10 de septiembre de 2023

S.L.B.: LA CAMPAÑA PROSELITISTA, CHUSMERÍO DE CONVENTILLO – DESDE EL PODER NO ENCUENTRAN MANERA DE NEUTRALIZAR LA INSEGURIDAD – ES PARA SUPONER QUE LA CIUDAD CRECE ALOCADAMENTE- PRIVATIZACIÓN DE Y.P.F.: CUANTIOSA DEUDA QUE EL PUEBLO NO GENERÓ NI TAMPOCO MERECE SER EL DESTINATARIO - LA JUSTICIA BIEN PUDIERA HABILITAR UNA "FE DE ERRATAS" - LA VIOLENCIA EN EL ÁMBITO SINDICAL NO HA SIDO SUPERADA - ¿CULPAREMOS A LAS AUTORIDADES POR DESATENDER PRIORIDADES Y LIMITARSE A LA PROMOCIÓN PERSONAL? – UN JUSTO HOMENAJE A LAS MAESTRAS POR CELEBRAR MAÑANA SU DÍA, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 795 del domingo 10/09/23 emitido por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
De la intensa actualidad precomicial
LOS DÍAS VAN ENRIQUECIENDO EL CONVENTILLO
DEL CHUSMERÍO QUE ALIMENTAN LOS POLÍTICOS
 
   “Tiemblo por mi país cuando pienso que Dios es justo” supo comentar Jefferson años atrás y mucho de razón le asistía y aún le asiste, en un concepto que alcanza por estos tiempos una dimensión y aplicación a nivel internacional.
   Ya sería hora de preguntar cuánto de nuestros escasos ahorros nos demanda esta serie de comicios, las PASO, las otras, los costos de campañas hechos con el dinero del pueblo y otros gastos inútiles en momentos que se agudiza la crisis que nos agobia, pero que no afecta a todos, si tomamos en cuenta el sentido del ahorro que adorna a ciertos funcionarios, como por ejemplo doña Malena Galmarini, potencial candidata a primera dama nacional, quien dispuso la compra directa de muchas camionetas destinadas a la función pública, y en lugar de hacerlo directamente a la fábrica, optó por una concesionaria que le facturó unos 25 mil dólares o más de sobreprecio por cada unidad.
   Se trata de un simple detalle histórico como para agitar el chusmerío político precomicial cuyo resultado implica el riesgo que el poder se deposite en manos de muchos históricos fracasados, y me refiero a todas las corrientes del pensamiento ideológico, o de algún delirante apropiado para gobernar a este país de locos.
   Pensando con algo de patriotismo y serena objetividad, es hora de terminar con los gobiernos que empobrecen al pueblo, mientras ya sin sorprendernos y sin que ellos se pongan colorados sus malos políticos se enriquecen, al igual que los voraces dirigentes gremiales de alto nivel y los insaciables empresarios.
   Lo que llevamos de campaña preelectoral y lo que nos falta para llegar al 22 de octubre, alrededor de 42 días que se pasan volando como dicen las tías, pero son eternos para otros y otras, vemos ya sin estupor que más allá de la clásica oferta demagógica, que hace saltar las agujas de los promesómetros, están las descalificaciones, los insultos y los ataques que entre todos se encargan de multiplicar, dejando así una imagen de insuperable intolerancia y ofensa a los códigos del respeto por la Democracia.
   Porque de intercambio de ideas, debatir abiertamente y observar recíprocamente eso que los viejos le llamamos respeto, la clase política ha quedado a distancias siderales.
   Porque si mencioné la palabra delirio me asaltó la posibilidad de aplicarla preguntándome ¿no sería mejor, acaso y menos oneroso, contratar por tres meses; sólo por tres meses a Nayib Bukele y paralelamente importar otras necesarias partes del cuerpo humano.
   Es probable por no calificarlo como seguro, que sea una locura, pero son tantas ya, las que hemos visto perpetrar sin que después de cada derrape nadie asuma la autoría ni sus consecuencias y aquí estamos, firmes esperando una revolución de la que se viene hablando desde 1810 y aún no se ha instalado entre nosotros…  
   Porque una de las graves derivaciones de cada frustración es la suposición de inocencia con la que cada fracasado intenta liberarse de culpas, porque la historia nos viene demostrando con numerosos ejemplos que sería pesado y extenso enumerar, esa pertinaz insistencia en desconocer el valor del vocablo “autocrítica”.
   Resumiendo, a mi modesto entender y estimo que muchos lo comparten, la autocrítica es una actitud moral en decadencia porque en el escenario de la política, la mayoría de los actores piensa que el mea culpa es la verguenza de orinarse encima…
 
El hampa nos impulsa a encerrarnos
DESDE EL PODER NO ENCUENTRAN  MANERA DE
CONTROLAR EL PROGRESO DE LA INSEGURIDAD
 
