4 de diciembre de 2022

4 de diciembre de 2022 S.L.B.: MUNDIAL DE QATAR: TEMPLE DE ACERO Y NERVIOS DE HIERRO FRENTE A SORPRESAS Y CURIOSOS FINALES - LUCHA ENTRE EQUIPOS DE SALUD Y EL PODER DEL "CORDOBESISMO" POR AUMENTO SALARIAL - SE ACERCA UN MARTES CARGADO DE EXPECTATIVAS POLÍTICAS Y JUDICIALES - MEGACAUSA: VIGENTE ENCUESTA DE AÑOS ATRÁS - PARALIZAR AL ESTADO, LA PREPOTENCIA HACIA LA JUSTICIA - OTRO INTENTO POR CONTROLAR LOS PRECIOS - DR. GONZÁLEZ, IGUALDAD ANTE LA LEY Y EL RESPETO A LAS LEALTADES, etc.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 755 del domingo 4/12/22, difundida en dúplex por AM580 y la 88.5FM ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.
 
Al menos, entre los 8 mejores…
TEMPLE DE ACERO Y NERVIOS DE HIERRO ANTE
TANTAS  SORPRESAS  E  IMPENSADOS  FINALES
 
   No quiero caer a esa vieja torpeza de mencionar los clavos, bulones y tornillos que se cortan allí, y menos aún con qué parte de nuestro cuerpo, cuando transitamos por situaciones críticas que nos llevan a la desesperanza, al miedo y en el mejor de los casos, a la incertidumbre.
   Porque esa fue en realidad que nos tocó vivir este último sábado cuando nuestros muchachos afrontaron la responsabilidad de enfrentar a los australianos, que aunque de fútbol no tengan los antecedentes que nos adornan a nosotros, tienen fama de ser rudos, aguantadores y con la sospecha de tener tres pulmones propios y un par de repuesto pero de canguros…
   Un primer tiempo más aburrido que noviazgo virtual en pandemia, en el que los dos equipos se cansaron de franelear la pelota como si estuvieran jugando lo que se llama “un loco” que es pasear “la caprichosa”, “el útil”, “la de cuero” o como prefieran llamarla, esperando el error ajeno para arriesgar en ganar terreno hacia el arco adversario.
   Tuvimos como 20 intentos hacia el arco y ellos a lo sumo en un par de veces sacaron a nuestro arquero del aburrimiento de estar haciendo crucigramas a la sombra del travesaño, nada más que para devolver criteriosamente la pelota.
   Seguro que para ese duque, lord inglés o conde que es Scaloni, lo conveniente era eso: esperar que ellos, bisoños comparándolos con nosotros, se echaran un moco como para aprovecharlo y no permitir que las cosas llegaran a un alargue de media hora y peor todavía, a la instancia de los penales porque ciertamente suelen ser una lotería.
   Messi los junó a uno por uno en sus carencias definitivas y cuando los tuvo fichados, activó su lámpara milagrosa, apiló a varios al estilo maradoniano y también como aquel 10 inmortal pero no con la mano sino con esa zurda de oro que su Mamá y Dios le dieron, caño de por medio a un defensor, puso las cosas en su lugar y mandó esa coqueta nº 5 al rincón, allí donde los piolines certifican que fue gol.
   Después la locura con jugadas de lujo mientras la desesperación pasó a ser primero de los cangurines y luego nuestra: ellos porque tuvieron la suerte que les contabilizaran un gol porque desafortunadamente la pelota antes de entrar al arco nuestro, se había desviado en una gamba celeste y blanca.
   Pasaban los minutos y los australianos arriesgaban cada vez más y tuvimos cuatro o cinco minutos dentro de los 7 que agregaron para jugarse al final, en que aquellos clavos, bulones, tornillos y cables de acero eran de manteca en la parte posterior de cada argentino de los que mirábamos por TV o escuchaban por radio, o apagaban todo y se iban a dormir para enterarse hoy en los diarios, porque de esos ejemplares conozco a varios.
   Una sensación de estar jugando con un “flipper” fue la que nos invadió hasta que al reloj le faltaban 10 segundos para llegar al pitazo salvador, pero salvador fue nuestro arquero quien con las puntas de los dedos enguantados pudo neutralizar lo que hubiera sido el pasaporte a nuestra frustración, aunque faltaran el alargue y la lotería desde los 12 pasos.
    ¡Uffff…! ¡Qué cagazo, la verdad…!
   Dominamos el 95 por ciento del tiempo y merecíamos ganar con holgura, pero a los goles hay que hacerlos más que merecerlos.
   Ya estamos entre los 8 mejores del mundo y entrando ahora obligadamente a otro terreno, lo que es ineludible, es para pensar que si alguien agradece  con fervor el triunfo por encima de la hinchada y de los fanáticos, son las autoridades porque en la “scaloneta” les llevaron una dosis extra de esa anestesia que aunque no cure, al menos atempera las dudas, el sufrimiento y las incertidumbres de cada día.
   Para ellos, los artífices de esa ansiada terapia, nuestro patriótico agradecimiento.
 
Los llevan “a pelearse” entre ellos
LA LUCHA  QUE  TRASCIENDE  ENTRE EQUIPOS
DE SALUD Y EL ABUSO MEDIÁTICO DEL PODER
 
