21 de noviembre de 2021

S.L.B.: ESO DE GANAR PERDIENDO O PERDER GANANDO, UN GALIMATÍAS - DERRAPE DE LA ECONOMÍA CORDOBESISTA IMPULSA FUERTE AJUSTE DE LOS TRIBUTOS - ES INVIABLE UN DIÁLOGO ENTRE SORDOS - NO DECAE LA MEGACAUSA DEL REGISTRO - LA MEMORIA Y EL ARCHIVO APORTAN SOBRE LA DEUDA EXTERNA - LAS PRIORIDADES SIGUEN DESATENDIDAS - INSEGURIDAD Y PRECIOS: DOS FACTORES QUE AUMENTAN SIN FRENO - FRASES PRESIDENCIALES EN PLENA INTERNA DEL KIRCHNERISMO, ETC.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 700 del 21/11/21 emitida en dúplex por AM580 y la FM88.5 ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

Postura para muchos incomprensible
GANAR PERDIENDO O PERDER GANANDO, SUENA
MÁS A GALIMATÍAS QUE A UNA CRUDA REALIDAD
 
   La verdad, resulta más que complicado tan siquiera el intento de explicar o de al menos entender íntimamente eso de ganar perdiendo o perder ganando, porque al final de cuentas quien sale ganando es la propia desorientación, aunque la Real Academia Española mejor tomada como necesario e imprescindible mataburros, nos señala ese otro término, “galimatías” que no pocos aplican sin tener ni una pálida idea de su significado.
   Al menos, lo que se consigue es aclarar en algo el panorama del contrasentido de perder ganando o de ganar perdiendo cuando lo tomamos, precisamente, como un galimatías que viene “del lenguaje oscuro por la impropiedad de la frase o por la confusión de las ideas”.
   Y como existen certeras sospechas que ese talentoso y aun joven político de discreto perfil que es Gustavo Beliz es el responsable de muchos discursos presidenciales y aportes de conceptos para otras ocasiones también, o un casi ignoto personaje para nosotros como lo es Alejandro Grimson, un antropólogo social de 53 años, licenciado en Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos AIres, quien aporta lo suyo a la hora de ser requerido para importantes o conflictivas circunstancias.
   Me juego que alguno de ellos, o ambos, fueron convocados con el propósito que pusieran las cosas en claro. Y después de la derrota electoral que para muchos ha sido victoria, nada mejor -habrán supuesto y afirmado- que poner al menos una semillita de optimismo y reincidir en esa vieja costumbre de la mayoría de la casta política, que las culpas son siempre ajenas, que las derrotas no existen sino que les llaman “malentendidos de la gente”, equivocaciones masivas o la última excusa que es el planteo de un fraude como tiempo atrás se solía acostumbrar, entre otras acciones, volcando los padrones, haciendo votar a los muertos y más recientemente “importando” votantes de países limítrofes que vaya cosa extraña, son beneficiarios de planes y subsidios reservados para nuestros compatriotas.
   El tema o mejor dicho la derivación emergente y calculada es el contagio de esa postura, que pretende sacarse el incómodo lazo con espinas que oprime los pechos y las almas y nada mejor entonces que juntarse, tirar los barbijos al carajo, abrazarse como si hubieran goleado al adversario y transmitirse esa falsa y mentirosa alegría de sentir un apoyo inexistente que pretende empujar hacia afuera una íntima y opresiva angustia, porque la consigna parece haber sido “la derrota no existe” contra ese presentido como ocultado virus que les venía anunciando, con una febrícola inocente, que los números que manejaban en los bunker del oficialismo eran más truchos y peligrosos que la podología casera.
   Una de las abanderadas de esa postura exitista fue esa señora que días atrás se inclinó -en el correcto de los términos- para recibir aplausos y repudios, frente a su autopostulación virtual como Ministra Propiciadora del Sexo Alocado, Diario y con quien fuera, porque lo trascendente como estilo de su corriente de pensamiento, era una especie de encame eterno.
   A la luz de los resultados nada en ella cambió, pero es mejor que retomemos el hilo de ganar perdiendo o de perder ganando.
   Y como cada vez que enfrento un atolladero de dudas existenciales opto por recurrir a los personajes de la historia universal, me topé con Simón Bolívar, sostenedor de la postura que “el arte de vencer se aprende en las derrotas” y al bueno de Cicerón, convencido que “La victoria es por naturaleza insolente y altanera”.
   Hasta que me crucé con Borges, reconocido e histórico antiperonista y un fragmento de uno de sus escritos y escúchelo con atención: “La derrota puede ser más rica que la victoria. La victoria puede llevar a la jactancia y la derrota, no. La victoria lleva a aniversarios, corroboraciones y mármoles”.
   Contundente y coherente, ¿verdad?
   Y para no pecar de injusto busqué también referencias sobre la derrota y encontré conceptos de Fernando Savater, en uno de sus trabajos sobre El Quijote, sosteniendo que “En este mundo de victorias prefabricadas, todo triunfador suena un poco a hueco y en cambio la derrota tiene un grato aroma de sinceridad”.
   Cartón lleno, dije para dentro de mis entrañas, pese a lo cual me sentía incompleto en cuanto a lo abrevado de los personajes ya aludidos, hasta que se me ocurrió volver a ese gigante ciego celebrado por la crítica universal que murió en Europa, y que jamás se acercó a la obtención que merecida ampliamente hubiera sido, del Nobel de Literatura.
   “Nadie fracasa tanto como cree -sentenció Borges- y nadie tiene tanto éxito como cree. Lo dijo Kipling: el éxito y el fracaso son dos impostores que uno tiene que reconocer y enfrentar.
   Eso es, precisamente, lo que están haciendo los argentinos de pensamiento libre…
   
