9 de agosto de 2020

S.L.B.: CURIOSA MEZCLA DE INSEGURIDAD, SENSACIONES Y LA PENOSA COSTUMBRE DE CULPAR AL PERIODISMO - ¿LIMITAR LAS LIBERTADES O ACENTUAR CONTROLES? - ESTAMOS ESTRENANDO NUEVO FORMATO INTENTANDO SER MEJORES - MEGACAUSA: LO NOCIVO DE DESOIR RECOMENDACIONES - EL ABSURDO Y ALEVOSO ASESINATO DE UN ADOLESCENTE - VENTOSO ROMANCE DEL BARRILETE - UN ZOO QUE SERÁ BIOPARQUE - UN NECESARIO PEDIDO DE DISCULPAS, ETC.


Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición n° 633 del 9/8/2020 que emitieron en dúplex la AM580 y la FM88.5 ambas de Radio Universidad Nacional de Córdoba

Ni la realidad los llama a ser justos
UNA CURIOSA MEZCLA DE INSEGURIDAD, SENSACIONES Y
ESA MALSANA  COSTUMBRE DE CULPAR  AL  PERIODISMO
   No es nueva esa costumbre de darle una biaba al cartero porque lleva a veces malas noticias, lo que en nada remedia precisamente lo que ocasionan esas novedades que nacen con los pañales del desprecio, del rechazo y de esa burda manera de negarlo en la creencia que al hacerlo, esos hechos por más graves que sean, no existen.
   Y ese suele ser el estilo de los ineficientes, de los injertados en cargos que les quedan enormes y es cuando apelan a la improvisación por desconocimiento o al error por ignorancia, pero jamás son capaces de reconocer sus propias limitaciones y se aferran a sus mullidos sillones en elegantes despachos aunque la situación los haya desbordado.
   Eso suele suceder demasiado a menudo en nuestro país, donde los cuestionamientos a las autoridades por lo general son desoídos, jamás prosperan los pedidos de justicia contra ellos y solo afloran a la opinión pública cuando se han ido, o mientras no llegaron pero difícilmente se los cuestione mientras lucen sus galones de autoridad.
   Ahora resulta que vaya novedad, la titular de la Seguridad Nacional, doña Sabina Frederic, asegura que no existe inseguridad y que esa sensación -al menos para ella- es la resultante de la difusión mediática consecuente, lo que equivale a un velado acto de censura o una advertencia para aquellos díscolos que tengamos la mala costumbre de divulgar una realidad que no podemos modificar, y sería esa nuestra reprobable culpa, que para los dependientes de la pauta publicitaria oficial supone el corte de víveres y para no pocos, la caída de algún producto periodístico que se sostiene en gran porcentaje con los aportes tanto nacionales como provinciales, municipales y de organismos descentralizados.
   La cuestión es que como en todo el país, ya sea por la pandemia o por situaciones previas, el avance de la delincuencia es notable pese a que aún nadie padece hambre, pero hambre de no comer, no de carecer de computadora, buenas zapatillas o un TV plasma así sea en una vivienda precaria.
   Un llamado de atención y alerta son los hechos en que la usurpación de viviendas y campos pasaron a ser una realidad más que una amenaza y el recrudecimiento del narcotráfico una consecuencia, entre otras, del virtual desmantelamiento del sistema defensivo que en las fronteras con países limítrofes, había conseguido controlar en parte lo que ya era al menos un avance.
   La negación de la realidad es el peor camino hacia la recuperación de una seguridad que merecemos en función de los elevados impuestos que se tributan en su nombre y de los reiterados anuncios que se hacen acerca de adquisición de tecnología e incorporación de efectivos a las fuerzas que están para garantizar vidas y bienes.
   Todo indica en el nivel nacional, que se considera más importante desmantelar todo lo que hizo el gobierno  anterior -sin calificarlo de óptimo, bueno, regular o malo, pero se hizo- por el simple hecho de no florearse con la autoría.
   Si lo hicieron los otros es una porquería y hay que cambiarlo, porque no lo hicimos nosotros, parece ser la consigna impuesta.
   Y si a este sombrío panorama le agregamos eso que se avizora como una remake del caso Maldonado para desprestigiar a una fuerza armada como la Gendarmería Nacional o tapar y encubrir la investigación por la  desaparición y eventual muerte del joven Facundo Astudillo Castro que está avanzando científicamente y con sólidos fundamentos y a la vez comprometiendo a la policía bonaerense a cargo del gobernador Kicillof, nos encontramos con que la seguridad transita por otros andariveles que lejos están de las necesidades de la gente.
   Eso de marginarse de la realidad por ceguera hacia la propia ineptitud, que también puede ser fatal imposición de circunstancias adversas, desnuda una actitud de ignorancia, indiferencia o incapacidad de encarar medidas que hasta pueden ser consideradas antipáticas, pero absolutamente necesarias como son una mayor rigidez y lo que es más importante, la simple aplicación de las leyes sin amiguismos ni compromisos partidarios.
   El periodismo, salvo aquellas expresiones amarillistas que circulan de la mano de ávidos empresarios de pacotilla y habituales vendedores de sangre, se caerían solas con el simple hecho que el poder se ejerza con la estricta y férrea aplicación de la ley.
   Eso sería más efectivo y patriótico que echarle la culpa al cartero por traernos malas noticias.

