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28 de febrero de 2021

S.L.B: ¿ERA NECESARIA LA LEJANÍA PARA PATENTIZAR TANTA HISTERIA? - UN ESCENARIO POCO CLARO EN EL REGRESO A LAS AULAS - NO SERÁ MUNICIPALIDAD PARALELA, PERO DISPARA ALERTAS - EN LA MEGACAUSA, PRISIONEROS Y CARCELEROS - ENTENDIERON POR FIN LO DE VACUNAR A LOS VIEJOS - LA FAMILIA BAEZ Y SUS PERIPECIAS CON LA JUSTICIA - EL AUMENTO A JUBILADOS, UN PUÑADO DE MONEDAS, ETC.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” difundido el 28/02/21 en dúplex por AM580 y la FM 88.5 ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

Catarsis presidencial en México
NO ES BUEN GUSTO NI DIPLOMACIA IR DE VISITA
PARA ENSUCIAR EL BAÑO DE  LOS ANFITRIONES
 
   En el manual no escrito de las buenas costumbres que cualquier mortal por lo menos dice conocer, existen preceptos tan añejos como incuestionables o al menos, muy difíciles de ser violentados si de respetar al prójimo se trata especialmente en el caso de aquella milenaria tradición de ocupar el rol de anfitrión como de visitante en cualquier circunstancia de la vida.
   Hay algunas sonoras excepciones y tomo al azar aquella del abierto “provechito” después de comer, que para ciertas culturas es una demostración de satisfacción que se brinda al dueño de casa, pero para otras que no es otra cosa que un repudiable eructo, no provoca simpatías sino desprecio y asco por quien se atreviese al hecho de ofrecerla públicamente, sin remilgos ni tapándose el hocico con la servilleta que en un momento del ágape utilizó para sonarse el naso.
   Debe ser por esos antecedentes que cualquiera de nosotros tiene presentes a la hora de invitar o ser invitado, que cuando descubrimos el perpetrar una situación de ese calibre y ordinariez, nos espanta la certeza del callado sufrimiento que sin dudas padecen los receptores de una visita, a la que se atiende con especiales honores y generosa deferencia poniéndole mullidas alfombras, banda de música al recibirla y los regalos de práctica que se intercambian aunque algunas veces representen un indisimulable acto de hipocresía, como aquel regalo -lo tomé como ejemplo de mal gusto- que EvoMorales en el Vaticano le entregara al Papa Francisco, episodio que no creo alguien haya olvidado.
   Todos estos detalles son meramente ilustrativos como para tratar de entender la actitud de nuestro Sr. Presidente de la Nación en su reciente visita a México llevado por inquietudes sin dudas diplomáticas, en el marco del tratamiento de cuestiones vitales tanto para ellos como para nosotros, supongo que en el campo de la mutua cooperación en diversas actividades y en las òptimas relaciones entre ambos países, asociados ahora incluso en el tema de las vacunas para prevenir el Coronavirus.
   Es para entender, humanamente evaluando, que el Dr. Fernández viajó con el alma estrujada de bronca por la enorme repercusión que alcanzara, incluso a nivel mundial, la revelación de la existencia de un “vacunatorio VIP” en el seno de un ministerio clave en su gestión de ataque y contención de la pandemia, con todas sus implicancias políticas, económicas e ideológicas que supone, más aún en un marco de virtual inicio de tiempos preelectorales agravado por el malestar social, la escalada de precios, la pérdida del poder adquisitivo del dinero, la desocupación, el endeudamiento, los juicios en marcha que involucran a ciertos personajes vinculados con el poder y el grado de ciclotimia que caracteriza al abordar  ciertas conflictivas situaciones.
   Sin embargo y a la hora de la evaluación de conductas y de actitudes, no aparece como potable esa determinación adoptada lejos de nuestra geografía y en casa ajena, equivalente a usarle abusivamente el baño a los dueños de casa para dejarles como presente de visita protocolar y casi amical un rosario de acusaciones, sospechas y advertencias con relación al descubrimiento de una situación anormal que sus propios malos funcionarios, le vinieron escondiendo hasta que saltó el pus de la indignación mediática, nacional y popular.
   No siempre las oportunidades que se presentan son aprovechables para la catarsis y corren el riesgo de transformarse en imprudencias diplomáticas como fue este caso y basta con haber apreciado la mirada perpleja de López Obrador, para que hubiéramos tomado en cuenta que más que una alocución dedicada al anfitrión, fue un severo tirón de orejas, o de algunas otras anatomías pudendas direccionadas a la propia tropa, que el agradecimiento a su colega mexicano por su generosidad.
   De todas maneras poco gana en lo político quien se desgañita en baño ajeno y después, ya jugando como local, permite entre otras licencias, que la más
aventajada discípula de quien accedió a la imposición de renunciar, está ocupando el mismo cargo y quienes tuvieron la responsabilidad de tolerar irregularidades a través de las cuales se ponen vidas en peligro, aún continúan en funciones.
   Si lo trasladamos al baño local, es más o menos como haber olvidado quién o quienes abrió o abrieron las puertas a un mocoso que jugando a ser médico, cometió tropelías de las que nadie, por el momento, se hace responsable.
   Porque ese pibe, dentro de todo, no deja de ser una especie de pandemia en su fase inicial, que si la dejaban evolucionar impunemente un tiempito más, hubiéremos tenido que multiplicar sus nefastas consecuencias.
   Es imposible que el tipo haya actuado sólo y por iniciativa propia.
 
