16 de diciembre de 2015

PARA AVENTAR RUMORES ALARMISTAS ES BUENO PONER LAS COSAS EN CLARO


Resulta oportuno tomar con seriedad este hallazgo
de Carla Griggio, programadora, que es pertinente
divulgar con relación a manifestaciones insidiosas
lanzadas un par de días atrás por el ex ministro de
Educación de la Nación, Daniel Filmus, que fueron
reproducidas por numerosos medios periodísticos.

Nueva Ley de Ministerios: ¿corta el presupuesto en educación a la mitad, o tiene un error de copy-paste (copiar y pegar)?

  Este es el informe de Carla Griggio: “Gracias al disparatado notición del día, en donde Macri eliminaría las escuelas técnicas, la sala de 5 y reduciría el presupuesto en educación del 6% al 3% entre otras cosas, me puse a hacer lo que me gusta hacer cuando el sentido común me dice que estoy leyendo algo raro: fui a las fuentes. Y encontré una herramienta maravillosa que no sabía que existía: la Biblioteca de Normativas del Boletín Oficial.
  ¿Sabían que en el sitio del Boletín Oficial podés ver cómo cada normativa (decreto, ley, etc) se fue modificando en el tiempo? Hasta te dice para cada normativa qué otra normativa está sustituyendo, modificando, referenciando, etc. Los que trabajan en IT pueden verlo como un Github de decretos. Me encantó.


  Biblioteca de Normativas en boletinoficial.gob.ar: se puede ver cómo una normativa fue modificada en el tiempo, y además es fácil acceder a otras normativas relacionadas que modifican, sustituyen, referencian, etc. la normativa que estamos leyendo.
  El decreto que está haciendo ruido es el 13/2015, la nueva Ley de Ministerios, y dice:
ARTÍCULO 23 quáter.- Compete al MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y DEPORTES asistir al Presidente de la Nación y al Jefe de Gabinete de Ministros en orden a sus competencias, en todo lo inherente a la Educación, de conformidad a lo establecido por las Leyes Nros. 24.195, 24.521, el Pacto Federal Educativo (Ley N° 24.856) y a las demás leyes y reglamentaciones vigentes y que se dicten en consecuencia, y al Deporte (…)”. (Fuente: https://www.boletinoficial.gob.ar/#!DetalleNormativa/1106544/null).
  Pero ahí no dice en ningún lado algo del estilo “redúzcase el presupuesto para educación del 6% al 3% del PBI”. Esa interpretación está enterrada en las leyes que se citan, que son leyes viejas (como el Pacto Federal Educativo, 24.856), previas a la Ley de Financiamiento Educativo (26.075) que se promulgó en el 2006 y que propone aumentar el presupuesto al 6%. Daniel Filmus mencionó que “el decreto de designación de misiones y funciones del nuevo ministerio de Educación y Deportes está basado en las leyes del menemismo”, lo que escala a conclusiones del tipo “estamos yendo para atrás, nos recortan el presupuesto”.
  Según Filmus: “Las leyes que hoy regulan el sistema educativo son la Ley de Educación Nacional, la Ley de Educación Técnica y la Ley de Financiamiento Educativo. Si se volviera, como pretende el decreto firmado por Macri, a las leyes anteriores, desaparecerían las escuelas técnicas y volvería la EGB y el Polimodal en lugar de la primaria y la secundaria”. (Fuente Página/12: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-288093-2015-12-12.html)
  Mi cerebro de programadora por otro lado me sugiere: “hicieron mal un copy-paste”.
Y sí, señores, ¡fue un error de copy-paste! Lo que quiere decir que este “error” se viene arrastrando desde antes que Macri se pusiera a bailar en el balcón de la Rosada. El nuevo decreto 13/2015 estaría pisando la anterior Ley de Ministerios, que si mal no entiendo viene de un decreto del año 1992 que se fue modificando desde entonces. La Biblioteca de Normativas registra los cambios desde el 2003, donde ya se puede leer el arrastre del supuesto error. En la anterior Ley de Ministerios sustituida por la del decreto 13/2015 podemos leer:
  “Artículo 23 quater. Compete al MINISTERIO DE EDUCACION, CIENCIA Y TECNOLOGIA asistir al Presidente de la Nación y al Jefe de Gabinete de Ministros en orden a sus competencias, en todo lo inherente a la Educación, a la Ciencia, a la Tecnología e Innovación Productiva, de conformidad a lo establecido por las Leyes Nros. 24.195, 24.521, el Pacto Federal Educativo (Ley Nº 24.856) y a las demás Leyes y reglamentaciones vigentes y que se dicten en consecuencia (…)”. (Fuente: https://www.boletinoficial.gob.ar/#!DetalleNormativa/248339/20030905).
  Conclusión: la nueva Ley de Ministerios no introdujo ningún cambio respecto a las leyes en las que se basa el Ministerio de Educación. Filmus está advirtiendo sobre algo que, según su lógica, bien podría haber ocurrido antes del nuevo decreto 13/2015.
  Qué lástima que Filmus le dice a la prensa que el nuevo ministerio de Educación y Deportes está basado en “leyes del menemismo” y la prensa no le pregunta si sabía que esas "leyes del menemismo" también estaban en la Ley de Ministerios que regía cuando él era Ministro de Educación.
  Honestamente, de todos modos, quizás ni siquiera haya un error, ya que la Ley dice “y a las demás Leyes y reglamentaciones vigentes y que se dicten en consecuencia”. Pero si es un error escandaloso hoy, que sea un error escandaloso de antes también para ser justos, ¿no?
  Felicito y aplaudo la actitud “vigilante” sobre el gobierno, yo también estoy atenta. Pero cuando leemos cosas que son demasiado malas para ser verdad, sospechemos un poco, vayamos a las fuentes, y recién después apretemos “Compartir”. Es cada vez más difícil, pero esforcémonos entre todos a diferenciar entre noticias e interpretaciones sesgadas.

