23 de agosto de 2020

S.L.B.: BÚSQUEDA DE CONSENSOS PARA LA REFORMA JUDICIAL - LA CIUDAD Y UN SONORO ESTALLIDO DE COLORES - PRISIONES PREVENTIVAS QUE NO TIENEN EXPLICACIÓN - LEVE TUFO A CENSURA Y EL VALOR DE LOS ARCHIVOS - SUELE SER BUENO PONERSE EN EL LUGAR DE LOS HUMILLADOS - ¿ESTUDIADO SILENCIO OFICIAL EN EL CASO DE BLAS?


Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa ”Síganme los buenos” edición n° 635 del domingo 23/08/20 emitido en dúplex por AM580 y FM88.5 ambas de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

El debate que se viene
DEBERÁN BUSCAR CONSENSO PARA QUE LA NECESITADA
REFORMA JUDICIAL SE CONVIERTA EN REALIDAD Y ALIVIO
   Son tantas las elucubraciones que rodean al meneado asunto de la reforma judicial que cada sector del pensamiento argentino tiene su propia interpretación en cuanto a la necesidad al igual que a sus eventuales contenidos, todos ellos enmarcados en las propias necesidades, urgencias o intenciones por evitar que las reformas se concreten.
   Así como cambian los tiempos, varían también las posturas de la mayoría de los políticos especialmente de aquellos que hacen prevalecer sus propias inquietudes o las que les indican, en función de ciertas necesidades que para unos son funcionales, institucionales y de imprescindible aplicación y para otros -así lo demuestra la realidad- equivalen a la tranquilidad de no hacer peligrar ciertas cuestionadas libertades.
   Se explica así aunque procuren disimularlo y no poner el argumento en el centro de la escena, que no son pocos los personajes atacados por ese humano síndrome de la alergia a los barrotes, cuando en la tranquilidad de conciencia debiera prevalecer su propia solicitud de comparecer ante la señora de los ojos vendados, aunque a veces se le corra esa venda y eche una miradita en su alrededor.
   Para colmo y a último momento uno de esos personajes a los que tangencialmente se lo califica como coautor de la iniciativa, tuvo la ocurrencia, que no es casual, de introducir un nuevo elemento que condicionaría la tarea periodística y vulnera principios constitucionales, aunque la Constitución luzca ya varios moretones.
   Con referencia a ese tema, el de la censura, trataremos en el curso de esta edición de SLB de ocuparnos con mayores elementos de juicio especialmente para nuestros oyentes porque a veces es bueno tener memoria.
   El Sr. Presidente de la Nación, ferviente impulsor con sólidos argumentos -sus argumentos- de la reforma, allá por abril del 2013 cuando gobernaba el país la actual vicepresidente, realizó declaraciones periodísticas mediante las cuales, supongo, la ciudadanía tomará conciencia de las variaciones que suelen tener los conceptos de algunos políticos de acuerdo con el paso del tiempo y de las distintas circunstancias.
   Los invito a escuchar con atención…

El segmento con las palabras del Sr. Presidente de la Nación puede ser encontrado en la respectiva columna de audio, ubicada en la parte superior de este blog.
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   …Para estos casos en que realmente valoramos la importancia política e histórica de los archivos, bien vale también rendirle un homenaje a la trascendencia vital de eso que le llaman la memoria colectiva de los pueblos.

Revalorización de la ciudad
NUESTRA CIUDAD  PARECE REJUVENECER
CON UN SONORO ESTALLIDO DE COLORES

   A veces se me ocurre pensar y sostener que cada ciudad del mundo tiene su colorido particular que las hace únicas, y ejemplos tenemos de sobra con Rio de Janeiro, París, Londres, Berna, la capital mejicana, Nueva York, El Cairo, Dubai, Sydney, Jerusalen, Kuwait y otras grandes urbes con estilo propio en cuanto a su imagen.
   Córdoba venía sufriendo algo así como una crisis de colorido urbano porque prevalecían el descuido, las plazas vandalizadas, las calles plagadas de aljibes que muchos llamaban baches y si por allí surgían aisladas excepciones en cuanto a creatividad a la hora del adorno como era el caso de Guemes, la falta de iluminación, ese factor que alienta a los ladrones, era un distintivo que hacía palidecer toda intención de transformación en un paisaje atractivo.
   Ahora en estos últimos días, muchos comentarios escépticos se referían a los cambios operados en el sector céntrico especialmente, por los inconvenientes que acarrearía la limitación de la circulación automotor por ciertas calles, tradicionalmente afectadas a los corredores del transporte urbano de pasajeros.
   Se consideraba un atropello a los comerciantes aislar vehicularmente a la calle 27 de Abril, donde los comercios se nutren por la presencia de las paradas de ómnibus, y eso solamente como un detalle.
   Pero con el correr de los días vimos remozar la zona del Mercado Norte y los alrededores de la Plaza San Martín para hacernos ver que se recobraba el colorido brillo que alguna vez supimos ofrecer a la vista de propios y extraños.
   Es cierto que ese tema del cambio tan brusco de los recorridos y el aislamiento parcial de ciertas calles deberá ser sometido también a un sesudo estudio, porque no es justo que se afecten intereses de los comerciantes allí instalados que pagan elevados impuestos como todos lo hacemos.
   En definitiva, todo lo que se hace para mejorar que sea bienvenido y que la autoridad municipal converse con los afectados por esos cambios, para encontrar e instrumentar una solución a los problemas que el embellecimiento de la ciudad les ha provocado.
   Seguramente que hablando y exponiendo cada uno sus inquietudes, la ciudad irá avanzando en este tratamiento intensivo para recuperar su belleza, aunque se trate de una señora que carga en su historia casi 450 años…

