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1 de septiembre de 2024

S.L.B.: TEMAS MUSICALES SUJETOS A SU VIAJE POR LOS TIEMPOS – LA C.G.T. OBESA Y PORTUARIA SE OPONE A QUE LES LIMITEN LOS TIEMPOS EN SUS CARGOS – LA ANGURRIA POLÍTICA VULNERA LAS PARTIDAS AFECTADAS A LAS JUBILACIONES – UNA DÉCADA Y MEDIA VENTILANDO LA REALIDAD DE LA MEGACAUSA DEL REGISTRO- LA DEUDA CONTRAÍDA POR EL ‘CORDOBESISMO’ HIPOTECANDO EL FUTURO – DICEN QUE LA INFLACIÓN DECRECE PERO LOS PRECIOS NO BAJAN, etc.

 
Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 846 del domingo 01/09/24, emitida por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
¿Caso de plagio en un elevado nivel?
COPANI  SE  ADELANTÓ  Y  CREÓ  UNA  CANCIÓN
¿DE LA QUE SE APROPIÓ ALBERTO FERNÁNDEZ?
 
   Los memoriosos deben tener presente, sin ningún lugar a dudas, la notoriedad y luego la explosiva fama por su incansable repetición, alcanzada por una creación de Ignacio Copani que ocupó lugares relevantes dentro de las inclinaciones no tan sólo de la gente joven, sino de “dilettantes” de todas las edades por la simpleza argumental y la música pegadiza que fueron las características especiales de esa pieza que llegó a cansar por su desmedida repetición a lo ancho del dial de las radios y de las pantallas de la televisión, varios años atrás.
   Copani fue un precursor, hasta me atrevería a señalar que en la historia,
porque si analizáramos la letra, que es mi pretensión para que todos lo entendamos, poco nos costaría trasladarla mágicamente a los actuales tiempos que vivimos, cuando el fervor político que hoy nos rodea triplica o más, el que vivíamos los argentinos por aquellas décadas pasadas en que el ejercicio, la práctica y el goce de la democracia no estaban aseguradas, por cuanto el golpismo había pasado a ser casi una mala costumbre que incluso abrazaran unos olvidables referentes de la política de entonces.
   A Copani se le ocurrió entonces crear la canción pegadiza que trepó en el ranking nacional de manera fulminante, porque entre otros conceptos decía “El lunes temprano preparo la agenda, anoto a la rubia descarto a la renga. El martes lo ocupo del día a la noche dejando a punto detalles del coche. El miércoles miro novelas tres horas y copio galanes, frases matadoras, el jueves atiendo los llamados... soy un muchacho organizado. Imparable yo me siento... Cuántas minas que tengo. El viernes llega la hora de la verdad, arrojo tantas líneas que de alguna picará y si ninguna muerde el anzuelo... qué hay, total mañana no se me van a escapar.
   Cuántas minas que tengo. El sábado soy como lobo que ronda por cines, teatros, boliches de onda, no pasa naranja y la noche se vuela y entonces me voy con mi novia Manuela, algo es algo... yo me entiendo...
   Cuántas manos que tengo…”
   Hurgando la historia y apelando a la memoria, vale consignar que entre 1988 y 1993, Copani fue rechazado por varias compañías discográficas,  por lo que de manera independiente en 1988 edita su primer álbum y EMI pasa a ser su discográfica, reeditando en varios países el disco que incluye, entre otros éxitos, a «Cuántas minas que tengo», «Lo atamo’ con alambre», «Rebelde sin igual», «Cuándo será al revés» y el himno a la memoria llamado «Puede verme», en clara alusión a la dictadura cívico-militar.
   En 1989, con la aparición de Ya vendrán tiempos mejores, inicia una serie de shows en el estadio Luna Park y el disco incluye los éxitos «No te creo nada», «Por un dólar» (irónica canción referida a las cosas que es capaz de hacer la gente con tal de tener en su poder la moneda estadounidense), «Pase lo que pase no te metas», «Te pusiste a pensar» (tema que refleja a las claras la situación social que padecía en ese momento la Argentina) y «Pobre papá».
   Seguramente usted se estará preguntando qué caraxo tiene que ver Copani con nuestra agitada realidad nacional y es razonable que así piense, pero vale la pena hacer ciertas comparaciones, para llegar a la convicción que Copani fue un adelantado a la historia, porque el tiempo, los años, las campañas, la percudida demagogia y la desorientación de los argentinos, nos trajeron a un casi anónimo guitarrero que ahora se desespera por hacernos creer que fue un ejemplo de corrección, sacrificio y patriotismo.
   Así han pasado entre nosotros demasiados casos de personajes ungidos por la publicidad avasallante, que terminan siendo para nosotros y para la historia, ejemplos de lo que NO hay que ser en la vida, fortaleciendo la certeza, más allá que el exceso de poder es nefasto, que la mentira, el ocultamiento, la disipación descontrolada ni la violencia doméstica que no se cura con maquillaje, son  los mejores argumentos para hacerse famoso ni pretender una inmerecida cosecha de respeto.
   Por suerte, la chantocracia incorpora a nuevos personajes, acerca de los cuales no es necesario hacer una nómina porque aún nos quedan inteligencia y democráticas oportunidades -supongo- para no dejarnos engañar.
 
¿Para terminar con la perpetuidad?
DIRIGENCIA CEGETISTA NACIONAL SE OPONE A
QUE EL PODER POLÍTICO RECORTE BENEFICIOS
 