  En lo personal, no creo que hayamos agotado nuestra capacidad de sorprendernos frente al creciente aumento de la inseguridad que nos rodea y abruma, pese a que algunos esfuerzos han sido aplicados en la represión del delito, pero que no alcanzan porque en esta carrera el hampa se viene imponiendo con un abultado marcador, que nos dá cuenta de los peligros que seguimos corriendo como ciudadanos, tanto los urbanos como quienes moran en el interior cordobés.
   El problema de fondo sigue siendo lo errático de eso que le llaman prevención, porque la realidad nos viene mostrando que no alcanza, están equivocados los rumbos adoptados o prevalece muy a nuestro pesar, esa certeza que la delincuencia tiene mayor inteligencia que quienes deben aplicar la ley y por encima de todo, los mecanismos preventivos que son virtualmente inexistentes, a la luz de lo que diariamente ilustra la crónica policial.
   En verdad, nos agobia el cansancio de vivir repitiendo lo mismo desde tiempo atrás; desde aquellos tiempos en que dejábamos nuestro hogar para ir al trabajo con la sensación de estar protegidos y no como ahora, que nos pueden asaltar a plena luz, en pleno centro, arrebatarte una mochila, el celular y otros efectos, o matarte con un balazo por apoderarse de alguna chuchería.
   Y si sales indemne de esa aventura de dejar tu casa, a lo mejor cuando regresas te encuentras con que te afanaron el picaporte de la puerta, te rompieron una reja, entraron y durante pocas horas se dedicaron a desvalijarte sin que nadie vea nada y menos un patrullaje inexistente, al menos para las reales necesidades de una población desamparada.
   No es aceptable al menos para el ciudadano, que con las primeras sombras del atardecer vuelvan a sus lugares de revista los policías que caminan algunas calles y plazas, especialmente por algunos días, cuando el estruendo mediático les apunta cada omisión y sus evitables consecuencias.
   El ladrón no actúa si sabe que puede ser detectado y neutralizado y ese efecto sólo se consigue con presencia policial; con una manifestación de protección a la sociedad y no con la compra onerosa de elementos que aportan tecnología para lucir pero no se aplican a la hora de prevenir el delito.
   Lo de nuestra ciudad parece no tener solución, porque más allá de las estadísticas dibujadas, el cordobés siente que no está protegido y es por eso que inquieta la posibilidad que cada vecino haga real su propia protección -que el poder no le brinda- y se arme por su cuenta y riesgo, actitud que viene creciendo y la autoridad bien lo conoce.
   Es hora de actuar en serio, sin tretas que muestran movilidad policial que no es real, sino que pensando mal, es como si fuera parte de una campaña proselitista que a todo lo maquilla, embellece y perfecciona.
   Lejos estamos de sentirnos seguros ni en nuestro propio hogar, y eso estigmatiza cualquier movimiento demagógico que se encare desde el poder.
   El vidrio ya no es parte de la comida de los cordobeses.
 
Problemas en sectores residenciales
ANTES ERA IMPRESIÓN Y AHORA ES CERTEZA AL
NOTAR QUE LA CIUDAD  CRECE  ALOCADAMENTE
 
   Es maravilloso y me ha tocado vivirlo en distintas latitudes de la geografía universal, observar el progreso, el crecimiento y el desarrollo de ciudades que encuentro transformadas para bien y mejoradas, a lo mejor en tres o cuatro años entre una visita y otra, lo que marca que existen amplios criterios y prevenciones por parte de los urbanistas y de las autoridades de cada comunidad.
   En tal sentido mucho difieren con nuestra Córdoba, que es pasto de cada administración que le toca gobernarla, porque cada cambio supone que debe notarse con trascendencia y es así que Córdoba crece alocadamente, no siempre observando -a mi entender urbano- ciertas premiosas y conveniencias especialmente a la hora de instrumentar cambios, aunque ellos sean necesarios y no tan oportunos, que aparezcan por encima de otras reales prioridades.
   Realmente y con sentido práctico es preferible una ciudad dinámica, prolija, atendida en todas sus necesidades, más allá de su embellecimiento, de la intención de transformarla en un jardín pero que a la hora de vivirla, no signifique un padecimiento para su gente, porque por ejemplo el caos vehicular aumenta y se torna incontrolable, lo que le roba buena parte de su tiempo al ciudadano.
   El crecimiento de barrios periféricos, si no se concreta con planificación que contemple los impactos ambientales y otros, es algo que se suma a los efectos negativos porque esos avances en la edificación chocan a breve plazo con la falta de servicios como los cloacales, provisión de agua potable, red de gas, sitios para estacionamiento, tendido eléctrico y otros que el habitante necesita contar con ellos.
   Y el problema se magnifica cuando se dan estas situaciones en ciudades del interior, ahora de crecimiento exponencial, donde todo indica que los controles previos no son tan exigentes, y es cuando se producen los desastres de superpoblación, sin que se cuente con lo básico para que allí se establezcan quienes piensan que lejos de la capital, la vida es más placentera y organizada.
   Entre nosotros viene asomando el drama que se instalará cuando nuestras autoridades, en ese momento crucial, caigan en cuenta que la planificación a largo plazo más que un síntoma de inteligencia política, es una necesidad humana.
   Pensar de otra manera o negar una realidad que se nos vino encima, es simple e irremediable necedad.
 
El obsequio de Ex-Ella y el pibe Kicillof
ESAS CUANTIOSAS HERENCIAS QUE EL PUEBLO
NO GENERÓ  NI  MERECE SER EL DESTINATARIO
 