Megacausa del Registro de la Propiedad
LA APLICACIÓN DE LA PRISIÓN PREVENTIVA
A VECES  NO  ENCUENTRA  EXPLICACIONES
   A lo largo del desarrollo de la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba muchos abogados penalistas, incluido el colegio profesional, destacaron el abusivo dictado de la prisión preventiva, que extendida por tres años y confirmada sistemáticamente por todas las instancias judiciales, termina en una condena casi inevitable, que como expresa la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, permite justificar el excesivo tiempo permanecido en prisión. 
   Es difícil y complicado entender la necesidad de las autoridades judiciales para retener tanto tiempo en la cárcel, fuera de las vigentes normas jurídicas, a tantas personas que no reúnen los requisitos para configurar riesgo de ninguna clase.  
   Podría considerarse que a la comisión especial encargada de todos los juicios se le facilita la tarea teniendo que condenar a personas que han cumplido la pena en forma anticipada y es por eso que nos lleva a preguntar ¿Podrá pensarse que el encierro es una especie de código para indicar de antemano quienes deben ser condenados? ¿Y tal vez por eso no se pierde tiempo llevando a ningún alto funcionario a juicio? 
   Un abogado dijo en una nota periodística que las autoridades judiciales habían omitido realizar el control de convencionalidad.  Esto significa comparar las disposiciones que se aplican en un caso con las normas supranacionales a las que el país adhiere para evitar errores en las decisiones.   
   Claro está que no lo hicieron y no se entiende por qué.  
   ¿Cabe concluir entonces que existen disposiciones predeterminadas surgidas muy por fuera, tal vez por encima, del debido circuito judicial?

Junto a la reforma judicial
UN LEVE TUFO A CENSURA ANDA DANDO
VUELTAS EN MENTES DE  AUTORITARIOS
   “La censura ha perdido a todos aquellos a quien quiso servir” supo sentenciar alguna vez Chateaubriand, gran pensador y no deja de ser una verdad que ha sido tantas veces confirmada por la realidad.
   Entonces cuando escuchamos que alguien sostiene estar viviendo una etapa de creciente intervención de las libertades, que se queja porque el Estado le impide comprar los dólares que quiere, que a la hora de ahorrar en pesos pierde ante la inflación y se dañan sus ahorros, a la vez que acusa que el gobierno niega la inflación, como asimismo y reiteradamente y por costumbre niega también la realidad, caemos en cuenta que son reclamos coherentes con la crisis que casi sempiternamente enmarca a la vida de los argentinos.
   No son quejas aisladas ahora, más aún cuando se anuncia que es muy probable una modificación que afectaría a los pequeños ahorristas que sueñan con salvarse mediante la compra de 200 dólares por mes, que después venden en las cuevas, pintados de blue.
   Ya eliminaron a los pícaros que operaban con muchos indigentes haciéndoles abrir cuentas para aprovecharse de esa franquicia que ronda lo miserable por las diferencias que individualmente posibilitan.
   Lo importante sería que controlaran a los grandes operadores que hacen la mosca entre nosotros y luego la envían a destinos del exterior y de esos especímenes hay de todos los colores y banderías políticas.
   Es hora de volver al tema de la censura, porque gracias al ejercicio de la libertad es posible conservar la memoria contenida en los archivos y sólo es cuestión de poner ganas y buscar, hurgar, pelarse las pestañas buscando publicaciones o cansarse de merodear en “yutub” para encontrar elementos que nos permitan seguir sosteniendo que la censura es un virus más nocivo que el corona que ahora nos está volviendo loquitos, nerviosos, intolerantes, apresurados y en permanente conflicto con una realidad que nos agobia.
   Gracias a que todavía no hay censura, vale repetirlo por si se llegara a la realidad de implantarla como lo pidió algún delirante, permanecen en la memoria cibernética ciertos documentos que nos hacen reconciliar con la memoria.
   Y si tiene alguna duda, escuchemos otra vez a nuestro actual Presidente en palabras que pronunciara en enero del 2012…

El segmento con las palabras del Sr. Presidente de la Nación puede ser encontrado en la respectiva columna de audio, ubicada en la parte superior de este blog.
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…Con Videla hubo censura. un mal recuerdo, porque era una dictadura. Que ocurra en democracia es una expresión de autoritarismo que nos remite a Stalin, a Cuba, a Venezuela, a la China roja, a Stroessner y a otros regímenes similares.
   ¿A qué le temen Parrilli y sus amigos? desde el espionaje de años atrás a la censura de ahora pretenden que pasemos sin etapas intermedias. Por ejemplo, sin vaselina…
      Debemos pensar, a la luz de ejemplos en la historia, que allí donde se queman ideas y posturas que no satisfacen al poder, tarde o temprano se quemará a los hombres.
   Una vez más, mi agradecimiento a todos aquellos que con su presencia en el Congreso y con su voto, harán posible que la historia vuelva a rendir homenaje a la memoria, porque a veces las amnesias pretenden hacernos creer que tales conceptos jamás fueron vertidos.
   Por suerte, los archivos del mundo han sobrevivido a los delirantes, los censores y los olvidadizos…
  
