12 de mayo de 2019

S.L.B.: HOY EN CÓRDOBA LA DEMOCRACIA ESTÁ DE FIESTA - PRUDENTE PASO AL COSTADO DE LOS EMPLEADOS DE LA E.P.E.C. - ¿FUERON INGLESES LOS INVENTORES DEL FÚTBOL? - BUENO PARA LA MEGACAUSA DEL REGISTRO, LA "REGISTROLOGÍA" - CON MILES DE EJEMPLARES VENDIDOS, LA SRA. "K" PRESENTÓ SU LIBRO "SINCERAMENTE", ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” difundido en dúplex por AM580 y la 88.5FM ambas de Radio Universidad de Córdoba, el 12/05/19

Maravilloso ejercicio de la libertad
LA DEMOCRACIA DE FIESTA AL EXPRESARSE NUEVAMENTE
   ¿Por qué será que tan íntimamente se siente ese bichito que revolotea aquí dentro del alma, que muchos le llamamos libertad?. Entiendo que la respuesta es simple, especialmente para tantos argentinos, dentro de los que me incluyo, que nos tocó padecer a dictadores disfrazados de próceres, a improvisados e improvisadas a quienes les hicieron creer que eran inteligentes y a hombres de armas muchos de los cuales optaron por el negro camino del desprecio a la condición humana y demostraron con su inoperancia y fracaso, que la guerra no es un juego.
   Eso de sentirnos libres es un síntoma de frescura, de mieles diarias, de hacer lo que uno quiere mientras se respete la ley, que es el único límite y condicionante de la libertad porque violentar esos códigos de la convivencia civilizada es perder esa inigualable condición de sentirnos libres.
   Cuánta razón le asistía a Mariano Moreno cuando sostenía que la libertad de los pueblos no consiste en palabras ni debe existir en los papeles solamente. Cualquier déspota puede obligar a sus esclavos a que canten himnos a la libertad.
   Los argentinos pasamos demasiados años sumidos en las tinieblas que impusieran, precisamente, los enemigos de la libertad y nos costó demasiada sangre fraterna recuperarla, pese a lo cual más de una vez dejamos de lado el peligro del escarmiento y los iluminados que nunca faltan reincidieron en su cometido de vulnerar a las instituciones, asaltando el poder y ofendiendo a la ciudadanía con su percudida demagogia sostenida por distintas formas de violencia.
   Y tampoco faltaron las situaciones en que en nombre de la democracia prevalecieron las componendas y los pactos, para llevarnos a la inseguridad de una vida institucional llena de parches y remiendos de lo que tanto nos costó salir magullados, descreídos, ofendidos y humillados.
   Por eso bien vale festejar este día luminoso de urnas, corrillos, pronósticos, festejos que se organizan, fracasos que se intuyen y todo el movimiento ciudadano que genera el simple hecho de gozar la libertad de poder elegir, aunque los que nunca faltan se aprovecharan de muchos factores -entre otros el desconocimiento de la manera de sufragar- para conseguir beneficios tan espurios  como gratuitos, al abusar del asistencialismo preelectoral, maniobra de las que pocos partidos políticos saldrían indemnes si ejercitamos con algo de esfuerzo y vergüenza propia, eso que le llamamos memoria.
   Hoy los cordobeses volvimos a votar y en verdad hubiera sido más saludable hacerlo sin que mediaran, como mediaron, situaciones que debió resolver la Justicia bajo la sospecha de muchos sectores de la población, que consideraron el ejercicio de algo así como la obediencia debida, vulnerando aquello que suele sonar utópico, de la independencia de los poderes.
   De todas maneras, rescatemos el espíritu del acontecimiento cívico, por el sólo hecho de habernos podido expresar a través del sufragio, lo que sería un ejercicio de patriotismo si lo que surgiera de las urnas sirviera como cicatrizante prenda de unión frente a los desencuentros muchas veces enardecidos de pasiones.
   Nos sintamos patrióticamente felices: hoy los cordobeses hemos cantado otra vez el himno de la libertad.
  
Escaso sentido de la oportunidad
LUZ Y FUERZA OPTÓ POR LA INTELIGENCIA
DE POSTERGAR  UNA  MEDIDA ANTIPÁTICA
   Lógico estupor causó en la ciudadanía el anuncio oficial del gremio que contiene a los trabajadores de nuestra decaída Empresa Provincial de Energía de Córdoba, al anticipar una medida de fuerza que abarcaría desde el viernes pasado hasta la medianoche de este domingo, en protesta por los acuerdos a los que arribaran en su momento las filiales de Villa María y de Rio Cuarto.
   Es entendible que a nadie le resulta simpático que le poden el salario, que le quiten privilegios aunque hayan sido consagrados por la costumbre o que les modifique aunque fuera en mínima parte el convenio colectivo de trabajo.
   En ese sentido es para pensar en la justicia de la protesta, aunque incluya la enorme presión de la falta de energía en un día de elecciones provinciales porque nunca se sabe cuáles pueden ser los daños colaterales de los paros.
   Y por otra parte la sociedad cordobesa, que paga la energía eléctrica más cara del país, viene siendo humillada por cortes sorpresivos, salidas de sistema seguramente por la obsolescencia del material y los daños consecuentes especialmente en el comercio y en la industria.
   En este sentido hay que tomar en cuenta los perjuicios al ciudadano común que pierde ante cada corte, que reza que al normalizarse la prestación un golpe de energía no le queme hasta el magiclick y todo lo que pierde cuando la heladera y el freezer dejaron de ser efectivos.
   Es cuando también se incrementa el drama de la inseguridad, frente a una delincuencia y un narcotráfico incontrolables que se benefician con las tinieblas.
   Pero todo indica que prevaleció el buen criterio y la dirigencia lucifuercista, que sin dudas anunció el paro presionando así al poder para que respondiera la demanda en horas, resolvió hacer un paréntesis sin dejar de lado la amenaza de una paralización de tareas.
   Realmente no sé si será para aplaudirlos, pero es bueno que alguna vez se piense en el respeto que se le debe al usuario, que es un obligado rehén de los caprichos sindicales y de cualquier otra demanda que se les ocurriera plantear.


