23 de mayo de 2020

¡El cordobesismo y su vacuna!

 EN NUESTRA EDICIÓN N°622 DE “SÍGANME LOS BUENOS”
DETALLES INÉDITOS DE UN LOGRO CIENTÍFICO/POLÍTICO


   Uno de los temas más abordados en estos tiempos de pandemia es sin dudas la expectativa por encontrar una vacuna o algún paliativo que al menos morigere los terribles efectos del desastre que se abatiera sobre la Humanidad.
   Córdoba siempre señera en muchos aspectos, ha vuelto a destacarse por la sapiencia no tanto de sus científicos -que no necesitan revalidar laureles- sino de sus hábiles y previsores políticos, especialmente de aquellos con mayoría propia, que haciendo acto de fidelidad a la obediencia debida y por circunstancias motivadas en sus internas inquietudes, salieron a la palestra para proteger de manera especial a sus jubilados, demostrando aunque no hiciera falta su enorme sentido de la sensibilidad hacia ese sector aporreado por ciertos gobiernos y sumidos en una injusta marginalidad que aumenta su condición de vulnerable.
   En la edición n° 622 de “Síganme los buenos” que saldrá al aire este domingo 24 entre las 16,30 y las 18,30 en dúplex por AM580 y la FM88.5 ambas de Radio Universidad, se podrán escuchar detalles más que interesantes acerca de este resonante acontecimiento que enorgullece al “cordobesismo” y a sus mentores.
Los oyentes que tenemos el placer de saberlos fieles seguidores, pueden escuchar el programa desde cualquier parte del mundo, buscando en la columna derecha de este blog el punto que los conectará directamente, con la realidad sin mordazas ni condicionamientos que se vive en Córdoba.










   

20 de mayo de 2020

Tiranía del número en la Unicameral


ANTES ERA “ENTRE GALLOS Y MEDIANOCHE”
Y AHORA ES ENTRE  ENCIERROS Y PANDEMIA

   Estamos en el umbral del colmo y del aprovechamiento de la vulnerabilidad del sector más desprotegido de la sociedad. Es casi seguro que imponiendo la tiranía del número, la Unicameral ataque nuevamente a los jubilados provinciales con algún nuevo “invento” de los alquimistas de las matemáticas, que supieron “aumentar” los haberes reduciéndoles el 82 por ciento.
   Aunque la oposición fije su postura en contrario y desde el Ejecutivo disfracen la maniobra en eso de la “armonización” con la Nación para cumplir con las exigencias del poder central y de lo contrario “cortaría los grifos”, los “brazos de yeso” harán culto a la obediencia debida y se consumará un nuevo despojo al amparo de la inmovilidad del segmento más afectado, con escaso “poder de fuego” y por la falta de transporte. No hay que olvidar -nunca hay que olvidar- que el voto, cuando no es “rentado” se transforma en un arma poderosa.
   Y que la generosa pauta publicitaria oficial suele imponer el milagro de sugestivos silencios mediáticos.
Gonio Ferrari


