7 de abril de 2024

S.L.B.: UNA SEMANA PLAGADA DE VERSIONES – CINE Y “CULTURA” FUERON PRETEXTOS PARA CONSAGRAR LA RAPIÑA – ¿SOMOS AMIGOS CON LOS CHINOS O JUGAMOS A QUE LO SOMOS?– MEGACAUSA DEL REGISTRO, LA HISTORIA DE NUNCA ACABAR – FUE PELIGROSAMENTE TARDÍA LA REACCIÓN DEL PODER FRENTE AL DENGUE – EL “BONUS TRACK”: UN EXITOSO COMO SECRETO OPERATIVO POLICIAL, EUGENIO CEMINO DEFENSOR DE LA 3ra EDADETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 825 del 7 de abril de 2024, difundida por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba:

 
Con la mira hacia el 25 de Mayo
LA SEMANA PLAGADA DE VERSIONES, SIGNO
QUE  TODO  ESTÁ  EN  VIAS DE NEGOCIACIÓN
 

   Viajes relámpago, reuniones previas, inquietud en las provincias al menos en las enroladas con el oficialismo nacional y preocupación en aquellas donde mandan los opositores, resabios del kirchnerismo muchos de ellos, marcaron la tendencia de las expectativas en esta última semana que para muchos fue eterna por el feriado y para otros, como si sólo hubieran transcurrido unas pocas horas, al menos esa era la sensación  en alguna medida generalizada y asumida.
   Cuando son más las dudas que las certezas y no son pocos los adherentes al pensamiento de Montaigne en el sentido que “solamente los necios son ciertos y resueltos”·, también están firmes en sus convicciones aquellos respetuosos de los pensamientos darwinianos, entre los que sobresale ese que asegura que “sin duda no hay progreso”.
   Los argentinos, con los tiempos que corren y con todo lo padecido y lo que seguramente seguiremos sufriendo por un tiempo, estamos ansiosos más que por los postulados que se hagan bandera, sino por las soluciones que se aporten en el corto plazo, porque tanto como la miseria, la desocupación o la quiebra financiera no son de esperar en tiempos de crisis.
   Cuando están de por medio en cualquier tratativa las cuestiones ideológicas más que los enfoques parcializados de las corrientes de pensamiento, los choques son inevitables, aunque muchas veces es de donde surgen las soluciones siempre y cuando prevalezcan y se respeten las posturas ajenas, que no siempre son potables para aquellos que no las sostienen.
   En verdad es para pensar con mucho de soñar, la idealización de las situaciones, cuando mirando hacia adentro de la patria desde todos los sectores coincidan en que ella, esa Patria con mayúsculas, necesita con urgencia una terapia intensiva que la vuelva a colocar en el sitial de privilegio que décadas atrás supiera alcanzar, cuando despertábamos la envidia del mundo y esas ansias por imitarnos que fueron penosamente  claudicando con el correr de los años y los efectos de los gobiernos, que abiertamente privilegiaron bienestares elitistas por encima de una vida digna para el pueblo dejando de lado la percudida demagogia.
   Que sigan los encuentros, que continúen reinando las divergencias que es de donde tienen que asomar las soluciones que tanto necesitamos, en homenaje a nuestra propia historia y sin dejar de lado las enormes riquezas que en todo sentido poseemos, y que estamos a la espera de quien sepa administrarlas con justicia, decoro y equidad.
   El 25 de mayo está cada día más cerCa o mejor dicho menos lejano, como para que podamos demostrar madurez que no exhibieron muchos gobernantes en su momento, para darle a la gente la dignidad que tanto merece.
   Cuando lo logremos, porque estoy seguro de alcanzar a ver ese cuasi milagro, podremos dar rienda suelta a nuestro orgullo, ahora reprimido y limitado por situaciones a las que nos empujaron los malos políticos, con sus ansias de poder, de riqueza y en muchos casos, de impunidad.
 
Un grosero festival de subsidios
CINE Y “CULTURA” FUERON LOS PRETEXTOS
QUE  AYUDARON A CONSAGRAR  LA  RAPIÑA
 

   Ya era sabido pero la confirmación acentuó con bronca engordada por la impotencia y la indignación popular frente a tamaño descaro, angurria e insensibilidad frente al drama de la pobreza que padece más del 50 por ciento de nuestro pueblo, que el Incaa había asignado 34 mil 700 millones de pesos nuestros al cineasta Jorge Marrale para su película “La burbuja” que fue estrenada en todo el país, y asistieron a las salas de la premiére, en total nacional, 679 personas y la recaudación no llegó ni a los 400 mil pesos, lo que en buen romance matemático e indignante es para asegurar sin ningún riesgo de equivocación que nosotros, el Estado, perdimos la pavada de 34 millones 300 mil pesos, cuando llorábamos por el deterioro de nuestra castigada economía, mientras los funcionarios seguían con su dispendioso festival de subsidios y becas a la vagancia -ahora parcialmente neutralizado- con una modalidad posteriormente demostrada que fue una sucesión de actos de rapiña inéditos para la mayoría de los memoriosos y de nuestra historia.
   Y el de Marrale no fue un caso aislado, porque el régimen nacional & popular se dio el lujo de financiar otros 653 proyectos hace de eso 7 años, los que nunca se presentaron y es difícil pensar que lo harán, porque seguramente a todo ese paquete de dinero ya se lo deglutieron, lo encanutaron en el exterior, se lo gastaron o invirtieron sin ponerse colorados, en un país rico pese a lo cual el 50 por ciento de la población fue empujada hasta el estado de pobreza, pese a que uno de los argumentos de aquellos mangueros tan desvergonzados como amnésicos, se escudaban en la cultura, mintiendo que eran generadores de fuentes de trabajo…
   Es más que seguro que todos aquellos productos cinematográficos o de otras reales expresiones de la cultura que quedaron estacionados en la burocracia de los tiempos, serán devueltos al tesoro nacional porque de allí provenían, cuando estamos en emergencias sanitarias, laborables, morales, éticas y en otros órdenes.
   El caradurismo de aquellos que se escudan en la cultura o en la absurda creación de demanda laboral, para fomentar su malsana costumbre del mangueo, alguna vez se tiene que terminar, cuando sea el Estado con capacidad y profesionalidad, quien pueda juzgar cada proyecto y los beneficios que podría tener para la población.
   Una actriz de medio pelo dentro del fulgurante estrellato porteño, supo cobrar una atractiva como absurda paga por dictar, tengo entendido, algunas charlas de un tema que ni siquiera le conocía el título, en el salón mayor de FADEA copado por una corriente que se llamaba “La Cámpora”.
  Queda esa situación para que la memoria la incorpore a la antología del absurdo…
  
