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10 de septiembre de 2023

S.L.B.: LA CAMPAÑA PROSELITISTA, CHUSMERÍO DE CONVENTILLO – DESDE EL PODER NO ENCUENTRAN MANERA DE NEUTRALIZAR LA INSEGURIDAD – ES PARA SUPONER QUE LA CIUDAD CRECE ALOCADAMENTE- PRIVATIZACIÓN DE Y.P.F.: CUANTIOSA DEUDA QUE EL PUEBLO NO GENERÓ NI TAMPOCO MERECE SER EL DESTINATARIO - LA JUSTICIA BIEN PUDIERA HABILITAR UNA "FE DE ERRATAS" - LA VIOLENCIA EN EL ÁMBITO SINDICAL NO HA SIDO SUPERADA - ¿CULPAREMOS A LAS AUTORIDADES POR DESATENDER PRIORIDADES Y LIMITARSE A LA PROMOCIÓN PERSONAL? – UN JUSTO HOMENAJE A LAS MAESTRAS POR CELEBRAR MAÑANA SU DÍA, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 795 del domingo 10/09/23 emitido por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
De la intensa actualidad precomicial
LOS DÍAS VAN ENRIQUECIENDO EL CONVENTILLO
DEL CHUSMERÍO QUE ALIMENTAN LOS POLÍTICOS
 
   “Tiemblo por mi país cuando pienso que Dios es justo” supo comentar Jefferson años atrás y mucho de razón le asistía y aún le asiste, en un concepto que alcanza por estos tiempos una dimensión y aplicación a nivel internacional.
   Ya sería hora de preguntar cuánto de nuestros escasos ahorros nos demanda esta serie de comicios, las PASO, las otras, los costos de campañas hechos con el dinero del pueblo y otros gastos inútiles en momentos que se agudiza la crisis que nos agobia, pero que no afecta a todos, si tomamos en cuenta el sentido del ahorro que adorna a ciertos funcionarios, como por ejemplo doña Malena Galmarini, potencial candidata a primera dama nacional, quien dispuso la compra directa de muchas camionetas destinadas a la función pública, y en lugar de hacerlo directamente a la fábrica, optó por una concesionaria que le facturó unos 25 mil dólares o más de sobreprecio por cada unidad.
   Se trata de un simple detalle histórico como para agitar el chusmerío político precomicial cuyo resultado implica el riesgo que el poder se deposite en manos de muchos históricos fracasados, y me refiero a todas las corrientes del pensamiento ideológico, o de algún delirante apropiado para gobernar a este país de locos.
   Pensando con algo de patriotismo y serena objetividad, es hora de terminar con los gobiernos que empobrecen al pueblo, mientras ya sin sorprendernos y sin que ellos se pongan colorados sus malos políticos se enriquecen, al igual que los voraces dirigentes gremiales de alto nivel y los insaciables empresarios.
   Lo que llevamos de campaña preelectoral y lo que nos falta para llegar al 22 de octubre, alrededor de 42 días que se pasan volando como dicen las tías, pero son eternos para otros y otras, vemos ya sin estupor que más allá de la clásica oferta demagógica, que hace saltar las agujas de los promesómetros, están las descalificaciones, los insultos y los ataques que entre todos se encargan de multiplicar, dejando así una imagen de insuperable intolerancia y ofensa a los códigos del respeto por la Democracia.
   Porque de intercambio de ideas, debatir abiertamente y observar recíprocamente eso que los viejos le llamamos respeto, la clase política ha quedado a distancias siderales.
   Porque si mencioné la palabra delirio me asaltó la posibilidad de aplicarla preguntándome ¿no sería mejor, acaso y menos oneroso, contratar por tres meses; sólo por tres meses a Nayib Bukele y paralelamente importar otras necesarias partes del cuerpo humano.
   Es probable por no calificarlo como seguro, que sea una locura, pero son tantas ya, las que hemos visto perpetrar sin que después de cada derrape nadie asuma la autoría ni sus consecuencias y aquí estamos, firmes esperando una revolución de la que se viene hablando desde 1810 y aún no se ha instalado entre nosotros…  
   Porque una de las graves derivaciones de cada frustración es la suposición de inocencia con la que cada fracasado intenta liberarse de culpas, porque la historia nos viene demostrando con numerosos ejemplos que sería pesado y extenso enumerar, esa pertinaz insistencia en desconocer el valor del vocablo “autocrítica”.
   Resumiendo, a mi modesto entender y estimo que muchos lo comparten, la autocrítica es una actitud moral en decadencia porque en el escenario de la política, la mayoría de los actores piensa que el mea culpa es la verguenza de orinarse encima…
 
El hampa nos impulsa a encerrarnos
DESDE EL PODER NO ENCUENTRAN  MANERA DE
CONTROLAR EL PROGRESO DE LA INSEGURIDAD
 
