11 de marzo de 2018

S.L.B.: DANIELE Y LA "GRAN CÁMPORA" - EL TEMA ABORTO, DONDE DEBE ESTAR - UNA CGT VERSIÓN TOTALMENTE FEMENINA - LA INFLACIÓN ARTIFICIAL POR LAS DUDAS - MEGACAUSA Y SEMÁNTICA - ARMAS POLICIALES EN MANOS DEL HAMPA - MÁS DE UNA DÉCADA ESPERANDO EL TREN BALA - MACRI NI PIENSA EN VETAR, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 11/03/18 difundido en dúplex por AM580 y FM88,5 ambas de la Universidad Nacional de Córdoba. En la edición n° 506 estos fueron los temas principales:

DANIELE Y LA “GRAN TÍO CÁMPORA”
   Apenas se conoció tiempo atrás la posibilidad que el fragoroso Rubén Daniele no resignaría su condición de líder sindical de los municipales pese a una eventual jubilación o cualquier otra forma de retiro, en los sectores memoriosos de la historia caló profundo aquel claro ejemplo de la candidatura del “Tío” Cámpora a la presidencia de la Nación, como una especie de “baipás” -si es procedente castellanizar el término- que posibilitara una posterior presentación de Juan Perón a un tercer mandato, con el triunfo virtualmente asegurado.
   Tomando como humana esa actitud de apego al poder, se entiende lo del veterano dirigente, que cimentó su estabilidad en el cargo por más de tres décadas, en su costumbre de lograr conquistas a costa del sufrimiento de los cordobeses en materia de iluminación, limpieza de calles, caos del tránsito, desatención en los CPC y en todas las otras dependencias municipales, destrozos en el Palacio 6 de Julio que nunca pagaron como debieran haberlo hecho y otras lindezas que lo consolidaron como un “duro” para sus seguidores beneficiarios, pero un insolente incitador a la violencia, al caos y al vandalismo, para la Justicia y para la enorme mayoría de los vecinos.
   La cuestión para este caso es evaluar la legalidad o no de la maniobra, aunque si ha sido encarada, es porque los libros le dicen que no es ilegal aunque el enfoque ético impondría el respeto por lo elegido en su momento, en cuanto a la sucesora que pasó a ser la versión femenina de un títere de pacotilla, al servicio de una apetencia superior, como a todas luces es la actitud de quien nunca se resignó a un regreso al llano en condición de jubilado.
   Todo esto, en el peor de los casos, no es otra cosa que parte del folklore al que en los últimos lustros nos acostumbró la conducción gremial municipal.
   Lo preocupante es el impacto que sin dudas se abatirá sobre los contribuyentes, sostenedores indirectos del estilo “Papá Doc” en la comuna, eternizando al mandamás de un número superior a los 11 mil empleados acostumbrados a acatar más las directivas sindicales que las operativas, que es por lo que la gente paga impuestos sumamente onerosos en comparación con otras ciudades.
   Si la continuidad de Daniele sirviera para mejorar las prestaciones, a los vecinos poco les importaría mientras no volvamos a la deplorable costumbre del cogobierno con el intendente, a quien en más de una oportunidad desde adentro le escamotearon el poder de decidir para mejorar la calidad de vida de los cordobeses.
   Bienvenido sea Daniele si es para bien, pero sus antecedentes poco contribuyen a que por obligación podamos pensar así.

EL ABORTO, DONDE DEBE ESTAR
   A veces desorienta la actitud de algunos políticos mediocres y de ciudadanos comunes, que es como si aún no les hubiera caído la ficha -como comúnmente se dice- del imperio del sistema democrático recuperado hace ya 35 años tras el alto costo que la sinrazón nos hiciera desembolsar a los argentinos.
   Y es porque los resabios de prepotencia aún están vigentes en ciertos sectores no resignados a la derrota, nostálgicos de tiempos superados cuando desde altos niveles de conducción se les brindara impunidad, apegados a esa sensualidad del poder a la que tantos sucumbieron, sucumben y seguirán sucumbiendo por los siglos de los siglos.
   En el debate ciudadano del tema aborto y como era de esperarse se metieron los partidos políticos cada uno con su prédica y su librito, la Iglesia con su catecismo y mucho de hipocresía porque a la vez escondió durante décadas sus agudos problemas de pedofilia y otras lindezas del mundo financiero; las corporaciones médicas en defensa de su negocio al igual que los laboratorios en pro y en contra, en fin, todo aquel que tuviera algo que decir y que opinar.
   Y vinieron las marchas por el si o por el no, en la que los aprovechados de siempre mezclaron el aborto con la que llamaron década ganada y otros matices, sin acordarse que a lo largo de 12 años y con el Congreso de su lado no fueron capaces de debatir y de legislar sobre el asunto.
    Los fundamentalistas jugaron a ser opositores y llegaron al peligroso límite de otorgar tanto, que ahora caminan por la cornisa que lleva al matriarcado, por eso de no querer aparecer como machistas aplaudiendo al feminismo.
   Bahhh… yo me entiendo.
   Tan mezcladas están las posturas que entrando al terreno del ridículo y la desorientación, no faltaron los manifestantes que reclamaran la aparición con vida de Santiago Maldonado, por lo que es dable pensar en dos alternativas: o estuvieron consumiendo pasta de cuarta, no leyeron los diarios o han vivido durmiendo estos últimos seis o más meses.
   Y volviendo a las mezclas y cócteles incomprensibles, como en el cambalache discepoliano se mezclaron no tan solo la biblia con el calefón sino las lesbianas con  las hetero, los hetero con los gays de paladar rosa y otras menesundas que por ridículas ni siquiera vale la pena recordar.
   Lo cierto es que en el Congreso, al menos en las previas, las cosas para nada están definidas aunque muchos hayan adelantado sus posturas, otros y otras se nieguen a revelar sus íntimas convicciones y los menos se hayan negado a satisfacer la curiosidad periodística que insiste en acosarlos.   
   Y lo más importante de todo, que el delicado tema del aborto está donde debe estar: en el lugar donde se discute, se debate, se esclarece, se ventilan posiciones que van desde lo científico hasta lo religioso, dentro de la madurez que exige el maravilloso ejercicio de la democracia.
   ¿Es que cabe pensar que una cuestión tan delicada, tendría que estar en otro ámbito?
  