Demasiadas fallas edilicias
A LOS EMPUJONES Y EN UN ESCENARIO POCO CLARO
CÓRDOBA  REGRESA  A  LAS CLASES  PRESENCIALES
 
   Cualquier mortal medianamente preparado en lo intelectual y con sólo la educación primaria superada, debe tener conciencia que es imposible ganarle a los relojes no en cuanto a su eterna y sostenida velocidad, sino a su condición de permanente.
   Por eso es que llama la atención que personas sospechadas de inteligentes, experimentadas en la administración de organismos vitales para la sociedad, se permitan ofender a los tiempos intentando dos utopías: en primera instancia ganarle a los relojes y al advertir que eso es imposible, pretender detenerlos.
   Eso es más o menos lo que viene aconteciendo con el meneado tema del regreso a la escolaridad presencial en Córdoba, un tema tan pero tan manoseado con las idas y vueltas, indecisiones y arrebatos, determinaciones y falencias, dudas y errores, equivocaciones a la hora de analizar la realidad y otros factores adversos, que nos llevan a pensar que cualquier determinación que se adopte en tal sentido corre el riesgo de fracasar en sus objetivos por eso que, vuelvo a lo mismo, es el berretín de pensar cada funcionario que es el dueño de los tiempos.
   Y no es así, porque son irrecuperables los días que se perdieron tanto de clases como para aprovecharlos en poner en condiciones al menos dignas a muchos recintos que albergan en el año lectivo tanto a educandos como alumnos, aparte de todo ese ejército anónimo que trabaja en aras de la educación de la comunidad.
   Se vuelve a las aulas, aunque es difícil que todas estén en condiciones de habitabilidad, al igual que los sistemas sanitarios, la conformación ambiental y todo lo que rodea al manejo de una escuela en estos inéditos tiempos de pandemia.
   Es probable que como ejemplo, lo que resulte de esta experiencia de reinicio de clases presenciales sirva para incorporarla a la historia por si tenemos la mala suerte que se repita o en el hipotético caso que no se supere.
   Cada escuela tendrá su equipo informático como para impartir las clases virtuales, pero ¿cuánto tiempo deberá transcurrir para que ocurra lo propio con cada alumno, en tiempos de tan castigada economía?
   Todos estos factores debieron ser tenidos en cuenta antes y no ahora cuando los relojes indetenibles marcan los tiempos inflexibles, y tomar conciencia que se desaprovechó un año para trabajar en procura de esperar al alumnado y la docencia que regresen y se encuentren en un escenario de normalidad, y no en un ámbito donde los parches y los remiendos no aseguren para nada su calidad.
   Para poner en orden las escuelas, hubiera bastado con dedicarles solo tres o cuatro meses, y presupuesto, por supuesto.
   Porque de los relojes, el tiempo implacable es quien se encarga de ellos.
 
Crecimiento de la planta de personal
AUNQUE NO ALCANZA -TODAVÍA- PARA PENSAR EN
MUNICIPALIDAD PARALELA, HAY LUCES DE ALERTA
 
   La política aplicada a la inteligencia y la inteligencia aplicada a la política, suelen ser actitudes reservadas no para cualquier personaje vinculado con el poder, sino más bien destinada a mentes privilegiadas que dejando de lado eso que le llaman apetencias, estructura de tal manera su gestión como para asegurarse que el resultado será positivo al menos para la sociedad.
    La Municipalidad de Córdoba ha permanecido virtualmente paralizada a lo largo de casi un año, excepción hecha de algunos servicios vitales los cuales mostraron cierto deterioro como el control del transporte, la verificación del estado de higiene en la ciudad, el control del caótico tránsito urbano y otras
situaciones desatendidas como los baches callejeros que se cuentan por miles pero sólo se ocupan de algunos para tomar la foto que luego mediatizan.
   Bien conocemos los cordobeses el grado de conflictividad que destaca al ámbito comunal con relación al gremio, que en su momento alcanzó elevada temperatura por aquella amenaza de “incendiar Córdoba” proferida desde la incontenible verborragia sindical.
   Y entonces ahora, cuando advertimos que la autoridad comunal abrió las puertas para el ingreso de nuevos integrantes del plantel de personal, llegamos a suponer que seguiría creciendo en cantidad como para justificar eso que se exageraba de declarar como ciudad al Palacio 6 de Julio por tener más de 15 mil habitantes.
   Eso, también lo suponíamos sin descartarlo como posibilidad, generaría beneplácito en la conducción gremial por una parte, al tener màs aportantes hasta que se nos cruzó por la cabeza eso que los ingresantes, sin dudas, serían tropa del nuevo intendente, en su condición de eventuales militantes y eso si, pudo poner nerviosa a una conducción acostumbrada a renovar sus mandatos de manera virtualmente indefinida como lo demostró la vigencia de Daniele por
más de tres décadas.
   Así planteada la situación, a la ciudadanía le importa medio bledo la lucha interna del sindicato o los enfrentamientos que tenga con el departamento ejecutivo municipal, mientras el vecino tome en cuenta que se lo atiende; que no se lo rechaza y no que sólo se lo tiene en cuenta a la hora de pagar sus impuestos, tasas y contribuciones que de rebote fortalecen las arcas sindicales.
   Miren, la verdad, hagan lo que quieran, pero que los “chalecos” laburen y hagan todo aquello que la comuna se ve obligada a tercerizar por la displicencia de su planta permanente, a la hora de cumplir con sus obligaciones.
   Y si los novatos no aprenden que en la ciudad manda el vecino con su voto, de esos vecinos es que depende la seguridad que puedan tener de continuar cobrando su mensualidad. Y en cuanto al gremio, que calme sus nervios cumpliendo con su deber y no tema que los empleados nuevos puedan llegar a conformar una fuerza electoral que ponga en jaque esa perniciosa lujuria de suponer que en sus cargos, son todos eternos.
 