  En lo personal, no creo que hayamos agotado nuestra capacidad de sorprendernos frente al creciente aumento de la inseguridad que nos rodea y abruma, pese a que algunos esfuerzos han sido aplicados en la represión del delito, pero que no alcanzan porque en esta carrera el hampa se viene imponiendo con un abultado marcador, que nos dá cuenta de los peligros que seguimos corriendo como ciudadanos, tanto los urbanos como quienes moran en el interior cordobés.
   El problema de fondo sigue siendo lo errático de eso que le llaman prevención, porque la realidad nos viene mostrando que no alcanza, están equivocados los rumbos adoptados o prevalece muy a nuestro pesar, esa certeza que la delincuencia tiene mayor inteligencia que quienes deben aplicar la ley y por encima de todo, los mecanismos preventivos que son virtualmente inexistentes, a la luz de lo que diariamente ilustra la crónica policial.
   En verdad, nos agobia el cansancio de vivir repitiendo lo mismo desde tiempo atrás; desde aquellos tiempos en que dejábamos nuestro hogar para ir al trabajo con la sensación de estar protegidos y no como ahora, que nos pueden asaltar a plena luz, en pleno centro, arrebatarte una mochila, el celular y otros efectos, o matarte con un balazo por apoderarse de alguna chuchería.
   Y si sales indemne de esa aventura de dejar tu casa, a lo mejor cuando regresas te encuentras con que te afanaron el picaporte de la puerta, te rompieron una reja, entraron y durante pocas horas se dedicaron a desvalijarte sin que nadie vea nada y menos un patrullaje inexistente, al menos para las reales necesidades de una población desamparada.
   No es aceptable al menos para el ciudadano, que con las primeras sombras del atardecer vuelvan a sus lugares de revista los policías que caminan algunas calles y plazas, especialmente por algunos días, cuando el estruendo mediático les apunta cada omisión y sus evitables consecuencias.
   El ladrón no actúa si sabe que puede ser detectado y neutralizado y ese efecto sólo se consigue con presencia policial; con una manifestación de protección a la sociedad y no con la compra onerosa de elementos que aportan tecnología para lucir pero no se aplican a la hora de prevenir el delito.
   Lo de nuestra ciudad parece no tener solución, porque más allá de las estadísticas dibujadas, el cordobés siente que no está protegido y es por eso que inquieta la posibilidad que cada vecino haga real su propia protección -que el poder no le brinda- y se arme por su cuenta y riesgo, actitud que viene creciendo y la autoridad bien lo conoce.
   Es hora de actuar en serio, sin tretas que muestran movilidad policial que no es real, sino que pensando mal, es como si fuera parte de una campaña proselitista que a todo lo maquilla, embellece y perfecciona.
   Lejos estamos de sentirnos seguros ni en nuestro propio hogar, y eso estigmatiza cualquier movimiento demagógico que se encare desde el poder.
   El vidrio ya no es parte de la comida de los cordobeses.
 
Problemas en sectores residenciales
ANTES ERA IMPRESIÓN Y AHORA ES CERTEZA AL
NOTAR QUE LA CIUDAD  CRECE  ALOCADAMENTE
 
   Es maravilloso y me ha tocado vivirlo en distintas latitudes de la geografía universal, observar el progreso, el crecimiento y el desarrollo de ciudades que encuentro transformadas para bien y mejoradas, a lo mejor en tres o cuatro años entre una visita y otra, lo que marca que existen amplios criterios y prevenciones por parte de los urbanistas y de las autoridades de cada comunidad.
   En tal sentido mucho difieren con nuestra Córdoba, que es pasto de cada administración que le toca gobernarla, porque cada cambio supone que debe notarse con trascendencia y es así que Córdoba crece alocadamente, no siempre observando -a mi entender urbano- ciertas premiosas y conveniencias especialmente a la hora de instrumentar cambios, aunque ellos sean necesarios y no tan oportunos, que aparezcan por encima de otras reales prioridades.
   Realmente y con sentido práctico es preferible una ciudad dinámica, prolija, atendida en todas sus necesidades, más allá de su embellecimiento, de la intención de transformarla en un jardín pero que a la hora de vivirla, no signifique un padecimiento para su gente, porque por ejemplo el caos vehicular aumenta y se torna incontrolable, lo que le roba buena parte de su tiempo al ciudadano.
   El crecimiento de barrios periféricos, si no se concreta con planificación que contemple los impactos ambientales y otros, es algo que se suma a los efectos negativos porque esos avances en la edificación chocan a breve plazo con la falta de servicios como los cloacales, provisión de agua potable, red de gas, sitios para estacionamiento, tendido eléctrico y otros que el habitante necesita contar con ellos.
   Y el problema se magnifica cuando se dan estas situaciones en ciudades del interior, ahora de crecimiento exponencial, donde todo indica que los controles previos no son tan exigentes, y es cuando se producen los desastres de superpoblación, sin que se cuente con lo básico para que allí se establezcan quienes piensan que lejos de la capital, la vida es más placentera y organizada.
   Entre nosotros viene asomando el drama que se instalará cuando nuestras autoridades, en ese momento crucial, caigan en cuenta que la planificación a largo plazo más que un síntoma de inteligencia política, es una necesidad humana.
   Pensar de otra manera o negar una realidad que se nos vino encima, es simple e irremediable necedad.
 
