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18 de diciembre de 2023

S.L.B.: SI LA CONSIGNA ES "SE ACABÓ LA JODA" QUE ESTO NO EXCLUYA A NINGÚN SECTOR - PUBLICIDAD POLÍTICA, UN DESPILFARRO QUE SE BURLA DE LAS PRIORIDADES - LOGROS QUE ALCANZARA EL KIRCHNERISMO ECLIPSADOS POR UN PENOSO ADIÓS - MEGACAUSA Y LA IMAGINACIÓN COMO "PARTÍCIPE NECESARIA" - LA COMBATIVA DIRIGENCIA SINDICAL DESPERTÓ DE SU LETARGO - DEMORAS EN EL PAGO DEL AGUINALDO MUEVE A SUSPICACIAS, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 809 del 17/12/23 emitido por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba. Los cortes generalizados del servicio de electricidad impidieron la publicación de esta página hasta
hoy lunes 18/12 cuando esa prestación fue restablecida.


Lo digamos con necesaria madurez
SI  LA  CONSIGNA ES “SE ACABÓ LA JODA”,
QUE ESTO NO EXCLUYA A NINGÚN SECTOR
 
   Estamos viviendo momentos demasiado tensos, más que nada por expectativas, por ansiedad, por ganas de sentirnos mejor, protegidos por un sistema como el democrático que asegura igualdad absoluta para todos en muchos aspectos.
   Ese tema de las ansiedades para nosotros no tendría ninguna relevancia si coincidiéramos con Platón, autor de esa discutible sentencia que “ningún asunto humano merece mucha ansiedad”, porque en los tiempos platónicos es probable que no existieran los dramas, los piquetes, las barricadas, las bombas de estruendo ni las urgencias que actualmente nos acosan, humana y tecnológicamente hablando…
   Especialmente por el hecho que tales ansiedades devienen en angustias alimentadas por carencias, frustraciones y otros detalles negativos, como sentir desamparo de quienes debieran protegernos, cuidarnos, evitarnos cualquier sufrimiento y superando carencias a todos por igual, pero este mundo consumista es el que establece las diferencias y las distancias muchas veces insuperables, como las existentes entre la pobreza y la abundancia.
   Hay detalles en nuestra historia reciente -muy reciente, mejor dicho- que fortalecen tal pensamiento y una de ellas es eso que le llaman el derecho a la protesta, consagrado por nuestra Constitución e interpretado según el gusto y placer de cada gobernante. 
   Y en la otra vereda está el individuo que a lo mejor siendo ajeno a la protesta, resulta ser víctima inevitable y dolorosa y vamos a un ejemplo: el sector tal demanda mejoras barriales o aumento de haberes para lo cual busca impacto mediático y para ello nada mejor que plantarse con un palo, una capucha, un mortero y un altavoz en la esquina de Colón y General Paz o anulando puentes para que allí lleguen los adherentes, los móviles televisivos, los cronistas callejeros y los contingentes policiales como meros observadores.
   La circulación está cortada y nadie puede pasar porque poco a poco los manifestantes aumentan en número y ni siquiera las ambulancias pueden pasar, salvo en algún caso extremo, pero así el derecho ciudadano de circular está vulnerado.
   Multipliquemos este casi tonto ejemplo por diez en una ciudad como Córdoba y el desastre es inevitable, salvo que por ambas veredas se respete el derecho de los demás, que sería lo correcto y consagrado.
   Simplifiquemos el tema: es hora de dejarse de joder, terminar con la prepotencia, sepultar el vandalismo  en los más oscuros rincones de la memoria y actuar como ciudadanos responsables y no como patoteros amparados por un palo, una capucha y el vistagordismo policial, provocan caos porque hacen lo que se les canta.
   En pocas palabras, si la intención de la Bullrich es restablecer el respeto necesario, el aplauso a una acción que se encare con participación de la Justicia, observancia de la ley y su correcta aplicación.
   Resumiendo, si la joda se termina, que el final sea para todos, y sin lloros…
 
La publicidad política en los medios
EL RECORTE DE  TAL DESPILFARRO PONDRÁ
EN CLARO VARIAS Y CURIOSAS  REALIDADES
 

   De acuerdo con el tema que voy a tocar ahora, se me ocurre que en este caso nada mejor que comenzar con la conclusión, porque se lo discuto a cualquiera que es la correcta interpretación del asunto, y me estoy refiriendo a la publicidad oficial, o sea la que tanto se utiliza para tres fines tan claros como innegables: para la difusión de las obras de gobierno, para la saturación ciudadana y para eso tan despreciable como lo es la demagogia.
   Y en consideración a esta definición de la que me hago cargo, todo nace porque desde la cúpula de cualquier poder ya sea municipal, provincial o nacional como asimismo y así es, de muchas empresas prestadoras de servicios, se tiene la equivocada convicción que con la inversión que realizan en espacios gráficos, radiales, televisivos o en las redes sociales más la vía pública -porque no me nieguen que es una inversión- en lugar del conocimiento de la población tienen la creencia que están comprando aplausos… o silencios.
   Que muchos son esos casos y no quiero santificar ni demonizar a nadie, pero pasa a ser una cuestión de conciencia empresaria para los medios y de honestas convicciones para quienes tienen, tenemos, la complicada tarea de informar y de comentar o criticar.
   Son cuantiosos y exagerados los montos asignados a ese rubro por parte de los gobiernos, lo que se acrecienta escandalosamente en etapas precomiciales, llegando al caso que se erogan mayores sumas en publicidad, que en los gastos que demanda la realización de la obra que promocionan.
   En definitiva y para no seguir abundando en detalles odiosos, debo considerar en lo personal, que me parece una medida acertada eso de limitar a los poderes en los exorbitantes gastos publicitarios que perpetran, porque es para considerar que existen otras prioridades que superan a la intención y el valor del autobombo.
   Establecer límites sería lo más acertado y rogar que los medios, en defensa de los merecimientos de la sociedad, tengan la generosidad de ser fieles a eso tan necesario que es la difusión de las obras de gobierno, porque si se divulgan para beneficio general, son los medios los que tienen la obligación ética y patriótica de hacerlos conocer.
   Es probable que este comentario no sea del agrado de muchos personajes que hacen la suya, que subsisten por la interesada generosidad ajena de sostenerlos a ellos y a sus productos, que no siempre son de la esperada calidad.
   El Estado tiene la obligación de ser cauto en sus gastos, cuando las circunstancias imponen racionalidad y no el manejo de cifras alocadas que bien pudieran destinarse a obras de bien común.
   Hacer las cosas, no en silencio, pero dejar que trasciendan por su importancia y beneficio comunitario, es la mejor publicidad que puede tener cualquier gobierno.
 
