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2 de abril de 2023

S.L.B.: MALVINAS Y EL DOLOR QUE PERDURA–SEGUIMOS PELÁNDONOS LAS RODILLAS ANTE EL F.M.I. –JUGOSA CONVERSACIÓN CON EL DR. LUIS JUEZ – NO CESAN LAS DUDAS EN LA MEGACAUSA DEL REGISTRO DE LA PROPIEDAD– EL CASO BLAS CORREAS ASESINADO POR LA POLICÍA, VÍCTIMA DE VIOLENCIA INSTITUCIONAL – IMITANDO LOS “TOURS” A LAS FAVELAS CARIOCAS, SE IMPLANTARIA EN CÓRDOBA UN SERVICIO SIMILAR , ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 772 emitido el domingo 2 de abril de 2023 por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
Honra a nuestros héroes
MALVINAS,  A  41 AÑOS Y SIN  SALDAR  UNA
DEUDA PENDIENTE POR AQUEL SACRIFICIO
 
   Poco ha hecho el paso del tiempo para mitigar el dolor que dejara la guerra de Malvinas, especialmente en las familias de quienes dejaron allí sus esperanzas, su espíritu de lucha y su propia vida.
   Han pasado 41 años y aún se escuchan cada día con menos esperanzas, los reclamos de los sobrevivientes, muchos marginados del mercado laboral, desatendidos en sus requerimientos de tardío apoyo sicológico y no pocos transformados casi en parias, mientras para otros sectores continúa el indecoroso festival de subsidios a la vagancia o al aplauso.
   Como si la historia reconociera más méritos patrióticos a quienes se decían románticos y armados setentistas, que a los que debieron ir a enfrentar la superioridad británica apoyados por una tecnología bélica notoriamente obsoleta e insuficiente, empujados al previsible infierno por el desborde etílico del entonces presidente usurpador del despacho principal de la Casa Rosada.
   No todo está claro en los tantos grupos de ex combatientes, quienes todavía pese al tiempo transcurrido transitan, algunos como oxidados autómatas, las oficinas públicas donde ellos y sus descendientes, piensan que van a encontrar un reconocimiento a su sacrificio, a la ofrenda que hicieron a nuestra Patria más allá de los homenajes que les ofrendan cada 2 de abril.
   Algunos problemas internos los desunen, cuando la memoria de los vivos y el respeto por los muertos, debiera ser el motivo aglutinante. Una deuda no saldada que incluye a quienes, también movilizados, debieron permanecer en el continente prestos a viajar hacia las islas.
   Algún día llegará la hora de la redención para aquellos que no vacilaron en colocarse muy junto a la muerte, amparados por nuestra bandera, el paupérrimo armamento, el frío calando el alma, pero con el heroísmo de no llegar a congelar  sus convicciones por las que muchos dejaron allá lejos sus vidas y con ellas sus proyectos, sus seres queridos, en fin, su Patria por la que tan valientemente lucharon.
   Será la hora en que unidos y no tan engañados, como estuvimos al menos aquel ya lejano 2 de Abril, entonaremos nuestro Himno y lo haremos recordando el sacrificado valor de los soldados argentinos.
   Si no hubiera sido por la derrota y el sacrificio de tantos jóvenes inexpertos, guiados por quienes siquiera habían jugado a la batalla naval en papel cuadriculado, todavía tendríamos régimen de facto.
   Una de las patas de la democracia recuperada tiene el multitudinario nombre de los titanes del ’82 -que fueron lágrimas y luto y ahora son cenizas, orgullo, ejemplo y recuerdos- cuyo fracaso militar significó que empezáramos a ver una luz de esperanza al final del oprobioso túnel de nuestra historia, de aquellos años de plomo, de secuestro, de capucha, de tortura y de muerte.
   Por todo eso, y pidiéndoles perdón, bien vale reiterar el ruego que sean eternos nuestros héroes, que muchos compatriotas supieron olvidar.
 
Inocultable y diaria devaluación
SEGUIMOS PELÁNDONOS LAS  RODILLAS ANTE
LAS CONDICIONES QUE NOS PLANTEA EL F.M.I.
 
   Existen entre nosotros situaciones francamente inentendibles, o incomprensibles, o si se prefiere, cargadas con tantas y variadas dudas que generan mayores confusiones dentro del caos que nos domina a los argentinos, entendiendo como tal nuestra permanente preocupación por la inseguridad, el doloroso crecimiento de la pobreza, los forúnculos de corrupción que vienen reventando y los que por ahora son mugrienta amenaza, la inflación que antes trotaba y ahora es galopante y por otros factores negativos que nos atormentan.
   Es por estos detalles salientes que sumándoles el sano y desapasionado ejercicio de la memoria, nos ataca la tristeza de advertir que vivimos en un ambiente donde reina por encima de todo, la angustia de notar que incluyendo al poder y sus dignatarios, navegamos por un mar de contradicciones, desacuerdos, arrepentimientos por acciones pasadas y principalmente, un aire en el que la desorientación es primera actriz.
   Espero que la memoria no me ponga una zancadilla porque creo recordar -eso es que hice pasar nuevamente por el corazón, o sea “recordis”- que no mucho tiempo atrás me harté de escuchar proclamas originadas en las usinas del pensamiento kirchnerista rechazando todo intento, aunque fuera de aproximación, con el Fondo Monetario Internacional, organismo al que desde hace tiempo designo como fondo monetario intramuscular, porque inevitablemente nos vacuna.
   Y esos repudios al mayor de los usureros universales, partían mayoritariamente de los sectores más izquierdosos de esa corriente de pensamiento, con los agregados de calificativos descalificadores, acusaciones de abusos, y promesas de romper con ellos cualquier tipo de relación que se intentara desde nuestra desesperación nacional &  popular.
   Advierto, por si hiciera falta algo de inteligencia, de qué manera han cambiado las cosas y el enfoque que ahora prevalece desde esos mismos sectores, que celebran la renovación de nuestra dependencia con el FMI pero la justifican, porque siguen sosteniendo que es para saldar cuantiosas deudas que heredaron, o sea el mismo percudido pretexto que todos los gobiernos han utilizado en un vano intento por salvar la ropa propia.
   Lo peor de esta situación y pido disculpas por el reduccionismo argumental que implica este juicio de valores, que las simpatías recogidas de la conducción del organismo internacional, hacia los funcionarios que ya sacaron abono mensual para viajar a la luminosa Nueva York, a Washington o a donde les indicaran, no es otra cosa que parte de la hipocresía de cualquier prestamista de barrio, que prefiere tener deudores de plazos indefinidos antes que incobrables que nos obliguen otra vez, por ejemplo, a no usar el avión insignia o mantener en el puerto a la fragata Libertad para evitar que ambos medios de traslados masivos puedan ser interdictos, embargados e inmovilizados.
   O sea que, hablando con sencillez y sin rebusques, lo ideal sería aceptar el fangote que estamos debiendo pero en silencio, porque cada vez que las autoridades nuestras ponen el grito en el cielo quejándose por la alevosía de los intereses o servicios, desde el norte nos aprietan el torniquete de “ultimo aviso” y nos empujan a lo inevitable de una devaluación.
   Esa es una mala palabra y así lo han entendido los capos de nuestra vapuleada economía, apelando a un mecanismo que ellos creen y están convencidos que es inteligente: la devaluación diaria, lenta, imparable, inmanejable, ofensiva, hiriente e insuperable, como si de a poquito nos fueran haciendo lo del perrito distraído.
   Y no me pidan que les cuente detalles de ese método canino, porque todos lo conocemos.
 