El peor dolor, sin despedida
SUELE  SER  BUENO PONERSE EN EL LUGAR
DE QUIENES VAN A RESULTAR HUMILLADOS
   La vida, cuando pasamos la edad en que se nos considera adultos, nos viene preparando para despedir a nuestros mayores porque a cualquiera le resulta virtualmente utópico imaginar que tendrá que hacerlo con un hijo, por eso es inimaginable el vendaval de sensaciones y sentimientos que pueden rondar en el alma de cualquier mortal sometido a esa posibilidad, y más aún cuando se la considera probable.
   Tuvo que viajar desde Neuquén con destino de último y húmedo abrazo que tendría que darle a su hija, agonizando en Alta Gracia, una mujer con la valentía suficiente de saber que se estaba yendo pero que necesitaba de esos brazos que la protegieron; de ese ser que la amaba y la seguirá amando.
   Pero no fue posible, pese a que la ley le había otorgado un salvoconducto que lo traería hasta ese instante mágico y final, cuando mueren las palabras y mandan aquellos sentimientos que muchos parecen no tener.
   El padre no pudo ni acercarse a tiempo, después de haber sido maltratado, humillado y rechazado por una burocracia salvaje, inhumana y feroz, propia de aquellos que imaginan ser poderosos, dueños de la vida y de la muerte; de la felicidad y de las mayores tristezas del prójimo.
   Tras el desenlace que era tan previsible, como imaginar que en el gobierno existía algo, tan sólo algo de sensibilidad para entender la situación, la dimensión del drama y la consecuencia mortal, pero no: esos sentimientos están ausentes cuando los funcionarios se endiosan en sus antecedentes, en las distinciones que han recibido y en los valores profesionales que pudieron haber aquilatado.
   Un policía egresado de su escuela allá por 1987, experto en liberación de rehenes, diplomado en relaciones humanas, coautor del protocolo de actuación policial y sanitaria ante situaciones de violencia familiar, coordinador del COE con un currículum de 14 páginas, no alcanzó a compendiar la más imprescindible de las materias como lo es el sentido humanitario por encima de las disposiciones, sino con la mirada en el Dios que tenga cualquier nombre, pero que existe y sabe perdonar.
   Se ajustó con vehemencia funcional a un protocolo en este caso desalmado, humillante y agresivo hacia quienes vivían momentos de dolor desde hacía tiempo y sólo esperaban el instante del final abrazados en la desgracia.
   Pero no los dejaron ser felices en ese relámpago único que jamás de los jamases se podría repetir.
   Vendrán las explicaciones técnicas.
   Saldrán los eternos voceros de la justificación de lo absurdo.
   Pero cargarán en sus almas el peso de haber impedido una despedida que ojalá a ellos no les vaya a tocar la enorme desgracia de padecer.

Los relojes siguen andando…
EL CASO DE BLAS CORREAS DUELE MÁS
EN  UN MARCO DE ESTUDIADO  SILENCIO
   “La hierba, como todas las cosas grandes e importantes del mundo crece de noche, en silencio sin que nadie la vea crecer. La bondad y el bien empalman con silencio, así como la estupidez va siempre acompañada del brillo y del estrépito”, palabras de Martín Descalzo.
   Y si es por dichos de famosos, Hugo Mujica supo sostener que “Todavía no merecemos el silencio; aún hay que gritarlo”.
   Pero para el tremendo caso del asesinato de un joven a manos de algunos exponentes de la mugre instalada en la policía de Córdoba, encaja a la perfección una sentencia de Confucio, que algo sabía de la vida: “El silencio es un amigo que jamás traiciona”.
   Son los buenos policías; los sacrificados, los respetuosos de la ley, los que se suman a un pesar que ellos no provocaron.
   Duele en la sociedad cordobesa, sin distinción de credos, banderías políticas u otros segmentos con los que se pretende distinguir a una comunidad, el ostentoso silencio; hiriente, inexplicable y sonoro, por parte de las autoridades responsables de su fuerza de seguridad, desde el jefe de la institución hasta de quien gobierna la provincia.
   Dejemos de lado esa carga de hipocresía que suelen tener los pésames demorados u omitidos, las palabras de consuelo que para nada sirven ni las expresiones compungidas a la hora de enfrentar cámaras.
   Vamos a la obligación ética y moral que significa dar la cara; visitar de inmediato a quienes más están sufriendo todavía la desgracia de un exceso cometido por hombres que jamás debieran haber estado vistiendo el uniforme ni portando las armas que el pueblo les presta para que cuiden a la gente.
   Hombres con deudas ante la ley, erigidos casi mágicamente en guardianes de esa ley, y válgame Dios la mala suerte que me toque ese tipo de protección.
   La sociedad cordobesa no esperaba escuchar al gobernante tardío, sino al padre llana y solidariamente ubicado en el lugar de los que sufrieron y todavía sufren su inexplicable silencio.
   Queda en el aire la percepción en buena parte de la comunidad cordobesa que sostiene que lamentablemente, cuando hable, en lugar de sentimiento será nada más que oportunismo.

16 de agosto de 2020

S.L.B.: ENCIERRO OBLIGADO DE 150 DÍAS CON MARCADA DESORIENTACIÓN EN EL GOBIERNO – LOS CORDOBESES AGOTARON SU PACIENCIA HACIA SU POLICÍA - EN LA MEGACAUSA DEL REGISTRO, DETALLES REVELADORES - SE ACERCA LA ANSIADA VACUNA Y HAY BASTANTE QUE DECIR Y PARA DUDAR - JUSTO HOMENAJE A LA MEMORIA DE SAN MARTÍN - UN SILENCIO ENSORDECEDOR PARA RECLAMAR JUSTICIA - VIAJAR A LA INFANCIA PARA ENTENDER AL NIÑO, ETC.


Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Siganme los buenos” emitido en su edición n° 634 del 16/8/20 en dúplex por AM580 y la FM88.5 ambas de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

La sociedad y su hartazgo
LLEVAMOS 150 DÍAS DE  ENCIERRO Y VEMOS
MÁS DESORIENTACIÓN QUE 5 MESES ATRÁS
   Para nadie puede resultar grato ni aguantable soportar situaciones complicadas a lo largo de cinco meses, aunque esté de por medio la preservación de la salud y lo que es más importante y trascendente, el amor por la propia vida y de nuestros afectos y también del prójimo en general.
   Esta especie de encarcelamiento, dejando de lado su casi evidente aprovechamiento político, se hizo necesario de acuerdo con lo que nos muestra la realidad, por una cuestión de errado manejo de los tiempos y por minimizar al principio la llegada del virus lo que permitió que el comienzo de los contagios nos sorprendiera y no muy gratamente.
   No es momento de buscar culpables o responsables del error, pero al decidirse por el encierro masivo muchos lo tomaron como una prisión domiciliaria rigurosa, mientras el mal se desarrollaba en sectores más altamente vulnerables que en el hogar, porque se avivaron con penosa demora que era en los geriátricos y en los asentamientos masivos y marginales como precarios, donde la pandemia adquiría su lacerante condición de tal y avanzaba hasta alcanzar estadísticas no deseadas.
   Por una parte el miedo y por otra la resignación, fueron los factores que incidieron en la toma de conciencia ciudadana hasta que la ansiedad y el hartazgo pasaron a dominar la situación, de manera especial por el virtual agotamiento familiar a la hora -entre otras actividades- de mantener ocupados a los niños más allá del embrutecimiento que significan horas y horas frente al televisor u operando en la play, hablando con los amigos por teléfono o escuchando música.
   Las comidas pasaron a ser otro problema por su reiteración, la angustia oral que lleva a consumir más alimentos de los necesarios y la agresividad que se fue despertando en el seno familiar, y en muchos casos entre parejas acostumbradas a la concordia, a la tolerancia, al debate maduro, actitudes que fueron girando hasta el peligroso campo de la intransigencia, el cansancio físico y mental y todas las otras formas que asume la impaciencia potenciada con la desorientación.
  Estamos cumpliendo 150 días de algo que al principio se estimaba que a lo sumo podía llegar a las tres semanas, en un desborde de optimismo y demagogia que la mayoría de la sociedad asumió hasta que la dura realidad nos mostró que la batalla sería dura, riesgosa, prolongada y para colmo, sin avizorar una salida que nos devolviera la tranquilidad de lo medianamente previsible.
   Eso de sentirse preso en la propia casa nos lleva muchas veces a la desesperanza, a bajar los brazos, a rendirnos ante la adversidad, pero cuando eso llegue a suceder, recordemos por ejemplo al Mariscal Foch cuando sentenció “No me digas que este problema es difícil porque si no fuera así, no sería un problema” o a Bernard Shaw: “El problema más grande del mundo podría haber sido resuelto cuando era chico”.
   Será la historia de la Humanidad la encargada con el tiempo y los resultados estadísticos reales, de sentenciar si se obró adecuadamente con base científica o el manejo de la situación estuvo regido por necesidades, decisiones o apetencias emergentes del perfil político del escenario general del país.
   Lo penoso es advertir que pese a los errores cometidos, al tiempo desperdiciado, a las vidas que se perdieron y al confinamiento que dejará sus secuelas, pocos han sido los que habrán mostrado la grandeza de reconocer que se equivocaron.
   Y a eso, que no tiene vuelta, también lo ingresaremos al inventario de nuestro sufrimiento.

Tras un crimen que se pudo haber evitado
LOS CORDOBESES ESTAMOS AGOTANDO NUESTRA
PACIENCIA ESPERANDO TENER UNA POLICÍA DIGNA
   A mi modesto entender, hay dos situaciones que nos agobian como cordobeses, dentro de las tantas que puede meternos en la cabeza y en el alma la realidad cotidiana: que hace tiempo hemos dejado de confiar en nuestra policía como organismo protector y lo más grave, con la alarmante frecuencia que advertimos que en sus filas hay elementos humanos indignos de vestir el uniforme azul, pese a lo cual las situaciones anormales en las que se ven envueltos, por lo general quedan en la nada respecto a las medidas internas, o no se informa acerca de su aplicación.
   Baste decir que aún no ha terminado, al menos para el conocimiento de la sociedad, aquel sainete de las armas robadas en la mismísima Jefatura, que fueron apareciendo en escenarios de hechos delictivos, quedando pendientes además otras situaciones anormales acaecidas involucrando a efectivos de la fuerza o sangrientos episodios que la gente viene rotulando como “gatillo fácil”.
   Hay que entender que muchas veces, en salvaguarda de la corrección de procedimientos en que fuera necesaria la utilización de armas en actitudes defensivas, los efectivos con toda seguridad habrán evaluado, en un instante decisivo, si las leyes los amparaban a ellos como guardianes del orden o a los delincuentes en su permanente afán por violar la ley sin medir consecuencias para sus víctimas.
   Un dilema de hierro que suele rodear a cualquier procedimiento policial por la estrecha cornisa que deben recorrer frente a su deber de velar por la vida y los bienes de la sociedad, pero muchas veces, así como se duda al enfrentar al hampa en nombre de la comunidad, no se vacila en otras ocasiones en que por apresuramiento, falta de entrenamiento e instrucción adecuada, desconocimiento de las leyes o por el propio instinto de conservación, se vulneran las leyes que regulan, precisamente, la utilización de las armas.
   Los cordobeses necesitamos precisamente del “cordobesismo” que nos gobierna, la legislación, instrumentación, aplicación y control de una auténtica política integral de seguridad, hija de la conformación de planteles profesionales de policías dejando de lado el estilo de bolsa de trabajo de la que se benefician los amigos del poder, los recomendados, los militantes y muchos otros que con la complicidad del vistagordismo acerca de sus antecedentes, pasan a figurar dentro de la institución que los habilita a portar y utilizar armamento.
   En estos últimos episodios la consecuencia tan directa como previsible, por ejemplo de no haber reconocido el error anterior de ubicar a cargo de tareas operativas, según se comenta, a quien tuviera a su responsabilidad, precisamente y durante un tiempo, la selección y verificación de los candidatos al ingreso.
   Y que ahora, en ese cargo de seleccionador que quedara sin cubrir, haya sido ubicado un policía que exhibe como mérito su capacidad de instructor de tiro acrisolada en su paso por el grupo de elite oportunamente bautizado ETER.
   Los cordobeses, en suma, necesitamos una policía correcta, bien remunerada y que recupere el respeto del que sabía gozar, en los tiempos en que sus efectivos no necesitaban embrutecerse apilando tareas adicionales, sacrificando descanso y familia como ahora se ven obligados a vivir de esa manera.
   Cuando se exija y se aplique un nivel de profesionalización que nos garantice eficiencia y criterio, la selección que se realice estará sin dudas en concordancia con la policía que necesitamos y de la que volvamos a sentirnos orgullosos.
   No son bienvenidos, para los tiempos que corren, los gatilladores seriales que después buscan la complicidad de otros tan desalmados como ellos, que les escondan sus porquerías debajo de la ominosa alfombra de una deplorable impunidad.

