24 de abril de 2022

S.L.B.: ACTITUDES QUE DENOTAN DESESPERACIÓN Y PÁNICO DE PERDER LA LIBERTAD - ¿VOTO DE INTERNO SILENCIO POLICIAL SOBRE LA "CUEVA AZUL"? - MEGACAUSA: INCIERTO PANORAMA CUANDO HAY MÁS INTERROGANTES QUE RESPUESTAS - JAVIER MILEI, EL PERSONAJE QUE ENCANDILA A LA JUVENTUD - PRETENCIOSO CORDOBESISMO QUE NO VACILA EN ENGROSAR SU DEUDA EN MONEDA EXTRANJERA - EL SR. PRESIDENTE QUE MANDÓ AL CARAJO A LOS ESCÉPTICOS, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 722 del domingo 24/4/22 emitido en dúplex por la AM580 y FM88.5 ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
Drama político interno que afecta a todos
HAY ACTITUDES QUE SOLAMENTE SE EXPLICAN POR LA
DESESPERACIÓN Y EL PÁNICO A PERDER  LA LIBERTAD
 
   “Los miedos no tienen patria, dueños, banderas ni autores porque son universales, indeseados, invasores, dañinos y por lo general indómitos e intratables. Puede que bien sean considerados los padres de la prudencia por eso de aparecer en el escalón anterior al peligro insuperable o letal y de allí la trascendencia de evaluarlo en la aplicación de tal sentimiento a la realidad, sin necesidad de apelar al cientificismo riguroso de que es pasible por parte de quienes los estudian y exhiben autoridad intelectual que los impulsan a tipificarlos”.
   Este párrafo corresponde a parte de un trabajo que realicé recientemente en el marco de un libro o mejor dicho ensayo, que he compartido con Marco Antonio Séptimo, inquieto e incansable escritor, abordando ambos una temática que se adentra en la sociedad y los miedos.
   La mención viene al caso porque en lo más encumbrado del nivel político del país es como si se hubiera instalado una curiosa forma de temer, tan curiosa como íntima y por ser íntima, negada de la boca hacia afuera pero seguramente dañina a las entrañas del alma y al sufrimiento de la mente.
   Es la única manera, digamos doméstica, de explicarnos algunas temerarias actitudes como lo son por ejemplo jugar con la paciencia y la comprensión del pueblo, agitar dudas en el mundo de la política no tan solo nacional sino con repercusiones en el exterior e incidencia en los mercados y otras derivaciones de posturas extremas, asumidas en la abierta intención de quebrar la independencia de los poderes y tener una justicia domesticada que de alguna manera pueda asegurar la libertad de muchos compatriotas dentro y fuera del poder.
   En este aspecto nos cabe a los argentinos en su mayoría, contar con la certeza que los protagonistas de aquellos movimientos que suponemos ajustados a derecho, pero éticamente reprobables, seguramente sienten que algo les viene carcomiendo la tranquilidad y el goce pleno de la libertad, que perderían si las jugadas no salieran como las vienen dibujando como intención, y son desprolijamente llevadas a la consideración de los organismos y poderes idóneos que se ocupan de esas cuestiones tan delicadas.
   Es amplia y variada la literatura que alude a los miedos, desde James Froude que no es Froid sino otro, sosteniendo que “el miedo es padre de la crueldad” pasando luego por Alain quien supo afirmar que “el hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar el miedo”.
   Ser víctima del pánico a perder la libertad es caer a las profundidades de una virtual desintegración social a la que nos conducirán, si prevalecen los ideales y las mañas de quienes buscan con denuedo gozar las delicias -para ellos- de lo que pretenden, una Justicia despersonalizada, amigable y sumisa.
   También Octavio Paz tuvo una de sus tantas certeras definiciones cuando sostuvo, tiempo atrás, que “las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo”.
   Por eso nos descoloca, al menos en mi caso personal, que se apele a ciertas argucias que no son alimentadas por una buena intención, que bien puede ser mejorar las condiciones de vida de la gente que nos rodea en este bendito país, sino de llevar la situación a un extremo tal de definiciones que culmine en una repudiable manera de manejar los hilos de la Justicia y de su histórica majestad.
   Por todo esto me voy a permitir no aconsejar pero sí sugerir, a todo aquel ciudadano o ciudadana que aliente esa temeraria inquietud de salvarse al margen de lo jurídico y ético que se pueda encarar, con el humano objetivo de salvaguardar su libertad luego de una íntima amnesia, que respete y tome en cuenta palabras de Hugo Wast, quien tuvo la inteligencia y a lo mejor mucho de patriotismo, de pedir como un clamor de respeto por la ley y por el prójimo, “Que nadie se vaya a dormir teniéndote miedo pues se despertará teniéndote odio. Si quieres que te quieran no te hagas temer”.
   O sea, en buen romance, que sembrar miedo por lo que llegara a suceder, equivale a sembrar odio, precisamente cuando es lo que abunda, tiende a crecer si no lo frenamos a tiempo y tenemos la obligación de desterrarlo para gozar esa inconmensurable dicha de ser felices, en una bendita tierra como lo es la nuestra, a la que tanto amamos.
 