¿Émulos de Ginés Gonzalez García?
UNA TARDÍA REACCIÓN ANTE AL DENGUE NO
NECESITA CULPABLES PERO SÍ EJECUTORES
    Es para recordar con mucho de pena sumada a la resignación de entonces, cuando parece mentira que hayan pasado pocos años, no más de dos, cuando el bueno y siempre risueño G.G.G. sostenía que la peste no era posible que se afincara entre nosotros, porque China estaba demasiado lejos, como si no hubiera aprobado geografía, materia del primer año de la secundaria.
   Y así nos agarró casi desprevenidos el maldito Covid que dejó el tendal de seres aniquilados por un mal del que al principio solo se salvaron los altos funcionarios, sus amigos y más cercanos seguidores; los que tuvieron incluso el privilegio de vacunarse eludiendo otras prioridades, festejar acontecimientos sociales en plena prohibición de salir a la calle y otras ventajas que les otorgaba ese mal entendido ejercicio del poder.
   Miles de casos que ni siquiera fue permitido despedir a nuestros muertos.
   Dicen los entendidos que hubiera sido sensiblemente menor el número de víctimas en Argentina, si no hubieran demorado tanto sus autoridades en franelear y dejarse franelear por los laboratorios extranjeros e intereses de la izquierda y de la derecha, para definir el tema de las vacunas que masivamente había que aplicar a la población, respetándose la escala etaria.
   Descubiertas algunas agachadas de Ginés Gonzáles García en tal sentido y en ciertas operaciones de algunos de sus conmilitones, el escándalo se desató sin misericordia pero inútilmente, por aquello que las resurrecciones son conocidas en el campo religioso pero que en tal sentido y humanamente, tales milagros no existen.
   Antes se había concretado el absurdo de transformar en secretaría lo que era un ministerio tan esencial como el de salud, lo que sIrvió para la creación de otras dependencias estatales menores que fueron bien aprovechadas para ubicar a la militancia más que para tecnificarlas en sus cometidos.
   Ahora el factor determinante de lo que padecemos en nuestro alrededor es la demora en reaccionar, a nivel nacional por la falta de previsión en momentos acuciantes y en el orden provincial y aunque se empeñen en negarlo, los enormes compromisos dinerarios tomados con los créditos en moneda extranjera, fueron el escollo para seguir pidiendo ayuda porque el bienestar ciudadano, frente a la inminencia de elecciones, se creyó que era gratificar a la población con colores en las calles, plantas y flores en las plazas, nuevos caminos y puentes, descuidando ese factor primordial e irreemplazable que es la atención de la salud.
   Y así estamos, padeciendo una ola imparable del mal que inoculan los mosquitos, insignificantes ganadores de una batalla que no debió existir, pero la angurria de poder es un elemento irrefrenable para las ansiedades políticas.
   Aunque en verdad, lo peor de todo es que se advierte que las más encumbradas autoridades no han dado la cara para explicar una situación como la que se vive en Córdoba, de angustias y padecimientos, que creen haber superado por el hecho de dejar liberada la importación de medicamentos que la enfrenten o sustancias que la eviten.
   Después de todo, del oprobioso silencio, que solamente suelen quebrar con dignidad sensibles funcionarios de tercer nivel, se ocuparán sin dudas las generaciones venideras de cordobeses, en nuestro caso, cuando les hagan recordar que se privilegiaron pavadas, con relación al respeto por la vida humana.
   Porque tal actitud, antes que alocada y repudiable, no deja de ser un abierto atentado a la salud pública.
 