 
Un candidato confiesa sus preocupaciones
INTENTAMOS QUE LUIS JUEZ NOS AYUDE A PONER 
EN CLARO SITUACIÓNES  QUE  NOS DESORIENTAN
 
   El Dr. Luis Juez, abogado penalista, ex intendente de la capital cordobesa y frustrado por muy pocos votos en su intención de llegar a la gobernación de la provincia mediterránea, pero que recientemente ha sido ungido como candidato de la coalisión Juntos por el Cambio para reemplazar al Contador Juan Schiaretti en la gobernación cordobesa, mantuvo una extensa y animada conversación con el periodista Gonio Ferrari.
   En su transcurso se abordaron temas de candente actualidad como el caso Blas Correas, la demora de cinco meses por peritar el coche con el que se accidentara con saldo fatal en las Altas Cumbres la tercera autoridad de la Provincia Dr. González, las prioridades de la oposición en los años que lleva gobernando, el endeudamiento en moneda extranjera, el brutal crecimiento de la inseguridad y del narcotráfico, la gravedad del dictamen de la Justicia cordobesa que calificó al crimen de Blas como “violencia institucional” que se debe investigar, la poco acertada conducción policial y otros temas de elevada importancia y a tener en cuenta para las elecciones que se llevarán a cabo en junio próximo. El audio completo con el reportaje puede ser ubicado en el sitio correspondiente, parte superior de la columna del costado derecho de este blog.
 
Megacausa del Registro de la Propiedad
PASA EL TIEMPO MIENTRAS SE FORTALECEN  LAS
DUDAS QUE RODEAN A UNA DILATADA SITUACIÓN
         
                                                             
   Un interesante y meduloso dictamen elaborado por la Organización de las Naciones Unidas en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, que marcha camino a un nuevo record Guinness, expresa entre sus fundamentos que la duración de la privación de libertad y del proceso imputable a la autoridad judicial, (esto es la prisión preventiva sistemática que a menudo se comenta) constituyen una violación al principio de ser juzgado en un plazo razonable y sin dilaciones indebidas, por lo cual considera como arbitrario el accionar judicial, recomendando no sólo la inmediata libertad, sino también la reparación del daño causado.  
   Y no fue el único, ya que todos los Organismos entendidos en la materia consultados y finalmente la Corte Suprema de Justicia de la Nación llegaron al mismo diagnóstico: un accionar judicial arbitrario.
   No queda en consecuencia más remedio que acudir otra vez a la Real Academia Española, mi fiel y dilecta amiga, para entender que arbitrario es algo sujeto a la libre voluntad o al capricho, antes que a la ley o a la razón, y ahondando un poco más, que un capricho es una determinación que se toma inspirada por un antojo, por humor, o por deleite en lo extravagante y original.
   ¿Pueden aceptarse semejantes definiciones para una actuación judicial?  ¿Será entonces que los encierros sistemáticos, la comisión especial para juzgar, las causas que son una sola y muchas al mismo tiempo, los testigos acusadores anónimos que nadie puede confrontar, o las condenas basadas en íntima convicción dependen de un antojo, humor o deleite particular? ¿Podemos tener los cordobeses un sistema judicial con semejantes atributos?  
   ¿Quién debe controlarlo? Porque de ser así, todos los ciudadanos estamos en peligro.
 
El caso Blas y la violencia institucional
LA JUSTICIA SERÁ  PLENA CUANDO SE JUZGUE
A QUIENES SILENCIOSAMENTE LA EJERCIERON
 
   Más allá de lo altamente emotivo, del rigor de la aplicación de los códigos y de la manera con que la población cordobesa y diría de todo el país, siguió las alternativas del caso Blas Correas, ha pasado a ser de trascendencia mayor lo que puede llegar a resultar si es que, de verdad y seriamente, y no con la acostumbrada pachorra, se cumple con el requerimiento de investigar lo del crimen policial, como resultado de violencia institucional.
   La interpretación en tal sentido es gravísima, porque vendría a ser el comienzo de un saneamiento real, efectivo, imprescindible y postergado y aunque desde la conducción de la fuerza azul se siga insistiendo en que es una de las mejores policías del país, tal argumento digamos “de venta” se derrumba con cada participación delictiva de efectivos desleales con la institución provincial.
   El maldito juego de encubrimientos, complicidades, pactos de silencio y otros acuerdos
Córdoba repudiables, fue quedando al descubierto, confirmando sostenidas y crecientes sospechas que abrumaban a la ciudadanía y la habían llevado a un estado de ridícula interpretación, basada en la realidad al entender la certeza que por inacción policial los decentes debíamos estar entre rejas que nos protegieran, mientras los delincuentes gozaban de una inmerecida libertad, al amparo de la impunidad que gozaban y muchos aún gozan, que nunca es gratuita, como ahora inoperancia del poder.
   Es cierto que la verticalidad de ciertas instituciones ordena piramidalmente su funcionamiento y el reparto de las responsabilidades, pero estamos en una situación peor que alarmante, a la luz de los sucesos que vemos reiterarse diariamente mientras se gastan dinerales en equipamiento, vehículos, comunicaciones, armamento y otras cuantiosas erogaciones que de poco sirven porque el hampa no detiene su crecimiento, y para crecer de esta manera, es un objetivo que sólo se logra con indemnidad.
   Y bien vale insistir con nuestro argumento ya casi oxidado por lo antiguo: nada mejorará en materia de protección a la ciudadanía mientras no se legisle, aplique y se controle la instauración de una política integral de seguridad que contemple como fundamental la profesionalización intelectual y física del elemento humano, su limpieza de prontuario y que no sea un organismo para cubrir la demanda laboral de la militancia o amistades de los funcionarios.
   Duele en el alma que la muerte de un joven por balas policiales haya sido la gota que colmara el vaso de la paciencia ciudadana, ya harta de la desprotección con sus peligrosas y sangrientas consecuencias, dentro de una comunidad donde la palabra “droga” que era la excepción en las conversaciones, haya pasado ahora a ser figura preponderante en el vocabulario cordobés.
   Bien vale entonces ser justos resaltando el holocausto de Blas, porque al amparo de su martirio que la insensibilidad de algunos se negó a mitigar, sumado al dolor de su familia y el pesar de todos, la Justicia cuenta ahora con elementos como para encarar de una buena vez el saneamiento de la institución, a grado tal que recupere el perdido respeto que tiempo atrás recibía de los cordobeses.
   Esperemos entonces que la señora de la balanza y los ojos vendados haga lo suyo, sin dependencias, presiones, amiguismos ni compromisos políticos o ideológicos.
   Pese a quien le pese y caiga quien caiga, es hora de pensar y actuar con grandeza ciudadana y no con enanismos sectoriales.
   Los cordobeses no meremos vivir -y no es exageración- con el fantasma del peligro carcomiéndonos las entrañas.
   Eternamente quedaremos en deuda con Blas…
 
Se impone una visión sincera de la realidad
BUENO SERIA  MOSTRAR LOS NEGATIVOS EFECTOS
QUE NO HAN ENORGULLECIDO AL ‘CORDOBESISMO’
 
