11 de noviembre de 2018

S.L.B.: AL WALTER “POLLO” DÍAZ SER EL CORDOBÉS DEL AÑO, LE QUEDA CHICO - TRANSPORTE URBANO, MÁS CARO Y PEOR - PAPELÓN DE E.P.E.C. ANTE UNA TORMENTITA - MEGACAUSA ACTIVA Y VICTIMA FATAL QUE MERECE RESPUESTA - CAMPORISMO RESIDUAL Y SALVAJISMO SINDICAL Y POLÍTICO - Y.P.F. Y EL MÁS RECIENTE AUMENTO - BONUS TRACK CON COMENTARIO PARA RADIO MITRE, ETC.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” n° 542 del 11/11/18 emitido únicamente por FM88.5 debido a una transmisión deportiva por la AM580, ambas de Radio Universidad de Córdoba.

Sin desmerecer a los otros candidatos
CREO QUE AL WALTER “POLLO” DÍAZ SER
EL CORDOBÉS DEL AÑO, LE QUEDA CHICO
   ¿Puedo hacer una lluviosa y poco iluminada confesión?
   La verdad, cuando los factores se ponen en contra de un esfuerzo genuino y repetido cada semana como un ritual religioso, es que surgen pensamientos que bien pueden estar alejados del motivo principal, que en este caso es la ciclotímica habitualidad de este espacio.
   Aceptamos ser hijos del fútbol y de sus transmisiones que nos van mutando en el dial, a veces por una FM débil, a veces en dúplex con la óptima AM, a veces sin la ventaja que significa contar con la apoyatura de internet y su alcance mundial, porque es desde muchos lugares alejados que nos escuchan gracias a la tecnología.
   Hoy, cayendo a la misma exageración porteña alimentada por una enorme corporación económica, sindical, política y deportiva, nos obligan a caer al absurdo de reconocer que un partido de fútbol sea tomado como la final de un mundial, o el acontecimiento futbolístico más trascendente de nuestra historia, o que el mundo será distinto después de un encuentro en el que dos tradicionales rivales buscarán la victoria.
   Se dice, cuando hay despelotes, agresiones, disturbios, represión, muerte entre hinchadas y otros fenómenos sociales, que el fútbol es solo un juego, pero esa exageración lo está desvirtuando y lo transforma en un formidable negocio que a veces lo malogra un temporal inoportuno, como ahora, y altera el ritmo de un país frente a la incertidumbre.
   Vuelvo a la confesión: ¿sabe en realidad, cuál es la noticia que en este momento más me conmociona?
   Muy simple: haberme enterado que mi amigo Walter “El Pollo Díaz” figura entre los candidatos a Cordobés del año.
   Creador de un espíritu musical donde el ritmo suele ser la carencia, la intemperie, el reinado de la droga, la desocupación y el delito todo dentro de un marco donde la mayoría es decente, es digno de ser destacado.
   Y el Pollo encontró la verdad desde su concepto que un chico que agarra un violín, nunca tomará en sus manos un arma, lo que es emocionadamente contundente.
   Y formó en villa “La tela” desde la nada y con muy poco la Sinfónica “Banjamines” integrada por pibes y mocosas de 15 asentamientos marginales cordobeses y allí andan, paseando su dignidad, su esfuerzo y su compromiso con la sociedad demostrando ese grueso error de los que hacen sinónimo de pobreza con delincuencia.
   Esa es la mejor noticia de hoy, y será mejor aún cuando el “Pollo Díaz”, sea o no ungido, ingrese a nuestra historia con mayores posibilidades de perdurar que el resultado de un partido de fútbol que dura una hora y media.
   Porque su ejemplo, si, será mundial y eterno

PREVISIBLE Y COSTOSO “BOLETAZO”
   Otra vez la vieja, percudida y hartante costumbre de sorprendernos aprovechando la lluvia, la noche y el ejercicio de una autoridad que debiera manifestarse alguna vez en beneficio del contribuyente, acosado por el pago de obligaciones que después se diluyen en algún agujero negro de complicidades e ineficiencias.
  El evidente concubinato entre los empresarios del transporte y la dirigencia sindical de la UTA coloca al usuario sostenedor de prestaciones deficientes en su calidad de eterno rehén y víctima de la voracidad de ambos sectores, en la mayor vulnerabilidad ante la inacción del poder concedente que es la municipalidad y su ciclotimia de gestión.
  Estamos obligados a pagar por adelantado un servicio lamentable, con esperas cada vez más prolongadas, atendido con unidades mugrientas y a veces en estado técnico inaceptable.
     Pero ellos ya cobraron y manejan también por adelantado una enorme masa de dinero que es nuestro.
 Y es el cuento de nunca acabar; es la estafa cívica que no sabe de misericordia hacia los menos afortunados y formaliza esa deleznable lucha en la que los afortunados cuando se encaprichan y reclaman, lo hacen en peligroso desmedro del resto de la clase trabajadora impedida de asistir a sus obligaciones, perdiendo los beneficios del presentismo y de la puntualidad.
     Ni FETAP ni la UTA han mostrado jamás algo de sensibilidad social y siempre han avanzado ciega y angurrientamente sobre los derechos del resto de la gente, sin importarles las consecuencias de tamaño egoísmo.
     Ya está: los empresarios lloraron su falsa miseria, contaron con la complicidad dirigencial de un gremio, consiguieron lo que buscaban y la rueda volverá a girar hasta el próximo capricho.
   No han hecho nada nuevo.
   Simplemente, repitieron el libreto que también como siempre contó con la aprobación de un cuerpo "legislativo" que en su vida esperó un ómnibus o un trole muriéndose de frío o de calor.
   Para ellos lo único trascendente pareciera ser que la Nación no deje de enviarles dinero para seguir subsidiando a una actividad altamente lucrativa que cuenta con la enorme ventaja de tener asegurada la suficiente cantidad de rehenes como para obrar a su antojo, y permítanme que se los diga crudamente, cagándose en las necesidades de los usuarios que están obligados a sostener ese sistema perverso.
   Desde la autoridad escasas veces surgieron soluciones que no pasaran por lo económico privilegiando el respeto que permanentemente, incluso estando regularizadas las prestaciones, se les vulnera a los pasajeros.
   Pero después, esos mismos políticos pedirán que los voten…

