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28 de noviembre de 2021

S.L.B.: CORDOBESISMO ALTAMENTE ENDEUDADO - POSIBLE RETORNO AL ESTADO DE CONFLICTO PERMANENTE EN LA MUNICIPALIDAD CAPITALINA - EL ATENTADO CONTRA "CLARIN", AFRENTA AL SISTEMA DEMOCRÁTICO - LA MEGACAUSA Y SUS CONSAGRADAS INJUSTICIAS - REGRESO DE EUROPA AL AISLAMIENTO - CUANDO LA IMPUNIDAD OFENDE AL PUEBLO, ETC.

Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” edición nº 701 del domingo 28/11/21 emitida por la AM580 y la FM88.5 ambas dependientes de Radio Universidad Nacional de Córdoba.

Compromisos en moneda extranjera
CORDOBESISMO  ENDEUDADO  “HASTA
LAS MANOS” AL IGUAL QUE LA NACIÓN
 
   Todo indica que la caótica situación de nuestra castigada economía no muestra ni siquiera señales de estabilidad y menos aún de mejoría, porque vemos diariamente agravarse las carencias de la gente, el crecimiento de la efervescencia social, los desacuerdos internos en las distintas corrientes de pensamiento, y una especie de jueguito macabro que vienen practicando las autoridades en su afán -afán dicho en el buen sentido- por aportar elementos o síntomas que al menos distraigan a la gente del drama cotidiano.
   Pese a todo eso, pareciera que eso de moderarse en las operaciones monetarias con el extranjero no entra en los planes del poder central, en el provincial y tampoco en el municipal, porque en todos esos niveles el grado de creciente endeudamiento está llegando o ya superó lo escandaloso porque se compromete el futuro de varias generaciones, tras el óbito de la presente.
   No se sabe si a esas acciones hay que tomarlas como muestra de irresponsabilidad para gobernar, manotones de ahogados frente a la desesperación de pensar que pierden el poder, o porque sencillamente no queda otra salida que meternos en compromisos hasta que un milagro nos ayude a salir del pozo.
   Pero la verdad sea dicha, entre tantas idas y venidas, sapos que se cometen y no se divulgan, relaciones curiosas con países que realmente están peor que nosotros y pese a ello seguimos siendo deudores, ya nos lleva a sostener que la realidad en tan abrumadora que por lejos vienen ganando las improvisaciones que son el preámbulo de mayores sufrimientos, peores presiones y crecientes dificultades para sostenernos como sociedad que supo ser una de las más poderosas económicamente hablando, allá por mediados del siglo pasado hasta que la semillita del populismo hizo brotar muchos de los males que ahora nos atormentan.
   Sea como fuere el teman y ya casi agotadas nuestras intenciones de patriótica resignación al servicio del país, no es mucho el arsenal que nos queda para seguir en esta lucha caótica y desigual, donde muchas de las autoridades que debieran moderar su discurso y adaptarlo a las vivencias actuales, se esmeran por dividir, por aportar elementos disociantes y por seguir en la ruta del endeudamiento hasta lo impagable, aunque nos toque pagar a la inmensa mayoría de los argentinos, en beneficio de una casta de vivillos insensibles, inútiles y comprometidos con organismos que nos viven apretando hasta las entrañas.
    En lugar de apostar a la producción fortaleciendo esa intención con medidas que la estimulen, se opta por el facilismo de la dádiva que si bien en algo calma el hambre, les posibilita al menos continuar en sus posiciones políticas e ideológicas dominantes a tan elevado costo social.
   Las últimas consultas electorales, por fortuna, algo le abrieron los ojos a la gente y es de rogar que la miopía por una parte y la tendencia a creer que los espejismos son reales y beneficiosos, por otra, contribuyan a que nuestra paciente sociedad aprenda a diferenciar lo que vivimos, lo que estamos viviendo y lo que podemos llegar a vivir.
 
Demandas de los municipales
SE  AVIZORA UN REGRESO AL ODIOSO
ESTADO DE CONFLICTO PERMANENTE
 
