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20 de agosto de 2023

S.L.B.: CAOS ACTUAL, VIEJAS PROTESTAS Y LÓGICAS EVOCACIONES DEL HELICÓPTERO – LAS CÚPULAS AUSENTES EN LOS MOMENTOS MÁS CRÍTICOS – “PICHINCHA” INMOBILIARIA EN EL OESTE CORDOBÉS – EN LA MEGACAUSA DEL REGISTRO MÁS SE INTERPRETA DE LO QUE SE CUMPLE LA LEY – NO ES PARA EXTRAÑARSE ESO DE LA AMBICIÓN POLÍTICA – POR AQUEL NIÑO ETERNO BIEN VALE UNA EVOCACIÓN – DESPEDIDA CON PALABRAS DE QUIEN FUERA CORONEL PERÓN, ETC.

 

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos”, emitido el domingo 20/8/23 en su
edición nº 792, por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
Un espejo retrovisor de la memoria
EL CAOS ACTUAL, LAS VIEJAS PROTESTAS Y
LOGICAS EVOCACIONES  DEL  HELICÒPTERO
 

   Tuvo su esplendor mediático, se expandió al mundo y adquirió la condición de símbolo para casos en que la única solución era poner distancias con el problema, tal lo acontecido no muchos años atrás con el ocaso de Fernando de la Rúa y su gobierno, que tuvo su punto cúlmine con esa imagen del fracaso, patentizada en el helicóptero presidencial que tomaba altura desde la Casa Rosada con rumbo a la declinación del poder.
   Muchas cosas cambiaron desde entonces y no precisamente para bien porque el malestar social regresa con su bagaje de sufrimiento e incertidumbres, frente a un poder que se empeña en mirar en todas direcciones, menos hacia el núcleo del problema, que anida en su propio y conflictivo seno, porque es allí donde está la podredumbre de los desencuentros que se niegan, endilgándole a la actual oposición -que también tiene sus dramas- la paternidad de una crisis que pese a la demagogia, no han logrado superar.
   En la actualidad y a la luz de la realidad que padecemos, no bastaría con un solo helicóptero para fletar a demasiados personajes nocivos que merecen ser alejados de ese poder, cuya sensualidad los esclaviza y les hace redoblar apuestas a sabiendas que han perdido, pero les cuesta reconocerlo y más todavía, enmendarlos.
   Ha vuelto el caos a escena, las protestas sociales se agudizan, los resultados comiciales han sido duros para el oficialismo, algunos de cuyos sectores ya comenzaron con los desmembramientos y los adioses, el andamiaje de las estructuras se debilita día a día, la dirigencia gremial, otrora columna vertebral partidaria se está amparando en un oprobioso e inactivo silencio y la clase obrera es la que más padece tales actitudes, impensadas en tiempos en que se impone la lucha sindical que ampare a los más postergados.
   No son  momentos ni es escenario propicio para ahondar los desencuentros, pero las urnas con su mensaje terminante elevaron el grito de alerta, aunque todo indica que ese clamor no llegó a la altura que alcanzan los helicópteros en su viaje hacia donde la sociedad argentina no sabe de qué manera ubicar geográficamente, pese a que las sospechas en tal sentido son tan claras que no es necesario señalarlas.
   La situación es acuciante y con tendencia a  que crezca su gravedad, a menos que se asegure la paz social en los días que faltan para dos fechas cruciales: la consulta popular de octubre y el 10 de diciembre, cuando el poder cambie de manos hacia las mismas que pilotean esta nave sin destino cierto y con escaso combustible, o recaiga en quienes, como siempre y a lo largo de la historia, dicen tener las soluciones que no supieron instrumentar siendo dueños del poder.
   El peligro mayor, es que no alcancen todos los helicópteros que haya en el país…
 
Los riesgos de navegar a la deriva
AUSENCIA  DE  LAS  CÚPULAS  EN MOMENTOS
QUE LAS PRESENCIAS SON IMPRESCINDIBLES
 
   Tuvo marcado y sostenido  éxito una película bastante atractiva en su argumento que planteaba una incómoda situación a bordo de un avión y con el título de ¿A dónde está el piloto? ocupó las carteleras por bastante tiempo, sin que nadie en su momento pensara que ese título se aplicaría a ciertas situaciones que se registran en tierra firme.
   No es necesario que nos vamos tan lejos para sostener  tal afirmación porque es lo que nos está sucediendo en el país, y bastaría con una sola pregunta para que cada quien se forme opinión propia aunque carezca de respuesta válida, y vamos entonces al grano:  ¿qué se sabe del actual  Presidente de la Nación en ejercicio? Esto, más allá de lo que se informa acerca de los paseos con su mascota -me refiero a Dylan- y las comunicaciones telefónicas que seguramente tendrá.
   Y dentro del mismo interrogante porque la situación despierta más de una suspicacia ¿alguien sabe qué actividades oficiales realiza en estos días la Sra. Vice Presidente de la Nación? Más allá de conocerse su viaje al Sur y la pregunta se hace extensiva a otro personaje político de la actualidad, aunque todo indica que devaluado en su trascendencia: ¿se sabe algo de la vida de Máximo, otrora dicharachero, orador y activo político?
   Es cierto y respetable que cada ciudadano tiene la libertad de hacer lo que se le cante siempre que esté dentro de la ley, pero para estos casos en que los destinos del país reclaman presencias irreemplazables, bueno sería saber que es de los destinos de estas personas, en tiempos de crisis, devaluaciones, contactos con el FMI, viajes de Massa y su comitiva, etc. y otros trámites acerca de los cuales merecemos estar al día, al igual que las obligaciones de los gobernantes que son personalísimas y estrictas.
   Saber dónde está el piloto, su copiloto o copilota y sus edecanes, nos aportaría al menos la seguridad que todavía son dueños del poder que les confiriera la democracia.
   Ignorar sus destinos, es certificar la existencia de algo parecido al abandono, cuando el piloto de este avión nacional y popular  tendría que hacer saber, al menos, cuál es su destino y si le alcanza el combustible...
 