  Hoy tenemos internet, nunca fue más fácil ir a las fuentes”.

13 de diciembre de 2015

S.L.B. : LA DEMOCRACIA, A SALVO - DESPRECIO POR LA CIUDAD - BASTA DE ZONAS LIBERADAS - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO - DEJAR DE LADO LAS BARRERAS - VIEJA DEUDA CON LOS JUBILADOS - ¿CUÁNTO ESTÁ DEBIENDO EL PAÍS? - CASO BOUDOU Y OTRAS RÁPIDAS MEDIDAS, etc.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 13/12/15, difundido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.


A SALVO LA DEMOCRACIA


   Con su equipaje de altanera soberbia, autoritarismo, secretas culpas y caprichos partió para instalarse en la sala de espera de la historia al menos por cuatro años.
   Deja innegables realizaciones y logros aunque la autocrítica no entre en su maleta de adioses.
   La intolerancia y el desprecio hacia sus opositores le envejecieron el gesto de rencor y despecho.
   Deja la sensualidad del poder y regresa al llano masticando resentimiento.
   Inteligente y hábil en muchos terrenos atesora la íntima convicción de haber sido.
   Que ya fue.
   Pero sabe también que en las antípodas de su egoísmo, tiene la certeza que nosotros seguimos siendo.
   Que seguimos luchando a brazo partido contra la injusticia, tratando de restañar heridas y olvidar ofensas.
   Y también sabe, aunque le duela, que en nombre de la Patria somos capaces de tender la mano hacia quien piensa distinto pero merece respeto.
   Eso, que los dueños de la derrota no entendieron, se llama Democracia.

DESPRECIO POR LA CIUDAD


   Eso de sostener que la conducción del gremio municipal redobla su apuesta en el conflicto que ha paralizado la ciudad, es verdad a medias o una mentira que pretende encubrir una delicada situación.
   Y esa situación es la paulatina y sostenida pérdida de apoyo al vitalicio dirigente que lleva tres décadas enfrentando a cuanto intendente se le ponga al frente, siempre en desmedro de la calidad de vida de los vecinos, que vaya paradoja son los que tributan para pagar los sueldos de esos dirigentes, de los empleados y de los jerarcas comunales, que son bastante abultados.
   No se puede pensar en caprichos por la edad de Daniele, pero si, que con su actitud crecientemente beligerante, está demostrando que su mensaje muestra cada vez menos convicción hacia sus bases, empujadas a un conflicto de costosas consecuencias por las mermas salariales que se han advertido al descontarles del cobro de sus sueldos y con absoluta justicia, los días no trabajados.
   Uno de los mensajes hacia la población es que a la ciudad hay que quererla, mimarla, cuidarla, para gozarla en la plenitud de sus calles y en todo el paisaje urbano que se brinda con su generosidad de colores, de historia y de personajes.
   Pero quererla, debemos quererla todos, incluyendo a quienes con frecuencia la dañan, la inundan de humo y de ruidos, la ofenden de mil maneras en nombre de una protesta que evaluada sin pasiones, no tiene consistencia porque lo único que persigue es impedir que el poder controle la eficiencia de sus empleados y tercerice servicios que no se cumplen por el estado de conflicto permanente.
   Córdoba es bella, hermosa, acogedora y de brazos abiertos hacia los visitantes.
   Duele que quienes más debieran cuidarla porque viven de ella, estén empeñados en hacerle daño.
   Con la ley, sólo con la aplicación de la ley, será posible poner en vereda a todos los descarriados.

BASTA DE ZONAS LIBERADAS


  El imaginario popular supo inventar aquello de las zonas liberadas, o sea determinados sectores de la ciudad donde la delincuencia gozaba de absoluta impunidad por el retiro de las fuerzas de la ley, lo que se hacía -dicen los creadores de rumores- como fruto del pago de buenas sumas de dinero.
   Si es cierto o se trata de un gigantesco embuste, lo dirá el tiempo cuando alguien tenga la grandeza cívica de purgar con fuerza a los organismos de seguridad para que en sus filas queden solo los decentes.
   Pero la realidad nos viene mostrando con penosa frecuencia que algún fundamento acompaña a los vecinos de ciertos sectores que se ven superados por el hampa, y la reacción policial es tardía, insuficiente o luce ambos aspectos negativos.
   Basta citar al respecto un solo ejemplo, y después me dirán si es delirio o parte de una realidad dolorosa e inmanejable por el poder: una industria instalada en el bulevar De los Rusos al 3.300, en el barrio de Boulevares, ha sido asaltada, robada o dañada al menos en 29 oportunidades en los últimos meses.
   Y para tener una idea de la gravedad de los hechos, en una ocasión les robaron buena parte del techo.
   Cosa de locos, pero el caso es emblemático con relación a eso de las zonas liberadas, porque no hay manera de explicar ese caso como las decenas de situaciones similares que vienen sufriendo negocios, industrias y domicilios particulares.
   El tema de las zonas liberadas para la libre actuación de la delincuencia quedará superado, cuando al menos veamos por las calles una intensa y sostenida presencia policial, que no se limite al marketing de hacerse ver cuando se aproximan las elecciones.
   Pero a la luz de los hechos, se me ocurre que eso de las zonas liberadas mucho dista de ser una fantasía.