19 de mayo de 2020

Fracaso y retroceso


CONTROLES  RELAJADOS Y LA
ANSIEDAD  DE LA  GENTE, SON
CULPABLES  DEL PASO ATRÁS
 
   Es una verdad revelada eso de sostener que somos los más pícaros del mundo, creer que Dios es argentino y dar por sentado que somos dignos merecedores de la admiración universal y si así fuera la realidad, no andaríamos pidiendo siempre plazos para cumplir compromisos firmados, para respetar acuerdos o para que nos amplíen los plazos de pago.
   Arrancamos mal desde el principio negando la gravedad de la amenaza que se desencadenaría, por esa la ignorancia geográfica de suponer que China está demasiado lejos; después remendamos esa burrada igual a como lo hacemos en el fútbol después de errar un penal, intentamos apilar a cuatro defensores y luego patear al arco con el arquero desparramado en las 18, pero la tiramos afuera.
   Ese otro error, más imperdonable que el primero en el caso de la pandemia, por la sencilla razón que se paga con vidas; con el futuro de muchos de nuestros semejantes, por la impericia de pasar por alto entre otros asuntos el peligro de esos depósitos de viejos que pomposamente les llaman “residencias” donde escasamente les limpian el trasero, les cambian los pañales y algo les dan de comer, mientras la chata duerme debajo de las camas el sueño de los olvidos, total la volverán a llenar.
   El tardío e improvisado rigor que se aplicó en ciertos casos y por contados días de nada sirvió porque las estadísticas abrumaban -y aún abruman- con su ominoso ascenso mientras los ilusos e irresolutos se sientan a esperar que la curva “se achate” al costo de más vidas. Y están los dos extremos del escenario: en uno los optimistas y especuladores que sostienen que es una distractiva maniobra política y que ya pasará y los otros, en la vereda opuesta, que se apresuran a cavar tumbas.
   Y el masivo protagonista e inexcusable víctima que es la gente, bascula entre reírse del peligro en la actitud soberbia de creer enfrentarlo y los otros displicentes que se mofan de los barbijos, del gel y del aislamiento “que es para maricones” o destinado a débiles que se dejan gobernar y cercenar sus derechos.
   Al poder lo invade un optimismo berreta que es necesario, porque el ritmo del país se ha detenido, crece el descontento y los inexperientes pendejos a quienes se les confiaron vidas y bienes siguen improvisando y remendando a la vez que entre los opuestos que se ocupan de la debacle económica y social se bombardean con dudas, denuncias y descalificaciones.
   La presión tanto interna como externa hace lo suyo, las amarras se aflojan, se les da la bienvenida a las peluqueras, a los tenistas y golfistas, a los curas para que recen con sus fieles contados, a los que tenían mudanzas pendientes y pagaban dos alquileres a la vez. Se reactivaron dos plantas automotrices y se atendieron otras situaciones conflictivas y hasta se accedió a un día de disipación fuera de casa, caminando, en parques y plazas, con horario reducido y ceñido al dígito final de su documento.
   Y por esa costumbre que cuando te dan la mano agarrás el codo explotó la joda de ir al centro aunque sea caminando, de juntarse con los amigos, de espumarse con las birras, de tirarse en los canteros de las plazas, de pedalear cuadras y cuadras, de hacer “picaditos” con los chicos aunque todos lucieran barbijos y siempre cuidándose de gastar lo menos posible y ni pensar en entrar a un negocio, allí donde los dueños y sus empleados se miran sorprendidos y no se explican la ausencia de clientela ni el beneficio de un horario ridículo que la ignorancia les impusiera, cuando ya es de noche y los ladrones esperan y los controles policiales sin rigor ni exigencias no pasan de una mirada y el gesto aprobatorio para continuar.
   Y así se desmadró todo, porque la displicencia preventiva tardó demasiado en neutralizar a más de una decena de contagiados y contagiosos, el virus salió a pasear libre de defensores que lo molestaran y allí el pánico superó tanto las predicciones como los análisis optimistas que con destino a su intimidad vendían que todo mejoraba y que las limitaciones se irían desvaneciendo.
   El desastre con epicentro en un supermercado céntrico desbarrancó todo el optimismo que era mayoría tanto en el poder como en la sociedad, ya cansada de alimentar su propia y desesperada ansiedad. Y pensaron que ya basta de volverse loco en cómo entretener a los chicos, qué hacer con el novio de la nena, cómo pagar el alquiler, cuándo volvería a que la peluquera le escondiera las raíces y con qué argumento convencer al despensero del barrio para que siguiera fiando. Se venían abajo dos eternos meses y lo peor, esa diluida esperanza que sería la última semana de esta verdadera eternidad que transformaba cada hogar en una sucursal de Bouwer.
   Y vino la oculta vergüenza de reconocer íntimamente el fracaso y en lugar de asumir culpas propias por imprevisión, falta de coordinación, improvisación, vocación por esconder el error de no haberse ocupado en un momento clave del riesgo de los geriátricos, muchos de los cuales se abrieron sin autorización y así siguieron funcionando y la ausencia de la cúpula gubernamental que debió dar la cara, hubo que anunciar el paso atrás, pero lejos estuvieron de reconocer la derrota.
   Aunque perdimos dos meses se nos busca meter en la cabeza el concepto de “haber ganado experiencia” cuando esa experiencia costó tantas vidas. Se descuidó a un hospital entero y a los enfermos y empleados contagiados se los repartió, en lugar de llevarlos a ese anunciado “polo sanitario” virtualmente fantasma por esos días. Y otra vez “la prisión domiciliaria” que agobia, desequilibra y embrutece porque es donde nacen otras patologías hasta esa instancia inexistentes.
   Todo este oscuro panorama, para concluir con que esa mala junta entre la discapacidad oficial para enfrentar a un enemigo desconocido al que se minimizó y la incontenible ansiedad de la gente en su encierro, se aliaron para ponerle una firma solidaria a este fracaso con retroceso incluido.      
   No se supo enfrentar desde el poder y en la primera batalla pese a lo pregonado de la buena provisión de insumos y la eficiencia del plantel profesional, a un adversario tan despiadado.
   No tomaron en cuenta la sabiduría de La Fontaine con la contundencia de su definición: “La vergüenza de confesar el primer error, hace cometer otros muchos”.
   Optaron en cambio por la cuartelera resignación de Bolivar, quien supo sostener que “El arte de vencer se aprende en las derrotas”.
   Eso de “ni vencedores ni vencidos” para este caso no cuenta.
   Todos perdimos. Nos va ganando el virus…
Gonio Ferrari


17 de mayo de 2020

S.L.B.: PELIGRO DE FRACASAR Y RETROCEDER EN LA CUARENTENA - POR HUELGA, PARÁLISIS DEL TRANSPORTE PÚBLICO - ESQUIVAR “HOTESUR” Y “LOS SAUCES” NO ES INOCENCIA NI IMPUNIDAD - MEGACAUSA DEL REGISTRO Y LAS INTERPRETACIONES DE LA LEY - INFLACIÓN DEL 1,5 % SUENA A MENTIRA - MUNICIPALES Y LA PREPOTENCIA EN LA DEFENSA DE PRIVILEGIOS, ETC.


Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos”, edición n° 621, emitida el domingo 17/5/2020 en dúplex por la AM580 y la FM88.5 ambas de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

Cornisa peligrosamente angosta
FRACASAR EN LA CUARENTENA: VIAJE A UN
PASADO  DEMASIADO PESIMISTA Y TÉTRICO