   No es necesario apelar a la memoria larga de los cordobeses, para recordar que en las últimas décadas el mayor sufrimiento de los vecinos fue provocado por el estado de conflicto permanente que planteó durante esos años el poderoso sindicato que nuclea a los municipales de la ciudad, especialmente en los tiempos que la conducción estuvo a cargo, algo así como por más de tres décadas, de Rubén Daniele, un aguerrido secretario general de discurso encendido, imposiciones exageradas pero con armamento suficiente y extendido como para sostenerlas, ya que la población pasaba a ser multitudinario rehén de exigencias y de caprichos que por eso de evitar conflictos o por debilidad, los intendentes debían ceder.
   No fueron pocas las ocasiones en que el pretexto por mantener la paz social se otorgaron exageradas pretensiones, pero lo malo era que a continuación de cada una y habiendo demostrado real poderío, la organización gremial se hacía eco de la palabra de sus delegados para reiterar demandas, exagerar pretensiones e instalar aquella modalidad del eterno conflicto, en el que un día saltaba la bronca en un área, se solucionaba pero al día siguiente esa bronca se manifestaba en otra dependencia y así por los meses y los meses.
   Pero llegó la hora en que Daniele, suponemos que por su edad, se jubiló o intentaron desde el sillón mayor del Palacio 6 de Julio que hiciera los trámites para llegar al retiro, que las autoridades tanto ansiaban. Hubo un conflicto en la interpretación de las cuestiones jubilatorias, se apeló a la justicia y tengo entendido que las cosas quedaron en una especie de pausa.
   Ahora Daniele ha manifestado su intención de volver a la conducción del SUOEM encrespándole a Llaryora hasta los pelitos de la nuca.
   Sobre todo al foráneo intendente, que al incorporar a un buen número de agentes municipales que no son tan imprescindibles, sino que lo ideal es poner a trabajar a todos, debe haber llegado a pensar que podía pelear con números en caso de una consulta sindical.
   Sea como fuere el resultado de todo lo que de ahora en adelante se encare para poner en orden el enorme despelote que yace en la comuna capitalina propensa al maquillaje, en cierta medida emergente de la pandemia y por otra parte a raíz de ciertas diferencias ideológicas entre el intendente y el mandamás del sindicato que es Daniele aunque no figure, hace pensar en un nuevo combate interno ya que ambos se declaran peronistas aunque el sanfrancisqueño acata a su padrino Schiaretti que lo viene preparando para que sea gobernador, y Daniele quien es confeso kirchnerista, aunque algo atenuado.
   El tema es que las luchas intestinas son como le suele ocurrir al organismo humano: no podemos cuidar los riñones hidratándonos con frecuencia y castigar el hígado con dos birras, tres fernandos y milanesas de chancho todos los días.
   Ya puntualizamos el enorme endeudamiento actual y a futuro del municipio capitalino, aunque me salten a la yugular sosteniendo que no existen deudas, sin decir las manos enormes que le aportan tanto la provincia como, aunque esté en duda, el poder central.
   De todas maneras, nos aprestemos a ver, sufrir y aguantar los resultados de una lucha que puede llegar a ser inolvidable, si finalmente el tema de Daniele se resuelve de manera tal que asegure su regreso.
   Será triunfal para muchos, pero no para todos, especialmente si tenemos en cuenta a los vecinos…
 
El atentado contra “Clarín”
ATAQUE CONTRA LA DEMOCRACIA Y LA LIBERTAD
EN TIEMPOS QUE MÁS  DEBEMOS  PRESERVARLAS
 
   Como vienen los tiempos y las circunstancias es para sostener sin temor a error ni exageración que “todavía no merecemos el silencio, aun hay que gritarlo”, como supo afirmarlo Hugo Mujica tiempo atrás.
   Aquello de la purificación por el fuego pasó a formar parte, dentro de la historia, de los absurdos más contundentes y de las costumbres más irracionales y descarnadas, llevadas a la práctica generalmente por impulsos religiosos. Y los historiadores refieren que tales purificaciones se practicaban cuando una comunidad era víctima de la peste, se padecía hambre o la atacaba cualquier otra calamidad.
   Era entre los griegos que tales prácticas -salvajes para nuestro concepto ateo y actual- se cumplían ante el pueblo reunido buscando entre todos los habitantes del vecindario a la persona más fea y disforme, que era llevada en un lúgubre marco de tristeza hasta el sitio del sacrificio -escenario de múltiples ceremonias supersticiosas- y allí se la inmolaba, se la quemaba en una pira y sus cenizas eran arrojadas al mar.
   El tiempo se encargó de modificar costumbres, hábitos y rituales llevando a la práctica métodos tan repudiables como podamos imaginar, hasta que una especie de ducha de mesura humanizó aquel solemne culto con inevitable y trágico final.
   En la actualidad se imponen los protocolos que son una especie de disfraz del acartonamiento, si se trata de impedir la trascendencia de ciertas situaciones que molestan a los dignatarios del poder y es cuando las fanatizadas hordas de la obediencia debida pretenden, mediante la milenaria amenaza del fuego, torcer la realidad que los desenmascara ante una sociedad harta ya de privaciones, encierros, dudosa justicia, prebendas, empobrecimiento, impunes focos de corrupción y consecuente e inevitable pérdida de la calidad de vida.
   Es entonces que la bronca y el fuego se desatan contra el cartero que lleva las novedades, y no contra quienes perpetran todos los malestares y los miran desde la privilegiada tarima de su consagrada y poco piadosa indemnidad.
   La consigna parece ser acallar a los voceros del desastre; a los pregoneros de los desencuentros y de las hipocresías que ventilan escondidas miserias que se tiñen de masiva vergüenza al tomar estado público y queman la realidad de la que son consecuencia y parte, sin autocrítica ni reconocimiento de errores cometidos ni de agravios reiterados e intercambiados.
   Así como todo libro que ha sido echado a la hoguera ilumina al mundo refirmando conceptos de Emerson, “La censura ha perdido a todos aquellos a quienes quiso servir”. Y vemos, dentro del desquicio nacional & popular, que Chateaubiand en nada se equivocó al sostener tales conceptos.
   Ya se conoce quienes fueron los autores materiales del atentado y ahora, lo antes posible, se hace necesario en nombre de la libertad y de la democracia, saber quiénes, por qué y para qué les encomendaron tan repudiable tarea.
 