¿UNA CGT TOTALMENTE FEMENINA?
   Sería presuntuoso de mi parte si pretendiera que a este comentario se lo fuera a tomar absolutamente en serio, pero algo hay que decir frente a una situación generada a raíz de un par de convocatorias oportunamente planteadas en el seno de la sociedad porteña, bonaerense y nacional.
   Días atrás Hugo Moyano, dueño de una de las CGT en su afán por esquivarle el traste a la Justicia que ya está con el algodón y el alcohol y la jeringa en las manos, movió sus influencias, presiones y lo más trascendente, su chequera, para juntar en su apoyo a una multitud que los buenos calculadores estimaron en alrededor de 150.000 personas, dejando de lado las previsibles exageraciones de los organizadores que siempre en lugar de contar a la gente, cuentan las piernas y de allí los resultados que nadie cree.
   Y en contrapartida y por eso que le llaman la auto convocatoria por intermedio de las redes sociales, el boca a boca y algunas otras generosas promociones mediáticas, se concretó el llamado a brindar apoyo a la postura de si al aborto, para lo cual consiguieron reunir en la capital federal a más de 350.000 personas, cálculos realizados por los mismos sectores que estimaron la cantidad de adhesiones a Moyano. Entonces, si las mujeres con la cuestión del aborto reunieron a tamaña multitud que supera por más del doble a los que llevó Moyano en bondi, con el sánguche, la coca, el tetra y otros estímulos, surge la inevitavble pregunta: ¿por qué entonces no se le ocurre al sector mujeril, armar una CGT exclusivamente femenina?
   Así la lucha por las conquistas del género serían mejor encaminadas, no existirían discrepancias con el sexo opuesto, no tendrían que estar reclamando cupo femenino en las cámaras legislativas, concejos deliberantes, comisiones directivas de clubes, entidades de bien público, asociaciones empresariales o deportivas y en toda otra conducción que necesite un plantel directivo.
   La única ventaja de una CGT exclusivamente femenina, sería que ellas jamás caerían a la torpeza de dejar al mando “a las gordas” por una mera cuestión de femenina coquetería.
   La versión femenina de Baradel sería inviable, lo mismo que pensar a Moyano con exuberancias pectorales o a Barrionuevo con rimmel en las pestañas y las cejas delineadas.
   Estas serían las ventajas menos importantes de una CGT exclusivamente femenina, de la que no estamos lejos, si es que sigue avanzando esta corriente que a lo mejor sin proponérselo -suena esto muy difícil- que los argentinos seamos víctimas de un matriarcado.
   Pero quedará una duda: ¿a cuál de las CGT se afiliarían lesbianas, gays, binormas, indecisos e indecisas?
   ¡Vaya dilema…!

LA INFLACIÓN ARTIFICIAL
   No es necesario ser técnicos ni expertos para caer en cuenta que nos informan de la inflación, que es casi insignificante por eso de un par de puntos, pero cuando vamos al supermercado, compramos zapatos, ropa o medicamentos, nos encontramos con precios que con relación a un mes antes, nada más, han aumentado al menos un 20 o 30 por ciento.
   ¿A qué se debe? La explicación a lo mejor es reduccionista de mi parte, porque los comerciantes y empresarios han vuelto a caer a aquel famoso “por las dudas” que tanto afectara los bolsillos de los argentinos en tiempos no tan lejanos en el almanaque, pero penosamente frescos en la memoria colectiva.
   Y si uno se toma el trabajo de conversar con algún especialista en costos reales o experto en compras, se llevará la sorpresa de saber que los márgenes de utilidades que aplican en las etapas que van desde la producción a la llegada al público, son desmesuradamente elevados, con casos que holgadamente superan el 300 por ciento de los valores primarios, y eso es un abuso ya intolerable para la sociedad.
   Siempre desde el poder nos exigen sacrificio a los argentinos, en lugar de legislar para ponerles un límite a los comerciantes y empresarios que son verdaderos y ocultos formadores de precios, que ahora lloran frente a una perspectiva de que se abran las importaciones, para evitar ese “por las dudas” al que tanto adhieren los inescrupulosos.
   Además, si aquí fuera parte de nuestra cultura castigar a los deshonestos que lucran con la vocación consumista e hiciéramos lo que hacen los europeos de negarse a comprar y que los malos comerciantes se fundan o deban comerse su mercadería, distintas serían las cosas.
      A eso nos están llevando los pícaros angurrientos que privilegian sus ganancias por encima del sufrimiento de la gente con los alimentos, los medicamentos y todo lo que sea susceptible de ser comprado.
   No se quejen si se abren las importaciones y lloren por el peligro que se abate sobre las fuentes de trabajo, que es real, pero hagan las cosas para proteger su capital, la estabilidad laboral, el sinceramiento de precios y utilidades y el bienestar de la gente.
   Alguna vez deben contribuir, los empresarios, con el “sacrificio” de ganar menos por angurria y por solidartidad, servir a la sociedad que los sostiene.
   Eso es de buena gente…

LA MEGACAUSA Y LA SEMÁNTICA
   Con gran despliegue, incluyendo ilustraciones, letras destacadas y copia de la  Resolución, un matutino de nuestra Córdoba publicó hace unos días que la Corte Suprema de Justicia de la Nación había rechazado el Recurso de Queja del empresario Petrone y que su condena quedaba firme.  
   En la edición del día siguiente debió aclarar que en realidad el Recurso desestimado no era por la sentencia condenatoria, y que ésta aún aguarda respuesta. Menciono la causa de Petrone porque desde el mismo medio se la enarbola y se la proclama como integrante de la megacausa del Registro de la Propiedad, aunque con marcada desigualdad a la hora de informar, o más bien de mediatizar.
   También pertenecen a la causa del Registro muchos hombres y mujeres que padecieron años de prisión preventiva y luego fueron absueltos. Por si no se entiende: estuvieron más de dos años encerrados y eran inocentes.
   Y son parte también, los hombres y mujeres que fallecieron en prisión, sin haber sido juzgados. Murieron entre rejas, siendo inocentes. Y son parte además, los altos funcionarios del gobierno denunciados concretamente en los juicios.
   Todos ellos tienen nombre y apellido, pero vaya Dios a saber por qué, el diario no los publica como así tampoco aparecen  fotos ni comentarios.
   Es lícito entonces preguntarse de dónde, cómo y quiénes mueven los hilos de la información y con qué intereses.
   ¿Se responde a la conciencia del deber o a la conveniencia de la ocasión? ¿Son los imputados “sujetos” de derecho o están “sujetos” al uso del Poder?
   La confusión semántica practicada en esta causa, penosamente la ha transformado en gran injusticia.  