Hora de puntuales definiciones
CON LOS CHINOS ESTÁBAMOS A UN PASO DE
ASUMIR EL DRAMA QUE MATA  A VENEZUELA
 
   La jefa del Comando Sur de la armada de los EE.UU. estuvo de visita en nuestro país y conversó con miembros de la cúpula gobernativa, mostrándose simpática pero enérgica en sus conceptos y sugirió casi como al descuido que nuestra conducción nacional, suponemos que en términos perentorios, deberá definirse si con relación a China somos aliados o están jugando a serlo y eso de aliados significa, claramente, que no es jugar con los chinos como lo hizo Cristina durante el gobierno kirchnerista, que venía jugando con ellos y pretendía desorientar a medio mundo.
   El ajetreado y algo confuso tema de la base china no es de ninguna manera un tema menor o pequeño, sino demasiado importante y estratégico, aunque si evaluamos la situación desde el punto vista de la diplomacia, tendríamos que poner en la balanza motivos, consecuencias y derivaciones de la elección que nos toque hacer porque una cosa es ser amigos del león y otra del conejo.
   Los temas de comercio bilateral también son demasiado sensibles como para marginarlos no tanto de las conversaciones, sino de las inevitables y urgentes negociaciones que son imperiosas para nuestra actualidad de crisis, cuando vemos la desorientación no tan sólo del gobierno, sino de aquellos sectores que se consideran de la oposición y muchos no tienen ni siquiera una idea de lo que se trata.
   Nuestras amistades internacionales, de diversas maneras, han mostrado su extrañeza y la enorme sorpresa que para ellos significa el virtual quebranto argentino, al considerarnos uno de los países más ricos del mundo, y especialmente cuando nuestro acercamiento casi fraternal con Venezuela vía Cuba nos colocó en una incómoda situación ante los otros amigos que tenemos diseminados en el planeta.
   Las cosas casi llegaron a hermanarse con Venezuela y así quedamos, inmersos en una alocada inflación de la que no es tan sólo responsable el kirchnerismo sino que en otra medida lo fuera el macrismo, en ambos casos escudándose en el percudido pretexto de la herencia recibida, siempre reacios a reconocer la incapacidad propia para gobernar, o la importancia de cultivar relaciones internacionales positivas y no los modelos signados por el fracaso.
   Es la hora de elegir a conciencia a cada uno de los que podemos considerar amigos, porque una cosa es que el Tio Sam nos preste dólares a tasa conveniente y otra que la usura de Chávez y de quienes lo sucedieron en su momento, nos vacíen los depósitos de reservas y tengamos que andar penando por otras geografías incluyendo al mundo árabe y rogando que no se enteren -misión imposible- del desgastado concepto que tenemos ante el mundo, en el manejo de todas esas riquezas que ese mundo sabe que poseemos.
   En el campo internacional, para los casos extremos de nuestra comprometida situación, nada mejor que saber esperar, especialmente si respetamos las elecciones que hace la gente en las urnas, sobre todo cuando le dejaron la simple alternativa de permitir que nos gobernara un ávido de riquezas, o un principiante al borde del delirio.
   Los argentinos conocemos a los hambrientos de poder y de riquezas, razón por la cual la mayoría adhirió a un desconocido.
   Es una simple conclusión basada en la realidad y más que nada, en las matemáticas…
 
¿Nuestra ciudadanía está en peligro?
LA MEGACAUSA  DEL  REGISTRO YA ES CASO
TÍPICO  DE  LA  HISTORIA DE NUNCA  ACABAR
 
   Un interesante y meduloso dictamen elaborado por la Organización de las Naciones Unidas en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, que marcha camino a un record Guinness, considera como arbitrario el accionar judicial, recomendando para el caso de la persona reclamante, no sólo la inmediata libertad, sino también la reparación del daño causado. 
   La palabra arbitrario ha sido utilizada infinidad de veces en esta causa: imputados, defensores, Organismos intervinientes y la propia Corte Suprema de Justicia de la Nación usaron este término para calificar la sistemática prisión preventiva característica de la causa a la que aludimos y de la que nos ocupamos periodísticamente desde hace cerca de una década y media.
   Es bueno conocer que el diccionario dice que “arbitrario” es algo sujeto a la libre voluntad o al capricho, antes que a la ley o a la razón, pudiéndose encontrar como sinónimos las palabras ilegal, injusto, abusivo, autoritario, despótico, tiránico, improcedente, injustificado, inmotivado, parcial y muchas otras. Todos estos calificativos podrían aplicarse entonces a los tres años de prisión preventiva sin juicio, los interminables plazos de investigación, los testigos anónimos, los encierros  reconociendo que no existen pruebas, la contradictoria rotulación de la causa como una sola y como muchas independientes al mismo tiempo, a fin de que una comisión especial juzgue todos los casos, la exigencia del pago de multas no firmes a cambio de libertad, la indiferencia ante fallos internacionales, y tantos otros reclamos. 
   Reemplazando términos estaríamos ante un accionar de libre voluntad, caprichoso, sin ley y sin razón.  Y es cuando cabe preguntarnos ¿Pueden aceptarse semejantes connotaciones para una actuación judicial? 
   Retomando el comentario realizado el domingo pasado, ¿Quién debe controlar regularmente la idoneidad en el Poder Judicial?  
   Porque la verdad sea dicha y sin intenciones de alarmar a nadie, es posible advertir que en un sistema tildado de arbitrario, todos los ciudadanos estamos en peligro.

