Desgrabación de los comentarios del
periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 9/5/21 emitido
en dúplex por AM50 y FM88.5 ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de
Córdoba.
La verdad, desde siempre…
EL PUERTO, HISTÓRICO PADRE
DE INJUSTICIAS
E INEQUIDADES QUE DAÑAN AL RESTO DEL PAÍS
Ese tan viejo dicho que Dios
está en todas partes pero atiende en Buenos Aires tiene vigencia virtualmente
eterna, porque poco ha cambiado el panorama general con los años, por el
centralismo porteño al que pretenden maquillar de federalismo.
Que alguien me diga que las
grandes cuestiones nacionales no se resuelven si no pasan por la Capital
Federal, pero que sea con fundamentos tanto históricos como prácticos, pese a
que años atrás a un presidente de la Nación se le ocurrió trasladar a un sur no
tan remoto la capital, pero fueron más fuertes los portentosos intereses
económicos y políticos que hicieron papilla aquella intención que alentara Raúl
Alfonsín, anunciada el 16 de abril del ‘86 pensando en las vecinas Viedma como
capital federal y Carmen de Patagones, rio de por medio, que hubiera sido la
circunscripción número veinticinco de Argentina después de las veintitrés
provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
A la finalización de la
presidencia radical, en 1989 el proyecto fue congelado por su sucesor Carlos
Menem y durante años existió la discusión entre los juristas por la vigencia de
la ley 23512, ya que las leyes provinciales que ceden los territorios
establecían un plazo de cinco años para materializar el proyecto.
Las restantes son alternativas
ya incorporadas a la historia, pero vale recordar la explosión inmobiliaria de
aquellos tiempos, con la sobrevalorización de todo terreno, campo o viviendas
de aquellas ciudades y en varios kilómetros a la redonda.
Obviamente los intereses del
puerto quedaron a resguardo porque más allá de la idea de descentralizar,
prevaleció la contraria de no innovar, porque es precisamente en el histórico
enclave donde se resuelven todas las situaciones conflictivas aunque tengan
escenarios lejanos en el enorme territorio nacional: la economía se maneja
desde allí y no hay vueltas que darle.
Pero así como naufragó aquel
proyecto hecho ley aún en discusión acerca de su vigencia, en los últimos
tiempos y de acuerdo con una realidad que se ha transformado en cotidiana,
vemos que en esta especie de negado doble comando para pilotear el país, una
cosa es la Casa Rosada u Olivos y otra es el Instituto Patria, organismo creado
por la conducción kirchnerista, de donde surgen muchas de las trascendentes medidas
que cuentan luego con el beneplácito y la consecuente aprobación presidencial.
Las provincias alineadas o no
con el nivel ideológico nacional se debaten en la maraña de sus propios y
agudos problemas y la sumisión parece ser la única salida que les queda si de
contar con ayuda económica se trata, aunque ciertos actos de rebeldía, en el
tiempo, han significado y motivado arteros golpes a las economías provinciales
por la rebelión, manifiesta o silenciosa de sus autoridades.
La concentración en torno del
puerto lógicamente determina idéntico crecimiento demográfico que a su vez incrementa
el valor estratégico del emplazamiento humano porque es donde más votos se
suman y allí se concentra la atención desde el poder, al considerarlos
distritos electorales de trascendental importancia.
Que junto a la opulencia se
instale la pobreza parece no ser tan importante para los que mandan, cuando el
asistencialismo reemplaza a la preocupación por disminuir la falta de oferta
laboral, transformando a los carenciados en rehenes de las urnas, como rédito
por los que llaman planes de ayuda o subsidios.
En pocas palabras y dentro de
lo que pueden calificarse como divagaciones, así como el federalismo en la
práctica es más cercano a las utopías que a las realidades, casi las mismas
dudas se plantean a la hora de visualizar quién manda en nuestro país: si lo
hace el que fuera elegido por la mayoría o por quien buscara asociarse a un
candidato para moverse a su propia sombra, con apoyo ideológico exterior,
simpatías ganadas durante su vigencia oficial, carisma o por aquello tan humano
de asegurarse la libertad.