Indisciplina general e improvisación oficial
¿LIMITAR LAS LIBERTADES O ACASO SE IMPONE
LA NECESIDAD DE ACENTUAR LOS CONTROLES?
 
   Es más viejo que el agujero del mate eso de pensar que los argentinos lucimos una seña que es parte de nuestro ADN, que se llama rebeldía para muchos, indisciplina para otros o violación muchas veces por costumbre, facilismo o comodidad de las leyes y para el sentir de los estudiosos de códigos y disposiciones.
   Y es cierto al menos en lo que frecuentemente advertimos dentro de cualquier situación, en las que aparecen los descontentos por una parte y los satisfechos por otra, sentimientos que a veces se ubican en las respectivas antípodas y pasan a ser expresiones tan caprichosas como reprobables e incomprensibles.
   Como es incomprensible, que ni siquiera en nombre de la supervivencia, del bienestar de sentirnos sanos o del casi milagroso salvataje general, buena parte de la ciudadanía conserve conciencia que el virus lentamente viene sumando víctimas y si esperamos la vacuna, la población mundial se reducirá enormemente luego de intensos sufrimientos y penares.
   Ni aún así, pensando que pueden llegar a ser parte de esas estadísticas tan luctuosas como indeseadas, se reacciona en el acatamiento de disposiciones que imponen el aislamiento, el cuidarnos, el querernos un poquito como para contribuir a eso tan maravilloso que significa sobrevivir más aún ahora, que advertimos lo que se tarda en llegar a la ansiada como lejana meseta y luego a la declinación de la pandemia.
   Muchos son los países que han recaído en los rebrotes y ni siquiera con ese agravante se advierte que la población se allane a lo más simple que es cuidarse de los contagios que pueden llegar de mil maneras.
   En Córdoba, para no irnos tan lejos y por más que desde el poder se les ocurriera negarlo, las violaciones a quedarse en casa, no reunirse, no provocar multitudes, se las están pasando por el tugges porque por donde andemos, nos encontraremos con reuniones, bailables en algunos boliches, juntadas deportivas y  otras mil maneras de cagarse en la vida tanto propia como ajena porque cada transgresor se transforma, cabalmente, en un contagiador serial.
   Esos atentados contra la solidaridad son imperdonables y es cuando nos preguntamos para qué corno sirven esos inútiles controles policiales que vale repetirlo, se limitan a dejar pasar sin mirar y ocupan funciones operativas mientras los ladrones con sus múltiples estilos siguen de picnic por los barrios, por el centro y en cualquier rincón de la ciudad, beneficiados por la impunidad que el mismo poder les viene regalando desde hace más de cuatro meses.
   Y cuando recrudezcan los casos de violencia en defensa propia saltarán los que se dicen defensores de los derechos humanos pidiendo amparo y benevolencia para quienes apelan a la violencia argumentando que es la única manera de subsistir ellos y su familia.

   Si el Estado sigue entregando subsidios y otras ayudas para evitar esos desmadres, es de buena gente optar por esa solución y no tomar el camino del delito que aunque fuera por necesidad, no deja de ser ilegal y reprobable.
   Mucha es la generosidad de la gente y la vemos diariamente en muchos casos que ventilan los medios, con reacciones positivas y con alto grado de participación y compromiso por parte de la gente.
   Pero que el poder ponga lo suyo, para que esos rasgos de bondad no sean eclipsados por aquellos que a través del delito, buscan soluciones que realmente no merecen.

Nos cambiamos de ropa…
ESTAMOS ESTRENANDO NUEVO FORMATO
EN NUESTRO  OBJETIVO DE SER MEJORES
   Desde que comenzamos, más de una década atrás, a dedicarnos a la tarea  de compendiar cada edición de SLB en un blog, asumimos el compromiso que dentro de nuestras posibilidades teníamos la obligación de ir mejorando con el paso del tiempo y con el correr de las ediciones que ya llegaron al número de 633 con casi cuatro millones de vistas.
   No fueron pocos los apoyos recibidos de los oyentes, por lo que estamos sumamente agradecidos y orgullosos porque eso templa los espíritus para continuar en una lucha bastante dura en un campo tan competitivo, como lo es meternos de lleno a Internet en procura de expandirnos y hacer conocer nuestro mensaje no tan solo de cada domingo, sino de comentarios que insertamos entre semana.
   Cada vez que consultamos la cantidad de lectores y escuchas, nos llena de sorpresa y optimismo el crecimiento en ambos rubros y por eso nuestro equipo de producción estuvo trabajando en estos últimos días para cambiar tanto el formato como la dirección de nuestro blog.
   Ahora cada domingo, a eso de las 21 con minutos de anticipación o a veces también de demora, cada edición de “Síganme los buenos” estará lista para ser consultada buscando www.gonioferrari.org
   Allí, desde que se iniciara este domingo 9 de agosto, los estamos esperando…

