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23 de enero de 2022

S.L.B.: ¿DESORIENTACIÓN QUE LLEVA A RESTRICCIONES? – CRECEN DEUDAS Y DOLOROSAS DUDAS – ARENGA RADICAL BELLVILLENSE – NO TODO LO QUE SE DICE DE LA MEGACAUSA ES CORRECTO - ¡AHORA CAEMOS EN CUENTA DE QUIÉNES ES LA CULPA DEL RETRASO! – TENAZ LUCHA CONTRA EL ÓMICRON – CAPRICHOSO E INESTABLE DÓLAR AZUL, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” nº 709 del 23/01/22 emitido en dúplex por AM580 y la 88.5FM, ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

Beneficios y perjuicios
¿ES DEBIDO A  LA DESORIENTACIÓN QUE
SE DECIDEN CURIOSAS RESTRICCIONES?
 
   Convengamos antes que nada, que la paciencia de la gente y su acatamiento a los encierros está en el límite de su agotamiento pero no tan sólo por cansancio físico o mental, sino por la desorientación que le provocan las medidas que se adoptan desde el poder, seguramente con las mejores intenciones pero alejadas de lo que la propia realidad reclama.
   Limitar de manera tan notoria la actividad de los bares, restaurantes y negocios afines suena no tanto a equivocación, ignorancia o capricho, sino a intención por beneficiar a otros exponentes de la actividad nocturna, digamos, que venían haciendo escuchar sus sonoros reclamos.
   No es tanto por eso de dar virtual piedra libre porque si no se la dan lo mismo la toman, a los bailongos de cuartetos, a los festivales artísticos o de la música que fuere, a las reuniones sociales de festejos y otras manifestaciones multitudinarias como lo son los espectáculos deportivos o los cultos de cualquiera de las tantas religiones con templos en toda la ciudad.
   En general y para la dolorosa mayoría de los casos, el barbijo ha pasado al baúl de los recuerdos y el respeto por la distancia social es algo que se atesora para contárselo a los nietos en tiempos venideros.
   En el transporte público y no por culpa de sus sufridos usuarios sino debido a lo separado de las frecuencias en la mayoría de los casos, los amontonamientos alcanzan niveles escandalosos y no les pidan a los choferes que actúen como policías, queriendo hacer respetar las disposiciones, porque no habrá poder de Dios que haga entender a un pasajero que lleva 40 minutos esperando, que debe resignarse al paso del próximo bondi o trole.
   Así las cosas vivimos tiempos que obligan a la resignación frente a una realidad que la gente no puede modificar, aunque tenga ganas y motivos para hacerlo, porque es el descontrol oficial lo que ha llevado a que se implanten nuevas restricciones y se liberen situaciones abiertamente adversas a la prevención de contagios.
   Es cierto que en alguna medida se busca preservar la paz social apelando a una permisividad más que peligrosa e inoportuna, en momentos en que se pretende limitar el creciente nivel de transmisión de la nueva ola de la peste, precisamente en la estación del año en que la gente menos apego tiene a quedarse en casa.
   Si realmente los organismos encargados de manejar nuestras actividades dentro de la comunidad tuvieron criterio preventivo, debieran ser no más duros en la aplicación de restricciones a la vida ciudadana, sino estudiar las situaciones en particular y aplicar, si, medidas que cuenten con un necesario equilibrio y lo que es más importante, con mayores posibilidades de acatamiento comunitario.
   De nada vale ni sirve mostrar el rostro adusto de la autoridad que quiere imponer límites, cuando en determinadas situaciones esos límites son prolijamente vulnerados por quienes deben esmerarse en hacerlos respetar.
   Roguemos que no haga falta otra pandemia para que algunos que se creen inteligentes, demuestren ahora que lo son.
 
Los números no mienten
CRECEN LAS DEUDAS MIENTRAS LAS DUDAS
SON DOLOROSO MOTIVO DE PREOCUPACIÓN
 
