14 de febrero de 2016

S.L.B.: AL RESCATE DE LA PACIENCIA - LA MAGIA DE ENAMORARSE - JUEGUITO DE VERANO - MEJOR TRANSPORTE Y PÉSIMOS OLORES - MEGACAUSA DEL REGISTRO - NUESTRA CAJA DE PANDORA - LANATA INMOBILIARIO, ETC.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 14-02-16 difundido por AM580 Radio Universidad de Córdoba.


AL RESCATE DE LA PACIENCIA


   Es imposible abrir un sinuoso camino entre las montañas sin dinamitar algún tramo y horadar la piedra para ahorrar trayectos y costos, como para aportar un ejemplo simple y barato con relación a la situación nacional y las lógicas preocupaciones y angustias de una sociedad que apoyándose en legítimas ansias, se inclina hacia el facilismo de reclamar milagros.
   Y los milagros -con perdón de todas las religiones y los cultos, ateísmos al margen- no existen salvo en la interesada y a veces edulcorada literatura de sus catecismos o libros sagrados.
   No es posible acomodar los muebles ni los enseres de una casa desordenada si antes no removemos los escombros y buscamos y encontramos y reparamos los daños emergentes del descuido, de los errores del dueño o la dueña de la vivienda que terminó su contrato y se mudó hacia alguna lejanía.
   Porque ahora, quienes eran oficialismo con vocación y casi certeza de eternidad mueven las telarañas de su pachorra, exigen que en tiempos perentorios se solucionen los desquicios cuando primero que nada hay que poner orden, acomodar las alacenas y ahuyentar a las ratas cebadas de impunidad que aún resisten en sus cuevas.
   La única trampa que terminará con ellas donde lo merezcan no es otra que el respeto por la ley y el imperio de la Justicia evitando los apresuramientos que por lo general conducen a errores o fracasos, alternativas que los argentinos no estamos en condiciones de volver a padecer.
   El hecho de ansiar una mejor calidad de vida, fortalecer las instituciones de la República e igualar hacia arriba, no lleva la implícita intención de descalificar lo que se haya hecho bien en beneficio de la sociedad, los logros alcanzados y algunas metas cumplidas a lo largo de tres períodos de un modelo calificado como nacional y popular, pero que desnudó falencias, demoras, frustraciones y apetitos personales nacidos de la sensualidad del poder.
   ¿Es acaso negativo investigar, hurgar, averiguar cuáles son los agujeros negros por donde se esfumaron nuestras riquezas, tantos esfuerzos y enormes sacrificios?
   Cuando Perón ejerció por primera vez la Presidencia y según los memoriosos de su corriente, no se podía caminar por las bóvedas del Banco Central porque ”molestaban” las barras de oro acumuladas, que eran el pago de nuestras exportaciones por parte de los aliados y los Estados Unidos de Norteamérica.
   Si la culpa ha sido de las sucesivas administraciones o de las dictaduras; si fue un error cambiar la industrialización por la dependencia del agro o viceversa son cuestiones que juzgará la historia, pero es lo antes posible que necesitamos salir a flote porque el ciudadano se agota de vivir condenado a la incertidumbre que empaña su futuro.
   No es lógico, posible ni inteligente entonces pretender que en 60 días se enmienden “milagrosamente” los desaciertos que nos agobiaron a lo largo de 4.380 días que son 12 años, aunque dejemos como beneficio de inventario lo positivo que pudiera haber tenido el modelo “K”.
   En este caso no es un acto de “militancia” periodística porque los argumentos tienen la solidez de la realidad que todos hemos vivido, a menos que busquemos la ceguera voluntaria o la deformación de la historia reciente.
   ¿Se puede en sólo 60 días reprocharle algo al gobierno de Macri?
   A decir verdad y tomando en cuenta el pensamiento mayoritario, es cuestionable o al menos curioso que habiéndose destapado tantos nichos de corrupción, cáncer nacional, nadie esté entre rejas pese a las acusaciones y las probanzas existentes.
   Seguramente quienes todavía aplauden mirando hacia atrás y se niegan a asumir la legítima derrota, no tienen ninguna prisa en tal sentido, como la prisa que declaman con relación a todo lo que realmente resta por hacer.
   Atesorado desde una pila de años atrás, y en este punto como homenaje personal a la paciencia, viene al caso citar a Shakespeare: “El tiempo es un magistrado muy antiguo que más tarde o más temprano llama a todos a su tribunal”.




LA MAGIA DE ENAMORARSE


   Cuando los amores son asexuados, se corre el riesgo lógico de las malsanas interpretaciones, el tratamiento escatológico de la situación o su inevitable consecuencia que motiva bromas de dudoso gusto.
   Enamorarnos, en el caso de los machitos, podemos llegar a enamorarnos de una mujer: o una mujer de otra mujer, o aquel machito, de otro hombre.
   Por eso quiero festejar dignamente el Dia de los Enamorados dejando de lado sus inocultables motivaciones comerciales y las tres alternativas que acabo de puntualizar. 
   Enamorarse es compartir sentimientos.
   Enamorarse es a lo mejor pensar distinto, pero caminar juntos.
   Enamorarse es mirarse a los ojos y que no sea necesario decirse otra cosa que te amo, sin remilgos ni vergüenzas.
   Es no invadir los espacios ni los tiempos del otro.
   Enamorarse es sentir juntos las mismas sensaciones.
   Enamorarse no es mirar hacia atrás con resentimientos, sino como valor de experiencias. Es compartir angustias; es mitigar soledades.
   Enamorarse es no mentir, es comprensión, es tolerancia.
   Es sinceridad. Es vivir en una nube de proyectos, de ansiedades, de urgencias por ganarle al tiempo, porque es el tiempo que los enamorados, juntos, quieren gastar a su manera.
   Pero por sobre todas las cosas, enamorarse es respetar.
   Porque el respeto es la base de toda relación que pretende prosperar y consolidarse. Mirar hacia adelante, vibrar con la misma intensidad, acompañar en la desgracia, gozar en las alegrías, mitigar en la enfermedad, también son síntomas del enamoramiento.
   Enamorarse no es tan solo arrugar las sábanas, prodigarse caricias o compartir burbujas.
   Quiero celebrar jubilosamente que estoy enamorado de todas las mujeres solo porque son mujeres; de los hombres buenos porque se lo merecen; de los árboles, como si fuera un perro; del cielo porque nos mira desde arriba con su incorruptible autoridad celeste: de mis amigos porque son pocos, pero son muy amigos; de mis amigas porque se salvaron que me enamorara de ellas al dejar de mirarlas como amigas.
   Enamorado de mis gatos que me acompañan a cambio de simples cariños que estoy seguro agradecerán apenas puedan decírmelo, de lo que no están lejos.
   Enamorado perdidamente de mi trabajo, que es como ponerme cada día una inyección de dignidad.
   Enamorado de las tristezas, que suelen ser las más dulces compañías.
   Enamorado de mis recuerdos y de la memoria, que es la que nos hace comer el mismo caramelo varias veces.
   Enamorado del agua y del fuego aunque entre ellos se odien.
   Enamorado de la libertad, de mi libertad y de las libertades ajenas porque también las siento mías.
   De tantas cosas estoy enamorado que no me alcanzaría un día para celebrarlo y por eso al enamorarme de la vida, canto un himno permanente, como permanente es la celebración.
   Hasta de mis enemigos, o mejor dicho adversarios estoy enamorado porque me atacan y para ello necesitan pensar en mí, y eso me conmueve.
   La pregunta entonces es inevitable: ¿Por qué un solo y miserable día para sentirnos felices por tantas maravillas, encerradas en un solo sentimiento?
   Vivir enamorado no es ni más ni menos que sentirse feliz.