¿Ingleses o guaraníes?
LA FINAL DE UNA COPA ENTRE
LOS INVENTORES DEL FÚTBOL
LO QUE AHORA ESTÁ EN DUDA
  
   Los entendidos o al menos un buen número de ellos, sostiene que los inventores del fútbol fueron los ingleses y cuando se habla del más bonito de los deportes, el más comercial y el de enorme convocatoria tanto de aficionados a practicarlo como de espectadores, se da por sentada la paternidad británica.
   Ocurre que pocos meses atrás en un pueblo de nuestra hermana provincia de Misiones se presentó el documental “Los guaraníes inventaron el fútbol”, con la presencia de su realizador, Marcos Ybáñez y de la historiadora Margarita Miró y ella fue la encargada de entrevistar al antropólogo Bartomeu Meliá para la producción del trabajo  audiovisual, para lo cual Ybañez señaló que “es la primera película de investigación audiovisual sobre el fútbol y el aporte de los indígenas guaraníes al deporte mundial”.
   Y para mayor sorpresa subrayó que “Se trata de la historia del juego del Manga Ñembosarái, el juego de la pelota con los pies o balompié, que en su evolución y reglamentación daría orígen al fútbol, tal cual como se la conoce hoy. Este juego precolombino, es registrado y documentado por sacerdotes jesuitas en las reducciones desde 1639. Dos siglos después este juego es conocido y reglamentado en Inglaterra”, aseguró el realizador paraguayo.
   El asunto es que en la actualidad no es mucho lo que interesa en cuanto a establecer la verdad acerca de quién fue el cerebro a quien se le ocurrió “inventar” lo que alcanzaría con el tiempo, a ser síntesis de emociones, fanatismos, montañas de dinero, motivo de guerra alguna vez y padre de muchas manifestaciones de la sociedad moderna.
   Y poco interesa porque vaya ironía, si no fueron los ingleses los que realmente inventaron el fútbol, se dieron el gusto de llegar a las finales de la Copa Europea con dos equipos de la misma nacionalidad: ambos son ingleses.
   Y lo peor, que en el camino y en encuentros para el infarto y el abuso de la coramina y el consumo de ansiolíticos, quedaron dos exponentes casi supremos de esta disciplina, que en sus planteles cuentan con figuras notabilísimas como es el caso de nuestro Leonel Messi, quien dejó dudas acerca de que si estuvo realmente en la cancha al jugarse la semifinal en la que su equipo fue humillado con un indiscutible cuatro a cero.
   Ahora con seguridad absoluta, el campeón será inglés, aunque eso de volverse loco por el caprichoso rodar de un cuero inflado, se hubiera originado en el reino británico o entre los guaraníes tan cercanos.
   Alguna vez se definirá científicamente la paternidad del más popular de los deportes.

La Megacausa sigue su curso
BUENA OPCIÓN SERÍA ORGANIZAR
UNA  ESPECIE DE REGISTROLOGÍA
   Pese a tantos años de conversar y reflexionar  sobre  la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, persisten sobrados puntos sin clara explicación. Aventuramos alguna vez que de sumar a la palabra Registro, el término logos,  que significa   conocer algo, podría organizarse una especie de Registrología, como ciencia que pudiera dar razón de aquello que no se entiende, no se aclara, no se desentraña, no se busca y no responde al común sentido en esta causa del Registro.
   Podrían ser temas centrales en esta ciencia el fenómeno  de la prisión preventiva convertida en regla, que posibilitó que el 70 por ciento de los condenados cumplieran pena antes de ser juzgados.
   También los magistrados convertidos en comisión especial, que con afán encerraron a ordenanzas, secretarias, empleados comunes, amas de casa,  profesores y trabajadores de sueldo diario y con agilidad esquivaron a encumbrados denunciados relacionados con el poder en cualquiera de sus tres versiones. 
   Podría también esclarecerse la pomposa referencia a tres mil inmuebles afectados de los que poco se sabe. ¿Quiénes serán sus dueños o a dónde estarán? Casi no existen querellantes particulares en la causa y al grueso de los condenados nada les quitaron.
   ¿Existirá alguna relación con los patrimonios de funcionarios de la época? Sin duda que tendrá trabajo quien se dedique a esta ciencia.
   En la Biblioteca de Derechos Humanos de la Universidad de Minnesota la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba puede leerse como un ejemplo de vulneración de derechos, algo que también marcaron distintas ONG nacionales.
   Incorporar la propuesta podría servir, al menos, para evitar la continuidad que ahora tienen los papelones que se perpetran.