   Si nos dedicáramos únicamente a evaluar las deudas dinerarias de tantos dígitos que sigue aumentando el cordobesismo en pesos, en dólares, en euros, en dinares, en guaraníes y en moneda de Camboya porque seguramente a ellos algo les debemos, nos ganaríamos el derecho a reclamar del poder una terapia que nos permita recuperar la tranquilidad que teníamos cuando ya estábamos comprometidos hasta la coronilla, pero era un detalle que prolijamente nos escondían para no enturbiar las campañas proselitistas.
   Porque como ya sabemos, cuando la gente está avivada que la joden, trata que no la jodan más y así es como se dan las sorpresas comiciales generadoras de soponcios, úlceras y otras nanas previsibles que llevan al quirófano, al tratamiento o al retiro en el peor de los casos.
   ¿Cuánto en total debemos los cordobeses? Lo pregunto porque somos nosotros quienes estamos amortizando aunque nos devoren los intereses, mientras desde el poder siguen con los gastos sin pensar en las prioridades y privilegiando la demagógica frescura de la imagen que también nos sale millones conservarla e intentar mejorarla.
   Lo malo es que el bolsillo no está en condiciones de festejar nada porque la miseria y las privaciones son más que las alegrías y los cantos de sirenas… Y es la memoria quien pasa facturas que nadie quiere recibir y menos pagar porque los dispendiosos nunca son ellos, sino los otros, como siempre.
   Lo revelado con la deuda de la EPEC con un proveedor mayorista llegó a un escandaloso nivel por lo pornográfico y brutal del monto, no tanto porque sea elevado sino porque lo tendremos que pagar todos los usuarios, también como siempre, a través de la tarifa que será la más alta del universo para una prestación que lógicamente aumentará su penosa ineficiencia porque ya no soporta ni un solo remiendo más, mientras dentro de la empresa viven como en Disney, una pura fantasía de salones nuevos, alfombras flamantes y confort que no merecen.
   Esa es una parte del drama, la que duele por lo injuriosa hacia la gente y selectivamente dadivosa con los sectores del permanente privilegio.
   Tal es la situación que nos quita el sueño y oscurece las esperanzas de la gente, porque la política de ocultamientos no es saludable y menos en marcos críticos como los actuales. Y hay otro factor que enturbia todo aquello que se pretende mostrar como parte de la realidad y es una mirada hacia atrás sin dejar de evaluar lo ocurrido con los ojos de la actualidad que vamos descubriendo.
   Unos y otros se acusan, se ofenden, se amenazan, se arrojan cifras de compromisos contraídos, se tratan recíprocamente de ladrones, de insensibles, de enemigos de la solidaridad que como excepción puede observarse entre ellos, aunque pase a llamarse complicidad o encubrimiento…
   ¿Me entienden los artífices de la discordia y de la grieta que pontifican integración, patriotismo y otras estupideces meramente declamatorias?
   Hablan de inversiones en salud, de compromiso con la recuperación traspandémica, del horizonte de bienestar que nos aguarda, de la grandeza nacional y de tantas otras quimeras que los hacen aparecer jactanciosos de las utopías y de los ensueños, grotescos y alucinados por los espejismos que nos supieron vender…
   Y en su delirio no mucho se acuerdan de los sacrificados servidores de la salud apegados al peligro y emparentados con el dolor, y olvidan los millones de vidas que se perdieron con las tardanzas, las vacilaciones, las apetencias desmedidas, los compromisos ideológicos y todo aquello que retrasó tan notoriamente la llegada de las vacunas y la planificación de las inmunizaciones.
   Alguna vez esos descerebrados que se aprovecharon del poder tendrán que rendir cuentas, y no pretendo que lo hagan ante el Supremo, sino frente a ese otro tribunal insobornable e inapelable que son la gente y la memoria, donde las chicanas políticas e ideológicas no tienen cabida.
   Que recuerden y se lleven como castigo a su destino final una sola cifra que es un símbolo para los tiempos: los millones de vidas que fueron inmoladas por la inmoralidad, las apetencias y los desencuentros.
   Todo lo demás, es charlatanería barata…
 
¿La U.C.R. en la cornisa?
UNA  ARENGA  QUE  BUSCA  TERMINAR  CON
LA EVIDENTE DESCOMPOSICIÓN PARTIDARIA
 
   Todos los partidos y en esto no hay ni uno que se salve o excluya, viven agitados tiempos de lucha interna y no es motivo ni intención calificarlas de acuerdo con las pretensiones de cada candidato, o las posibilidades de cada una de las corrientes que pujan por la supremacía y en esto no hay partidos grandes, medianos ni chicos, sino que en todos la pelea es parte de la habitualidad, aunque alguna vez se obtengan consensos.
   El más que centenario radicalismo no es la excepción, aunque palidece frente a la multiplicidad de fracciones que dentro del oficialismo nacional & popular pugna por sobresalir en todo aspecto. Y eso de la pelea permanente y virtualmente sistemática que para muchos es sinónimo de democracia, para otros suena más a diferencias, distanciamientos y divorcios ideológicos que en muchos casos han resultado insalvables.
   Por eso y frente al delirio generalizado de hacerse escuchar en la intención de arrastrar voluntades que la mayoría de los políticos exhibe, algunos exponentes alientan la lucha entre correligionarios en lugar del sano y edificante debate y el acuerdo emergente, mecanismos con los que se evitan alejamientos y rupturas tan nocivas como inrreconciliables y sirven a la vez para consolidar posiciones dentro y fuera de las organizaciones políticas.
   Y una de las claves, no olvidar que el afiliado y el simpatizante son elementos insustituibles tanto en las campañas como en la concreción de muchas de las ideas que oportunamente se plantean en los postulados precomiciales
   Me llamó la atención una breve e improvisada, llamémosle arenga, de un ciudadano radical de Bell Ville, intendente de esa ciudad, don Carlos Briner, en un momento que se dirigió a un grupo de vecinos, pero el mensaje, se me ocurre, era para más aquí, precisamente para frente al Patio Olmos…
   Lo escuchemos.
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La alocución a la que se hace referencia puede ser consultada buscándola en la columna respectiva, ubicada en la parte superior sobre el costado derecho de este blog.
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Papeles, intrigas, silencios, etc.
LA MEGACAUSA DEL REGISTRO, UN TEMA QUE YA
ES PARTE DE LA HISTORIA  JUDICIAL CORDOBESA
 