EL JUEGUITO DE VERANO

  
No es un concurso, no se entregan premios y solo hacemos mención de las respuestas acertadas y de algunas otras, mientras sean ingeniosas.
   Vamos entonces a la enunciación de un acertijo que por sobre todas las cosas es de conocimiento más que de ingenio, aunque se pueda consultar la solución en Google.
   El tren eléctrico que a través del túnel por el lecho del Canal de la Mancha une a París con Londres, circula en promedio a 180 kilómetros por hora, llevando obviamente dirección permanente hacia el británico norte.
   ¿En qué dirección va el humo?
   La verdad, cada vez estamos haciendo las cosas más fáciles.


La respuesta es claramente obvia: el tren eléctrico no arroja humo, pero los oyentes aportaron interesantes explicaciones y pareceres, que están contenidos en los audios. Para encontrarlos, hay que recurrir a la columna situada a la derecha de este blog.


MEJORA EL TRANSPORTE, OLORES EN INAUDI

   La incorporación de nuevas unidades es una optima noticia para continuar con la mejoría observada en el transporte urbano de pasajeros, servicio tan sensible que desde tiempo inmemorial viene sufriendo embates tanto sindicales como empresarios, con el lógico resultado del perjuicio para los pasajeros que son los únicos, junto a los subsidios, sostenedores del sistema.
   Dicho sea con sinceridad y por utilizarlo, es para asegurar que el transporte de Córdoba viene mejorando y las quejas en tal sentido no encabezan como meses atrás, las mayores preocupaciones de los usuarios.
   Pero hay otros servicios que demandan tanta o mayor atención porque hacen a la salubridad y al respeto por el medio ambiente.
   Son las obras del tendido cloacal, que no se ven por su condición de subterráneas pero de alguna manera trasciende su pésimo funcionamiento al igual que los desagües, que tanto tienen que ver con la calidad de vida de los vecinos ya cansados de protestas y sinsabores,
   En barrio Inaudi, más precisamente en Maldonado al 600 es posible caer en cuenta que las cosas no están bien porque el olor lo está denunciando.
   Llevan ya tres años los reclamos de la gente del sector y según comentan, desde la municipalidad les aportan una solución pasajera porque las cuadrillas van, destapan, y a los tres días -como en el tango- la historia vuelve a repetirse.
   Nuestro joven intendente, inclinado a seguir de cerca los problemas de la ciudad, tendría que darse una vueltita por allí, por Inaudi, para tomar exacta dimensión del grave problema que representan las cloacas colapsadas casi permanentemente.
   Y me voy a permitir hacerle llegar una sugerencia: para llevarse un panorama certero acerca de la situación, que cuando llegue a Inaudi, no le mezquine nariz.
   Su olfato político -y del otro- seguramente lo empujarán a buscar una solución rápida y duradera, como se merecen quienes deben soportar la sostenida amenaza de pestes.
   Y esa tortura nasal tan poco agradable.

LA MEGACAUSA

   Juan, Mengano y Zutano  continúan en prisión preventiva y ahora los defensores recurren a la máxima autoridad provincial para reiterar el planteo: “la medida carece de fundamento, el juez  ha confesado que no existen pruebas que acrediten la participación de nuestros defendidos en los hechos y es una incongruencia que pretenda justificarlo en la complejidad de la causa"
   La respuesta del Máximo Tribunal afirmó: los elementos probatorios van apareciendo a medida que avanza la investigación, por eso para dictar la prisión preventiva no se necesitan datos de certeza (total el que escribe no está preso).  
   La regla se satisface si se expresan las circunstancias en la medida de lo posible (aunque acá no fue posible parece que vale igual) y por ello volvemos a confirmar la prisión preventiva.
   Mientras este encierro ya celebra aniversarios los combos: “confiese ya y acuse a alguien” con descuentos promocionales de varios años en las “anunciadas” condenas, son ofertas para quienes accedan a declararse culpables, bastando un tibio si posterior a la lectura fiscal, aunque no se pueda describir la participación, para materializar la ansiada apertura de las rejas.
   Cualquier parecido con la extorsión tampoco es pura coincidencia.
   Resulta un cuestionable respeto por la dignidad humana afirmar con tanta liviandad, qué poco les basta para dictar una prisión preventiva. Nadie menciona siquiera el intento de buscar otras medidas cautelares menos graves como se recomienda en la bibliografía seria y desde cualquier organismo autorizado en la materia.
   Total no es el propio pellejo el encerrado.
   Y no aplican ley pareja ya que miembros del mismo Tribunal que firmó la resolución, fueron sospechados en su momento de irregularidades sin ser encarcelados durante la investigación respectiva.
   No sólo los políticos tienen coronita.
   Esta semana terminó un nuevo juicio con nuevas condenas para los de siempre, con el mismo y maquiavélico afán de mantener el elenco estable de la causa.