¿En el Oeste están liquidando tierras?
EL DR. GONZÁLEZ Y SU TERRENO  VALUADO  EN
5 CENTAVOS: NO  SE SABE SI ES JODA O BURLA
 
   Debe doler en el corazón, en el alma, en la mente y con penosa intensidad en el bolsillo, que te metan un embargo de más de 20 millones de pesos, resultado de la tarea de un juez que tiene a su cargo lo acontecido en el camino de las Altas Cumbres cuando el automóvil que guiaba un alto funcionario se embistió frontalmente con otro vehículo a raíz de lo cual fallecieron dos personas y otras resultaron con graves heridas.
   Mientras se sustancian las actuaciones seguramente después de la pericia vehicular que oh sorpresa, demoró varios meses, la acción preventiva del embargo es sin dudas para cubrir todo lo emergente de aquel suceso, por las dudas exista alguna culpa que reparar o gasto  indemnizatorio que afrontar.
   Destinatario de esa medida, le llamemos cautelar, fue el Dr. Gonzalez, tercera autoridad de la provincia, ex titular de la Unicameral, quien conducía un vehículo mañosamente a su cargo, y al responder acerca de sus bienes para afrontar ese requerimiento judicial, nos encontramos entre otras rarezas, como por ejemplo haber cedido en regalo propiedades a sus hijos, un par de meses después del fatal suceso rutero, cuenta entre sus bienes con un campo, o terreno, en la zona de Villa Dolores, justipreciado en su declaración… se lo digo pero por favor no se me ría porque es la pura verdad documentada, en cinco centavos y escuchó bien… en cinco guitas.
   No soy juez para juzgar esta especie de desatino, burla, evasiva, joda o como le quieran llamar, pero no me parece una actitud adecuada, ni solidaria, ni respetuosa, ni creible, ni aceptable ni digerible.
   Simplemente, como ciudadano, me cabe calificarla como una penosa tentativa por lograr la gratuidad de una irresponsabilidad imperdonable…
 
Una meta cierta, sin ser ambición
NO ES EXTRAÑO QUE  LOS  POLÍTICOS DE RAZA
TENGAN COMO OBJETIVO EL TRONO SUPERIOR
 
   Que a nadie se le ocurra discutirme, no a mí, sino a la realidad y a la lógica, que todo ser humano tiene en su ADN el ansia de mejorar, de ascender, de progresar, de instalarse en la cúpula de alguna actividad, así como los chicos ahora patean por primera vez una pelota y quieren ser Messi, o “Dibu” Martinez o algún otro fulgurante crack.
   Estimo que en la política ocurre lo mismo, con idéntica vocación por el ascenso, aunque los mecanismos ni los estilos sean los mismos, porque existen adelantados, progresistas, oportunistas y trepadores, todos con el mismo objetivo de posicionarse ventajosamente.
   Tengamos entonces no la indulgencia frente a pretensiones desmedidas, sino por estar ante ansias auténticas, o vocación de servicio, o sentido del compromiso con la Patria, o la culminación de una pausada carrera que lo encumbre desde la base ciudadana hasta la cúspide del poder, en el caso argentino hasta el sillón mayor de la Casa Rosada y la comodidad de la Residencia Presidencial del coqueto barrio de Olivos.
   Tal el caso de nuestro  gobernador, porque su alma de “Gringo” laborioso recorrió caminos desde su base, desde calles de tierra, pasando luego por el rigor de un liceo militar, hasta instalarse en el asfalto y en la consideración de mucha gente en base a obras, a realizaciones que aportan progreso y calidad de vida,  aunque le demandara -y nos demandara- la certeza de transformarnos en deudores a pagar vía impositiva.
   Schiaretti quiere ser Presidente y está muy en su derecho y en buena hora que refirme la vocación mediterránea del federalismo, que pase de ser enunciación poética a erigirse en provechosa realidad y déjenlo que siga peleando; que continúe en su lucha por un espacio que si la gente lo considera merecido, aportará en las urnas el apoyo necesario para que el “Gringo” cumpla con su aspiración.
   Y tampoco me diga ni me jure que nunca llegó a soñar con el mismo destino…
 
Parte de la Megacausa del Registro
ES UN RIESGO INTERPRETAR EN LUGAR DE LA
SANA  COSTUMBRE  DE  CUMPLIR CON LA LEY
 