   Según nuestro diccionario aunque para nadie debiera ser novedad, informar significa hacer que alguien se entere de algo que desconoce. En relación a la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba resulta curioso lo informado en algunos medios periodísticos.
   Se publica, con titular de gran fraude, sobre la realización de más de 50 juicios y más de 150 condenas entre los que describen abogados, escribanos, martilleros, empresarios, comerciantes y un ex director, sin mencionar que el grueso de los condenados son trabajadores comunes, y omitiendo -lo que resulta grave y sugestivo- la figura de la prisión preventiva, que fue sistemática en la causa.
   El 70 por ciento o más de los condenados llegaron a juicio con la condena ya cumplida, lo que desnuda una situación tan escandalosa que fue reprobada por numerosas ONG, por la Organización de las Naciones Unidas y por nuestra Corte Suprema de Justicia de la Nación. 
   Se informa también que las investigaciones comenzaron en 2003 y que hay una Cámara abocada de manera exclusiva a este proceso, sin aclarar al menos con sentido de la docencia, que existen plazos para las actuaciones judiciales y que las comisiones especiales no están permitidas. 
   Se relata que en el primer juicio el imputado Cerdá acusó al ex gobernador y a sus ministros de haber participado en las maniobras, sin especificar qué se hizo con semejante acusación, ni detallar que no existe ningún alto funcionario entre los juzgados ni condenados.  
   Por tal cúmulo de detalles es que preocupa la “des-información” que puede quedar en la cabeza de alguien que, desconociendo el tema, lea cualquier informe. Porque si mentir es expresar algo contrario a lo que se sabe, conjeturamos que a algunos autores puedan faltarles conocimientos, pero en cualquier caso, resulta inadmisible en un medio periodístico y más que inmerecido -por aquello de la chapa de seriedad- para los lectores que lo consultan.
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El reportaje al experto en seguridad Marco Antonio Séptimo y coautor con Gonio Ferrari de un ensayo titulado “La sociedad y los miedos” (Tres puntos claves para mejorar la seguridad en cualquier sociedad latinoamericana) puede ser escuchado buscándolo en la columna respectiva, ubicada en la parte superior del costado derecho de este blog.
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De haberlo sabido antes…
AHORA -TARDE- CAEMOS  EN  CUENTA DE  CUÁL ES
LA CAUSA QUE PERJUDICA NUESTRO CRECIMIENTO
 
   Si en lo recóndito del alma de cada mayor de 60 años existe eso que le llaman dignidad y merecido respeto, seguramente se verán obligados a buscar en la historia reciente de qué manera fueron tratados por el poder al que le ofrendaron los mejores años de la vida, el esfuerzo, el sacrificio y el compromiso, además de los aportes que mensualmente le prestaban al Estado para que los administrara correctamente y se los devolviera después a la hora del jubileo.
   El componente de patriotismo es algo que se trae desde la cuna, crece y se fortalece en algunos casos o se debilita y claudica en otros, según el trato que haya recibido por su entrega en la fragua del trabajo.
   Es por eso que duele -y mucho- cuando desde la cúpula del poder en lugar de optar por la sana y necesaria autocrítica acerca de los fracasos, se busca la aplicación de las culpas propias en las espaldas de las vulnerables víctimas de tales desquicios y no por haberse retirado sino por ser viejos.
   Y esa sensación de burla y menoscabo es lo que me tocó sufrir en el centro del pecho, aquí donde todavía galopan los sentimientos, cuando escuché algunas consideraciones de nuestro presidente en una desafortunada y poco feliz relación discursiva que manejó entre la longevidad, la salud y la muerte.
   Es probable que los seguidores por empatía o por obediencia debida de tales postulados, pretendan suavizar sus efectos sosteniendo que tales palabras no son de estos días sino de tiempo atrás, pero lo importante es la esencia: el contenido abrumadoramente ofensivo, ruin y con la prepotencia de una impunidad verbal que muchos políticos creen adquirir como adorno de su investidura.  
   Para este caso, nada menor que escucharlo:
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El audio del Sr. Presidente de la Nación al que se hace referencia en el comentario, puede ser consultado en la columna respectiva, ubicada en la parte superior derecha de este blog
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   Con el paso de los años he venido afinando mi admiración por las inteligencias ajenas porque ya a esta edad en mi caso ni siquiera sería considerado un envidioso, sino un hábil perdedor de tiempo.
   Y quisiera respetuosamente cerrar estas consideraciones con unas pocas palabras dirigidas al Sr. Presidente de la Nación para que, tomando en cuenta su edad que se aproxima a la tercera, es decir casi 63 años analice, mastique y digiera un claro pensamiento de André Maurois: “El verdadero mal de la vejez no es el debilitamiento del cuerpo, sino la indiferencia del alma”.
   Aún tiene tiempo, me parece, de pensar y asumir que los actuales sobrevivientes de su clase 1959, incluyéndolo, alguna vez llegarán a ser viejos…
   Pero los que se indignaron al escucharlo, tómenlo con calma: no todo es para siempre…
 
Los números no aflojan…
LA TENAZ LUCHA  CONTRA UNO DE LOS
MÁS RECIENTES ATACANTES: ÓMICRON
 