Megacausa del Registro de la Propiedad
ESA MARCADA OPOSICIÓN QUE EXISTE
ENTRE  PRISIONEROS  Y  CARCELEROS
 
   Prisión y cárcel son términos sinónimos, aludiendo ambos a lugares de encierro y privación de la libertad. Curiosamente, de ellos se desprenden dos palabras opuestas: prisionero y carcelero. La Real Academia Española define como prisionero a quien cae en poder del enemigo, o a la persona que está presa por causas que no son delito, y como carcelero, a quien cuida la cárcel, esto es, a uno u otro lado de la reja.
   En la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba la mayoría de los imputados y condenados, pese a ser empleados o personas comunes, que viven de sus trabajos, sin antecedentes penales ni fortuna, fueron encerrados durante años sin realizarse un juicio previo. 
   No es un dato menor saber que, salvo excepciones, no existen denuncias de víctimas, ni querellantes particulares contra estos imputados, mientras abundan testimonios contra altos funcionarios, con poder y responsabilidad en el momento de los hechos y abultadas fortunas poco explicadas.
   A la luz de esta realidad podría considerarse a los detenidos en esta causa bajo prisión preventiva como prisioneros, afirmando que están presos por causas que no son delito, por cuanto al no haber sido juzgados conservan el estado de inocencia, no existiendo certeza de las acusaciones en su contra.
   A su vez se podría denominar carceleros a los magistrados de la misma y única comisión especial, que de manera persistente dictan, mantienen y cuidan esas prolongadas prisiones. 
   Restaría saber quién es el enemigo detrás de todo esto. 
 
Aquellos elegidos nunca esperaron
LOS VIEJOS SIN PRIVILEGIOS HICIERON ENTRAR EN
RAZONES A LOS ‘CIENTÍFICOS’ DE LA VACUNACIÓN
 
   Todo un drama representaba eso de gestionar individualmente el turno para la vacunación, sabiendo las autoridades que nuestro sistema telefónico no se destaca por lo dinámico y que la programación de las respuestas no alcanzaría para satisfacer una explosiva demanda.
   Y eso ocurrió, con los 0-800 colapsados por una parte y por otra esa pésima costumbre de atender el llamado mediante una máquina que te viene mintiendo que estás en espera porque los operadores, todos ocupados, no pueden atenderte y que te mantengas en línea.
   La macana es que pasada a veces media hora con una mano acalambrada sosteniendo el tubo del teléfono, una lacónica voz de radioteatro te condena con eso de “lo lamentamos pero por el momento no podemos atenderte. Inténtalo de
nuevo màs tarde” y es lo que motiva el recuerdo poco afectuoso hacia toda la parentela del responsable de haber diseñado esa costumbre de despersonalizar para que así nadie asumiera responsabilidades.
   Hay que atender que desde cierta edad hacia arriba, no es fácil, cómodo ni siquiera viable, intentar que una persona anciana recorra y memorice todos los vericuetos que lo aguardan agazapados en esas maquinarias de decir “que no” a lo que uno està buscando durante horas y horas.
   Y en una actitud que bien merece ser destacada, se resolvió en consecuencia liberar a la gente que haya superado los 70 pirulos, de esa engorrosa obligación de perder la calma y consumir más ansiolíticos que los recomendados, por dedicarse a pedir un turno y no conseguirlo por más esfuerzo y dedicación que se muestre y entregue.
   Es también cuando la indignación le gana a la paciencia y a la esperanza, de sólo pensar que decenas de vivillos, carteludos del poder o amigos o amigas de esos poderosos, ni siquiera se molestan en pedir ventajas porque les ofrecen virtualmente una vacunación a domicilio, sin riesgosas ni incómodas esperas.
   Lo que ahora resta es que quienes operan las líneas telefónicas, especialmente la 0-800-122-1444 opción 4 sean instruidas en dos aspectos: simpleza para explicar lo que se debe hacer, paciencia con la gente mayor y directivas claras, porque me consta que en dos llamados distintos al mismo número, fueron también distintas las respuestas y las recomendaciones.
   No son tiempos de improvisar soluciones y menos aún para quienes no están en condiciones de evaluarlas, asumirlas y llevarlas a la pràctica y es como si quienes a sabiendas no aportan la orientación necesaria, es porque a lo mejor no tienen gente mayor dentro de la familia o piensen que jamás llegarán a viejos.
   Si en los diarios, radios y TV se publicitó que no será necesario gestionar turno de vacunación para las personas mayores de 70 años, que se unifique el discurso de atención a los llamados y la respuesta sea uniforme y no que deje más dudas que certezas.
   Esa gente, los mayores, viven pensando en minutos o en segundos, mientras que quienes dicen entenderlos, piensan por lo menos en años.
   Esa suele ser la diferencia que más daños hace a la gente mayor.
 
