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6 de febrero de 2022

S.L.B.: VIAJES QUE DESPIERTAN SOSPECHAS POR SU ITINERARIO - MUCHOS POLÍTICOS NO SIEMPRE SIMPATIZAN CON LA AUTOCRÍTICA - AFLOJÓ LA PANDEMIA O SE RELAJÓ LA PREVENCIÓN - LA MEGACAUSA SIGUE SIENDO UNA CAJA DE SORPRESAS - PROCESADOS Y CONDENADOS PRETENDEN DESTITUIR A LA CORTE SUPREMA - EL IMPUNE NARCOTRÁFICO Y SU INTENCIÓN DE TRANSFORMARNOS EN MÉXICO - SEMBLANZA DE UN EJEMPLO: ARTURO ILLIA, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” emisión nª 711 difundida en dúplex por AM580 y la FM88.5 ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

Existen islas demasiado atractivas
HAY VIAJES QUE DESPIERTAN SOSPECHAS CUANDO
SE ANALIZAN  ITINERARIOS  MIRANDO HACIA ATRÁS
 
   Desde aquella histórica “escala técnica” en las islas Seychelles que realizara el avión presidencial argentino que trasladaba rumbo al continente asiático a quien presidía nuestro país y su acotada comitiva pocos añitos atrás, la curiosidad que es parte de nuestro agitado ADN nos llevó a conocer algunos aspectos salientes de ese paraíso fiscal y como lógica consecuencia, se llegó a emparentar el periplo con intenciones de salvaguardar activos, lo que nunca fue confirmado pero tampoco desmentido.
   La cuestión es que impelido por ciertas prisas y vencimientos no resueltos totalmente, el Sr. Presidente de la Nación con una reducida cantidad de funcionarios y alquiler de avión mediante por una cifra llamativa, realizó visitas como de apuro a los líderes de Rusia, Vladimir Putin y al chino cuyo nombre completo se me trabuca por desconocimiento de tan complejo idioma, lo que debo reconocer con mucho de vergüenza.
   Se supone que existen acuerdos pendientes con la ex Unión Soviética en cuanto a tecnología, intercambio comercial y otros ítems, aparte de cierta dependencia en materia de deuda monetaria, aunque eso por ahora es lo de menos porque lo importante para el mundo parece ser que tengamos relaciones correctas con rusos y norteamericanos, aunque entre ellos busquen destruirse recíprocamente y de esto no marginemos a los chinos.
   Es de imaginar que uno de los puntos pendientes es lo concerniente a las vacunas, su compra, su pago, su relativa confianza que inspirara y algunas otras cositas que seguramente existen entre nosotros y los putinenses, pero la cuestión es que el Dr. Fernández fue muy bien recibido y desde allí se trasladó a China, otro de los socios ampliamente mayoritarios en el eje con nosotros, Venezuela, Cuba y otros amigotes.
   El tema a dilucidarse es cuánto y qué nos costará mantener esas relaciones con geografías tan necesitadas de alimentos y en cuanto a los chinos, del asunto territorio porque proporcionalmente ellos deben vivir casi parados porque acostados no entran todos…
   Hasta allí la parte formal de lo que lleva la tournée porque al trípode le falta una patita que deja una que otra duda: de regreso de tan agotador periplo, la comitiva nacional & popular estará sólo un par de días en Barbados, islita de 320 kilómetros cuadrados donde la misión argentina no hará escala técnica porque eso no lleva más de seis a ocho horas y porque todo indica que allí también habrá que realizar trámites y de ninguna manera pretendo emparentar esta actitud, con aquella otra escala técnica que supiera hacer doña Ex Ella en las hospitalarias Islas Seychelles, en el Indico porque todo indica que la temperatura caribeña es más atractiva.
   Y como de Rusia y de China es mucho lo que se sabe, me parece oportuno hacer una semblanza de Barbados, antigua colonia azucarera que reportaba ante los ingleses como parte del sistema comercial británico en América por su producción esclavista de azúcar y la vinculación con Londres duró hasta el cercano 1966 cuando Barbados abandonó a la monarquía para convertirse en república.
   Barbados mantuvo un crecimiento económico estable en las últimas décadas y una inflación que ronda los 3,5 puntos anuales, para nuestra legítima envidia y con alrededor de 288.000 habitantes, vive del turismo y de otorgar ventajas tributarias a las sociedades extranjeras bajo una gran confidencialidad, base de su estructura económica que le ha permitido incrementar su índice de desarrollo humano todos los años desde 1980, hasta situarse en el puesto 58º entre 190 países.
   Pero la isla debió superar algunos problemitas, porque salió de la lista de paraísos fiscales de la Unión Europea en 2019 pero parece que luego hicieron bien las cosas o desde afuera les ayudaron a hacer los deberes y cuando en el exterior se consideró que había cumplido una serie de obligaciones de transparencia, volvió a entrar en 2020 al nivel edénico.
   Pero volvamos al tema que nos ocupa, que es el periplo del Dr. Fernández y su comitiva porque de acuerdo con lo que se informó, nuestro presidente se reunirá con la primera ministra de la isla caribeña, Mia Mottley, para dialogar -escuche atentamente-sobre el cambio climático y la agenda medioambiental en general e intentará incluir en la charla temas puntuales vinculados con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), organismo que Argentina preside temporalmente.
  El Presidente realiza este viaje hacia países que mantienen disputas abiertas con Estados Unidos en el marco de las friccionadas negociaciones que encabeza el ministro de Economía, Martín Guzmán, con el Fondo Monetario Internacional.
   Allí termina la gira, que siembra una duda, digamos, geográfica, porque si los temas con la doña de Barbados no eran tan trascendentes, es para pensar que bien pudieran haberla visitado a la ida pero al hacerlo en el regreso de donde estuvieron negociando, lleva a malpensar que posiblemente fuera con la intención de hacer algún depósito por si necesitaban del cajero en un futuro.
   Y en lo personal, puede sonarme a imprudencia de nuestra Cancillería confraternizar con los enemigos de quienes por ahora nos vienen perdonando la vida.
   Es, más o menos y vulgaridad aparte, como jugar con los bigotes del león.
 
