Mostrando las entradas con la etiqueta Comienzo clases. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Comienzo clases. Mostrar todas las entradas

26 de febrero de 2023

S.L.B.: EL DRAMA DE SIEMPRE CON EL COMIENZO DE CLASES – EFECTOS COLATERALES DEL CASO BLAS CORREAS – NO HAY MANERA DE ESTABILIZAR LOS PRECIOS – LA MEGACAUSA Y UN LLAMADO A LA AUTOCRÍTICA – EL PODER, AHORA, QUIERE CONTROLAR LAS PROTESTAS – SI NO CEDE LA INFLACIÓN, ¿ES EL ADIÓS PARA “MASSITA”? – EN LA DESPEDIDA NOS ACOMPAÑA LEOPOLDO LUGONES, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” nº 767 emitido el domingo 26/2/2023 por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.

 
Las escuelas y el inicio del ciclo lectivo
LA CONECTIVIDAD DE POCO SIRVE SI LA ATACAN A
TRAICIÓN  LAS  GOTERAS MÁS  OTRAS CARENCIAS
 
   No significó ninguna novedad advertir que desde las usinas del márketing del cordobesismo, el hecho de iniciarse las clases era un nuevo motivo para aprovechar a la demagógica hora de contar con una platea selecta -la de los padres, docentes y todas aquellas personas vinculadas con la educación- para un nuevo derroche publicitario como si se tratara de un año cualquiera y no como ahora lo es, el escenario de una consulta popular en la que es mucho lo que está en juego, entre lo más trascendente, la continuidad de la gestión y su fortalecimiento, o la toma de conciencia ciudadana acerca de una realidad que
nos agobia y lleve a votar por la terminación de un ciclo.
   Es cierto que se han hecho muchas cosas, y digamos que bien hechas, pero esa es la obligación de los gobernantes que para eso fueron electos y por eso cobran lo que cobran, en algunos casos con injusticias como las de pagar sueldos a legisladores, asesores, etc. cuya asistencia a la unicameral no es la que exigen las urgencias y algunos otros derroches en obras para nada prioritarias.
   La profusa publicidad partidaria maquillada como difusión de objetivos, marcadamente onerosa y que paga el ciudadano a través de sus impuestos que recauda el Estado provincial, y no la corriente política del oficialismo que pugna por la eternidad en el poder, en estos días centra su atención en las escuelas que se construyeron, en esa maravilla que es la conectividad a internet para todas ellas incluyendo al alumnado y todo lo demás que aporta la tecnología en su constante crecimiento y aplicación.
   El problema radica en algunos otros detalles de una realidad inocultable, como lo son los salarios docentes, el olvido a los jubilados de esa rama, el estado de algunos establecimientos escolares, el desprecio por la seguridad que no existe en los alrededores de las escuelas y otras cuestiones que devalúan toda intención oficial por reiniciar las clases en un marco de adecuada euforia, en una especie de regreso al hogar, a los abrazos, a los amigos, al placer de estudiar y de aprender.
   La situación económica del país no augura alimentación completa ni provisión de los insumos necesarios. Tampoco la integridad edilicia de muchos edificios descuidados durante las vacaciones y ahora objeto de apuros y otras premuras, como si no hubieran tenido tiempo suficiente para ponerse al día en todos los aspectos que hacen a la educación.
   Los gremios vinculados con la actividad docente han decretado un paro por no ser escuchados o por no ser consecuentes, desde el poder, con la trascendencia de un reinicio de clases.
   La verdad, poco importa que tengan reuniones, que se prometan cosas, que
se amenacen con medidas de fuerza, que se enojen y se distancien, cuando en nombre de la educación todos debieran mostrar a quienes se forman en las aulas, que eso del respeto recíproco no es una utopía sino una necesaria realidad.
   De poco sirve la más avanzada de las tecnologías, si no están dadas las condiciones, integralmente hablando, para que todas, lo repito, todas las escuelas estén en condiciones edilicias de recibir al alumnado y los docentes estén satisfechos con lo que deben percibir como salario.
   Vivimos tiempos difíciles, es cierto, pero que no sea el poder quien los haga más difíciles todavía, porque es posible que en la euforia de la campaña, no hayan advertido en la gente el desencanto que ocasionan las demagogias y las promesas echadas a rodar, que jamás se concretan.
   Es hora de tomar las cosas, todas las cosas, con la debida seriedad, para no tener que lamentarnos luego de haber sido parte de una, dos o tres generaciones cuya educación en nada ayuda para consolidar el futuro que merecemos los argentinos.
 
Las responsabilidades hacia la cúpula
MALA SUERTE PARA EL PODER EN AÑO ELECTORAL
QUE UN CASO COMO  EL  DE  BLAS  SEA PELIGROSO
 
