Mostrando las entradas con la etiqueta Impuestos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Impuestos. Mostrar todas las entradas

17 de abril de 2022

S.L.B.: "ZAMBA DE MI ESPERANZA" Y SU HISTORIA PARA UN COMIENZO EN TAL SENTIDO - QUE LA PASCUA ACOMPAÑE TIEMPOS DE RECONCILIACIÓN - TODO VALE SI ES PARA APORTAR A LAS ARCAS MUNICIPALES - MEGACAUSA DEL REGISTRO: LA REALIDAD OBLIGA A QUE EN PRISIÓN NO HAYA FESTEJOS - INCUMPLIBLE ESO DE NO APLICAR AUMENTOS DE TARIFAS EN SERVICIOS ESENCIALES - GRIETA PIQUETERA, UN NUEVO FRENTE DE TORMENTA DAÑINO QUE AFECTA A LA SOCIEDAD - CRECIENTE INFLACIÓN Y ALGUNAS IMPENSADAS Y COHERENTES SOLUCIONES - IMPOSIBLE NEGAR O ESCONDER EL DIVORCIO EN LA CÚPULA DEL PODER NACIONAL & POPULAR, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos”, edición nº 721 del 17/04/22 emitida en dúplex por AM580 y FM88.5 ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

“Zamba de mi esperanza”
A PROPÓSITO DE ESTA CANCIÓN A VECES ES
BUENO REFRESCAR LA MEMORIA COLECTIVA
 
  Me toca hoy hacer una apertura distinta simplemente porque se me ocurrió así y porque es Pascua, casi sinónimo de hermandad y de esperanza. Les comento precisamente que la «Zamba de mi esperanza» fue compuesta por Luis Hermenegildo Profili en la década de 1950 y firmada con el seudónimo de Luis Morales y registrada su autoría en 1964. Profili (1906-1975) era un empresario de la construcción mendocino residente en San Martín, aficionado a la música folclórica y en especial a la zamba, que cantaba acompañándose con la guitarra o el bombo y componía canciones sin conocimientos de escritura musical. Una de esas canciones fue «Zamba de mi esperanza», que se fue haciendo conocida entre los participantes de las peñas y reuniones de amigos en las que cantaba incidentalmente Profili.
   En esas circunstancias la oyeron Los Hermanos Albarracín, dúo riojano relacionado con Jorge Cafrune, «el Turco», cantante jujeño de origen árabe, quien había grabado en su álbum, Folklore (1962), el tema «Virgen india» de los Albarracín, que se constituyera también en su primer éxito.
   Así fue grabada como tema inicial del quinto álbum solista de Cafrune, “Emoción, canto y guitarra” de 1964. En enero de 1978 Jorge Cafrune desafió a la censura de entonces y cantó «Zamba de mi esperanza» en el Festival de Folklore de Cosquín y pocos días después, el 31 de enero, murió atropellado por un Rastrojero cuyo conductor se dio a la fuga cuando el artista se dirigía a caballo a Yapeyú. Existen sospechas que se trató de un asesinato ordenado por el gobierno militar y ejecutado por un teniente del ejército, a quien dos sobrevivientes del centro clandestino de detención La Perla señalaron como la persona que dijo que «había que matarlo para evitar que otros cantantes hicieran lo mismo».
   En cuanto a eso de “lo mismo”, porque esa zamba había sido prohibida por el usurpador gobierno militar de entonces.
   Y José López Rega, estrecho colaborador de Perón y de Isabelita, creador de la triple AAA, Alianza Anticomunista Argentina, había comentado públicamente que Cafrune con su guitarra era más peligroso que con un fusil.
 
Más allá de la fe y de las creencias
QUE LA PASCUA DEL REENCUENTRO SIRVA
PARA  VIVIR  TIEMPOS DE RECONCILIACIÓN
 
   No es el de hoy un día cualquiera, más allá de sus históricas connotaciones religiosas para el cristianismo y la Humanidad en general y de algunas nostalgias alfonsinistas que nos remiten a jornadas turbulentas de amenazas, caras pintadas y remembranzas de  molestos y absurdos autoritarismos -roguemos- superados por la democracia aunque hubieran quedado algunas semillas de imbécil rebeldía que intentan germinar, más grave aún cuando advertimos con pesar que desde ciertos sectores preparan el terreno para esa siembra de odio, incomprensión, angurria y vocación por la revancha.
   Pero es, de cualquier manera un día de reencuentros en la familia, esa sociedad de excelencia que mantiene desde el fondo de la historia su calidad fraternal que bueno sería proyectarla a todos los niveles de la sociedad, una sociedad como la nuestra que más se alimenta de desencuentros que de acuerdos. Estos últimos tiempos han estado signados por la profundización de una grieta que separó familias y amigos, porque desde el poder se aplicó para nuestra desgracia ya excenta de asombro, el perverso estilo de dividir para reinar.
   No es hora de palabras, de discursos ni de censuras a esas actitudes que los argentinos buscamos superar con respeto, tolerancia y armonía, sentimientos imprescindibles para el sostenimiento del sistema democrático.
   En un momento llegamos a pensar que la repartida tragedia de la pandemia sería el factor que alejara resquemores, que licuaría sospechas y que frente al hecho terrible de compartir el mismo drama, su desarrollo y sus tremendas consecuencias, todo eso serviría para reconciliarnos en la vida más que con la vida.
   Entendamos de una buena vez con lo mejor que nos quede de buena voluntad, sensibilidad y sentimiento de respeto hacia el prójimo, que hacer sinónimos entre opositores y enemigos, acentúa la postración de la que se intenta salir para superar todos los problemas que nos aquejan para que consigamos por fin y merecidamente, disipar los nubarrones que cíclica e inevitablemente como la peor de las pestes, aparecen en el horizonte argentino.
   En un país tan rico como el nuestro, no merecemos padecer los demonios de la corrupción, de la inflación, de la rapiña. Demasiados han sido los sacrificios vividos en los últimos años -y no tan sólo en la pasada década- como para que pongamos a prueba otra vez nuestra capacidad de superar los temporales porque siempre dejan secuelas.
   A la hora del abrazo, de augurarnos paz y felicidad, lo hagamos con la íntima y fortalecida convicción del sacrificio y la grandeza por la que tantos cayeron.
   Y volviendo al terreno de las creencias religiosas, será sin dudas el mejor homenaje a quien por nosotros, murió en la cruz.
 