ALGO SOBRE LA MEGACAUSA

   Haciendo una especie de repaso de acontecimientos de la causa del Registro de la Propiedad, se encuentran escritos como uno en el  que un juez  reconoce la inexistencia de pruebas en contra de los imputados, aclarando que ni siquiera hay testimonios en su contra, otro en el que se acusaba  a alguien de apropiarse de un inmueble que era  de su legítima propiedad, o aquellos en los que los sospechados nunca pisaron el lugar de los hechos.
   Sin embargo en todos ellos, la decisión fue la prisión.
   Define la Real Academia Española el  término decisión como una resolución que se toma en una cosa dudosa. Nuestras  leyes, códigos y Constitución regulan con claridad el camino de las resoluciones judiciales estableciendo para el caso la prohibición de cualquier prisión por las dudas.  
   Por tanto, el razonamiento lógico no permite entender el motivo causante de la prisión preventiva sistemática decidida en la causa y dictada aún en ausencia de duda.
   Entonces resulta claro, que no se ajusta ni a la terminología ni al ordenamiento jurídico existente y será  importante que el Poder Judicial pueda revisar lo actuado en la causa, y que, además, se avance en la investigación de otros culpables, ya que, si muchos de estos imputados, encarcelados, y aún condenados, no  fueron los  enriquecidos con las maniobras, continúa vigente la incertidumbre, sumada a la injusticia sobre los verdaderos responsables.

DEJAR DE LADO LAS BARRERAS


   Hace demasiado tiempo que lamentablemente el eje que integran nación, provincia y municipìo muestra fracturas en lo que debiera ser una interacción conjunta en beneficio de la gente, por lo que es imperioso restablecerlo.
   Por lo general las expectativas populares ante un cambio que en algunos aspectos se considera traumático, suelen ser tan desmedidas que nos aportan el penoso nivel de indiferencia padecido, o nos gratifican con las ansias por respirar aires nuevos cargados de esperanzas.
   La odiosa y dañina pelea que por años separó a la Nación con la provincia de Córdoba y el municipio capitalino significó una elevada pérdida para la calidad de vida de la sociedad porque no hubo financiamiento de obra pública ni refuerzos de partidas presupuestarias para salud, previsión, educación o seguridad, sumado a otras falencias porque la coparticipación sufrió un severo recorte en muchos casos debido a divergencias políticas o ideológicas.
   Esta caprichosa y malsana costumbre gubernamental y unitaria obligó en el ámbito provincial a la creación de nuevos impuestos encubiertos bajo el eufemismo de “tasas” y un incremento en la presión fiscal que hizo necesaria una participación más activa de Kolektor (empresa de cobranzas asociada a la Dirección de Rentas).
   La Municipalidad de Córdoba eroga en sueldos a sus casi 12.000 empleados alrededor del 65 por ciento de lo que recauda y pese al elevado nivel salarial, enfrenta un estado de conflicto permanente con el gremio cuya conducción ideológicamente alineada al gobierno nacional anterior, se ocupó de minar el presupuesto con sus nefastas consecuencias.
   No es posible gozar de bienestar ni progresar si la Nación, la Provincia y la Municipalidad están enemistadas entre si mientras la población, única víctima de intereses  de los que no se beneficia, es triplemente rehén de caprichos, especulaciones y desencuentros.
   Las cosas tienden a cambiar en un escenario ahora propicio para compartir objetivos comunes dentro de eventuales disensos, pero con la grandeza de privilegiar los intereses de una sociedad cansada de padecer falencias y demoras de las que sus únicos responsables son los gobernantes y los malos dirigentes sindicales paradojalmente encumbrados por el voto popular.
   Por lo menos ahora se encuentran, conversan y no se ladran.
   Han entendido que el marco adecuado es el respeto a la gente por encima de sus propias apetencias políticas de aspirar a más, para alejar el temido fantasma del fracaso que lleva a retiros poco decorosos que dejan el tendal de deudas y de dudas, tal como se vislumbra lo que mañana será historia para olvidar.
   Es la hora de pensar en grande y en todos, sin exclusiones ni autoritarismos alimentados por el fácil y oneroso mecanismo de la dádiva indigna y humillante, que se maquilla de solución social pero resulta ser un salvavidas de plomo.
   Es ahora, ya, la coyuntura ideal extraña en los tiempos que corren desde que se reinstaurara la Democracia tras los años tenebrosos, para que los argentinos destruyamos barreras, hagamos caminos y busquemos el abrazo del reencuentro nacional con generosidad cívica pero con memoria y justicia.
   Pascal dijo una vez que  “Las cuerdas que amarran el respeto de unos para con otros, son en general cuerdas de necesidad” y es muy cierto, después que nos separaran los odios y las barreras ideológicas.
   Los argentinos necesitamos ser felices.
   Todos y en especial la dirigencia, sin brechas ni abismos; sin egoísmos ni alocadas ambiciones; sin glotonerías políticas; sin fracturas sociales ni impunidades.
   La revancha es para los resentidos.
   Basta con que tengamos espíritu y vocación de grandeza.
   En eso sí, tenemos la patriótica obligación de ser insaciables.

VIEJA DEUDA CON LOS JUBILADOS


   Cuando los cordobeses estuvimos más afectados por el sentido unitario del pasado gobierno nacional y popular, uno de los recursos a los que se apeló desde el poder provincial fue modificar la liquidación de las jubilaciones aplicando un mentiroso y caprichoso 82 por ciento por una parte, y confiscando por medio año los aumentos que correspondían a la clase pasiva por los incrementos a los activos.
   Toda una injusticia sobre uno de los sectores más vulnerables y desprotegidos de la sociedad, con casi nulo poder de fuego a la hora de la inevitable protesta que difícilmente encuentra eco en una comunidad agobiada por otras angustias.
   El cambio de gobierno operado a nivel nacional ha traido frescos aires que permiten avizorar un horizonte al menos menos complicado que hasta ahora, cuando se sigue sometiendo a la clase pasiva al escarnio y el olvido de sus acuciantes problemas existenciales.
   Devolverles a los jubilados de Córdoba la dignidad que durante tanto tiempo les fue saqueda por la actitud nacional de no reconocer deudas, y por la necesidad emergente frente a una administración que no fue de las más eficientes, sería un acto de justicia.
   Así como la justicia cuando llega tarde deja de ser justicia, roguemos que en este caso, con la misma premura con que manotearon los fondos depositados por los más viejos, las autoridades provinciales apliquen idéntica diligencia para devolver lo que fuera escamoteado.
   El gobierno, sus autoridades, pueden darse el lujo de esperar las partidas que un fallo judicial les liberó, que están en poder del tesoro nacional, si que no han sido víctimas de saqueo.
   Los viejos, en su gran mayoría, no pueden esperar ni es justo que les prolonguen el sufrimiento del despojo.