La Megacausa del Registro
ALGO PARECIDO A UN FESTIVAL
DE CONSAGRADAS  INJUSTICIAS
 
   Un manual básico de Amnistía Internacional expresa que el riesgo de que se cometan abusos contra los derechos, comienza desde el instante en que las autoridades tienen sospechas sobre una persona, continúa en el momento de su detención, durante la prisión preventiva, en el curso del juicio, y sigue presente durante todos los recursos, hasta llegar a la imposición de la pena. 
   Por esta razón la comunidad internacional ha establecido normas, como el derecho a la libertad, a la presunción de inocencia y a no ser penado sin juicio, que resguardan los derechos. En la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba estas normas se ignoran sin pudor y sin medida, pareciendo que se apunta más a la efectividad mediática que a la calidad judicial, y de hecho, al cumplimiento del derecho.
   En efecto, un despampanante espectáculo de cientos de personas en prisión preventiva presentadas como peligrosos delincuentes de guante blanco, una fiscalía especial para investigar los complejos robos millonarios, y una comisión especial para juzgar los casos, patrocinan el desprestigio público y la condena social. 
   Lo curioso del caso es que cuando se analiza que los apresados son trabajadores comunes sin antecedentes y sin fortunas, que ningún funcionario de alto cargo o adinerado de dudosa procedencia es objeto de investigación y que la íntima convicción reemplaza las pruebas en muchos juicios y surge entonces la lógica conclusión de que quedan puntos oscuros y por resolver en esta causa.
   Y hasta tanto se aclaren, más que imprudente sería apresurado aventurarse a sostener que existe justicia.
 
Apresuramientos peligrosos
NUEVAS  CEPAS  DEL VIRUS  AMENAZAN Y
EUROPA VUELVE A CUIDADOS ESTRICTOS
 
   Llama la atención y lo que es más importante enciende ominosas luces rojas de alarma, la aparición de una nueva cepa del virus que nos viene atormentando en el mundo entero desde un par de años atrás y que tanta muerte, luto y desgracias conexas nos ha metido en lo más profundo del alma colectiva.
   Dicen que el nuevo modelo proveniente de Sudáfrica es más letal que los actuales, que su expansión es más dinámica y están en dudas las vacunas existentes en cuanto a su efectividad preventiva, todo esto de acuerdo con lo que se informa mediáticamente, pero de manera especial por noticiarios, diarios y radios europeos.
   Varios países han endurecido sus mecanismos de prevención y entre otras medidas han clausurado las fronteras, prohíben el arribo de vuelos procedentes de aquella parte del continente africano y a la vez vienen redoblando esfuerzos en eso de vacunar a la mayor cantidad de ciudadanos que se pueda, en el menor tiempo posible.
  Realmente ejemplos dignos de ser tomados en cuenta, en contracara al estilo argentino de improvisar, equivocarnos, remendar y parchar con las consecuencias ya históricamente padecidas y pese a las cuales no escarmentamos con eso de tropezar más de una vez con la misma piedra.
   Aquí debiéramos adelantarnos a esos peligros que por la inmediatez de la tecnología ya superaron las distancias, y si lo dudan, pregúntenle al desplazado ministro de nuestra salud, que asignaba pocas chances al coronavirus porque China está geográficamente alejada de nosotros, aunque luego Europa le quedara cerca y a mano para disipar sus penas y fracasos.
   Cuando todavía no existe uniformidad en el manejo de la información integral acerca de la pandemia, los niveles de vacunación, la proximidad o la lejanía de la inmunidad de rebaño y otros detalles que realmente necesitamos conocer de fuentes serias y confiables, a cada rato se nos repite “hoy no hubo muertos por covid aunque debieron ser internadas tantas personas…” y cosas por el estilo.
   Mientras aguardamos que la tercera o cuarta ola nos castigue, llenamos la cancha de River, los boliches bailables se multiplican, las reuniones sociales volvieron a ser imprudentemente multitudinarias, el barbijo ingresó a la zona de los malos recuerdos y la distancia social no llega a medirse ni siquiera en milímetros…
   Esos apresuramientos son los más perniciosos, porque instalan en la gente una falsa creencia de indemnidad frente a un virus que ya demostró que no respeta personas, climas, edades, niveles de nutrición y en algunos casos, hasta se ríe de quienes creen estar inmunizados por alguna vacuna.
   El Estado protector tiene la obligación de evitar el relajamiento de las medidas preventivas, tanto el comportamiento de una sociedad que en muchos casos ha debido soportar virtualmente dos años de encierro instrumentado y ahora lo tomamos en cuenta, con ciertos fines políticos, económicos e ideológicos.
   Europa no de casualidad es el viejo continente, que atesora experiencias en todo sentido que la historia nos demostró palmariamente ser un anticipo de lo que nosotros, en la nueva América, nos espera. Tengamos entonces el tino de seguir los pasos de quienes tienen la situación más clara y sincera que nosotros, porque será ese el camino de la salvación tanto de ellos como la nuestra.
   Desperdiciar esta nueva oportunidad puede ser fatal para el futuro de la Humanidad, ya harta seguramente de tantas agresiones e incomprensiones…
 