   Por fortuna han sido eficientes la generalidad de los mecanismos que se pusieran en movimiento con la aparición del maldito virus más o menos dos años atrás, pese a que alguien sostuvo por entonces que aquí no llegaría porque China está demasiado lejos.
   Y dejando de lado el costado anecdótico de esta tragedia, a la hora del balance desapasionado podemos estar medianamente satisfechos por los resultados obtenidos, más allá de las repudiables acciones donde se mezclaron angustias, desesperanzas, lamentos, agonías, ausencias sin despedidas y otros detalles aún más dolorosos que dejaron en la sociedad su marca indeleble.
   Dejemos también a un costado pero sin olvidar todo lo negativo como lo fueron las repudiables acciones de los ventajeros de siempre, de los violadores de leyes, de los sacrílegos de la solidaridad, de los beneficiarios de esas vacunaciones sin esperas; de los que ideologizaron las premuras, tejieron maniobras internacionales y alcanzaron utilidades astronómicas en desmedro de la salud y la vida de muchos de sus semejantes.
   Repudiemos históricamente a los que antepusieron las ideologías por encima de las urgencias y la angurria marginando a la imperiosa necesidad.
   El virus ya es parte íntima de nosotros, de los que lo tuvimos, lo tenemos o lo acojeremos sin protestar aunque intentando que nos haga el menor daño posible.
   Nos conocieron en muchas partes del mundo a través de las estadísticas, donde no siempre pudimos destacarnos por lo positivo sino por lo contrario; por lo negativo y doloroso pero seguimos pedaleando a veces sin cadena y otras veces sin frenos, pero peleándola como leones enjaulados.
   Ahora serenamos los ánimos al ver ordenados los testeos, eficientes los vacunatorios, conciencias que ya superaron las sorpresas, inclinación por la vacunación aunque el bicho lo mismo se nos meta, pero la actitud es distinta en la gente a lo mejor por el cansancio de los encierros, el desacostumbramiento de gozar libertad absoluta y de la irreemplazable práctica de la amistad con abrazos, sin barbijos ni distancias.
   Y en el camino que lentamente nos conduce a la normalidad perdida, procuremos recobrar nuestro estilo de vida; nuestras costumbres y postergados objetivos en homenaje y reconocimiento a nuestro sacrificio, a las privaciones, a las ausencias y a todo lo que tuvimos que resignar en estos duros tiempos se supervivencia.
   Es probable que dominado Ómicron aparezcan nuevas malignidades que vuelvan a poner a prueba nuestro indomable sentido de derrotar a las adversidades: la Humanidad en su conjunto viene demostrando que no habrá cataclismo capaz de terminar con nosotros porque somos nosotros y nadie más, los artífices de nuestro propio destino.
 
En Córdoba llegó a $ 220
EL  CAPRICHOSO  E  INESTABLE DÓLAR AZUL
SE MUESTRA MÁS DAÑINO QUE LA PANDEMIA
 
   Y pensar que no mucho tiempo atrás cuando el billete verde osaba aumentar un peso en una semana, aparecían los agoreros del helicóptero con sus ominosas predicciones, funestos anticipos y proyección de escándalos políticos que buscaban hacer tambalear al poder y a las instituciones de la democracia.
   Ahora que la actualización folklórica de nuestra política cambiaria tiñó de “blue” al cotizado papel, no es para lucir aquello que prometieron de la “estabilidad monetaria” con base en el enfriamiento del billete norteamericano, después de asignarle tres o cuatro categorías de distintos valores y aplicaciones que confundían y hacían presagiar nubarrones que finalmente oscurecieron el firmamento financiero, pero con tanta suerte para el gobierno, que la irrupción de la pandemia le aportó justificativos y excusas como para cargar allí las culpas del descalabro económico y financiero argentino.
   Una vez más, como si hubiera hecho falta, se echó mano al viejo argumento de las culpas ajenas reemplazando a la conveniencia de la autocrítica y la toma de drásticas medidas, que corrigieran la delicada situación ahora agravada ante la reticencia del FMI de darle una solución al pago de nuestra abultada deuda, que de acuerdo con el discurso de las actuales autoridades nacionales & populares, fuera íntegramente contraída e incrementada por sus antecesores de lo que seguramente se encargará de dilucidar la historia porque para el modelo “K” la autocrítica no les simpatiza y las culpas son siempre ajenas.
   Y así estamos navegando por aguas convulsionadas, oleaje descomunal y perspectivas a corto y mediano plazo que vaticinan un colapso de proporciones que afectará a los argentinos sin excepciones, salvo para aquellos que en su momento adoptaron las debidas precauciones y pusieron a buen resguardo sus utilidades aviesamente logradas.
   Resumiendo, lo que se viene no es nada nuevo, sino la recreación de una película que desgraciadamente ya nos hemos cansado de ver…

 

9 de enero de 2022

S.L.B.: TARDÍA BIENVENIDA AL 2022 - LOS CORTES DE ENERGÍA POR LA EPEC YA SON FOLKLÓRICOS COMO LOS ALFAJORES - SIGUE EN ALZA EL DÓLAR BLUE Y CAEN LAS RESERVAS - LA MEGACAUSA NO DEJA DE APORTAR CURIOSAS NOVEDADES - "LEY DEL GALLINERO" APLICADA EN JUBILACIONES PROVINCIALES - EL PAPA FRANCISCO, LOS HIJOS, LAS MASCOTAS Y LOS CHINOS - MAS TESTEOS, VACUNACIONES Y CIERRE DE SUCURSALES BANCARIAS, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” nº 707 del domingo 9/1/22 emitido en dúplex por AM580 y la FM88.5 ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