¿CUÁNTO ESTÁ DEBIENDO EL PAÍS?


   Uno de los grandes misterios muy complicados para desentrañar, es la verdad acerca de nuestra deuda externa, si tomamos en cuenta el cacareado discurso de un desendeudamiento que sonó y aún suena más a fantasía y engaño que a realidad sin penumbras.
   Los dueños de las estadísticas y los dibujos que luego trascendían desde la desverguenza del Indec, estuvieron durante mucho tiempo verseando acerca de dos aspectos: uno, que no se iba a pagar la deuda externa y otro, que esa deuda ya no existía porque Argentina había honrado sus compromisos de pago.
   El tiempo, la decencia y la honestidad en la gestión serán los encargados de poner las cosas en claro, al menos para que aprendamos a vivir sin las angustias de las dudas, para que lo que debemos no caiga al arcón de los olvidos como aquel viejo índice que establecía el riesgo país, del que ahora, seguramente por vergüenza y pudor, nadie se acuerda.
   Los números que se manejan han venido creciendo, según haya sido el origen de cada estimación, pero es complicado llegar a creer que puedan haber bajado, con solo tomar conciencia de la situación nacional con todos sus problemas emergentes.
   Bueno sería que con seriedad y fundamento científico, desde el gobierno nacional nos hagan conocer cuanto antes la verdad acerca de nuestra deuda externa, por lo menos para que pisemos la tierra y nos dejemos de soñar que estamos pésimo o que andamos mejor.
   Es lo menos que merece una sociedad que durante los años de la democracia recuperada, nunca gozó con el conocimiento, sin manejos turbios ni mentiras, de la deuda que venimos arrastrando.
   No es para que la paguemos todos, sino para hacerles pagar, en las urnas, a quienes tanto nos endeudaron y no dejaron de engañarnos.

BOUDOU Y OTRAS RÁPIDAS MEDIDAS

   Cuando se conoció que la Justicia le prohibía al ex vicepresidente rockero abandonar el territorio nacional, una brisa de frescura nos recorrió el alma haciéndonos a la ilusión de una especie de reconciliación con la verdad.
   Y cuando a través de otra medida se le impone a la Sra. Hebe a que devuelva varios millones de pesos malhabidos, esa sensación reconfortante nos enriqueció el espíritu del respeto hacia la verdad y la justicia.
   Cuando la Justicia desentrañe todas las trenzas aún pendientes de resolución, incluyendo las que involucran al actual Presidente de la Nación, podremos sentirnos liberados de un yugo que desde hace demasiado tiempo nos oprimía.
   Y quiero hacer mías las palabras de una oyente, María Pía Oliva, quien al intercambiar opiniones en el FB, sostiene que le gusta “un Gobierno limpio, honesto, que pida colaboración, que ofrezca trabajo, que permita que la Argentina sea Federal y democrática, que reúna a todos los gobernadores y que la prensa trabaje libremente y tranquila. Que se lleve a su oponente de viaje comercial. Que no nos arengue a la cultura del odio y el resentimiento”.
   Siempre es bueno escuchar a la gente, porque la historia nos viene enseñando que generalmente la soberbia se impone por encima de la razón, y los gobernantes cuando se emborrachan de poder, dejan de escuchar los clamores populares.
   Lo de Boudou y doña Hebe, quien siempre con su finura de dama maltrató al presidente tratándolo de cagón, son síntomas alentadores que nos señalan el comienzo de una lucha contra la impunidad que se ejerce desde las cúpulas.
   Queda muchísimo por hacer en tal sentido y con solo pensar en la revisión de las medidas adoptadas en los últimos 30 días del proceso “K”, tenemos para una tarea más que ardua.

   Pero siempre es bueno empezar.


11 de diciembre de 2015

Nación, provincia y municipio ------------

DESTRUIR BARRERAS, HACIENDO
CAMINOS Y BUSCANDO ABRAZOS


Hace demasiado tiempo que lamentablemente el
eje nación-provincia-municipìo muestra fracturas
en lo que debiera ser una interacción conjunta en
beneficio de la gente. Es imperioso restablecerlo.