   La ciudad, en realidad la provincia, es mucho lo que tiene para mostrar tanto a su habitantes como a los turistas que nos visitan haciendo honor a ese eslogan que sostiene que Córdoba, siempre está de temporada.
   Aunque el invierno sea inclemente, aunque abrase el sol del verano, tenemos las panaceas del calor humano como óptimos anfitriones que somos y la frescura de nuestros lagos, cascadas, ríos y arroyos de los que es prudente y menester cuidarse cuando se enojan y hacen tronar su autoridad en las crecientes.
   Hay rutas maravillosas con trazados en medio de las serranías de generoso verdor en primavera, los eternos ocres otoñales y esos inviernos en que la nieve de las alturas nos convierte en creativos escultores con obras a plazo fijo, para las que nos damos maña con cualquier elemento que contemos para dotarlas de narices, orejas, gorras, barba o bastones.
   Hay poblados de ensueño, envidiables visualmente comparándolos con paisajes de otras lejanías, pero son más bellos los nuestros, precisamente porque son eso: nuestros.
   Pero hay sin embargo algunas carencias que son consecuencia de los olvidos estatales, de ciertas demagogias no cumplidas, de un marcado desprecio por el respeto que nos debemos los seres humanos: me refiero a ciertas construcciones que se hicieron como panacea contra la falta de techo y ahora poco a poco, se vienen derrumbando pero con un agravante: sus ocupantes están en el interior de esas construcciones, algunas de las cuales fueron levantadas por acciones sindicales.
   Por eso, cuando se habla de excursiones diurnas o nocturnas en ómnibus descapotables y con romántica luz de luna, como en las más bellas ciudades del mundo, en Córdoba tenemos para ofrecer uno de esos paseos, pero distinto a cualquiera de los otros que se ven por el mundo: Una recorrida por las obras que se hicieron mal, por las que no se terminaron, por las que colapsaron antes de tiempo, en fin, por los desaciertos que nunca encuentran a sus culpables.
   Y ese turismo urbano llevaría turistas hasta llegar al Barrio SEP, sigla que corresponde al Sindicato de Empleados Públicos, un complejo de torres que poco a poco se vienen derrumbando por deterioro, equivocada construcción y mezquino mantenimiento hasta el punto que las paredes se rajan, las cañerías se revientan, los techos amenazan con venirse abajo y la gente, sus habitantes, deben soportar todo ese martirio.
   A menos que se apuren de ese sindicato poderoso, de la Municipalidad de Córdoba cuyo intendente quiere ser gobernador y de Aguas Cordobesas, que tengo entendido es la proveedora de agua al predio.
   Porque si no lo hicieran, es probable que las excursiones en un futuro cercano, sean a las ruinas de eso que ahora amenaza con venirse abajo…
   Alguien debe solucionar ya, ese drama vecinal.
  
El tribunal más imparcial será la historia
SERÍA APRESURADO AVENTURARNOS A EVALUAR
CAUSAS Y EFECTOS DE LA DECISIÓN DE M. MACRI
 
   La verdad, teníamos este asunto como uno de los temas principales para nuestra edición de hoy, pero por circunstancias que tienen que ver con eso que le llaman tiempo, no alcanzamos a contar con los minutos necesarios como para desarrollar con seriedad y amplitud esta cuestión que dejamos pendiente para el domingo próximo.
   Se trata nada más y nada menos que evaluar la determinación del ex presidente Mauricio Macri de dejar de lado las pretensiones, si es que las tenía realmente, de competir en las elecciones de este año para optar a repetir su mandato el frente de los destinos de nuestro país.
   Para el domingo próximo, seguramente agregaremos aportes de importantes personalidades de la política, posiblemente la participación de algunos colegas y dentro de nuestras posibilidades, con la palabra del propio Macri, no de su primo, y de algún dirigente peronista que evoque un gesto idéntico que tuviera, el del renunciamiento, la Sra. María Eva Duarte de Perón, un lejano 22 de agosto de 1951.

 

19 de marzo de 2023

S.L.B.: ¿TENEMOS POLÍTICOS IMPROVISADOS? – EL CORDOBESISMO DEBE AGRADECERLE AL CURA OVERLIN POR HABERLO DESPERTADO DE SU MODORRA / YA PASÓ EL MAQUILLAJE Y LA GESTIÓN MUNICIPAL DEBE DEJAR LA PAUSA / A UN PASO DE VENTILARSE RESPONSABILIDADES POLÍTICAS EN EL CASO BLAS CORREA / MILEI Y SU MENTADO PROGRESO EN LAS ENCUESTAS / D’ELIA CONVERTIDO EN GURÚ AHORA ACONSEJA AL PRESIDENTE / CON LETRA TANGUERA, LA DESPEDIDA.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos”, emisión nº 770 difundida el 19 de marzo der 2023 por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
Alto riesgo de ponerse en evidencia
¿TENEMOS POLÍTICOS IMPROVISADOS O SON
ESPECÍMENES SURGIDOS DE LA NECESIDAD?
 
   En cualquier actividad humana son infaltables los casos de cultores de la improvisación y es por eso que solemos encontrarnos con improvisados prestidigitadores, adivinas, desafinados cantantes, falsos médicos que sospechosamente trabajan como tales en dependencias del gobierno, abogados que se dicen y no han pasado de aprobar Derecho Romano, futbolistas mediocres con veleidades de cracks, periodistas que ni siquiera saben escribir malas palabras en las paredes, sanadores egipcios, expertas y expertos en dietas, pero son indisimuladamente gordas o gordos y cientos de otros ejemplos.
   Y como no podían faltar por su sentido del oportunismo o por imperio de propias necesidades, o ante la falta de oferta laboral y escasez de subsidios y otras becas a la vagancia, suelen aparecer de vez en cuando los políticos mediocres en cualquiera o en casi todos los colores del amplio panorama de esa actividad, desde la derecha más recalcitrante, pasando por las variantes centristas, hasta las más peligrosas y agresivas expresiones izquierdosas en este caso con una salvedad: quienes provienen del sector paquete y cuentan con algo de poder se inclinan por instalarse en Puerto Madero y ni siquiera se les cruza por sus cabecitas, irse a la zafra azucarera de Cuba, llorar por el frio siberiano o correr la coneja en Venezuela.
   Hablo en este caso de los que quedan entre nosotros, avanzan hacia sus soñados horizontes y consiguen encaramarse en conducciones envidiables, y ya sin mirar hacia atrás, porque se encontrarían con un paisaje no deseado de carencias y frustraciones.
   Y como la experiencia se demuestra con hechos, viene al caso respetando su juventud -y con un dejo de propia envidia- consignar el nivel actual de un político que gobierna nada menos que la provincia de Buenos Aires, tuvo a su cargo entre otros mandados el manejo de la economía nacional y popular y que, numéricamente hablando, dirige los destinos de una población que supera en número a varios países del orbe.
   Y como el tema en este momento es hablar de la experiencia puntualmente política, viene bien escuchar a Axel Kiciloff, en un fragmento de su mensaje a la asamblea legislativa de su provincia en la apertura de sesiones.
   Y no es una imitación. Es él…
   Lo escuchemos atentamente…

El audio correspondiente a parte de la disertación del gobernador de Buenos Aires en la apertura de sesiones de su Congreso, puede ser consultado buscándolo en la parte superior de la columna ubicada en el costado derecho del blog.
 