   Algo parecido a la desorientación en este caso contagiosa como un virus, se advirtió en todas aquellas personas vinculadas con la actividad de la preservación y cuidado de la salud y el ataque a las enfermedades.
   En realidad para la mayoría fue una sorpresa, eso de advertir con una llamativa profusión, que los medios tanto escritos como radiales, televisivos y redes sociales, mutiplicaban onerosamente el anuncio de una medida tomada por el “cordobesismo” de incrementar sueldos por decreto al menos a médicos y otros profesionales vinculados con el tema salud.
   Tal dinámica reacción frente a las protestas, ceses de actividades, broncas vecinales por desatención de casos graves y otros detalles que rodearon y aún rodean al diferendo con sus múltiples aristas, despertaron en otros sectores del empleo público provincial reacciones que fueron desde la perplejidad, hasta la evaluación de una maniobra que perseguía la terminación del conflicto con la aplicación de la unilateralidad como instrumento, más allá de todo lo que habrán discutido con el gremio y hayan apelado como siempre a la utilización de la demagogia y eso de “ganar tiempo” como armas valiosas para enfriar los ánimos, la mayoría exaltados y dividir posiciones internas.
   Dejemos de lado el dineral que supone un despliegue publicitario de tales características, aunque para el poder tenga el beneficio extra de contribuir a la campaña proselitista mostrando generosidad, pero ¿habrán tomado en cuenta que el mismo trato merecen los docentes, la policía, los bancarios, los guardiacárceles o los jubilados y de algunas otras dependencias?
   José Pihen, militante de las dos veredas declaró que “Tal actitud (incremento salarial), que como es público y notorio se ha hecho en el marco de un expreso desconocimiento de la representación colectiva que ostenta el SEP, ha demostrado que la Provincia sí tenía los recursos para salarios que en la negociación paritaria había negado, lo que acentúa el carácter de práctica desleal en su conducta”.
   Por su parte y  ante tal determinación y a través de una nota, el sindicato de
trabajadores estatales confirmó medidas de fuerza y aseguró que se trata de una respuesta a “la decisión del Gobierno provincial de modificar unilateralmente el acuerdo suscripto con fecha 17 de noviembre del corriente año fijando una nueva escala de remuneraciones para el personal que presta servicios en los hospitales provinciales”.
   Postergados trabajadores de la salud ganados por la indignación, marcharon por las calles de Córdoba mostrando su descontento con la Provincia y el Sindicato de Empleados Públicos, criteriosamente, sostuvo que “Si hay plata para algunos que haya para todos”, que las mejoras salariales “se hagan extensivas de inmediato al resto de los trabajadores dependientes del Poder Ejecutivo Provincial, incluyendo a todos los que prestan servicios bajo formas precarias de contratación como becarios, monotributistas, etc.”.
   En su momento, el Gobierno provincial acercó la oferta de 200 mil pesos iniciales para médicos sin especialidad. “No nos oponemos a que los compañeros reciban el aumento, hablamos de la actitud del Gobierno, dijeron desde el sindicato, que nos parece una deslealtad en la negociación, por eso planteamos recuperar lo que debe ser normal, que es el ámbito de la negociación colectiva”, indicó.
   Es muy probable que el conflicto se solucione mañana en una reunión de las partes enfrentadas, o se complique el panorama, lo que depende del grado de elasticidad que cada actor tenga en las negociaciones.
   Todo bien encaminado, se supone, pero que la situación vivida de virtual dejadez, en muchos casos con desprecio por las necesidades de la población, con postergaciones y cancelación de servicios, alguna vez sea tomado con la sensibilidad que merece porque no es justo que la población aparte de sus padecimientos corrientes, sea víctima de incomprensiones que bien pueden cargarse a los sectores en pugna.
   Desde el gremio y desde el gobierno, tienen la obligación moral y cívica de velar por la salud de la población y no aprovecharse, nadie, de una lucha sorda en la que la principal víctima es el ciudadano.
   Para colmo, de aquellos que pagan tributos no para que se peleen por ellos ni los dilapiden en publicidad indirecta, sino para que se ocupen de la ciudadanía.
   Que jamás olviden que cada enfermo no atendido, también es un voto.
 
Sentencia en el caso “vialidad”
SE ACERCA UN MARTES CARGADO DE ALGUNAS
EXPECTATIVAS POLÍTICAS  DE  TRASCENDENCIA
 
   A veces es complicado entender la mentalidad de mucha gente que tiene a la Justicia como una especie de bicho dañino, cruel, que se ensaña con quienes tienen la poca fortuna de comparecer a los tribunales, para responder por sospechas fundadas y acusaciones formales, en un país donde está consagrado, entre otros detalles, el derecho a la defensa.
   Es cierto que no es para convencer a todos los ciudadanos eso de la independencia de los poderes porque la realidad se encarga demasiado a menudo de llamarnos frecuentemente a la realidad con algún episodio que si no destruye, al menos siembra dudas en el respeto por aquella independencia más  declamada que practicada como debiera ser.
   ¿Por qué entonces, es para que nos preguntemos con sorpresa y mucho de dolor, esa desconfianza que se plantean desde algunos sectores, en la aplicación de la ley, con la certeza que la doña de los ojos vendados ha manejado la balanza sin la seriedad y el patriotismo exigibles?
   En el peor de los casos, el máximo tribunal de la Nación es el último escalón previo a los dictámenes internacionales, a los que se puede acudir siempre y cuando existan motivos y justificaciones para hacerlo.
   “La corrupción de la Justicia tiene dos causas: la prepotencia del poderoso y la astucia del sapiente. La astucia del sapiente que le demora los juicios indefinidamente y, por supuesto muchas veces, la prepotencia del poderoso que impone condiciones”, sentenciaba Santo Tomás.
   Es por estos argumentos tan simples, que no se alcanza a entender por qué alguien que está acusado y tuvo y seguirá teniendo mecanismos que defiendan lo que considera su inocencia, públicamente se autovictimiza asegurando que estará frente a un pelotón de fusilamiento en lugar de responderle a un tribunal de la Democracia.
   Muchas veces los golpes de efecto pretenden modificar un panorama estrictamente enmarcado en las leyes, de las que es difícil apartarse en el país donde rige sin retaceos el estado de derecho, como máxima garantía de seriedad y justicia.
   Y por las dudas, para que nadie siga argumentando culpabilidades exógenas, que tengan en cuenta que por más poderosos que sean los medios periodísticos y sus artífices, todo está sujeto al mandato inexorable de las leyes.
   Si así no fuera, la anarquía nos destrozaría, al igual que idénticas consecuencias tendríamos si prosperara esa intención de algunos sectores, de culpar a la Justicia, de antemano, por acciones que ni siquiera han sido juzgadas.
   Esos apresuramientos son extremadamente perniciosos, porque nos sepultan en un desamparo que no necesita demasiado tiempo para eclosionar y dañar a las instituciones y toda una república.
   Y por todo lo que sufrimos y peleamos por la Patria desde todos los sectores, creo que es lo menos que merecemos.
   A este martes próximo que no se lo tome exageradamente como fecha señera de algún acontecimiento, sino con la simple certeza que las instituciones funcionan dentro de un panorama de respeto y no de venganzas, revanchas ni actitudes parecidas.
 
