Mostrando las entradas con la etiqueta Día de Malvinas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Día de Malvinas. Mostrar todas las entradas

2 de abril de 2023

S.L.B.: MALVINAS Y EL DOLOR QUE PERDURA–SEGUIMOS PELÁNDONOS LAS RODILLAS ANTE EL F.M.I. –JUGOSA CONVERSACIÓN CON EL DR. LUIS JUEZ – NO CESAN LAS DUDAS EN LA MEGACAUSA DEL REGISTRO DE LA PROPIEDAD– EL CASO BLAS CORREAS ASESINADO POR LA POLICÍA, VÍCTIMA DE VIOLENCIA INSTITUCIONAL – IMITANDO LOS “TOURS” A LAS FAVELAS CARIOCAS, SE IMPLANTARIA EN CÓRDOBA UN SERVICIO SIMILAR , ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 772 emitido el domingo 2 de abril de 2023 por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
Honra a nuestros héroes
MALVINAS,  A  41 AÑOS Y SIN  SALDAR  UNA
DEUDA PENDIENTE POR AQUEL SACRIFICIO
 
   Poco ha hecho el paso del tiempo para mitigar el dolor que dejara la guerra de Malvinas, especialmente en las familias de quienes dejaron allí sus esperanzas, su espíritu de lucha y su propia vida.
   Han pasado 41 años y aún se escuchan cada día con menos esperanzas, los reclamos de los sobrevivientes, muchos marginados del mercado laboral, desatendidos en sus requerimientos de tardío apoyo sicológico y no pocos transformados casi en parias, mientras para otros sectores continúa el indecoroso festival de subsidios a la vagancia o al aplauso.
   Como si la historia reconociera más méritos patrióticos a quienes se decían románticos y armados setentistas, que a los que debieron ir a enfrentar la superioridad británica apoyados por una tecnología bélica notoriamente obsoleta e insuficiente, empujados al previsible infierno por el desborde etílico del entonces presidente usurpador del despacho principal de la Casa Rosada.
   No todo está claro en los tantos grupos de ex combatientes, quienes todavía pese al tiempo transcurrido transitan, algunos como oxidados autómatas, las oficinas públicas donde ellos y sus descendientes, piensan que van a encontrar un reconocimiento a su sacrificio, a la ofrenda que hicieron a nuestra Patria más allá de los homenajes que les ofrendan cada 2 de abril.
   Algunos problemas internos los desunen, cuando la memoria de los vivos y el respeto por los muertos, debiera ser el motivo aglutinante. Una deuda no saldada que incluye a quienes, también movilizados, debieron permanecer en el continente prestos a viajar hacia las islas.
   Algún día llegará la hora de la redención para aquellos que no vacilaron en colocarse muy junto a la muerte, amparados por nuestra bandera, el paupérrimo armamento, el frío calando el alma, pero con el heroísmo de no llegar a congelar  sus convicciones por las que muchos dejaron allá lejos sus vidas y con ellas sus proyectos, sus seres queridos, en fin, su Patria por la que tan valientemente lucharon.
   Será la hora en que unidos y no tan engañados, como estuvimos al menos aquel ya lejano 2 de Abril, entonaremos nuestro Himno y lo haremos recordando el sacrificado valor de los soldados argentinos.
   Si no hubiera sido por la derrota y el sacrificio de tantos jóvenes inexpertos, guiados por quienes siquiera habían jugado a la batalla naval en papel cuadriculado, todavía tendríamos régimen de facto.
   Una de las patas de la democracia recuperada tiene el multitudinario nombre de los titanes del ’82 -que fueron lágrimas y luto y ahora son cenizas, orgullo, ejemplo y recuerdos- cuyo fracaso militar significó que empezáramos a ver una luz de esperanza al final del oprobioso túnel de nuestra historia, de aquellos años de plomo, de secuestro, de capucha, de tortura y de muerte.
   Por todo eso, y pidiéndoles perdón, bien vale reiterar el ruego que sean eternos nuestros héroes, que muchos compatriotas supieron olvidar.
 
Inocultable y diaria devaluación
SEGUIMOS PELÁNDONOS LAS  RODILLAS ANTE
LAS CONDICIONES QUE NOS PLANTEA EL F.M.I.
 
