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26 de septiembre de 2021

S.L.B.: EL REMANENTE “K” TRAS LA DERROTA, ROMPIÓ LA ALCANCÍA Y TARDÍAMENTE ANUNCIÓ SU GENEROSIDAD – LAS PEATONALES CÉNTRICAS INVADIDAS POR RUIDOSOS “ESPECTÁCULOS MUSICALES” – DESDE EL PODER, UNA FALTA DE RESPETO A LA ANCIANIDAD – LA JUSTICIA CORDOBESA Y SU HISTÓRICA PACHORRA – EL EQUIPO DE TALLERES NINGUNEADO POR EL PERIODISMO PORTEÑO – CAOS DE POPULISMO, CLIENTELISMO Y DEMAGOGIA – NI LA PANDEMIA CONSIGUIÓ ECLIPSAR A LA PRIMAVERA, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 26/9/21 emitido en dúplex por AM580 y la 88.5FM ambas dependientes de la Universidad Nacional de Córdoba.

Tardía e interesada generosidad
EN POS DE SUPERAR EL DERRAPE EN LAS PASO
LOS ‘K’ REMANENTES ROMPIERON SU ALCANCÍA
 
   Por allí la situación que estamos viviendo me empuja a recordar episodios de mi lejana juventud y de mi remota niñez, cuando recibíamos algunas monedas y comprábamos caramelos, aunque algunos teníamos un chanchito de yeso con una ranura en el lomo, por donde ingresábamos a la panza porcina una moneda ahorrada porque en lugar de 10 caramelos quedábamos conformes con seis o siete, y no por esa privación caíamos en la infelicidad.
   Y con alegría rompíamos el cerdo de yeso.
   En la que se llamaba Caja Nacional de Ahorro Postal también íbamos amarrocando de pesito en pesito porque comprábamos estampillas por un valor equis, que se iban pegando en la libreta y cuando juntábamos unos manguitos íbamos con esa libreta a la Caja respectiva y nos daban el dinero celosamente guardado.
   La palabra “inflación” todavía no existía y si se había inventado, aún no se usaba por lo que el dinero, de enero a diciembre, valía siempre lo mismo y esto no es un ataque de nostalgia, sino útiles y reveladores recuerdos.
   Todo cambió, creo que después de Venezuela y algunos países africanos o de por allí lejos, tenemos el vergonzoso privilegio de ocupar dentro de los “top five” la ominosa lista de países altamente inflacionarios y eso no es culpa de los argentinos, sino directa responsabilidad de quienes nos gobiernan.
   Y como los que nos gobiernan -de cualquier color-tienen esa malsana vocación por eternizarse en el poder, al menos aquí somos 45 millones de víctimas de los desaciertos, omisiones, faltas de respeto, menoscabo a la inteligencia colectiva y emergentes de un absurdo como lo es más de la mitad de la población sumida en la pobreza, en un país exageradamente rico en recursos, con la diferencia que en otras latitudes tienen menos riquezas pero saben administrarlas.
   Aquí, más que administradores, tenemos malos políticos, angurrientos de poder y de utilidades y esa es una explicación que seguramente me la cuestionarán por elemental y reduccionista, pero desafío a quien quiera que me demuestre que no es la verdad.
   La reciente consulta electoral primaria produjo un desparramo tanto en el mundo partidario desde la derecha, pasando por el centro y terminando en la izquierda porque la sorpresa fue de todos, incluyendo a la devaluada credibilidad de los encuestadores, la mayoría de los cuales cayó en el papelón.
   Ahora viene otra consulta, de la que estamos a 49 días y el electorado navega desde el optimismo de quienes aseguran revalidarán cifras, y la desesperación sumada a la alergia a los barrotes, de los que con el dinero de la gente buscan revertir una situación de la que son los únicos responsables por impericia, apetencias o desorientación tanto funcional como ideológica.
   Es descomunal la cantidad de dinero que ya está circulando en esa acción de inclinar tendencias, frente a un pueblo que demostró una madurez cívica que muchos creían olvidada, negándose con su mensaje en las urnas a ser instrumento de apetencias desmedidas o cómplices de maniobras perjudiciales para la sociedad.
   También aparece escandalosa la impunidad con la que se desvían fondos -destinados a paliar el efecto de otras ugencias- invertidos en electrodomésticos, ajuste de planes hacia arriba, ajuste a los pasivos, reducción del pago de ganancias y otras gangas, en una obsequiosa maratón por comprar votos, dejando de lado el sentir de la gente en cuanto a la inoportunidad de un derroche que era necesario desde tiempo atrás y no ahora frente a la inminencia de una nueva paliza electoral.
   Pero así son las cosas y esa es la realidad que nos rodea, al resumir que en campaña preelectoral, hasta los gatos les regalan queso a los ratones
 
Comerciantes molestos e invadidos
LAS  PEATONALES  DEL  CENTRO CORDOBÉS SON 
ESPACIOS ABIERTOS PARA RUIDOSOS RECITALES
 