   Desde el poder y sospechosamente por falta de experiencia, es probable que no hayan tenido en cuenta que hurgarle los bolsillos, las cuentas bancarias, las propiedades inmobiliarias, los viajes y las inversiones y la chequera, no son actitudes que caigan simpáticas de manera especial a la dirigencia gremial, que es vocacionalmente inclinada hacia la prosperidad empresaria y el reaseguro de buena vida sin privaciones para ellos, sus descendientes, los amigos contemplativos y algunos capitostes con los que más que simpatizar, cuidadamente se asocian.
   Y es curioso que desde el poder y durante tanto tiempo ,no se hayan avivado o al menos puesto en duda, un detalle virtualmente fundamental para lograr aquellos apetecibles objetivos: que para llegar a la opulencia, lo más necesario
que pasa a ser imprescindible, es la permanencia sin interrupciones que es el ansiado camino hacia la eternidad en el cargo con manejo discrecional de los dineros del trabajador, al amparo de un autoconvencimiento que se quedan porque la gente -su gente- los elige.
   No es para poner en tela de juicio la aceptación que puedan tener en las bases, porque el trabajo que se realiza desde la dirigencia se alimenta de alguna manera aunque subsiste un detalle que pocos se animan a explicar y es la síntesis del absurdo y de la discordia: no es posible ni aconsejable, aparte de ser lastimoso, que exista una dirigencia opulenta y una clase obrera en muchos casos cercana a la inanición.
   La “obesidad dirigencial” por llamarla de alguna manera a la vocación por eternidades no merecidas, debiera tener respeto por quienes durante tanto tiempo los han venido sosteniendo pese a las diferencias salariales -les llamemos- que son abismales y basta consignar que no son pocos los que en la cúpula gremial llevan arriba de los 30 años, merced a las reelecciones por tiempos indefinidos que como si hiciera falta explicarlo, son producto de no tener fijado un límite razonable para la permanencia en posiciones tan dominantes, dueños y señores de los arreglos, los pactos, los acuerdos, las obligaciones y los secretos que muchas veces comparten con el empresariado y  las cúpulas del poder, lo que ha quedado evidenciado en lo que vemos repetirse con hartante frecuencia.
   Es obvio que la conducción de la CGT rechace una reglamentación que legalice aquello de pasarse la vida atrás del escritorio mayor de una organización sindical y con manejo discrecional de la chequera y de otros factores en los que su majestad es el dinero.
   Y ese dinero en su mayor porcentaje es el que aportan precisamente las bases, donde sobran los candidatos, como se dice, a “jugar en las ligas mayores” por ser una aspiración legítima que cuando se plasma, ya llegan contagiados de ese espíritu de supervivencia allí, donde todo se maneja.
  Todo es una cuestión de dialogar y discutir, dejando de lado esa chicana que presentara uno de los ocupantes de la conducción nacional, advirtiendo que para el gobierno, el objetivo es el debilitamiento de las organizaciones sindicales” agregando que tal actitud jamás es buena para los trabajadores.
   Y si sopesamos los argumentos, las conducciones debieran comprender que más daña a los trabajadores, esa certeza de saber que están luchando contra, por así decirlo, es dos frentes opuestos y ellos están al medio: el gobierno que busca aflojar tensiones e imponer equilibrio por una parte, y esa otra maldita diferencia de saber que sus líderes gremiales no necesitan luchar, laburar ni sacrificarse porque ya aseguraron su propio futuro.
 
Quieren $$$ con el menor esfuerzo…
OTRA VEZ LA ANGURRIA POLITICA VULNERA EL
DINERO AFECTADO AL PAGO DE JUBILACIONES
 
   La verdad, no es para ponernos a pelear acerca de quiénes son culpables o al menos responsables que en todos los gobiernos, en todas las corrientes y de todos los colores, echaron mano a los dineros que los trabajadores aportaban mensualmente, a mi entender, como préstamo a las cajas de jubilaciones, para que cuando obtuvieran eso que mal le llaman ”beneficio” vuelva como jubileo; como premio y reconocimiento al esfuerzo y el sacrificio de tantos años.
   Siempre que hizo falta efectivo, allí estaba el dinero de los actualmente más vulnerables que son -somos- los viejos de edad pero aún fuertes en materia de reclamar y merecer por los derechos que nos vendieron, que eran nuestros pero en definitiva son del poder y de la capacidad o no de sus hombres, algunos de los cuales llegaron a la maravilla histórica de hacernos creer que cobrábamos un 82 por ciento mentiroso y amañado, con el agravante que no hace mucho tiempo, alguien que ya conocemos vetó la ley aprobada en tiempo y forma por los legisladores, por la cual se obligaba a las cajas a cumplir con aquel generoso anuncio y ahora son miles los casos que demandan su pago, con sentencia favorable, para chocar con el poco feliz argumento que “no hay plata”.
   Además es oportuno preguntar si los gobiernos provinciales tienen una dispensas especial, o no son responsables por cuanto lejos de tomar a los más débiles como prioritarios, se los desplaza con argumentos escasamente válidos como el destino de fondos incalculables para aplicarlos a la demagogia especialmente en períodos precomiciales o para lucirse con faraónicas obras públicas que si bien son bonitas, no alcanzan la trascendencia de lo imperativo, como lo es el caso de cumplir con los jubilados, inermes y muchas veces casi abandonados a su mala suerte.
   Vale como ejemplo, si es que hiciera falta, recordar que en cuanto a la coparticipación que debiera recibir Córdoba, ingresos de agosto que es para suponer se destinan a lo más urgente, se ha perdido casi un 20 por ciento con relación a lo recibido en el anterior agosto del 2023.
   La situación según se ha conocido, determina que Córdoba está dejando de percibir 18 mil millones mensuales de los que el gobierno nacional tiene la obligación de remitir.
   Lo mal, lo peor en este caso, es que desde el máximo nivel, vivan a la libertad carajo o exhibiendo la motosierra, se gastan enormidades en pago de muchos gastos que no son para nada necesarios, cuando las prioridades son educación, salud, vivienda, trabajo, jubilaciones, seguridad y otros destinos que han sido al menos hasta ahora, condenados al olvido.
 
Registro de la Propiedad
CASI 15 AÑOS  SIGUIENDO  EL  DESARROLLO
DE UNA CAUSA DESTINADA A LA ETERNIDAD
 
   En el tan meneado asunto del Registro de la Propiedad de Córdoba, tema del que nos venimos ocupando desde una década y media atrás, hasta el punto que llevamos con relación a esa curiosa cuestión cerca de 600 comentarios,  mucho queda por aclarar en materia de la administración de estricta justicia.   
   El estado de salud de esta causa padece de varias afecciones, hasta el punto que familiares de ese asunto poco tiempo atrás decidieron teatralizar frente a la puerta de Tribunales, sugiriendo   un esperanzador  tratamiento con una megadosis de aquellos componentes que nunca debió perder,  como la libertad, que hubiera evitado el escándalo de las prisiones preventivas abusivas; la racionalidad, que hubiera evitado la imputación indiscriminada de compañeros, vecinos y conocidos como nuevos sospechosos; la legalidad que hubiera evitado actuar fuera los mandatos constitucionales.
   Y hay más todavía en este dilatado tema destinado a la eternidad, al amparo de acciones que para muchos son inexplicables, porque a las  apuntadas es oportuno agregarle  la igualdad, que hubiera evitado los privilegios para los conocidos y amigos del poder político y judicial;  la sinceridad que hubiera evitado el pomposo marketing mediático; la independencia que hubiera evitado la impunidad de los poderosos culpables; la honestidad que hubiera evitado inmortalizar la causa, la imparcialidad que hubiera evitado la creación de una única comisión especial juzgadora y la objetividad  que hubiera evitado la íntima convicción como fundamento de sentencias absurdas.
   Sólo cuando el Poder Judicial consiga empaparse de estos componentes, podrá abrigarse al menos una esperanza de ansiada y merecida Justicia.
   Y como para validar la ocurrente cuestión, no representan detalle menor, los dictámenes de organismos incluso de nivel internacional idóneos en la materia, advirtiendo sobre el abuso de prisión, y para quienes, se hicieron los sordos frente a tales sugerencias incluyendo la intervención de nuestra Corte Suprema de Justicia que dictaminó, ya con fuerza de ley, la arbitrariedad de la prisión preventiva sistemática adoptada en la causa.
 