Más de una década siguiendo el caso
NO DECAE EN SU RITMO DE APORTAR NOVEDADES
LA MEGACAUSA DEL REGISTRO DE  LA PROPIEDAD
   Hace  algunos años una persona común, sin  antecedentes,  fue detenida en su lugar de trabajo en relación a la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba y dos meses después el Fiscal decidió su prisión preventiva basándose en que el acusado había trabajado en el lugar  y tenía agendados algunos teléfonos de  viejos compañeros.
   Ante el reclamo, el Juez de Control agregó al magro fundamento que aunque no tenía, vale repetirlo, no tenía pruebas contra el imputado, ni escritos, ni firmas, ni testigos que lo acusaran, su convicción le indicaba  mantenerlo encerrado.
   Con idéntica convicción, a falta de argumentos jurídicos las siguientes instancias, Cámara de Acusación y Tribunal Superior de Justicia mantuvieron esa prisión  por más de dos años aunque en este caso y por fortuna la Corte Suprema de Justicia de la Nación, numerosas instituciones y hasta la Organización de las Naciones Unidas desenmascararon el arbitrio de la situación y la libertad llegó casi de la mano de la absolución.
   En varios dictámenes de la causa se pudo leer que los magistrados ratificaban los “riesgos del juicio en libertad”. Es difícil imaginar a qué riesgo se refieren cuando, acorde a la normativa, eso sería cumplir la ley.
   ¿Cuál podría ser el riesgo?  ¿Será la posibilidad de defenderse sin presiones y ser absuelto? 
   La Comisión Interamericana de Derechos Humanos dice que cuando un imputado llega al juicio esposado, proyecta sobre los jueces una sombra de culpabilidad que favorece su condena. 
   ¿Tendrá esto alguna relación con que exista una comisión especial única para todos los juicios? ¿Habrá alguna conexión con la ausencia de altos funcionarios imputados o presos, pese a denuncias en su contra?  
   Se dice que el Poder Judicial necesita recuperar la credibilidad y la confianza de la sociedad.
   Éste podría ser un buen lugar para empezar.
   Por eso al volver a casa y por las dudas, les prenderé fuego a todas las agendas donde figuren números telefónicos u otros datos de mis amigos y conocidos.  