   Existen entre nosotros situaciones francamente inentendibles, o incomprensibles, o si se prefiere, cargadas con tantas y variadas dudas que generan mayores confusiones dentro del caos que nos domina a los argentinos, entendiendo como tal nuestra permanente preocupación por la inseguridad, el doloroso crecimiento de la pobreza, los forúnculos de corrupción que vienen reventando y los que por ahora son mugrienta amenaza, la inflación que antes trotaba y ahora es galopante y por otros factores negativos que nos atormentan.
   Es por estos detalles salientes que sumándoles el sano y desapasionado ejercicio de la memoria, nos ataca la tristeza de advertir que vivimos en un ambiente donde reina por encima de todo, la angustia de notar que incluyendo al poder y sus dignatarios, navegamos por un mar de contradicciones, desacuerdos, arrepentimientos por acciones pasadas y principalmente, un aire en el que la desorientación es primera actriz.
   Espero que la memoria no me ponga una zancadilla porque creo recordar -eso es que hice pasar nuevamente por el corazón, o sea “recordis”- que no mucho tiempo atrás me harté de escuchar proclamas originadas en las usinas del pensamiento kirchnerista rechazando todo intento, aunque fuera de aproximación, con el Fondo Monetario Internacional, organismo al que desde hace tiempo designo como fondo monetario intramuscular, porque inevitablemente nos vacuna.
   Y esos repudios al mayor de los usureros universales, partían mayoritariamente de los sectores más izquierdosos de esa corriente de pensamiento, con los agregados de calificativos descalificadores, acusaciones de abusos, y promesas de romper con ellos cualquier tipo de relación que se intentara desde nuestra desesperación nacional &  popular.
   Advierto, por si hiciera falta algo de inteligencia, de qué manera han cambiado las cosas y el enfoque que ahora prevalece desde esos mismos sectores, que celebran la renovación de nuestra dependencia con el FMI pero la justifican, porque siguen sosteniendo que es para saldar cuantiosas deudas que heredaron, o sea el mismo percudido pretexto que todos los gobiernos han utilizado en un vano intento por salvar la ropa propia.
   Lo peor de esta situación y pido disculpas por el reduccionismo argumental que implica este juicio de valores, que las simpatías recogidas de la conducción del organismo internacional, hacia los funcionarios que ya sacaron abono mensual para viajar a la luminosa Nueva York, a Washington o a donde les indicaran, no es otra cosa que parte de la hipocresía de cualquier prestamista de barrio, que prefiere tener deudores de plazos indefinidos antes que incobrables que nos obliguen otra vez, por ejemplo, a no usar el avión insignia o mantener en el puerto a la fragata Libertad para evitar que ambos medios de traslados masivos puedan ser interdictos, embargados e inmovilizados.
   O sea que, hablando con sencillez y sin rebusques, lo ideal sería aceptar el fangote que estamos debiendo pero en silencio, porque cada vez que las autoridades nuestras ponen el grito en el cielo quejándose por la alevosía de los intereses o servicios, desde el norte nos aprietan el torniquete de “ultimo aviso” y nos empujan a lo inevitable de una devaluación.
   Esa es una mala palabra y así lo han entendido los capos de nuestra vapuleada economía, apelando a un mecanismo que ellos creen y están convencidos que es inteligente: la devaluación diaria, lenta, imparable, inmanejable, ofensiva, hiriente e insuperable, como si de a poquito nos fueran haciendo lo del perrito distraído.
   Y no me pidan que les cuente detalles de ese método canino, porque todos lo conocemos.
 
 
Un candidato confiesa sus preocupaciones
INTENTAMOS QUE LUIS JUEZ NOS AYUDE A PONER 
EN CLARO SITUACIÓNES  QUE  NOS DESORIENTAN
 
   El Dr. Luis Juez, abogado penalista, ex intendente de la capital cordobesa y frustrado por muy pocos votos en su intención de llegar a la gobernación de la provincia mediterránea, pero que recientemente ha sido ungido como candidato de la coalisión Juntos por el Cambio para reemplazar al Contador Juan Schiaretti en la gobernación cordobesa, mantuvo una extensa y animada conversación con el periodista Gonio Ferrari.
   En su transcurso se abordaron temas de candente actualidad como el caso Blas Correas, la demora de cinco meses por peritar el coche con el que se accidentara con saldo fatal en las Altas Cumbres la tercera autoridad de la Provincia Dr. González, las prioridades de la oposición en los años que lleva gobernando, el endeudamiento en moneda extranjera, el brutal crecimiento de la inseguridad y del narcotráfico, la gravedad del dictamen de la Justicia cordobesa que calificó al crimen de Blas como “violencia institucional” que se debe investigar, la poco acertada conducción policial y otros temas de elevada importancia y a tener en cuenta para las elecciones que se llevarán a cabo en junio próximo. El audio completo con el reportaje puede ser ubicado en el sitio correspondiente, parte superior de la columna del costado derecho de este blog.
 
Megacausa del Registro de la Propiedad
PASA EL TIEMPO MIENTRAS SE FORTALECEN  LAS
DUDAS QUE RODEAN A UNA DILATADA SITUACIÓN
         
                                                             
   Un interesante y meduloso dictamen elaborado por la Organización de las Naciones Unidas en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, que marcha camino a un nuevo record Guinness, expresa entre sus fundamentos que la duración de la privación de libertad y del proceso imputable a la autoridad judicial, (esto es la prisión preventiva sistemática que a menudo se comenta) constituyen una violación al principio de ser juzgado en un plazo razonable y sin dilaciones indebidas, por lo cual considera como arbitrario el accionar judicial, recomendando no sólo la inmediata libertad, sino también la reparación del daño causado.  
   Y no fue el único, ya que todos los Organismos entendidos en la materia consultados y finalmente la Corte Suprema de Justicia de la Nación llegaron al mismo diagnóstico: un accionar judicial arbitrario.
   No queda en consecuencia más remedio que acudir otra vez a la Real Academia Española, mi fiel y dilecta amiga, para entender que arbitrario es algo sujeto a la libre voluntad o al capricho, antes que a la ley o a la razón, y ahondando un poco más, que un capricho es una determinación que se toma inspirada por un antojo, por humor, o por deleite en lo extravagante y original.
   ¿Pueden aceptarse semejantes definiciones para una actuación judicial?  ¿Será entonces que los encierros sistemáticos, la comisión especial para juzgar, las causas que son una sola y muchas al mismo tiempo, los testigos acusadores anónimos que nadie puede confrontar, o las condenas basadas en íntima convicción dependen de un antojo, humor o deleite particular? ¿Podemos tener los cordobeses un sistema judicial con semejantes atributos?  
   ¿Quién debe controlarlo? Porque de ser así, todos los ciudadanos estamos en peligro.
 