NUESTRA CAJA DE PANDORA


   Desde el 10 de diciembre y en una sucesión como de culebrón televisivo sudaca, van apareciendo sorpresas que a la vez descorren velos de la más recóndita, empedernida e implacable corrupción vivida por los argentinos en los últimos tiempos.
   Día tras día se va conociendo -y ampliando- la legión de ñoquis y oscuros beneficiarios de prebendas como funcionarios, sus amigos y miles de militantes a quienes se asignaron jugosos sueldos por no hacer nada, o por tomarse el trabajo de aplaudir.
   El vicepresidente motoquero que supimos conseguir debe ser condecorado por su generosidad: hasta tenía amigos que cobraban sueldo viviendo en Australia y sin dejar entre nosotros ni una mísera gota de transpiración, igual que los esquimales aunque ellos trabajan para sobremorir.
   Documentación que se roba o se oculta, salas “vip” para los mandamases de algunos organismos, “arreglos” desde el poder para la evasión de impuestos, gastos desorbitados en cosas innecesarias que vencieron a muchas prioridades en el orden social y lo más corriente, la apropiación de los puestos públicos para transformarlos en bolsa de trabajo destinada a militantes, amigos, barrabravas o amantes de ambos sexos y también del tercero.
   Cada día nos acostamos con alguna nueva sorpresa y también cada día nos despertamos con otra, como si los que ahora se han tomado la tarea de limpiar la mugre lo fueran haciendo despacito,  pausadamente, para que se conozca mejor.
   Bien sabemos que en nuestro país existen las cajas de sorpresas, esas que entregan regalos y golosinas cuando las abren, así como la piñata de origen mexicano que en las fiestas infantiles reparte caramelos, chicles y confites a diestra y siniestra milésimas de segundo después de su explosión.
   Los británicos y los yankis tienen su “jack in the box”, un muñeco con cuerpo de bandoneón vertical que al abrirse la caja que lo contiene, salta un payasito para asustarte, hacerte reír o esparcir talco perfumado.
   Hurgando en la historia, es como si esos elementos tuvieran el mismo origen.
    Si había mujeres curiosas en la mitología griega allá cuando los siglos estaban en un dígito romano, una de ellas era Pandora, creada por orden de Zeus quien estaba enojadísimo con Prometeo, quien le había robado su fuego para entregárselo a los humanos.
   Pandora se casó con Epimeteo, hermano de Prometeo y entre los regalos recibidos y acomodados en la vitrina había un misterioso pithos (ya existían), tinaja ovalada, inviolablemente cerrada, que en las instrucciones “de uso” se aconsejaba no abrirla bajo ninguna circunstancia.
   Y Pandora mujer al fin, no pudo con su ansiedad para pispiar el contenido.
   Y abrió su caja obsequio.
   ¡Para qué lo hubiera hecho!
   De lo recóndito de la tinaja escaparon despavoridos todos los males del mundo y al avivarse del error cometido, Pandora quiso cerrar el recipiente cuando ya era demasiado tarde: los males habían sido liberados.
   Sin embargo, sólo uno de ellos permaneció en el encierro y ese era Elpis, espíritu de la esperanza.
   Un pilón de siglos después, a los argentinos nos viene sucediendo lo mismo.

LANATA INMOBILIARIO


   Gran escándado gran, en las filas de quienes fueran oficialismo y aún no se resignan a sentirse opositores por vía de las urnas.
   Están buscándole la quinta pata al gato jugando a una resistencia que por momentos asume la condición de patética por lo insostenible, lo que está marcando la declinación hacia la decadencia que jamás imaginaron hasta poco más de dos meses atrás.
   Ahora el escándalo es que el gordito Lanata -con una sola t, y no el amigo de la efedrina- es el centro de los ataques por haber cometido la osadía de comprarse un departamentazo en Miami valuado en un par de palos verdes.
   El periodista, padre legítimo del descarriado Página 12, es un hombre emprendedor y por lo tanto su talento comercial y empresario se cotiza en altos valores, más allá de su ponderación o descalificación según sea quien lo evalúe.
   No escondió la operación y su declaración de bienes estuvo siempre al alcance de cualquiera, lo que no ocurrió y aún muchos están en deuda, con las confesiones financieras de quienes fueran altos funcionarios del gobierno anterior.
   No estoy asumiendo la defensa del gordito porque no la necesita y menos de un colega provinciano, porque debe tener un buen equipo de asesores.
   Pero gastar tiempo, esfuerzo, y exponerse al ridículo reclamando por un negocio y no un negociado que está a la vista, suena como un desesperado y tardío intento por cuestionarle algo al empedernido fumador.
   Al final, no se alcanza a determinar si es un acto que demanda justicia, o no es otra cosa que una lamentable expresión de envidia.



10 de febrero de 2016

Cada día, una sorpresa ---------------

TENEMOS NUESTRA PROPIA Y
MERECIDA CAJA DE PANDORA


   Desde el 10 de diciembre y en una sucesión como de culebrón televisivo sudaca, van apareciendo sorpresas que a la vez descorren velos de la más recóndita, empedernida e implacable corrupción vivida por los argentinos en los últimos tiempos.
   Día tras día se va conociendo -y ampliando- la legión de ñoquis y oscuros beneficiarios de prebendas como funcionarios, sus amigos y miles de militantes a quienes se asignaron jugosos sueldos por no hacer nada, o por tomarse el trabajo de aplaudir.
   El vicepresidente motoquero que supimos conseguir debe ser condecorado por su generosidad: hasta tenía amigos que cobraban sueldo viviendo en Australia y sin dejar entre nosotros ni una mísera gota de transpiración, igual que los esquimales aunque ellos trabajan para sobremorir.
   Documentación que se roba o se oculta, salas “vip” para los mandamases de algunos organismos, “arreglos” desde el poder para la evasión de impuestos, gastos desorbitados en cosas innecesarias que vencieron a muchas prioridades en el orden social y lo más corriente, la apropiación de los puestos públicos para transformarlos en bolsa de trabajo destinada a militantes, amigos, barrabravas o amantes de ambos sexos y también del tercero.
   Cada día nos acostamos con alguna nueva sorpresa y también cada día nos despertamos con otra, como si los que ahora se han tomado la tarea de limpiar la mugre lo fueran haciendo despacito,  pausadamente, para que se conozca mejor.
   Bien sabemos que en nuestro país existen las cajas de sorpresas, esas que entregan regalos y golosinas cuando las abren, así como la piñata de origen mexicano que en las fiestas infantiles reparte caramelos, chicles y confites a diestra y siniestra milésimas de segundo después de su explosión.
   Los británicos y los yankis tienen su “jack in the box”, un muñeco con cuerpo de bandoneón vertical que al abrirse la caja que lo contiene salta un payasito para asustarte, hacerte reír o esparcir talco perfumado.
   Hurgando en la historia, es como si esos elementos tuvieran el mismo origen.
   Si había mujeres curiosas en la mitología griega allá cuando los siglos estaban en un dígito romano, una de ellas era Pandora, creada por orden de Zeus quien estaba enojadísimo con Prometeo, quien le había robado su fuego para entregárselo a los humanos.
   Pandora se casó con Epimeteo, hermano de Prometeo y entre los regalos recibidos y acomodados en la vitrina había un misterioso pithos (ya existían), tinaja ovalada, inviolablemente cerrada, que en las instrucciones “de uso” se aconsejaba no abrirla bajo ninguna circunstancia.
   Y Pandora mujer al fin, no pudo con su ansiedad para pispiar el contenido.
   Y abrió su caja obsequio.
   ¡Para qué lo hubiera hecho!
   De lo recóndito de la tinaja escaparon despavoridos todos los males del mundo y al avivarse del error cometido, Pandora quiso cerrar el recipiente cuando ya era demasiado tarde: los males habían sido liberados.
   Sin embargo, sólo uno de ellos permaneció en el encierro y ese era Elpis, espíritu de la esperanza.
   Un pilón de siglos después, a los argentinos nos viene sucediendo lo mismo.
Gonio Ferrari

8 de febrero de 2016

De ansiedades y temores ----------------------

LOS NÚMEROS DE LA PACIENCIA
REPOSAN ENTRE 60 Y 4.380 DÍAS


“Todo prospera a su hora. No hay que apresurarse”, decía
el pensador Lin Yutang reforzado luego por Balzac: “Todo
poder humano se forma de paciencia y de tiempo”.¡Cierto!