Schiaretti, sus intenciones y los silencios
SUELE SER  POSITIVO QUE JUNTO  CON  LOS  ANUNCIOS
SE APELE A LA BUENA COSTUMBRE DE LA AUTOCRÍTICA
 
   Siempre en mayor, mediana o menor medida, se plantean expectativas cuando se sabe que el Sr. Gobernador de la Provincia abrirá el año legislativo con un mensaje a la sociedad cordobesa, donde por lo general se hace un repaso de lo actuado en el último año, las perspectivas y proyectos de corto, mediano y largo plazo y en casos realmente excepcionales, queda margen para el sano y republicano ejercicio de un detalle que por lo general y últimamente, los políticos pasan por alto como si no les correspondiera abordar.
   Me refiero a la autocrítica, porque después de enumerar kilómetros de caminos nuevos, escuelas nuevas, puentes nuevos, decenas de mejoras en el interior del interior por lo general olvidado y las declamaciones de las mejores intenciones con el promesómetro al mango, es como si la premura les ganara y no es cuestión de amargar a la gente que aplaude tirándole pálidas de todo lo que no se hizo, pese a existir promesas y lo que se hizo mal y sin remedio.
   Está bien, es lo correcto y para eso cobran lo que cobran por hacer cosas y es una actitud que no es necesario ovacionar porque en esos casos los funcionarios no han hecho otra cosa que cumplir con su deber y honrar el mandato de las urnas, con lo que se destruyen las demagogias y las charlatanerías.
   Pero cuando se mira hacia otro lado y es como si no existieran los males, es el momento que la indignación sacude a la gente salvo en los casos de quienes de una u otra manera resultan beneficiarios de las mieles y no conocen lo que es la acidez de la espera, de la frustración, del engaño y de la promesa que de arranque se sabe que es incumplible.
   Se habló de construir miles de casas, pero las condiciones en que se otorgan los créditos son dirigidas, casi casi, a quienes pueden demostrar que no lo necesitan por el nivel de exigencias, muchas veces inalcanzables que se plantean.
   Se habla de construir decenas de escuelas, mientras muchas de ellas no consiguen que el poder se ocupe de actualizarlas ediliciamente; de hacerlas habitables y no de estar dependientes del buen tiempo para que los vientos, las tormentas y las inundaciones no las dañen aún más.
   Se promete la compra de 10.000 chalecos antibalas para la policía, cuando quienes necesitamos blindaje somos los ciudadanos desprotegidos y que para colmo se nos cuestiona si por desesperación o necesidad y urgencia, apelamos a la defensa propia en salvaguarda de nuestras vidas y bienes porque el hampa tiene más inteligencia que quienes deben combatirla.
   A la policía, más que elementos para la lucha contra el delito, hay que profesionalizarla y establecer rígidas condiciones para el ingreso de aspirantes, para evitarnos luego el dolor y el luto de confiar en individuos con antecedentes poco santos y conducta funcional reprobable, lo que desmerece el sacrificio de tantos abnegados integrantes de la fuerza azul que nos enorgullecen.
   Nada tampoco se dijo de la llamativa cantidad de policías corruptos ni de la morosidad de la Justicia.
   La atención de la pandemia, como se debía cumplir.
   En pocas palabras, un mensaje más, como para cumplir con la TV y seguir machacando, con recursos que la gente aporta obligadamente para otros destinos, con la apabullante publicidad personalizada y marketinera que busca entronizar nombres en lugar de calidad operativa.
   Ya está… Ya pasó otro mensaje y por fortuna queda tiempo para ocuparse de reconocer falencias, olvidos y exageraciones prometidas, si es que se toma en cuenta que la carrera hacia la candidatura presidencial lleva más esfuerzo que el que se pueda imaginar aunque no es cuestión de imaginarlo, sino de saber afrontarlo con lealtad y respeto hacia la gente.
 
Es entendible el hartazgo, pero…
LA DUDA ES  SI DECLINA LA PANDEMIA O SE
HAN RELAJADO LAS MEDIDAS PREVENTIVAS
 
   Aunque los comienzos fueron a los empujones, voluntad de hierro, poca o nula experiencia para estos apurones y otros detalles negativos que el tiempo, el conocimiento y el sacrificio fueron mitigando, la tarea del cordobesismo frente a la pandemia bien puede ser calificada como aceptable y con escasas fisuras.
   La organización de los vacunatorios fue excelente -al menos no se conocieron versiones VIP- y lo sigue siendo porque la demanda todavía persiste, se ajustaron las funciones de sus responsables, la provisión de vacunas y otros insumos no tuvo casi inconvenientes, salvo chispazos aislados que se fueron corrigiendo.
   Ya más avanzada la pandemia y con cifras que nos volvieron a empujar a una realidad que preferíamos ignorar, el recrudecimiento de los contagios y las muertes fueron indicativos de la letalidad de las nuevas cepas por una parte y de los primeros síntomas de hartazgo de la sociedad frente a los prolongados encierros y otras privaciones, más de índole social que de otros ámbitos.
   Una especie de relajamiento de los cuidados nos llevó a ver el incremento de casos fatales, de ocupación de camas críticas y de otros factores que predisponían al dolor y a la desgracia de no sentirnos sanos nunca, incluso después de dos y de hasta tres dosis.
   Buena suerte la nuestra que pese a ciertos desbordes como los espectáculos deportivos, los festivales musicales, los bailes multitudinarios con escasa observancia de las limitaciones impuestas, no se registró un crecimiento de casos que superara a la media nacional que vivimos comparando y siguiendo atentamente.
   Eso equivale a sostener y aplaudir que las cosas se hicieron bien y se siguen haciendo correctamente, aunque bueno sería formular un llamado a la sociedad para hacerle entender a muchos descarriados que creen ser dueños de la salud ajena, que venimos ganando batallas por escaso margen, pero que la guerra continúa y el enemigo persiste en su vocación por dañar.
   Sepamos entonces tener la conciencia de no desbandarnos en una alocada expresión de libertades individuales porque si bien son de una postura tan rebelde como respetable, alguien debiera hacer entender a los caprichosos de luchar sin armas, que ellos de sus vidas pueden hacer lo que se les cante, pero que no tienen derecho alguno a ser portadores de contagios no deseados.
   Todo esto se debe pensar, simplemente, con la base del respeto al prójimo…
 