El caso Blas y la violencia institucional
LA JUSTICIA SERÁ  PLENA CUANDO SE JUZGUE
A QUIENES SILENCIOSAMENTE LA EJERCIERON
 
   Más allá de lo altamente emotivo, del rigor de la aplicación de los códigos y de la manera con que la población cordobesa y diría de todo el país, siguió las alternativas del caso Blas Correas, ha pasado a ser de trascendencia mayor lo que puede llegar a resultar si es que, de verdad y seriamente, y no con la acostumbrada pachorra, se cumple con el requerimiento de investigar lo del crimen policial, como resultado de violencia institucional.
   La interpretación en tal sentido es gravísima, porque vendría a ser el comienzo de un saneamiento real, efectivo, imprescindible y postergado y aunque desde la conducción de la fuerza azul se siga insistiendo en que es una de las mejores policías del país, tal argumento digamos “de venta” se derrumba con cada participación delictiva de efectivos desleales con la institución provincial.
   El maldito juego de encubrimientos, complicidades, pactos de silencio y otros acuerdos
Córdoba repudiables, fue quedando al descubierto, confirmando sostenidas y crecientes sospechas que abrumaban a la ciudadanía y la habían llevado a un estado de ridícula interpretación, basada en la realidad al entender la certeza que por inacción policial los decentes debíamos estar entre rejas que nos protegieran, mientras los delincuentes gozaban de una inmerecida libertad, al amparo de la impunidad que gozaban y muchos aún gozan, que nunca es gratuita, como ahora inoperancia del poder.
   Es cierto que la verticalidad de ciertas instituciones ordena piramidalmente su funcionamiento y el reparto de las responsabilidades, pero estamos en una situación peor que alarmante, a la luz de los sucesos que vemos reiterarse diariamente mientras se gastan dinerales en equipamiento, vehículos, comunicaciones, armamento y otras cuantiosas erogaciones que de poco sirven porque el hampa no detiene su crecimiento, y para crecer de esta manera, es un objetivo que sólo se logra con indemnidad.
   Y bien vale insistir con nuestro argumento ya casi oxidado por lo antiguo: nada mejorará en materia de protección a la ciudadanía mientras no se legisle, aplique y se controle la instauración de una política integral de seguridad que contemple como fundamental la profesionalización intelectual y física del elemento humano, su limpieza de prontuario y que no sea un organismo para cubrir la demanda laboral de la militancia o amistades de los funcionarios.
   Duele en el alma que la muerte de un joven por balas policiales haya sido la gota que colmara el vaso de la paciencia ciudadana, ya harta de la desprotección con sus peligrosas y sangrientas consecuencias, dentro de una comunidad donde la palabra “droga” que era la excepción en las conversaciones, haya pasado ahora a ser figura preponderante en el vocabulario cordobés.
   Bien vale entonces ser justos resaltando el holocausto de Blas, porque al amparo de su martirio que la insensibilidad de algunos se negó a mitigar, sumado al dolor de su familia y el pesar de todos, la Justicia cuenta ahora con elementos como para encarar de una buena vez el saneamiento de la institución, a grado tal que recupere el perdido respeto que tiempo atrás recibía de los cordobeses.
   Esperemos entonces que la señora de la balanza y los ojos vendados haga lo suyo, sin dependencias, presiones, amiguismos ni compromisos políticos o ideológicos.
   Pese a quien le pese y caiga quien caiga, es hora de pensar y actuar con grandeza ciudadana y no con enanismos sectoriales.
   Los cordobeses no meremos vivir -y no es exageración- con el fantasma del peligro carcomiéndonos las entrañas.
   Eternamente quedaremos en deuda con Blas…
 
Se impone una visión sincera de la realidad
BUENO SERIA  MOSTRAR LOS NEGATIVOS EFECTOS
QUE NO HAN ENORGULLECIDO AL ‘CORDOBESISMO’
 