Pesado letargo el del cordobesismo
EL GOBIERNO TENDRÍA QUE  AGRADECER AL
CURA  OVERLIN POR HABERLO DESPERTADO
 
   Un viejo y anónimo dicho sostiene que la demora es la forma más mortal de la negación y en miles de circunstancias así queda demostrado precisamente porque sus consecuencias suelen ser letales, hasta el punto que es posible agregar a ese aserto, que parte del ADN argentino radica en la existencia de soluciones pos morten cuando fracasan o no existen acciones preventivas, por ejemplo, en la lucha contra la delincuencia ahora agrandada, desde el momento que un alto ministro nacional reconoció que los narcotraficantes habían ganado la batalla, lo que para colmo y asombro, el presidente de la Nación comentó lacónica y tardíamente “algo tenemos que hacer”.
   Ese fue más o menos el panorama de negación que viene padeciendo, con sus graves y peligrosas consecuencias, un cura que entre sus obras de bien, sostiene una organización que lucha para que los jóvenes de su barrio superen la drogadependencia y se dediquen a tareas solidarias, al deporte y otras actividades.
   Sin embargo es tal el nivel de impunidad que reina especialmente en ese sector de la ciudad, que con dolorosa frecuencia ocurren episodios sangrientos, despojos individuales, asaltos domiciliarios y otros desastres, todos motivados por la inacción policial en materia de prevención, aunque de vez en cuando se secuestren unos gramos de merca a las decenas de vendedores establecidos en el sector.  
   Hasta que las amenazas recrudecieron, contra el cura Overlín, atacaron a balazos su domicilio y todo esto en un marco de ominoso silencio oficial, reconociendo el fracaso de su pobre gestión en materia de combate al tráfico de drogas, que en esa zona de la ciudad puede calificarse como alevoso, a la vista y conocimiento de los impotentes vecinos y con la sugestiva ausencia de control policial, pese a que suele ser costumbre de noche, hacer sobrevolar helicópteros con potentes luces y lo que se consigue es poner en guardia a los narcos, como aviso -quiero suponer que involuntario- de inminentes operativos.
   Frente a la reacción popular de exigir ahora barrio por barrio que las autoridades muevan las cachas, dejen de sacarse tantas fotos para la campaña, mostrando que compran armas, motos y más patrulleros que de poco sirven mientras no se instrumente una auténtica política integral de seguridad, la situación parece calmarse pero es una falsa sensación, porque no se calma un corno, ni un ápice y recrudece, porque el hampa dejó de creer en los anuncios de represalias y se fortalece al amparo de la indemnidad que le regalan.
   Es un papelón institucional que la policía ahora dependa de los cazadores de infractores de tránsito, utilizando las cámaras callejeras de la recaudadora municipal, tan endeudada con la publicidad mediática.
   Muy de a poco, se conocen casos de vecinos que apelan a la única solución que los proteja y es la de armarse, y allí saltan los negadores de la realidad con su mensaje que no es para tal reacción, porque no son ellos las víctimas.
   Sostienen aunque íntimamente no lo crean, que no somos Rosario, pero por favor, que hagan su trabajo sin demoras, discursos ni las promesas de siempre para impedir que en corto plazo lleguemos a lo mismo o peor.
   Puede que ahora se preocupen, porque el año electoral apura su calendario y las ansias de quedarse o de renovarse entre ellos, ha llegado a un nivel cercano a la desesperación.
   Pero nunca tan acentuada ni mortal como la que agobia e injuria a los cordobeses.
   Y agradézcanle al cura Overlín por haberlos despertado de su modorra.
 
Es comprensible: están en campaña
MÁS  ALLÁ DEL MAQUILLAJE, LA GESTIÓN DE
LA INTENDENCIA QUEDÓ TILDADA ‘EN PAUSA’
 
   ¿Qué se hacen cosas en la ciudad? ¡La pucha que se hacen! Un digno y oneroso homenaje a las expectativas de la gente en el más amplio sentido, sobre todo teniendo en cuenta todo lo trascendente que está en juego, entre otros objetivos el de quedarse, una circunstancia que aporta incontables beneficios no tan sólo políticos.
   Siempre nuestra lucha periodística se ha centrado en el respeto por las prioridades, aunque el resultado de esa prédica haya sido una campana de madera.
   Pero ahora, cuando parecen apresurarse las agujas de los relojes por acortar los tiempos, es que aparecen los apuros y las urgencias desatendidas, algunas de  las cuales son irremediables.
   El angostamiento de calles ya está; la instauración del caos vehicular se hizo molesta realidad, la broma de sostener que el transporte de pasajeros es óptimo, el control al servicio de recolección de basura y limpieza de calles que hace agua por los cuatro costados, mientras en tiempos de sequía se derrochaba el agua regando en las plazas que podían esperar, subsisten cuadras y cuadras barriales sin iluminación con el agravante casi cómico que algunas están encendidas, pero de día…
    Y agreguemos otras falencias que si bien son pequeñeces para el poder, significan mucho en cuanto a lo que merecemos los cordobeses con los elevados impuestos que tributamos y basta citar los yuyales de muchos terrenos desocupados, que aunque no lo haga la Muni, al menos que emplace a los propietarios para que cumplan con la ordenanza que les obliga a mantener esos predios, que ahora suelen ser refugio de los pacientes ladrones que esperan el descuido de los vecinos y esos yuyales son una óptima ayuda para los cacos.
   Debo volver al comienzo, recalcando todo lo bueno que se viene haciendo, aunque no es para que exclusivamente se ate los moños de la victoria quien ahora quiere llegar al Gran Rayador de Queso que algunos le llaman El Panal.
   Si realmente se regresara al respeto por las reales prioridades, mucho sería lo que ganaríamos en bienestar y quedaríamos conformes con que nos esquilmen exigiendo puntualidad en los pagos, cuando la verdad sea dicha, las demoras en las que incurren con nosotros, son imperdonables por los millones de mangos que recaudan, y que alguna vez tendrán como destino exclusivo, nuestra felicidad como ciudadanos y contribuyentes.
   Ya terminó la larga sesión de maquillaje y es hora que alguien accione el botón que termine con la pausa.
   Apelo simplemente a una actitud de justicia…
 
Megacausa del Registro aún vigente
CUANDO SE VENTILEN CIERTAS  IRREGULARIDADES
HABRÁ QUE APELAR OTRA VEZ AL LIBRO GUINNESS
 
   La palabra “curioso” surge con gran frecuencia como natural asociación cuando se lee sobre la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, porque entre sus distintas acepciones este vocablo es un adjetivo, que indica que algo llama la atención o despierta interés por su rareza u originalidad.
   Y claro, esta causa llama la atención cuando se leen cifras de casi 70% de imputados en prisión preventiva, renovada al vencer cada plazo, hasta el máximo de tres años. En este contexto, resulta raro conocer que en muchas acusaciones no se establece fecha, lugar, o en qué circunstancias se habría participado de los hechos, no se establecen roles, no se cuenta con testigos, y lo reprochable resulta haber sido compañero de trabajo, vecino, conocido o amigo de otro imputado, estar en la misma oficina, figurar en la agenda de un celular, llevar el auto a determinado mecánico, o dar clases en la misma cátedra de la universidad.
   Es original que los investigadores policiales aporten datos obtenidos de testigos no identificados, quienes, al ser anónimos, no pueden ser confrontados por la defensa.   
   Además, si es necesario agregar algún otro detalle, despierta profundo interés que no se interrogue o investigue a los altos funcionarios de moda y desempeño por aquel momento, o que durante un juicio se haya indicado apagar las cámaras que estaban filmando en el momento en que un testigo mencionó a un poderoso funcionario.
   Y se puede seguir con las dificultades de los defensores para acceder a los expedientes o presentar pruebas, con la contradicción de que la causa es una sola y varias a la vez, como fundamento para mantener los mismos jueces, o comisión especial, con la íntima convicción para justificar condenas y mucho más.
   Pero es de pensar, con peregrina posibilidad de tener éxito, que tantas rarezas y originalidades judiciales, debieran incentivar cuanto menos y siendo mezquinos, alguna investigación.
   De verificarse algunas de ellas, con absoluta certeza e íntima convicción, será necesario otra vez ser parte del libro Guinness de los récords…
 
El silencio pertinaz ya no es sugestivo
¿HAN  ENCRIPTADO LAS RESPONSABILIDADES
POLÍTICAS EN EL CASO DEL CRIMEN DE BLAS?
 