Giordano, alquimista matemático
EL DURO  DERRAPE DEL CORDOBESISMO NOS HA
SUMIDO EN UN MAR DE EXIGENCIAS TRIBUTARIAS
 
   Debe ser sumamente complicado y generador de conflictos tanto íntimos como que afectan a extraños, eso de errar en los cálculos y en ese punto uno imagina lo que ocurre, por caso, con los trapecistas que se mueven en el ámbito de su tarea con milimétrica precisión porque el menor error significa abrirle la puerta a la tragedia.
   Pero los políticos cuando pierden -y conste que no dije fracasan, sino pierden, con lo que les quedan nuevas oportunidades- es como si la estantería de su conciencia se les viniera abajo para algunos, y otros lo toman más que con resignación, con la naturalidad de haber perdido un chico jugando al truco, con la esperanza de revertir la tendencia para llegar al bueno...
   Por eso debe ser, lo que no quiero confundir con la irresponsabilidad, el caso de quienes se endeudan por generaciones sin tener la certeza que alguien pagará, haciendo cosas que les permiten estar en la consideración de la gente, aunque muestren un olímpico desprecio por aquello de atender las prioridades esenciales como lo son salud, seguridad, justicia, vivienda, educación y otros rubros no menos trascendentes.
   Hacer caminos, puentes, hoteles y otros importantes emprendimientos suena bonito, llena afiches callejeros, horas de radio y costosas campañas televisivas, pero en la gente prevalece un cierto grado de desencanto desde que no puede comer, como alguna vez lo sostuvimos, bifes de cemento, tallarines de hierro y beber pintura enriquecedora del paisaje y de algunos insaciables intermediarios vinculados con el poder.
   En Córdoba se hicieron muchas cosas y sería de extrema necedad negarlo, pero se desatendieron temas que son fundamentales como los que apuntara y todo eso entra a formar parte de la opinión previa del votante, que espera la hora de las urnas para expresarse, aplaudiendo o castigando.
   Córdoba maltrató a los jubilados, postergó a docentes, privilegió la estética de la pintura por encima de lo grato que es ver escuelas con baños, hospitales con insumos, policía comandada para luchar contra la delincuencia imparable y el narcotráfico impune, Justicia dinámica que no aplique penas tardías y otras mejoras que demandan desde abajo, allí donde se sufre por impotencia.
   Poco se sabe, de manera oficial y detallada, cuáles son en su monto sideral, las deudas contraídas por Córdoba en moneda extranjera, aparte del “pase de facturas” que con llamativa frecuencia nos realiza el poder portuario.
   Así está el panorama y es por todos estos detalles que la clase política gobernante en la provincia no debiera asombrarse ni dolerse por el dictamen del pueblo soberano a la hora de emitir su voto, porque si vemos en detalles, podremos descubrir por quiénes la gente muestra su marcado rechazo, en una escala que ni los mismos afectados tienen la grandeza de reconocer ni de asumir.
   Por todas estas razones, elementales y reduccionistas si prefiera usted calificarlas como tales, es que los números con su exactitud y su leguaje frio, están dando una lección de civismo especialmente hacia aquellos que creen que la política es tan solo un negocio, hasta que muchas veces tardíamente, se enteran que es un patriótico servicio.
   Que para colmo y con los recargos que estamos viendo tendremos que pagar nosotros, los contribuyentes, porque los responsables de endeudarnos pareciera que viven en los predios de la abundancia sin conocer apremios ni padecer necesidades, que sin dudas es lo que más ambicionaron cuando llegaron al poder.
   Alguna vez los que se van o terminan sus mandatos, debieran justificar las riquezas que muchos tienen la manía de refregarnos en nuestras narices.
 