De todas maneras, al puerto se
le rinde una necesaria pleitesía provinciana porque es desde allí que los
grifos se abren o se cierran, aunque desde ese poder debieran entender que hay
regiones capaces de mantenerse por su cuenta, sin ruedas de auxilio que después
les resulten más onerosas que el coche.
No se trata de llegar al
delirio de pensar en unir a Mendoza, San Luis, Córdoba, Santa Fe y Entre Rios
pàra hacer “rancho aparte” sino de hacerle entender al poder central que así
como se pregona que al país lo sacamos adelante entre todos, se respete también
sin especulaciones, artilugios ni presiones, un federalismo en serio, al que
podemos considerar como la única manera de salvarnos.
Salvarnos todos y no tan sólo
el puerto…
Dos conceptos acerca de las
vacunas
APLAUSO A QUIENES SE SACRIFICAN BRINDÁNDOLAS
Y REPUDIO A LOS DEMAGOGOS QUE LAS
MANIPULAN
No alcanzan las palabras y es una realidad innegable, para agradecer el
esfuerzo, el compromiso, la dedicación y el sacrificio de todo el personal
afectado a las tareas inherentes al manejo de las prestaciones relacionadas con
la pandemia.
Por experiencias personales, es
para aplaudir de pie a estos servidores, desde los infectòlogos especialistas,
los médicos, enfermeras y enfermeros, administrativos y en fin, todas aquellas
personas que tienen algo que ver con los operativos de hisopados y vacunación.
Es para resaltar una diferencia
acerca de esta situación tomando en cuenta el notable crecimiento de los
contagios que parecen amesetarse, pero súbitamente aumentan, para volver a
deprimirse las cifras y otra vez alcanzar niveles casi desesperantes.
Es complicado evaluar la
realidad planteada en torno de esta cuestión, porque una cosa es la prevención
a través de los hisopados y otra muy distinta es la vacunación, en un escenario
donde se publicitan como repetidas epopeyas cada viaje a lejanos puntos del
planeta para traer vacunas, pero los resultados no aparecen en concordancia con
la exagerada manera de proporcionar su provisión, tomando como referencias las
cifras de beneficiarios del pinchazo salvador.
La información que se maneja en
torno de la validez de la primera dosis para los casos de impensadas demoras
para la aplicación de la segunda, más que confusa suele caer en dolorosos
silencios por algunos días, hasta que se anuncia la aplicación a segmentos
etarios que lejos están de los mayores de 70 años ya inoculados con la mitad del
medicamento y han sido casi condenados no tan sólo a la demora sino al peligro
del olvido.
Esa situación aparte de
confusión aporta angustia y desesperación a quienes no saben si están o no
inmunizados con la aplicación parcial, porque las vertientes científicas
discrepan acerca de los tiempos que deben respetarse entre una y otra dosis
para hacer realmente efectiva la inmunización, porque unos sostienen que se
deben respetar los plazos de entre 21 y 28 días y otros aseguran que el paso de
dos, tres meses o más, resultan más beneficiosos.
Hay países que han vacunado a
la mayoría de su población y no es por poner de ejemplo a Israel, donde ha sido
inoculado con la vacuna toda su población, sino que preocupa el bajo porcentaje
registrado en Argentina, mientras crece el número de infectados, de internados
en terapia intensiva y de fallecidos.
Se impone que lo antes posible,
las autoridades se pongan de acuerdo con los científicos referentes para
disipar cualquier duda que exista, en cuanto a fechas de inoculación de la
segunda dosis marca por marca de la vacuna, y la priorización de aquellos más
vulnerables por la edad más allá de las ocupaciones laborales que tengan.
Lo peor sería que siguieran
existiendo los privilegios para personajes notables o carteludos de cualquier
actividad, para que podamos sostener que las cosas se están haciendo íntegramente
correctas y no tan sólo para resaltar la encomiable tarea de los centros de
vacunación, cuando hay vacunas, y de los sacrificados laburantes de la
prevención y detección del coronavirus.