La prioridad es recaudar
TODO VALE A LA HORA DE ALIMENTAR LAS
CASTIGADAS ARCAS DE LA MUNICIPALIDAD

   Realmente es para pensar con amplitud de criterio, si lo que viene haciendo la Municipalidad de Córdoba, aparte lógicamente de obras que benefician parcialmente y dañan de la misma manera a la comunidad cordobesa, ha sido encarado formando parte de la campaña precomicial que aunque aparezca lejana, para los políticos los tiempos importantes son el hoy y el mañana inmediato y a lo mejor por eso es que muchas veces no se apela a la memoria tanto propia como de la gente.
   Y toda esa parafernalia de pinturas, ampliación de espacios verdes, remodelaciones inoportunas de plazas porque existen otras acuciantes prioridades y abandono de algunos emprendimientos ante falencias barriales alejadas del centro, por donde todos pasan y todo se ve, tiene su costo y es de imaginar la cantidad de dígitos que venimos acumulando que alguien tendrá que pagar, y lo peor de todo es que ese “alguien” somos todos nosotros, los contribuyentes sometidos a la tortura del pago de tributos que no siempre se aplican a necesidades acuciantes de la población.
   Ni hablemos entonces del endeudamiento porque la recaudación no es brillante ni generosa en números en estos tiempos de crisis y es para que nos inquiete saber que el tiempo, es el que fabrica y agranda las bolas de nieve de lo que tenemos la obligación de pagar.
   ¿Qué todo es publicidad? Por supuesto que lo es en parte por esa atávica postura de eternizarse que por lo general adorna a los políticos, y no es necesario aludir a las causas que motivan esa actitud con mucho de mezquindad y egoísmo.
   Porque si es que alguien lo ignora, es bueno saber que la publicidad mediática que acompaña a cada proyecto o realización es tan onerosa que muchas veces supera a los valores dispuestos para esos emprendimientos.
   Entonces como “hay que ponerse” como dice el criollo, es que las autoridades buscan y encuentran o fabrican las maneras de recaudar y tenemos por ejemplo, de los muchos que se pueden hacer notar, que las penalidades por infracciones han recrudecido alimentadas por controles que se hacen de infractores, en lugar de disponer partidas para dar a conocer las obligaciones e instruir a la población para que las respete, en lugar como ya lo dijimos de apelar a la sanción pecuniaria que a nadie le resulta simpática.
   El tema de la limpieza de la ciudad es otro de los aspectos salientes por lo inestable de su cumplimiento, siempre a merced de la empresa contratada para tal cometido, siempre sujeta a imposiciones y caprichos de un gremio acostumbrado a presionar con la falta de servicios para lograr sus objetivos.
   Resulta que ahora los contribuyentes a ítems como barrido, limpieza y recolección de residuos son víctimas -al menos el sector de bares, restaurantes, confiterías y afines- al doble pago indirecto del tributo porque deben encargarse ellos de los residuos y su separación y contratando a una de tres o cuatro empresas emparentadas con el municipio, pagando aparte por lo que ya pagan mensualmente con sus amenazantes cedulones.
   En verdad, medidas con olor a confiscatorias porque aparte de haberlos perjudicado en numerosos casos alterándoles la circulación vehicular, apartando las paradas del transporte y cerrando calles, les obligan a que afronten el pago de algo que ya vienen haciendo sin que les cumplan, porque es un espectáculo hediondo y lamentable la podredumbre que se amontona en cada rincón de la ciudad, cuando por una causa u otra la basura no se retira por quienes cobran para hacerlo.
   En fin y resumiendo, todo esto es parte de los costos que genera una campaña para el posicionamiento de candidatos, que en lugar de ser solventada por los partidos políticos, se optó por lo más conveniente, que es hacernos pagar a todos para que ellos se luzcan como candidatos.
   Ese es el feo costado de la política que no debiera existir.
 
Megacausa del Registro de la Propiedad
LA REALIDAD OBLIGA A QUE LA PASCUA
NO SEA PARTE DEL FESTEJO EN PRISIÓN
 
   Paz, salud, alegría, reunión de familia, libertad, vida, son deseos y atributos de las Pascuas. Enseña la historia religiosa que Pascua significa vencer la esclavitud, sufrimiento, dolor y muerte a la que un pueblo estaba sometido. Así la Pascua resulta un paso hacia esa nueva vida. 
   Traído a nuestra realidad resulta difícil no encontrar paralelo entre el relato de la antigüedad y la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, en la esclavitud de un encierro injusto, al realizarse sin juicio previo y contra las normativas de la ley; en el sufrimiento y el dolor de la separación familiar, la marginación laboral y el escarnio social, y en la muerte, literalmente la muerte, de los que fallecieron en esos años de prisión preventiva sin haber sido nunca juzgados y que permanecerán como injusticia tan insalvable como eterna.
   Una opresión a la que muchos fueron sometidos, mientras otros, catalogados como poderosos, funcionarios y beneficiarios no fueron investigados y ni siquiera buscados. 
   Es así que, aunque muchas instituciones han reclamado en esta causa el cumplimiento de las garantías constitucionales y el ejercicio de una justicia transparente, objetiva, imparcial e igualitaria, a diferencia de la historia, el caso que nos ocupa aún aguarda poder festejar su Pascua, lo que esperamos que ocurra en menos de 400 años.
 