   Avanza en el ámbito de la justicia cordobesa la causa derivada del asesinato, por parte de personal policial, del joven Blas Correas, perpetrado un par de años atrás, que movilizó al gobierno provincial a tomar apresuradas medidas que no llegaron a ser purga sino pasajeros laxantes, porque no hubo limpieza integral en el seno de la fuerza azul y muchos otros episodios delictivos con participación de efectivos, así lo documentan con absoluta crudeza.
   En la causa se ventilaron algunos pormenores que llevaron a una tardía renuncia de quien fuera titular de la cartera de Gobierno, empecinado en mantenerse en su puesto apelando al silencio, que es el principal enemigo y a veces aliado de una autocrítica que esquivó hasta su alejamiento, en lo que pareció y a lo mejor así lo especuló equivocadamente el poder, la esperanza que fuera esa dimisión el dique de contención hacia todo lo que avanzaba hacia arriba, en la cadena de las lógicas responsabilidades tanto operativas como políticas y su creciente costo frente a un año electoral, donde todos y de todo el arco ideológico, suponen haber logrado el carnet de buenos, eficientes y honestos.
   Poco cambió -y hago un oportuno paréntesis de la causa Blas Correas y con relación a la irresuelta inseguridad- en materia de índices delictivos porque el hampa sigue en su condición de inmanejable, aunque esta mañana al hojear el diario advertí en un reportaje a Julián López, reemplazante del silencioso Dr. Mosquera, poniendo en claro algunas curiosas declaraciones recientes del secretario de Seguridad Claudio Stampalija, quien interpretó a su manera, cifras comparativas que en lugar de aclarar enturbiaron con mayores dudas  la realidad cordobesa.
   El nuevo ministro tuvo al menos la hidalguía de una postergada y estimo que por ahora tibia autocrítica, poniendo sobre el tapete las últimas compras de vehículos, elementos tecnológicos, incorporación de efectivos, aunque en realidad por mi parte esperaba el anuncio de la real profesionalización de la fuerza, que allanara al camino hacia la instauración -como tantas veces lo hemos demandado en este mismo espacio- de una auténtica  política integral de seguridad que transforme a lo que en cierta medida y así está demostrado, la policía viene siendo una fuente laboral para recomendados.
   Es entendible que era necesaria la palabra de alguien que aparte de dar la cara, al menos plantea un futuro de cambios, aunque tal actitud pueda confundirse con que es un segmento de la campaña precomicial. 
   Pero volvamos ahora al tema Blas Correas, porque la situación tanto de los policías involucrados como eventualmente mirando hacia arriba, las jerarquías superiores hasta llegar a la cabeza, deberán responder a los querellantes en su grado de responsabilidad, dada la realidad que es como si tales responsabilidades por el crimen se agotaran en los “juanes”, que así les llaman a los de menor jerarquía, para salvar a los superiores hasta su cúspide.
   Se avecinan momentos cruciales en la causa, que puede llegar a transformarse en una bisagra entre dos modelos de fuerzas, una de las cuales debe necesariamente sucumbir ante la majestad de la Justicia: una es la policía abnegada, sacrificada, con hombres y mujeres probos, honestos servidores y ejemplares ciudadanos y la otra, aquella que es el fruto de ingresos amañados, sin filtros de conductas ni de prontuarios, pero apadrinados por algunos personajes relacionados con el poder.
   La fuerza azul, histórico e imprescindible pilar de la seguridad y la tranquilidad ciudadanas, merece limpieza de sus elementos nocivos, porque si no sabe, no puede o no quieren limpiar la mugre de adentro, poco podrán hacer para terminar con la mugre externa.
 
¿Es que no asumen el reiterado fracaso?
NO EXISTE  PODER, LEY NI AMENAZA QUE CONSIGA
ESTABILIZAR  LA  INESTABILIDAD DE  LOS PRECIOS
 
   Mire, la realidad nos demuestra que en materia de control de precios, los nombres de las campañas se agotan y se han agotado siempre en sus propios fracasos, aunque a sus mentores más recientes les carcoma la envidia de saber, porque así lo registra la historia, que el único capaz de haber terminado en su momento con el agio y la especulación, fue nada menos que Juan Domingo Perón, quien promulgó una ley que contemplaba -y rigurosamente se aplicaba- severas sanciones para sus infractores, que iban desde la clausura del comercio, aplicación de elevadas multas, confiscación de la mercadería y para casos de comerciantes extranjeros, la lisa y llana expulsión del país.
   Ahora no alcanzarían los inspectores, primero para detectar a quienes tienen como deporte infringir la ley y después para que desde el poder sea real eso de aplicar sin padrinazgos ni favores dolarizados, las sanciones que se publicitan pero se aplican en contadas y elegidas situaciones de transgresión.
   Uno de los mecanismos más frecuentemente utilizados por los comerciantes deshonestos es la venta sin facturar y algunas otras mañas, que con el tiempo se van perfeccionando y como risueño ejemplo, está el de varios productos envasados que están al mismo precio, pero con relación a un tiempito atrás tienen menor peso o no es la misma cantidad de otrora.
   El vendedor se refugia en el drama de la reposición porque vende un artículo a mil pesos, se lo pagan con tarjeta o al fiado de otra manera, pero cuando debe reponer ese artículo, el mayorista se lo vende a 1.200 mangos y el drama se renueva.
   Otra de las maniobras que se ha hecho corriente y nadie controla, es el recargo que se aplica a los pagos con débito, cuando es dinero prácticamente de contado, o elevados y abusivos recargos en el caso de cuotas, siempre hablando del llamado dinero plástico.
   La verdad, habría que legislar de alguna manera y sugerirle al comerciante la opción que si no le conviene operar con tarjetas de créditos porque los bancos les cobran una comisión excesiva, que se retiren del sistema y que sufran con eso que se llamaba pago de contado.
   Sea como fuere, nada se ha conseguido con el cacareado estilo de no aumentar los precios y mantener los que estaban vigentes hace poco y sin alterarlos hasta fines de marzo, por lo menos.
   Todo eso, a la luz de los magros resultados en materia de rebajas de precios, ha pasado a figurar en el poco deseable escenario de las utopías.
 
Megacausa del Registro siempre activa
¿SERÍA  POSIBLE  QUE EL PODER  JUDICIAL
INCURSIONARA EN LA SANA AUTOCRÍTICA?
 