   ¿Será por eso que somos intransigentes amantes de la libertad, enemigos de los cepos, de los corralitos y de los condicionamientos incluso los que están contenidos en las leyes? La pregunta viene relacionada con eso de resistirnos a un encierro que nunca en la historia nos había tocado padecer.
   Después se ablandó la exigencia del claustro con la obligatoria utilización del barbijo, molesto elemento que nos cambia la respiración, nos empaña los anteojos y tomado sea con humor, es como si a todos nos disfrazara de choros o de embozados asaltantes.
   Pero al caso que hoy y desde hace más de un par de  meses nos condena al aislamiento social y de otros órdenes, muchos lo han tomado como un acto de limitación de la libertad individual; como una afrenta a sentirnos marginados de todo lo que sean límites, sin tomar en cuenta el valor de la vida y de la sana intención de los gobernantes por cuidarnos.
   Pero no: somos rebeldes por naturaleza y hasta cometemos la estupidez de exponernos a la mortal posibilidad de sucumbir, después de contagiar a la familia, a los amigos y todo aquel que se aventure a la cercanía, salvo en los casos excepcionales de imperiosa necesidad,  tal como lo establece la medida del decreto oportunamente puesto en vigencia.
   Pero cuando en estos últimos días caminamos las calles cada vez menos desiertas, nos encontramos con decenas de congéneres enemigos del barbijo y con inconscientes reunidos en grupo para cualquier festejo o la práctica de deportes en equipo, debemos convencernos que en la raza humana uno de sus principales componentes, negado o disfrazado, es la imbecilidad.
   Y es por esa imbecilidad que con el correr de los días ataca por impaciencia, suma adictos y desmorona todo el sacrificio que se viene haciendo para circunscribir el mal, achatar la tétrica estadística y volver a gozar la libertad que nos robara ese minúsculo virus cuyo origen, la verdad sea dicha, es lo que ahora menos nos quita el sueño como lo hace la perspectiva de sumarnos como víctimas.
   Me dirán que la crisis viene sirviendo incluso para lucimiento o descrédito político para algunos y algunas, que en nombre de la desgracia se hacen turbios negocios en la compra de insumos para enfrentar a la pandemia, o que se cometen abusos imperdonables en acciones donde la principal ausente es la solidaridad, por ejemplo con la paralización del transporte que de acuerdo con mi percepción personal, es una cuestión de capricho por una parte y de angurria por otra.
   Entonces, cuando las cosas no salgan como nos encantaría que salieran, con eso de recuperar la vida normal, ahuyentar la desgracia y volver a gozar el libre ejercicio de la amistad, de la reunión familiar, del viaje por trabajo o por placer, de ir a gritar a una tribuna, sin ver que la economía del país y del mundo se viene derrumbando y tengamos que dar marcha atrás porque nos descuidamos, es cuando habremos recibido el justo título de pelotudos, una calificación que se puso en boga y sería perfectamente aplicable al caso.
   Al país, a nuestro país, le está saliendo demasiado caro esto de cuidarnos, y dejamos de lado las demoras, las improvisaciones y los desaciertos, para centrarnos en nuestra obligación de serenar nuestra propia impaciencia, de pensar en el mañana sin descuidar nuestro riesgoso presente.
   Jamás podríamos perdonarnos por un fracaso que sería nuestra exclusiva responsabilidad, por eso de sentirnos ahora ofendidos frente a la obligatoriedad de acatar ciertas normas que pueden ser odiosas y antisociales, pero absolutamente imprescindibles, porque después de la tormenta, cuando aparezca el sol de la normalidad, es cuando más debemos estar despiertos y unidos y es para repetirlo, despiertos y unidos para forjar codo a codo, como ahora nos saludamos por distancia, la recuperación argentina en todos sus aspectos, dejando de lado odiosas diferencias que nos han venido minando el espíritu y esa obligación que tenemos de ser solidarios con el prójimo.
   En un país como el nuestro, bendecido por tantas riquezas naturales, no podemos aceptar el fracaso, porque si Japón, tomado como ejemplo o la vieja Europa, unos por el desastre nuclear y otros por las guerras pudieron resurgir, que no lo hiciéramos nosotros con nuestro empeño, sería para sentir que somos 45 millones de fracasados.
   Por fortuna, son las minorías las que ya lo sienten así.
   Es preciso que en algún momento, sean mayorías los inteligentes, respetuosos de la ley y de las imposiciones necesarias que el poder adopta, simplemente para protegernos.
   En ese aspecto, debiéramos ser una mayoría abrumadora…

¿Y el Estado protector?
PANDEMIA SIN TRANSPORTE PÚBLICO, GOLPE
A  TRAICIÓN  QUE  TIENE  SUS  BENEFICIARIOS

   Partamos en este espinoso asunto, desde la base cierta que el reclamo de UTA y AOITA es justo, porque ningún trabajador merece ser postergado en el cobro de sus haberes y más aún en los críticos momentos que vive la Humanidad.
   Párrafo aparte merece el sector empresario de esa actividad del transporte público porque es un rubro que sin dudas acumula utilidades o de lo contrario nadie se explicaría el empeño que se pone por lograr cada una de las concesiones que se otorgan no siempre mediante el trámite de la licitación, pero a veces por tratarse de un servicio público se apela a la urgencia y las contrataciones pasan a ser directas.
   En este caso particular, de los más de diez días del paro decretado por la UTA y del mes que está sin actividad el sector de media y creo también de larga distancia, la situación es distinta porque están de por medio dos integrantes que sostienen esta actividad: los empresarios del sector y el poder concedente que es el Estado aunque falle en su declamada condición de protector.
   Vale repetirlo porque aunque desde FETAP se siga utilizando el lacrimógeno pretexto de la pérdida, con advertir por mil indicadores que no es así, es para pensar que se trata de una actitud de angurria porque es desde allí que se manejan las prestaciones en cuanto a frecuencias y calidad de servicio, para hacerlos siempre rentables.
   Incluso ahora, con cinco o seis pasajeros por unidad si es que nos ajustamos a las limitaciones, pero con líneas que afectaron escasos colectivos que obligan al usuario a esperas tan agobiantes como inmerecidas, habida cuenta del precio que está pagando por el boleto, el más caro del país para un servicio que honestamente calificarlo como pésimo es alabarlo.
   Y la otra pata del tema es el poder concedente que por imperio de limitaciones presupuestarias sumadas a estos tiempos de pandemia, no está en condiciones de seguir becando a los señores empresarios que demandan y demandan, apoyados en los miles de rehenes a los que utilizan a medias con la dirigencia de la UTA.
   Ahora resulta que si el estado municipal o el provincial “no se ponen” con mayores subsidios, los señores seguirán acollarados con la doble dirigencia sindical en sus demandas que muestran una enorme codicia por encima de su condición de servicio público imprescindible, en abierta actitud canallescamente emparentada con la falta de solidaridad y el beneficio de la inexplicable negativa del poder en aplicar una ley que ampara al usuario.
   La injuria va para largo, pero bien puede ser un motivo que contribuya en su momento, cuando se recupere la normalidad, al replanteo de todas las concesiones, pero esta vez con garantías suficientes de transparencia y control, pero control real, por parte de los usuarios de alguna forma, aparte de la participación del Concejo Deliberante y de otros organismos no estatales.
   Alguna vez un conflicto de esta magnitud fue superado con medidas alejadas de la diplomacia, de la que están abusando tanto el sector gremial como los insaciables empresarios.
   Porque la víctima, siempre, siempre, es el sufrido usuario que mantiene por ser rehén, a los dos sectores que se benefician con utilidades y sueldos, que los pasajeros pagan para sostener este sistema que bien podemos una vez más, calificar como perverso.