   La ciudad, en realidad la provincia, es mucho lo que tiene para mostrar tanto a su habitantes como a los turistas que nos visitan haciendo honor a ese eslogan que sostiene que Córdoba, siempre está de temporada.
   Aunque el invierno sea inclemente, aunque abrase el sol del verano, tenemos las panaceas del calor humano como óptimos anfitriones que somos y la frescura de nuestros lagos, cascadas, ríos y arroyos de los que es prudente y menester cuidarse cuando se enojan y hacen tronar su autoridad en las crecientes.
   Hay rutas maravillosas con trazados en medio de las serranías de generoso verdor en primavera, los eternos ocres otoñales y esos inviernos en que la nieve de las alturas nos convierte en creativos escultores con obras a plazo fijo, para las que nos damos maña con cualquier elemento que contemos para dotarlas de narices, orejas, gorras, barba o bastones.
   Hay poblados de ensueño, envidiables visualmente comparándolos con paisajes de otras lejanías, pero son más bellos los nuestros, precisamente porque son eso: nuestros.
   Pero hay sin embargo algunas carencias que son consecuencia de los olvidos estatales, de ciertas demagogias no cumplidas, de un marcado desprecio por el respeto que nos debemos los seres humanos: me refiero a ciertas construcciones que se hicieron como panacea contra la falta de techo y ahora poco a poco, se vienen derrumbando pero con un agravante: sus ocupantes están en el interior de esas construcciones, algunas de las cuales fueron levantadas por acciones sindicales.
   Por eso, cuando se habla de excursiones diurnas o nocturnas en ómnibus descapotables y con romántica luz de luna, como en las más bellas ciudades del mundo, en Córdoba tenemos para ofrecer uno de esos paseos, pero distinto a cualquiera de los otros que se ven por el mundo: Una recorrida por las obras que se hicieron mal, por las que no se terminaron, por las que colapsaron antes de tiempo, en fin, por los desaciertos que nunca encuentran a sus culpables.
   Y ese turismo urbano llevaría turistas hasta llegar al Barrio SEP, sigla que corresponde al Sindicato de Empleados Públicos, un complejo de torres que poco a poco se vienen derrumbando por deterioro, equivocada construcción y mezquino mantenimiento hasta el punto que las paredes se rajan, las cañerías se revientan, los techos amenazan con venirse abajo y la gente, sus habitantes, deben soportar todo ese martirio.
   A menos que se apuren de ese sindicato poderoso, de la Municipalidad de Córdoba cuyo intendente quiere ser gobernador y de Aguas Cordobesas, que tengo entendido es la proveedora de agua al predio.
   Porque si no lo hicieran, es probable que las excursiones en un futuro cercano, sean a las ruinas de eso que ahora amenaza con venirse abajo…
   Alguien debe solucionar ya, ese drama vecinal.
  
El tribunal más imparcial será la historia
SERÍA APRESURADO AVENTURARNOS A EVALUAR
CAUSAS Y EFECTOS DE LA DECISIÓN DE M. MACRI
 
   La verdad, teníamos este asunto como uno de los temas principales para nuestra edición de hoy, pero por circunstancias que tienen que ver con eso que le llaman tiempo, no alcanzamos a contar con los minutos necesarios como para desarrollar con seriedad y amplitud esta cuestión que dejamos pendiente para el domingo próximo.
   Se trata nada más y nada menos que evaluar la determinación del ex presidente Mauricio Macri de dejar de lado las pretensiones, si es que las tenía realmente, de competir en las elecciones de este año para optar a repetir su mandato el frente de los destinos de nuestro país.
   Para el domingo próximo, seguramente agregaremos aportes de importantes personalidades de la política, posiblemente la participación de algunos colegas y dentro de nuestras posibilidades, con la palabra del propio Macri, no de su primo, y de algún dirigente peronista que evoque un gesto idéntico que tuviera, el del renunciamiento, la Sra. María Eva Duarte de Perón, un lejano 22 de agosto de 1951.

 

3 de abril de 2022

S.L.B.: MALVINAS: CUATRO DÉCADAS CON MÁS OLVIDOS QUE HOMENAJES - MILES DE OJOS VIGILARÁN CONDUCTAS DE LOS CORDOBESES - LA MEGACAUSA DEL REGISTRO ES UNA CALESITA - ALFONSÍN NOS ENSEÑÓ A NO TENER MIEDO A SER LIBRES - LOS PRECIOS SE BURLAN DE LOS RUMORES - MEJORA EL TRANSPORTE URBANO-¿YA OCURRIÓ EL TEMIDO ‘DIVORCIO POLÍTICO’?, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 719 del 3/4/22 emitido en dúplex por la 580AM y la FM88.5 ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

Malvinas, 40 años atrás
CUATRO DÉCADAS CON MÁS OLVIDOS QUE
HOMENAJES  A  LOS HEROICOS SOLDADOS
 