   Es imposible abrir un sinuoso camino entre las montañas sin dinamitar algún tramo y horadar la piedra para ahorrar trayectos y costos, como para aportar un ejemplo simple y barato con relación a la situación nacional y las lógicas preocupaciones y angustias de una sociedad que apoyándose en legítimas ansias, se inclina hacia el facilismo de reclamar milagros.
   Y los milagros -con perdón de todas las religiones y los cultos, ateísmos al margen- no existen salvo en la interesada y a veces edulcorada literatura de sus catecismos o libros sagrados.
   No es posible acomodar los muebles ni los enseres de una casa desordenada si antes no removemos los escombros y buscamos y encontramos y reparamos los daños emergentes del descuido, de los errores del dueño -o la dueña- de la vivienda que terminó su contrato y se mudó hacia alguna lejanía.
   Porque ahora, quienes eran oficialismo con vocación y casi certeza de eternidad mueven las telarañas de su pachorra, exigen que en tiempos perentorios se solucionen los desquicios cuando primero que nada hay que poner orden, acomodar las alacenas y ahuyentar a las ratas cebadas de impunidad que aún resisten en sus cuevas.
   La única trampa que terminará con ellas donde lo merezcan no es otra que el respeto por la ley y el imperio de la Justicia evitando los apresuramientos que por lo general conducen a errores o fracasos, alternativas que los argentinos no estamos en condiciones de volver a padecer.
   El hecho de ansiar una mejor calidad de vida, fortalecer las instituciones de la República e igualar hacia arriba, no lleva la implícita intención de descalificar lo que se haya hecho bien en beneficio de la sociedad, los logros alcanzados y algunas metas cumplidas a lo largo de tres períodos de un modelo calificado como nacional y popular, pero que desnudó falencias, demoras,  frustraciones y apetitos personales nacidos de la sensualidad del poder.
   ¿Es acaso negativo investigar, hurgar, averiguar cuáles son los agujeros negros por donde se esfumaron nuestras riquezas, tantos esfuerzos y enormes sacrificios?
   Cuando Perón ejerció por primera vez la Presidencia y según los memoriosos de su corriente, no se podía caminar por las bóvedas del Banco Central porque ”molestaban” las barras de oro acumuladas, que eran el pago de nuestras exportaciones por parte de los aliados y los Estados Unidos de Norteamérica.
   Si la culpa ha sido de las sucesivas administraciones o de las dictaduras, si fue un error cambiar la industrialización por la dependencia del agro o viceversa son cuestiones que juzgará la historia, pero es lo antes posible que necesitamos salir a flote porque el ciudadano se agota de vivir condenado a la incertidumbre que empaña su futuro.
   No es lógico, posible ni inteligente entonces pretender que en 60 días se enmienden “milagrosamente” los desaciertos que nos agobiaron a lo largo de 4.380 días que son 12 años, aunque dejemos como beneficio de inventario lo positivo que pudiera haber tenido el modelo “K”.
   En este caso no es un acto de “militancia” periodística porque los argumentos tienen la solidez de la realidad que todos hemos vivido, a menos que busquemos la ceguera voluntaria o la deformación de la historia reciente.
   ¿Se puede en sólo 60 días reprocharle algo al gobierno de Macri?
   A decir verdad y tomando en cuenta el pensamiento mayoritario, es cuestionable o al menos curioso que habiéndose destapado tantos nichos de corrupción, cáncer nacional, nadie esté entre rejas pese a las acusaciones y las probanzas existentes.
   Seguramente quienes todavía aplauden mirando hacia atrás y se niegan a asumir la legítima derrota, no tienen ninguna prisa en tal sentido, como la prisa que declaman con relación a todo lo que realmente resta por hacer.
   Atesorado desde una pila de años atrás, y en este punto como homenaje personal a la paciencia, viene al caso citar a Shakespeare: “El tiempo es un magistrado muy antiguo que más tarde o más temprano llama a todos a su tribunal”.

Gonio Ferrari


7 de febrero de 2016

LOS PERIODISTAS DE LOS S.R.T. Y LA LIBERTAD – ONEROSO ESCÁNDALO EN EL PAMI - JUEGUITO DE VERANO - LOS DESAGÜES DE ALTA CORDOBA - CONTINÚA LA MEGACAUSA - HUELGA DE COMPRAR CARNE - LA COSTOSA SELECCIÓN NACIONAL DE FÚTBOL, etc.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 7/2/16 que emitió AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.
  
LOS PERIODISTAS DE LOS S.R.T. Y LA LIBERTAD


   Un numeroso grupo de colegas periodistas de esta casa hizo conocer una especie de toma de posición acerca del ejercicio de la profesión en este ámbito, mostrando además su total desacuerdo con la línea editorial opositora al actual gobierno nacional que se viene emitiendo desde los cuatro medios que componen esta empresa, es decir AM580, Canal 10, la FM Nuestra Radio y el canal de noticias de 24 horas, lo que -sostienen- pone en riesgo las fuentes de trabajo.
   Esta sincera declaración de principios tiene el sólido fundamento de la realidad, porque lo que se reclama es volver a hacer periodismo, dice el escrito difundido “sin la obsecuencia que caracterizó a los últimos años del gobierno kirchnerista, sin militancia y con la pluralidad de voces y opiniones que ha caracterizado a los SRT, recuperando el prestigio que tuvo en la sociedad cordobesa años atrás y volver a los lugares de trabajo de donde fuimos excluidos por no pertenecer al proyecto político que gobernó hasta diciembre pasado”·
   Palabras plenas de exactitud, que si no fueron planteadas anteriormente, se debe comprender que el temor por represalias es siempre el condicionante de actitudes de protesta.
   Y señala que aunque el Sr. Rector de la Universidad Nacional de Córdoba don Francisco Tamarit pidió a los responsables de la conducción una moderación en las críticas al actual gobierno nacional, la sugerencia no fue escuchada y el multimedio se convirtió en uno de los lugares de la “resistencia” de quienes perdieron las últimas elecciones y aún no se resignan a esa realidad, otrora impensada para ellos.
   Bien se sabe que como absurda paradoja, el de prensa es un gremio sin prensa, a cuyo respecto prefiero marginar la inoperancia sindical de la conducción de quienes debieran defender todos los derechos de los periodistas.
   Mis colegas -ninguno de los cuales abrazó esa curiosa denominación de “periodista militante”- le piden al titular de la Casa de Trejo que atienda la situación y les garantice poder volver a trabajar en un medio creíble con la amplitud de voces y criterios que nunca debió ser
abandonada.
   Los aplaudo de pie y los abrazo en la inquietud compartiendo la preocupación, frente a la remanente de soberbia que aún se observa y se padece.
   Ya desde el principio, al existir un responsable, jefe, gerente o encargado de contenidos, llegamos a la convicción que no es otra cosa que un velado censor, a quien se le ha confiado e impuesto domesticar opiniones y condicionar el pensamiento, por encima de la diversidad y el pluralismo en cuanto a ideologías y criterios políticos.
   Cuando estos personajes existen en las empresas periodísticas, es porque se busca fortalecer el pensamiento único y el autoritarismo fascista que no tolera el ejercicio de la libertad dentro de la democracia.
   A mi modesto entender de hombre periodista y no militante, es para rogar que jamás deje de ser un orgullo hacerse escuchar o ver a través de todo lo que ofrece este multimedio.
   Hay tradiciones enraizadas en la gente, que no merecen ser mancilladas por ningún despotismo.
   Y peor aún, cuando es tardío.