La EPEC frente a una tormentita
¡Y ESO QUE EL VIENTO FUE SUAVE!
PERO HUMILLÓ A LA TECNOLOGÍA
   Una nueva afrenta a la calidad de vida de los cordobeses ha perpetrado la Empresa Provincial de Energía de Córdoba con estas últimas lluvias que sin ser violentas ni despiadadas, tuvieron una exasperante continuidad.
   Dirán que la culpa no es de la EPEC sino de la maldita meteorología que se ensaña, pero es esa empresa, la que proclama tecnología de punta, inversiones millonarias y suculentas gratificaciones “por eficiencia” a sus mandamases, la responsable por omisión que a cada tanto nos veamos doblegados por una lluvia más  parecida a la meadita de un gato a un temporal en serio, como esos que suelen abatirse con fuerza enorme y vientos huracanados.
   Ni siquiera salieron a informar dónde estaba la falla y menos a qué se debía, porque parece que se terminó la vigencia que tuviera durante cierto tiempo un vocero que al menos daba la cara por todos los que se escondían por detrás de su propia inoperancia.
   El servicio fue caprichoso, lo cortaban media hora, lo restituían cinco minutos, lo volvían a cortar y así la realidad, mientras los usuarios que pagamos la electricidad por lejos más cara del país, rezábamos y hasta los ateos lo hacían, para que los electrodomésticos no sufrieran daños de los que la propia EPEC pocas veces se hace cargo.
   ¿Qué esperamos para la temporada de lluvias y vientos que suele aposentarse en el verano sobre Córdoba?
   La verdad y en lo personal, como cordobés espero que para entonces, no esté dirigiendo a esa empresa de lamentables prestaciones, la misma gente que ahora está allí, dice que dirige pero los resultados demuestran que es una costosa mentira.
   Tan mentira como esa eficiencia por la que tanto dinero reciben…

LA MEGACAUSA SIGUE ACTIVA Y HAY UNA
VÍCTIMA FATAL QUE MERECE RESPUESTA
   Tiempo atrás el Sr. Andrés Pérez me supo enviar la copia de un escrito remitido a la Fiscalía General en el año 2011, en el que reflexionaba sobre los estudios psicológicos y psiquiátricos que se realizan a un preso que va a salir en libertad, o a un policía o militar para valorar si se encuentra “apto” para portar armas, todos orientados a determinar si la  persona está mentalmente apta para afrontar una obligación delicada equilibradamente y sin peligro para terceros.
   Esto lo llevaba a preguntarse si se hacían  tales estudios a funcionarios judiciales de Córdoba para valorar su apego a la aplicación de “justicia”, particularmente en el caso de la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba y agregaba Pérez que estos estudios se han generalizado en el mundo actual y hasta el presidente de los Estados Unidos se los realiza una vez al año.
   Un fundamentado cuestionamiento aunque según  lo poco que conozco, estas evaluaciones se practican en varios países europeos,  siendo muy exhaustivas y exigentes en Holanda, pero tengo entendido que en el nuestro no se hacen. Los jueces tienen en sus manos el más elemental de nuestros derechos como es la libertad, pudiendo perderse con ella la vida misma.
   Por lo tanto, alguien debe garantizarnos su idoneidad.
   En la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba se aplicó prisión preventiva sistemática sin juicio, se encarcelaron personas sin pruebas y sólo por convicción del juez, se cumplieron condenas anticipadas, se nombró una comisión especial para juzgar y se juzgó repetidamente a los mismos imputados por lo mismo.
   Cuál es el grado de razonabilidad de todo esto, es algo que merece urgente evaluación.  
   El escrito de Pérez, por si a alguien se le ocurriera saber, nunca fue contestado.
   Y aún sin su presencia física, aguarda respuesta y por sobre todo, Justicia.