Lo malo es acostumbrarse…
MUGRE URBANA: UN ATENTADO CONTRA LA
SALUD  PÚBLICA  YA  CARGADA DE RIESGOS
¿Se habrán olvidado las autoridades tanto de la provincia como de la Muni lo linda que era Córdoba en estado de ciclotímica belleza urbana? Las peatonales de lujo, las plazas cuidadas y con juegos que se renovaban con cierta frecuencia, la ausencia de basura y contenedores colmados en cualquier esquina, eran especie de distintivos o de postales que atesorábamos en el alma por lo menos los cordobeses de viejo cuño.
   Ahora y seguramente en nombre de la pandemia, el descuido ha ganado todos esos sectores y uno de los modelos para arreglar y no tomar como desastroso ejemplo es la casi mítica Plaza Colón, símbolo del viejo cordobesismo que no es igual al de la actualidad.
   Allí las palomas que supieron aquerenciarse disputando lugares a los murciélagos de la Escuela Carbó han establecido su reinado y las veredas del que fuera coqueto paseo están cubiertas por una capa de caca de esas aves, al igual que el descuidado mobiliario, -por así decirlo- también los canteros y lo que queda de los bancos que solían ser blancos.
   No es mucho lo que puede costar el envío de vez en cuando, claro,  de un camión hidrante para que haga su trabajo en pocos minutos, teniendo en cuenta un detalle que las autoridades han pasado por alto: estamos en cuarentena y esa hectárea que debiera ser pulmón, es un peligroso foco para que mil pestes nazcan allí.
   Para que lo sepan, una de ellas es la inoperancia oficial en materia de prevención, para lo que las vacunas nunca alcanzan…

Megacausa del Registro de la Propiedad
HAY QUE ESTAR EN EL CUERO DE LOS QUE SUFREN
ESA RUIN COSTUMBRE DE  LA PRISIÓN PREVENTIVA
   La Real Academia Española en una de nuestras frecuentes y obligadas costumbres de consultarla, define al término interpretar como explicar o declarar el sentido de algo. En materia jurídica significa buscar el espíritu de las leyes, su intencionalidad o lo que quiso o quiere decir.
   Aunque en el pasado muchos juristas negaron a los jueces cualquier facultad de interpretar las leyes, hoy se acepta que ésta es su tarea sumada a su responsabilidad.
 En la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba la ley que establece que la prisión preventiva debe ser  excepcional "se interpretó" como  que todos deben estar presos. El principio que establece la inocencia hasta el juicio "se interpretó" como culpables hasta que demuestren lo contrario.   
   La lógica del  juicio previo a la condena "se interpretó" como llegar al juicio con la condena cumplida. La normativa de jueces distintos para preservar la imparcialidad "se interpretó" como una comisión  especial juzgadora y la prohibición de juzgar a las mismas personas por lo mismo "se interpretó" como reciclar a los mismos imputados para nuevos juicios.
   Se ha dicho que la interpretación es un acto de conocimiento y no un acto de voluntad creadora de preceptos jurídicos. Se dirige a establecer aquello que fue establecido por la norma y no lo que el intérprete estime conveniente.
   Si mi “interpretación” de estos clarísimos conceptos no falla, lo actuado en la causa del Registro más que interpretación es una valoración caprichosa y arbitraria. Y aunque esto ya lo reconoció  la Corte Suprema,  sigue pendiente la misión de "interpretar" la verdadera  intencionalidad.
Inflación 1,5 % en abril
LA MEDICIÓN  TÉCNICA SUENA A
MENTIRA; LA PRÁCTICA, A ROBO
   Seguro que harán cola para saltarme a la yugular, por los escasos conocimientos sobre economía que pude acumular en el secundario -confieso que en realidad son casi nulos- como para ponerme a analizar con algo de seriedad la última medición de la inflación argentina realizada por el Indec (algunos reemplazan la “c” final por la letra “k”) ajustada al reciente mes de abril.
   Ese uno y medio por ciento seguramente tiene una base científica porque si careciera de ella, habría que incorporarlo sin dilación alguna al campo de las ridiculeces insalvables, por la simultanea mezcla de broma y de insulto que representa, porque si aplicáramos una sentencia de Platón coincidiríamos con él en eso que la burla y el ridículo son, entre todas las injurias, las que menos se perdonan.
   He confesado mi cercanía a la ignorancia en materia de análisis de la macroeconomía, porque mis epidérmicos conocimientos están basados en la visita semanal al supermercado, en el pago de servicios, en cargarle combustible a mi autito, en comprarme algunas pilchitas, y en manejar con bastante cuidado los movimientos de mi bolsillo para abarcar todo aquello que signifique un gasto, lo que inevitablemente lleva a comparaciones.
   Los dueños del aparatito infernal de remarcar son los malos de la película porque al ser el último eslabón en la cadena hacia el consumidor, es como si se remordieran diariamente en la aplicación de eso que ellos niegan pero los compradores padecemos, que es el “por las dudas”.
   La pandemia frenó algunos incrementos, la gente encerrada gasta menos, el transporte paró, ciertas deudas pasaron a ser parte de un incierto futuro y se dieron otras situaciones que pueden ser tomadas como atenuantes.
   Desde el poder, donde a menudo y por necesidad y urgencia se apela a la mentira que a ese nivel tiene el maquillaje de piadosa, es como si nos tomaran, peor que como ignorantes, como imbéciles, pese a que la mayoría se enrola en el pensamiento de Nietzche quien una vez sentenció: “Lo que me molesta no es que me hayas mentido, sino que de aquí en adelante ya no podré creer en ti”.
   Pero los que mandan no se rinden ni siquiera ante el rigor de los números y pontifican en la defensa de las determinaciones que toman, aunque sean un dechado de incoherencias si las masticamos con sentido práctico y el sostén de los tiempos que en general no consigue modificar sus argumentos.
   Y es cuando nuevamente, aunque de economía en mi caso particular sólo la evalúe por los gastos diarios, es que uno se resigna a opinar en legítima defensa y obligado por las circunstancias y al carecer de sabiduría, nos inclinamos por adherir a los grandes pensadores.
   También desde el poder, que nunca achicó sino que incrementó los gastos del Estado, se pretende que sea la sufrida ciudadanía la destinataria de sus privaciones y ajustes, para que ellos, sin pudor y sin medida, puedan seguir despilfarrando, malgastando y enriqueciéndose como casta privilegiada a costillas del sacrificio ajeno.
   Planteado el escenario, no me pidan que tras el diagnóstico aporte la terapia, porque lo reitero, poco y nada domino la materia economía y ellos dicen ser expertos.
   “Aconsejar economía a los pobres es a la vez grotesco e insultante. Es como aconsejar que coma menos al que se está muriendo de hambre”.
   Debo confesar que esa frase no me pertenece, pero leyendo para intentar aprender algo de economía, se me cruzó esa genialidad de Oscar Wilde.
   La dijo hace una pila de años y sin conocernos…