   El diferendo generado entre los comerciantes del centro de la ciudad, especialmente los instalados en las calles peatonalizadas, quedaría superado con la sola aplicación del buen criterio y del recíproco respeto con o sin la mediación de las autoridades que por lo general logran empiojar todas las tratativas que se suelen encarar, con formalismos y exigencias inconducentes a una solución que no resulte perjudicial para nadie.
   En este caso, las irresolutas diferencias están planteadas entre esos comerciantes y un gran número de improvisados cantantes, mini orquestas dedicadas a la que se llama “música culta”, vocalistas y bailarines de cuartetos que han tomado esos sectores de la ciudad como escenario para sus actuaciones como actividad que les permite juntar unos pesos en estos duros tiempos de crisis.
   El problema radica en que ambos sectores son víctimas de una marcada decadencia tanto en las posibilidades de trabajo como en los habituales niveles de venta, emergencia que está llevando y lo seguirá haciendo, a la quiebra de muchos comercios y a la pobreza individual de cientos de cordobeses que en los últimos tiempos han visto descender penosamente su calidad de vida vulnerando aquello de ser clase media para transformarse en indigentes virtualmente marginados de la sociedad de consumo.
   Los comerciantes sostienen que tantas horas de aturdimiento -le llamemos musical- les ha minado la paciencia provocándoles un nivel de estrés nunca experimentado, mientras que aquellos que buscaron esa actividad como paliativo de su propia angustia y marginalidad, no encuentran otra solución que exhibir a cambio de unas monedas sus dotes vocales, actorales, musicales o de cualquier otra especialidad artística con tal de quitarles algo de dramatismo a sus carencias.
   Hay que estar en la piel y la tolerancia de quienes se sienten condenados al hartazgo de vivir escuchando lo mismo durante horas y horas, días y días lo que altera la tranquilidad de cualquiera, o ubicarse en la situación de tantos agobiados por la desocupación y la miseria que no le encuentran otra salida a su drama.
   Así como desde el poder se diseñaron y aplicaron políticas de protección a sectores vulnerables, en este caso debiera también -me refiero a la autoridad- instrumentar soluciones para la situación que afrontan los desposeídos.
   No se trata de llegar al extremo del desalojo por una parte o el dejar las cosas como están, sino de actuar con la suficiente sensibilidad social que aporte soluciones y que no agrande el conflicto, al menos hasta que la situación mejore y se recupere eso tan lejano que se llama normalidad. Y ninguno debe asumir culpas por nada sino que de manera adulta, solidaria y respetuosa se estabilice la relación humana por encima de las broncas que genera el conflicto.
   Es cuando el Estado debe mediar para encontrar una solución accesible y equitativa que no sea parcial porque cuando el resultado es ése, queda en el ambiente la certeza que se ha cometido una injusticia.
 
Desprecio y menoscabo
FALTARLE  EL  RESPETO A LA ANCIANIDAD ES
MÁS  IMPERDONABLE EN  LOS GOBERNANTES
 
   Lord Chesterfield, quien no era como seguramente sostiene Axel Kicillof un fumador empedernido, supo afirmar tiempo atrás que se olvidan a veces las injurias, pero el desprecio no se perdona jamás, como que la fuerza y la debilidad de los dictadores o los altos dirigentes políticos -según Bernanos- consiste en haber establecido un pacto con la desesperación de los pueblos.
   Tampoco es cuestión de ser más que tolerantes y apegados cultores de la paciencia infinita, porque por la calle del después se llega a la plaza del nunca.
   En los últimos tiempos ha sido notable en el mundo mediático el crecimiento de los sistemas destinados a preservar documentadamente importantes dichos y acciones: resumiendo, la trascendencia de un archivo se consolida con el vertiginoso paso del tiempo y es mucho lo que aporta contra ciertas amnesias por eso del respeto a la memoria que, quiero insistir, es el lápiz de la historia.
   Cuando se trata de personajes sobresalientes en cualquier actividad, el valor de los archivos se acrecienta y muchas veces esa trascendencia llega a modificar actos y conductas posteriores, siempre y cuando los que hubieran caído en contradicciones no perpetren el error de negar aquello que han dicho o que han hecho.
   Para ciertas comunidades o estamentos étnicos el respeto hacia los adultos mayores, a los que muchos llaman “viejos”, adquiere un nivel casi reverencial en homenaje a las experiencias y un eventual acopio de sabiduría, que lógicamente no distingue a todos por aquello de la formación recibida, las vivencias atesoradas y otros detalles que hacen a la personalidad.
   Pero si hablamos de gobernantes, se me ocurre afirmar que son ellos, por mirar a todo lo que les rodea desde una tarima preferencial y más abarcativa, quienes mayor consideración debieran tener hacia sus mayores, lo que se multiplica si en manos de esos gobernantes existen mecanismos que mejoren la calidad de vida de los veteranos y más aún cuando tras una vida de sacrificio alcanzan eso que pomposamente se calificaba tiempo atrás como gozar el beneficio de la jubilación… ¿beneficio?
   Ahora que para la enorme masa de jubilados no llega a cubrir ni la mitad de sus necesidades básicas que le hagan superar su condición de pobres, no fuimos pocos los que llegamos a suponer que el Estado se ocuparía prioritariamente de subsanar esa injusticia, punto en el que debo admitir mi equivocación: los jubilados son víctimas de olvidos y maltratos, en la creencia desde la cúpula del poder político que al llegar a cierta edad dejan de ser parte de la sociedad, dejan de votar por desencanto y no son un obstáculo a la hora de transformarse en víctimas de omisiones.
   Por eso, a la hora de hablar de archivos, me llamó la atención aunque no me sorprendiera, escuchar parte de un discurso que pronunciara nuestro actual Presidente de la Nación, aludiendo a los viejos, así llamados porque lo somos, a nuestros iguales.
   Lo escuchemos…
El audio con parte de un discurso que pronunciara el Sr. Presidente de la Nación en ejercicio de su cargo, comentando los problemas y perjuicios que le acarrea a la economía la sobrevida de la gente, puede ser consultado en la columna respectiva ubicada en la parte superior derecha de este blog.
 