   Por lo general las expectativas populares ante un cambio que en algunos aspectos se considera traumático, suelen ser tan desmedidas que nos aportan el penoso nivel de indiferencia padecido, o nos gratifican con las ansias por respirar aires nuevos cargados de esperanzas.
   La odiosa y dañina pelea que por años separó a la Nación con la provincia de Córdoba y el municipio capitalino significó una elevada pérdida para la calidad de vida de la sociedad porque no hubo financiamiento de obra pública ni refuerzos de partidas presupuestarias para salud, previsión, educación o seguridad, sumado a otras falencias porque la coparticipación sufrió un severo recorte en muchos casos debido a divergencias políticas o ideológicas.
   Esta caprichosa y malsana costumbre gubernamental y unitaria obligó en el ámbito provincial a la creación de nuevos impuestos encubiertos bajo el eufemismo de “tasas” y un incremento en la presión fiscal que hizo necesaria una participación más activa de Kolektor (empresa de cobranzas asociada a la Dirección de Rentas).
   La Municipalidad de Córdoba eroga en sueldos a sus casi 12.000 empleados alrededor del 65 por ciento de lo que recauda y pese al elevado nivel salarial, enfrenta un estado de conflicto permanente con el gremio cuya conducción ideológicamente alineada al gobierno nacional, se ocupó de minar el presupuesto con sus nefastas consecuencias.
   No es posible gozar de bienestar ni progresar si la Nación, la Provincia y la Municipalidad están enemistadas entre si mientras la población, única víctima de intereses  de los que no se beneficia, es triplemente rehén de caprichos, especulaciones y desencuentros.
   Las cosas tienden a cambiar en un escenario ahora propicio para compartir objetivos comunes dentro de eventuales disensos, pero con la grandeza de privilegiar los intereses de una sociedad cansada de padecer falencias y demoras de las que sus únicos responsables son los gobernantes y los malos dirigentes sindicales paradojalmente encumbrados por el voto popular.
   Por lo menos ahora se encuentran, conversan y no se ladran.
   Han entendido que el marco adecuado es el respeto a la gente por encima de sus propias apetencias políticas de aspirar a más, para alejar el temido fantasma del fracaso que lleva a retiros poco decorosos que dejan el tendal de deudas y de dudas, tal como se vislumbra lo que mañana será historia para olvidar.
   Es la hora de pensar en grande y en todos, sin exclusiones ni autoritarismos alimentados por el fácil y oneroso mecanismo de la dádiva indigna y humillante, que se maquilla de solución social pero resulta ser un salvavidas de plomo.
   Es ahora, ya, la coyuntura ideal extraña en los tiempos que corren desde que se reinstaurara la Democracia tras los años tenebrosos, para que los argentinos destruyamos barreras, hagamos caminos y busquemos el abrazo del reencuentro nacional con generosidad cívica pero con memoria y justicia.
   Pascal dijo una vez que  “Las cuerdas que amarran el respeto de unos para con otros, son en general cuerdas de necesidad” y es muy cierto, después que nos separaran los odios y las barreras ideológicas.
   Los argentinos necesitamos ser felices.
   Todos y en especial la dirigencia, sin brechas ni abismos; sin egoísmos ni alocadas ambiciones; sin glotonerías políticas; sin fracturas sociales ni impunidades.
   La revancha es para los resentidos.
   Basta con que tengamos espíritu y vocación de grandeza.
   En eso sí, tenemos la patriótica obligación de ser insaciables.

Gonio Ferrari

10 de diciembre de 2015

Más allá de las ideologías --------------------

PONER A SALVO A LA DEMOCRACIA

Con su equipaje de altanera soberbia, autoritarismo, secretas culpas y caprichos partió para instalarse en la sala de espera de la historia al menos por cuatro años.
Deja innegables realizaciones y logros aunque la autocrítica no entre en su maleta de adioses. La intolerancia y el desprecio hacia sus opositores le envejecieron el gesto de rencor y despecho.
Deja la sensualidad del poder y regresa al llano masticando resentimiento. Inteligente y hábil en muchos terrenos atesora la íntima convicción de haber sido.
Que ya fue.
Pero sabe también que en las antípodas de su egoísmo, tiene la certeza que nosotros seguimos siendo.
Que seguimos luchando a brazo partido contra la injusticia, tratando de restañar heridas y olvidar ofensas.
Y también sabe, aunque le duela, que en nombre de la Patria somos capaces de tender la mano hacia quien piensa distinto pero merece respeto.
Eso, que los dueños de la derrota no entendieron, se llama Democracia.


Gonio Ferrari

6 de diciembre de 2015

S.L.B.: CANSADOS DE SER REHENES DEL SUOEM - LA ECONOMÍA, UN CAMPO MINADO - MADURO Y SU REGIMIENTO "PAJARITO" - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO - BANDA Y BASTÓN SON LO DE MENOS - INÚTIL NUEVO TRAMO DE LA COSTANERA - JUBILACIONES PROVINCIALES, PONERSE AL DÍA - EL ADIÓS IMPENSADO E INEVITABLE, etc.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 6/12/15 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

CANSADOS DE SER REHENES


   Es fácil advertir un debilitamiento no tanto de las convicciones pero sí de la vocación belicosa y confrontativa asumida por la dirigencia del SUOEM, que de paso sea dicho cuenta con la impunidad de los fueros sindicales, con lo que sus haberes están protegidos.
   Pero los empleados, muchos de ellos llevados a la lucha de prepo y con amenazas, están obligados a padecer una merma salarial que si bien suele ser el precio que se paga por la lucha, no deja de ser un despropósito.
   La dirigencia se queja porque sostiene que el derecho a protestar está cercenado y no es así, porque la elemental lógica indica que se ha quebrado el respeto hacia el espíritu de la protesta, porque aviesamente las llamadas asambleas informativas no son otra cosa que una injuria a los vecinos, víctimas de esos paros encubiertos y agravados por la agresiva arenga gremial.
   Para nadie es agradable que le toquen el bolsillo del lado de adentro y es por eso que no siempre es prudente quejarse más allá de lo necesario, a menos que se busque preservar una imagen combativa que le asegure a la cúpula sindical un nuevo período con todas las ventajas que ello implica.
   La gente ya se hartó de ser forreada -bien vale en este caso la grosería del término- por una dirigencia insaciable que solo se preocupa por hacer respetar sus derechos, olvidándose olímpicamente de los deberes, en ese tácito contrato social suscripto con los vecinos.
   No extraña que Rubén Daniele sea ídolo indiscutible hacia adentro, pero en el consenso público debe ser la persona menos digna de respeto por ser el artífice de luchas salvajes, con tal de quedarse atornillado a su cargo.
   Debe ser lindo cobrar un sueldo casi majestuoso por trabajar cada vez menos, dejando a salvo el compromiso y el sacrificio de muchos empleados municipales que incluso, son víctimas de amenazas de esa mafia sindical que busca mostrar unanimidad de objetivos cuando no es así, al menos en la evaluación de los métodos aplicados.
   Los cordobeses han superado el hartazgo y por eso los acólitos de los que manejan el sindicato le huyen a la posibilidad de un referéndum popular que califique su comportamiento.
   Y la oposición al ente creado tiene una razón elemental: la principal protección que reclama, ansía y pretende el SUOEM es que nadie los controle, porque están mal acostumbrados a hacer lo que se les cante, dejar de hacer lo que se les cante y pensar que todos los vecinos son giles.
   Pero que no se equivoquen: a ellos ningún vecino los eligió.