   En el tema de requerir autocrítica desde el Poder Judicial sobre lo actuado en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, vale preguntar si las oficinas de Estadística y Control de ese Poder cordobés, han registrado el número de personas  que estuvieron en prisión preventiva y cuánto duró esa prisión en cada caso, si han detallado cuántos imputados llegaron a juicio presos y cuánta pena adelantada habían cumplido previo a ser juzgados, lo mismo si han contado el número de veces que las mismas personas fueron a juicio o que los mismos jueces juzgaron las mismas cosas y, finalmente, si han medido el apego de estos datos a la normativa constitucional e internacional, según se propone desde las instituciones que buscan mejorar el funcionamiento de la Justicia.
   Un reconocido jurista argentino menciona el término “dogmática penal” como un método para la toma de decisiones que le sirva al juez y a otros funcionarios para ejercer el poder penal del modo más seguro posible, ayudando a disminuir arbitrariedades y errores, destacando que consiste en trasladar la Constitución Nacional, los Pactos Internacionales y el Código Penal al caso concreto, sin distorsiones, como única manera de lograr una administración de justicia legítima y creíble.
   Algunos números de esta causa como el 70 por ciento de imputados encarcelados sin juicio, con prisiones preventivas de tres años en más del 90 por ciento de los casos, decididas por una única comisión especial a cargo, o los juicios repetidos a las mismas personas por lo mismo, hablan de posibles distorsiones, por lo que urge que algún organismo esclarecedor, encuentre el origen de ciertos desatinos y haga justicia en consecuencia. 
 
Legítimos reclamos y agresiva metodología
LOS  ABUSOS  EN  LAS  PROTESTAS  HACEN QUE SE
DILUYA EL APOYO QUE PUEDE DARLE LA SOCIEDAD
 
   Hay que estar en el cuero de tantos comerciantes que debieron cerrar sus negocios como consecuencia de la notable baja de ventas registrada no hace muchos años en el centro de la ciudad, especialmente en las calles peatonalizadas y como consecuencia de los cierres obligados por las manifestaciones políticas, sindicales y de otros órdenes que se registraron sin pudor y sin medida y con dañina habitualidad.
   Mucha de la responsabilidad de tal desastre debe caer en las autoridades de entonces, tolerantes en demasía, que permitieron la violencia instaurada en la ciudad con ataques a comercios, saqueo de vidrieras, quema de árboles en la mismísima Plaza San Martín, destrucción del mobiliario urbano, incendio de contenedores, abuso de la prohibida y ruidosa pirotecnia, incluyendo en cercanías de clínicas y hospitales y otras lindezas por el estilo.
   La verdad, no recuerdo desde cuando rige eso de la utilización de media calzada en las marchas de protesta, para posibilitar la circulación del transporte de pasajeros y de los servicios de emergencias, pero nunca o rara vez se respetó, razón por la cual y ridículamente, un sector de trabajadores o de planeros provenientes del campo rentado, impedían que fueran a sus trabajos otros obreros laburantes en serio, que perdían suplementos salariales como presentismo, puntualidad y otras conquistas.
   La violencia que en su momento ejercieran activistas sindicales nunca tuvo la necesaria intervención de la Justicia, que debió actuar de oficio, pero con seguridad que con el pretexto de preservar la paz social y evitar los enfrentamientos, desde el poder político y riéndose de eso de la independencia de los poderes, se impedían las medidas que terminaran con tales peligrosos atropellos.
   Ahora, en pleno auge de la apresurada campaña precomicial oficialista, salen a la palestra con eso de regular los piquetes de cualquier origen, así sean de protestas sociales, gremiales, deportivas, planeras o lo que fuere y seguramente se pondrá como objetivo la recuperación de los derechos de la ciudadanía a circular con libertad como lo impone nuestra Constitución, impunemente vulnerados durante tanto tiempo por la misma dirigencia política, que ahora busca congraciarse con tantos afectados por aquel descontrol.
   No hay caso: así es la realidad, porque a la hora de sumar votos, poco importan lo escondidos que estuvieron cuando los necesitaron, hicieron la vista gorda frente a tantos atropellos y ahora, están obligados a disfrazarse de buenitos, respetuosos y ejecutivos a la hora de aportar soluciones.
   En su momento, cuando mandaban los padrinos de la violencia, el daño, las caras cubiertas y la impunidad, estaban demasiado ocupados…
 
Ministro atado a los caprichos del dólar
SI ‘MASSITA’ DEPENDE DE SU EXITOSA GESTIÓN, ES
HORA QUE BUSQUE OTRO DESPACHO PARA SEGUIR
 
   Una vez más debo recurrir a la sinceridad, en el sentido que a la hora de hablar de economía, me llevo por la variada información que con relación a nuestra realidad nacional y popular, se esmeran los medios de comunicación.
   Por eso leo varios diarios de nuestro país y del exterior, escucho radios foráneas y suelo trasnochar siguiendo canales de televisión de todo el mundo, especialmente cuando uno calcula que harán alguna referencia a nosotros y nuestra situación.
   En consecuencia, es natural que existan filtros íntimos porque no es lo mismo el enfoque que puede darle un economista cubano, venezolano, chino u hondureño que el panorama que pintan los especialistas yankys, españoles, franceses, británicos, suizos o australianos.
   Hecha esa necesaria salvedad, opto por discernir en base a convicciones propias, impulsado por mi permanente conexión con la realidad porque hago las compras en el súper, cargo nafta en mi viejo autito, pago tasas e impuestos, la electricidad y el teléfono, la TV por cable e Internet, viajo en bondi y en trolebuses, en caso de apuro acudo al taxi o con tiempo suficiente suelo ir al centro y volver a mi casa practicando la sana y recomendable infantería.
   En suma, es que tomo diarios baños de actualidad y evalúo sus consecuencias.
   Y advierto con alarma que los esfuerzos que hacen los gobernantes nacionales son titánicos pero de poco sirven, porque seríamos ilusos si aceptáramos eso que nuestra economía sigue creciendo casi a la par que en China, y es cuando uno se pregunta, ya con algo de recelo: Cuando los funcionarios argentinos en nuestro territorio o de gira por el mundo hablan del éxito de nuestra economía ¿se referirán a la del país o a la de ellos?
   Porque con alarmante asiduidad uno se viene enterando que tal ministro amasó una fortuna de tantos dígitos, que aquel dirigente sindical tiene hasta avión propio y enriqueció a toda su familia, que aquel otro dirigente político estuvo de vacaciones en la Costa Azul con la esposa, cuatro hijos, la doméstica, la encargada de las uñas y el peluquero y que para ninguno de ellos es preocupación la inestabilidad monetaria, les importa medio rábano la cotización del blue, el mayor endeudamiento en moneda extranjera y para colmo, lanzan mensajes triunfalistas de una realidad nacional que es absolutamente inversa a la verdad, o sea una puta mentira…
   De esa manera y con tal estilo de gestión, es como cuando nos aseguran que una calle de noche es tranquila y sin problemas aunque esté a oscuras, y en menos de una cuadra te afanan el celular, la billetera, la campera, las zapatillas y si te toca ser mujer incluso pueden llegar a violarte.
   El ministro Massa se juega la vida en estos pocos meses que le quedan para fantasear con un repunte real de nuestra economía que se ajuste a la verdad más absoluta, porque es lo único que puede salvarnos y si fracasa, seguramente antes de la fecha clave renuncie por razones particulares, aunque de inmediato y “por los servicios prestados” le asignen alguna embajada.
   Total, para el muchacho que hace poco prometió entre otras cosas meter presos a los corruptos y echar del gobierno a los ñoquis de La Cámpora, una mentirita más no agravará su prontuario.
   Más o menos como el tigre, por eso de sus manchas…
 