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“BONUS TRACK”:
   Frente a la falta de tiempo y espacio dentro del horario habitual de “Síganme los buenos”, fue imposible incluir un tema de candente actualidad como lo fue un interesante procedimiento policial en una fiesta convocada por redes, donde molestaban hasta las madrugadas a los vecinos y circulaban sustancias prohibidas. La cuestión se agrega como comentario, al mismo espacio en este caso en las redes sociales:
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Exitoso como secreto operativo
UN PUNTO A FAVOR, EN UN TEMA  ABORDADO
POR LA AUTORIDAD QUE NUNCA LO DIFUNDIÓ
 
   El domingo pasado nos tocó ocuparnos de una casa particular, cerca del Arco de Córdoba, donde desde hace tiempo se realizaban encuentros clandestinos con pileta de natación para que bailen los asistentes que se animen, porque los vecinos estaban cansados de pedir protección contra los ruidos hasta el amanecer, robos, daños, arrebatos, venta de sustancias prohibidas y otros delitos que se perpetraban.
   Se llegaron a hacer -nos consta- cerca de 20 llamados al numero 911 y las reacciones, después de la promesa de acudir, se concretaban a un silencioso paso por las inmediaciones pero sin intervenir en resguardo del vecindario, sobre todo por la asidua y numerosa concurrencia de menores, donde gozaban de facilidades para variados consumos, no todos basados en el alcohol.
   Es para pensar, con cierto orgullo quiero destacarlo, que la prédica para algo sirvió y pocos días atrás en este semana, hubo una numerosa intervención policial nocturna que se supone clausuró la casona, después de sorprender la comisión de numerosas infracciones a las leyes y ordenanzas.
   Dos cuestiones que desorientan: que no se hayan dado a conocer los resultados de ese importante operativo policial, y que tampoco se conozcan las responsabilidades e identidades de quienes organizan esos encuentros al que asisten simpatizantes y usuarios de los autos de alta gama, motocicletas de elite, de esas que se utilizan para ciertos repartos, y gente de encumbrado poder adquisitivo.
   Sería un placer, en verdad, conocer algunos pormenores de ese operativo, para que la gente mejore su pobre imagen que tienen de una policía que se desvive por mostrar urbi et orbe cuando lanza a la calle unos pocos patrulleros o la compra de moderno armamento.
   Es hora que nada se esconda, porque hacerlo, lleva a pensamientos pecaminosos a lo mejor sin fundamento, o que posiblemente no estén ajustados a la realidad.
   De esas fiestas siempre se conoce a sus responsables: ¿los encontraron, o “se profugaron”?

EUGENIO SEMINO EN S.L.B.

   El conocido Defensor de la Tercera Edad, quien se desempeña en la Capital Federal, mantuvo una interesante conversación con el abogado previsionalista Héctor “Maco” Silvestro y el periodista Gonio Ferrari, dentro del programa “Síganme los buenos” edición nº 825 del domingo 7 de abril. En el transcurso de la charla tocaron interesantes temas como los recientes aumentos, el chasco de algunos porcentajes y otras cuestiones que interesan y afectan a quienes perciben jubilaciones desde el nivel nacional. El audio de ese capítulo del espacio que difunde la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba puede ser consultado en la columna respectiva, ubicada en la parte superior en el costado derecho de este blog.

31 de marzo de 2024

S.L.B.: PASCUA, DÍA DE JÚBILO DEL CRISTIANISMO –EMBESTIDA PORTUARIA PRETENDE QUEDARSE CON UN SÍMBOLO CORDOBÉS – DOLOROSO FRACASO EN LA BATALLA CONTRA EL DENGUE – LA DELICTUAL IRRESPONSABILIDAD AL VOLANTE - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO Y UN VACÍO DE CORRECCIÓN - ES CADA DÍA MÁS EVIDENTE EL TRIUNFO DEL HAMPA- EL TRANSPORTE URBANO ES UN DIARIO DRAMA -.SUGERENCIA PARA TERMINAR CON LOS ROBOS DE BRONCE, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos”, edición nº 824 del domingo 31 de marzo de 2024, emitido por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.

 
El sacrosanto domingo de Pascua
MÁS ALLÁ DE LA RELIGIÓN, QUE SEA UN
DÍA PARA  CELEBRAR EL REENCUENTRO
 
   Si a la festividad pascual de hoy  la despojáramos de sus connotaciones religiosas, quedaría solo el marco de la reunión familiar, ampliamente convocante, bulliciosa y por lo general dentro de un tentador escenario gastronómico donde el lucimiento pasa a ser una exclusividad para el ácido úrico y el colesterol.
   Es por eso que al enfocarlo desde el mirador de la fé, es el reencuentro con la vida; es la resurrección de los valores y es, en suma, un anhelo de reconciliación universal que de manera esencial tanto necesitamos los argentinos.
   Roguemos que al menos sirva para todos esos objetivos.
  En el seno de la familia, que es la base de la sociedad, las rencillas y las diferencias terminan cuando prevalece el atávico y fraternal concepto de unión que la consolida; el amor, la tolerancia y el sentido solidario y se me hace que comparándola con la ciudad ocurre lo mismo, pero en escala mayor, porque la ciudad es la casa grande, de la gran familia, donde convivimos.
   Ni que hablar entonces de la situación en la provincia y en el país, que nos demandan siempre mayor indulgencia, para combatir la propia y cerrada incomprensión que por lo general se ha enquistado en muchos de quienes nos gobiernan.
   Que esta Pascua, fiesta religiosa para la mayoría, y sin distinción de creencias, sirva también a la hora de plantearnos la reconciliación nacional, en momentos críticos para los argentinos postergados y marginados, pese al maquillaje de frescura y lozanía que se busca imponer.
   Porque para convivir en un espejismo, los que hemos llegado a cierta edad ya no soportamos la cosmética.
   Y menos aún, como mágica solución a los problemas.
 