Renovemos esperanzas…
ALGO PARECIDO A BIENVENIDA
AL RECIÉN  LLEGADO AÑO 2022
 
   Uno de los bienes más preciados del ser humano debe ser sin dudas gozar la libertad sin ataduras, condicionamientos ni medidas que de alguna manera la limiten. Llevados por circunstancias extrañas hemos vivido casi dos años en la càrcel de nuestros propios y lógicos temores fortalecidos por los miedos impuestos que nos llevaron a un resignado claustro, del que lenta y dolorosamente nos vamos liberando al amparo de la ciencia mientras dejamos atrás los lutos y las ausencias sin despedidas.  
   "La libertad de los pueblos no consiste en palabras ni debe existir en los papeles solamente. Cualquier déspota puede obligar a sus esclavos a que canten himnos a la libertad" sostuvo Mariano Moreno, antes de consignar "Quiero más una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila". Y con relación a la pandemia que nos azota, vemos y sentimos que poco a poco viene perdiendo fuerza letal aunque multiplique los contagios lo que no alcanza para consuelo pero sí para fortalecer esperanzas.
   Y para que todo en el panorama argentino sea un canto a la libertad y la recuperación de viejas y legítimas glorias, roguemos que desde el poder instrumenten medidas no sólo efectistas sino realmente positivas para recuperar la calidad de vida que hemos venido perdiendo en un país tan rico -como lo es el nuestro- y que los mediocres de siempre transformaron en un territorio donde dentro de la abundancia reinan la pobreza, la desocupación, la injusticia, la corrupción, la inseguridad, el creciente narcotráfico, todo lo cual configura un cielo invadido por las nubes de un futuro incierto.
   Se impone recuperar la deteriorada salud afectada por la pandemia sin dejar de lado el saneamiento de nuestra vapuleada economía, donde las deudas enquistadas y los compromisos no asumidos oportunamente y con seriedad, son los ocultos enemigos que limitan y deterioran nuestras ansias de salir adelante y de recobrar el respeto internacional que alguna vez nos llenara de legítimo orgullo.
   Luchemos para que los entierros y las cremaciones sean para los barbijos, las burbujas acrílicas, los guantes esterilizados, las jeringas y las ominosas bolsas negras, como también para las promesas y los compromisos asumidos por ese aberrante abuso de la demagogia y la charlatanería, que gastan más recursos en sostener conceptos oscuros que en poner la claridad de explicaciones que merece y necesita la ciudadanía.
   Tengamos entonces la tolerancia cívica y algo de grandeza para otorgarle a este recién nacido 2022 al menos el beneficio de la duda...
 
¿Cuánto nos cuesta a los usuarios?
LOS CORTES DE SERVICIO  QUE  HACE LA EPEC
YA SON PARTE DEL FOLKLORE CORDOBESISTA
 
   Ni siquiera como cordobés de pura cepa que me considero, conseguiría tomar o abordar con un natural y a veces necesario componente de humor una situación dramática que perjudica a mucha gente, como lo son esos cortes del suministro de energía eléctrica sin aviso previo, de duración caprichosa y que al menos nos lleva a la práctica de la oración al rogar que no se nos quemen algunos artefactos como televisor, heladera, ventiladores o equipos de aire acondicionado, aparte de lo que significaría para muchos quedarse sin los inestimables servicios de la computadora hogareña, para aquellos que la tienen, claro....
   Y el otro problema, tanto o más grave que el apuntado, es que si por esas cosas de la tecnología y la electricidad el regreso del servicio se hace a un voltaje superior al que aguantan los artefactos, estos se funden y sus propietarios -nosotros- se funden o nos fundimos con el tiempo de meses que lleva a la empresa responsable del suministro, como de los cortes imprevistos, reconocer su culpabilidad y disponer el pago de los daños ocasionados.
   La cuestión es que dentro del cordobesismo, con sus escarapelas históricas del humor, la tonada, la peperina, la papa de Hortensia, los alfajores, la Mona Gimenez, Talleres, Belgrano, Instituto, la Academia, el Huracán de Petete y varios otros ìconos, debe agregar ahora a su estantería los cortes de luz que se aplican desde la eficiente EPEC en verano por culpa del calor, en invierno por culpa del frío, en los días de viento por causa lógica de ese viento y esos otros días, en que el gremio necesita hacer ver su peso específico y su poder de fuego y entonces manos traviesas bajan las palanquitas y nos internamos a los tiempos de penumbras, sin límites en ningún sentido ni en cuanto a duración y menos a los daños que se provocan.
   Pero la empresa, ese conjunto de funcionarios que creen manejarla, nunca se hace responsable de esas situaciones tan dañosas para la ciudadanía, su tranquilidad y sus bienes porque como es acendrada costumbre política, la culpa es siempre de los otros y jamás propia.
   Por eso, esto de los cortes de energía reiterados, bien pueden entrar a formar parte del folklore cordobés por integración absoluta en la sociedad mediterránea,  sea que la ineficiencia, el silencio y la despreocupación de quienes debieran velar por nuestra calidad de vida, se hacen los osos o lo del perro que lo están -para ser educados, digamos corriendo- y sentirse legalmente incorporados al cordobesismo como oootra de sus salientes características.
   Eso de culpar al calor en verano y al frío en el invierno es para la antología del ridículo, en el que anualmente derrapan desde la conducción, empecinada en insistir que renuevan la tecnología cuando advertimos y padecemos que los resultados no confirman esos anuncios que suelen ser aparatosos, como amplia y onerosamente divulgados mediante la publicidad oficial que también, para dolor general, pagamos todos y ellos pretenden beneficiarse creyendo quedar bien con la sociedad.
   Es hora que esa situación se termine, un clamor que venimos repitiendo pero que entra en cortocircuito con la dejadez oficial de dejar que las malarias pasen aunque las secuelas queden.
   Y una de esas secuelas, aunque les duela que se los recuerden, suelen manifestarse crecientemente en cada acto eleccionario.
   Pero son tan pero tan,,, que ni siquiera así se avivan…
 