   La palabra “interpretar” es una herramienta poderosa, acerca de la cual el diccionario nos dice y nos está indicando que ella permite explicar o declarar el sentido de algo, traducir, concebir, ordenar, expresar, representar y ejecutar.
   En el caso de los jueces, dicho término los habilita a determinar el significado y alcance de las normas jurídicas, lo que les otorga una interesante potestad. En la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba la ley que establece que la prisión preventiva debe ser excepcional "se interpretó" como todos  presos.
   El principio que establece la inocencia hasta el juicio "se interpretó" como culpables hasta que demuestren lo contrario. La lógica del juicio previo a la condena "se interpretó" como llegar al juicio con la condena cumplida, aunque no todo termina allí porque la normativa de jueces distintos para preservar la imparcialidad "se interpretó" como una comisión especial juzgadora y la prohibición de juzgar a las mismas personas por lo mismo, "se interpretó" como reciclar a los mismos imputados para nuevos juicios. 
   Ha dicho un reconocido jurista que la interpretación es un acto de conocimiento y no un acto de voluntad creadora de preceptos jurídicos. Se dirige a establecer aquello que fue establecido por la norma y no lo que el intérprete estime conveniente. Este concepto resulta clarísimo, y aunque no sea ningún especialista en la materia, significa que un juez no puede hacer lo que quiera aprovechando esta facultad.
   Entonces ahora, si mi “interpretación” no falla, lo actuado en la causa del Registro más que interpretación es una valoración caprichosa y arbitraria. Y aunque esto ya lo reconoció  la Corte Suprema,  sigue pendiente la misión de "interpretar" la verdadera  intencionalidad. 
 
Aparte de festejar, es dulce evocar
UN  PRETENDIDO  BALANCE  DE  LO VIVIDO
TAN INTENSAMENTE  EN  LARGOS 84 AÑOS  
 
   A ese vetusto y tan andado tren de la memoria se le ha ocurrido llevarme de paseo hasta las estaciones más lejanas, allí donde ya no están los andenes, las señales rojas ni las barreras para impedir el asalto a los rieles. Y arranco desde la vieja casona de San Lorenzo al 200 en Nueva Córdoba donde el vecino y pintor Antonio Seguí hacía unos dibujos que no comprendíamos, y menos que hoy se cotizarían a unos 25.000 euros cada uno. Habitábamos casi tribalmente una “casa chorizo” con dos patios y como diez piezas en dos niveles, sala enorme con piano, junto a un baldío a pocos metros de Chacabuco.
   La primera mudanza se hizo a la vuelta de allí, Ituzaingó al 600, vecino al patio de la iglesia de los Capuchinos, donde el compasivo cura párroco de entonces se entretenía volteando palomas de los campanarios con su rifle de aire comprimido. Allí una vez, mi Viejo el Coco siendo joven se subió a la torre más alta a donde se llegaba hasta la cruz por el lado de afuera. Lo tuvieron que bajar los bomberos. Es por eso que ciertas locuras, actitudes y orientaciones filosóficas suelen tener su componente genético.
   Nos acogió luego el Barrio Firpo, al que Catastro y el progreso rebautizaron como General Bustos, en el terroso Pasaje Italia de sólo una cuadra entre Augusto López, una avenida poblada y perfumada por naranjales amargos, y Saravia. El tranvía 7 pasaba por allí y por lo general los “motorman” se sacudían con las explosiones que provocábamos poniendo sobre las vías chapitas de gaseosas con clorato de potasio, azufre y carbón.  Vivía con mi Vieja -la Celia, empleada pública- y el Coco -quien duró hasta sus tempranos 42 años y había sido guarda de tranvías, empleado de comercio y nos dejó tempranamente siendo administrador del actual Hospital Córdoba- junto con mis tres hermanos Jorge, Horacio y Gustavo. Con el Pelado Contreras, el Pichón Rotlhisberger, el Araña Galíndez, el Keko Gomez (su hermana era hermosa), el Negro Puerta y el Victor Leguizamón éramos potencialmente vándalos y casi en el acceso a la delincuencia infantil.
   De allí saltamos a la casita propia por el Plan Eva Perón (que en aquellos tiempos no eran “sueños compartidos”) en Bajo Palermo a donde llegué ya mozalbete quinceañero. Fui laburante a partir de entonces y nunca hasta el presente dejé de trabajar. Tenía responsabilidades y a los 18 años y unos meses comencé en La Voz del Interior primero comentando rugby -mi pasión- y luego corrector y por fin en la Redacción.
   Recorrí el mundo hacia todas las lejanías, gocé paisajes, hice amigos, admiré otras culturas, incursioné sin éxito por idiomas inentendibles, conocí gente tan distinta como maravillosa, supe pasar hambre, sufrí miedos, vi demasiadas e injustas muertes en una guerra, padecí angustias y peligros y lloré más de una vez por la sangre propia y mucho por la ajena.
   Amé, fui y me hace feliz ser amado.
   El niño ¿había quedado atrás?.
   Así y todo es complicado pretender llegar a ser íntegramente un adulto porque el niño que fuimos es la raíz; es la curiosidad y la travesura; el desenfado y la inconsciencia; la impunidad hasta el correctivo de la chancleta y la respetuosa precoz madurez que llega cuando nos empezamos a mirar con las vecinas, a ponernos colorados y sufrir los jóvenes sofocones que ya muchachos, le llamábamos calentura.
   Pero el niño, aquel niño sigue en nosotros con su frescura de maceta; con la sospechosa inocencia y el recóndito deseo de no crecer porque es el camino a la vejez el fantasma que más nos tortura y espanta.
   Dejamos atrás las figuritas difíciles, el trompo caprichoso, las chinches y las bolitas, el barrilete de agosto y los carnavales con agua para sumergirnos en el agresivo mundo de la competencia por el mango, la responsabilidad de una familia y esa intención no siempre alcanzada de vernos reflejados en los hijos y pretenciosamente más tarde en los nietos, como si la historia se tuviera que repetir a través del papel carbónico de la memoria, olvidando que ellos también merecen ser niños salvajemente libres como nosotros lo fuimos.
   ¡Bahh! No es para decir que fuimos, porque en algún rincón del alma tenemos encriptada para siempre esa niñez de juegos, de diabluras, de miraditas furtivas, de coladas en el cine, del amor por la maestra, del sueño de caramelos, de rodillas peladas y orejas sucias.
   “Un niño es un amor que se ha hecho cosa visible”, sostenía Novalis y tengo la certeza que lo dijo siendo niño cincuentón.
   Porque cuando tenemos mucho, mucho más pasado que futuro reconocemos con el alma, la bronca y las lágrimas, habernos visto obligados a crecer  para llegar a la madura y sesuda convicción que la niñez es la idealización de la vida.
   Como para jamás dejar de ser niño, pese a los 84 años que cargo y estreno en estos días. Ese niño que fui y que ahora, vaya paradoja, lo siguen siendo para mí, Mariana y Luciano aunque el cincuentón luzca las canas de la experiencia.
   Y ella, tan radiante y bella como desde que abrió los ojos y me encandiló con su mirada celeste.
   Ahora cuando los veo, tengo la secreta convicción de haber nacido viejo…
 