SIGUEN  APARECIENDO  EN  PODER DEL
HAMPA ARMAS ROBADAS A LA POLICIA

   Poco a poco, posiblemente con demasiada lentitud y no por mérito de los investigadores ni por el trabajo interno de la fuerza, vienen apareciendo las armas que robaran no tan solo de la mismísima Jefatura de Policía sino también de otras dependencias que se supone cuentan con lugares seguros para depositarlas y tenerlas a resguardo de repudiables tentaciones.
   Parecía del imaginario popular aquello que los malos hombres de azul no tan solo se robaban las armas tratando de no dejar huellas, sino que había casos que “las alquilaban” al hampa con las que cometían ilícitos y que luego las recuperaban.
   Todo eso ahora viene fortaleciéndose como una delictiva práctica de los policías deshonestos y en estos últimos días han venido apareciendo “fierros” utilizados por elementos del hampa que incluso dispararon proyectiles que mataron a sacrificados policías.
   Surgen entonces más dudas e interrogantes acerca de la gestión de las autoridades de la institución en los últimos años, sumado a la inoperancia o ceguera del ministerio respectivo, del área de seguridad y de la mismísima gobernación, organismos que poco se han preocupado por ofrecer a la población, alguna explicación coherente, más allá de la sempiterna promesa de investigar cada caso.
   En cualquier país del mundo con un mínimo sentido de la organización y la responsabilidad, ya hubieran rodado varias cabezas como consecuencia de la ineptitud de gobernar, pero aquí en lugar de esa saludable costumbre, se limitan a enroques pero siempre en la palestra están los mismos.
   Tengamos alguna vez la grandeza, o que la tengan los gobernantes, de ser fieles al juramento que hacen y repiten cada vez que asumen un cargo, jurando por la Biblia, el honor o la guía teléfonica, de aquello que si así no lo hiciere, que Dios y la Patria se lo demanden, porque eso jamás llega.
   Una porque Dios es abstracto y la Patria a veces no tiene quienes accionen o a todo lo manejan a su antojo, incluyendo la propia impunidad de quienes manejan el poder.

MÁS DE UNA DÉCADA ESPERANDO EL TREN BALA
   No siempre es grato el festejo o la conmemoración de algún acontecimiento, porque depende en todo caso de qué se trate, si la memoria nos lleva a momentos placenteros o nos trae evocaciones que generan broncas, frustraciones e indignación.
   No es lo mismo festejar un cumpleaños con cotillón, abrazos y burbujas que el aniversario de una partida sin retorno, por ejemplo.
   Y hablando de recuerdos todavía me rondan aquellos viajes en el “Rayo de Sol” del Mitre hasta Retiro en 11 horas, con el placer de gozar buena comida correctamente regada para volver al camarote o al pullman con la satisfacción pintada en el rostro, o el mismo trayecto en el “Serranoche” que hacía idéntico recorrido y partía desde la estación Córdoba un par de horas después que en el Rayo de Sol, pero no tenía camarote.
   El progreso universal nos trasladaba a la realidad europea o a la japonesa, con trenes de velocidades alucinantes como por ejemplo más de 300 kilómetros por hora, lo que hacía suponer que entre nuestra ciudad y Buenos Aires el viaje se reduciría cuando mucho, a menos de 3 horas.
   Y cuando creíamos que el progreso para nosotros había pasado y sin detenerse, en el 2008 los progresistas gobernantes argentinos se emparentaron con empresarios franceses y creo que también con algunos chinos, de donde surgió el rimbombante, esperado y fantástico anuncio: ¡en tres meses se iniciaría la construcción para la puesta en servicio de un “tren bala” que correría entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba!
   Para no pecar de detallista, es preferible en este punto reproducir algunos párrafos del diario “La Nación” (que no había sido acusado de “mentiroso”) fechado el 17 de enero de 2008: “Como si el sistema ferroviario argentino estuviera en pleno auge, se prevé que dentro de unos 60 días comience la construcción de un tren de alta velocidad, eléctrico, que unirá las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó ayer (16/01/08) el decreto de adjudicación al grupo Veloxia, liderado por la firma Alstom”.
   El matutino agregaba que al acto asistieron entre otros el ministro de Transportes fránces, Dominique Bussereau; el embajador de Francia en la Argentina, Fréderic Baleine du Laurens; los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli; de Córdoba, Juan Schiaretti y de Santa Fe, Hermes Binner; los ministros de Planificación, Julio De Vido, y de Economía, Martín Lousteau y el secretario de Transporte (y mentor del proyecto), Ricardo Jaime, además de los representantes de las empresas que integran el grupo Veloxia.
   Se supo que el tren llevaría como nombre “Cobra” y la Sra. “K” subrayó que “se está dando un salto importante a una modernidad diferente, a una Argentina diferente, que viene a complementar un desarrollo en materia de articulación vial, de comunicación, de transporte que se desarrolla en todo el país".
   El ministro galo Dominique Bussereau afirmó que "aportará progreso y desarrollo y la Argentina será el primer país en el continente que tendrá este tren". Generará unos 5000 puestos de trabajo directos y 20.000 inducidos durante la construcción de la obra. El tendido de 710 kilómetros de vías, que unirá las tres ciudades más pobladas del país, se cubrirá con frecuencias de tres trenes diarios que desarrollarán velocidades de entre 250 y 300 kilómetros por hora. Las estaciones previstas son Buenos Aires, San Nicolás, Rosario, Marcos Juárez, Bell Ville, Villa María y Córdoba.
   Recordemos asimismo que la “década ganada” aportó lo suyo, al conseguir que el viaje en tren entre Buenos Aires y Córdoba se hiciera nada menos que en 18 horas.
   No se sabe cuánto dinero se gastó desde entonces -enero de 2008- en consultorías, estudios de factibilidad, adecuación de estaciones y otros rubros fantasmagóricos, para que de golpe y porrazo se dejara de hablar del quimérico e ilusorio tren.
   No es por cometer la imprudencia de adelantarnos a la historia, pero bueno sería con el tiempo, aunque pasaran otros 10 o más años, que nos preguntáramos ¿De Vido cobra?, ¿Jaime cobra?, ¿Scioli cobra?, ¿Loustau cobra?, ¿Ella cobra?, ¿El “Gringo” cobra?...
   Es poco probable que ninguno de ellos haya quedado en la vía, aunque será también la historia si es que la Justicia interviene para dilucidar todo ese entramado, la que determine entre otras conclusiones que si algo bueno se hizo con ese extravagante proyecto fue denominarlo de esa manera, dejando de lado el facilismo y la obviedad de bautizarlo “tren fantasma”.
   A diez años de aquello, es para reír… y también para llorar.