Nada mejor que vivir la realidad
NO  TENEMOS  DOLARIZADA  NUESTRA  ECONOMÍA
PERO LA COTIZACIÓN “VERDE” GOBIERNA AL PAÍS
 
   Otra vez la empecinada lucha desde arriba por mantener al precio que sea el valor del dólar real, que a mi modesto e ignorante entender es el blue, porque circula de mano en mano y de bolsillo en bolsillo, camina hacia el más estrepitoso de los fracasos porque sin escarmentar por insignes o percudidas charlatanerías anteriores, confiamos en la palabra oficial mientras el verde trepa y trepa sin obstáculos, y es como si todos estuviéramos tan locos, como si desde arriba del poder lo empujaran más alto en lugar de forzarlo a la baja.
   Me dijeron algunos entendidos con los que ocasionalmente suelo cruzarme en la calle, que el riesgo real; el peligro nacional y popular no es tanto que el dólar suba, sino que en las reservas del Banco Central ya casi no queda ni siquiera la pelusa y en esas condiciones, es más que probable que doña Cristalina dueña del FMI no les crea a quienes van a negociar por nuestro país, cuando le prometan y le juren por la propia vida que podrán cumplir con los compromisos de pago que asuman.
  Y ese tema de los compromisos contraídos es otro perno que teníamos en el hígado y en su trayecto a mala parte es probable que afecte el corazón, y allí sería otro el resultado, y no el optimismo con el que buscan versearnos eso de estar muy cerca del acuerdo y ojalá me equivoque de palmo a palmo y se consiga, para que al menos vivamos algo tranquilos por 60 días, como para ocuparnos más de la resentida y decadente salud propia, jaqueada por otro bicho no tan mortal pero sí mucho más contagioso, y de la economía nacional que dicen se está recuperando sustancialmente pero poco consiguen las estadísticas y la realidad con su intención de disimularlo.
   Aquellos que en su momento llegaron a sostener que la economía debía moverse después de ocuparnos de la salud vienen fracasando con el estrépito de la tragedia que vivimos, al advertir que los casos de la peste siguen en aumento enloquecido al igual que las internaciones, aunque el número de muertes les aporte algo parecido al consuelo de saber que muere gente, pero no tanta…
   Mientras la economía sigue sin rumbo con una inflación que mienten medianamente controlada pero que nos aplica golpes de nocaut a cada momento, con alocados como injustificables incrementos de precios, y pensar que algunos ilusos creen que prolongando la vigencia de ese fracaso de los “precios cuidados” vamos a equilibrar, entre otras situaciones, los números hogareños.
   Es poco probable que exista otro país donde su economía esté tan dolarizada como entre nosotros, salvo en los Estados Unidos de Norteamérica -su cuna- de lo que nos enteramos por la sabiduría de un gobernador provincial actual que una vez manejara la economía nacional & popular.
   Resulta virtualmente imposible hablar de moneda nacional, cuando la incidencia de los billetes verdes -y en casos azulados- es tan marcada y acendrada en la cultura de la gente incluyendo a los estratos más postergados de la sociedad, que por imperio de circunstancias quedan atados a ese dislate.
   Mientras no fortalezcamos nuestra economía, mientras nuestra moneda no recobre su valor porque ni en Uruguay o en Chile y menos en Brasil la miran con respeto, estamos condenados irremediablemente a la tortura de sufrir una decadencia económica mucho más grave de la que soportamos más con resignación que estoicismo.
   Es hora que los gobernantes nuestros, de todos los colores y tendencias, entiendan que más allá de salvarse personalmente algunos de ellos, lo importante es que nos salvemos todos.
   Ellos, por dignidad, están obligados a ser nuestros salvadores.
 
Aquello de los de arriba a los de abajo
“LEY DEL GALLINERO”: LA ATINADA DEFINICIÓN
DEL PANORAMA JUBILATORIO DE LA PROVINCIA
 