Es difícil esconder a medio centenar de implicados
VOTO DE CÓMPLICE  SILENCIO EN UN ORGANISMO
ARMADO AL QUE SE LE CONFÍA DEFENDER LA LEY
 
   Hay situaciones en que la imaginación aparece totalmente superada por la realidad, una realidad acuciante, dañina, reprobable y tan nociva como lo es negada o escondida por quienes son protagonistas de su existencia, crecimiento y la llamativa como absurda impunidad que gozan.
   Algo así como una mesa de dinero, una especie de “cueva” como las que proliferan en nuestro país donde quienes las bancan mercan con dinero extranjero porque venden y compran dólares, euros, reales y todo aquel valor físico que sus poseedores quieran transformar en adelgazado dinero argentino o viceversa.
   Cíclicamente se detectan esas fuentes marginales de cambio clandestino y es por esa razón que para el sentir popular, la cotización del “blue” es más importante que el dólar exportación y cualquiera de las otras variantes de la moneda norteamericana y es allí en ese instante y con pesar, que podemos advertir que un billete de los de última generación como son los de 100 pesos con la histórica figura de Eva Perón, vale la miseria de no llegar ni a 50 centavos de un dólar yanki.
   El tema central de estas consideraciones o pensamientos en voz alta, es que todo ese movimiento que uno imagina marginal y apartado de la ley, exista únicamente en ciertos ámbitos de la sociedad pero a nadie se le hubiera ocurrido que algo así como un centro de inversiones en moneda extranjera donde también se operaba con pesos nuestros, tuviera como sede el corazón de la Policía provincial con demasiados implicados -al menos hasta ahora- y muchas más víctimas de los pícaros de siempre que son capaces de sacarle el pantalón a un maratonista mientras corre.
   Se descubrió algo que por lo visto no había sido cubierto como para gozar plena indemnidad, ya que con el correr de las horas advertimos que crece el número tanto de participantes de la conducción como de víctimas de esos desalmados, que se aprovecharon de muchos de sus colegas laborales para despojarles de ahorros logrados mediante la honestidad y el compromiso del sacrificio.
   Son demasiados como demasiadas son las preguntas que flotan en el aire y necesariamente deben ser difundidas para que, en una de esas, los responsables de la fuerza expliquen lo que aparece como inexplicable, al menos por curiosidad.
   Si la organización era tan importante y crecientemente numerosa ¿ninguna de las jerarquías se avivó como para desbaratar esos antros de despojos, apresar, juzgar y condenar a los responsables de tales iniquidades?
   ¿Tenía conocimiento alguien de la cúpula de algo tan irregular que sucedía en sus propias narices?
   ¿A dónde fue a parar esa declamada “inteligencia policial” que sabe cuáles, en cualquier barrio, son los elementos peligrosos y disociantes?
   Y si alguien dice que conocía esas “operaciones de usura y aprovechamiento del prójimo”, ¿es posible en un escenario donde todo, todo, se sospecha y por ende se investiga, la cúpula no tenía ni remota idea de su existencia?
   Es más o menos como el tema de la inseguridad que para las autoridades tanto policiales como políticas hasta el sillón mayor del Panal, siguen considerando “una sensación”.
   Como ciudadanos, tenemos, si, la sensación que nos están charlando porque es injustificable esa ceguera y sordera parciales, especialmente cuando deben extremarse los cuidados hacia adentro.
   En una de esas, un año de estos, el ministro del área, siempre atareado y sin tiempo para dar explicaciones ni siquiera a la Unicameral que es de su mismo palo al menos la mayoría, asume su responsabilidad de ser vocero de una verdad que todos sospechamos, pero que nadie desde el poder se anima a declarar.
   A lo mejor también para nosotros, eso de la inoperancia ajena tan cabalmente demostrada y certificada por la angustiante realidad, no es otra cosa que una inocente como injusta sensación.
 
Megacausa del Registro de la Propiedad
TERRIBLE  PANORAMA CUANDO EXISTEN
MÁS INTERROGANTES QUE RESPUESTAS
 
   La Real Academia Española tiene varias acepciones para la palabra daño. Lo describe como detrimento, perjuicio, menoscabo, dolor, molestia o maltrato. También como estropear y como condenar a alguien o dar sentencia contra él.
   La palabra se ha escuchado repetidas veces en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, en especial en referencia al curioso fenómeno de encerrar a las personas sistemáticamente durante años en prisión preventiva, sin realizar el juicio. 
   La lista de daños de esta práctica es ilimitada: detrimento, perjuicio y menoscabo de la salud, la familia, el trabajo, la economía; dolor y maltrato por condenas y sentencias que no respetan los pasos establecidos por la ley, como el Juez que admite que no existen pruebas y que no sabe cómo participaron, pero igual los dejará presos a menos que puedan demostrar que no lo hicieron, o la comisión especial para juzgar a todos, en lugar de los jueces por sorteo. 
   El reclamo del daño llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación que ordenó a Córdoba acatar las leyes y devolver la libertad durante el proceso y también a la Organización de las Naciones Unidas, que recomendó la libertad de un imputado y la reparación razonable por el grave daño moral y material sufrido.
   ¿Cómo se repara este daño? ¿Sería razonable que los funcionarios actuantes pasaran, siendo nosotros bondadosos, 40 o 50 días en las mismas condiciones para poder autoevaluar sus acciones?
   Ni todo el oro del mundo vuelve las agujas de los relojes, cura las injurias ni borra la ominosa imagen de las rejas impuestas por la injusticia, el empecinamiento o el verticalismo funcional.
   ¿Será que fuera del arbitrio de la comisión especial, una mirada objetiva e imparcial hubiera podido evitar esto? ¿Habrá otras injusticias en esta causa?
   Es demasiado peligroso cuando sobre cierto sector de la justicia existen más interrogantes que respuestas. 
 