MACRI NO PIENSA EN VETAR, SALGA
COMO SALGA LA CUESTIÓN ABORTO

   Ya lo anunció el presidente  Macri, gato para muchos, que no piensa vetar lo que resuelva el congreso con relación al controvertido tema del aborto si no se ajustara a su criterio.
   Con esto, el destinatario de algunos hits tribuneros de las últimas semanas, les ganó de mano a quienes ya están maniobrando para elaborar su queja suponiendo que el ex titular de los boquenses punteros en el campeonato, interviniera para alterar lo que resolvieran en ejercicio de la democracia, los legisladores que todos votamos, precisamente para que legislen.
    Y  aquellos llorones de tiempos pasados aunque no tan lejanos, que tengan la hidalguía de callar cuando se habla de vetos presidenciales y de maltrato a los jubilados, para lo cual debieran recordar que con los fondos de la Ansses ayudaron a empresas amigas al borde del colapso, sostuvieron el fútbol para todos, los autos para todos, el pescado para todos y otras gangas, en desmedro del dinero que les correspondía a los pasivos.
   Y que una vez, cuando la Justicia ordenó pagarles y liquidarles el 82 por ciento móvil, Ella, la que ahora quiere volver, vetó prolijamente el instrumento que establecía justicia para los más viejos y postergados.
   Una de las mayores expresiones de respeto al sistema democrático, se me ocurre pensar y sostener, es jamás torcer la voluntad popular legislada a través de los representantes del pueblo.
   Todo lo que se haga en contrario, bien puede ser tomado como una expresión de intolerancia, prepotencia y autoritarismo.

   Y de esas porquerías, los argentinos ya estamos más que hartos y no merecemos que nada de eso nos pudiera volver a ocurrir.   

8 de marzo de 2018

Venusinas doncellas del 8 de marzo


LA MEZQUINDAD DE UN SOLO DIA 


   Según como lo miremos, es más o menos como el día de la madre, del padre, del niño, del amigo o del arquero, como si tuviéramos esa obligación consumista de regalar algo y por ende, dejar para la indiferencia los otros 364 restantes días del año. Es ya demasiado vetusto establecer una fecha que marque el techo especial de un afecto, porque dedicándole un solo día del calendario, ya las estamos discriminando.
   Lo mismo que el percudido argumento de que todos los días son el día de la madre, del padre, del amigo, del niño o de la Patria …
   Vivimos en un mundo acelerado cuya exacerbada avidez por endeudarnos impone conductas que en la mayoría de los casos aceptamos, sabiendo que se trata de una ridícula y evitable exigencia del mercado.
   Hay un día de la mujer y no hay un día del hombre.
   Festejamos un día del niño pero no hay un día para agasajar al adolescente.
   Hablamos del día del arquero y no hay un día del wing.
   Adoptamos un Halloween importado y no inventamos un autóctono día del ángel, de la chinita o del gauchito.
   ¿Por qué no hay un día de la soltera, otro de la solterona, uno de la casada, otro de la viuda, uno de la separada, otro de la divorciada, uno de la concubina, otro de la arrimada?  
   Dicen que hoy es el Día de la Mujer.
   Como el mejor homenaje a la igualdad por la que ellas tanto luchan, se lo han ganado para que sea un día como cualquiera.
   Como todos …
   Pero bien merece y vale abrazarla, hacerle crujir dulce y sonoramente los huesitos, despeinarla, despelotarle el rimmel, plantarle un beso, y decirle no tan solo hoy sino todos los días que es lo más maravilloso que existe en el Universo…
   Recordarle con júbilo que bien valió una costilla…
   Y así más que un saludo, será cada día y no tan solo cada 8 de marzo, un mágico y encantador acto de justicia.
   Y si el tema es hablar más de las mujeres aunque no tanto como ellas hablan de nosotros, seguramente habrá coincidencia con eso que se las entiende como al lenguaje de los pájaros: por intuición o de ninguna manera, según sostiene el pensador Henri Amiel.
   La mujer casada, en su estado perfecto es -o debe ser, si de idealizar se trata- la prolija síntesis del orden, buena mano para la cocina, indiscutible administradora, mejor planchadora de camisas, adivina de lo que su marido va a pedir, siempre sonriente, bien llevada con su suegra, de mutua adoración con las cuñadas y de dulce carácter. Hay tantas cosas para demandar a la mujer esposa por parte de los hombres, que en nuestro atávico egoísmo es como si quisiéramos imponerles tal cúmulo de obligaciones que no les dejen tiempo para vivir, para pensar y para ser felices cuando en realidad, estimo, es lo mínimo que les debemos asegurar.
   Y como no tuve hermana lo que diré ahora no será otra cosa que una simple manifestación de anhelos, posiblemente basados en experiencias ajenas, en situaciones conocidas o por simple y humana intuición porque supongo que si hay una sola palabra que sintetice a la hermana, esa palabra es “cómplice”.
   Porque no debe ser lo mismo confiarle una cuita al hermano que escucha por escuchar, embolado e indiferente casi por compromiso, que a la comprensión de ella, la que sin dudas todo lo perdona. De una que confiarle algo a la hermana es como hacerlo con la mamá, pero más joven, como confesarse con alguien que no pregunta, no reprende ni da penitencia.
   Imagino que con la hermana existe un  recóndito juego de complicidades y tácitos pactos de silencio, nacidos de una perspicacia mutua, en el sigilo y en la vocación protectora que la hermana tiene especialmente, por el simple hecho de ser mujer.
   Y con relación a la mujer amiga, el imaginario popular sostiene en la mayoría de los casos que la amistad entre un hombre y una mujer no puede existir, concepto totalmente falso siempre y cuando se lo aborde con inteligencia y desde el alma pensando con el corazón… y no con  la entrepierna.
   No es necesario arrugar sábanas con una mujer para considerarla amiga.
   No es necesaria la dependencia física recíproca, para que hombre y mujer sean amigos “con derecho de cama” como se estila.
   Basta con que piensen como personas, y actúen como tales.
   La mujer amiga es la que te aconseja sin pasiones, te contiene sin intereses secundarios y te alienta en acciones a las que otros pueden calificar como inútiles.
   La mujer amiga te cuida de sus amigas y de tus amigos.
   En pocas palabras, puedes hablar de sexo con tu amiga sin que ninguno se ponga colorado, se sobresalte o diga que no lo sabía.
   Porque una amiga es como un hermano, pero gracias a los dioses es mujer, muchas veces con un generoso desarrollo pectoral.
   Mirándola, obviamente, de la cintura hacia el norte.
   ¡Feliz día! Y que los merecidos agasajos se multipliquen…
Gonio Ferrari