   ¿Para qué caer a la guarangada de recordarles a los oyentes, qué es lo que hacen las gallinas de arriba con relación a las de abajo? Y si no lo saben, un simple ejercicio de la elemental imaginación les pintará el panorama de una realidad que viven al menos en Córdoba, muchos jubilados en este caso de la Policía, del Servicio Penitenciario y docentes, con relación a los encumbrados que supieron dejar su esfuerzo laboral y tantos desvelos como prebendas en la envidiable condición de altos funcionarios, legisladores o miembros de los estratos superiores del Poder Judicial.
   Porque ahora, si de comparaciones hablamos,  llegamos a una patética conclusión, como esa revelación que a lo largo del 2021 recientemente fallecido a plazo fijo, los policías y guardiacárceles jubilados cobraron el 28 por ciento en aumentos frente a una inflación reconocida del 50 y pico por ciento, mientras que jubilados como fiscales, jueces, etcétera embucharon nada menos que el 100 por ciento de incremento a lo que percibían y si es así y desde el poder no lo desmienten, estaríamos frente a una grosera violación que incluye haber vulnerado el humano derecho a una retribución justa y equiparable al esfuerzo realizado.
   Los docentes afectados pueden reclamar a través de la UEPC tengo entendido, lo que es virtualmente inviable por todo lo que conocemos de la estrecha amistad y compromiso que une a  su cúpula sindical con el máximo nivel provincial, pasando incluso por la ex Legislatura.
   En la red social Faceboock una usuaria se preguntaba y contestaba, que el legislador tan vinculado con el SEP no iría en contra de su patrón, agregando que tiene acomodada a su familia en cargos del Estado...y que casualmente había logrado jubilarse 3 dias antes de que se modifique la ley, ayudado por la “chapa” de veterano dirigente gremial.
   Tales apreciaciones son absolutamente coherentes y de tal manera queda comprobado cual es -entre otros- el enfermizo interés de la mayoría de los dirigentes sindicales, de eternizarse en el poder y luego retirarse sin hacer la menor autocrítica, ni revelar su real situación patrimonial y los justificativos de su crecimiento exponencial.
   Alguna vez esos dos requisitos serán exigibles por la Ley, cuando los "fabricantes de leyes" no sean parte de esa conjura contra la ciudadanía.
   Tal el panorama sombrío que se presenta para jubilados docentes, policiales y penitenciarios, mientras que los de arriba al mejor estilo gallináceo miran hacia otro lado como desentendiéndose de una injusticia, cuyo principal responsable vendría a ser el Estado indiferente que muestra su habitual insensibilidad en casos que se requiere jugarse por la gente.
   De hecho, el jubilado cuando deja la actividad pierde notablemente su poder de fuego; sus mecanismos de protesta y las conducciones sindicales por lo general se desentienden de un problema al dejar a la deriva a quienes durante tanto tiempo fueron obligados cotizantes de sus arcas.
   Suele ser el precio vil que ciertos encumbrados capitostes les hacan pagar a quienes ya no tienen mecanismos para defenderse, salvo la memoria que les trae tantos malos recuerdos y lo más triste, al considerarse que a esa edad, ya viejos y protestones, vienen a ser las gallinas de abajo.
 
Un tema que lleva demasiados años…
LA MEGACAUSA  DEL  REGISTRO  SIEMPRE
APORTA ALGUNAS CURIOSAS NOVEDADES
 
   En el ámbito penal se suele escuchar que muchas investigaciones son una especie de cáscara, en las que no existe la investigación real. Esta reflexión hace pensar en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, en la que, curiosamente, 15 días después que una persona ha salido en libertad, el fiscal lo cita nuevamente para imputarle otro supuesto hecho de la misma época y aclararle que lo continúa investigando.
   Sin afán de meternos en el respetable trabajo judicial, genera inquietud leer las horas gastadas en escuchas telefónicas a personas comunes, desnudando diálogos de la vida cotidiana, incluidas intimidades de pareja, que, si no estuvieran prohibidas en lo legal, sí que violentan la ética del más elemental respeto al prójimo y su derecho a la privacidad.
   O que se destine personal y dinero para descubrir un domicilio que figura en la guía telefónica o concluir que a alguien llamado Juan, los vecinos lo conocen por Juan.   
   Cuesta entender por qué, con los mismos métodos, no se avanza sobre otros personajes denunciados en la causa, como encumbrados funcionarios, responsables de altos cargos, poseedores de más bienes que ingresos, o cultores de extravagantes y dispendiosos estilos de vida, en la que el rubro “gastos” no significa ninguna preocupación aunque sea motivo de un maquinado impacto social.  
   Mientras para los trabajadores comunes, pese a no encontrarles fortuna, ni costosas propiedades, ni lujosas formas de vida, se cita a testigos anónimos que los acusan, las investigaciones experimentan adormecimiento, parálisis, mutismo, ceguera, indiferencia y varios déficits más cuando se pronuncian ciertos nombres.  
   Tal dualismo empuja a poner en duda si en esta causa estamos frente a una cáscara sin investigación real, y en ese caso, a conjeturar qué puede haber debajo.
 
Firme la costumbre de sumar problemas
EL PAPA FRANCISCO, LOS HIJOS, LAS  MASCOTAS
Y UN APORTE PONTIFICIO DEL HUMOR CORDOBÉS
 