Un libro. Pasado, presente, el “contrato social” y Baradell 
CON MILES DE EJEMPLARES  DE  SU OBRA
VENDIDOS, LA SRA. DE  KIRCHNER  LANZÓ
SU VIRTUAL CANDIDATURA PRESIDENCIAL
   Con el predio mayor de la Sociedad Rural, cuna y sostén de la más rancia oligarquía terrateniente argentina y especialmente de la rica pampa húmeda, odiada por los populismos y repudiada desde las izquierdas, con algunas limitaciones para el ingreso, la Sra. Cristina Fernández viuda de Kirchner presentó su obra literaria “Sinceramente”, lo que significó un virtual lanzamiento a su campaña proselitista para algún cargo de relevancia en el cercano futuro nacional.
   Leído a los apurones y por párrafos, se advierte en ese vuelo de pájaro la enorme carga de escondidos rencores, algunas frustraciones, marcadas intenciones de regreso, enunciación de algunos logros alcanzados -lo que es cierto y parte de la historia- y otros componentes que una detenida lectura seguramente puede aportar.
   El marco fue imponente, con decenas de ómnibus en las afueras a donde se habían trasladado a los militantes de su corriente, en las filas de adelante muchos de los funcionarios que están libres y varios de los integrantes de la farándula que acompañaron, en ciertos casos interesadamente, sus presentaciones en público, que no fueron tantas.
   El periodismo fue espulgado para permitir su limitado ingreso y no lo pasó tan bien la colega de TN, integrante de Grupo Clarín, quien sufrió empellones, amenazas, algunos salivazos y otros improperios que en verdad, era lógico que sucedieran en tal escenario.
   Y a la hora de evaluar someramente los efectos colaterales de la presentación y algunos otros detalles que la rodearon, se recogió la sensación, escuchando su discurso de presentación, cuando hace alusión a “un contrato social”, suena equivalente a más o menos como alquilar una casa y cuando llegas a ocuparla, te das cuenta que el inquilino anterior se afanó la cocina, el calefón, el microondas, el timbre y la máquina de cortar el pasto.
   Porque tomó con liviandad aquello de la convocatoria a un acuerdo que garantizara la gobernabilidad y más tarde se definió con rechazar esa postura que sin embargo, llevó a coincidir a varios de sus ex socios.
   Y quedó la sensación que cuando lo denuncias todo aquello que has notado ya no tienes porque se lo afanaron, te contesta no tener nada que ver con eso pese a haber dejado sus huellas digitales por todas partes y que el camino para quedar bien con los vecinos puede llegar a ser la conciliación, el borrón y la cuenta nueva.
   En ese caso como en  cualquier otra situación similar, lo mejor es dejar las cosas en manos de la Justicia.
   Como están ahora, ¿vió?  
   Y si algo faltaba para sumarle hechos anecdóticos a esta producción literaria de la Sra. Cristina, no podía faltar la intervención de Roberto Baradell, el curioso personaje que lidera al gremio docente de la provincia de Buenos Aires. Como para quedar bien con su madrina, adelantó que podría llegar a pedir que “Sinceramente” fuera de lectura y enseñanza obligatoria en las escuelas de esa jurisdicción.
   Al enterarme, se me cruzó por la mente un relámpago de memoria, al evocar que a mediados del siglo pasado un libro que escribiera el periodista español, valenciano para mayores datos Manuel Enrique Penella da Silva, tuvo un resonante éxito en nuestro país y entonces, sí, fue texto obligatorio en las escuelas.
   El trabajo literario se llamaba “La razón de mi vida”, llevaba la firma de la Sra. María Eva Duarte de Perón, cariñosa y fervientemente llamada Evita y por entonces es para intuir que a nadie se le cruzara por la cabeza que tantos años después, alguien hiciera suya esa, la razón de su vida.

   Vale aclararlo para espantar suspicacias y malos entendidos: esto no es gorilismo, sino el respeto por la historia y el sano ejercicio de la memoria.

9 de mayo de 2019

Mini "Síganme los buenos"