Si el FMI lo exige…
POCO PROBABLE NO APLICAR AUMENTOS A
LAS TARIFAS DE   LOS SERVICIOS PÚBLICOS
 
   En realidad el asunto tan controvertido del arreglo con el Fondo Monetario Internacional fue tan franeleado desde todos los sectores, que aquello de no perder de vista la letra chica de lo que se suscribía como compromiso, pasó a ser parte de los malos recuerdos porque poco a poco van surgiendo ciertas exigencias que muchos ni siquiera sospecharon que debían tomar en cuenta, pero lo mejor es dejar esos detalles para los analistas que creen y dicen saberlo todo pero muchas veces, a la luz de los resultados, parece que no son tantos los atributos intelectuales que se adjudican.
   Se prometió hasta la ronquera en los discursos, que los servicios públicos no incrementarían sus tarifas para no seguir con esa espiral ascendente de la inflación que no respeta promesas, parámetros ni posturas de aquellos que han hecho tanto de la mentira como del exitismo, un detalle saliente de su personalidad.
   Servicios esenciales como lo son la electricidad, el agua y el gas llegarán a niveles prohibitivos si no se subsidian equilibradamente y no como el caso del transporte público, que el interior con sus tributos solventa buena parte del costo del boleto que se paga en la ciudad de Buenos Aires.
   La tarifa que le llaman social deja de serlo cuando las empresas prestatarias exhiben sus pretextos, siempre rebuscados, para justificar alzas exageradas y tomemos como ejemplo -si es que cabe hacerlo como tal- el de la EPEC, una empresa tambaleante en su economía que luce el envidiable lujo de pagar sueldos más que elevados, premiar por una eficiencia que no se manifiesta en la prestación de su producto y estar sometido permanentemente, a despecho de los intereses ciudadanos, de las demandas de un gremio fuerte, como lo es cualquiera que tenga de rehenes a miles de cordobeses como es casi idéntico el caso de la Municipalidad de Córdoba en su beligerante relación con la conducción gremial.
   Agua, gas y electricidad debieran ser subsidiados por un Estado elefantiásico que engorda hacia adentro y poco se preocupa por adelgazar, cuando debiera ser vehículo de bienestar para el pueblo, más aún en situaciones críticas como las que padecemos.
   Mientras no se asuma tal responsabilidad, seguiremos siendo rehenes de demandas que benefician a un sector laboral, pero perjudican desgraciadamente a la población.
 
¿Es parte de la interna K?
CON  LA  GRIETA  PIQUETERA  SE ABRE UN NUEVO
FRENTE DE TORMENTA QUE DAÑA A LA SOCIEDAD
 
   Uno por allí no sabe si es o no parte de la interna “K” pero el jueves pasado, el presidente Fernández, junto al ministro Katopodis y el gobernador Axel Kicillof entre otros y Malena Galmarini, titular de la empresa estatal AySA, presentó el “Plan Argentina Hace” que según se informó “es integrador porque las obras serán hechas por los propios vecinos”, según palabras que pronunciara el jefe del Estado. El plan contempla una inversión de 8.500 millones de pesos y busca generar unos 20.000 puestos de trabajo que serán ocupados en partes iguales por hombres y mujeres, lo que se supone es positivo para terminar con esa enfermiza manera de agrandar el Estado tomándolo como bolsa de trabajo.
   Las informaciones consignan que en la reunión de la que participó Mario Cafiero analizaron, entre otros puntos, datos estadísticos que maneja el ministerio pero que a él no le son lejanos: en el país, el 60% de los niños y adolescentes es pobre. La pobreza general alcanza a un 40% de los ciudadanos y un millón y medio de jóvenes no estudia ni trabaja. A esto se le suma una marcada baja del consumo de leche y un 20% más de gente que asiste a los comedores debido a los altos costos de los alimentos.
   No es un panorama tan alentador pero que sirve entre otras cosas para comprender el descalabro producido en el seno del sector piquetero, sujeto ahora a otra grieta, en este caso la izquierda por una parte y en la otra los desencantados de esa forma de pensar, y el resto de la opinión generalmente de los planeros, ya acostumbrados a la holganza porque si es por trabajo, bien vale de vez en cuando repasar las páginas de avisos de los diarios -en nuestra caso más cercano, La Voz- para enterarnos que la oferta de mano de obra es generosa, pero los candidatos no abundan porque proviniendo de los beneficios de planes sociales, ni locos aceptan empleos formales en blanco ya que por cruzamiento de datos, perderían los planes y/o subsidios.
   Y el tema de la nueva grieta crispa los ánimos de la gente, sometida a encierros involuntarios, a situaciones enojosas que en algunos casos han terminado en enfrentamientos sangrientos de manifestantes con participantes de esas protestas, y especialmente por la actitud tan inexplicable como peligrosamente contemplativa de las autoridades, que no hacen respetar lo legislado en materia de ocupación de calles, reservándoles a quienes protestan el beneficio de la utilización de media calzada, pero ellos la toman a toda mientras la policía, que recibe órdenes -o no las recibe- mira hacia otro lado.
   Es así como se resiente el respeto de la gente por la autoridad que la desproteje en lugar de ampararle y garantizarle el cumplimiento de las leyes. Quienes protestan debieran hacerlo frente a los edificios o asentamientos de los ministerios u organismos estatales involucrados, en lugar de perjudicar gratuitamente a la gente y contribuir a que se ensanchen las distancias.
   Es en definitiva una nueva grieta de la que se advierte no será simple salir por la manera irreductible con la que actúan los dirigentes que creen que cederían terreno para sus demandas si cumplieran con los dictados de la ley.
   No se dan cuenta o lo saben pero lo esconden, que si el pueblo no acompaña las demandas por considerarlas justas y respetuosamente planteadas, pierden el mejor de los sustentos que es el apoyo popular.
   Pero eso parece no interesarles, suponiendo que la violencia todo lo consigue y la historia nos viene demostrando que ese, como tantos otros, es un mito que nos suele costar demasiado…
 
Interesante e inédita postura
ALTA  INFLACIÓN (CON ARRASTRE) Y DETALLES DE
LO QUE SERÍA APLICAR SOLUCIONES COHERENTES
 