   Realmente, si estamos a pocos días del dictado de sentencia en el caso del crimen que efectivos policiales de Córdoba perpetraran contra un adolescente, con los agravantes que luego hicieron lo posible para encubrirse de tal atrocidad, plantando un arma como si el muchacho hubiera sido el autor de un ataque contra ellos, y nada exigieron para que a la víctima se la atendiera en una clínica privada mientras conservaba un hilo de vida, es para que nos armemos de paciencia alimentada por la expectativa, y sepamos esperar el dictamen técnico de la Justicia.
   Pero mucho fue lo que vino ocurriendo junto al tiempo transcurrido desde el asesinato, pero lo que más indignó y llamó la atención de la sociedad, fue el empecinado y vil silencio en el que se refugiaron las autoridades policiales, con la sospecha popular que se trataba -ese silencio- de una cuestión de obediencia debida por la complejidad del caso, que perjudicaba terriblemente a las autoridades, que ya habían encarado con inútil aunque costosas erogaciones, una campaña precomicial, sobre elecciones que no tenían ni siquiera una remota fecha de realización.
   La Jefa de policía, sindicada según se sostiene como responsable de la presencia y portando un arma, de quien a la postre resultó el asesino, porque ella estaba en su momento a cargo de las selección del personal que pretendía entrar a las filas de la fuerza azul, y el tipo ingresó pese a sus antecedentes, fue el primer escollo para intentar llegar a la verdad por vía de la consecuencia.
   Y como la Sra. Belletti depende de arriba, el mismo empecinado silencio anuló las cuerdas vocales de quien era ministro de Gobierno y Seguridad, el Dr. Mosquera, quien seguramente también y con escaso margen de resolución, no tuvo otra alternativa que silenciarse provocando, vaya ironía, un contagio hacia arriba porque el Sr. Gobernador se encerró mentalmente, desaparecio, y fue el más estruendoso de los silencios lo que pasó a dominar la escena de un drama en el que una mujer, virtualmente sola, se debatía en la tristeza y la impotencia.
   Soledad Laciar tiene aspecto frágil, pero demostró poseer atributos ausentes en muchos de los hombres que tenían la obligación cívica, política y humana de dar la cara y contribuir a la investigación de un caso conmocionante, que pasó a tener en el silencio gubernamental como su principal protagonista.
   Los telones de la impunidad y el engaño uniformado se fueron corriendo y tímidamente apareció la verdad que ahora tiene su centro en los funcionarios allegados al juicio y en los jurados populares, todos sobre quienes recaerá la enorme y patriótica misión de impartir justicia.
   Y en este panorama casi novelesco, aparecieron actitudes que asomaron como altisonantes pero que a su momento adquirieron el calificativo de bobadas, como eso de sostener “que no pienso renunciar” por parte de Mosquera, para en unas horas tener que dimitir pero sin admitir ni reconocer el papelón histórico que le tocó representar, aunque muchos sostienen que fue un acto de lealtad hacia arriba, al oficiar de fusible en este cortocircuito irreparable.
   Soledad Laciar siguió, sigue y seguirá luchando.
   No se calló ni se callará jamás ante nadie y su insistencia en reclamar justicia le confiere una imagen imborrable de luchadora, basada en el amor por su hijo joven, cargado de futuro y de expectativas felices y no del drama que debió padecer por la ignominia de gente deshumanizada que jamás debió vestir la ropa azul de los abnegados, sacrificados y honestos policías que también existen.
   En pocas horas, por fortuna, la comunidad sabrá en realidad quienes nos gobiernan: si son las leyes que se aplican, la Justicia que imparte las condenas, o los silencios que oportunamente se instauran, como siempre, desde arriba hacia abajo.
 
¿Inyección de optimismo precomicial?
HAY DUDAS SOBRE  EL  MENTADO  PROGRESO
DE MILEY EN LAS MÁS RECIENTES ENCUESTAS
 
   ¿Por qué son tan certeros, creativos y desenfadados los cordobeses a la hora de aplicar mote, sobrenombre, apodo o actitudes parecidas que luego se difunden y se generalizan con casos similares?
   Para qué entrar en detalles si hay ejemplos de sobra que han recorrido el mundo y me ha tocado alguna vez advertir que en un lejano país de habla hispana, usaban una de esas creaciones que alguien trasplantó desde estas serranías o pampas hasta esas lejanías. ¿Alguien sería capaz de discutir el acierto de llamar “cara de chofer de autito ‘e lata” a un flaco macilento y poco provisto de masa muscular?
   O que alguien no entienda por qué tildan de “ángel de la guarda de la familia Kennedy” a un tipo que se destacó siempre por lo inútil.
   En este momento, es necesario que haga un paréntesis en el comentario, porque debo referirme seriamente a un caso virtualmente explosivo, que se viene dando, con la manera multiplicada que está cosechando adherentes el libertario Javier Milei, dueño de sólidos principios al menos para él, pero que arrastra a una creciente cantidad de jóvenes enrolados en esa edad de las indefiniciones en materia política o ideológica, que a veces los supera en ansiedad a la duda de casarse, apalomarse, vivir soltero, o dedicarse a pellizcar y luego huir, aparte de todas las otras opciones que suelen presentarse en la vida, al menos en la vida de ellos…
   Es indudable que su crecimiento virtualmente exponencial en las encuestas, revela que Milei lidera esa franja etaria con su estilo descontracturado, casi insolente, apasionado y en definitiva con el distintivo común a todos o a la inmensa mayoría de los políticos aunque no sean antiguos, que es su inclinación por la demagogia.
   Y a su papel lo desempeña a la perfección con el suficiente respaldo monetario, o la insistencia mediática de invitarlo a programas y entrevistas, porque sucede casi lo mismo que ocurría con la “Mole” Moli cuando aquí entre nosotros hizo prevalecer la palabra torpe, hurgarse la nariz o saltar con esa palabreja tan usada por los cordobeses, incluso al saludarnos, que ustedes ya imaginan y que ahora adoptaron los porteños con absoluta naturalidad e impunidad. Milei sigue empecinadamente con lo suyo, fabrica polémicas, insta debates, empuja al intercambio de pareceres no siempre respetuosos, pero bien vale reconocer que no le vá tan mal…
   ¡Uy…! Casi olvido retomar el hilo del comentario, porque volviendo a los apodos, me viene a la mente la palabra de un joven, uno de mis nietos, quien cuando le pregunté por la aparición de Milei, se limitó a decirme ¿ese tipo? Parece un león que lo han traído en moto.
   Los juicios de los jóvenes suelen ser inapelables.
 