LA ECONOMÍA, EN CAMPO MINADO


   La situación nacional me hace acordar a un amigo bastante tramposo que una vez antes de viajar para radicarse definitivamente en el exterior, sacó una parva de créditos, compró ropas y bienes en cuotas, puso de garantes y avales a parientes y vecinos y los dejó más clavados que mariposas de exposición.
   Más o menos así nos sentimos muchos argentinos al advertir el festival del derroche a futuro que se está haciendo a pocas horas de tomarse el palo, incluyendo la sangría de reservas y los compromisos con el exterior, con lo que nos están candidateando a ser tapa en la revista internacional de los morosos.
   Aparte de culpar a las autoridades aún ausentes por los demenciales aumentos de precios en todos los rubros, blanqueando el clásico “por las dudas” argentino, acentúan la superpoblación de organismos del estado y de nuestras legaciones en el exterior faltándoles el respeto a quienes deben decidir destinos dentro de pocas horas.
   En muchos otros ámbitos, aparte de la economía, han minado el campo en una perversa actitud dañina y alejada de los cánones que se aplican y respetan en los casos de transiciones o de alternancias.
   Ahora de perdidosos no asumidos, muchos y muchas han pasado a la legión de los caprichosos y vengativos, como si quisieran tomar represalias contra un electorado que les resultara adverso.
   No es esa una actitud patriótica ni honesta, en momentos críticos para la República, cuando lo que se impone es brindar información real acerca de la situación y obrar con la grandeza que imponen las circunstancias.
   No es el fracaso del “vamos por todo” vociferado desde años atrás, porque ante los desencantos la historia suele regalar siempre algunas nuevas oportunidades.
   Luchar contra el destino, en política, no es una imprudencia sino una supina falta de inteligencia.
   Y también de resignación y paciencia.          

VENEZUELA Y EL “REGIMIENTO PAJARITO”


   Veleidades guerreras de un tiranuelo que transformó a su país petrolero en una Venezuela con el 200 por ciento de inflación, varios presos políticos, crímenes mafiosos, desabastecimiento y una marcada y pertinaz vocación por eternizarse en el poder.
   Hoy el personaje que sucedió en la presidencia a Hugo Chávez enfrenta elecciones que lo pueden complicar en la conformación de su congreso lo que lo debilitaría notablemente, pero ya tuvo esos arranques propios de los violentos, amenazando con quedarse cueste lo que cueste.
   Es lógico pensar que cuando la autoridad se consigue después de una ardua lucha, más se valora lo alcanzado y mejor se defiende de cualquier amenaza tanto interna como externa, oficiando estos elementos como enorme motivante para rendirse a la sensualidad del poder y allí eternizarse.
Añadir leyenda
   Nicolás Maduro sucedió al Comandante Chávez, uno de nuestros principales aliados estratégicos durante la última década, tan amigo de los argentinos que ante cualquier apuro nos sacaba del atolladero con la generosidad de sus préstamos cargados con un interés bastante superior al que aplica, entre otros organismos de beneficencia, el FMI, Fondo Monetario Intramuscular (así llamado porque frecuentemente nos vacuna).
   El máximo exponente bolivariano partió pero dejó su impronta en el sucesor, quien recibía -y según comentan aún recibe- el mandato de su predecesor que como para disimular, lo visita en la forma de un pajarito, lo habla y Maduro lo escucha y procede. Lo que se llama una aceitada línea de órdenes.
   Naturalmente Maduro, el preclaro y obediente ornitólogo por lo general ataviado con uniforme militar o con campera-bandera, tenía por segura la continuidad “K” en Argentina, para lo cual en su momento el gobierno venezolano destinó algunos cospeles para la campaña proselitista, que viajaron en un cuestionado y todavía sospechado vuelo. Pero los verdes llegaron a destino, posiblemente después de haber pasado por un lógico y acostumbrado par de peajes.
   Aquella vez casi un lustro atrás la mosca verde alcanzó, pero ahora -si enviaron algo- no tuvo los resultados apetecidos y como es de suponer y más allá de las simpatías recíprocas, el venezolano seguramente quiere cobrar. Los que están haciendo las valijas es difícil que asuman las deudas y menos aún los nuevos inquilinos de Balcarce 50 y la quinta de Olivos.
   Y como si fuéramos una islita del Caribe tipo Curazao o Aruba, advirtió Maduro que enviaría fondos para apoyar a las fuerzas de izquierda que tendrían la misión de combatir al gobierno democráticamente elegido en Argentina.
   Ese milico de telgopor, tan ridículo como Tarzán con medias, no debe haber caído en cuenta
que un soldadito de plomo es más militar que su payasesca estampa, pretendido emulo guevarista o supuesto heredero de la sangre de Simón Bolívar.
   Más allá de la inaceptable intervención de ese clown en asuntos que no son suyos sino argentinos, llama la atención que esas declaraciones que se hicieron públicas no hayan generado una inmediata reacción diplomática del actual gobierno nacional y popular, aunque esté transitando sus últimos días de vigencia y tenga otras preocupaciones, como por ejemplo terminar de colocar las minas en los lugares adecuados para que estallen después del 10 de este mes.
   La bravata venezolana tampoco es para tomar tan en serio, que joder, advirtiendo la intelectualidad de quien viene, porque no estamos muy lucidos para defendernos con nuestras fuerzas armadas desmanteladas y reducidas a clubes de uniformados que ni siquiera tienen mesas de arena para jugar a la guerra.
   De última, si en los delirios de Maduro continúa la vigencia de los pajaritos portadores de órdenes, planes y proyectos, al menos vamos preparando las gomeras para defendernos de alguna forma decorosa y a bajo costo, porque tampoco es cuestión de seguir endeudándonos, como lo están haciendo póstumamente los que ya están agitando pañuelos de adioses.
   Nunca falta un dañino que en la fiesta de despedida le eche purgante a la bebida, cierre las puertas de los baños con candados y haga desaparecer las llaves.