El obsequio de Ex-Ella y el pibe Kicillof
ESAS CUANTIOSAS HERENCIAS QUE EL PUEBLO
NO GENERÓ  NI  MERECE SER EL DESTINATARIO
 
   Desde hace unas pocas horas los argentinos le hemos venido perdiendo el miedo a los embargos, los allanamientos domiciliarios con despliegue policial y mediático, en la búsqueda de dinero mal habido o de artefactos sujetos a secuestro para su remate, o cualquier otra medida que la Justicia aplica para lograr que los deudores cancelen sus promesas dinerarias o pierdan los elementos que esa Justicia declaró como interdictos.
   La verdad que no pude terminar el secundario porque todavía estoy debiendo matemáticas, materia que jamás pude superar, pero la ayuda de las modernas calculadoras me salvó al menos en cuanto a la práctica de esa ciencia que aborrezco por ser demasiado exacta, sin la dulce ventaja que suelen aportar las sorpresas.
   Así y todo y merced a esa maquinita que al recibir esa cifra de 16 mil millones -hablando de dólares- me ocupó casi toda la pantalla, pude al menos hacer un somero cálculo de lo que nos tocará a cada habitante de este sufrido país, a la hora de pagar esa suma que la justicia norteamericana nos aplicó por el brillante negocio que entre Ex-Ella y el brillante economista que ahora cree que gobierna la provincia de Buenos Aires, generaron con el asunto de la “expropiación” de YPF.
   Esos números que tanto odio me indicaron, aunque puedo estar equivocado, que cada uno de nosotros tendría que pagar unos 363 dólares per cápita, pero si restamos a los extranjeros, turistas, ilegales que entraron desde el norte para votar, presos y funcionarios, legisladores, circenses de paso y otras atendibles excepciones, esa suma que parece pequeña aumentaría.
   O sea que en una familia tipo argentina, modelo, de matrimonio, novios, pareja, apalomados, concubinos, amigos con derechos al arrugue de sábanas o como fuera sean cuatro personas, cada una de esas familias tendría que oblar 1.440 dólares, lo que equivaldría a varios kilos de asado, tres o cuatro cajas de buen vino, mandarinas para el postre, algunos pocos medicamentos, una que otra ropita y para cierto nivel, el pago de medio año de expensas.
   En suma y resumiendo, desde el poder en su momento nos embarcaron a todos, sin preguntarnos al menos por decencia y democracia, si estábamos o no de acuerdo con esa extrema medida que ahora muestra sus desenfrenadas consecuencias.
   Alguien, en el Congreso y si para algo sirve, debiera mocionar que todo lo robado, rapiñado, apropiado o hecho suyo por las autoridades políticas, que tuvieron a su responsabilidad y cargo la administración y el uso de los dineros del Estado que somos todos, en los últimos 20 años si es que no prescribe, respondan con una generosa vaquita para superar el trance, incluyendo las operaciones que demande el regreso de esos dineros apoltronados en los ya conocidos paraísos fiscales.
   E incluir además en esa juntada de billetes verdes, a los fajos encanutados en conventos, cajas fuertes, sitios mortuorios y otros embutes de los que las mafias internacionales de divisas tanto conocen y utilizan.
   Sería una patriótica medida en beneficio de nosotros, los imbéciles, que a la hora de votar muchos dejan de lado la memoria y dicen que esas historias son inventos de los periodistas…
   Y no olvidar jamás, porque respetando a Shakespeare -dígalo “Shéspier” que es más elegante, que el perdón es casi siempre el padre de la reincidencia y en lo personal, no quisiera cargar todas las culpas en las personas ya mencionadas porque no me gusta pegarle a nadie en la lona.
   Me ha tocado ver morir a mucha gente, por lo que soy fanáticamente respetuoso de las agonías ajenas…
 
Megacausa Registro de la Propiedad
ES PENOSO QUE EN EL ÁMBITO DE LA JUSTICIA
NO EXISTA ESO QUE LLAMAN “FE DE ERRATAS”
 
   Como ejemplo del dictaminado actuar arbitrario del Poder Judicial cordobés en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, sirve el caso de dos imputados que fueron absueltos después de pasar casi tres años en prisión preventiva.
   El Juez de Control, al momento de confirmar el encierro, había escrito, sin ninguna vergüenza, que no había pruebas contra ellos, ni firmas, ni escrituras de sus puños, ni tampoco testigos que los acusaran, esto es transcripción textual, pero, por su convicción quizás y aunque raye en lo ilegal, decidió mantener la prisión.
   Sería esclarecedor preguntar a este juez qué resultado distinto a la absolución esperaba él de un juicio en estas condiciones: ¿se puede pensar entonces que habría un acuerdo de la comisión especial para condenar a todos de cualquier manera? ¿Al antojo, humor o deleite de quién responde todo esto?
   Entonces cabe cuestionarse racionalmente, qué controles existen en la esfera judicial sobre este comportamiento de sus magistrados, si es que los hay.
   Para las publicaciones gráficas existe la expresión “fe de erratas” que permite aclarar al autor de una noticia o información que haya sido incorrecta, como una especie de disculpa y es que ¿existe alguna fe de erratas para el accionar del Poder Judicial? ¿Será que el Juez se disculpó con los imputados por este error, más bien horror, completamente evitable?
   Bueno y necesario sería que existiera algún mecanismo que reparara, aunque fuera en parte, los daños ocasionados por el accionar judicial errado. Y si no está en la ley, debería surgirles como práctica espontánea, si no por profesionalismo o por ética, por elemental respeto a la dignidad humana. 
 