Sospechosas relaciones con el poder
PELIGRA LA ARMONÍA EN LA FAMILIA BAEZ POR AQUEL
ATÁVICO TEMOR A PERDER LOS BIENES Y LA LIBERTAD
 
   Realmente, si alguna vez pasado cierto tiempo, alguien tuviera la ocurrencia de producir un teleteatro tomando de modelo la realidad de ciertas situaciones familiares, cuando al núcleo lo invaden la angurria y el dinero fácil, más de un espectador pensaría en un exceso de imaginación por las alternativas por una parte penosas y lamentables especialmente por sus consecuencias y derivaciones.
   No me parece aceptable y menos creible que intente hablar de asociación ilícita cuando del caso en particular se conocen detalles a grandes rasgos y no las menudencias de la situación que llevó a un empleado bancario al acceso a una fortuna con màs propiedades -dicen que superan las 1.400 y no tan sólo en nuestro país- que se suman a numerosos autos de alta gama, yates y creo que hasta en jet.
   Todo eso, así durante medio año ganara semanalmente el Quini 6, el Loto y el Brinco, lo consiguió Làzaro Baez de acuerdo con lo que consignan y posiblemente exageren las malas lenguas, por su manejo de la obra pública ayudado por autoridades provinciales de la provincia de Santa Cruz en su momento y luego gozando la vigencia de sus conexiones con la misma gente que ocupara luego altos cargos en el nivel nacional.
   Varios años lleva ya la causa en la que se acusa al mentor de “La Rosadita” esa financiera residencia donde en lugar de contar los dólares malhabidos preferían pesarlos porque eran tantos, hasta los tiempos actuales de causas, juicios y condenas.
   Y en un espacio periodístico uno de los hijos de Làzaro, el joven Leandro Báez habló sobre el castigo que le aplicaran junto a otros familiares y a su padre, quien fue sentenciado a 12 años de prisión por lavado de dinero.
   “El día de la condena me sentí amargado, con bronca”, sostuvo el muchacho, quien contó además que el empresario “habló con cada uno de sus hijos e hizo un mea culpa”, al ser consultado sobre si se había arrepentido por la situación judicial de su familia.
   Aunque muchos creen que el “mea culpa” es tomar diuréticos y hacerse encima, indicó que Lázaro Báez no dará entrevistas porque “prefiere no hablar con nadie”, y aseguró que nunca tuvo sospechas sobre las empresas y el crecimiento patrimonial de su padre agregando “a mi viejo siempre lo vi laburando, tanto en el banco de la provincia como en las empresas constructoras”.
   Días atrás, el Tribunal Oral Federal 4 condenó a 12 años de prisión a Lázaro Báez por el delito de lavado de dinero a través de la financiera SGI, conocida como “La Rosadita”, esa donde pesaban los paquetes de dólares y el empresario por el momento seguirá con prisión domiciliaria en su casa porque las condenas no están firmes y para ello pueden pasar varios años. La Justicia dictó además una condena de nueve años de prisión para Martín Báez, otro de los hijos del empresario, en la misma causa.
   Leandro Báez recibió 5 años de cárcel, en tanto que sus hermanas Luciana y Melina Báez fueron condenadas a 3 años, por lo que no irán a la cárcel y tendrán la obligación de fijar domicilio y someterse al cuidado del patronato de liberados
   Allì no termina todo: uno de los hijos del detenido empresario Lázaro Báez, Leandro, recusó al juez federal Sebastián Casanello en la causa por lavado de activos en la que están procesados su padre y su hermano Martín y sostuvo que el magistrado ignoraría "el rol protagónico" que habría tenido en los delitos la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
"Muchas de las pruebas del expediente, incluida la declaración del señor Leonardo Fariña (utilizadas por el juez para los allanamientos y procesamientos de Martín y Lázaro Báez) hacen alusión a un rol protagónico por la ex presidente" Cristina Fernández de Kirchner, sostuvo la defensa de Leandro Báez. Según los defensores, en la actualidad "existe un claro direccionamiento del proceso hacia la familia Báez y una clara intencionalidad de desligar a los funcionarios públicos y, puntualmente, a todos aquellos que formaban parte de la administración de Cristina Fernández de Kirchner".
   No es complicado advertir que siempre, invariablemente, en la familia por más numerosa o no que fuera, existe alguno de sus miembros que se diferencia del resto, alguna vez en cuanto al respeto por lo ajeno aunque le cueste la herencia.
   Puede que las cosas alguna vez se terminen, aunque lo más trascendente sería que de alguna manera la Justicia actúe para que todos los bienes incautados a los responsables de estas conductas delictivas, regresen al pueblo.
   Dicen que llegado el momento bíblico, alguien junto a cierta tumba ordenaría: “Làzaro, levántate y devuelve”.
 
Jubilados cautivos de un esquema perverso
¿MERECE  SER  TOMADO  COMO  AUMENTO UN MONTO
QUE SE LIMITA A UN PUÑADO MENSUAL DE MONEDAS?
 
   Después de todo, un oficialista de nivel nacional supo decirme a principios de esta semana y sin ponerse colorado, que analicemos lo que analicemos, que nos quejemos como quisiéramos quejarnos, “esos viejitos –palabras textuales- están acostumbrados a recibir monedas”.
   Realmente vomitiva la sentencia, pero si se trata de un sincericidio hay que aportarle el valor agregado de la realidad, porque esos viejitos, a los que alude este fanático nacional & popular, no tiene manera de quejarse, no es mucha la vida que le queda para malgastarla en amarguras y sobrelleva con la dignidad de su paciencia ilimitada lo que le queda con las esperanzas avasalladas por una resignación que no  merece padecer.
   El tema es que una vez más, los jubilados son víctimas de la indiferencia y el ninguneo del poder central, que dispuso primero una modificación en el esquema de actualizaciones que siempre es humillado por la inflación, les hacen creer que cobrarán más y luego la asignación de un bono con lo que se pretende equiparar su miseria con los índices que miente como siempre el Indec.
   Lamentable desde cualquier punto de vista, aunque solo sea desde el enfoque del respeto por la condición humana y por esa especie de reverencia que merecen -al menos en los países adelantados- los que han sobrevivido a décadas de esfuerzo, sacrificio y aportes a las cajas del Estado que les tomaron esos dineros para administrarlos y devolvérselos a la hora del jubileo.
   Gigantesca, grotesca y repudiable estafa a la credibilidad de gente mayor, sin poder de fuego ni ánimo de protestar, ni siquiera cuando advierte que esos fondos por ellos aportados van a parar a destinos indignos.
   Una nueva afrenta a los viejos, que ya ni siquiera sirve como llamado de atención a los dirigentes gremiales, esos tipos convencidos de la eternidad con el poder y en la vida.