El esplendor del márketing en política
MILEI, EL PERSONAJE, LAS ENCUESTAS Y ESA
CURIOSA SENSACIÓN DEL ENCANDILAMIENTO
 
   Bien sabemos por experiencias especialmente alcanzadas después de la recuperación de la Democracia allá por 1983, que el márketing en política y más aún cuando es con miras a elecciones, se fortalece de manera brutal a través de los medios en primer lugar y luego con las volátiles encuestas previas que por lo general y más en los últimos tiempos, vienen de derrape en derrape pero no escarmientan.
   Posicionar a un candidato o precandidato tiene sus bemoles, su exigencia de imaginación y renovación de conceptos y propuestas y más que nada su enorme costo, razón por la cual la tarea debe ser impecable si es que se alienta alcanzar resultados más o menos decorosos.
   Así fueron imponiendo valores de cada uno como por ejemplo y solo algunos porque la memoria no me alcanza para tanto, a Carlos Saul le popularizaron las patillas, a Duhalde su sabiola, a De la Rúa su provincianismo y la tonada, a Raúl Alfonsín su saludo clásico, a Néstor varios aspectos físicos que lo hacían simpático, a ex Ella esencialmente su condición de mujer luchadora por todos sus derechos, a Macri su profunda simpatía boquense, etcétera, etcétera…
   Ahora que están cada día más próximas las elecciones presidenciales, es como si todos los candidatos que anunciaron participar en la lucha ya estuvieran pasados de moda; aparecen vetustos, desactualizados, demodée, en fin, para muchos en condición de impresentables.
   Entonces, todos habrán coincidido, habrá que innovar, aportar sangre nueva, caras expresivas, actitudes audaces, propuestas inéditas y todo aquello que pudiera impactar en el electorado, tan sensible a los cambios de personalidad ajenos.
   Javier Milei es uno de esos ejemplos, quizás el más cercano y promocionado, que saltó a la consideración de la gente por la estudiada improlijidad de sus llamémosles peinados, los gestos ampulosos, las respuestas irreverentes, los diálogos mediáticos que lo hacen aparecer casi gracioso pero lejos de la callejera creatividad de un Luisito Juez, por ejemplo.
   Sin embargo, los que saben dicen que Milei arrastra a la juventud y en los sondeos que de manera personal me tocó encarar, me encontré con que esa es la realidad.
   Ahora, ya cuando algunos piensan que Milei pasa a ser candidato a las preferencias mayoritarias y quieren acollararlo con los que vienen jugando en las ligas mayores, es cuando se llega a pensar en apresuramientos que no siempre, precisamente por esa causa, terminan mal, como todos los encandilamientos.
   Es interesante para los sociólogos y analistas de la política en el más alto nivel el caso de este muchacho, porque muestra que la política no se trata de una actividad estática sino dinámica que se motoriza con el estìmulo que cada uno le imprime con su personalidad.
   Habrá que ver, si lo de Milei es realmente una luz de innovación dentro de la ajada política argentina, o el surgimiento de nuevos y positivos aires.
   Veremos qué sucede con el prolijamente despeinado.
 
Compromisos en monedas extranjeras
EL “CORDOBESISMO” PRETENCIOSO  QUE  NO LE
HACE ASCO AL RIESGO DE ENGORDAR SU DEUDA
 
   ¿Se ha tomado cabal conciencia que los cordobeses debemos -nosotros en el conjunto de la sociedad y no el gobierno como muchos creen- una suma cercana a los 300.000 millones de pesos? Los debemos nosotros que somos los que nos quedamos y parece que al gobierno poco le calienta porque ellos, en definitiva son aves de paso que revolotean, anidan, picotean lo que pueden y luego remontan vuelo o buscan quedarse de cualquier manera, manejando las leyes, eliminando los obstáculos y apelando a cuanta argucia puedan crear y manipular.
   Pero nosotros, lo repito, somos quienes a la corta o a la larga deberemos pagar las deudas contraídas por los gobernantes, en muchos casos como alimento de la demagogia de hacer cosas al fiado y esperar que los giles, que también somos nosotros, sobrevivamos para pagarlas mediante la permanente, abusiva y creciente presión tributaria.
   Lo malo es que no tenemos cuenta corriente con el almacén, ni con los amigos del kiosko o con la señora de la panadería que pese a todo nos siguen fiando, porque esas deudas son en pesos y reclamadas de la misma manera.
   Pero la verdad es que estamos debiendo 251 mil millones en dólares, casi 18 mil millones en euros y a los kuwaitíes, mis amigos, nada más que 1.400 millones en su moneda que es el dinar, equivalente cada uno a casi cuatro dólares.
   La mayoría de esos dineros fue destinada, según se supone y algo se ha informado, a la realización de obras viales, puentes y emprendimientos similares, aunque nos hayamos descuidado en seguridad, educación, salud pública, vivienda, generación de demanda laboral fuera de las dependencias del estado y otras menudencias.
   La municipalidad, en esa sociedad preelectoral entre el Gringo y el sanfrancisqueño, también es partícipe de los dineros que llegaron a estas pampas.
   O sea que, cordobeses, a ajustarnos el cinturón ooootra vez, que se vienen tiempos duros, porque todos los que nos prestaron dinero querrán recuperarlo.
   Porque bien se sabe, que en este mundo, nadie regala nada.
   Ni siquiera la iglesia con tantas riquezas que amarroca y tantos pobres como tenemos…
 