Corrupción y enriquecimiento
CUANDO LA IMPUNIDAD ES UN OBSEQUIO
QUE OFENDE AL PUEBLO Y A LA JUSTICIA
 
   La verdad y respetuoso de una manera de ejercer el periodismo cuando se trata de aludir a cuestiones que están en manos de la Justicia, es que no es lo mejor apresurarse a los hechos, a las instancias, a las chicanas y a las mil maneras que una causa tiene en su interior y su exterior para ganar el premio a la antigüedad, ya sea para beneficiar a demandantes como a demandados o para establecer realmente el fiel de la balanza ajustado a las leyes.
   Por esa razón me voy a permitir, como tantas veces ya lo hice, coincidir con apreciaciones de los sabios, porque no es una forma de exculparme de la responsabilidad de jugarme por una postura determinada ya sea política o ideológica, pero sí de estar de acuerdo con ciertos postulados que se enraízan en la historia de los pueblos.
   Fue Santo Tomás quien sentenció que “La corrupción de la justicia tiene dos causas: la prepotencia del poderoso y la astucia del sapiente. La astucia del sapiente que le demora los juicios indefinidamente y, por supuesto, muchas veces, la prepotencia del poderoso que impone condiciones”.
   Muchos es lo que de estos preceptos podemos aplicar en la sonada causa en la que por ahora, la Sra.Cristina Elizabeth Fernandez Viuda de Kirchner resulta acusada juntamente con sus dos vástagos, Florencia y Máximo y otras personas que la acompañaron en condición de funcionarios severamente cuestionados, porque no todo está dicho y menos terminado, ya que resta la posibilidad de una apelación o trámite parecido que propenda a una revisión del fallo que graciosa y gratuitamente exculpa a los tres y a todo el resto, llamémosles de acompañantes, sin que hayan sido juzgados ni se atendieran los argumentos de quienes denuncian.
   No son detalles simples sino trascendentes con los que no se puede jugar y menos aún pecando de apresuramiento. Existen fundadas sospechas de obediencia debida, de prisa por decretar algo antes de tomarse el olivo jubilatorio como el fiscal que ya tenía hechas las valijas o el temor, ancestral en este caso por ser seres humanos, de poner en juego algo tan sagrado como lo es la libertad.
   Sea como fuere, el tema sigue en manos de la Justicia y no sería responsable de mi parte transformarme en fiscal, defensor, juez o verdugo, de la misma manera con que evalúo la situación de la megacausa del Registro de la Propiedad que sigue su curso de década y media.
   El caso Dalmasso lleva la misma antigüedad y estamos como al comienzo, sin saber nada y sin mezclar a los personajes que según se comenta, estarían en alguna medida involucrados pero gozan de ciertas protecciones.
   En fin, habrá que ser pacientes, estudiar a conciencia punto por punto, seguir las alternativas de la segura apelación y confiar en que, dentro de todo, lo más saludable para la salud de las Repúnlica es que la Justicia obre a conciencia y con respeto por las leyes y la Constitución.
      Porque de lo contrario, estaríamos coincidiendo con un fuerte postulado de otro santo, Agustín en este caso, quien se supo despachar con eso que “Sin la Justicia, ¿qué son los reinos sino una partida de salteadores?
   Entre nosotros, nadie es tan diablo ni tan santo como cada quien se pueda considerar, pero me juego la cabeza que mejor lo pasan en los juicios, aquellos que están seguros de haber consagrado su propia impunidad.
   Para ciertos casos judiciales, el mejor alegato suele ser el silencio…

1 de agosto de 2021

S.L.B.: COMO SI EL VIRUS “DELTA” NOS EMPUJARA A NUEVOS ENCIERROS – A LA CAMPAÑA MEDIÁTICA DEL CORDOBESISMO LA SIGUEN PAGANDO TODOS- NO DISMINUYEN LOS ROBOS A MANSALVA – LA MEGACAUSA, UN VIAJE POR LA LITERATURA - CANDIDATEARSE Y OFENDER A SUS ELECTORES NO ES NADA CORRECTO - FARANDULIZACIÓN DE OLIVOS Y EL RESPETO – RUGBY: UNA HISTÓRICA HAZAÑA, ETC.

 Desgrabación de los comentarios del periodista Gonio Ferrari en su programa “Síganme los buenos” emitido el domingo 1 de agosto de 2021 por la AM580 Radio Universidad Nacional de Córdoba.