Sangriento suceso reclama justicia
LA VIOLENCIA EN EL ÁMBITO GREMIAL PARECÍA
SER UNA  CUESTIÓN  DE  TIEMPOS  SUPERADOS
 
   Es sin dudas un retroceso en la escala del respeto por los valores de la convivencia, la democracia y la vida comunitaria, que la realidad vuelva a poner en el escenario de lo posible aquellos viejos tiempos en que la peligrosa, impune y prepotente violencia sindical era una cuestión genuinamente instalada desde adentro de algunas organizaciones gremiales de nuestra sociedad.
   Cuando la intolerancia está por encima del raciocinio; cuando las dudas carcomen a las instituciones y a sus hombres, es cuando también se adelgaza esa idea y práctica de la consideración hacia quienes piensan distinto, sin temor a que tal actitud despierte la escondida agresividad del oponente, que en muchos aspectos pasa de ser adversario, a enemigo.
   Ese es el peligro de las confrontaciones y sus consecuencias, más aún cuando  existen antecedentes de situaciones altamente conflictivas, que van mellando la tranquilidad de las asociaciones sindicales, donde es difícil pensar en el acatamiento absoluto a las actitudes de su dirigencia, y al ver el grado de agresividad existente especialmente frente a la inminencia de cambio de autoridades, se instala la sospecha de cuál será el beneficio personal que se logre accediendo a la conducción.
   Es una pena; una dolorosa y evitable pena, que haya sucedido otro de aquellos sangrientos episodios en que se pierde una vida, por la intolerancia de quienes se suponen los dueños de la verdad, o son pretendientes del poder que representa la conducción de un gremio.
   La Justicia con su majestad deberá establecer, sin concesiones, recomendaciones, amistades o compromisos políticos, de quién o de quienes es la responsabilidad que ello haya sucedido, cuando desde todos los sectores, y en algunos casos con hipocresía, se lucha por la preservación de la paz y el reencuentro de las posiciones antagónicas.
   Negar esta realidad que necesita una clara definición virtualmente dinámica, sería caer en la complicidad que suele ser enmarcada por los silencios…
 
Sólo se desvelan por el 22 de octubre
TANTOS TEMAS PENDIENTES ANTE EL DESCUIDO
DEL  PODER QUE NO ATIENDE  LAS  PRIORIDADES
 
   Uno, ciudadano común y corriente, entiende que en tiempos como los que vivimos desde las alturas del gobierno así sea comunal, provincial o nacional se empeñan en hacer las cosas bien con los obvios objetivos de permanecer, los que están, y los que ocupan lugares expectantes en la lista de espera de las urnas, para acceder a eso que se llama, precisamente y sin exageraciones, la sensualidad del poder.
   Todo en la vida tiene su precio y en el caso de quienes manejan poder, no todos aplican la obligación cívica de hacer bien las cosas, sino que se desvían por factores externos a la tarea de fortalecer sus pertenencias, de superarse en la escala social y de transformarse con el tiempo y buen desempeño, en candidatos para mejores sitios dentro de la escala dominante.
   Hay otros, cortoplacistas les podemos llamar, para quienes lo importante es el hoy, el ahora, el ya lo quiero, que son los que dentro de la historia pasan indefectible y ruidosamente al rincón de las intrascendencias.
   Por eso, ahora que transitamos tiempos de obsesiva ocupación del tiempo en descerrajar las baterías de la demagogia en algunos y de las buenas intenciones en los menos, lo que se impone es precisamente lo que hoy, ahora, ya, es imprescindible más que necesario en beneficio de la sociedad.
   Ante eso y con ropaje de sugerencia, que las autoridades enfrascadas en las campañas, recuerden que las urnas los ungieron para trabajar todos los días en beneficio de la gente y no para pasear sus proyectos y promesas en aras de la cosecha de sufragios a la que todos aspiran.
   En pocas palabras, que dejen de priorizar lo que ansían y más se dediquen a lo que la gente, el pueblo, espera de ellos y si cumplen, será la mejor arma que tendrán a la hora de elegir, que la generosa y sacra democracia nos regala.
 
Ellas sí que son las águilas guerreras
MAESTROS: POR  SU SACRIFICIO Y COMPROMISO
MERECEN MÁS RESPETO DE LOS GOBERNANTES
 
   De vez en cuando activo esa parte del cerebro que me maneja la memoria y regreso hacia lo que fue mi escuela primaria y llego a una especie de bloqueo porque a una de las que fui, ahora es un shopping y la otra, el Pío Décimo de los salesianos, se me traspapeló en los almanaques.
   Por entonces la maestra, hasta segundo grado, era nuestra segunda mamá, de tercero a quinto quien más sabía de la vida y sobre todo, que no perdonaba los horrores de ortografía, mi desequilibrio matemático o los equivocados tiempos de los verbos.
   Ya en sexto, ella con su dulzura dejaba de ser la segunda mamá, la peor de nuestras censoras, la que nos convencía que el Everest es más alto que el Cerro de las Rosas, y que San Martín había cruzado los Andes, para despues transformarse ella mágicamente -frente a nuestra explosión hormonal- en un precoz objeto de deseo.
    Debo confesar que también me resulta inolvidable el fervor etílico que lucía un par de maestros que tenía en los salesianos que ahora son parte de mis nostalgias y es cuando valoro más allá del histórico ejemplo sarmientino, la dedicación y el compromiso de aquel fanatismo por enseñar, al menos en aquellos tiempos que la maestra no era “la seño” sino un modelo a seguir, más que compinche para sus alumnos.
   Que solo educaba y aparte se llevaba tareas a su casa.
   Porque nos instruía para el aula y para la vida, a diferencia de la actualidad que son cocineras, confidentes, enfermeras, administradoras y asesoras en materia de sexo.
   Antes si el niño tenía malas notas, el culpable era el niño, como nunca debió ser de otra manera pero ahora si el niño no pasa de grado, la culpa es de la maestra, muchas veces obligada a soportar agresiones del grupo familiar de algún descarriado.
   Por eso mi homenaje, no solo dedicado desde mi alma a quienes tuvieron la dura tarea de intentar desburrarme, sino a las que me marcaron un camino de decencia, de honestidad, de fanatismo por el trabajo, de respeto y de compromiso con el prójimo.
   Aquellas maestras, mis maestras, siguen siendo iguales a las maestras de hoy, con los cambios lógicos que sobrevinieron con el progreso y la abrumadora tecnología.
   Porque si hablamos de vocación, cada maestra sabe íntimamente cuál es la cuota de entrega que ha puesto al servicio de sus alumnos porque ellas bien saben que la vida es una larga lección de humildad que ellas imparten.
   Sin embargo, duele a veces que el poder sea sordo e insensible frente a los reclamos, por una muy merecida consideración y reconocimiento al sacrificio diario, al compromiso con la sociedad y al futuro que ellas  forman y a la dura tarea de educar en estos tiempos de convulsión mundial.
   Y al cantar “Aurora” dudábamos y todavía lo dudo, si “…alta en el cielo un águila guerrera” era la Bandera o nuestra maestra.
   Mi admiración, mi respeto y mi cariño por ellas; por las de ahora y por las otras, las que quedaron allá lejos pero muy dentro de mí, atesoradas en un rincón de mi alma de niño.
 