¿Acaso para otear hacia la lejanía en el tiempo?
ANTICIPÁNDOSE A LA PALABRA PRESIDENCIAL NO  
SON POCOS LOS QUE YA “SE FUERON AL CARAJO”
 
   Fueron muy ocurrentes, ante su tropa propia siempre lista para el aplauso y la ovación, algunas consideraciones que hiciera el Sr. Presidente de la Nación, sobresaliendo uno de los pasajes más festejados al final de su alocución.
   Y los participo de lo que comentaron los colegas: En medio de la fuerte interna oficialista, el presidente se mostró envalentonado con respecto a sus posibilidades y las del peronismo de continuar en el poder en 2023.
   “El que quiera hacerles creer que en 2023 estamos perdidos, ¡un carajo estamos perdidos! ¡un carajo estamos perdidos!”, arengó el mandatario nacional ante los militantes que asistieron a un plenario del Partido Justicialista.
   De esta manera, Alberto Fernández vuelve a mencionar la posibilidad de que el Frente de Todos continúa en el Gobierno tras las elecciones presidenciales del 2023 en medio de las fuertes internas que vive el albertismo contra el kirchnerismo, y eso que todos se dicen peronistas...
   Alberto Fernández llevó la discusión por el Consejo de la Magistratura de Olivos a la Universidad. El mensaje de Alberto para "los que quieren hacerles creer que en el 2023 estamos perdidos" fue contundente y alegórico.
   Cada uno sabe lo que tiene que hacer, dijo, y sabe qué intereses tiene que defender, por lo tanto necesito de todos y cada uno de ustedes que estén convencidos. Y los que quieren hacerles creer que en el 2023 estamos perdidos, ¡un carajo estamos perdidos! ¡un carajo estamos perdidos!", levantó su voz el presidente, pletórico de esperanzas y autoestima…
 
 

17 de abril de 2022

S.L.B.: "ZAMBA DE MI ESPERANZA" Y SU HISTORIA PARA UN COMIENZO EN TAL SENTIDO - QUE LA PASCUA ACOMPAÑE TIEMPOS DE RECONCILIACIÓN - TODO VALE SI ES PARA APORTAR A LAS ARCAS MUNICIPALES - MEGACAUSA DEL REGISTRO: LA REALIDAD OBLIGA A QUE EN PRISIÓN NO HAYA FESTEJOS - INCUMPLIBLE ESO DE NO APLICAR AUMENTOS DE TARIFAS EN SERVICIOS ESENCIALES - GRIETA PIQUETERA, UN NUEVO FRENTE DE TORMENTA DAÑINO QUE AFECTA A LA SOCIEDAD - CRECIENTE INFLACIÓN Y ALGUNAS IMPENSADAS Y COHERENTES SOLUCIONES - IMPOSIBLE NEGAR O ESCONDER EL DIVORCIO EN LA CÚPULA DEL PODER NACIONAL & POPULAR, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos”, edición nº 721 del 17/04/22 emitida en dúplex por AM580 y FM88.5 ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

“Zamba de mi esperanza”
A PROPÓSITO DE ESTA CANCIÓN A VECES ES
BUENO REFRESCAR LA MEMORIA COLECTIVA
 
  Me toca hoy hacer una apertura distinta simplemente porque se me ocurrió así y porque es Pascua, casi sinónimo de hermandad y de esperanza. Les comento precisamente que la «Zamba de mi esperanza» fue compuesta por Luis Hermenegildo Profili en la década de 1950 y firmada con el seudónimo de Luis Morales y registrada su autoría en 1964. Profili (1906-1975) era un empresario de la construcción mendocino residente en San Martín, aficionado a la música folclórica y en especial a la zamba, que cantaba acompañándose con la guitarra o el bombo y componía canciones sin conocimientos de escritura musical. Una de esas canciones fue «Zamba de mi esperanza», que se fue haciendo conocida entre los participantes de las peñas y reuniones de amigos en las que cantaba incidentalmente Profili.
   En esas circunstancias la oyeron Los Hermanos Albarracín, dúo riojano relacionado con Jorge Cafrune, «el Turco», cantante jujeño de origen árabe, quien había grabado en su álbum, Folklore (1962), el tema «Virgen india» de los Albarracín, que se constituyera también en su primer éxito.
   Así fue grabada como tema inicial del quinto álbum solista de Cafrune, “Emoción, canto y guitarra” de 1964. En enero de 1978 Jorge Cafrune desafió a la censura de entonces y cantó «Zamba de mi esperanza» en el Festival de Folklore de Cosquín y pocos días después, el 31 de enero, murió atropellado por un Rastrojero cuyo conductor se dio a la fuga cuando el artista se dirigía a caballo a Yapeyú. Existen sospechas que se trató de un asesinato ordenado por el gobierno militar y ejecutado por un teniente del ejército, a quien dos sobrevivientes del centro clandestino de detención La Perla señalaron como la persona que dijo que «había que matarlo para evitar que otros cantantes hicieran lo mismo».
   En cuanto a eso de “lo mismo”, porque esa zamba había sido prohibida por el usurpador gobierno militar de entonces.
   Y José López Rega, estrecho colaborador de Perón y de Isabelita, creador de la triple AAA, Alianza Anticomunista Argentina, había comentado públicamente que Cafrune con su guitarra era más peligroso que con un fusil.
 