Se imponen mayor disciplina y mejores controles
CON LA NUEVA VARIANTE  DEL  VIRUS  ES  COMO
SI NOS APRETARAN EL CANDADO DEL ENCIERRO
 
   Si algo nos faltaba dentro del universo de angustias, temores, encierros, lamentaciones, desencuentros y otras calamidades por el estilo, era la llegada de aquella anunciada tercera ola del virus, a la que calificaban -y con razones ahora a la vista- como de más elevada letalidad que las dos olas anteriores.
   Algo de suerte nos viene acompañando porque con las experiencias adquiridas en el ataque inicial, venimos aprendiendo a un elevado costo en vidas que superan las más tétricas previsiones que pocos aventuraron a divulgar, aunque el escenario de improvisaciones, errores, omisiones, remiendos y aprovechamiento político de la situación poco hayan cambiado.
   Y como la cuestión no pasa solamente por recriminar esa ciclotimia operativa y el relajamiento de los controles para evitar el acceso a nuestro territorio y a nuestra gente de la nueva versión Delta, lo que ahora se impone es redoblar la tarea preventiva y no caer víctimas de este reciente ataque de exitismo oficial que poco menos llamó a celebrar el triunfo en la batalla, sin darse cuenta que el enemigo estaba cargando sus cañones y aquí estirábamos y seguimos estirando los plazos de vacunación.
   Esto se advierte en dos clases de vacunas, la Astrazéneca y la Sputnik V recientemente puestas en duda con argumentos científicos, a lo que debemos agregar, para nuestra desgracia, el rechazo de algunos loquitos a la donación de inmunizantes que nos hiciera el gendarme universal del Norte.
   Venimos retrasados, lo que es inocultable, emergente agravada por la virtualmente imparable debacle económica con un dólar inmanejable pese a los esfuerzos que dicen están haciendo, los quebrantos que ya dejaron de sumar para multiplicarse con sus secuelas de desocupación, crecientes angustias, dolorosa mortandad, y la perspectiva cierta de vernos obligados, por las circunstancias, a regresar a etapas que pensamos -y no faltaron quienes lo aseguraran- que habíamos superado.
   Ardua será la tarea de reforzar los hisopados y todos aquellos estudios que permitan la detección más precoz posible de la instauración del nuevo virus en la población, para lo que seguramente habrá que apelar a una rigidez de aislamientos que no siempre fue respetada desde abajo ni desde arriba, porque los ejemplos desde ambos sectores son los que sobran y ya fueron incorporados a la historia de lo nefasto y más graves aún, por su inicial condición de evitables.
   Tomemos como hecho aislado el ingreso de una persona que fue portadora de la peste con ropaje distinto porque si no era ese, sería otro después y no es momento tanto de encontrar culpables, sino la imperiosa necesidad de tener a mano a los responsables tanto de evitar que eso se repita como de quienes estén en condiciones de presentar batalla.
   A esta peste en su versión actualizada hay que vencerla entre todos, porque todos, todas y todes si así lo prefieren, estamos en la extensa nómina de eventuales víctimas, aunque desde el poder y con tiempo suficiente ya se hayan tomado las privilegiadas precauciones necesarias para garantizar la propia supervivencia.
   No cometamos la estupidez del desacato aunque sospechemos que nos están vendiendo humo, porque en una de esas se trata del humo salvador y no cometamos tampoco el pecado de la soberbia, de sostener que eso le pasa al vecino y no a nosotros, como cuando desde arriba se perpetran -porque ese es el término correcto- actitudes suicidas como por ejemplo organizar en dudoso provecho político un velatorio multitudinario, el regreso del público a las tribunas, la rehabilitación de los bailes y otras cuestionables medidas por el estilo.
   Si las circunstancias y la supervivencia se garantizan con encierro, pero encierro para todos y vacunas para todos, tengamos la inteligencia de aceptar no como solución a una circunstancia, sino como un himno a la maravilla de seguir vivos.
 
Piense Ud. como piense, está pagándola…
LA CAMPAÑA PRECOMICIAL LE SALE BARATA AL
CORDOBESISMO, GASTANDO  DINERO DE TODOS
 