¿Los archivos tienen valor probatorio?
ESQUIVARLE A DOS CAUSAS NO ES CONSAGRAR
LA  IMPUNIDAD Y MUCHO MENOS  LA  INOCENCIA
   Debo confesar que soy un fanático de los archivos, de los reservorios de memorias, de los narradores de viejas historias y de actualizadas noticias, tanto que soy poseedor de una videoteca donde atesoro momentos históricos tanto de mi ciudad cuna que es ésta y de mi provincia como del país.
   Leo por día una decena de diarios de todas las corrientes de opinión, escucho radios y veo noticiarios y programas políticos de distintas tendencias, que todos conocemos.
    Ayer había empezado a hurgar en esas memorias y me encontré con algunos datos como para aplicar a esta reciente situación que la Justicia o el organismo para atacar la corrupción, había eliminado de su cometido lo concerniente a dos causas que involucran a la Sra. Cristina, actual vicepresidenta de la Nación (como también lo fuera el liberado Aimée Boudou, condenado e inhabilitado) como para cerrar un par de problemas que sin dudas la aquejan.
  Y al leer Clarín, el que miente, me encontré con un párrafo que ya había separado un par de años atrás de mis archivos y se los voy a leer, dichos textuales de nuestro actual Presidente el Dr. Fernández a un medio periodístico el 16 de febrero del 2015 para una nota que La Nación publicara con el título “Hasta que el silencio aturda a la Presidenta” y decía: “Cristina sabe que ha mentido y que el memorando firmado con Irán sólo buscó encubrir a los acusados. Nada hay que probar. Merced a ese pacto, la evaluación de los hechos quedaría en manos de una comisión que funcionaría en la patria de los prófugos y en la que la mayoría de sus miembros debería contar con el acuerdo iraní”.
   Haciendo un paréntesis, recordemos lo más reciente: las causas Hotesur y Los Sauces van camino al cajón de los olvidos porque así lo decidió el titular de la Oficina Anticorrupción, apartada como querellante que debía manejarla.
   Ahora vamos a Nisman y perdón por la ensalada que estoy mezclando, aunque no tanto porque todo tiene que ver con todo. La Cámara Federal ordenó investigar en forma genérica si algunos de los denunciados por el ex fiscal de la AMIA participó del asesinato.
Le dieron esta nueva perspectiva a la causa al ordenar que se debía sumar a la causa del crimen las causas de la denuncia de Nisman por el pacto con Irán, la llamada de la “zona liberada” en el departamento de las torres Le Parc y la del incendio en la Casa Rosada ocurrido unos días después del crimen que borró el registro de entradas.
   Comentan los diarios de entonces que en la causa del crimen se investigaban personas y hechos ocurridos entre la presentación de la denuncia el 14 de enero del 2015 y el hallazgo del cadáver el 18. Entonces, este fallo abre la puerta para investigar a personas y hechos ocurridos desde la firma del pacto con Irán el 27 de enero del 2013. No significa que las causas deban necesariamente acumularse en una sola  pero sí que deben fotocopiarse o citarse.  
   El gobierno de Irán sostuvo que el memorándum de entendimiento firmado con la Argentina para investigar el atentado a la AMIA pondría "fin" a las alertas rojas que pesan sobre los acusados iraníes por el ataque. El canciller recibió después una carta de su par iraní, Mohammad Javad Zarif, en la que revela que el pacto fue aprobado por el parlamento iraní.
   Y ahora vuelvo al Presidente Dr. Alberto Fernández, en otro párrafo de la misma nota periodística del 2015, ocasión en que la que manifestó que “Sólo un necio diría que el encubrimiento presidencial a los iraníes no está probado”.
   Bien vale la pena ser memoriosos y como coleccionista de elocuencias dichas por los grandes pensadores, como para aliñar esta ensalada, recuerdo que Schnitzler supo sentenciar que a las personas con las que hemos sido injustos raramente solemos mirarlas con buenos ojos. Al contrario despiertan en nosotros el deseo de ser todavía más despiadados la próxima vez, aunque solo sea por suavizar la primera injusticia que cometimos.
   Por eso, esperemos que la causa del memorando con Irán no vaya a parar al mismo cajón de “Los Sauces” y “Hotesur”.