19 de octubre de 2016

El gran ahorrista perdió 4 kilos ------------------

ATACADO DE ANGUSTIA Y DEPRESION,
LAZARO BAEZ QUIERE IRSE A SU CASA 

   Al fin y al cabo con enorme respeto por los derechos humanos, es que cualquier argentino pudo suponer que en ciertos casos la indulgencia y una postura humanitaria, imponían un tratamiento preferencial hacia esa “nave insignia” del kirchnerismo saqueador, responsable -en lo que por ahora se sabe- de uno de los despojos más alucinantes que registran las páginas de nuestra rica historia.
   El dueño de las bóvedas, variedad de escondrijos y “canutos”, al amparo de lo que pensó y en ese sentido especularon sus encumbrados mandantes, que gozarían la eternidad y la indemnidad del poder, concretó multimillonarias compras como testaferro por sumas siderales, y pasaron a su compartido y societario patrimonio empresas, inversiones, cuantioso efectivo y otras adquisiciones.
   Pero las cosas no se dieron como lo apetecían los dignatarios del modelo nacional y popular, pero ya era demasiado tarde para los súbitos arrepentimientos y arranques de honestidad, más aún cuando al igual que la autocrítica el mea culpa jamás existió, hasta el punto que muchos funcionarios pensaban que eso -el “mea culpa”-  era “tomar diuréticos” y luego confesar haberse hecho encima.
   Y como si a los números de los malestares físicos a Lázaro Baez se los hubiera manejado el Indec de sus buenos tiempos, había bajado en realidad 4 kilos pero el preso -alojado en el penal de Ezeiza donde hace gala de su proverbial generosidad y le paga la comida a varios reclusos- acusaba, enjuto y dolorido, una pérdida de 16 kilos.
   Uno de sus abogados, en las últimas horas, solicitó a través de un escrito para que “de manera urgente le otorguen la prisión domiciliaria” porque según su apreciación, “padece un estado depresivo ansioso”.
   El empresario presenta un trastorno de adaptación con un estado de “ánimo depresivo” y está “angustiado por su situación judicial”, le recomendaron tratamiento sicológico, algo que ya está haciendo en el penal”, indicaron las fuentes judiciales agregando los peritos oficiales que “el lugar donde cumple su detención es adecuado para su tratamiento”.
   Sin embargo, en un nuevo escrito, el abogado del gran preso, Maximiliano Rusconi, insistió con que "Báez padece de sobrepeso, sedentarismo y dislipemia, con diabetes tipo II de 7 años de evolución, además de hipertensión arterial y adicionalmente, asma bronquial leve persistente y gastritis crónica en tratamiento", sumando a todo esto que su defendido presenta una "alta morbimortalidad de acuerdo a su edad" (60 años), y añade que a esto se suma "el estrés constante al que está expuesto producto de su detención" lo que le genera "un aumento de sus niveles de adrenalina y cortisol, con el desequilibrio metabólico".
   Resumiendo, solo le falta la caspa.
   Y si es por el estrés y la ansiedad que agobia a los reclusos, abramos todas las celdas, viva la joda y clausuremos las cárceles.
   Como respuesta, el cuerpo forense le informó al Fiscal Casanello -aún vivo y sin vocación suicida- que el bueno de Lázaro "se presenta lúcido, afebril, hemodinámicamente compensado, orientado en tiempo y espacio" y destacaron: "Sin signo de enfermedad física aguda en evolución".
   Y con 60 pirulos encima, bien alimentado, robusto, risueño y saludable como luce, es para pensar que Lázaro Baez tiene la obligación de empezar a pagarle a la sociedad todo el daño que hizo; todos los infartos que seguramente provocó, todas las carencias en hospitales por su vocación de rapiña; todas las indignaciones de verlo rodeado de dinero malhabido; todas las penurias ocasionadas a tantos argentinos que vieron y todavía miran con espanto la impúdica manera de robar que exhibieron.
   Tiene al menos una década para purgar sus delitos que ya dejaron de ser sospechas.  
   Aunque en verdad con el tiempo veremos que sucede lo de siempre en cuanto a la consagración de la impunidad: las trenzas políticas y la debilidad de la justicia llevan a la liberación por los oscuros vericuetos de las negociaciones, las complicidades y los silencios compartidos.
   Y seguramente cuando salga, después de los abrazos con sus cómplices, abrirá sus escondites y podrá gozar de nuestro dinero.
   No es una mirada sesgada ni un pronóstico apocalíptico, sino la más pura interpretación del futuro con base en la memoria y en la historia.
   Los argentinos humillados, ofendidos, menoscabados y despojados, tenemos la obligación de exigir, más allá del rigor, el simple respeto por lo que dice la ley.
   Y eso para todos … y todas, debe ser innegociable.

Gonio Ferrari

25 de septiembre de 2016

S.L.B.: LO RECUPERADO, PARA ACCIÓN SOCIAL - YA ESTAMOS EN PRIMAVERA - LA MUNI AUMENTÓ SUS DEUDAS - ORIENTACIÓN MASIVA A JUBILADOS - LA VERDAD, PRESA EN LA MEGACAUSA - LA INSTALACIÓN DEL CAOS - LAS ADOPCIONES Y LA BUROCRACIA, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 25/09/16 emitido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.