El kirchnerismo y su agonía cívica
UN PENOSO ADIÓS ECLIPSA ALGUNOS DE LOS
LOGROS QUE ALCANZARA EN SUS GESTIONES
 
   Más allá del hecho penosamente anecdótico que recorrió el mundo, de la seña que hiciera al retirarse del Congreso de la Nación la Sra. ExElla, no es por actitud maledicente, que ahora resaltan otras situaciones y detalles que en su momento no trascendieron y que toman tardía relevancia, al menos para enriquecer nuestra íntima historia, especialmente de los personajes que se fueron; que aseguraron cambiar el país, que no dejaron ni pelusa en el tesoro nacional, que malgastaron a mansalva y ya en el ocaso, seguramente alientan la pretensión del respeto cuando el respeto, precisamente, es una actitud social que hay que merecer para gozarla.
   Hay 400 millones de dólares fugados con importaciones truchas para lo cual fueron allanados 18 bancos y varios estudios contables y de abogados y sociedades, simulando importaciones pero nunca importaron nada a nuestro país pero al exterior giraron esa cifra abrumadora, inventando más de 170 empresas.
   Esas sumas fueron giradas al exterior como por ejemplo a Delaware, Florida, todo lo que ya está en manos del organismo norteamericano con competencia en la materia, que poco a poco va acumulando detalles acerca de los beneficiarios efectivos de esas maniobras porque tales sumas fueron transferidas a sociedades en el exterior, vinculadas con nuestro país y es curioso que los mecanismos de control hayan pasado por alto una anomalía de tamaña magnitud.
   En otro orden de cosas y más como anécdota, están registrados 129 vuelos con aviones de la flota presidencial a Rio Gallegos y a El Calafate, sumados a 59 vuelos en aeronaves de YPF y 5 aerotaxis particulares también pagados por nosotros, durante la gestión de Alberto Fernández, o sea más de un vuelo por semana con un costo promedio de 30 mil dólares

cada uno, de los cuales uno sólo estuvo en la agenda oficial de la Sra. cuando fue a la inauguración de un cine en Calafate, incluyendo varios vuelos realizados en plena cuarentena y hasta se llegó al extremo -sin dudas por un ataque de ternura- de licitar el servicio de un menú infantil a bordo para su nieta.
   En esos vuelos el erario público que sostenemos todos los argentinos debió soportar la erogación de alrededor de los 5 millones de dólares.
   Mire, la verdad, hay otras cosas para ventilar, pero en homenaje a la verdad y el buen gusto, es preferible que las vayamos conociendo de a poco porque vienen sin anestesia.
   Es para pensar, sabiamente, que esperábamos una salida más decorosa y no como viene ocurriendo, que poco a poco se van conociendo detalles de una realidad que debimos soportar, sumado a todo aquello que está encerrado en la nada; en el mundo del más allá y es cuando advertimos cuál era la desesperación por no perder el poder, que tenía la bendición de consagrar impunidades.
   Me parece que es la mejor manera de disipar alguna sospecha de ensañamiento periodístico, que tuvieran como origen a los partícipes necesarios de esos despilfarros, cuando hubo momentos que se peleaban por los precios de las vacunas…
 
Sobre la Megacausa del Registro
SUELE SER BUENO A VECES DEJAR QUE LA
IMAGINACIÓN  SEA ‘PARTÍCIPE  NECESARIA’
 
   En el contexto de rescatar y recuperar valores como la libertad, la inocencia, el sentido común y la justicia, desaparecidos en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, dejé volar mi imaginación buscando posibles formas de solucionar tales ausencias. 
   Se me ocurrió, por ejemplo, qué pasaría, no sólo en esta causa, sino también en la práctica en general, si en los expedientes de tribunales los imputados se mencionaran con nombres ficticios y no con los reales.  Por supuesto que todo lo demás se mantendría igual, el relato detallado y cualquier antecedente, contacto, relación o conexión que el imputado pudiese tener.
   Todo igual, excepto el nombre.  
   Pensemos como ejemplo en el Juez que encarceló a dos imputados reconociendo que no había ninguna prueba contra ellos, ni ningún testigo que los acusara, pero igual, él estaba convencido: ¿hubiese hecho lo mismo si el caso fuese anónimo y el encerrado pudiese ser su pariente, amigo, vecino o algún influyente político?
   Y en sentido inverso, cuando se ignoran las acusaciones contra poderosos personajes,  ¿se obraría igual si el caso pudiera manejarse como  un anónimo?.  
   Con absoluta seguridad que no.
   La objetividad y la imparcialidad brillan por su ausencia, y aunque me digan y ya sé, que existen recursos para garantizarlas, lo arriba expuesto prueba que no alcanzan.  Entonces aunque la idea suene descabellada o poco práctica, habrá que seguir pensando, porque sin esos pilares no hay Justicia posible.   
 