Compromisos en moneda extranjera
UN PELIGRO QUE REPRESENTA PARA LA GENTE
EL INCREMENTO  DE LA  DEUDA CORDOBESISTA
 
   Bueno sería al menos sugerirles a las autoridades provinciales el conocimiento o por lo menos la lectura de encumbrados personajes en la historia reciente que pueden orientar a sus funcionarios en varios aspectos de la conducción y nos bastaría solo con citar que “Con el dinero se pueden comprar muchas cosas pero no el espíritu de desprendimiento y de servicio. Durante algún tiempo tal vez sea posible recibirlo prestado de otras naciones, pero
cuando falta durante largo tiempo del organismo de un pueblo, puede afirmarse que su poder se asienta sobre pies de barro y será inevitable la catástrofe. En todo ello se pone claramente de manifiesto que un pueblo no puede vivir únicamente de su producción, como supone el ingenuo materialismo de nuestra opinión pública, sino que necesita las fuerzas de la inteligencia y del espíritu para persistir”.
    Seguramente si estos conceptos fueran de un anónimo o de un ciudadano cualquiera no serían tomados en cuenta desde el poder, por ese componente de soberbia que suele adornar o deformar a muchos políticos, pero esta definición cabal bien vale ser tenida en cuenta.
   Córdoba está endeudada virtualmente poco menos que a perpetuidad, y lo
más grave que se trata de compromisos que deberemos saldar si o si porque fueron suscriptos, tomados y gastados en moneda extranjera, así sean dólares, dinares kuwaitíes o de cualquier otro origen y como siempre, será mediante ajustes impositivos que el “cordobesismo” no tendrá otra manera de afrontar a menos que la generosidad del puerto se desborde.
   No quiero olvidar al autor de los conceptos que hace un momento les estuve obsequiando, porque son en verdad un regalo adherido a la circunstancia que vivimos provincialmente acerca del endeudamiento.
   A todo eso, tan certero como actualizado, se le ocurrió nada menos que al Cardenal Ratzinguer. quien ocupara el trono mayor del Vaticano y de la cristiandad universal si mal no recuerdo desde el 2005 hasta el 2013.
   El paso del tiempo y de los apremios, reduce tales consejos a una llamativa vigencia para nosotros, los cordobeses…
 
Maravilloso sería si todos ayudaran
SOSTIENEN QUE LA INFLACIÓN VIENE EN CAÍDA
LIBRE  PERO  LOS  PRECIOS SIGUEN SIN BAJAR
 
   Son tan disímiles los enfoques sectoriales acerca de la inflación que en lugar de aclarar un panorama tan conflictivo, no se obtiene otro resultado que el incremento de las dudas y las inquietudes de la población, que presa de la desorientación ha optado por no creerle a nadie, obrar por su cuenta y riesgo y enfrentar la situación con el menor nivel de estrés y desesperación que se pueda poseer.
   Mientras el poder dice que rondamos los 4 puntos en el pasado agosto, desde otros ángulos dicen poco menos que estaríamos en un cero ideal, tan ideal como mentiroso al menos para quienes realizamos compras o están y estamos destinados a mantener una familia que come, trabaja, a veces se enferma, debe desplazarse, vestirse y de cuando en cuando comprarse una pilchita y distraerse en un cine o dando una vuelta de cafeteada, sin siquiera pensar en una parrillada, burbujas, o postres sofisticados.
   La realidad para el ciudadano común es otra y nada mejor que las experiencias propias y más accesibles para pisar la tierra y no hipnotizarnos con los cantos de sirenas -que abundan desgraciadamente- porque la realidad nos ha demostrado que la carne aumentó un 20 por ciento, azúcar tiene precio según donde se la compre y nunca más barata que ayer, un pimiento vale más de mil mangos y eso que no quiero acordarme de ciertos gastos fijos, móviles e inevitables como lo son la nafta, el alquiler, las expensas, el gas, la electricidad, el agua, las obras sociales, el colegio de los críos y otras, les llamemos inversiones hogareñas.
   No es un panorama muy alentador, pero al menos tenemos las esperanzas que alguna vez sean reales las cifras estadísticas en las que siempre se apoyan los políticos como pretexto, pero que son dibujos que a los consumidores lisos y llanos o los desocupados que ya sobran, ya no llegan a engañar.
   De todas maneras y en la sacrificada y generalizada lucha diaria, lo que es bueno agradecer suele ser la bendición de tener trabajo, familia sin apremios monetarios, suerte en el quini-6 o un familiar encumbrado en el maravilloso y anhelado mundillo de la política.
   Y mejor todavía, si es legislador nacional.
 
Agitando nuestro pañuelo de despedida…
UNA  LLAMATIVA COMO  INTELIGENTE  ARENGA
FRENTE A LA ASAMBLEA NACIONAL FRANCESA
 
   La despedida de la edición nº 846 de “Síganme los buenos” más allá de los problemas surgidos con la falta del sistema para la recepción de mensajes de la audiencia durante esta edición, con  una  simple sentencia  de   Dantón dirigiéndose a la Asamblea Nacional Francesa: “Audacia, más audacia y siempre audacia”, expresando  ese  requisito para   poder  vencer a los enemigos de  la República.         
   Todo un  histórico  ejemplo  que  bueno  sería  imitarlo.

 

4 de agosto de 2024

S.L.B.: ANTES QUE NADA UN MERECIDO Y JUSTO AGRADECIMIENTO – LOS CORDOBESES SIEMPRE SOBRESALIMOS, PERO AHORA ¡POR DEUDORES BILLONARIOS! – LA MEGACAUSA DEL REGISTRO, TEMA OBLIGADO A URGENTE RESOLUCIÓN CON JUSTICIA REAL – IMPUNES Y DESALMADOS TODAVÍA EXISTEN Y SON DE LO PEOR – SIEMPRE ESTÁN EN DUDA LOS RESULTADOS QUE COSECHAN ENTRE “PAREJAS DESPAREJAS”, ETC.

 Desgrabaciones de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos”, edición nº 842 del 4/8/2024 emitido por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
Una expresión de cariño y solidaridad
LA VERDAD DE POR QUÉ HOY ESTOY AQUÍ CON
USTEDES,  Y UN  MERECIDO  AGRADECIMIENTO
 
   Los médicos hermanos Carlos y Fernando Oulton, generosos sembradores de esa no muy conocida semilla de la solidaridad, que en un tiempo supieron dejar su esfuerzo y desinteresada entrega en algunas necesitadas poblaciones del interior cordobés, a través de una Fundación con su apellido, fueron dos de las tres patas en las que tuve la fortuna de apoyarme para superar un mal que no perdona, porque su madre putativa viene a ser la fatiga de material, mecánica explicación que dulcifica la definición de vejez o ancianidad.
 Ellos, los Oulton, pusieron tiempo atrás todo su cariño que me tocase cosechar por años; la enorme y apabullante tecnología de su Instituto y el personal, su amoroso sentido del afecto, el respeto y la profesionalidad.
   Y tuve también la desmedida suerte que el joven y experimentado médico, elneuroradiólogo intervencionista, profesor Dr. Gustavo Foa Torres, estuviera en Córdoba y no en Nueva York, Roma, Londres, Barcelona o cualquier otra lejana geografía porque estaba aquí, en Córdoba y en el Instituto Oulton de Avda. Vélez Sársfield al 500.
   Fueron ellos los que me devolvieron esa íntima dignidad sumada al placer de sentirme vivo y sano, para lo que no alcanzan todas las expresiones de agradecimiento que se me pudieran ocurrir y que ellos ampliamente merecen.
    Debo también destacar la celeridad de la Apross en la provisión de los insumos imprescindibles, para que mi vida volviera a ser maravillosamente digna de ser gozada, en salud y plenitud, cuando me acerco a las nueve décadas...
   A ellos y a todos quienes se preocuparon por mí, el eterno y justo agradecimiento, para el cual, en este caso, lo reitero dese el alma, no alcanzan las palabras.
   Que el Supremo Hacedor, como quieran llamarlo, les regale de mi parte, el reconocimiento a su generosa grandeza y su elevado compromiso con la sociedad.
 
