pervertir conductas hasta ese grado inverosímil.
   Lo que son las cosas, si es que el jovencito sabe que en los últimos años se hicieron cientos o miles de procedimientos en procura de neutralizar ese maldito negocio que tanto creció y no es cuestión ahora de volver a echarle la culpa a Duhalde y sus amigos, sino de seguir con esas medidas que si bien todavía no han logrado conjurar los males del narcotráfico, al menos han servido para secuestrar importantes cantidades de sustancias prohibidas, desbaratar cocinas de la droga y detener a varios traficantes a quienes se les secuestraron enormes cantidades de dinero, lujosos automóviles, creo que un par de aviones, lanchas y numerosas propiedades en el interior y en la capital federal.
   Olvida este muchacho y por allí se me antoja que no es falta de memoria sino amnesia estudiada y llevada a la práctica, la desprotección de nuestras fronteras por donde accedían decenas de vuelos clandestinos, contrabando terrestre y fluvial y que desde el oficialismo de entonces se alzaban voces cuando se intentaba neutralizarlos a través de leyes en verdad represivas pero imprescindibles.
   Estigmatizar a los desocupados acusándolos de mercaderes de la droga es más grave que dejarlos sin ocupación porque es la falta de argumentos lo que empuja a la impotencia de ofender a los pobres con motivación tan bastarda.
   Ya que le preocupa la desocupación, que explique por qué FADEA se llenó de empleados en pago de favores políticos y nunca fabricó ni un mísero tornillo, pero se ocupó de hacer fotos con aviones de cartón que según se anunciaba se producirían en gran número en esa planta cordobesa.
   Y es sólo un ejemplo, como para encasillar en la realidad y en la verdad a un ministro que también en su momento cedió ante el Fondo Monetario y aceptó por otra parte la tasa usuraria que nos aplicaba su amigo Chávez desde Venezuela con los generosos préstamos que nos hacía a los argentinos.
   En fin, desafortunados conceptos para la situación en que el tema desocupación pasa por un momento de extrema gravedad, en mucha medida atribuible a lo insaciable de la mayoría empresaria acostumbrada a la toma de ganancias con el menor riesgo y créditos blandos que no iban a la producción, sino que después en la mayoría de los casos giraban al exterior. Y olvida Kiciloff que en un país tan rico aunque aporreado económicamente como el nuestro, aún quedan formas decentes de pelear por el sustento, sin estar esperando la dádiva del populismo.

Córdoba condenada a la mugre
RECOLECCIÓN DE  BASURA, UN DRAMA
CON MÁS FALENCIAS QUE SOLUCIONES
   En los últimos meses de su gestión, nuestro joven intendente tiene tal acumulación de problemas, que sin dudas su paso por el Palacio 6 de Julio será en mucha medida inolvidable, aunque en verdad no es para jurar como pregonan las publicidades oficiales que se hizo un montón, pero algunos logros se alcanzaron como por ejemplo en materia de cloacas, desagues, maquillaje de la ciudad y otras conquistas urbanas, el túnel bajo Plaza España….
   Dejemos para un análisis de los historiadores las cuestiones pendientes tales como el transporte, el caos en el tránsito, las tinieblas en muchos barrios, los barriales en sectores marginales y otras lindezas que son para nada simpáticas.
   Pero hay uno que sobresale por sus implicancias que incluyen el respeto por el medio ambiente y la propia salud de los cordobeses, que es el tratamiento de la basura, su recolección, su destino y la higiene de la ciudad.
   Sabemos que el vandalismo contra la iluminación y en las bocas de tormenta es incontrolable para una policía sumamente tecnificada, pero sin una determinada política integral en materia de seguridad. Esos atentados a luminarias, a los juegos en las plazas, a las paradas de ómnibus y al mobiliario urbano seguirán creciendo porque no asoma quien le ponga fin.