VOLVER Y DEVOLVER, PARECIDOS PERO DISTINTOS

   Hizo la punta el emblemático y para muchos olvidado caso de Antonini Wilson y la valija con dólares que el bolivariano desde Caracas enviara para apoyar la campaña de los nacionales y populares, ahora no todos resignados a la derrota.
   Sucedieron después las revelaciones de los bolsos, las bóvedas y otros tipos de canutos, las jugarretas de los “sueños compartidos”, los millones de dólares en el exterior, el saqueo a las empresas del Estado y otras lindezas que por ser tantas, pasaron al arcón de la casi indiferencia por eso del acostumbramiento de la gente.
   Casi metódicamente,  día a día, supongo con fundamento y para no caer en las telarañas del olvido, surgían situaciones y nombres de encumbrados funcionarios que hicieron propia la cultura del ahorro, pero del dinero ajeno y malhabido, como para contrarrestar esa maldición de memoria corta que tenemos los argentinos: siempre es necesario tenernos actualizados de la realidad o de lo padecido.

  Aunque pese a eso, la historia nos subraya desde los archivos del tiempo, que también como por una vocación masoquista tenemos esa otra costumbre de tropezar más de una vez con la misma piedra.
   Hay dos términos de nuestro rico idioma que por una escasa diferencia de dos letras, tienen el enorme poder de resumir los resultados de una década en el devenir argentino y son las palabras “volver” y “devolver”.
   Volver es regresar, tornar, recudir y otras acepciones menos utilizadas pero claramente entendibles, a lo que hay que agregarles el aditamento de las circunstancias o motivos para aplicarlas en la vida cotidiana.
   Porque no todos… ni todas pueden regresar, tornar o recudir si es que la memoria y la justicia se dan la mano a la hora de escribir la historia.
   Y con otras dos letras, aquel término se transforma en “devolver”, que también significa redimir, restituir, reintegrar, reembolsar, compensar e incluso esa asquerosa palabreja que es “vomitar”.
   Volver aparece como poco probable y casi inaplicable para la coyuntura política argentina,
cuando todavía están sangrando las mal cerradas cicatrices y no ha terminado aún la remoción de los escombros.
   Pero es saludable saber que esa señora de la balanza y los ojos vendados, ha determinado que se comience con la tarea de aplicar a la acción social esos dineros de la rapiña que una vez, en el 2007, vinieron desde Caracas y quisieron pasar por zurda nuestras fronteras, destinadas a una campaña política en la que estaba enfrascado el kirchnerismo de entonces.
   Si es por devolver todo lo emergente del saqueo, todavía falta muchísimo, pero es una ducha de positiva y necesaria frescura que a esta altura de la historia merecemos los argentinos.
   ¿Qué ahora no todo es decente?
   Si es así, habrá que esperar el andar de la rueda del tiempo, a la que nadie, ni siquiera la democracia, puede ni osaría detener.

YA ESTAMOS EN PRIMAVERA  

   A la hora de las evocaciones, lo primero que surge al mencionar el Dia del Estudiante en la llegada de la primavera, es un rito transformado en clásico que originariamente fue privativo de la familias pero el tiempo le puso mostacillas y frescura al cedérselo a los jóvenes en un día tan especial como lo es cada 21 de septiembre en este hemisferio: el picnic.
   Añosamente vigente así se hiciera en La Calera, en el Parque Sarmiento, en Cabalango, en la Piedra Pintada de Villa Dolores o en cualquier punto geográfico adonde también fueran mujeres ya dispuestas a prescindir de encubridores pulóveres y otras prendas inventadas para el odiado arte de ocultar.
   En ninguno de estos lugares faltarían las hormigas, el pan olvidado en el pasto o el primer beso arteramente robado que dos personas atesoran en un rinconcito del alma y para toda la vida.
   Porque así eran las cosas, para el escenario del tácito acuerdo en que ellas llevarían los sándwiches, nosotros la coca… y todos el acné.
   Ahora, en muchos casos, que ellas se hagan cargo de las ensaladas dietéticas y el yogur, mientras los muchachos piensan en el Fernando, algunos en las burbujas y otros en los preservativos.
   Son los signos de cada época y nadie debiera escandalizarse por ello.
   Pero la magia y el misterio siguen rodeando esa improvisada mesa sobre el pasto, con el sol que te parte la cabeza pero está la mirada de ella; sí, de ella, la que te tiene loco, a la que sueñas despierto y te exita dormido, que es lo que hace superar cualquier problema menos su lejanía.
   Eso, desde siempre, se llama amor aunque sea un flechazo, un espejismo o el comienzo de algo que derrotará a los tiempos.
   Porque también ella luce el desafiante e inédito atavío de una seducción que le hace bailar las hormonas al ritmo de una visceral pirotecnia que florece en el centro del pecho. O de los pechos.
   Porque no han sido pocas las familias que tuvieron por origen aquel legendario picnic donde varios perdimos la cordura y muchas la virtud.
   Aunque pasen los tiempos; aunque habitemos Saturno o consigamos enfriar al Sol, jamás se perderá la evocación de aquellos instantes mágicos en que nos creíamos hombres y ellas ya se sabían mujeres.
   Esos remotos arrebatos, que ahora se atribuyen a la estudiantina, no eran otra cosa que la explosión sensual que ahora ataca sin edades y sin sexos, pero que cada vez menos nos ocupamos de ocultar.
   La primavera, verdugo de los ocres inviernos y concubina del color, del calor creciente, de los suspiros y de las flores, ya está entre nosotros para que la recibamos con el alma henchida de felicidad como homenaje a los recuerdos y las nostalgias de tiempos idos, tan lejanos y a la vez presentes en el momento de evocarlos.
   Debe ser por eso que cuando el espíritu no envejece y tenemos la dicha de la serena plenitud, la llegada de la primavera tiene cada vez que ocurre, el explosivo despertar del amor naciente, ese dulce yugo de renovada frescura que silenciosamente nos encadena al placer de sentirnos vivos.
   Aunque dejando vacíos, tristezas y silencios hayan pasado demasiados años, casi como resucitando aquellos bisoños, inexpertos e íntimamente húmedos tiempos del picnic…