Megacausa del Registro sigue firme
UNA  ENCUESTA DE AÑOS ATRÁS QUE NO SE
HA DETERIORADO CON EL PASO DEL TIEMPO
 
   Hace unos años una encuesta realizada a los cordobeses reveló que más de un 85 por ciento desconfía de los jueces y fiscales, cuestionándose la eficiencia, los favoritismos, la lentitud y la falta de garantías.
    Según aquel informe, los cordobeses no confían en la Justicia, a la que ven y consideran sometida al poder político y sin compromiso para investigar la corrupción, tanto que la falta de independencia fue la mayor queja y además, el 75,8 por ciento manifestó poca o ninguna confianza en el Fuero Anticorrupción, justificando esta desconfianza en el hecho de que en sus años de existencia aunque resulte difícil creerlo y aceptarlo no decidió ninguna condena de peso.
   La causa del Registro sirve como ejemplo para ilustrar esa encuesta a la que aludimos y como lo expresamos y todavía sostenemos desde tiempo atrás, ningún alto funcionario, pese a ser denunciado, fue molestado ni condenado por la sección de delitos complejos, por el Fuero Anticorrupción, ni por nada que se les parezca.
    A este contexto se agregó la presentación, hace un tiempo también, de una asociación civil denominada “Víctimas del Sistema Judicial”, como organismo que según sostiene “busca defender a los ciudadanos cuyos derechos hayan sido vulnerados por la acción y/u omisión de los magistrados o funcionarios del Poder Judicial” y otra vez la causa del Registro sirve como ejemplo: si es por acción, por el abuso de la prisión preventiva sistemática que encerró a cientos de trabajadores sin juicio alguno, utilizándose como condena anticipada, y si es por omisión, por el silencio y la inacción frente a las acusaciones contra poderosos. Así las cosas, puede presumirse, con íntima convicción ciudadana, que la corrupción y la injusticia por acción/omisión, aún mantienen un velo de impunidad sobre esta causa.
 
¿Paralizar al Estado como presión?
MASIFICAR LA PREPOTENCIA, EL PEOR DE LOS
INTENTOS  POR “DOMESTICAR” A  LA  JUSTICIA
 
   Por allí uno se plantea en la imaginación, el inusitado movimiento que deben tener en estos últimos y convulsionados tiempos las fábricas de ansiolíticos, los laboratorios donde se elaboran medicamentos para controlar el nerviosismo y todos aquellos fármacos con los que se consigue la tranquilidad temporaria aunque sea ficticia y artificial.
   Y como de poco sirve plantear situaciones alejadas de nuestra cotidiana realidad, citemos como ejemplo el caso de cierta dirigencia gremial que en los tiempos de esplendor peronista supo ser la columna vertebral de dicho movimiento político, universalizado a niveles impensados por aquellos ayeres.
   Hubo situaciones enojosas, como la que no consideraba trabajador a cualquier individuo que no comulgara con el pensamiento justicialista y no se trata, como ya muchos estarán pensando, de un ataque de gorilismo, sino de la simple aplicación de la memoria llevada a la historia que es indiscutible y supera a la dinámica de los tiempos.
   Esa actitud en su momento no era tomada como autoritaria porque las consecuencias algo tardaron en manifestarse, pero ahora vemos que tal temperamento descompuso la libertad y la democracia, que eran dables suponer en las organizaciones de trabajadores, en las que convivían distintas corrientes en un escenario de relativa paz, hasta que la violencia ganó la batalla, que algunos le llamaban “el imperio de las mayorías”.
   Por eso debe ser que adhiriendo a viejos preceptos ya superados por los años, el progreso y la evolución del ser humano con una mayoría que se inclina por la paz y la convivencia, no tolera a su prójimo simplemente por pensar distinto y es cuando se generan las enemistades, los odios y la violencia en sus mil formas de manifestarse.
   Ahora como si se volviera atrás en el tiempo derrumbando el concepto de la convivencia entre posiciones ideológicas opuestas, un importante sector sindical de Buenos Aires se ha despachado con una amenaza de paralizar al Estado -que somos todos- si la Sra. de Kirchner recibe alguna condena por una de las causas en la que está siendo juzgada.
   Y frente a esa amenaza pública, es que en el imperio de la ley, como se supone está vigente, se debiera actuar de oficio para evitar el crecimiento de esas bravuconadas, propias de sociedades irrespetuosas de su prójimo e inclinadas a la violencia, como manera de conjurar todo aquello que ataque de alguna forma sus propias convicciones.
   En un estado de derecho, se impone el pensamiento respetuoso y terminar con los autoritarismos cimentados en prometidas acciones violentas que de ninguna manera contribuyen a una paz que imperiosamente necesitamos.
   Tontos seríamos si miráramos hacia otro lado y quienes tienen en sus manos la aplicación de ley, hicieron lo mismo…
   La Justicia, nuestra Justicia, no necesita ser domesticada pero es obligación ciudadana, respetarla a ultranza…
 
Improvisaciones y remiendos
DUROS DE ESCARMENTAR PESE A UN PREVISIBLE
DERRAPE EN INTENTO POR CONTROLAR PRECIOS
 