   Pero vivir cediendo a las presiones de quienes tienen por contrato la obligación de retirar la basura domiciliaria y trabajar en la limpieza de la ciudad, es una actitud inadmisible en un funcionario que en su momento juró hacerlo respetar, fracasó en el intento y tuvo dos periodos para enmendar sus falencias y nos los aprovechó.
   Vivimos rodeados de mugre suelta y embolsada con costosos contenedores al capricho de los recolectores y de sus empresas manejadas más por el sindicato de sus empleados que por el poder concedente que es la comuna y no hay manera de ponerlos en vereda.
   Los camiones pasan los días que quieren, por los recorridos que quieren, a la hora que se les antoja y dejan la ciudad a expensas del hedor, la inmundicia y los focos de enfermedades dispersos no tan solo en los barrios marginales, sino en el propio centro, que es donde más se nota.
   Llegará la hora de normalizar este servicio vital, siempre y cuando alcancen los inspectores encargados de controlar el cumplimiento del contrato y de la ordenanza, aunque suponer que no alcanzaría la cantidad de empleados, sería para pensar que la Municipalidad necesita nombrar a más gente.
   Y eso ocurrirá, porque habrá una nueva conducción política que llega con una serie de compromisos contraídos, con lo que la dotación superior a los 11 mil empleados quedará corta.
   Total, sirvan o no, siempre los pagamos entre todos…

Cuando ya todo está dicho o prometido
LLEGAN LOS DEBATES Y LAS EXPECTATIVAS SE
UBICAN ENTRE SU INUTILIDAD Y LA DEMAGOGIA
   No son pocos los argentinos que esperan esta noche no tan solo para ser espectadores o escuchas de un esperado e imprescindible debate entre los seis principales candidatos a ocupar el despacho mayor de la Casa Rosada y vivir, si así lo desean, en la coqueta y amplia residencia de Olivos.
   Hace tiempo que los consejeros políticos, los asesores de imagen, los equipos técnicos y los protagonistas del encuentro se vienen preparando en asentar el filo de las lenguas, en cargar con buena pólvora la artillería dialéctica, en ensayar poses corporales, en medir pausas y silencios, en ordenar eventuales enojos y reacciones, en estudiar gestualidades o sea todo aquello que sirva para impactar, para convencer con el mensaje, para presionar con la pregunta o para fulminar con algún duro concepto en una lucha que para cada uno será de uno contra cinco.
   Porque dentro de todo y seguramente más de uno pensará en una equivocación de mi parte, podemos estar a horas de una actuación que a la postre puede resultar desastrosa para unos y positiva para otros o viceversa en algunos casos porque todo será según el cristal con que se lo observe, o los oídos con los que sean escuchados pero en general, lo que se diga pasará por el corazón y llegará o no al alma, donde se quedará o desandará su camino para ingresar a la desilusión.
   Y es el ciudadano maduro o no en estas lides, el invitado a una fiesta de la democracia como lo es el debate de ideas, la confrontación de cursos de acción, la autocrítica aunque esté en vías de extinción pero por encima de todos estos factores, esa irrefrenable vocación por la demagogia contra la que la mayoría de los políticos argentinos no están vacunados.
   Y como debo confesar que mis conocimientos no son lo amplios que reclama esta circunstancia histórica, debo referirme a los grandes pensadores como para coincidir con muchos de sus conceptos, por convicción o simpatía, partiendo desde Eurípides, quien sostenía que “la peste que trastorna y destruye las ciudades son los discursos engañosos, las bellas palabras. No es cuestión de agradar a los oídos: deben decirse cosas”.
   Brillante en verdad, y lo mejor de todo es que allí nomás, pegado, viene al caso otra definición en este caso de Macaulay: “Los más viles ejemplares de la naturaleza humana se encuentran, en todas las épocas, entre los demagogos”.
   Hagamos ahora un piadoso paréntesis entre tantas verdades que seguramente afectarán a muchos politicastros devenidos en personajes impresentables, pero con aspiraciones especialmente fundamentadas en su poder económico, en relaciones internas o internaciones, o en santificadas bendiciones y hablemos con los pies sobre la tierra.