ENDEUDAMIENTO MUNICIPAL 

   Pensándolo fríamente, bueno sería convocar a Mandrake para que se hiciera cargo del manejo de las finanzas municipales, porque sólo un mago podría desempeñarse con acierto cuando después de pagar los sueldos al fin de cada mes, el saldo alcanza casi nada más que para sostener la recolección de basura y algún otro servicio.
   Y como ni rompiendo la inexistente alcancía alcanza para todo lo que falta de hacer y reparar en la ciudad, es lógico suponer que hay que apelar a la manga si es posible a los amigos, como lo es en este caso Mauricio Macri o a firmar pagarés que tendrán que afrontar aquellos que vengan cuando venzan los compromisos y en el chanchito no haya ni siquiera pelusa.

  Lo malo de este asunto, y con sólo atenernos a lo que estamos viviendo en los últimos tiempos, es que no ha cedido ni un tranco de pollo la voracidad del gremio municipal, cuya dirigencia está mucho más atenta a la evolución de la recaudación y a las finanzas del municipio, que a las auténticas y postergadas necesidades de los vecinos.
   Esa dirigencia, que se mantiene en el tiempo por eso que le llaman combatividad pero en realidad es el disfraz de la angurria, la lleva a mantenerse en el poder pese a que nunca estuvo al lado del contribuyente, que es quien indirecta e inocentemente la sostiene cuando entra al círculo perverso de protestar con razón, lo que aprovechan los sindicalistas para colarse en el reclamo y presionar por mejoras.
   Le llamemos como se nos antoje llamarle, la verdad es que la Muni asumió una elevada deuda, anunciando que un tercio de los 150 palos será para cancelar deudas anteriores y el resto para asignarlo a la concreción del nudo Plaza España, obras de pavimentación y recuperación del alumbrado público que es un desastre sin solución aparente, debido a la dejadez y al vandalismo, incontrolable por parte de quienes debieran hacerlo.
   Era inevitable endeudarse, cuando de la recaudación un 60 por ciento se destina a sueldos.
   El problema se agigantaría, si también nos endeudáramos para seguir pagando los aumentos, postergando obras y servicios, tal como ahora viene ocurriendo.

ORIENTACIÓN MASIVA A LOS PASIVOS 

   Cuando aparecen leyes, decretos o disposiciones que alteran la rutina de los jubilados, es como si se instalara en ese sector de la comunidad una especie de desorientación porque nunca son demasiado claras las explicaciones que bajan desde los autores de esos instrumentos legales.
   Y tomando en cuenta los problemas de comprensión que se pueden tener en función de la edad, especialmente de los involucrados, en la mayoría de los casos deben recurrir al asesoramiento inicial apelando a los especialistas en materia previsional.
   Son muchos los cambios impuestos con las últimas novedades acerca de jubilaciones tanto en el ámbito nacional como en el provincial, donde salta a la vista una actitud abiertamente confiscatoria disfrazada de beneficio, porque es necesario equilibrar los desquiciados números de la Caja, para lo cual los cerebros que la manejan -desde adentro o desde afuera- echaron mano a los recursos que son de los viejos y no del gobierno.
  Y como la radio no es tan sólo noticias, música, deportes y otros entretenimientos sino que también es servicio a la comunidad, desde nuestro espacio venimos hace tiempo contando con la valiosa colaboración de uno de los más capacitados especialistas en previsión, como lo es el abogado Héctor Mario Silvestro.
   Precisamente el letrado tendrá a su cargo el principal papel en una reunión para poner en claro todas las dudas que pudieran existir en torno de las jubilaciones.
   Será el miércoles 5 de octubre próximo a las 11 en el Cine Teatro Córdoba, de 27 de abril 275, con acceso absolutamente libre y gratuito.
   Y para no hacerlo tan almidonado o tenso por el tema convocante, algo ofreceremos en materia de música en vivo, casi como si estuvieran escuchando "Síganme los buenos".
   La capacidad del Cine Teatro Córdoba nos obliga a sugerir la conveniencia de retirar previamente la tarjeta para acceder a esta reunión en el "Café con Dios", de Obispo Trejo 19. El miércoles 5 de octubre en 27 de abril 275, puntualmente a las 11 y merced a esta acción solidaria, los jubilados tanto nacionales como provinciales podrán ver disipadas muchas de sus dudas.
   Allí los vamos a estar esperando con nuestro corazón abierto.