   “Hemos llegado a un nivel económico en el que existe un 50 por ciento de pobreza. Todos los argentinos vivimos mal, las ideologías se agudizan y la solución “genial” es endeudar al país para luego invertir mal esos dineros que nos prestan, que no podremos pagar y patearemos para adelante. Para estos logros no hacen falta ni políticos ni economistas. Por ello mucha gente piensa y repite ‘que se vayan todos’. Gobernar un país potencialmente rico como Argentina no puede ser tan difícil sino todo lo contrario”.
   Tales conceptos pertenecen a un porteño descendiente de vascos exigentes, tenaces y avocados al trabajo.
   Con esfuerzo propio se dedicó a las tareas del campo, creó empresas, perfeccionó métodos, aplicó interesantes iniciativas, fabricó un prototipo de sembradora directa anticipándose en dos décadas a la industria, en fin, un tipo dedicado al trabajo de sol a sol, persiguiendo siempre su sueño de dinamizar el potencial económico de nuestro país y su desarrollo en todo sentido.
   La editorial Quo Vadis, de Mayu Sumaj en nuestra provincia le publicó un libro pequeño, de 65 páginas, donde por casualidad encontré tantas coincidencias con mi propia percepción de la realidad, que me voy a permitir recrearlas con párrafos salteados, como por ejemplo cuando sostiene  que “nos movemos a pura ideología, de derecha a izquierda y entre ambas una grieta profunda que se la quiere mantener aunque el país se vaya a pique, para que no haya justicia y los culpables de esta pérdida de tiempo, de esta paralización del país no paguen por sus delitos”.
   Y alude después a “delincuentes que, en el nombre del pueblo se posesionan políticamente, roban el país y aprovechando la ingenua desaprensión de los ciudadanos, cambian las leyes de la justicia misma para ocultar sus delitos. Puedo asegurar que -sostiene el autor- salvo la ayuda divina, ya estamos en caída libre”.
   Pero el escritor no se encierra en definiciones políticas ni ideológicas sino que propone que “Se debe empezar por frenar la inflación para tener una moneda estable y para ello debemos producir en forma competitiva para poder exportar y traer divisas al país” afirmando que la única manera de concretar tal hazaña en uno o dos años es “dándole prioridad al campo” por sus avances tecnológicos, apoyar al sector con créditos y sin retenciones y pagarle al productor con un dólar por lo menos al valor del oficial.
   Habla entre otras cosas de la estructura logística mal desarrollada sosteniendo que “El costo del transporte en camiones es 13 veces más caro que el fluvial” en ese caso particular y que “sólo un 15 por ciento del territorio argentino produce en forma sustentable y que por ello “el 85 por ciento de nuestro territorio no produce casi nada”.
   Alude a que la energía eléctrica es cara, que se aplican subsidios innecesarios que junto con otros motivos generan impuestos distorsivos y hace alusión a lo dañino de las mafias sindicales, políticas judiciales y empresariales.
   Sugiere que sin endeudamiento externo se construya una hidrovía navegable que conecte con los puertos de mar, el desarrollo energético y minero, incorporar zonas áridas a la producción agroganadera y agrofabril, reducción de impuestos distorsivos y algo que en lo personal considero inexcusable y de urgente decisión, que es achicar el Estado.
   No quiero abusar de la paciencia de los oyentes,
pero permítanme que les consigne un párrafo sobre la inflación que “es un problema que la política no ha podido resolver y esto es así. El mal que agota la economía de nuestro país e impide su desarrollo, en primer lugar es la inflación”. Y de manera contundente afirma y escúchelo atentamente: “Los gobiernos populistas creen que solucionan los problemas económicos sacándole al que tiene para darle al que no tiene, y los gobiernos liberales creen que lo principal es solucionar el déficit fiscal y para ello ajustan el valor de los servicios, que las grandes empresas mal proporcionan al pueblo. Y ambos, para poder gobernar, aumentan los impuestos”.
   Y quiero ahora, con algo de agradecida solemnidad, hacer propio este pasaje de un breve libro con tan contundentes definiciones, que no dejan de ser un compromiso: “Sintetizando: políticos, economistas, teóricos verborrágicos de manos suaves y experiencia productiva cero, dejen de discursear y expliquen qué forma proponen para producir dólares sin recurrir a teorías monetaristas o demagógicas que hasta la fecha sólo han creado pobreza”.
   Casi olvido comentarles que don Eduardo Aníbal Zárate Goyeneche, autor del librito, el 10 de octubre próximo, cumplirá 92 años de vida, y es para que se sienta legítima y patrióticamente orgulloso…
 
Aunque no sea momento para derrapes…
ES  VIRTUALMENTE  IMPOSIBLE  NEGAR O MAQUILLAR
EL CONSUMADO DIVORCIO EN LA CÚPULA DEL PODER
 
   Es tan complicado hablar de la convivencia civilizada o no de una pareja en el común de la vida, porque no es simple andar merodeando en intimidades que por lo general arrojan un resultado que estoy seguro nadie se animará a discutirme: el comedido candidato a mediar en una situación, resulta inevitablemente responsable de las consecuencias del arreglo o del agravamiento del problema y pasa a ser peor que un trapo con piojos para los principales protagonistas de la situación conflictiva.
   No quiero en consecuencia que a nadie se le ocurra tomarme como componedor de ciertas diferencias ya indisimulables que mantienen desde unos meses atrás el Sr. Presidente de la Nación y la Sra. Vicepresidente que lo honrara con la distinción de ofrecerle tan delicado cometido, como lo es gobernar a un país en estado casi permanente de crisis, sin tomar en cuenta los desastres que en todo sentido, hacia adentro y hacia el exterior, provocó la brutal pandemia que para unos estuvo perfecta y científicamente bien encarada y para otros no dejó de ser una muestra del argentino estilo de los parches, las improvisaciones, la corrupción y los remiendos, en un escenario donde nadie osa practicar la autocrítica y las culpas son siempre de los otros… o de las otras y si se quiere, de los otres.
   El tema que más duele, indigna y nos atropella la indignación es que nadie, nadie de aquellos unos, otros u otres ha podido explicar con fundamentos reales y no demagógicos, a quién o quienes hay que facturarles los 130.000 muertos y los consiguientes descalabros que provocaran todas las situaciones anormales que nos tocaran compartir, al menos a nosotros como espectadores de un espectáculo no deseado.
   Y realmente quiero decirlo de corazón; que se dejen de pelear como pendejos imberbes y virginales y se ocupen de guiar este barco con su rumbo tan incierto como errabundo y ciclotímico que no sabemos a dónde cuernos nos llevará, si la autoridad sigue empecinada en pelear para quedarse o encuevarse en lugar de gobernar, de dirigir, de jugarse en soluciones reales y no recitadas.
   Se mueven en campaña cuando -duele decirlo- no se sabe si llegarán todos esos apresurados combatientes de la promesa y del anuncio por encima de las realizaciones y los logros.
   Pero que al menos, y esto es un ferviente ruego, que se respeten como personas porque no deben olvidarse que por encima de todos los cargos, títulos, diplomas o beneplácitos que ostenten, tienen la obligación de ser ejemplo para la ciudadanía.
   Y eso, a la luz de la realidad que a cada momento nos impacta, está lejos, muy lejos de ser logrado.
    