Megacausa del Registro
NOCIVO ES NO ESCUCHAR LAS
VALIOSAS RECOMENDACIONES
   En relación a la ponencia en la que se analizaba la actuación judicial en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba faltó agregar que sobre el tema también opinaron distintos organismos dedicados a derechos. 
   Entre ellos, el Servicio de Paz y Justicia liderado como se sabe por el Premio Nobel Pérez Esquivel advirtió sobre las sanciones a nuestro país por la falta de cumplimiento de garantías y pactos internacionales, un abogado de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos cuestionó la paradoja de encerrar a alguien para ver “si hay que encerrarlo” y el Grupo de Trabajo contra la detención arbitraria de la Organización de las Naciones Unidas recomendó al estado argentino la inmediata liberación de un detenido y el resarcimiento del daño ocasionado.  
   Para quienes se hicieron los sordos a tales sugerencias también intervino nuestra Corte Suprema de Justicia que dictaminó, ya con fuerza de ley, la arbitrariedad de la prisión preventiva sistemática adoptada en la causa. Muchas veces se ha recomendado a nuestro Estado evaluar el uso de la prisión preventiva y capacitar a los jueces para que se aplique excepcionalmente y por períodos limitados, fomentando alternativas a dicha medida que abarcan desde la presentación periódica hasta el uso de la prisión domiciliaria.
   En la causa del Registro resultó llamativo que a la comisión única encargada del proceso no se le haya ocurrido acudir a ninguna de estas medidas alternativas para los imputados, ni siquiera en casos de cáncer terminal, Mal de Parkinson o edad avanzada.
   De la misma manera que tampoco se le ocurrió sospechar, ni por las dudas, de los funcionarios denunciados.  
   Una situación que más que con capacitación se soluciona, simplemente, con independencia.   

¿Desprolijidades o delitos que se suman?
EL ABUSO DEL PODER POR LAS ARMAS, DESATENCIÓN
MÉDICA, ALTERACIÓN  DEL  ESCENARIO Y MUCHO MÁS
   Es un mal a lo que lamentablemente nos venimos acostumbrando los cordobeses a padecer, frente a un estado no sé si calificarlo de indiferencia, hartazgo ante las críticas o lisa y llana ineptitud para asumir situaciones altamente conflictivas y aportar las soluciones que la sociedad con vehemencia viene reclamando, pero colisiona con una empecinada sordera por parte del poder, que a entender de quienes padecemos el flagelo de la inseguridad, nos suena a incapacidad o al menos, de marcada desorientación.
   Porque dentro de la pandemia extra que estamos soportando que es la inseguridad que no encuentra remedio que la elimine o al menos que la suavice, el organismo encargado de combatirla se viene transformando desde tiempo atrás y varios gobiernos, en algo así como una bolsa de trabajo para muchos personajes vinculados con el poder de turno, dejando de lado aquellas situaciones, que por fortuna existen, de marcada vocación por militar en la fuerza azul o por simple herencia de sus mayores.
   Dejemos de lado los casos, muchos de ellos descubiertos demasiado tarde, de poseedores más que de curriculum, de prontuarios originalmente cargados con antecedentes y prolija como sospechosamente lavados.
   Vale entonces hacer un mínimo de memoria para referir un solo caso que debe ser tomando como símbolo de corrupción, vistagordismo, displicencia, falta de autoridad o lisa y llana incompetencia en la conducción: el escandaloso robo de armas en la mismísima jefatura que después sin que transcurriera demasiado tiempo fueran apareciendo en la consumación de actos delictivos.
   La Escuela de Policía, donde se formaba a los oficiales y a otros rangos de la institución perdió su vigencia y los nombramientos se hacen vaya Dios a saber respetando u observando qué parámetros selectivos.
   Entonces con esos detalles, no pretendamos una policía cabalmente honesta, capacitada, instruida profesionalmente, bien conducida y con elevado compromiso hacia la sociedad que tributa elevados impuestos para sostenerla recibiendo en cambio repetidas ofensas, desatenciones, excusas y pretextos por parte de quienes no merecían ni merecen figurar en la fuerza.
   Este sangriento episodio ocurrido días atrás en que efectivos policiales asesinaron a un indefenso jovencito que cometió junto con unos amigos el tremendo error de juntarse como compañeros de colegio que eran, sin molestar a nadie, más que un mal ejemplo, es el resultado de las erráticas políticas que se aplicaron y tienen vigencia en el manejo de la policía provincial.
   Ya relevaron a dos o tres jefes, piensan que con eso pueden enmendar la tremenda injusticia de haber matado a un semejante, y que por suerte no fue una masacre porque para eso balearon al auto en el que circulaban.
   Configurado el alevoso delito, especialmente por provenir de una fuerza de seguridad, la indignación creció cuando se conoció de la declarada existencia de un arma que según refirieron efectivos policiales, los jovencitos habrían llevado entre ellos.
  Ni el ridículo detiene a los deshonestos carentes de argumentos que pretenden esquivarle a la Justicia con el pretexto de haber sido atacados.
   Aparte de la actitud cobarde, reprobable y merecedora del más duro de los castigos con la rigurosa aplicación de la ley, las cabezas que rodaron no son de los seguramente  responsables de la cuestionable conducción, sino la de algunos cumplidores de órdenes o de políticas que se les imparten, o de estilos que se les imponen.
   Mientras tanto los responsables del desquicio, los instrumentadores de las políticas inexistentes o equivocadas, siguen atornillados a sus asientos en lugar de tener al menos la dignidad humana de pedir perdón y mandarse a mudar.
   Porque la muerte absurda como en este caso, no tiene justificación alguna ni siquiera en supuesto nombre de la ley; por el dolor lacerante no es tan solo de la familia y de los afectos del adolescente asesinado, sino de una sociedad humillada por quienes debieran protegerla, cuidarla, mimarla en el caso de los más indefensos.
   Pero nada cambiará según lo señala la experiencia, porque seguirán prometiendo cordura, seguirán vendiendo imagen de protección y persistirán en condenar a los descarriados asesinos que olvidaron su condición de humanos para obrar como obraron.
   Harán todo lo que la Justicia les aplique; mentirán pesar, aparecerán en las fotos, tratarán de explicar lo inentendible, pero seguramente no podrán borrar de sus mentes atormentadas por la culpa, por sus culpas, la mirada que ya es recuerdo, de un muchachito que no hizo nada para que lo mataran así.
   Ni siquiera en el infierno debieran recibir a esos asesinos…