En medio de la pirotecnia tras la derrota
NO ES LA MEJOR MANERA UN DIALOGO ENTRE
HIPOACÚSICOS SI  SE  BUSCA ENTENDIMIENTO
 
   Podemos bien llamar sainete, sin que represente una falta de respeto al civismo ni a los valores de la República, ese conato presidencial de convocar a la oposición a reunirse con fines que suponemos son santos, después de conocerse la realidad de los números que subrayaban una estrepitosa caída del kirchnerismo, aunque ahora muchos peronistas de ley, reconocen haber sido despojados de sus banderas y preceptos, en un festival de acciones reprobables y sospechosas de corrupción.
   Todo parecía caminar de perlas, hasta que alguien, se dice que telefónicamente y ni siquiera de manera presencial, le susurró al oído a don Alberto Fernández que ni pensara juntarse con quienes los habían vencido, ¿para qué? Seguramente se preguntaba quien usaba la línea con subido y autoritario tono de voz.
   Con tales antecedentes, es lógico pensar que no existen garantías de seriedad como para compartir una mesa, respetuosamente debatir, fijar posiciones, garantizarse a ultranza la gobernabilidad, asegurarse dos años duros pero pacíficos, la aplicación de medidas paliativas de una situación económica angustiante, y en fin, pensar y obrar con grandeza desde ambas veredas, aunque persista entre ellas una brecha que demasiados giles, descerebrados y apegados al fanatismo y borrachos de poder, se esmeran por ensanchar o de sumar conflictos que nos alejen aún más del entendimiento, entre personas adultas y fogueadas en ese arte que es la negociación de la que todos resultan indemnes, salen felices, comen perdices o terminan siendo cultores de la Adermicina...
   Echarle alcohol a las brasas es tan peligroso como dejar que esas llamas consuman todo a su alrededor, y el país está en una cornisa enjabonada y con un precipicio que prepara sus fauces para devorarnos y no se trata de una exageración o una manifestación de tragedia inminente, sino de mirar con honestidad todo lo que nos rodea.
   La desocupación es creciente, la inflación inmanejable, la negociación con el Fondo Monetario tiene más vueltas que perro para echarse, nadie tiene la sinceridad de aportar cifras reales de nuestra deuda, lo que nos coloca en un estado de peligrosa indefensión, porque nos empujan a luchar -aunque estemos por años entrenados-contra un enemigo desconocido y angurriento que ya conoce nuestras armas, que en este caso son de telgopor.
   Apelemos entonces a la grandeza de nuestros dirigentes políticos, a la instauración de un estado de no agresión y de algún nivel de convivencia, para que el entendimiento llegue a ser una realidad como la que todos ansiamos.
   Que los políticos actuales se dejen de joder con el 2023 porque si no resuelven lo que nos apremia del 2021 estoy seguro que no quedarán ni para semilla, porque será el pueblo quien lo eche a reiterados urnazos y no a los patadones que tanto llegarían a merecer.
 