Villa de María del Río Seco, norte cordobés
LEOPOLDO LUGONES Y CONTADAS PALABRAS PARA
DEFINIR POÉTICAMENTE  EL  ENCANTO DE LOS OJOS
 
   Es abrumadoramente elevada y atrapante la producción literaria de un escritor cordobés como lo fuera Leopoldo Lugones, nacido allá lejos en la geografía y en el tiempo en Villa de María del Rio Seco, joya del norte cordobés, el 13 de junio de 1874.
   Y fue la editorial Aguilar, con sede en Madrid, la encargada de compilar y elaborar un libro maravilloso, con 1517 páginas en finísimo papel, que conforman las Obras Poéticas Completas del escritor mediterráneo, con una cuidada edición de la que participaron renombrados críticos literarios, colegas y familiares de Lugones.
   En lo personal, soy uno de los afortunados poseedores de ese pequeño y enorme libro, y de una de sus páginas, extraje una descripción tan tierna como genial, que habla de unos ojos, en nada más que 43 palabras, que ahora se las quiero leer, con el título “El encanto de tus ojos”:
 
Lo que se ve en los ojos azules
es el revés del cielo
y su misterio insondable;
Lo que se ve en los ojos negros,
lo que se ve en tus ojos pardos
Es el amor, mejor que la tierra y el cielo.
 
 Muchas gracias, de corazón, por habernos acompañado un domingo más…

 

20 de febrero de 2022

S.L.B.: ESA MALDITA COSTUMBRE DE OPTAR POR FRACASADOS MODELOS FORANEOS - NO SUENA LÓGICO EXIGIR COMO APRENDIDO LO QUE NO SE ENSEÑÓ – LA CONDENA DE LAS VÍCTIMAS ES A VECES MÁS JUSTA QUE LA QUE RESPONDE AL PODER - LA MEGACAUSA Y EL JUEGO DE LOS PLAZOS Y TÉRMINOS - LA FE DE VIDA Y SU EXIGENCIA - ¿LA PANDEMIA TIENDE A DEBILITARSE? – LOS PLANES SOCIALES EN LA PICOTA - ÚTILES ESCOLARES EN CARRERA DE PRECIOS – BUSCA EL CONURBANO BONAERENSE HACER VALER SU PESO, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 20/02/22 emitido en dúplex por AM580 y la 88.5FM ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
La eterna condena al fracaso
YA QUE COPIAMOS  MODELOS FORANEOS
ALGUNA VEZ OPTEMOS POR LOS BUENOS
 