¿Acaso henchidos de orgullo?
LOS CORDOBESES SIEMPRE SOBRESALIMOS Y
LO SOMOS POR SER DEUDORES  BILLONARIOS
 
   Eso que le llaman orgullo tiene varios comentarios de notables personajes de la historia universal, porque por ejemplo Shakespeare  sentenciaba que  “el orgulloso  se devora a si mismo” mientras que Franklin  pontificaba que el orgulloso detesta el orgullo, pero el orgullo de los demás.
   Mucho hay para comentar acerca de tal sentimiento, que supongo integra la íntima personalidad de cada ser humano que se rinde a sentirse así, o que censura que su prójimo esté sindicado como orgulloso de algo, sea lo que fuere.
   Pero entrando a otro plano en este caso definitorio de una situación, no es posible que los cordobeses lleguemos a enorgullecernos de haber ingresado -empujados por el poder actual y su herencia- al “status” de deudores billonarios, escúcheme bien: bi-llo-na-rios porque los números de lo que debemos a diestra y siniestra necesitan no recuerdo cuántos dígitos en cantidad tal, que debo confesar,  junto al odio que siento por las matemáticas por ser demasiado exactas y sin sorpresas, y no la he podido alcanzar a leer correctamente -me refiero a esa cifra monstruosa- apegado a ese concepto que cualquiera que se tome demasiado en serio corre el riesgo de parecer ridículo, aunque lo asuma como es mi caso, aunque no siempre ocurre lo mismo con quien siempre es capaz de reírse de sí mismo, lo que también es una de mis, llamémosla, virtudes o debilidades.
   Le debemos al mundo una cifra tal y en moneda que permanentemente crece mientras la nuestra adelgaza- que no debe existir tecnología que me permita digitarla desde el comienzo hasta el fin para transformarla en algo más accesible a su lectura y comprensión como puede ser en pesos argentinos, pero sería más doloroso todavía, porque buena parte de esos exagerados compromisos que debemos afrontar -porque lo haremos nosotros, la gente, y no el poder- en el correr del tiempo, con lo que estaremos empernados por décadas y décadas, hasta que algún cobrador internacional se enoje y también a nosotros por vía indirecta, nos haga tronar el escarmiento.
   Chésterton no era un escritor cómico ni gracioso pero sí supinamente creativo, y se le ocurrió sostener que “toda persona generosa convendrá en que la única clase de orgullo que es totalmente condenable, es el orgullo del hombre que tiene algo de qué enorgullecerse. Así no le hace daño a un hombre enorgullecerse de su país y relativamente poco daño enorgullecerse de sus remotos antepasados. Algo más daño le hace enorgullecerse de haber ganado mucho dinero, porque en ello tiene un poco más de motivo para el orgullo.
   Más daño le hace enorgullecerse de aquello que es más noble que la moneda -el intelecto-  Y le daña por encima de todo  el preciarse de la cosa más preciada de la Tierra, que es la bondad. El hombre que se enorgullece  de lo que realmente le hace honor es el fariseo, el hombre a quien el mismo Cristo no pudo abstenerse de condenar”.
   Realmente contundente y atemporal en lo conceptual, porque es comprensible sin necesidad de ser parte de selectos grupos de analistas económicos ni de políticos con ínfulas de entendidos en el escenario de  la macro economía, sino que la simpleza de Chésterton es comprensible y evaluable para cualquier ciudadano.
   Es por eso que nos inquieta, trayéndonos una preocupación de la que creíamos estar alejados, de lo cuesta arriba que se nos hará a los cordobeses pagar caminos que no recorremos porque la nafta es carísima, el turismo interno adelgaza, y la inversión en materia de tiempo la tenemos reservada para tareas productivas si las conseguimos y no para mundanas disipaciones que nos desburren de la inhumana presión que estamos padeciendo -y que sigue en aumento- con los precios en general, los apremios impositivos, la tarifa de electricidad que es un abuso pese a ciertas ventajas para quienes la suministran, administran y no actualizan tecnológicamente, el costo de los alquileres, del gas, del agua y de cualquier otro servicio que humanamente necesitemos para no sentirnos habitantes del Sahara o de algún país azotado sin límites por la indigencia.
   Dejando de lado a los coterráneos que viven bien y están contentos, pensemos en la mayoría padeciendo privaciones en muchos casos inéditas, que no se solucionan con esas vacunas contra la pobreza que son ciertos planes y subsidios, en los que se insiste en lugar de implementar o instrumentar planes productivos que de paso, contribuyan a recuperar eso que se le llamaba la dignidad del esfuerzo que es el trabajo.
   El “cordobesismo”· mientras tanto, que parece no recibir los latigazos del apremio en cuanto a la alimentación, la educación, la salud, la seguridad y otros rubros pendientes, sigue expandiendo sus planes y acciones de maquillaje, los gastos no prioritarios y esa permanente campaña autolaudatoria de quién tiene a su cargo tales gestiones, como si fueran una condecoración para la gente, que lejos está de serlo.
   Ya se inició aunque para mucha gente no considera que es tal, la campaña preocomicial con miras a las urnas del año que viene mientras en el hoy, en el triste ahora, muchos cordobeses no llegan ni siquiera a ubicarse en los límites entre pobreza e indigencia ew
n simultaneidad con las clases dominantes que parecen privilegiar los proyectos de ascensos a niveles superiores de conducción, mientras queda el tendal de quienes padecen privaciones.
  Bueno sería y se me ocurre que no pocos aprobarían una acción en tal sentido, adelantar las elecciones para antes que finalizara este 2024 para que desde todos los niveles de la sociedad se puedan comparar tiempos y situaciones; ventajas y logros en contraposición a promesas y gastos desconsiderados; realidad actual y no el barato y penoso argumento de prometernos un futuro de grandeza, mientras nadamos o navegamos en un actualizado y tormentoso mar, convulsionado por las privaciones de una penosa mayoría sufriente.
   Eso no es gobernar, sino intentar al menos la salvación de unos pocos…
   El problema radica en que a las urnas vamos muchos, demasiados en algunos casos, aunque no sea esa la inquietud de todos los enfermos por la avidez de poder y su vigencia hacia la eternidad…
 