Más allá de la fe y de las creencias
QUE LA PASCUA DEL REENCUENTRO SIRVA
PARA  VIVIR  TIEMPOS DE RECONCILIACIÓN
 
   No es el de hoy un día cualquiera, más allá de sus históricas connotaciones religiosas para el cristianismo y la Humanidad en general y de algunas nostalgias alfonsinistas que nos remiten a jornadas turbulentas de amenazas, caras pintadas y remembranzas de  molestos y absurdos autoritarismos -roguemos- superados por la democracia aunque hubieran quedado algunas semillas de imbécil rebeldía que intentan germinar, más grave aún cuando advertimos con pesar que desde ciertos sectores preparan el terreno para esa siembra de odio, incomprensión, angurria y vocación por la revancha.
   Pero es, de cualquier manera un día de reencuentros en la familia, esa sociedad de excelencia que mantiene desde el fondo de la historia su calidad fraternal que bueno sería proyectarla a todos los niveles de la sociedad, una sociedad como la nuestra que más se alimenta de desencuentros que de acuerdos. Estos últimos tiempos han estado signados por la profundización de una grieta que separó familias y amigos, porque desde el poder se aplicó para nuestra desgracia ya excenta de asombro, el perverso estilo de dividir para reinar.
   No es hora de palabras, de discursos ni de censuras a esas actitudes que los argentinos buscamos superar con respeto, tolerancia y armonía, sentimientos imprescindibles para el sostenimiento del sistema democrático.
   En un momento llegamos a pensar que la repartida tragedia de la pandemia sería el factor que alejara resquemores, que licuaría sospechas y que frente al hecho terrible de compartir el mismo drama, su desarrollo y sus tremendas consecuencias, todo eso serviría para reconciliarnos en la vida más que con la vida.
   Entendamos de una buena vez con lo mejor que nos quede de buena voluntad, sensibilidad y sentimiento de respeto hacia el prójimo, que hacer sinónimos entre opositores y enemigos, acentúa la postración de la que se intenta salir para superar todos los problemas que nos aquejan para que consigamos por fin y merecidamente, disipar los nubarrones que cíclica e inevitablemente como la peor de las pestes, aparecen en el horizonte argentino.
   En un país tan rico como el nuestro, no merecemos padecer los demonios de la corrupción, de la inflación, de la rapiña. Demasiados han sido los sacrificios vividos en los últimos años -y no tan sólo en la pasada década- como para que pongamos a prueba otra vez nuestra capacidad de superar los temporales porque siempre dejan secuelas.
   A la hora del abrazo, de augurarnos paz y felicidad, lo hagamos con la íntima y fortalecida convicción del sacrificio y la grandeza por la que tantos cayeron.
   Y volviendo al terreno de las creencias religiosas, será sin dudas el mejor homenaje a quien por nosotros, murió en la cruz.
 
La prioridad es recaudar
TODO VALE A LA HORA DE ALIMENTAR LAS
CASTIGADAS ARCAS DE LA MUNICIPALIDAD

   Realmente es para pensar con amplitud de criterio, si lo que viene haciendo la Municipalidad de Córdoba, aparte lógicamente de obras que benefician parcialmente y dañan de la misma manera a la comunidad cordobesa, ha sido encarado formando parte de la campaña precomicial que aunque aparezca lejana, para los políticos los tiempos importantes son el hoy y el mañana inmediato y a lo mejor por eso es que muchas veces no se apela a la memoria tanto propia como de la gente.
   Y toda esa parafernalia de pinturas, ampliación de espacios verdes, remodelaciones inoportunas de plazas porque existen otras acuciantes prioridades y abandono de algunos emprendimientos ante falencias barriales alejadas del centro, por donde todos pasan y todo se ve, tiene su costo y es de imaginar la cantidad de dígitos que venimos acumulando que alguien tendrá que pagar, y lo peor de todo es que ese “alguien” somos todos nosotros, los contribuyentes sometidos a la tortura del pago de tributos que no siempre se aplican a necesidades acuciantes de la población.
   Ni hablemos entonces del endeudamiento porque la recaudación no es brillante ni generosa en números en estos tiempos de crisis y es para que nos inquiete saber que el tiempo, es el que fabrica y agranda las bolas de nieve de lo que tenemos la obligación de pagar.
   ¿Qué todo es publicidad? Por supuesto que lo es en parte por esa atávica postura de eternizarse que por lo general adorna a los políticos, y no es necesario aludir a las causas que motivan esa actitud con mucho de mezquindad y egoísmo.
   Porque si es que alguien lo ignora, es bueno saber que la publicidad mediática que acompaña a cada proyecto o realización es tan onerosa que muchas veces supera a los valores dispuestos para esos emprendimientos.
   Entonces como “hay que ponerse” como dice el criollo, es que las autoridades buscan y encuentran o fabrican las maneras de recaudar y tenemos por ejemplo, de los muchos que se pueden hacer notar, que las penalidades por infracciones han recrudecido alimentadas por controles que se hacen de infractores, en lugar de disponer partidas para dar a conocer las obligaciones e instruir a la población para que las respete, en lugar como ya lo dijimos de apelar a la sanción pecuniaria que a nadie le resulta simpática.
   El tema de la limpieza de la ciudad es otro de los aspectos salientes por lo inestable de su cumplimiento, siempre a merced de la empresa contratada para tal cometido, siempre sujeta a imposiciones y caprichos de un gremio acostumbrado a presionar con la falta de servicios para lograr sus objetivos.
   Resulta que ahora los contribuyentes a ítems como barrido, limpieza y recolección de residuos son víctimas -al menos el sector de bares, restaurantes, confiterías y afines- al doble pago indirecto del tributo porque deben encargarse ellos de los residuos y su separación y contratando a una de tres o cuatro empresas emparentadas con el municipio, pagando aparte por lo que ya pagan mensualmente con sus amenazantes cedulones.
   En verdad, medidas con olor a confiscatorias porque aparte de haberlos perjudicado en numerosos casos alterándoles la circulación vehicular, apartando las paradas del transporte y cerrando calles, les obligan a que afronten el pago de algo que ya vienen haciendo sin que les cumplan, porque es un espectáculo hediondo y lamentable la podredumbre que se amontona en cada rincón de la ciudad, cuando por una causa u otra la basura no se retira por quienes cobran para hacerlo.
   En fin y resumiendo, todo esto es parte de los costos que genera una campaña para el posicionamiento de candidatos, que en lugar de ser solventada por los partidos políticos, se optó por lo más conveniente, que es hacernos pagar a todos para que ellos se luzcan como candidatos.
   Ese es el feo costado de la política que no debiera existir.
 