   Dentro de las muchas cosas que se tornan inentendibles para el ciudadano común, está esa reiterada actitud que ni siquiera los más estrepitosos fracasos consiguen hacerlas dejar de lado, y me refiero concretamente a la bobada de pretender controlar precios y sobre el pucho, disponer incrementos en servicios y combustibles con alta incidencia en todos los aspectos de la vida cotidiana, incluyendo a los precios de cualquier cosa.
   Lo mismo, ensañarse con la presión tributaria, en un país cuyos políticos más notables y mentados están en abierta campaña proselitista para elecciones dentro de un año, y aún muchos no saben si llegarán al final de este 2022.
   ¿Es acaso una muestra de infantilismo político? ¿Es una expresión de desprecio hacia una sociedad que curiosamente es demasiado tolerante con los abusos que se perpetran en su contra?
   Realmente es para pensar con sentido crítico que no es tanta y menos aún consolidada la inteligencia de nuestra próspera casta política, más preocupada en recaudar como sea -al menos desde el nivel gubernamental- que en disponer prioritariamente de esos dineros para objetivos imprescindibles y largamente postergados como lo son salud, educación, generación de trabajo, vivienda y otros rubros tanto o más acuciantes.
   ¿Cuántos intentos por controlar los precios llevamos sufriendo desde un par, tres o cuatro décadas atrás o más?
   Debo reincidir apelando a la memoria de tiempos vividos, recordando que el único caso positivo de control de precios, fue concretado en una de las presidencias de Juan Domingo Perón, cuando se aplicaba la Ley contra el agio y la especulación, que contemplaba durísimas penas de cárcel, decomiso de mercadería, cierre de negocios y expulsión de comerciantes extranjeros que violaban esas reglas tan estrictas como controladas en su acatamiento.
   Ahora es distinto, porque en aras de caer simpáticos a la gente, muchos pretenden pasar por creativos, especulando con hacernos creer que son los inventores de la pólvora.
   Y lamentablemente, es un verso tan repetido como dañino, pero el poder no escarmienta pese a todos los papelones perpetrados en nombre de la protección a la gente.
   Por suerte, poco a poco van quedando menos tranvías para vender…
 
Poco queda del 17 de octubre
EL DR. GONZALEZ, LA IGUALDAD ANTE LA LEY
Y CUANDO LAS LEALTADES NO  SE RESPETAN
 
   Suele acontecer que en aquellos grupos de personas que por azar, descuido, angurria u obligaciones pendientes rompen relaciones con alguno de sus integrantes, nacen odios escondidos, envidias alimentadas y posturas irreconciliables especialmente si existen intereses no tan sólo políticos y amicales sino financieros, económicos y de índole tal que primero llevaron al agradecimiento y luego por alguna actitud descomedida o inoportuna, derivaron en distanciamientos, o sea considerar a quien por obligación pasan a considerar un “trapo con piojos” que puede complicarles la vida y ensombrecer prósperos futuros.
    Las letras de muchos tangos aportan sentencias más que valiosas y aplicables a la realidad cotidiana, como aquella pieza que dice “Y si alguna deuda chica sin querer se me ha olvidado…” en una especie de penosa confesión por esas fallas de la memoria que conllevan consecuencias dolorosas y alejamientos que los tiempos no consiguen atenuar.
   Sin apelar a la poesía rioplatente y en base a una realidad que suele golpear sin compasión, es más o menos como resultar víctima del desleal paso de “favores recibidos” a la condición de “trapo con  piojos”, por aquella cita de Joaquín Bactrina que con la fuerza de un precepto incuestionable aconseja “No busquéis como único compañero a un amigo fiel porque os expondrais a caminar solos toda vuestra vida”.
   En tal aspecto Cicerón solía manejar conceptos y sentimientos sinónimos como fidelidad, nobleza, honradez, amistad, adhesión, sinceridad, franqueza, confianza, rectitud, acatamiento, aunque supo comentar para ser escuchado que la confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume y el respeto, la conserva.
   Por ser cuidadoso en la elección de mis amigos, confieso que termino dándole plena razón a Robert Stévenson, coincidiendo en que un amigo, es un regalo que uno se hace a sí mismo”.
   Es cuando se aprende que un buen amigo, es uno en el cuero de otro…
   El Dr. González ya desplazado de sus importantes funciones políticas, tras la tragedia en el Camino de las Altas Cumbres, creyó contar, precisamente, con muchos amigos por aquello tan tanguero de las deudas chicas, o no, que le estarían debiendo.
   Por eso debe ser que cada vez son menos los que en cualquier 17 de octubre aseguran o merecen estar festejando algo…

 

27 de noviembre de 2022

S.L.B.: TENDREMOS QUE ESPERAR UNOS DÍAS Y POR AHORA NO HACEMOS LAS VALIJAS EN QATAR - CASO BLAS, DOLOROSO FESTIVAL DE LAS AMNESIAS EN TRIBUNALES - EL CORDOBESISMO SE EMPEÑA EN ENGORDAR SUS DEUDAS ¿PARA QUE LAS PAGUE EL QUE VENGA? - LA MEGACAUSA Y LOS CONTRASENTIDOS - SI JUEZ Y LLARYORA SE REÚNEN ES PORQUE SE NECESITAN - EMPECINAMIENTO BILATERAL RETARDA SUPERAR UN PROBLEMA EN LA SALUD PÚBLICA, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” nº 754 emitido en dúplex por la AM580 y la FM88.5 ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba, el domingo 27/11/22.