¿Jubilados cordobeses descartables?
NUEVA EMBESTIDA PORTUARIA PRETENDE
QUEDARSE  CON  UN  SÍMBOLO CORDOBÉS
 
   Vivimos en un país donde, por lo que vemos, es casi un pecado llegar a la edad de jubilarse, porque es pasar a las huestes del olvido, la marginación y la injusticia.
   Cuando se impone una actitud de agradecimiento por el sacrificio, se reemplaza por la ofensa del maltrato, en una actitud que ha pasado a formar parte de la cultura política de todos los gobiernos en los últimos tiempos.
   En otras comunidades organizadas, el jubilado es atendido, considerado, mimado en virtud de los sacrificios de tantos años de trabajo. Y ellos perciben una paga mensual que les permite vivir con dignidad los últimos tramos de su existencia.
   Aquí, simplemente se los transforma en descartables.
   Hay algunas dolorosas excepciones, como los casos de aquellos que se acogieron a irritantes privilegios que aún perduran; a los figurones que por ocupar una banca legislativa se hicieron acreedores a sumas ridículas por lo elevadas, que fueron un golpe en el alma de los postergados, y en las arcas de la Caja de Jubilaciones.
   Y están esos otros jubilados, los que jamás aportaron un mísero peso y solo por compromisos partidistas, hoy reciben una injusta paga que le resta posibilidades a los otros, a los que fueron cautivos de este sistema inmoral y vicioso.
   A veces, los viejitos esperan que las cosas cambien, sobre todo cuando llegan los tiempos comiciales, en que los políticos sacan a relucir su repertorio de sonrisas y de promesas.
   Y otra vez, lamentablemente, terminan estafados, porque el propio sistema alienta la continuidad de un trato que esos viejitos no merecen, pero que vemos con pena que se ha incorporado a la cultura nacional.
   Nuestra Caja de Jubilaciones provincial desde hace años viene siendo casi febrilmente deseada por el poder central, en cuya órbita perdura un curioso sistema del que resulta que los jubilados al ingresar a la condición de tales, pasan a engrosar las estadísticas de la carencia, la indiferencia y los olvidos, merced a una curiosa alquimia matemática que les asegura percibir un porcentaje que no es tal.
  Hasta ahora, el cíclico y angurriento anhelo portuario ha sido rechazado en un sinfín de ocasiones, incluyendo una instancia judicial insuperable, pero aquellos que siempre miraron con envidia a la caja cordobesa vuelven a insistir aplicando el odioso mecanismo de la presión política, o el vulgar “si quieres que te demos, queremos que se rindan y entreguen esa Caja que tienen”.
   Roguemos que al menos el poder de negociación del cordobesismo se mantenga en su justa y sostenida postura de negarse a entregar parte de su caudal, tanto en lo social como en lo electoral, para que los directos beneficiarios no sigan padeciendo una posible medida que les limite, como ocurre a nivel nacional, un beneficio ganado por sus aportes y durante tantos años de sacrificio, dejando de lado aquellos -les llamamos regalos- que favorecieron a gente que nunca aportó ni un mísero peso.
   Es mucho lo que está en juego para el centralismo de los “pituquitos de Recoleta” que pretenden avasallar derechos provinciales consolidados como tales, posiblemente con la intención de suavizar todo lo brutal, aunque se lo califique como necesario, que es el ajuste indiscriminado que está afectando, de manera especial, a los más necesitados.
   Los cordobeses, en realidad, estamos, sí, necesitados de coherencia, de sabiduría política, de honradez cívica y de probidad para gobernar, porque aquí la situación no se arregla con discursos, más promesas o “spots” televisivos producidos al fiado, por amigos del poder, que para colmo, nos toca pagar a todos nosotros…
 
Hagamos números y comparemos
UNA  SOLA  VACUNA, ANTES QUE MIL FLORES,
ES LA REALIDAD QUE DEBIÉRAMOS FESTEJAR
 