¿Habrá sido difundido con seriedad?
D’ELIA ACONSEJÓ AL PRESIDENTE PARA QUE
GANE PUNTOS EN  LA  CARRERA  ELECTORAL
 
   En realidad y como expresión de respeto hacia nuestros oyentes y oyentas, y apelando al lenguaje inclusivo que me resulta aberrante, dañino hacia nuestro rico idioma y expuesto a malos entendidos, el comentario que ahora encaro debiera ser nada más que un epígrafe para una foto, si es que consigo alguna del protagonista que les voy a mencionar.
   Todos conocemos a D’Elía, sus despistes, incoherencias, actos prepotentes e incitaciones a la violencia colectiva, que es de donde sobreviven muchos vivillos, que tomaron precisamente a la violencia como argumento superador del diálogo, del disenso y del posible acuerdo entre seres civilizados que es la manera más placentera de coronar una pacífica convivencia de partes enfrentadas.
   Ya es conocida la molesta aunque a veces negada rivalidad en el seno del oficialismo nacional & popular, los desencuentros que involucran al Sr. Presidente, a Ex Ella, a La Cámpora, a la vocera siempre sonriente, al especialista en “play” y a un montón de otros personajes ligados a las tormentas que vienen generando, internamente, tanto los gobernantes como la oposición.
   En tal escenario, D’Elía fiel a su costumbre, se ubicó en la posición de sacro “gurú” y le aconsejó al Dr. Fernández -al abogado presidente y no al otro que perdió la batalla con los narcotraficantes- que despidiera, que se deshiciera de tres capos de La Cámpora y que con esa acción, treparía al menos 10 puntos en las encuestas…
   Así fue la realidad y ya es parte de la historia…
 
Despedida poética con aire ciudadano
LE TOCA AL TANGUERO ESTEBAN FLORES LA 
RITUAL CEREMONIA DE  AGITAR EL PAÑUELO
 
   La nueva modalidad que incorporamos desde hace cuatro o cinco ediciones de “Síganme los buenos” consiste en despedirnos hasta la semana próxima, con alguna expresión poética y domingo a domingo leemos, buscamos, encontramos y nos enamoramos con algunas creaciones tiernas y contundentes.
   Y el tango no es ninguna excepción a la hora de maravillarnos con la ajustada descripción, digamos, de los tipos humanos que representan a distintos  personajes de la vida cotidiana, no siempre con ternura pero sí con una vehemencia casi salvaje.
   Y en el tango titulado Audacia, con letra de Esteban Flores que han recreado los más renombrados vocalistas rioplatenses, rescatamos la estrofa final de esa pieza cuya música corrió por cuenta de Hugo La Rocca:
 
Te han cambiado. ¡Pobre mina! Si tu Vieja la finada
levantara la cabeza desde el fondo del cajón
y te viera  en esa mano, tan audaz y descocada,
se moría nuevamente de dolor e indignación.
 
Vos, aquella muchachita a quien ella santamente
educó, tan calladita, tan humilde y tan formal;
te han cambiado ¡pobre mina! Te engrupieron tontamente
bullanguera mascarita de un mistongo carnaval.
 
   Agradezco a los oyentes que nos hayan acompañado.
   Estaremos cerca, otra vez, el próximo domingo…


26 de diciembre de 2021

S.L.B.: FESTEJOS E INCERTIDUMBRES FUERON PARTE DEL RITUAL NAVIDEÑO - CRASO ERROR SERÍA RELAJARSE EN LAS PREVENCIONES - ANTES DE DEBATIRLO ESTARIA APROBADO YA EL SISTEMA DOMICILIARIO DE EMPOBRECIMIENTO - A FAMILIARES DE PRESOS POR LA MEGACAUSA TAMBIÉN LES ROBARON - CALVARIO DE UNA MADRE QUE SE EMPECINA POR EXIGIR JUSTICIA: UN POLICÍA ASESINÓ A UNO DE SUS HIJOS, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 26/12/21 emitido en dúplex por la AM580 y FM88.5 ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba: 

Pasaron Nochebuena y Navidad
FESTEJOS  E  INCERTIDUMBRES, COMPONENTES
QUE FUERON PARTE DE LA FIESTA TRADICIONAL
 
          No fue una nochebuena ni una navidad como las de siempre, con la familia reunida en armonía y si había rispideces pendientes, era el mejor momento para superarlas entre brindis, pan dulce y otras menudencias que alegran el espíritu, aparte del festival de abrazos, el catálogo de las anécdotas de siempre y esa unión casi mágica que reaparece cada final de diciembre, sin dejar de lado al tío solterón que hay que depositar en su casa porque no está en condiciones de irse, ni de tenerse el pié.
   Toda la ceremonia familiar desarrollada en un pretendidamente escenario de tranquilidad y despreocupación, porque esa procesión que va por dentro de cualquiera de nosotros, no conseguía apagar las luces ni los alaridos de alarma que nos hacían llegar las últimas noticias del mundo con su agobiante contenido de desgracias, pestes, palabras hasta hace poco desconocidas como lo son los términos contagio, peligro, barbijo, vacuna, testeos, aislamiento, respirador mecánico y tantos otros que la realidad nos fue incorporando en el vocabulario cotidiano y en el centro del alma, allí donde se anidan los sufrimientos y los miedos aunque pretendamos negarlos mientras nos carcomen.
   Una Navidad distinta por eso del recrudecimiento de la peste, la aparición de un nuevo enemigo aunque menos dañino y letal que los anteriores pero tremendamente más contagioso que cualquiera de sus otros hermanos putativos que tanto dolor y luto esparcieran por el mundo.
    No son pocos los que creen aquello tan viejo que se tatúan en el corazón de “eso no me va a tocar a mí” hasta que les toca o afecta a cualquier cercanía parental o vecinal, que es lo que nos trae a una realidad que pretendemos disfrazar de optimismo y la mejor buena onda, que cada día cuestan más intentar su práctica y convicción.
   Escuchamos que en Inglaterra se dieron 130.000 casos en un día, otros 30 mil en España y por miles y miles en el resto del mundo y se nos estremecen hasta los pelitos de la nuca y es cuando recién tomamos en cuenta de nuestra propia fragilidad y exposición a la desgracia.
   Y nos aglomeramos para ofrecer nuestras narices al invasor hisopo, en muchos casos cagados de miedo hasta el pecho, pero sosteniendo hacerlo “por las dudas”…
   Por eso, cuando tomamos conciencia de lo que estamos viviendo, es cuando mejor debiéramos respetar los consejos de la ciencia, las imposiciones de encierro cuando no estén vestidas con esas bastardas ropas de las ideologías y los ya junados maquillajes de los intereses, tanto propios como ajenos y sus fatales consecuencias para la estabilidad del país.
   Que las angustias no nos arrastren a la desesperanza porque es mucho lo que está haciendo la ciencia universal para que nos salvemos, para que retomemos el camino de una normalidad que a ponchazos veníamos intentando recuperar.
   Para que eso ocurra, es imprescindible que estemos unidos, que dejemos de lado turbios intereses de cualquier índole y pensemos en consolidar la familia que es la base universal de la convivencia.
   Insistir en los odios, en las broncas y en toda manifestación que propenda a la desunión, es creadora de pánico que es el campo más fértil para que germine y crezca la desgracia.
 