Jardín zoológico
EL TRADICIONAL PASEO CAMINO A
SER UN INTERESANTE BIOPARQUE
   Es cierto que en materia de cuidado y gobierno de la ciudad existen otras prioridades más acuciantes, sin dejar de lado el cuidado que merecen los irracionales encarcelados en los zoológicos y el nuestro de ninguna manera es la excepción, porque los de ese estilo existen en todas las grandes ciudades del mundo.
   A la hora de las evocaciones y las nostalgias es que atropellan los recuerdos y nos queda la vívida visión del trencito que apenas entraba al túnel permitía la brevedad de un piquito a la compañera de banco o de la imitación de ruidos característicos en los racionales.
   El zoológico de Córdoba, de una belleza natural en su escenario, puede llegar a ser un interesante ejemplo de parque donde se exalte el valor de la vida tanto animal como vegetal, en esta creciente tendencia mundial a la preservación de tales valores.
   Bienvenida la acción municipal de optar por esa via terminando con una relación comercial que si bien, dicen muchos testigos, no tenía en tan mal estado a sus animales, las crisis de los últimos tiempos habían disminuido la calidad de la atención hacia ellos.
   Lejos quedan entonces el lago con los cisnes, la cogotuda jirafa, los eternos elefantes, los rugientes y adormecidos leones, los bostezos de los hipopótamos, los monitos que extendían sus manos peludas esperando un caramelo y todas las otras atracciones que hipnotizaban a pequeños y a mayores.
   Debemos entender, que dentro de todo, es el precio que se debe pagar por el progreso como en cualquier otra ciudad en permanente crecimiento y expansión.

Agosto eólico
VENTOSO ROMANCE DEL BARRILETE PARA LOS
TIEMPOS  QUE  ENVIDIÁBAMOS A LOS PÁJAROS
   No es lo mismo pero así como esperábamos Nochebuena y Navidad, el año nuevo, la noche de Reyes y los carnavales, las ansias por apresurar la llegada de agosto solían ser superiores en cuanto a nuestras expectativas: el agosto de los vientos, mes eólico que nos remontaba a las alturas pendiendo de la debilidad de un hilo, la fragilidad del papel, la elasticidad de las cañas y los inútiles trapos de la cola.
   Era el mes en que mágicamente pasábamos a ser hijos del viento y hermanos del engrudo; cómplices de las ráfagas y enemigos de los cables barrileticidas porque renacía en nosotros ese oculto artesano que dormía once meses y se despertaba cada año en agosto, cuando volaban los flequillos y los pelados se agarraban la frente no sé para qué.
   Buscábamos cañas secas y todo lo necesario incluyendo los trapos para la cola, a veces yapada con hilachas de ropas o con algunas tiras de escondidas prendas íntimas, porque los hacíamos nosotros y el placer era fabricar nuestros propios sueños de volar sin alas propias.
   La aérea sinfonía de mediomundos, estrellas, papagayos o cuadrados invadía de colores las alturas cuando la pericia se demostraba en el “tinquéo” del hilo, en los cabeceos de la pandorga tratando de esquivar los ramazos y en la velocidad de los “mensajes” que enviábamos en papelitos aleteando por el cordel hasta los tiradores, mientras los bramadores hacían escuchar su ondulante grito autoritario.
   Allá arriba la distancia nos igualaba a los barriletes de papel de seda con los modestos modelos que lucían páginas de La Voz del Interior, de Los Principios, de Meridiano o del Córdoba. Y estaban los otros más impersonales con papel de estrasa, ese que usaban en el almacén de cada barrio para envolver centavos de azúcar o de yerba.
   Y solían quedarse bien arriba deleitándonos casi inmóviles o balanceándose en todas direcciones para nuestra delicia que casi nos embalsamaba los ojos con aquel paisaje.
   Esa era la fascinación, nuestra inocente hipnosis de emborracharnos precozmente de ilusiones en cada agosto, mes mágico en el que envidiábamos a los pájaros.
   Siendo mocoso, el barrilete me hacía sentir dueño de un pedacito de cielo y que podía caminar entre las nubes.