Megacausa del Registro de la Propiedad
YA ES IMPERATIVO QUE LA JUSTICIA SE
APLIQUE COMO TAL EN ESTE PROCESO
 
   Tal vez en algún futuro, exista o aparezca un juez, motivado por el respeto a la Constitución, que se horrorice con la prisión preventiva abusiva de la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba y con mirada imparcial e independiente, pueda aclarar que un compañero de trabajo no es un cómplice, que un contacto de teléfono no es un socio, que una secretaria no es una partícipe, que una banda no se constituye por equívoca resolución fiscal y que los delitos se prueban y no se decretan. 
   Un meduloso estudio realizado recientemente por el Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA) destaca como problema del Poder Judicial que no existe interés en revisar el propio funcionamiento ni cultura de “automejoramiento”; que no se receptan los intereses de la población y que no se evalúa el desempeño de los jueces de modo habitual. 
   La misma inquietud se ha planteado en Córdoba con respecto a las acciones de los funcionarios judiciales a cargo de la causa, en especial el sistemático dictado de la prisión preventiva, los encierros sin pruebas y los juicios repetidos a cargo de una única comisión especial. Pese a haber recibido por esto el reproche de numerosos organismos de derecho y de la propia Corte Suprema de Justicia de la Nación, ninguna reflexión se ha emitido al respecto.  
   Decía San Agustín que no es el tamaño ni la fuerza, sino la presencia de la justicia lo que diferencia a un estado de una banda de delincuentes, por lo que se vuelve urgente buscar justicia en esta causa, para que nuestro Estado no lo sea.
 
El histórico “ninguneo”
TALLERES DESPIERTA ENVIDIA PORTEÑA YA
QUE NO ESTÁ ‘CASUALMENTE’ EN LA PUNTA
 
   Para el periodismo deportivo porteño, lógicamente es más trascendente que haya perdido Ràcing o que le hayan metido 4 pepas a Rosario Central, a que Talleres fuera otra vez indiscutido verdugo y lo mismo seguramente les está ocurriendo a los rosarinos, más ocupados en intentar neutralizar a “Los Monos” que exigirles a los “canallas” que tomen las cosas con mayor seriedad para no exponerlos a lógicos escarnios y cargadas desde la geografía mediterránea del país.
   Debo reconocer una vez más, si es necesario, mi absoluta ignorancia acerca de las técnicas y estrategias que se manejan en el fútbol, porque lo único que conozco del más popular de los deportes es que se juega con una red al medio y que los arqueros tienen un entrenador especial, que no es el D.T. y como ejemplo de ellos pongo a un científico de los tres palos como lo es el internacional y dilecto amigo Alejandro Gianchuglia.
   Nunca podré entender -aparte- esa tendencia de muchos colegas dedicados a comentar fútbol cuando sitúan al guardavallas “bajo los tres palos” cuando en realidad sólo el travesaño está por encima del arquero, por lo que corresponde decir “entre los tres palos”.
   Bien. Ya me desahogué con ese detalle.
   Volviendo a Talleres, está demostrando lo que consigue una conducción que más allá de lo futbolístico advierto que se ocupa vivamente por la integración absoluta entre el grupo humano que es el plantel. Al resultado de esa preocupación que supongo no está generalizada entre los D.T. lo vemos en cada partido en el que la “T” viene mostrando a diferencia de poco tiempo atrás, una olvidada categoría de equipo, una especie de sociedad solidaria para conseguir resultados impensados para muchos, como por ejemplo haber metido en la bolsa a varios “grandes” del fútbol argentino.
   Al provenir del rugby, tengo especial respeto por los árbitros partiendo de la base asumida por mis amigos de la ovalada, que “el referí siempre tiene razón y más cuando no la tiene”, lo que tomado fríamente no deja de ser un enunciado que se asimila por el mecanismo del absurdo.
   Pero en estos dos últimos partidos, me tocó ver desde mi ignorancia futbolística pero por mera observación visual y sin tener la finura del a veces implacable VAR, que los soplapitos cometieron gruesos errores y aplicaron injustas sanciones.
   No es una muestra de fanatismo albiazul, sino el punto de vista de alguien que goza de ver el buen fútbol, así sean masculinos o femeninos equipos argentinos, europeos, chinos, o del potrero de la esquina.   
   A Talleres nadie le regaló nada y por el contrario, es como si desde el puerto le quisieran robar, cuanto menos, los méritos deportivos bien conquistados.
   Y al margen: ¿Competirán alguna vez equipos mixtos?
 
A 49 días del 14 de noviembre
EL PAÍS INMERSO EN  UN CAOS DE POPULISMO
CON EXCESO DE CLIENTELISMO Y DEMAGOGIA
 
   Si es por hablar del tema, una pila de años atrás Aristóteles ya aplicaba el término “demagogia” para designar a la democracia, porque para el filósofo se trataba de una forma de desgobierno lo que significaba y en la actualidad así se rotula a quien proclama, con terminología que halaga a la gente, con miras a lograr beneficios políticos porque si hilamos más en detalles, también es demagogo quien presenta o alienta un programa político o económico que contempla reformas sociales que benefician al pueblo, pero que a la hora de las concreciones son imposibles de aplicar.
   El populismo, para el caso, deriva de la doctrina política alentada por el partido del pueblo en los Estados Unidos y por extensión, cualquier doctrina populista.
   Ese populismo se asomó en los países subdesarrollados latinoamericanos y la realidad mostró y refiere ahora como casos más definidos al varguismo en Brasil y al movimiento peronista en nuestro país, ambos distinguiéndose por hacer crecer una fuerte organización obrera para que en alianza o acuerdo con la burguesía nacional industrialista, cimentar las bases del desarrollo sustituyendo las importaciones, apoyados tales principios con políticas nacionalizantes, crecido estatismo en apoyo a la burguesía industrial y lo más sobresaliente, cerrar filas alrededor del carisma de un líder.
   Sería una insalvable tontería negar la transformación de la sociedad al compás de estos movimientos allí donde se desarrollaron, aunque no hubieran alcanzado los objetivos propuestos, lo que lleva a resumir que podemos llamar populismo a un movimiento político con base en los sectores obreros urbanos e industriales nacionales que a través de la distribución del ingreso busca la transformación del andamiaje social y económico de un país.
   La verdad, abordar un tema tan actual y apasionante no tendría el vuelo que merece, si dejamos de lado algo que defina como socio de esas conductas al clientelismo que cuando se concentra como objetivo electoral tiene una significación diferente a lo que se generalizó en las relaciones comerciales.
   Y vamos entonces al punto que enhebra todas estas definiciones con la realidad argentina de la actualidad: nadie puede negar que vivimos inmersos en un indisimulable escenario en el que tanto populismo como demagogia y clientelismo son parte del vetusto libreto de una corriente de pensamiento a la que se le dieron vuelta los calendarios y nos obligan a repetir experiencias penosas porque si en el país hubo deterioro, para encontrar a sus responsables se necesita nada más que algo -no mucho- de memoria desapasionada, pero ajustada a la historia.
   El Estado protector pasó a ser una utopía porque las jerarquías que dicen ordenarlo se acostumbraron a mirar hacia adentro y se olvidaron del sufriente exterior; porque la compra de votos es tan escandalosa que nos ataca una íntima vergüenza; porque siendo un país rico esa dispendiosa manera de gobernar para asegurarse la eternidad en el poder, es lo que está degradando valores tales como la dignidad del trabajo, el reconocimiento al esfuerzo, el respeto por el adversario, el rechazo a la vagancia y en consecuencia de tal deterioro, es que naufraga también el sentido de patriotismo.
   Una oleada de promesas precomiciales fue respondida en las urnas y abiertos enfrentamientos intestinos sobrevinieron tras la aplastante e inesperada derrota del oficialismo en la primera consulta. Estamos a 49 días en que los principales actores de la contienda serán la memoria, los fracasos, las promesas incumplidas y esas ansias irrefrenables del oficialismo por mantenerse en el poder.
 