Despedida apelando a la memoria
DICHOS DE PERÓN: EN 73 AÑOS AUN TIENEN
VIGENCIA Y ALGO  QUE  VER CON  EL DÓLAR
 
   En la tarde del 17 de octubre de 1945  -recuerdo haberlo escuchado por la radio junto a mi Viejo el “Coco”, cuando yo tenía 6 años, que después del histórico 17 de octubre ante un millón de trabajadores,  el entonces coronel Juan Domingo Perón desde los balcones de la Casa Rosada decía “Pídoles como hermano mayor que vuelvan a sus trabajos y retornen tranquilos a sus casas. También les pido que realicen el día de paro que tenían proyectado y lo destinen a celebrar la gloria de esta reunión de hombres de trabajo que son la esperanza más pura y cara de la Patria”.
   A todo esto ese día de 77 años atrás, la cotización de 100 dólares norteamericanos -repito: 100 dólares- estaba en 373 pesos argentinos, o sea  3 pesos con 73 centavos. Hoy está casi pisando los 800 mangos por unidad.
  Esto es para que los entendidos, hagan cálculos y comparaciones.

                Gonio agradece: Final de la edición nº 792 de SLB y no
                lo olvide:  pase  lo  que  pase y cueste  lo  que cueste,
                jamás deje  de ser feliz.   Como  siempre, agradezco  a
                Mariela Kusik, a Conrado  Vicens, a Sabri Bustos, a  la
                polifuncional  Cele  Pereyra y a Oji en  posproducción.
                Siga en la 580, ahora llega “La voz de la paz” con Lalo 
                Wainberg y Lita Sued. Siga con esa grata compañía…  
                Gestión modestamente: Gonio Ferrari ¡y un equipazo!
                Hasta el domingo próximo y ¡mil gracias…!

9 de septiembre de 2018

S.L.B.: UN AÑO Y MEDIO ATRÁS, SE VEÍA VENIR - LA C.G.T. CORDOBESA Y SUS AMBIGUEDADES - EL PENOSO TRANSPORTE URBANO QUE SEGUIMOS PADECIENDO - LA MEGACAUSA Y LOS PRIVILEGIOS - EL DRAMA DE LA BASURA ¿PASÓ PARA DICIEMBRE? - FORMADORES DE PRECIOS: "YO NO FUI" - NO ES POCO CUMPLIR 60 AÑOS DE PERIODISMO - UNA OCUPACIÓN DEL RECTORADO CON ESCASO SENTIDO, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” que el domingo 9/9/18 emitieron en dúplex AM580 y la FM88,5 ambas de Radio Universidad de Córdoba.