   Cuando en los tiempos vertiginosos que corren para los argentinos, tengamos la grandeza de reconocer que todo ya se ha dicho, o que todo ya se ha prometido, queda entonces la duda acerca de la utilidad o no de un debate que aporte novedades al panorama del que  somos parte masiva e inocultable, en un escenario de crisis casi permanente desde muchos años atrás.
   ¿Habrá algo nuevo, que no sean las sempiternas declamaciones de positivos augurios, indicios de corrección de rumbos, señales de superación de conflictos?
   Porque si no hemos perdido la capacidad de pensar desapasionadamente, llegaremos a la ineludible conclusión que más de lo que se hizo en estos pocos últimos años, es casi imposible hacer nada mejor y que los que aseguran poner de pie al país, tuvieron más de una década para hacerlo y así nos fue…
   Los demás y cada uno entre nosotros, o con experiencias en otros países, no están en condiciones de atarse moños de éxitos ni cucardas de grandes logros, aunque se empeñen en tomar como tales a estrepitosos e históricos y lamentables fracasos.
   Todos dirán que lo harán mejor, pero no lo alcanzaron mientras fueron poder, luciendo espaldas pletóricas de apoyos, acompañamiento popular y respeto de la comunidad.
   Quiero dejarles una última cita, la más dura aunque la más real, la que más se ajusta al devenir de nuestra historia: “Para aquellos que aspiran al poder no hay mejor elemento que la masa de los pobres, cuyo idealismo es alimentado por el descontento, hijo primogénito de la miseria” y lo dijo Pitágoras, nacido allá muy lejos, unos 582 años antes de Cristo en la isla de Samos, con lo que se puede descartar cualquier vinculación del genial pensador con la actual realidad en esta parte de la geografía mundial.
   Resumiendo para no cansar, ahora le dejan al ciudadano pensante, analítico, desconfiado, apasionado y elector un arma formidable: la de apelar a la memoria, esa memoria que tiene mucho de íntima convicción y con salvaje respeto por la honestidad o no de quienes lo gobernaron o de los que procuran hacerlo.
   Si el debate sirve para una respetuosa y sana enunciación de postulados con autocrítica incluida, la ciudadanía lo agradecerá.
   Si no es así, en la TV a esa hora también hay buen cine.

Megacausa del Registro de la Propiedad
LA  JUSTICIA Y SUS APARIENCIAS
Y LA TIRANÍA CON SUS SOMBRAS
   Años atrás la Corte Suprema de Justicia de la Nación se expidió sobre diversos  recursos de queja presentados en contra de la prisión preventiva de la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, manifestando desacuerdo con las sentencias dictadas en nuestra provincia. 
   El fallo del órgano supremo estableció entonces que la prisión preventiva  poseía fundamentación sólo aparente y no ajustada a requerimientos constitucionales, no respetando la Convención Americana de Derechos Humanos que establece que nadie puede ser sometido a detención o encarcelamiento arbitrarios, implicando esto, incorrección e injusticia.
   Agregó  el Alto Cuerpo que no se respetaban los derechos fundamentales del individuo, rechazándose de manera dogmática los argumentos de defensa sin dar explicaciones ni exponer el razonamiento realizado. Finalmente nuestra Corte consideró que el tiempo de prisión preventiva era excesivo, lo que  equivalía a tratarlos como condenados, pese a ser inocentes hasta el juicio.
  Ya hemos leído anteriormente este pronunciamiento, como también los que en la misma línea realizaron los organismos de derechos humanos consultados por el caso y la propia Organización de Naciones Unidas. Sin embargo, y pese a que como orden suprema el fallo no pudo desconocerse, no pareció mediar desde los poderes reflexión alguna, ni autocrítica sobre el tema.
   Al contrario, suele destacarse casi a nivel de marketing,  la cantidad  de personas condenadas y encarceladas, obviando el nada trivial detalle de que la inversión del orden de los factores juicio/cárcel, de tan abusivo, tiende un irrefutable manto de cuestionamiento sobre la legitimidad de la causa.