Con la prepotencia de siempre…
LA DEFENSA DE CIERTOS  PRIVILEGIOS SUELE
EMPUJAR A UTILIZAR MÉTODOS REPUDIABLES
   Una vez más los municipales se han pintado la cara al declarar la guerra o por contestación a la guerra que le declararan desde el gobierno en una actitud de legítima defensa -me refiero al poder- de los intereses de la ciudadanía, más que en apoyo a viejos caprichos que en su momento fueran complacidos por eso tan viejo y cómodo de evitar conflictos sociales, sin darse cuenta que es el pueblo el que los padece.
   Es indudable y la gente lo tiene perfectamente asumido, que los empleados de la Municipalidad de Córdoba gozan de inusuales beneficios que si bien fueron conseguidos mediante la lucha sindical, hacen que del presupuesto de la ciudad la masa salarial se lleve un porcentaje que supera el 70.
   Entonces nos preguntamos: ¿qué milagros se hacen desde el poder, aparte del mangueo a la Provincia y en casos al tesoro nacional, para cumplir con algo parecido a un plan de obras? ¿Con qué se mantienen los dispensarios, hospitales y otros centros de atención médica a la comunidad? ¿Y las escuelas?
   Son numerosos los rubros que quedan postergados o mal atendidos, porque la Municipalidad en cualquier momento al Palacio 6 de Julio tendrá que nominar como ciudad, porque ya superó largamente los 10 mil habitantes, pese a lo cual muchos de los servicios deben ser tercerizados, ¿saben por qué? ¡porque el personal no alcanza!
   Es cierto que hay una mayoría de empleados sacrificados, cumplidores, ejemplares y con ganados atributos como para merecer los mejores salarios, pero también están los otros, los vivillos que incluso forman individualmente una especie de ejército oculto que se dedica a venta de ropa, elaboración de postres, atención de uñas y otros menesteres, dentro de las horas de trabajo ¡y muchos de ellos gozan de horas extras y extensión de jornada, como si no les alcanzara el tiempo!
   Eso colmó al poder municipal que drásticamente redujo ciertos beneficios, sin tocar los servicios de salud ni de educación, lo que provocó la reacción de un gremio cuya dirigencia se acostumbró a la inmunidad por prepotencia, con lo que consiguió satisfacción para muchos de sus caprichos.
   Entonces la dirigencia con el lógico apoyo del cuerpo de delegados violó la cuarentena, se encolumnó, antes contaminaron el aire quemando neumáticos viejos y los oídos con sus bombas de estruendo, dañinas prácticas que están prohibidas, y fueron a las puertas del Concejo Deliberante a ejercer el mecanismo de siempre que es la presión.
   No recuerdo si alguna vez hubo algún fiscal que se animara a proceder frente a la flagrancia, pero en esta ocasión la reacción de quien ocupa el sillón mayor del palacio municipal fue apelar a la Justicia, de donde partió la imputación contra más de una decena de dirigentes y delegados a quienes se identificara en el momento de violar el DNU presidencial que establecía la cuarentena.
   Por fin que alguien, aunque su tarea en la ciudad a veces sólo se nota por la costosa difusión que hacen de esos actos, se haya decidido a que se respete la ley de la única manera que existe, que es aplicándola.
   Que les pinten los dedos y que el proceso continúe, no es garantía que tal acción lleve a la modificación de viejas e impuestas costumbres de apriete, heredadas de la pasada conducción que durante 30 años encumbró a dirigentes y devaluó derechos de los contribuyentes. Porque vaya paradoja, quienes solventamos esas prácticas sindicales, somos los que pagamos impuestos no muy baratos…
   Nada mejor que apartar a los violentos, algunos demasiado conocidos, para que la Municipalidad de Córdoba vuelva a ser de los vecinos que la mantienen y no de los malos dirigentes que la exprimen.

10 de mayo de 2020

S.L.B.: QUE NUESTRA VIDA NO SE LIMITE A LA PANDEMIA - MUNICIPALES EN LUCHA POR ALGUNOS PRIVILEGIOS - AMENA CONVERSACIÓN CON EL DR. EUGENIO SEMINO - EN LA MEGACAUSA HABRÍA QUE APLICAR LA "CIENCIA REGISTROLÓGICA" - TENEMOS PICARDÍA Y PÍCAROS PARA EXPORTAR - UN "ESPADEO" POLÍTICO COMO EL QUE NOS INSPIRABA SALGARI, ETC.


Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” emitido en dúplex por AM580 y la FM88.5 ambas de Radio Universidad Nacional de Córdoba, el domingo 10 de mayo de 2020.

Pensar en presente… y en futuro
ESTÁ EN NOSOTROS QUE NUESTRA
VIDA  NO SE LIMITE A LA PANDEMIA
   Hay que estar en el  fuero íntimo de cada uno de nuestros semejantes, sin distinción racial, política, financiera o de lo que sea, para formarnos una idea cabal de lo que debe ser para nuestro prójimo eso de asumir o no la vigencia y la duración que puede llegar a tener la pandemia que ahora nos abruma, nos condiciona y nos llevó a un cambio de hábitos, impensado tan solo pocos meses atrás.
   Convivir con el drama, imagino que debe ser igual para todos, desde el momento que el microscópico atacante no se fija en quien se aloja, sino que está atento a quien le abra las puertas de su organismo para aposentarse allí, crecer, multiplicarse y matar: así de simple como trágico.
   ¿Y qué es lo que hacen muchos de nuestros congéneres? Están los resignados que aceptan las cosas como vienen, los fatalistas que ya se pusieron al día con el sistema de sepelio prepago y los otros, otros, vale repetirlo, que aseguran que somos víctimas de una conjura internacional manejada por alguna gran potencia que pretende la hegemonía mundial, para lo cual debe reducir a la mitad la población del planeta para hacerlo medianamente gobernable.
   Las tres corrientes son respetables, en cuanto a considerar válidas las opiniones que incluso no coincidan con nuestra percepción de las cosas y el análisis de la realidad.
   Sin embargo, se me ocurre que después de casi dos meses de encierro en el que aprendimos de prepo lo que es una pandemia, su desarrollo y sus consecuencias, la mayoría de nosotros es probable que se haya olvidado de un elemento a tener en cuenta como prioridad de pensamiento y acción emergente: es como si se nos hubiera borrado de nuestro panorama de vida, eso que le llaman futuro.
   Si. Es el futuro no de cada uno de nosotros sino de la Humanidad que toda, castigada sin límites étnicos, geográficos, políticos o financieros e incluso deportivos, tiene la obligación de no entregarse.
   ¿No sería hora de apretarnos en el imaginativo abrazo de hermanarnos frente al enemigo común?
   Cuando aparezca y roguemos que sea pronto, la vacuna que llegue a inmunizarnos a nosotros y a las generaciones venideras, recién comprenderemos que dejando de lado todas las barreras y diferencias, somos hermanos en la lucha y seas quien fuere quien llegue a esa vacuna, la disemine planetariamente, dejando de lado eso de culpar a los chinos, a los rusos, a Trump y la mar en coche, para llegar alguna vez a conformar la solidaridad fraternal que viene derrapando.
   Está en cada uno de nosotros, pensar en ese futuro y poner el alma para recuperarlo y poder dejárselo a nuestra descendencia.