Demasiados reclamos adormecidos
LA ‘COMBATIVA’ DIRIGENCIA SINDICAL SALIÓ
DE UN LETARGO QUE DURÓ  ALGUNOS AÑOS
       
                               
   Es complicado, a esta altura de la historia que nos viene acompañando desde más de unos 60 años atrás, hacer odiosas comparaciones acerca de los líderes sindicales más cercanos a nuestra condición de cordobeses y argentinos, y en el caso particular de quienes abrazamos este vicio que le llamamos periodismo.
   Pedro J. Frías supo sostener que “el compañerismo es una solidaridad, no una complicidad, como parecen vivirlo ciertos círculos, empresarios, sindicales y estudiantiles” y es absolutamente cierto, por esa unión de almas, pensamiento y acción que caracteriza a quienes luchan por el bien de muchos de sus compañeros de laburo; con los mismos objetivos de mejorar su vida, aunque política e ideológicamente abracen distintas y distantes corrientes de pensamiento.
   Pero entre nosotros, aquí en este bendito país, esos postulados son parte de la lírica -que todavía muchos respetan y practican- pero que han sido superados por la angurria, la vida fácil, la trenza con los gobiernos y las empresas donde revistan, la protesta rentada y el permanente animo de conflicto, lejos de posiciones conciliadoras haciendo prevalecer intereses personales y otras apetencias, como utilizar esa noble actividad del gremialismo como trampolín para zambullirse en el anhelado mundo de la política partidaria.
   Hemos vivido años tumultuosos de carencias, indiferencia, ninguneo y otras actitudes lamentables por parte de cierta dirigencia sindical enrolada en la corriente gobernante, muy lejos de los más de 12 paros generales que Ubaldini y sus acólitos tramaran durante el gobierno alfonsinista y después, pese a los motivos, ciertos dirigentes optaron por esconderse a la sombra y el amparo de sus organizaciones, que a propósito y por obediencia debida mojaron la pólvora de sus demandas, y se jugaron por su bienestar personal dejando de lado el tácito compromiso de proteger a sus afiliados imperiosamente necesitados de mejoras especialmente en lo salarial.
   No es cuestión de revolear la media, porque en materia de ejemplos no es complicado traer de la memoria inmediata, los casos de dirigentes que virtualmente de la nada se transformaron en prósperos empresarios, poseedores de fortunas, autos de alta gama, aviones, lanchas y helicópteros, de frecuentes giras de placer en el Caribe, en la vieja Europa y sucumbiendo a las tentaciones del reino del consumismo que es el territorio yanki.
   No han sido pocas las situaciones en que las bases imploraban alguna reacción que apuntalara sus demandas, pero me encantaría que alguien me enumerara cuántos paros, salvajes como los de antes, se instrumentaron desde la dirigencia sindical, en apoyo de legítimas demandas.
   En estos últimos años de malaria, fue una escandalosa siesta en la que buena parte de la dirigencia apoliyó a mansalva a la vez que acrecentaban sus fortunas, lo que seguirá ocurriendo mientras no se legisle la obligación de la presentación de una declaración jurada de bienes, al asumir cualquier conducción sindical, y repetir el trámite actualizado y documentado al retirarse.
   Casi sería en vano, la verdad sea dicha, porque tenemos ejemplos de la calidad vitalicia de muchas conducciones y contra ese argumento, es difícil pensar que algún político se aventure a modificar el actual y penoso estado de cosas.
   Son tan pero tan ricos, que compran clubes, mansiones, aviones, voluntades y hasta resultados deportivos…
   Ahora varios revolvieron sus recuerdos, encontraron ya secas las pinturas y las mechas de las bombas de estruendo habían sido comida de los ratones, pero en materia de recursos tienen de sobra, como para volver a pintarse las caras y jugar a que son terribles defensores de sus afiliados aunque es medio tarde ya, si es que se recobra legalmente el debido respeto al prójimo en las protestas, así sean justificadas.
 
¿Jubilaciones provinciales en crisis?
DEMORAR EL PAGO  DEL  MEDIO AGUINALDO
ES DAR LUGAR A SOSPECHAS DE RECORTES
 

   Se encendió una luz de alarma cuando se conoció que uno de los temas a integrar era la cuestión jubilatoria, en el paquete de leyes que de manera inmediata se pondría a consideración legislativa nacional, y no faltaron los malintencionados que conectaran esa inquietud con la designación del ex presidente de la Caja de Jubilaciones de Córdoba devenido luego en ministro del cordobesismo, una especie de dibujante de fantasías, responsable de la alquimia matemática que hace creer a los pasivos mediterráneos que cobran un 82 por ciento móvil cuando no es así.
   El eje de las dudas pasa por la posibilidad de la eliminación del índice de actualización de las jubilaciones, que formaría parte de la compacta ley que van a enviar al Congreso, agregado al retorno del impuesto a las ganancias y es como si se hubiera dejado entrever la apelación a los mentados decretos de necesidad y urgencia, y más aún que tales iniciativas contarían con el apoyo o la mirada hacia otro lado de los gobernadores cuyas provincias padecieron recortes en la recepción de los Aportes del Tesoro Nacional sobre todo en los casos que el poder portuario tardó en concretar el envío del dinero para los salarios y el aguinaldo del mes de diciembre, que dejó el gobierno saliente.
   Y ahora se conoció que los mandamases de San Luis y Santiago del Estero y trascendió que también Formosa, declararon a sus provincias en estado de emergencia, una maniobra que se aplicara en tiempos de Macri para extorsionar, a cambio de la aprobación por parte de los legisladores de esos estados, a las medidas de ajuste oportunamente aplicadas.
   No sería la primera vez que se apela al bolsiqueo de los dineros aportados por los pasivos, para disminuir el rojo de la caja grande.
   Y no se tomaría tal situación como anormal, hasta que un detalle saltó al conocimiento de la gente: Se había anunciado que el medio aguinaldo para los pasivos cordobeses estaría para su cobro este lunes, o sea mañana, pero en las últimas horas se reveló que no sería posible cumplir con dicha grata nueva y que “se reprogramaría” la fecha del pago.
   Hay un detalle sugestivo para tener muy en cuenta, desde que se sabe que en los sueños del flamante gobernador anida su intención de transferir a la Nación nuestra Caja de Jubilaciones con todos los peligros y las dudas que ello encierra, porque a lo mejor busca, desde su posición individualista, congraciarse con el poder central posiblemente por miedo a la poda de la coparticipación
   No es por nada, pero debe haber intervenido alguna mano mágica, de reciente incorporación, para sacar ese par de conejos de la galera…
   Tampoco es cuestión de escupir para arriba o hacer pis contra el viento, corriendo el riesgo que la creatividad popular lo tenga como una especie de gaucho ingrato.
   ¿Por qué? se preguntará usted.
   Simplemente, porque se olvida del pago…