El eterno drama de la prisión preventiva
LA MEGACAUSA DEL REGISTRO NOS SIGUE
DEMANDANDO  ATENCIÓN  BIEN  MERECIDA
 
   Una reconocida especialista en Sociología Jurídica comentó una sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la que se debatió el plazo legítimo y razonable de la prisión preventiva. Manifiesta la profesora que deben existir buenas razones que salgan airosas de un examen estricto del interés público para que se sostenga esa prisión.
   Agrega que la prolongación de la prisión preventiva sin término, a más de poner en evidencia la ineficiencia de la justicia para dictar sentencia en tiempo útil, puede convertirse, en el mejor de los casos, en una verdadera pena anticipada o en una pena sin causa en la hipótesis de que el procesado resulte exculpado de las imputaciones.
   El texto parece escrito a medida para la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, pero lo más interesante es el párrafo en el cual la Corte Suprema de Justicia de la Nación establece en qué delitos correspondería aplicar esa medida excepcional, siendo contundente al afirmar que sólo se tolera tal excepción en los delitos contra la vida y la integridad física de las personas y aún en estos casos de gravedad, se debe juzgar en un plazo razonable para no lesionar el principio de inocencia. 
   Reforzando tales conceptos, valiosos por  cierto, la Comisión Interamericada de Derechos Humanos ha dicho que no es legítimo invocar las necesidades de la investigación de manera general y abstracta, para justificar la prisión preventiva y que el riesgo de fuga debe probarse. 
   Difícil entonces resulta entender la sistemática y sostenida prisión preventiva de la causa del Registro dado que no se trata de sospecha de delitos graves y no hay riesgos para la investigación ni peligro de fuga probado. 
   ¿Será ineficiencia de la justicia cordobesa?
   ¿O detrás de este proceder tan curioso se esconde algo o alguien muy poderoso?
 
¿Otro enfoque sobre nuestra deuda?
LA  MEMORIA Y EL ARCHIVO NO CESAN DE
REGALARNOS RECUERDOS ASOMBROSOS
 
   ¿Por qué será que los periodistas, en general, sentimos muchas veces una especial pasión por hurgar en los ayeres, por rescatar memorias y por apelar a los archivos ya sean vetustos o actuales?
   Debe ser, me lo comentaba un viejo especímen de los medios, por esa gratificante sensación de sentir algo de compañía en la generalmente cerrada soledad de los que pensamos hacia adentro, lo digerimos, lo evaluamos desapasionadamente y finalmente lo damos a conocer.
   El tema de nuestra deuda externa ha sido desde que dejé de ser niño y entraba a la adolescencia, excluyente en las conversaciones amicales, en las reuniones sociales donde el respeto por las opiniones ajenas era sagrado o en los medios acostumbrados a la actualización de cifras acerca de los compromisos internacionales en los que nos metían los políticos o militares de turno, cuando llegaban a la Casa Rosada o en el Ministerio de Economía, donde muchas veces los titulares de esa cartera esencial a la hora de gobernar tenían poderes superiores al presidencial.
   Y en tal sentido, nada mejor que apelar a fuentes técnicas porque de macaneo con la deuda externa ya estamos hartos, entre los que dicen que tiene como 20 dígitos en dólares o los que sostienen la pureza de haber dejado los números en orden, sin sorpresas para la posteridad.
   Es por eso que me llamó la atención, tres o cuatro días atrás, el sesudo informe de un periodista, analista económico del diario La Nación, reconocido por su seriedad y conocimientos y en homenaje a esa pasión por los archivos y las memorias, lo mejor es escucharlo:
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La grabación de las explicaciones que aportaba el colega del diario La Nación puede ser consultada en el sitio correspondiente a los audios, en la parte superior de la columna derecha de este blog.
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Empecinamiento que perjudica a los vecinos
NO HAY CASO: POR MÁS QUE  INSISTAMOS ESO DE
LAS PRIORIDADES NO SE CONSIDERA IMPORTANTE
 