Registro de la propiedad
MEGACAUSA SIGUE SIENDO TEMA OBLIGADO EN
LA ESPERANZA DE UN FINAL CON JUSTICIA REAL
 
   Quizás como respuesta a la particular costumbre de accionar de la justicia cordobesa en la meneada e interminable causa del Registro de la Propiedad que ya superó largamente la década, costumbre bastante alejada de nuestra Constitución, hace ya un tiempo familiares de imputados en este tema protagonizaron frente a Tribunales una especie de obra teatral en la que un médico, correctamente ataviado como tal, le recetaba a esta justicia, comprimidos de Constitucionex Forte, para curar sus patologías.
   El imaginativo medicamento cuenta con varios componentes incluyendo libertad, para evitar el abuso de la prisión preventiva; racionalidad para evitar la imputación indiscriminada a compañeros, vecinos y conocidos como nuevos sospechosos; legalidad para evitar actuar fuera de los mandatos constitucionales; igualdad parta evitar privilegios hacia los conocidos o amigos del poder político y judicial; sinceridad para evitar el pomposo y por ende oneroso márketing mediático; imparcialidad para evitar la creación de una nueva comisión especial  juzgadora; objetividad para evitar la íntima convicción como fundamento de sentencias absurdas; independencia, para evitar la impunidad de los poderosos y honestidad para no acceder a la inmortalidad de la causa.
   La verdad, suena como urgente e indispensable la necesidad de esta fórmula para conseguir la sana justicia que se requiere en la causa, aunque constituye un desafío a la más avezada imaginación, descubrir cómo administrar a la Justicia esta mágica pìldorita.
   Tal vez y a título de sugerencia, una exhaustiva revisión de cada accionar por organismos de expertos independientes,  pueda llegar a ser una manera de lograrlo.
   Y por qué, sobre todo porque es gratis, no soñar para un futuro con el desarrollo de una vacuna que inmunice a los funcionarios contra cualquier intento de perniciosas y evitables influencias, amiguismos que suelen sobrar, parcialidad o conveniencias en cualquiera de sus formas, presentaciones y aplicaciones.
   Y que las dosis de tal mágico medicamento no sean de elevado costo ni sujetas a su actualización por inflación u otros riesgos de los que abundan, porque tampoco es cuestión de condenar a nadie a que realice gastos fuera de su presupuesto…
 
Todavía hay impunes y desalmados
REALMENTE  HABÍAMOS CREIDO QUE EL RESPETO
POR LOS ADULTOS Y LO AJENO TODAVÍA EXISTÍAN
 
   Vivimos de sorpresa en sorpresa en esta Córdoba pujante, maravillosa por la mayoría de quienes la habitamos, atractiva para los visitantes, graciosa por su humor, estruendosa por su música cuartetera y el atractivo especial de su tonada que los extraños todavía no consiguieron establecer su origen y muchos, en especial los porteños, se ridiculizan intentando imitarla.
   Pero malandras, mala gente, narcos, contrabandistas, productores, vendedores al mayoreo y de a puchos de una variedad asombrosa de sustancias prohibidas tanto naturales como elaboradas, también conviven con el resto de una sociedad cambiante por las enormes influencias de su ubicación centralmente estratégica en el país, por sus universidades, la pujanza algo apocada de su industria y otros atractivos urbanos de los que gozamos mientras podemos.
   Pero malandras e insensibles desalmados han existido siempre y no existen vacunas que nos inmunicen contra ellos, ni métodos preventivos ni persuasivos que amainen su actuación las 24 horas de cada día, los 12 meses de cada año y así proyectados hacia lo inconmensurable de los tiempos por venir.
   Les traigo dos ejemplos con lo que podemos cerrar una idea de la actuación de esos malandras, de la desprotección en la que vivimos y de la escasa respuesta que aportan las autoridades para terminar o al menos amenguar los efectos de tanta maldad.
   En la esquina de Antonio del Viso y Urquiza, a una cuadra de la siempre concurrida Plaza Rivadavia, corazón de Alta Córdoba y a escasos 50 metros de una comisaría policial que aún se la llama “la séptima” y aunque usted lo dude o no lo crea, se afanaron la reja redonda de un acceso a los desagües, que
imagino debe pesar lo menos unos 40 kilos o más y se supone está resguardada por algún sistema que la proteja de los crecientes ladrones de metales que luego, mediante la complicidad de quienes les compran, transforman en sustancias prohibidas que son para muchos una dosis de criminal valentía para delinquir.
   Para afanarse una pieza de tales características es de suponer que trabajaron uno, dos o más personas por así decirlo al menos una media hora, pero nadie vio ni escuchó nada; nunca pasó por allí algún vehículo policial ni vecinos que vieran lo que sucedía o prefirieron la complicidad de su silencio.
   En fin, a la tapa se la llevaron y fue reemplazada por el vencido tronco de un viejo árbol para restarle a la abertura su peligro de trampa, porque está junto al cordón y en parte de la senda para peatones, por algún vecino comedido y ciudadano ejemplar.
  Pero el otro caso es peor: un señor mayor, de alrededor de 90 años, cometió la imprudencia mientras visitaba a la siesta la Plaza Rivadavia, de distraerse un momento y dejó virtualmente a su lado el bastón que utilizaba como ayuda para desplazarse por los veredones del paseo.
   Aunque usted tampoco lo crea, se lo afanaron y tampoco nadie vio nada, nadie dijo nada, muchos se condolían con el anciano, pero el señor seguía tambaleándose en la inseguridad de sus añosas piernas.
   Es para pensar demasiado en venganzas o en medidas ejemplarizadoras, pero en estos casos, para el señor del bastón, se impone el pedido para quien le sobre por cualquier motivo un bastón, se lo acerquemos al afectado, al menos para que piense que no todo está perdido.
   Y menos todavía, que se hubiera perdido el cordobés sentido de la solidaridad.
   Pero por lo que podemos advertir, los desalmados siguen en la suya y no hay muchas esperanzas, por lo que vivimos, de superar nuestro estado de indefensión, alimentada por la impunidad que el poder le regala a la delincuencia.
 