   Desde hace unas pocas horas los argentinos le hemos venido perdiendo el miedo a los embargos, los allanamientos domiciliarios con despliegue policial y mediático, en la búsqueda de dinero mal habido o de artefactos sujetos a secuestro para su remate, o cualquier otra medida que la Justicia aplica para lograr que los deudores cancelen sus promesas dinerarias o pierdan los elementos que esa Justicia declaró como interdictos.
   La verdad que no pude terminar el secundario porque todavía estoy debiendo matemáticas, materia que jamás pude superar, pero la ayuda de las modernas calculadoras me salvó al menos en cuanto a la práctica de esa ciencia que aborrezco por ser demasiado exacta, sin la dulce ventaja que suelen aportar las sorpresas.
   Así y todo y merced a esa maquinita que al recibir esa cifra de 16 mil millones -hablando de dólares- me ocupó casi toda la pantalla, pude al menos hacer un somero cálculo de lo que nos tocará a cada habitante de este sufrido país, a la hora de pagar esa suma que la justicia norteamericana nos aplicó por el brillante negocio que entre Ex-Ella y el brillante economista que ahora cree que gobierna la provincia de Buenos Aires, generaron con el asunto de la “expropiación” de YPF.
   Esos números que tanto odio me indicaron, aunque puedo estar equivocado, que cada uno de nosotros tendría que pagar unos 363 dólares per cápita, pero si restamos a los extranjeros, turistas, ilegales que entraron desde el norte para votar, presos y funcionarios, legisladores, circenses de paso y otras atendibles excepciones, esa suma que parece pequeña aumentaría.
   O sea que en una familia tipo argentina, modelo, de matrimonio, novios, pareja, apalomados, concubinos, amigos con derechos al arrugue de sábanas o como fuera sean cuatro personas, cada una de esas familias tendría que oblar 1.440 dólares, lo que equivaldría a varios kilos de asado, tres o cuatro cajas de buen vino, mandarinas para el postre, algunos pocos medicamentos, una que otra ropita y para cierto nivel, el pago de medio año de expensas.
   En suma y resumiendo, desde el poder en su momento nos embarcaron a todos, sin preguntarnos al menos por decencia y democracia, si estábamos o no de acuerdo con esa extrema medida que ahora muestra sus desenfrenadas consecuencias.
   Alguien, en el Congreso y si para algo sirve, debiera mocionar que todo lo robado, rapiñado, apropiado o hecho suyo por las autoridades políticas, que tuvieron a su responsabilidad y cargo la administración y el uso de los dineros del Estado que somos todos, en los últimos 20 años si es que no prescribe, respondan con una generosa vaquita para superar el trance, incluyendo las operaciones que demande el regreso de esos dineros apoltronados en los ya conocidos paraísos fiscales.
   E incluir además en esa juntada de billetes verdes, a los fajos encanutados en conventos, cajas fuertes, sitios mortuorios y otros embutes de los que las mafias internacionales de divisas tanto conocen y utilizan.
   Sería una patriótica medida en beneficio de nosotros, los imbéciles, que a la hora de votar muchos dejan de lado la memoria y dicen que esas historias son inventos de los periodistas…
   Y no olvidar jamás, porque respetando a Shakespeare -dígalo “Shéspier” que es más elegante, que el perdón es casi siempre el padre de la reincidencia y en lo personal, no quisiera cargar todas las culpas en las personas ya mencionadas porque no me gusta pegarle a nadie en la lona.
   Me ha tocado ver morir a mucha gente, por lo que soy fanáticamente respetuoso de las agonías ajenas…
 
Megacausa Registro de la Propiedad
ES PENOSO QUE EN EL ÁMBITO DE LA JUSTICIA
NO EXISTA ESO QUE LLAMAN “FE DE ERRATAS”
 
   Como ejemplo del dictaminado actuar arbitrario del Poder Judicial cordobés en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, sirve el caso de dos imputados que fueron absueltos después de pasar casi tres años en prisión preventiva.
   El Juez de Control, al momento de confirmar el encierro, había escrito, sin ninguna vergüenza, que no había pruebas contra ellos, ni firmas, ni escrituras de sus puños, ni tampoco testigos que los acusaran, esto es transcripción textual, pero, por su convicción quizás y aunque raye en lo ilegal, decidió mantener la prisión.
   Sería esclarecedor preguntar a este juez qué resultado distinto a la absolución esperaba él de un juicio en estas condiciones: ¿se puede pensar entonces que habría un acuerdo de la comisión especial para condenar a todos de cualquier manera? ¿Al antojo, humor o deleite de quién responde todo esto?
   Entonces cabe cuestionarse racionalmente, qué controles existen en la esfera judicial sobre este comportamiento de sus magistrados, si es que los hay.
   Para las publicaciones gráficas existe la expresión “fe de erratas” que permite aclarar al autor de una noticia o información que haya sido incorrecta, como una especie de disculpa y es que ¿existe alguna fe de erratas para el accionar del Poder Judicial? ¿Será que el Juez se disculpó con los imputados por este error, más bien horror, completamente evitable?
   Bueno y necesario sería que existiera algún mecanismo que reparara, aunque fuera en parte, los daños ocasionados por el accionar judicial errado. Y si no está en la ley, debería surgirles como práctica espontánea, si no por profesionalismo o por ética, por elemental respeto a la dignidad humana. 
 
Sangriento suceso reclama justicia
LA VIOLENCIA EN EL ÁMBITO GREMIAL PARECÍA
SER UNA  CUESTIÓN  DE  TIEMPOS  SUPERADOS
 
   Es sin dudas un retroceso en la escala del respeto por los valores de la convivencia, la democracia y la vida comunitaria, que la realidad vuelva a poner en el escenario de lo posible aquellos viejos tiempos en que la peligrosa, impune y prepotente violencia sindical era una cuestión genuinamente instalada desde adentro de algunas organizaciones gremiales de nuestra sociedad.
   Cuando la intolerancia está por encima del raciocinio; cuando las dudas carcomen a las instituciones y a sus hombres, es cuando también se adelgaza esa idea y práctica de la consideración hacia quienes piensan distinto, sin temor a que tal actitud despierte la escondida agresividad del oponente, que en muchos aspectos pasa de ser adversario, a enemigo.
   Ese es el peligro de las confrontaciones y sus consecuencias, más aún cuando  existen antecedentes de situaciones altamente conflictivas, que van mellando la tranquilidad de las asociaciones sindicales, donde es difícil pensar en el acatamiento absoluto a las actitudes de su dirigencia, y al ver el grado de agresividad existente especialmente frente a la inminencia de cambio de autoridades, se instala la sospecha de cuál será el beneficio personal que se logre accediendo a la conducción.
   Es una pena; una dolorosa y evitable pena, que haya sucedido otro de aquellos sangrientos episodios en que se pierde una vida, por la intolerancia de quienes se suponen los dueños de la verdad, o son pretendientes del poder que representa la conducción de un gremio.
   La Justicia con su majestad deberá establecer, sin concesiones, recomendaciones, amistades o compromisos políticos, de quién o de quienes es la responsabilidad que ello haya sucedido, cuando desde todos los sectores, y en algunos casos con hipocresía, se lucha por la preservación de la paz y el reencuentro de las posiciones antagónicas.
   Negar esta realidad que necesita una clara definición virtualmente dinámica, sería caer en la complicidad que suele ser enmarcada por los silencios…
 
Sólo se desvelan por el 22 de octubre
TANTOS TEMAS PENDIENTES ANTE EL DESCUIDO
DEL  PODER QUE NO ATIENDE  LAS  PRIORIDADES
 