Prisión por las dudas, “estrella” indiscutible
MEGACAUSA DEL REGISTRO: CAJA  DE  SORPRESAS
CUYO CONTENIDO SE RENUEVA EN CADA INSTANCIA
 
   La expresión “bajo sospecha” significa poner en tela de juicio algún hecho o alguna afirmación. En la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, en la que se juzgaron supuestas maniobras fraudulentas millonarias que desbarataron la seguridad jurídica de la provincia, no deja de caer “bajo sospecha” el hecho de que no haya ningún alto funcionario ni miembro del poder político responsabilizado, pese a haber sido denunciados, y que el asunto pretenda darse por solucionado culpando, encarcelando y condenando a empleados, trabajadores y personas comunes sin fortuna. 
   Bajo sospecha resultan  también la sistemática prisión preventiva dictada a casi todos los imputados, contrariando las normativas nacionales e internacionales vigentes, la comisión especial y única designada para juzgar todos los casos, las amnesias de los investigadores judiciales que olvidan en los juicios lo que declararon frente al Fiscal, los testigos anónimos a quienes nadie puede ver, escuchar, ni confrontar;  los compradores de buena fe, que lejos de  ser defendidos por la justicia, son sindicados como cómplices de la situación y los condenados por íntima convicción.
   Y podemos seguir con los extorsionados a declararse culpables a cambio de libertad, en contraposición a los disculpados emparentados con el Poder, en cualquiera de sus dimensiones, niveles y oscura participación. 
   El diccionario -nuevamente fue imperioso consultarlo- define así a “sospecha”: creencias, conjeturas o dudas que se generan a partir de ciertos indicios o indefiniciones.
   En esta sonada causa que tantas sorpresas aporta a la ciudadanía más que indicios, hay hechos concretos de avasallamiento de garantías, convalidados por instancias superiores autorizadas en la materia, razón por la cual, poner en “tela de juicio” los verdaderos motivos que existen ocultos, no es más que estricto ejercicio de inteligencia promedio como básico y elemental sentido común.
   Realmente para llegar a la verdad absoluta, no es tanto lo que se pide…
 
Curiosa marcha apoyada por el poder central
DESCOLOCA A CUALQUIERA  QUE LOS  PROCESADOS Y
CONDENADOS CUESTIONEN A QUIENES LOS JUZGARON
 
   Realmente es como para sentirnos habitantes de un suelo con gente tan especial, que incluso llega a pensar que tienen facultades como para cuestionar a la Justicia más allá de los mecanismos legales de hacerlo, con el simple y poco santo procedimiento de la prepotencia y del autoritarismo que a veces suele otorgarles el poder gobernante siempre y cuando exista coincidencia de pensamiento, ideología y objetivos.
   Le Bon supo sostener que cuando se posee la fuerza se deja de invocar a la justicia y eso deben haber pensado las mentes alocadas que desde su posición supongo que incómoda, de ser condenados o procesados, pretenden imponer sus criterios por encima de la propia ley que los està juzgando con todas las garantías que impone la Constitución Nacional.
    ¡Qué peregrina idea eso de pretender que renuncien!     
    Porque eso es lo que alientan desde su ignorancia y fanatismo sosteniendo ridículamente que quienes ocupan el relevante cargo de miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, no se allanan a caprichos y absurdas exigencias sectoriales perfectamente definidas en cuanto a su origen.
   Es probable que no sea mentira eso de los nombramientos “a dedo” de los integrantes del alto cuerpo pero si así fuera, es una pràctica que si no me equivoco fue distintivo de todos los gobiernos que pasaron por la Casa Rosada y no es para escandalizarse, sino para rendir culto a la memoria y a la historia ya que existen mecanismos internos que garantizan cierto equilibrio en las decisiones.
   Lo más absurdo de todo, vale repetirlo, es que quienes por vaya a saber qué méritos aparte de aprender bordado, cocina o ikebana, volvieron a una precaria libertad apadrinados por algunos sectores del poder, son ahora quienes juzgan a quienes los están juzgando o ya los condenaron.
   Esa manifestación de capacidad para convocar lo mismo se advirtió en la contramarcha que organizó la espontaneidad de la oposición para garantizar con su masiva presencia la permanencia de la Corte Suprema hasta que la ley o los mecanismos legales lo dispongan.  
   Cabe entonces preguntarnos con honestidad y mucho de inocencia, lo mismo que San Agustín se preguntara mucho tiempo atrás: “Sin la Justicia, ¿qué son los reinos sino una partida de salteadores?”
 