NO NOS ACHICAMOS, PERO NOS
APLASTARON POR UNA SEMANA
   Este domingo una vez más nuestro espacio periodístico que difunden en dúplex la AM580 y la íntima FM88.5 ambas de Radio Universidad de Córdoba, se verá afectado en su extensión para dar lugar a parte del tradicional operativo del multimedio en la cobertura de un acontecimiento cívico de enorme trascendencia como lo es la elección de autoridades en la gobernación de la provincia, en la Intendencia municipal y en numerosas comunas del interior cordobés.
   Y como tal actividad se inicia a las 17, “Síganme los buenos” se reducirá a media hora en su entrega n° 568 comenzando en su horario habitual de las 16,30 pero con una duración de 30 minutos, de las dos horas originales.
   No es que nos achiquemos sino que haremos una pausa radial, porque armaremos una estructura que nos permita estar junto a nuestros fieles escuchas hasta las 19, pero a través de este blog www.gonioferrari.com donde iremos incorporando comentarios de actualidad, debidamente ilustrados como es la inveterada costumbre de nuestro calificado equipo de posproducción.
   En consecuencia estaremos esperando que la fiel audiencia de “Síganme los buenos” nos acompañe en este esfuerzo que nos permite no abdicar en nuestro compromiso con la sociedad por encima de cualquier circunstancia como ha sido nuestro estilo desde que iniciamos SLB cerca de una década y media atrás.
   Tampoco bajaremos los brazos en nuestra campaña de regalar televisores a todos los centros de jubilados que los necesiten, adelantando que ya contamos con buen número de ellos aunque seguimos aguardando la generosidad de los oyentes que puedan acercarnos aparatos de TV en funcionamiento, que hayan dejado de usar y no sepan qué hacer con ellos más allá de asignarles un lugar en algún desván donde no les servirán a nadie.
   Estamos seguros que como cada domingo, nos estaremos esperando con el mismo recíproco cariño de siempre y nuestro anticipado agradecimiento.

Gonio Ferrari y equipo

5 de mayo de 2019

S.L.B.: LA CERTEZA DE LA GOBERNABILIDAD QUE ASEGURE TERMINAR EL MANDATO - LA CANDIDATURA DEL FORASTERO TIENE UN FINAL PREVISIBLE - SEGUIMOS RESIGNADOS A VIVIR RODEADOS DE BASURA - LA SRA. "K" LE DIO FORMA DE LIBRO A LA RAZÓN DE SU VIDA - COMPLEJA MANERA DE VOTAR CON CIERTOS RIESGOS - PASÓ EL DIA MUNDIAL DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 5/5/19 emitido en dúplex por AM580 y FM88.5 ambas de Radio Universidad de Córdoba.

Algunos quieren, otros no
LA CERTEZA DE  LA GOBERNABILIDAD QUE
ASEGURE LLEGAR AL FINAL DEL MANDATO
    A veces cuesta asumir el hecho de haber ingresado a un laberinto donde es difícil orientarse y en consecuencia es más complicado salir y ese es el panorama que se me ocurre tiene a la vista el gobierno nacional, sumergido y acogotado en su propia inoperancia para el manejo de ciertas situaciones conflictivas.
   Es cierto que algunos de los males son secuelas de tantos años de equivocaciones, omisiones y manos en la lata pero el tiempo transcurrido amerita exigir al menos algunos paliativos que nos lleven a renovar esperanzas, a clarificar un panorama que los mismos responsables de los errores se empeñan en recrear, alentados por una banca insaciable y un sector del empresariado acostumbrado a generar inflación y servirse de ella.
   Debe ser por eso y por la inestabilidad económica que nos agobia, que resulta complicado establecer coincidencias que lleven a un acuerdo multipartidario, al menos como garantía de la gobernabilidad por un tramo importante de los tiempos que culmine en la definición por las urnas.
   Una de las trabas para recorrer ese camino de momentánea unidad y coincidencia en cuanto al respeto por la voluntad popular, es la ansiedad de algunos sectores cuya alergia a la Justicia, a las condenas y a los barrotes,  los empuja inexorablemente a buscar el camino de la fractura institucional como para asegurarse una inmerecida impunidad.
   El otrora compacto justicialismo, ahora atomizado por su amplitud en el arco ideológico rema hacia adentro y acentúa sus diferencias en lugar de buscar y alguna manera debe existir,  una cohesión que entre sus extremos derechosos y la izquierda, asoma como virtualmente imposible al menos en los tiempos cercanos.
   Y uno de los detalles que conspira contra esa eventual formación de una oposición compacta es el manejo de los tiempos, porque los relojes de los políticos son distintos a los de la sociedad y la postura desde la cima del poder es clara si nos limiotamos a citar declaraciones del presidente Macri al sostener que “se define si tenemos 25 años de crecimiento o nos sumimos en la oscuridad”, mientras que el ministro Frigerio, motor del acuerdo, sigue avanzando con algún sector del peronismo pero sin aclarar que convocará a la Sra. Kirchner.
   Y mire lo que son las cosas, las trenzas, los acuerdos y las diferencias o acercamientos, que el economista Martín Lousteau se confesó partidario de un frente con Cambiemos, el peronismo no kirchnerista, el socialismo, Lavagna y Stolbizer, dejando sentado que nada quiere saber con los “K” de paladar negro.
   Así las cosas dentro de este enorme y poco claro marco de intenciones, desde el radicalismo puro el dirigente Juan Manuel Casella adelantó que crearán un nuevo frente que encabezaría Roberto Lavagna, generando al parecer una nueva fractura en el seno de Cambiemos.
   En definitiva y para no entrar a una vorágine de posibilidades que son más quiméricas que concretables, habrá que dejar que el tiempo y las prisas hagan lo suyo, mientras el resultado de los acuerdos o de los enojos sirvan para desalentar a los irresponsables, autoritarios de siempre que pretenden instaurar el tema del helicóptero antes que inclinarse por el respeto a lo que el pueblo en su mayoría decidiera.
   Mientras todo esto sucede, el gobierno central abriga una esperanza de remontar la situación, que no es comparable con un barrilete, porque en este caso el contrapeso de ciertas urgencias es enorme, especialmente entre aquellos que con cero autocrítica, siguen sosteniendo haber cumplido con la sociedad, como si la gente hubiera perdido su capacidad de análisis, de sufrimiento y de memoria.
   Pero que una convergencia es imprescindible, nadie lo puede negar.