 :   Gonio agradece: El final de la edición nº 795 de SLB y nunca
                lo olvide:  pase  lo  que  pase y cueste  lo  que cueste,
                jamás deje  de ser feliz.   Como  siempre, agradezco  a
                Mariela Kusik, a Conrado  Vicens, a Sabri Bustos, a  la
                polifuncional Cele Pereyra y a Oji en la posproducción.
                Siga en la 580, ahora llega “La voz de la paz” con Lalo 
                Wainberg y Lita Sued.  Siga con tan grata compañía…  
                Gestión (modestamente): Gonio Ferrari ¡y equipazo!
                Mil gracias por habernos acompañado y será ¡hasta el
                domingo!

20 de agosto de 2023

S.L.B.: CAOS ACTUAL, VIEJAS PROTESTAS Y LÓGICAS EVOCACIONES DEL HELICÓPTERO – LAS CÚPULAS AUSENTES EN LOS MOMENTOS MÁS CRÍTICOS – “PICHINCHA” INMOBILIARIA EN EL OESTE CORDOBÉS – EN LA MEGACAUSA DEL REGISTRO MÁS SE INTERPRETA DE LO QUE SE CUMPLE LA LEY – NO ES PARA EXTRAÑARSE ESO DE LA AMBICIÓN POLÍTICA – POR AQUEL NIÑO ETERNO BIEN VALE UNA EVOCACIÓN – DESPEDIDA CON PALABRAS DE QUIEN FUERA CORONEL PERÓN, ETC.

 

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos”, emitido el domingo 20/8/23 en su
edición nº 792, por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
Un espejo retrovisor de la memoria
EL CAOS ACTUAL, LAS VIEJAS PROTESTAS Y
LOGICAS EVOCACIONES  DEL  HELICÒPTERO
 

   Tuvo su esplendor mediático, se expandió al mundo y adquirió la condición de símbolo para casos en que la única solución era poner distancias con el problema, tal lo acontecido no muchos años atrás con el ocaso de Fernando de la Rúa y su gobierno, que tuvo su punto cúlmine con esa imagen del fracaso, patentizada en el helicóptero presidencial que tomaba altura desde la Casa Rosada con rumbo a la declinación del poder.
   Muchas cosas cambiaron desde entonces y no precisamente para bien porque el malestar social regresa con su bagaje de sufrimiento e incertidumbres, frente a un poder que se empeña en mirar en todas direcciones, menos hacia el núcleo del problema, que anida en su propio y conflictivo seno, porque es allí donde está la podredumbre de los desencuentros que se niegan, endilgándole a la actual oposición -que también tiene sus dramas- la paternidad de una crisis que pese a la demagogia, no han logrado superar.
   En la actualidad y a la luz de la realidad que padecemos, no bastaría con un solo helicóptero para fletar a demasiados personajes nocivos que merecen ser alejados de ese poder, cuya sensualidad los esclaviza y les hace redoblar apuestas a sabiendas que han perdido, pero les cuesta reconocerlo y más todavía, enmendarlos.
   Ha vuelto el caos a escena, las protestas sociales se agudizan, los resultados comiciales han sido duros para el oficialismo, algunos de cuyos sectores ya comenzaron con los desmembramientos y los adioses, el andamiaje de las estructuras se debilita día a día, la dirigencia gremial, otrora columna vertebral partidaria se está amparando en un oprobioso e inactivo silencio y la clase obrera es la que más padece tales actitudes, impensadas en tiempos en que se impone la lucha sindical que ampare a los más postergados.
   No son  momentos ni es escenario propicio para ahondar los desencuentros, pero las urnas con su mensaje terminante elevaron el grito de alerta, aunque todo indica que ese clamor no llegó a la altura que alcanzan los helicópteros en su viaje hacia donde la sociedad argentina no sabe de qué manera ubicar geográficamente, pese a que las sospechas en tal sentido son tan claras que no es necesario señalarlas.
   La situación es acuciante y con tendencia a  que crezca su gravedad, a menos que se asegure la paz social en los días que faltan para dos fechas cruciales: la consulta popular de octubre y el 10 de diciembre, cuando el poder cambie de manos hacia las mismas que pilotean esta nave sin destino cierto y con escaso combustible, o recaiga en quienes, como siempre y a lo largo de la historia, dicen tener las soluciones que no supieron instrumentar siendo dueños del poder.
   El peligro mayor, es que no alcancen todos los helicópteros que haya en el país…
 