Mundial en Qatar
LAS ALTERNATIVAS ERAN VOLVER EN TRIUNFO
O REGRESAR RESIGNADOS A ESPERAR 4 AÑOS
   Siento un respeto reverencial por los periodistas deportivos, nacido posiblemente por haber sido esos mis comienzos mediáticos muchas décadas atrás, cuando la pelota de rugby era redonda. De ninguna manera entonces voy a referirme a nuestra representación nacional futbolística más allá de aportar impresiones personales, totalmente alejadas de eso que se llama “crítica” de un acontecimiento internacional como lo es el Mundial de Qatar 2022.
   Me quedé con la vívida impresión que nuestros muchachos, en la pausa del entretiempo, fueron prolijamente despertados por Scaloni y sus asistentes, de un prolongado sopor que venían sosteniendo desde antes del fracaso ante los sauditas, notoriamente inferiores en cuanto a técnicas y estrategias del balompié.
   Y ni qué hablar de los valores individuales porque Messi hay uno solo en el mundo, De María también y lo mismo ocurre con los otros, virtualmente ignotos para quienes no tienen la costumbre de frecuentar las transmisiones de fútbol, ni escuchar los apasionados o intrascendentes conceptos de los comentaristas mediocres, excesivamente exitistas.
   Se me ocurre que el amor propio y el compromiso no escrito con la hinchada obró el milagro de la reacción y en el segundo tiempo nuestra selección mostró que merece un lugar de privilegio, como el que ocupa entre las representaciones nacionales de todo el mundo.
   Corrieron en serio, los golpearon y en lugar de llorar asumieron el maltrato reaccionando con prestancia y calidad, mostrando la verdadera imagen que por lo general se renueva en cada formación, que en el paso del tiempo va reemplazando a las que dejan la actividad.
   Era más que nada una demostración cabal que cuando existe la voluntad de hacer un buen papel, las cosas se encaran con dicho objetivo con lo que de paso se conserva y también se fortalece la cotización individual, frente a los grandes clubes europeos y de otras latitudes, para cuando llegue el momento mágico de las negociaciones que son la antesala de jugosos pases porque no hay mejor vidriera que un campeonato mundial para mostrarse.
  Dos golazos marcaron las diferencias que ya conocíamos entre los nuestros y el equipo mexicano, guardamos para peores momentos el té de tilo y los ansiolíticos, respiramos hondo y nos imaginamos la contenteza de los gobernantes, que ganaron al menos tres o cuatro días de tranquilidad sin tener que apelar a otros productos o argumentos para mantener en los argentinos el estado de anestesia con relación a la crisis que padecemos, olvidarnos de la inflación, del dólar blue, de la inseguridad y otros contratiempos.
   Habrá que aguardar el enfrentamiento con los polacos, guerreros en toda la cancha, de pierna fuerte y temperamento adornado con la fuerza especial de su patriotismo demostrado en muchos campos, y no tan sólo en la actividad deportiva. 
   Pero que los nuestros ni sueñen, frente a una muy probable conquista del Mundial, que habrán de recibir un premio como el que asignara a cada jugador de su Selección el príncipe saudí, virtual dueño del país, por superarnos en el primer partido que jugara nuestra escuadra representativa: un Rolls Royce flamante con papeles al día, ITV incluído, cubiertas nuevas, sin detalles de chapa ni pintura, tanque lleno, aire acondicionado, balizas y botiquín y nunca taxi.
   Cada uno de esos autitos se cotiza en medio millón de euros. Esos son premios, allí donde su mandamás entre otros caprichos compró jugar como dueño de casa un campeonato mundial de fútbol. Esos son premios que obsequian allí, la verdad un emirato que debiera envidiar nuestras potenciales riquezas, porque el petróleo alguna vez se agotará.
   Tenemos pocos días para serenar los espíritus, replantearnos nuestra condición de patrióticos hinchas, con la convicción que si desde el poder se aprovecha el viento a favor que pueden aportar el fútbol y sus éxitos, menos doloroso será luchar contra adversarios impiadosos que nos mantienen en jaque, condicionándonos la existencia, dilatando soluciones y abusando de la demagogia porque no son muchos los caminos favorables que tenemos para recorrer.
   Que al menos sea el fútbol, ese elemento de material sintético o de cuero inflado tan endiosado mundialmente, el que ayude a que superemos, pero ya sin su función anestesiante, las críticas situaciones que nos toca vivir y tolerar.
   El fútbol exitoso es también una manera esencial de hacer patria.

Se impone la desmemoria
EL CASO DE BLAS, DOLOROSO FESTIVAL DE
LAS AMNESIAS EN EL ÁMBITO TRIBUNALICIO

   Es penoso haber advertido que gente, funcionarios a los que se les asigna un grado de inteligencia por encima de lo común, y que para ciertas situaciones hacen alarde cerebral de su memoria, llegado el caso en que lo prioritario es salvar el cuero propio, se incurre en una actitud más que lastimosa como lo es caer en abismos amnésicos llevados por la conveniencia o por instinto de conservación de ciertos democráticos privilegios.
   A la vista de lo que ha sucedido a lo largo de dos eternos años, sin que por las razones valederas o no que expresen los sectores involucrados, se restañen las profundas heridas sufridas por el descontrol institucional de la policía de Córdoba, bien cabe reflexionar tomando en cuenta la sabiduría de Shakespeare, a quien le asigno la autoría de sentencias incuestionables y una de ellas es, aunque duela y llame a los fantasmas de la pena y la impotencia, que “debe darse al olvido lo que no tiene remedio”.
   Las conciencias sucias que hayan esgrimido o sigan empeñados en falsas como estudiadas inocencias, llegan al onanismo de convencerse de una limpieza que en los casos cruciales nunca tuvieron.
   Opto por la abrumadora consistencia aristotélica: “Procuremos olvidar lo que traído a la memoria nos entristece. La más necesaria de todas las ciencias es la de olvidar el mal que una vez se aprendió”.
   Que lo tomen en cuenta todos los que desde posiciones dominantes, buscaron la manera de lograr un imposible, porque no existe ni existirá ninguna maldad que caiga en el olvido.
    Blas Correa no es olvido sino memoria activa en la búsqueda de la verdad, la participación irresponsable de sus desalmados violadores y la acción de una justicia inexplicablemente siestera, pachorrienta y tardía, por eso tan sabido que la justicia cuando es lerda deja de ser justicia o es una injusticia.
   Liliana Zárate Belletti, actual titular de la fuerza azul, justificó por qué razón técnico-legal Javier Alarcón seguía portando un arma. La titular de la Policía se defendió de las acusaciones en tal sentido.
   "Voy a ser respetuosa de sus declaraciones y no voy a emitir opinión justamente por respeto a la Justicia y al testigo". Así expresó la jefa de la Policía de Córdoba a Alfonso Mosquera, quien la comprometió en su declaración. El exministro de Seguridad de la Provincia apuntó contra ella cuando se refirió a Javier Alarcón, uno de los oficiales acusados de disparar al Fiat Argo en aquella fatídica madrugada de agosto de 2020. Mosquera, quien pese a su firmeza en declarar hasta el cansancio que no pensaba renunciar pero al final dimitió, remarcó que la formación de los efectivos y la certificación de la "idoneidad para portar un arma" era responsabilidad de la Dirección General de Recursos Humanos de la Policía que por entonces conducía doña Zárate Belletti, quien fue ascendida a titular de la Jefatura. ¿Alguien sabe por qué?
    Ella volvió a defenderse, pero no hizo referencias directas al exfuncionario,  aunque justificó la aptitud del cabo Alarcón y reiteró por qué seguía portando un arma pese a tener desaprobada la práctica de tiro de precisión.
   El final de la audiencia sirvió para una expresión de indisimulable hipocresía cuando Mosquera previo solicitar permiso al Tribunal pidió perdón a la madre de Blas Soledad Laciar, o que debió haber hecho apenas se enteró del sangriento como evitable episodio y nada dijo ni se disculpó por la desidia posterior del personal, cuando demoraron inútilmente mientras el adolescente agonizaba en el interior del auto baleado y sólo Dios sabe si obrando con la premura necesaria el muchacho hubiera salvado su vida.
   De poco sirvió, salvo “para la galería” como se dice, que
Alfonso Mosquera admitiera como si hubiera hecho falta que fue "la página más oscura en la historia de la Policía de Córdoba". 
   Sobre Javier Alarcón el exministro reconoció que no podía estar armado en agosto de hace dos años, pero argumentó que desconocía su situación puntual pese a ocupar un cargo, en su momento, que le obligaba a estar al tanto de las leyes. 
   Sintetizando, si es posible hacerlo en un caso tan delicado y doloroso, que el paso del tiempo fue minando la memoria de muchos de los que declararon ante la Justicia, en algo así como víctimas de una curiosa epidemia de amnesia. 
   Es para rogar que en lo que queda del caso, aquellos que tienen la obligación de recordar, o sea de volver a hacer pasar por el corazón ciertas vivencias y conocimientos, no caigan a ese curioso abismo de la desmemoria que tanto daña a la seriedad en la administración de Justicia.
   Y de paso, que muchos de los protagonistas de esta historia, hagan memoria para que la conciencia les recuerde cuánto tiempo fueron presos del silencio, un silencio oprobioso que más se pareció a una malsana expresión de indiferencia y abandono.
   Y lo peor de todo, que provenía del poder…