No son momentos de aportar
confusión, sino de imponer claridad, conocimiento, credibilidad y seriedad en
lo que se informa.
No hay techo para los abusos
SE LLEGA AL HAMBRE CUANDO NO HAY QUIEN
PONGA FRENO A LOS AUMENTOS DE
PRECIOS
Mire, la verdad, no es hora adecuada
ni son cómodas las circunstancias para ponernos a evaluar y preguntar quiénes
son en realidad los verdaderos formadores de precios, porque es como si todos
se hubieran puesto malignamente de acuerdo para negarse entre ellos esa
controvertida y escondida condición.
Que los productores, que el
mayorista, que el intermediario, que el minorista, la cuestión es que los
precios se enloquecieron y es la sufrida población argentina la que asiste a
esta especie de insano festival de los precios inalcanzables para una buena
parte de nuestra ciudadanía.
Dicen que la culpa de todo está
en las intermediaciones, donde se paga peaje en cada etapa hasta llegar a un
precio final inalcanzable, que dista enormidades con relación al valor original
de un producto y nunca se conocerá la verdad acerca de este planteo en el que
no interesan las explicaciones, sino sus nocivos e irreversibles efectos en el
seno de una sociedad abrumada por otras realidades, como por ejemplo tener un
permanente y acuciante riesgo de perder su vida.
Que en materia de indumentaria
el incremento anual haya llegado al 70 por ciento poco importa, porque la gente
a la hora de las prioridades opta por comer más que por vestirse, renovar su
guardarropas o conformarse con repetir las pilchas que guardó con cada cambio
de estación, total no hay muchas ocasiones de lucirse con el atuendo.
Nunca dieron resultado los
controles de precios, ni esa aventura de los precios cuidados porque al no
tener vigencia ningún tipo de control, la actividad se transforma en tierra de
nadie, donde el único que se jode es el consumidor.
Así las cosas y como
virtualmente estamos en una especie de guerra contra un mal de figura
insignificante pero poderoso a la hora de hacer daño, desde el poder se debiera
legislar y obrar en consecuencia, pero no tan sólo en la etapa declamatoria
sino en la aplicación de medidas de emergencia, ejemplificadoras e
innegociables.
Duras sanciones para las subas
artificiales de precios, cerrado control de las operaciones entre mayoristas y minoristas,
contralor también de existencia de productos para evitar el acaparamiento con
lo que se hace crecer la demanda y la consecuencia es un aumento desmesurado
del precio, y otras medidas que sean para proteger al que compra por necesidad,
más que al que especula por angurria.
De lo contrario asistiremos a
un crecimiento no tan solo de la pobreza sino del hambre, de ese hambre de no
comer, porque los productos de primera necesidad son los más expuestos a
manejos desmedidos en sus precios. No poder comer carne ni tomar leche ni comer
pan en el país de las vacas y del trigo, suena a broma draculiana más que a un
reflejo de una realidad que no merecemos estar padeciendo.
Megacausa del Registro de la Propiedad
FRENTE A TANTAS
DUDAS, ES
QUE SEGUIMOS PREGUNTANDO
Si hemos hablado de poner en
tela de juicio la prisión preventiva sistemática dictada en la causa del
Registro de la Propiedad de Córdoba, la lectura de varios fallos emitidos por
la Procuración y la Corte Suprema de Justicia de la Nación como respuesta a las
quejas recibidas, contribuyen a sumar leña a esta hoguera.
Puede leerse que desde los
tribunales superiores consideran que la prisión preventiva dictada en la
provincia no se conforma con los criterios de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos sobre esta materia. Manifiestan que los dictámenes restan
relevancia, sin analizarlas, a las circunstancias personales invocadas a favor
de los imputados como la ausencia de antecedentes penales, la contención
familiar con que cuentan, la existencia de domicilio fijo, el desarrollo de un
trabajo permanente y el sometimiento voluntario a la actuación de la justicia,
aduciendo de manera dogmática que las condiciones deben exceder las del caso,
pero sin delinearlas.