¿Aciertos o rumores de conventillo?
SIEMPRE ESTÁN  EN  DUDA LOS RESULTADOS
QUE ALCANCEN LAS “PAREJAS DESPAREJAS”
 
      “Si los casados han de divorciarse por incompatibilidad de temperamento no puedo imaginar por qué no se han divorciado todos. Cualquier hombre y cualquier mujer tienen temperamentos incompatibles; es la misma definición de sexo”, con lo que vuelvo a citar a Chésterton, maestro en el arte de plantear dudas fundamentadas.
   Nadie quiera pensar que estoy en vías de transformarme en instigador de acercamientos para aquellos que intenten rehacer relaciones magulladas por cualquier causa, o que procuren acercarse a un ser tan opuesto con miras a conseguir sus objetivos y transformarlos en logros.
   En la política no siempre han salido airosos aquellos que mediaron en situaciones de enfrentamientos ideológicos o de otras razones, porque la incompatibilidad de los dos o más y sus principios respetados hasta el fanatismo, fueron los impedimentos que al menos supieron trascender a un periodismo ávido de primicias y novedades.
   Nada raro está ocurriendo en mi mente como para intentar siquiera una aproximación a ese cometido porque se camina por un desfiladero humano donde el precipicio está más dispuesto a recibir a quienes se aventuren, y la salvación nunca es para ninguno de los tres, o sea los contendientes y las corrientes que los apoyan.
   Me refiero a lo que se comenta de una asociación entre Mauricio Macri y Javier Milei, para la construcción de un frente que al menos intente sacarnos del barro en el que poco a poco y casi sin que nos demos cuenta, nos están metiendo.
   Para la actualidad de los argentinos, es imposible que en tal disputa pueda incorporarse un tercer -o tercera- protagonista de lo que todos necesitamos: un acuerdo adulto, respetuoso, patriótico, sin aventuras ni demagogias  y viable,  que por fin despierte al gigante que cada argentino lleva en su pecho.
 
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Debido a inconvenientes que subsisten para la entrega en cada una de estas páginas de los audios completos de cada edición, nos vemos en la obligación de reiterar nuestro pedido de disculpas por una omisión que escapa al control de los responsables de la producción. En pocas horas la grabación completa del programa de este domingo 4 de agosto, estrará a disposición de nuestros lectores aquí, en el blog de SLB.

G.F. y la producción de Síganme los buenos
 
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30 de junio de 2024

S.L.B.: MUCHOS CORDOBESES PAGAN LAS CULPAS AJENAS DE NO RESPETAR LAS PRIORIDADES – SON DOLOROSAS LAS IDAS Y VUELTAS QUE RODEAN EL MISTERIO DEL NIÑO LOAN – SURGE UNA DUDA CON EL PAGO DE MEDIO AGUINALDO A JUBILACIONES - ¿PODEMOS YA EMPEZAR A PENSAR QUE NOS ESTAMOS PONIENDO DE PIÉ? – MEGACAUSA Y HACER PADECER A LOS VERDUGOS, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” nº 873, emitido el domingo 30 de junio de 2024 por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.

El empecinamiento por endeudarnos
MUCHOS  CORDOBESES PAGAN LAS CULPAS
AJENAS DE NO RESPETAR LAS PRIORIDADES
 
   Las luces de alarma que se encendieron en los caudales de dinero que muchos aseguran estar atesorados en Córdoba, despedazaron esa romántica y opulenta creencia, para encontrarse con una espantosa realidad de endeudamiento que nos viene trayendo problemas que lentamente se están agravando, por lo que se dan muchas situaciones -demasiadas, mejor sería decirlo-  a través de las cuales se patentiza esa fea certeza de estar debiendo más de lo aconsejable, lo que nos acarrea a los cordobeses y por irresponsabilidad del cordobesismo, ciertas situaciones de angustia por morosidad que no merecemos y que por insensatez política hace tiempo venimos padeciendo.
   Dejemos de lado esa creciente sospecha que nos lleva a malpensar que un alto contenido de esa vocación por hacer obras, por mostrar mejoras, por lucir adornos, es para muchos el disfraz que utiliza la demagogia para cosechar adhesiones que en el corto y mediano plazo se transforman en votos y esos votos son una genuina certificación de poder adquirido, a costa del sacrificio de la ciudadanía.
   Y digo sacrificio porque no es justo que el poder alimente sus ansias de perpetuidad, con el sufrimiento de una mayoría acosada por la presión impositiva, y por el constante incremento de lo que cobran los servicios esenciales como electricidad, gas, agua y otros, cada vez más alejados del confort que se merece por lo que se paga, simplemente porque deja de ser accesible su acceso, y vaya como ejemplo que el servicio eléctrico en Córdoba es el más oneroso del país, sin ser el mejor, el más seguro ni el ideal.
   Estamos comprometidos por varios años de presupuesto, y para colmo en moneda extranjera, cuyo permanente movimiento hacia arriba mientras adelgaza el valor de nuestro peso, es otro de los torniquetes que nos aprieta tanto el pasado como el presente y ni qué hablar del futuro, porque vemos con agregada angustia que no decrece el nivel de empecinamiento por seguir endeudándonos, y ya nos empuja a suponer -y con valederas razones- que se han quebrado las barreras que pudieran haber existido y son las que destroza esa sensualidad que dicen quienes lo gozan, tiene el poder.
   Poco se conoce acerca de números certeros y creíbles del monto de la deuda provincial, lo que debemos cada uno de los cordobeses tributarios, lo acumulado por incumplimientos y evasiones como tampoco los intereses usurarios y confiscatorios a los cuales nos comprometen las autoridades, pensando peregrinamente que el límite es la eternidad, cuando bien sabemos que no es así porque al final del drama lo terminamos pagando nosotros, mientras ese poder sigue asumiendo compromisos porque total terminan sus mandatos, dejan las deudas pendientes y al muerto nos toca siempre, siempre, levantarlo a nosotros.
   Esta situación es la que se avizora en el nivel provincial, espejo de la realidad nacional de todos los últimos tiempos, y ese virus se ha instalado también en nuestra municipalidad por lo que es de justicia sostener que los tres niveles de conducción política aplican la misma vocación por empernarnos a todos, muestran una provincia con rutas nuevas, emprendimientos coquetos y vistosos, puentes inoportunos, faros sin mar y otras delicadezas, fortaleciendo su peregrina creencia que la gente come cemento y asfalto, en la desubicada fantasía que pueden seguir esperando la educación, la seguridad, la salud pública, viviendas y otras carencias relegadas en la escala de las prioridades, y todo esto lleva a los malpensados a suponer que es el comienzo de una campaña proselitista con miras a la venidera elección presidencial.
   La Municipalidad de Córdoba con una visión similar sigue acrecentando su deuda con el mismo estilo de comprometerse en moneda extranjera, mientras las obras precomiciales dejaron de ser tales, los problemas urbanos siguen acosándonos, el transporte no deja de tambalear, se terminó la pintura, la higiene en la ciudad está en crisis y una larga fila de problemas que se acrecientan alimentados por la inacción que muchos emparentan con la insensibilidad.
   Es para rogar que las cosas cambien, o de lo contrario el castigo será que los cordobeses sean los que cambien a quienes los engañaron con oropeles, maquillajes y realizaciones que no eran imprescindibles, porque ahogaron a las que eran -y todavía lo son- impostergables para una sociedad que por los impuestos que paga, no merece padecer.
 