5 de marzo de 2018

El “tren bala” que nunca fue --------


A 300 KILÓMETROS POR HORA
¡10 AÑOS SE PASAN VOLANDO!
   No siempre es grato el festejo o la conmemoración de algún acontecimiento, porque depende en todo caso de qué se trate, si la memoria nos lleva a momentos placenteros o nos trae evocaciones que generan broncas, frustraciones e indignación.
   No es lo mismo festejar un cumpleaños con cotillón, abrazos y burbujas que el aniversario de una partida sin retorno, por ejemplo.
   Y hablando de recuerdos todavía me rondan aquellos viajes en el “Rayo de Sol” del Mitre hasta Retiro en 11 horas, con el placer de gozar buena comida correctamente regada para volver al camarote o al pullman con la satisfacción pintada en el rostro, o el mismo trayecto en el “Serranoche” que hacía idéntico recorrido y partía desde la estación Córdoba un par de horas después que en RDS, pero no tenía camarote.
   El progreso universal nos trasladaba a la realidad europea o a la japonesa, con trenes de velocidades alucinantes como por ejemplo más de 300 kilómetros por hora, lo que hacía suponer que entre nuestra ciudad y Buenos Aires el viaje se reduciría cuando mucho, a menos de 3 horas.
   Y cuando creíamos que el progreso para nosotros había pasado y sin detenerse, en el 2008 los progresistas gobernantes argentinos se emparentaron con empresarios franceses y creo que también con algunos chinos, de donde surgió el rimbombante, esperado y fantástico anuncio: ¡en tres meses se iniciaría la construcción para la puesta en servicio de un “tren bala” que correría entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba!
   Para no pecar de detallista, es preferible en este punto reproducir algunos párrafos del diario “La Nación” (que no había sido acusado de “mentiroso”) fechado el 17 de enero de 2008: “Como si el sistema ferroviario argentino estuviera en pleno auge, se prevé que dentro de unos 60 días comience la construcción de un tren de alta velocidad, eléctrico, que unirá las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó ayer (16/01/08) el decreto de adjudicación al grupo Veloxia, liderado por la firma Alstom”.
   El matutino agregaba que al acto asistieron entre otros el ministro de Transportes fránces, Dominique Bussereau; el embajador de Francia en la Argentina, Fréderic Baleine du Laurens; los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli; de Córdoba, Juan Schiaretti y de Santa Fe, Hermes Binner; los ministros de Planificación, Julio De Vido, y de Economía, Martín Lousteau y el secretario de Transporte (y mentor del proyecto), Ricardo Jaime, además de los representantes de las empresas que integran el grupo Veloxia.
   Se supo que el tren llevaría como nombre “Cobra” y la Sra. “K” subrayó que “se está dando un salto importante a una modernidad diferente, a una Argentina diferente, que viene a complementar un desarrollo en materia de articulación vial, de comunicación, de transporte que se desarrolla en todo el país".
   El ministro galo Dominique Bussereau afirmó que "aportará progreso y desarrollo y la Argentina será el primer país en el continente que tendrá este tren". Generará unos 5000 puestos de trabajo directos y 20.000 inducidos durante la construcción de la obra. El tendido de 710 kilómetros de vías, que unirá las tres ciudades más pobladas del país, se cubrirá con frecuencias de tres trenes diarios que desarrollarán velocidades de entre 250 y 300 kilómetros por hora. Las estaciones previstas son Buenos Aires, San Nicolás, Rosario, Marcos Juárez, Bell Ville, Villa María y Córdoba.
   Recordemos asimismo que la “década ganada” aportó lo suyo, al conseguir que el viaje en tren entre Buenos Aires y Córdoba se hiciera nada menos que en 18 horas.
   No se sabe cuánto dinero se gastó desde entonces -enero de 2008- en consultorías, estudios de factibilidad, adecuación de estaciones y otros rubros fantasmagóricos, para que de golpe y porrazo se dejara de hablar del quimérico e ilusorio tren.
   No es por cometer la imprudencia de adelantarnos a la historia, pero bueno sería con el tiempo, aunque pasaran otros 10 o más años, que nos preguntáramos ¿De Vido cobra?, ¿Jaime cobra?, ¿Scioli cobra?, ¿Loustau cobra?, ¿Ella cobra?, ¿El “Gringo” cobra?...
   Es poco probable que ninguno de ellos haya quedado en la vía, aunque será también la historia si es que la Justicia interviene para dilucidar todo ese entramado, la que determine entre otras conclusiones que si algo bueno se hizo con ese extravagante proyecto fue denominarlo de esa manera, dejando de lado el facilismo y la obviedad de bautizarlo “tren fantasma”.
   A diez años de aquello, es para reír… y también para llorar.
Gonio Ferrari

4 de marzo de 2018

S.L.B.: EL DISCURSO DE MAURICIO MACRI EN EL CONGRESO - POSITIVO SERÍA UN NORMAL INICIO DEL CICLO LECTIVO - ¡POR FIN LA EPEC DEVUELVE ALGO! - LA MEGACAUSA Y CIERTAS CURIOSAS DIFERENCIAS - UN LADINO Y PERNICIOSO SILENCIO POLICIAL - MURIÓ MENÉNDEZ, UN FINAL SIN OLVIDO, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” que emiten en dúplex AM580 Radio Universidad de Córdoba y su FM 88.5. En la edición del 4/3/18 estos fueron los temas abordados:
EL CONGRESO FUE UNA TUMBA 
PARA  LA  HERENCIA   RECIBIDA
 