Los riesgos de navegar a la deriva
AUSENCIA  DE  LAS  CÚPULAS  EN MOMENTOS
QUE LAS PRESENCIAS SON IMPRESCINDIBLES
 
   Tuvo marcado y sostenido  éxito una película bastante atractiva en su argumento que planteaba una incómoda situación a bordo de un avión y con el título de ¿A dónde está el piloto? ocupó las carteleras por bastante tiempo, sin que nadie en su momento pensara que ese título se aplicaría a ciertas situaciones que se registran en tierra firme.
   No es necesario que nos vamos tan lejos para sostener  tal afirmación porque es lo que nos está sucediendo en el país, y bastaría con una sola pregunta para que cada quien se forme opinión propia aunque carezca de respuesta válida, y vamos entonces al grano:  ¿qué se sabe del actual  Presidente de la Nación en ejercicio? Esto, más allá de lo que se informa acerca de los paseos con su mascota -me refiero a Dylan- y las comunicaciones telefónicas que seguramente tendrá.
   Y dentro del mismo interrogante porque la situación despierta más de una suspicacia ¿alguien sabe qué actividades oficiales realiza en estos días la Sra. Vice Presidente de la Nación? Más allá de conocerse su viaje al Sur y la pregunta se hace extensiva a otro personaje político de la actualidad, aunque todo indica que devaluado en su trascendencia: ¿se sabe algo de la vida de Máximo, otrora dicharachero, orador y activo político?
   Es cierto y respetable que cada ciudadano tiene la libertad de hacer lo que se le cante siempre que esté dentro de la ley, pero para estos casos en que los destinos del país reclaman presencias irreemplazables, bueno sería saber que es de los destinos de estas personas, en tiempos de crisis, devaluaciones, contactos con el FMI, viajes de Massa y su comitiva, etc. y otros trámites acerca de los cuales merecemos estar al día, al igual que las obligaciones de los gobernantes que son personalísimas y estrictas.
   Saber dónde está el piloto, su copiloto o copilota y sus edecanes, nos aportaría al menos la seguridad que todavía son dueños del poder que les confiriera la democracia.
   Ignorar sus destinos, es certificar la existencia de algo parecido al abandono, cuando el piloto de este avión nacional y popular  tendría que hacer saber, al menos, cuál es su destino y si le alcanza el combustible...
 
¿En el Oeste están liquidando tierras?
EL DR. GONZÁLEZ Y SU TERRENO  VALUADO  EN
5 CENTAVOS: NO  SE SABE SI ES JODA O BURLA
 
   Debe doler en el corazón, en el alma, en la mente y con penosa intensidad en el bolsillo, que te metan un embargo de más de 20 millones de pesos, resultado de la tarea de un juez que tiene a su cargo lo acontecido en el camino de las Altas Cumbres cuando el automóvil que guiaba un alto funcionario se embistió frontalmente con otro vehículo a raíz de lo cual fallecieron dos personas y otras resultaron con graves heridas.
   Mientras se sustancian las actuaciones seguramente después de la pericia vehicular que oh sorpresa, demoró varios meses, la acción preventiva del embargo es sin dudas para cubrir todo lo emergente de aquel suceso, por las dudas exista alguna culpa que reparar o gasto  indemnizatorio que afrontar.
   Destinatario de esa medida, le llamemos cautelar, fue el Dr. Gonzalez, tercera autoridad de la provincia, ex titular de la Unicameral, quien conducía un vehículo mañosamente a su cargo, y al responder acerca de sus bienes para afrontar ese requerimiento judicial, nos encontramos entre otras rarezas, como por ejemplo haber cedido en regalo propiedades a sus hijos, un par de meses después del fatal suceso rutero, cuenta entre sus bienes con un campo, o terreno, en la zona de Villa Dolores, justipreciado en su declaración… se lo digo pero por favor no se me ría porque es la pura verdad documentada, en cinco centavos y escuchó bien… en cinco guitas.
   No soy juez para juzgar esta especie de desatino, burla, evasiva, joda o como le quieran llamar, pero no me parece una actitud adecuada, ni solidaria, ni respetuosa, ni creible, ni aceptable ni digerible.
   Simplemente, como ciudadano, me cabe calificarla como una penosa tentativa por lograr la gratuidad de una irresponsabilidad imperdonable…
 
Una meta cierta, sin ser ambición
NO ES EXTRAÑO QUE  LOS  POLÍTICOS DE RAZA
TENGAN COMO OBJETIVO EL TRONO SUPERIOR
 