   Uno, ciudadano común y corriente, entiende que en tiempos como los que vivimos desde las alturas del gobierno así sea comunal, provincial o nacional se empeñan en hacer las cosas bien con los obvios objetivos de permanecer, los que están, y los que ocupan lugares expectantes en la lista de espera de las urnas, para acceder a eso que se llama, precisamente y sin exageraciones, la sensualidad del poder.
   Todo en la vida tiene su precio y en el caso de quienes manejan poder, no todos aplican la obligación cívica de hacer bien las cosas, sino que se desvían por factores externos a la tarea de fortalecer sus pertenencias, de superarse en la escala social y de transformarse con el tiempo y buen desempeño, en candidatos para mejores sitios dentro de la escala dominante.
   Hay otros, cortoplacistas les podemos llamar, para quienes lo importante es el hoy, el ahora, el ya lo quiero, que son los que dentro de la historia pasan indefectible y ruidosamente al rincón de las intrascendencias.
   Por eso, ahora que transitamos tiempos de obsesiva ocupación del tiempo en descerrajar las baterías de la demagogia en algunos y de las buenas intenciones en los menos, lo que se impone es precisamente lo que hoy, ahora, ya, es imprescindible más que necesario en beneficio de la sociedad.
   Ante eso y con ropaje de sugerencia, que las autoridades enfrascadas en las campañas, recuerden que las urnas los ungieron para trabajar todos los días en beneficio de la gente y no para pasear sus proyectos y promesas en aras de la cosecha de sufragios a la que todos aspiran.
   En pocas palabras, que dejen de priorizar lo que ansían y más se dediquen a lo que la gente, el pueblo, espera de ellos y si cumplen, será la mejor arma que tendrán a la hora de elegir, que la generosa y sacra democracia nos regala.
 
Ellas sí que son las águilas guerreras
MAESTROS: POR  SU SACRIFICIO Y COMPROMISO
MERECEN MÁS RESPETO DE LOS GOBERNANTES
 
   De vez en cuando activo esa parte del cerebro que me maneja la memoria y regreso hacia lo que fue mi escuela primaria y llego a una especie de bloqueo porque a una de las que fui, ahora es un shopping y la otra, el Pío Décimo de los salesianos, se me traspapeló en los almanaques.
   Por entonces la maestra, hasta segundo grado, era nuestra segunda mamá, de tercero a quinto quien más sabía de la vida y sobre todo, que no perdonaba los horrores de ortografía, mi desequilibrio matemático o los equivocados tiempos de los verbos.
   Ya en sexto, ella con su dulzura dejaba de ser la segunda mamá, la peor de nuestras censoras, la que nos convencía que el Everest es más alto que el Cerro de las Rosas, y que San Martín había cruzado los Andes, para despues transformarse ella mágicamente -frente a nuestra explosión hormonal- en un precoz objeto de deseo.
    Debo confesar que también me resulta inolvidable el fervor etílico que lucía un par de maestros que tenía en los salesianos que ahora son parte de mis nostalgias y es cuando valoro más allá del histórico ejemplo sarmientino, la dedicación y el compromiso de aquel fanatismo por enseñar, al menos en aquellos tiempos que la maestra no era “la seño” sino un modelo a seguir, más que compinche para sus alumnos.
   Que solo educaba y aparte se llevaba tareas a su casa.
   Porque nos instruía para el aula y para la vida, a diferencia de la actualidad que son cocineras, confidentes, enfermeras, administradoras y asesoras en materia de sexo.
   Antes si el niño tenía malas notas, el culpable era el niño, como nunca debió ser de otra manera pero ahora si el niño no pasa de grado, la culpa es de la maestra, muchas veces obligada a soportar agresiones del grupo familiar de algún descarriado.
   Por eso mi homenaje, no solo dedicado desde mi alma a quienes tuvieron la dura tarea de intentar desburrarme, sino a las que me marcaron un camino de decencia, de honestidad, de fanatismo por el trabajo, de respeto y de compromiso con el prójimo.
   Aquellas maestras, mis maestras, siguen siendo iguales a las maestras de hoy, con los cambios lógicos que sobrevinieron con el progreso y la abrumadora tecnología.
   Porque si hablamos de vocación, cada maestra sabe íntimamente cuál es la cuota de entrega que ha puesto al servicio de sus alumnos porque ellas bien saben que la vida es una larga lección de humildad que ellas imparten.
   Sin embargo, duele a veces que el poder sea sordo e insensible frente a los reclamos, por una muy merecida consideración y reconocimiento al sacrificio diario, al compromiso con la sociedad y al futuro que ellas  forman y a la dura tarea de educar en estos tiempos de convulsión mundial.
   Y al cantar “Aurora” dudábamos y todavía lo dudo, si “…alta en el cielo un águila guerrera” era la Bandera o nuestra maestra.
   Mi admiración, mi respeto y mi cariño por ellas; por las de ahora y por las otras, las que quedaron allá lejos pero muy dentro de mí, atesoradas en un rincón de mi alma de niño.
 
 :   Gonio agradece: El final de la edición nº 795 de SLB y nunca
                lo olvide:  pase  lo  que  pase y cueste  lo  que cueste,
                jamás deje  de ser feliz.   Como  siempre, agradezco  a
                Mariela Kusik, a Conrado  Vicens, a Sabri Bustos, a  la
                polifuncional Cele Pereyra y a Oji en la posproducción.
                Siga en la 580, ahora llega “La voz de la paz” con Lalo 
                Wainberg y Lita Sued.  Siga con tan grata compañía…  
                Gestión (modestamente): Gonio Ferrari ¡y equipazo!
                Mil gracias por habernos acompañado y será ¡hasta el
                domingo!

7 de septiembre de 2023

"Barricada" del Dr. Carlos Hairabedián

LOS ESPERO  ANTE LA INVITACIÓN  DEL
PRESTIGIOSO ABOGADO Y  PERIODISTA


 Este viernes a las 22 y con repetición el domingo venidero a la misma hora por Canal “C”, en una nueva edición del exitoso ciclo periodístico “Barricada” que conduce el prestigioso abogado penalista Dr. Carlos Hairabedían, participarán del debate acerca de candentes temas de actualidad los invitados Tania Kyshakervych, Gabriel Suárez, Oscar Agost Carreño y Gonio Ferrari. La temática será variada, aunque se estima que se abordarán las cuestiones que más preocupan a los argentinos y de manera especial a los cordobeses en estos agitados tiempos precomiciales.
                                                                                                               G.F.