DESACTIVAR  EL  “OPERATIVO HELICÓPTERO”,
DEJAR LOS DELIRIOS Y PONERSE A TRABAJAR
   El 7 de marzo del año pasado, es decir un año y medio atrás, se me dio por comentar la realidad nacional con relación a ciertos movimientos que se advertían en las esferas del kirchnerismo residual y en el ámbito de la dirigencia sindical.
   Ha transcurrido el tiempo y cuando se hace necesario actualizar la situación, la memoria y el archivo me ahorran el trabajo de analizar y es por eso que quiero remitirme a lo que decía en aquella oportunidad:Era demasiado evidente desde meses atrás que la desbandada conducción del kirchnerismo remanente, había iniciado acciones en varios frentes con el evidente propósito de socavar todo lo que fuera parte de la gestión del gobierno nacional.
   Otros temas menores se fueron desdibujando superados por la diaria revelación de algún hecho de corrupción perpetrado en la última década, que han sido el eclipse de ese delirio que los fanáticos no resignados a la derrota bautizaron en un alarde de creatividad como “Operativo helicóptero”.
   Y continuaba diciendo: “Todo lo sucio que contiene la mala política alimentada por la frustración se puso en marcha y basta con auscultar en las redes sociales, de qué manera los activistas otrora ñoquis, becarios o simplemente militantes por convicción -los únicos merecedores de respeto- se lanzaron a la divulgación de rumores tremendistas que afectaron a la economía y al escenario social de los argentinos.
   Por su parte el movimiento obrero de raigambre peronista -columna vertebral del movimiento justicialista- con los gordos como gastado ariete optaron por recrear “la gran Ubaldini” iniciando sus agoreros anuncios de paralización, con el tiempo suficiente como para que desde el gobierno fueran a negociar al pie.
   Es una suerte y la memoria ayuda, que el pueblo aparte de sus banderías políticas o enfoques ideológicos, advirtiera a fuerza de prepotencia sindical que los paros no conducen a nada, salvo para los dirigentes que disfrazados de combativos cuando son en su mayoría prósperos empresarios, consiguen perpetuarse en la conducción y no es casual que existan casos de 25, 30 y 45 años de antigüedad con la sartén por el mango… y los mangos también.
   Más allá de las justas razones que hayan tenido los docentes para frustrar a varios millones de alumnos, la propia inteligencia de los educadores debiera advertirles que esas medidas son estériles; que sólo benefician a quienes los empujan porque ellos no dejan de cobrar y que existen otros métodos enmarcados en el diálogo civilizado para zanjar diferencias.
   Pero si todas esas acciones vienen impuestas desde el remanente “K” con lo que caen a lo que durante años ellos acusaron a su oposición de “destituyente”, no hacen otra cosa que mostrar la hilacha de su falta de argumentos válidos, sin dejar de reconocer la crisis reinante en muchos segmentos de la sociedad que dejando de lado -por percudido- el pretexto de la herencia recibida, es pasto de ansiedades e impaciencias que pretenden milagros que sólo figuran en los catecismos”.  
   “Como todo esto sin dudas forma parte del plan de hostigamiento contra el poder central con claras metas alocadamente desestabilizadoras, es para pensar que el “Operativo helicóptero” tuvo su primer aterrizaje de emergencia, afortunadamente con pocos heridos y sin pérdida de vidas.
   Lo peligroso y por lo vivido en el último año y medio, es esa ominosa certeza -soy medio brujo y ya verán que lo dirá la historia en su momento- basada en que los kirchneristas nunca, jamás, estuvieron preparados para perder”.
   Hasta allí el comentario de marzo del 17 que pese a su vigencia en algunos aspectos merece ser actualizado desde el momento que piqueteros impresentables, izquierda delirante, empresarios evasores, banqueros de manos sucias, kirchnerismo residual, sectores del peronismo, radicales enrolados en la traición, el mismísimo Eduardo Duhalde inventor de la pareja “K” al poder; artistas otrora beneficiarios de increíbles subsidios y contratos, ex funcionarios desplazados acusados de la corrupción más alevosa que registra nuestra historia y arsenal mediático sostenido por los mismos corruptos, son los responsables de esta nueva edición de la instauración del miedo; de la inminencia del desastre, del fracaso de las instituciones de la República.
   Don Roemmers, patriarca de un gigantesco laboratorio que sobrefacturaba al Estado en más de un 25 por ciento sus medicamentos oncológicos, fue uno de los manejadores de montos siderales en la compra de dólares para alterar el mercado cambiario, al igual que Eurnekian y otros capitostes del dinero.
   A ellos jamás los olvidemos.
   ¿Recuerdan, al menos los viejos y los memoriosos, lo de septiembre del ’55 aquel golpe civil, militar y clerical que le llamaron revolución libertadora?
   Hoy, ahora, los militares tienen menos poder de fuego que Doña Jovita, la ciudadanía tiene ya un enorme respeto y cariño por la Democracia que tanta sangre costó recuperar y es cada vez menos subyugable frente a los cantos de sirena que entonan los fracasados, aunque la cúpula del Vaticano haya enviado a sus agitadores rentados.
   El dólar empezó a deprimirse, bajó el riesgo país y se fortaleció nuestro Mercado de Valores.
   Hay conciencia mayoritaria que los autoritarismos y la prepotencia son cosas del pasado y que solamente el esfuerzo y el respeto nos pueden salvar, siempre y cuando el gobierno entienda que el sacrificio no siempre hay que imponérselo a la gente sino a los que más tienen, acumulan, especulan y evaden, y que actúe en consecuencia con la mayor sensibilidad social que pueda desplegar sin miedos.
   La purificación de la banca, del empresariado y el fin del sindicalismo panzista y su inclinación por la prepotencia por encima del diálogo maduro, respetuoso y civilizado, serán las claves que nos aseguren el final de las penurias, la superación de la grieta, la felicidad tan ansiada, la tranquilidad imprescindible y el futuro que nos merecemos.