19 de febrero de 2023

S.L.B.: DOS MESAS ANTAGÓNICAS: LA DEL HAMBRE Y LA DE LOS QUE PUGNAN POR AFERRARSE AL PODER - PUEDE TOMARSE COMO EXITOSA LA TEMPORADA TURÍSTICA - PAREJA LÉSBICA, UN NIÑO Y SU MARTIRIO: LA CONDENA CON FINAL DE TUMBA O DE CREMATORIO - SIEMPRE HAY NOVEDADES DE LA MEGACAUSA - DESDE EL GOBIERNO SOSTIENEN QUE EL HAMPA EN CÓRDOBA NO ESTÁ ORGANIZADA - NOSTALGIAS POR LOS ANTIGUOS E IRREPETIBLES DÍAS DE CARNAVALES – DESPEDIDA CON MARIO BENEDETTI Y LOS OLVIDOS, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 766 del domingo 19/2/23 emitido por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.

¿Hay peligroso desprecio por las prioridades?
EL PUEBLO AGUARDA MÁS RESULTADOS POSITIVOS DE
LA MESA  DEL  HAMBRE QUE DE LAS LUCHAS INTERNAS
 
   No hace mucho tiempo el Sr. Presidente de la Nación comentó el problema del hambre y anunció la conformación de una “mesa del hambre” integrada por personajes notables de la política, el sindicalismo, el espectáculo como el caso de Marcelo Tinelli, etc. y su tarea sería encontrar los caminos que nos llevaran a la superación de esa aguda problemática, en un país tan ubérrimo como el nuestro, porque más que una estadística es una injuria, verdadero baldón inmerecido, que afectaba de manera especial a quienes en los tiempos de Perón eran los únicos privilegiados.
   El programa dependía del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, a cargo de Daniel Arroyo, y del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, presidido por Victoria Tolosa Paz. "Ambos estamos encargados de coordinar la mesa, que nació con grandes personalidades, explicó la funcionaria, aclarando que la iniciativa concretada "no tiene un presupuesto" porque "no es una cartera ministerial, sino una consigna que busca y refleja los sectores que no acceden por sus propios medios a tener un plato de comida en su casa". Así, los fondos para llevar adelante las políticas provienen del Ministerio de Desarrollo Social y uno de los integrantes de aquel patriótico emprendimiento, era el docente Roberto Baradel, quien a través de las redes sociales reveló que, textualmente, “Después de 4 años, los docentes y todos los trabajadores volvimos a entrar a la Casa Rosada y por su parte el Lic. Daniel Arroyo comentó que “Con el plan Argentina Contra El Hambre, este año invertimos más de 121 mil millones de pesos para la seguridad y la soberanía alimentaria.
   La realidad nos ha mostrado ahora que desde aquel reciente pasado, poco se hizo para mitigar aquella penosa situación porque hoy, de acuerdo con cifras oficiales, más de la mitad de los niños argentinos padecen hambre, una injuria que ninguno de quienes debían mitigarlo había sufrido jamás, porque fácilmente se advierte que asimismo ninguno de esos notables hubiera perdido algo de peso.
   Dejemos un poquito de lado esta parte de la historia y viajemos a la realidad actual, cuando vemos ya sin sorpresa pero con indignación creciente, que en la generalidad de los funcionarios la preocupación mayor, más allá de sus obligaciones con la sociedad, es esa descarada manera que exhiben en la lucha por permanecer en posiciones dominantes o en alcanzarlas, munidos de la acostumbrada demagogia y las actitudes hipócritas que cada día engañan a menos argentinos.
   Nadie tuvo en cuenta sabidurías ajenas como por ejemplo recordar que “La guerra contra el hambre es verdaderamente la guerra de la humanidad para obtener su liberación. No hay batalla más importante, en la Tierra ni en el espacio, pues la paz y el progreso no pueden ser mantenidos en un mundo alimentado a medias”, fueron brillantes conceptos de un tipo que mucho sabía de carencias y de opulencias; de paz endeble y de guerras. Se llamaba John Fitzgerald Kennedy…
   La encarnizada lucha por el poder ha posibilitado que todos los otros graves problemas que nos aquejan, para la clase dirigente han quedado marginados, salvo a la hora de formar parte de la consabida y ya percudida batería de promesas: “A uno que tenga hambre, dale primero de comer y después háblale de lo que sea; si empiezas por hablarle, sea de lo que sea, no lo dudes que fracasarás”, conceptos de Jean Anouilh, porque “El hambriento no razona, no le importa la justicia ni escucha las oraciones” sostenía un dilatado tiempo atrás la sabiduría de Séneca.
   Mientras la inflación indomable nos castiga sin misericordia, los esfuerzos del poder se centran en quedarse y de la oposición en ascender, ante un atónito escenario de carencias, padecimientos, inseguridad, justicia tambaleante, narcotráfico creciente y malestar social pisando el peligroso borde de una tolerancia en su histórico límite. Se enfrentan programas políticos cargados de dudoso exitismo a futuro, como si partieran de bases sólidas inexistentes, porque son parte de la crisis que vivimos.
    Larreta por su parte piensa en la alternancia, con Macri recuperando poder y Gerardo Morales a quien quieren ver de candidato a vice; el Dr. Alberto Fernández convencido que si se presenta aunque muchos de sus conmilitones se opongan, repite mandato, mientras ex ella sigue deshojando la margarita de su permanente teatralización, aguardando un clamor que no le llega o es de menguada relevancia, más allá de los camporistas, el sector más desgastado del kirchnerismo auténtico. Aníbal Fernández busca diferenciarse de los K: “Cristina no está proscripta, puede ser candidata si quiere”, declaró.
   Milei cuyo permanente y ya junado encule mediático parece ser el sello de su campaña libertaria, seduce a la juventud dejando de lado la memoria real y absoluta, que es el lápiz de la historia.
   La soñadora izquierda con su costado comunista-cristiano alguna vez bendecida papalmente que quiere ver con la banda a Grabois o Gravuá, como prefieran, quien seguramente ungiría a D’Elía como ministro der Asuntos Ridículos y cedería espacio para que Máximo , el heredero, ocupara la apetecida cartera de Trabajo
   Y debo ahora confesar que con ánimo reduccionista, porque hay que reconocer que muchas situaciones no merecen ser tomadas con amplitud ni seriedad, que el resto del arco ideológico, por su magro peso, cuantitativamente considerado, poco puede hacer para definir alguna ajustada contienda electoral.
   Y cuando uno desapasionadamente evalúa comportamientos ajenos con algo de indulgencia, entiende ante ciertas actitudes que es la desesperación por no perder el poder, el sentimiento que anima a muchos de los que al menos quieren quedarse.
   Duele y mucho, comprobar que las prioridades del poder y por desesperación están en quedarse, porque la pobreza siguió en aumento y es alarmante e inhumano advertir que más de la mitad de los niños argentinos padece eso que los gordos del gobierno no sufrieron jamás: el hambre y por eso debe ser, por impotencia, que a la mesa del hambre alguien le serruchó las patas.
   Resumiendo, la realidad nos ha demostrado aunque no hiciera falta, que en la clase política argentina prevalece esa vocación por ascender y seguramente tomando en cuenta aquel dicho de Napoleón, que “es fácil detenerse cuando uno va en subida, y difícil hacerlo cuando baja”.
   Al respecto, positivo sería que se tomara en cuenta la finura del humor de Chésterton, convencido que “No hay cosas por las cuales los hombres hagan tan hercúleos esfuerzos, como las cosas de las cuales ellos saben que no son merecedores”, lo que refuerza esa atrapante convicción, que honestamente hago propia. “El mayor pecado de los hombres es el de la desesperación, por ser pecado de demonio”, sostenía Cervantes.
   Por eso prefiero cerrar este comentario, en la convicción por experiencia. que los puestos eminentes son como las cimas de los peñascos; sólo pueden llegar a ellos las águilas y los reptiles.
   Los hambrientos, para el gobierno, pueden seguir esperando, creyendo que las promesas y la demagogia son nutritivas…
 