   No hay caso porque pese a todas las negativas experiencias vividas como consecuencia de adoptar modelos que funcionaron en el extranjero, ni siquiera nos avivamos que una vez más optamos por copiar lo que en tierras de nuestros socios ideológicos -al menos en lo nacional & popular- fue un rotundo y oneroso fracaso que es el destino que los agoreros prevén para la Empresa Nacional de Alimentos que se comenta entrará a funcionar en breve plazo, con la intención y el objetivo de ayudar a controlar la indómita inflación que nos aqueja desde años atrás y con culpas repartidas para todos los colores políticos que nos gobernaron.
   La creatividad de quien fuera el implacable bolivariano Chávez y que aplicara en su país poco más de un lustro atrás, llevó a la inflación venezolana al poco envidiable sitial encabezando el podio de la inflación mundial, ubicándola en el lugar más encumbrado, hasta el punto que en la actualidad para comprar un chicle, medio kilo de papas o una aspirina, los compradores deben llevar el dinero en carretillas.
   Pero veamos el panorama en nuestra tierra donde
en vez de trabajar la mitad de la población, trabaja sólo la cuarta parte o sea que tres cuartas partes de la población tratan de vivir del trabajo de menos de la cuarta parte. La mitad de adultos sanos, en vez de trabajar, pretende vivir del trabajo de la otra mitad.
   Tal situación es imposible de imponer a través de impuestos porque nadie cederá un tercio de sueldo para sostener las ayudas sociales porque la gente, por obligación o cariño mantiene gustosa a sus familiares pero es difícil que lo haga con extraños que no quieren trabajar.
  Y esa cofradía clientelar que se sostiene por la creación de dinero, que es motorizadora de la inflación y es por eso que nuestra moneda pierde cada año algo cercano y peligroso a un tercio de su valor lo que equivale a una inflación que ronda el 50 por ciento anual, situación que se viene dando, década más o década menos, en los últimos 80 años.
   De allí se desprende que el abuso de los planes sociales destruye la moneda, aniquila los incentivos para trabajar, fortalece en número a un ejército de clientes virtualmente obligados a votar a los representantes y hacedores de tanta generosidad sin requerir esfuerzo.
   En Venezuela, según informes de allí provenientes, su población activa es cercana al 40 por ciento, conformada en la mayoría de los casos por empleados públicos que poco tienen que ver con la productividad generadora de ganancia y bienestar.
   En conclusión se sostiene en aquel país que si se quiere evitar la destrucción de la moneda a través de la inflación, la población debe trabajar y producir, los planes sociales deben evitarse como la peste y los jóvenes deben empezar a trabajar apenas terminen sus estudios (o apenas se den cuenta que los estudios no son lo suyo).
   Sostienen asimismo que el seguro de desempleo debe pagarse de los propios ahorros de la seguridad social del trabajador, no de los impuestos; y, por supuesto, no debe ser indefinido, como no es infinito el ahorro de un trabajador. Un empleo es siempre preferible a un plan social. No hay que pagarle a la gente por no trabajar. Hay que facilitar la creación de empresas y empleo.
   Volvemos ahora a la fallida experiencia chavista de controlar los precios con una empresa estatal de alimentos, la Productora y Distribuidora Venezolana, que creó Hugo Chávez en 2008  y que estuvo muy vinculada a Alex Saab, el empresario cercano a Maduro ahora detenido en EEUU.
   Y hoy en nuestro país el Gobierno anunció que analiza una medida similar, y veamos las reacciones y sus argumentos: Patricia Bullrich dijo que imitar lo que hizo Venezuela y su fracaso emergente nos traerá más corrupción, más hambre, una inflación de casi 700% anual y 76% de pobreza extrema”, cuestionó la presidenta del PRO.
   Otros referentes también criticaron la idea oficial que mencionó la portavoz presidencial Gabriela Cerruti y que luego apoyó el director nacional de Políticas Integradoras del Ministerio de Desarrollo Social, Rafael Klejzer quien definió su postura al recalcar que “La inflación es un daño para la mesa de los argentinos y el Gobierno evalúa una solución, no porque le interese políticamente, sino porque es su deber modificar la vida de la gente” y  confirmó que existe la posibilidad de crear una empresa de alimentos estatal para garantizar precios bajos y ayudar a los pequeños productores de verduras frescas. “Si hubo petróleo en Argentina es porque hubo YPF. Una Empresa Nacional de Alimentos recupera para el Estado la potestad de la planificación”, afirmó Klejzer.
   Desde la industria argentina aseguran que no hay antecedentes de este tipo. “Nunca hubo iniciativas en este sentido... quizás Guillermo Moreno con ‘Carne para todos’”, aseguró Carlos Leyba, economista y Subsecretario de Programación y Coordinación de la tercera presidencia de Juan Perón.
   La Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos fue noticia dos años después de su lanzamiento, cuando se encontraron miles de toneladas de alimentos vencidos que habían sido importados con subsidios propios. Se habló de casi 120.000 toneladas de alimentos involucradas y hasta hubo detenidos, algunos de los cuales luego volvieron a sus cargos. Muchos en Venezuela se refirieron al caso como “Pudreval”.
   Esta ha sido una somera radiografía de lo sucedido en Venezuela con el proyecto que aquí se pretende imponer como salvación.
   Roguemos encontrar esa salvación de otra manera, porque sería más que doloroso tener que afrontar, en materia de control de precios e inflación, otro escandaloso fracaso.
 
Ciertas exigencias absurdas
EN LA EDUCACIÓN  SECUNDARIA  NO  ES  LÓGICO
EXIGIR COMO APRENDIDO LO QUE NO SE ENSEÑÓ
 
   Aunque se trate de una simple y sencilla cuestión de comprensión de la realidad y la aplicación del equilibrio a la hora de juzgar, la concepción de algunos para la misma situación indica que no es nada sencillo lograrlo.
   Dibujemos entonces el escenario: una escuela secundaria, último curso para despedirse y pasar al ansiado escalón universitario y el examen final sobre una materia realmente ausente de su dictado casi en los últimos dos años por culpa de la pandemia, a lo que debemos sumar las limitaciones impuestas acerca de la presencialidad y la mediocridad del sistema sustituto que nunca estuvo al alcance de todos.
   Digamos que el examen aludido era sobre matemática y el alumno tratando de resolverlo a su manera, porque nunca durante los meses de ausencias tanto de alumnos como de docentes le habían enseñado el procedimiento correcto, y no es necesario pensar mucho para llegar a la conclusión que fue reprobado porque eso es lo que impone el sistema para este tipo de circunstancia.
   A nadie se le ocurrió siquiera pensar que acerca de este confuso panorama los últimos meses nada tuvieron de normalidad, porque desde un sector sostenían la imperiosa costumbre del encierro y la incomunicación por factores sanitarios adversos, sumados a la amenaza del contagio, y desde la vereda de enfrente las exigencias eran como si las clases se hubieran impartido por igual a todo el alumnado, cuando bien se sabía y se sabe que no fue así, pero a la desventaja tuvieron que pagarla quienes no recibieron las enseñanzas, mientras quienes no las impartieron por hache o por bé se desentendían del conflicto.
   Penoso, porque ese conflicto asomó ahora, en los últimos días de la secundaria y las víctimas fueron los jóvenes y adolescentes que sin cargar culpas sobre sus espaldas y menos en sus conciencias, deben resignarse a digerir ese curioso capricho de permitir que les exijan saber algo que jamás les enseñaron.
   A lo mejor se trató de un mal entendido generalizado, pero tan sólo un caso como el planteado que se presentara, debiera ser resuelto en beneficio del alumno para quien no será un regalo, sino entregarle las llaves de una puerta que desde el primer año viene ansiando franquear.
   Y no es regalo -vale repetirlo- porque sería una pena que por una materia se lo impidieran quienes tuvieron en sus manos, en su obligación y en la conciencia de cada uno, cumplir con el sagrado deber de enseñar y lo único que les exime de culpa, es no haber tenido en sus manos la potestad de decidir la promoción lisa y llana que hubiera sido lo más justo y positivo.
 