Cuidarse más que antes
UN CRASO ERROR SERÍA QUE SE
RELAJARAN LAS PREVENCIONES
 
   Hay que reconocer que no es poco todo lo que se ha venido haciendo en materia de ataque a la pandemia, aunque no sean pocos los argentinos que todavía abrigan dudas acerca de la implantación de los miedos que determinaron exagerados encierros, a la luz de las cifras de casos fatales que se fueron comparando con el correr de los días y el fortalecimiento universal de la peste que sacó a relucir a sus refuerzos a la hora de atacar con versiones hasta entonces desconocidas por la ciencia.
   De todas maneras y dejando de lado las interpretaciones y los análisis políticos, económicos e ideológicos que se motorizaron en pandemia, lo único ahora trascendente es trabajar y cuidarnos para no engrosar el número de casos fatales pese que tampoco ahora las estadísticas nos muestran en posiciones cómodas o envidiables.
   Lo de prevenir y es para tomarlo cabalmente por el término a utilizar, debe ser asumido sin exageraciones ni abusos, evitando los casos de testeos diarios por seguridad, miedo o capricho porque por cada hisopado de más, queda un potencial contagiado y contagiador del mal al margen y es un deber de todos respetar las preocupaciones del prójimo.
   Ese es un extremo de la situación para muchos sectores desesperante, en contraposición a otros despreocupados que más les quita el sueño que no haya fútbol de tribunas llenas o bailongos con multitudes de potenciales contagiantes o bares, birrerías y restaurantes donde se exigen cuidados que son lógicos.
   Uno de los aspectos más descuidados de la prevención, al menos de lo que se aprecia claramente en esta Córdoba sorprendente, es el transporte urbano de pasajeros, donde las unidades que pasan de vez en cuando y posibilitan que los pasajeros se multipliquen en las paradas, circulan atestadas con los usuarios encimados aunque en general se respeta el uso de barbijos y los choferes lo hacen respetar, lo que es plausible.
   Y no pretendan discutirme estos conceptos porque soy un frecuente usuario del servicio urbano de pasajeros, tanto en ómnibus como en trolebuses.
   Pero todos quieren viajar y parece que la Muni no controla nada o le pasan el cuarto, porque hay casos en que las demoras entre un coche y otro de la misma línea o de trolebuses, las demoras se extienden hasta 25 minutos o más y eso es tan absurdo como sanitariamente peligroso.
   Tantos inspectores que no se ven por las calles controlando el caos vehicular, bien pudieran ser destinados a fijarse en el servicio de transporte urbano porque la enorme mayoría de los cordobeses utiliza esos medios aunque sean caros e ineficientes.
   Está en juego la salud de un pueblo laborioso y no es posible que por imprevisión, trabas sindicales o lo que fuera, sigamos pagando por personal que debiera estar en el frente de batalla tanto como lo hacen los abnegados y sacrificados servidores de todo lo que tiene que ver con la salud, las campañas de vacunación y tareas conexas.
    Es hora de mandar a trabajar a todos aquellos que indirectamente, están tomándose muchas más vacaciones de las que merecen, por ser servidores públicos con el sueldo asegurado.
 
Ludopatía al alcance de todos
ANTES DE SESIONAR YA ESTARÍA APROBADO EL
SISTEMA  DOMICILIARIO  DE  EMPOBRECIMIENTO
 
   Es absolutamente entendible que el juego legal manejado por organismos estatales es una importante fuente de trabajo de la que viven miles de argentinos y en el caso particular de Córdoba, son numerosas las agencias que se mantienen con la quiniela, el quini 6, el loto, el brinco y todas las otras variantes de sorteos que se llevan a cabo incluso en Capital Federal y en otras provincias.
   La lotería aporta lo suyo, aunque llama la atención que desde el poder se justifique ese aliento a la ludopatía con el argumento que los fondos emergentes del juego se destinan a la tarea social, cuando la realidad ha demostrado que sólo un mísero 6 por ciento va a parar a los necesitados y el resto enriquece a otros sectores, que por eso se interesan en la abolición del juego clandestino porque les resta clientela.
   Es como si nadie tomara en cuenta los daños emergentes e irreversibles que provoca la ludopatía en la destrucción de hogares, en el empobrecimiento de sus llamémosles pacientes, en el endeudamiento de la vivienda, salvo esos casos tan aislados de golpes de suerte que enriquecen a diez o veinte argentinos en un año, ganadores de acumulaciones de premios en sorteos semanales.
   A la vista de tal panorama, es para suponer y sin necesidad de entrar en sospechas que surgen por sí solas, que los intereses por manejar esa actividad tan dinámica deben ser enormes, hasta el punto de pasar por alto todo lo que pueda parecerse a la sensibilidad social y al fortalecimiento del sentido solidario bien entendido.
   Posibilitar que se hagan apuestan “on line” desde la casa abre un impensado como peligroso panorama de enardecimiento del vicio, sin contar en lo que puede suceder con la incontrolable participación de menores en las apuestas, aunque se instrumenten métodos y artilugios que crean impedirlo.
   Por otra parte, bien se sabe que cuando la pobreza comienza a dar avisos de presencia en el ser humano, una de las alternativas más buscadas para superar esa angustia existencial es la timba, que por lo general aporta soluciones diametralmente opuestas a las pretendidas, porque en muchos casos la solución no llega a ser la recuperación sino la pérdida de lo poco que se tenga, incluyendo, por desesperación la propia vida.
   Si el Estado no toma en cuenta esos riesgos es porque tal posición nos llevaría a una sospecha ineludible, más tomando en cuenta el desmedido interés y la prisa de algunos sectores políticos por ver concretado ese proyecto de la timba instalada en cada casa, sin necesidad de pagar empleados y con una banca que arregla sus mecanismos para no perder jamás.
   Ahora, cuando recrudece el festival de las dudas, es cuando alguien encumbrado en este poder provincial proclive a los ominosos silencios, haga escuchar su voz y su posición en defensa de la salud de la gente, la integridad de la familia y del hogar y no de la prosperidad de quienes están tan apresurados, que virtualmente dan al negocio como ya cerrado y en marcha.
   Eso no es aceptable en un país y en una provincia que pretenden ser tomados con seriedad.
 
La Megacausa del Registro
NO  TODO ES JUSTO O ASÍ  LO  PARECE EN
CADA NAVIDAD: AÚN QUEDAN INJUSTICIAS
 
   Dice el diccionario, al que nos obligan a consultar con demasiada frecuencia y confieso que lo hago con placer y renovada curiosidad, que robar es tomar lo ajeno con violencia o por la fuerza. Hace varios años familiares de presos en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba escribieron en una carta: 
   “Sentimos que nos han robado. Con el uso de la fuerza pública, en el nombre de la Justicia, y en total violación a nuestras garantías constitucionales y todo derecho humano, quienes están a cargo de este proceso nos han robado. Nos han robado la Navidad, la dicha de estar en familia, la alegría de compartir, las ilusiones de nuestros hijos, la esperanza de un mundo mejor”. 
   Rezaba la misiva más adelante: “Nos han hecho sentir en un estado de total indefensión arrancando a un miembro de nuestra familia y manteniéndolo en encierro (la sistemática prisión preventiva) con razones poco claras y alejadas de las leyes”.
   Lo leído suena bastante grave. Tanto así que encontró eco en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, organismos de Derechos como el CELS, el SERPAJ, de Adolfo Pérez Esquivel y la Organización de las Naciones Unidas, quienes después de estudiar la situación, determinaron que las prisiones aplicadas eran arbitrarias y por lo tanto, injustas. 
   La carta continúa pidiendo: “En esta Nochebuena, acompañados por un Niño que hace 2021 años nació en la humildad de un pesebre, huyendo también de las injusticias de turno, pedimos paz y justicia que iluminen las mentes y corazones de quienes tienen en sus manos la inmensa responsabilidad de administrarla”.  
   Aunque hubo personas absueltas, después de años de inmerecido encierro, otros aún agotan su voz reclamando revisión de infundadas condenas y muchos perdieron la vida esperando una Justicia que nunca llegó.
   Un pedido de Navidad que aún espera respuesta en los tribunales cordobeses. 
 