6 de septiembre de 2023

Felina historia de amor

“LA ESPERANZA ES EL SUEÑO DEL
HOMBRE DESPIERTO” Y ES CIERTO
 
   Debo confesar que tal genialidad de Aristóteles es un fiel reflejo de lo que me toca vivir, aunque muchos piensen que es exagerado albergar tristezas que son algo así como una anestesia para el alma, nada más que por sentir la ausencia de un ser irracional como lo es un gato.
   El sábado 12 de agosto pasado el mediodía Vera con menos de dos añitos,  terminó de relamerse sus bigotazos blancos, gozando los últimos sabores de su alimento sólido y natural de pescado -no es bueno abusar de los balanceados- y tras estirarse como expresión de su propio relax enfiló hacia la tapia de la terraza, miró hacia atrás, hizo escuchar la cariñosa brevedad de un tímido maullido y allá fue, a su reino de techos y paredes ajenas como siempre lo hacía como un rito, tras lo cual se dedicaba a espantar palomas que le invadían territorio y reiteraba su costumbre de hacer ladrar a uno o dos pichichos que inútilmente se quejaban por ese alguien que pacíficamente los miraba desde su altura.
   Y también todos los días era puntual para regresar a la hora de la cena con las primeras sombras que regala el invierno, para apoltronarse entre mis brazos o frente al televisor y seguir los movimientos de quienes la entretenían desde la pantalla.
   Pero aquel sábado fue distinto.
   Muy distinto porque no volvió, pese a que era el único gato que moraba en la manzana comprendida por Fragueiro, Baigorrí, Urquiza y Antonio del Viso, en el corazón de Alta Córdoba y doy fe que muchos vecinos agradecían su presencia y los “patrullajes” porque había conseguido el casi milagro de librar de ratones a ese pedacito de ciudad.
   Dicen los relatos y los libros que los gatos siempre vuelven y mi Fellini -negrísimo gato pantera que me acompañó ¡por 21 años!- fue un ejemplo de “desaparición forzada” porque quedó encerrado dos meses en una obra en construcción abandonada, donde por fortuna sobrevivió porque habían dejado una canilla goteando  agua y consiguió salir pese a que consumió su propia masa muscular pero en poco tiempo se recuperó.
   Sigo alentando la esperanza de volver a tener a Vera (ya vacunada, operada y medicada) por lo que vuelvo a rogar si alguien se enamoró de su silenciosa belleza, que mantenemos entre nosotros como es de suponer  un tácito compromiso de felicidad y fidelidad que pago con su bienestar y ella me devuelve con generosos y entrañables ronroneos.
   Y aunque por su irracionalidad no habrá de enterarse, me encantaría hacerle entender la coincidencia de mi cariño con unas dulces palabras que supiera pronunciar un tal Francis James: “Señor, cuando me muera, ¿querrás prestarme un rinconcito de cielo para mi gata?”.
   No es que piense ni pretenda, en lo personal, gozar del Paraíso pero seguramente ella me llevaría allí con todo su cariño.

Gonio Ferrari

  

3 de septiembre de 2023

S.L.B.: ESTAMOS A 49 DÍAS DE TRASCENDENTALES DEFINICIONES - ¿QUIÉN LE SACARÁ VOTOS A QUIÉN? – PRETENSIÓN DE TRANSFORMAR EN REHENES A LOS ENFERMOS – LA A.F.A. Y “CHIQUI” TAPIA EN UNA POSTURA UNITARIA - ¿ES POSIBLE QUE LOS GREMIOS ESTÉN DE VACACIONES? – MEGACAUSA DEL REGISTRO SIGUE ACTIVA – MEDICAMENTOS Y CARNE AHORA SON SUNTUARIOS – MACRI, EX-ELLA Y EL MUNDO DEL SILENCIO – DESPEDIDA CON EL SACERDOTE MARTÍN DESCALZO, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos”, edición nº 794 del domingo 3/9/23 emitido por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
Hoy, a 49 días de grandes definiciones
CERCA DE UNA FECHA TRASCENDENTAL PARA
EL FUTURO DEL SUFRIDO PUEBLO ARGENTINO
 