Increíble historia de un hombre afortunado
UNA VACUNA QUE TERMINARÁ CON EL DOLOR DE
LA HUMANIDAD  ESTÁ MUY CERCA DE NOSOTROS
   Sería una tontera preguntar cuál es la mayor inquietud que por estos días alienta la Humanidad toda y es el interrogante excluyente que asegure la continuidad del planeta, cuando bien sabemos que es la vacuna que por fin termine con esta odisea terráquea que es la creciente amenaza del coronavirus y su expansión.
   Lejos deben quedar entonces todas las especulaciones y elucubraciones tanto del origen de la pandemia como de su combate que según algunos cerebros, tendrán al menos un par de años de antigüedad, con bastante antelación a lo que nos dijeron era el brote en la lejana China, tan remota que aquí se llegó a decir, desde el poder, que nunca llegaría.
   Dejemos de lado los enormes intereses económicos, financieros, científicos, etc. que pudieran estar rodeando a esta imperiosa necesidad del antídoto, para meternos de lleno, en vuelo de cabotaje con algunas conexiones internacionales, en ciertos detalles que se vinculan con el anuncio de la llegada de la vacuna generada en Oxford, a nuestro país y también de los rumores que rodean a esa operación que podemos calificar de oportunamente humanitaria.
   Si mal no recuerdo, los argentinos hicimos interesantes aportes de científicos a casi todos los lugares donde se venía haciendo realidad aquella utopía inicial de la vacuna a corto y mediano plazo, con lo que nos podíamos asegurar por derecho propio alguna prioridad a la hora de tener listas las ampollas a inocular.
   El Sr. Presidente anunció pocos días antes un acuerdo con un laboratorio que se asociaría con nosotros para producir la vacuna y menciona a una persona…
   Lo escuchemos, que son nada más que18 segundos. 
   (El audio presidencial forma parte del archivo respectivo ubicado en la columna ubicada en la parte superior derecha de este blog)
   Vamos ahora a ciertos detalles, como para que nos enteremos: el Sr. Hugo Sigman es Fundador y CEO de Grupo Insud y Chemo, accionista del Laboratorio Elea y Biogénesis-Bagó.
   Supo confesar su condición de comunista, agregando que había ganado millones y reveló haber apoyado al kirchnerismo mientras era socialdemócrata, pero que después se distanció. Emergente de la izquierda, y  según se comenta un nexo importante entre la Inteligencia Cubana con la guerrilla argentina en las décadas de los 60 y 70.
   Hugo Arnoldo Sigman tiene 75 años, está casado con Silvia Gold y su suegro fue tesorero del PC. Uno de sus hijos, Mariano, trabaja para la Fundación Rockefeller, es siquiatra y experto en bioterrorismo e inmunología.
   Además de fabricar la única vacuna contra la Aftosa, Sigman invirtió en producción cinematográfica,  buenos vínculos con Putín, el presidente de Rusia, hasta el punto que tendría una sucursal de sus empresas Elea e Interbelle Cosmetic en Siberia.  
    Financió al Dr. Cesar Milstein y a la Clínica Cubana (la primera) dónde se internó Maradona. Además es dueño del Laboratorio Biogénesis Parke Davis, dueño de la EX-Revista Tres Puntos, dueño de las revistas TXT, Le Monde Diplomatic y también de la publicación gráfica Barcelona.
   De humildes inicios fue vendedor de ropa, y luego de exiliarse durante el desgobierno militar en la década del 70 vuelve en 1978 y compra el laboratorio Parke Davis y controla los laboratorios Chemo Group, Ellea y Biogénesis, entre otros.
   En la esfera local, tiene inversiones inmobiliarias en Puerto Madero, una productora cinematográfica y una cabaña productora de ganado, en Chubut, entre otros negocios. En el 2003 concretó la compra de la compañía forestal Shell Forestry, de 44.000 hectáreas implantadas con bosques comerciales de pinos y eucaliptos ubicados en campos del norte de la provincia de Corrientes y el este de Paraguay.
   De acuerdo con comentarios que nunca faltan, se dice que trató de comprar Página/12 en un momento, lo que no se concretó; tiene buenos nexos con el ministro Gines González García, y no son pocos quienes afirman que Sigman habría sido el principal aportante para la campaña proselitista del pibe Kiciloff como asimismo ciertos maledicentes que buscan vincularlo con el negocio de la Efedrina.
   Señalado por la revista Forbes Argentina como uno de los quince empresarios más ricos del país (calcula su fortuna en mil millones de dólares), se le asigna también la función de financista de La Cámpora.
   Mire vea, la verdad es que resulta interesante conocer a la gente, pero cuando están por encima de cualquier especulación o maledicencia los sagrados intereses de la salud nacional, poco es lo que humanamente importan los detalles de quienes ayudan a que la vacuna llegue por fin a todos los argentinos.
   Roguemos que así sea y lo más pronto posible, aunque para cerrar este comentario, voy a permitirme hacerlo con un fallido presidencial que roguemos sea descartado. El Dr. Fernández al finalizar su anuncio del acuerdo con Sigman dijo esto, que es para recordar…
   (Los 6 segundos del cierre del Dr. Fernández a su discurso informativo y explicativo, son parte del archivo de audios del programa de hoy ubicado en el costado superior derecho de este blog).
   Roguemos que nos vacunen y no que nos contagien…