ESCÁNDALO EN EL PAMI


   Luciano di Césare es un joven revolucionario kirchnerista que ocupó un cargo de relevancia dentro del modelo nacional y popular: nada menos que la presidencia del Instituto de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados con alrededor de cinco millones de afiliados, más conocido por la sigla PAMI, Programa de Atención Médica Integral.
   El organismo maneja cifras siderales de dinero y brinda una atención evaluada como correcta, salvo quejas que a veces se interponen por la dudosa calidad de algunos servicios, entre ellos el último en la vida que es el de sepelios.
   La tentación sobre el manejo de tan cuantiosos fondos ha llegado en ciertos casos a disponer de ellos lejos de su destino legal y habitual para aplicarlos a otras necesidades coyunturales -o no- del gobierno, al igual que lo sucedido con la enorme y codiciada caja de la Administración Nacional de Seguros de Salud (Ansses).
   En noviembre último Di Césare habría cometido tres delitos que fueron denunciados y por los que está procesado: "defraudación contra la administración pública", "defraudación por administración fraudulenta" y "negociaciones incompatibles con la función pública".
   Este buen muchacho y emprendedor funcionario entre 2008 y 2012 compró letras del Tesoro Nacional con dinero de los jubilados y pese a sus manifestaciones de que esa operatoria “nunca afectó las prestaciones”, el juez federal Claudio Bonadio lo encartó, al considerar que Di Césare “financió durante cinco años al Estado Nacional a costa de un evidente perjuicio a los beneficiarios de la obra social que son, principalmente, los abuelos jubilados y pensionados que necesitan la prestación”.
   Según el magistrado, las operaciones de inversión en letras del Tesoro por parte del PAMI entre 2008 y 2012 ascendieron a la bonita suma de 14.810 millones de pesos y Bonadío resaltó que "esa operatoria la hizo sistemáticamente sin intervención de las áreas especializadas del Instituto y sin ninguna tramitación administrativa interna que aconsejara o resolviera conveniente la inversión".
   Si tomamos el tema como una cuestión cuantitativa, supongamos que esas fueron las tres primeras manchas del tigre, que por su cantidad pasarían casi desapercibidas aunque la realidad -como siempre- se encargó de demostrar lo contrario con mayor velocidad que la historia misma siempre apegada a la pachorra de los años.
   El bueno de Di Césari -por ser el responsable del PAMI- hizo las cosas mal o permitió que así se hicieran, porque seguramente tendría que haberle llamado la atención, por ejemplo, que un médico -“trucho” o no- emitiera  treinta y nueve mil recetas en un año.
  
O que una anciana octogenaria consumiera fármacos para la hipertensión arterial por más de 100 pesos mensuales con un detalle revelador por lo curioso: la señora falleció en agosto de 2013 y en el PAMI menos que menos su presidente, nadie se avivó que a las pocas semanas “esa paciente” necesitó elevadas dosis de insulina y de tiras reactivas que jamás antes había consumido, con el agravante que pese “a residir” en Capital Federal empezó “a comprar” en farmacias de San Isidro y Ramos Mejía, “consumiendo” post mortem fármacos por 150.000 pesos, como también fueron detectados casos de personas que aparecen con más de veinte recetas por mes de un mismo medicamento comprados en boticas de cinco provincias diferentes.
   El actual titular del PAMI, Carlos Regazzoni, presentó la denuncia formal de estos y otros casos señalando como responsable a su antecesor Di Césare y consignando que desde 2013 el organismo viene pagando aproximadamente 500 millones de pesos anuales por la compra de medicamentos de afiliados ya fallecidos, habiéndose detectado por ahora 7.500 casos.
   Según Regazzoni esto ocurrió ante la inexistencia de controles internos, omisión de cruce de datos del padrón de afiliados con el registro de fallecidos y porque había médicos que fraguaban recetas -o se las fraguaban- en muchos casos con la connivencia de las farmacias e incluso de la propia industria.
   Estos medicamentos eran luego revendidos vía “mercado negro” a clínicas y droguerías, en un circuito perverso que mes a mes se fortalecía al amparo de las complicidades y la impunidad, hasta el punto que desde 2011 el PAMI no ha presentado balances, las autoridades salientes el 10 de diciembre dejaron de regalo una deuda de cinco mil millones de pesos vencida y un déficit operativo mensual que supera los 200 millones de pesos.
   Del crónico atraso en los pagos a las farmacias, el PAMI ha regularizado sus obligaciones y ahora atienden a esta obra social con absoluta normalidad.
   A decir verdad, siempre en todas las administraciones estatales se dieron rapiñas y la más variada gama de la corrupción, pero pocas veces esto comparable a la vileza de robar flores de los sepulcros y tan repudiable como la profanación de tumbas que es donde los muertos -no todos- descansan en paz.
   Ahora y para los tiempos venideros, esta situación deberá inscribirse en la cacareada “década ganada” y transformarse en una de las más resonantes causas judiciales que involucran a personeros del superado modelo “nacional y popular”.  