La pachorrienta Sra. de la balanza
COMO TODO SAINETE, LO DE LA CANDIDATURA
DEL FORASTERO TIENE  UN  FINAL  PREVISIBLE
   Con sentido práctico, bastaría con apelar a la Real Academia Española en cuanto a la pureza de nuestro rico idioma y como desagravio a los maltratos de los que con frecuencia resulta ofendido, para ilustrar que un extraño o ajeno, es alguien “que es o viene de otro lugar” y si es por una descripción terminante y textual, “dícese de la persona que mora en un lugar donde no ha nacido y de donde no es vecina”.
   No es para pensar que alguien pudiera ofenderse si se le aplica tal calificativo, especialmente por tratarse de una definición absolutamente objetiva y concluyente.
   Sin embargo, parece que para la política es inaplicable el término en el caso del candidato a un puesto importante, que fue colocado en la lista para ser beneficiario del arrastre de quien la encabeza, en este caso nuestro gobernador democráticamente elegido cuatro años atrás y que ahora se desespera -ese vendría a ser el término correcto- por la reelección en cuya campaña se están dilapidando enormes sumas de dinero que en su mayoría provienen aunque se trata infantilmente de negarlo, de los bolsillos de todos los cordobeses, pensemos como pensemos, a través de la recaudación impositiva.
   Es cierto que existen otros canales por donde llegan aportes dinerarios aparte de lo que asigna por ley la Justicia electoral, pero siempre ha sido una quimera exigir que se sinceren esas contribuciones particulares que en el caso de los empresarios significan más que un gasto, una inversión que alienta beneficios a distintos plazos.
   Sería una desubicación descalificar al candidato por el sólo hecho de endilgarle desconocimiento de una ciudad en la que no vive ni padece sus problemas, como para que sea certero tanto en el diagnóstico como en la cura de los males que la afectan, que no son pocos ni recientes.
   Puede haber sido brillante en su tierra, en su ciudad donde vive y está cerca de cada necesidad como del descontento de su gente, pero sin que se trate de un menoscabo, es para suponer que la ignorancia geográfica no se supera con las recorridas precomiciales, con los padrinazgos partidarios ni con la dudosa certeza de las encuestas siempre interesadas.
   Llevado que fue este diferendo al ámbito judicial, allí donde la independencia de poderes no es la principal característica, la siesta del expediente nos viene demostrando que se busca restarle trascendencia a una cuestión que la tiene, y mucha.
   Arribar al absurdo de tener resuelto el tema -tal como se vienen dando las cosas- después de las elecciones suena a inconsistente pretexto o la intención poco elegante de desentenderse del conflicto y tan seguro está el poder político de la provincia que tendrá favorable resolución, que su campaña no tuvo ni siquiera una pausa en su vértigo de imágenes, palabras, páginas de diarios y otras expresiones de la propaganda intensiva porque arrancó con la convicción de no ser cuestionado.
   Sea como fuere, resultare lo que resultare, fallare como se fallase, a ningún cordobés, pensare como pensare, nos sacará de la cabeza esa sensación de tener en el sillón principal del Palacio 6 de Julio a un extraño no residente y un ajeno a su idiosincrasia.
   No tan sólo la Real Academia Española es precisa en su definición, sino que esa señora de los ojos vendados y la balanza en su mano, dilata las cosas como si pensara que en un tiempo limitado y por haber caminado alguna vez nuestras peatonales y algunos barrios sin llegar a esa instancia de aquerenciarse y echar raíces, se puede sacar impune y graciosamente la chapa de cordobés.

Nunca faltan pretextos                         
POR  UNA RAZÓN  O  POR  OTRAS, SEGUIMOS
RESIGNADOS A VIVIR RODEADOS DE BASURA
 

   El tema de la basura es un insalvable karma que abruma a los cordobeses y no es cuestión de encarar el problema para determinar quienes son los culpables de tal situación mugrienta y peligrosa para la salud.
   Desde la Municipalidad que es el poder concedente pasando por la empresa adjudicataria del servicio y luego dirigiéndonos al poderoso sindicato de sus trabajadores, veremos con sorpresa que individualmente ninguno asume la culpa de ese desastre de vivir rodeados de basura, el centro invadido por las bolsas malolientes y las calles y plazas desatendidas.
   Cada uno de estos protagonistas tiene su libreto estudiado y utilizado hasta el cansancio, aunque todos olvidan uno de los factores preponderantes en este complicado panorama, que es la conducta del vecino.
   Si, porque mucha de la culpa es del propio vecino acostumbrado a ensuciar, a taponar con porquerías los desagues, a sacar la basura a la vereda cualquier día y a cualquier hora, a no haberse acostumbrado a separar la calidad de los residuos y en eso tienen razón, porque a la noche todos van al mismo camión.
   Entonces hay que llegar a una conclusión irrebatible, que es la falta de control al trabajo que realizan los tercerizados por la Municipalidad que hacen lo que quieren, pasan los días que quieren, hacen los recorridos que se les antojan y desatienden la clásica invasión del bolsas con porquerías en las plazas, especialmente en los fines de semana.
   La verdad, no se me ocurre ninguna solución porque son muchos los responsables de esta enojosa situación, aunque paguemos impuestos que permitirían instrumentar al menos, un control de calidad en los servicios.
   Mientras eso no exista, seguiremos condenados a la mugre.