AMBIGUA C.G.T. MEDITERRÁNEA
   Por allí es tanta la desorientación general, que mucha gente no alcanza a comprender por cuál camino los dirigentes emprenderán su ruta del reclamo, si por unas horas están codo a codo con el gobierno y en otras ocasiones se los muestra alterando el orden público, violando la ley, vulnerando derechos de los otros trabajadores y reclamando lo que ellos tampoco serían capaces de ofrecer.
   Nuevamente la CGT nacional representante del movimiento obrero organizado y columna vertebral del movimiento justicialista, anunció lo que mejor sabe hacer: un nuevo paro para volver a insistir en querer demostrar que dejando de laburar vamos a superar la cíclica crisis que ahora nos viene afectando.
   Y es con la enorme masa de dinero que dispone la organización sindical, producto de los aportes de trabajadores,  que mueve concentraciones, voluntades, tendencias, acuerdos con las mismísimas patronales y otras lindezas a las que ya estamos penosamente acostumbrados.
   Es probable que la protesta sea exitosa porque hay que entender y atender el malhumor social existente, algo atemperado tras el fracaso del -llamémoslo de alguna manera- cuartelazo cambiario que perpetraron dos o tres vivillos recontramillonarios que perdieron ciertos privilegios cuando desde el poder se empezó a concretar eso de la corrupción cero, y ellos eran parte de esa corriente tan rentable.
   Así las cosas en Córdoba ocurrirá lo de siempre, cortarán calles, tirarán bombas, atormentarán a la ciudadanía con el caos callejero, pronunciarán arengas, jugarán a ser combativos y después tendrán que volver a su habitualidad de dirigentes privilegiados que manejan chequeras y crecen en patrimonio mientras caminan a la perpetuidad en ese poder sindical.
   Está visto que el país no cambiará con ellos, que son los que menos quieren cambiar…

OFENSIVO TRANSPORTE URBANO
   Todo indica que el naufragio de los subsidios nacionales al transporte urbano de Córdoba llevará a la siempre lacrimógena actitud empresaria de amenazar con paralizar los servicios por falta de rentabilidad e incapacidad operativa, por el aumento de todos los insumos que intervienen en la puesta en marcha de esas prestaciones, las más caras del país cuando de transporte urbano estamos hablando.
   Es claro que durante años la embolsaron a granel y cuando llega la hora no de perder, sino de no ganar tanto, es que el lloro vuelve a repetirse, con el agravante que si el poder concedente que es la Municipalidad cumple con su palabra, hasta fin de año la tarifa es intocable.
   ¿Qué pasará? La respuesta es trágicamente simple: sobre la porquería que es el actual servicio en muchos recorridos, la situación habrá de empeorar porque habrá restricción de frecuencias para no perder rentabilidad.
    En definitiva, el usuario toma a la FETAP como un antro donde los poderosos e insensibles, decretan para muchos otros laburantes la muerte del presentismo, de la puntualidad y de otras conquistas legítimamente logradas en la lucha sindical o en el marco de negociaciones y acuerdos con las patronales.
   Eso de fomentar directa o indirectamente la evitable lucha de pobres contra pobres no deja de ser una actitud canalla, porque el empresariado frente a la desidia municipal de no tomar con seriedad el problema del transporte urbano, demuestra su ya desembozada actitud de manejar a su antojo y conveniencia las frecuencias, con lo que se salvaguarda la enorme rentabilidad que para ellos significa este servicio penoso, ofensivo y lucrativo.

LA MEGACAUSA Y LOS PRIVILEGIOS
   La Real Academia Española define al privilegio como ventaja exclusiva o especial que goza alguien por concesión de un superior o por determinada circunstancia propia.
   La historia nos tiene acostumbrados a ciertos personajes “privilegiados”, que se repiten hoy en los dueños del poder  y es así  que en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, a la par que se imputó y encarceló sistemáticamente a trabajadores comunes, se omitió cualquier accionar contra  poderosos o funcionarios.  
   Mientras con los primeros  ni siquiera se respetó la ley de la libertad como regla, con los segundos se embanderaron los privilegios.  
   Y no son los únicos porque hace un tiempo dos miembros de la “comisión especial”  de esta causa protagonizaron un escandalete cuando el Fiscal denunció al Juez por haber recibido coimas y el Juez le recordó con aparente ofensa todas las veces que le había dado la razón.
   Aunque suene grave, la noticia pasó pronto a los predios del olvido, otro Juez determinó que no había mérito, archivó el hecho y el denunciado se jubiló, sin problemas ni descuentos.
   Nada se explicó de esa denuncia, que de no ser cierta debió merecer una imputación por falsedad.  
   Este viernes se ha hecho público un pedido de Jury contra ese mismo Fiscal por un hecho ocurrido hace varios años en el que habría atropellado a dos trabajadores que iban en moto.  Lo denunciado es que el hecho fue encubierto y que, además,  el damnificado fue imputado en lugar del Fiscal.
    Más allá del resultado de esta investigación, si es que la hay, lo claro es que “sin igualdad” y “con privilegios” la Justicia no existe.
   Y por ello no puede extrañar que es creciente en la gente que no todos confíen en ella.