   Como sabiamente sentenció Montesquieu al sostener que  “No existe tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencias de justicia”.

Autoplanes ¿de ahorro? o usura consentida
LAS AUTOMOTRICES, SU ANGURRIA Y LA
DESESPERACIÓN  POR  LIQUIDAR STOCK


   Más de un “beneficiario” de los mal llamados “planes de ahorro” para el acceso a un auto cero kilómetro, habrá hecho números, para llegar a la triste convicción que el pequeño coche de baja cilindrada, cercano al equipamiento básico y sin todos los “chiches” le resultaría al final más caro que un Mercedes Benz.
   Es que alocadamente -porque no cabe pensar en otra cosa- las automotrices le dieron rienda suelta a su tradicional angurria y se transformaron de buenas a primeras en repudiables usureros, por su ventaja de contar con miles de rehenes en cuyos planes no figuraba que el autito les resultaría finalmente inaccesible y se endeudaron sacrificándose con tal de no descapitalizarse con relación a todo lo que venían pagando, que dentro de todo eran cuotas crecientes pero accesibles.
   En buena hora que la Justicia -no tan sólo la cordobesa sino que también de otras partes del país- le puso freno a esta escalada absurda del valor de la cuota, que superó ampliamente a la inflación oficialmente informada, llegando en algunos casos a superar el 250 por ciento y quizás más, con relación a un año y pico atrás.
   Ahora los fabricantes y sus concesionarios tienen un tope de incremento en las mensualidades, que no debe superar el 40 por ciento con relación a la cuota vigente en abril del año pasado, porque es lo que se estima ha sido la devaluación de nuestra castigada moneda, y a eso hay que allanarse en homenaje a la cordura pero más aún,  a la decencia.
   Y de rebote quedó al descubierto algo muy parecido a la patraña, cuando publicitaban ampliamente que con la segunda cuota te entregaban el coche nuevo, llevando nada más que el DNI y unos pocos pesos y además te regalaban seis meses de seguro, las alfombras de goma, el polarizado de los cristales y por poco, la patente durante un tiempo.
   Y bueno sería que aparecieran esos beneficiarios de tamaña generosidad de meses atrás, cuando era imperioso vender en tales condiciones iniciales mientras el tobogán por donde iban cayendo las suscripciones a esos planes mal llamados de ahorro, se hacía más inclinado hacia la nada.
   Es entonces cuando se entiende, aunque es complicado admitirlo por tratarse del resultado de una especulación en base a escondidas falsedades, que muchas automotrices saturadas de unidades que en las condiciones que impusieran tiempo atrás no pueden vender, se ven obligadas a licenciar personal, reducirles la jornada u otras medidas contempladas en los procedimientos de crisis.
   ¿Qué pasará con los miles de planes cuyos sostenedores terminaron claudicando por imposibilidad de pagar tanto abuso?
   ¿Habrá alguna medida administrativa o judicial que imponga límites y haga reajustar a las empresas lo malhabido por la reiteración de prácticas usurarias?
   La Justicia, dicho con mayúsculas, tiene la oportunidad de hacer valer su autoridad en beneficio de tanta gente que sufriera frente a la indiferencia del poder que no supo neutralizar maniobras que eran tan, pero tan reiteradas como evidentes.

“Podaron” beneficios en viajes gratuitos
LUEGO  DE LAS  P.A.S.O. MUCHA  GENTE MAYOR YA
NO ES TAN INTERESANTE PARA EL CORDOBESISMO
   Es más viejo que la espalda aquello del incremento en la actividad del promesómetro a medida que se aproxima la fecha de alguna elección, en la que  los partidos políticos y el poder tienen cifradas esperanzas de éxito ya sea para acceder o para quedarse con el mando.