   Que el tiempo se pasa volando y por fortuna con mayor velocidad en situaciones de crisis, no deja de ser un paliativo para los millones de argentinos que estamos esperando la noche del 22 de octubre próximo, para lo que restan sólo 49 días, en que podremos saber si los aires de cambio nos acariciarán o seguiremos pendientes de la inflación, del dinero que no alcanza, del creciente malestar social, del advenimiento de nuevas maneras de gobernar o si nada cambiará para que siga empeorando.
  No es un panorama que se presente dulce, simpático y con perfume a nuevo, porque las viejas y vetustas políticas están demasiado enraizadas entre nosotros y se lo toma con la resignación propia de ir transitando el empinado camino de frustración en frustración; de fracaso en fracaso y eso agota el espíritu de cualquier optimista.
   Y frente a la cercanía de la consulta popular es cuando se agigantan las especulaciones y se intensifican los operativos internos por alcanzar posiciones dominantes, en esa atávica forma humana de la angurria, a la que muchos la mal bautizaron como “vocación de servicio”, acerca de lo cual habrá casos que exhiben tal cometido, y otros que lo hacen por patriotismo.
   La danza de los números es alucinante: que tal le sacará votos a cual, que cual lo hará con tal, que ni tal ni cual podrán arreglárselas solos y tendrán que negociar; en fin, un cúmulo de acertijos en los que es preferible no confiar en los íntimamente infalibles o históricos encuestadores, que en los últimos años no pegaron ni una e incluso llegaron a prometer que darían los resultados anticipados el 30 de febrero.
   Es alarmante, por lo visto en las últimas consultas, el nivel de deserción de votantes y serán los sociólogos y no los opinólogos -porque varios jugaron a la quiniela algunos números y salieron con premios algunas letras- y porque no deja de ser un sonora alarma que se enciende y desnuda, en una sociedad tan folklóricamente ciclotímica como la nuestra, la sensación creciente que lleva a desertar de las urnas, por comprobar y sufrir a la vista de lo vivido en los últimos años, que la democracia no es como la imaginaron aquellos que no alcanzaron a vivirla.
   Y peor y más aún después de aquello tan alfonsinista que con la democracia se come, con la democracia se estudia, con la democracia se trabaja y otras metas que se le asignaban al más perfecto de los sistemas de gobierno, que no fueron alcanzadas ni siquiera por lejos.
   Si la convocatoria para el 22 de octubre no supera los índices de presentismo de la ciudadanía para tan trascendente acontecimiento, será una penosa confirmación del desencanto popular con el sistema que nos rige, y el estrepitoso como necesario derrape de las demagogias.
   De cualquier manera y para la visión del argentino común, mientras mayor sea la participación en la consulta, más sólidas serán las representatividades que se logren alcanzar, crecer o consolidarse, como una garantía de autenticidad y de seriedad.
   El voto es la máxima expresión en cuanto a la libertad de elegir y hay que aprovecharla, porque aquel que no vota, carece por omisión, del derecho a protestar o cuestionar a quienes resultaren electos y de esos ejemplos tenemos a raudales dentro de nuestra devaluada clase política.
   Acertado lo que supo sostener Antonio Machado, que los que están siempre de vuelta de todo, son los que no han ido nunca a ninguna parte.
 
Una deshumanización ya consagrada
ABSURDA PRETENSIÓN EMPRESARIA: QUIEREN
TRANSFORMAR EN REHENES A LOS ENFERMOS
 
   No será de ninguna manera un descubrimiento ni una inédita revelación sostener que por cuestiones más cercanas a la lógica que a la práctica, la medicina con el correr del tiempo se ha ido deshumanizando al dejar trascender su cercanía con el mercantilismo, con el negocio que significa el manejo de la salud, lo que equivale a sostener que en definitiva no es otra cosa que el manejo de la vida.
   Por eso cada vez es menos notoria esa marcha con tal destino, porque en todos los aspectos del cotidiano quehacer humano, el mercantilismo está por encima de muchos sentimientos tan puros como lo son el amor, la solidaridad y el respeto que les debemos a nuestros semejantes, pese a lo cual ha dejado de extrañarnos eso de percibir que muchos médicos llegan a sentirse dioses, sólo por haber estudiado para llegar al ejercicio del arte de curar.
   Es mucho y variado lo que sostienen desde distintos sectores acerca de la medicina y de los médicos y como ejemplos de los miles que existen, basta citar algunos por lo contundentes y certeros, tal el caso de Hipócrates por sostener que “No basta que el médico haga por su parte lo que debe hacer, si por la suya no concurren al mismo objeto el enfermo, los asistentes y demás circunstancias exteriores”, enfrentando al criterio de César Milstein, argentino laureado con el Premio Nobel de Medicina: “El avance más importante será que la medicina llegue también a los pobres; a los que no tienen para costearse los tratamientos”.
   Tal afirmación, humanamente incuestionable, es de aplicación para una situación que se está viviendo aquí, entre nosotros, cuando las clínicas ahora intentan legalizar aquello que le llamaban “plus” que se trataba de consultas médicas realizadas por intermedio de obras sociales, so pretexto que eran tan mínimos los honorarios, que los profesionales buscaban de esa manera compensar lo que no percibían, pero costeado por el paciente y sin que se les extendiera recibo.
   Todo indica que ahora, se pretende que tal acción sea aplicada y legalizada, lo que significaría un nuevo golpe a las economías hogareñas permanentemente castigadas por otras imparables variaciones de precios en artículos  y servicios de primera necesidad.
   Lo importante para estos casos sería que el Estado, en su carácter de protector de la sociedad, asumiera el compromiso de solventar esa diferencia en beneficio de la comunidad, altamente presionada en cuestiones tributarias, que en la mayoría de los casos no logra una contraprestación por lo que aporta mientras muchos gastos exagerados, inoportunos y no prioritarios agotan presupuestos y reservas.
   Así como se considera atendible ajustar el valor de los honorarios médicos en homenaje a su trascendencia social, desde el poder deben comprender que no son tiempos de seguir presionando al ciudadano, cuando lo aconsejable y urgente es achicar el Estado porque su sobredimensionamiento es un factor destructivo para todos.
   Se entiende cabalmente eso de dignificar la tarea profesional de los galenos, sin cuestionarles esa arraigada creencia de ser dueños de la vida y de la muerte del género humano, pero ellos debieran comprender a los pacientes que no cuentan con recursos para sostener su salud, un deber que sin dudas y en todo sentido deben asumir las autoridades del área, haciéndose cargo de las erogaciones que ello demanden.
   Porque de lo contrario, la sociedad llegaría a coincidir con Francis Quarles quien supo sostener que “Los médicos son los más felices de los hombres: los éxitos que puedan tener son proclamados por el mundo, mientras que a sus errores los cubre la tierra”.
   El paciente es un enfermo y es injusto tomarlo como rehén.
 