Llegó para quedarse
NI LA PANDEMIA PUEDE  PONER  ENTRE
PARÉNTESIS A LA ANSIADA PRIMAVERA
 
   Los cordobeses alguna vez cultores del romanticismo seguimos viviendo desorientados con relación a las estaciones que implacablemente nos indica con su esclavizante rigor el almanaque y a las temperaturas que de un día para el otro nos agobian por la pegajosa humedad, o nos obligan a sacar del placar la camiseta, la campera y el pulóver que habíamos arrumbado para no verlos ni tocarlos hasta el próximo año.
   Y finalmente, cuando suponíamos que la primavera no se había enterado que era su atávica costumbre alegrarnos la vida y seguía paseando por otras lejanas geografías, se aquerenció pidiendo disculpas y haciendo anunciar su insólita tardanza con temperatura acorde, clásica y aguardada para esta altura del sufrido período pandémico.
   Que ya está entre nosotros la estación de la juventud, bandera estudiantil, forjadora de romances, fabricante de flores, verdores y perfumes, se nota en el calor que industrializa la maravilla de las sonrisas, los ojos luminosos y la ansiada brevedad de la ropa. Las limitaciones en la circulación y la distancia social para los encuentros fraternos o casuales son en muchos casos motivos de evocaciones y recuerdos traídos a un impensado presente de hisopados, barbijos y encierros, como si el Dueño de Todos los Relojes quisiera demorar el estallido de las flores y aún más la dolorosa y salobremente húmeda postergación de los abrazos.
   Una simple recorrida por la peatonal, pese a variables y antipáticas limitaciones, nos regala el magnífico y gratuito cuadro de la pasarela permanente por donde siempre desafiantes y pese a todo desfilan ellas, las dueñas de las miradas y destinatarias de los suspiros y de otras clásicas manifestaciones de masiva y sonora aprobación.
   Inspiradora de poetas la primavera en su esplendor ha recorrido etapas tan placenteras como desatadamente románticas -los clásicos pic-nic eran el escenario- hasta llegar a la lujuria, aunque en tiempos pasados y no tan lejanos para aludirla, se empleaba más el recato, que ha sucumbido a la inspiración actual simbolizada por las eróticas y hormonales exaltaciones del amor en su práctica superando a las vetustas y anticuadas teorías que pretendían definirlo.
   Y cuando la clandestinidad devino en modelo “impuesto” desde arriba y le viene dando sopapos al irrefrenable deseo la primavera llega lo mismo, inclaudicable vencedora de las murallas, las prohibiciones, los ocultamientos, las leyes o los decretos de necesidad y urgencia.
   Por eso es bueno rescatar de la memoria algunas expresiones poéticas consideradas audaces allá por mediados del siglo pasado que son un caramelo para el alma, porque están desprovistas de la intrepidez y la osadía literaria de la actualidad que más se aproxima a lo explícito que a la ensoñación.
   Es una pena no recordar el nombre del autor de “Margot”, un soneto delicioso y todo un atrevimiento para aquellos tiempos, aunque por el título se puede llegar a deducir un parentesco tanguero y lejanamente lunfardo. Sole Winter tiene la palabra:

MARGOT
Pasa Margot con su bolsón de raso,
largo el andar y la pollera breve
y muestra el muslo su filón de nieve
con cada balanceo de su paso.
 
Ojos rasgados, con mirar de ocaso,
boca sensual para el mordisco aleve,
senos en flor luciendo su relieve
desnudos, bajo de la blusa acaso.
 
Se detiene en la esquina y con delicia
suya el viento mancebo la acaricia.
El viento sabe de caricias tiernas.
 
Y al formarse una arruga en su vestido
parece que Margot ha consentido
que le ponga una mano entre las piernas.
 
   La verdad, una suave ternura que pinta no tan solo al personaje sino a tiempos cálidos, con imaginables y sentimentales esquinas de barrio donde al evocarlos se cruza la roja y cilíndrica figura del buzón con su vientre lleno de palabras, arrasado por el progreso.
   Ya está, algo tardía, pero en todo su esplendor la primavera dueña de soles y de caricias; de fantasías y de intenciones; de pétalos y de abrazos… y también de esperanzas en poder ser felices pese a las desgracias.