   El tiempo en su marcha implacable, poco ha hecho para mitigar el dolor que dejara la guerra de Malvinas, especialmente en las familias de quienes dejaron allí sus esperanzas, su espíritu de lucha y su propia vida.
   Han pasado 40 años y todavía se escuchan los reclamos de los sobrevivientes, muchos marginados del mercado laboral, desatendidos en sus requerimientos de apoyo sicológico y muchos de ellos transformados casi en parias y es penoso advertir que son pocos los que toman en cuenta esa espantosa realidad reveladora ante la casi certeza que se produjeron más suicidios entre los combatientes que muertos en las batallas.
   Mientras algunos se inclinaron por “desmalvinizar” es para tomar en cuenta que durante las gestiones de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner se alcanzaron ciertos beneficios económicos y se brindó atención especialmente siquiátrica y de contención a nuestros heroicos soldados, quedando la deuda, por así decirlo, del reconocimiento a los que sin haber podido llegar a la zona de combates, se mantuvieron expectantes en el continente y prontos a zarpar hacia Malvinas.
   Sin embargo y con estadísticas en sostenido ascenso y como política esencial del Estadio dadivoso y populista, para otros sectores continúa el indecoroso festival de subsidios al aplauso o a la vagancia, políticas que vulneraron la dignidad, el esfuerzo, la cultura del trabajo y el compromiso.
   Como si la historia reconociera más méritos patrióticos a los que se decían románticos setentistas, montoneros o erpianos, que a los que debieron ir a enfrentar la superioridad británica apoyados por una tecnología bélica notoriamente obsoleta e insuficiente, empujados al previsible infierno por el desborde etílico del entonces presidente usurpador y la historia se ocupará de refirmar si en realidad fue o no, una medida desesperada de impactar con la reconquista de Malvinas, como parte de un siniestro plan que asegurara impunidad y eternidad en el poder, cubriendo el genocidio perpetrado.
   Convengamos que no todo está claro en los tantos grupos de ex combatientes que transitan inútilmente, como autómatas, las oficinas públicas donde piensan que van a encontrar un reconocimiento a su sacrificio, a la ofrenda que hicieron a nuestra Patria. Están los que combatieron en las islas, y con idénticos derechos aquellos que permanecieron en el continente, al apresto para entrar en la desigual batalla.
   Problemas internos los desunen, cuando la memoria de los vivos y el respeto por los muertos, debiera ser el motivo aglutinante.
   Apetencias dispares hacen lo propio, mientras la autoridad mira hacia otro lado, acuciada por problemas más recientes que el angustioso recuerdo del año 1982, que en definitiva corresponde al siglo pasado.
   Pero algún día llegará la hora de la redención para aquellos que no vacilaron en colocarse muy junto a la muerte, amparados por nuestra bandera, el paupérrimo armamento, el frío calando el alma, sin llegar a congelar sus convicciones ni la valentía demostrada ante un enemigo infinitamente superior en cuanto a tecnología, estrategia y logística.
   Ha sido y continuará siendo eternamente la hora en que unidos y no tan engañados, como estuvimos al menos desde aquel 2 de Abril del 82 y hasta la rendición incondicional del 14 de junio, entonamos nuestro himno y lo hicimos como acto de tardía justicia, recordando el sacrificado valor de los soldados argentinos.
   Por todo eso, y pidiéndoles perdón, actitud que pocas veces nació desde el poder, sean eternos esos héroes que muchos intentaron sepultar en el olvido.
 
La Municipalidad y las multas
CERCA DE 5.000 VIGIAS QUE TRABAJARÁN A
DESTAJO POR  UNA  MAYOR  RECAUDACIÓN
 
   Es más que evidente el gasto exagerado que vienen perpetrando a duo el gobierno de la provincia y la Municipalidad de Córdoba, en un afán de velada campaña proselitista que de paso sea dicho, viene aumentando de manera considerable el endeudamiento vigente, con el agravante que poco es lo que se respetan las prioridades y si dicen que sí lo hacen, que vengan y me muestren los resultados en materia de seguridad, justicia, salud, educación, vivienda y otros rubros, porque hacer caminos es bueno pero más trascendente es ocuparse de la gente.
   Puede que la motivación de endurecer las medidas que terminen con las violaciones a las reglas del tránsito, sea uno de los métodos aplicables para el incremento de la recaudación porque la malaria que nos aqueja ha hecho descender aunque oficialmente no se lo reconozca, los niveles de cumplimiento de los compromisos tributarios, tanto para el cordobesismo provincial como para el ámbito urbano y comunal.
   Dicen que cientos de cámaras nos están vigilando y detectando las violaciones que se consumen contra las disposiciones y leyes en materia de tránsito y sus derivados.
   En contrapartida, si se considera que con eso disminuirán los índices de la accidentología vial, habría que preguntarse si con las mismas cámaras que ahora ya nos están vigilando, en algo disminuyó en los últimos tiempos la creciente e incontrolable delincuencia que nos viene asolando, y me refiero a la delincuencia externa e interna de la propia fuerza azul, donde los laxantes aplicados de nada sirvieron y recién ahora hablan de purga, tan tardíamente que motivan a la lástima cívica más que a la consideración de inútiles que merecen muchos funcionarios.
    Las multas que se aplican por infracciones de tránsito son descomunales y no es el caso quejarme por ello, porque alguna vez debemos aceptar aquello del rigor como mejor mecanismo para imponer el orden perdido.
   Pero que sea de aplicación estricta, incluyendo a funcionarios, artistas exitosos, periodistas famosos, deportistas triunfadores, políticos notables y sus eventuales ahijados que nunca faltan o sea que la aplicación de la ley sea inmediata, sin dilaciones ni pedidos de disculpas patrocinados o no por los leguleyos.     
   En una palabra, que no existan los acomodos ni las vanas demoras, como sucede con los testimonios fílmicos, esos que la policía dice aplicar y pocos son los casos conocidos en que mediante esas técnicas hayan logrado apresar a las decenas de ladrones que roban en negocios, que se afanan cables trepando a los postes, que arrebatan mochilas y celulares a plena luz y huyen, el raudo y ensordecedor paso de los delivery del narcotráfico, dejando su imagen grabada por un sistema que parece estar durmiendo la siesta.
   Arriba con las sanciones a los violadores de la convivencia humana y en lo personal por ver la deplorable repetición de estos casos, sancionar hasta con el secuestro del vehículo por 30 días o más, a quienes cometan la tropelía imperdonable de estacionar taponando las rampas para discapacitados o cochecitos de bebés.
   Que sea sin lloro, y con una multa de tal magnitud que les enseñe que a eso nunca más lo volverán a cometer.
 