Loan Danilo Peña ya es un mártir
SON DOLOROSAS LAS IDAS Y VUELTAS QUE
RODEAN  A LA “DESAPARICIÓN” DE UN NIÑO

    Una compleja cita borgesiana -así la califico para ilustrar a quienes refiriéndose a nuestro Borges asignan como “borgiano” cuando eso corresponde a los Borgia- asegura que “Cualquier persona puede encarcelarme, puede desterrarme o puede matarme, pero hacerme sufrir íntimamente a eso sólo pueden hacerlo las personas que yo quiero. Si yo quiero mucho a una persona y esa persona no me quiere, me destruye tanto más cuanto más la amo”.
   Plena sabiduría tanto en lo conceptual como en lo familiar y debe ser ese uno de los dramas que se hizo carne precisamente, en una familia cuyos integrantes vienen enredando una madeja de desencuentros, negaciones, versiones encontradas, fantasías, escondrijos y actitudes engañosas que los lleva a ser cada uno sospechoso o sospechado por cualquiera de los otros, dentro de una familia. 
   Acerca del doloroso drama que rodea a la desaparición -de alguna manera hay que calificarla- del pequeño e inocente Loan Danilo Peña son tantas como escalofriantes las versiones que la rodean, que parece imposible que tales desencuentros se produzcan en el seno de una misma familia, que se supone unida por esos lazos eternos de concordia, amor y respeto.
   Es lógico que la intervención de la autoridad vigente para la imposición de las leyes; para su cumplimiento y ante el caso negativo, para encomendarle a la Justicia la tarea de poner en claro, juzgar y castigar en el caso de los responsables de un delito o establecer que si la culpa es de la fatalidad, aportar las probanzas que la llevan a tal calificación.
   Pero en esta situación como viene siendo planteada todo corre por carriles separados y en casos hasta se llega a la confrontación y casi farandulización de un acontecimiento que debiera acercar a los sectores antagónicos para aportar claridad al tema, pero algunos optaron por el escándalo, transformando algo tan penoso en un espectáculo mediático con impensados alcances, en el que intervienen distintas corrientes de pensamiento y de acción.
    Es como si se hubiera pasado por alto lo esencial, que es la pena que despierta el sólo hecho de pensar en el sufrimiento de una inocente criatura, cuya imagen simpática y alegre fue sacada a pasear por el mundo mientras se trata de establecer qué fue en realidad lo que ocurrió con el pequeño, arrojando al ruedo del ignominioso desprecio por el sufrimiento ajeno una pasmosa indiferencia por el dolor ajeno.
   Y en ese ir y venir de versiones, inventos, dudas, ignorancias y prisas, a la luz de lo conocido y en intención de auscultar por lo oculto, se me ocurre –en lo personal- que para cumplir con esos mundanos cometidos, parecen haberse olvidado de un par de detalles, reemplazados por el amarillismo de tener algo parta mostrar en las pantallas, en el aire y en el papel, que hay otras cosas que ocupan su atención por encima de las crisis que en todo aspecto estamos viviendo.
   Y pretendo, con una simple pregunta, tomando en cuenta el auge criminal del comercio de criaturas que “las compran”· y desde aquí “las exportan” con distintos destinos en un proceso que en total no lleva más de 72 horas, ¿alguien pensó en controlar los videos que durante las 24 horas chequean el movimiento de personas en los aeropuertos y en las aduanas de todo el país ,y especialmente -dicen- en las fronteras?
   Están en danza un accidente que nadie vió ni escuchó, los delirios de algunos que dicen haber visto al pequeño en distintos lugares, las contradicciones de familiares y todo el otro chismerío que no ayuda sino que más confunde y desorienta. De esa manera, habrá que dejar pasar el tiempo, que es el padre de todas las verdades sin prisas.
   El mundo sigue andando y las verdades en una de sus esperas que pocos se preocupan por respetar, también eternas…
 
Bueno sería ponerlo en claro…
EN EL PAGO DEL MEDIO AGUINALDO EXISTE
LA DUDA POR UNA QUITA QUE SE PRACTICA

   El pago del medio aguinaldo debe ser el motivo de las mayores expectativas que rodean a quienes dependen de esos pesos, para aplicarlos como “rueda de auxilio” a la economía hogareña, bombardeada desde todos los ángulos  y distancias, cualquiera sea el destinario de un haber mensual proveniente de las arcas de nuestra endeudada provincia del cordobesismo.
   Hay algunas empresas, y de esto muchos de mis colegas periodistas pueden dar plena fé, que en tiempos de bonanza premian a sus empleados de acuerdo con su rendimiento y para cada aniversario de esas empresas, pagan lo que el trabajador bautizó como “aguilucho” que solìa ser jugoso, generoso, merecido, ansiado y rápidamente gastado.
   Hay otros casos similares que aplica una gran empresa, con la diferencia que a los dineros necesarios para esa a veces desmedida generosidad, lo aportan la memoria y acción debidas a un dirigente sindical que fue y sigue siendo modelo de sacrificio, beneficio que anualmente abonan a su personal unos cospeles extras motivados por el merecimiento y al reconocer lo que internamente se llama un bono en premio a una eficiencia, que en realidad pagamos todos los cordobeses a los que se nos ocurre usar energía eléctrica, esa electricidad que suele cortarse justo cuando más la necesitamos y la pagamos, o sea para enfrentar al calor en verano y al friazón del invierno, salvo que sea beneficiario de los “enganches” clandestinos que se soportan y en muchos casos se toleran con el “vistagordismo” de por medio.
   Sin embargo ha surgido una duda que me fuera planteada en ocasión de aguardar en la fila del banco, el acceso al cajero autmático en mi actitud de jubilado y encontrarme en el resumen que aporta la maquinita, un “ítem en contra” que es el aporte de este ciudadano con parte de su medio aguinaldo, a la APROSS que no es como muchos creen una obra social, sino una administradora provincial de servicios de salud.
   Y la duda de todos ellos, que me hicieron agregar a la propia, es por qué esa quita, cuando mensualmente, o sea en 12 oportunidades, se tributa un alto porcentaje para el ente sanitario, pero también se aplica en cada uno de los medios sueldos anuales complementarios.
   No es desconfianza por nada, pero sólo se trata de una duda que bueno sería que algún funcionario se encargara de poner en claro, porque si a ellos con sus sueldazos no les preocupa, SÌ es una preocupación para los pasivos, especialmente para los docentes, que no obtienen respuesta a su justa demanda.
   No estamos en condiciones de tolerar algunos pícaros cortocircuitos…
 