   Así parecen demostrarlo los hechos, porque no hubo ni siquiera un amague de reconsideración con relación a las obras que se hacen en las plazas, como si el bienestar, la salud, la seguridad y otros detalles carentes en la sociedad cordobesa fueran poco importantes.
   Hablábamos días pasados de las prioridades, un término que parece no figurar en la agenda de quienes dicen estar mejorando la ciudad, cuando por ahora vemos demasiado maquillaje, anulación de calles y avenidas, marcado perjuicio a una importante cantidad de comercios lo que agudiza la crisis que padece el sector y otras cuestiones ya conocidas.
   Las plazas tienen su importancia, y a mi modesto entender bastaba por el momento y todo lo demás que es imprescindible, cambiar baldosas, atender más seguido el tema de la higiene en esos sitios y no creo que el descuido sea por falta de personal, porque en ese aspecto están sobrando y siguen incorporando empleados.
   Otro detalle, es que se han cometido algunos arboricidios con bellos ejemplares que han sido abatidos, como ocurriera en las Plazas Colón y en la Rivadavia de Alta Córdoba.
   Todavía están a tiempo de corregir errores y apresuramientos seguramente por desconocimiento de la ciudad, pero con el tiempo que llevan en el Palacio 6 de Julio, al menos debieran haber aprendido la trascendencia que para cualquier cordobés, tienen el respeto y la atención por las prioridades.
   No se trata tan solo de gastar pintura.
 
Resultado de controles impracticables
INSEGURIDAD Y PRECIOS, LA MISMA CARRERA Y
LOS  PRODUCTOS  BARATOS QUE NO APARECEN
 

   Es probable que las buenas intenciones hayan sido lo que animara al gobierno a insistir en los históricos fracasos del control de precios, apelando a métodos que ya de antemano aparecían como vulnerables y virtualmente imposible de ser controlados con un cierto grado de eficiencia. Sin entrar en tantos detalles, son contados los productos promocionados como de precios congelados, que ofrecen en los grandes  puntos de venta.
   No se sabe si tomar esa actitud como una burla o más cercana a la desesperación de los comerciantes por vender algo que les deje utilidades y no solo aplausos y reconocimiento de las autoridades.
   El tema de la carne por ejemplo, más se parece a un escándalo que a una actitud de rebeldía, por ahora el kilo para milanesas, por ejemplo, ya sobrepasó con cierta holgura los mil pesos, en el país de las vacas.
   La explicación que se esgrime en los puntos de venta más cercanos al consumidor y obviamente tendrán sus razones para sostenerlo, es que el descontrol nace en los productores porque el ganado en pie ya viene con valores que de ninguna manera pueden ser rebajados en las otras etapas de la comercialización.
   En consecuencia el carnicero del barrio, el amigo, el que le fía a los vecinos, el que le recomienda los mejores cortes para quedar bien a la hora de un asadazo, es quien termina pagando las consecuencias del descontrol en la aplicación de ciertas medidas, que desde su nacimiento ya se sabía que terminarían en fracaso.
   Estimo que no habrá muchos comerciantes dispuestos a sostener lo contrario, porque también ellos son los que sufren, por la caída de sus ventas.
   Y entrando al otro tema, de la inseguridad, ya casi provoca bronca insistir con un concepto que carcome el alma de los cordobeses y afecta, de manera especial, a los buenos policías cumplidores de la ley, fieles custodios de su prójimo y sacrificados servidores de la sociedad.
   Es para insistir por enésima vez rogando que el poder lo tome en cuenta, porque está en el espíritu de los cordobeses, por lo que vale repetirlo: Si la policía no puede, no sabe o no la dejan limpiar la mugre de adentro, nada podrá hacer para limpiar la mugre de afuera.
   Y bueno sería que el ministro responsable del área, en este caso de Gobierno, diera explicaciones acerca de la situación que se vive, en lugar de refugiarse en un sostenido silencio que resulta nocivo para la sociedad.
 