Existen “parecidos” que mejor es evitarlos.
EL IMPARABLE E IMPUNE NARCOTRÁFICO NOS LLEVA DE
LAS  NARICES MÁS QUE A ROSARIO, AL  MÉXICO ACTUAL
 
   Es muy probable que muchos oyentes lleguen a pensar en alguna exageración, sobremotivación o simple y llana ignorancia, si me remitiera a pintar un panorama realmente sombrío al referirme al imparable crecimiento del narcotráfico en nuestro país.
   En un primer momento nos parecía un despropósito compararnos con lo que sucedía en Colombia o en las favelas cariocas o en otros puntos del mundo donde el comercio de sustancias prohibidas alimenta el negocio de conseguirla y venderla o consumirla.
   Pero ahora, cuando vemos que están tocando el timbre de tu casa, que los tienes cerca, que sabes dónde, quiénes, a cuánto y a qué hora venden porros o ravioles o lo que quieras, tomas conciencia de la gravedad virtualmente terminal de la peligrosa situación.
   Me consta por haber trabajado allí algún tiempo, que México era un paraíso para el turismo tanto interno como internacional y sus maravillosas playas de Cancún, Acapulco, Puerto Vallarta, Isla Mujeres y otras cientos más allá de la Riviera Maya, transmitían el encanto de su clima y de su gente en un ambiente de tranquilidad y seguridad tanto para los nativos como pata los miles de visitantes.
   Ahora todo cambió, porque los patrones de la droga, desplazados de lugares donde solían operar, fueron a ocupar territorios mexicanos expandiendo sus actividades hacia y desde el vecino “primo” como allá se les llama a los norteamericanos.
   Y de allí se ramificaron y Rosario es sólo un ejemplo de la expansión que estamos padeciendo, con incalculables ramificaciones y penosas consecuencias si la autoridad no se impone sobre las riquezas de los traficantes y los cerebros quemados de sus distribuidores y vendedores al menudeo.
   Y todo esto creció y seguirá creciendo mientras desde el poder sigan con una mirada casi displicente, porque es mínima la cantidad de droga que se secuestra con relación a los elevados niveles de tráfico y consumo como llamativo es el nivel de impunidad que lucen los patrones de la actividad.
   Apelemos a la simpleza de exigir de las autoridades si saben al igual que la enorme mayoría de los vecinos en qué lugares, quiénes, a cuánto y a qué hora reparten esos productos que son un camino seguro a la muerte, que activen los mecanismos represivos porque está visto que con la prevención no alcanza, cuando son tan enormes y generosos los botines que se reparten por el fruto de tan nociva ilegalidad.
   Si no lo hacen por su cuenta, que lo hagan en nombre de tanta gente que murió, muere y seguirá muriendo si no hay alguien que le ponga freno a la distribución más que al consumo.
   No olvidemos jamás esas sabias palabras del ministro de seguridad de Buenos Aires, ese muchacho con vocación de “Rambo” que aconsejó no consumir la cocaína envenenada comprada en los últimos días.
   Para la restante, ¡buen provecho…!
 
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MERECIDA EVOCACIÓN A LA HONESTIDAD
DEL EX PRESIDENTE  DR. ARTURO U. ILLIA
 
   Aunque no se trató de una fecha especial o aniversario de algún hecho sobresaliente de nuestra historia, se consideró oportuno difundir una reseña que de la personalidad de un ejemplo de civismo como lo fuera el ex Presidente Dr. Arturo Umberto Illia, nacido bonaerense pero “adoptado” por su amada Cruz del Eje, elaborada por el colega Jorge Lanatta. El audio correspondiente con la semblanza de un modelo de corrección, honestidad y respeto al prójimo, puede ser consultado en el área respectiva, ubicada en la parte superior de la columna derecha de este blog.
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13 de agosto de 2020

Por la vida y para la Justicia


QUE  EL  ESTRÉPITO DE  UNA MARCHA SILENCIOSA
DESPIERTE A LA SEÑORA DE LOS OJOS VENDADOS
   El artero cachetazo de una sinrazón vestida de azul y legalidad ha vuelto a castigar a los cordobeses, a injuriarnos con desprecio; a ofendernos como sociedad enarbolando su falsa bandera de autoritarismo por una parte y de malicia sin límites a la hora de protegernos como sociedad y amparar a nuestros hijos.
   Y en nombre de una ley que muchos de sus integrantes se cansan de atropellar, herir y ultrajar salen a las calles que la propia ineptitud transformó en invivibles, para soltar los monstruos de su prepotencia amparada por la indignidad de lucir uniformes que no merecen vestir y matar a mansalva para después cubrir sus desatinos con acciones contra indefensas víctimas que ni las bestias serían capaces de perpetrar.
   Nada queda por hacer de la vida joven de Valentino Blas truncada por esas balas habituadas a la impunidad, más que rogar por la resignación de su familia; de sus afectos, de los amigos, de quienes coincidían en considerarlo una buena persona cargada de expectativas y plena de horizontes.
   Frente a un poder ciclotímico remiso a la práctica de cirugía mayor en una fuerza de concepto en caída libre, es difícil hacerse escuchar ni siquiera frente a tantos casos de justicia “pos mortem” cada vez que fue necesario que alguien muriera para que desde el gobierno del “cordobesismo” se reiterara su costumbre del remiendo, en lugar de la limpieza profunda, por darle mayor importancia al imperio de compromisos políticos y pagos de militancia.
   Esta tarde y pese a lo penoso del motivo, es para que la muchedumbre decente, con sus mudas pancartas de silencio y de congoja, le hagan entender a la Justicia que alguna vez se tienen que terminar las puertas giratorias y que el respeto por la vida y los bienes impone amparar más a las víctimas que a los delincuentes, así estén disfrazados de servidores de la ley.
   Y que el mutismo de los precomicialmente vocingleros -maldito hermano de la indiferencia- se agrava por  la ausencia de los gobernantes en momentos en que su comunidad, el buen sentido y el respeto necesitan que den la cara también en circunstancias aciagas.
   Es lo menos que merece el destino aferrado a la memoria de ese muchacho casi niño que tuvo la desgracia de morir a manos de quienes debieran haberlo protegido.
   Y para ellos, los desalmados criminales, por si intentaran recorrer el habitual y previsible camino de la hipocresía, que les cabe la sentencia de Voltaire cuando sostuvo que “Los hombres jamás sienten remordimiento de aquello que tienen costumbre de hacer”.
G.F.