Consolidando la campaña
CORDOBESISMO EMPEÑADO EN ACUMULAR DEUDA
IMPONIENDO AQUELLO ‘QUE PAGUE EL QUE SIGUE’

   Debo confesar por hidalguía que mis conocimientos en materia de manejos presupuestarios, cálculos de gastos más allá del ámbito hogareño o evaluación de posibilidades monetarias a futuro, no son “items” a los que pueda estar acostumbrado, aunque me apasionan las lecturas de quienes dominan la cuestión y tratan de explicar ciertas situaciones que suelen generarse.
   Pero no todos consiguen aportar claridad en ámbitos tan reservados a niveles científicos de análisis como para entenderlo y una de esas situaciones se me plantea cuando me entero que nuestra provincia, o mejor dicho el “cordobesismo” está endeudado hasta el jopo y con miras a seguir ascendiendo en una cantidad enorme de números, especialmente por tratarse de deudas contraídas en moneda extranjera pese a la fragilidad de nuestro peso, hasta el detalle que el billete más costoso que tenemos no sirve para comprar ni siquiera tres dólares al valor del mercado más accesible, al menos para el pobrerío y los que mal se llaman ahorristas, porque a la larga caen en cuenta que no ahorraron un carajo…
   Esas deudas contraídas son según se ha informado, pagaderas en plazos que van hasta los 15 años lo que supone tres o cuatro mandatos de las autoridades que irán transfiriendo su drama a los que sean del mismo o de otro palo, como varias veces ya ocurrió en nuestra historia provinciana.
   Pero uno, malicioso al fin por eso de la desconfianza sembrada por los malos políticos en la sociedad, más se apega a la nefasta idea que alienta el pago, pero a cargo de los que vienen y los que acceden al poder sin haber tenido culpa alguna por los desmanejos o exageraciones de sus antecesores.
   Ellos, los tomadores de deuda, tendrán que explicar sus detalles, aparte de mostrar las obras y su calidad de ejecución ajustada a lo pagado que se hubieran concretado con esos dineros pero sin esconder un solo peso, un solo ladrillo ni un mísero metro de pavimento callejero o rutero.
   En pocas palabras, retomar esa vieja y cívica costumbre de rendir cuentas sin dejar dudas y si es sin dejar deudas pendientes, mucho mejor.
   Será esa la manera de reconquistar la confianza de la ciudadanía, perdida por un exceso de gastos inoportunos y no prioritarios, que sólo aportaron beneficios personales y políticos a la hora de la renovación de los gobiernos.
   “Con el dinero se pueden comprar muchas cosas, sostenía el cardenal Ratzinger, pero no el espíritu de desprendimiento y de servicio. Durante algún tiempo tal vez sea posible recibirlo prestado de otras naciones pero cuando falta durante largo tiempo del organismo de un pueblo, puede afirmarse que su poder se asienta sobre pies de barro y será inevitable la catástrofe. En todo ello se pone claramente de manifiesto que un pueblo no puede vivir únicamente de su producción como supone el ingenuo materialismo de nuestra opinión pública, sino que necesita las fuerzas de la inteligencia y el espíritu para persistir”.
   Personalmente, le agregaría a esta brillante sentencia, una contribución a la sensibilidad social pero más que nada, al patriotismo.
   Para nuestro ámbito provinciano y capitalino mediterráneo lo comprendemos; las campañas proselitistas se vienen encareciendo hasta superar holgadamente a la inflación, reina de nuestros desvelos, angustias y estrés.
   Y a las campañas precomiciales, aunque cuesten un huevo, de esos de Pascua, gigantes, hay que pagarlas…

La Megacausa del Registro, firme…
NUEVA APELACIÓN AL DICCIONARIO, TRATANDO
DE DILUCIDAR UNOS GRAVES CONTRASENTIDOS