Una injuria a la ciudadanía
HAY VECES QUE EL JUICIO DE LAS VICTIMAS ES
MÁS JUSTO QUE EL QUE  RESPONDE AL PODER
 
   Es altamente probable que sea para sus fieles y acomodados seguidores un ejemplo de dirigente gremial a la luz de los resultados que fue consiguiendo, lo que para nadie que tuviera dos millones de rehenes sería imposible de alcanzar.
   Porque la verdad hacia afuera del Palacio 6 de Julio es muy distinta a la que se vivía desde el punto de vista del vecino al que se le cagaron de risa, lo agredieron, lo descuidaron, le hicieron faltar servicios onerosamente pagados, y la fuerza bruta tras las instigaciones sindicales amparadas en la impunidad y la prepotencia prevalecieron por encima del diálogo y el respeto por esos sufrientes vecinos y por la amenazada y cotidianamente dañada ciudad.    
    En los medios, apenas conocida la absolución que se supone es atacable, bramaban las quejas de cuya enorme cantidad extraje la de un ciudadano por su poder de síntesis e indignación y se las voy a leer: “Y así alimentan la prepotencia de un gremio feudal y que sobradas muestras de prepotencia extrema ha dado, como el golpear ferozmente a un verdulero en Mariano Moreno y Pueyrredon, o como el niño herido por una bengala, o como los cientos de autos, dañados al paso de la horda de salvajes rompiendo todo lo que hay en su paso, por digamos, sugerencia de Daniele el vehemente, o los eternos cortes de calles apoderándose de la ciudad. Así son los jueces que alimentan la prepotencia”.  
   Seguramente el vecino hizo su catarsis porque se pasaron por alto los cuantiosos daños provocados, los perjuicios a comerciantes acosados por los impuestos, las ofensas a la ciudadanía con la instauración del perverso estado de conflicto permanente, pero pese a que muchos de los servicios no se cumplieron, la presión fiscal nunca se suavizó y los cordobeses debemos una vez más tragarnos el sapo de eso que le llaman justicia, que con las pruebas en la mano optó por la obediencia debida asestando un nuevo y burlón cachetazo a la gente, que fue la multitudinaria víctima de tantas amenazas consumadas y ahora echadas al olvido, o sumergidas en propias e interesadas amnesias.
   No fueron tan solo barricadas con quemas de material tan  ilegales como prohibidas por disposiciones vigentes, o la exageración en el uso de pirotecnia que no se aplicó solamente para convocar, sino para hostigar a la policía, a los movileros mediáticos y al conjunto de la ciudadanía aterrada por un desborde que jamás mereció la atención de esta justicia contemplativa y obediente que debió sancionarlos por flagrancia, lo que si mal no recuerdo, ningún fiscal se dio siquiera por enterado.
   Las injurias a la ciudad, los documentados maltratos a periodistas, las canalladas de bloquear calles vitales, la manera de destruir el mobiliario urbano que pagamos entre todos, no son otra cosa que los resultados y las consecuencias de las incitaciones desde la dirigencia sindical, que siempre fueron más allá de la exaltación momentánea o las estudiadas y teatralizadas calenturas, sino un estilo impuesto en las demandas violando leyes y ordenanzas con agresiones y patoteadas que nadie, inclusive desde la propia Justicia que ahora absuelve,  se animó a sancionar.
   Que entonces nadie se queje cuando alguien exija el respeto por la igualdad ante la ley, porque será tomado como una fantochada para que se la crean los giles, que penosamente y al final de cuentas, somos nosotros los cordobeses.
 
Megacausa del Registro de la Propiedad
NO SE  TRATA DE UN TEMA VIEJO, SINO QUE
LA REALIDAD LO VIENE AJANDO HACE AÑOS
 
   En una revista española de reciente aparición se publicó una carta dirigida a un juez, pidiéndole que sumara su voz frente al encarcelamiento de inocentes o lo que es lo mismo, prisión preventiva. Su autor reivindicaba los principios defendidos desde el siglo XIII, reflexionando que se convierte en pena anticipada y que proyecta culpabilidad sobre el imputado. 
   En la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, los acusados fueron encerrados en prisión preventiva por años, pese a no existir condiciones como delitos graves, ni ser personas peligrosas, ni con fortuna para sobrellevar vidas clandestinas.  Los juicios demoran más años aún, pese a existir una Cámara que está dedicada en exclusivo a la causa.
   Es importante conocer algunos datos: cuando el Fiscal decide dictar prisión preventiva contra un imputado, el abogado defensor tiene sólo tres días para apelar esa decisión, esto es presentar un escrito al Juez de Control, exponiendo motivos y fundamentos a favor de su libertad.
   Tres días o queda firme.
   Pero una vez que el defensor presenta ese descargo, ¿cuántos días tiene el juez para responder? 
   No hay plazo establecido y muchas veces pasan dos o tres meses hasta que lo hace.  
   Y si este juez confirma la prisión, pero el imputado sigue defendiendo su inocencia, acude a la Cámara de Acusaciones. Su defensor tiene ahora 5 días para escribir, o queda firme.
   ¿Y la Cámara para contestar?
   Habitualmente varios meses más.  
   Pero la historia no termina allí porque si confirmado por la Cámara, el imputado persiste, se dirige entonces al Tribunal Superior de Justicia y en esta instancia el defensor tiene 15 días, y después, esperar...y esperar... 
   Con estos plazos, y en relación con lo comentado la semana pasada, está clarísimo que no se puede decir, de ninguna manera, que los procesos se demoran por las chicanas de los abogados. 
 