Vivir esperanzados, buena actitud
CON OPTIMISMO ¿YA PODEMOS  EMPEZAR A
PENSAR QUE VAMOS PONIÉNDONOS DE PIE?
   Es más que probable que tenga un lógico y espero sea amigable encontronazo con miles de argentinos, en este caso de cordobeses que piensan distinto, si sostengo como ahora lo hago, que es como si estuviéramos saliendo de un largo sueño, donde  nos abrumaban los duendes malignos, las dudas, las sospechas, la corrupción y las deslealtades entre seguidores de una misma  y confiable corriente de pensamiento.
   Le sumemos a esa actitud contestataria que respeto que para colmo, en lugar de ir mejorando o espantando aquellos fantasmas, nos volvíamos a poner de rodillas implorando clemencia internacional, que demasiado caro nos resultaba cada vez que apelábamos a ese recurso, a sabiendas que figuramos en un “seven” internacional de morosos incorregibles, incobrables y llorones a la hora de cumplir con los compromisos, especialmente los de rango internacional, nosotros con una moneda devaluada y frente a otros signos de abrumador crecimiento relativo, lo que nos obligaba y por ahora nos impulsa a no detener los rodillos de las máquinas impresoras que se alimentaban con ceros, o sea de ceros a la derecha, que cada uno de ellos agregaba un nuevo pesar a los bolsillos de la gente.
   Tanto era así que viajando por el exterior supieron “chanzarme” o cargarme como lo hacemos nosotros, diciéndome que los argentinos éramos “gauchos ingratos” y allí cometí el error de preguntar por qué, para que muertos de risa me contestaran que era porque “nos olvidábamos del pago”, una acertada figura folklórica que debí aceptar como una humorada de las tantas que hacemos nosotros, y no siempre provocan sonrisas.
   Cómo será de importante la tarea obligatoria de emitir constantemente y sin parar de día ni de noche incluyendo domingos, feriados y fiestas de guardar, que hasta se dio el caso de un vicepresidente de la Nación condenado, si mal no recuerdo, por intentar comprar mañosamente esa imprenta extrayéndola de su dependencia estatal.
   No es poco lo que ha cambiado el país en su fisonomía que muestra a la gente, porque muchos se quejan por las cesantías decretadas de a miles en la esfera del empleo estatal, contratos casi eternos que no se renovaron, organismos que nadie o muy pocos se explican para qué servían, salvo para el pago de favores de la fanatizada militancia y una llamativa sobrepoblación en los entes oficiales, todo lo cual fue aplicado via “motosierra” que despertó fantasmas de venganza entre aquellos amodorrados por los beneficios que recibían para repartir, lo que hacían prolijamente, pero en sus cuentas personales.
   Es cierto que muchas medidas han sido socialmente traumáticas, con algo de prepotencia y en casos con insensibilidad, pero tendríamos que evocar cuánta fue la ternura, el sentimiento de culpa y la avidez de enriquecerse que mostraron algunos, mal llamados “administradores” de montos cuantiosos que recibían para repartir y se esfumaron o viajaron prolijamente al exterior. Es cierto eso que un ex presidente giraba dineros al extranjero, pero el tema se judicializó, las culpas se reconocieron, entiendo que las sanciones están en trámite pero será la Justicia y no el poder político quien juzgue las conductas equivocadas o vulneradas, salvo elcaso dse este muchacho Calcaterra.
   No nos extrañemos entonces si una de las principales inquietudes del actual gobierno nacional esté enfocada en alguna modificación de la Suprema  Corte de Justicia, lo que estará acorde con una de las más caras -o necesarias- intenciones de todos los gobiernos en los últimos tiempos.
   El país está cambiando y  es de esperar que el humor social se contagie de las buenas perspectivas, que se respete el mandato popular de las urnas y se abandonen todas las acciones que cuando los anteriores eran poder, y las debían soportar y combatir desde los sectores más afectados, eran consideradas golpistas y atentatorias del espíritu de nuestra Constitución Nacional.
   Los argentinos somos de cuero duro, acostumbrados a las tormentas, las injusticias, los atropellos y las desigualdades pero en cambio consiguieron  -o conseguimos lo asombroso de invertir los resultados porque quienes se autotitularon redentores de la Patria duplicaron la pobreza, incineraron muchas esperanzas, de todo lo cual se aprovecharon los buitres de siempre, apelando a sus argucias y sin vacunarse contra la angurria.
   No somos como muchos optimistas piensan, un país en crecimiento, sino una república en terapia intensiva privilegiada por sus riquezas naturales, por la calidad de la mayoría de su gente, por sus ansias de trabajo más que de limosnas, y por ser amantes de una libertad salvaje que es la que merecemos.
   Todo tiene su precio, es cierto, pero lo estamos pagando, cuando los únicos beneficiarios fueron los saqueadores desmemoriados, hoy incendiarios e intolerantes enemigos de la ley, especialmente de esa ley tan simple como sabia: que gobiernan las mayorías y las minorías ayudan, en lugar de dar rienda suelta a su resentimiento y sed de revancha que la tendrán, porque así maravillosamente lo estatuye nuestra Constitución, el día que nuevamente nos convoquen a elegir aunque el pueblo eligió lo de ahora.
   Ustedes, pueden seguir participando…

Megacausa del Registro, sigue activa
¿PARA LLEVAR A LA PRÀCTICA AQUELLO DE
HACER  PADECER  IGUAL A LOS VERDUGOS?
  
   El curioso fenómeno de encerrar a personas sistemáticamente durante años en prisión preventiva, sin realizar el juicio, caracteriza la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba y como consecuencia, se ha reclamado el daño producido.
   La Real Academia Española en su excelente diccionario al que apelamos con frecuencia tiene varias acepciones para la palabra daño y lo describe como detrimento, perjuicio, menoscabo, dolor, molestia o maltrato. También como estropear y como condenar a alguien o dar sentencia contra él.     
   En la causa a la que semanalmente aludimos desde hace varios años, todos estos términos se pusieron en práctica: detrimento de la salud, perjuicio en la familia, menoscabo en la economía, dolor, molestia y maltrato en los derechos personales, trabajo estropeado, condenas sin juicios y sentencias que no respetan los pasos establecidos por la ley. Daño, sin dudas, ni precedentes. Daño confirmado con la absolución de imputados que pasaron inútiles años presos.
   El reclamo ante tal daño llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación que dictaminó un accionar arbitrario y ordenó a Córdoba acatar las leyes y devolver la libertad durante el proceso. También opinó en el caso nada menos que la Organización de las Naciones Unidas, organismo de máximo nivel universal que recomendó la libertad de un imputado y la reparación razonable por el grave daño moral y material sufrido.
   Entonces, ¿cómo se repara este daño?, ¿sería razonable que los funcionarios actuantes pasaran, siendo nosotros bondadosos, 40 o 50 días en las mismas condiciones para poder autoevaluar sus acciones?, ¿serviría realmente para un proceso de introspección, o será una práctica inexistente en el Poder Judicial cordobés?, ¿será que fuera del arbitrio de la comisión especial, una mirada objetiva e imparcial, hubiera podido evitar esto?, ¿habrá otras injusticias en esta causa?
   Suena demasiado peligroso cuando sobre cierto sector de la justicia existen más interrogantes que respuestas.  
 
EN UNA SEMANA TENDREMOS
SUPERADO EL PROBLEMA  CON
AUDIOS  DE  CADA PROGRAMA
 
   Apelamos a la paciencia, indulgencia y perdón por la falta de los audios originales de cada edición de “Síganme los buenos” así como lo hiciéramos notar en nuestro blog en la entrega del domingo pasado, 23 de junio.
   Si la suerte, la tecnología, la buena voluntad y la comprensión nos acompañan,  tenemos el optimismo necesario como para suponer que el primer domingo de julio estaremos en condiciones técnicas de volver con ese servicio que tanto nos reclaman.
   Las grabaciones de los dos espacios anteriores, seguramente estarán integrados al que ahora anunciamos.
   Con el agradecimiento de la Producción de SLB.