Paralización aérea
SALVAJISMO SINDICAL Y POLÍTICO,
BOMBA DE TIEMPO CON LOS PAROS
   Más allá del papelón internacional que representa aislar a un país, el reciente paro dispuesto por la dirigencia de cinco gremios vinculados con la actividad aerocomercial puede ser considerado salvaje, pero cuando se advierte la orientación ideológica de sus mentores, alcanza para encontrarle explicación a esa siniestra tarea de socavar a un gobierno legítimamente elegido por el voto popular.
   Lo mismo cabe y en su momento así fue encarado, cuando las medidas similares afectaron a gobiernos anteriores.
   Pero esta vez la injerencia del remanente camporista en una empresa a la que fundieron, en la que hacían figurar miles de pernoctaciones fantasmas en hoteles de los amigos y parientes del poder, se colocó por encima del daño a que se están acostumbrando los no asumidos en su derrota y ahora alérgicos a la Justicia y a los barrotes.
   Es como si la dirigencia gremial de esos sectores no tuviera conciencia del daño que se le hace no ya sólo a la imagen del país, que ellos mismos deterioraron hasta cansarse, sino a la gente imposibilitada de viajar por paseo o por otras obligaciones, entre las que están los compromisos médicos, los dramas familiares y diferentes como respetables motivaciones.
   Los analistas estiman que el perjuicio de estos días de inactividad por asambleas que son paros encubiertos, alcanzó en forma directa a más de 30.000 pasajeros que malograron su viaje y padecieron otros perjuicios colaterales.
   Es tan simple la evaluación con prisma político, que al multiplicar esos 30 mil por tres o cuatro miembros de cada familia más los allegados y los indignados por el atropello, muchos entendidos transforman a eso en votos.
   Y sostienen que después, de nada sirve llorar…

Cuando el dólar y el crudo bajan…
Y.P.F. EL PRECIO DE LOS COMBUSTIBLES Y
TODOS  LOS QUE “COMIERON” EL AMAGUE
   Es cierto que la mayoría de los argentinos vivimos desde siempre obligados por circunstancias que por lo general no manejamos,  a estar pensando permanentemente no tan sólo con la mente y lo que nos quede de neurona y cerebro analítico, sino con la más sensible de nuestras vísceras: el bolsillo.
   Y cuando escuchamos por allí que es inminente el aumento en el precio de los combustibles, salimos disparando, buscamos el coche o la moto, nos metemos en la primera estación de servicio que encontramos y le pedimos al playero que nos llene el tanque y que le meta combustible en la guantera y hasta en los ceniceros.
   Así creemos estar a salvo del incremento en los precios que viene siendo una penosa costumbre de la que nadie nos había advertido y caimos como giles.
   Así también se fueron dando las cosas: largas filas de coches ya en surtidores de cualquier marca o color pero siempre la mayoría tiene la certeza que nuestra Y.P.F. es una garantía en materia de calidad y medición justa de la cantidad, cuando la realidad suele demostrar que en tal sentido por lo general son todas iguales porque ahora los motores de inmediato denuncian cualquier alteración del líquido que los alimenta.
   Y salió el nuevo aumento al que de inmediato adhirieron todos los colores de estaciones, Esso, Axion, Shell y las restantes con diferencias de centavos, todas menos nuestra empresa de bandera, Y.P.F.
   Todo el mundo llenó tanques, los que pudieron empacharon bidones, botellas de gaseosas previamente vaciadas, enjuagadas y secadas y bolsas de esas que se usan cuando uno es tonto y no mira el combustible que resta en el tanque y como vulgarmente se dice, “se queda a pata”.
   Pasaron las horas, y de los precios de Y.P.F. ni una palabra.
   Pasaron pocos días y nada…
   Finalmente, el anuncio oficial que YPF no aumentaría el precio de sus combustibles porque por el momento no se consideraba necesario ni prudente hacerlo.
   ¿Fue un sincericidio o un acto demagógico?
   Puede que un poco de cada uno de esos elementos, pero sirvió para demostrar que aunque sea en mínima medida, todos tendrán que convencerse que el “por las dudas” es el incremento que más daño nos viene haciendo al bolsillo.
   Bajó el dólar, bajó el precio internacional del crudo y los combustibles no todos aumentaron sino que al menos se mantuvieron.
   ¿Cuándo ocurrirá lo mismo con la carne, el pan, el azúcar, la yerba, los medicamentos nacionales, el transporte y tantos otros productos imprescindibles?
   Es hora de dejarse de joder y alguna vez divorciarnos del dólar que como se advierte, no es el marido perfecto y ni siquiera la amante o un pata de lana confiable…

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     “BONUS TRACK” (EN CORDOBÉS BÁSICO, “LA YAPA”)

  Los domingos por la mañana y en mi condición de periodista independiente, he comenzado a comentar algún tema de actualidad en el programa “Mitre Club” que conduce el colega Pablo Colazo en Radio Mitre 810. La columna ocupa unos pocos minutos entre las 10,30 y las 11 y este día 11 de noviembre abordé el tema de la curiosa conversión de un sector del peronismo, otrora iconocasta del ’55 a la actualidad de virtual “vaticanización”. A continuación, la desgrabación de dicho comentario:

Peronismo, historia y memoria
DE LA ICONOCLASIA DEL ’55 A
LA “VATICANIZACIÓN” ACTUAL