   Otra vez Su Santidad nuestro compatriota -aunque nunca como Papa nos haya visitado- se ha convertido en el centro de la atención mundial por sus conceptos, en este caso referidos a la familia, pontificando entre otras cosas que los matrimonios en la actualidad del mundo debieran tener más hijos y que algunas parejas prefieren criar mascotas como perros y gatos en desmedro de fortalecer la descendencia.
   Hay tanto para decir y opinar al respecto que el cúmulo de pareceres será infinito como así de numerosas son las concepciones de la familia de acuerdo con los tantos factores que participan de su creación y sostenimiento.
   Sin embargo muchas son las fisuras que deja en el pensamiento personal de la gente una afirmación como la de Francisco, porque es como si limitara las profundas y añejas diferencias en la condición humana de la pareja y en la percepción y la práctica de la procreación netamente instintiva de los animales.
   Sólo de manera artificial, como se hace en ciertos zoológicos, se regula el nacimiento de nuevos ejemplares, todo atado a una serie de intereses económicos y de otros òrdenes, pero lejos de la percepción que en tal sentido tenemos los seres humanos.
   Es entonces que se nos ocurre, sólo en el ánimo de discurrir, por qué el Santo Padre que es ferviente impulsor de los nacimientos de seres como nosotros, está en contra del celibato eclesiástico y no le caen simpáticos los hechos en que miembros del clero han terminado siendo padres, condición doblemente agregada a su condición de curas y no quiero caer en el terreno de las transgresiones a castidades ajenas, porque eso es otra cosa que también muchos esconden, pero son hipócritas al juzgar y condenar al resto.
   Hay tanto para opinar acerca de las pocas palabras pronunciadas por el dueño del trono mayor del Vaticano, que nos abruma el solo pensarlo, y lo mejor es caer en un respetuoso silencio y dejar que el raciocinio de cada uno, en su libre albedrío, fije posiciones propias sin necesidad de influencias ajenas.
   Y como corolario de esta situación con sus costados tristes, tiernos, inciertos, confusos pero reales, no podía faltar el enfoque cordobés emparentado con una situación planteada en el plano internacional, y que tiene que ver con eso de la limitación de la cantidad de hijos por matrimonio, con severas penas para quienes transgredieran esa disposición oficial.
   El escenario del caso se sitúa en la China actual, donde la cúpula del poder dispuso elastizar las limitaciones que existían para evitar la superpoblación a futuro, con sus emergentes y agudos dramas referidos a los espacios, la alimentación, etcétera.
   Y aquí entre nosotros pude advertir gestos de sorpresa y contrariedad, al trascender que los chinos habían decretado el límite para cada matrimonio nativo de esas lejanías; desde hace pocos meses, podían tener hasta dos hijos como máximo.
   ¿Te imaginas a nuestro país, comentaba preocupado un contertulio, si cada pareja de aquí a unos 15 años, tuviera dos hijos como máximo?
   Puede usted reír o insultarme, pero jamás podrá negar la gracia de esta ocurrencia.
   ¿Verdad?
 
¿Miedo o toma de conciencia?
EXPLOSIÓN DE TESTEOS, VACUNACIONES
Y  CIERRE  DE  SUCURSALES  BANCARIAS
 
   Ya se avizoraba tiempo atrás una especie de relajamiento tanto en los cuidados de la gente, agotada su paciencia del barbijo y frente a las otras limitaciones que seguimos padeciendo, lo que se agravaba con los primeros calores.
   Asimismo desde el poder, donde se organiza, se diseña y se concreta la tenaz lucha contra el Coronavirus y todas sus malditas y renovadas cepas, hubo una actitud como de bajar los brazos no en el campo de batalla, sino en la contención de los impacientes que bramaban por la tribuna, el bailongo, la reunión entre decenas de amigos y otras manifestaciones de presencias multitudinarias, que al final son las mejores usinas para la expansión de los contagios, los dramas y las despedidas sin abrazos.
   Pero somos así y una pandemia no conseguirá cambiarnos, porque cuando nos aprieta el cinturón de los gastos, en vez de un asado por semana comemos uno cada cinco días y en lugar de un malbec de 800 pesos manoteamos en la góndola uno de 300 y así en todo y ni qué hablar de los gastos superfluos que injertaron en la sociedad una engañosa creencia de abundancia, porque la gente salió a gastar y endeudarse plásticamente no por tener dinero de sobra, sino por no haber tenido dónde ni cómo gastarlo durante el prolongado encierro.
   Y en tal panorama, la demanda creció a la par que crecían las estadísticas de contagios esta vez merced al Ómicron y su elevado poder expansivo, aunque menos maligno que sus mortales y malditos antecesores.
   La demanda de testeos creció espectacularmente y las esperas para el trámite llevaban de una noche hasta el día siguiente hasta que se aceitaron los mecanismos y las esperas fueron más llevaderas, al igual que para la vacunación liberándose ciertos límites como las edades y el tiempo que debía transcurrir desde la última dosis recibida: todo eso descomprimió tanto las esperas como las angustias y todos los crecientes temores.
   Y uno de los efectos más notables dentro del cúmulo de contagios, fue que muchas, demasiadas sucursales bancarias debieron cerrar sus puertas o limitar al mínimo la atención presencial, porque fue llamativo el número de empleados afectados por el virus, aunque en general evolucionaron satisfactoriamente.
   Poco a poco se viene restableciendo la casi normalidad en la lucha contra el bicho, o los bichos, pero no es cuestión de bajar la guardia, porque está visto que el destino nos depara desagradables sorpresas cada vez que ofendemos su vigencia de siglos.
   A seguir luchando, porque este no será el final de una guerra, sino la pausa que existe entre batalla y batalla, de las muchas que seguramente aún nos restan por enfrentar.
   Para eso, nada mejor que estar unidos en el esfuerzo, en el sacrificio y en la responsabilidad.