Testimonio de los encierros
UN NECESARIO PEDIDO DE DISCULPAS 

     Les había prometido, aunque sin anunciar de quién se trataba, que conversaríamos del tema encierros con alguien que atesora demasiada experiencia en esa situación.
     Lamentablemente en las últimas  horas  el intento periodístico se malogró razón por la cual debo pedir disculpas por la falta que escapa, sustancialmente, a mi intención de cometerla.
     A veces influyen más las mujeres que los dueños de sus propias verdades.

2 de agosto de 2020

S.L.B.: UNA VISIÓN ARGENTINA DESDE LA “INCONTAMINADA” Y LEJANA ALEMANIA - A UN PASO DE UN COLAPSO DEL CICLO LECTIVO - EN LA MEGACAUSA PERSISTEN DUDAS DEMASIADO AÑEJAS – EL KARMA DEL CIUDADANO CORDOBÉS, SU TRANSPORTE URBANO - NUEVA POSTERGACIÓN EN EL PAGO A LOS JUBILADOS PROVINCIALES - ES INOCULTABLE LA CRECIENTE VIOLENCIA DEL HAMPA - MAS QUE PRESOS SOMOS CAUTIVOS DE NUESTROS PROPIOS COMPORTAMIENTOS, ETC.


Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 2/8/20 emitido en dúplex por la AM580 y la FM88.5 ambas de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

¿”Cirugía correctiva” en la Justicia?
A VECES SON MENOS “CONTAMINADAS” LAS
VISIONES ARGENTINAS  DESDE EL EXTERIOR
   Sucede con alarmante frecuencia que las noticias desde su origen que después pasarían a formar parte de la historia, hasta que llega al consumidor de actualidades que sirven para analizar cualquier situación, transitan por una serie de etapas que no siempre respetan la veracidad de los datos.
   A eso lo vemos con una cierta asiduidad y es por eso que no resulta descabellado apelar a otras opciones en cuanto a las fuentes, porque es muy distinto el enfoque que podemos obtener entre nosotros, al de observadores del exterior que lejos están o parecen estarlo, de las especulaciones e interpretaciones que pululan entre nosotros, los argentinos.
   Con el tema ya tan vapuleado con relación a la reforma del sistema judicial, la ampliación de integrantes de la Corte Suprema y otros detalles que para ciertos sectores son parte trascendente de una intención de domesticar a esa señora de la balanza y los ojos vendados, personalmente considero que es valiosa la opinión, por ejemplo, de la Deutsche Welle , o sea el medio oficial de Alemania cuyos periodistas divulgaron un análisis al parecer desapasionado y más bien técnico del asunto.
   Los alemanes sostienen frente a la presentación realizada oportunamente por el Dr. Fernández, Presidente de la Nación, a la que calificaron como “un proyecto de reforma de la Justicia que busca dar más independencia a ese poder pero que la oposición rechaza por considerar que busca favorecer la impunidad de la exmandataria y actual vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, acusada en diversas causas de corrupción”.
   La agencia noticiosa germana agrega que “Esta iniciativa llega nueve meses después que el peronismo venciera en las urnas al anterior presidente, Mauricio Macri en cuyo mandato, según viene recalcando la exjefa de Estado, se impulsó desde los tribunales una persecución a opositores, algo que la ahora oposición siempre ha negado. De una vez por todas digamos 'nunca más' a una Justicia utilizada para saldar discusiones políticas, y digamos 'nunca más' a una política que judicializa los disensos para eliminar al adversario de turno”, expresó Alberto Fernández desde la Casa Rosada y su discurso fue recibido con cacerolazos.
   Según el mandatario, la propuesta es "consolidar una Justicia independiente" que esté regida por las "mayores normas de transparencia" y tramite los procesos con "celeridad y eficiencia” .Buscamos superar que el poder decisorio se concentre en un reducido número de magistrados y magistradas que, como sucede en la actualidad, tienen el poder de conocer y decidir en casi la totalidad de las causas con relevancia institucional y consecuentemente mediática", recalcó.
   El peronista Frente de Todos tiene mayoría absoluta en el Senado, mientras que en Diputados también es el bloque mayoritario pero ningún grupo tiene más de la mitad de los escaños.
   Y más adelante señala que “para avanzar en la reforma de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, órgano que juzga a los jueces, el Dr. Fernández convocó a un consejo asesor de 11 juristas. La oposición rechazó que entre sus miembros esté Carlos Beraldi, reconocido jurista y uno de los abogados de la viuda de Kirchner”.
   Entonces si las cosas están institucionalmente encaminadas, por respeto a la democracia y su práctica, lo mejor es que al tema lo resuelvan los representantes del pueblo para lo cual fueron elegidos como legisladores.
   Ahora, si las negociaciones internas, si los condicionamientos a las provincias escasas de recursos y con presupuestos virtualmente agotados por la pandemia y sus consecuencias, son argumentos determinantes, de poco servirán los análisis extranjeros ni las expectativas que muchos siguen sustentando, que la medida nada tiene que ver con algo ni siquiera parecido a una consagración de la impunidad.