   La memoria, que es el lápiz de la historia, suele atesorar vivencias y evocaciones que más allá de los recuerdos, pasan a formar parte de las nostalgias en algunos y en otros, de actualizar odios adormecidos.
   Más que prolongado, demasiado ancho ha sido el sendero ideológico que transitó el peronismo, incluso antes de sus públicos albores como movimiento, porque si tomamos como punto de partida en dónde y con quiénes se formó militarmente el líder, sería complicado aceptar esa rara mezcla de Mimí y de Musetta en los vaivenes que lo llevaron desde la prusiana derecha, a eso que le llamaron romanticismo de los jóvenes idealistas, varios de una curiosa izquierda cristiana, que fueron tan criminales como los genocidas de uniforme que desquiciaron al país por siete fatídicos años.
   Allá por la década del 40 y tantos “cuando el que te dije salía al balcón” según la genial María Elena Walsh, luego de años tormentosos en que se fuera desdibujando la figura del líder para que la realidad le diera diploma de dictador, la oposición más compacta y con la solidez de una fácil llegada al pueblo, desde los púlpitos se manifestaba contra las medidas de gobierno que el clero consideraba anticristianas, y por entonces y como siempre, el sector actuaba por “obediencia debida”.
   A mediados de junio del ’55 se produjo un alzamiento militar cuyo objetivo era ultimar a Perón bombardeando con aviones de la Armada la zona de Plaza de Mayo dejando decenas de muertos y heridos y la reacción del poder hizo fusilar a 31 compatriotas.
   Y como el sesgo de los insurrectos tenía perfil vinculado con la Iglesia, decenas de activistas amparados por la indiferencia de la Policía Federal ordenada por el poder peronista, incendiaron la curia porteña destrozando su archivo histórico y atacaron ferozmente en forma casi simultánea  a varias iglesias.
 Fue una iconoclástica salvajada de las hordas alentadas desde el partido entonces gobernante.
     Se armaron los comandos civiles bajo la consigna “Cristo vence” en iglesias y parroquias lo mismo que hacían militares rebeldes en cuarteles y en otros asentamientos, hasta que vino la que tuvo dos nombres, según desde donde partiera: Revolución Libertadora desde el clero y los hombres de Lonardi y Aramburu, y Revolución fusiladora, así llamada desde los sectores más encumbrados del peronismo. Era septiembre del ’55.
    Corrió la historia, dejó sus rastros, el peronismo no disimulaba un odio visceral contra el clero opositor y adoptaba medidas que no caían simpáticas en temas hasta entonces tabúes como aborto, divorcio, la separación de la Iglesia del Estado y otros que se echaron a circular.
   La vida siguió su curso, los hombres de septiembre del ‘55 eran profundamente católicos, se fortalecieron los cursillos de cristiandad y las relaciones entre el poder y la Iglesia se suavizaron.
   Después Carlos Saul I de Anillaco se mantuvo algo errático pero casi prescindente y posteriormente, se dio el giro más impactante de los últimos tiempos en cuanto a participación de la Iglesia en la vida política argentina. No es para escandalizarse que una institución universal como lo es ella tuviera intensa actividad política.
   Cuando aquella fumata blanca que consagraba a Francisco, casi ex Bergoglio en Sumo Pontífice ganó el cielo romano, el impacto en Argentina fue notable. Bergoglio de inmediato se diplomó de represor, entregador de curas a la dictadura genocida y otras lindezas.
   Fue demonizado por las Madres de Plaza de Mayo, doña Hebe se cansó de circular por la banquina del insulto alevoso lanzado por impunidad consagrada y sus seguidores… y seguidoras tomaron por baño el atrio de la Catedral Metropolitana y otros sacralizados recintos y Francisco, el Papa argentino, ya era más diablo que Satanás.
   El tiempo que todo lo cambia cambió también al ex Bergoglio y trascendió su nueva personalidad, anudó impensadas amistades en lo político, sindical y financiero. Lo empezaron a mirar distinto desde la izquierda más fundamentalista vinculada con el poder de entonces.
   Tejió alianzas y últimamente envió a un desconocido personaje que ahora es SU voz y SU pensamiento. Los bolsos con dólares y otras curiosas operaciones adentro o afuera de los conventos pasaron a ser monedas por el escaso valor comparado con otros grises emprendimientos.
   Y Francisco, lejos de aquella dolorosa iconoclasia casi pasó a ser tropa de un kirchnerismo en virtual decadencia que lo había repudiado y ahora exuda su alergia a los barrotes.
   Todo lo demás es tan reciente que no vale la pena recrearlo.
   ¿Una conclusión?
   Solamente un pensamiento asentado en la realidad que vivimos, al advertir que uno de los focos más que de divergencia y con actitudes pre o pro golpistas, tiene a Francisco en condición -al menos geográficamente hablando- de lejano mentor.
   Demasiado parecido al 55 y con el mismo propósito, como entonces, de faltarle el respeto a la voluntad popular. Los analistas no le encuentran explicación a esa actitud papal de no visitar su Patria ni siquiera de paso.
   Que con la Iglesia haga política, desde San Pedro ha sido costumbre.
   Pero de allí a ser una figura partidista, la distancia es enorme.
   Todo esto no es gorilismo.
   Simplemente se trata de historia… y de memoria.


4 de noviembre de 2018

S.L.B.: HISTÓRICO Y ABUSIVO "POR LAS DUDAS" EN LOS PRECIOS - EN FADEA AHORA SE TRABAJA EN SERIO Y POR EL PAÍS - UN CURSO DE AGUA ENTRE CÓRDOBA Y EL RIO PARANÁ - LA MEGACAUSA Y LIBERTAD, INOCENCIA Y JUSTICIA - VACA MUERTA, EL FUTURO VENTUROSO - HABRÁ MUSEO DEL CUARTETO Y SEPULTARÁN AL "CORDOBAZO" - BONUS TRACK: BOCA VS. RIVER CON AMBAS HINCHADAS, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa que difunden, plagados de deficiencias técnicas esta vez, la FM88.5 y la AM580 ambas de Radio Universidad Nacional de Córdoba. Versión obtenida en la pésima emisión n° 541  del 4/11/18 de “Síganme los buenos”.