 

 

13 de junio de 2021

S.L.B.: DIPLOMACIA, ARTE RESERVADO A LOS ENTENDIDOS - ¿POR QUÉ SÍ A LOS SUPER Y NO A GALERÍAS Y PASAJES? – ANGURRIA POR RECAUDAR PARA PAGAR EL DESPILFARRO – ESTAMOS LEGÍTIMAMENTE ORGULLOSOS - LENTA PERO SEGURA AVANZA LA MEGACAUSA – LA CARESTÍA DE LA VIDA ENFRENTADA CON LA SORDERA DEL PODER – SIGUEN LAS DEMORAS PARA LA SEGUNDA DOSIS - A VECES SON CURIOSAS LAS EXPLICACIONES SOBRE VACUNAS, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 677 emitida el 13/06/21 en dúplex por AM580 y la FM88.5 ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

¿Para qué existe la diplomacia?
ARISTÓTELES:  “NO  SE  SIENTE  TANTO  LA OFENSA
DEL ENEMIGO COMO LA QUE SE RECIBE DEL AMIGO”
 
   No sé si entre los gobiernos de Argentina, Brasil, México y  Perú había  amistad tan estrecha e inconmovible, pero tengo la plena certeza que entre sus pueblos hubo una histórica fraternidad que ahora, por una o dos pavadas, ha sufrido una penosa fractura que llevará tiempo superar porque desde aquí partió la torpeza que lesionó gratuitamente los lazos que consolidaban una hermandad sin tiempos.
   El tono despreciativo de algunas declaraciones que pretenden ser inteligentes, logra consolidar eso tan cierto que las injurias a veces ingresan a la desmemoria, a diferencia de aquel desprecio que jamás se olvida y eso en la percepción de los anémicos de personalidad, pasa a ser parte de la propia negligencia y de la dispersión conceptual que se padece, pero se oculta o se maquilla con pretendidas altisonancias discursivas enemistadas con la realidad.
   A veces el desmedido agrande se empina de tan exagerada manera que eleva o mejor dicho finalmente derrumba a quienes por propia bajeza, creen estar hablando desde la tarima de una falsa superioridad, como escudo que busca proteger la íntima y poco avergonzada convicción de ser inferior.
   Por una simple cuestión de consideración hacia la máxima investidura no pretendo calificar levemente como inoportuna o desafortunada la deplorable intervención, porque resulta difícil pensar que nadie de la Cancillería -dirigida por alguien que en la materia no tiene los suficientes y necesarios pergaminos como para lucirse- tuvo la prudencia de aconsejarlo al menos en cuanto a la calificación de ciertos detalles relacionados con los orígenes étnicos y otras menudencias que se aludieran con tremenda e imprudente y ofensiva liviandad.
   Mexicanos y brasileros orgullosos de sus orígenes no abdicarán de su propia historia porque a un extranjero con poder lejano se le ocurra plantear comparaciones absurdas, improcedentes y ominosamente vejatorias, porque arrastran una historia propia que no necesita revisores ni cuestionadores extraños a su idiosincrasia por eso de la sagrada propiedad de lo ancestral.
   Y los peruanos con quienes nos hermanaran las glorias sanmartinianas, no merecen intromisiones aventuradas ni oráculos que les anticiparan el futuro inmediato, empujados por coincidentes corrientes de pensamiento y buscando consagraciones por las que es preciso esperar y más en el caso de los argentinos, ajenos al proceso electoral de ellos, tal como deploramos cuando alguien pretende inmiscuirse en nuestras contingencias electorales. 
   En estas espinosas cuestiones de la diplomacia o de su carencia tan notoria como nociva, lo más aconsejable es buscar conclusiones más prácticas que políticas al calificar a ciertos de nuestros dirigentes ebrios de poder, pero con bebidas truchas o de segundas marcas, hasta hacerles entender una vieja sentencia de un relevante músico, convencido que el arte de dirigir consiste en saber cuándo hay que dejar de lado la batuta para no molestar a la orquesta.
   Sobre todo en un escenario como lo es la realidad nacional y popular, con músicos con más mañas que sapiencia entrenados vivencialmente para otros procederes y no para ofrecer como ahora viene ocurriendo, conciertos más pentagramados con la violencia y la ignorancia, que con acordes de la democracia y del imprescindible respeto.
   Por eso es que muchas veces, los altos dignatarios de la política a quienes les encanta el onanismo oral de escucharse y gozar, dejan de lado todo lo que represente sensatez, discreción, cordura, moderación y equilibrio para sacar a pasear sus reprimidos instintos de poder, preponderancia y dominio de situaciones ajenas, sin medir las consecuencias de papelones emergentes que no dejan margen ni siquiera para explicaciones pueriles e inaceptables.
   Así son las cosas, y que en este caso no signifique una improcedente irrespetuosidad para calificar a una anterior, ya universalizada mediáticamente, partiendo de esa gran verdad que un tonto siempre encuentra otro más tonto que lo admira.
   Esa es la base de las ofensas que no tienen remedio.
   Ahora roguemos a todos los dioses que los ofendidos y menoscabados mexicanos, brasileros y peruanos no dejen de ser amigos nuestros y no sólo enemigos de los gobernantes que nos rigen.
   La histórica y sólida hermandad internacional en la que muchos hipócritas confían y esperan, no puede quebrarse y ni siquiera resentirse ante expresiones imprudentes disfrazadas de elocuencia discursiva. 
   No son tiempos de peroratas sino de encarar la crisis sin engaños, manipulaciones y con la sinceridad, por parte del poder, que todos merecemos.
   Todo esto que acabo de expresar sea dicho con especial respeto y formal pedido de disculpas a dos embajadores radicados en lejanas geografías: al mejicano don Miguel Angel Isidro y al brasileño don Mauro de Holanda.
   Y que tanto nuestros hermanos mexicanos como brasileros o peruanos, sepan también que no todos los argentinos somos iguales…
 
Pierden las galerías
ALGUIEN  DEBIERA  EXPLICAR ESA ODIOSA
SELECTIVIDAD A LA HORA DE LOS CIERRES