19 de julio de 2020

S.L.B.: EL POPULISMO PISA EL FRENO DEL PROGRESO DEL PAÍS – MUNICIPALIDAD: ALGUIEN TENÍA QUE RESTABLECER EL ORDEN - LA ETERNA MEGACAUSA NO PIERDE ACTUALIDAD - INTERNA "K" Y EL CANIBALISMO POLÍTICO - INDISCIPLINA CÍVICA LLEVA A DAR PASOS ATRÁS - U.T.A.: SI LA LEY ES DISPLICENTE CON LOS VIOLENTOS, ESA LEY NO NOS PODRÁ AMPARAR - EN EL "DIA DEL AMIGO" EVITEMOS ABRAZARNOS CON EL RIESGO DE LA PESTE, ETC.


Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” del 19/7/20 emitido en dúplex por AM580 y la FM 88.5 ambas de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

No es el único fracaso
EL POPULISMO REINCIDE EN PISAR EL
FRENO EN EL PROGRESO ARGENTINO

   No cambiará mucho el panorama socioeconómico del país si alguien se ocupa de controlar que no haya maniobras oscuras en la compra de 200 dólares mensuales con lo que algunos alcanzan a defenderse de una inflación tan negada como manipulada a la hora de las estadísticas.
   La bicicleta que ha pasado a integrar el ADN de los argentinos, transforma en casi importantes a los que raspan la olla de los poderosos porque ganan unos manguitos en la transacción que hacen del dólar oficial con impuesto y todo que después pintan de “blue” con lo que ganan unos 25 pesitos por cada billete verde, o sea unas cinco lucas más por mes que entran al bolsillo.
   Eso es parte de la aplicación del populismo que en tiempos preelectorales se traduce en la compra de votos, porque el asistencialismo persigue lógicamente ese resultado al tratarse de una inversión política que pagamos todos, votemos a quien votemos.
   Pero ahora lo importante es concentrarnos en el escenario argentino castigado por una crisis impensada que destrozó proyectos, intenciones y plataformas políticas e ideológicas. Y hablando de populismo, viene al caso reseñar algunos dichos de Mario Vargas Llosa, laureado escritor no muy bien considerado por las izquierdas, quien poco tiempo atrás supo declarar que "El enemigo de la democracia, el más terrible que haya tenido, es el comunismo. Fue una utopía que sedujo a miles de personas en todo el mundo. Ese peligro ya no existe, y lo que queda del comunismo está representado por regímenes arcaicos como Cuba o Venezuela. Hoy el populismo está allí, es una enfermedad que vive. Afecta tanto a países subdesarrollados como cultos. Es un fenómeno que no es fácil de definir. El populismo es una política que sacrifica el futuro en nombre de un presente efímero".
   Y así podemos advertir no con sorpresa porque desde tiempo atrás lo vemos venir, a un estilo de gobierno que el Premio Nobel de Literatura pintó en su momento desnudando a un populismo ya encarnado en muchos segmentos de la vida argentina.
   Pero no se contentó con esa explicación, al agregar que "Tenemos que defendernos del populismo, sin ninguna duda. Argentina retrocedió en los años del populismo de una manera peligrosísima. Pero se puede cambiar, se puede enfrentar al populismo y hacerlo retroceder. Ojalá esa fuera la reacción en Venezuela. Aunque los venezolanos se rindieron al populismo, y votaron cinco veces a Chávez, luego han reaccionado", insistió Vargas Llosa.
   Y volvemos a lo nuestro, porque controlar que nadie juegue sucio con los 200 dólares mensuales, se complementaría si se aplicara el mismo criterio de otros países donde también se subsidia a los desocupados, pero se aplica una medida que aquí sería incendiaria aunque efectiva y justa: los que reciben ayuda monetaria estatal, quedan inhabilitados para votar.
   Así se terminaría el populismo y sería suicida para quienes viven de esa mecánica que tan buenos resultados le han dado a lo largo de tantos años, a un costo económico que nunca asumieron porque al populismo lo estamos pagando todos.
    Y eso también es injusto.  

Cirugía impostergable
ALGUIEN TENÍA QUE PONER ORDEN DENTRO DEL
DESCALABRO  REINANTE EN LA  MUNICIPALIDAD