Entradas, únicamente para el puerto
LA A.F.A. Y “CHIQUI” TAPIA AHORA  UNITARIOS,
ASUMIERON UNA ACTITUD  ANTI  FEDERALISTA
 
   Quiero abordar el siguiente tema corriendo el riesgo de ser acusado de superficial o inclinado al chauvinismo provinciano, de tomar como negativo todo accionar que se perpetre desde el puerto, que es adonde atiende Dios, y que afecte en forma directa a quienes viven fuera del radio urbano de la capital federal.
   Posiblemente sea calificado como una pavada, pero a veces a las situaciones hay que abordarlas desde su nacimiento, para evitar su expansión y el pernicioso contagio,  tal como lo hacen las malas pestes y de eso los argentinos hemos llegado a aprender un montón, y es probable que en tal sentido algo hayamos aprendido y nos sirva de escarmiento o de llamado de atención.
   Días atrás y por las redes de internet, la Asociación del Fútbol Argentino lanzó a la venta a través de ese sistema, las entradas para un encuentro que sostendrá nuestra Selección Campeona del Mundo contra un rival que no alcancé a escuchar de quién se trataba.
   Los precios, altísimos para nuestra particular situación de penosa crisis financiera, no obstante lo cual la capacidad íntegra del estadio designado para el match, no fueron obstáculo para que la totalidad de las localidades del recinto fueran agotadas en pocos minutos.
   Hasta allí la información que trascendiera, aunque con prolijidad se omitiera señalar que esa venta, era exclusiva para nuestra capital federal, así llamada supongo por ser cabecera de un federalismo utópico e inexistente por lo que se advierte, configurando así una situación enojosa e injusta con el interior de la Patria que es de donde alimentamos al insaciable monstruo capitalino.
   Si de revancha habláramos, cuando la Selección Campeona del Mundo, integrada por muchos elementos provincianos, se presentara en algún escenario del interior, el “Chiqui” Tapia aunque sea enemigo de los curiosos arreglos o de fabricar resultados, debiera imponer que el público asistente sea de cualquier lugar del país, menos los porteños.
   Es imposible hacerlo, pero sería bueno para que se dejaran de joder proclamándose federales, cuando son recalcitrantes unitarios.
   ¿Le parece que estaría bien?
 
Los silencios, extraños o cómplices
ATACAN A LA INFLACIÓN CON  UNA  SUGESTIVA
AUSENCIA:LOS OTRORA GREMIOS COMBATIVOS
 
   Ya podrán apreciar ustedes, con el correr de este espacio, que el comentario actual no es el único que se referirá a los silencios, porque hay mucho más que merece la alusión a esa conducta tan íntima y reservada.
   Los ataques a la inflación creciente e inmanejable se vienen multiplicando con el paso de las horas, y el único resultado es por ahora una cierta quietud, como si el envión que ya tomó el dólar azul y el consecuente bajón de nuestra decrépita moneda lo hubiera depositado en una intermedia plataforma de espera.
   Y es cuando nos viene a la memoria una situación que pese a que la vivimos con alarmante asiduidad, sigue siendo una espada que nos vienen clavando en el cuore para desangrarnos y empujarnos a un desenlace fatal.
   Quiero ser más memorioso que analítico porque recuerdo que los gordos de la CGT por aquellos no tan lontanos tiempos amenazaban con incendiar el país cuando el dólar andaba por los 40 pesos, puteaban a diestra y siniestra, amenazaban con acciones directas, apedreaban a mansalva y no cejaban en insistir con demandas de mejoras que proclamaban, “eran necesarias para devolverle la dignidad al trabajador” mientras ellos se consolidaban casi a cara descubierta, como prósperos empresarios con amplia inclinación hacia el ahorro y los negocios internacionales.
   Si en realidad hubieran sido los paladines como se autotitulaban, ¿por qué ahora juegan a las escondidas, con una inflación ascendente e incontrolable, el dólar a casi 800 pesos, desocupación por las nubes, feroces luchas internas, las obras sociales en crisis y la contracara del despilfarro del asistencialismo y la demagogia?
   Si fueran coherentes en su acartonado espíritu de lucha, hoy no alcanzarían los bomberos con su sacrificio ni los ríos con sus caudales para dominar la situación, pero ellos siguen orondos, orgullosos y no sabemos de qué, enclaustrados en sus despachos y rodeados de lujos en muchos casos y cada uno de los “capos” con su claque.
    A la combatividad sindical por justas, evidentes y dolorosas razones y no por caprichos o por apetencias personales que sobran, se le ha mojado la pólvora y la situación de angustia en el llano del movimiento obrero ya es indisimulable.
   Que tengan presentes algunas máximas de quien fuera su máximo líder, en aquellos tiempos de luchas por las reivindicaciones que se imponían por encima de la explotación patronal, y que apelando a la memoria puedan reencontrarse con una de aquellas certezas cívicas que les impartiera Perón: “El pueblo marchará con los dirigentes a la cabeza, o con la cabeza de los dirigentes”.
 
Megacausa Registro de la Propiedad
TEMA ETERNIZADO EN TERRENO JURÍDICO QUE
NO PIERDE VIGENCIA: ¿TERMINARÁ ALGÚN DÍA?
 
   Un organismo de las Naciones Unidas, que se ocupa arduamente del tema prisión preventiva, encuesta a las Fiscalías preguntando si solicitan la prisión en todos los casos en que sea posible, o existen protocolos para su aplicación, la que es pregunta muy acorde para la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba en la que la prisión preventiva fue seriada, sistemática y prolongada.
   El término “protocolo”, hace referencia a un conjunto de normas o pautas ordenadas que deben seguirse para cumplir con una determinada acción, una palabra muy útil, que guía el camino. En la salud, por ejemplo, los protocolos permiten tomar decisiones basadas en evidencia científica o en “pruebas”, con la finalidad de evitar errores.
  Aplicado tal concepto al ámbito judicial, puede decirse que en los tribunales también existe un “protocolo” por el cual los fiscales tienen un plazo de cuatro meses para completar una investigación, que existe un mecanismo de sorteo para elegir jueces y que esos magistrados tienen también plazos razonables para resolver las causas.
   También es de “protocolo” que un juez no puede repetirse juzgando a la misma persona por lo mismo y que para decidir condena debe existir prueba objetiva y finalmente, como guía para no errarle, un vigente conjunto de normas ordenadas llamadas Constitución de la Nación Argentina, extenso “protocolo” que explica con claridad cómo debe manejarse la libertad de los ciudadanos y cómo proceder ante las diferencias de poder.
   Aunque esté tan claro, nadie explica aún por qué, en esta causa, las investigaciones y juicios eternos, la comisión especialmente designada para juzgar, las condenas por íntima convicción, las prisiones preventivas sistemáticas y la impunidad de los poderosos, ignoraron todos los protocolos, pese a que en el Poder Judicial todos esos “protocolos” ¿cómo es que se llaman? Se llaman Leyes…
 