NUESTRO FOLKLÓRICO “POR LAS DUDAS”
QUE  SIGUE  REINANDO  EN  LOS  PRECIOS
   En un marco de absoluta desorientación, los argentinos en mayoría no alcanzamos a comprender ciertos vericuetos de la economía y de la política, por donde transitan entre otros componentes la mentira, la demagogia, la ignorancia y los errores de gestión.
   Por una cuestión meramente lógica, llegamos a pensar con mucho de romanticismo y candidez, que todos los productos y servicios aumentaban empujados por el dólar en constante ascenso y hasta se puede decir que había en nosotros, los argentinos, una especie de irrebatible resignación frente a los ascensos en el mercado cambiario, que en el mejor de los casos a veces mostraban que los valores de un día para otro permanecían estables.
   Y llegamos al colmo de la tontera cuando se nos ocurrió elucubrar que como estaban las cosas, podíamos confiar en que toda la mercadería y los servicios que habían subido su costo a la par del dólar, cuando bajara el billete verde o ascendiera nuestro alicaído peso, los precios en general acompañarían esa movida.
   Tontos y retontos, porque los pícaros empresarios cuando se engolosinaron con las utilidades de siempre a las que sumaban el hijaputesco e ilegal “por las dudas”, la siguieron embolsando mientras lloraban y muchos todavía lloran.
   Tuvimos días de dólar superando los 42 pesos con los que Crónica TV, América 24, C5N y otros voceros de la nostalgia y la impunidad, sentimiento y costumbre ahora en jaque, se engolosinaron con sus apocalípticos pronósticos, suponiendo que en pocos días estaría dejando atrás los 50 mangos por unidad.
   Al no ocurrir tal desastre al menos por ahora, se nos cruzó por la cabeza que existiría un retroceso en los precios, cuando el dólar usó el tobogán y se deprimió hasta un impensado 35 pesitos y algunas monedas menos.
   Pero nada cambió, porque como el pacman, lo que devoran los empresarios difícilmente lo vomiten aunque les laxen el alma.
   Y lo más curioso, es que las naftas siguieron subiendo su precio de venta, con el pretexto que está ajustado al dólar que siguió bajando y al valor del crudo, que está más deprimido que nunca.
   Es probable, más allá de lo respetable y estrictamente técnico encontrarle alguna explicación simplista y primaria a esta situación de los aumentos divorciados de las subas y bajas del dólar, pero emparentados con el casi atávico “por las dudas” de buena parte del empresariado argentino: los que compraron caro pocos días atrás, ahora no quieren vender barato y atesoran la mercadería en la espera de vientos monetariamente favorables.
   Una situación dolorosa porque el poder lo permite, cuando debiera intervenir de alguna manera como expresión de respeto a una mayoría que viene sufriendo los embates de una economía ciclotímica y un Estado ávido de tributos.
   El escritor Oscar Wilde quien seguramente no era experto en manejos presupuestarios, supo arriesgar un adecuado concepto al sostener que “aconsejar economía a los pobres es a la vez grotesco e insultante. Es como pedirle que coma menos, al que se está muriendo de hambre”.

ADIÓS AL OCIO Y A LOS  AVIONES DE
CARTÓN QUE  NO VUELAN. EN FADEA
SE TRABAJA EN SERIO Y POR EL PAÍS
   Si desde aquí buscáramos la más fácil, la menos complicada y la efectista evaluación, nos limitaríamos a comparar desde aquella FADEA de los aviones de cartón, o los esqueletos de aeronaves armados para la foto, o las sesudas conferencias que muy bien pagas, ofrecían actrices del rubro gatuno estrechamente ligadas al poder nacional de años atrás, frente a la realidad actual proyectada en serio, sin exageraciones ni mentiras que nadie en su sano juicio podía creer.
   Ahora ese gran emprendimiento hijo o nieto de un militar peronista como lo fuera el brigadier Juan Ignacio San Martín y su sentido futurista, pionero indiscutible de la Córdoba industrial, quien transformó a la vieja Fábrica de Aviones que databa del año 1928 como Instituto Aerotécnico en Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado, IAME, donde se desarrollaron emprendimientos aparte de los vinculados con la aeronavegación, con la naciente industria de la fabricación de automóviles.
   Espectáculo aparte que incluso convocaba a turistas extranjeros, era la salida del turno tarde, cuando más de 5.000 motos se adueñaban de la avenida Fuerza Aérea en el regreso de los trabajadores a sus hogares.
   De allí y como apunté recién surgieron automóviles, tractores, motocicletas, aviones livianos y los legendarios Pulqui I y II, primeras aeronaves construidas en Sudamérica e impulsadas por turbinas, a las que la gente llamaba “aviones a chorro”.
   Ahora nuevamente esa institución cordobesa sigue incorporando historias, porque después de un oscuro período en que fue tomada como bolsa de trabajo para activistas políticos, sin fabricar ni un mísero tornillo, retoma su trascendencia al ocuparse del mantenimiento de grandes aeronaves que sirven a importantes empresas extranjeras.
   Y es entonces que cabe un homenaje de reconocimiento a Ércole Felippa, quien desde el sector lácteo pero con dominio absoluto de todo lo que sea producción, se dio a la tarea de emprolijar una actividad que no eran los quesos, sino un himno al ocio y el pago de favores políticos.
    La demagogia fue abatida por la decencia y el compromiso.
    FADEA ya le es útil al país y a todos los argentinos con su ciclópeo esfuerzo de superar tiempos negativos y mostrar su real potencial y de lo que su gente es capaz de encarar, cuando se la conduce con seriedad y profesionalismo.
   Y pensar que para muchos y por el hecho de haber sido designado por un gobierno peronista para hacerla producir en serio, el Brigadier Mayor Juan Ignacio San Martín fue arrumbado en la indecorosa injusticia del olvido.
   ¿Hay alguna avenida, calle, pasaje o plaza que lleve su nombre?
   Es para saberlo, y saber también en dónde se le puede rendir un homenaje a su esfuerzo, su audacia y su memoria.