   A lo largo de los años venimos notando que el poder de aguante de la sociedad cordobesa no tiene límites, porque ha sido sometida desde casi siempre a ciertas tiranías que le vienen haciendo descender su calidad de vida; el placer de vivir en una gran ciudad, bella, visitada, en alguna medida envidiada pero manejada en materia de servicios como si las conducciones estuvieran dirigidas por el enemigo.
   Porque los problemas han pasado a ser históricos y que no me discutan esa certeza, que entre ellos están el transporte, el tránsito, la iluminación callejera, la recolección de residuos y tantos otros que en la sumatoria transforman a Córdoba en una urbe tan magnética como invivible.
   Las administraciones municipales, de cualquiera de los signos políticos que ocuparan el Palacio 6 de Julio fueron siempre condicionadas en mayor o en menor medida por un sindicato hábilmente conducido, con un definido sesgo acostumbrado a reclamar y exigir mejoras, prepotencia para apoyar cada demanda y en la mayoría de los casos debilidad de espaldas a la hora de negociar -sigo hablando de las autoridades-  llegando a otorgar concesiones a reclamos y caprichos que fueron minando sus finanzas, todo lo que se hacía bajo la falsa e inútil premisa de evitar malestar de su planta de personal, supernumerosa y altamente sindicalizada.
   “No queremos líos” sostenían varios intendentes y se allanaban a cada presión, hasta que la ciudadanía agotó su paciencia y reclamó con la base que con una planta de personal más que numerosa, estaban en condiciones de exigir calidad en las prestaciones más aún cuando en forma desmedida fueron aumentando los impuestos, las tasas y otras exigencias monetarias a los vecinos.
   Además la vida interna en el quehacer municipal fue descubriendo velos tan ocultos pero a la vez trascendidos, como los privilegios logrados en base a presiones gremiales que pasaron sin dramas por la permeabilidad de muchos funcionarios más amigos de la comodidad de ejecutar el presupuesto, que en su obligación de imponer exigencias de calidad interna basados en lo magnífico de los sueldos y otros adicionales que se agregaron al salario y en buen número de casos no eran retribuidos con la aplicación del cumplimiento y del esfuerzo.
   Tanto que muchas tareas específicas debieron tercerizarse porque pese a la superabundancia de personal que se llevaba cerca del 75 por ciento o más de la recaudación tributaria, coparticipación y otras entradas, los servicios no pasaban de una mediocre calidad.
   No se sabe bien si la paciencia agotada fue de los contribuyentes que pasaron factura más reciente a un intendente ajeno a la ciudad, o si la corriente política que lo sustenta cayó en cuenta que a ese paso de conflictos y desplantes, su intención de llevar a cabo una buena gestión que le permitiera candidatearse a Gobernador corría serio peligro de rotundo fracaso, y no son tiempos de andar perdiendo espacios.
   Entonces vino la mano dura que provocó marcado impacto en la dirigencia de uno de los gremios más combativos de la provincia, acostumbrado por su conducción a ocupar las calles, vandalizar y salirse siempre con la suya en falso nombre de una paz social pegada con saliva.
   Ahora, el gremio tendrá que soportar el cimbronazo, cumplir con sus deberes y guardar los fósforos con los que su dirigencia amenazaba incendiar Córdoba, para usarlos en las cañitas voladoras de la próxima Nochebuena y del año nuevo del que no estamos tan lejos.
   Por fortuna en la Municipalidad también hay empleados comprometidos, conscientes de su deber, cumplidores y sacrificados, que deben pagar por culpa de los inútiles y deshonestos el mal concepto que la sociedad tiene sobre ellos.
   Lo importante es que los vecinos, siempre afectados por los malos dirigentes y las gestiones inoperantes, apoyen más lo que se haga y lo vean, que lo que les prometen, anuncian y después se olvidar de concretar.
   Y que el gremio entienda que están al servicio de los vecinos y no que los vecinos son rehenes de sus ansias y de sus caprichos.

¿Cuántos años ya?
LA MEGACAUSA NO PIERDE  ACTUALIDAD
PORQUE LAS DEFINICIONES SE DEMORAN
   Cantaba María Elena Walsh en una de sus creaciones eternas y posiblemente de las más celebradas que en el reino del revés nada el pájaro y vuela el pez, que un ladrón es vigilante y otro es juez y que dos y dos son tres.
    En este descalabro se me vino a la mente posiblemente por el largo tiempo que la tengo asociada, la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, en la que se encierra en prisión a personas sin juicio y se las juzga después de cumplir condena “por las dudas”.
   Se encarcelan acusados sin antecedentes, incluso admitiendo que no hay pruebas y se ignoran acusaciones contra poderosos y encumbrados en el poder. Se atribuyen negocios millonarios a trabajadores sin fortuna que viven de su sueldo y se libra de cualquier sospecha a altos funcionarios con abultados patrimonios.
   Y el rosario de incongruencias no se corta, porque se designan jueces a dedo y se olvidan las reglas del sorteo. Se exige a los imputados probar que no fueron y se desconoce el deber del acusador de probar los hechos. Y eso no es todo, porque se utilizan argumentos sin lógica para culpar trabajadores y se ignora el más elemental raciocinio para responsabilizar a los altos cargos del gobierno. Se rechaza la buena fe en los imputados comunes y se justifica con la buena intención cualquier accionar de los funcionarios.
   Se condena a los empleados con el argumento de la íntima convicción y se otorga impunidad a los poderosos con íntima conveniencia. Se archivan denuncias contra magistrados y se reinician sistemáticamente juicios contra ciudadanos comunes.
   Aunque faltan la rima y la poesía, el funcionamiento al revés del Reino Judicial, es el mismo, igualito al de la canción.

¿Es tanta la urgencia?
LA INTERNA “K” SE ASEMEJA  A  UN
CIVILIZADO CANIBALISMO POLÍTICO
   Cuando tomamos conciencia del tiempo que falta para las próximas elecciones de renovación parcial del Congreso y de las posteriores, para Presidente, Vice y gobernadores, más otros cargos electivos, caemos en cuenta que la clase política argentina tiene una marcada vocación por la prisa, por el ya, por el ahora, por los tiempos que pasan volando y por una cierta propensión al canibalismo y no les alcanzan para desplegar toda la capacidad de sus promesómetros.
   Es probable que la sensualidad del poder sea la que los empuja, por eso tan atávico que los posesiona y les hace apretar el acelerador de sus relojes.
   Parece mentira que no han pasado ni ocho meses que asumieran la mayoría de los funcionarios, que ya están trenzando y trenzados en luchas internas para ganar posiciones, en un escenario plagado de intrigas, acusaciones, causas penales, libertades caprichosas y otros ingredientes propios de esa actividad que cada vez más se aleja de la ciudadanía ya cansada de desengaños y cuestionables manejos.
   Desde el oficialismo nacional los sectores del peronismo inclinados hacia el kirchnerismo hasta están hablando de nombres para integrar las listas, sin saber cómo les irá después de la pandemia y sus resultados, consecuencias, derivaciones o daños colaterales que pueda sufrir la ciudadanía a la que también, aunque algunos lo disimulen, pertenecen pese a todo.
   Han demostrado que no todos son camporistas ni cristinistas, porque los fernandistas -de él, no de ella- estiman haber conquistado algunas ciudadelas y otros espacios dentro de la dirigencia que les aportan un piso electoral más que interesante.
   Mientras tanto la indiada que le dicen, procura fabricar, crear o proponer sus propios caciques que no tienen que ver por ahora con las conducciones que están más preocupadas en ver a quienes liberan de culpas, a quienes protegen de barrotes y quienes quedan libres de alguna sospecha, lo que la realidad viene mostrando que será el cometido más escabroso y difícil de alcanzar.
   Las sospechas del doble comando del gobierno central cada día dejan de ser tan marcadas, para inclinarse por la preeminencia vicepresidencial en las grandes decisiones y complicadas determinaciones que se tienen que adoptar y algunos que prefieren no ser identificados, hasta se aventuran a sostener que lo que impera es el temor a una justicia equilibrada.
   En cuanto al macrismo, es demasiado reciente la reaparición de Mauricio Macri aunque ya se advierten algunos movimientos especialmente en capital federal y en la Provincia de Buenos Aires.
   Pero volvamos al peronismo, siempre y cuando se tenga la indulgencia de incluir dentro al remanente kirchnerista, porque son demasiados los personajes que la gente desde afuera no digiere y hay que pensar que a la hora de votar, no son sólo ellos los que sufragan.
   Sea como fuere nombres demasiado vinculados con cuestiones judiciales pendientes se mantienen a prudente distancia pero por algunas tímidas declaraciones realizadas más en la intimidad que públicamente, se advierte que están dispuestos a un nuevo “operativo codazo” para que no los marginen.
    Personajes como De Vido, Boudou, Jaime, D’Elía, Moreno y hasta las mismísimas Milagro Sala y doña Hebe no son de quedarse calladas, y más aún con todos los secretos que atesoran en sus memorias.
   Así las cosas, sólo sería cuestión de esperar que superemos la pandemia, mientras nos preparamos para que de una vez se haga cierto eso de ponernos de pié.
   Porque en las rodillas, se está sintiendo una ligera molestia, como de irritación…           