La temporada turística adentro y en el exterior.
PESE A LOS CAPRICHOS DE NUESTRA  DÈBIL  MONEDA Y
OTROS CONTRATIEMPOS FUE MEJOR DE LO CALCULADO
 
   Algunos derrotistas de esos que nunca faltan, se aventuró a sostener que a la temporada turística, generalizando a Córdoba con el resto del país e incluyendo en algunos casos al exterior, la habían salvado los feriados largos, en los que al menos localmente se dieron casos de plena ocupación tanto en la capital como en los clásicos puntos veraniegos del interior.
   Como todo en la vida tiene explicaciones e interpretaciones, procuraré que a través de mi evaluación encuentre a oyentes que piensen de la misma manera y si eso ocurre, será que no estoy tan equivocado.
   No es como algunos fanáticamente aseguran que el turismo se movió masivamente porque la economía del país esté creciendo más o menos como en China, lo que es un delirio, sino que durante los eternos dos años y medio de encierro no hubo en qué gastar las sumas que los argentinos teníamos dispuestas para pasear en vacaciones, comer afuera, asistir a espectáculos artísticos o deportivos, cambiar el auto, hacer arreglos en la casa, renovar el guardarropas, ponerse al día con los impuestos, guardando el dinero plástico porque los recargos de las tarjetas eran salvajes u otros gastos, porque no valía la pena desembolsar lo atesorado frente a un futuro tan incierto, porque a lo mejor -o para peor- ese dinero lo podíamos necesitar en medicamentos.
   Se advertía en la gente, al menos a través de los informes mediáticos en los clásicos lugares serranos, una especie de alegría por desahogo, como si hubieran superado una instancia en la que el futuro de ninguna manera estaba asegurado para bienestar.
   Las lamentaciones de siempre para los casos de abusos en los precios, porque para muchos comerciantes era la oportunidad de salvar parte de sus pérdidas, deudas y quebrantos y ponerse al día después de dos temporadas de malaria, que ni siquiera los parientes iban a ocupar los espacios hoteleros.
   En buena hora que la voluntad de la gente por la disipación permaneció vigente, lo que al menos sirvió, sirve y estimo que seguirá sirviendo en muchos casos, para superar los terribles momentos que nos tocaran vivir, en aquellas instancias de dolor, sufrimientos, adioses sin despedidas y otras situaciones penosas que tuviéramos que padecer.
   De ahora en adelante, roguemos que la normalidad, en cada verano, vacaciones de invierno o feriados largos, sean motivos de felicidad, esparcimiento y reencuentro con el placer de viajar.
   Sobre todo, porque lo merecemos…
 
¿Irreparable consecuencia de las burocracia?
DURA CONDENA A LA PAREJA  LÉSBICA POR  UN CRIMEN
QUE SE HUBIERA EVITADO SI LA JUSTICIA NO SE DORMÍA
 