JUEGUITO DE VERANO

   El domingo pasado, otra vez cometimos el mismo error en que cayéramos con anterioridad, o sea olvidarnos de dar nuestra respuesta al juego de verano que planteáramos, preguntando para qué los bomberos de Viena usan cinturón colorado.
   Muchas fueron las respuestas con alusiones históricas y otros enfoques, algunos delirantes, pero la verdad sea dicha, los bomberos tanto de Viena como de Londres, Catamarca o Córdoba usan cinturón de cualquier color, para que no se les caigan los pantalones.
   Lo de hoy es más simple: ¿qué es lo que de ahora en más, nunca haría “Coqui” Capitanich, ex jefe del gabinete ministerial?
   Queda planteado el tema y desde ya, las ocurrencias son de ustedes.
   La dilucidación de la incógnita está en la siguiente ilustración:


LOS DESAGÜES DE ALTA CORDOBA


   Debo dar fe por vivencias propias, que cuando caían cuatro gotas en Alta Córdoba rezábamos y debíamos resignarnos al encierro domiciliario, porque en varias de sus arterias era imposible siquiera salir.
   En muchos casos el nivel del agua superaba el medio metro porque la acumulación por lluvia transformaba al sector en un gigantesco lago urbano que paralizaba al servicio de transporte, e incluso dificultaba las tareas de ayuda de quienes intentaban hacerlo.
   Cuando dejaba de llover, había que esperar al menos un par de horas para que las cosas volvieran a la normalidad, y se iniciaba la penosa tarea de ir detectando los daños que había ocasionado la inundación.
   Mestre, supongo, no necesita que le anden sobando el lomo cuando las cosas se hacen bien, pero es un caso de estricta justicia aplaudir el funcionamiento de los nuevos desagües de Alta Córdoba, aunque sigamos sosteniendo que a los funcionarios no hay que vitorearlos    por    hacer las cosas bien porque para eso fueron electos.
   Esa obra es una de las tantas que por lo general no aportan tantos votos porque no se ven, escondidas bajo el nivel de donde vivimos, caminamos y padecemos.
   Pero hay que valorar el esfuerzo y sobre todo, el sentido de respeto por las prioridades de la ciudad y de sus habitantes, tan perseguidos y a veces castigados por impuestos que sobrepasan su capacidad de pago, con relación a lo que se transforma en obras y servicios.
   Un paso adelante para esta Córdoba maravillosa, que todavía necesita la máxima atención para salir de su terapia intensiva obligada por el transporte aunque haya mejorado, el caos céntrico y vehicular y otras nanas que nos aquejan.

LA MEGACAUSA


   Aunque en carreta y después de meses la respuesta de Tribunales llegó para manifestar que aún faltan diligenciar medidas probatorias, individualizar al autor de una nota, receptar declaraciones de acusados y testigos y  analizar registros telefónicos, todas medidas que quizás puedan comprometer a  los imputados o que  tal vez permitan adjudicarle a alguno, un hecho “aún no adjudicado a nadie”, así como se escucha son palabras textuales de los autos. 
   Cualquier similitud con estar preso por las dudas no es pura coincidencia.
   Los defensores replicaron que la acusación debe describir quién, dónde, cuándo y de qué modo habrían participado sus defendidos en los hechos y aportar las pruebas concretas que lo fundamenten.
   La Cámara interviniente expresó que amén de la carencia de pruebas directas contra Fulano y Mengano se pueden acreditar  vinculaciones existentes con otros imputados: son compañeros de trabajo, de universidad y están registrados en las agendas telefónicas.
   Además poseen conocimientos especiales y la confianza de otras personas.
   Los defensores continuaron sosteniendo que la prisión preventiva dictada violenta el derecho de defensa y de igualdad ante la ley, ya que existen  políticos y poderosos que permanecen en libertad mientras son investigados.
   La Cámara lo explicó  sosteniendo que aunque la libertad es la regla, tratando de darle contenido a la excepcionalidad diremos que los imputados podrían abusar de su derecho a la libertad y burlar la justicia y por esto la prisión preventiva sirve para afianzar esa justicia hasta realizar el exigido el juicio previo. 
   Además es posible vaticinar (palabra textual) que el Tribunal de Juicio a la hora de juzgar les impondrá severas sanciones penales como ya lo ha hecho en otras causas.
   Por esto -dice la Justicia-  decidimos rechazar todos los recursos defensivos de los imputados y confirmar la prisión preventiva dictada.
   El diccionario define la palabra vaticinar como “predecir un hecho futuro por medio de procedimientos que no se basan en la razón ni en conocimientos científicos”.
   Esta causa desborda de situaciones contradictorias: dar contenido a una "excepcionalidad" del 70%, afianzar la justicia con injusticias, encerrar personas hasta decidir si corresponde el encierro y "vaticinar" el resultado de la sana crítica racional. 
   En los Tribunales se ventila un nuevo juicio de esta causa bajo idénticos paradigmas porque todo indica que el "show" debe continuar...

HUELGA DE COMPRAR CARNE


   Se acerca a un delirio pensar que en el último tramo de su comercialización, la carne vacuna contiene en su precio una utilidad que supera al ciento por ciento, o sea desde el distribuidor al mostrador del carnicero.
   Desde el valor del kilo vivo la escalera hasta lo que pagamos los consumidores es alucinante, pero debemos tener en cuenta que somos más de 40 millones de rehenes los que por consumir, les regalamos a los angurrientos una ganancia tan abultada como fácil e injusta.
   Es como si al poder -es sólo un ejemplo- se le ocurriera llevar el precio del agua a niveles impagables por la población.
   La vocación carnívora de los argentinos nos ha marcado en el mundo y somos prisioneros de una dieta que es parte de la historia y la cultura nacional, a menos que en una hipotética elección general se imponga el partido de los veganos enemigos de un costillar, un vacío jugoso o un festival de achuras, como himno al colesterol.
   Por allí comenzó a circular en las redes sociales una idea que de ninguna manera puede calificarse como alocada: que los argentinos alguna vez nos pongamos en algo de acuerdo y hagamos una huelga en la compra de carne.
   Que por un tiempo abracemos la cultura de los tallarines, de las verduras, del pescado o del pollo, pero hagamos que los responsables de la suba artificial en el precio de la carne vacuna, llenen sus cámaras de frio y se queden de brazos cruzados -y cajas inactivas- frente al mostrador y debajo de la ganchera.
   De alguna manera hay que hacerles entender, a esos angurrientos y al poder, que quienes mandan son los consumidores.
   En cualquier casa pueden faltar el desodorante, la lejía, los jabones de tocador o la boleta de la luz al día, pero jamás la enorme felicidad estomacal y moral que aporta un asadito al menos seis veces por semana.
   ¡Entonces, viva la huelga!