ES INSALUBRE GUARDAR LA MUGRE HASTA DICIEMBRE
   Parece que una empresa ya puso la firma en la renovación del convenio, pero falta su hermana casi melliza que capotó al demostrar y quedar en dolorosa e insalubre evidencia, la devaluada calidad de sus prestaciones.
   El problema que es una afrenta a la salubridad pública y un permanente atentado con futuro de pestes por la concentración de porquerías en toda la ciudad, lo que debiera ser una prioridad ahora y no cuando haya que enfrentar las consecuencias de la contaminación ambiental que seguramente será la emergente de este atroz descuido de las autoridades y la indiferencia de las prestatarias más dedicadas a la mentirosa autopromoción que al servicio de la población.
   Me estoy refiriendo al servicio de recolección domiciliaria de basura y limpieza de calles.
   Hace días que no aburren con el sonsonete de los consejos para el tratamiento domiciliario de los residuos, por la simple razón que la recolección no respeta ningún esquema, recorrido ni horario como se hacía cuando asumieron una responsabilidad que ahora eluden olímpicamente.
   Si es cierto que para normalizar las prestaciones tenemos que esperar hasta diciembre amenazados y cercados por la mugre, los olores y el espectáculo callejero poco edificante, será negocio más que rentable comprar barbijos y máscaras antigases, para vender a buen precio  con explosiva demanda.
  Con certeza que serán los elementos que más necesiten los vecinos, porque está visto que reclamarle a las autoridades de poco sirve.
   Por ahora, la basura viene ganando la batalla por muerte
FORMADORES DE PRECIOS Y ESPECULACIÓN
   Es gracioso y a la vez alarmante que por ejemplo el salame de la colonia en cualquiera de sus llamémosles modelos, la deliciosa bondiola o el queso casero de cabra o de búfala, se manejen también por la cotización del dólar.
  Y cuando tomamos conciencia, que para muchos es una actitud en extinción, que los combustibles se regulan por el valor internacional del crudo, inevitablemente nos empujan a sostener que estamos siendo manejados y vapuleados por una sarta de individuos con mentalidades genocidas, porque no les cabe otro calificativo cuando con sus abusos fabrican situaciones de hambre y otras privaciones.
   Supongamos, siendo buenitos y bien pensados e intencionados, que ahora con la baja del dólar no muy notable pero si un par de pesos por cada billete verde, los salames bajarán de precio y podremos excluirlos de las obligadas privaciones como otros productos de primera necesidad.
   Y que cuando en los mercados internacionales retroceda el valor del crudo, es para imaginar que así como aumentan los combustibles tomándolo como parámetro, lo mismo hagan pero hacia abajo, los que dicen manejar nuestra economía.
   Pero es soñar despiertos, porque los precios de las naftas y similares jamás bajaron en nuestro país con las fluctuaciones del crudo, salvo una vez hace poco tiempo, que tuvieron la generosidad de bajar algo así como 10 centavos por litro.
   Pero aquí nadie quiere asumir la responsabilidad de ser formador de precios y todos le esquivan a ese rótulo en verdad socialmente descalificante en tiempos de crisis e inflación porque nadie quiere reconocer culpas y como siempre las culpas son ajenas, tanto para el gobierno como para el empresariado.
   No hay caso… este es el país de los vivos, por la sencilla razón que los tontos, que somos mayoría, toleramos que eso sea ya parte del ADN argentino…

CUMPLIR 60 AÑOS NO ES POCA COSA  EN  UNA
PROFESIÓN TAN INVADIDA COMO LA NUESTRA
   Debo confesar gallardamente que no pensaba recordar (me) la fecha de ayer, en que caí en cuenta que habían pasado seis décadas, o doce lustros, o 60 años o más o menos 525.600 horas de aquella tarde en que pisé como quien camina con escarpines en una nube, el crujiente piso de lustroso parquet en la redacción de La Voz del Interior de la Avenida Colón 37, a la hora en que los próceres del periodismo de entonces hacían tiritar las Rémington y en
 los escritorios lucían las cuartillas en blanco y las otras, ya listas para ser devoradas por las hambrientas linotipos que mágicamente cambiaban esos latidos en papel por un humeante tufo del plomo derretido, padre de todos los saturnismos.