   Que a nadie se le ocurra discutirme, no a mí, sino a la realidad y a la lógica, que todo ser humano tiene en su ADN el ansia de mejorar, de ascender, de progresar, de instalarse en la cúpula de alguna actividad, así como los chicos ahora patean por primera vez una pelota y quieren ser Messi, o “Dibu” Martinez o algún otro fulgurante crack.
   Estimo que en la política ocurre lo mismo, con idéntica vocación por el ascenso, aunque los mecanismos ni los estilos sean los mismos, porque existen adelantados, progresistas, oportunistas y trepadores, todos con el mismo objetivo de posicionarse ventajosamente.
   Tengamos entonces no la indulgencia frente a pretensiones desmedidas, sino por estar ante ansias auténticas, o vocación de servicio, o sentido del compromiso con la Patria, o la culminación de una pausada carrera que lo encumbre desde la base ciudadana hasta la cúspide del poder, en el caso argentino hasta el sillón mayor de la Casa Rosada y la comodidad de la Residencia Presidencial del coqueto barrio de Olivos.
   Tal el caso de nuestro  gobernador, porque su alma de “Gringo” laborioso recorrió caminos desde su base, desde calles de tierra, pasando luego por el rigor de un liceo militar, hasta instalarse en el asfalto y en la consideración de mucha gente en base a obras, a realizaciones que aportan progreso y calidad de vida,  aunque le demandara -y nos demandara- la certeza de transformarnos en deudores a pagar vía impositiva.
   Schiaretti quiere ser Presidente y está muy en su derecho y en buena hora que refirme la vocación mediterránea del federalismo, que pase de ser enunciación poética a erigirse en provechosa realidad y déjenlo que siga peleando; que continúe en su lucha por un espacio que si la gente lo considera merecido, aportará en las urnas el apoyo necesario para que el “Gringo” cumpla con su aspiración.
   Y tampoco me diga ni me jure que nunca llegó a soñar con el mismo destino…
 
Parte de la Megacausa del Registro
ES UN RIESGO INTERPRETAR EN LUGAR DE LA
SANA  COSTUMBRE  DE  CUMPLIR CON LA LEY
 
   La palabra “interpretar” es una herramienta poderosa, acerca de la cual el diccionario nos dice y nos está indicando que ella permite explicar o declarar el sentido de algo, traducir, concebir, ordenar, expresar, representar y ejecutar.
   En el caso de los jueces, dicho término los habilita a determinar el significado y alcance de las normas jurídicas, lo que les otorga una interesante potestad. En la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba la ley que establece que la prisión preventiva debe ser excepcional "se interpretó" como todos  presos.
   El principio que establece la inocencia hasta el juicio "se interpretó" como culpables hasta que demuestren lo contrario. La lógica del juicio previo a la condena "se interpretó" como llegar al juicio con la condena cumplida, aunque no todo termina allí porque la normativa de jueces distintos para preservar la imparcialidad "se interpretó" como una comisión especial juzgadora y la prohibición de juzgar a las mismas personas por lo mismo, "se interpretó" como reciclar a los mismos imputados para nuevos juicios. 
   Ha dicho un reconocido jurista que la interpretación es un acto de conocimiento y no un acto de voluntad creadora de preceptos jurídicos. Se dirige a establecer aquello que fue establecido por la norma y no lo que el intérprete estime conveniente. Este concepto resulta clarísimo, y aunque no sea ningún especialista en la materia, significa que un juez no puede hacer lo que quiera aprovechando esta facultad.
   Entonces ahora, si mi “interpretación” no falla, lo actuado en la causa del Registro más que interpretación es una valoración caprichosa y arbitraria. Y aunque esto ya lo reconoció  la Corte Suprema,  sigue pendiente la misión de "interpretar" la verdadera  intencionalidad. 
 
Aparte de festejar, es dulce evocar
UN  PRETENDIDO  BALANCE  DE  LO VIVIDO
TAN INTENSAMENTE  EN  LARGOS 84 AÑOS  
 