   Es entonces que la generosidad se exhibe de mil maneras con aparentes ventajas para la gente, moratoria de deudas, facilidades de pago, rebajas y regalos que en general son bien recibidos por lo útiles, como es el caso de las tarjetas o boletos gratuitos para el transporte urbano y el de media distancia, que no son un regalo porque al final lo pagamos quienes viajamos habitualmente, pero el que queda bien ante la sociedad por su desprendimiento, es el gobierno.
   O sea más o menos como ciertos cultos religiosos, proclives a reclamar caridad hacia el prójimo, pero siempre con el dinero ajeno aunque estén forrados de oro, propiedades inmobiliarias y otras valiosas inversiones.
   Pero no todo es para siempre, como se dice…
   Porque ahora, que ya quedaron atrás las PASO y es sólo un ejemplo esto que les voy a comentar, redujeron a los adultos mayores el número que tenían de viajes interurbanos, limitándolos a uno solo de ida y vuelta por mes.
   En realidad es lo que se concluye de varias inquietudes que en tal sentido me hicieran llegar muchos de los afectados, aunque tenían dudas si se trataba de un recorte o de la pésima información no siempre coincidente, que brindan tanto el gobierno de la provincia como las empresas de ómnibus involucradas en esta modalidad de permitirles a los viejos -cariñosamente dicho- gozar al menos de ese beneficio.
   Lo curioso es que tras un costoso alarde publicitario cuando se implantó ese sistema y era necesario demagógicamente hablando hacerlo conocer, hemos entrado a un laberinto de equivocaciones, desajustes y silencios porque las versiones pocas veces son coincidentes con una escondida realidad.
   Roguemos que el cordobesismo no cometa otro de sus errores, aunque total, ya pasaron aquellas elecciones primarias y en la que viene, dicen que no piensan meterse

Bono al personal doméstico
JUSTICIA  PARA  UN  SECTOR LABORAL
TAN SACRIFICADO COMO VULNERABLE
   Me consta que la organización gremial que nuclea al personal doméstico de casas de familia tiene un alto sentido de lo que es la defensa de sus afiliados y que desde muchos años atrás lucha por reivindicaciones, en una actividad tan desprotegida y que impulsa en una importante cantidad de casos a la relación marginal, o en buen romance sea dicho como trabajo en negro.
   Y no debe ser cometido tan simple por eso de un cierto descontrol en la tarea porque no marcan reloj de entrada, no firman planilla de asistencia, carecen de cobertura médica en la mayoría de los casos y para colmo, ni pensar en aportes jubilatorios.
   Resumiendo, las empleadas domésticas, porque masculinos casi no hay, trabajan en un marco de virtual desprotección legal, sujetas a caprichos y abusos patronales en ciertos casos aunque en otros y por cuestiones de antigüedad suelen casi estar integradas a la familia por su permanente cercanía y el tipo de tarea que desarrollan.
   Que se han dado casos de abusos en que la empleada dice aceptar por conveniencia las reglas de juego de mantenerse en relación precaria, y ante alguna divergencia o exigencia reaccionan con intervención judicial, es tan innegable como inmanejable y se reduce a una cuestión de confianza recíproca.
   Es por todo esto que en la generalidad de los casos se trata de una tarea casi desprotegida en cuando a lo legal y marginada de las mejoras que a veces en forma masiva se decretan para los trabajadores sin distinción de actividad.
   Ahora las sacrificadas domésticas recibirán de sus patrones una suma no remunerativa que va desde los mil hasta los 3 mil pesos, de acuerdo con el régimen laboral que vengan desempeñando, desde horas semanales mínimas hasta un máximo creo que de 36 horas en el mismo período.
   La suma no formará parte de la liquidación del aguinaldo y deberá ser abonada en dos cuotas, una mitad durante este mes de octubre y la restante en diciembre.
   Una buena medida, solidaria e integradora que si bien no enriquecerá a ninguna doméstica ni llevará a la quiebra a ninguna patrona ama de casa, establece una justicia que esas sacrificadas y postergadas trabajadores, ampliamente merecen.