Pese a su antigüedad
LA  MEGACAUSA  DEL  REGISTRO, SIEMPRE ES
GENEROSA A LA HORA APORTAR NOVEDADES
   Encontré hace un tiempo un juego en internet para dar a conocer la Declaración de los Derechos Humanos en el que el participante tiene como desafío luchar contra delincuentes que han sembrado el caos en el planeta Justicia, produciendo  detenciones injustificadas, desorganizando los archivos y  pruebas de los imputados, tergiversando las palabras de los acusados, anulando el juicio por tribunal imparcial, suprimiendo la igualdad y confundiendo a la población con noticias falsas, lo que se traduce en inocentes presos y delincuentes libres.  
   Es inevitable que asuste la gran similitud de esta ficción  con la realidad de la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, en la que la prisión preventiva sistemática y la comisión especial para juzgar  se destacan como características tan distintivas como ilegítimas, al igual que la asombrosa y absoluta falta de altos funcionarios investigados o imputados pese a haber sido denunciados con nombre y apellido.  
   El reto para quien se atreva al juego de la red  es poder restablecer el orden y recuperar la justicia perdida.  En el caso de la causa será restablecer el debido proceso constitucional, que garantiza no ser penado sin juicio, ni juzgado por comisiones a dedo y recuperar la igualdad e imparcialidad  desaparecidas. 
   De los juicios en cámaras oscuras  de los egipcios  para evitar influencias sobre el  juez, derivó la imagen de los ojos vendados que no admite corrupción ni favoritismo.  
   Me viene la imagen basada en una realidad indiscutible que en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba alguien desató esta venda y mientras no se vuelvan a cubrir esos ojos, no existirá justicia posible.

Impacto de campaña
LA SRA. “K” QUE  QUIERE VOLVER, LE DIO
FORMA DE LIBRO A LA RAZÓN DE SU VIDA
   A razón de un peso por página, el impacto editorial de “Sinceramente” marcó y seguirá marcando los tiempos de la campaña electoral, al menos para el remanente kirchnerista que busca con mucho de ansiedad y justificada pretensión, un lugar dentro del peronismo de lo que primero se atavió, utilizó y después fue diluyendo al conformar una fuerza propia.
   Sin leer hasta el fin las 600 páginas del trabajo literario de la Sra. sería aventurado lanzar un juicio acerca de su calidad pero algunos párrafos selectos nos llevan a pensar que su lanzamiento, obviamente, fue coordinado con la campaña precomicial que procura instalar a Cristina Fernández de Kirchner en la cúpula de una oposición necesitada de líderes auténticos y no de figurones más emparentados con el fracaso que con la buena gestión.
   Al hablar de su retiro confiesa “Necesitábamos todos descansar: yo de los argentinos y los argentinos de mí. Porque gobernar este país? ¡mamita!” y en cuanto a Macri: “Si alguien me pidiera que lo definiera en una sola palabra, la única que se me ocurre es: caos. Sí, Mauricio Macri es el caos y por eso creo firmemente que hay que volver a ordenar la Argentina.” Acerca de las responsabilidades de tal caos, ni una palabra, pero sobre el tema del amor, una tierna definición: “El amor es tener ganas de estar con el otro. Para escucharlo, para hablar, para lo que sea. A mí me encantaba estar con él y a él conmigo. Siempre me decía: “De lo único que nunca me aburrí fue de vos.”
   Cuenta en otro capítulo que estando de vacaciones en un bar de Cariló junto a Néstor, tenían sobre la mesa tantos diarios y revistas que una señora muy elegante entró y le pidió que le vendiera el diario La Nación y después comenta la manera en que Máximo convenció a su padre que debían acordar con Duhalde, porque si no lo hacía, perderían en el 2003.
   Y un par de renglones para la polémica, cuando confiesa textualmente con relación al patrimonio: “Nunca llegamos pobres a ningún cargo en la función pública. Y menos a la Presidencia de la Nación.”
   La CGT no estuvo al margen de los comentarios en “Sinceramente” un título común y corriente que muchos de criterio primario tomaron como fraude, al considerarlo plagio de un disco que lleva el mismo título. Acerca de la Confederación General del Trabajo dice “Cuando recuerdo los cinco paros generales que hicieron durante mi último mandato no puedo dejar de pensar que también hubo un fuerte componente de género. Digámoslo con todas las letras: la CGT es una confederación en la que no hay mujeres que conduzcan.”
   Varias referencias a su relación con el Papa Francisco y una de ellas dice “En el primer almuerzo, recuerdo que conversamos sobre Néstor y yo le dije: ¿Sabe qué creo que pasó entre ustedes, Jorge? Porque le digo Jorge cuando hablamos y no Su Santidad y él, obviamente, me dice Cristina. En el fondo creo que la Argentina era un país demasiado chico para ustedes dos juntos.”
   Habrá que esperar el lanzamiento del libro previsto para el jueves próximo, para enterarnos del verdadero objetivo del trabajo porque si nos remontamos a la historia, no debemos olvidar que en los años del gobierno peronista a mediados del siglo pasado, “La Razón de mi vida” libro atribuido a Eva Perón -de quien pasado mañana se conmemora un siglo de su natalicio- que el autoritario poder de entonces implantó obligadamente en la enseñanza, fue escrito en realidad por el periodista español, valenciano para más datos, Manuel Penella Da Silva aclarando que esto no es gorilismo sino respeto por la historia.
   No sea cosa que si las circunstancias se dieran, “Sinceramente” que en lo personal califico como un sincericidio político asistido, sea de obligatoria lectura en las escuelas.
   Y esto no es futurología sino un descarnado y objetivo cálculo de posibilidades.