12 de julio de 2020

S.L.B.: ASISTENCIALISMO Y RECUPERACIÓN DE LA ECONOMÍA - PROTESTAS CADA VEZ MÁS VIOLENTAS - MEGACAUSA Y LOS FENÓMENOS PARANORMALES - NUESTRO HIMNO NACIONAL EN SU VERSIÓN CUARTETERA - LA CIUDAD CON NOTORIOS DESCUIDOS - EL TEMA DE LOS ODIADORES SERIALES, PARA UN CONGRESO DE PSIQUIATRAS - ¿EXISTE ALGUNA FORMULA QUE APORTE EXCELENCIA AL TRANSPORTE URBANO?


Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición n° 629 del 12/07/20 emitido en dúplex por la AM580 y la FM88.5 ambas de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

No es el mejor camino
EL ASISTENCIALISMO NO PUEDE ESTAR POR
ENCIMA DE  LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA
   Es probable que solamente se trate de una sensación que se percibe, especialmente en los que nos vemos obligados a transitar por una realidad de carencias, angustias, dudas y vacilaciones que se acentúan frente a la ciclotimia del poder en cuanto a encarar planes o proyectos con miras al tiempo siguiente que vendrá tras la pandemia, con sus consecuencias y secuelas a inmediato y largo plazo.
   Es esa especie de desorientación frente a una crisis inédita que hace comprensible esa manera ambigua de encarar la recuperación que mucho tiene que ver con lo social, ahora por el temor fundado ciertamente en el peligro de un desborde popular motivado por carencias en cuanto a la subsistencia y desde otro punto de vista, frente a las exigencias estatales en cuanto a tributos y valores de servicios esenciales que en lugar de ser subsidiados, se encarecen y aumentan las incertidumbres de la gente.
   Es cierto que eso del creciente riesgo de darle a la maquinita, de esas que quería vender Boudou, porque la inflación emergente sería galopante de acuerdo con los agoreros pronósticos de muchos especialistas, pero peor es la postración de saber que en la misma medida que caiga nuestra moneda se elevarán los índices de desocupación, que es a la
vez la aguja que lleva la pobreza hasta límites insospechados y peor aún, los menos deseados.
   En consecuencia no quedarían otras armas que consolidar la aplicación del asistencialismo, bandera del populismo, para calmar a una sociedad que dejó o está muy próxima a dejar de contar con esa clase media motorizadora del gasto como lógica consecuencia de la existencia de impostergables, ansiadas y necesarias fuentes de trabajo.
   En pocas palabras, el Estado tendrá que seguir subsidiando planeros porque todo parece indicar que carece de imaginación y ejecutividad para reemplazar esa mecánica de la dádiva por la creación de fuentes laborales, más allá de la dispendiosa generosidad que viene mostrando en la
ocupación de vacantes dependientes del Estado, o inventándolas para cubrirlas.
   Sea como fuere, la situación es demasiado delicada como para seguir con las improvisaciones, los remiendos y los parches en una economía que por efectos de la pandemia entre otros lastres, viene arrastrando una crisis que no me quieran vender que es del último lustro sino que tiene su nacimiento varios años atrás.
   De todas maneras manejar un auto fijándonos más en el espejo retrovisor que en el parabrisas, es una actitud suicida que inevitablemente lleva al desastre y es por eso que los gobernantes debieran tenerlo en cuenta a la hora de planificar un futuro próximo del que ellos como nadie, no tenemos la más mínima idea de cómo se presentará.
   Pero lo más importante, al menos, sería obrar con la necesaria mesura en materia económica y sobre todo a la hora de seguir tomando deuda, porque dentro de los egoísmos políticos figura ese detalle de ensartarnos ahora, para que lo paguen las futuras generaciones.
   Lo peor del caso es que las generaciones actuales ya no tienen más lugar para guardar los resúmenes de lo que nos vienen reclamando.
   Y si es por negociarlos, no olvidar de abandonar la soberbia política porque los deudores somos nosotros…

No es bueno perder la calma
UNA ADVERTENCIA DE ALARMA PORQUE LAS
PROTESTAS SON CADA  VEZ MÁS VIOLENTAS
   Todas las protestas en general, tienen un componente de violencia que va desde lo moderado hasta lo incontrolable y de lo suavemente exigente hasta el colmo del respeto por la vida ajena y es una realidad que lejos de ser exagerada, es el espejo donde a diario y con alarmante frecuencia rayana en la costumbre, nos estamos mirando los argentinos.
   El peligro del desborde que nos viene quitando el sueño y encendiendo las luces de advertencia en todos los ámbitos de la sociedad, debe ser posiblemente el factor que aporta mayor demanda de urgencias en las soluciones o medidas en que se basan las innumerables protestas ya sea de las que se hacen en círculos cerrados de la comunidad o en las que ganan las calles y en muchos casos con el agregado de inútiles como repudiables vandalismos.
   Y todo indica que aquello de la grieta que ha dejado de ser una sensación que antes del virus tendía al menos intentar a diluirse, ahora ha recobrado ímpetu y agresividad, caldeando los ánimos, agriando las discusiones, vulnerando los respetos y transformando cada manifestación en unas batalla en la que se enfrentan con armas que como van las cosas dejarán de ser inofensivas, los ejércitos de ambas veredas: los que ahora mandan con la consigna de ponernos de pié, y quienes dejaron de mandar porque los actuales llegaron al poder y estos en lugar de propiciar la paz productiva se empecinan en alcanzar eso que los guerreros le llaman el placer de la venganza, más que de la justicia.
   Aunque en realidad la aplicación de una justicia real, memoriosa y equilibrada no sería para ellos muy beneficiosa, porque se viene descubriendo que el hecho de manejarla desde el poder aporta algo muy parecido a sembrar de flores legales el camino hacia la indemnidad.
   Así las cosas es tan incorrecto presionar, menoscabar, insultar y atacar a periodistas enrolados según dicen con el oficialismo, como ensañarse con los remanentes de administraciones anteriores, porque es una actitud repudiable para ambas corrientes y contiene el agravante de desorientar a la sociedad en momentos que más necesita coherencia, responsabilidad de conducción y perspectivas de paz más que de sangrienta y cercana contienda.
   El mecanismo del escrache, siempre vil por la indefensión de la víctima, no tiene que seguir avanzando y es el poder, apelando a la Justicia, quien debe ponerle punto final por el único camino que lleva a la verdad, que es el que le ha trazado la ley.
   Seguir emperrados en hacernos daños entre nosotros desnuda a una sociedad intolerante, agresiva, traicionera y deleznable y no son adjetivos que pueden ser asumidos con resignación ni orgullo cívico por sus destinatarios.
   Porque si no aseguramos la paz, la concordia, el diálogo, el respeto y la tolerancia en el disenso, nos esperan días que sin ser agorero ni tremendista, asoman como memorables de tragedias y enfrentamiento entre hermanos.
   Es para confiar, patrióticamente, que nadie quiere llegar a eso.