   Cientos de veces los familiares de la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba han reclamado terminar con la corrupción. Según nuestro mataburros corrupción significa vicio o alteración y en el caso de organizaciones públicas utilizarlas en provecho propio, económico o de otra índole.  
   Aunque no tenga raíces etimológicas en común el término está bastante emparentado con las palabras poder e impunidad, de las que venimos hablando, al punto que Santo Tomás consideraba al poder como causa de corrupción.  
   Así las cosas, en Córdoba se supo crear hace como dos décadas un Fuero Anticorrupción para investigar, lógicamente, todas las denuncias por corrupción, con la obligación de juzgar estos delitos por juzgados populares. Sin embargo, pese a contar con recursos, parece que el organismo no encontró mucho para juzgar, dado que un informe de un conocido diario cordobés emitido años después concluyó que no había en su haber poderosos ni funcionarios del gobierno presos ni condenados. 
   Curiosamente el mismo artículo destacaba el accionar de la Unidad de Casos Complejos, refiriendo que en la mitad del tiempo habían encarcelado a 104 personas en la causa del Registro. Tal comparación merece ciertos interrogantes, como saber por qué esa Unidad se dedica sólo al Registro o qué se dice de la prisión preventiva sistemática aplicada, que fue declarada inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia de la Nación y por la Organización de las Naciones Unidas, o de la comisión especial nombrada para juzgar. 
   También cabe preguntarse por qué esa Unidad no imputó ni molestó a ningún alto funcionario siendo que fueron señalados en la causa o, en su defecto, por qué no los derivó para investigar a la Fiscalía Anticorrupción. 
   Es inevitable entonces que nos detengamos a pensar, razonar y concluir lo siguiente: ¿No sería mejor unificar los dos Organismos para la investigación honesta y eficaz que se reclama? ¿O es la división una radiante pantalla para impunidad de los poderosos?
   Mientras no exista una definición terminante como debe ser, permitamos entonces que se piense de la peor manera, acerca del interesado e impune vistagordismo del poder. 
 
Macri & Llaryora…
SI TANTO CONVERSAN ES PORQUE
RECÍPROCAMENTE  SE  NECESITAN

   El encuentro que mantuvieron el expresidente Mauricio Macri y el intendente capitalino Martín Llaryora generó elevado grado de sorpresa y conmoción en la coalición opositora aquí entre nosotros, en Córdoba, titulada Juntos por el Cambio.
   Luisito Juez, hombre de pocas pulgas pero siempre atentas, criticó utilizando duros términos al encuentro al encuentro que mantuvieron el boquense exmandatario y el intendente y ya proclamado, promocionado y paseado candidato a gobernador por la corriente Hacemos por Córdoba, aunque no faltan los insidiosos que todo eso de recorrer palmo a palmo la ciudad, es para que don Llaryora la conozca.
   Y entre otros conceptos  el ocurrente político, requerido permanentemente por el periodismo porteño, dijo que lo confundía y le molestaba que se hubieran reunido cuestionando los motivos que pudieran haber existido “para juntarte con el enemigo de Cambiemos en Córdoba. Me cayó horrible” dijo Luisito, agregando que “No hay forma de que nos caiga bien. Me cayó horrible, pero tengo una ventaja: no le pido permiso a Macri para nada. Molesta e irrita. No ayuda, confunde” subrayó al borde de la irritación.
   Estamos ya en plena campaña y no es tan importante la pelea que puede generarse entre las fuerzas ideológicamente coincidentes, sino que la tribuna aguarda expectante los peleones que ya se vienen insinuando dentro de cada partido, que muestra que en realidad le hacen honor a esa designación de “partidos” no tan solo por la mitad sino en varias porciones, lo que ninguno de los protagonistas se aventura a reconocer, porque todos hablan de “unidad” cuando dicho término no deja de ser una fantasía.
   Entonces sin entrar a las especulaciones basadas en rumores que hay políticos a los que poco les cuesta ni les remuerde la conciencia, aquellos que la tienen, cambiar de camiseta, sería una falta de respeto aventurar juicios sobre situaciones que no siempre son seriamente divulgadas.
   Lo más cierto es que a la vista -tipo vuelo de pájaro, como le dicen- sobre la actualidad cordobesa, sus recovecos, misterios, silencios y macaneos, salta a la vista y por una mera cuestión de asociación de ideas, que Juez y Llaryora o Llaryora y Juez, recíprocamente se necesitan.
   ¿Para qué? se preguntará usted y es el mismo interrogante que desorienta a cualquiera, pero los políticos ya maduros en la práctica de ese para muchos lucrativo arte o actividad, no es un secreto por aquello de que es mejor malo conocido que bueno por conocer.
   Las luchas internas de los partidos incluyen a demasiados personajes aunque a la vista resalten solamente dos o tres, y en la historia que ahora nos ocupa no debemos olvidar a protagonistas necesarios y les tiro unos pocos nombres, como para que se entretengan evaluandso, calculando y especulando.
   Piense en Negri hijo, en Gustavito Santos, en el pibe De Loredo y en las tropas de cada uno –o de una en ciertos casos- y no margine a todos aquellos que se iniciaron pintando paredes y pegando afiches, los verdaderos militantes, que son al final de cuentas los postergados de siempre y a veces ni les agradecen los servicios prestados porque también a veces más se valora la portación de apellidos.
   La política, solía decirme mi abuelo, no es para generosos, sino más bien para angurrientos…

Posturas Intransigentes
EL EMPECINAMIENTO BILATERAL COLOCA EN
RIESGO LA ATENCIÓN DE  LA SALUD PÚBLICA