También se les señala que de manera
dogmática afirman que los imputados poseen capacidad para sortear obstáculos y
eludir controles legales, sin explicar mínimamente a qué obstáculos y controles
se hace referencia. Y aclaran, además, que no indican en ningún momento que los
imputados hubieran intentado eludir la acción de la justicia o el curso de la
investigación.
Asimismo pude rescatar algunas
expresiones bastante aproximadas a lo textual como que la fundamentación a
favor de esta prisión preventiva es sólo aparente, que el fundamento no es
válido, que significa un trato idéntico al de un condenado y que la
arbitrariedad debe interpretarse de una manera más amplia incluyendo elementos
de incorrección e injusticia.
Un reto superior difícil de
encajar en un Poder Judicial que hace gala de una de las mejores formaciones
académicas.
Es por todo eso, precisamente,
que seguimos preguntando.
Consecuencia de soslayar las
prioridades
LA PRESIÓN TRIBUTARIA POR DESESPERACIÓN RECAUDATORIA ES INOPORTUNA Y
HUMILLANTE
Es entendible que una provincia
y una municipalidad que marginan las verdaderas prioridades lleguen a un estado
casi calamitoso de sus finanzas con marcado endeudamiento en moneda extranjera
y a plazos no muy amplios, pero no se entiende por qué a esas penosas y
evitables equivocaciones se la hagan pagar a la gente, en momentos tan
dramáticos cuando el dinero pasa a ser un elemento secundario para quien lo
tiene, simplemente porque lo tiene, y parte de su vida para quien no lo posee y
para colmo de males, endeudado por circunstancias de las que no arrastra culpa.
Toda la economía desmadrada y
sigue sin pausa ese metejón por hacer cosas que dos años atrás eran necesarias
pero que la actualidad ya rotuló como inoportunas llámense caminos, puentes,
diques u otros emprendimientos edilicios cuyo hecho de estar o no estar, en
nada modifica el ritmo de vida de los cordobeses.
Por eso es aún más indignante
la manera que asumió el cordobesismo y su socio municipal capitalino, de
reclamar el pago de deudas impositivas de una manera apremiante y desmedida
apelando a las amenazas de juicios, embargos, remate de propiedades y otras
coacciones más propias de las maffias que de los gobiernos.
Es entendible que los
procuradores, a quienes se encomienda la poco grata tarea de apremiar y
amenazar, tengan esa actividad como fuente de recursos, pero si el Estado humanizara
aunque más no fuera un poquito su conducta casi confiscatoria, encontraría en
la población una respuesta en la medida de las posibilidades que brinda un
estado de excepción sanitaria como el que estamos padeciendo.
Cuando se habla llenándose la
boca de eso que le llaman sensibilidad social, pareciera que tal virtud no
existiera en cierto prominente nivel de funcionarios que para colmo han
apuntado sus armas de la demagogia en dirección a futuros actos comiciales, sin
advertir el daño ni las angustias que están provocando.
Para colmo con la Unicameral de
vacaciones y los ediles en reposo, es como si todas las medidas, en lugar de
contar con una base institucional, fueron nada más que el resultado de
apetencias de poder por parte de quienes, desde arriba, las están
instrumentando.
Y tal acción, más que
repudiable, es peligrosa por su gravedad institucional.
¿Qué haría el poder si la
ciudadanía, con todo derecho, le reclamara por todas sus innumerables deudas
con la sociedad?
Porque seguridad, salud,
vivienda, justicia, orden en la ciudad, limpieza, transporte, son parte de lo
que históricamente vienen debiendo, cuando debieran tomar conciencia que a la
hora de los votos, en cada urna habrá un procurador que buscará cobrar todo lo
que nos deben y la gente, mucha gente, también piensa en desalojos…
Guzmán en la cuerda floja
ASOMA PESADO EL
TEMA DE CIERTAS
INTRIGAS EN EL CORAZÓN DEL PODER
Se comenta que el ministro de
Economía, Martín Guzmán, tiene su renuncia firmada, pero cosida en uno de sus
bolsillos esperando lo que suceda en torno del sainete que vive esa importante
cartera del gobierno nacional.