La Megacausa del Registro
UNA  CURIOSA  EXHIBICIÓN DE
FENÓMENOS PARANORMALES

   Los recientes hechos de violación de la normativa vigente realizando megafiestas que atentan contra el bien común me trajo a la mente la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba, a la que también podría considerarse como una fiesta o megashow judicial acontecido en la última década y media en el edificio de Tribunales II. 
   Cientos de trabajadores desfilaron por el lugar acusados de planear, pensar, intentar, soñar, imaginar, conocer, presenciar, colaborar, etc, etc, la apropiación de algún inmueble. La profusa narrativa oficial ofreció un espectáculo con fenómenos fantásticos como la  telepatía, la teletransportación o la adivinación  que posibilitaron que los acusados, aunque no se conocieran entre sí, integraran peligrosas bandas dispuestas a estafar.
   También sortearon las leyes de la física, la matemática, la lógica y el sentido común para explicar cómo fue que 15 personas ingresaron a una oficina pública sin ser vistas, se comunicaron entre ellos sin verse ni llamarse o cometieron acciones a kilómetros de distancia.
   Al igual que en las fiestas recientes las leyes y normativas vigentes fueron ignoradas y los acusados terminaron encarcelados en prisión preventiva sin pasar por ningún juicio, fueron juzgados años después por una comisión especial designada por  superiores y no por sorteo y condenados por íntima convicción y no por pruebas en muchos casos. La diferencia, nada menor es que en la causa, quienes incumplen las  leyes son los mismos que deben administrarlas.

Acerca de una reciente versión
NUESTRO HIMNO NACIONAL ES FACTOR
DE UNION Y NO PARA DESENCUENTROS
    Tengo a la vista uno de los doce tomos que componen el “Gran Omeba”, diccionario enciclopédico ilustrado, edición argentina del año 1967 o sea de 53 años atrás, que casi desde su aparición fue mi mejor elemento de consulta que adopté como tal por considerarme un ardiente defensor de la pureza de nuestro rico y maltratado idioma, que sigue padeciendo estoicamente y pese a su avanzada edad, los embates de ciertos audaces innovadores que con deplorables resultados tratan de modificarlo acudiendo a torpes subterfugios y a graciosas como patéticas prácticas del variado repertorio de la estupidez disfrazada de erudición.
   Al requerir a la consulta del vocablo “sagrado, da” se lo califica como adjetivo en cuatro casos y en un restante como figura y considero ahora oportuno hacer un paréntesis para retomar el párrafo más adelante.
   Pocas horas atrás y con estrépito mediático involuntariamente oportuno ante nuestra pandémica realidad -es mejor calificarlo así- invadió canales de TV, frecuencias radiales y páginas gráficas la versión  en ritmo cuartetero de uno de nuestros más idolatrados y respetados símbolos patrios que es el Himno Nacional, cantado -de alguna manera es preciso tipificarlo-  por un artista popular del género que al decir de muchos es parte de la cultura cordobesa y no están del todo errados aunque no les guste pero lo bailen en las fiestas.
   La memoria reciente nos viene ofreciendo otros estilos musicales de la misma pieza patriótica que allá por los inicios de la segunda década del siglo XIX naciera de la creatividad de Alejandro Vicente López y Planes, a la que en 1813 le pusiera música el español Blas Parera, radicado en nuestro país y se estrenara pese a no existir fehacientes constancias de ello en la voz de Mariquita Sánchez de Thompson y su pianoforte. La letra original contenía conceptos antimonárquicos y antiespañoles pero en la intención que sirviera para un acercamiento con diplomáticos ibéricos, se abreviaron las estrofas e introdujeron cambios que eliminaban ciertos conceptos peyorativos sobre otras naciones y fue necesario aguardar hasta 1847 en que finalmente se lo llamó Himno Nacional Argentino.
   Prácticamente incólume desde entonces, nuestro Himno aguantó el cimbronazo de la versión que se le ocurriera a Charly García y que difundiera ante una multitud el 9 de julio de 1991 si es que son exactos los archivos y la memoria.
   Pueden decir lo que quieran de aquella aventura, calificarla de la manera que cada quien considere acertada, mostrar repulsión por lo que muchos la trataron como una ofensa y un menoscabo, pero nadie puede negar que nuestra canción identificada con la Patria Argentina dejó de ser un balbucear en los actos escolares, donde lentamente las raíces de la argentinidad volvieron tímidamente a germinar. Y cuando nuestros representantes nacionales en justas deportivas cumplían con un rito viejísimo de rendirle honores cantándolo, mascaban chicles, hacían “playback”, se arreglaban los rulos, escupían al piso o buscaban las cámaras que podían incorporarlos a las tapas de las revistas o a las páginas de los diarios.
   Reconozcamos el estilo de los “Pumas” del rugby que les enseñaron a los cultores de otras disciplinas, que al himno aunque no se lo cante, por lo menos hay que gritarlo desde
el corazón; desde los rincones más recónditos del alma y del sentir, sin timidez por desafinar y sin el rubor del llanto emocionado.
   Más recientemente fueron muchos los artistas y luminarias que lo cantaron dejando versiones decorosas como las de Patricia Sosa o de Jairo, Fabiana Cantilo, Fito Páez, Mecha Sosa, Ciro Martínez, Soledad y otras sin olvidar las que se hicieron con lenguaje de señas para hipoacúsicos y más recientemente, hasta con la voz y la expresión del payaso Piñón Fijo.
   ¿Qué nos puede extrañar entonces que un cuartetero cercano a su retiro, abrumado por el obligado encierro y condenado al silencio frente a las grandes multitudes haga su versión del Himno Nacional?
   Y es momento de volver al diccionario y su explicación sobre el vocablo sagrado. Dice como figura “Que, por el uso a que está destinado, merece veneración y respeto”, pero más se acerca al escenario de la novedad que recientemente nos invadiera, una de las acepciones de esa palabra, la repitamos, sagrado: “Entre los antiguos, lo que era muy difícil de conseguir por medios humanos” y eso está escrito y decretado mucho antes que naciera “La Mona” Carlitos Jimenez, vecino en barrio Luz y Fuerza junto a Bajo Palermo.
   Porque si se trata de recuperar cuando aún no es demasiado tarde la decadente cultura del respeto por los símbolos, que la modernidad ni los sectarismos sean obstáculo para que cualquier versión de nuestra Canción Patria sea no tan solo entonada sino sentida y pase a ser aceptada por la sociedad argentina sin distingos, marginaciones, discriminaciones ni estigmatizaciones de ninguna clase.
   La cante quien la cante o cómo la cante, mientras sea con un sagrado respeto por su espíritu.