LA MEGACAUSA DEL REGISTRO

   Podemos definir la verdad como la coincidencia entre una afirmación y los hechos, o realidad a la que esa afirmación se refiere. La palabra se remonta a la mitología donde Veritas era la diosa de la verdad para los romanos y Alétheia para los griegos, esta última encargada de quitar los velos y hacer evidente o desnudar lo que está oculto.
   No es materia en esta ocasión recorrer el listado de situaciones que a lo largo y ancho de la historia ningún culto rindieron a la verdad, pero en la causa del Registro asistimos a un verdadero show: investigadores que aportan testimonios de personas anónimas que no pueden ser citadas a la sala de audiencias, testigos de la acusación que sufren amnesia absoluta ante la mirada del Juez, negocios millonarios atribuidos a personas que trabajan diariamente para poder vivir, complicidades y amistades endilgadas a personas que no se conocen y hasta el colmo de hijos asignados a personas que no pudieron tenerlos.
   Y así podríamos continuar con una larga lista de discrepancias entre el discurso judicial y la realidad de los hechos.
   Pese a esto, lo más grave de todo es la larga y sistemática prisión preventiva, equivalente a una condena anticipada, materializada antes de confrontar la realidad y en consecuencia de buscar la verdad.
   Está claro que un sistema así lejos está de ser justo, pero su mayor falencia, a más de ésta, es no lograr correr el velo para encontrar  la verdad que aún permanece oculta.   
   Parece que está haciendo falta una ayudita de los dioses o para ser correctos, de las diosas en este caso.  

BANDA Y BASTÓN, LO DE MENOS


   Podemos o no estar de acuerdo con que la banda celeste y blanca y el bastón de mando, son símbolos a los que se hacen acreedores los candidatos victoriosos a la presidencia de la Nación.
   Pero aunque rocen lo abstracto, son símbolos necesarios no de tener, sino de respetar con la unción que merecen sus condiciones de emblemas o alegorías.
   Es para pensar adultamente que no existe capricho posible que los pueda ofender ni menoscabar porque son atributos alegóricos no tanto a la autoridad, pero sí a la Patria.
   Hacer objeto de ofensas por irracionalidad, frustración o exigencias ridículas y anti protocolares a la banda y al bastón, es una niñería que carece de sustento, al menos en los países serios, gobernados por gente seria.
   La controversia acerca de estos símbolos en todo caso y separando elementos y motivos de discordias propias de ciertos adioses, suena a despecho político; a íntima y oculta mea culpa o a veleidosas ansias de eternidad.
   Nuestra historia, sin embargo, no se perderá la ocasión de inscribir este sainete en sus páginas más grises.


EL CURIOSO TEMOR POLICIAL


   Más o menos lo mismo, sería regalar vino y prohibir el consumo de alcohol.
   No debe haber costado poco prolongar nuestra hermosa costanera, traza que algo descomprime el tránsito caótico, y posibilidad que los automovilistas la utilicen evitando las arterias de compacta y alocada circulación.
   Y así como se establece un necesario parentesco entre la inseguridad y las penumbras, es oportuno hacer lo propio con esa nueva vía y la presencia policial porque es sabido que la zona urbana de referencia es de las más concurridas por la delincuencia para sus tropelías.
   Arrojan piedras, hierros o cualquier otro elemento para obligar a la detención de los automovilistas y en un par de minutos son muchas las pertenencias que cambian de mano, cuando no ocurre lo más grave que son las consecuencias físicas para las víctimas.
   Todos contentos al inaugurarse el nuevo tramo que pasa por villa Urquiza y otros sectores críticos, hasta que la conducción  policial adoptó la medida más cómoda y menos esperada: interrumpir la circulación por allí apenas comienza a caer el sol.
   Para no entrar al análisis de algo que es más que evidente, quedan dos opciones de pensamiento: que no quieren malgastar cierta cantidad de efectivos afectados a vigilancia permanente, o que son incapaces de controlar la situación en un área tan reducida.
   Cualquiera de las dos alternativas, con los impuestos que cobra la provincia, más que desafortunadas son ofensivas.

JUBILACIONES PROVINCIALES, UNA DEUDA


   A lo mejor ahora, cuando no exista el pretexto durante años esgrimido por el cordobesismo denunciando que la Nación se ensañaba con Córdoba a la hora de la coparticipación, veremos cuánto de realidad tenía aquel vocinglerío político.
   Porque como bien se sabe aquello del 82 por ciento móvil está incorporado a los ilustres y señeros macaneos de los gobernantes, dado que las liquidaciones se hacen en base a una caprichosa maraña en la que, lógicamente, pierden los de abajo.
   Y con el despojo que se les hace a los pasivos en nombre de una crisis inexistente si es que tomamos en cuenta los gastos en publicidad, faro y otras inoportunas erogaciones que se acrecentaron, el jubilado cordobés -que recibe digna mensualidad la mayoría- debe resignarse a esperar seis meses antes de cobrar la actualización salarial que reciben los activos.
   Dicen que ahora todo cambiará, que la Nación se pondrá al día, que ni siquiera será mantenida la ridícula tasa vial a los combustibles y que se hará justicia, finalmente, con uno de los sectores más vulnerables y con menor poder de fuego corporativo como son los jubilados.
   El contador Osvaldo Giordano, interventor y cabe preguntar ¿por qué está intervenida la Caja que es de los jubilados? Seguramente demorará en restablecer la normalidad, rogando que los números le cierren.
   Que haga todo lo posible como tiempo atrás, que los números le cerraron para maquinar este despojo a los más viejos e indefensos cordobeses que sostienen al presupuesto.
   Tiene la obligación de hacer honor con relación al premio que ha recibido: nombrado ministro de Finanzas, seguro porque sabe hacer bien las cosas.
   Que no lo olvide …