Megacausa del Registro de la Propiedad
LA REALIDAD OBLIGA A QUE LA PASCUA
NO SEA PARTE DEL FESTEJO EN PRISIÓN
 
   Paz, salud, alegría, reunión de familia, libertad, vida, son deseos y atributos de las Pascuas. Enseña la historia religiosa que Pascua significa vencer la esclavitud, sufrimiento, dolor y muerte a la que un pueblo estaba sometido. Así la Pascua resulta un paso hacia esa nueva vida. 
   Traído a nuestra realidad resulta difícil no encontrar paralelo entre el relato de la antigüedad y la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, en la esclavitud de un encierro injusto, al realizarse sin juicio previo y contra las normativas de la ley; en el sufrimiento y el dolor de la separación familiar, la marginación laboral y el escarnio social, y en la muerte, literalmente la muerte, de los que fallecieron en esos años de prisión preventiva sin haber sido nunca juzgados y que permanecerán como injusticia tan insalvable como eterna.
   Una opresión a la que muchos fueron sometidos, mientras otros, catalogados como poderosos, funcionarios y beneficiarios no fueron investigados y ni siquiera buscados. 
   Es así que, aunque muchas instituciones han reclamado en esta causa el cumplimiento de las garantías constitucionales y el ejercicio de una justicia transparente, objetiva, imparcial e igualitaria, a diferencia de la historia, el caso que nos ocupa aún aguarda poder festejar su Pascua, lo que esperamos que ocurra en menos de 400 años.
 
Si el FMI lo exige…
POCO PROBABLE NO APLICAR AUMENTOS A
LAS TARIFAS DE   LOS SERVICIOS PÚBLICOS
 
   En realidad el asunto tan controvertido del arreglo con el Fondo Monetario Internacional fue tan franeleado desde todos los sectores, que aquello de no perder de vista la letra chica de lo que se suscribía como compromiso, pasó a ser parte de los malos recuerdos porque poco a poco van surgiendo ciertas exigencias que muchos ni siquiera sospecharon que debían tomar en cuenta, pero lo mejor es dejar esos detalles para los analistas que creen y dicen saberlo todo pero muchas veces, a la luz de los resultados, parece que no son tantos los atributos intelectuales que se adjudican.
   Se prometió hasta la ronquera en los discursos, que los servicios públicos no incrementarían sus tarifas para no seguir con esa espiral ascendente de la inflación que no respeta promesas, parámetros ni posturas de aquellos que han hecho tanto de la mentira como del exitismo, un detalle saliente de su personalidad.
   Servicios esenciales como lo son la electricidad, el agua y el gas llegarán a niveles prohibitivos si no se subsidian equilibradamente y no como el caso del transporte público, que el interior con sus tributos solventa buena parte del costo del boleto que se paga en la ciudad de Buenos Aires.
   La tarifa que le llaman social deja de serlo cuando las empresas prestatarias exhiben sus pretextos, siempre rebuscados, para justificar alzas exageradas y tomemos como ejemplo -si es que cabe hacerlo como tal- el de la EPEC, una empresa tambaleante en su economía que luce el envidiable lujo de pagar sueldos más que elevados, premiar por una eficiencia que no se manifiesta en la prestación de su producto y estar sometido permanentemente, a despecho de los intereses ciudadanos, de las demandas de un gremio fuerte, como lo es cualquiera que tenga de rehenes a miles de cordobeses como es casi idéntico el caso de la Municipalidad de Córdoba en su beligerante relación con la conducción gremial.
   Agua, gas y electricidad debieran ser subsidiados por un Estado elefantiásico que engorda hacia adentro y poco se preocupa por adelgazar, cuando debiera ser vehículo de bienestar para el pueblo, más aún en situaciones críticas como las que padecemos.
   Mientras no se asuma tal responsabilidad, seguiremos siendo rehenes de demandas que benefician a un sector laboral, pero perjudican desgraciadamente a la población.
 