LA COSTOSA SELECCIÓN DE FÚTBOL


   No es un ataque de chauvinismo ni de provinciana envidia, pero en lo que se refiere a nuestra Selección Nacional de Fútbol, es como si fuera propiedad de la Capital Federal y a veces prestada al Gran Buenos Aires.
   Córdoba históricamente aportó un respetable caudal de talentos para integrarla y es por eso que tanto duele esa pretensión centralista de cobrarnos 10 millones de pesos para que juegue una eliminatoria en el bonito estadio cordobés y aparte ellos recauden una millonada que se llevan a sus arcas.
   El gringo que nos gobierna se puso firme y enfrentó ese mangazo sosteniendo que no es por falta de recursos ni de ”sponsors” sino que era de estricta justicia que el representativo argentino jugara también en el interior y Córdoba era una plaza preparada para un acontecimiento de ese nivel internacional.
   Terminado por cuestión de tumba el grondonato casi eterno, es para suponer que ha llegado la hora de federalizar también al más popular de nuestros deportes y hacer jugar entre nosotros a las estrellas solo accesibles por la televisión, no sería un privilegio sino un lógico acto de respeto por el interior.
   No tienen derecho desde la AFA a interponer ningún pretexto que les asegure seguir embolsando recaudaciones en nombre de un percudido centralismo.
   La Selección Nacional de Fútbol, se debe entender de una buena vez, es de todos.

   Y aunque a ellos no les guste, somos una importante parte de ese todo.

5 de febrero de 2016

La rapiña en el PAMI ------------------------

TAN RUIN  Y  REPUDIABLE COMO
ROBAR FLORES DE LAS TUMBAS  


   Luciano di Césare es un revolucionario kirchnerista que ocupó un cargo de relevancia dentro del modelo nacional y popular: nada menos que la presidencia del Instituto de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados con alrededor de cinco millones de afiliados, más conocido por la sigla PAMI, Programa de Atención Médica Integral.
   El organismo maneja cifras siderales de dinero y brinda una atención evaluada como correcta, salvo quejas que a veces se interponen por la dudosa calidad de algunos servicios, entre ellos el último en la vida que es el de sepelios.
   La tentación sobre el manejo de tan cuantiosos fondos ha llegado en ciertos casos a disponer de ellos lejos de su destino legal y habitual para aplicarlos a otras necesidades coyunturales -o no- del gobierno, al igual que lo sucedido con la enorme y codiciada caja de la Administración Nacional de Seguros de Salud (Ansses).
   En noviembre último Di Césare habría cometido tres delitos que fueron denunciados y por los que está procesado: "defraudación contra la administración pública", "defraudación por administración fraudulenta" y "negociaciones incompatibles con la función pública".
   Este buen muchacho y emprendedor funcionario entre 2008 y 2012 compró letras del Tesoro Nacional con dinero de los jubilados y pese a sus manifestaciones de que esa operatoria “nunca afectó las prestaciones”, el juez federal Claudio Bonadio lo encartó, al considerar que Di Césare “financió durante cinco años al Estado Nacional a costa de un evidente perjuicio a los beneficiarios de la obra social que son, principalmente, los abuelos jubilados y pensionados que necesitan la prestación”.
   Según el magistrado, las operaciones de inversión en letras del Tesoro por parte del PAMI entre 2008 y 2012 ascendieron a la bonita suma de14.810 millones de pesos y Bonadio resaltó que "esa operatoria la hizo sistemáticamente sin intervención de las áreas especializadas del Instituto y sin ninguna tramitación administrativa interna que aconsejara o resolviera conveniente la inversión".
   Si tomamos el tema como una cuestión cuantitativa, supongamos que esas fueron las tres primeras manchas del tigre, que por su cantidad pasarían casi desapercibidas aunque la realidad -como siempre- se encargó de demostrar lo contrario con mayor velocidad que la historia misma siempre apegada a la pachorra de los años.
   El bueno de Di Césari -por ser el responsable del PAMI- hizo las cosas mal o permitió que así se hicieran, porque seguramente tendría que haberle llamado la atención, por ejemplo, que un médico -“trucho” o no- emitiera 39.000 (treinta y nueve mil) recetas en un año.
   O que una anciana octogenaria consumiera fármacos para la hipertensión arterial por más de 100 pesos mensuales con un detalle revelador por lo curioso: la señora falleció en agosto de 2013 y en el PAMI menos que menos su presidente, nadie se avivó que a las pocas semanas “esa paciente” necesitó elevadas dosis de insulina y de tiras reactivas que jamás antes había consumido, con el agravante que pese “a residir” en Capital Federal empezó “a comprar” en farmacias de San Isidro y Ramos Mejía, “consumiendo” post mortem fármacos por 150.000 pesos, como también fueron detectados casos de personas que aparecen con más de 20 recetas por mes de un mismo medicamento comprados en boticas de cinco provincias diferentes.
   El actual titular del PAMI, Carlos Regazzoni, presentó la denuncia formal de estos y otros casos señalando como responsable a su antecesor Di Césare y consignando que desde 2013 el organismo viene pagando aproximadamente 500 millones de pesos anuales por la compra de medicamentos de afiliados ya fallecidos, habiéndose detectado por ahora 7.500 casos.

  Según Regazzoni esto ocurrió ante la inexistencia de controles internos, omisión de cruce de datos del padrón de afiliados con el registro de fallecidos y porque había médicos que fraguaban recetas -o se las fraguaban- en muchos casos con la connivencia de las farmacias e incluso de la propia industria.
   Estos medicamentos eran luego revendidos vía “mercado negro” a clínicas y droguerías, en un circuito perverso que mes a mes se fortalecía al amparo de las complicidades y la impunidad, hasta el punto que desde 2011 el PAMI no ha presentado balances, las autoridades salientes el 10 de diciembre dejaron de regalo una deuda de 5.000 (cinco mil) millones de pesos vencida y un déficit operativo mensual que supera los 200 millones de pesos.
   Del crónico atraso en los pagos a las farmacias, el PAMI ha regularizado sus obligaciones y ahora atienden a esta obra social con absoluta normalidad.
   A decir verdad, siempre en todas las administraciones estatales se dieron rapiñas y la más variada gama de la corrupción, pero pocas veces esto comparable a la vileza de robar flores de los sepulcros y tan repudiable como la profanación de tumbas que es donde los muertos -no todos- descansan en paz.
   Ahora y para los tiempos venideros, esta situación deberá inscribirse en la cacareada “década ganada” y transformarse en una de las más resonantes causas judiciales que involucran a personeros del superado modelo “nacional y popular”.  
Gonio Ferrari