   Es cierto que el Estado -que somos todos- tiene legislado ayudar a los partidos políticos con generosas sumas de dinero de acuerdo tengo entendido a la cantidad de sufragios recibidos en los comicios anteriores, o un sistema parecido, dineros que se destinan a las campañas preelectorales y a la impresión de las boletas, en estos tiempos que lo mediático supera muchas veces a la realidad de lo que se ofrece como producto destinado al consumo.
   Y como la política es por lo general artículo de consumo, en las campañas se han integrado especialistas marketineros, cerebros de las encuestas que por lo general sirven para demostrar fracasos de cálculos, estudiosos de tendencias y hasta brujos lectores de borra de café, interpretación de líneas de las manos y otros apegados a las ciencias ocultas y brujerías parecidas.
   Pero la verdad, en realidad, radica en las urnas y no hay vueltas que darle porque la historia nos viene enseñando que pocas veces y en casos estrictamente puntuales, se cumplieron todos los vaticinios de quienes se dicen ser y cobran buena plata, especialistas en esto que es más una adivinanza que el producto de sesudos estudios.
   Sin embargo y esto ha sido y es una constante en todas las épocas, a la manija de la campaña la tiene por lo general el dueño del poder en cada caso, le llamemos oficialismo, propietario indiscutible de esa curiosa potestad de pensar que todos somos tontos y creemos eso, que divulgar los actos de gobierno como ellos lo explican es sólo eso, y no caer descaradamente a la utilización del dinero de todos para pagar campañas mediáticas que, vale reiterarlo aunque no les entren balas, que muchas veces son más onerosas que las obras a inaugurar -en casos recientes de a metros- aunque el contribuyente obligado piense con libertad de otra manera distinta a la de los dueños, precisamente, del poder.
   Bahhh..,. yo me entiendo: resumiendo, con el dinero de todos -piensen como piensen, comulguen con ellos o no- se paga para que los medios recauden el fruto de esas campañas que tiñen de ejecutividad y dedicación a quienes pagan para que eso se divulgue, aunque sea dudoso o poco cierto.
   Cuando pensamos que el dinero que tributamos en impuestos, tasas y otros aprietes en muchos casos para no recibir contraprestaciones de servicios por eso, se aplican a la promoción preelectoral, haciendo aparecer como protagonistas de ciertas obras a personajes que poco tienen que ver con ellas pero es necesario hacerlos conocer, es cuando entendemos con íntima tristeza, que nos están tomando el pelo.
   Pero mientras el silencio de quienes se dicen opositores sea la compañía de quienes se burlan porque en su momento cada uno hizo lo mismo, el dinero de la gente no irá como se pregona a la salud pública, a la educación, a la seguridad, hacia el sector más vulnerable de la sociedad que son los jubilados, o a la atención de la minoridad, al mejoramiento de la Justicia y otros destinos, sino a poner en la vidriera a ignotos que necesitan trascender.
   Y así estamos, viendo el festival del autobombo mientras educación, salud, seguridad, justicia y otros beneficios que se nos niegan siguen postergados.
   Los argentinos, en tal sentido, debemos ser los campeones mundiales de ese deporte que muchos le llaman “esperar”…
 
Memoria y archivo
SIGUEN ROBANDO A MANSALVA Y MUY
POCO CAMBIÓ  DESDE 13 AÑOS ATRÁS
 
   Cuando uno lee los diarios y advierte que hay más espacio dedicado a los hechos delictivos que a la política, caemos en cuenta que las cosas no andan bien.
   Bueno, la verdad, más que no andar bien, cada día estamos con peores realidades porque es increíble la cantidad de robos, asaltos, salideras, arrebatos, etc. que nos conmueven pero ya ni llegan a sorprendernos, aunque lo que si nos preocupa, es el notable aumento de la violencia en estos hechos.
   Llegamos entonces a la conclusión que existen dos elementos inseparables de los delitos en los últimos tres o cuatro meses: la presencia de drogas o su abstinencia, y la enorme impunidad de que gozan los delincuentes.
   Las estadísticas dicen que en Córdoba es donde más droga se consume, y me preocupa que el gobierno no se preocupe, porque si se preocupara, distintas serían las cosas.  El error está en el marketing, ante la creencia que la gente va a sentirse menos insegura, si le dicen que secuestraron 15 gramos de pasta o detuvieron a un carterista.
   La gente se va a sentir más segura cuando se vea amparada, protegida, cuidada, patrullada y contenida. En pocas palabras, cuando la prevención -que no deja réditos publicitarios- sea más importante que la exhibición aislada de éxitos policiales.
   Para llegar a eso, alguna vez las autoridades se tomarán la molestia, o la inteligencia, de instaurar una genuina política integral de seguridad, que reemplace a los remiendos ciclotímicos que patéticamente nos muestran.
   Evalúen las razones por las que en materia de delitos violentos contra la propiedad, las víctimas son por lo general mayores de 70 años y eso se llama desamparo.
   O lo que es peor, no importa porque es viejo.
   A estos conceptos no los sostengo ahora: este comentario, gracias al archivo, data de julio del año 2008.
 