Demasiadas dudas
ES COMPLEJA LA MANERA DE EMITIR EL VOTO
PARA NO CAER A LA TORPEZA  DE  ANULARLO
   A veces provocan ternura ciertas actitudes de gente mayor y no tanto, que se empeñan en operar en los cajeros automáticos, donde al menos tienen una pantalla que los va guiando en el trámite que necesiten hacer y que también, según los horarios, pueden recurrir a la ayuda de voluntariosos empleados bancarios que los orientan.
   Pero en el cuarto oscuro, todavía así llamado pese a ser un sucucho para sentarse y sufrir lapicera en mano frente a una boleta para muchos equivalente a un jeroglífico, hay que arreglárselas en soledad.
   No hubo y eso es tan inquietante como sospechoso, una preparación intensiva del electorado que no se puede acostumbrar a un tipo de votación de un día para otro, o de un comicio para otro como ahora se pretende.
   Una maraña de casillas, caras, espacios en negro, espacios en blanco, letras de mínimo tamaño y otras adversidades, más las alternativas ciertas de incurrir en algún involuntario error y anular la boleta en su totalidad.
   Los mal pensados especulan en que todo se hizo intencionalmente, para que la primera casilla arrastrara al resto, para lo cual fue imprescindible el silencio de la Justicia Electoral que no quiso atender muchas de las observaciones que se hicieran a dicho sistema.
   En pocas palabras y sin que sea una suspicacia, hay situaciones que no es necesario caratular como sospechosas, porque son de por sí una sospecha más que fundada.
   Como en este caso, impuesto sin posibilidades de mejorar un tipo de votación casi inaccesible por su complicada trama, para muchos segmentos de la sociedad.
   Distinto sería que se hubiera gastado en instruir a la gente sobre la manera de votar, más que en las sumas exageradas que se pagaron y seguirán aportando desde el gobierno para promocionar a sus candidatos y venderlos como capaces de superar una situación crítica que en dos décadas, el gobierno del mismo signo no fue capaz de resolver.
   Hablo, entre otros asuntos, del crecimiento imparable del narcotráfico, la podredumbre en la policía y otras cuestiones pendientes dado que ahora la consigna es prometer que harán lo que no hicieron en veinte años.

Un derecho consagrado
ANTEAYER FUE EL DIA MUNDIAL   
DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
   Suele ser un argumento de los gobiernos autoritarios, sostener que otorga a los medios periodísticos y por ende a la ciudadanía, el beneficio o la gracia de poder decir lo que se les antoje.
   La necedad está en que ningún gobierno debiera asumir esa temeraria potestad, porque es un derecho consagrado en nuestra Constitución y es básico en los genuinos sistemas democráticos.
   Si desde el poder se pregona la generosidad de dejarnos opinar o hablar, es cuando más se esconde la censura disfrazada de varias sutiles maneras, como son el condicionamiento económico a través de la pauta publicitaria que suele ser llamativamente generosa, la discriminación a la hora de informar eligiendo al destinatario según sea como piense, o el perverso y tan aplicado sistema de premios y castigos.
   Existe entre nosotros y ya es conocida por su práctica habitual, la malsana costumbre oficial de suponer que con la onerosa y por lo general inoportuna y exagerada publicidad de los actos de gobierno, que es un disfraz de promoción partidaria, se compran aplausos.
   O que con los montos siderales que se destinan a los medios de mayor audiencia, se pagan silencios.
   Ambas posturas, en definitiva, son dos de las visiones que nos aporta esa insuperable vocación por la hipocresía que caracteriza a muchos de nuestros malos políticos, y más aún cuando manejan eso tan sensual que es el poder.
   Después de todo, el hecho de sentirse salvajemente libre está en cada uno de nosotros, con una sutil diferencia: los que tomamos esa actitud como una forma de vida, y los grises que al quedar bien con Dios y con Satanás, creen que transmiten una imagen de libertad o de equilibrio en el pensamiento.
   Y a la hora de hablar de libertad de expresión, mi abierto desdén profesional a los que se dicen colegas y todavía, cerca y lejos y a veces con perfil destituyente -que era el fantasma que agitaban cuando eran poder- siguen amparados en esa curiosa figura del “periodismo militante”, cuando ya fueron y persisten en su actitud de cero autocrítica porque todo era perfecto, estos nostálgicos evocadores de un modelo que fracasó en las urnas y muchos de los que ellos se empeñan en justificar y apañar desfilan por distintos Tribunales, pese a lo cual no asumen la realidad y operan más que informan o comentan, como si nada hubiera pasado ni cambiado.  
   Por suerte, nos conocemos todos.