MEGACAUSA E IMPARCIALIDAD, LIBERTAD,
INOCENCIA,  SENTIDO  COMÚN  Y  JUSTICIA
   En  el contexto de rescatar y recuperar  valores como la libertad, la inocencia, el sentido común y la justicia, desaparecidos en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, dejé volar mi imaginación buscando posibles formas de solucionar tales ausencias. 
   Se me ocurrió, por ejemplo, qué pasaría, no sólo en esta causa, sino también en la práctica en general,  si en los expedientes de tribunales los imputados se mencionaran con nombres ficticios y no con los reales.  
   Por supuesto que todo lo demás  se mantendría igual, el relato detallado y cualquier antecedente, contacto, relación o conexión que el imputado pudiese tener.
   Todo igual, excepto el nombre.
   Pensemos como ejemplo  en el  Juez que encarceló a dos imputados  reconociendo  que no había ninguna prueba contra ellos,  ni ningún testigo que los acusara, pero igual, él estaba convencido: ¿hubiese hecho lo mismo si el caso fuese anónimo y el encerrado pudiese ser su pariente, amigo, vecino o algún influyente político?
   Y en sentido inverso,  cuando se ignoran las acusaciones contra poderosos personajes,  ¿Se obraría igual si el caso pudiera manejarse como  un anónimo?  Con absoluta seguridad que no.  
   La objetividad y la imparcialidad  brillan por su ausencia, y aunque me digan, y ya sé, que  existen  recursos  para garantizarlas, lo arriba expuesto prueba que no alcanzan. 
   Entonces,  aunque la idea suene descabellada o poco práctica,  habrá que seguir pensando,  porque sin esos pilares no hay  Justicia posible.  

¿UN RÍO UTÓPICO U OTRAS PRIORIDADES
DIGNAS  DE SER  TOMADAS  EN  CUENTA?

   Es innegable que tiene validez uno de los argumentos esgrimidos para encarar una obra de esta magnitud, que es el actuar con proyección de futuro.
   Pero en un país donde por imperio de circunstancias prevalece el día a día por encima de las utopías a largo plazo, se me ocurre que lo trascendente es no dejar de lado las prioridades más acuciantes en el campo social, en salud, educación, justicia o seguridad, sólo por citar algunas urgencias.
   Y esta postura se fortalece al mencionar la pregunta más temida que es ¿quién se hace cargo de lo que puede costar la iniciativa? Y no es únicamente el costo de los trabajos sino de todo lo concerniente a un gran emprendimiento como lo son los estudios previos acerca de su factibilidad, el obstáculo topográfico y otros aspectos que no figuraban en las advertencias que necesita tomar en cuenta todo aquel que opta por la demagogia por encima del sentido común, de la necesidad real y de lo más trascendente que ya comenté: que sea una prioridad.
   Esa especie de emparentamiento o concubinato con otra provincia en momentos tan críticos como los que estamos viviendo, se viste de oportunismo precomicial y necesidad de trascendencia, una trascendencia que disimule el enorme endeudamiento cordobés.
   Tenemos ríos y lagos propios como para regalarles a otras provincias, pero si esos recursos están mal atendidos y son una carga más que una fuente necesaria de sostener y mejorar, pretenderán vendernos que un canal entre Córdoba y el Paraná es imprescindible aunque no lo sea.
   Pero como los caprichos del poder suelen ser imparables por una oposición laxa y ciclotímica, es probable que lleguemos a tener un hermoso río artificial mientras las escuelas sigan luciendo problemas edilicios, los caminos sean desatendidos, sigan faltando viviendas, los incendios se agraven año tras año, la salud pública se aleje cada vez más de la gente y el narcotráfico continúe creciendo sin que nadie lo detenga, como ahora.
   De última y para simplificar, pocas veces y a esto lo certifica la historia, los argentinos hemos tenido la inteligencia de tomar en cuenta la trascendencia de las prioridades.
   La ministra Stanley reveló que existen en el país unos 4.100 asentamientos precarios y barrios populares, de los cuales 167 están en Córdoba, y 112 en nuestra capital provincial.
   Santa Fe tiene más villas marginales: 303.
   Ahora nos hermanará un rio artificial que costaría nada más que 800 millones de dólares.
   Y así estamos…