   Existe una especie de desacuerdo a la hora de interpretar especialmente las conductas de la gente con relación a los encierros, privaciones e imposiciones que lejos de conformar por su sentido preventivo, sirven para enervar reacciones y desacatar las indicaciones de quedarse en casa y de respetar, en ciertos casos, las limitaciones que desde el poder se imponen.
   La verdad es que los desajustes y las improvisaciones conspiran contra la efectividad de esas determinaciones porque pareciera que depende de ciertos factores, que las exigencias se cumplan parcialmente y de manera caprichosa como si subsistieran privilegios para ciertos sectores de la ciudad. En Buenos Aires la situación algo se ha flexibilizado en concordancia con una baja en las estadísticas de los contagios y ya se anticipa que habrá una reanudación de las clases presenciales y rehabilitación de gimnasios y otros lugares destinados al esparcimiento como así también el regreso de las reuniones familiares de hasta una decena de participantes.
   En Córdoba mucho se habla de los exitosos operativos de hisopados y de vacunación en algunos casos durante las 24 horas en puntos clave de la ciudad, pero los números en cuanto a contagios no ceden y aumentan con lo que es para pensar con fundamento estadístico que de poco valieron las medidas restrictivas adoptadas, que no surtieron efecto por una razón que asoma como fundamental: fueron insuficientes y demasiado permisivos los controles en los lugares de actividades restringidas. Ahora, cuando ya es tarde para lamentaciones se endurecen las determinaciones de no reunirse, de prolongar la prohibición de actos sociales y religiosos, los deportes tienen una serie de limitaciones y seguirá esa obsesión por cerrar las galerías comerciales y los pasajes céntricos mientras se permiten las concentraciones donde si, se incrementa el peligro del contagio. Y es como si no se tomara en cuenta el padecimiento de tantas familias que pierden su diario sustento al prohibírseles el desarrollo de la actividad comercial en momentos tan cruciales.
   Lo mejor sería ponerse de acuerdo con lo que se determina en cuanto a prohibiciones pero poniendo el acento en el cumplimiento de tales medidas, para que resulten efectivas y no actúen para el efecto contrario como multiplicadores de la expansión virósica. Es toda una cuestión de sentido común y organización para ayudar con la prevención a que disminuyan los niveles de contagio, aumenten las recuperaciones y comience a disminuir la curva ascendente de muertos por Covid que al superar diariamente el medio centenar, fortalece el espanto de los terribles momentos que nos tocan vivir.
   Si se mantienen o profundizan las limitaciones, se respeta el control estricto y eso ayuda a que nos encaminemos hacia la superación de los penosos efectos de la pandemia, habremos ganado aunque más no sea, una batalla en esta terrible guerra que por lo que se adelanta desde la ciencia, aún no ha llegado al límite de su mortal gravedad: el país llora a más de 85 mil muertos…
   Sintetizando, eso de cerrar los pasajes y las galerías y liberar el acceso a los supermercados, es una medida absurda e inconducente que en nada contribuye a garantizar la salud pública y consigue, como resultado, que el malestar social se acentúe y afecte a mucha gente trabajadora y empresarios que no merecen padecerlo.
 
No evalúan que vivimos una enorme crisis?
LA INSENSIBILIDAD QUE APORTA LA ANGURRIA POR
RECAUDAR PARA HACER  FRENTE AL DESPILFARRO
 
   No faltarán quienes ahora pretendan sostener que es un error suspender entre otras cosas los planes de construcción de caminos, por ejemplo, porque las prioridades humanas acosan con sus urgencias que son impostergables por encima de cualquier otro argumento, en favor de desconocer que la crisis tanto sanitaria como económica ha modificado todo el panorama social con miras al futuro inmediato.
   Por otra parte algunos gastos evitables por su condición de veladas promociones partidistas en un año electoral, son los válidos argumentos que debieran impulsar una revisión no tan sólo de lo que se gasta, sino que se despilfarra sin pudor y sin medida, cuando se impone que la mayoría de los recursos se afecte a la intensa lucha planteada entre una ciudadanía enclaustrada e imposibilitada de protestar frente a lo que muchos consideran encierro exagerado por sus limitados efectos preventivos.
   Y cuanto el Estado asume como ofensiva prioridad el mecanismo de la presión y del acoso sobre sus contribuyentes, es signo inequívoco de la desesperación que existe por alimentar sus cajas exhaustas, agotadas por la demanda de partidas que se destinan y no siempre subliminalmente, a posicionar a sus candidatos a costa del sacrificio de quienes pagan onerosos impuestos que debieran ser asignados a otros más nobles destinos que alimentar egos, muchos de ellos en decadencia.
   La persecución que es una manera poco sutil que tiene el hostigamiento, pisar los talones y no dejar ni a sol ni a sombra de fatigar, no son métodos para cargar en las espaldas de los procuradores porque ellos, sin dudas, son leales cultores de la obediencia debida por eso de “cumplir órdenes superiores” como era la pueril excusa de quienes asaltaron el poder allá en aquel lejano 1976, pero que dejó herederos que tomaron tales injurias como método de coacción despiadada, dejando de lado por una parte la indefensión de los amenazados y todo asomo de sensibilidad social en momentos tan críticos como los que vivimos desde hace más de un año.
   No se trata de condonar deudas, sino de cumplir con dos preceptos fundamentales: por una parte ofrecer plazos razonables o moratorias con intereses no abusivos tratando de no imitar los desbordes de las empresas de servicios para tales situaciones, y lo más importante de todo, cumplir con lo que insistentemente se promete: eso de brindar seguridad, justicia, educación, vivienda, salud, vida digna y otros promocionados beneficios por los cuales al contribuyente se le reclama el pago, sin cumplirle con lo que mañosamente se le anuncia.
   No me pidan ejemplos porque eso es lo que sobra con solo mirar la complicada realidad que nos rodea.
   No se asombren después si el hastío y la desesperación de la gente conducen a la rebelión fiscal, porque el poder debe evitar llegar a esos extremos que no tienen retorno y no necesitan, como están las cosas, que alguien se ocupe de alentar.
   Es preferible que la historia recuerde a quien salvó más vidas que a quien hiciera kilómetros de caminos, pintara calles, colocara plantas y limpiara basurales, para una población desencantada y agobiada por sus deudas.
  