A 170 años de su paso a la inmortalidad
UN  JUSTO  HOMENAJE A LA MEMORIA DE NUESTRO
MÁXIMO HÉROE, EL GENERAL JOSÉ DE SAN MARTIN
   Las versiones escolares sobre la vida y obra de José de San Martín, medio como que no encajan con lo que fue la realidad del ilustre personaje considerado ahora como Padre de la Patria y en las cuestiones históricas, cuando uno carga algunos años, entiende que lo mejor es consultar a distintos autores que pintaron su personalidad más allá de los textos escolares que nos hacían leer.
   Es cierto que nació terminando febrero de 1778 en Yapeyú, de donde dos años atrás habían expulsado a los jesuitas. Ese pequeño pueblo no era un paraíso, sino un asentamiento de indios guaraníes y poca presencia del hombre blanco, donde seguramente los únicos españoles eran el padre de José. don Juan de San Martín, designado allí por la corona gobernador intendente, y su familia.
   Esa región tenía marcadas complicaciones y no se sabe cabalmente si el nombramiento era un premio o un castigo atendiendo a varias razones: el matrimonio no era noble ni mucho menos, doña Gregoria Matorras no aportó alcurnia ni dinero, vivieron y murieron siendo pobres y en consecuencia, José de San Martín fue hijo de carenciados.
   No tuvo cuna de oro, sangre azul ni privilegios.
   Hasta se decía que era hijo de una india.
   Los libros de la primaria nos enseñaban que San Martín era hijo de nobles y por eso tenía que casarse con una dama de la sociedad porteña, por lo que se casa con Remeditos Escalada, hija de un comerciante ligado a intereses británicos.
   No se dice abiertamente pero la familia de ella cuestionaba esa relación y tanto fue así, que al injertado pariente lo nombraban despectivamente el plebeyo, el soldadote, el indio o el tape.
   Cuentan que una vez, cuando los Escalada no invitaron a la mesa de la familia al asistente de San Martín, el Libertador se instaló en la cocina para comer con él.
   Y cuando le regalaron un costoso ajuar a la novia, hizo que lo devolviera porque la esposa de un soldado no necesitaba esos lujos.
   Y siguiendo en los tramos más trascendentes de su vida, San Martín formó el Regimiento de Granaderos a Caballo, lo armó y adiestró uno a uno a soldados y oficiales. Lo integró con gauchos, indios que hizo llevar desde su tierra natal, artesanos y algunos marineros que habían quedado varados en el puerto de Buenos Aires. Después fue que incorporó a un grupo muy reducido de jóvenes de la alta sociedad y posteriormente a este ejército de composición popular se agregaron en Mendoza algunos escuadrones de negros, ex esclavos.
   En el actual norte argentino, San Martín hizo buenas migas con otros grandes revolucionarios de aquella época como Manuel Belgrano y Martín Miguel de Güemes, ambos despreciados por los poderosos y casualmente o no, fue con éste que acordó una táctica de pueblo en armas para contener a los realistas que se proyectaban desde el Alto Perú.
   Con Belgrano, que era abogado y economista, hizo gran amistad y recibió experimentados consejos para la lucha contra la minoría conservadora, provinciana y porteña. Los libros de la primaria omiten por ejemplo, que Güemes fue muerto por una partida realista, a la que fue entregado por la oligarquía salteña.
   Es que el guerrillero patriota irritaba a los grandes terratenientes, ya que la aplicación de la Ley Gaucha, una especie de reforma agraria en medio de la guerra, era perjudicial para sus voluminosos intereses.
   Tanto se acosó a Manuel Belgrano, que murió pobre y abandonado, cuando había dado toda su fortuna, que no era poca, a la causa revolucionaria. Refiere la historia real que en la ciudad puerto, las masas populares se levantan contra los déspotas de Buenos Aires.
   Es cuando los poderosos convocan al Ejército de los Andes para reprimir a los insurrectos pero San Martín, en una actitud que lo enaltece, se niega a ser verdugo de su pueblo y esa desobediencia le cuesta la enemistad de la oligarquía rioplatense y por otro lado el cariño de los patriotas.
   Esta fue la proclama de San Martín a sus soldados en 1820:
   “Compañeros -sin pensar que tal calificativo sería después tan usado-  del Ejército de los Andes, la guerra tiene que hacerse como podamos, si no tenemos dinero, carne ni tabaco y cuando se acaben los vestuarios nos vestiremos con balletillas que nos dejen nuestras mujeres. Si no, andaremos en pelotas, como nuestros paisanos los indios. Seamos libres y lo demás no importa nada.
   Compañeros -lo dijo atra vez- juremos no dejar las armas de las manos hasta ver el  país enteramente libre, o morir por ellas como hombres de coraje”.
   Después el exilio, la enorme pena y la muerte.
   Fue en Boulogne-sur-mer, de mañana harán 170 años.
   En eso si, coinciden los libros.
   Desde entonces, San Martín nos hace falta.

Sin histeria, insultos ni grietas
CUANDO EL SILENCIO  ENSORDECEDOR
RECLAMA EL ACCIONAR DE LA JUSTICIA
   Con la disciplina y el recato que suelen imponer las buenas costumbres y el respeto, una multitud hizo escuchar su rechazo vital y contundente a la utilización de la violencia desmedida por parte del poder, para superar una situación que imponía otro estilo de actuación, moderado y ajustado a las normas vigentes en cuanto a procedimientos policiales.
   A lo mejor es una manera demasiado delicada de tratar de asesinos, abusadores y desalmados a los responsables directos de esa actitud exagerada de reprimir un desacierto juvenil que se limitaba a una leve y casi corriente infracción de tránsito.
   De ninguna manera se justificaba, al no haber mediado una agresión armada, la reacción abrumadoramente criminal de matar a seres indefensos a quienes se buscó hacer pasar por delincuentes armados, disfrazando tanto la escena del sangriento episodio como algunas deplorables derivaciones, entre ellas la más increíble pero real, de hacer aparecer como por arte de magia un arma inútil, con la que se pretendía sostener que los efectivos policiales habían sido baleados.
   Y a eso, según se estableció, lo hizo una mujer policía,
   La sociedad cordobesa puso en el ambiente urbano su mensaje de tener agotada ya la paciencia para tolerar tales abusos, con la esperanza que entre la Justicia oportuna y sin dilaciones y la investigación interna que se impone, se contribuya a que de alguna manera se intente al menos cicatrizar esta enorme herida que se suma a tantas otras producidas en parecidas circunstancias.
   Merecemos confiar en quienes tienen la obligación de protegernos y de ampararnos, en lugar de hacernos padecer el poder de un impune matonismo ventajero y prepotente apoyado en el desprecio por la ley y por la vida.
   No vengan ahora con las disculpas tardías, con los arrepentimientos hipócritas y es hora que alguien de la cúpula de ese poder ausente y no de sus vasallos partan explicaciones que nadie alcanza a comprender ni a digerir.
   Todos los cordobeses hemos sentido el dolor de un crimen que pudo evitarse, pero parece que quienes están para organizarnos como sociedad y en nombre del respeto por el dolor ajeno, se marginan de acercarse a los que en forma directa han sufrido como familiares la desgracia de una muerte injustificable.
   En esa marcha ejemplar, sin ofensas, vandalismos ni agresiones, fueron más contundentes y notorias, por lo ridículas las ausencias de los dueños del poder, que la presencia de una multitud indignada que no alcanzó a comprender tamaña indiferencia.