   Bien se sabe que siempre son enormes las expectativas que se generan cuando un presidente se presenta en el Congreso Nacional para la anual apertura de las sesiones ordinarias, oportunidad en que por esa mezcla de poca sinceridad, mucha demagogia y ansias de impacto social, el resultado jamás puede considerarse un triunfo y ni siquiera un empate.
   Es que las pasiones desbordadas están aguardando las bondades del sincericidio o el explayar los alcances del promesómetro que los políticos siempre tienen al alcance de sus manos y de sus apetencias de poder.
   También los argentinos sabemos mucho de lo que es el sacrificio, las frustraciones y el deterioro en nuestro cotidiano estilo de vida que para deteriorarse necesita aunque parezca ilógico, que unos pocos se beneficien.
   Y por aquello tan cierto que es imposible levantar un edificio sin antes al menos recoger los escombros del anterior, el macrismo desde el comienzo y a través de sus principales espadachines se esmeró en asignar todas las culpas de la situación emergente en el país, a la herencia recibida.
   De acuerdo con la realidad que día a día vamos develando cuando se corren oscuros telones que protegían la impunidad, la década del saqueo dejó una especie de programada y paulatina demolición no tan sólo de la economía, sino en todos los otros niveles de la actividad.
   Mucho se mintió acerca de la inexistencia de inflación, se pregonaba que la desocupación era un invento mediático, que la corrupción no existía y que el futuro se avizoraba venturoso porque se les había metido en el alma y en los bolsillos, ese virus de la eternidad en el poder, lo que consagraba su propia indemnidad ante la ley.
   Pasó lo que pasó, el pueblo votó lo que votó y en forma paralela fuimos advirtiendo de qué manera estaban organizados los saqueos y los despojos, aunque se vociferara acerca de supuestas conquistas y absurdos desendeudamientos.
   Es preciso reconocer que algo se hizo en materia social, aquietando las aguas con la panacea de los subsidios y planes que en lugar de consolidar el apego a la cultura del trabajo, se entregaban como becas sin ninguna contraprestación con lo que la vagancia pasó a integrar el ADN de miles de argentinos.
   Es probable también que el gobierno entrante en el 2015 haya exagerado en aquello de la herencia, porque no fueron muy felices sus comienzos para enfrentar los cientos de dramas que nos aquejaban, tratando de suplir con promesas algo inalcanzables como lo está siendo la pobreza cero y la eliminación de las deudas con el exterior.
   De allí se tomó la cada vez más atomizada oposición para reclamar con justa razón que había que terminar con aquel repetido argumento del legado que dejara la administración kirchnerista.
   Y ahora, a más de dos años en el poder, el macrismo optó por la inteligencia de sepultar la excusa de lo recibido y encarar con audacia ese camino de sueños hacia el futuro pero con bases sólidas y viables que reemplacen al viejo y percudido mecanismo de la promesa fácil pero grata a muchos oídos.
   En su discurso el presidente Macri planteó políticas concretas en lo económico, en lo social, en lo sindical y en todos los otros aspectos que hacen a la vida nacional, sin mencionar -estoy casi seguro- ni una vez la palabra herencia, la que menos grata hubiera sonado al entendimiento de cualquier argentino medianamente memorioso.
   Aseguró el presidente Macri que lentamente empezaríamos a crecer, que la inflación gradualmente sería dominada, que se plantearía una nueva relación con los gremios sin pensar en una quita de conquistas y logros alcanzados y una serie de argumentos como para ilusionarnos en que las cosas pueden mejorar y el crecimiento sea un hecho y no la actual casi utopía.
   Modificarían el Código Penal para que proteja más a la víctima que a la delincuencia y establecerían una política integral de seguridad, tan imprescindible como postergada sin razones que sostuvieran tamaña desidia.
   Para que todo ello ocurra, se debe garantizar la gobernabilidad con una oposición seria, sensata, respetuosa de la Constitución y de las leyes, sin imposiciones ni caprichos, con transparencia y frontalmente, dejando de lado los viejos estilos mafiosos que sirvieron para enriquecer a tantos dirigentes tanto políticos como sindicales y empresarios.
   Es probable que el discurso de Macri no haya sido para ovacionarlo de pie, vivarlo por su eternidad o jurando dar la vida por él, pero no dejó de ser una expresión de esperanza en que las cosas pueden y deben cambiar, para desgracia de los agoreros que únicamente piensan en fracasos, golpes de estado o helicópteros.
   Con la herencia sepultada, al poder no le quedará otro camino que gobernar con lo que le ha quedado y procurar en el mediano plazo, que los argentinos no apaguemos las esperanzas ni todo lo que merecemos como país rico y potencia que supo ser.
   A no refugiarnos ni apelar a la herencia, pero sí honrar la memoria cuando es completa y honesta, porque de esa manera suele hacerse real y accesible el milagro del regreso a tiempos mejores.

POR UN NORMAL INICIO DEL CICLO LECTIVO
   Quien pretenda hacer creer que la movida sindical manejada desde Buenos Aires hacia todo el país con el tema docente no es una operación del kirchnerismo en retirada, estaría ofendiendo la inteligencia de una gran mayoría de los argentinos.
   Es cierto que un tema es la justa demanda, en muchos aspectos indiscutible por el deterioro salarial, pero lo que se cuestiona son dos aspectos fundamentales: la oportunidad y la manera de hacerlo presionando con los miles de rehenes que son los alumnos de las escuelas.
   Ni siquiera vale la pena referirse al fondo ideológico del diferendo, porque basta visualizar quiénes son sus fogoneros para tener una cabal idea en tal aspecto, que incluso ha enturbiado el parecer de muchos educadores que seguramente deben pensar en la pureza de procedimientos de dirigentes acostumbrados al apriete, a la violencia y a la irrespetuosidad.
   Muchos de los dirigentes gremiales que ahora enarbolan banderas de justicia en sus demandas, pasaron buenas vacaciones -algunos como ha quedado documentado, en el Caribe, en Miami o en Europa haciendo compras- sin importarles un belín la situación entre nosotros, cuando tenían la obligación de presencia en el campo de la lucha sindical, pero optaron por la presión de los primeros días de clase.
   Esa es la maldad de procedimientos, porque se vulneran derechos tan sagrados como los que esgrimen como argumentos propios: se vulnera el derecho de los niños a educarse; se vulnera el compromiso de los padres que ahora han debido alterar sustancialmente sus actividades y se vulnera el derecho a la tranquilidad que tiene la sociedad toda, frente a un conflicto que bien se pudo evitar sólo con buena voluntad.
   Y en Córdoba, también la dirigencia docente apegada al argumento de la obediencia debida, la conducción de neto corte y pensamiento “K” sostuvo un paro que llaman “de adhesión” a la medida nacional, porque aquí ya tienen un acuerdo firmado.
   No se escuchó que la dirigencia docente cordobesa adhiriera a la desgracia de sus pares santacruceños que estuvieron medio año sin trabajar y cobrando salteado, allá en el imperio de los patrones del sindicalismo docente mediterráneo.
   Habrá que ver ahora la actitud de los docentes, si es que se sienten libres de obrar a buen criterio y no seguir las órdenes de quienes poco se preocupan porque a los maestros les descontarán los días no trabajados, porque ellos jamás dejan de cobrar.
   Habrá que ver mañana, si dentro de la docencia prevalece el temor de enfrentar a la obediencia debida de sus dirigentes o muestran que la libertad es una de las premisas que así  como la enseñan, también la ejercen y la hacen respetar.