Ahora se llama “Fe de vida”
CONFUSO TEMA DEL CERTIFICADO DE SUPERVIVENCIA
QUE NO ENCUENTRA LA UNIFORMIDAD DE APLICACIÓN
 
   En ausencia de nuestro orientador en cuestiones previsionales, el abogado Héctor Silvestro, difundimos desde aquí las últimas novedades aparecidas alrededor de la cuestión de la exigencia o no de la “Fe de vida” antes llamada Certificado de supervivencia.
   A partir del 1° de marzo, la mayoría de los bancos que pagan jubilaciones y pensiones del sistema de la Anses volverán a pedir el trámite de fe de vida como requisito para acceder a los haberes mensuales. Para esa acreditación de supervivencia, las entidades ofrecerán modalidades para evitar que las personas deban ir personalmente a las sucursales. Se trata de una gestión que les era exigida a los beneficiarios hasta principios de 2020. Con la llegada de la pandemia de Covid-19 se decidió su suspensión, que fue varias veces prorrogada. Y ahora, pese a que en septiembre de 2020 el Gobierno anunció un plan que, según lo dicho entonces, evitaría volver a requerirlo, el trámite estará de regreso. No será así, de todas formas, para la totalidad de los jubilados y pensionados, ya que algunas entidades bancarias anunciaron ya que no pedirán nada.
   La resolución 277 de la Anses, de diciembre pasado, prorrogó la suspensión de la vigencia del trámite, de manera generalizada, hasta el día 28 de este mes. Y estableció que a partir de marzo “los agentes pagadores [los bancos] son los únicos responsables” de controlar que nadie perciba haberes jubilatorios ni prestaciones no contributivas correspondientes a personas fallecidas. Uno de los artículos de esa normativa indica que las entidades bancarias no podrán exigir la presencia física en sus sucursales de los jubilados y pensionados para acreditar la supervivencia, lo cual las obliga a disponer de otros medios para que se cumpla efectivamente con el trámite.
   El Banco de Córdoba por su parte hizo trascender que a ese trámite lo ha cancelado para siempre y eso me lleva a pensar seguramente con inteligencia, Bancor apeló al cruzamiento de datos que se actualiza diariamente, de lo que el resto de los bancos parece no haberse enterado.
 
Roguemos que las estadísticas sean reales
A UN  PASO DE  PENSAR QUE  LA  PANDEMIA
TIENDE A DEBILITAR SUS LETALES EFECTOS
 
   Resulta placentero advertir que aquel sombrío panorama de la pandemia, los encierros, condicionamientos, privaciones, despedidas sin adioses, dramas familiares y otros detalles penosos, tendieran a desaparecer de nuestras diarias preocupaciones para ingresar a los confusos y recónditos campos de la memoria, después que vemos superadas las duras etapas de las esperas de vacunas, del cumplimiento de los esquemas, del agravamiento de la peste, de la segunda, tercera y a lo mejor o peor, cuarta ola y de todas las instancias de angustias que en estos últimos dos años debimos solidariamente compartir.
   Dejemos aparte para el momento oportuno, todo aquello que vinculara al Covid con los acomodos, los negociados, las aristas ideológicas, los episodios de corrupción y las medidas políticas acertadas o no, en toda situación tan conflictiva como esta, para concentrarnos en el mañana cercano que es el umbral del futuro y los mejores tiempos que merecemos gastar, en lugar de andar preocupándonos por los barbijos, los contagios, el viaje en el bondi, la asistencia a la tribuna, el cumpleaños de los amigos y toda la otra actividad social verdaderamente resentida en estos últimos meses, pero en vías de recuperación.
   Vemos con placer, al pasar por esos lugares donde veíamos interminables filas de gente agobiada por la amenaza, que aguardaba horas contra viento, lluvia, calor y todo lo que viniera, para someterse a la ceremonia de los palitos con algodón en las narices, que la primera vez nos provocara molestias y dolor pero que al final lo ansiábamos sobre todo al esperar un resultado que diera negativo.
   Todo eso, al igual que la intensa actividad en los vacunatorios ha disminuido sensiblemente y hay que reconocer el enorme mérito de haber manejado la situación -me refiero al ámbito provincial porque más lejos el panorama era distinto- con la soltura, el profesionalismo y la sensibilidad que exigían los días duros de la espera, el rezo y en muchos casos la resignación.
   Los números dicen que la situación tiende a mejorar, es decreciente el número diario de contagios, la cantidad de víctimas fatales y la ocupación de camas críticas.
   Roguemos que la tendencia se mantenga, para que pasemos el otoño que se viene y el invierno consecuente, para poder decir que nuestra recuperación se produjo en primavera, esa estación en que todo se ilumina, los colores son más intensos, el cariño se fortalece y las esperanzas dejan de tener colores políticos para ser la bandera de todos.
   Que así sea…
 
Se habla de no actualizarlos y reducir su número
LOS PLANES SOCIALES SON EL VERDADERO DIQUE DE
CONTENCIÓN AL DESCONTENTO DE LOS DESPOSEÍDOS
 