   Realmente, considero que ya está dicha la última palabra que no necesita agregados, acerca del juicio y la condena contra las dos bestias que torturaron, violaron y mataron a la indefensa criatura de 5 años que era fruto del parto de una de ellas, aunque por lo realizado y revelado, jamás le resultaría justo ser considerada como “madre”, que ni siquiera merecería el perdón divino ante la atrocidad cometida.
   Nunca más, jamás de los jamases, podrán quedar en libertad, salvo cuando sus cuerpos tengan destino de tumba o de llamaradas, y ni por casualidad podrán demandar a cualquiera de los dioses ningún tipo de perdón, porque hay cosas que ni siquiera la fe -y me hago cargo de este concepto- debiera descender a tan bajos instintos como los demostrados por las dos asesinas de La Pampa con esas indulgencias de catecismo, clemencias inmerecidas ni absoluciones basadas en ningún argumento porque a los demonios, por su propia naturaleza y criminalidad es mejor saberlos muertos o tenerlos como tales.
   Y si la Justicia humana es tal, hasta el punto de nombrarla con mayúsculas, porque nadie ha regresado para contar de qué se trata la justicia divina si es que existe, que llegue también para quienes por ignorancia, comodidad, vagancia o enfermas de insensibilidad y enemigas de eso que se llama compromiso con la sociedad, formaron la cadena humana cuyo último eslabón fue la barbaridad de entregar el niño, o mejor dicho la vida y el alma de esa criatura, a sabiendas que era frecuentemente maltratada.
   Para todos ellos, si no fue tan sólo una persona, que el peso y el escarmiento de la ley no se ensañe como lo hicieron las bestias con el indefenso Lucio Dupuy, pero que de alguna manera las condenen por haber sido quienes carentes de la más mínima sensibilidad humana y respeto por la indefensión, lo entregaron a quienes lo ultimaran.
   Es tan enorme la falta cometida, que no me vengan con que por algún resquicio de los códigos le encuentran atenuantes a tales exponentes de la justicia indiferente y pachorrienta que no queremos..
   La verdad y desde la sinceridad más absoluta y descarnada, la pira sería no una venganza, sino el justo y merecido castigo.
   No soy un bárbaro. Bárbaras fueron ellas, o elles.
   Y si no tienen un encendedor a mano, aunque dejé de fumar hace tiempo, todavía conservo algunos…
 
Las afrentas humanas causadas, irreparables.
LA MEGACAUSA DEL REGISTRO AÚN NOS SORPRENDE
PESE AL LARGO TIEMPO DE  SU SOSTENIDA  VIGENCIA
 
   Años atrás la Corte Suprema de Justicia de la Nación se expidió sobre diversos recursos de queja presentados en contra de la prisión preventiva en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, manifestando desacuerdo con las sentencias dictadas en nuestra provincia. 
   El Fallo del órgano supremo estableció entonces que la prisión preventiva poseía fundamentación sólo aparente y no ajustada a requerimientos constitucionales, no respetando el principio que establece que nadie puede ser sometido a detención o encarcelamiento arbitrarios, implicando esto, incorrección e injusticia.
   Agregó el Alto Cuerpo, que los funcionarios actuantes rechazaban de manera dogmática los argumentos de defensa sin dar explicaciones ni exponer el razonamiento realizado, considerando finalmente que el tiempo de prisión preventiva era excesivo. Pese a que en la misma línea se pronunciaron distintas Organizaciones No Gubernamentales idóneas en la materia y la propia Organización de las Naciones Unidas, nada de lo dicho parece haber generado en nuestra justicia provincial autocrítica ni reflexión alguna sobre el tema.  
   La Real Academia Española, junto a los códigos una de nuestras inseparables compañías, define a la autocrítica como el juicio crítico sobre las obras o comportamientos propios, analizándolos pormenorizadamente según los criterios de la materia de que se trate. Esta práctica, obligatoria en cualquier profesión, no parece existir en la causa, incluso con un "quasi" desdén hacia los dictámenes recibidos.
   Por el contrario, suele destacarse, casi a nivel de marketing, la cantidad de personas condenadas y encarceladas, obviando el nada trivial detalle de que la inversión del orden de los factores juicio/cárcel, de tan abusivo, tiende un irrefutable manto de cuestionamiento sobre la legitimidad de lo actuado. 
   Sabiamente sentenció Montesquieu que “No existe tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencias de justicia”, por lo cual, urge encontrar mecanismos de control que preserven a los ciudadanos de tales situaciones.
 
Innegable y está permanentemente a la vista.
SI DESDE EL PODER DESCONOCEN LA EXISTENCIA DEL
HAMPA, ES TOMAR  CON  DESPRECIO  A  LA SOCIEDAD
 
   Días atrás y por casualidad, estuve escuchando declaraciones de un funcionario provincial integrante del equipo que tiene que ver con la seguridad, la policía u organismos provinciales de esos quehaceres.
   Me sorprendió y hasta llegué a pensar que estaba refiriéndose a otra provincia, a Suiza o al Vaticano, cuando sostuvo que en Córdoba no existen organizaciones delictivas, en tiempos que vemos que nuestra cercanía con el drama rosarino cada día se hace más estrecha.
   ¿De qué planeta viniste? le supo preguntar un relator de fútbol a Maradona después de su memorable gol a los ingleses, y eso mismo cabía y todavía cabe requerir respuesta de ese funcionario que lamentablemente no retuve su identidad.
   Porque si esa persona afectada a una tarea tan delicada tiene menos calle que Venecia y pretende que lo tomemos con seriedad, es porque aún cree que existen los Reyes Magos, que en Córdoba se acabaron los asaltos en patota, que no es cierto que la policía conoce todos y cada uno de los enclaves donde se comercian sustancias prohibidas, y otros que supieron ser escondidos detalles que ahora conocen hasta los pibes de 12 años, y que el tema de los motochorros es una cuestión superada.
   Desde la cúpula policial creen que haciendo de inspectores municipales en los puentes van a controlar la ciudad, que mostrándose de día en calles y plazas la gente creerá estar protegida y que cuando se requiere la urgencia de un patrullero, está descontado que en tres minutos llegan a cualquier punto de la ciudad.  
   Todo eso es parte de la fantasía que nos ha llevado a la desprotección cercana al abandono, por la falta de una auténtica y genuina política integral de seguridad, que demanda esencialmente la profesionalización de la fuerza azul, y no su utilización como bolsa de trabajo sujeta a recomendaciones políticas.
   Estamos abandonados a nuestra suerte y en cuanto a eso, es la delincuencia que en muchos aspectos está organizada, tienen códigos que respetan entre ellos y una inteligencia mayor, todo lo que les permite gozar de un elemento esencial con el que tienen en jaque a la sociedad y a la misma policía: la impunidad.
   Que ese funcionario salga alguna noche por la zona roja que es casi toda la ciudad, desarmado, sin custodia y de civil, y que después demuestre que volvió invicto.
    Es allí cuando tendrá la certeza de la realidad antes de hablar.
 