1 de mayo de 2019

1 de Mayo en el mundo

¡CUÁNTA  RAZÓN  TENÍA GANDHI!: “AQUEL
QUE COME SIN TRABAJAR ES UN LADRON”

    Hoy es el día nuestro, de los que abrazamos la cultura del trabajo, que no deja de ser una innegociable convicción que nos enaltece ante la sociedad. No hay para qué extendernos en discursos, sino más bien en una especie de enunciación de principios, que hacen a la dignidad de trabajar. 
    Como siempre y en casi todo el mundo, la celebración del día del trabajo, o del trabajador, es motivo para reuniones multitudinarias como los casos de La Habana y Moscú por ejemplo, o con la sagrada expresión del locro, entre nosotros. Aquí el clima en los años más recientes ha sido adverso para los seguidores del criollo potaje, porque la temperatura más cercana al calor que al fresco, acentúa los efectos de una ingesta que por lo general, es descontrolada.
   Los “daños colaterales” se advierten recién por la noche o entrada la madrugada, cuando es común que en los casos de los matrimonios, se produzcan ruidosos y momentáneos divorcios o abandonos del lecho.
   Quiero de paso ofrecer un humilde reconocimiento a todos los dirigentes sindicales que ofrendaron buena parte de sus vidas, en la diaria fragua de la lucha gremial, sin claudicaciones ni privilegios. A los que siguieron siendo ejemplo de fervor laboral en su trabajo cotidiano y no vivieron prendidos a la licencia sindical, en cuyo nombre se cometen tantos abusos. 
     También quiero ya que estamos, eximir de tal condecoración social, por estrictas cuestiones de justicia, a los pícaros y ventajeros que se sirven de su condición de dirigentes, en provecho propio, de sus familiares, de los amigos y de las amigas, porque no merecen figurar en el cuadro de honor de los honestos. 
    Quiero, en definitiva, valorar el esfuerzo de tantos hombres y mujeres que se dignifican laburando, sacrificando su descanso, buscando siempre algo más para hacer; para sentirse útiles, para saberse capaces, que es la manera más maravillosa de sentirnos libres. El actual marco referencial no es el mejor con el creciente número de desocupados reflejado en las estadísticas, el deterioro del salario en su poder de compra, los aumentos en mercaderías y servicios y una inflación tan agazapada como perniciosa y políticamente utilizada, que nos castiga sin misericordia. 
     Por otra parte las becas a la vagancia (algunos les llaman planes sociales o subsidios) no hacen otra cosa que robar la poca dignidad que les queda a muchos argentinos que prefieren eso: la dádiva en lugar de transpirar, precisamente para dignificar y adecentar lo que ganan.
   Debemos reconocer también la culpa de muchas empresas que cuentan con dos curiosos mecanismos destinados a la reducción de sus planteles: las tecnologías aplicadas a mansalva y la injuria del pago en negro, no para beneficiar al trabajador, sino como otra manera de evadir tributos e impuestos y seguir acumulando utilidades pese a lo cual no dejan de llorar.
   Expresión de censura y escrache para aquellos inescrupulosos y angurrientos, violadores de tácitos códigos de honestidad y espíritu solidario que se enriquecieron en la función sindical y como por arte de magia, avidez e indecencia se transformaron en impunes y prósperos empresarios poseedores de sólidas fortunas, inversiones en el extranjero y en muchos casos con acceso a bancas legislativas con lo que gozaron de una llamativa y repudiable indemnidad.
   Repudio para los que piensan y actúan sosteniendo que van a conseguir ventajas presionando con  paros inútiles y condenados al fracaso, como el “capricho moyanista” de ayer que tuvo un 19 por ciento de adhesión y ancló la figura del camionero con el triste recuerdo de Ubaldini. Seguramente con la madurez democrática que aún no hemos alcanzado, llegará el momento en que la sinceridad se coloque por encima de la especulación. 
     Y se haga carne en los argentinos aquello que sostenía Ghandi: “Dios ha creado al hombre para que gane su sustento trabajando, y ha dicho que aquel que come sin trabajar, es un ladrón”.
   Y más cerca de nosotros y como parte de nuestra historia reciente, tengamos presente una de las frases más célebres de Perón a propósito de este día: “En la nueva Argentina el trabajo es un derecho y un deber porque es justo que  cada  uno produzca por lo menos lo  que consume”. Sin embargo, muchos confunden estos conceptos con la obligación que tendría el Estado de albergar a todos aquellos para los que, precisamente el Estado debe asumir y pagarles en la mayoría de los casos sin ser cultores del esfuerzo, del sacrificio y del compromiso con la sociedad.

Gonio Ferrari