   Es una maravilla recorrer las plazas, los jardines, las avenidas estrechadas, las calles remozadas y adornadas con millones de flores, verdor, rejas, juegos para niños, calesitas, lugares especiales para mascotas, vivos colores y nuevos mosaicos, paisajes que son una ducha de frescor para los ojos y algo de placentero para el espíritu.
   Ocurre que a la hora de los contrastes enterarnos a través de los medios -que para el poder siempre, siempre exageramos- tomamos lacrimógena conciencia, que una vacuna contra los efectos del despreciable mosquito sale 70 mil pesos y no siempre basta con una dosis, y que para colmo y en tal sentido ese mismo poder se desentiende, es cuando todos aquellos colores, idílicos cuadros urbanos y la enormidad de gastos acerca de lo que nadie de la oposición protestó, agotaron un presupuesto veleidosamente manejado mirando hacia adentro, e ignorando en consecuencia los mudos anuncios acerca del crecimiento de los casos de dengue.
   Ahora -ya casi los estoy escuchando- saldrán los inútiles aunque rentados enmendadores de omisiones aportando justificativos, de una “acción por omisión”  tan indolente y repulsiva como lo es no alertar masivamente a la gente, y a la vez instrumentar medidas efectivas y no sólo declamatorias -que para ellos seguramente eran gastos- porque SUS números en las encuestas les quitaban el sueño y los llevaban a la pesadilla de tener que irse.
   Parece que desde el poder no lo comprendieron, entusiasmados y embobados como estaban con SU campaña: la diferencia radica en que los colores y las flores enriquecen el espíritu, pero el insignificante mosquito mata, cuando desde ese omnímodo y a la vez indiferente poder lo ignoran.
   Así como lo ignoraron y silenciosamente lo dejaron pasar de largo, ebrios de ansias por sumar votos…
   Vendrán ahora las justificaciones propias y las acusaciones de culpabilidades que son siempre ajenas, por esa maldita costumbre de seguir creyendo que el “mea culpa” es sólo orinarse encima y que la autocrítica es privativa de maricones.  
   El cordobesismo ha perdido demasiado tiempo en reaccionar ignorando los frecuentes y variados “anuncios” que recibiera cuando era el momento de actuar y no de seguir empeñados en reventar las urnas, olvidando aquello que la gente también “revienta”, apelando a la memoria cuando la marginan de situaciones tan dramáticas como absolutamente evitables.
   Es un millón de veces preferible ver que circulan las vacunas sin privilegios ni sobreprecios, antes que embobarnos con una flor, una plaza con juegos, las calles pintarrajeadas o la olímpica indiferencia frente a una realidad de sufrimientos, abandono y miedos que nos están carcomiendo la salud y el alma.
   En su momento la maquinaria dispuesta para consagrar candidaturas e imponerlas en las urnas, entró a gastar sumas astronómicas de dinero, tan astronómicas como incontroladas e incontrolables, y esa actitud es la madre de las actuales consecuencias de desamparo, frente a un mal que desde el poder lo sabían poderoso y destructivo, pero optaron por intensificar su campaña y silenciar al dengue.
   Y fue más fuerte en esos días críticos la angurria por alcanzar posiciones más encumbradas y luego aspirar al máximo sillón, en una alocada actitud algo parecida a un ataque de súbita y mentirosa grandeza política y moral.
   Triunfaron en el número de votos, las cúpulas se desentendieron del avance del dengue, las acciones que se emprendieron eran más para las fotografías y la TV que para proteger a la gente, y ahora lamentamos los resultados -nosotros los lamentamos- porque si ese sentimiento fuera de ellos, dos son los caminos que tuvieron y aún están disponibles para enfrentar la realidad: activar en serio el paralizado aparato preventivo, dejarse de gastar en boludeces que solo sirven para intentar consolidar una imagen penosa del derrape, o perpetrar el sincericidio de reconocer la inutilidad de haber obrado tardía y ridículamente por omisión, y mandarse a mudar.
   Parece mentira, pero deben reconocer desde el poder provincial que con todo el dinero endeudado, con todos los maquillajes disponibles, con todos los gastos al pedo que se hicieron en lugar de privilegiar la salud de la gente, a la batalla se las terminó ganando un mosquito.
   ¿Qué eso es una verguenza?
   Pocos o casi nadie han dado la cara y así confesarnos la verdad de la peligrosa y agravada realidad que vivimos y el futuro que vemos venir oscuro y trágico.
   Es más importante no estar aquí, trenzar en el puerto al precio que fuere con tal de quedarse.
   Más allá que sea una verguenza imposible de negar, que tengan la dignidad y la hombría de enfrentarse al pueblo si es que tienen cojones para eso y pedirle disculpas por haber fracasado…
   Señores dueños del poder: jamás olviden que la soberbia nunca es buena compañía a la hora de gobernar.
                                                                                                                           
La irresponsabilidad al volante
BIEN SE SABE QUE  PARA LAS VIOLACIONES DE
LA LEY NO EXISTEN APELLIDOS NI PROTEGIDOS
 
   Muchos y dolorosamente frecuentes son los hechos protagonizados por vehículos al comando de personajes importantes, que por su condición de tales suelen “hacer chapa” con sus cargos o figuración social, o importancia sindical, o encumbramiento político o simplemente por gozar de una sólida posición económica que les permite solventar gastos así sean de los comunes… o de los otros, que siempre son más onerosos.
   Uno de los más irritantes beneficios es el manto de silencio con el que ladinamente se los ampara  - o se hacen amparar-  como para restarle importancia a las consecuencias de cada imprudencia o exceso que se comete, tanto en la ciudad como en las concurridas rutas de nuestras serranías, sin dejar de lado las inauditas demoras en las pericias técnicas a través de una maniobra dilatoria, que con el paso del tiempo se modifican los resultados de los análisis y por ende, el cuadro general de una situación en la que se perdieron vidas, cuando lo importante es establecer, científicamente la responsabilidad de quienes estén involucrados.
   Ejemplo que ya pasó a ser icónico, el del automóvil ajeno y dudosamente asignado a la tercera autoridad en el orden de mando provincial, que tuvo como penoso saldo la muerte no recuerdo si de una o de dos personas y lesiones gravísimas a una tercera víctima, de un accidente registrado, aunque usted no lo crea o lo ponga en duda, alrededor de un año atrás.
   Si el homicida por culpa o imprudencia o lo que fuere hubiera sido un ignoto Juan Perez, por así simplificarlo seguramente las pericias no hubieran demorado tanto, como si fueran las que provocaron el hundimiento del Titanic.
   Se hace un deber y una obligación que los mecanismos intervinientes como en estos lamentables sucesos, se agilicen por una parte y se desburocraticen para que no sigan creciendo las dudas de la gente acerca de su validez jurídica.
   Sin embargo, es como si desde el poder se rogara que los meses sigan pasando, para que el manto de impunidad en vías de consagración no muestre la verdad de lo acaecido, que se supone es la cívica obligación de la Justicia.
 