¿Habrá que resignarse a la pérdida del año?
FRENTE A LA EVIDENTE RUPTURA DEL VÍNCULO PEDAGÓGICO
SE  ACERCA  CADA DÍA MÁS EL COLAPSO DEL CICLO LECTIVO
   Hay que estar en el cuero y en las mentes analíticas de los padres de alumnos de cualquier nivel, de los docentes y del propio gobierno y especialmente de los funcionarios del area de Educación, para pensar con muchas razones que aunque se lo pretenda negar, el año escolar está ya virtualmente perdido, o al menos seriamente comprometido de continuar.
   El ciclo se acerca a esa certeza de ni siquiera haber comenzado y con el correr de los días y de las semanas, esperamos que esta semana nos digan que en la semana próxima anunciarán que la prolongación del receso será por otra semana y no es un trabalenguas sino una imagen de nuestra propia realidad.
   Los técnicos casi coinciden en que el vínculo pedagógico ya no existe, como es complicado que prosperen las relaciones afectivas, amicales o amorosas cuando en los integrantes de la pareja o de la dupla o del grupo uno está en Alaska y el otro en Sudáfrica y se limiten a videoconferencias donde se juran amistad eterna, amor, fidelidad y ansias de reencuentro.
   Es posible que algunos casos sean tomados como excepción, pero la educación presencial es básica no tan sólo por las enseñanzas sino por los otros aspectos como lo son la socialización, el contacto con quien instruye, la proximidad de los compañeros, el compartir libros, apuntes o elementos propios de la actividad. 
   Tengamos en cuenta el bajo porcentaje de alumnos con acceso a equipamiento informático como asimismo de la modernidad y es cuando la pregunta se hace inevitable: ¿en cuántos hogares no hay computadora, cuando la realidad muestra que son otras las urgencias, las alimentarias, por ejemplo?
   La quietud en la casa atrofia toda actividad física que se agrava porque no se comparte como ocurre en los recreos, y esa carencia alimenta la intolerancia que asimismo se traslada al hogar, generando violencia en muchos casos lamentables.
   Es difícil aceptar la pérdida del año escolar porque en realidad no hay pérdida en la calidad de la enseñanza si se cuenta con todos los medios para recibirla o brindarla, pero sí se deteriora el aprendizaje.
   Y no dudemos que una de las principales preocupaciones de los docentes, es imaginar qué año 2021 les espera, si es que ocurriera plasmar eso que el año no se pierde y que las promociones serán automáticas, sin aplazos ni repeticiones.
   Esos resultados serán los que nos agobien de aquí a pocos años, así que perder sólo uno, sería un buen negocio para el futuro de varias generaciones.

Megacausa del Registro de la Propiedad
AUNQUE PASEN LOS AÑOS NO EXISTE MANERA
QUE  SE  VAYAN DILUCIDANDO TANTAS  DUDAS
   La semana pasada comentamos el desconocimiento con respecto a la actuación judicial en la causa del Registro de la Propiedad  de Córdoba de personas que opinan en la materia, generado posiblemente por una difusión mediática tan pomposa como parcial.
   A lo descripto como la prisión sin juicio de la mayoría de los imputados pese a tratarse de personas comunes sin antecedentes,  los juicios realizados por una única comisión especial, las condenas anticipadas,  la íntima convicción como reemplazo de pruebas y la falta absoluta de funcionarios responsabilizados por lo sucedido,  se agregan  situaciones tanto o más graves, como el hecho de que hace un tiempo el Fiscal de la causa acusó al Juez de esa misma causa aunque usted no lo crea, de haber cobrado dinero o coima para liberar a un preso.
   Se generó un escandalete que prosiguió con el reproche del Juez al Fiscal sobre todas las veces que le había dado la razón (evidentemente por sus palabras sin que la tuviera) y que concluyó un año después con una curiosa determinación: el archivo del tema sin mucha explicación ni cuestionamiento.
   No hubo detención, ni medidas preventivas, ni escrache, ni juicio de ningún tipo. Situaciones similares sucedieron con personajes políticos y con familiares de funcionarios judiciales también denunciados.
   Nadie pretende ver a estas personas encerradas “por las dudas”, pero desde hace más de ocho años venimos insistiendo en preguntar por qué no tienen todos los ciudadanos el mismo trato y por qué las garantías que se consideran para algunos, casualmente relacionados con los poderes, no se hacen efectivas para los cientos de imputados encarcelados durante años sin ningún juicio en la misma causa.
   Algo más que no son argucias periodísticas, chismes ni travesuras por el estilo sino estricta y reciente memoria, para que anoten especialmente, quienes opinen sobre el tema sin haberse adentrado en sus laberintos e intimidades, que no son pocas.  