LA DOÑA Y SU AUSENCIA EN LA BANCA
   Ni piensen que pueda utilizar como argumento el dineral que cobra por mes la Sra. expresidenta, porque sería caer al simplismo de cuestionar por una pavada que pasa por el bolsillo, dejando de lado la otra responsabilidad, que es la que ordenan entre la mente, el corazón y la responsabilidad de un juramento.
   Tampoco sería una cuestión de percudido sentido de la diplomacia porque hubiera sido como tener la camiseta de Ríver en medio de la fanatizada hinchada de Boca, pero a veces es necesario estar dentro del problema para estudiar la manera de llegar -políticamente hablando- a un provechoso entendimiento.
   Con anticipación la doña había confesado que había declinado ir a la sesión inaugural del año legislativo, porque no estaba dispuesta a concurrir para escuchar mentiras.
   Se entienden los temores de la ex, si es que especuló en que su reemplazante por vía de las urnas se volvería a ensañar con la herencia recibida, aquella bomba de tiempo que le dejaran activada para que explotara con efecto retardado.
   O habrá pensado y sostengo que lo hizo -porque no se le puede negar inteligencia- que podía ser blanco de las inquietudes mediáticas que no están en la órbita de sus afectos, y la incomodaran con preguntas que nunca estuvo dispuesta a contestar.
   Pero no fue.
   Faltó.
   Se quedo en su reducto sureño y quien quiera hacerme creer que la doña no escuchó de pé a pá la palabra presidencial, allí también me sentiría ofendido en mi inteligencia que no es mucha pero para algo me sirve, como por ejemplo para razonar.
   ¿Le habrá producido algún efecto que no se mencionara ese maldito vocablo “herencia”?
   Igual que aquel capricho de diciembre del 15 cuando no quiso recibir el bastón de mando, cayendo a la ridícula certeza generalizada que era más que un acto de rebeldía política, una expresión de injusto desprecio y profundo dolor ante la derrota.
   La senadora nacional Sra. Cristina Fernández de Kirchner, estoy seguro, hasta decepcionó a la masa inteligente que  aún la sigue, porque perdió la oportunidad de colocarse no en el centro de la escena, pero muy juntito a ella, donde también es un lugar de trascendencia para la memoria de los argentinos.
   Porque allí van los respetuosos; los políticos que ven a sus opositores como adversarios y no como enemigos; porque los que velada o abiertamente alientan esperanzas de retorno, no deben dilapidar ese lugarcito que les regala la historia.
   Porque a la historia no la escriben tan sólo los que ganan, sino también los que decorosamente saben perder.

POR FIN LA EPEC DEVUELVE ALGO
   La verdad eso que hará la Empresa Provincial de Energía de Córdoba,  devolver a los usuarios afectados lo que les cobrara por servicios que jamás llegaron a destino, no es el fruto de la generosidad sino el acatamiento a una disposición de un organismo superior que le impusiera a adoptar tal temperamento.
   Es entonces cuanto surgen ciertos interrogantes muy fáciles de responder, porque la tecnología actual permite acortar los tortuosos e incómodos caminos de la burocracia para que alguna vez se beneficien los sostenedores de un perverso sistema de provisión de energía eléctrica, tan caro como inestable y ciclotímico.
   Pero los directivos de la empresa autárquica se dan el lujo de cobrar anualmente una jugosa recompensa “a la eficiencia” cuando no han sido capaces, no han querido o no han sabido solucionar los problemas ocasionados con la deficiente prestación.
   Y si la EPEC ahora mensualmente se apoya en su tecnología informática para detallar los pormenorizados consumos de sus clientes, ¿qué le impide saber, también automáticamente, lo que esos clientes no han recibido durante el mes?
   Con esos datos también automáticamente y sin que tenga que intervenir el papelerío con el Ente Regulador, el usuario menoscabado podrá recibir la factura incluyendo el descuento legal por lo no recibido.
   Es probable que se trate de una iniciativa alocada y con poco sustento técnico, aunque se me antoja que es absolutamente viable, solo mediando buena voluntad y espíritu de justicia.
   Incluso, la tecnología le permitirá a la EPEC conocer qué cantidad de artefactos resultaron dañados con cada corte o sobrecarga.
   Pero lo difícil es que todo esto se concrete: de hacerlo y cuando se conociera la verdad y las causas que motivan los daños en las redes y en los electrodomésticos, lógicamente que la Bonificación Anual a la Eficiencia no tendría razón de ser.
   ¿De qué manera entonces podrán cambiar el autito cada año?