Para que la gente evalúe y tenga las cosas en claro
FRASES PRESIDENCIALES EN LA CONVOCATORIO POR EL DÍA DE 
LA MILITANCIA, CON  LA  CAMPORA A VARIAS  CUADRAS DE ALLÍ
 
UTÓPICA UNION SI PARTIMOS DE LA LEJANÍA
EN DONDE ESTÁN LOS SECTORES EN PUGNA
 
   No es nada nuevo, pero es bueno recordar frases presidenciales de la noche del pasado domingo: "Escuché mucho estos días ´Si perdieron ¿qué celebran?´ El triunfo no es vencer, sino es nunca darse por vencidos. Hoy lo que estamos festejando acá es que la militancia le fue a levantar los brazos al que estaba derrotado".
"Las urnas de las PASO nos dejaron un mensaje y lo escuchamos. Corregimos cosas y dictamos medidas".
"Todos vimos cómo especularon con el dólar, como nos avisaron que iban a terminar con las indemnizaciones. Cómo iban a ir por la presidencia de la Cámara de Diputados, ¿todos lo escuchamos, no? Un periodista se animó a decir que esta semana iba a haber una Asamblea Legislativa. El Presidente que está acá es el que eligió el pueblo argentino en 2019".
La movilización tuvo como consigna principal "Todos unidos triunfaremos"
"Empieza a asomar un futuro mejor... Lo vemos cuando vemos cómo está la economía argentina, que está creciendo a un ritmo superior al 9%, una de las economías que más crece en todo el mundo. Que con el crecimiento de este año va a recuperar, seguramente, lo que se ha perdido en la pandemia".
"Con ese amor multiplicado con la militancia política, hoy es un día oportuno para que demos inicio a esta segunda etapa del gobierno y demos inicio con toda nuestra fuerza lo que haya que levantar en la Argentina",.
"Tenemos que hacer lo necesario para que en 2023 aseguremos un triunfo rotundo"
"Hemos visto cómo se preparaban para que esta semana haya un estallido".
"Si Macri no quiere hablar, que se quede solo con sus amigos haciendo negocios. Si Milei no quiere hablar, que se quede encerrado con los compañeros que tiene que niegan la diversidad y el terrorismo de Estado, nada que hablar tenemos con ellos".
"Sabemos que somos una fuerza diversa. Los matices y las diferencias empecemos a ponerlas sobre la mesa para que lleguemos al 23 con toda la fuerza que necesitamos".
"Soy presidente del PJ, una parte importante del Frente de Todos. Si algo hicimos bien fue construir el Frente de Todos, que nos unió y nos dio esta capacidad de convocar a nuestro pueblo".
   A todo esto y dentro de un ambiente de forzada euforia, la columna de La Cámpora estaba instalada alrededor del Obelisco, a varias cuadras de la Plaza de Mayo.
   Bueno sería que comenzaran a limar sus propias asperezas antes de pregonar un inexistente escenario de idílica unidad.
 

 

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