La siempre vigente Megacausa del Registro
MUCHAS VECES LLEVA A PENSAR QUE ES UNA
CALESITA  POR  LO  VULGARMENTE VUELTERA
 
   Un condenado en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, luego de recuperar su libertad, recibe en su domicilio una citación de la fiscalía que investiga este asunto, donde se le informa que se lo imputa en otra causa, razón por la cual debe designar abogado.
   Con sorpresa advierte que no se trata de que haya cometido algún ilícito en el tiempo que estuvo libre, sino de supuestos hechos ocurridos en la misma época de aquellos por los que ya fue juzgado y que ya fueron investigados por el Poder Judicial, por lo que no entiende por qué todas las acusaciones no se realizaron en el mismo juicio.
   Lejos de ser casual, el fenómeno se repite en otras personas condenadas. Aproximadamente un mes después de estar libres, o unos días antes de irse en libertad, son señaladas nuevamente por la Fiscalía para imputarlas en otra causa, bajo la misma modalidad y, pese a la prohibición constitucional de juzgar a las mismas personas por lo mismo, son incorporadas nuevamente al proceso para un nuevo juicio, a cargo de los mismos jueces o comisión especial, en el que todo se repite, sumando y aumentando montos de condenas, con algunas que han llegado hasta cifras de 100 años o si es por entenderlo mejor, acumulan un siglo.
   Semejante reiteración ha permitido una prolongada vigencia de la causa y consiguió motorizar el reclamo de algunos defensores, que aducen un discrecional y conveniente uso de las figuras del derecho penal para lograr el reciclado de imputados.
   Si se entiende curioseando por nuestro rico idioma, que reciclar es volver a procesar algo para que siga siendo útil, en este caso, es lícito tratar de saber ¿ùtil a quién o a quiénes? 
 
13 años atrás moría Raúl Alfonsín
HOMENAJE A LA MEMORIA DE QUIEN NOS ENSEÑÓ
LA MARAVILLA DE NO TENER MIEDO A SER LIBRES
 
   No es que se me hubiera pasado por alto, pero la pandemia y su amenaza de luctuosa cercanía ha conseguido incluso no modificar pero si atenuar ciertos sentimientos, por eso tan humano del instinto de conservación que nos lleva a cuidar la vida actual; la propia y la de nuestros afectos. Es por eso que algunas fechas que en su momento nos marcaron fueron quedando “para mañana” como tantas otras cosas que postergamos los argentinos.
   Y el jueves pasado se cumplieron 13 años de la partida al infinito del Dr. Raúl Ricardo Alfonsín y algo tardíamente vuelvo a rendir homenaje a su memoria, con palabras que más que palabras son sentimientos escritos y al igual que las oraciones religiosas que no tienen edad ni tiempos, me place reiterar lo que año tras año vengo evocando como un rezo.
   El nuestro debe ser el único país donde los buenos y honestos, para confirmar esas virtudes tienen que morirse, porque hay otros que sin ser buenos ni honestos, reciben el beneficio de algo así como una bondad post morten. Raul Alfonsín nos dejó serenamente, como turbulentos fueron los años de su gobierno con una democracia en pañales, unos pañales que todavía tenían el olor que le habían dejado los uniformados que se fueron y que nunca -si estamos unidos para defendernos- volverán a usurpar el poder.
   Tanto se habló del gran muerto, que me parece una irreverencia seguir abusando de su recuerdo, porque la malsana y reciente costumbre de arrastrar un exagerado número de ataúdes es lo que impide que cicatricen las profundas heridas de los argentinos.
   Nos dejó un estadista en serio.
   Se fue trece años atrás un ardoroso defensor de lo que actualmente podemos gozar, que es la libertad, que algunos nostálgicos se empeñan en injuriar. Que buscó lo mejor para nosotros, frente a la conducción de un movimiento obrero al servicio de una corriente política cuyos dirigentes no entendieron que los objetivos republicanos estaban por encima de su beligerancia y de sus apetencias personales.
   Hizo que la Justicia se aplicara a quienes nos diezmaron en esa sucia bacanal de picanas, capuchas, desaparición y muerte.
   Veló por nosotros no por debilidad, sino para que los dueños de las armas que todavía humeaban ominosas y amenazantes, no volvieran con sus ansias de revancha y su maldito rencor.
   Pero por sobre todas las cosas se murió una buena persona, que como pocos políticos podía darse el placer cívico de recorrer las calles del país sin custodia, sin vidrios polarizados ni disfraces.
   Si hay algo que sintetice todo lo que hizo Alfonsín por la Democracia, se lo digo en pocas palabras, que me cambiaron la vida.
   Hizo que perdiéramos el miedo a ser libres.
   Eso sólo de por sí ya es una enormidad y lo estamos gozando.
   Y como homenaje al ex presidente, escuchemos un párrafo del discurso que pronunciara evocando su acceso a la Presidencia de la Nación. Realmente, para escuchar, evaluar y en muchos casos, también para comparar...
*************************************************************************************
Los conceptos vertidos en su discurso por el expresidente de la Nación, Dr. Raul Ricardo Alfonsín al que hacemos referencia, pueden ser consultados en la parte superior de la columna ubicada en el costado derecho de este blog.
*************************************************************************************
Más de lo mismo, como es costumbre…
LOS PRECIOS SE BURLAN Y NO LOS ATEMORIZAN
LAS LIMITACIONES  IMPUESTAS DESDE EL PODER
 