En un escenario de parches e improvisaciones
EL  MANOSEADO  TRANSPORTE  URBANO CORDOBÉS
VIENE SIENDO EL KARMA DE QUIENES LO SOSTIENEN
   Desde que tengo memoria, de aquellos tiempos en que viajábamos en tranvía eléctrico porque aquellos tirados por caballos son anteriores, aunque pocos lo crean a mi nacimiento, que pocos han sido los años venturosos en que el transporte público y urbano de pasajeros nos ofreciera prestaciones decorosas.
   Ni los entes estatales ni las ávidas empresas privadas aportaron calidad en el servicio y ha sido la falla principal de la mayoría de los intendentes municipales cordobeses que ocuparan el sillón mayor de la comuna desde más o menos promediando el siglo pasado, que es lo que atesoro algo de memoria.
   Sin embargo no tan sólo ese detalle de la calidad del transporte sino que siempre fue caro, demasiado caro en aquellos tiempos en que según se comenta, no se recibían subsidios para un funcionamiento medianamente aceptable.
   Ahora la Nación se avivó en beneficio del puerto, como casi siempre ocurre, porque de cada diez pesos que dispone en apoyo del transporte público rotulado como subsidio, 9 de esos pesos quedan en la capital federal y el restante y raquítico mango debe repartirse entre todas las provincias argentinas y cabe aquí una cuotita de humor, porque se comenta que Kicillof está contento que en la Antártida, otra de las provincias argentinas según sus conocimientos geográficos, no existe el transporte urbano.
   Esa vieja costumbre de instaurarse en Córdoba el estado de conflicto permanente, instrumentado a medias muchas veces entre el sector empresario y la dirigencia de la UTA, asociados para lograr mejores condiciones económicas en beneficio de ambos sectores, decretó varios colapsos en los que los únicos perjudicados fueron los usuarios transformados en rehenes, que son quienes más sostienen este perverso sistema.
   Cuando las cosas parecía que tendían a mejorar, sobrevinieron los paros más prolongados, la quietud impuesta por la pandemia y otros factores que llevaron a la adopción de drásticas medidas que al principio fueron aceptadas, pero después, ahora mejor dicho, sólo aportaron mayor confusión al caos.
   Es un laberinto de corredores, modificación de paradas, cambios de frecuencias y otros detalles que en lugar de mejorar la prestación, la hacen más complicada.
   Todavía hay tiempo de enderezar la acción, para lo cual sería necesario que quienes la diseñan, al menos conozcan la ciudad, sus vericuetos, densidades y niveles de ocupación, para imponer un sistema que sea beneficioso para todos: para los pasajeros, para los choferes, para los empresarios y para el joven intendente, si es que sigue con sus intenciones de hacer una gestión brillante en la ciudad capital, para llegar después al escritorio principal del panal.

Salarios y jubilaciones provinciales
ES PARA ROGAR QUE  LA TARDANZA EN LOS
PAGOS NO SE TRANSFORME EN COSTUMBRE
   Venimos sosteniendo y no somos los únicos, que hay una especie no de ensañamiento pero si de menoscabar a los más viejos, a los jubilados que después de aportar años de esfuerzos, alcanzaron lo que antes se llamaba el beneficio o el jubileo, que no lo es tanto porque no son pocos los casos en que los viejos en lugar de agraciados, terminan siendo humillados.
   No es necesario que me extienda en análisis, acusaciones, formulaciones de cargos ni descubriendo cosas ocultas porque bien sabemos que ese sector, el más vulnerable de la sociedad, recibe a menudo medidas que lo devalúan como seres humanos propensos a enfermedades y otros dramas que suelen afrontar.
   Ahora y desde el mes pasado el pago de las jubilaciones a los pasivos provinciales se viene postergado por casi una quincena y no faltarán los disculpadores de siempre que sostienen que el dinero no es tan necesario porque están encerrados.
   Pero esa condición es la que demanda mayores tensiones y sobresaltos en la salud por la inestabilidad de todo, por una inflación elevada que a toda costa se busca esconder y negar y por el apremio de deudas y pago de servicios esenciales con los que no pueden cumplir por cobrar después de muchos vencimientos.
   Es para rogar por la sensibilidad de los gobernantes que debieran obrar con mayor respeto hacia la ancianidad porque aunque muchos lo estimen lejano, en algún momento les llegará.
   Y de paso, es para rogar que la situación delictiva descubierta en la Apross, que vale reiterarlo no es una obra social de los empleados públicos activos y jubilados sino una administradora de servicios, llegue a su total dilucidación, porque en una de esas acceder a la verdad posibilitará entre otras cosas, saber las causas por las que se restringen tanto servicios como otras prestaciones como por ejemplo la atención integral de los afectados por variadas patologías crónicas.
   Que recuerde el poder que todos esos viejos durante décadas le prestaron al Estado sus mensuales aportes para que los administrara con decencia y ecuanimidad.
   Jamás olviden ese compromiso que para muchos ha quedado entre las tinieblas de sus almas burocráticas.