Día especial para las evocaciones
PARA  LLEGAR  A  ENTENDERLOS A ELLOS, NADA 
MEJOR QUE VIAJAR A NUESTRA PROPIA INFANCIA
   El Día del Niño, hoy, es una postergación de la fecha original, que en realidad es el primer domingo de agosto.
   Ocurre que para entonces, no son muchos los que  han cobrado su sueldo.
   Ya con este detalle queda ampliamente confirmado el perfil comercial del agasajo: la cuestión no es solo saludar al niño sino festejarlo con salidas u obsequios que van desde la chuchería de plástico, hasta viajes a Disney.
   No ha sido sorpresa que los juguetes aumentaran sus precios en algunos casos hasta el doble en esta última semana.
   Y como no tenemos la cultura del escarmiento -y por eso la historia nos marca penosas reincidencias- en lugar de negarnos a que nos esquilmen, vamos risueños al degüello, porque la cuestión es endeudarnos.
   Si la sequía nos abruma apelamos al dinero plástico.
   Y al llegar el resumen sin incluir la factura de la luz y no nos alcanza, acudimos a la financiera.
   Y cuando nos quieren cobrar la usura normal de la financiera, tenemos que ir a llorar miseria a Tribunales.
   El ciclo es una especie de clásico de la conducta argentina.
   Si pisáramos la tierra, saludaríamos sin excesos al niño en este día intrascendente impuesto para el consumismo y dentro de nuestras reales posibilidades, para evitar las penosas lamentaciones emergentes.
   Cuando crezca y evalúe, ese niño seguramente nos  agradecerá  por dejarle principios y conductas, en lugar de recibir la herencia de las deudas.
   Más allá de todo esto y dejando de lado lo comercialmente abrumador, suele ser bueno darse una vueltita por los rincones de nuestra niñez, sobre todo para entenderlos.
   Porque estar con ellos es beber sus ansias, es conocer sus miedos, es compartir la sorpresa de descubrir un mundo maravilloso e impensado.
   No caigamos entonces a la común torpeza mediática de tratarlos como tontos, de rebajarlos como personas, de hablarles queriendo hacernos entender con un mensaje vacío e inentendible incluso para nosotros.
   Les debemos respeto, porque los niños en muchas cosas ya volvieron cuando los mayores creemos haberlos superado.
   A la compu y al celular los manejan mejor que yo.
   Estar para ellos no es otra cosa que cumplir con el designio de la formación, y más que nada, del cariño y la comprensión.
   Ese cariño que tanto recibimos de ellos, y que a veces lo tomamos como inherente, cuando en realidad suele ser un inocente pedido de auxilio para crecer.
   Y cuando les brindamos nuestro amor, íntimamente sentimos como que volviéramos a ser niños.
   Ese niño, aquél niño lejano, abrumado por los recuerdos y las nostalgias, que la mayoría de los adultos y los viejos nunca hemos dejado de ser.



13 de agosto de 2020

Por la vida y para la Justicia


QUE  EL  ESTRÉPITO DE  UNA MARCHA SILENCIOSA
DESPIERTE A LA SEÑORA DE LOS OJOS VENDADOS
   El artero cachetazo de una sinrazón vestida de azul y legalidad ha vuelto a castigar a los cordobeses, a injuriarnos con desprecio; a ofendernos como sociedad enarbolando su falsa bandera de autoritarismo por una parte y de malicia sin límites a la hora de protegernos como sociedad y amparar a nuestros hijos.
   Y en nombre de una ley que muchos de sus integrantes se cansan de atropellar, herir y ultrajar salen a las calles que la propia ineptitud transformó en invivibles, para soltar los monstruos de su prepotencia amparada por la indignidad de lucir uniformes que no merecen vestir y matar a mansalva para después cubrir sus desatinos con acciones contra indefensas víctimas que ni las bestias serían capaces de perpetrar.
   Nada queda por hacer de la vida joven de Valentino Blas truncada por esas balas habituadas a la impunidad, más que rogar por la resignación de su familia; de sus afectos, de los amigos, de quienes coincidían en considerarlo una buena persona cargada de expectativas y plena de horizontes.
   Frente a un poder ciclotímico remiso a la práctica de cirugía mayor en una fuerza de concepto en caída libre, es difícil hacerse escuchar ni siquiera frente a tantos casos de justicia “pos mortem” cada vez que fue necesario que alguien muriera para que desde el gobierno del “cordobesismo” se reiterara su costumbre del remiendo, en lugar de la limpieza profunda, por darle mayor importancia al imperio de compromisos políticos y pagos de militancia.
   Esta tarde y pese a lo penoso del motivo, es para que la muchedumbre decente, con sus mudas pancartas de silencio y de congoja, le hagan entender a la Justicia que alguna vez se tienen que terminar las puertas giratorias y que el respeto por la vida y los bienes impone amparar más a las víctimas que a los delincuentes, así estén disfrazados de servidores de la ley.
   Y que el mutismo de los precomicialmente vocingleros -maldito hermano de la indiferencia- se agrava por  la ausencia de los gobernantes en momentos en que su comunidad, el buen sentido y el respeto necesitan que den la cara también en circunstancias aciagas.
   Es lo menos que merece el destino aferrado a la memoria de ese muchacho casi niño que tuvo la desgracia de morir a manos de quienes debieran haberlo protegido.
   Y para ellos, los desalmados criminales, por si intentaran recorrer el habitual y previsible camino de la hipocresía, que les cabe la sentencia de Voltaire cuando sostuvo que “Los hombres jamás sienten remordimiento de aquello que tienen costumbre de hacer”.
G.F.