Eterna megacausa del Registro
NUESTRA JUSTICIA NECESITA EJEMPLOS DE
CORRECCIÓN, MÁS QUE  DE  TRANSGRESIÓN
 
   Me aparece en el chip de la memoria, a la que cuido y actualizo casi diariamente como a ninguna otra achura de mi cuerpo, que hace un tiempo un imputado en la causa del Registro de la Propiedad me envió copia de un escrito, en el que preguntaba si en Córdoba se realizaban estudios a los funcionarios judiciales para valorar su apego a la aplicación de justicia, comentando que tales estudios se han generalizado en el mundo actual y consisten en exhaustivos exámenes para evaluar la función, realizados en forma periódica.
   Asumiendo que estas personas tienen en sus manos el más elemental de nuestros derechos, como lo es el de la libertad, pudiendo perderse con ella la vida misma, bueno es que alguien con absoluta seriedad y autoridad nos garantice a rajatabla su idoneidad sin dejar ni un mínimo punto amparado en las tinieblas que es donde se refugian las humanas miserias.
   Si repasamos la causa del Registro nos encontramos con ciertas características distintivas, como la aplicación sistemática de la prisión preventiva sin juicio, la detención y encierro de personas sin pruebas y sólo por convicción del juez, sumados estos detalles a las condenas anticipadas, la designación de una comisión especial para juzgar y los juicios repetidos a los mismos imputados, habitualmente por lo mismo.
   Y en la contracara, el trato diferencial y benévolo para los miembros del poder, la sordera ante los altos funcionarios señalados con precisión de sus identidades y cargos, la falta de investigación de máximos responsables, o el veloz archivo de ciertas actuaciones en Tribunales, como la denuncia realizada al Juez de la comisión de haber recibido dinero.   
   Parecería que con estos resultados no se aprueba ningún examen. ¿O quizás no existan tales exámenes? que es lo que nos preguntamos, porque hace pocos días el fiscal de la causa resultó multado en un control de alcoholemia de la Policía Caminera por superar el límite de alcohol en su organismo, puntualizando por si alguien lo ignorara, que ya suman décadas de la misma comisión a cargo de este prolongado como manoseado proceso.
   Quizás haga falta actualizar valoraciones o ajustar parámetros, para honrar esta Pascua como “paso” a la verdadera Justicia, en este caso la Justicia de los hombres.
   Porque también para este caso afortunadamente, también le llegará el turno, en su momento, a la Justicia divina.
 
El delito se adueñó de la ciudad
PESE  A LOS ANUNCIOS  EN  CONTRARIO,CADA
DÍA ES MÁS EVIDENTE EL TRIUNFO DEL HAMPA

    Si no es mentira, porque hay decenas de testimonios que lo aseguran, que en las inmediaciones del Arco de Córdoba en barrio Talleres Sur, creo que la calle se llama Miguel del Mármol, las noches y madrugadas de viernes, sábados y domingos son escenario de enfrentamientos a balazos; que las motos y autos de alta gama se florean con su velocidad y sus estruendosos escapes rumbo a, y luego regresando de donde se proveen de sustancias prohibidas, es signo que el hampa ya consolidó supremacía por encima de la legalidad, una legalidad de cartón que no encuentra rumbo, mientras la población vive aterrada por el imperio de tanta violencia.
   La policía tiene alrededor de 22 mil efectivos, aparte de más de 12 o 15 mil que están de alguna manera raleados del servicio, pero sin embargo uno escucha a las autoridades y quieren meternos en la cabeza que aquí estamos más seguros que en el Vaticano, que la fuerza azul cumple con una tecnificada tarea de prevención, que se han comprado elementos para modernizar la lucha, pero los motochoros siguen operando a su placer, los arrebatadores se burlan de la autoridad, los negocios cierran más temprano o dejan de atender al anochecer o lo que es peor y marcadamente creciente, que se fortalece la intención de armarse en defensa propia -me refiero a la ciudadania- porque no encuentra una fuerza estatal que proteja su vida y sus bienes.
   Antenoche en la zona que les apunté al principio de este comentario, se escucharon más de 20 disparos de armas de fuego porque supieron decir que se trataba de cohetes, pero esos fuegos de artificio no dejan las vainas servidas, como están cansados de juntar y ahora coleccionar los aterrados vecinos, que no pueden ni siquiera asomarse a sus ventanas y ni hablemos de intentar salir a la calle, porque allí sigue imperando la ley del gatillo y del plomo.
   Tuvieron que llamar cerca de 30 pobladores de ese sector al número telefónico de emergencias, para que demoraran más de 10 minutos en hacer llegar allí un patrullero, lo que de nada sirvió porque los cacos no iban a molestarse en esperarlos…
   Cada fin de semana ocurre lo mismo, y la policía no ignora ese detalle primario y elemental, como para esperar la semana siguiente con un operativo que aborte no tan solo esas reuniones clandestinas con la presencia incluso de menores, que se promocionan por las redes sociales y se concretan para el consumo excesivo de alcohol en todas sus formas, el porro y el raviol que están allí siempre a mano, sino para garantizar a los desesperados habitantes del sector, una vida digna bajo la protección de la autoridad.
   Está visto y penosamente comprobado que toda la tecnología, el armamento, las comunicaciones, los autos ploteados y las luces que llevan en el techo, de poco sirven si no se instrumenta y se aplica, como lo venimos clamando desde hace tiempo, una política integral de seguridad.
   Mientras el empecinamiento siga siendo comprar cosas y mostrarlas, la delincuencia seguirá creciendo alimentada por el capricho y la inoperancia, de quienes se nutren de nuestros impuestos para conseguir siempre magros resultados.
   A la gente, así como vamos, no hará falta convocarla, porque ya se están decidiendo, en defensa propia, a obrar por su cuenta…
 