Impaciencia, encierro y hartazgo
LA INDISCIPLINA CÍVICA  ES  LA  QUE LLEVA A QUE
VOLVAMOS A ETAPAS QUE CREÍAMOS SUPERADAS
   En realidad cuando días atrás el discurso presidencial con asentimiento del gobernador bonaerense y del mandamás de la Ciudad Autónoma aquietó ciertas angustias, esa vieja costumbre argentina de abusar de la buena suerte empujó a un desborde de transgresiones no tanto a las disposiciones emanadas del poder, sino a ese propio respeto que le debemos a nuestras vidas.
   Es cierto que el confinamiento obligatorio y demasiado severo en algunos casos alentó discordias, agresiones, depresiones agudas, pesadillas, desencuentros, alejamientos, abandonos del hogar y otras humanas reacciones frente a un encarcelamiento que nadie merecía.
   Se descubrieron decenas de infracciones en todo el país, reuniones prohibidas que se realizaban con desparpajo y difundidas especialmente en las redes sociales, intenciones de recorrer el país de un extremo a otro como si se hubiera librado la libertad de vacacionar y otras actitudes tan deplorables como imbéciles
   Se jugaron torneos deportivos, se hicieron bailes numerosos, casamientos y otras ceremonias con asistencia de muchas más personas de lo permitido y después, cuando lógicamente nos impusieron hacer uno o varios pasos atrás, aquellos imbéciles fueron los primeros en cuestionar lo que ellos mismos habían provocado.
   Eso en cuanto a quienes desoyen las indicaciones de los que saben de pandemias y dramas parecidos, pero están los otros culpables que todas estas incivilidades hayan ocurrido, y son los encargados de controlar la díscola conducta de los argentinos en general, de contrariar a la ley y hacer lo que consideran es lo correcto y acertado.
   Que haya suicidas potenciales que se arriesgan a mirar el pasto desde abajo, es cuestión que atañe a cada uno de ellos que no son pocos, pero es el Estado protector el que tiene que identificarlos o encontrarlos en flagrancia, aplicar los correcticos contemplados en la Ley y si es preciso, a la cárcel con ellos, porque son un peligro y que  para ellos poco importa, pero se transforman en mortales multiplicadores del virus por contagio por el sólo hecho de andar sueltos, frescos y en medio de la sociedad.
    Cuando los controles se relajan es que se plantean estas situaciones que aparte de enojosas con relación a los sacrificados cumplidores de encierros, privaciones de afectos y otras consecuencias no deseadas por nadie, es que los peligros se acrecientan porque quienes debieran protegernos que es la autoridad, no diagrama los controles con el rigor que ahora exigen las circunstancias de su permanente mala aplicación.
   De poco sirve acusarlos, multarlos, meterlos presos y lo que fuere, si con esa actitud desafiante y displicente han sido vehículo de un mal silencioso que no pregunta de quién se trata, sino que lo mata.
   No permitamos que los controles se desvaloricen por falta de rigor o por cualquier otra causa, porque la vida es demasiado bella pese a todo y nadie tiene el derecho, por estupidez, ansiedad o imbecilidad, a facilitar el adiós definitivo de ninguna persona; de nadie…
   Y a todo esto téngalo muy presente mañana, si es que lo festeja sin molestar a nadie.