¿Es parte de la interna K?
CON  LA  GRIETA  PIQUETERA  SE ABRE UN NUEVO
FRENTE DE TORMENTA QUE DAÑA A LA SOCIEDAD
 
   Uno por allí no sabe si es o no parte de la interna “K” pero el jueves pasado, el presidente Fernández, junto al ministro Katopodis y el gobernador Axel Kicillof entre otros y Malena Galmarini, titular de la empresa estatal AySA, presentó el “Plan Argentina Hace” que según se informó “es integrador porque las obras serán hechas por los propios vecinos”, según palabras que pronunciara el jefe del Estado. El plan contempla una inversión de 8.500 millones de pesos y busca generar unos 20.000 puestos de trabajo que serán ocupados en partes iguales por hombres y mujeres, lo que se supone es positivo para terminar con esa enfermiza manera de agrandar el Estado tomándolo como bolsa de trabajo.
   Las informaciones consignan que en la reunión de la que participó Mario Cafiero analizaron, entre otros puntos, datos estadísticos que maneja el ministerio pero que a él no le son lejanos: en el país, el 60% de los niños y adolescentes es pobre. La pobreza general alcanza a un 40% de los ciudadanos y un millón y medio de jóvenes no estudia ni trabaja. A esto se le suma una marcada baja del consumo de leche y un 20% más de gente que asiste a los comedores debido a los altos costos de los alimentos.
   No es un panorama tan alentador pero que sirve entre otras cosas para comprender el descalabro producido en el seno del sector piquetero, sujeto ahora a otra grieta, en este caso la izquierda por una parte y en la otra los desencantados de esa forma de pensar, y el resto de la opinión generalmente de los planeros, ya acostumbrados a la holganza porque si es por trabajo, bien vale de vez en cuando repasar las páginas de avisos de los diarios -en nuestra caso más cercano, La Voz- para enterarnos que la oferta de mano de obra es generosa, pero los candidatos no abundan porque proviniendo de los beneficios de planes sociales, ni locos aceptan empleos formales en blanco ya que por cruzamiento de datos, perderían los planes y/o subsidios.
   Y el tema de la nueva grieta crispa los ánimos de la gente, sometida a encierros involuntarios, a situaciones enojosas que en algunos casos han terminado en enfrentamientos sangrientos de manifestantes con participantes de esas protestas, y especialmente por la actitud tan inexplicable como peligrosamente contemplativa de las autoridades, que no hacen respetar lo legislado en materia de ocupación de calles, reservándoles a quienes protestan el beneficio de la utilización de media calzada, pero ellos la toman a toda mientras la policía, que recibe órdenes -o no las recibe- mira hacia otro lado.
   Es así como se resiente el respeto de la gente por la autoridad que la desproteje en lugar de ampararle y garantizarle el cumplimiento de las leyes. Quienes protestan debieran hacerlo frente a los edificios o asentamientos de los ministerios u organismos estatales involucrados, en lugar de perjudicar gratuitamente a la gente y contribuir a que se ensanchen las distancias.
   Es en definitiva una nueva grieta de la que se advierte no será simple salir por la manera irreductible con la que actúan los dirigentes que creen que cederían terreno para sus demandas si cumplieran con los dictados de la ley.
   No se dan cuenta o lo saben pero lo esconden, que si el pueblo no acompaña las demandas por considerarlas justas y respetuosamente planteadas, pierden el mejor de los sustentos que es el apoyo popular.
   Pero eso parece no interesarles, suponiendo que la violencia todo lo consigue y la historia nos viene demostrando que ese, como tantos otros, es un mito que nos suele costar demasiado…
 
Interesante e inédita postura
ALTA  INFLACIÓN (CON ARRASTRE) Y DETALLES DE
LO QUE SERÍA APLICAR SOLUCIONES COHERENTES
 