Transporte urbano, el drama diario
SERÁ SUPERADO SI LOS  FUNCIONARIOS SE
ACOSTUMBRAN A USAR ÓMNIBUS Y TROLES
 
   Lejos ya de ser un drama porque la costumbre lo ha transformado en algo así como una muestra más del clásico y mentado humor cordobés, cuando en las vísperas de feriados se anuncia oficialmente que el transporte urbano “cumplirá las frecuencias de los días sábados” lo que en buen romance pasa a ser un chiste de mal gusto, porque no es grato esperar en las paradas 50 minutos un bondi, sin contar con el riesgo que un arrebatador o un motochorro te afane la tarjeta, la cartera, la mochila, el celular y hasta los pañuelitos descartables, agradeciendo que no te meta un chumbazo en la cabeza.
   Debiera la Municipalidad que es el poder concedente, cerciorarse que en las instalaciones donde uno supone que se estructuran y manejan las frecuencias, hay gente que por lo menos esté, aunque se rasque por horas porque realmente, es una joda lo que le hacen a los miles de rehenes que tienen las empresas, la UTA y la Muni, porque siguen ofendiendo, estafando y agraviando malamente a quienes sostienen este perverso sistema digitado más con el tuges que con el cerebro.
   La tarifa de 700 pesotes por viaje, que seguramente sufrirá un retoque en estos días, debiera ser una garantía de calidad del servicio en cuanto al cumplimiento de los horarios, la presentación de los coches y la manera de regular la prestación para que cada viaje, por acumulación de pasajeros, no se transforme en una virtual sesión de sauna móvil, con las desagradables consecuencias de apretujones y variedad de aromas, muchos inolvidables, acentuados por la temperatura y la humedad del ambiente.
   Si aquí la costumbre fuera como en los países nórdicos, que desde el gobernador hasta el ordenanza se mueven en bicicleta o viajan en el servicio público de transporte estatal, y no lo hacen con los coches que les pagamos todos incluyendo los choferes, distinto sería el panorama, aunque ellos rueguen que eso no ocurra más que nada por una cuestión de pérdida de “status” en muchos casos y por el riesgo que implica ser conocidos y que la gente los encare en pleno viaje, porque en sus despachos tienen la mala costumbre de poner candados, cuando en las campañas prometen aplicar lo que le llaman “una política de puertas abiertas”.
   En fin, a veces el cúmulo de problemas que el poder no resuelve ni le interesa resolver, nos llevan a pensar con desencanto, pero es “desde arriba” que tienen la obligación de comprender que estamos sujetos a los caprichos, las promesas y los olvidos de quienes, vaya ironía, pusimos nosotros en ese pedestal que es cada urna.
   Poco a poco, estoy seguro, vamos aprendiendo a votar…
 
Una ecuación demasiado simple
SI EL “BOTIN” ES  EL BRONCE, SE IMPONE
BUSCAR POR EL LADO DE QUIEN COMPRA
 
   Nada se perdona por parte de los ladrones que tienen cubiertos tantos y variados rubros que incluyen ruedas de auxilio, mochilas, celulares, techos transparentes de autos, billeteras en los apretujones de marchas y del transporte y otras mil maneras y otros tantos objetivos de apoderarse de lo ajeno porque el esfuerzo del trabajo no entra en sus costumbres.  
   Se pusieron de moda los afanes de cables aéreos de telefonía, medidores domiciliarios del agua corriente, placas de los cementerios, manijas de ataúdes y todo aquel objeto sujeto a la negociación con los reducidores que abundan y medio mundo los conoce.
   Y esos despojos, que necesitan de una tarea complicada y lenta salvo el caso de las ruedas de auxilio, que las extraen en menos de un minuto, aparecieron los picaportes de las puertas, cocheras, ventanas, etcétera de buen bronce, el mejor cotizado por los cómplices y encubridores de los choros.
 
Y están en todas partes; en todos los barrios y en ese “producto” le llamemos así, se han concentrado la atención y los esfuerzos de quienes se acostumbraron, con la indiferencia estatal, a vivir sin laburar aunque para ellos, eso es un trabajo que asumen en tiempos de crisis.
   Ni siquiera vale la pena denunciar si te afanan los picaportes de tu puerta de acceso, el buzón para las cartas, y todo aquello que sea dorado y brilloso y que se parezca al bronce, por lo que los reducidores pagan muy buena plata, algo así -espero no equivocarme- unos 5.000 pesos el kilo, lo que en buen romance vendrían a equivaler a un par de ravioles de mediana calidad o cinco porros.
   Todos conocemos esa modalidad de robo y la policía no lo ignora, y es cuando uno se pregunta, con algo de indignación y con mucho de inocencia, si se sabe quiénes compran todo eso, ¿por qué no se actúa al respecto?
   En la ciudad no son pocos los carteles donde se anuncia qué metales compran, a cuánto los pagan y dónde se desenvuelve esa actividad, con calle y número, y dejando a salvo la honestidad de quienes se dediquen legalmente a ese comercio ¿le costaría mucho a la policía escarbar por ese lado?
   Llama la atención que servido el plato, listo para comerlo, algunos miren hacia otro lado como si no les interesaran los manjares.
   Y eso, más que nada, es un acto de urbana hipocresía…