En el medio nosotros, los vecinos
LOS  MUNICIPALES Y SU LUCHA POR NO
PERDER ALGUNOS DE SUS PRIVILEGIOS
   Ponerse a la par de muchos cordobeses que sostienen que no existen los empleados municipales sacrificados, cumplidores, solidarios con la gente, ejemplos de dedicación, sería caer al más injusto de los absurdos, porque de ese tipo de empleados, bien se puede sostener que es la mayoría de quienes dependen del mandato que emana de quienes mandan desde el Palacio 6 de Julio.
   Que están los díscolos, los aprovechados, los permanentes cultores de licencias varias, los “titulares” por así decirlo de microemprendimientos personales tales como venta de ropa, cuidado de uñas, provisión de bebidas y otros menesteres, también sería padecer de cierta marcada ceguera ciudadana.
   El gremio viene siendo manejado por la misma corriente de pensamiento desde hace al menos tres décadas y se ha llegado a casos en que muchos dependientes, encerrados en sus deudas contraídas a través de la mutual sindical o aprobada por su dirigencia, han llegado a cobrar simbólicamente un peso mensual para evitar eso de no cobrar ni un mango.
   Tal situación pienso que se ha superado, pero lo que no ha cambiado es el grado de combatividad sindical, porque ha sido el estilo prepotente y demandante que estableció el conflicto permanente, el que le aportó a los empleados las mayores satisfacciones, sin tomar en cuenta que utilizan como rehenes a los mismos que mensualmente y con mucho sacrificio, aportan impuestos notoriamente exagerados, con los que les pagan a esos guerreros urbanos los sueldos más elevados del país.
   Lo que no se explica es porqué, si trabajan como dicen horas extras, no se cumple con las demandas ciudadanas de servicios, que deben ser realizados por empresas tercerizadas.
   Ese es solo un detalle de una realidad indiscutible y a la vez indisimulable y es absurdo por otra parte, que pretendan seguir cobrando por horarios extraordinarios cuando en realidad no los trabajan y tomar eso como una conquista gremial, sería sacralizar una estafa al Estado y una onerosa injuria a los vecinos.
   Ya se verán las consecuencias de las medidas que adoptara el ejecutivo municipal en materia de reducción salarial y de negativa al pago de extensiones de jornadas, cuando ni siquiera se cumplen los horarios mínimos.
   Si interviene la Justicia, que la balanza también mire hacia el sector de los vecinos y no siempre hacia la concreción de nuevas ventajas destinadas a quienes no las merecen.


Autoridad en Previsión
INTERESANTE CONVERSACIÓN
CON  EL  DR. EUGENIO SEMINO



   En esta edición 620 de “Síganme los buenos” el periodista Gonio Ferrari mantuvo una interesante conversación con el Dr. Eugenio Semino, Defensor de la Tercera Edad en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a la vez “alma mater” de la Fundación Gerontovida. Participó de ese encuentro telefónico el abogado Héctor Mario Silvestro, estrecho colaborador de este y de otros espacios radiales, exgerente de la delegación Córdoba de Ansess y especialista en Derecho Previsional. Se abordaron varios temas, todos vinculados con la actualidad que vivimos en el mundo a raíz de la pandemia, los costados políticos, económicos e ideológicos, las versiones –algunas alocadas y delirantes- que circulan en torno de sus orígenes, sus implicancias en la vida del planeta y la realidad que nos espera cuando la normalidad quede restablecida, especialmente por el mundo que encontraremos luego de la tragedia que tantas vidas se cobrara. La grabación de la conversación puede ser encontrada en la columna de audios de este blog, ubicada en la parte superior de la columna de la derecha.


Megacausa
LA OBJETIVIDAD PIDE A GRITOS  QUE  SE
INVENTE LA “CIENCIA REGISTROLÓGICA”
   Alguna vez se dijo -con mucho de inocencia- que sería interesante crear la ciencia de la Registrología, cuyo objeto de estudio fuese la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba.  
El nombre surge de sumar a Registro, el término logos,  que significa explicar, conocer  o dar razón de algo y en este caso especialmente vaya si falta por conocer dentro de su drama intrincada y políticamente encriptada. Sería una especie de filosofía particular dedicada a desentrañar las posibles  verdades ocultas de esta causa, que tal vez pudiera aplicar algún método o técnica más científica para analizar hechos que al sentido común y la lógica vulgar resultan incoherentes.
   Por ejemplo si en un ejercicio puramente deductivo consideráramos como  premisa uno, que la Constitución Nacional prohíbe encarcelar sin juicio y como premisa dos, que los imputados en la causa del Registro no  tuvieron juicio, la conclusión sería que permanecen libres hasta el mentado juicio.
   Sin embargo, para los Tribunales cordobeses la resolución de tal proposición es inversa y los imputados son encarcelados en sostenidas prisiones preventivas e idéntico análisis podría aplicarse a otras premisas como la condena de personas sin pruebas, las declaraciones de testigos anónimos, la confabulación de personas que no se conocen, los negocios millonarios de personas sin fortuna o la ausencia de investigación cuando los denunciados están relacionados con el poder en cualquiera de sus tres vertientes.
   Más allá de merecer un perfecto cero en cualquier examen de la materia, tan ilógicas conclusiones desnudan la urgente necesidad de investigar sus causas. Y aquí debería lucirse entonces la Registrología. Eso sí, con científicos de otro planeta, para evitar cualquier riesgo de comprometer eso que le llaman “la objetividad”.
Los avivados de siempre
NUESTRA  PROVINCIA  CUENTA CON PICARDÍA
Y PÍCAROS COMO PARA EXPORTAR A GRANEL
    Bien se sabe no tan sólo en nuestro país sino que ha trascendido al exterior, la enorme facilidad de los cordobeses para ejercer eso que suena tan simpático como lo es la picardía, siempre que no se la utilice para perjudicar a algún sector de cualquier actividad u ocupación.
   Uno de los últimos pícaros que trascendiera gracias a su calidad humana y a la difusión que le hicieran los medios de comunicación, medio siglo atrás más o menos, fue Luis Fernando Correa, legítimamente apodado “El Pícaro Cordobés” porque tenía ocurrencias siempre originales y generosamente festejadas.
   Hubo otros ya enrolados en la categoría de los humoristas y no quiero resaltar a ninguno en particular porque temo olvidar a varios, lo que sería una injusticia pero quiero centralizarlo en uno de aquí y un par de ejemplares de afuera.
   De aquí al gordo Cognigni por su fabulosa e inagotable calidad creativa y de allá, más que a uno, a dos: el Cristobal “Mandrú” Reynoso, mejor dicho Crist y el Negro Fontanarrosa, quienes trascendieron aquí entre nosotros, más que como picaros, como exponentes de un humor altamente imaginativo.
   Pícaro también fue un pibe de Las Varillas que tiempo atrás inventó una historia que le vendió a De la Sota cuando era gobernador y el “Gallego” compró de buena fue hasta que se descubrió que la “máquina parlante de expender café” era un verso, tras haber agasajado a su inventor.
   Tampoco prosperó aquel delirante que decía haber inventado la licuadora con marcha atrás, que si no te gustaba el licuado, te volvía a armar la fruta…
   Pero dejemos este ramo para hablar de otro tipo de picardía, la que ejercen esos vivillos que están a la pesca de todo lo que pueden garronear, incluso teniendo mucho dinero, con tal de hacerle pagar al Estado sumas que no benefician como esos atorrantes pregonan y administrativamente declaran, a los trabajadores, sino que van a engrosar sus ávidos bolsillos, incluso de los que no están muy limpios de papeles ante los organismos recaudadores de impuestos.
   Porque pagarles a sus dependientes con retraso y solamente lo que les aportara el Estado -que somos todos- sin poner una mísera moneda después de haber hecho enormes diferencias en los últimos meses, es una actitud no de picardía sino de desprecio al prójimo, ese prójimo que con su esfuerzo les permitió enriquecerse.
   No me pidan nombres porque entre ellos, todos se conocen por compartir la misma mecánica: esperar el auxilio financiero del Estado cuando tienen sus alcancías repletas, tan repletas como encerradas en su propio egoísmo.
   Liegará sin dudas el día en que la realidad los desenmascare no ante la sociedad sino ante su propia comunidad comercial, donde todos y cada uno se sienten ejemplos de cumplimiento y solidaridad.
   Dejo de lado, en honor a la justicia, a todos aquellos cuya sensibilidad los está llevando, incluso, al sacrificio de su propio patrimonio, con tal de cumplir con quienes les forjaron sus riquezas.
   Ellos son ejemplo.
   Los otros, no llegan ni siquiera a ser escoria…