Atesoramos imágenes de una fiesta popular.
NOS  INVADE LA NOSTALGIA AL EVOCAR TIEMPOS QUE
PASARON Y MURIÓ DE VIEJA LA MAGIA DEL CARNAVAL
 
   Con la simple evocación de las siestas allá en el que era Barrio Firpo que después rebautizaron General Bustos, en el Pasaje Italia de sólo una cuadra, se armaban unas carnavaleadas memorables entre los vecinos, y estaba prohibido encularse frente al baldazo o la incómoda explosión de una bombucha con bumbulas de paraíso que impactaban por lo general en malas partes.
   Mucho ha cambiado de aquellos carnavales con corsos en San Vicente que convocaban a multitudes, con desfiles de disfrazados de indios plumudos que si sus modelos extranjeros hubieran tenido tantos espejitos encima, los hubieran
prohibido por encandilar.
   Tiempos en que había bailes en todos los clubes, concursos de máscaras, romances que se iniciaban con un inocente chorrito de pomo perfumado y terminaban cuando ambos personajes, él y ella, se sacaban las máscaras y asumían realidades muchas veces dignas de ser escondidas.
   Era otro el espíritu de la gente y cada barrio tenía su lugar destinado a eso de tirarse agua para terminar ellos hechos una ruina y ellas con los pelos empapados, lo que ahora no mostrarían ni en la más recóndita intimidad.
   Había disfraces producto de una enorme creatividad, todos artesanalmente elaborados y sobresalían los diablos, payasos, bailarinas, equipos médicos que llevaban una camilla con el paciente que entre sus ropas escondía chorizos y morcillas que salían al aire cuando se detenían en alguna esquina, esperaban que se juntara gente y allí “intervenían quirúrgicamente” a uno de la pandilla.
   Todo era con buena onda, los incidentes a veces se originaban de madrugada cuando los alcoholes habían hecho lo suyo, la tolerancia disminuía y se daban con todo, pero raramente utilizando armas de fuego.
   Pasaba cada carnaval y juro que es cierto que las comparsas, al día siguiente, ya estaban trabajando en la elaboración de lo que lucirían un año después.
   Los tiempos han cambiado tanto, que ahora todo eso es recuerdo, que algunos disfraces sobreviven y que a la hora de evocarlos de cuando éramos parte de cada carnaval, se nos escapa de los ojos una bombucha, nos sacamos la serpentina que nos rodea el cuello y la boca se nos llena de papel picado…
 
Nuestra despedida con Mario Benedetti
MARAVILLA  POÉTICA QUE NOS ILUSTRA CON
LOS VALORES Y EL SIGNIFICADO DEL OLVIDO
 
   No es necesario y ni siquiera rozaría la intención de evaluar poéticamente a un genio como Mario Benedetti, por lo que al momento de establecer la pausa de SLB hasta el próximo domingo, me parece apropiado evaluar unos pocos versos del poeta, cuando se refiere al olvido, así crudamente planteado:
 
El olvido no es victoria
sobre el mal ni sobre nada
y si es la forma velada
de burlarse de la historia
para eso está la memoria
que se abre de par en par
en busca de algún lugar
que devuelva lo perdido
no olvida el que finge olvido
sino el que puede olvidar.
  
   Mil gracias de corazón por habernos acompañado…

 

14 de septiembre de 2021

Momento de íntimas evaluaciones

“NUNCA INTENTES VENGAR CADA AFRENTA QUE TE 
 HAGAN.  NO TENDRÍAS TIEMPO PARA  OTRA COSA”