   Habiendo dos fuerzas en pugna y que cada una exhiba un marcado perfil de intransigencia en las negociaciones, es imposible siquiera calcular cuánto puede demorar la superación de un entredicho o la resolución de una demanda, así sus contenidos sean claros y sin ofrecer dudas al menos en sus planteos. 
   El conflicto de los sectores vinculados con la salud pública en Córdoba lleva su tiempo, luego de la feroz pandemia que nos agobiara y determinara la muerte de casi 150.000 habitantes de nuestro suelo nacional & popular, tiempos en que resultaban pocas las palabras de encomio para enaltecer el sacrificio, el compromiso y el patriotismo que adornaba a todos los servidores de esa actividad, seguramente la más duramente castigada por la peste inmisericorde y que tanto costara disminuir sus mortales efectos.
   Los médicos, las enfermeras, anestesistas, bioquímicos incluyendo al personal de limpieza y seguridad interior y toda aquella persona vinculada con la atención de tantos miles y miles de enfermos, fue un declamado ejemplo para las futuras generaciones que en su momento desde el propio poder se encargaran de resaltar.
   Pero ahora las cosas han cambiado porque desde el mismo poder es como si la amnesia también lo hubiera atacado sin conseguir una vacuna para neutralizarla, como con el Covid 19 y esa desmemoria les ha hecho virar violentamente en la dirección equivocada, porque aquellos que eran considerados imprescindibles como por arte de reclamos han pasado a ser virtualmente descartables.
   Ya se dieron reuniones, asambleas, desaires, promesas y manejo de números al voleo para encontrar una cifra que llegara a contentar al sector demandante y estuviera al alcance de las adelgazadas disponibilidades monetarias de un país como el nuestro, que de un día para otro su gente ignora cuánto vale su propia moneda.
   La cuestión es que entre negociaciones, negaciones, promesas poco claras, la demagogia omnipresente y acusaciones recíprocas, es como si no cayeran en cuenta que ellos dentro de todo no son víctimas de la situación ni de la terquedad, sino que resulta afectada la sociedad en su conjunto, especialmente aquellos sectores cuyos recursos cuando los tienen no les alcanzan para obligaciones que para ellos son suntuarias, como es el caso de la atención de la salud y sus costos exagerados, más aún con los servicios estatales obligados a la cesación de actividades como elemento de presión.
   Pero parece que las cosas no caminan y el empecinamiento de los sectores en conflicto viene generando daños mayúsculos en un segmento social ya sometido a otras privaciones, a las que debe sumar una mayor precariedad en la atención de cualquier dolencia o problema de enfermedad.
   ¿Llamar a la sensibilidad de quienes demandan mejoras y de los que tienen en sus manos aportarla y solucionarla?
   No es tan simple como plantearlo resulta, porque las cosas han llegado a un nivel de disputa que transforma al conflicto en abiertamente inhumano, peor todavía por desatender desde el Estado al que se supone protector, la justa demanda de quienes, seguramente ofendidos y humillados por la sinrazón, han tomado conciencia de ser modelos de heroísmo, y han pasado a ser despreciables especímenes de la más atroz de las descalificaciones: ser considerados lisa y llanamente  descartables.
   Alguna vez la sociedad se pondrá de acuerdo y tomados de las manos y con la frente alta, podrán coincidir en considerar a los malos políticos, esos que sólo se rascan para adentro, como elementos socialmente nocivos dentro de una sociedad que pretende ser civilizada.


21 de noviembre de 2022

Barrio SEP, al borde del abismo

QUE NADIE DEL PODER DIGA DESPUÉS QUE
NO SE ENTERÓ  DEL  INMINENTE DESASTRE
 
   A veces nos conmovemos cuando la televisión muestra derrumbes de edificios en lejanas geografías terrícolas, nos lamentamos por las víctimas y de manera especial cuando se trata de niños y pensamos si acaso no hubo anuncios o indicios que tal desastre podía ocurrir y si los hubo, sufrimos porque desde el poder, en cada caso, no se registraron reacciones que impidieran el drama.
   En consecuencia, si la situación se descontrola como ahora, no salgan después las autoridades a vociferar lamentaciones, reincidir en la hipocresía y deslindar responsabilidades que como está visto, pueden endilgar a los vecinos por descuidar el mantenimiento de sus departamentos, lo que sería el colmo si apolaran a ese percudido pretexto, pensando que de esa manera quedan eximidos de culpa.
   Para que se enteren aunque lo saben, porque meses atrás los moradores de edificios de barrio SEP padecieron la desgracia de caer enfermos por beber, cocinar e “higienizarse” con el agua “potable” de un tanque convertido en verdadera cloaca. Comentan los vecinos que el SEP (Sindicato de Empleados Públicos comandando por el legislador oficialista Jose Pihen) se desentendió de la responsabilidad por lo que tengo entendido que la Municipalidad debió ocuparse del saneamiento de ese pozo hediondo, obligada por la presión mediática que divulgó una situación intolerable, especialmente por sus consecuencias y derivaciones.
  Se hicieron algunos arreglos, algo mejoró la situación pero cuando se aplica la política de parches y remiendos en lugar de soluciones integrales, los males resurgen y se agravan, como pretender graciosamente curar un cáncer con aspirinas.
   Pero ahora la realidad del barrio SEP es desesperante porque hay edificios que se están hundiendo, escaleras colapsadas, paredes y techos agrietados, desniveles varios, todo lo que  se agrega al espantoso riesgo de un derrumbe porque el movimiento de las estructuras provoca subsidiariamente el daño irreparable en las cañerías del agua, la red de gas y los conductos cloacales, todo lo que  suma para deteriorar aún más la situación contribuyendo a que el suelo siga cediendo inexorablemente.
   Los bloques de edificios seriamente afectados son cuatro por ahora aunque la realidad viene avisando que se añadirán otros en el padecimiento. El conjunto habitacional no depende de ningún consorcio y los vecinos han quedado desprotegidos y a la deriva de un Estado en que la insensibilidad de las autoridades es el sentimiento  que los acongoja, más los gastos que vienen realizando con elevado sacrificio en un barrio de gente laboriosa, sin resultados que les alivien la situación.
   Se comentaba que días atrás se realizó algo parecido a una inspección por parte de un organismo estatal -el gremio SEP otra vez se desentendió de la situación- y comentaban los afectados ya con marcada indignación, que la persona encargada de dicho trámite concluyó comentando que la culpa era de los vecinos por no atender debidamente el mantenimiento de las viviendas.
   Es de rogar y esperar que al menos en este caso, tratándose de los anticipados tiempos precomiciales, cuando se gastan fortunas en publicidad mediática que no erogan los partidos políticos sino que el oficialismo lo hace con dineros de todos, se preste atención a estos dramáticos casos puntuales en que se hace imprescindible la presencia del poder para encaminar soluciones definitivas y no temporarias.
   No vaya a ocurrir que la desgracia sea más veloz que las acciones inmediatas y vengan tardíamente esos tiempos de  lamentaciones, porque estando advertidos y no actuando, es la mejor manera de confesarse inútiles a la hora de acudir en ayuda de quienes imperiosamente lo necesitan.
   Los votos no se ganan sólo sonriendo, cayendo simpáticos o apelando a los gastados mecanismos de la demagogia: la generosidad de soluciones ante la ciudadanía es lo que más se valora a la hora de estar frente a las urnas.
   Hay muchas vidas en riesgo.
   Y con ellas, no se juega.

Gonio Ferrari