Un lamentable enigma cordobés
¿ES  QUE  NADIE TIENE  LA  FÓRMULA PARA
QUE EL TRANSPORTE URBANO SEA BUENO?
  Han sido tan dolorosamente lamentables las prestaciones del servicio urbano de pasajeros en esta ciudad mediterránea, que tendríamos que escudriñar en varias generaciones atrás para saber si alguna vez fue, al menos, medianamente decoroso.
   Desde los tiempos del viejo y archivado tranvía, en que comenzaran a circular aquellos ómnibus que recordamos destartalados, o los coches verdes que les llamábamos “loros” por su color o todas las otras incontables experiencias que encararon todos los intendentes buscando dignificar la prestación, al menos en lo personal no recuerdo haber gozado un servicio que mereciera ser calificado como digno de la gente, con tarifas que nunca fueron baratas.
   Y luego vinieron las concesiones, los acuerdos, los problemas de todo orden desde la diagramación de recorridos, la aplicación de frecuencias hasta las discusiones por el precio del boleto, que contribuyeron a la permanente desorientación y descontento del usuario.
   Se inventaron varios sistemas de prestaciones con alternativas importadas desde otros
países no tan solo cercanos sino de la vieja Europa, pero  ninguno pudo adecuarse a nuestras necesidades y menos aún a la pretensión del pasajero cordobés que casi exige que el bondi pare en la puerta de su casa y lo lleve hasta la puerta de su destino.
   Todos fracasaron en cuanto a lo prestacional, pero no fueron pocos los empresarios que la juntaron a mansalva, llenaron sus bolsillos y se mandaron a mudar dejándonos el kilombo de un servicio cada día más decadente, con el agravante de su costo tanto para el poder concedente que es el Estado, como para quienes teníamos la desgracia de depender de ellos para movilizarnos.
   Ahora con el despelote actual que es una mezcla de coacción empresaria por un precio más elevado del boleto, en concubinato con una dirigencia gremial  insaciable que aprovecha la facilidad de contar con miles de rehenes para que les sean concedidas sus demandas, el panorama es tan incierto como siempre: días y días de paro que se suman a otros problemas pero la cuestión es que caminar puede llegar a ser el problema que deban afrontar los empresarios de la FETAP, cuando los cordobeses se convenzan de lo saludable que es caminar.
   Dicen que la solución está cercana, que las negociaciones están avanzadas, que las posibilidades son buenas al menos en lo que aventuran medio tímidamente desde la Municipalidad.
   Quedaría por superar eso que aunque pueda ser tomado como rumor de conventillo, en estos momentos nada debe ser despreciado: la conveniencia del poder, al saber que por la falta de transporte público, es mucho menor el riesgo que la gente se amontone en las calles para protestar por todo lo que les están negando como ciudadanos.
   Nada debe ser descartado, en estos tiempos de encierros y pandemia.