Hay que asumir y enfrentar el desborde
YA  NO  EXISTEN MANERAS NI ARTILUGIOS PARA
OCULTAR LA CRECIENTE VIOLENCIA DEL HAMPA
   Pecaría de reiterativo si volviera a reclamar una vez más de las tantas que lo hiciera, por el descuido estatal hacia nuestra seguridad; la seguridad que merecemos los cordobeses y más aún en tiempos tan complicados donde algunos factores se suman para aumentar lo que ahora sí es indiscutiblemente una sensación: la sensación de seguridad que nos quieren meter en la cabeza que lejos está de ser real.
   Basta con seguir mediáticamente la realidad diaria de Córdoba para enterarnos aunque más no sea de un mínimo porcentaje de hechos delictivos porque muchos ni siquiera se denuncian, ¿para qué hacerlo? pero también se los oculta desde la policía, afirmados en esa tonta creencia de que hacerlo es incrementar el miedo en la gente.
   Ocurre lo contrario, porque al vender desde las autoridades esa mentira de la disminución de hechos delictivos, la gente baja los brazos, relaja sus cuidados y allí sobrevienen los desastres.
   Lo estamos viendo a cada rato y mientras tanto la policía, cumpliendo sin dudas órdenes superiores, insiste en acampar en los puentes para ver pasar al tránsito de vehículos y de algunos peatones, controlando barbijos, mientras los cacos se hacen su picnic en cualquier barrio de Córdoba que es ahora en realidad una gigantesca zona roja.
   Las limitaciones fronterizas tanto nacionales como provinciales han generado una disminución -algo bueno había que hacer- en el tráfico de drogas y su carencia entre consumidores acrecienta la necesidad de conseguir efectivo para hacerse de sustancias prohibidas.
   Estamos cansados de recibir noticias de todos los barrios donde la delincuencia opera a sus anchas, ayudada por la impunidad que se le regala.
   Sería buen momento para empezar a actuar en defensa de la gente, desprotegida y desamparada por un Estado que falta a su obligación cívica de erigirse en protector.
   En Córdoba, es difícil e hipócrita sentirnos protegidos.

Un panorama de miedos y de encierros
CAUTIVOS DE  LA PANDEMIA O DE LA LEY, SOMOS LOS
REHENES DE NUESTROS PROPIOS COMPORTAMIENTOS
   Hace poco tiempo y por razones estrictamente de apetencias y diferencias políticas, a ciertos sectores se les dio por especializarse en instaurar el miedo en la sociedad como arma subliminal que apoyara sus pretensiones, de un lado por eternizarse y del otro, por durar un poco más.
   James Froude, que no es Froid, supo sostener que el miedo es padre de la crueldad y Alain fue mucho más lejos, al pontificar con mucho de razón que el hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar el miedo. ¿Le suena como un concepto aplicable a la realidad que vivimos, más allá o más cerca de la pandemia?
   Y si es por dichos de famosos, es para cerrar esta parte de mi monólogo con lo que supo divulgar Octavio Paz cuando dijo que las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo.
   La perspectiva de perder la libertad debe ser la peor de las sensaciones que pueda atormentar al ser humano y en estos tiempos de encierros es cuando más se acentúa ese atávico temor, potenciado en las últimas horas cuando el poder central resolvió volver a suspender desde mañana y hasta el 16 de este mes las reuniones familiares en todo el país, informándose textualmente que "El aumento (de casos) que se ve en las provincias que han pasado de ASPO (aislamientos social preventivo y obligatorio) a DISPO (distanciamiento social preventivo y obligatorio) es importante, y es por eso que en el DNU de mañana, en esta nueva normativa y por estos 15 días, hasta el 16 de agosto, se van a suspender las reuniones sociales en todo el territorio nacional". De esta manera, en Córdoba ya no se podrán realizar las reuniones familiares de hasta diez personas los domingos.
   En síntesis, pagarán justos por pecadores, como casi siempre ocurre, porque los descerebrados que se negaron a cuidarse y de paso embicharon al prójimo, tomarán ahora la condición de víctimas, cuando son el realidad los culpables de este nuevo paso hacia atrás.
   Todo esto, significa que debemos volver al encierro.