Aunque dicen que doña Ella
considera a Guzman un virtual empleado del Fondo Monetario Internacional, la
disputa por su permanencia alcanza también al presidente Fernández y su
posición algo así no como conciliadora, sino como una especie de espectador más
que de protagonista.
Guzmán le pidió la renuncia al
subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, hombre de La Cámpora y
funcionario que responde a la vicepresidenta Cristina Kirchner, quien se
encargó de frenar los aumentos en el precio de la energía eléctrica y en otras
prestaciones. “Esas tarifas son para ricos” dijo ella.
Por lo pronto, Basualdo dijo
que resiste en el cargo y la actualización en la tarifa de luz en la city
porteña y en el conurbano bonaerense será del 9 por ciento, tal como lo exigían
conmilitones cercanos a la vicepresidencia.
Cuando recién hablamos del
poder del Instituto Patria, corazón del kirchnerismo de paladar negro, la
realidad está confirmando su peso específico en las decisiones fundamentales y
trascendentes del gobierno nacional, hasta el punto que -se comenta- tendrían
el nombre del candidato y eventualmente la candidata a ocupar el sillón que
Guzman tendría que abandonar.
Es bien sabido que Guzman tiene
buenas relaciones y llegada al Papa Francisco y habrá que ver qué papel juega
el Pontífice interviniendo en la disputa, aunque muchos lleguen a negar que
participe.
Curioso este caso en que se
repudiaba al FMI hasta que fue necesario negociar con ellos.
Contra una percudida negación del
ayer
LA TECNOLOGÍA ES UN ALIADO IMPRESCINDIBLE
PARA NO ALTERAR LA MEMORIA NI LA
HISTORIA
Hay tanto y tanto para decir cuando se nos viene a la cabeza y desde el
alma, la palabra “memoria” que a veces se nos presenta en momentos inoportunos,
siempre y cuando encierre en su espíritu algún detalle negativo porque es muy
cierto que los instantes felices son inolvidables.
Debe ser por eso que uno de los
avances mejor logrados en la evolución del mundo es todo lo nuevo que a diario
nos regala la tecnología, avasallante y más que nada imprescindible, para
mejorar la calidad de vida de una sociedad y del individuo en particular.
Los archivos, por eso de la
humana intención de no olvidar, vienen adquiriendo una notable trascendencia
porque más que nada representan una fundamental y grata ayuda a la memoria -que
bien vale repetirlo, es el lápiz de la historia- como tantas veces me ha tocado
definirla.
Y si a eso le sumamos el aporte
de los sistemas que se aplican en el armado de material que individualmente son
nada más que recuerdos pero que editados adquieren la categoría de memorables,
nos encontramos con algunas joyitas que son dignas de atesorar, pero también de
hacer conocer por esa avidez que existe de escuchar definiciones de ciertos
personajes que son protagonistas de la historia actual o de la más reciente.
Este es el caso que quiero
presentarles ahora y por eso de la memoria auditiva, no es necesario siquiera
aportar los nombres ni los tiempos en que quedaron grabados estos importantes
testimonios.
Lo escuchemos y si quiere y
puede, grábelo porque en algún momento decisivo, de opciones a futuro, será
bueno tenerlos presentes…
(El audio al que se hace
referencia puede ser escuchado buscándolo en la sección respectiva, ubicada en
la parte superior de la columna en el costado derecho de este blog)
Es bueno tenerlos presentes
SOBRE NUESTROS SÍMBOLOS PATRIOS
PARA ATESORARLOS EN LA MEMORIA
Con relación al próximo
comentario con el que pondremos fin a nuestra edición de hoy, bien vale hacer
algo de docencia radial para aportar datos de la historia argentina que mucho
tienen que ver con el tema que servirá de cierre para esta entrega número 672
de “Síganme los buenos”.