Para fecha próxima, sólo en joyerías
LA CARNE Y LOS MEDICAMENTOS MUDARON DE
NIVEL SOCIAL Y PASARON  A  SER  SUNTUARIOS
 
   Dentro de las notorias e inéditas decadencias del paladar argentino, sean o no nacionales y populares, está primero el espaciamiento y la posterior pérdida de esa pecaminosa costumbre alimenticia que solían llamarle asado, integrada por fuego de brasas, una parrilla profesional o improvisada, un buen pedazo de vacío, choricitos puros de chancho, costillas anchas y carnosas, un medio metro cuadrado de matambre y si se trataba de un empresario el convocante, las consabidas mollejitas crujientes y esos reyes del colesterol que son los chinchulines destrenzados.
   Hagamos un lugarcito para las ensaladas de lechuga, cebolla y tomates y a las papas fritas con un par de huevos fritos estrellados encima, humeantes y tentadores y algo de tinto como para regar tamaños manjares.
   Tengo vagos recuerdos en el sentido que cualquiera de nosotros estábamos en condiciones de ser anfitriones de vez en cuando, alternando la localía entre la barra de amigos, y si eran numerosos ya teníamos la garantía que al menos en el año, un par de veces al mes se hacía realidad la sabrosa convocatoria.
   Todo esto pasó a ser historia antigua.
   Todo esto forma ahora parte importante de nuestras nostalgias estomacales y de la sed abrasadora.
   Con el asado a casi dos billetes de los más nuevos, o más que cuesta un kilo, esas juntadas han pasado a enriquecer los anecdotarios y las evocaciones, porque ahora casi necesitamos un formal y efectivo  apoyo del FMI para comenzar a encender las brasas, salar la carne, aprestar los vasos, buscar el sacacorchos y darle rienda suelta a la dicha de disfrutar, sin olvidarnos que ahora los asados no incluyen en su costo el pan, porque llega a estar más caro que la carne y las achuras.
   Y debemos tomar seriamente aquello de limitar la frecuencia de los encuentros como una afrenta a la gaucha dignidad, sumada a la obligación reciente de renunciar al postre por su elevado costo, reemplazándolo por un medido Fernando helado como bajativo, antes de empezar las partidas de truco.
   Tal el panorama que se presenta a la vista y con base a tiempos pasados que seguramente tardarán en regresar.
   Todo esto -por una parte- del escenario negativo que habremos de frecuentar, porque a veces ciertos excesos demandan atención médica y la consecuente e inevitable apelación a los medicamentos, productos que registraron los más alevosos aumentos de precios en los últimos días, transformándolos en prácticamente inalcanzables ni siquiera por mutual.
   Los laboratorios especialmente con cabeceras extranjeras, han sido en estos últimos tiempos -y recordemos al Dr. Arturo Umberto Illia- motorizadores de alteraciones en la vida cívica de los argentinos, impulsados por su angurria y el goce de una llamativa impunidad, todo lo que deriva en un alevoso aumento en los valores de los específicos que elaboran.
   A valores parejos, los mismos medicamentos de origen argentino que se expenden en Chile, por ejemplo, cuestan la mitad que entre nosotros y lo mismo ocurre con otros países hermanos.
   Este panorama nos sirve para llegar a una conclusión más que lamentable: los asados que antes fueran folklórica costumbre argentina, han caído al más ignominioso de los olvidos por culpa nada menos que de los frigoríficos y los laboratorios extranjeros.
   Alguna vez, en este asunto, se aplicará la necesaria justicia.
 
En pleno tiempo de jugarnos el pellejo…
DISTINTAS ESTRATEGIAS Y UN SOLO ESTILO: EX
ELLA Y MACRI, INCLINADOS HACIA  EL  SILENCIO
 
   Que los argentinos vivimos días cruciales hasta llegar a la hora de las definiciones, no es ninguna novedad ni primicia periodística y es por eso al tratarse de una situación tan delicada, es que son más atronadores los silencios que las verborragias en tiempos precomiciales.
   Sin analizarlos política ni ideológicamente, por fin una coincidencia entre el agua y el aceite de estos días, con los abrumadores silencios de dos personajes cumbres de nuestra actualidad: me refiero a ex-ella, desconocida en su mutismo e insonoridad y al “gato” M.M. sigiloso y casi taciturno, absorto más en un mazo de naipes que en lo que nos jugamos una vez más por la miseria creciente o por la recuperación posible.
   Y no son pocos los escritores y las personas con trascendencia propia que se han definido acerca de los silencios. Confucio pontificaba que el silencio es un amigo que jamás traiciona; Hugo Mujica por su parte, sostenía que todavía no merecemos el silencio y que aún hay que gritarlo… Pero me quedo con
palabras del sacerdote Martín Descalzo al coincidir con su pensamiento: “La hierba, como todas las cosas grandes e importantes del mundo crece de noche, en silencio, sin que nadie la vea crecer. La bondad y el bien empalman con silencio, así como la estupidez va siempre acompañada del brillo y del estrépito”.
   A los queridos oyentes y también a los otros, gracias por habernos acompañado.
   Si así lo quiere eso que le llaman Destino, en una semana nos volveremos a encontrar…
   Gonio agradece: Final de la edición nº 794 de SLB y no lo olvide:  pase  lo  que  pase y cueste  lo  que cueste,  jamás deje  de ser feliz. Como  siempre, mi agradecimiento  a   Mariela Kusik, a Conrado  Vicens, a Sabri Bustos, a  la sùperpolifuncional Celeste Pereyra y a Oji en la posproducción.  Siga en la 580, ahora llega la transmisión deportiva. Gestión (modestamente): Gonio Ferrari ¡y equipazo!
   Hasta el domingo próximo que retomaremos el horario de siempre y ¡muchas gracias…!