Superamos el medio millón de visitas
EL ESTÍMULO DE CRECER NOS ACERCA CADA DÍA
MÁS A LOS OBJETIVOS  QUE NOS  IMPUSIÉRAMOS
 
   Les pido que no vayan a pensar que vamos a descorchar burbujas, que haremos un festejo especial, que organicemos algún encuentro clandestino, pero debo confesar que nos sentimos henchidos de orgullo por un logro que acariciamos desde que comenzamos esta aventura de lanzarnos a las redes sociales con la versión compendiada de “Síganme los buenos” y su blog actualizado casi diariamente.
   Lógicamente empezamos desde cero o mejor dicho desde menos cero porque los temores y la inexperiencia restan entusiasmo, pero en lugar de ese efecto, multiplicamos tanto el esfuerzo como aquel entusiasmo que fue adquiriendo crecientes dimensiones propias.
   Cuando llegamos a los 10.000 visitantes nos pusimos contentos, imaginen lo que habremos sentido con 100.000 mil y ahora navegamos entre nubes de satisfacción, que nos lleva a ese ansiado cielo y al momento de reconocer el esfuerzo denodado y permanente de nuestro equipo.
   Locutoras, productora, operadores y operadoras, telefonista, técnicos de planta, desinteresados colaboradores, pasantes, anunciantes y más que nadie, ustedes que nos siguen, nos sostienen y nos alientan, aparte del merecido agradecimiento a esta titánica empresa que es la de los SRT.
   El abrazo especial y cariñoso al sacrificado equipo de posproducción y a un ladero incondicional como lo es nuestro orientador en cuestiones de gente mayor, el abogado “Maco” Silvestro.
   Casi me olvido del motivo de esta euforia: ayer superamos el medio millón de visitas y considero que, pese a un escenario de angustias, bien se merece que lo celebremos.
 
Megacausa del Registro de la Propiedad
UNA  CUESTIÓN  QUE NO  HEMOS  DEJADO DE
SEGUIR DURANTE CASI UNA DÉCADA Y MEDIA
 
   La verdad y como meros espectadores del acontecer tribunalicio de Córdoba, nos subleva advertir, entre otros defectos, que la prisión preventiva que es la excepción sujeta a ciertas circunstancias, se ha transformado en regla configurando una violación a preceptos constitucionales y dictámenes de organismos internacionales defensores de los derechos humanos.
   Existen en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, documentos y testimonios que permiten reconstruir una penosa historia de abusos judiciales y desprecio por la ley. Se trata de personas, a las que sin poseer antecedentes penales, se las mantuvo en prisión preventiva prolongada siendo mayores de edad, padeciendo enfermedades graves o con hijos discapacitados a cargo, destacándose por su crueldad, el caso de una mujer con cáncer terminal que fue juzgada estando presa y en medio de sus sesiones de quimioterapia, permitiéndole que regresara a su casa un mes antes de morir.
   Existe gente a la que se le negó un traslado a una cárcel de su provincia, obligando a la familia a viajar cientos de kilómetros cada semana para la visita, y un caso en el que faltando quince días para cumplir los tres años de prisión preventiva y ya habiéndose recibido el Fallo de la Corte Suprema que estableció la arbitrariedad de las prisiones, se le fijó una fianza impagable que hizo continuar el encierro. 
   Dado que en todos los casos nos referimos a personas en prisión preventiva, situación que por ley debiera ser excepcional, más que estricta actitud justiciera, lo relatado estaría relacionado con acciones carentes de humanidad, crueldad, dolor físico, psicológico, castigo, que el diccionario define bajo los términos de saña y tortura. 
   Pero lo más llamativo de todo, es que respecto a los altos funcionarios denunciados, acusados y señalados en los juicios, siempre en libertad, los mismos juzgadores aplican los términos de benevolencia e indulgencia, comprendiendo, tolerando, sobreseyendo y archivando sus causas.
   Realmente se trata de una administración de justicia tan diferenciada, que produce estrépito en la razón.
 
Acciones dañinas e incontrolables
DE NADA SIRVE PROTESTAR ANTE LA CRECIENTE CARESTÍA
EN LOS PRECIOS, AGRAVADA POR LA SORDERA DEL PODER
 
   Tengo entendido que todas las medidas que a lo largo de los tiempos se tomaron en nuestro país para evitar los abusos en los aumentos de precios cuando no existían factores que los justificaran, estuvieron condenados al fracaso muchas veces estrepitosos.
   Y cuando la memoria -bien vale reiterarlo hasta el cansancio- que es el lápiz de la historia acude en mi ayuda, me aporta imágenes que en su momento y siendo mozalbete pude apreciar vívidamente, de la aplicación durante el primer mandato peronista, allá promediando el siglo pasado, de la Ley contra el agio y la especulación que penaba severamente, en muchos casos con elevadas sanciones dinerarias, prisión o deportación para los transgresores extranjeros, los excesos que cometían en los precios de los más variados artículos, especialmente en los comestibles.
   Esos atropellos en tiempos en que la inflación y el deterioro salarial estaban aún sin materializarse, ni ser parte de la cotidianeidad, recibían el rigor de la ley y como escarmiento que cundía en el ámbito productivo, empresario  y comercial e impactaba gratamente en una sociedad al borde del agotamiento por aquel despotismo de la extralimitación en que incurrían los violadores de aquella ley.
   La verdad, mi memoria más reciente no registra hasta qué momento rigió esa ley de alto contenido social, que protegía de manera especial a los segmentos más postergados de la población, situación que recobró gravedad cuando aparecieron la inflación, el endeudamiento interno y externo y otros factores negativos.
   ¿Qué es lo que hace imposible tener bajo control de honestidad y sin exceso los precios al consumidor? ¿Cuál es el secreto inaccesible que posibilite recuperar no tan solo la costumbre de confiar? ¿De tal manera aumentó la cantidad de “peajes” entre el productor y el consumidor, como para que en cada uno se sume exageradamente?
   Más de un economista supongo habrá pensado en su momento que el aumento de la tecnología reduciría costos y sería posible controlar todo aquel producto sujeto a un precio, pero la realidad muestra que no fue -o es- nada más que una utopía.
   Apelamos a la sabiduría muchas veces disimulada de los políticos para que encuentren y apliquen medidas que protejan al ciudadano, sin desmedro de las lógicas utilidades por las que trabajan los productores y las otras etapas intermedias de la comercialización, sin abusos ni “estaciones” prescindibles.
   Es probable que un producto al pasar por tantas manos e instancias, vaya cargando su precio y está en la creatividad encontrar la manera de terminar con esas odiosas y prescindibles etapas encarecedoras que son simples “pasamanos”, lo suficientemente gravosas como para perjudicar sensiblemente al último eslabón que es el consumidor.
   Si no es con el rigor de la prisión otrora exitoso, que se apele a la imaginación para encontrar la forma que las extralimitaciones y el despotismo comercial pasen a ser historia, después de haber logrado sanos objetivos, como lo fuera aquella Ley peronista contra el agio y la especulación.
 