La UTA y su práctica de la agresión
SI LA LEY ES DISPLICENTE CON LOS VIOLENTOS NO
PRETENDAMOS  QUE  LA  MISMA  LEY NOS AMPARE
   No me vengan ahora con lo de los sufridos choferes que están sin cobrar porque ya se sabe que el reclamo es razonable, pero no es la sociedad cordobesa la culpable, sino que hay responsabilidad compartida entre los empresarios siempre ávidos e inclinados por las mayores utilidades con el menor riesgo y el poder concedente que es la Muni y su pésima costumbre de mirar hacia otro lado cuando la situación se torna inmanejable.
   Es cierto que tanto a los empresarios como al gobierno les conviene que la gente no tenga como desplazarse para ir a protestar; el empresario ya hizo la suya, la juntó, ninguno está pobre y los empleados, a la larga cobrarán sin trabajar, aunque si las empresas quiebran sus pretensiones como dependientes se cotizarán en menos de cero peso.
   Todo esto de ninguna manera justifica la violencia desplegada, ni la vandalización de bienes de la ciudad que son de todos nosotros, porque nos costó pagar impuestos para que estuvieran en el mejor estado posible para servir a nuestra calidad de vida.
   Si dentro de la UTA hay indeseables a los que despidieron tiempo atrás o actuación de inexistentes infiltrados como lo expresó su secretaria general, son ellos, los dirigentes, los responsables de marginarlos de las protestas, porque son garantía de daño, de quilombo, de incertidumbre y de peligro físico.
   Pero parece que a la conducción le vienen bien esos personajes que sólo entienden el lenguaje de la violencia desatada porque saben, y tienen abogados que en tal sentido los adoctrinan, que la Justicia cordobesa es demasiado displicente, siestera y pachorrienta hasta la indignación, lo que les garantiza indemnidad a los exaltados hasta el daño físico del que nunca rendirán cuentas en Tribunales.
   Ni siquiera cuando existen elementos, pruebas y testimonios para encartarlos.
   La gente de la UTA debe recapacitar porque no es la primera vez que suceden ataques a periodistas y en este sentido, quiero permitirme ya hablar como padre más que como periodista.
   Me quiero atrever a aconsejarles que es peligroso jugar con los bigotes del león.
   No soy ese león, pero existen otros leones que se han cansado de ser víctimas de ataques de quienes tienen asegurada su impunidad.
   Y si desde las fiscalías se las consagran por inacción, indiferencia o fiaca para actuar, las cosas serán encaradas de otra manera, ajustadas al concepto de la defensa propia que sí está contemplada en la Ley.
   Porque si desde donde debiera mandar esa señora con la balanza y los ojos no siempre cerrados, es que se imparte la doctrina del equilibrio, debieran dejar entonces de ser tan fieles a eso que le llaman “obediencia debida” al poder central en resguardo de ese equivocado concepto de evitar el malestar social.
   Porque son ellos, y nadie más, quienes lo alimentan.
   La policía les entregó a ocho violentos y la Justicia los liberó a las pocas horas, casi como héroes.
   Realmente como cordobés, siento algo así como vergüenza judicial…

Si no es mañana, igual será otro día…
NO CAIGAMOS EN EL RIESGO DE ABRAZARNOS
A LA PESTE  POR ABRAZARNOS CON EL AMIGO
   Eso de  “mejor amigo o amiga”  es un verso porque si hay mejor  también existe el peor. Una bobada porque si es peor, no es amigo y hoy aunque duela, nos apartemos del actual escenario de dolor, espanto y dudas.
   Hay cientos de definiciones, citas y  frases mágicas que hablan de los amigos, de la amistad, de la casi hermandad y de esa química especial que rodea y distingue a quienes se consideran amigos.
   Los pensadores, desde el fondo de la historia, han brindado un sinnúmero de significados y sin pretender confundirme con los abusadores de la inteligencia, hay muchas cosas que uno, desde la razón, el alma y la experiencia, arriesga a definir.
   Mis amigos, que no son muchos, no necesitan que los salude en un día especial, por la simple razón que con los amigos nos queremos, sólo por ser amigos, por encima de la certeza de los calendarios o de las imposiciones comerciales.
   No por hinchar por el mismo club o por compartir ideales políticos.
   No porque nos veamos todos los días.
   No porque nos prestemos plata.
   No porque trabajemos juntos.
   No porque nos conozcamos hace más de medio siglo o hace un par de meses.
   Somos amigos porque nos une el respeto, como en distintos momentos de la vida nos unió el espanto, compartimos vigilias como las actuales o esas alegrías que uno atesora para enfrentar la adversidad.
   Somos amigos porque sabemos que el otro siempre está allí, como el sol, aunque a veces no lo veamos y porque al igual que los gatos, cuidamos nuestro territorio, pero se lo entregaríamos si el amigo lo necesitara.
   Somos amigos porque se nos ocurrió y lo sentimos, sin que nadie, ni siquiera un parentesco lo impusiera y porque compartimos lo que tenemos, aunque a veces el todo no alcance ni para uno.
   Amigos seguimos siendo, porque es un sentimiento maravilloso que consolida el cariño; es una pasión instintiva de la cordialidad que se comparte, ahuyenta envidias y nos eleva como personas.
   Sea como crean que es, bien vale de vez en cuando acercarnos al amigo, a esa alma gemela puesta en el cuero de otro, y decirle que lo extrañamos, que lo amamos, que estaremos siempre que nos requiera, no tan solo para la joda.
   Los amigos no necesitan, no necesitamos, estar todo el día franeleándonos para expresar nuestros afectos que muchas veces se confunden con la más penosa de las hipocresías.
   Basta con que el amigo, nuestro amigo, sepa que siempre en las buenas o en las malas, sin distancias ni adioses, estaremos con él de la misma manera que estamos seguros que estará conmigo.
   Y a eso, si, tenemos la obligación y el mágico placer de festejarlo.
   Por eso -cualquier día y todos los días- quiero abrazar a ese amigo universal; al que me consuela en la tristeza; al que me recuerda en la distancia; al que me brinda su abrigo aunque él pase frio; al que me cobija con su comprensión; que comparte ilusiones; que llora sobre mi hombro y me presta su hombro para que allí me desahogue.
   Amigo o amiga, es lo mismo. La amistad verdadera es asexuada porque no tan solo se abrazan los cuerpos.
   Las almas también pueden hacerlo.
   La amistad está más allá del sexo, que es una necesidad orgánica y en la mayoría de los casos una expresión de amor.
   Por eso la amistad es así, lo que es: sólo un sentimiento profundo y maravilloso.
   Que no es poco, amigo del alma…