2 de febrero de 2016

A la seño, ¡vista dereee…cha! ------------

FRENTE AL PREMATURO Y TIERNO
COMIENZO DEL SERVICIO MILITAR


   Hay criaturas que a los tres años tienen un pico envidiable, les encanta escucharse, forman frases y oraciones, lloran cuando extrañan, se encaprichan con la comida o un juguete, necesitan que les comiencen a indicar límites en varios aspectos, ignoran eso que se llama peligro y muchos todavía usan pañales.
   Aunque sea terreno exclusivo de los especialistas -sicólogos, sicopedagogos, docentes, pediatras, maestras jardineras, padres avezados, curas progresistas, etc.- se me ocurren tantas cosas en defensa de la inocencia, la pureza y el pleno ejercicio y práctica de la niñez, que temo caer en el fangoso terreno de los opinólogos que perpetran análisis delirantes e inconducentes.
   Apegándome a la realidad, el conocimiento autodidacta y maravillosas vivencias como padre y abuelo, me despacharé entonces con una artillería de dudas e inquietudes dirigidas a la evaluación de los cráneos -seguramente lo son- que consideraron esa edad, los 3 años, para que la criatura fuera incorporada por obligación a una especie de prematuro servicio militar, tema que en forma casi paralela -sólo aplicable como antes, a los 18 o 19 años- se ha sumado a la opinión de funcionarios de alto nivel y pintado una sonrisa de nostalgia a muchos integrantes de nuestras desmembradas fuerzas armadas.  
   Me saltarán a la yugular y con razón los padres obligados a trabajar fuera de casa, para quienes será una solución; me tratarán de ignorante y también con razón los pediatras enrolados en esa corriente de derivación de los niños y que alguien se haga cargo, para la necesaria comodidad de sus padres; me descalificarán porque con sólo dos hijos y cuatro nietos nadie me otorgaría un diploma de experiencia, ante todo lo cual opondré simples y elementales cuestiones de propio criterio.
   Primero, que el anuncio se hizo para dentro de tres años, con un inicio experimental en 2017 y entonces alcanzaría el tiempo para montar una estructura de enseñanza, especialización y las obras imprescindibles que aseguren una amplia y cómoda contención edilicia.
   Cualquier establecimiento que contara con jardín de 3 necesitaría ambulancias y presencia pediátrica permanente en todos sus turnos con estructura de atención primaria, porque sería imprudente apostar a la dudosa eficiencia y las inevitables demoras y trabas burocráticas de servicios externos.
   Tales jardines de 3 años tendrían que contar con un “seguro contra paros y asambleas” porque esas interrupciones de tareas provocarían desastres en el tierno alumnado y destartalarían el prolijo esquema montado por los padres, quienes seguramente tendrán sus propios compromisos laborales.
   Si la intención del gobierno de la provincia es genuina y no demagógica, con certeza que el plan de salas de 3 se instrumenta para cimentar de mejor manera la educación y la formación del ciudadano desde su pre-infancia, para lo cual habrá que contar con un nutrido y calificado plantel de profesionales especializados en tal actividad y no utilizar esas vacantes para cubrirlas con compromisos políticos, pagos de favores o bolsa de trabajo destinada a la parentela.
   Y si ahora no alcanzan los docentes ni las aulas siquiera para cumplir con el jardín de 4 sería una imprudencia frente a la falta de estructura, “ensardinarlos” para tener espacio destinado a los aún bebés o hacinarlos como ya ocurrió con los mayorcitos en contenedores o en locales inadecuados por la delicadeza de los niños a cargo.
  
Puedo haber cometido un pecado de exageración al comparar esta iniciativa con el servicio militar de tiempo atrás, porque se hace menester dejar de lado la ridícula alternativa de ver egresar de las salas de 3 a ningún cabo, sargento, capitán o coronel prodigio, pero el vértigo de la realidad obliga a un replanteo de los sistemas educativos en que sus beneficiarios sean los más pequeños que antes de caminar ya saben utilizar el “ratón” y tienden a dejar en el olvido las muñecas, los autitos y toda esa otra parafernalia que nos mantenía entretenidos desde el fondo de los tiempos, cuando incluso se aceptaban los juguetes bélicos, peligrosos y agresivos que tienden a volver en un mundo signado por la violencia.
   Ahora basta con un monitor y la conexión a Internet para tener el aula en la casa, en colores, con movimiento y sonido, bajo el control de los mayores.
   Lo único irreemplazable en la mentalidad del niño mientras crece es el amor, la ternura, los mimos y ese atávico placer de verlos crecer que emboba a sus padres y a toda la familia.
   Dejarlos desde los 3 años en manos ajenas no será lo mismo que entregarlos a una academia militar, pero es probable que sirva para iniciarlos tempranamente en el conocimiento de los límites propios y del respeto hacia el prójimo, dos valores fundamentales en el desarrollo humano.
   Pueden aplicar los sistemas que mejor convengan o seguir los dictados de experiencias propias o foráneas.
   Pero lo más importante, humano y respetable, que no signifique robarles la niñez.

Gonio Ferrari

VIGILIA DE LOS JUBILADOS


   Cuando se llega a cierta edad -aunque en verdad es a cualquier edad- nadie merece ser maltratado y menos por el Estado, que debiera ser el principal protector de la ciudadanía.
   Con los jubilados ocurre algo tan curioso como indignante: los utilizan para sostener un sistema de retiros durante alrededor de 30 años aportando mes a mes y sin discutir, para que al llegar al cacareado jubileo los ofendan con quitas, manoseos y otras maniobras francamente repudiables.
   Y lo más repudiable, por caso, es la injusticia del olvido.
   Los jubilados nacionales están en su mayoría por debajo de los índices oficiales de pobreza y ese no es el invento de ninguna oposición sino la más dolorosa de las realidades.
   Los jubilados provinciales tienen un régimen algo más beneficioso que sus pares nacionales, pero están sometidos a caprichos y apremios del gobierno provincial, que utiliza los fondos que ellos aportan para otros fines que no son los previsionales.
   Ahora la última: se promocionó intensamente la quita de la obligatoriedad de pagar el impuesto inmobiliario urbano y al intentar gestionar ese beneficio tan publicitado, muchos se encontraron con algunas exigencias que al aplicarlas, se reduce considerablemente el número de pasivos supuestamente beneficiarios.
   Una trampa más, equiparable al despojo que durante tanto tiempo sufrieron en nombre de una necesidad irreal, perjudicándose con una demora de seis meses para el cobro de su actualización de haberes que se transformaban en monedas al recibirlos devorados por la inflación.
   Bien lo sabemos, al igual que el gobierno también lo sabe y especula con ello, que los pasivos poseen escaso poder de fuego y acotada convocatoria para protestar, lo que sumado a cierta indiferencia gremial, lleva a la certeza de un virtual abandono de los viejos.
   Ahora varios sindicatos, cuando sus dirigentes van para la tercera edad, es como si se hubiera despertado una solidaridad antes ausente, pero que ahora los comprende.
   Rogamos que no sea un espejismo y alguna vez se haga justicia hacia el sector históricamente más postergado de la sociedad argentina.

Gonio Ferrari