   Son increíbles los reflejos del empresariado vinculado con la alimentación, la indumentaria, la industria en general, frente al atisbo tan siquiera de un rumor que hable de la instauración de alguna política que tienda a controlar los exagerados incrementos en la mercadería de cualquier índole, origen o destino, siempre y cuando sea algo que se compra a un precio y se vende a otro, con la lógica y consiguiente toma de ganancia.
   Y eso ocurrió una vez más entre nosotros y no son pocos los que tomaron cierta actitud como novedosa cuando la realidad, la historia y la memoria nos demuestran que esos comportamientos son más viejos que la espalda.
   Me refiero a los anuncios que demagogia oportunista mediante, se formulan desde el poder asegurando que aplicarán métodos conducentes a establecer un severo control de precios, como por ejemplo se dijo, decretando o legislando para que se retrotraigan a una fecha determinada y creo que esta vez se aludió al 10 de febrero, día más o día menos.
   Y naturalmente cuando se toman o se anuncian acciones similares, es también similar la reacción que generan y vamos a la más simple y metódicamente aplicada: le dan al empresariado una ventaja de dos meses por encima de los beneficios que dicen se les otorga a los consumidores, con lo que el margen es demasiado holgado como por ejemplo, poner en acción las malditas máquinas rotuladoras que en el supermercado, por citar tan sólo un caso, trabajan sin descanso día y noche en la dura y rentable tarea de la remarcación.
   O sea que cuando se anuncia que desde hoy o mañana deberán respetarse los precios vigentes a uno o dos meses atrás, los que manejan esos precios se cansan de hacerle pito catalán al poder porque ya armaron su propio y redituable colchón, con lo que cubren cualquier intento por vulnerar la angurria de quienes cometen esas tropelías.
   Y la otra reacción, que en su momento y me refiero a la mitad del siglo pasado llegó a motivar incluso la deportación de varios comerciantes extranjeros a sus países de origen y la prisión para no pocos compatriotas, es la avivada de esconder productos no perecederos a la espera de un horizonte más conveniente para su comercialización.
   Tampoco es aceptable la instauración de una especie de estado policial, donde se premia de alguna manera a quienes botonean a los infractores para que se les aplique la ley, porque sería una manera poco elegante de imponer la vigencia de la delación; el reinado de la alcahuetería, cuando el Estado tiene los elementos legales y técnicos como para realizar un seguimiento de toda la mercadería sujeta a ser comercializada.
   Lo importante es no abusar de los incrementos como ahora ocurre con la parte privada, ni que esa actitud se haga carne, entre otros ámbitos, en el de los servicios cuya propiedad es el Estado.
   Porque si la luz, el gas, el agua y otros esenciales van a depender de acompañar a la inflación galopante y al descontrol de los precios, estamos todos condenados a la pobreza más indigna por una sencilla razón que no es técnica y puede ser calificada como burda: los salarios nunca, nunca como nunca ha sucedido, van a ponerse a la par de los precios.
   Así que, señores del poder, agucen su creatividad y apliquen métodos y medidas que no sigan deshilachando las pequeñas economías, como lo son las hogareñas.
   Tengan presente, si aún no se avivaron, que las elecciones están cada día más cercanas y está visto que con la manchancha de planes, no siempre alcanza para ganar.
 
Aunque todavía esté lejos de lo óptimo…
EL TRANSPORTE URBANO Y UNA SALUDABLE
TENDENCIA A OPTIMIZAR SUS PRESTACIONES
 