Hay dilaciones inexplicables
¿LA SEGUNDA  DOSIS  PARA  LOS  MAYORES DE 80
SE ACERCA AL VENCIMIENTO DE SU EFECTIVIDAD?
 
   Es absolutamente entendible que en los grandes acontecimientos de la vida surjan problemas que muchas veces modifican, agravan o simplifican acciones emprendidas en situaciones conflictivas, hasta el punto de hacerlas fracasar o coronar con el más resonante de los éxitos
   Es oportuno entonces mirar un poco hacia atrás, cuando poco a poco fueron apareciendo las gratas nuevas del descubrimiento o la elaboración de una vacuna, cuya aplicación masiva permitiría destruir a ese agazapado fantasma de la peste que poco a poco pero sin detenerse en su alocada expansión, destruía fronteras y venía causando estragos en nuestra humanidad azorada por el creciente número de víctimas fatales y tengamos presente, recién lo expresamos: el país llora a más de 85 mil muertos.
   Poco a poco también fuimos enterándonos que científicos de diversos países habían descubierto el costado débil del virus y con resultados aceptables lo estaban enfrentando, hasta que el vértigo del apuro empujado por la desesperación mundial empezó a mostrar los resultados que hasta poco tiempo atrás se esperaban únicamente por la vía del milagro.
   Dejemos de lado los costados ideológicos, los intereses políticos y el aspecto económico para centrarnos en la validez preventiva de la inoculación de cualquiera de las vacunas consideradas aptas, que comenzaron a ser distribuidas para agigantar las esperanzas de la supervivencia.
   Aparecieron las dos dosis, sin las cuales el peligro seguía firme y en general se coincidió en que debían transcurrir de 21 a 28 días entre una y otra aplicación, lo que se empezó a cumplir y no es momento de evaluar el éxito o la seriedad con que cada país asumió la campaña de prevención.
   Entre nosotros comenzaron a espaciarse los embarques cuando miles de primeras dosis ya estaban haciendo lo suyo, correctamente y ajustándose a los tiempos pero como no siempre la perfección demuestra su vigencia, entraron las dudas acerca de la efectividad de la vacuna cuando se había superado el plazo que inicialmente se aseguró que era imperioso respetar entre una inoculación y la otra, la definitiva, la que sellaba la ansiada inmunización integral.
   Algo falló en la logística, en los plazos de pago, en las condiciones de algún acuerdo internacional, en preferencias según factores ideológicos o la improvisación que caracteriza a quienes piensan y sostienen que la pericia operativa, viene de regalo a la mentalidad de cada funcionario.
   Nada mejor entonces que remendar la impericia ampliamente demostrada, sosteniendo que la dilación por algunos meses entre un pinchazo y el otro, en muchos casos optimizaba los resultados de la vacuna pero advertimos y en muchos casos con más desesperación que confianza, que las segundas dosis no llegan para las franjas etarias más comprometidas privilegiando a la juventud -que también merece ser atendida- como si los viejos pasaran a la categoría de descartables, impresión consolidada por ciertas versiones que reconocían que podíamos llegar a la disyuntiva de seleccionar para beneficiar a unos y abandonar a los otros.
   Si no es así; si eso es el fruto de una fantasía alimentada por las ansiedades, los miedos y las angustias, es bueno que con creíble fundamento científico desde el poder pongan las cosas en claro, con la seriedad que merece una situación extrema como la que estamos viviendo.
   No hacerlo, dilatarlo o negarlo, sería la confirmación de una penosa conducta que nos transformaría en una sociedad en la que solamente y como privilegio, merecen salvarse los elegidos.
   Ese es el peor de los fantasmas de nuestra actualidad que a muchos les quita el sueño.
 
Llamativos conceptos de un gobernador
NO SIEMPRE SON CON BASE CIENTÍFICA
LAS  EXPLICACIONES  SOBRE VACUNAS
 
   El más variado repertorio que pasea impunemente por el mundo desde el rigor científico hasta risueñas interpretaciones acerca del conocimiento sobre vacunas, es una moda que se ha instalado en la sociedad no sabemos si como recurso dilatorio o es un simple distractivo para aflojar lógicas tensiones.
   Desde aquellas ahora lejanas aunque inolvidables afirmaciones de GGG cuando sostenía que el virus tardaría en llegar o no lo padeceríamos nunca por la distancia entre China y nosotros, fueron apareciendo burdas explicaciones de índole casera, por cierto brumosas o inentendibles pero que al menos, en estos tiempos de zozobra y encierros rigurosos, han servido para la distensión, el análisis informal y la diversión de la gente.
   Lo gracioso en tiempos de crisis no deja de ser un ansiado bálsamo que atempera sufrimientos, dudas y esperas que se hacen eternas, hasta que aparece algún iluminado que aporta lo suyo, desde la política y la acción, al menos para entretenernos.
   Uno de esos casos nos dejará para la memoria parte de declaraciones que hiciera no hace muchos días el Sr. Gobernador de la provincia de Buenos Aires, el simpático
Axel Kicillof y nada mejor entonces que escucharlo, dentro de una ingeniosa edición de audios mezclados:
 *************************************************************************************
El audio con las aludidas declaraciones del primer mandatario bonaerense puede ser escuchado íntegramente buscándolo en el sitio correspondiente, ubicado en la parte superior de la columna situada en el costado derecho de este blog.
  *************************************************************************************