EL CODIGO PENAL Y EL JUEGO DE LAS EXCEPCIONES
   Aunque nos parezca algo lejano y desconocido, el derecho penal  puede convertirse en  una materia fascinante de leer si se comienza a escudriñar en sus historiales, sus fundamentaciones,  sus alcances y sus  desmedidos esfuerzos por  alcanzar la Justicia.  
   Sin embargo, como contracara de la teoría,  la realidad cotidiana nos cachetea con una práctica que muchas veces transita por carriles bien distintos a los ideales académicos propuestos.
   Mientras por un lado existen  leyes, códigos, tratados, declaraciones, pactos, organizaciones no gubernamentales  y  derechos humanos, por el otro se practican excepciones, acuerdos, favores, conveniencias, regalías, intercambios, apariencias, propagandas,  y un sin fin de figuras que  convierten en nulo todo lo escrito.
   Es sencillo ejemplo de esto la causa del Registro de la Propiedad,  con su montón de empleados y trabajadores comunes encerrados  en prisión preventiva  durante años, sin haber sido juzgados,  y su otro montón de altos funcionarios libres y  bien lejos de Tribunales, pese a haber sido denunciados.  
   El domingo pasado leímos el caso de uno de ellos, Mario Decara, sobre el que ninguna noticia hubo al respecto. No se sabe si se estará moviendo la causa judicial o se invisibilizará en la telaraña del olvido.  
   No es la primera vez que ocurre, y tal vez tampoco la última, pero la sensación es la de estar en un gran shopping, donde la justicia se negocia, muy lejos de la razón y de las leyes.
   Y allá en algún rincón, atrapada y con la balanza sobre el piso,  debe estar la doña vendada,  amarrada y amordazada para que no se escuche su voz.  

LADINO SILENCIO POLICIAL
   Siempre lo hemos sostenido -haciéndonos ganar el mote de “no amigos” para la conducción policial cordobesa- que muchos delitos no se informan para no alterar tanto las estadísticas de actividad al margen de la ley como su exponencial crecimiento.
   Por eso a veces duele que se escondan hechos que a través del conocimiento público pueden llegar a resolverse, porque no es correcto retacear información valiosa como en tantos casos.
   Es probable que desde esa conducción se piense que la gente es boba, que no palpa la realidad, que no vive las angustias del delito inminente e incontrolable y otras que no son sensaciones como se pregona desde la conducción política del gobierno, sino  lo que ya es un repudiable modo de vida de casi todo el cordobesismo.
   Vamos a un solo hecho, que parece intrascendente pero que tiene sus costados importantes si lo que se busca es sincerar situaciones y estados que mucho tienen que ver con la relación de la policía con los vecinos.
   Se dijo que había sido un accidente; que la joven había perdido el dominio de su moto, había caído y con tanta mala suerte, que golpeó duramente su cabeza contra el cordón de la vereda, lo que le ocasionó la muerte.
   En realidad era una mentira porque la joven fue asaltada ante varios testigos por dos sujetos que tripulaban una moto, la muchacha se resistió, quiso huir pero la empujaron a la carrera hasta que cayó con el triste final que ahora se conoce.
   ¿Para qué mentir? ¿Piensan acaso que la gente así va a confiar más en una policía cuya conducción tanto operativa como política desde el ministerio respectivo no acierta en lo que dice que lucha contra el hampa?
   Cuando a la gente se le vende tranquilidad ficticia baja la guardia, se relaja y vuelve a ser víctima.
   Por eso la mejor manera de prevenir -ya que el poder no lo hace- es estar alertas, conociendo el panorama real y no el idílico que nos vienen mostrando, con el viejo verso de los inútiles que sostienen que la inseguridad es una sensación.
   La sensación real de la gente, que ahora se transformó en certeza, es que ya no tolera que sigan con el mismo verso.

LA MUERTE DE MENÉNDEZ
   No fue un muerto más dentro de las celebridades que para bien o para mal; para tristeza o regocijo se marchan para no regresar y dejan huellas en muchos casos de gratitud y otros de espanto; de terror, de sangre.
   Menéndez ha muerto y no es simple hacer consideraciones sobre su persona porque tres o cuatro entrevistas periodísticas concretadas no alcanzan para definir a nadie, aunque sobren después las conductas para evaluarlo y en virtud de ellas sostener haberlo conocido.
   Tengo la costumbre sin ser fiscal, defensor, juez ni verdugo, de evaluar a cualquier ser humano por sus acciones y omisiones, sin que ello signifique estar de acuerdo o no con lo que fuera su vida.
   Le pregunté un par de veces a Menéndez cuando aún tenía poder, tropas, fuerza interna y seguidores, por qué los métodos aplicados en la lucha contra la subversión, tomándola de esa manera porque lo que se pretendía era subvertir valores democráticos.
   Me respondía que como militar a quien le encomendaran aniquilar aquellos movimientos, no estaba dispuesto a discutir sobre los métodos porque lo que le exigían desde el poder eran resultados.
   Le supe comentar el dolor que me producía la falta de arrepentimiento a ciertos procederes salvajes, y me supo contestar que el salvajismo cuando se practica en las dos trincheras, no es otra cosa que una guerra y en la guerra todo es válido.
   En consecuencia, era imposible discutir con un militar aferrado a esa convicción aquello de los métodos y sus consecuencias, porque si le preguntaba por Tucumán y lo que ocurría en esa selva que luego se trasladó a lo urbano en todo el país, me contestaba con Lambruschini y su familia, con los soldaditos y agentes de policía anónimos, con los empresarios secuestrados que enriquecieron a muchos jóvenes románticos y los sobresaltos de cada día.
   Solía oponerle mi idea de que todo ese panorama bien se hubiera regularizado con la simple y llana aplicación de la ley, pero sostenía que la ley para esos casos no existía porque la violencia armada, el secuestro y la bomba cobarde eran la ley superior.
   Entonces la última alternativa era apelar a las ventajas que aporta el terrorismo de estado, cuando en nombre de ese estado se violenta la ley y se consagra la impunidad, lo que terminaba en un silencio que se rompía cuando la conversación buscaba meterse en el destino de tantos, a los que pasados los años, seguían siendo buscados.
   Era cuando sobre todos los temas, ganaba el mutismo en nombre de una convicción que los civiles no la encontramos, precisamente, por convicciones propias.
   Murió Menéndez a los 90 años y dejó pendientes miles de misterios, sangrientos, ominosos y pasto para quienes con el paso del tiempo escriban la historia.
   A mi historia, la que me tocó y me toca vivir y por aquello de la inviolabilidad de las creencias, la sigo escribiendo en mi intimidad.
   Porque más que testigo he sido protagonista de este segmento de nuestra historia. No soy tocador de oído yh puedo hablar con la verdad de lo vivido y no con lo que me hubieran contado.
   No creo que el sepulcro de Menéndez tenga la suficiente capacidad para guardar para los tiempos toda la sangre que seguramente ha entrado allí junto a su cuerpo, seguramente uniformado.