   A ese vetusto y tan andado tren de la memoria se le ha ocurrido llevarme de paseo hasta las estaciones más lejanas, allí donde ya no están los andenes, las señales rojas ni las barreras para impedir el asalto a los rieles. Y arranco desde la vieja casona de San Lorenzo al 200 en Nueva Córdoba donde el vecino y pintor Antonio Seguí hacía unos dibujos que no comprendíamos, y menos que hoy se cotizarían a unos 25.000 euros cada uno. Habitábamos casi tribalmente una “casa chorizo” con dos patios y como diez piezas en dos niveles, sala enorme con piano, junto a un baldío a pocos metros de Chacabuco.
   La primera mudanza se hizo a la vuelta de allí, Ituzaingó al 600, vecino al patio de la iglesia de los Capuchinos, donde el compasivo cura párroco de entonces se entretenía volteando palomas de los campanarios con su rifle de aire comprimido. Allí una vez, mi Viejo el Coco siendo joven se subió a la torre más alta a donde se llegaba hasta la cruz por el lado de afuera. Lo tuvieron que bajar los bomberos. Es por eso que ciertas locuras, actitudes y orientaciones filosóficas suelen tener su componente genético.
   Nos acogió luego el Barrio Firpo, al que Catastro y el progreso rebautizaron como General Bustos, en el terroso Pasaje Italia de sólo una cuadra entre Augusto López, una avenida poblada y perfumada por naranjales amargos, y Saravia. El tranvía 7 pasaba por allí y por lo general los “motorman” se sacudían con las explosiones que provocábamos poniendo sobre las vías chapitas de gaseosas con clorato de potasio, azufre y carbón.  Vivía con mi Vieja -la Celia, empleada pública- y el Coco -quien duró hasta sus tempranos 42 años y había sido guarda de tranvías, empleado de comercio y nos dejó tempranamente siendo administrador del actual Hospital Córdoba- junto con mis tres hermanos Jorge, Horacio y Gustavo. Con el Pelado Contreras, el Pichón Rotlhisberger, el Araña Galíndez, el Keko Gomez (su hermana era hermosa), el Negro Puerta y el Victor Leguizamón éramos potencialmente vándalos y casi en el acceso a la delincuencia infantil.
   De allí saltamos a la casita propia por el Plan Eva Perón (que en aquellos tiempos no eran “sueños compartidos”) en Bajo Palermo a donde llegué ya mozalbete quinceañero. Fui laburante a partir de entonces y nunca hasta el presente dejé de trabajar. Tenía responsabilidades y a los 18 años y unos meses comencé en La Voz del Interior primero comentando rugby -mi pasión- y luego corrector y por fin en la Redacción.
   Recorrí el mundo hacia todas las lejanías, gocé paisajes, hice amigos, admiré otras culturas, incursioné sin éxito por idiomas inentendibles, conocí gente tan distinta como maravillosa, supe pasar hambre, sufrí miedos, vi demasiadas e injustas muertes en una guerra, padecí angustias y peligros y lloré más de una vez por la sangre propia y mucho por la ajena.
   Amé, fui y me hace feliz ser amado.
   El niño ¿había quedado atrás?.
   Así y todo es complicado pretender llegar a ser íntegramente un adulto porque el niño que fuimos es la raíz; es la curiosidad y la travesura; el desenfado y la inconsciencia; la impunidad hasta el correctivo de la chancleta y la respetuosa precoz madurez que llega cuando nos empezamos a mirar con las vecinas, a ponernos colorados y sufrir los jóvenes sofocones que ya muchachos, le llamábamos calentura.
   Pero el niño, aquel niño sigue en nosotros con su frescura de maceta; con la sospechosa inocencia y el recóndito deseo de no crecer porque es el camino a la vejez el fantasma que más nos tortura y espanta.
   Dejamos atrás las figuritas difíciles, el trompo caprichoso, las chinches y las bolitas, el barrilete de agosto y los carnavales con agua para sumergirnos en el agresivo mundo de la competencia por el mango, la responsabilidad de una familia y esa intención no siempre alcanzada de vernos reflejados en los hijos y pretenciosamente más tarde en los nietos, como si la historia se tuviera que repetir a través del papel carbónico de la memoria, olvidando que ellos también merecen ser niños salvajemente libres como nosotros lo fuimos.
   ¡Bahh! No es para decir que fuimos, porque en algún rincón del alma tenemos encriptada para siempre esa niñez de juegos, de diabluras, de miraditas furtivas, de coladas en el cine, del amor por la maestra, del sueño de caramelos, de rodillas peladas y orejas sucias.
   “Un niño es un amor que se ha hecho cosa visible”, sostenía Novalis y tengo la certeza que lo dijo siendo niño cincuentón.
   Porque cuando tenemos mucho, mucho más pasado que futuro reconocemos con el alma, la bronca y las lágrimas, habernos visto obligados a crecer  para llegar a la madura y sesuda convicción que la niñez es la idealización de la vida.
   Como para jamás dejar de ser niño, pese a los 84 años que cargo y estreno en estos días. Ese niño que fui y que ahora, vaya paradoja, lo siguen siendo para mí, Mariana y Luciano aunque el cincuentón luzca las canas de la experiencia.
   Y ella, tan radiante y bella como desde que abrió los ojos y me encandiló con su mirada celeste.
   Ahora cuando los veo, tengo la secreta convicción de haber nacido viejo…
 
Despedida apelando a la memoria
DICHOS DE PERÓN: EN 73 AÑOS AUN TIENEN
VIGENCIA Y ALGO  QUE  VER CON  EL DÓLAR
 
   En la tarde del 17 de octubre de 1945  -recuerdo haberlo escuchado por la radio junto a mi Viejo el “Coco”, cuando yo tenía 6 años, que después del histórico 17 de octubre ante un millón de trabajadores,  el entonces coronel Juan Domingo Perón desde los balcones de la Casa Rosada decía “Pídoles como hermano mayor que vuelvan a sus trabajos y retornen tranquilos a sus casas. También les pido que realicen el día de paro que tenían proyectado y lo destinen a celebrar la gloria de esta reunión de hombres de trabajo que son la esperanza más pura y cara de la Patria”.
   A todo esto ese día de 77 años atrás, la cotización de 100 dólares norteamericanos -repito: 100 dólares- estaba en 373 pesos argentinos, o sea  3 pesos con 73 centavos. Hoy está casi pisando los 800 mangos por unidad.
  Esto es para que los entendidos, hagan cálculos y comparaciones.

                Gonio agradece: Final de la edición nº 792 de SLB y no
                lo olvide:  pase  lo  que  pase y cueste  lo  que cueste,
                jamás deje  de ser feliz.   Como  siempre, agradezco  a
                Mariela Kusik, a Conrado  Vicens, a Sabri Bustos, a  la
                polifuncional  Cele  Pereyra y a Oji en  posproducción.
                Siga en la 580, ahora llega “La voz de la paz” con Lalo 
                Wainberg y Lita Sued. Siga con esa grata compañía…  
                Gestión modestamente: Gonio Ferrari ¡y un equipazo!
                Hasta el domingo próximo y ¡mil gracias…!