Conversamos con Soledad Laciar
EL CALVARIO DE UNA MADRE QUIEN PESE
A TODO SE EMPECINA EN EXIGIR JUSTICIA
 
   En la madrugada del 6 de agosto del año pasado, o sea 2021, los cabos Lucas Gómez de 35 años y Javier Catriel Alarcón de 31 estaban en un puesto suponemos que para control frente al instituto Pablo Pizzurno, en el sector sur de nuestra ciudad y desde allí dispararon al menos cinco veces contra un Fiat Argo en el que viajaban cinco jóvenes, sólo porque el conductor no frenó o se abatató ante la seña policial.
   En el ataque cobarde y artero, murió Blas Correa un joven de 17 años, a consecuencia de un balazo que le ingresó por la espalda.
   El policía Gómez nunca debió estar allí, armado en la calle porque pesaba sobre él una acusación de encubrimiento de un violador serial de La Calera, Leandro Castañares, condenado luego a 15 años de cárcel por seis ataques sexuales.
   Alarcón tampoco estaba limpio porque fue imputado en 2013 por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad, tras ser denunciado por un remisero quien acusó a ese policía y a su dupla, en un control de la Policía Caminera entre Pilar y Río Segundo, de maltratarlo y llevarlo detenido. La pasajera del remise, testigo independiente de este caso, resultó clave con su testimonio para la imputación.
   Por el asesinato de Blas Correa también fueron detenidas la oficial principal Yamila Martínez y la agente Wanda Esquivel, por los delitos de incumplimiento de funcionario público. Martínez obtuvo el permiso de prisión domiciliaria por tener un hijo pequeño. Mientras que Esquivel fue detenida y declaró que recibió la orden de plantar un arma para desviar de esa manera el curso de la investigación.
   El jefe de mayor graduación imputado es el comisario mayor retirado Gonzalo Cumplido, quien al momento del crimen de Blas era el jefe de la zona sur de la división Seguridad Capital de la Policía de Córdoba, acusado por la supuesta comisión del delito de violación de los deberes de funcionario público.
   Eran tantas las evidencias de responsabilidad oficial en este penoso caso, pero nadie del gobierno dio la cara ni se hizo presente en la casa de la madre del joven tan vilmente asesinado.
   Unos días antes del cruel episodio, el gobernador Juan Schiaretti en un escenario oficial de plácemes, fotos y expresiones de felicidad compartidas, recibió en su despacho al actor Guillermo Francella y a un director de cine, quienes llegaron a Córdoba a filmar una película para Netflix.
    “La bienvenida que hemos tenido ha sido fantástica, súper profesional, nos dieron absolutamente todo y son sumamente cálidos, yo estoy feliz”, comentó el director de cine Carnevale y el intendente de Córdoba, Martín Llaryora, también se encaramó al éxito y los visitó en el set de filmación de la plaza San Martín.
   Por aquellos días, apesadumbrada, Sole Laciar penaba porque según lo expresara “Cómo puede ser que nadie se haya dignado a tocar mi puerta, y darme alguna explicación de por qué ocurrió lo que ocurrió. Cómo puede ser que haya pedido que mi gobernador me mire a los ojos y me explique qué clase de gente nos cuida que asesinaron a mi hijo y no conforme con eso, intentaron ensuciarlo”, reclamó Soledad Laciar en un reportaje.
   Queda demostrado, dolorosamente, que para cierto alto nivel de funcionarios, es más positivo y aconsejable cholulear que asumir responsabilidades, visitar a las víctimas de hechos de los que son responsables por su autoridad y pedir disculpas, lo que revela el costado mugriento de la mala e insensible política.
   Tantas cosas hay para pensar, para decir, para exigir con relación a ese asesinato, pero nada mejor que conversarlo con esa Madre, Sole, que no aflojó ni un momento en su lucha tenaz contra la maldita indiferencia del poder. (Com. Telef.)
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El audio íntegro con las duras y sentidas declaraciones de Soledad Laciar, la madre del adolescente asesinado por un efectivo de la policía cordobesa que no estaba autorizado a portar armas ni patrullar las calles, puede ser consultado en el sitio respectivo, ubicado en la parte superior de la columna a la derecha de este blog.
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 El periodista Gonio Ferrari concluyó la entrevista telefónica con los conceptos que están a continuación: “Hay actitudes, ausencias y silencios que me torturan por lo inhumanas y demostrativas de una marcada insensibilidad frente al dolor ajeno, y más de una Madre que no encuentra todas las respuestas que el poder le sigue debiendo.
   Y quiero recordar la sabiduría de Goethe, quien me guía con eso que “Sólo es digno de libertad aquel que sabe conquistarla cada día”, para citarlo en otro de sus geniales conceptos: “El que es un miserable no deja de ser miserable en carroza, a caballo o a pié. Por eso no creo nunca a ningún miserable, ni en el arrepentimiento, de ningún miserable”.
   Y si no alcanza con esa sapiencia acerca del género humano, todavía me queda el Mahatma Gandhi: “Si quieren saber cuánto vale la vida de un hombre, pregúntensenlo a su madre”. Pese a todo, que los inexplicablemente silenciosos tengan un venturoso 2022, si es que la conciencia, ese juez inapelable e insobornable, no les pasa factura…
 
Bonus track:
Abusos incontrolables
LOS PRECIOS DESENFRENADOS ¿POR
DESESPERACIÓN  O  POR  ANGURRIA?
 
   Uno por allí no alcanza a entender a los productores de materia prima, a los industriales y a los comerciantes que más cerca están del consumidor, porque como si fueran ajenos entre ellos pese a todo lo que los une, se pelean echándose culpas que todos debieran compartir porque son los artífices de toda la actividad comercial y los patrones del consumo aunque el Estado siga pretendiendo sobrevivir exprimiéndolos con obligaciones tributarias a cambio de muy poco.
   Pero pareciera que los intereses que los animan son tan poderosos que están por encima de la lógica, del entendimiento, de la solidaridad social, del respeto por la pobreza y del acatamientio a las leyes que pretenden imponerles límites cuando bien sabemos que esa si, como en la TV, es una misión imposible.
   Es así que somos parte del sufrimiento de la gente sin recursos ni posibilidades de sobrevivir, porque ya ni siquiera los planes sociales alcanzan, en cierta medida por su mal uso por parte de los beneficiarios y por otra, culpa de la angurria comercial que ha transformado esas tarjetas sociales en elemento de virtuales casos de usura, porque no son aislados los casos en que entregan 100 pesos en moneda corriente y reciben el doble, o sea 200 de lo depositado en los plásticos.
   Es claro que para que eso ocurra deben existir dos partes de acuerdo, aunque la más débil por necesidad o por vicio es la que siempre pierde.
   Distinto sería si desde el poder se implementaran controles severos, estrictos e innegociables para terminar con esas prácticas inhumanas y ofensivas hacia los que menos tienen.
   En estos últimos tiempos y a lo mejor para hacerse un colchón que amortigue los efectos de alguna futura limitación en los precios, esos valores se incrementaron en porcentajes superiores al 100, lo que se advierte de manera especial en la indumentaria, como si los responsables de ese ramo pretendieran recuperar lo no ganado y cubrirse de lo que se viene, si seguimos así descapitalizándonos y con un dinero que hora tras hora disminuye su valor de compra.
   Sea como fuere, son tiempos de respeto más que nada no tanto por los màrgenes gananciales de los productos a la venta, sino por respeto a quienes no tienen la fortuna del ahorro o de las inversiones exitosas que son para los elegidos.
   Porque ellos, los indigentes que aumentan permanentemente en su número, son los más afectados por una desgracia que sin embargo, está enriqueciendo a muchos que no lo merecen.