LA MEGACAUSA DEL REGISTRO 

   Prisión y cárcel son términos sinónimos, aludiendo ambos a lugares de encierro y privación de la libertad.
   Las curiosidades de nuestra lengua permiten que de ellos se desprendan dos palabras con significado exactamente opuesto: prisionero y carcelero. 
   La Real Academia Española define como “prisionero” a quien en campaña cae en poder del enemigo, o a la persona que está presa generalmente por causas que no son delito, y como “carcelero” a quien cuida la cárcel: sencillamente a uno u otro lado de la reja.
   Las definiciones expuestas permiten  considerar a los detenidos en la causa del Registro de la Propiedad bajo prisión preventiva como prisioneros, pudiéndose afirmar que están presos por causas que no son delito, por cuanto al no haber sido juzgados conservan el estado de inocencia, no existiendo certeza de las acusaciones en su contra.
   De este lado de las rejas, la condición de carcelero podría asimilarse al persistente  afán judicial de dictar y mantener  estas prolongadas prisiones preventivas que, curiosamente, se originan en los mismos funcionarios, de la siempre misma comisión especial.
   En los diarios de esta semana la Provincia, como querellante y por tanto parte en una causa, ha manifestado un fuerte respaldo a estos funcionarios, rozando peligrosamente los límites de la independencia de poderes.
   Son muchas las incógnitas que aún aguardan respuestas a develar, aunque por ahora la verdad, tanto como los imputados, está prisionera.  

LA INSTALACIÓN DEL CAOS


   Bien sabemos que los desencantos y las frustraciones llevan a veces a cometer desatinos, impulsados precisamente por triunfos no alcanzados, por la suerte esquiva o en el menor número de casos, como consecuencia de una honesta autocrítica aunque este no sea el distintivo o el sello de la realidad que nos rodea.
   Si ese desprendimiento del peronismo que llegó a llamarse kirchnerismo alimentado por su propia soberbia, ni siquiera en su esplendor victorioso supo mirar y evaluarse hacia adentro, que nadie sueñe ni pretenda escuchar una autocrítica honesta e histórica, frente al fracaso en una elección que entre ellos, hasta los pesimistas festejaban y anunciaban el triunfo por adelantado.
   Pasó lo que pasó y que nadie discuta que no estaban preparados para la derrota pero sí, en cambio y penosamente para seguir gozando las mieles de una consagrada y provechosa impunidad.
   Y cuando en aquellos tiempos demasiado cercanos se alzaban voces de censura y protesta, eran todas calificadas como actitudes golpistas y destituyentes, alentadas por la concentración mediática y otras pavadas por el estilo.
   Equiparaban cada cacerolazo casi como un remedo de la revolución francesa y todos los opositores eran prolijamente descalificados en sus argumentos, menoscabados en sus derechos y condenados al silencio.
   Cuando la tortilla se dio vuelta, fue lógica la humana reacción de ver invertidos los papeles, aunque la verdad, nunca se supo que la oposición durante la “década ganada” se infiltrara en las escuelas, preparara saqueos o alentara golpes de estado como ahora lo estamos avizorando en las actitudes de referentes como el ala llamémosla nostálgica de La Cámpora, las patéticas arengas de D’Elía o los empujones de caos que el quebracho Esteche pretende darle a la historia.
   De todas maneras aunque sean virtualmente inofensivas por la escasa adhesión que generan, son un llamado de atención para quienes sabemos que la democracia y el respeto por el adversario, son las mejores armas para salir de una postración como la que resultamos víctimas.
   Es para pedirles a esos golpistas de telgopor, combatientes de cartón y guerrilleros del fracaso, que no molesten ni nos distraigan.
   Que no jodan porque los argentinos de bien estamos trabajando …
  

ADOPCIONES Y BUROCRACIA 


   Me van a perdonar si no aporto precisiones técnicas ni jurídicas acerca de la cuestión adopciones, porque en este caso quiero hacerlo desde el alma, sin pasar por la burocracia o aludiendo a la extensa literatura que existe en torno de esa cuestión.
   La adopción es por sobre todas las cosas un acto de amor.
   Suele ser la necesidad de una pareja con papeles o nó, para consolidarse como tal y brindar amparo desde esa relación que en la mayoría de los casos también es expresión de infinito cariño, con proyección de encaminarse hacia la formación de una familia.
   Se tienen hijos biológicos e hijos del cariño, y para la mayoría de los padres no existe ninguna diferencia.
   Cuando no es posible y buscando todos los métodos científicos o no tanto, dirigidos por médicos o por curanderos se insiste sin resultados, la adopción aparece como la única alternativa y hacia ese objetivo son muchos los que se dirigen, sin saber que ingresan a una especie de picadora de carne, donde se mezclan los anhelos, la burocracia y los sentimientos más puros, entre los que sobresale la desesperación por la paternidad nacida en un papelerío que supera con ridícula holgura a los normales nueve meses de la gestación.
   Las demoras en la mayoría de los casos son eternas y se dieron casos que superan el lustro y se acercan a la década.
   Y es por eso que suceden dos cosas: las sospechas de que en casos especiales el trámite es expeditivo y lo otro, el crecimiento de la compra y venta de niños.
   Que nadie se rasgue las vestiduras vociferando que entre nosotros, eso no existe.
   Existe, es real y cada vez se hace más complicado esconderlo por los progresos científicos con que se cuentan cuando se busca determinar la propia identidad.
   Así como existen casos en que los otrora niños ahora mayores ni piensan en sus orígenes, porque han crecido bajo un tupido techo de amor, entrega, dedicación y comprensión.
   Que entonces no nos asombre cuando hay argentinos que viajan a lejanos países, donde las adopciones absolutamente legales son mucho más dinámicas y por lo tanto humanizadas en la medida y ansias de los protagonistas del trámite.

   Todo mejorará entre nosotros, cuando en las gestiones de adopción prevalezcan la ley y los derechos, por encima de las amistades y los acomodos.