   Fue mi primer día, 8 de septiembre de 1958, el de mi bautismo sin bendición, cuando comenzara a escribir para comer y me rindiera a la pasión desenfrenada del periodismo artesanal, aquel que no mostraba diplomas ni certificados sino la firme vocación de transformar en vicio y en pasión esas ansias por comunicar.
   Malcolm Forbes, quien para pensar no era tonto, sostuvo tiempo atrás que “La jubilación mata más gente que el trabajo”.
   Y es cierto, porque si a uno le toca -como a la enorme mayoría- la mala suerte de no cobrar una jubilación de privilegio, corre el penoso riesgo de pasar a las huestes de los desposeídos.
   Por eso, porque me encantan los manjares, el buen vino, viajar y esquivarle a las penurias, no me jubilé de mi vocación y he seguido trabajando, para llegar, precisamente hoy, a cumplir 60 años ininterrumpidos en el ejercicio del periodismo que para mí no es un trabajo sino una pasión, una adicción, un saludable vicio.
   Ya ni me acuerdo por cuántas redacciones de diarios, revistas, radios, noticieros de cine y canales de televisión he pasado, en muchos tramos de mi vida con una curiosa simultaneidad, que a la hora de hacer números, suman 110 años efectivos.
   No es lo mío un acontecimiento social ni es para tapa de diarios, recibir distinciones, reconocimientos, estatuillas, transformarme mágicamente en ciudadano ilustre o que me envíen almidonados saludos protocolares.
   Los que abrazamos esta profesión, sin dudas la más invadida del universo, sabemos que nuestra lucha es hacia afuera y hacia adentro, contra los oportunistas y los avivados de siempre que se cuelgan de una ideología, de un personaje o de una promesa; pontifican aquí y allá a los cuatro vientos, juegan a que son comunicadores impolutos y por su militancia, más que por la profesión, reciben jugosos beneficios disfrazados de publicidad oficial que por lo general, vía impuestos, pagamos todos nosotros.
   Puede que eso sea divertido, que les permita facturar y socializar mejor que si fueran carpinteros, farmacéuticos o artesanos -solo por citar casos distintos- pero cuando desnudan su liviandad de conceptos o el compromiso es solo parcial, interesado y sectorizado, es que descubrimos a los invasores de los que  hablaba, por más títulos o diplomas que puedan exhibir.
   Lo quiero festejar simbólicamente, sin ceremonias, misas de acción de gracias ni nada parecido.
   Todavía tengo amigos de fierro y colegas a los que admiro y frecuento, porque quiero seguir aprendiendo.
   Quiero celebrarlo evocando momentos, trayendo al alma instantes únicos, recordando a los afectos que me acompañaron y me acompañan: a mi familia que le tocó sufrir las persecuciones que me agobiaron, las presiones, las amenazas y los malos ratos.
   De no ser por ellos, probablemente hubieran tambaleado mis convicciones y al primer traspié hubiera cedido al retiro.
   Debo ser agradecido con los que me enseñaron, cuando el periodismo se ejercía y no había aulas para aprender.
   Debo también caer a la folklórica simpleza de confesar que mi universidad fue la calle, las angustias, conocer el mundo, acercarme al horror, vivir instancias mágicas, llorar a escondidas y ser feliz con la sencillez de un abrazo, de una caricia o de un oportuno consejo.
   Porque pese a los contratiempos, al sufrimiento, a la marginación laboral de algunos sectores, cada uno de nosotros tiene el mejor antídoto contra eso de sentirse libre, que es la certeza de sentirse útil.
   Solo esto quería decirles, como una confesión de vida, que en 60 años de trabajo me colmó de sorpresas.
   En este mundo, aquí donde nadie regala nada salvo que sea un despreciable demagogo, no existe placer mayor que seguir trabajando; no abandonar lo alcanzado, porque la meta está siempre enfrente de nosotros.
   Y los malos momentos, la indiferencia y las traiciones, en lugar de amontonarlos para que te hagan daño, hay que seguir el dictado de Roberto Stevenson, quien tuvo la genialidad de decir “Mi memoria es magnífica para olvidar”.
   A mi edad y con 60 años de periodismo sobre mis hombros y dentro del alma, no es necesario que le toque el timbre a la nostalgia.
   Esa dama sensual e imprescindible, amante sin tiempos ni preguntas; sin celos pero brutalmente apasionada, tiene siempre sus puertas abiertas…


OCUPACIÓN ESTÉRIL Y DESGASTANTE
   Como resulta demasiado complicado dilucidar los motivos, las causas y los efectos de una actitud grupal con su inevitable juego de intereses y de pasiones ideológicas, bien vale como introducción una humorada que si bien puede asomar como un acto discriminatorio, nos muestra distintos enfoques de un mismo caso, con un sano componente, como lo es el humor.
   Tiempo atrás en la mayoría de los ómnibus del transporte urbano de las grandes ciudades argentinas había un cartelito que advertía, textualmente “Está prohibido conversar con el conductor”.
   Dicen que en los transportes públicos de París también hay carteles por el estilo pero con aditamentos llamativos: “No distraiga al chofer hablándole de mujeres, de champagne o de buenos quesos” mientras que en el transporte público londinense son más lacónicos: “Si usted distrae al operador de esta unidad hablando de habanos, de la humedad o de la niebla, puede provocar evitables accidentes”.
   Como se advierte, son todos coincidentes en materia de prevención y pintan claramente la idiosincrasia de cada pueblo.
   Pero comentan que en el mundo hay un caso que echó por tierra con todas las especulaciones acerca del mismo tema y con sentido dramáticamente práctico formula una sabia advertencia, encerrada en las pocas palabras de una pregunta: en el servicio de transporte público de Israel, según me comentó un paisano amigo, el cartel es el que mejor efecto provoca en los pasajeros, porque dice: “¿Qué gana, hablando con el conductor?”.
   Una maravilla de síntesis, contundencia y efectos que bien viene para preguntarse y aunque parezca descolgada la comparación, cuál es el beneficio comunitario y civilizado, que se obtiene manteniendo ocupado el Rectorado de nuestra cuatrisecular Universidad Nacional cuando el problema que la motivara está en etapa de conversaciones y negociaciones intersectoriales.
   Muchas veces, cuando los argumentos de los ocupantes no lucen la solidez necesaria, suelen darse estos casos de inexplicables caprichos…