   Quisiera que no tuviera tanto aplomo ni seriedad algo que escuché casi como al pasar, que sería intención del poder central dejar de pagar los planes sociales, o sea atemperar la aplicación del clientelismo aunque a lo mejor se trata solo de reducir su número y no hacerlos beneficiarios de futuros aumentos.
   La verdad, si la intención del gobierno pasa por allí, que me perdonen si me equivoco pero sería pretender apagar con querosén las llamas de la hoguera que a todos nos amenaza y no tan sólo a los desposeídos por desgracia o a los vagos por convicción y comodidad.
   Quiero ser absolutamente sintético en los conceptos, para evitar erróneas interpretaciones: los planes sociales son imprescindibles cuando no se generan para comprar votos.
   Son una ayuda a quienes están imposibilitados por conseguir trabajo o necesitan afectarse a tareas muy especiales.
   Es ayuda genuina para paliar la miseria en la que está inmerso un alto porcentaje de la población, y no para comprar celulares, zapatillas de última generación o pagarse la platea en la cancha.
   Además, cuando esa ayuda no está condicionada a una contraprestación laboral, no deja de ser una limosna y eso de ninguna manera es ayuda social sino pura demagogia: quien recibe ayuda, debe ayudar limpiando calles, arreglando caminos, pintando escuelas, atendiendo ancianos y mil tareas más.
   La verdad, si el gobierno pretende solucionar los problemas de pobreza sin generar empleo que no sea estatal sino genuino, nada se podrá hacer porque nada cambiará, salvo el octanaje del combustible que se arroje a la hoguera.
 
Útiles escolares
¿ALGUIEN PIENSA  QUE ES  POSIBLE LIMITAR LOS
SIDERALES AUMENTOS DE PRECIOS APLICADOS?
 
   Es un tema demasiado caliente como para tomarlo con ligereza  sin manejar números comparativos, porque lo que la gente necesita es una orientación acerca de los gastos inevitables que le acarrea enviar sus niños, adolescentes o jóvenes a la primaria, a la secundaria o al nivel universitario.
   El tema más ajustado a la verdad y por consultas a distintos referentes de la actividad comercial vinculada con el inminente comienzo del ciclo lectivo, se desprende que más allá de lo que se diga como palabra oficial, que los precios de esos artículos de papelería y anexos, en el curso del último año han registrado incrementos en sus precios que en algunos casos superan holgadamente el ciento por ciento.
   Si es así, se trata de una locura.
   Y si no lo es, bueno sería estar en guardia para de alguna manera evitarlo, atenuarlo o controlarlo, porque el bolsillo de la gente ya no aguanta nuevas manos intrusas que se metan allí para llenarlos de infelicidad, frustración e impotencia.
   La cadena de comercialización de esos productos tiene tantos peajes que por lógica consecuencia se encarece la mercadería en cada tramo y eso se hace incontrolable, especialmente por la presión de los últimos eslabones de la cadena que son los minoristas, quienes al ser la cara visible reciben las bofetadas de la gente que no está en condiciones de asumir ciertos desbordes en los precios.
   La verdad no se me ocurre ninguna medida como para terminar con estos abusos, porque sus autores tienen millones de rehenes que usan guardapolvos, mochilas, libros, cuadernos, lapiceras y muchos otros detalles, que suman ahora el desencanto de no poseerlo,s porque un puñado de avivados y oportunistas quiere ganar mucho más de lo que merece.
 
Utópico e histórico “federalismo”
EL PRETENCIOSO CONURBANO  BONAERENSE
SE SABE MAYORÍA Y QUIERE HACERLO VALER
 
   Es lógico suponer la bronca en ambas márgenes de la grieta de la que por fortuna ya no se habla tanto, cuando cualquier argentino más o menos informado sigue sosteniendo que el conurbano bonaerense es el conglomerado de sufragantes que hace tiempo se adueñó del manejo de las mayorías en tiempos electorales.
   El que gana el Gran Buenos Aires seguro que tiene el 90 por ciento de posibilidades de ubicarse en lo más encumbrado del podio nacional pese a los antecedentes en contrario acerca de esta presunción.
   Debe ser por eso que la mayoría de quienes tuvieron el poder, los votos y la suerte de controlarlo -me refiero al conurbano- tuvieron siempre una actitud de comprensible soberbia en eso de mirar por encima del hombro al resto de sus connacionales, un temperamento más o menos parecido que muchas veces adquirió la capital federal, ahora Ciudad Autónoma.
   Las broncas entre el puerto, la pampa húmeda y el interior del país vienen desde una culada de años atrás, y nada indica que sea una situación superable que culmine en la más absoluta de las concordias, porque son demasiados y enormes los intereses que existen de por medio.
   Entonces y resumiendo, si ellos se apoderan de la plata para beneficiar a su gente con subsidios jodiéndonos a todo el resto de los argentinos, que por obligación somos los que pagamos esos caprichos, bien entonces por las actitudes que toman todos o los pocos que se arriesgan a enfrentar al pulpo portuario y a la Sociedad Rural o como se llame cualquier corporación del interior bonaerense.
   ¿Por qué tenemos que pagar nosotros lo que ellos ahorran de luz, de transporte y en varios rubros más?
   ¿Por qué nos marginan condenándonos a la indigencia cuando son ellos quienes debieran afrontar al menos los gastos que generan?
   Mire… la verdad que de economía entiendo tanto como de fútbol, pero tengo como consejero a un tipo que se las sabe todas y días pasados me murmuraba algo extraño.
   Era algo parecido a su placer por advertir que al menos desde Córdoba no se sumarán al éxito que pretenden alcanzar esas pretensiones de tomarse ellos las burbujas del festejo dejándonos las hediondas aguas del Riachuelo y de otros ríos a nosotros.
   Muy bien si el Gringo se mantiene firme en su postura aunque sea en apoyo -supongo- de respetables e íntimas pretensiones de poder, lo que quiero confesarles, mi amigo también adhirió.
   Olvidé comentarle que mi amigo se llama Juan Bolsillo, es flaco macilento y tiene esperanzas de engordar…