Son fechas y hechos realmente
trascendentales: La Bandera, creada por Manuel Belgrano el 27 de
febrero de 1812, fue adoptada como símbolo patrio el 20 de julio de 1816. El
Escudo tiene su origen en el Sello que usó la Asamblea General Constituyente de
las Provincias Unidas del Río de la Plata, ordenado por esta misma Asamblea el
12 de marzo de 1813. La Escarapela, creada por Antonio Luis Beruti y Domingo
French, fue instituida por un decreto del 18 de febrero de 1812 del Primer
Triunvirato. El Himno Nacional, escrito por Vicente López y Planes y
musicalizado por Blas Parera, fue aprobado por la Asamblea General
Constituyente, el 11 de mayo de 1813.
Esto nos ayudará a comprender
el espíritu que nos anima al hablar luego de nuestra moneda nacional.
¿La moneda de un país es un
símbolo patrio?
DUELE LA MANERA CON QUE SE
MALTRATA AQUÍ A
LOS BILLETES, POSIBLE CASO ÚNICO EN EL MUNDO
La definición de símbolos
patrios, académicamente hablando, es que son aquellos que representan a
estados, naciones y países, y que son reconocidos por otros estados. Los
símbolos patrios de la República Argentina son la Bandera, el Escudo, la
Escarapela y el Himno nacional, algo que nos enseñan en la escuela primaria y
tenemos la obligación cívica de saberlo sobre todo a la hora de olvidar algún
tirón de orejas que antaño solíamos merecer de la maestra por ignorarlo, aunque
ahora esa reprimenda sea delito.
Tenemos mil formas de
manifestar nuestro cariño y respeto por esos símbolos y cada pueblo tiene sus
maneras de hacerlo que no siempre son coincidentemente aplicables en las
distintas geografías mundiales: en Inglaterra hasta los calzoncillos tienen su
bandera igual que en los Estados Unidos; en Italia he visto juegos de cama con
su bandera y en España hasta las cortinas de un hotel lucían los colores y el
formato de su enseña nacional.
Las imágenes de su majestad el
dólar o el euro están presentes en cada rincón de la vida en aquellos países
donde son moneda corriente, y ni se le ocurra hacer circular en cualquier parte
del viejo continente o en el más recóndito pueblito yanky, un billete con
alguna inscripción, dibujo, caricatura o deformación del original, porque en lo
pràctico no tienen validez corriente y son rechazados.
Y no todos los bancos de esas
latitudes los cambian ni los reciben y aquí entre nosotros hay vivarachos que
los toman para cambio, pero reconocen alrededor de un 60 por ciento de su
valor, como si aplicaran una especie de multa a la estupidez de alterarlos y después,
si, los reemplazan a valor real en el país de origen.
¿Por qué los argentinos o al
menos entre los que bien pueden ser rotulados como imbéciles, nació y persiste
esa costumbre de ridiculizar a nuestra moneda-papel?
Les escriben mensajes, sentencias
religiosas, ofertas sexuales, números telefónicos, consignas deportivas,
arengas políticas, les ponen bigotes, anteojos o parches a los próceres y otras
variadas boludeces que de hecho, debieran ser tomadas como adulteraciones
motivantes de rechazo.
Aparte de ser una expresión de
incultura no deja de ser una ofensa a la historia; un insulto a quienes por
alguna valedera razón han merecido aparecer en miles de billetes de los tantos
millones y millones que circulan y aumentan, porque esa es otra de las
consecuencias de la descontrolada inflación.
Si alguna vez nuestros
legisladores tuvieran la aislada, ocurrencia de promover un instrumento legal
que determinara la inhabilitación de esos billetes para su utilización
corriente, seguramente con el tiempo los estúpidos iconoclastas aprenderían a
respetar a nuestra moneda como a los símbolos, porque no deja de ser uno de
ellos -el más corriente de los íconos- aunque oficialmente no haya sido
declarada como tal.
Maltratar y ultrajar a nuestra
moneda impresa es más o menos como mancillar la Bandera, la Escarapela, el Escudo
o tomar en joda al Himno Nacional.
Como ciudadano, tengo la
convicción que nuestra moneda, aunque injuriada y atropellada por las
circunstancias y los vaivenes de nuestra inestable economía, no deja de ser un
símbolo patrio.
Y como tal, merece el mayor de
los respetos.