Megacausa del Registro
UN ATRACTIVO PASEO DEL TEMA
POR  LA LITERATURA UNIVERSAL
 
   Como si fuera un viaje en el tiempo y en los libros, los imputados en la causa del Registro de la Propiedad de Córdoba han sido condenados a recrear situaciones de la literatura mundial.
   Así, atraviesan las desafortunadas peripecias de Joseph K en la novela  “El proceso”, son protagonistas de la ilogicidad de recibir sentencia antes del juicio como en “Las aventuras de Alicia”, se almacenan para ser utilizados según necesidad en nuevos juicios  como en la ficción “Coma”,  y viven en el absurdo mundo descripto por George Oswell, en su libro de título 1984, en la que el Ministerio del Amor se encarga de torturar, el de la Paz de hacer la guerra, el de la Abundancia de racionar, y el de la Verdad de mentir.
   Tal cual es la actuación del Poder Judicial en la causa, ya que con el encabezado de negocios millonarios se acusa a trabajadores que viven de su sueldo, con el nombre de delincuentes se encarcela a personas comunes sin antecedentes, con reconocida falta de pruebas se dicta prisión preventiva, con evidente duda se condena y con conveniente convicción se ignoran las acusaciones y testimonios contra los altos funcionarios que son en definitiva los dueños del poder. 
   Hace 168 años se sancionó nuestra Constitución Nacional, estableciendo el derecho a la libertad, a la presunción de inocencia, y a no ser penado sin juicio previo ni juzgado por comisiones especiales.
   Con tan clara y útil herramienta, sería interesante averiguar por qué el Poder Judicial de Córdoba no la ejercita en esta causa, en lugar de mantenernos entretenidos reproduciendo cuentos. 
 
Confrontaciones y claudicaciones
LAS  OPCIONES DE  LA POLITIQUERÍA  NAVEGAN
ENTRE GOBERNAR Y ESTAFAR AL ELECTORADO
 
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   Por allí uno llegado a cierta edad se entrega a las ensoñaciones, de esas veces que el sueño es grato y justo en ese momento por algo nos despertamos y cerramos con fuerza los ojos, en un intento por seguir soñando y no me venga con que nunca le ocurrió porque me estaría y lo que es más grave, se estaría mintiendo.
   Ese debe ser posiblemente el tema que más sueñan los gobernantes cuando han llegado al poder.
   Mucho se ha escrito y se ha dicho acerca del poder y se me antoja recordar en tal sentido a Morón Alcaín, quien supo sostener que “para muchos el poder es la única cuestión. Tenerlo, acrecentarlo, conservarlo siempre, no dejarlo… ¡cuánto se puede con él! Dominan las cosas, las circunstancias y lo que es mucho más, a los hombres; se goza de esa sensación de estar por encima de los demás, de tener sus halagos, sus privilegios. El poder fascina y enceguece al que es dominado por él”. Y esto en contraposición a un proverbio chino que sostiene que “el poder es el mayor enemigo de su dueño”, o Lyn Yutang a partir de su afirmación en el sentido que “el máximo del poder es la iniciación de la decadencia”.
   Es probablemente por todo eso que aquellos que acceden al poder, especialmente a través de las urnas y así sea en la actividad partidaria como en la dirigencia sindical, empresaria, social o deportiva, por lo general apenas lo empiezan a gozar, ya están pensando y difícil sería negármelo, en quedarse allí; en perpetuarse y en que nadie ose quitárselo.
   ¿Será por todo eso también que las reelecciones o las renovaciones de mandatos o cualquier otro mecanismo, está ya incorporado a la mentalidad de los poderosos?
   Aunque para muchos mortales, dentro de los que me incluyo, eso se llama angurria, llaman la atención los casos en que por pelear para quedarse estando en el sillón de los poderosos por un tiempo equis, muchas veces se olvidan de ejercer ese poder gobernando, porque más les fascina la continuidad, le perpetuidad en situación dominante.
   Hay casos como para hacer dulce con esta temática, pero parece que no existieran medidas, disposiciones ni limitaciones que terminen con esas absurdas pretensiones, de dejar de lado el cargo para el que fueran elegidos, para coquetear con un electorado al que estafaron por abandonarlo, pero ahora lo necesitan para quedarse al costo que fuera.
   Actitudes de ese tipo descalifican no tan sólo a quienes incurren en ellas, sino que no deja de ser una ofensa a la buena política, que correctamente ejercida es una actividad maravillosa siempre y cuando se navegue por el mar de la democracia, lejos de las imposiciones y de los autoritarismos que a todo lo ensucian y lo tiñen de casi ilegalidad.
   Los funcionarios elegidos para una tarea con beneficio comunitario debieran renunciar a ellas si lo que buscan es progresar, escalar, trepar o como quieran calificar esa postura, que muchas veces se transforma en tapón para las generaciones que aspiran ingresar a ese mundo, de manera especial los jóvenes.
   Porque si ese es el camino que nos llevará a una gerontocracia inoperante, aburrida y harta de poder pero no satisfecha por sus beneficios logrados, la historia nos reserva y les reserva a esos personajes, el más ominoso rincón de los olvidos.
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Una disyuntiva digna de ser evaluada
¿FARANDULIZACION  DE LA  FUNCIÓN PÚBLICA Y EL
RESPETO A LA INTIMIDAD DE QUIENES GOBIERNAN?
 