   La verdad, las últimas unidades incorporadas al servicio del transporte urbano de pasajeros de esta populosa y extendida Córdoba, son algo así como paquetería que ampliamente veníamos mereciendo como parte de la compensación necesaria frente a tantos atropellos cometidos contra los usuarios, por las empresas prestatarias, a lo que se debe sumar la permanente condición de rehenes que revisten los pasajeros como elemento de presión cuando los chicos malos de la UTA necesitan apoyatura a sus reclamos y caprichos.
   Hay que reconocer que los coches nuevos todavía con los plásticos de fábrica como muchos sindicalistas son hermosos, dotados con los últimos adelantos de la tecnología para ese tipo de vehículos de ocupación masiva, tanto ómnibus como trolebuses.
   Lo importante y trascendente sería que los usuarios, acostumbrados al maltrato de lo que después deben utilizar, no se ensañen con los grafitis, los mensajes ni las estupideces que escriben en los respaldos de los asientos o los tajos que les propinan los inadaptados con trinchetas u otros elementos cortantes.
   Eso por una parte, enseñarle a la gente a cuidar lo suyo porque eso es de quienes los usamos, y me incluyo como pasajero frecuente, pero que la incorporación de unidades sirva asimismo a los efectos de modificar las frecuencias y dejar de ser tan espaciadas, lo que se agrava en las esperas invernales que no están lejos.
   De todas maneras y para sumar a lo positivo de la incorporación de tantos coches con aire acondicionado, guayfay y otros adelantos, que los empresarios y la Muni sean consecuentes que el usuario es el mantenedor de un sistema todavía perverso, que lo deja de a pié tantas veces como se le antoja o le viene en gana.
   Y de paso ya que estamos, que por la via correspondiente nos desprendamos del parque obsoleto de colectivos hechos bolsa, con las gomas que hasta dejan ver el aire, los asientos deshilachados y la mugre desde el primero hasta el último asiento. Y otra cosa: que como homenaje a todo lo que sirvieron, a los miles de pasajeros que transportaron, a los miles de kilómetros que recorrieron, que destinen a un museo de la ciudad a los vetustos trolebuses rusos que ampliamente cumplieron no uno sino varios ciclos.
   A lo mejor ahora que se viene el invierno sería inoportuno, porque no sé si las autoridades que tienen auto con chofer habrán caído en cuenta que esos vehículos de uso público mantienen la calefacción encendida todo el año, porque vienen de los pagos de Pútin, donde el friazón hace tiempo que es una histórica costumbre porque es algo así como un sauna gratuito.
   En buena hora hacer una ceremonia, quitarles el motor y las partes aprovechables si las tienen y destinarlos, por ejemplo, para invernáculo -con perdón de la palabra y de la rima- del jardín Botánico.
   Sería justicia, dirían en tribunales…
 
Señales confusas desde la cúpula
¿ES INMINENTE, SUFRIRÁ  DEMORAS O YA
OCURRIÓ EL TEMIDO DIVORCIO POLÍTICO?
 
   De la simple lectura de los diarios en su variada y comprometida gama ideológica y política, a nadie se le escapaba advertir que existía una situación si no tensa, por lo menos algo distante entre los dos máximos exponentes en la conducción de los destinos de la República, es decir el Sr. Presidente de la Nación y la Sra. Vicepresidente, lo que algunas veces los propios protagonistas de ciertas distancias no se preocuparon por disimular.
   Todo vino sucediendo, los sapos en la economía, los derrapes en materia de atención de la pandemia y para quienes nieguen esta calificación les ruego recen por los casi 130 mil muertos que pudieron ser muchos menos, en un país que durante muchos años estuvo peleando por la cantidad de muertos en otro ámbito, que llevó la situación a lo irreconciliable, hasta el punto que para muchos fue el comienzo, la punta, el extremo de una grieta que demasiado tiempo tarda en superarse o al menos achicarse.
   Se insistió enfermizamente en el tema del doble comando gobernante, con el agravante que uno de los pilotos giraba los alerones para la derecha y de inmediato desde el otro volante, el giro era hacia el otro costado, pero no entremos en menudencias porque definitivamente a esas cuestiones internas, lo importante es que se diriman en el seno de cada agrupamiento, sin que la sangre, el sudor ni las lágrimas mojen al resto de la ciudadanía que no tiene un pomo que ver con esas disputas.
   No es momento para entrar a la consideración de los temas que agravaron el distanciamiento en las últimas semanas, porque seríamos más que chusmas por dejarnos llevar por evaluaciones y análisis absolutamente sectorizados de acuerdo con su origen, y eso no sería justo, sino que lo importante es comentar el tema como quien toma un café con alguien y es un mero espectador de la situación, aunque sea parte o consecuencia de ella.
   Hasta el momento que sorprendió una actitud casi belicista del candidato cantado a la sucesión de Èl o de Ex Ella, lo que motivó la aparición de una sub-grieta porque de alguna manera hay que llamarla, y la situación se empìojó hasta que encontró un tenue dique de contención interna que al menos amainó el oleaje.
   Que me voy, que te vas, que nos vamos, que la culpa es tuya, que la culpa es del gato, que los números nos vienen castigando, que las encuestas nos resultan adversas y todos los otros elementos que surgen cuando los acuerdos están menos cimentados que las coincidencias.
   Y de eso se trata y no me tomen como compositor de fracturas o restañador de heridas, pero sería hora, dicho en criollo, de dejarse de joder y preocuparse por gobernar porque esos niveles de disputa le regalan al mundo una imagen de inestabilidad e ingobernabilidad.
   Ese es, precisamente, el ambiente y el escenario que necesitan los enemigos de la Patria para imponer sus métodos y sus malas costumbres.
   Nada mejor entonces que dejarse pelear como pendejos y ponerse a laburar por todos nosotros, pensemos como pensemos, porque para eso les pagamos…