Recuerdos para la actualidad
UN “ESPADEO” COMO LOS QUE HACÍAMOS
EN  NUESTRA TIERNA Y LEJANA  INFANCIA
   Posiblemente las novelas de Emilio Salgari, las historias de piratas, eso del indómito “Zorro” y otras fantasías, hayan marcado nuestra infancia sin asomos de televisión, consolas play, la posibilidad de jugar desde casa con un amigo que está en Sri Lanca, o ponerse de novio con una mocosa de Bombay, de la que nos enamoramos por la foto.
   Tal el marco para meternos en una historia que al final no fue mucho lo que aportó buenos recuerdos para atesorar, pero que al menos sirve para enriquecer eso que se llama memoria, a la que algunos renuncian por una mera cuestión de conveniencia que suele ser pasajera o coyuntural.
   Ocurrió que en una entrevista radial  el presidente Fernández, al referirse a manifestaciones del exministro de Hacienda del gobierno macrista de Cambiemos, el joven Alfonso Prat-Gay, respondió a las críticas sobre el manejo de la economía durante la suspensión de actividades por el coronavirus que expresó el economista.
   El primer mandatario nacional expresó que había leido una nota, en la que Prat-Gay decía que con la cuarentena están destruyendo la economía enfatizando luego Fernández refiriéndose al macrismo, que “ellos destruyeron la economía sin coronavirus".
   Fernández también cuestionó -y a mi criterio personal con mucho de razón- las críticas por parte de algunos sectores de la política ante el pedido de salir de la cuarentena. "Me parece que se está jugando con el malestar que los argentinos tienen", señaló. Luego agregó: "Le pido a la gente que reflexione porque hay en el planteo mala intención e intencionalidad política. Sepan todos que salir en los términos que reclaman es llevar a la muerte a miles de argentinos, porque no podemos controlar eso. Uno no tiene un gotero para manejar".
   Respecto de la oposición, añadió el Presidente: "Tengo la suerte de que los opositores ven como yo la situación". Luego apuntó nuevamente contra Prat-Gay. "Los que no lo ven así son los que no gobiernan y hacen política en Twitter y van a los programas de televisión a explicarnos que estamos destruyendo la economía. Ellos la destruyeron sin ningún virus de por medio", insistió Fernández cerrando con una frase para tener en cuenta: "Hablé de Prat-Gay, porque él habló, pero otros lo hacen en silencio".
   Casi inmediatamente, pocas horas después, Prat-Gay sostuvo que la cuarentena decretada para hacer frente a la pandemia del coronavirus "destrozó la economía" del país. Además, reflexionó sobre la negociación de la deuda y lanzó: "Si no resuelven es porque no querían resolver. Si vamos a un default es un fracaso del que no supo negociar" a lo que seguidamente resaltó que "la cuarentena cumplió su propósito en términos de que nunca vimos la curva de contagiados” y sin embargo, disparó: "Para frenar esa curva, hemos destrozado la economía".
   Pasaron las horas y obviamente Prat-Gay no había envainado su sable y tuvo conceptos en los que mezcló actualidad con historia, diciendo que  “Habría que hacerle recordar al Sr. Presidente que él fue funcionario durante los gobiernos de Carlos Menem, de Eduardo Duhalde, de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández… ¿No creen que tiene responsabilidad respecto a la historia económica del país? Casi cuatro décadas viviendo del Estado…”   
   Y no dejó las cosas allí, al sostener: “Cuatro décadas manipulando a los pobres con los dedos en “V” y enriqueciéndose sólo ellos a expensas del dinero público… Mientras tanto lo único que creció en el país fueron las villas miseria y la pobreza… Callado hace mejor papel, Sr. Presidente… Doble moral presidencial, intolerancia y altanería… modelo y conductas “K”.
   Evaluando los dichos, dos ejemplos de posiciones enfrentadas como lo hacen los espadachines, pero luchando cada uno por y con sus propias convicciones.
   Y para que también tengamos un ejercicio de la memoria, revolviendo los archivos me encontré con declaraciones que el bueno de Sergio Massa perpetraba en un programa televisivo no mucho tiempo atrás: para el final de este comentario, lo escuchemos: (La grabación de los dichos de Sergio Massa forman parte de los audios de “Síganme los buenos” que pueden ser consultados en la columna respectiva, ubicada en el costado superior derecho de este blog.)