   Por allí se establecen sordas luchas tan ocultas como personales en los individuos que procuran enjuiciarse hacia adentro creyendo que nadie puede hacerlo con ellos, pero desde afuera.
   Apelando a los sabios, bien vale citar a un capo en cuanto a definiciones como Ortega y Gasset -quien era una sola persona y no un dúo como supo comentar no hace mucho tiempo un político argentino- quien aportó en su momento y hace años, a una delicada cuestión como lo es la intimidad, sosteniendo que “la falta de respeto a la soledad íntima del otro es una de las causas más frecuentes de discordia entre las parejas humanas. A esto se llama incompatibilidad de caracteres, pero los caracteres no son jamás incompatibles. Un hombre o una mujer que escuchen detrás de una puerta, abran una carta del otro o le sigan los pasos, hacen más contra el amor que todos los olvidos, infidelidades y tonterías”… ¿Qué tal…?
   Empecemos entonces por el principio: un militante y creo que funcionario macrista, Yamil Santoro, ignoto aunque se comenta youtuber y otros antecedentes que lo vinculan con el macrismo, divulgó o denunció y comprobó con documentación fehaciente según se supo, que una modelo había demostrado una marcada inclinación a visitar la residencia presidencial de Olivos, siempre alrededor de las 2 de la madrugada, donde como se sabe conviven el Sr. Presidente de la Nación y su pareja -dudosa de papeles, diría una chismosa- lo que hizo en alrededor de 60 ocasiones en los últimos meses, sin que se le tomara nota de su presencia tal como lo disponen tengo entendido el protocolo y el ceremonial.
    En una actitud que no me corresponde juzgar si fue por compromiso cívico o por envidia, esa denuncia fue comidilla generalizada en el país y con diversos tonos, desde el formal y almidonado imperante en los ámbitos judiciales, como en las conversaciones de pasillo, más cercanas a la intrascendencia que a la importancia.
   Que se habló de escándalo, de abuso y otras calificaciones que considero improcedentes, desde que soy un ferviente y fanático respetuoso de dos aspectos: la intimidad familiar por una parte y la preservación del respeto por la investidura presidencial, cuestión trascendente.
   Nadie reclamó en su momento las andanzas, entre otros, de Carlos Saúl I de Anillaco ni ciertas amistades tan celosamente guardadas como conocidas por allegados a las respectivas familias, de otros altos mandatarios.
   ¿Recuerdan cuando se hablaba de farandulización, cuando ciertas artistas de la vida nocturna, o sea del campo rentado, organizaban festicholas en el mismo lugar, con otros presidentes?
   Entonces, tampoco es prudente ni sano caer en hipocresías aunque se impone sostener la validez de los ejemplos, más aún cuando se trata de la más alta magistratura de una país como el nuestro, donde la validez precisamente de los ejemplos es una actitud que se transmite por generaciones, no siempre para el bien y suele ser bastardeada hasta transformarse en lo que no se debe hacer.
   Digan lo que digan, hagan lo que hagan, que este episodio no sirva para ser utilizado en ninguna campaña porque más allá de la investidura, está de por medio el respeto a la intimidad; a la privacidad, que es un bastión que debiera ser inexpugnable.
   De todas formas y para ser equilibrado en el criterio frente a una situación que de ninguna manera se puede considerar aislada, porque cada ocupante de esa residencia seguramente ha de atesorar una que otra situación anómala, al menos para la sociedad, considero atinado apelar, para el cierre, a otras dos apreciaciones que se emparentan con este meneado asunto de Olivos: la Santa Biblia sostiene que “El agua bebida a hurtadillas es más dulce y el pan comido a escondidas es más sabroso”.
   Más o menos en esa corriente de profundo y religioso pensamiento, una sentencia de Ovidio: “Las cosas lícitas son insípidas”; lo que estimula sabrosamente es lo prohibido”.
 
Bronce olímpico
EL  RUGBY Y SU CATEGÓRICO  EJEMPLO
DE HUMILDAD Y ELEVADO COMPROMISO
 
   La hazaña de los Pumas en Japón se explica con pocas palabras, especialmente porque aquellos que no tienen idea de lo que es el rugby como deporte de solidaridad, compañerismo, respeto por el adversario y valores que otras disciplinas no exhiben, sorprendió solo a los que les asignaban casi nulas posibilidades porque estarían frente a los mejores del mundo como Nueva Zelanda, Australia, Sudáfrica, Francia o los actuales campeones del mundo, Inglaterra.
   Pudieron más el compañerismo, la fuerza, la voluntad, el tesón de estos loquitos que estoy seguro viajaron para divertirse y conocer mundo más que para competir.
   Varios cordobeses de los que nos sentimos legítimamente orgullosos integraron esta especialidad de seven, una de las más atractivas facetas de este deporte apasionante, que al menos en su momento les enseñó a otros deportistas que al Himno Nacional hay que cantarlo y no susurrarlo, ni hacer fonomímica o mascar chicle ni acomodarse el pelo teñido en una ceremonia de esa trascendencia.
   Ellos, más allá de lo deportivo y de la violencia que algunos exponentes tuvieron para reprobación universal, es lo que los hace grandes, pero grandes de verdad…