VACA  MUERTA, PERO CON UN FUTURO DE
GRANDEZA QUE NO DEBEMOS MALOGRAR
   A la sureña Vaca Muerta no fue necesario velarla para que algunos la consideraran un fracaso terminal, cuando en realidad viene a ser, dentro de un país donde sobran pero se esconden las sorpresas, ejemplo de apuesta a un futuro de prosperidad por la enormidad de la riqueza que representa.
   Hablar de autoabastecimiento petrolero y gasífero que siempre formó parte de las utopías mundiales, pasó a ser una especie de exclusividad destinada a políticos y si eran o son demagogos, mucho mejor, porque Vaca Muerta para hacer una analogía, pinta para ser alimento para un menú de grandeza.
   Ya de por sí es trascendente calcular el crecimiento de lo que ni siquiera era un paraje en las enormes lejanías patagónicas, que viene creciendo con legítimas aspiraciones de pueblo castigado por los vientos, el mismo viento que la empuja a ser ciudad, cuando la explotación del yacimiento sea parte de lo cotidiano en un futuro que está al alcance de los almanaques.
   Para estos casos, es justicia reconocer y valorar los orígenes de la criatura que latía prisionera en las entrañas de la tierra, hasta que allá por el tai tantos unos 80 años atrás, un tal Charles Edwin Weaber, geólogo americano, se encontró con este fenómeno de la naturaleza que no es un yacimiento como muchos lo sostienen, sino una formación geológica y sedimentaria a gran profundidad depositada en un mar de edad jurásica que recorre la mayoría de la Cuenca Neuquina, con una superficie total de unos 30.000 kilómetros cuadrados que se extiende por el suroeste de la provincia de Neuquén, el oeste de la provincia de Mendoza, el sur de la provincia de Río Negro y el centro de la provincia de La Pampa.
   Fue denominada con ese “curioso” nombre hace ya muchos años por Weaver, porque se encontraba aflorando en toda la sierra de Vaca Muerta, según lo necesariamente ilustrado por Analía Essayag en la publicación “Energía y Negocios”.
   Y de acuerdo con informes técnicos de encumbrados científicos, Vaca Muerta nos ubica dentro de los cuatro países con mayores volúmenes de producción comercial de gas y petróleo, junto a Estados Unidos, Canadá y China, consignando que entre 2012 y 2015, las inversiones alcanzaron los 10.000 millones de dólares.
   Ya en 2017, operaban más de 19.200 trabajadores en la extracción, sumándoles  40.000 en servicios asociados, 6.500 en productos industriales y 1.600 en maquinaria estimándose que entre 2018 y 2030, Vaca Muerta generará alrededor de 300.000 nuevos empleos y en todo el 2017, se generaron 1.558 millones de dólares en exportaciones, equivalente al 3 por ciento de las exportaciones totales del país y si tomamos en cuenta que para el próximo lustro se calcula la perforación de entre 900 y 1500 pozos en aquellas lejanías, bien podemos ser optimistas en llegar al autoabastecimiento en petróleo y en gas, con excedente como para exportar.
   Y aquella región albergará nuevas ciudades.
   Como bien se puede advertir, seguimos vivos.
   La única muerta, en este caso, es la vaca.

MEMORIA: EL VALOR DE LOS MUSEOS
PARA  ATESORAR  LA  HISTORIA: SÍ AL
CUARTETO  Y UN NO  AL  CORDOBAZO
   Lo comentamos poco tiempo atrás que hace algunos añitos un empeñoso y reducido grupo de periodistas, fotógrafos y camarógrafos de medios gráficos, de radio y televisión que habíamos cubierto aquello que se llamó “Cordobazo” desde la previa, su concreción y las consecuencias emergentes, formamos una asociación civil sin fines de lucro, para apoyar los andamiajes de la memoria que son los elementos que sostienen a la historia.
   Y hablábamos de variadas actividades, muestras, debates, conferencias y sobre todo, la hermandad profesional para aportar elementos que permitieran consolidar los documentos de aquellos tiempos, despojados de banderías políticas, sindicales o de otro orden, considerando hacerlo como una contribución para que el futuro no archivara hechos de tamaña trascendencia que alcanzaron nivel internacional.
   Obviamente todo el despliegue tiene su costo y no siempre las contribuciones voluntarias de los asociados alcanzan, razón por la cual se planteó al gobierno de la provincia, ese del “cordobesismo”, la posibilidad de un subsidio que permitiera el sostenimiento de la entidad.
   Es claro, en tiempos preelectorales se logró la exorbitante suma de 30.000 pesos que no salieron de las arcas de la provincia, sino que el cheque había sido librado por el Senado de la Nación.
   Eso ocurrió en diciembre de 2014 y aparte llegó la promesa formal de conseguir un lugar para el funcionamiento y de alguna manera sostener la importancia del emprendimiento, todo esto con el promesómetro a full con miras a la elección provincial.
   Y seguíamos diciendo que nos quedamos esperando una audiencia con el Gringo otrora combativo estudiante aunque siempre super ocupado con cuestiones más trascendentes como el desastre de la EPEC, la deuda provincial, los incendios, el despojo a los jubilados, la creciente inseguridad, el avance del narcotráfico o la creación de un museo dedicado al cuarteto.
   La Asociación Civil 29 Testigos de la Historia está a un paso de sucumbir y disolverse, por culpa de los ineptos de siempre que no respetan la memoria y que sólo la aprovechan para su conveniencia.
   Sería imperdonable que se perdieran tanto sacrificio y valiosos testimonios, solo porque se marginó a una entidad cuyos miembros no cobran, sino que pagan, para una tarea como lo es la preservación de la memoria, elemento que al gobierno de la provincia parece no interesarle.
  Pero la realidad indica y demuestra que esa memoria es selectiva, porque se hará un museo del cuarteto y se enterrará la memoria del Cordobazo que para Unión por Córdoba pareciera no entusiasmarlo y a la oposición le resbala.
   Buscando una explicación medianamente potable a esa actitud de indiferencia que es el umbral de los olvidos, recordé en lo personal, una reunión en la Unicameral con un funcionario estrechamente vinculado con el vicegobernador ¿existe? Martín Llaryora, en la preparación de una charla que daríamos algunos periodistas que cubrimos el golpe de estado del ’76.
   Y hablando de ese acontecimiento y de algunos de sus antecedentes, derivaciones y consecuencias, se me ocurrió junto a otro colega, recordar que el terrorismo de estado, en realidad, se inició durante el gobierno democrático del peronismo, con María Estela Martinez de Perón y su protegido “el brujo” José López Rega.
   Allí naufragó todo: ni la charla, ni el testimonio que daríamos de aquellos años de plomo y junto con eso cayó a tierra aquello de los 29 testigos de la historia, aunque en realidad más que eso, fuimos protagonistas.
   No digo que haya que abortar eso del museo del cuarteto, dejando de lado el oportunismo preelectoralista que sin dudas lo acompaña, pero por favor, que no dejen de lado la memoria del Cordobazo, a menos que la historia les obligue a asumir aquello del terrorismo de Estado, nacido de su seno para vergüenza de la historia real.
   Los 29 testigos, de ninguna manera, podemos cometer la torpeza de olvidar porque sería una canallada.
   Y menos aún, de permitir que a la historia la dibujen a su antojo quienes no la vivieron y peor aún, los que quieren que eso si, pase al olvido…