Lo instaló el Sr. Presidente
EL TEMA DE LOS ODIADORES ES COMO
PARA UN  CONGRESO DE PSIQUIATRAS
   ¡Tantas cosas se han escrito sobre el odio! Desde tratados que auscultan en la mente humana, estudios a los irracionales, calificación de actitudes que lo manifiestan y un sinfín de elucubraciones científicas y otras improvisadas que no hacen otra cosa que confundir al menos precavido.
   Entre lo que recuerdo, solía decir Daudet que el odio es la cólera de los débiles, Lord Chesterfield, el fumador compulsivo, sostenía que la gente odia a quienes hacen sentir su propia inferioridad y Victor Hugo quien lejos estaba de ser analfabeto era partidario de sostener que cuando más pequeño es el corazón, más odio alberga.
   Un pensador de apellido Manzoni -y una vez lo anoté para no olvidarlo- fue terminante al declamar que ciertamente se hallarán pocas cosas que contribuyan a corromper a un pueblo tanto como la costumbre de odiar.
   Pero como en los momentos actuales que la desgracia mundial debiera propender y contribuir enormemente a la reconciliación de la raza humana consigo misma, es que surgen diferencias y broncas inimaginables casi en tiempos de normalidad y se considera tan importante su evaluación, que el propio presidente de la Nación, Dr. Alberto Fernández, hizo un llamado para terminar con los que calificó como odiadores seriales, según tengo entendido porque la realidad, es que los descalificó.
   Pero se me hace que cometió la travesura de la parcialidad porque no fue amplio conceptualmente y entre otros detalles marginó hechos que en su momento adquirieron notoriedad por lo fuertes y debo confesar ahora que involuntariamente apelé a la memoria de una persona que seguramente ni se enterará que lo estoy -en el buen sentido- utilizando
como archivo,  a la que definiré como el señor Braulio “C”, con la letra c de camión, de casamiento o de covacha por dar ejemplos.
   Y esta buena y memoriosa persona hace alusiones que pasado el tiempo se transformarán en históricas: doña Hebe incitando a quemar campos de soja y otras cosechas antes que los gringos las levanten, D’Elía pidiendo que cuelguen a Macri de espaldas al pueblo en la Plaza de Mayo, el camionero sindicalista preferido de la doña que prefiere para el “gato” algo más benévolo como fusilarlo en la plazoleta frente a la Casa Rosada, a la funcionaria de la Ansess que pide ver a los manifestantes pasar en camiones frigoríficos en camino directo a la morgue, a los cultores del Instituto Patria ¡menos mal! que escracahan a periodistas opositores al modelo nacional & popular, a la abogada Peñafort que adelantó que si la Corte no acepta lo que piden, lo van a conseguir con sangre…
   El “Cuervo” Larroque pidió que Macri se calle, como si él no hubiera sido agitador de masas. Y les comento que el legislador rionegrino Juan Martín, del PRO, detectó y denunció amenazas y presiones contra el colega periodista Baby Echecopar y se comenta por aquellos pagos que ya se hizo cargo del caso la Justicia lugareña.
   Ya me parece demasiado seguir aportando detalles, porque la verdad sea dicha, odiadores habrá siempre y no es cuestión de andar catalogándolos porque sería como alentar sus malsanas intenciones.
   Si les parece, el domingo próximo puedo abrir un registro de los odiadores de la otra vereda, para que nadie diga que soy propenso a divulgar los odios parcializados.
   Es una simple cuestión de necesario e impostergable equilibrio, al menos con los odios…
   Porque los amores, si son amores, se equilibran solos, por lo general horizontalmente…

Córdoba no se resigna sólo al maquillaje
LA CIUDAD MUESTRA DEMASIADOS DESCUIDOS
COMO  PARA  APLICAR TAN  ALTOS IMPUESTOS
   La verdad, no es bueno ponerse en la tarea mecánica de enlistar todas las carencias urbanas de esta Córdoba siempre sorprendente, lo que sin dudas más debe azorar a quien la administra, por el hecho de ser un capitalino como de paso, pero sin haberla vivido a nuestra Córdoba como los que tenemos nuestras raíces y afectos en ella.
   Pero la verdad, culpa del virus, del encierro, del estado de huelga casi permanente que distingue a los municipales, de la dejadez, de la mala conducta de los vecinos desaprensivos y de otros factores negativos, la ciudad en muchos aspectos ofrece una imagen deplorable y lo que en verdad indigna y apena, es que los vecinos siguen sometidos a una presión tributaria que no se condice con los servicios deplorables que recibe, en el mejor de los casos cuando ciertamente se los brindan, lo que ha pasado a ser más una excepción que una obligación municipal.
   Dicen que reemplazan luminarias pero la mayoría de los barrios sigue sumida en las tinieblas en tiempos más peligrosos que los habituales. Es cierto que una de las culpas es del vandalismo nacido de la falta de patrullajes y la ausencia policial, que los enemigos de la ley aprovechan para perpetrar sus fechorías en la seguridad que cuentan con la ayuda de las sombras que consagran su impunidad.
   El descontrol en el tránsito es irremediable; la mugre suele invadirnos cuando se encapricha el gremio de los recolectores; el transporte si se lo califica como porquería sería un acto de generosidad y el respeto por el vecino ha pasado al terreno de las utopías.
   Mire, la verdad, no quiero atosigarlo con pálidas, pero voy a ejemplificar el desorden con un simple y cercano ejemplo: meses atrás, en la Córdoba AB que significa antes del bicho, el vecinalmente histórico Parque Autóctono al pie del nada elevado Cerro de las Rosas, era escenario de festicholas nocturnas que generaban un sinnúmero de problemas a los vecinos por los ruidos, la mugre que dejaban y el daño emergente a las instalaciones que pagamos todos.
   Se dieron uno o dos procedimientos, creo que policiales, que aplacaron esa costumbre de la joda, la pandemia hizo que el parque se cerrara, pero apenas aflojó el coronavirus y las autoridades dieron una semi piedra libre, los cultores de la joda en aquel lugar volvieron, rompieron el candado con el que se aseguraba la puerta principal de acceso y este jueves pasado a la noche, regresaron la música estridente, el consumo de bebidas y la mugre que dejan al retirarse de madrugada.
   Relevemos entonces a los municipales porque siguen de paro.
   Pero ¿a dónde carajo fue a parar esa policía que nos dijeron se la pasaba patrullando la ciudad para evitar que la gente abusara de la calle?
   La verdad, si se hubieran avivado las autoridades, mandaban dos o tres empleados con un talonario de multas y recaudaban como para pagarles la dieta y el ansiado medio aguinaldo a los legisladores y concejales, muchos de los cuales gozan de vacaciones desde hace más de tres meses.
   Hubiera sido un acto de impostergable justicia, al menos para los vecinos, digo…