EL ADIÓS IMPENSADO E INEVITABLE


   El Pepe Mugica, casi legendario ex presidente uruguayo, le regaló al mundo su estilo sobrio de gobernar sin altisonancias, con sinceridad y profundo sentido solidario, alejado de las magnificencias del poder.
   Ni siquiera cambió su catramina modelo del siglo pasado y viajaba a los compromisos internacionales en la linea de bandera de su país con reducidas comitivas o “hacía dedo” a mandatarios de la región que lo subían a bordo.
   Ni siquiera se compraba zapatos nuevos.
   Todo tan distinto con solo cruzar el Río de la Plata y no es alusión exclusiva a la Sra. Cristina, sino que fue la impronta de la mayoría de los recientes primeros mandatarios argentinos, con alguna honrosa excepción.
   Las cosas cambiarán, se acabó el amplio Boeing que hasta se utilizaba para enviar los diarios al Sur o un cumpleaños de la nena, quedarán en el pasado las órdenes y las imposiciones y se inscribirán en la historia hechos salientes y beneficiosos para la gente, como las otras medidas que por acción u omisión castigaron a los argentinos.
   En la hora de los adioses es cuando se amontonan las nostalgias de todo lo grato, y se desvanecen los errores cometidos, por esa atávica costumbre humana de sentirnos buenos aunque íntimamente sepamos que nos estamos mintiendo.
   La señora se va y se va su equipo.
   Es probable que se lleven esperanzas pero estoy seguro que en el equipaje, si son honestos, también habrán hecho un lugar para las culpas.
   Es bueno en estos casos hacer culto a la memoria más reciente, de la que hemos sido protagonistas, para no permitir que el futuro nos quiera sorprender, alguna vez, con más de lo mismo, de cualquier signo.
   Si eso llegara a ocurrir, lo tendríamos merecido por imbéciles.


1 de diciembre de 2015

UN SOLDADITO DE PLOMO ES MAS MILITAR QUE EL JEFE DEL “REGIMIENTO PAJARITO”


Veleidades guerreras de un tiranuelo que transformó a su país
petrolero en una Venezuela con el 200 por ciento de inflación,
varios presos políticos, crímenes mafiosos, desabastecimiento
y una marcada y pertinaz vocación por eternizarse en el poder.

   Es lógico pensar que cuando la autoridad se consigue después de una ardua lucha, más se valora lo alcanzado y mejor se defiende de cualquier amenaza tanto interna como externa, oficiando estos elementos como enorme motivante para rendirse a la sensualidad del poder y allí eternizarse.
   Nicolás Maduro sucedió al Comandante Chávez, uno de nuestros principales aliados estratégicos durante la última década, tan amigo de los argentinos que ante cualquier apuro nos sacaba del atolladero con la generosidad de sus préstamos cargados con un interés bastante superior al que aplica, entre otros organismos de beneficencia, el FMI, Fondo Monetario Intramuscular (así llamado porque frecuentemente nos vacuna).

 El máximo exponente de lo bolivariano partió pero dejó su impronta en el sucesor, quien recibía -y según comentan aún recibe- el mandato de su predecesor que como para disimular, lo visita en la forma de un pajarito, lo habla y Maduro lo escucha y procede. Lo que se llama una aceitada línea de órdenes.
   Naturalmente Maduro, el preclaro y obediente ornitólogo por lo general ataviado con uniforme militar o con campera-bandera, tenía por segura la continuidad “K” en Argentina, para lo cual en su momento el gobierno bolivariano destinó algunos cospeles para la campaña proselitista, que viajaron en un cuestionado y todavía sospechado vuelo. Pero los verdes llegaron a destino, posiblemente después de haber pasado por un lógico y acostumbrado par de peajes.
   Aquella vez casi un lustro atrás la mosca verde alcanzó, pero ahora -si enviaron algo- no tuvo los resultados apetecidos y como es de suponer y más allá de las simpatías recíprocas, el venezolano seguramente quiere cobrar. Los que están haciendo las valijas es difícil que asuman las deudas y menos aún los nuevos inquilinos de Balcarce 50 y la quinta de Olivos.
   Y como si fuéramos una islita del Caribe tipo Curazao o Aruba, advirtió Maduro que enviaría fondos para apoyar a las fuerzas de izquierda que tendrían la misión de combatir al gobierno democráticamente elegido en Argentina.
   Ese milico de telgopor, tan ridículo como Tarzán con medias, no debe haber caído en cuenta que un soldadito de plomo es más militar que su payasesca estampa, pretendido emulo guevarista o supuesto heredero de la sangre bolivariana.
   Más allá de la inaceptable intervención de ese clown en asuntos que no son suyos sino argentinos, llama la atención que esas declaraciones que se hicieron públicas no hayan generado una inmediata reacción diplomática del actual gobierno nacional y popular, aunque esté transitando sus últimos días de vigencia y tenga otras preocupaciones, como por ejemplo terminar de colocar las minas en los lugares adecuados para que estallen después del 10 de este mes.
   La bravata venezolana tampoco es para tomar tan en serio, que joder, advirtiendo la
intelectualidad de quien viene, porque no estamos muy lucidos para defendernos con nuestras fuerzas armadas desactivadas y reducidas a clubes de uniformados que ni siquiera tienen mesas de arena para jugar a la guerra.
   De última, si en los delirios de Maduro continúa la vigencia de los pajaritos portadores de órdenes, planes y proyectos, al menos vamos preparando las gomeras para defendernos de alguna forma decorosa y a bajo costo, porque tampoco es cuestión de seguir endeudándonos como lo están haciendo póstumamente los que ya están agitando pañuelos de adioses.
   Nunca falta un dañino que en la fiesta de despedida le eche purgante a la bebida, cierre las puertas de los baños con candados y haga desaparecer las llaves.
Gonio Ferrari