   El viejo proverbio norteamericano es tan sentencioso que conviene tomarlo en cuenta en situaciones críticas y conflictivas como las que vivimos los argentinos, por la inestabilidad general de la situación, su agravamiento pandemónico -que es el sitio donde reinan la confusión y el desórden- y se lo considera la capital imaginaria del infierno. No es momento ni circunstancia de abalanzarse sobre el caído ni es bueno ni humano golpearlo -como en el mal boxeo- cuando está contra las cuerdas o virtualmente nocaut sobre la lona.
   Entremos antes que nada por puntualizar algunos detalles que nos llevan de viaje por la historia, ya vacunados de los olvidos y las amnesias por ese maravilloso antídoto para esos casos que es la memoria desapasionada, completa y sin manipulaciones que la muestren parcial: quienes atesoran hechos relevantes dirán que en su momento Macri nos endeudó por varias generaciones, que “exportó” fortunas malhabidas, que contrabandeó, que minimizó a un ministerio tan esencial como el de la salud, que desvalorizó escandalosamente nuestra moneda, que permitió el crecimiento de la pobreza, que no supo dominar el flagelo de la inflación, que no peleó contra la desocupación creciente, que aceptó sin chistar la libertad de muchos sospechados, acusados y procesados por ilícitos enriquecimientos; que no reprimió salvajes, dañinas y vandálicas manifestaciones “populares”, que no supo controlar a las empresas de servicios públicos y sus desmedidas apetencias y caprichos, que se negó a intervenir a organizaciones sindicales nocivas y generadoras de conflictos permanentes manejadas por dirigencias eternizadas y que viraron de “trabajadores” a prósperos empresarios y tantos otros cargos que se le pudieran echar en cara a un hombre que gobernó al país durante cuatro años.
   El resultado de una elección nacional primaria y obligatoria puso momentáneamente las cosas en su lugar y el electorado al momento de votar colocó en la balanza de sus íntimos análisis otros hechos salientes e inolvidables: el masivo crecimiento del clientelismo como argumento y accionar del populismo, la desenfrenada corrupción, los intentos por manejar a la Justicia,  el brutal desarrollo del narcotráfico y de la impunidad que lo rodea, la inestabilidad comercial, la desvalorización de la palabra empeñada, el aislamiento internacional, la creciente pobreza estructural, la desarticulación operativa de las Fuerzas Armadas, el casi hermanamiento con regímenes autoritarios como Cuba, Venezuela, China y algunos otros más, la lenta agonía de Aerolíneas Argentinas, el pésimo y oneroso “acuerdo” por Y.P.F., la penosa confusión de políticos presos por “presos políticos”, las digitadas libertades a ex funcionarios condenados por corrupción al igual que a delincuentes a quienes se beneficiara graciosamente, al sometimiento de las provincias “no alineadas” con el deshilachado proyecto nacional & popular, la instauración de una inicialmente sutil censura al periodismo libre mediante el manejo de la publicidad oficial y de oscuros mecanismos y otras acciones que fueron minando la proclamada calidad de un modelo que hacía agua por distintos flancos.
   Sobrevino la pandemia primeramente minimizada en su condición de tal, entramos a un campo de empecinada instauración del miedo, encierros renovados quincenalmente, muertes sin despedidas,  manipulación ideológica y política de la compra, traslado y distribución de vacunas y cuando desde el poder se convencieron de estar mediante esas acciones en camino a un seguro procerato, aparecieron los ocultos y apañados vacunatorios para privilegiados funcionarios y sus familias, la cantidad de argentinos a quienes le impidieron regresar, dirigentes gremiales adictos incluyendo a sus más allegados, personajes de la farándula, ìntimas fiestas de cumpleaños en la Residencia Presidencial de Olivos con conocimiento directo del máximo poder nacional mientras los errores, las improvisaciones y los remiendos obligaron al alejamiento de dirigentes de nociva actuación. Lo positivo fue que trascendieron acciones maravillosas, sacrificios impensados, entregas conmovedoras por parte de los que luchaban en serio, patrióticamente contra el coronavirus, sin hacer distingos de pensamientos o inclinaciones políticas.
   Llegamos a superar los 110.000 muertos y pese a una cifra tan ominosamente abrumadora la preocupación del poder estaba más centrada en que la cifra no creciera ni trascendiera, porque la proximidad de las PASO le imponía manipular la situación de tal manera que no significara un desgaste mayor a su ya deteriorada imagen, hasta el punto de llevarnos a pensar que si en su momento y por coincidencia ideológica inventaron 30 mil muertos, ahora les resultaba imposible esconder o negar a 110 mil.
   Y llegamos a las PASO y se comenta que quien más fogoneara su concreción fue el heredero del imperio “K”, Máximo el ahorrativo de dinero y de esfuerzo. Creyeron que dominando Provincia de Buenos Aires y dos o tres distritos más tendrían “la vaca atada” y operaron en tal sentido motorizando un obsceno festival de planes y subsidios (que en su momento Macri no neutralizó) mientras lentamente se derrumbaba la economía y crecían exponencialmente la pobreza, la inflación, el dólar marginal, la desocupación y otros indicadores sociales.
   En el nivel del cordobesismo las grietas se ahondaron y uno de los principales referentes del kirchnerismo, optó por enfrentar al único gobernador que al menos en cierta forma no cedió a las imposiciones del puerto y se rebeló frente a medidas restrictivas de la libertad de decisión, que cabe a un mandatario provincial en ejercicio del federalismo. Y así le fue al “hombre fuerte de Punilla” que cosechó en las urnas un escaso caudal de voluntades y quien fuera su amigo, dueño de una proclama tendiente a cosechar el voto femenino pensó “en ellas” sin tomar en cuenta -entre otros detalles- que el pueblo cordobés no olvida que “Juan” olvidó a la madre del joven Blas Correas, asesinado por su policía.
   Una ola amarillenta se abatió sobre la provincia de Buenos Aires asestándole un cívico e impensado garrotazo a la dupla Fernández & Fernández y dejando en el desamparo al irresoluto muchacho gobernante del idioma innovador, quien fuera elegido para un cargo que demostró le quedaba demasiado holgado y ni siquiera La Pampa y San Luis, históricamente peronistas que con Chaco y Santiago del Estero acompañaron las intenciones del ahora kirchnerismo remanente.
   Así como las vacunas necesarias para la inmunización casi masiva aparecieron virtualmente en simultaneo con las urnas para las PASO al igual que la brusca caída de las estadísticas de víctimas fatales conformando un milagro inédito, es para ponernos en guardia que en estos 60 días próximos no vaya a querer recrudecer la pandemia que vuelva a sumirnos en el miedo y en los encierros.
   El acto eleccionario fue prolijo aunque las ausencias no hayan sido pocas y no trascendieron hechos para ser considerados anormales, salvo aquellos casos de muertos habilitados para sufragar, o extranjeros de países vecinos que en los últimos tiempos tomaron la rentada costumbre de venir a visitarnos los días de elecciones.
   Antes de la medianoche del domingo 12 cundieron en forma paralela el espanto y la alegría para muchxs y la alarma para todes. Porque en tan escaso tiempo no aparece posible un cambio de rumbo en el electorado, de tal dimensión, que revierta las cifras como para ahuyentar en muchos ese previsible síndrome de alergia a los barrotes.
   El Pueblo se ha manifestado en libertad elevando un canto de respeto y adhesión a la Democracia tantas veces mancillada pero por fortuna ya recuperada y en vías de fortalecimiento, aunque lleve un tiempo alcanzar tan patriótico objetivo.
   Rescatando un párrafo del interesante libro “Maquiavelo no conoció a los argentinos”
del cordobés Enrique N’Haux me permito transcribirlo: “La teoría del italiano gira alrededor de que en una sociedad donde predominaban los valores de la corrupción, el conductor político no debía tener reparos en utilizar prácticas de ese tipo para asegurar una buena gobernabilidad y garantizar la prosperidad de su país”.
   Sospechemos entonces y nadie relaje la guardia, si vemos aparecer en el horizonte cercano, nubes de nuevos subsidios y planes como para recuperar votos perdidos y capturar a los que se mostraron remisos a sufragar.
   Jamás olvidemos a los grandes pensadores cuando se refieren, entre otros temas, a la venganza, la revancha o como quieran llamarles a las actitudes similares: que en la venganza el débil es siempre el más feroz. Que el que se dedica a la venganza conserva frescas sus heridas y que la venganza es un placer que sólo dura un día y la generosidad es un sentimiento que en todo momento puede alegrarte.
   En consecuencia, tengamos la grandeza cívica de optar por la generosidad en el disenso, el respeto por el adversario y la indulgencia frente a los errores, pero sin olvidos.
   Y menos aún, a la hora de votar.
Gonio Ferrari