   “Hemos llegado a un nivel económico en el que existe un 50 por ciento de pobreza. Todos los argentinos vivimos mal, las ideologías se agudizan y la solución “genial” es endeudar al país para luego invertir mal esos dineros que nos prestan, que no podremos pagar y patearemos para adelante. Para estos logros no hacen falta ni políticos ni economistas. Por ello mucha gente piensa y repite ‘que se vayan todos’. Gobernar un país potencialmente rico como Argentina no puede ser tan difícil sino todo lo contrario”.
   Tales conceptos pertenecen a un porteño descendiente de vascos exigentes, tenaces y avocados al trabajo.
   Con esfuerzo propio se dedicó a las tareas del campo, creó empresas, perfeccionó métodos, aplicó interesantes iniciativas, fabricó un prototipo de sembradora directa anticipándose en dos décadas a la industria, en fin, un tipo dedicado al trabajo de sol a sol, persiguiendo siempre su sueño de dinamizar el potencial económico de nuestro país y su desarrollo en todo sentido.
   La editorial Quo Vadis, de Mayu Sumaj en nuestra provincia le publicó un libro pequeño, de 65 páginas, donde por casualidad encontré tantas coincidencias con mi propia percepción de la realidad, que me voy a permitir recrearlas con párrafos salteados, como por ejemplo cuando sostiene  que “nos movemos a pura ideología, de derecha a izquierda y entre ambas una grieta profunda que se la quiere mantener aunque el país se vaya a pique, para que no haya justicia y los culpables de esta pérdida de tiempo, de esta paralización del país no paguen por sus delitos”.
   Y alude después a “delincuentes que, en el nombre del pueblo se posesionan políticamente, roban el país y aprovechando la ingenua desaprensión de los ciudadanos, cambian las leyes de la justicia misma para ocultar sus delitos. Puedo asegurar que -sostiene el autor- salvo la ayuda divina, ya estamos en caída libre”.
   Pero el escritor no se encierra en definiciones políticas ni ideológicas sino que propone que “Se debe empezar por frenar la inflación para tener una moneda estable y para ello debemos producir en forma competitiva para poder exportar y traer divisas al país” afirmando que la única manera de concretar tal hazaña en uno o dos años es “dándole prioridad al campo” por sus avances tecnológicos, apoyar al sector con créditos y sin retenciones y pagarle al productor con un dólar por lo menos al valor del oficial.
   Habla entre otras cosas de la estructura logística mal desarrollada sosteniendo que “El costo del transporte en camiones es 13 veces más caro que el fluvial” en ese caso particular y que “sólo un 15 por ciento del territorio argentino produce en forma sustentable y que por ello “el 85 por ciento de nuestro territorio no produce casi nada”.
   Alude a que la energía eléctrica es cara, que se aplican subsidios innecesarios que junto con otros motivos generan impuestos distorsivos y hace alusión a lo dañino de las mafias sindicales, políticas judiciales y empresariales.
   Sugiere que sin endeudamiento externo se construya una hidrovía navegable que conecte con los puertos de mar, el desarrollo energético y minero, incorporar zonas áridas a la producción agroganadera y agrofabril, reducción de impuestos distorsivos y algo que en lo personal considero inexcusable y de urgente decisión, que es achicar el Estado.
   No quiero abusar de la paciencia de los oyentes,
pero permítanme que les consigne un párrafo sobre la inflación que “es un problema que la política no ha podido resolver y esto es así. El mal que agota la economía de nuestro país e impide su desarrollo, en primer lugar es la inflación”. Y de manera contundente afirma y escúchelo atentamente: “Los gobiernos populistas creen que solucionan los problemas económicos sacándole al que tiene para darle al que no tiene, y los gobiernos liberales creen que lo principal es solucionar el déficit fiscal y para ello ajustan el valor de los servicios, que las grandes empresas mal proporcionan al pueblo. Y ambos, para poder gobernar, aumentan los impuestos”.
   Y quiero ahora, con algo de agradecida solemnidad, hacer propio este pasaje de un breve libro con tan contundentes definiciones, que no dejan de ser un compromiso: “Sintetizando: políticos, economistas, teóricos verborrágicos de manos suaves y experiencia productiva cero, dejen de discursear y expliquen qué forma proponen para producir dólares sin recurrir a teorías monetaristas o demagógicas que hasta la fecha sólo han creado pobreza”.
   Casi olvido comentarles que don Eduardo Aníbal Zárate Goyeneche, autor del librito, el 10 de octubre próximo, cumplirá 92 años de vida, y es para que se sienta legítima y patrióticamente orgulloso…
 
Aunque no sea momento para derrapes…
ES  VIRTUALMENTE  IMPOSIBLE  NEGAR O MAQUILLAR
EL CONSUMADO DIVORCIO EN LA CÚPULA DEL PODER
 
   Es tan complicado hablar de la convivencia civilizada o no de una pareja en el común de la vida, porque no es simple andar merodeando en intimidades que por lo general arrojan un resultado que estoy seguro nadie se animará a discutirme: el comedido candidato a mediar en una situación, resulta inevitablemente responsable de las consecuencias del arreglo o del agravamiento del problema y pasa a ser peor que un trapo con piojos para los principales protagonistas de la situación conflictiva.
   No quiero en consecuencia que a nadie se le ocurra tomarme como componedor de ciertas diferencias ya indisimulables que mantienen desde unos meses atrás el Sr. Presidente de la Nación y la Sra. Vicepresidente que lo honrara con la distinción de ofrecerle tan delicado cometido, como lo es gobernar a un país en estado casi permanente de crisis, sin tomar en cuenta los desastres que en todo sentido, hacia adentro y hacia el exterior, provocó la brutal pandemia que para unos estuvo perfecta y científicamente bien encarada y para otros no dejó de ser una muestra del argentino estilo de los parches, las improvisaciones, la corrupción y los remiendos, en un escenario donde nadie osa practicar la autocrítica y las culpas son siempre de los otros… o de las otras y si se quiere, de los otres.
   El tema que más duele, indigna y nos atropella la indignación es que nadie, nadie de aquellos unos, otros u otres ha podido explicar con fundamentos reales y no demagógicos, a quién o quienes hay que facturarles los 130.000 muertos y los consiguientes descalabros que provocaran todas las situaciones anormales que nos tocaran compartir, al menos a nosotros como espectadores de un espectáculo no deseado.
   Y realmente quiero decirlo de corazón; que se dejen de pelear como pendejos imberbes y virginales y se ocupen de guiar este barco con su rumbo tan incierto como errabundo y ciclotímico que no sabemos a dónde cuernos nos llevará, si la autoridad sigue empecinada en pelear para quedarse o encuevarse en lugar de gobernar, de dirigir, de jugarse en soluciones reales y no recitadas.
   Se mueven en campaña cuando -duele decirlo- no se sabe si llegarán todos esos apresurados combatientes de la promesa y del anuncio por encima de las realizaciones y los logros.
   Pero que al menos, y esto es un ferviente ruego, que se respeten como personas porque no deben olvidarse que por encima de todos los cargos, títulos, diplomas o beneplácitos que ostenten, tienen la obligación de ser ejemplo para la ciudadanía.
   Y eso, a la luz de la realidad que a cada momento nos impacta, está lejos, muy lejos de ser logrado.