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  “BONUS TRACK” O DICHO EN CORDOBÉS, “LA YAPA”

  Los domingos por la mañana y en mi condición de periodista independiente, he comenzado a comentar algún tema de actualidad en el programa “El Mitre Club” que conduce el colega Pablo Colazo en Radio Mitre 810. La columna ocupa unos pocos minutos entre las 10,30 y las 11 y este día 4 de noviembre abordé el tema de la concurrencia o no de las dos parcialidades, a las finales de la Copa Libertadores de América entre los clásicos rivales Boca Juniors y River Plate. A continuación, la desgrabación de dicho comentario:

UN BOCA-RIVER ANTE LA MITAD MÁS
UNO  Y  LA OTRA MITAD, MENOS UNO
   Dentro del cúmulo de pasiones que alentamos los argentinos, así sanguíneos y calentones como somos, está la que se simboliza en los colores del club de fútbol por el que bromeamos y nos bromean, por esos colores que nos distancian temporariamente de amigos y de parientes con mayor vigor que si se tratara de diferencias políticas o ideológicas…
   Esa misma pasión es la que alimenta apuestas y cargadas, alegrías y desencantos, abrazos con desconocidos y broncas que tratamos inútilmente de disimular en la secreta esperanza de una revancha.
   Es el fútbol, esa maravilla de ballet donde se disputa un globo de cuero y colores que 20 personas intentan anidar allí, en el domicilio del adversario, para lágrimas, patadones a los muebles, evocaciones a las pudendas partes de la lora o alegrías desenfrenadas que el vino, las burbujas y otros hechizos las transforman en placer.
   Así veo al fútbol ritual, aunque se me desdibuja con la violencia, la agresión, la patota, el golpe artero o el balazo sin origen.
   Fueron los violentos los que mataron al fútbol, los que alejaron a la familia de las tribunas, los que descubrieron el negocio de la reventa, de los cuidacoches, de los aprietes al plantel…
   Esos, los autores intelectuales de transformar una fiesta en un drama, son los responsables del grito único, parcial y ominoso de la tribuna monocolor, de donde por igual parten la glorificación para once que se gradúan de héroes y el insulto, el salivazo y la amenaza para los otros once que en lugar de adversarios se recibieron de enemigos.
   No nos extrañemos que en esta como en cualquier guerra deportiva que sacudiera a la humanidad, hubieron probos dirigentes que buscaron rescatar del barro inmundo a esa pelota -la que según el Diego universal, no se mancha aunque la manchó- y apuestan ahora a la restauración de aquella mística tribunera, colorida, humeante y estruendosa que hace vibrar los cementos de los estadios.
   No cometamos la necedad de considerar que es desacertada la idea presidencial de propiciar que la final de la Copa Libertadores, en sus dos versiones en las canchas de Boca y de Ríver, se disputen ante las dos parcialidades.
   Macri aunque sea presidente, recordemos que fue el capo de Boca durante 12 años y se me ocurre que en este caso habló más el futbolero que el primer mandatario de un país que necesita imperiosamente recuperar la trascendencia de un clásico mundial que no es una guerra, sino un simple juego.
   No busquen pretextos para descalificar una iniciativa ansiosa de reconciliaciones con el deporte, que es una vital expresión y espejo de la sociedad.
    A todo esto lo dice un cordobés cómodamente plantado en el umbral de las ocho décadas, que de fútbol lo único que sabe es que se juega con una red al medio.

   Por eso pido mis disculpas si estuviera equivocado.